CDB5
CDB5
DIVERSIDAD BIOTICA V
La alta montaña de la Serranía de Perijá
Facultad de Ciencias
Instituto de Ciencias Naturales
Bogotá, D.C.
2007
574.509861
C718c Colombia Diversidad Biótica V: La alta montaña de la Serranía de Perijá
/ed. J. Orlando Rangel-Ch. -- Bogotá: Instituto de Ciencias Naturales, 2007.
492 p. : il., + 18 mapas
ISBN: 978-958-44-1850-0
1. Biodiversidad
2. Serranía de Perijá
3. Ecosistemas colombianos
4. Fauna colombiana
5. Flora colombiana
I. Rangel-Ch., J.O. II. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá
III. CORPOCESAR
COMITÉ CIENTÍFICO
Impresión:
Arte y Fotolito
Bogotá, D.C.
EVALUACIÓN DE MANUSCRITOS REVISIÓN Y EVALUACIÓN INTEGRAL DE
TODA LA OBRA
J. Orlando Rangel-Ch.
Diego Giraldo Dr. Diego Giraldo C.
José Luis Fernández-A. Dr. J. Orlando Rangel-Ch.
Luis Norberto Parra
Gaspar Morcote EDITOR
Enrique Zerda J. Orlando Rangel-Ch.
Olga Victoria Castaño
Edgar Cantillo ASISTENTE EDITORIAL
Gilberto Morillo (ULA, Venezuela) Ing. Ana Milena García M.
Lina Rocio Campos
Juan Emiro Carvajal DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
Jimena Cortés Ing. Ana Milena García M.
AGRADECIMIENTOS
Facultad de Ciencias
Instituto de Ciencias Naturales
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
FACULTAD DE CIENCIAS
JUNTA DIRECTIVA
Bogotá, D.C.
2007
LISTA DE AUTORES
1-18
LA REGIÓN PARAMUNA EN COLOMBIA Y EN LA SERRANÍA
DE PERIJÁ
J. Orlando Rangel-Ch.
ASPECTOS FÍSICOS
19-41
CLIMA Y TOPOCLIMA
Henry Arellano-P., J. Orlando Rangel-Ch. & Ana Milena García-M.
43-61
GEOLOGÍA
Maybe Lazala
63-69
SUELOS
J. Orlando Rangel-Ch., Henry Arellano-P. & Maybe Lazala
FLORA Y VEGETACIÓN
71-132
CARACTERIZACIÓN FLORÍSTICA DE LA ALTA MONTAÑA DE
PERIJÁ
Orlando Rivera-Díaz
133-171
LA BRIOFLORA DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
Karina Avendaño & Jaime Aguirre-C.
173-192
VEGETACIÓN DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
J. Orlando Rangel-Ch. & Henry Arellano-P.
FAUNA
193-201
HERPETOFAUNA DE ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
Rafael Ángel Moreno Arias & Fabián Medina Rangel
203-220
AVIFAUNA DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
Magaly E. Ardila-Reyes, J. Orlando Rangel-Ch. & Juan Carlos Rodríguez
221-233
MAMÍFEROS DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
Diana Angélica Corredor-Carrillo & Yaneth Muñoz-Saba
235-248
MARIPOSAS DE LAS PARTES ALTAS DE PERIJÁ
Hannier W. Pulido-B. & M. Gonzalo Andrade-C.
249-274
249 274
NOTAS SOBRE LA SITUACIÓN SOCIO-ECONÓMICA EN
ZONAS DE INFLUENCIA DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
Diana Guerra, J.O. Rangel-Ch. & Catalina González
275-328
75 3 8
ETNOHISTORIA Y OCUPACIONES EN LA VERTIENTE
OCCIDENTAL DE LA SERRANÍA DE PERIJÁ
Luis Francisco López
329-346
329 346
LOS ECOSISTEMAS DE LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ
J. Orlando Rangel-Ch. & Henry Arellano-P.
347 374
347-374
CARACTERIZACIÓN ECOLÓGICA, OFERTA AMBIENTAL,
USO DEL SUELO, TRANSFORMACIÓN Y ZONIFICACIÓN
AMBIENTAL
Henry Arellano-P. & J. Orlando Rangel-Ch.
375-416
PLAN DE ACCIÓN PARA EL MANEJO INTEGRAL DE LA ALTA
MONTAÑA DE PERIJÁ
J. Orlando Rangel-Ch. & Harol Garay
417 436
417-436
LA ALTA MONTAÑA DE PERIJÁ: CONSIDERACIONES
FINALES
J. Orlando Rangel-Ch.
437-470
437 470
FOTOGRAFÍAS DE DIVERSOS ASPECTOS DE LA ALTA
MONTAÑA DE PERIJÁ
471-472
471 472
ÍNDICE DE FAMILIAS Y GÉNEROS
Bogotá, D.C.
2007
ÍNDICE DE TABLAS
xi
Tabla 39. Familias de aves con el mayor número de especies y de géneros en la alta montaña de Perijá. ............206
Tabla 40. Géneros de aves con el mayor número de especies en la alta montaña de Perijá. ..................................207
Tabla 41. Familias, géneros y especies de aves que se encuentran en la franja bajo consideración y que pueden
estar en otras franjas (presencia)..............................................................................................................................208
Tabla 42. Familias, géneros y especies de aves que se encuentran solamente en la franja bajo consideración
(restringidas). ...........................................................................................................................................................208
Tabla 43. Familias, géneros y especies de aves con amplia distribución................................................................208
Tabla 44. Riqueza de aves según familias en el Perijá y en el páramo colombiano. ..............................................212
Tabla 45. Diferencia de géneros en la fauna de aves presentes en el páramo colombiano y en la Serranía de
Perijá. ................................................................................................................................................................212
Tabla 46. Lista de mamíferos encontrados en la Serranía de Perijá........................................................................224
Tabla 47. Ubicación de las localidades de muestreo. ..............................................................................................237
Tabla 48. Abundancia relativa (# de individuos de cada especie/# de individuos total recolectados para cada
municipio) de mariposas diurnas recolectadas en cuatro sitios de muestreo en las partes altas de la Serranía de
Perijá. .......................................................................................................................................................................239
Tabla 49. Relaciones de discontinuidad altitudinal y abundancia relativa (# de individuos de cada especie/# de
individuos total recolectados para cada gradiente altitudinal) para las especies de mariposas de las partes altas de la
Serranía de Perijá. ....................................................................................................................................................242
Tabla 50. Índices de diversidad y dominancia para los sitios de muestreo. ............................................................245
Tabla 51. Índices de diversidad y dominancia por franja altitudinal. .....................................................................245
Tabla 52. Entidades y fuentes secundarias de información que se consultaron en el departamento del Cesar.......252
Tabla 53. Pobreza y miseria (Necesidades Básicas Insatisfechas) en las poblaciones de los municipios estudiados
entre 1980 y 1995. Fuente: DANE. .........................................................................................................................252
Tabla 54. Asentamientos indígenas y pisos térmicos de la Serranía de Perijá. ......................................................253
Tabla 55. Resguardos y asentamientos presentes en la Serranía de Perijá. ............................................................253
Tabla 56. Zona de producción municipal. ...............................................................................................................257
Tabla 57. Número de establecimientos de educación. ...........................................................................................262
Tabla 58. Estado de la infraestructura en establecimientos educativos. ................................................................262
Tabla 59. Estado de la infraestructura municipal en salud......................................................................................262
Tabla 60. Contextualización arqueológica, etnohistórica y paleoecológica de la ocupación yuko-yukpa en la
Serranía de Perijá. ....................................................................................................................................................289
Tabla 61. Variación de la inclinación y la distribución porcentual en la zona de estudio.......................................350
Tabla 62. Organización del sistema de cuencas para la Serranía de Perijá. ............................................................351
Tabla 63. Procesos de cambio de las condiciones originales y conservación en áreas del páramo en Colombia. .427
Tabla 64. Capital natural en el páramo colombiano y en el páramo de Perijá. .......................................................430
Tabla 65. Tipos de vegetación en el patrón global del páramo colombiano, en la c. Oriental y en la Serranía de
Perijá. .......................................................................................................................................................................430
Tabla 66. Familias de plantas con mayor número de especies en sistemas montañosos de Colombia (con base en
transectos altitudinales desde la región tropical hasta el páramo). ..........................................................................431
Tabla 67. Familias de plantas con mayor número de especies en diferentes localidades paramunas de
Colombia. ................................................................................................................................................... 432
Tabla 68. Valores de similitud florística y No. de especies restringidas en diferentes localidades paramunas de
Colombia..................................................................................................................................................................432
xii
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1. Opciones de uso del páramo. Modificado de Medellin, H. 2002 ..............................................................13
Figura 2. Marcha anual de la precipitación en el municipio de Cácota. Altitud: 2400 m. .......................................24
Figura 3. Balance hídrico en el municipio de Cácota. ..............................................................................................24
Figura 4. Marcha anual de la precipitación en el municipio de Mutiscua. Altitud: 2600 m.....................................24
Figura 5. Balance hídrico en el municipio de Mutiscua. ..........................................................................................25
Figura 6. Marcha anual de la precipitación en el municipio de Silos. Altitud: 2700 m............................................25
Figura 7. Balance hídrico en el municipio de Silos. .................................................................................................25
Figura 8. Marcha anual de la precipitación hacia Manaure (virtual Norte 1). Altitud: 2900-3000 m. .....................27
Figura 9. Balance hídrico estación hacia Manaure (virtual Norte 1)........................................................................27
Figura 10. Marcha anual de la precipitación hacia Manaure (virtual Norte 2). Altitud: 3000 m. ............................27
Figura 11. Balance hídrico estación hacia Manaure (virtual Norte 2). .....................................................................28
Figura 12. Marcha anual de la precipitación hacia Manaure (virtual Norte 3). Altitud: 3500 m. ............................28
Figura 13. Balance hídrico estación hacia Manure (virtual Norte 3)........................................................................28
Figura 14. Marcha anual de la precipitación hacia Sabana Rubia (virtual Centro 1). Altitud: 3000 m. ...................29
Figura 15. Balance hídrico estación hacia Sabana Rubia (virtual Centro 1). ...........................................................29
Figura 16. Marcha anual de la precipitación hacia Sabana Rubia (virtual Centro 2). Altitud: 3500 m. ...................29
Figura 17. Balance hídrico hacia Sabana Rubia (virtual Centro 2). .........................................................................29
Figura 18. Marcha anual de la precipitación Cerro de Irapa (virtual Sur 1). Altitud: 3300-3400 m. .......................30
Figura 19. Balance hídrico estación Cerro de Irapa (virtual Sur 1). .........................................................................30
Figura 20. Marcha anual de la precipitación Cerro de Irapa (virtual Sur 2). Altitud: 2900-3000 m. .......................30
Figura 21. Balance hídrico estación Cerro de Irapa (virtual Sur 2). .........................................................................31
Figura 22. Marcha anual de la precipitación hacia La Paz (virtual Norte). Altitud: >3500-3600 m. .......................31
Figura 23. Balance hídrico en la estación hacia La Paz (virtual Norte). ..................................................................32
Figura 24. Marcha anual de la precipitación hacia Sabana Rubia (virtual Centro 3). Altitud: 3600 m. ...................32
Figura 25. Balance hídrico estación hacia Sabana Rubia (virtual Centro 3). ...........................................................32
Figura 26. Marcha anual de la precipitación estación Cerro de Irapa. Altitud: 3540 m. ..........................................33
Figura 27. Balance hídrico estación Cerro de Irapa..................................................................................................33
Figura 28. Columna estratigráfica generalizada de la zona de la Serranía de Perijá (sectores septentrional y
meridional) (extraído de Navarro & Martínez, 2006)................................................................................................51
Figura 29. Familias de musgos con el mayor número de géneros y especies.........................................................135
Figura 30. Número de familias, géneros y especies de musgos en cada región de vida para las localidades
estudiadas. ...............................................................................................................................................................138
Figura 31. Familias de hepáticas con el mayor número de géneros y especies......................................................139
Figura 32. Número de familias, géneros y especies de hepáticas en cada región de vida en las localidades
estudiadas. ...............................................................................................................................................................141
Figura 33. Preferencia de hábitats de acuerdo con el número equivalente de especies de aves. ............................209
Figura 34. Proporción de especies de aves registradas en relación al consumo de un sólo tipo de alimento. .......210
Figura 35. Representatividad de especies de aves en cada grupo de dieta. ............................................................210
Figura 36. Etnohistoria y ocupaciones en la Serranía de Perijá. ............................................................................284
Figura 37. Arqueología de una cueva funeraria de La Paz (Cesar). ......................................................................288
Figura 38. Cartografía histórica del Valle de Upar y Perijá. ..................................................................................308
Figura 39. Representantes de la fauna mencionadas en los textos históricos en el Valle de Upar y río Santa
Ana. ........................................................................................................................................................... 314
Figura 40. Movilidad espacio-temporal de las ocupaciones. .................................................................................317
Figura 41. Patrón ancestral yuko. Correlación de variables etnohistóricas en la Serranía de Perijá. ....................323
Figura 42. Definición de ecosistemas sobre la base de la caracterización del esqueleto vegetal. ..........................331
Figura 43. Ejemplo de ecosistema. .........................................................................................................................332
Figura 44. Ejemplo de variante. ..............................................................................................................................332
Figura 45. Ejemplo de facie sucesional. .................................................................................................................333
Figura 46. Estado de los ecosistemas en la región de alta montaña de la Serranía de Perijá. ................................345
Figura 47. Usos del recurso suelo en la región de alta montaña en la Serranía de Perijá.......................................366
Figura 48. Procesos en la transformación-conservación de la cobertura vegetal de la alta montaña de la Serranía
de Perijá. ..................................................................................................................................................................370
Figura 49. Criterios básicos de separación de coberturas por patrón de intervención, florístico y estructural
(Fundamento para la definición de unidades ecológicas). .......................................................................................373
Figura 50. La alta montaña de Perijá, estado actual (derecho) y estado ideal (izquierdo) .....................................434
xiii
ÍNDICE DE ANEXOS
LISTA DE MAPAS
xiv
DEL EDITOR
J. Orlando Rangel-Ch.
Bogotá, septiembre 5 de 2007
En Diciembre de 1993 junto con otros colegas del instituto de Ciencias Naturales de la
Universidad Nacional de Colombia, por vez primera contemplé la majestad de las cimas
montañosas del páramo El Avión y Cerro pintao, en la Serranía de Perijá. Cumplía así una
vieja aspiración que se remonta a mis épocas de colegial en Cúcuta, cuando frecuentemente
escuchaba la mención de esta tierra y su condición estratégica como punto limítrofe entre
las dos naciones. Transcurrieron más de 10 años para que retomáramos el interés sobre el
macizo, en particular sobre la alta montaña, especialmente el páramo. Gracias a la conjunción
de intereses y en alianza estratégica con CORPOCESAR se realizó esta empresa que nos
permite ahora tener en un sólo documento una de las primeras evaluaciones integrales y un
plan de zonificación y manejo ambiental para una región de tanta importancia en el concierto
nacional como lo es la alta montaña de Perijá. Las 20 contribuciones de especialistas en
diferentes aspectos de la biodiversidad y el medio físico, permitieron alcanzar el objetivo
trazado, para lo cual fue vital la participación decidida y el respaldo de CORPOCESAR.
Los resultados de la caracterización biológica integral nos muestran un páramo
sorprendentemente rico en especies vegetales y con elevada condición de distintividad
biológica (cerca del 10% de su flora vascular tiene carácter de especies endémicas); en algunos
grupos de la fauna como las aves y los mamíferos los valores de riqueza son igualmente altos,
pese a que las condiciones del sustrato son pobres en cuanto a nutrimentos y humedad. Los
ensambles bióticos que se encontraron están mostrando la vocación natural de estos paisajes,
que por ahora se han librado de la gran ameza que acosa al páramo colombiano: el cultivo
de la papa. Aunque estos páramos se libran de este flagelo, soportan el asedio de los cultivos
ilegales, que han arrasado considerables porciones de su franja alto-andina donde se establecen
los bosques de cerote o mortiño Hesperomeles ferruginea, cuyos bosques constituyen uno de
los, puntos de conexión biológica de Perijá con el resto del territorio andino. Se complementó
este ejercicio básico con la elaboración de la zonificación ambiental y el plan de manejo y sus
iniciativas, labores que demandaron todo nuestro ingenio para culminarlas satisfactoriamente.
Entre las particularidades de este libro, se encuentra el capitulo destinado a caracterizar los
ecosistemas de la alta montana, abstracciones que luego se espacializaron en sus respectivos
mapas constituyéndose la acción, en uno de los intentos pioneros en épocas modernas de
hacer un ejercicio de este tipo; caracterizar y definir ecosistemas bajo parámetros académicos
y ceñidos a la realidad ambiental y ecológica del país. La información acopiada viene a
llenar un vacío importante en el esfuerzo para documentar la región de la alta montaña,
especialmente el páramo, zona vital para el desarrollo de un país andino por excelencia como
Colombia, pero para nuestro infortunio, condición tan alejada de la mente y de la voluntad
política de nuestros gobernantes al momento de decidir sobre planes de desarrollo que no
contabilizan la función natural y el préstamo de servicios ambientales fundamentales como
el recurso hídrico, tan ligado a la historia natural del páramo colombiano.
xv
xvi
PRESENTACIÓN
En los últimos veinte años, los colombianos hemos observado con preocupación el avance de
los procesos de transformación y alteración de las condiciones originales de las partes altas
de nuestras montañas. Las cifras y estimativos más conservadores demuestran que más del
40% del área del páramo de Colombia está en inminente peligro de sufrir cambios drásticos
en la conformación de sus ecosistemas. El avance de la agricultura de la papa, especialmente
y en casos aislados, la ganadería de ovinos es alarmante en áreas paramunas de las tres
cordilleras, situación que para fortuna del Cesar, en el caso de la papa no se presenta en
los páramos de Perijá. Quizás la preocupación mayor a nivel nacional se relaciona con el
futuro del suministro hídrico para la mayoría de las capitales departamentales de Colombia,
e igualmente para buena parte de los municipios con buena representación de población
humana. Esta preocupación que ahora también es de orden regional y local debe traducirse en
la promoción de tareas que permitan la conservación de los ecosistemas de alta montaña.
La región de alta montaña en la Serranía de Perijá, abarca cerca de 32.000 hectáreas, de las
cuales unas 2.500 son representativas del ambiente paramuno y según los resultados de este
estudio, aunque la región muestra signos de intervención, comparativamente con otras áreas
de páramo de la cordillera Oriental, su estado de salud es mejor. Puede ser que la evolución
natural originó sustratos en el páramo de Perijá que no facilitan una utilización sostenida,
condición que nos permitirá entonces mediante el trabajo en grupo, unir intereses a favor de
la preservación de esta zona de vital importancia para el departamento y para buena parte de
la región Caribe.
xvii
Con estos resultados se muestran las relaciones de importancia entre la biota, el clima y la
hidrología de la cual se enfatiza en el apartado sobre cuencas hidrográficas que en la alta
montaña del Perijá nutren a la arteria fluvial básica del departamento: río Cesar.
Esta corriente después de recorrer buena parte del territorio departamental llega a los
alrededores de Chimichagua para formar el cuerpo de agua dulce más extensa que tiene
Colombia, la ciénaga de Zapatosa, recurso natural igualmente objeto de la preocupación e
interés de CORPOCESAR y de la comunidad del departamento que cada día se siente más
comprometida en el objetivo de documentar nuestra variada biodiversidad. Se trata finalmente
de generar nuevas fuentes de ingreso a la vez que se diseñan estrategias que permitan la
incorporación de la fuente de materias primas o capital natural a la cadena productiva, pero
bajo las ineludibles consignas de la sostenibilidad y perpetuación del entorno natural.
Al presentar este libro que reúne los esfuerzos de tantas personas e instituciones que supieron
aunar fortalezas me siento profundamente complacido porque es una manera de cristalizar la
inversión que viene haciendo CORPOCESAR para conocer, caracterizar y preservar nuestros
recursos naturales. La institución que dirijo, sus directivos y en general todo su personal se
siente satisfecha con las metas alcanzadas y confía en que éste, uno de los primeros frutos de
una vieja y rica unión de intereses con el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad
Nacional de Colombia, sea premonitorio de otras obras como este volumen.
xviii
PRESENTACIÓN
xix
Finalmente, en la contribución, se destacan aspectos relacionados con la oferta ambiental,
uso, transformación y zonificación ambiental.
Sin duda alguna y como lo manifiestan unánimemente todos los contribuyentes del libro, los
resultados de las aproximaciones sobre la alta montaña del Perijá conllevan directamente a
calificar sus territorios como áreas de protección, evento que se debe declarar urgentemente
por parte de las entidades gubernamentales.
Este ejemplo de esfuerzo mancomunado entre las entidades responsables del manejo del
recurso biótico en las eco-regiones estratégicas y la academia es digno de ser imitado por
entidades similares a lo largo y ancho del país para generar información de primera mano,
concreta, confiable y segura que nos permitan trazar así mismo políticas que se puedan
implementar en períodos de tiempo razonables para beneficio de las zonas bajo jurisdicción
de las corporaciones regionales y principalmente de los moradores que reciben los servicios
ambientales que prestan estas regiones.
xx
%FEJDBUPSJB
xxi
xxii
Rangel-Ch.
J. Orlando Rangel-Ch.
of the andean cordilleras and all country. In the la existencia de un patrón global en la alta
first case these values represents 28% in plants montaña. Dependiendo de la fisiografía y de
with flowers, 16% in birds, 39% in mamals; la altitud del macizo montañoso se presentan
in the second 12, 8 y 15%, respectively. variaciones locales con particularidades a nivel
The diversity of plant communities is very de la flora especialmente. La oferta ambiental
high and reflects itself the frequents changes (bienes y servicios) ha condicionado el tipo de
caused by natural factors. In despite of these uso que se hace de los diversos ecosistemas. En
qualified conditions, last years have increased su historia natural nunca han tenido un valor
the surface of land transformed, specally in de uso directo (capital natural) en actividades
some localities as the paramo region near pecuarias o en insumos para la producción, a
Bogota, where the transformed surface is very diferencia de regiones de la alta montaña de
high. Paramo region of massif of Perijá is a Perú y Bolivia en donde por el contrario, hay
zone of great importance because values of evidencias de uso directo antes de la irrupción
plant richness are [Link] values of richness de los españoles.
of some gropus of fauna are low and the Los ambientes de alta montaña de Colombia,
diversity of plant comunities are lesser than Ecuador y Venezuela tuvieron un uso que se
the values of others localities of colombian relacionaba con los servicios ambientales
paramo region. In despite of the influence como la protección que ofrecían los
of humans the condition of conservation is abrigos rocosos y el resguardo para los
better tah others colombian paramo localities. paleoindígenas durante sus travesías de
In all Colombian paramo localities, including caza; las lagunas y lagos eran sitios donde
of course Perijá massif the natural function se celebraban ceremonias religiosas, es
of the paramo region have been forgotten decir tenían uso en lo relativo a aspectos
and actually several actions must be realized cosmológicos (pagamentos). El consumo
trying to save some localities with high values de la oferta ambiental era mínimo; en la
in [Link] adequate utilization os cordillera Oriental de Colombia solamente
natural capital(biodiversity) is bound by se ha evidenciado el de pequeños mamíferos
neccesity the water resources. The water curies y conejos (Correal & Van der Hammen,
economy is more efficient in paramo-region 1977), y en casos como en la Sierra Nevada
an for this reason the region is converted itself de Santa Marta, culturas precolombinas
in a supply of ecolgycal servieces and then the como la kogui tenían a la flora del páramo
colombia paramo region should be declarate as como su fuente básica de plantas medicinales
reserved and protected zone which will mean (Carbonó, 1987).
a great step in the economic development plan
of Colombia. En la actualidad hay una utilización
excesiva que incluye la leña proveniente
INTRODUCCIÓN de bosques achaparrados cuyos elementos
se utilizan como combustible casero y
Aunque la superficie cubierta por páramos para cercas; los pastos, especialmente
en Colombia es menor que la de otros países especies de Calamagrostis, que se utilizan
como Ecuador, su riqueza biológica en todos intensivamente para los techos de las casas de
lo niveles es mayor, al igual que la condición campo; la flora nativa del páramo ya empieza
de distintividad biológica relacionada con a explotarse en el renglón ornamental al
las áreas de distribución restringidas de sus igual que las forrajeras nativas en ganadería,
especies, comunidades y ecosistemas. Los desconociéndose informaciones básicas
ensambles bióticos y las características del como capacidad mínima de carga para un uso
terreno en general son parecidas y resaltan sostenible (Verweij, 1995; Hofstede, 1995).
2
Rangel-Ch.
Matorrales bajos dominados por Gaultheria De acuerdo con Rangel (2000a) en esta franja
hapalotrichia e Hypericum cf. juniperinum, se presenta el mayor número de especies de
entre las especies asociadas, figuran Luzula plantas con flores (2384) en el gradiente de
racemosa, Gnaphalium antennarioides, Hy- alta montaña, que pertenecen a 486 géneros
pericum strictum, Hypochoeris sessiliflora, y a 115 familias. Hay 984 especies con área
Acaena cylindristachya y Cerastium kunthii. de distribución restringida en esta franja.
Vegetación producto del desarrollo de Líquenes: Se tienen registros de 254 especies,
especies pioneras en el proceso de sucesión de las cuales 43 tienen área de distribución
secundaria en el páramo. En el Perijá es restringida.
frecuente encontrar parches dominados por Musgos: Hay 325 especies y 77 con
H. juniperinum y especies de Bejaria. distribución restringida a la franja.
Hepáticas: 275 especies, 74 especies tienen
Matorrales bajos con Arcytophyllum nitidum. área de distribución restringida.
En el Perijá estos matorrales pueden asociarse Helechos: 250 especies, 30 especies
con parches donde crece Aragoa romeroi. restringidas.
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Instituto Alexander von Humboldt. Bogotá.
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CH. 1992. La vegetación del páramo. En: S. Chingaza: Sector I: Río La Playa-Río
Salamanca (ed.). La vegetación del páramo Guatiquía. Cuadernos Divulgativos. Pontificia
y su dinámica en el Macizo volcánico Ruiz- Universidad Javeriana. Facultad de Ciencias.
Tolima (Cordillera Central Colombiana). 74 pp. Bogotá.
17
La región paramuna en Colombia y en la Serranía de Perijá
VARGAS, O. & S. ZULUAGA. 1985. La VERWEIJ, P.A. 1995. Spatial and temporal
vegetación del Páramo de Monserrate. En: modelling of vegetation patterns. Burning
H. Sturm & J.O. Rangel-Ch. (eds). Ecología and grazing in the paramo of Los Nevados
de los páramos Andinos. 167-217. Biblioteca National Park, Colombia. Enschede:
J. Jerónimo Triana. Instituto de Ciencias University of Amsterdam y ITC, Tesis de
Naturales. Bogotá. Ph.D. 233 pp.
18
Arellano et al.
CLIMA Y TOPOCLIMA
the North part there are localities like Cerro & Rangel, 1985) y de localidades de la
del Avion and the adjacent areas of Sabana cordillera Oriental (Rangel, 2000).
Rubia whose amounts of precipitation must
be greater than those of the typical paramo- En este capítulo se trata de presentar una
zone of Sabana Rubia (La Paz, corregimiento caracterización global de la marcha de la
of San Jose de Oriente), because the areas precipitación. Con base en registros de
covered with chuscales (Chusquea tessellata) temperaturas estimados sobre valores reales
are more frequent and also there is greater de estaciones cercanas se realizaron los
proportion of humid soils. With base in the balances hídricos. La variación en los montos
Kriging methodology 37 “topoclimatic” de precipitación en los casos en que no se
units in the high mountain were classified. contaba con mediciones reales se hicieron
The units with lower values preferably asociándolos con variaciones topográficas,
are represented in the North sector; while con los cambios según exposición y en las
the units with the highest values are more variaciones latitudinales en los sectores que
frequent in the South sector and the units with comprendió este estudio.
intermediate values of precipitation (1000-
1800 mm) have greater representation in the METODOLOGÍA
middle part, variation that agrees with the
analysis with base in the precise information. Obtención de la información
In general scope the paramo region of Perijá
have physical and biotic assembles and a Se analizó la información proveniente de
landscape appearance that allows considering estaciones pertenecientes a dos municipios
them to be like semihumid. This qualification de Norte de Santander y Cesar. Dicha
fits of good way with the low value of the información fue suministrada por el
surface with vegetation azonal (marsh, peat- Instituto de Hidrología, Meteorología y
bog) and the widespread absence of small Estudios Ambientales (IDEAM). En la
ponds and lagoons, condition very frequent tabla 1 se muestran las estaciones incluidas
in humid and superhumid paramo-localities en el estudio, con datos sobre ubicación,
of Colombia. georreferenciación, altitud, monto anual de
precipitación y franja.
INTRODUCCIÓN
Procesamiento de la información
Características de la precipitación en
sectores de la Serranía de Perijá mencionadas Los parámetros que se tuvieron en cuenta
por Rangel (1994; 1997), permitieron para el análisis de la información fueron
diferenciar los sectores principales en la precipitación y la temperatura, para este
cuanto a la marcha de los montos anuales último factor se utilizaron los valores de
de lluvia; se reconocieron un sector Central, estaciones ubicadas a similar altitud y en
con valores altos de precipitación seguidos la misma vertiente cordillerana, debido a
por localidades del Sur con montos más que la mayoría de estaciones eran de tipo
bajos y un sector Norte que en general pluviométrico o pluviográfico.
presentaba valores menores. Para la zona de
la alta montaña los registros de estaciones Los balances hídricos según Thornthwaite
climáticas son bastante escasos; se cuenta (Eslava et al., 1986), permiten obtener una
con las evaluaciones globales de sectores caracterización climática de un sitio, para lo
de la cercana Sierra Nevada de Santa Marta cual se utilizaron los criterios de la tablas 2,
(Van der Hammen & Pérez, 1983; Sturm 3, 4 y 5.
20
Arellano et al.
23
Clima y topoclima
RESULTADOS
REGIÓN ANDINA
por el contrario hay un superávit de agua entre El clima según Thornthwaite es ARB’1,
mayo y noviembre que representa 610,5 mm superhúmedo con ninguna deficiencia de
con valores extremos en octubre. El mes que agua a lo largo del año, de temperaturas
presenta el máximo valor de ETP es mayo mesotermales (figura 13). Los valores
con 56,3 mm que se incluye en el primer de evapotranspiración potencial (ETP)
período húmedo; el valor mínimo (48,5 mm) del período seco exceptuando abril se
se da en diciembre en la época seca (figura 11 encuentran por encima de los valores de
y Anexo 1). precipitación, lo cual indica una diferencia
en la capacidad de almacenamiento que no
significa déficit alguno, por el contrario
hay un superávit de agua entre mayo y
noviembre que representan 669 mm con
valores extremos en octubre. El mes con
el máximo valor de ETP es mayo con 55,5
mm que se incluye en el primer período
húmedo; el valor mínimo (41,7 mm) se
presenta en el mes de febrero en la época
seca (figura 13 y Anexo 1).
Figura 11. Balance hídrico estación hacia
Manaure (virtual Norte 2).
Estación virtual Norte 3, hacia Manaure
Estación hacia Sabana Rubia (virtual Figura 17. Balance hídrico hacia Sabana
Centro 2) Rubia (virtual Centro 2).
En la estación hacia Sabana Rubia (virtual Estación Cerro de Irapa (virtual Sur 1)
Centro 2), se presenta un régimen de
distribución de lluvias de tipo unimodal- La estación Cerro de Irapa (virtual Sur 1),
biestacional; la precipitación total anual es presenta un régimen de distribución de
29
Clima y topoclima
anual entre 800 y 1000 mm; clima de húmedo 4E3 A1 Región de vida páramo, franja del
a muy húmedo. Cobertura 80,57 ha. subpáramo o páramo bajo con precipitación
4C B4 Región de vida páramo, franja del anual entre 2000 y 2200 mm; clima
subpáramo o páramo bajo con precipitación superhúmedo. Factor de humedad superior a
anual entre 1000 y 1200 mm; clima muy 200. Cobertura 13,30 ha.
húmedo. Cobertura 319,23 ha.
4D A Región de vida páramo, franja del
subpáramo o páramo bajo con precipitación
anual entre 1200 y 1400 mm; clima
superhúmedo. Cobertura 284,08 ha.
4D A1 Región de vida páramo, franja del
subpáramo o páramo bajo con precipitación
anual entre 1200 y 1400 mm; clima
superhúmedo. Factor de humedad superior a
200. Cobertura 183,98 ha.
4E A Región de vida páramo, franja del Figura 21. Balance hídrico estación Cerro
subpáramo o páramo bajo con precipitación de Irapa (virtual Sur 2).
anual entre 1400 y 1600 mm; clima
superhúmedo. Cobertura 68,41 ha. REGIÓN PÁRAMO-FRANJA ALTA
4E A1 Región de vida páramo, franja del
subpáramo o páramo bajo con precipitación Estación hacia La Paz (virtual Norte)
anual entre 1400 y 1600 mm; clima
superhúmedo. Factor de humedad superior a La estación representativa para esta región
200. Cobertura 529,49 ha. es hacia La Paz (virtual Norte), que presenta
4E1 A Región de vida páramo, franja del un régimen de distribución de lluvias de tipo
subpáramo o páramo bajo con precipitación bimodal-tetraestacional; la precipitación total
anual entre 1600 y 1800 mm; clima anual es 2000 mm y el promedio mensual
superhúmedo. Cobertura 104,79 ha. multianual es 167 mm; los períodos de
4E1 A1 Región de vida páramo, franja del mayor pluviosidad se presentan entre mayo
subpáramo o páramo bajo con precipitación y junio y de agosto a noviembre, octubre es
anual entre 1600 y 1800 mm; clima el mes con mayor precipitación (388 mm).
superhúmedo. Factor de humedad superior a Los períodos secos van de diciembre hasta
200. Cobertura 132,94 ha. abril y el mes de julio, siendo febrero el mes
4E1 B3/B4/A Región de vida páramo, más seco (32 mm) (figura 22).
franja del subpáramo o páramo bajo con
precipitación anual entre 1600 y 1800 mm;
clima de húmedo a superhúmedo. Factor de
humedad superior a 200. Cobertura 3,46 ha.
4E2 A Región de vida páramo, franja del
subpáramo o páramo bajo con precipitación
anual entre 1800 y 2000 mm; clima
superhúmedo. Cobertura 128,77 ha.
4E2 A1 Región de vida páramo, franja del
subpáramo o páramo bajo con precipitación
anual entre 1800 y 2000 mm; clima Figura 22. Marcha anual de la precipitación
superhúmedo. Factor de humedad superior a hacia La Paz (virtual Norte). Altitud:
200. Cobertura 40,46 ha. >3500-3600 m.
31
Clima y topoclima
En la estación hacia Sabana Rubia (virtual Figura 25. Balance hídrico estación hacia
Centro 3), se presenta un régimen de Sabana Rubia (virtual Centro 3).
distribución de lluvias de tipo unimodal-
biestacional; la precipitación total anual es Estación Cerro de Irapa (Sur)
1586 mm y el promedio mensual multianual
es 132 mm; el período de mayor pluviosidad La estación representativa para esta región es
se presenta entre abril y octubre, julio es el Cerro de Irapa, que presenta un régimen
el mes con mayor precipitación (203 mm) de distribución de lluvias de tipo bimodal-
(figura 24). tetraestacional; la precipitación total anual es
2000 mm y el promedio mensual multianual
El clima según Thornthwaite es ARC’2, su- es 167 mm; los períodos de mayor pluviosidad
perhúmedo sin deficiencia de agua a lo largo se presentan entre mayo y junio y de agosto
del año, de temperaturas microtermales a noviembre, octubre es el mes con mayor
(figura 25). Los valores de evapo- precipitación (388 mm). Los períodos secos
transpiración potencial (ETP) del período van de diciembre hasta abril y el mes de
seco, exceptuando enero, se encuentran por julio, febrero es el mes más seco (32 mm)
debajo de los valores de precipitación, lo (figura 26).
32
Arellano et al.
CONSIDERACIONES FINALES
RANGEL-CH., J. O. 2000 (ed.). Colombia STURM, H. & J.O. RANGEL-CH. 1985. Ecología
Diversidad Biótica III. La región Paramuna. de los páramos andinos, una visión preliminar
Instituto de Ciencias Naturales. Universidad integrada. Biblioteca José Jerónimo Triana:
Nacional de Colombia. Instituto A. Von 292 pp. Bogotá.
Humboldt. 922 pp. Bogotá. D.C. VAN DER HAMMEN, T. 1984. A. Datos eco-clima-
tológicos del Transecto Buritaca-La Cumbre. En:
RIVERA-DÍAZ, O. & J.O. RANGEL-CH. 2004. T. Van der Hammen y [Link]-C. (eds). La Sierra
El Clima del Perijá en la parte media de la Nevada de Santa Marta (Colombia), Transecto
montaña. Informe Convenio Universidad Buritaca-La Cumbre. Estudios de ecosistemas
Nacional-CORPOCESAR (informe interno). tropandinoss 2: 189-202. J. Cramer, Berlín.
Anexo 1. Balance hídrico en las estaciones de la región de estudio.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Estación: Cácota
Altitud: 2400 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 14,5 14,6 15,0 15,1 14,9 15,0 14,7 14,5 14,8 15,0 14,6 14,5 14,5 14,8
F 1,01 1,01 0,92 1,03 1,02 1,07 1,04 1,07 1,06 1,01 1,03 0,99 1,01
i 5,0 5,1 5,3 5,3 5,2 5,3 5,1 5,0 5,2 5,3 5,1 5,0 5,0 61,8
ETP 56,3 56,8 53,9 60,9 59,1 62,7 59,1 59,6 60,9 59,1 58,0 55,2 56,3 701,5
P-ETP -0,3 -19,8 -18,9 -3,9 27,9 48,3 63,9 51,4 33,1 31,9 57,0 37,8 -0,3
difer.P-ETP 0,3 19,8 18,9 3,9 27,9 48,3 63,9 51,4 33,1 31,9 57,0 37,8 0,3 63,9
Ai calc. 99,7 79,9 61,0 57,1 85,0 133,3 163,9 151,4 133,1 131,9 157,0 137,8 99,7
A 99,7 79,9 61,0 57,1 85,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 99,7
delta A -0,3 -19,8 -18,9 -3,9 27,9 15,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 -0,3
E 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 33,3 63,9 51,4 33,1 31,9 57,0 37,8 0,0 308,5
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 56,3 56,8 53,9 60,9 59,1 62,7 59,1 59,6 60,9 59,1 58,0 55,2 56,3 701,5
RH 0,00 -0,35 -0,35 -0,06 0,47 0,77 1,08 0,86 0,54 0,54 0,98 0,69 0,00
a 1,46
Ih 43,971 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 43,971 factor de humedad
E= exceso de agua
D= deficiencia de agua
35
Clima y topoclima
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Mutiscua Lat. 7 18 N
Departamento: Norte de Santander Long. 72 45 W
Estación: Mutiscua
Altitud: 2600 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 13,2 13,6 13,9 14,0 13,8 13,9 13,5 13,4 13,6 13,8 13,4 13,4 13,2 13,6
P mm 72 33 35 48 114 121 90 67 66 89 142 123 72 1000
F 1,01 1,01 0,92 1,03 1,02 1,07 1,04 1,07 1,06 1,01 1,03 0,99 1,01
i 4,3 4,5 4,7 4,8 4,7 4,7 4,5 4,4 4,5 4,7 4,4 4,4 4,3 54,7
ETP 53,1 55,3 51,9 58,6 57,0 60,3 56,4 57,4 58,0 56,4 55,3 53,1 53,1 672,9
P-ETP 18,9 -22,3 -16,9 -10,6 57,0 60,7 33,6 9,6 8,0 32,6 86,7 69,9 18,9
difer.P-ETP 18,9 22,3 16,9 10,6 57,0 60,7 33,6 9,6 8,0 32,6 86,7 69,9 18,9 86,7
Ai calc. 118,9 77,7 60,8 50,2 107,2 160,7 133,6 109,6 108,0 132,6 186,7 169,9 118,9
A 100,0 77,7 60,8 50,2 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 -22,3 -16,9 -10,6 49,8 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 18,9 0,0 0,0 0,0 7,2 60,7 33,6 9,6 8,0 32,6 86,7 69,9 18,9 327,1
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 53,1 55,3 51,9 58,6 57,0 60,3 56,4 57,4 58,0 56,4 55,3 53,1 53,1 672,9
RH 0,36 -0,40 -0,33 -0,18 1,00 1,01 0,60 0,17 0,14 0,58 1,57 1,32 0,36
a 1,35
Ih 48,613 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 48,613 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 12,5 13,0 13,2 13,3 13,1 13,3 12,9 12,8 13,0 13,1 12,7 12,7 12,5 13,0
P mm 39 22 23 42 80 101 94 82 64 78 114 78 39 817
F 1,01 1,01 0,92 1,03 1,02 1,07 1,04 1,07 1,06 1,01 1,03 0,99 1,01
i 4,0 4,2 4,3 4,4 4,3 4,4 4,2 4,2 4,2 4,3 4,1 4,1 4,0 50,8
ETP 51,7 54,4 50,5 57,1 55,5 59,3 55,4 56,5 57,1 54,9 53,8 51,7 51,7 657,9
P-ETP -12,7 -32,4 -27,5 -15,1 24,5 41,7 38,6 25,5 6,9 23,1 60,2 26,3 -12,7
difer.P-ETP 12,7 32,4 27,5 15,1 24,5 41,7 38,6 25,5 6,9 23,1 60,2 26,3 12,7 60,2
Ai calc. 87,3 54,9 27,4 12,3 36,9 78,5 117,1 125,5 106,9 123,1 160,2 126,3 87,3
A 87,3 54,9 27,4 12,3 36,9 78,5 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 87,3
delta A -12,7 -32,4 -27,5 -15,1 24,5 41,7 21,5 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 -12,7
E 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 17,1 25,5 6,9 23,1 60,2 26,3 0,0 159,1
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 51,7 54,4 50,5 57,1 55,5 59,3 55,4 56,5 57,1 54,9 53,8 51,7 51,7 657,9
RH -0,25 -0,60 -0,54 -0,26 0,44 0,70 0,70 0,45 0,12 0,42 1,12 0,51 -0,25
a 1,29
Ih 24,19 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 24,19 factor de humedad
36
Arellano et al.
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Manaure Lat. 10 27 N
Departamento: Cesar Long. 72 53 W
Estación: Virtual Norte 1, hacia Manaure
Altitud: 2900-3000 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 10,8 11,2 11,2 11,3 11,4 11,4 11,0 10,8 11,0 11,2 10,8 10,9 10,8 11,1
P mm 32 24 21 30 74 160 148 98 123 160 237 123 32 1230
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 3,2 3,4 3,4 3,4 3,5 3,5 3,3 3,2 3,3 3,4 3,2 3,3 3,2 40,1
ETP 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
P-ETP -16,5 -27,1 -25,5 -23,2 20,3 103,7 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 -16,5
difer.P-ETP 16,5 27,1 25,5 23,2 20,3 103,7 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 16,5 187,0
Ai calc. 83,5 56,4 30,9 7,7 28,0 131,8 194,9 145,0 169,4 207,9 287,0 174,4 83,5
A 83,5 56,4 30,9 7,7 28,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 83,5
delta A -16,5 -27,1 -25,5 -23,2 20,3 72,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 -16,5
E 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 31,8 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 0,0 610,5
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
RH -0,34 -0,53 -0,55 -0,44 0,38 1,84 1,79 0,85 1,30 2,07 3,74 1,53 -0,34
a 1,13
Ih 98,545 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 98,545 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 10,8 11,2 11,2 11,3 11,4 11,4 11,0 10,8 11,0 11,2 10,8 10,9 10,8 11,1
P mm 32 24 21 30 74 160 148 98 123 160 237 123 32 1230
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 3,2 3,4 3,4 3,4 3,5 3,5 3,3 3,2 3,3 3,4 3,2 3,3 3,2 40,1
ETP 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
P-ETP -16,5 -27,1 -25,5 -23,2 20,3 103,7 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 -16,5
difer.P-ETP 16,5 27,1 25,5 23,2 20,3 103,7 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 16,5 187,0
Ai calc. 83,5 56,4 30,9 7,7 28,0 131,8 194,9 145,0 169,4 207,9 287,0 174,4 83,5
A 83,5 56,4 30,9 7,7 28,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 83,5
delta A -16,5 -27,1 -25,5 -23,2 20,3 72,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 -16,5
E 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 31,8 94,9 45,0 69,4 107,9 187,0 74,4 0,0 610,5
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
RH -0,34 -0,53 -0,55 -0,44 0,38 1,84 1,79 0,85 1,30 2,07 3,74 1,53 -0,34
a 1,13
Ih 98,545 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 98,545 factor de humedad
37
Clima y topoclima
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Manaure Lat. 10 26 N
Departamento: Cesar Long. 72 54 W
Estación: Virtual Norte 3, hacia Manaure
Altitud: 3500 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 9,1 8,7 8,7 8,9 9,7 9,8 9,0 8,8 8,9 9,1 8,7 9,0 9,1 9,0
P mm 32 25 20 35 74 170 148 98 130 160 237 123 32 1252
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,5 2,3 2,3 2,4 2,7 2,8 2,4 2,4 2,4 2,5 2,3 2,4 2,5 29,4
ETP 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
P-ETP -15,3 -20,8 -21,7 -13,2 21,6 114,5 97,8 48,0 79,9 111,2 190,3 76,6 -15,3
difer.P-ETP 15,3 20,8 21,7 13,2 21,6 114,5 97,8 48,0 79,9 111,2 190,3 76,6 15,3 190,3
Ai calc. 84,7 63,9 42,2 29,0 50,6 165,1 197,8 148,0 179,9 211,2 290,3 176,6 84,7
A 84,7 63,9 42,2 29,0 50,6 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 84,7
delta A -15,3 -20,8 -21,7 -13,2 21,6 49,4 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 -15,3
E 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 65,1 97,8 48,0 79,9 111,2 190,3 76,6 0,0 669,0
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
RH -0,32 -0,45 -0,52 -0,27 0,41 2,06 1,95 0,96 1,60 2,28 4,07 1,65 -0,32
a 0,97
Ih 114,74 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 114,74 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 10,8 11,2 11,2 11,3 11,4 11,4 11,0 10,8 11,0 11,2 10,8 10,9 10,8 11,1
P mm 63 32 59 76 161 145 110 91 101 122 163 124 63 1247
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 3,2 3,4 3,4 3,4 3,5 3,5 3,3 3,2 3,3 3,4 3,2 3,3 3,2 40,1
ETP 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
P-ETP 14,2 -19,2 12,3 23,0 107,1 89,0 57,1 38,3 47,1 70,1 112,9 75,8 14,2
difer.P-ETP 14,2 19,2 12,3 23,0 107,1 89,0 57,1 38,3 47,1 70,1 112,9 75,8 14,2 112,9
Ai calc. 114,2 80,8 93,1 116,1 207,1 189,0 157,1 138,3 147,1 170,1 212,9 175,8 114,2
A 100,0 80,8 93,1 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 -19,2 12,3 6,9 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 14,2 0,0 0,0 16,1 107,1 89,0 57,1 38,3 47,1 70,1 112,9 75,8 14,2 627,9
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 48,5 51,1 46,5 53,2 53,7 56,3 53,1 53,0 53,6 52,1 50,0 48,6 48,5 619,5
RH 0,29 -0,38 0,27 0,43 2,00 1,58 1,08 0,72 0,88 1,35 2,26 1,56 0,29
a 1,13
Ih 101,35 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 101,35 factor de humedad
38
Arellano et al.
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Agustín Codazzi Lat. 10 14 N
Departamento: Cesar Long. 72 57 W
Estación: V. Centro 2, hacia Sabana Rubia
Altitud: 3500 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 9,1 8,7 8,7 8,9 9,7 9,8 9,0 8,8 8,9 9,1 8,7 9,0 9,1 9,0
P mm 105 74 58 100 171 230 245 259 224 198 153 147 105 1965
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,5 2,3 2,3 2,4 2,7 2,8 2,4 2,4 2,4 2,5 2,3 2,4 2,5 29,4
ETP 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
P-ETP 57,6 28,1 16,7 51,5 118,8 174,0 195,2 209,2 174,1 149,6 105,8 100,9 57,6
difer.P-ETP 57,6 28,1 16,7 51,5 118,8 174,0 195,2 209,2 174,1 149,6 105,8 100,9 57,6 209,2
Ai calc. 157,6 128,1 116,7 151,5 218,8 274,0 295,2 309,2 274,1 249,6 205,8 200,9 157,6
A 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 57,6 28,1 16,7 51,5 118,8 174,0 195,2 209,2 174,1 149,6 105,8 100,9 57,6 1381,6
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
RH 1,22 0,61 0,40 1,07 2,27 3,14 3,89 4,18 3,48 3,07 2,27 2,18 1,22
a 0,97
Ih 236,97 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 236,97 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 7,8 7,8 8,0 7,9 7,9 8,3 7,9 7,5 7,6 8,0 7,4 7,6 7,8 7,8
P mm 89 58 77 108 183 178 187 192 165 163 167 152 89 1716
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,0 2,0 2,0 2,0 2,0 2,2 2,0 1,8 1,9 2,0 1,8 1,9 2,0 23,6
ETP 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
P-ETP 43,2 11,8 34,3 60,3 134,8 125,3 137,7 144,0 117,1 114,8 121,9 107,6 43,2
difer.P-ETP 43,2 11,8 34,3 60,3 134,8 125,3 137,7 144,0 117,1 114,8 121,9 107,6 43,2 144,0
Ai calc. 143,2 111,8 134,3 160,3 234,8 225,3 237,7 244,0 217,1 214,8 221,9 207,6 143,2
A 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 43,2 11,8 34,3 60,3 134,8 125,3 137,7 144,0 117,1 114,8 121,9 107,6 43,2 1152,7
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
RH 0,95 0,26 0,80 1,26 2,82 2,39 2,80 3,01 2,44 2,40 2,73 2,45 0,95
a 0,88
Ih 204,59 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 204,59 factor de humedad
39
Clima y topoclima
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Agustín Codazzi Lat. 10 6 N
Departamento: Cesar Long. 72 54 W
Estación: Virtual Sur 2, Cerro de Irapa
Altitud: 2900-3000 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 9,1 8,7 8,7 8,9 9,7 9,8 9,0 8,8 8,9 9,1 8,7 9,0 9,1 9,0
P mm 104 60 85 118 164 186 163 168 152 155 156 134 104 1644
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,5 2,3 2,3 2,4 2,7 2,8 2,4 2,4 2,4 2,5 2,3 2,4 2,5 29,4
ETP 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
P-ETP 56,2 14,5 43,0 69,9 111,4 130,1 112,4 118,3 101,9 106,1 109,6 87,9 56,2
difer.P-ETP 56,2 14,5 43,0 69,9 111,4 130,1 112,4 118,3 101,9 106,1 109,6 87,9 56,2 130,1
Ai calc. 156,2 114,5 143,0 169,9 211,4 230,1 212,4 218,3 201,9 206,1 209,6 187,9 156,2
A 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 56,2 14,5 43,0 69,9 111,4 130,1 112,4 118,3 101,9 106,1 109,6 87,9 56,2 1061,3
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 47,3 45,8 41,7 48,2 52,4 55,5 50,2 50,0 50,1 48,8 46,7 46,4 47,3 583,0
RH 1,19 0,32 1,03 1,45 2,13 2,35 2,24 2,37 2,03 2,17 2,35 1,90 1,19
a 0,97
Ih 182,03 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 182,03 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 7,8 7,8 8,0 7,9 7,9 8,3 7,9 7,5 7,6 8,0 7,4 7,6 7,8 7,8
P mm 52 40 32 48 120 260 240 160 200 260 388 200 52 2000
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,0 2,0 2,0 2,0 2,0 2,2 2,0 1,8 1,9 2,0 1,8 1,9 2,0 23,6
ETP 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
P-ETP 6,6 -5,9 -10,7 0,2 72,2 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6
difer.P-ETP 6,6 5,9 10,7 0,2 72,2 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6 343,3
Ai calc. 106,6 94,1 83,4 83,6 155,9 307,7 290,8 212,1 252,0 312,1 443,3 256,1 106,6
A 100,0 94,1 83,4 83,6 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 -5,9 -10,7 0,2 16,4 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 6,6 0,0 0,0 0,0 55,9 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6 1436,6
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
RH 0,14 -0,13 -0,25 0,00 1,51 3,97 3,88 2,34 3,17 4,43 7,68 3,55 0,14
a 0,88
Ih 254,99 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 254,99 factor de humedad
40
Arellano et al.
Continuación anexo 1.
grados minutos cardinal(N, S, E, W)
Municipio: Agustín Codazzi Lat. 10 15 N
Departamento: Cesar Long. 72 55 W
Estación: V. Centro 3, hacia Sabana Rubia
Altitud: 3600 m
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 4,6 5,0 5,1 4,8 5,0 5,5 5,0 4,7 4,8 4,8 4,4 4,9 4,6 4,9
P mm 66 41 60 81 141 195 195 203 163 156 162 125 66 1586
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 0,9 1,0 1,0 0,9 1,0 1,2 1,0 0,9 0,9 0,9 0,8 1,0 0,9 11,6
ETP 41,0 43,9 40,5 44,0 45,2 50,6 46,5 45,4 45,7 43,5 41,0 42,4 41,0 529,9
P-ETP 24,6 -3,0 19,2 36,7 95,9 144,7 148,0 157,3 117,1 112,3 121,2 82,3 24,6
difer.P-ETP 24,6 3,0 19,2 36,7 95,9 144,7 148,0 157,3 117,1 112,3 121,2 82,3 24,6 157,3
Ai calc. 124,6 97,0 116,2 136,7 195,9 244,7 248,0 257,3 217,1 212,3 221,2 182,3 124,6
A 100,0 97,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 -3,0 3,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 24,6 0,0 16,2 36,7 95,9 144,7 148,0 157,3 117,1 112,3 121,2 82,3 24,6 1056,3
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 41,0 43,9 40,5 44,0 45,2 50,6 46,5 45,4 45,7 43,5 41,0 42,4 41,0 529,9
RH 0,60 -0,07 0,47 0,84 2,12 2,86 3,18 3,46 2,56 2,58 2,96 1,94 0,60
a 0,69
Ih 199,34 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 199,34 factor de humedad
DIC* Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic ANUAL
T oC 7,8 7,8 8,0 7,9 7,9 8,3 7,9 7,5 7,6 8,0 7,4 7,6 7,8 7,8
P mm 52 40 32 48 120 260 240 160 200 260 388 200 52 2000
F 0,99 1,00 0,91 1,03 1,03 1,08 1,06 1,08 1,07 1,02 1,02 0,98 0,99
i 2,0 2,0 2,0 2,0 2,0 2,2 2,0 1,8 1,9 2,0 1,8 1,9 2,0 23,6
ETP 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
P-ETP 6,6 -5,9 -10,7 0,2 72,2 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6
difer.P-ETP 6,6 5,9 10,7 0,2 72,2 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6 343,3
Ai calc. 106,6 94,1 83,4 83,6 155,9 307,7 290,8 212,1 252,0 312,1 443,3 256,1 106,6
A 100,0 94,1 83,4 83,6 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
delta A 0,0 -5,9 -10,7 0,2 16,4 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
E 6,6 0,0 0,0 0,0 55,9 207,7 190,8 112,1 152,0 212,1 343,3 156,1 6,6 1436,6
D 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
ETR 45,4 45,9 42,7 47,8 47,8 52,3 49,2 47,9 48,0 47,9 44,7 43,9 45,4 563,4
RH 0,14 -0,13 -0,25 0,00 1,51 3,97 3,88 2,34 3,17 4,43 7,68 3,55 0,14
a 0,88
Ih 254,99 índice de humedad
Ia 0 índice de aridez
Fh 254,99 factor de humedad
41
Clima y topoclima
42
Lazala
GEOLOGÍA
Maybe Lazala
litología de la alta montaña de esta serranía ll°l0’N en el lado opuesto del valle del río
se comparten similitudes con la de la Sierra Cesar, donde se encuentra la Sierra Nevada
Nevada de Santa Marta, entre otros, la pre- de Santa Marta. Las cumbres más elevadas
sencia de los complejos metasedimentarios son el páramo El Avión (3550 m), los cerros
Paleozoicos que corresponden a calizas Las Tres Tetas (3630 m), Pintado (3300 m) y
fosilíferas, areniscas rojas, arcillas, con- el páramo de Tetán (3400 m).
glomerados, cuarcitas (principalmente en
el N) y esquistos arcillosos, calizas grises, La Serranía de Perijá está dividida en dos
arcilla pizarrosa y liditas, principalmente en sectores, topográficamente algo separados: la
el S y E de Manaure (Rod, 1956; Tschanz, parte meridional y la septentrional. La causa
1969; Forero, 1970). También se encuentran de la división es una ensilladura (entendida
estratos del Mesozoico y Cenozoico: hacia como el llano en forma de silla de montar
el sur aparecen limonitas rojas del Jurásico entre dos cumbres de montaña o entre dos
asociadas con materiales volcánicos extru- cerros unidos por la base) que cruza hacia
sivos y rocas Cretácicas con calizas y el Occidente a través de la Serranía desde la
areniscas de diverso tipo. Estructuralmente es región de los ríos Ariguaisa y Tucuco hasta
uno de los plegamientos Plio-pleistócenicos la región del río Maraca en el valle del Cesar
más recientes del sistema montañoso (Miller, 1960).
colombiano (mapa 4).
En esta contribución se pretende compilar Un elemento menos destacado en la
los aspectos más importantes en la geología, segmentación, es una alineación de largos
la geomorfología y la estratigrafía de la y rectos valles y divisorias dentadas que
Serranía de Perijá. siguen un rumbo diagonal de N35°E. Este
alineamiento llevaba por nombre “línea
ASPECTOS FISIOGRÁFICOS Y de desgarradura o falla de Perijá”. La falla
GEOGRÁFICOS pasa a través de las hoyas de varios sistemas
de ríos, y explica el origen de la garganta
La Serranía de Perijá forma la parte más angosta en las cabeceras de los ríos Maraca y
septentrional de la cordillera Oriental Tucuco (Wokittel, 1957).
de Colombia, extendiéndose entre los
9°10’- 10°56’N y los 72°30’-73°24’W, Parte meridional de la Serranía
constituyendo la divisoria de aguas entre
la cuenca de Maracaibo y la del Valle El segmento meridional de la Serranía de
del Cesar- Ranchería y marca una parte Perijá, conocido con el nombre de Serranía
del límite internacional entre Colombia de Los Motilones, está alineado con el lado
(departamentos de Cesar y La Guajira) y Oriental de la falla de Perijá; esté presenta
Venezuela (estado Zulia). Perijá hace parte crestas y laderas escabrosas cubiertas con
del sector septentrional de la compleja espesa selva pluvial. En perfil, esta parte
cadena Andina que forma un nudo (nudo de la Serranía es muy simple; sus laderas y
de Pamplona), con un cambio de rumbo de filos descienden rápidamente desde la cresta
N20°O a N25°E y dan origen a los Andes hacia la cuenca de Maracaibo y hacia el valle
de Mérida. Desde este nudo, la cordillera del Cesar.
Oriental se extiende hacia el Norte y forma
la divisoria entre la cuenca de Maracaibo Bordeando el margen Occidental se encuentra
(Venezuela) y el valle del Magdalena medio una cuesta de buzamiento prominente
(Colombia), extendiéndose hasta el borde de calizas del Cretáceo, que asciende en
de la llanura de La Guajira, a una latitud de algunos lugares hasta una tercera parte de la
45
Geología
litológicas que comienzan con el pre-Cámbrico partes de este macizo se extienda hasta el
al Paleozoico inferior y se extienden hasta extremo meridional de la Serranía. También
el reciente. Sin embargo, la estratigrafía, la se menciona la existencia de un afloramiento
exploración y las definiciones, están más de granito rosado en el río del Suroeste, apro-
avanzadas en el sector de Venezuela que en ximadamente al oeste de la confluencia del
Colombia, razón por la cual la mayoría de las río Tomás con el río de Oro (al sur del sector
formaciones aquí mencionadas corresponden meridional del Perijá). También se encuentran
a la nomenclatura del vecino país. En algunos intrusiones graníticas en la cordillera Central y
casos se establecen correlaciones cercanas en la Sierra Nevada de Santa Marta (Trumpy,
a la nomenclatura de las formaciones 1943; Raasveldt, 1956).
colombianas, pero no en todos los casos
son exactas en edad y litología, dado que Paleozoico
la mayoría de los estudios hacen parte de
proyectos mineros y petroleros, que no Pre-Devoniano
conservan las reglas del código estratigráfico La unidad litológica más antigua de la
internacional. Serranía de Perijá, conocida con el nombre
de Serie de Perijá, está compuesta por rocas
Al compilar la columna estratigráfica, se metamórficas y material ígneo intrusivo.
evidencian en ambos países y a lo largo de Estas rocas están en contacto fallado con
los dos sectores, meridional y septentrional estratos de edad Devoniana en el río Cachirí
al menos dos vacíos en la columna corres- y están constituidas por cuarcitas, esquistos
pondiente al Paleozoico y varias otras en las y esquistos néisicos, intruidas por granitos
columnas del Mesozoico y del Cenozoico. y vetas de cuarzo (Liddle, 1946; Forero,
Claramente se puede afirmar que hay una 1970). Liddle (l946) sugiere que estas rocas
mayor alteración en las rocas pre-cretácicas probablemente se extienden hacia el sur hasta
de la región, que en las unidades no el río Apón; sin embargo, se duda de que éstas
metamórficas del Cretáceo y el Terciario. afloren ampliamente en la parte septentrional.
Sutton (l946), en vista de la presencia de
Aunque solamente en lugares locales, granito biotítico común en ambas zonas,
las rocas pre-cretácicas muestran etapas relaciona las rocas metamórficas de la región
intermedias de metamorfismo, generalmente de El Totumo con las de la serie de Perijá.
tienen un pronunciado aspecto de
deformación; esto se percibe en el grado de En la vertiente Occidental de la Serranía
fallamiento, fracturamiento, cizallamiento y meridional y en la vertiente Occidental en
dureza, con la común presencia de conjuntos general se encuentran esquistos y pizarras
sencillos de minerales metamórficos (Young pre-devónicas. Su color es habitualmente gris
et al., 1956). No se han encontrado grandes a gris verdoso, aunque localmente dominan
masas de rocas ígneas dentro de la Serranía matices rojizos. Algunas de las pizarras están
de Perijá, pero hay numerosos cuerpos bandeadas alternativamente de claro a oscuro
pequeños tanto intrusivos como extrusivos, (Liddle, 1946).
al igual que masas ígneas mayores en la zona
circundante (Ujueta & Llinás, 1990). Devoniano
La Formación (de aquí en adelante Fm.)
Al occidente de Cúcuta, en la cordillera Caño Grande del río Cachirí (Liddle et al.,
Oriental, se encuentra una masa batolítica l943) contiene una buena fauna del Devónico
granitoide conocida con el nombre de macizo inferior a medio, con Spirifer, r corales,
de Ocaña (Trumpy, 1943). Es posible que trilobites y crinoideos. Esta Formación (Fm.),
47
Geología
Aunque no se les ha asignado una edad basada La Quinta descansa sobre diversas rocas
en indicios faunísticos, se mencionan por más antiguas y por lo tanto, parece existir
conveniencia bajo el título Permo-Carbonífero una fuerte discordancia angular en su base.
unas calizas macizas grises que se encuentran También se reconoce la existencia de una
en el Cerro Champán, pertenecientes al discordancia en el tope de la formación,
complejo Paleozoico del extremo norte de la aunque se han encontrado numerosos
estribación de Animito (Liddle et al., 1943). ejemplos donde La Quinta y las areniscas
suprayacentes de la Formación río Negro
Mesozoico se presentan sin discordancia discernible
(Wokittel, 1957). Una gran variación en
Jura-Triásico espesor puede originarse en la topografía
Una sucesión de capas rojas y rocas volcánicas inicial de la superficie de deposición o por
que se conoce en Venezuela con el nombre erosión local durante y después de la etapa de
de Formación La Quinta y en ocasiones está sedimentación de La Quinta (Miller, 1960).
correlacionada en Colombia con la Formación
Girón se encuentran ampliamente repartidas Una pequeña fracción del gran espesor de la
en la Serranía. Se ha podido establecer, por Formación La Quinta está presente en el flan-
asociaciones estratigráficas, que su edad está co Occidental de la Serranía, descansando, ya
confinada generalmente entre el Pérmico y el sea sobre sedimentos Devonianos, o sobre ro-
Cretáceo basal (Wokittel, 1957). La Formación cas metamórficas más antiguas (Miller et al.,
La Quinta contiene típicamente areniscas y 1958). Se encuentran grandes espesores de La
lutitas rojas, conglomerados, areniscas duras Quinta a lo largo de la vertiente occidental de
grises, lavas de basalto y de lutita cuarcífera La Serranía, en los valles de los ríos Ranchería
y aglomerados. Los aglomerados contienen y Cesar. En cercanías de Cuestecitas, en la ver-
cantos redepositados de las areniscas y lutitas tiente nororiental de la Sierra Nevada, calizas
rojas o de material volcánico provenientes del del cretácico descansan directamente sobre rio-
interior de la misma La Quinta, además de litas y granitos, mientras que la Fm. La Quinta
cantos de cuarcita y caliza densa gris derivados está ausente. En la zona de la falla de Oca, en la
de formaciones más antiguas (Liddle, 1946). extremidad septentrional de la Serranía de Pe-
rijá, se vuelven a encontrar (Raasveldt, 1956).
En ocasiones se encuentran presentes
otros materiales volcánicos, además de Cretácico
basaltos morados a pardo rojizos y lutitas La Formación Río Negro consiste principal-
cuarcíferas de color rojizo. En el valle mente de una acumulación de areniscas
49
Geología
los venezolanos Formación Marcelina) dente, hasta alcanzar la faja del borde de la
(Wokittel, 1957; Miller et al., 1958). La Serranía (Miller, 1960). Simultáneo con el
sucesión equivalente en Colombia está adelgazamiento hay un cambio de ambiente de
constituida por las unidades Barco y Los marino de mar abierto a marino de plataforma,
Cuervos, que corresponden a sedimentos de hasta llegar a ambiente de aguas salobres. Es
agua dulce semejantes a los de la Formación casi exclusivamente una sucesión de areniscas
Marcelina. La determinación de la edad y lutitas. Su adelgazamiento se produce parcial-
y la correlación de las unidades Barco y mente ya sea por falta de sedimentación, o
Los Cuervos se basan parcialmente en la por diferenciación de tasas de acumulación
sucesión estratigráfica y parcialmente en a medida que los sedimentos transgredieron
indicios de palinología (Kuyl et al., l955; sobre la plataforma (Liddle, 1946), o por dis-
Miller et al., 1958). cordancias menores en el interior y en el tope
de la sucesión en los bordes de la cuenca.
En el sector que rodea a La Jagua, en el valle Suprayacente al Eoceno se encuentra una
del Cesar se encuentran rocas del Cretáceo sección de arcillolitas, con areniscas, de edad
superior, del Paleoceno y posiblemente Oligoceno y Mioceno (Miller, 1960). Existe
del Eoceno, que han sido reunidas en una una discordancia bien definida en la base de
unidad llamada grupo La Jagua. La parte esta sucesión y sobre las rocas del Eoceno
inferior de esta sucesión está constituida por en el lado oriental de la cuenca, pero hacia
las calizas con ostreidos, que se encuentran occidente, cerca de la Serranía de Perijá, está
en contacto normal con las lutitas del Grupo débilmente desarrollada (Wokittel, 1957).
Cogollo (Colón-Mito Juan) en la quebrada Las rocas de granulación más gruesa, de edad
San Antonio a l0 km al oeste de La Jagua Mioceno superior y Plioceno, representan
(Liddle, 1946). el período principal del levantamiento y
erosión de la Serranía y el gradual relleno
Es razonable creer que la sucesión Catatumbo y hundimiento de la cuenca de Maracaibo
suprayacente, del Perijá septentrional, puede (Miller, 1960).
estar relacionada con las fases finales de
sedimentación del Cretáceo-Paleoceno Los sedimentos del Eoceno medio y superior,
(Ujueta & Llinás, 1990) y así la parte superior al parecer, están completamente ausentes en el
de las formaciones Catatumbo, Barco, Los valle del Cesar. Si existieran, el Eoceno medio
Cuervos y Mirador marcan el tape del ciclo y el superior estarían sólo local y escasamente
de sedimentación cretácica-paleocéanica representados en el valle de Ranchería (Ujueta
(Miller et al., l958). & Llinás, 1990). Los depósitos del Mioceno
y el Plioceno en los valles de los ríos Cesar
El paleoambiente terciario de Perijá, inicia y Ranchería son también escasos. Algunas
con una sucesión de sedimentos que comienza depresiones locales en el valle del río Cesar
con unidades marinas en el Eoceno que van están rellenas con arcilla y materiales clásticos
cambiando a paludales y lagunas parcialmente del Terciario superior hasta un espesor de
marinas de aguas poco profundas en el Oligo- varios centenares de metros.
ceno y pasan a facies de elementos clásticos
de granos más gruesos (Ujueta & Llinás, Cuaternario
1990), principalmente terrestres, en el Mio- En el interior de la Serranía sólo localmente
ceno superior y Plioceno. Los sedimentos se observan restos de bancos de gravas o
del Eoceno tienen grandes espesores desde terrazas. Las pocas planicies aluviales que
la cuenca de Maracaibo y experimentan un se desarrollaron, son angostas y fueron
considerable adelgazamiento hacia el occi- destruidas por el entallamiento que vino
52
Lazala
después (Wokittel, 1957). Las extensas terra- ramifican a partir de las fallas longitudinales
zas formadas en el frente de la Serranía, en en la parte Norte de la Serranía y se extienden
la cuenca de Maracaibo y el valle del Cesar, al interior de la cuenca de Maracaibo. Un
atestiguan la rápida erosión coexistente con sistema de fallas transversales relacionado
la última etapa de levantamiento. con la directriz de Arena Blanca, definida
en el valle del Cesar, cruza a través de las
Sedimentos Cuaternarios ocupan grandes partes meridional y surcentral de la Serranía.
extensiones en los valles principales, en La El sistema transversal de la falla de Oca, de
Guajira y bordeando la parte más norte de dirección Este-Oeste, cruza y limita al extremo
la Serranía de Perijá se encuentra una gran norte de la Serranía (Rod, 1956).
cantidad de terrazas aluviales (Ujueta &
Llinás, 1990). Las terrazas altas del río Cesar Forman parte del sistema longitudinal las
probablemente son pleistocénicas. De interés fallas El Tigre y Perijá y numerosos pliegues
paleontológico son los restos de un megaterio y fallas en toda la Serranía. También se
de la era Cuaternaria, encontrados hace años en ajusta en general al esquema longitudinal, la
las Sabanetas de la Montana, en el Municipio falla Cuiba, definida en forma amplia para
de San Juan de Cesar (Miller, 1960). incluir el fallamiento hacia el sur hasta el río
Ariguaisa, a lo largo del frente de La Serranía
En la parte alta de la Serranía de Perijá (Miller et al., 1958).
hay morrenas que dan testimonio de una
larga glaciación que empezó después de En el río Palmar se presenta la unión de
un fuerte levantamiento (de 2000-3000 cuatro fallas mayores donde el alineamiento
m) postpliocénico. Se asumé que en el arqueado Socuy-Cuiba ha sido cruzado por
Pleistoceno bajaron los glaciares hasta 2000 el alineamiento El Tigre-Perijá. Las fallas
m debido al clima más frío de esta época, Socuy, Cuiba y Arena Blanca constituyen una
con una retrogresión sucesiva a 3000 y 3200 sola directriz arqueada continua que sugiere
m de altitud (Wokittel, 1953). Sin embargo, un bloque de corrimiento lobuliforme (Rod
este período no ha sido bien estudiado en esta & Maync, 1954).
zona, y las únicas evidencias o indicios de
la glaciación están reseñadas a 3400 m en el El sistema de fallas Perijá cruza diagonalmente
páramo El Avión. Las lagunas y las lagunetas la Serranía de Perijá desde el río Palmar hacia
en el Perijá son muy escasas, Sabana Rubia el suroeste hasta el valle del Cesar y marca una
(corregimiento de San José de Oriente) fue fosa sinclinal y depresión estructural que divide
el único sector de los tres principales que La Serranía (Alberding, 1957). Al Occidente
se visitaron en las exploraciones de campo, del sistema se encuentra el cuerpo principal
donde se encontró una laguna. de la parte Norte de la Serranía de Perijá, que
incluye la Serranía de Valledupar y los bloques
GEOLOGÍA ESTRUCTURAL estructurales de la zona Palmar-Guasare.
Al Oriente del mismo se halla la totalidad
Los pliegues y las fallas de compresión de del segmento meridional de la Serranía, la
la Serranía de Perijá están en su mayoría expresión anticlinal río Negro y la elevación
acomodados a un rumbo aproximado de estructural conocida como arco El Totunio-
N35°E. Combinados con este esquema Inciarte (Rod, 1956). La falla Perijá termina y es
longitudinal se encuentran varios rumbos de bruscamente desviada, con e1 desplazamiento
fallamientos y perturbaciones, de carácter Arena Blanca en el drenaje del río Tocuy del
local más o menos prominentes (Rod & valle del Cesar (Wokittel, 1957). El arco El
Maync, 1954). Algunas fallas de rumbo Sur se Totumo-Inciarte y el sinclinal Manuelote
53
Geología
resaltan claramente en este esquema histórico. de Oca, que cruza el extremo norte de la
Terrazas del Cuaternario, que se han formado a Sierra Nevada de Santa Marta y de la Serranía
través de la zona de fallas, muestran indicios de de Perijá y continúa hacia el este-sureste para
movimientos pleistocénicos o recientes que se terminar en el limbo norte del levantamiento
relacionan con la falla Oca. de Falcón al noreste del Lago de Maracaibo
(Hatfield, 1958).
El Cuaternario se caracteriza por la fuerte
erosión, especialmente de las partes altas, Masas de rocas cristalinas en la Sierra Nevada
que produjo una gran sedimentación de de Santa Marta, la cordillera Central y en
material no compacto hacia las partes bajas, la cuenca de Maracaibo, constituyen zonas
con la formación de tierras planas y terrazas relativamente rígidas a uno y otro lado de la
en los valles (Cesar, Ranchería) que bordean Serranía de Perijá. Hacia el oeste, el efecto
la Serranía (Wokittel, 1957). La acción de contrafuerte tiene su centro en la extremidad
las aguas fue sustituida en las partes altas norte del valle del Cesar y está asociado
(como el páramo El Avión) por el hielo, que evidentemente al arco que se extiende desde
se deslizó lentamente en forma de glaciares, la Sierra Nevada de Santa Marta hacia oriente
erodando, transportando y acumulando (Miller, 1960). Este arco se reconoce por la
material en morrenas, formando valles en U sucesiva desaparición hacia el noreste y el
y lagos glaciares, así como alimentando ríos. suroeste de unidades litológicas del Terciario,
El Cuaternario no está exento de movimientos Cretáceo y Juratriásico en el valle del Cesar,
tectónicos con empujes del E al W, que en hacia Valledupar. Otro arco, que atraviesa
general hoy poco se registran, siendo éstos con dirección este, a partir de El Banco hasta
muy débiles. Indicios de estas fuerzas son los el levantamiento de Ocaña (Hatfield, l958),
desplazamientos que se observan actualmente separa el valle del Cesar de la cuenca del
en los ríos Magdalena, Cauca y Sinú hacia el valle del Magdalena medio.
oeste (Rod & Maync, 1954).
En la Serranía existen tres sistemas de
Estructura regional directrices estructurales: uno longitudinal
(rumbo aproximado N35°E), otro transversal
La Serranía de Perijá está estructuralmente (desde N50°E hasta el E) y el meridional (Rod,
levantada entre las depresiones de la cuenca 1956). La más notoria de todas las estructuras
de Maracaibo y de los valles de los ríos Cesar de la Serranía son las fallas longitudinales, de
y Ranchería. Es una continuación de la faja tipo compresivo. Esta dirección estructural
de plegamientos de la cordillera Oriental prevalece en toda la Serranía, como conse-
y comienza en un acodamiento brusco que cuencia de la alineación ligeramente dia-
refleja un cambio de la alineación estructural gonal con respecto al levantamiento del
(Alberding, 1957). La falla Santa Marta se conjunto,
n las características longitudinales
desprende de la cordillera Oriental con rumbo se extienden en forma continua desde la
N1O°-l5°O a la altura del Banco (Hatfield, Serranía hasta dentro del valle del Cesar y de
1958); paralelamente a ésta se extiende a la cuenca de Maracaibo.
poca distancia dentro del valle del Cesar, la
estribación de Animito que puede considerarse Los principales elementos complejos de tipo
como una ramificación secundaria de la longitudinal, son los dos levantamientos
cordillera Oriental. La falla rumbo deslizante mayores: el arco de la serranía en la zona
sinextral de Santa Marta (Raasveldt, l956) fue septentrional por una parte y el arco de la
antiguamente denominada “La Gran Falla”. zona meridional, el anticlinal río Negro y la
Otra falla de rumbo, pero destral, es la Falla alineación El Totumo por otra (Rod, 1956).
54
Lazala
Estos levantamientos están separados por calmente con valores aproximados de S40°E
un hundimiento estructural longitudinal a lo a Sl0°E. En las cuestas frontales de calizas
largo de la línea de falla Perijá. Aunque el al sur del río Ariguaisa, los rumbos de las
fallamiento asociado es grande, en ambos fracturas son N80° E y S70°E (Miller, 1960).
levantamientos, el relieve estructural ha sido
originado principalmente por el arqueamiento Ejes de plegamiento
regional de los estratos. Ambos levantamientos
tienden a ser algo asimétricos, especialmente Parece que fueran relativamente pocos los
en el flanco oriental, que es relativamente ejes de plegamiento claramente definidos,
ancho, en contraste con el flanco occidental, especialmente en los sedimentos pre-cretá-
angosto (Miller, 1960). ceos, donde las crestas y los fondos de los plie-
gues fueron fallados durante las orogenias.
La cresta principal y el armazón estructural
están parcialmente alineados hacia el Sur, El espaciamiento de los pliegues discernibles
algo oblicuas con respecto a los pliegues y en las rocas del Cretáceo de la parte sep-
las fallas longitudinales de la Serranía. Una tentrional de la Serranía forman una sucesión
parte de ésta consiste en estratos que yacen bastante rítmica. La mayoría de los ejes es-
horizontalmente o suavemente inclinados, tructurales de estos pliegues se ajustan longi-
principalmente de las formaciones Río Ne- tudinalmente (Miller, 1960). En la hoya hidro-
gro y La Quinta (Rod & Maync, 1954). Este gráfica de los ríos Guasare, Socuy y Palmar,
macizo está bordeado en el este por un sistema los anticlinales y sinclinales están claramente
de fallas orientado hacia el sur e interfiere, delineados por las crestas de calizas de la
hasta cierto punto, con elementos del sistema Fm. Cogollo (Rod & Maync, 1954). En
longitudinal. En su extremo meridional el dirección sur, a lo largo de los ejes de los
sistema de fallas se ramifica hacia el oeste sinclinales, hay áreas residuales de caliza a
a través de la Serranía (Miller, 1960). Las ca- alturas progresivamente mayores hasta llegar
racterísticas estructurales longitudinales que a formar el coronamiento de la Mesa Turik y
salen del río Guasare dirigiéndose hacia el del Cerro Pintao en las cabeceras de los ríos
sur, cambian hacia el oeste en cercanías de Guasare y Apón, entre los 2200 y los 3000 m
Cerro Pintao y forman una zona de fuertes de altura sobre el nivel del mar (Rod, 1956).
directrices occidentales, que continúan hasta
el interior de la parte norte del valle del río A partir de la extremidad septentrional de
Cesar (Rod, 1956). la Serranía, los ejes de los pliegues tienen
una persistente inclinación hacia el norte
A partir de estudios fotogeológicos se deter- y presentan una pendiente gradual hacia
minaron dos juegos persistentes de fracturas el este en el ondulante limbo oriental de
en localidades dispersas en toda la extensión la Serranía (Miller, 1960). El anticlinal
de la Serranía (Ujueta & Llinás, 1990), las Río Negro parece ser una característica
cuales han sido interpretadas como diaclasas continua a lo largo del lado oriental de
de cizallamiento. Las direcciones principales la falla Perijá (Miller, 1960) desde el
se entrecruzan según rumbos de S75° - 80°E drenaje norte del río Ariguaisa hasta el
y S35° - 40°E (Rod, 1956). La bisectriz del drenaje del río Macoíta. Ambos limbos
ángulo agudo se enrumba casi S55°E, en án- de la estructura están delineados por filas
gulo recto con el eje de deformación. En la confinantes casi continuas de arenisca de
región del fallamiento transversal Ariguaisa, la Fm. Río Negro (Rod & Maync, 1954).
algunos sistemas de fracturas en las cuestas En el núcleo de esta estructura afloran
de calizas de la Fm. Cogollo se enrumban lo- rocas más antiguas. Se observa inclinación
55
Geología
del eje hacia el norte hasta el río Negro. ríos Lajas y Palmar. Esta directriz es una
Existe una pequeña ventana de sedimentos característica principal en la faja longitudinal
de La Quinta en la cresta del anticlinal del de la Serranía. Esto es evidenciado por
río Negro (Rod, 1956). La inversión hacia la alineación del drenaje. A lo largo de la
el Sur de la inclinación de los ejes en los falla existen un sinclinal y una depresión
ríos Apóncito y Macoíta ha sido puesta en estructural de tipo graben (Miller, 1960).
evidencia por el arreglo de los sedimentos
de la Formación La Quinta que afloran La falla Perijá, desde el punto de la
en esa zona (Notestein, 1939). En su intersección con los desplazamientos Cuiba,
extremidad norte, el anticlinal Río Negro El Tigre y Socuy en el río Palmar, cruza
está probablemente relacionado con el arco una zona de sedimentos del Cretáceo, de
El Totumo-Inciarte, pero está separado de buzamiento bajo (Alberding, 1957). Se
éste por las fallas Cuiba y El Totumo. observan claramente dos trazas; en una
de ellas el desplazamiento de las rocas
Dos prominentes anticlinales, Becerril y cretácicas es evidente, pero en la otra no se
Verdesia que emergen en el lado oeste de percibe desplazamiento. El fallamiento entra
la serranía, avanzan al interior del valle después en una zona de rocas del Jura-triásico
del Cesar. Ambos pliegues descienden gra- y del Permo-Carbonífero donde la línea de
dualmente hacia el suroeste. En el anticlinal falla se define claramente y la dislocación
de Becerril afloran rocas del Cretáceo y en de los estratos es evidentemente mayor a
el extremo suroeste del mismo se encuentran la de los anteriores sedimentos Cretáceos.
algunos afloramientos menores del grupo Más hacia el suroeste los sedimentos del
de sedimentos La Jagua. Cerca al pueblo de Cretáceo reaparecen en la línea de falla
Becerril, existen afloramientos de calizas del y se pone en evidencia un sinclinal bien
Cogollo inferior (Navarro & Martínez, 2006). definido. Desde el río Apón hacia el sur,
A lo largo del eje del anticlinal de Verdesia dentro del valle superior del río Maraca, las
se encuentra una larga cadena de colinas areniscas de la Formación Río Negro buzan
y cuestas que contienen capas rojas de La persistentemente desde ambos lados hacia la
Quinta. En el río Cesar, aparecen calizas línea de falla (Rod & Maync, 1954). El limbo
del Cretáceo en la zona de buzamiento occidental de este sinclinal se halla en el río
axial y en el flanco Sur de la estructura. Maraca y se funde con las cuestas de la tierra
Evidentemente, este anticlinal es la parte alta de Maraca (Miller, 1960). En la hoya
axial del llamado “levantamiento Palma del río Tocuy, en Venezuela, la falla Perijá
Amarga” de la parte superior del valle del se expone sencillamente como una línea
Cesar (Notestein, 1939). clara de dislocación estructural y cambio
de buzamiento. En el drenaje meridional
Fallas del río Tocuy, la falla al parecer se pierde
o es desplazada, exactamente en el punto
Directriz de la falla Perijá. La falla Perijá donde cruza la línea de falla transversal del
comprende un sistema de desplazamientos desplazamiento Arena Blanca (Rod, 1956).
ramificados y paralelos que atraviesan
la Serranía desde el río Palmar hacia el En el río Negro una gran masa de rocas del
suroeste y penetran en el drenaje del río Permo-Carbonífero (sedimentos Macoíta y
Tocuy (Sutton, 1946). En su extremidad Tinacoa) fue arrastrada hacia arriba, en la
nororiental, la falla parte desde una zona de zona de fallas entre dos masas de arenisca
perturbaciones estructurales y fallamientos confinantes de río Negro (Sutton, 1946). Es
complejos cerca de la confluencia de los posible que existan en esta directriz otras
56
Lazala
rocas igualmente arrastradas hacia arriba. Rosa (también llamada Santa Rosita)
El frente occidental de la Serranía entre la hasta el río Apón (Miller et al., 1958).
quebrada Sororia y el río Anime Grande en
el valle del Cesar, también parece haber sido De esta manera, la traza de la falla Cuiba
fallado. Es concebible que esto sea la conti- se puede seguir continuamente desde el
nuación de la falla Perijá, desplazada estruc- río Palmar hasta cerca del río Apón (Rod,
turalmente por el movimiento Arena Blanca. 1956). Desde este punto hacia el suroeste,
la línea de falla se hace confusa en algunos
Alineamiento Cuiba-Socuy: Miller (1960) lugares y posiblemente discontinua en otros,
describió las fallas Cuiba y Socuy, como dos debido a menor desplazamiento y parcial
rasgos estructurales alineados con una sola incompetencia en las rocas. Localmente
directriz; éstas forman una zona principal de la falla es la causa del angostamiento de
fallamiento en el frente de montaña a lo largo algunos valles (Hatfield, 1958).
del lado oriental de la Serranía y definen una
línea de abrupto levantamiento de la Serranía La existencia de estratos escarpados y de
relativa a la adyacente cuenca de Maracaibo. pendiente acentuada a lo largo del margen de
la Serranía, generalmente está relacionada
La falla Socuy está situada al norte del río con la presencia de esta falla (Miller, 1960). El
Palmar y pone en contacto sedimentos del lado Occidental del desplazamiento principal
Cretáceo y del Paleoceno. Se introduce Cuiba, está invariablemente levantado, con
diagonalmente en la Serranía y su una sola excepción, la del bloque deprimido
desplazamiento gradualmente se extingue al de sedimentos del Cretáceo ya mencionado
norte del río Socuy (Raasveldt, 1956). para el río Palmar.
Blanca continúa hacia el oeste y penetra las rocas del basamento que existen al Sur de
en el valle de la quebrada Sororia y de esta la falla de Oca, en la Sierra Nevada de Santa
manera pasa al valle del Cesar (Alberding, Marta, y comprueban de esta manera el
1957). Continúa a través de las hoyas de las movimiento de hundimiento del lado Norte
quebradas San Antonio y Las Ánimas y pasa de la falla durante el Terciario medio (Miller
frente al extremo norte del cerro Arena Blan- et al., 1958). La ausencia de sedimentos
ca, llegando a Chiriguaná (Miller, 1960). del Cretáceo podría interpretarse como el
resultado de desplazamiento lateral derecho
El lado norte de la falla Arena Blanca está de una línea de Costa dentro del mar cretácico.
deprimido y protege los sedimentos contra Sin embargo, este desplazamiento no ha sido
la erosión y de esta manera, especialmente demostrado en forma decisiva y otras causas
en la región de La Jagua (Raasveldt, 1956), pueden explicar el fenómeno observado,
las formaciones del Paleoceno y del Eoceno. tales como la erosión niveladora a través de
Estas formaciones están desplazadas contra una falla durante el pre-Oligoceno (Hatfield,
las areniscas de río Negro y el grupo de 1958). Otra hipótesis es la existencia de un
calizas de Cogollo, aflorando en el cerro cinturón de deformaciones asociado a la
Arena Blanca y en la quebrada Las Ánimas subducción que avanzó de manera progresiva
(Miller et al., 1958). hacia el este-sureste durante el Paleógeno
inferior para formar lo que hoy se reconoce
Como evidencia de la actividad de falla- como la porción norte de la Serranía de Perijá,
mientos recientes (Cuaternario), se considera y el segmento más interno de la cordillera
la alineación de alargadas terrazas de peñones Oriental de Colombia (Valle del Magdalena)
a lo largo de la directriz Arena Blanca hacia (Rod & Maync, 1954).
el occidente en el valle del Cesar casi hasta el
cerro Arena Blanca (Rod, 1956). Algunos trastornos en las líneas de costa
del Cuaternario indican que ha sido escasa
Falla Oca. El nombre deriva del término la actividad de la falla Oca en tiempos post-
geográfico Montes de Oca (Miller et al., terciarios.
l958). Tanto Rod (l956) como Alberding
(l957) describen esta falla como un GEOLOGÍA HISTÓRICA
movimiento transcurrente lateral derecho. Se
han formado pequeñas estructuras a lo largo Los conocimientos actuales de las diversas
de la traza de la falla que muestran su rumbo formaciones geológicas, sus edades, facies,
dominantemente oriental, a lo largo del plegamientos, dislocaciones, distribuciones
flanco de la Sierra Nevada de Santa Marta geográficas y relaciones con rocas ígneas,
y extremidad norte de la Serranía de Perijá. revelan un cuadro general del desarrollo
En contraste con esto, es evidente el colapso de la región de la Serranía de Perijá, y su
estructural a lo largo del río Limón en relación con la Sierra Nevada de Santa
Venezuela, donde la falla cambió de rumbo Marta (Forero, 1970). Este bosquejo no
hacia el sureste. “El colapso está indicado es perfecto, pues existen todavía bastantes
por una anomalía gravimétrica negativa vacíos e incertidumbres geológicas especial-
y una zona pantanosa y de hundimiento mente de la Serranía de Perijá (Ujueta &
fisiográfico” (Raasveldt, 1956). Llinás, 1990).
Se han encontrado conglomerados en pozos, Entre las zonas cordilleranas, la Sierra Ne-
entre secciones que corresponden al Oligo- vada de Santa Marta y la Serranía de Perijá
Mioceno, pero provienen evidentemente de tan cercanas, existen diferencias geológicas
58
Lazala
del Terciario medio, al hundimiento de una MILLER, J.B. 1960. Directrices tectónicas
faja central que ha conservado grandes en la Sierra de Perijá y partes adyacentes
masas de estratos del Paleozoico y del de Venezuela y Colombia. III Cong. Geol.
Mesozoico y que conforma, en su mayor Venez. Caracas, 1959, Mem. 2: 685-718.
parte, la geología de la alta montaña.
Éstos comprenden sedimentos clásticos MILLER, J.B., K. L. EDWARD, P. P.
y carbonatos de origen marino de edad WOLCOTT, H. W. ANISGARD, R. MARTIN
devoniana y permo-carbonífera y rocas & H. ANDEREGG. 1958. Habitat of oil in
volcánicas, conglomerados y capas rojas de the Maracaibo Basin, Venezuela. Amer.
edad permo-carbonífera y juratriásica. En Assoc. Petrol. Geol., Sp. Publ.: Habitat of
menor grado, pero ampliamente desarrollado, oil: 601-640.
encontramos estratos Cretácicos, especial-
mente de las Formaciones Cogollo, Colón- NAVARRO, J. & MARTÍNEZ, A. 2006.
Mito Juan y Río Negro. La actividad Cretaceous and Tertiary petroleum systems in
tectónica en la Serranía de Perijá se extendió the Catatumbo Basin (Colombia). Memorias
aparentemente hasta tiempos del Plioceno IX Simposio Bolivariano de Cuencas
superior, pero después del Plioceno han Subandinas, Cartagena, Colombia.
sido pocos los movimientos.
NOTESTEIN, F.B. 1939. The Cabot expedition
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27(l08): 273-368. cimiento geológico de la parte más
60
Lazala
61
Geología
62
Rangel-Ch. et al.
SUELOS
in such a way that only simple assembles terrestre que se etiquetaron según la numeración
of low nutrient requirements can be grow de los levantamientos de vegetación, 16-94 (3000
on these area, as the tussocks, stem-rosettes m), 10-94 (3175 m), OR 34 (3012 m), OR 35 (3003
and several types of scrubs registered in the m), OR 23 (3003 m), 25 (3172 m), OR 32 (2900
natural plant communities. m), OR 9 (3002 m) y OR 18 (3077 m). Luego
de un cateo preliminar en el que se reconocieron
INTRODUCCIÓN algunas características físicas (estructura, límite
entre horizontes, pegajosidad), se procedió a
En general, el escenario que se trabajó recoger un kg de suelo correspondiente a la parte
corresponde a la franja del subpáramo y superficial del mismo, que se transportó a Bogotá
una ligera porción a la del páramo medio. A para efectuar los análisis físicos y químicos en el
excepción de la zona norte, en las cercanías laboratorio de suelos del IGAC y de la Facultad
del páramo El Avión, los otros sectores son de Agronomía de la Universidad Nacional de
menos húmedos y de acuerdo con Malagón Colombia, sede Bogotá.
& Pulido (2000) cabría esperar los grupos
de suelos Entisoles, Dystrudepts y Udans. FASE DE LABORATORIO
De acuerdo con estos autores, en la franja
media por encima de 3500 m en vertientes Las muestras (16-94 y 10-94) fueron
menos húmedas y sin influjo de las cenizas analizadas en el Laboratorio de Suelos del
volcánicas deben prevalecer los Inceptisoles Instituto Geográfico Agustín Codazzi, según
con los subgrupos líticos, ácuicos o típicos. la metodología del IGAC; las restantes en
el laboratorio de agua y suelos, Facultad
Entre los grupos más representativos en de Agronomía, Universidad Nacional de
la franja del subpáramo se encuentran: Colombia, sede Bogotá.
Entisoles, suelos de menor evolución que
pueden ser Udorsthents desarrollados bajo Los procedimientos utilizados incluyeron:
régimen údico o Endoaquents en régimen
ácuico. En las vertientes húmedas se presentan Distribución de partículas por tamaño. Me-
Inceptisoles ácuicos. Los Inceptisoles o diante el método del hidrómetro de Bouyoucos,
suelos de evolución incipiente, incluyen el dispersión con hexametafosfato de sodio.
gran grupo de los Dystrudepts que presenta
variaciones según la influencia de las cenizas Textura. Mediante el triángulo de clasificación
volcánicas y del grado de transformación, textura del Departamento de Agricultura de
probablemente los líticos por su espesor los Estados Unidos (USDA).
reducido y también los Dystrudepts típicos.
También se presentan los Histosoles en las Capacidad Catiónica de Cambio. Mediante
partes más húmedas y frías o en sitios en que el método de acetato de amonio 1 normal
hay acumulación de agua, y según el grado y ph7.
de transformación de la fracción orgánica se
reconocen las variantes Fibrists, Hemists y Bases intercambiables. Los cationes de cam-
Saprists (Malagón & Pulido, 2000). bio Ca, Mg, Na y K, fueron extraídos con
acetato de amonio 1N a pH 7. El Ca y el Mg
FASE DE CAMPO fueron titulados con EDTA, y el K y el Na se
determinaron por flamofotometría.
Se realizaron los muestreos en parcelas piloto
de acuerdo con las variaciones altitudinales Carbono Orgánico. Mediante el método semi-
seleccionadas mediante un reconocimiento cuantitativo de Walkley-Black, el cual incluye
64
Rangel-Ch. et al.
una digestión con exceso de ácido crómico y el Indica un suelo poco consistente que se
remanente no oxidado es titulado. desmorona fácilmente y que es propenso a la
erosión (Garavito, 1979).
Fósforo disponible. Mediante la aplicación
del método Bray II; EL fósforo fue La parcela 10-94 presenta la clase textural A.F,
determinado colorimétricamente mediante el que trae como consecuencia una escasa reten-
ácido cloromolíbdico y el cloruro estanoso. ción de agua, tendencia reflejada en el bajo
porcentaje de humedad (3.1 %); no obstante,
Aluminio intercambiable. Se estableció por no se ve afectada la CCC (32.2 me/100g.)
el método de Yuan, mediante extracción con que según Malagón & Pulido (2000) es alta,
solución de KCl 1N y titulación con HCl indicando que los cationes de cambio no son
0.1N después de la adición de NaF al 4. susceptibles de ser lixiviados y están relativa-
mente disponibles para la vegetación. Pero en
Nitrógeno (N). Estimado a partir del CO este caso un valor de pH muy ácido (4.6), junto
(factor empleado: 0,0862). con un contenido de aluminio de 4.3 me/100
g. podría tener efectos negativos y tóxicos
pH. Relación suelo-agua (p/v) 1:1, valoración que limitarían de algún modo el desarrollo de
potenciométrica. especies vegetales. En general, no es un suelo
cuyas características lo hagan óptimo para el
Elementos traza. extracción con DTPA, establecimiento de un cultivo permanente.
valoración por Absorción Atómica.
Los levantamientos 16, OR34, OR35, OR23,
RESULTADOS OR25 poseen una textura F.A., con valores
de pH que fluctúan entre 4.26 (OR32)
En la tabla 7 se muestran los valores para las y 4.9 (OR 35) (tabla 7), una acidez que
características analizadas. La interpretación debería influir en la presencia de contenidos
se hizo con base en Malagón et al. (1995), representativos de Al, pero los resultados
Jaramillo et al. (1994) y Malagón & Pulido obtenidos no indican una aparente alteración
(2000). en la concentración de este elemento; quizás
la explicación reside en la baja influencia de
La interpretación de los resultados cenizas volcánicas transportadas desde la
obtenidos se fundamenta inicialmente en cordillera Central, como sucede en la Sierra
el agrupamiento de las parcelas de acuerdo Nevada de Santa Marta.
con las características texturales de los
suelos muestreados: Carbón orgánico
Clases texturales (*) (tabla 7) Las variaciones en los diferentes sitios señalan
contenidos entre 3.21 y 9.03 que están por
*F.A. (Franco-Arenosa): Lev. 16(3000 m), encima del nivel de comparación con suelos
OR34-OR35-OR23-OR25. típicamente minerales del grupo lítico. El valor
*F. (Franca): Lev. OR18-OR9-OR32 mayor se obtuvo en el suelo de la comunidad
Esto implica que granulométricamente los Bejario nanae-Arcytophylletum nitidae, don-
suelos poseen altos porcentajes de arena, de de acuerdo con las observaciones de cam-
pero con suficiente limo y arcilla que permite po, el color era oscuro y la humedad era mayor
cierta cohesión en la fracción mineral del que la de los otros sitios. El valor menor se
suelo (Garavito, 1979). encontró en el suelo de la comunidad de
*A.F. (Arenoso-Franca): parcela L10-94 (3175). Bejario resinosae-Calamagrostietum effusae
65
Suelos
del complejo dominado por Hypericum intercambio (39.7%.) El valor más alto en la
baccharoides, sitios que como se observó en acidez, se obtuvo en el suelo de la vegetación
el campo, estaban muy alterados en ocasio- Achyroclino satureoides-Lourtegion stoecha-
nes tenían bastante pedregosidad y se notaba difoliae donde se encontraron valores relati-
claramente que el horizonte superior había vamente bajos de aluminio y medios en CCC
sido muy lavado; la comunidad de Libano- media (26.9%). Este último valor se acerca a
thamnus occultus presenta en su suelo con- las condiciones esperadas.
diciones intermedias en el contenido de ma-
teria orgánica (5.15%), característica que no Capacidad catiónica de intercambio
se esperaba por lo esquelético de su suelo y (CCC)
por la pendiente.
Hay valores muy bajos que se acercan al patrón
Saturación de aluminio (%) que exhiben suelos esqueléticos del páramo
alto en la Sierra Nevada de Santa Marta
Los valores fluctuaron entre 2.54% en el (Malagón & Pulido, 2000). Si se compara con
suelo de la comunidad de Bejario resinosae- los resultados de otros páramos en Colombia,
Calamagrostietum effusae, en el complejo se encuentra que los valores están en las es-
dominado por Hypericum baccharoides, propio calas que se registraron para suelos Typic
de suelos muy lavados, hasta 10.55% en la Dystrudepts, especialmente en zonas con pre-
comunidad de Baccharis sp. y Calamagrostis cipitación baja. En general los valores son
intermedia. En comparación con los valores muy bajos, solamente se exceptúan de esta
registrados por Malagón & Pulido (2000) consideración los suelos de la vegetación con
para diferentes áreas paramunas de Colombia, Baccharis sp. y Calamagrostis intermedia. En
estos valores son extremadamente bajos y se concordancia con esta característica, la mayoría
asocian claramente con la escasa influencia de se clasificaría como suelos Distróficos.
las cenizas volcánicas y con el bajo contenido
de agua en el suelo, esta característica aunque Carbón orgánico (%)
no se midió en los suelos de los páramos
de Sabana Rubia si se tuvo en cuenta en El valor más bajo (3.21%) se encontró en el
los del páramo El Avión donde la humedad suelo con la vegetación de la asociación Bejario
fue muy baja (3,1%), condición que está resinosae-Calamagrostietum effusae. Este ma-
completamente apartada del la tendencia en torral crece en sitios con suelos arenosos con
la mayoría de los páramos colombianos. En un horizonte orgánico de reducido espesor y
términos comparativos ni siquiera se acercan sujetos a lavados continuos. El valor mayor
los resultados de Aluminio en Perijá con los de se encontró en la vegetación de la asociación
los suelos de los páramos de la Sierra Nevada Bejario nanae-Arcytophylletun nitidae, sitio
de Santa Marta. Esta condición caracteriza que presenta las mejores condiciones en los
entonces de manera muy especial el páramo suelos si se compara con el patrón global
de Perijá. para el páramo colombiano. Los suelos de
la vegetación dominada por Libanothamnus
pH occultus y el frailejonal con Espeletia peri-
jaensis presentaron valores intermedios. En
Los valores variaron entre 4.32 el más bajo general, los resultados para carbón orgánico
(más ácido) en el suelo con la vegetación de que se encontraron en la Serranía de Perijá se
Baccharis sp. y Calamagrostis intermedia, asocian con el material mineral que predomina:
sitio que también presentó los valores más caolinita, como fue mencionado por Malagón &
altos en aluminio y en capacidad catiónica de Pulido (2000) para los páramos colombianos.
66
Tabla 7. Características físico-químicas de los suelos en la zona de estudio.
COMPLEJO DE CAMBIO
GRANULOMETRÍA
me/100g.
Arena Limos Arcilla B. de % % P Alme/
LEV U. SINTAXONÓMICA Altitud Textura pH C.C.C. Ca Mg K Na
(%) (%) (%) cambio C N ppm. 100g
Ilici sessiliflorae-
16-94 3000 70 18 12 F.A. 4,7 31,3 7,6 2,9 0,7 0,03 11,23 5,7 - 32 0,7
Hesperomeletum ferruginae
Arcytophyllo nitidae-
10-94 3175 78 16 6 A.F 4,6 32,2 1,2 1,2 0,1 0,03 2,5 5,03 - 3 4,3
Calamagrostietum intermediae
Matorral de Hypericum
OR baccharoides
3012 7 34 59 F.A. 4,63 12,7 0,14 0,07 0,16 0,03 0,4 3,21 0,28 3,1 2,54
34 Bejario resinosae-
Calamagrostietum effusae
Matorral de Lourtegia
OR stoechadifolia
3003 16 26 58 F.A. 4,9 26,9 0,31 0,19 0,34 0,04 0,9 8,21 0,71 4,5 3,24
35 Achytoclino satureoidii-
Lourtegion stoechadifoliae
Matorral de Arcythophyllum
OR nitidum
3003 10 33 56 F.A. 4,56 39,1 0,26 0,24 0,49 0,06 1 9,49 0,82 4,7 7,99
23 Bejario nanae-
Arcytophylletum nitidae
Frailejonal de Libanothamnus
25 3172 4 21 74 F.A. 4,71 17,3 0,18 0,1 0,15 0,07 0,5 5,15 0,44 10 3,65
occultus
Frailejonal de Espeletia
OR
perijaensis y 2900 10 38 52 F. 4,26 21,3 0,21 0,14 0,24 0,05 0,6 5,01 0,43 5,5 5,62
32
Calamagrostis effusa
Matorral de Lourtegia
OR 9 stoechadifolia 3002 16 36 48 F. 4,51 22,9 0,2 0,12 0,24 0,04 0,6 4,58 0,39 8,4 5,52
Pajonal de Muhlenbergia sp.
Frailejonal de Espeletia
OR perijaensis
3077 10 42 48 F. 4,32 39,7 0,14 0,17 0,29 0,06 0,7 7,95 0,69 4 10,55
18 Baccharido-Calamagrostietum
intermediae
16-94 y 10-94: Análisis efectuados en el laboratorio de suelos del Instituto Agustín Codazzi (IGAC)
OR 34 hasta OR 18: Análisis efectuados en el laboratorio de suelos de la Facultad de Agronomía, Universidad Nacional de Colombia-sede Bogotá.
67
Rangel-Ch. et al.
Suelos
69
Suelos
70
Rivera-Díaz
Orlando Rivera-Díaz
RESUMEN ABSTRACT
Se realizó el inventario de la flora vascular The vascular plants of different high Andean
en diferentes áreas de la alta montaña de la localities from the Perijá massif (Cesar
Serranía de Perijá, en el departamento de and Guajira departments, Colombia) were
Cesar y en los límites con el departamento surveyed. The catalogue includes 388 species
de La Guajira, Colombia. El catálogo (32 are endemic), 228 genera and 98 families.
incluye 98 familias, 228 géneros y 388 There are registers of 39 species of pteridofits
especies (32 endémicas). En pteridofitos se (ferns and allies) of 23 genera and 14 families
encontraron 39 especies, de 23 géneros y which the more diverse were Lycopodiaceae
familias, de las cuales las mas diversificadas and Polypodiaceae; the richest genera were
fueron Lycopodiaceae y Polypodiaceae; Huperzia with six species, Lycopodium
los géneros con mayor numero de especies with five, and Serpocaulon with three
fueron, Huperzia con seis (6), Lycopodium species. Gymnosperms were represented
con cinco (5) y Serpocaulon con tres (3). En by three species of the genera Podocarpus
gimnospermas se registraron tres especies de and Prumnopitys (Podocarpaceae). There
los géneros Podocarpus y Prumnopitys de la are registers of 346 species of 203 genera
familia Podocarpaceae. En angiospermas se and 82 families of angiosperms which
encontraron 346 especies, de 203 géneros y 82 the more diverse were Asteraceae (61
familias de las cuales las mas diversificadas species/33 genera), Poaceae (28/15),
fueron Asteraceae (59 especies/32 géneros), Orchidaceae (26/15), Bromeliaceae (13/4),
Poaceae (28/15), Orchidaceae (26/15), Rosaceae (13/6), and Solanaceae (13/4).
Ericaceae (7/14), Bromeliaceae (13/4), The richest genera were Solanum with 9
Rosaceae (13/6) y Solanaceae (13/4). Los species, Tillandsia with 8, Epidendrum and
géneros más diversificados fueron Solanum Peperomia with 7 species respectively. The
(9 especies), Tillandsia (8), Epidendrum richness of growth form is distributed as
y Peperomia (7). En cuanto a formas de follows: 197 species (51%) are terrestrial
crecimiento de las especies, dominan las herbs, 74 species (19%) are like scrub-habit,
hierbas terrestres, representadas por 197 35 (9%) are epiphytes, 31 (8%) are trees, 29
especies (51 % del total); 74 especies tienen (7%) are vines (herbaceous and ligneous),
hábito arbustivo (19%); 35 (9%) son epifitas; 17 are shrubby-habit, and 5 are parasitic
31 son árboles (8%); 29 (8%) son trepadoras species.
(18 herbáceas y 11 leñosas), 17 son sufrútices
(4%) y 5 parásitas (1%).
71
Caracterización florística
Para el lado colombiano las primeras Entre 1985 y 1993, Hermes Cuadros y
colecciones conocidas de plantas vasculares, Alwin Gentry bajo el patrocinio del Jardín
datan del siglo XX, fueron realizadas por Botánico de Missouri realizaron varias
Oscar Haught entre 1938 y 1944, en áreas colecciones en la parte más septentrional
anexas a las vías de acceso de las principales de la Serranía, incluyendo partes bajas
poblaciones de los departamentos de La de los páramos; esta información sirvió
Guajira y Cesar, en las zonas bajas de la posteriormente a Phillis & Raven (1997),
Serranía principalmente (Rivera-Díaz, para proponer tres sectores de la serranía de
2001; Rivera-Díaz & Fernández-Alonso gran importancia para estudios de monitoreo
2003). de la biodiversidad: el Cerro del Espejo,
Manaure y Sabana Rubia.
A mediados de 1942, el ornitólogo nortea-
mericano Melbourne Armstrong Carriker, Los estudios más recientes fueron
recorre la parte alta de la serranía, cole- realizados por parte del Instituto de
ccionando unos pocos ejemplares de Ciencias Naturales de la Universidad
plantas, en los sectores del páramo El Avión Nacional de Colombia en convenio con
y Tetari. Posteriormente, en febrero de 1945, la Corporación Autónoma Regional del
Martín Lawrence Grant bajo el auspicio de Cesar (CORPOCESAR) entre 1993-1996
U.S.D.A. Cinchona Mission coleccionó con el proyecto “Estudio de la Diversidad
en la zona norte de la Serranía (municipio Biótica del sistema andino de Perijá”,
de Manaure) y en la frontera colombo resultado del cual se han hecho diferentes
72
Rivera-Díaz
78
Rivera-Díaz
Al analizar la distribución de los taxones en- Crítico (CR). Los taxones que cumplen estos
démicos en las diferentes áreas estudiadas se criterios son: Berberis carrikerii, Calceolaria
encontró que el páramo El Avión y Sabana adenocalyx, Calceolaria mexicana subsp.
Rubia presentan los más altos valores, dupli- perijensis, Conyza perijaensis, Ditassa
cando a los otros sectores estudiados. En la perijensis, Lepechinia salviaefolia subsp.
tabla 12 se presenta la distribución de las es- perijaensis, Orithrophium peruvianum subsp.
pecies endémicas encontradas en cada sector. perijaense, Pentacalia rugosa, Ranunculus
sandwithii, Satureja discolor var. manaurensis,
Un segundo nivel de endemismo, al que deno- Tillandsia confinis var. caudata.
mino “regional”, incluye los taxones presentes
en las áreas de páramo de la Sierra Nevada de Para las especies que se registran en menos
Santa Marta y la Serranía de Perijá. Rivera de cinco localidades, siguiendo los mismos
Díaz & Fernández-Alonso (2003), mencionan criterios se considerarían como en Peligro
la existencia de un total de 210 especies res- (EN), éstas son Aragoa romeroi, Arracacia
tringidas a Perijá y la Sierra Nevada de Santa tillettii, Cabreriella oppositicordia, Calea
Marta, de las cuales se comparten 25 entre los perijaensis, Chaptalia paramensis, Chro-
dos macizos, de estas últimas, cinco ((Erigeron molaena persericea, Hypericum baccharoides,
raphaelis, Fleischmannia magdalenensis, Miconia limitaris, Miconia perijaensis,
Lasiocephalus doryphyllus, Parachionolaena Pentacalia perijaensis y Senecio albotectus.
colombiana y Ageratina cuatrecasasii) se
registran en las áreas de páramo. Para las especies que se comparten con la
Sierra Nevada de Santa Marta, dada la falta
De las 388 especies catalogadas, nueve han de conocimiento del estado de las poblaciones
sido incluidas en alguna de las categorías en la región de la Sierra Nevada, se propone
de riesgo (García et al., 2005, Fernández- considerarlas como Vulnerables (VU), según
Alonso & Rivera Díaz, 2006; Betancur & el criterio D2, área de ocupación menor
García, 2006), así: a 20 km2, o menos de cinco localidades,
En peligro crítico (CR): Espeletia perijaensis, estas especies son: Ageratina cuatrecasasii,
Libanothamnus divisoriensis, Puya grantii y Erigeron raphaelis, Fleischmannia magda-
Tillandsia romeroi lenensis, Lasiocephalus doryphyllus y Para-
En Peligro (EN): Puya santae-martae chionolaena colombiana.
Vulnerables (VU): Tillandsia sigmoidea,
Satureja anachoreta, Salvia hermesiana y Al analizar las afinidades florísticas (ele-
Salvia manaurica. mentos) de los géneros presentes en los
páramos de la Serranía (teniendo como re-
Es importante destacar, que tanto los ende- ferencia los trabajos de Cleef, 1979; Van
mismos locales como regionales, según los der Hammen & Cleef, 1986; Fernández-
criterios de categorización de la IUCN, en- Alonso, 2002b) se encontró lo siguiente:
trarían en alguna categoría de riesgo; para el el mayor aporte es dado por géneros de
caso concreto de los endemismos locales, al afinidad Neotropical (94 géneros, 41,2%);
excluir los ya categorizados, se tienen once de éstos, siete corresponden a géneros
taxones que están presentes en una sola lo- restringidos o endémicos del ambiente
calidad, todos estos tienen una extensión de páramo ((Aragoa, Espeletia, Jamesonia,
presencia inferior a 100 km2 (Criterio B1), un Libanothamnus, Lourtegia, Neurolepis, Pe-
área de ocupación inferior a 10 km2 (Criterio rissocoeleum). Sigue el elemento tropical
B2), y por estar restringidos a un sector de- amplio, que incluye además los elementos
berían ser considerados como en Peligro Américo-africanos y Américo-asiáticos,
79
Caracterización florística
con 45 géneros (19,8%), se destacan por Las familias que presentan el mayor número
su diversidad Begonia, Conyza e Ilex. El de nombres comunes son Asteraceae (10
elemento templado amplio incluye 33 géneros nombres) y Ericaceae (8), Berberidaceae,
(14,5%), resaltándose Calamagrostis, Gna- Lycopodiaceae, Rosaceae y Solanaceae pre-
phalium, Hypericum y Senecio. El elemento sentan dos nombres cada una.
Austral-Antártico, representa el 8,8 % (20
géneros), entre los que se destacan Cal- Tabla 13. Nombres comunes registrados
ceolaria, Weinmannia y Acaena. Los ele- para las especies que se encuentran en la
mentos Holártico y Cosmopolita están franja de páramo de la Serranía de Perijá
representados por 18 géneros (7,9%) cada
uno, en el primero se destacan Berberis, Nombre
Especie
Muhlenbergia y Satureja; en tanto que Común
géneros cosmopolitas destacables por su Achicoria Hypochaeris sessiliflora
diversidad en la Serranía se tienen Solanum, Almoraduz Lourtegia stoechadifolia
Huperzia y Lycopodium. Amarillo Nectandra sp. 01
Angucho Bejaria aestuans
Nombres comunes Cacho de
Lycopodium clavatum
venado
Los nombres comunes son un buen indicativo Chilca blanca Stevia lucida
tanto del uso de los recursos vegetales, Chilco Lourtegia stoechadifolia
como de su conocimiento por parte de las Colchón de
Lycopodium clavatum
comunidades. Es por eso que en este apartado pobre
sólo se incluyen aquellos que se obtuvieron Espuelo Berberis glauca
directamente en campo, o se recuperaron Esterilla Orthrosanthus chimboracensis
de las etiquetas de ejemplares históricos Jarilla Stevia lucida
provenientes de los páramos de Perijá. Maíz de perro Pernettya prostrata
Rubus lechleri
De las 385 especies registradas en los páramos Mora
Rubus robustus
de Perijá, tan sólo el 5% (20 especies), tienen
Mosquero Bejaria aestuans
un nombre con el cual son o fueron reconocidas
Pacunga Siegesbeckia jorullensis
por los habitantes de la zona. La tabla 13
presenta los nombres comunes registrados, y Pausa Siegesbeckia jorullensis
la especie a la que corresponden. Bejaria aestuans
Pegamosco
Bejaria resinosa
Varias especies pueden recibir diferentes Reventadera Pernettya prostrata
nombres comunes, como es el caso de Romero Diplostephium rosmarinifolius
Bejaria aestuans, Lourtegia stoechadifolia y Salvia negra Lepechinia salviaefolia
Siegesbeckia jorullensis, cada una recibe tres Salvio amargo Lourtegia stoechadifolia
nombres diferentes y Lycopodium clavatum, Sanalotodo Arcytophyllum nitidum
Macleania rupestris, Pernettya prostrata y Tachuelo Berberis goudotii
Stevia lucida, con dos nombres cada una.
Tinto Cestrum buxifolium
Trompetilla Siegesbeckia jorullensis
Un mismo nombre común se aplica a más de
Uva Macleania rupestres
una especie, tal es el caso del Pegamosco y
Mora cada uno de los cuales se aplica a dos Uvo Macleania rupestres
especies diferentes. Yerba mora Solanum nigrum
80
Rivera-Díaz
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COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 m., 24-Feb-
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del 2006, Rangel-Ch., O. 13634.
Perijá, Fca. Los Sauces, 3012 m., 28-Feb-
2006, Rangel-Ch., O. 13713; Manaure, E. Melpomene A.R. Sm. & R.C. Moran
del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L.
10841. M. moniliformis (Lag. ex Sw.) A.R. Sm. &
R.C. Moran.
L. thyoides Humb. & Bonpl. ex Willd. Hábito: Hierba
Hábito: Hierba COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete 3000-3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde 11270; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic- 1959, Cuatrecasas, J. 25068.
2005, Rivera-Díaz, O. 2875; Rivera-Díaz,
O. 2884; La Paz, Corr. San José de Oriente, M. pilosissima (M. Martens & Galeotti) A.R.
Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Sm. & R.C. Moran.
Fca. Los Sauces, 2865 m., 24-Feb-2006, Hábito: Hierba
Rangel-Ch., O. 13631; Manaure, Casa de COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
Vidrio, 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11091;
O. 11022; Páramo El Avión, 3000-3175 m., Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-1959,
8-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11280 Cuatrecasas, J. 25069.
Ch., O. 11087; Sabana Rubia, 3000-3100 m., J. imbricata (Sw.) Hook. & Grev. var. meri-
7-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25057. densis A.F. Tryon
Hábito: Hierba
Serpocaulon A.R. Sm. COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7375.
S. caceresiii (Sodiro) A.R. Sm.
Hábito: Trepadora herbácea THELYPTERIDACEAE Ching ex Pic.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Serm.
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461-2531
m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O. 3133. Thelypteris Schmidel.
Robles La Paz, Sabana Rubia, 2940 m., 10- COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Mar-1993, Gentry, A.H. 79161; 2900 m., 11- de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Mar-1993, Gentry, A.H. 79216; 79219. 2006, Rivera-Díaz, O. 3214.
Cuatrecasas, J. 25135; Cerro Venado, 3200 nero se conoce de la Sierra Nevada de Santa
m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25109; Marta y de Perijá (vertientes colombiana y
Sabana Rubia, 3000-3100 m., 6-Nov-1959, venezolana), para esta última se ha registra-
Cuatrecasas, J. 25023. do además P. purdiei Mathias & Constance
(Tillett, 1978), conocida previamente de la
Daucus L. Sierra Nevada de Santa Marta.
1884-2551 m., 10-Dic-2005, Rivera-Díaz, COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
O. 2863; Parque Natural, 2526 m., 28-Feb- de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461-
2006, Rivera-Díaz, O. 3233. 2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O.
3132; desde cuchilla Macho Solo, 1884-2551
ARALIACEAE Juss. m., 10-Dic-2005, Rivera-Díaz, O. 2850.
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, Especie descrita a partir de las colecciones
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. efectuadas en el Proyecto Biota de Perijá en-
11139. tre 1993 y 1996. Relacionada con C. mima
Endemismo, conocido de las vertientes co- Blake de Venezuela y C. prolialba Cuatrec.,
lombiana y venezolana de la serranía, cubre de la Sierra Nevada de Santa Marta, la
un amplio gradiente altitudinal (1800 a 3450 Serranía de Perijá y Ecuador (Díaz & Correa,
m), sin embargo a nivel de páramo sólo se ha 2001; Luteyn, 1999).
registrado en el Páramo El Avión.
C. uliginosa (Benth.) Cuatrec. var. uligi-
Chaptalia Vent. nosa
Hábito: Hierba
C. paramensis Cuatrec. COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Hábito: Hierba Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, Perijá, Fca. Los Sauces, 3107 m., 25-Feb-
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., 2006, Rangel-Ch., O. 13657; Manaure,
O. 11117; 3270-3350 m., 8-Nov-1959, Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-1959,
Cuatrecasas, J. 25117. Cuatrecasas, J. 25063.
Especie endémica, se encuentra en las verti-
entes colombiana y venezolana (Tillett et al., C. uliginosa (Benth.) Cuatrec. var. hirsuta
1985), en Colombia se conoce únicamente Hábito: Hierba
del Páramo El Avión. COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
3000-3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Chromolaena DC. 11276.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete 2006, Rangel-Ch., O. 13600; 3107 m., 25-
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13659; Manaure,
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic- Casa de Vidrio, 2940 m., 4-Nov-1993,
2005, Rivera-Díaz, O. 2847; 2851; Parque Rangel-Ch., O. 11001; Páramo El Avión,
Natural, 2526 m., 13-Dic-2005, Rivera- 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Díaz, O. 2956; 28-Feb-2006, Rivera-Díaz, 11163; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959,
O. 3238. La Paz, Corr. San Jose de Oriente, Romero-C, R. 7339; 3000-3100 m., 6-Nov-
Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca. 1959, Cuatrecasas, J. 25032; Robles La
Los Sauces, 2947 m., 23-Feb-2006, Rangel- Paz, El Espejo, Cerro Pintado, 2900-3200
Ch., O. 13601; 24-Feb-2006, Rangel-Ch., O. m., 10-Mar-1993, Cuadros, H. 5085.
13635; Manaure, Sabana Rubia, 2800 m., Frailejón endémico, registrado en las verti-
3-Mar-1959, Romero-C, R. 7301. entes colombiana y venezolana (Tillett et
al., 1985). En la vertiente venezolana se en-
D. rosmarinifolius (Benth.) Wedd. cuentra Espeletia tilletii Cuatrec., también
N. Común: Romero endémica, la cual es factible que también se
Hábito: Arbusto encuentre en Colombia. La especie es con-
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, siderada por García et al., 2005, como en
2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11014; Peligro Crítico de extinción (CR), debido
Páramo El Avión, 3000-3175 m., 8-Nov- a su áreal pequeño. Con base en la infor-
1993, Rangel-Ch., O. 11262; E. del Mpo, mación presentada en este trabajo se reco-
3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L. 10864; mienda proteger las poblaciones existentes y
Grant, M.L. 10863. seleccionar áreas de la Serranía en las cuales
los ecosistemas en los que se encuentra el
D. tenuifolium Cuatrec. taxón queden protegidos; un estudio detal-
Hábito: Arbusto lado de las poblaciones y su actual nivel de
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de conservación puede derivar en el cambio de
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos categorización a vulnerable (VU).
del Perijá, Fca. Los Sauces, 3012 m., 28-
Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13711; 13717; E. aff. robertii Cuatrec.
Manaure, Casa de Vidrio, 3000 m., 10-Nov- Hábito: Hierba
1993, Rangel-Ch., O. 11378. COL: Cesar-La Guajira: Manaure-
Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3100
Erigeron L. m., 10-Nov-1985, Cuadros, H. 2308.
E. raphaelis Cuatrec. Fleischmannia Schultz-Bip.
Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, F. magdalenensis (B.L. Rob.) R.M. King &
3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7383. H. Rob.
También conocida de la Sierra Nevada de Hábito: Trepadora herbácea
Santa Marta. COL: Cesar: Robles La Paz, Sabana Rubia,
2900 m., 11-Mar-1993, Gentry, A.H. 79223.
Espeletia Mutis ex Bonpl. Conocida además del área de páramos de la
Sierra Nevada de Santa Marta.
E. perijaensis Cuatrec.
Hábito: Hierba Gnaphalium L.
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del G. antennarioides DC.
Perijá, Fca. Los Sauces, 2947 m., 23-Feb- Hábito: Hierba
96
Rivera-Díaz
3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7390; 1959, Romero-C, R. 7379; 3350-3450 m.,
3270-3350 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11202; E. del
25115; hacia Cerro Venado, 3200-3600 m., Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L.
3-Mar-1959, Romero-C, R. 7356. 10872; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-
Conocida además de la Sierra Nevada de 1959, Romero-C, R. 7291. Robles La Paz,
Santa Marta. El Espejo, Cerro Pintado, 2900-3200 m., 10-
Mar-1993, Cuadros, H. 5086; Cuadros, H.
Paragynoxys (Cuatrec.) Cuatrec. 5088.
poblaciones, y se defina con mayor detalle COL: Cesar: Agustín Codazzi, Valle R.
un nivel de riesgo. Casacara, a 2 Km., lim. Venezuela, 2950 m.,
15-Feb-1945, Grant, M.L. 10955.
T. sigmoidea L.B. Sm.
Hábito: Epífita CAMPANULACEAE Juss.
COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia,
3000-3100 m., 7-Nov-1959, Cuatrecasas, J. Centropogon C. Presl
25073.
La especie se registra además en la Sierra C. ferrugineus (L. f.) Gleason
Nevada de Santa Marta, es considerada como Hábito: Hierba
Vulnerable (VU) a la extinción por Betancur COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
& García (2006). 3000 m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
11388.
Vriesea Lindl.
Siphocampylus Pohl
V. fragrans (André) L.B. Sm.
Hábito: Epífita S. acuminatus E. Wimm.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete N. Común: Trompetilla, Pausa, Pacunga
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde Hábito: Hierba
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic- COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
2005, Rivera-Díaz, O. 2868. de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-
V. pereziana (André) L.B. Sm. Dic-2005, Rivera-Díaz, O. 2853; Reserva
Hábito: Epífita Indígena Yukpa, Cmno. Pmo. Tres Tetas,
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 2531-3158 m., 25-Feb-2006, Rivera-Díaz,
2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. O. 3014; 3032.
11038.
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461-
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O.
11056. 3126; La Paz, Corr. San José de Oriente,
Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca.
CARYOPHYLLACEAE Juss. Los Sauces, 2846 m., 27-Feb-2006, Rangel-
Ch., O. 13708.
Arenaria L.
CLETHRACEAE Klotzsch
A. musciformis Triana & Planch.
Clethra L.
Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, C. fimbriata Kunth
3200-3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. Hábito: Árbol
7361; 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel- COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Ch., O. 11135. de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
2005, Rivera-Díaz, O. 2992; 2969; 28-Feb-
Cerastium L. 2006, Rivera-Díaz, O. 3202; La Paz, Corr.
San José de Oriente, Vda. Altos del Riecito
C. vulgatum L. - Altos del Perijá, Fca. Los Sauces, 2900 m.,
Hábito: Trepadora herbácea 26-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13680; 3012
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, m., 28-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13710.
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
11198; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov- CLUSIACEAE Lindl.
1959, Cuatrecasas, J. 25055.
Clusia L.
CELASTRACEAE R. Br.
C. multiflora Kunth
Maytenus Molina Hábito: Árbol
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
M. jamesoniii Briq. de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
Hábito: Arbusto 2005, Rivera-Díaz, O. 2990; 28-Feb-2006,
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, Rivera-Díaz, O. 3205.
2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11040;
Rangel-Ch., O. 11004. COMMELINACEAE R. Br.
Tradescantia L.
M. woodsoniii Lundell
Hábito: Arbusto Tradescantia zanonia (L.) Sw.
COL: Cesar-La Guajira: Manaure- Hábito: Hierba
Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3000 COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
m., 26-Abr-1987, Cuadros, H. 3496. de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic-
CHLORANTHACEAE R. Br. ex Sims 2005, Rivera-Díaz, O. 2873.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Pmo. Lim. COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Venezuela, 3000 m., Grant, M.L. 10979; Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del
Manaure, Casa de Vidrio, 10-Nov-1993, Perijá, Fca. Los Sauces, 2789 m., 24-Feb-
Rangel-Ch., O. 11382. 2006, Rangel-Ch., O. 13640; 3123 m., 27-
Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13704; 2948 m.,
E. quitensis (Kunth) Lindl. Rangel-Ch., O. 13689.
Hábito: Hierba
COL: Cesar-La Guajira: Manaure- Carexx L.
Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3100
m., 10-Nov-1985, Cuadros, H. 2318. C. jamesoniii Boott.
Hábito: Hierba
Kalanchoe Adans.
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
Kalanchoe sp. 01 3000 m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Hábito: Hierba 11340-A.
COL: Cesar-La Guajira: Manaure-
Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3000 C. pichinchensis Kunth
m., 26-Abr-1987, Cuadros, H. 3504. Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
CUNONIACEAE R. Br. 3000 m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
11342-A.
Weinmannia L.
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del COL: Cesar: Agustín Codazzi, Cerro Tres
Perijá, Fca. Los Sauces, 3123 m., 27-Feb- Tetas, pico sur oeste, 3000 m., Carriker,
2006, Rangel-Ch., O. 13702. M.A. 0016; Vda. Siete de Agosto, Reserva
Indígena Yukpa, Cmno. Pmo. Tres Tetas,
DIOSCOREACEAE R. Br. 2531-3158 m., 25-Feb-2006, Rivera-Díaz,
O. 3033; La Paz, Corr. San José de Oriente,
Dioscorea L. Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca.
Los Sauces, 3048 m., Rangel-Ch., O. 13654;
D. aff. glandulosa (Griseb.) Uline
Manaure, Páramo El Avión, 3270-3350 m.,
Hábito: Trepadora herbácea
8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25121; E. del
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L.
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
10844; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959,
2005, Rivera-Díaz, O. 2962; 28-Feb-2006,
Romero-C, R. 7326; Romero-C, R. 7333;
Rivera-Díaz, O. 3200.
3000-3100 m., 6-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
ELAEOCARPACEAE Juss. ex DC. 25039.
Endemismo previamente conocido de ejem-
Vallea Mutis ex L. f. plares provenientes de la franja fronter-
iza Colombia-Venezuela (Steyermark &
V. stipularis L. f. Delascio-Ch., 1985), sin embargo se encon-
Hábito: Árbol tro que es un taxón localmente abundante
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, en Tres Tetas, Sabana Rubia y el páramo El
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11069; Avión.
11057.
B. resinosa Mutis ex L. f.
ERICACEAE Juss.
N. Común: Pegamosco
Bejaria Mutis ex L. f. Hábito: Arbusto
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
B. aestuans Mutis ex L. f. 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
N. Común: Angucho, Mosquero, 11037.
Pegamosco
Hábito: Arbusto Gaultheria Kalm ex L.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde G. buxifolia Willd.
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic- Hábito: Arbusto
2005, Rivera-Díaz, O. 2854; Parque Natural, COL: Cesar: Agustín Codazzi, Cerro Tres
2526 m., 13-Dic-2005, Rivera-Díaz, O. 2980; Tetas, 3000 m., Carriker, M.A. 0017; Vda.
Rivera-Díaz, O. 2981; 28-Feb-2006, Rivera- Siete de Agosto, Parque Natural, 2526 m.,
Díaz, O. 3173; 3187; 3189; La Paz, Corr. 28-Feb-2006, Rivera-Díaz, O. 3201; La Paz,
San José de Oriente, Vda. Altos del Riecito Corr. San José de Oriente, Vda. Altos del
- Altos del Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 Riecito - Altos del Perijá, Fca. Los Sauces,
m., 24-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13626; 3110 m., 26-Feb-2006, Rangel-Ch., O.
Manaure, E. del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, 13670; Manaure, Casa de Vidrio, 2940 m.,
Grant, M.L. 10849; Sabana Rubia, 2800 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11011; 2950
3-Mar-1959, Romero-C, R. 7309. m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11061;
Páramo El Avión, 3000-3175 m., 8-Nov-
B. nana A.C. Sm. & Ewan 1993, Rangel-Ch., O. 11277; Sabana Rubia,
Hábito: Arbusto 2800 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7320.
106
Rivera-Díaz
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete 3000-3100 m., 6-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic- 25025.
2005, Rivera-Díaz, O. 2995; 3227; 3235.
GENTIANACEAE Juss.
Vaccinium L.
Gentianella Moench.
V. floribundum Kunth
Hábito: Arbusto G. corymbosa (Kunth) Weaver &
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Rüdemberg
de Agosto, Reserva Indígena Yukpa, Cmno. Hábito: Hierba
Pmo. Tres Tetas, 2531-3158 m., 25-Feb-2006, COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Rivera-Díaz, O. 3086; Rivera-Díaz, O. 3099. 3450-3550 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
Manaure, Páramo El Avión, 3200-3600 m., 25150.
3-Mar-1959, Romero-C, R. 7362; 3350-3450
m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11123; E. Halenia Borkh.
del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L.
10860; Grant, M.L. 10866; Sabana Rubia, H. asclepiadea (Kunth) G. Don
2800 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7322; Hábito: Hierba
Romero-C, R. 7316; 3000-3100 m., 6-Nov- COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
1959, Cuatrecasas, J. 25037. 3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7376.
V. meridionale Sw. H. aff. schultzeii Gilg ex [Link]
Hábito: Arbusto Hábito: Hierba
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 m., 24-Feb- 11201.
2006, Rangel-Ch., O. 13633.
GERANIACEAE Juss.
ERIOCAULACEAE P. Beauv. ex Desv.
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Perijá, Fca. Los Sauces, 2948 m., 27-Feb- 3000-3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
2006, Rangel-Ch., O. 13684. 11308; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-
1959, Cuatrecasas, J. 25071.
H. laricifolium Juss.
Hábito: Arbusto
JUNCACEAE Juss.
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del Juncus L.
Perijá, Fca. Los Sauces, 3096 m., 27-Feb-
2006, Rangel-Ch., O. 13693; Manaure, J. aff. capillaceus Lam.
Páramo El Avión, 3350-3450 m., 6-Nov-
Hábito: Hierba
1993, Rangel-Ch., O. 11187; 3270-3350 COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25128; E. 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L. 11158.
10853; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959,
Romero-C, R. 7336.
J. effusus L.
H. magdalenicum N. Robson Hábito: Hierba
Hábito: Arbusto COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca. Los Sauces, 3077 m., 26-Feb-
Perijá, Fca. Los Sauces, 2947 m., 23-Feb- 2006, Rangel-Ch., O. 13678; Manaure,
2006, Rangel-Ch., O. 13603; 3048 m., 25- Páramo El Avión, 3000-3175 m., 8-Nov-
Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13653; Manaure, 1993, Rangel-Ch., O. 11278; Sabana Rubia,
Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959, 3000-3100 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
Romero-C, R. 7338. 25100.
de Vidrio, 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel- COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Ch., O. 11007; Páramo El Avión, 3350-3450 3000-3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11181; 11285
3270-3350 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. Especie endémica, al igual que la anterior
25118; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov- se registra en las franjas andina y páramo,
1959, Cuatrecasas, J. 25082. y las vertientes colombiana y venezolana
Especie endémica, conocida en Colombia (Steyermark & Delascio-Ch., 1985), del lado
y Venezuela, (Steyermark & Delascio-Ch., colombiano solamente se ha registrado en
1985), ampliamente distribuida en las áreas esta localidad.
de páramo de Perijá.
MENISPERMACEAE Juss.
C. thymifolia Triana
Hábito: Hierba Cissampelos L.
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del C. pareira L.
Perijá, Fca. Los Sauces, 2789 m., 24-Feb- Hábito: Trepadora herbácea
2006, Rangel-Ch., O. 13646. COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Meriania Sw. 2006, Rivera-Díaz, O. 3217.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461- Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del
2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O. Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 m., 24-Feb-
3124; Casa de Vidrio, 2950 m., 5-Nov-1993, 2006, Rangel-Ch., O. 13639.
Rangel-Ch., O. 11054.
ONAGRACEAE Juss.
C. tamanus (Steyerm.) G. Agostini
Epilobium L.
Hábito: Árbol
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 3000 E. denticulatum Ruiz & Pav.
m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11384; Hábito: Hierba
2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11041. COL: Cesar: Manaure, Cerro Venado, 3200
m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25111.
Myrsine L.
Fuchsia L.
M. coriacea (Sw.) R. Br. ex Roem. &
Schult. F. gehrigerii Munz.
Hábito: Arbusto Hábito: Hierba
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Valle R. COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia,
Casacara, a 2 Km., lim. Venezuela, 3100 m., 3000-3100 m., 7-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
15-Feb-1945, Grant, M.L. 10956. 25061.
M. dependens (Ruíz & Pav.) Spreng. f. Oenothera L.
Hábito: Arbusto
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, O. seifriziii Munz.
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. Hábito: Hierba
11059; E. del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Grant, M.L. 10859. 3450-3550 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
25142.
MYRTACEAE Juss.
ORCHIDACEAE Juss.
Eugenia L.
Aa Reichb. f.
Eugenia sp. 01
Hábito: Arbusto A. leucantha (Rchb.f.) Schltr.
COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia, Hábito: Epífita
2800 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7325. COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Ugnii Turcz. 11047-A.
U. myricoides (Kunth) Berg. Cranichis Sw.
Hábito: Sufrútice
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete C. diphylla Swallen
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb- Hábito: Hierba
2006, Rivera-Díaz, O. 3225; 3194. COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
OCHNACEAE DC. 11078.
Sauvagesia L. Elleanthus C. Presl
S. aff. erecta L. E. maculatus (Lindl.) Rchb. f
Hábito: Hierba Hábito: Hierba
114
Rivera-Díaz
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb- de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461-
2006, Rivera-Díaz, O. 3185. 2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O.
3110; Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-2005,
P. perijaense Dunsterv. Rivera-Díaz, O. 2975; 28-Feb-2006, Rivera-
Hábito: Epífita Díaz, O. 3182; 3181; 3180; Reserva Indígena
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Yukpa, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2531-3158
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb- m., 25-Feb-2006, Rivera-Díaz, O. 3038.
2006, Rivera-Díaz, O. 3226.
Stelis Sw.
P. cf. xanthochlora Rchb. f
Hábito: Hierba Stelis sp. 01
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Hábito: Epífita
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic- COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda.
2005, Rivera-Díaz, O. 2985. Siete de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas,
2461-2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz,
Pleurothallis sp. 01
O. 3116; Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Hábito: Epífita
2006, Rivera-Díaz, O. 3254.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Stelis sp. 02
2006, Rivera-Díaz, O. 3206.
Hábito: Epífita
Pleurothallis sp. 02 COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
Hábito: Epífita 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11115.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb- Stelis sp. 03
2006, Rivera-Díaz, O. 3236; 3183. Hábito: Epífita
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
Ponthieva R. Br. 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11032.
Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3100 Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del
m., 10-Nov-1985, Cuadros, H. 2310. Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 m., 24-Feb-
2006, Rangel-Ch., O. 13632; Manaure, Casa
O. fendlerii Lourteig de Vidrio, 3000 m., 10-Nov-1993, Castillo,
Hábito: Hierba J.E. 1008-A; 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Ch., O. 11018; Páramo El Avión, 3000-3175
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13- m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11289.
Dic-2005, Rivera-Díaz, O. 3004; 3006;
Manaure, Casa de Vidrio, 2940 m., 4-Nov- P. hartwegiana Miq.
1993, Rangel-Ch., O. 11019; Sabana Rubia, Hábito: Epífita
3000-3100 m., 6-Nov-1959, Cuatrecasas, J. COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
25044. de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
2006, Rivera-Díaz, O. 3244; Manaure, Casa
PASSIFLORACEAE Juss. ex Kunth de Vidrio, 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch.,
O. 11024; 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-
Passiflora L. Ch., O. 11100; Páramo El Avión, 3000-3175
m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11302.
P. schlimiana Triana & Planch.
Hábito: Trepadora herbácea P. hispidula (Sw.) A. Dietr.
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 3000 Hábito: Hierba
m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11377. COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 3000
m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11351-A.
PHYTOLACCACEAE R. Br.
P. microphylla Kunth
Phytolacca L. Hábito: Epífita
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
P. bogotensis Kunth 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Hábito: Hierba 11029; 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch.,
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete O. 11107; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28- Nov-1959, Cuatrecasas, J. 25075.
Feb-2006, Rivera-Díaz, O. 3215; 3243;
Manaure, Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar- P. rotundata Kunth
1959, Romero-C, R. 7292. Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
PIPERACEAE C. Agardh 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11006.
Plantago L.
P. blanda (Jacq.) Kunth
Hábito: Hierba P. australis Lam. subsp. australis
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de Hábito: Hierba
117
Caracterización florística
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Perijá, Fca. Los Sauces, 3110 m., 26-Feb- 11194.
2006, Rangel-Ch., O. 13673.
Brachypodium P. Beauv.
P. australis Lam. subsp. hirtella (Kunth)
Rahn B. aff. mexicanum (Roem. & Schult.) Link
Hábito: Hierba Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
11183. 11168.
de Agosto, Reserva Indígena Yukpa, Cmno. - Altos del Perijá, Fca. Los Sauces, 2865 m.,
Pmo. Tres Tetas, 2531-3158 m., 25-Feb- 24-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13627.
2006, Rivera-Díaz, O. 3052.
Chusquea sp. 02
C. pittierii Hack. Hábito: Trepadora leñosa
Hábito: Hierba COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
de Agosto, Reserva Indígena Yukpa, Cmno. 2006, Rivera-Díaz, O. 3191.
Pmo. Tres Tetas, 2531-3158 m., 25-Feb- Cinna L.
2006, Rivera-Díaz, O. 3057; Manaure,
Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-1959, C. poiformis (Kunth) Scribn. & Merr.
Cuatrecasas, J. 25065. Hábito: Hierba
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
C. planifolia (Kunth) Trin. ex Steud. 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Hábito: Hierba 11118.
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del Cortaderia Stapf
Perijá, Fca. Los Sauces, 3077 m., 26-Feb-
2006, Rangel-Ch., O. 13675. C. columbiana Pilg.
Hábito: Hierba
C. cf. recta (Kunth) Trin. ex Steud. COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Hábito: Hierba 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de 11154; 3000-3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del Ch., O. 11282; Rangel-Ch., O. 11307; E.
Perijá, Fca. Los Sauces, 3172 m., 27-Feb- del Mpo, 3000 m., 5-Feb-1945, Grant, M.L.
2006, Rangel-Ch., O. 13700. 10869.
3270-3350 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
J. 25133; 3450-3550 m., Cuatrecasas, J. de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
25136. 2006, Rivera-Díaz, O. 3250.
consideraron como endémica de la Sierra COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Nevada de Santa Marta, sin embargo no de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
mencionan ningún ejemplar de referencia, 2005, Rivera-Díaz, O. 2988; 28-Feb-2006,
hasta la fecha sólo se conoce el material aquí Rivera-Díaz, O. 3199; Reserva Indígena
registrado. Yukpa, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2531-3158
m., 25-Feb-2006, Rivera-Díaz, O. 3055; La
R. spaniophyllus Lourteig Paz, Corr. San José de Oriente, Vda. Altos del
Hábito: Hierba Riecito - Altos del Perijá, Fca. Los Sauces,
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, 3357 m., 23-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13615;
3200-3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 2789 m., 24-Feb-2006, Rangel-Ch., O. 13642;
7367. Manaure, Casa de Vidrio, 2940 m., 4-Nov-
1993, Rangel-Ch., O. 11000; Rangel-Ch., O.
RHAMNACEAE Juss. 11020; 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch.,
O. 11064; 11081; Páramo El Avión, 3000-
Rhamnus L. 3175 m., 8-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11259;
Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959, Romero-
R. goudotiana Triana & Planch. C, R. 7312; Cesar-La Guajira: Manaure-
Hábito: Arbusto Urumita, El Espejo, Cerro Pintado, 3100 m.,
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 10-Nov-1985, Cuadros, H. 2315.
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
11053; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959, H. goudotiana (Decne.) Killip
Romero-C, R. 7347. Hábito: Arbusto
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
ROSACEAE Juss. de Agosto, Reserva Indígena Yukpa, Cmno.
Pmo. Tres Tetas, 2531-3158 m., 25-Feb-
Acaena Mutis ex L. f. 2006, Rivera-Díaz, O. 3060.
Bartsia L. C. fissifolia L. f.
Hábito: Hierba
B. glandulifera Molau COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión,
Hábito: Sufrútice 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, 11209; Sabana Rubia, 3000-3100 m., 7-Nov-
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., 1959, Cuatrecasas, J. 25076.
O. 11137; 3270-3350 m., 8-Nov-1959,
Cuatrecasas, J. 25131. C. integrifolia L. f.
Hábito: Sufrútice
Calceolaria L. COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde
C. adenocalyxx Molau cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-
Hábito: Hierba Dic-2005, Rivera-Díaz, O. 2844; Rivera-
COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia, Díaz, O. 2878; Manaure, Páramo El Avión,
3000-3100 m., 7-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 3600 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7393;
25085. 3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O.
Especie endémica sólo registrada en esta lo- 11209-A; Cerro Venado, 3200 m., 8-Nov-
calidad. 1959, Cuatrecasas, J. 25108; Sabana Rubia,
125
Caracterización florística
3000-3100 m., 7-Nov-1959, Cuatrecasas, 11129; Sabana Rubia, 2800 m., 3-Mar-1959,
J. 25088; Robles La Paz, El Espejo, Cerro Romero-C, R. 7340.
Pintado, 2900-3200 m., 10-Mar-1993,
Cuadros, H. 5090. C. cuneifolium Francey
Hábito: Arbusto
SMILACACEAE Vent. COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia,
2800 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7349.
Smilaxx L.
Larnaxx Miers.
S. tomentosa Kunth
Hábito: Trepadora leñosa L. sachapapa Hunz.
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Hábito: Hierba
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, desde COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda.
cuchilla Macho Solo, 1884-2551 m., 10-Dic- Siete de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas,
2005, Rivera-Díaz, O. 2871. 2461-2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz,
O. 3127; Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
Smilax sp. 01 2005, Rivera-Díaz, O. 2958; 3001.
Hábito: Trepadora leñosa
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete Solanum L.
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
2006, Rivera-Díaz, O. 3196. S. caripense Dunal
Hábito: Hierba
Smilax sp. 02 COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Hábito: Trepadora herbácea de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete 2005, Rivera-Díaz, O. 2950; 2953.
de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
2006, Rivera-Díaz, O. 3177. S. enantiophyllanthum Bitter
Hábito: Hierba
SOLANACEAE Juss. COL: Cesar: Manaure, Sabana Rubia,
2800 m., 3-Mar-1959, Romero-C, R. 7311;
Cestrum L. 3000-3100 m., 7-Nov-1959, Cuatrecasas, J.
25062.
C. buxifolium Kunth
N. Común: Tinto S. mutisiii Morton.
Hábito: Arbusto Hábito: Sufrútice
COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
de Agosto, Cmno. Pmo. Tres Tetas, 2461- 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11055.
2531 m., 26-Feb-2006, Rivera-Díaz, O.
3111; La Paz, Corr. San José de Oriente, S. nigrescens M. Martens & Galeotti
Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca. Hábito: Hierba
Los Sauces, 2865 m., 24-Feb-2006, Rangel- COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
Ch., O. 13636; 3110 m., 26-Feb-2006, de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Rangel-Ch., O. 13671; Manaure, Casa de 2006, Rivera-Díaz, O. 3234.
Vidrio, 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch.,
O. 11023; 2950 m., 5-Nov-1993, Rangel- S. nigrum L.
Ch., O. 11060; 11049; Páramo El Avión, N. Común: Yerba mora
3350-3450 m., 6-Nov-1993, Rangel-Ch., O. Hábito: Sufrútice
126
Rivera-Díaz
COL: Cesar: Manaure, Páramo El Avión, COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio,
3450-3550 m., 8-Nov-1959, Cuatrecasas, J. 2940 m., 4-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11002;
25144. 11008.
Pilea Lindl.
D. squamigera (Benth.) Kuntze
P. alsinifolia Wedd. Hábito: Parásita
Hábito: Hierba COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, 3000 de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 13-Dic-
m., 10-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11386. 2005, Rivera-Díaz, O. 2965; 2960; Reserva
Indígena Yukpa, Cmno. Pmo. Tres Tetas,
P. smithiii Killip 2531-3158 m., 25-Feb-2006, Rivera-Díaz,
Hábito: Hierba O. 3056; La Paz, Corr. San José de Oriente,
COL: Cesar: Manaure, Casa de Vidrio, Vda. Altos del Riecito - Altos del Perijá, Fca.
2950 m., 5-Nov-1993, Rangel-Ch., O. 11084. Los Sauces, 3077 m., 26-Feb-2006, Rangel-
Ch., O. 13679.
VALERIANACEAE Batsch
Citharexylum L. D. granadensis L. f.
C. aff. sulcatum Moldenke Hábito: Árbol
Hábito: Arbusto COL: Cesar: Agustín Codazzi, Vda. Siete
COL: Cesar: La Paz, Corr. San José de de Agosto, Parque Natural, 2526 m., 28-Feb-
Oriente, Vda. Altos del Riecito - Altos del 2006, Rivera-Díaz, O. 3239.
Perijá, Fca. Los Sauces, 3123 m., 27-Feb-
2006, Rangel-Ch., O. 13703. XYRIDACEAE C. Agardh
129
Caracterización florística
Continuación anexo 2.
Anexo 3. Elementos fitogeográficos a nivel genérico de plantas con base en Cleef (1979).
Género Sp. Elemento fitogeografico Género Sp. Elemento fitogeografico
Aa 1 Neotropical Campyloneurum 2 Neotropical
Acaena 2 Austral-Antartico Cardamine 1 Templado amplio
Achyrocline 2 Pantropical Carex 3 Templado amplio
Acmella 1 Pantropical Castilleja 2 Holartico
Aethanthus 1 Neotropical Centropogon 1 Neotropical
Ageratina 1 Neotropical Cerastium 1 Holartico
Agrostis 2 Templado amplio Cestrum 2 Neotropical
Alloispermum 1 Neotropical Chaetolepis 3 Neotropical
Alonsoa 1 Americo-Africano Chamaecrista 1 Pantropical
Amaranthus 1 Pantropical Chaptalia 1 Neotropical
Anthoxanthum 1 Cosmopolita Chromolaena 2 Neotropical
Anthurium 1 Neotropical Chusquea 4 Neotropical
Aragoa 1 Neotropical Cinna 1 Holartico
Arcytophyllum 1 Neotropical Cissampelos 1 Pantropical
Ardisia 1 Pantropical Citharexylum 1 Neotropical
Arenaria 1 Templado amplio Clethra 1 Pantropical
Arracacia 1 Neotropical Clusia 1 Neotropical
Asplenium 2 Cosmopolita Coccocypselum 1 Neotropical
Azorella 1 Austral-Antartico Conyza 3 Pantropical
Baccharis 3 Neotropical Cortaderia 2 Austral-Antartico
Bartsia 1 Holartico Corynaea 1 Neotropical
Begonia 4 Pantropical Cranichis 1 Neotropical
Bejaria 3 Neotropical Cupania 1 Neotropical
Belloa 1 Neotropical Cybianthus 2 Neotropical
Berberis 3 Holartico Cynanchum 1 Cosmopolita
Bidens 1 Cosmopolita Danthonia 1 Templado amplio
Blechnum 2 Cosmopolita Daucus 1 Templado amplio
Bomarea 3 Neotropical Dendrophthora 3 Neotropical
Brachypodium 1 Templado amplio Dicksonia 1 Pantropical
Bromus 1 Templado amplio Dioscorea 1 Pantropical
Brunellia 1 Neotropical Diplostephium 4 Neotropical
Bulbostylis 1 Pantropical Ditassa 2 Neotropical
Cabreriella 1 Neotropical Drimys 1 Pantropical
Calamagrostis 6 Templado amplio Dryopteris 1 Cosmopolita
Calandrinia 1 Austral-Antartico Eccremis 1 Neotropical
Calceolaria 4 Austral-Antartico Echeveria 2 Neotropical
Calea 1 Neotropical Elaphoglossum 1 Pantropical
130
Rivera-Díaz
Continuación anexo 3.
Género Sp. Elemento fitogeografico Género Sp. Elemento fitogeografico
Elleanthus 1 Neotropical Marattia 1 Pantropical
Epidendrum 7 Neotropical Maxillaria 1 Neotropical
Epilobium 1 Templado amplio Maytenus 2 Pantropical
Erigeron 1 Holartico Meliosma 1 Americo-Asiatico
Eriosorus 1 Neotropical Melpomene 2 Americo-Africano
Eryngium 1 Cosmopolita Meriania 1 Neotropical
Escallonia 2 Austral-Antartico Miconia 2 Neotropical
Espeletia 2 Neotropical Monnina 4 Neotropical
Eugenia 1 Pantropical Montia 1 Templado amplio
Festuca 1 Templado amplio Morella 1 Templado amplio
Fleischmannia 1 Neotropical Muehlenbeckia 1 Austral-Antartico
Fuchsia 1 Austral-Antartico Muhlenbergia 4 Holartico
Gaiadendron 1 Neotropical Munnozia 1 Neotropical
Galium 3 Templado amplio Myrosmodes 1 Neotropical
Gaultheria 2 Austral-Antartico Myrsine 2 Pantropical
Gaylussacia 1 Holartico Nectandra 1 Neotropical
Gentianella 1 Templado amplio Nertera 1 Austral-Antartico
Geonoma 1 Neotropical Neurolepis 1 Neotropical
Geranium 1 Templado amplio Niphidium 1 Neotropical
Glossoloma 1 Neotropical Ocotea 1 Americo-Africano
Gnaphalium 5 Templado amplio Oenothera 1 Holartico
Gomphichis 1 Neotropical Oreopanax 1 Neotropical
Habracanthus 1 Neotropical Orithrophium 2 Neotropical
Hackelia 1 Holartico Orthrosanthus 1 Austral-Antartico
Halenia 2 Americo-Asiatico Oxalis 2 Cosmopolita
Hedyosmum 1 Americo-Asiatico Paepalanthus 2 Pantropical
Hesperomeles 5 Neotropical Palicourea 1 Neotropical
Hieracium 3 Templado amplio Parachionolaena 1 Neotropical
Hoffmannia 1 Neotropical Paragynoxys 1 Neotropical
Huperzia 6 Cosmopolita Parietaria 1 Pantropical
Hymenophyllum 1 Pantropical Passiflora 1 Americo-Asiatico
Hypericum 5 Templado amplio Pentacalia 4 Neotropical
Hypochaeris 2 Holartico Peperomia 7 Pantropical
Ilex 4 Pantropical Perissocoeleum 1 Neotropical
Iresine 1 Austral-Antartico Pernettya 1 Austral-Antartico
Isidrogalvia 1 Neotropical Persea 1 Pantropical
Isoetes 1 Templado amplio Phytolacca 1 Pantropical
Jamesonia 2 Neotropical Pilea 2 Pantropical
Jaramilloa 1 Neotropical Pinguicula 1 Templado amplio
Juncus 2 Templado amplio Plantago 3 Templado amplio
Kalanchoe 1 Pantropical Pleopeltis 1 Neotropical
Kohleria 1 Neotropical Pleurothallis 5 Neotropical
Lachemilla 2 Neotropical Poa 1 Templado amplio
Larnax 1 Neotropical Podocarpus 2 Austral-Antartico
Lasiocephalus 1 Neotropical Polypodium 1 Cosmopolita
Lepechinia 1 Americo-Asiatico Polystichum 1 Templado amplio
Libanothamnus 1 Neotropical Ponthieva 1 Neotropical
Lindsaea 1 Cosmopolita Prumnopitys 1 Austral-Antartico
Liparis 1 Cosmopolita Prunus 1 Holartico
Lourteigia 2 Neotropical Psychotria 2 Pantropical
Luzula 1 Templado amplio Puya 2 Neotropical
Lycopodium 5 Cosmopolita Racinaea 1 Neotropical
Macleania 4 Neotropical Ranunculus 3 Templado amplio
131
Caracterización florística
Continuación anexo 3.
Género Sp. Elemento fitogeografico Género Sp. Elemento fitogeografico
Restrepia 1 Neotropical Stipa 1 Cosmopolita
Rhamnus 1 Holartico Symplocos 2 Americo-Asiatico
Rhynchospora 1 Cosmopolita Ternstroemia 1 Pantropical
Rhytidophyllum 1 Neotropical Terpsichore 1 Americo-Africano
Roupala 1 Neotropical Thelypteris 1 Cosmopolita
Rubus 2 Templado amplio Thibaudia 1 Neotropical
Rumex 1 Templado amplio Tillandsia 8 Neotropical
Salvia 1 Holartico Tradescantia 1 Neotropical
Satureja 3 Holartico Turpinia 1 Americo-Asiatico
Sauvagesia 1 Pantropical Ugni 1 Austral-Antartico
Scaphosepalum 1 Neotropical Uncinia 1 Austral-Antartico
Schizachyrium 1 Pantropical Vaccinium 2 Holartico
Senecio 6 Templado amplio Valeriana 1 Templado amplio
Sericotheca 1 Neotropical Vallea 1 Neotropical
Serpocaulon 3 Neotropical Vernonia 1 Cosmopolita
Sigesbeckia 1 Pantropical Viburnum 2 Holartico
Siphocampylus 2 Neotropical Viola 1 Templado amplio
Sisyrinchium 1 Austral-Antartico Vittaria 1 Pantropical
Smilax 3 Cosmopolita Vriesea 2 Neotropical
Solanum 9 Cosmopolita Weinmannia 2 Austral-Antartico
Stachys 1 Holartico Witheringia 1 Neotropical
Stelis 2 Neotropical Xyris 1 Pantropical
Stellis 1 Neotropical Zanthoxylum 1 Pantropical
Stenorrhynchos 1 Neotropical Total 388
Stevia 1 Neotropical
132
Avendaño & Aguirre
su número era de 200 especies. Uribe & en donde también se encuentran depositados.
Gradstein (1998) registraron 62 especies La identificación taxonómica se realizó
de hepáticas para el Cesar. Aguirre & Ruíz utilizando entre otras contribuciones a
(2001) registraron para la Serranía de Perijá Reese (1978), Geir (1980), Ochi (1981), Van
111 especies de musgos y 76 de hepáticas Reenen (1982), Churchill & Linares (1995),
en un trabajo realizado en las regiones de Buck (1998), Frahm (1991), Uribe & Aguirre
vida tropical (0-900m) y subandina (1000- (1995) y con la consulta de ejemplares
2000 m). La flora de musgos y hepáticas depositados en el Herbario Nacional
para el sector venezolano de la Serranía de Colombiano (COL). Casi todo el material
Perijá se estima en 127 especies de musgos revisado pudo determinarse a especie, las
de 85 géneros en 37 familias, y 33 especies excepciones las constituyen principalmente
de hepáticas de 22 géneros en once (11) las especies de los géneros Plagiochila y
familias (Aguirre & Ruíz, 2001). Lejeunea sobre los cuales no se dispone de
tratamientos taxonómicos adecuados.
En esta contribución se presentan los
resultados de una evaluación florístico- Se determino la riqueza de especies y su
ecológica que se desarrolló a lo largo de distribución para las regiones de vida andina
un gradiente altitudinal entre 2000 y 3400 y paramuna del área total de estudio y para
m, cubriendo la franja andina y la región cada uno de los municipios en los que
paramuna de la Serranía de Perijá. realizaron los muestreos. Los resultados
de composición florística obtenidos se
MÉTODOS compararon con los provenientes del sector
venezolano de la Serranía de Perijá y la
El trabajo de campo se realizó en los años Sierra Nevada de Santa Marta.
2005 y 2006 en sectores de los municipios
Agustín Codazzi y La Paz. Enrique Castillo Área de estudio
(comunicación personal) coleccionó los
briófitos del sector Norte, en jurisdicción del Las localidades visitadas comprenden áreas
municipio de Manaure en el trayecto Casa de de los municipios Agustín Codazzi, La Paz,
Vidrio-frontera venezolana, Páramo El Avión especialmente zonas del corregimiento de
en 1994, sus colecciones fueron examinadas San José de Oriente, Manaure, corregimiento
y los resultados se incorporaron en esta de El Cinco y los alrededores del Páramo El
contribución. Las colecciones de briófitos Avión. La lista detallada es la siguiente.
se efectuaron en las zonas seleccionadas
para el estudio de la vegetación superior, las Manaure: El Cinco, arriba de los Eucalyptus
muestras fueron colectadas desde el suelo 3 km por la carretera: 2640 m; El Cinco,
hasta 2m de altura de los forófitos presentes, finca El Suspiro: 2055 m; El Cinco, finca
bajo la numeración de Karina Avendaño-T. Vistahermosa SE de la carretera: 2200 m;
para los municipios Agustín Codazzi y La Casa de Vidrio ½ km al SE: 3000 m; 4 km
Paz y bajo la numeración de José Enrique abajo de Casa de Vidrio, cerca a entrada de
Castillo para el municipio Manaure. Para Casa Tabla: 2820 m; Casa de Vidrio, 32 km
cada espécimen se registró información SE de Manaure: 2940 m; Cerca a Casa de
sobre fecha de colección, localidad, latitud y Vidrio, 1 km hacia la Casa de Margarita:
longitud, altitud y sustrato. 2900 m; Páramo El Avión: 3400 m; Páramo
hacia el Páramo El Avión: 3100 m. Agustín
Los ejemplares colectados se determinaron Codazzi: Vereda Siete de Agosto, cuchilla
en el Herbario Nacional Colombia (COL), Macho Solo: 2000 m; Vereda Siete de Agosto,
134
Avendaño & Aguirre
géneros Campylopus (3), Leptodontium (3), (5). Los géneros restantes presentaron de
Breutelia (2) y Bryum (2). una a cuatro especies.
Tabla 16. Familias de musgos con el mayor número de géneros y especies para cada
municipio.
Agustín
La Paz Manaure
Región de vida Familias Codazzi
Gén / Esp Gén / Esp Gén / Esp
Dicranaceae 5-8 2-6 6-17
Pottiaceae 5-5 5-7 4-8
Hypnaceae 4-5 2-3 4-5
Meteoriaceae 4-5 0 6-9
Neckeraceae 4-6 0 5-7
Brachytheciaceae 3-4 3-5 5-7
Bryaceae 2-5 2-4 6-10
Thuidiaceae 2-4 1-2 2-3
Andina
Leucobryaceae 2-2 0 0
Pilotrichaceae 2-2 0 2-3
Fissidentaceae 1-4 1-1 1-7
Sematophyllaceae 1-4 1-2 1-4
Calymperaceae 1-2 1-1 1-2
Orthotrichaceae 1-1 2-2 4-7
Ditrichaceae 1-1 2-2 1-1
Polytrichaceae 1-1 1-1 3-5
Pottiaceae 0 3-5 6-10
Dicranaceae 1-2 3-5 5-15
Bryaceae 0 2-4 4-7
Bartramiaceae 1-1 2-3 4-6
Polytrichaceae 0 2-2 4-5
Paramuna Brachytheciaceae 0 2-2 3-5
Orthotrichaceae 1-1 0 3-5
Grimmiaceae 0 0 3-4
Neckeraceae 0 0 3-4
Ditrichaceae 0 2-2 1-1
Hedwigiaceae 0 2-2 1-1
137
Brioflora de la alta montaña de Perijá
Figura 30. Número de familias, géneros y especies de musgos en cada región de vida para
las localidades estudiadas.
138
Avendaño & Aguirre
g p y g y p
139
Brioflora de la alta montaña de Perijá
Región de vida paramuna (>3000): Se regis- (1-4) y el género mejor representado fue
traron once (11) especies de ocho (8) géneros Frullania (4).
en ocho (8) familias. Todas las familias presen-
taron un sólo género. El género Frullaniaa con En la región andina se registraron 18 especies.
cuatro (4) especies fue el más rico en especies Las familias mejor representadas fueron
(tabla 18). Se encontraron cinco (5) especies Lepidoziaceae (3-4) y Lejeuneaceae (3-3) y
exclusivas para esta región de vida: Riccardia el género con mayor número de especies fue
parasitans (Aneuraceae), Cylindrocolea rhy- Frullania (4).
zanthaa (Cephaloziellaceae), Frullania cf. f
paradoxaa (Frullaniaceae), Frullania peru- En el páramo se presentaron las siguientes
vianaa (Frullaniaceae) y Noteroclada confluens especies Riccardia parasitans (Aneuraceae),
(Pelliaceae). Lepidozia caespitosa (Lepidoziaceae) y
Noteroclada confluens (Pelliaceae).
Variación según municipios y regiones de
vida (tablas 19 y 20) El mayor número de especies de hepáticas
se registró en el municipio Agustín Codazzi,
Municipio Agustín Codazzi resultado que posiblemente se relaciona con
Se encontraron 37 especies de hepáticas la mayor humedad ambiental (sitios húmedos
agrupadas en 22 géneros y 14 familias. Las y sombreados), condiciones que favorecen el
familias más ricas en géneros y especies crecimiento de hepáticas, por el contrario,
fueron Lejeuneaceae (7-7), Lophocoleaceae en el municipio La Paz, los sitios en los que
(2-5) y Frullaniaceae (1-7), y los géneros con se realizaron los muestreos eran bastante
mayor número de especies fueron Frullania secos y expuestos a la radiación solar y las
(7), Chiloscyphus (4) y Radula (3). hepáticas en general son más sensibles a la
sequía que los musgos (figura 32).
En la región andina se registraron 32 Tabla 19. Familias de hepáticas con el ma-
especies. Las familias más ricas en géneros yor número de géneros y especies para cada
y especies fueron Lejeuneaceae (7-7), municipio.
Lophocoleaceae (2-5) y Lepidoziaceae (2- Agustín La
2) y los géneros Frullania (5), Chiloscyphus Región de Codazzi Paz
Familias
(4) y Radula (5). vida Gén / Gén /
Esp Esp
En el páramo se encontraron las siguientes Lejeuneaceae 7-7 3-3
especies: Cylindrocolea rhyzonthaa (Cepha- Lophocoleaceae 2-5 1-1
loziella), Herbertus juniperoideus (Herber- Andina Lepidoziaceae 2-2 3-4
taceae), Frullania brasiliensis (Frullaniaceae), Frullaniacaea 1-5 1-4
Frullania cf. paradoxaa (Frullaniaceae), Fru- Radulaceae 1-3 1-1
llania flexicaulis (Frullaniaceae), Frullania Herbertaceae 0 1-1
peruvianaa (Frullaniaceae), Jamesoniella rubri- Cephaloziellaceae 1-1 0
caulis (Jungermanniaceae) y Microlejeunea Herbertaceae 1-1 0
bullata (Lejeuneaceae).
Frullaniaceae 1-1 0
Paramuna Jungermanniaceae 1-1 0
Municipio La Paz
Lejeuneaceae 1-1 0
Se encontraron 19 especies de 14 géneros y
Aneuraceae 0 1-1
diez (10) familias; las familias con mayor
número de especies fueron Lepidoziaceae Lepidoziaceae 0 1-1
(3-5), Lejeuneaceae (3-3) y Frullaniaceae Pelliaceae 0 1-1
140
Avendaño & Aguirre
Figura 32. Número de familias, géneros y especies de hepáticas en cada región de vida en
las localidades estudiadas.
141
Brioflora de la alta montaña de Perijá
Tabla 21. Familias de briófitos con el mayor número de géneros y especies en los sectores
colombiano y venezolano de la Serranía de Perijá y la Sierra Nevada Santa Marta.
Perijá Perijá S. Nevada de
Clase Familias Colombia Venezuela [Link]
Gén. / Esp. Gén. / Esp. Gén. / Esp.
Dicranaceae 10-28 4-8 6-11
Pottiaceae 8-16 3-5 2-3
Meteoriaceae 6-10 7-8 4-4
Bryaceae 6-16 2-6 1-3
Musgos Orthotrichaceae 5-11 3-7 2-2
Brachytheciaceae 5-9 3-3 1-1
Hypnaceae 5-8 7-7 3-3
Neckeraceae 5-8 4-5 3-5
Pilotrichaceae 2-3 6-9 4-5
Lejeuneaceae 7-7 9-11 2-2
Lophocoleaceae 3-6 1-3 2-6
Lepidoziaceae 3-6 3-6 4-15
Frullaniaceae 1-8 1-1 1-3
Hépaticas Aneuraceae 1-3 0 1-2
Radulaceae 1-3 0 1-2
Calypogeiaceae 1-2 1-3 1-7
Metzgeriaceae 1-2 0 1-3
Marchantiaceae 1-1 1-1 1-2
Tabla 22. Géneros de briófitos con el mayor número de especies para el sector colombiano
de la Serranía de Perijá y en las regiones de comparación.
Perijá Perijá S. Nevada de
Clase Géneros Colombia Venezuela [Link]
Esp. Esp. Esp.
Campylopus 19 5 6
Fissidens 9 4 3
Bryum 8 5 3
Leptodontium 7 3 2
Musgos
Macromitrium 5 4 1
Porotrichum 4 1 3
Sematophyllum 4 3 2
Shyrrhopodon 2 4 4
Frullania 8 1 3
Chiloscyphus 4 3 4
Riccardia 3 0 4
Bazzania 3 4 10
Hepáticas Radula 3 0 2
Calypogeia 2 3 7
Lepidozia 2 1 5
Metzgeria 2 0 3
Symphyogyna 2 1 4
142
Avendaño & Aguirre
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144
Avendaño & Aguirre
CATÁLOGO DE MUSGOS
bosque intervenido, 2000 m, 11/12/2005, Castillo, J.E. 1689; 1691; Serranía de Perijá,
Avendaño-T., K. 106; 143; La Paz, Casa de Vidrio, 32 km SE de Manaure, 2950
Corregimiento San José de Oriente, vereda m, Castillo, J.E. 634; Serranía de Perijá,
Altos de Perijá, finca “Los Sauces”, 2865 m, Páramo El Avión, 3400 m, Castillo, J.E. 559;
24/2/2006, Avendaño-T., K. 290; 300; 321; 595; 613; Serranía de Perijá, páramo hacia el
356; 280; 26/2/2006, Avendaño-T., K. 400; Páramo El Avión, 3100 m, Castillo, J.E. 779;
3077 m, Avendaño-T., K. 424; Manaure, 782; 759; 785; 774.
Serranía de Perijá, ½ km al SE de Casa de
Vidrio, 3000 m, Castillo, J.E. 1154; 1111; Brachymenium Schwägr.
Serranía de Perijá, 4 km abajo de Casa Vidrio,
cerca a entrada de “Casa Tabla”, 2820 m, B. systylium (Mull. Hal.) A. Jaeger
Castillo, J.E. 830; 802; Serranía de Perijá, Cesar: Manaure, El Cinco, arriba de los
Casa de Vidrio, 32 km SE de Manaure, 2950 Eucalyptus, 3 km por la carretera, 2640 m,
m, Castillo, J.E. 635; Serranía de Perijá, Castillo, J.E. 1616; Serranía de Perijá, Cerca
Cerca a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa de
de Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 742; Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 748; 751.
715; Serranía de Perijá, Páramo El Avión,
3400 m, Castillo, J.E. 590; 576; Serranía Bryum Hedwig
de Perijá, páramo hacia el Páramo El Avión,
3100 m, Castillo, J.E. 738. B. andicola Hooker
Cesar: La Paz, Corregimiento San José de
R. serrulatum (Hedwig) Jaeger Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de Sauces”, 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T.,
Agosto, cuchilla “Macho Solo”, mancha de K. 309; 336; 326; 283; 3110 m, 26/2/2006,
bosque intervenido, 2000 m, 11/12/2005, Avendaño-T., K. 398; 405; 413; 415; 3077
Avendaño-T., K. 129; 145; 126; 138; 132; m, Avendaño-T., K. 430; Manaure, El Cinco,
Vereda Siete de Agosto, mancha de subpára- arriba de los Eucalyptus, 3 km por la carrete-
mo azonal, conocida localmente como Parque ra, 2640 m, Castillo, J.E. 1711; Serranía de
Natural, 2526 m, 28/2/2006, Avendaño-T., Perijá, Cerca a Casa de Vidrio, 1 km hacia la
K. 540; La Paz, Corregimiento San José de “Casa de Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E.
Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los 753; Serranía de Perijá, Páramo El Avión,
Sauces”, 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T., 3400 m, Castillo, J.E. 572; 560; 561; 560;
K. 350; Manaure, El Cinco, finca El Suspiro, 565.
2055 m, Castillo, J.E. 1522; 1526; El Cinco,
finca Vistahermosa, SE de la carretera, 2200 B. argenteum Hedwig
m, Castillo, J.E. 1306; 1300; 1299; 1352; Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de
Serranía de Perijá, ½ km al SE de Casa de Agosto, cuchilla “Macho Solo”, mancha de
Vidrio, 3000 m, Castillo, J.E. 1156. bosque intervenido, 2000 m, 12/12/2005,
Avendaño-T., K. 174; La Paz, Corregimiento
BRYACEAE San José de Oriente, vereda Altos de Perijá,
finca “Los Sauces”, 3357 m, 23/2/2006,
Anomobryum Schimper Avendaño-T., K. 253 A; 3280 m, Avendaño-
T., K. 242; 3359 m, Avendaño-T., K. 243;
A. julaceum (Schrader ex P. G. Gärtner, B. 244; 251; 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T.,
Meyer & Scherbius) W. P K. 305; 3048 m, 25/2/2006, Avendaño-T.,
Cesar: Manaure, El Cinco, arriba de los K. 384; 3110 m, 26/2/2006, Avendaño-T.,
Eucalyptus, 3 km por la carretera, 2640 m, K. 398; 413; 3077 m, Avendaño-T., K. 435;
147
Brioflora de la alta montaña de Perijá
Sauces”, 3048 m, 25/2/2006, Avendaño-T., Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los
K. 385; 3110 m, 26/2/2006, Avendaño-T., K. Sauces”, 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T.,
399; 400; 402; 403; 409; Manaure, Serranía K. 338; 335; 318; 327; 284; 313; 288; 281;
de Perijá, páramo hacia el Páramo El Avión, 279; 315; 296; Manaure, El Cinco, fin-
3100 m, Castillo, J.E. 766. ca El Suspiro, 2055 m, Castillo, J.E. 1401;
Serranía de Perijá, Cerca a Casa de Vidrio,
CALYMPERACEAE 1 km hacia la “Casa de Margarita”, 2900 m,
Castillo, J.E. 668; 654; 714.
Syrrhopodon Schwägr.
DALTONIACEAE
S. gaudichaudiii Montagne
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de Calyptrochaeta Desv.
Agosto, bosque arriba de la “Cuchilla Macho
Solo”, 1898-2200 m, 27/2/2006, Avendaño- C. sp1
T., K. 513; 521; 515; 520; Vereda Siete de Cesar: Manaure, El Cinco, finca
Agosto, mancha de subpáramo azonal, cono- Vistahermosa, SE de la carretera, 2200 m,
cida localmente como Parque Natural, 2526 Castillo, J.E. 1306; 1343; 1349; 1350; 1362.
m, 28/2/2006, Avendaño-T., K. 557; La Paz,
Corregimiento San José de Oriente, vereda Daltonia Hook. & Taylor
Altos de Perijá, finca «Los Sauces», 2865 m,
24/2/2006, Avendaño-T., K. 327; 345; 355; D. longifolia Taylor
319; 274; 318; 288; 320; Manaure, El Cinco, Cesar: Manaure, Serranía de Perijá, Cerca
finca Vistahermosa, SE de la carretera, 2200 m, a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa de
Castillo, J.E. 1324; 1373; Serranía de Perijá, Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 715.
4 km abajo de Casa Vidrio, cerca a entrada de
«Casa Tabla», 2820 m, Castillo, J.E. 787; 830; DICRANACEAE
834; Serranía de Perijá, Cerca a Casa de Vidrio,
1 km hacia la «Casa de Margarita», 2900 m, Aongstroemia Bruch & Schimp.
Castillo, J.E. 733; 730; 691; 686.
A. julacea (W. J. Hooker) Mitten
S. proliferr Schwägrichen Cesar: La Paz, Corregimiento San José de
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los
Agosto, mancha de selva andina subiendo al Sauces”, 3161 m, 25/2/2006, Avendaño-
Parque Natural», 2339-2427 m, 13/12/2005, T., K. 396; Manaure, Serranía de Perijá,
Avendaño-T., K. 205; Vereda Siete de Agosto, Páramo El Avión, 3400 m, Castillo, J.E. 531;
mancha de subpáramo azonal, conocida lo- 556; 563; 572; 530.
calmente como Parque Natural, 2526 m,
28/2/2006, Avendaño-T., K. 557; Manaure, Campylopus Bridel
El Cinco, finca Vistahermosa, SE de la carre-
tera, 2200 m, Castillo, J.E. 1325. C. albidovirens Herzog
Cesar: Manaure, El Cinco, finca El Suspiro,
CATAGONIACEAE 2055 m, Castillo, J.E. 1533; Serranía de
Perijá, Páramo El Avión, 3400 m, Castillo,
Catagonium Müll. Hal. ex Broth. J.E. 627; 529; 565.
páramo hacia el Páramo El Avión, 3100 m, Castillo, J.E. 689; Serranía de Perijá, Páramo
Castillo, J.E. 756; 694. El Avión, 3400 m, Castillo, J.E. 600.
cida localmente como Parque Natural, 2526 m, azonal, 2542 m, 10/12/2005, Avendaño-T.,
28/2/2006, Avendaño-T., K. 553; 555. K. 90; 93; Vereda Siete de Agosto, man-
cha de subpáramo azonal, conocida lo-
RIGODIACEAE calmente como Parque Natural, 2526 m,
Rigodium Kunze ex Schwägr. 28/2/2006, Avendaño-T., K. 540; La Paz,
Corregimiento San José de Oriente, vereda
R. toxarion (Schwägrichen) Jaeger Altos de Perijá, finca “Los Sauces”, 2865 m,
Cesar: La Paz, Corregimiento San José de 24/2/2006, Avendaño-T., K. 306; 358; 345;
Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los 337; 322; 315; 308; 294; 292; 288; 284;
Sauces”, 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T., 281; 271; 302; Manaure, El Cinco, arriba
K. 281; 269; 273; 298; 300; 313; 324; 335; de los Eucalyptus, 3 km por la carretera,
351; 275; Manaure, El Cinco, arriba de los 2640 m, Castillo, J.E. 1616; El Cinco, fin-
Eucalyptus, 3 km por la carretera, 2640 m, ca El Suspiro, 2055 m, Castillo, J.E. 1398;
Castillo, J.E. 1613; 1630; El Cinco, finca 1562; El Cinco, finca Vistahermosa, SE de
Vistahermosa, SE de la carretera, 2200 m, la carretera, 2200 m, Castillo, J.E. 1395;
Castillo, J.E. 1372; Serranía de Perijá, 4 Serranía de Perijá, ½ km al SE de Casa de
km abajo de Casa Vidrio, cerca a entrada de Vidrio, 3000 m, Castillo, J.E. 1152; Serranía
“Casa Tabla”, 2820 m, Castillo, J.E. 790; de Perijá, 4 km abajo de Casa Vidrio, cerca
801; 804; 805; 843; 896; Serranía de Perijá, a entrada de “Casa Tabla”, 2820 m, Castillo,
Casa de Vidrio, 32 km SE de Manaure, 2940 J.E. 831; 899; 822; 830; Serranía de Perijá,
m, Castillo, J.E. 415; Serranía de Perijá, Casa de Vidrio, 32 km SE de Manaure, 2940
Cerca a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa m, Castillo, J.E. 273; Serranía de Perijá,
de Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 753; Cerca a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa
743; 753; Serranía de Perijá, páramo hacia el de Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 677;
Páramo El Avión, 3100 m, Castillo, J.E. 739. 679; 680; 664; 673; 741.
al SE de Casa de Vidrio, 3000 m, Castillo, cida localmente como Parque Natural, 2526
J.E. 1157; Serranía de Perijá, páramo hacia el m, 28/2/2006, Avendaño-T., K. 542; La Paz,
Páramo El Avión, 3100 m, Castillo, J.E. 763. Corregimiento San José de Oriente, vereda
Altos de Perijá, finca “Los Sauces”, 2865
S. sp1 m, 24/2/2006, Avendaño-T., K. 269; 313;
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de 344; 341; 332; 315; 288; 327; Manaure, El
Agosto, mancha de selva andina, subiendo Cinco, finca Vistahermosa, SE de la carrete-
al Parque Natural, 2339-2427 m, 28/2/2006, ra, 2200 m, Castillo, J.E. 1332; Serranía de
Avendaño-T., K. 530; Vereda Siete de Perijá, 4 km abajo de Casa Vidrio, cerca a en-
Agosto, mancha de subpáramo azonal, cono- trada de “Casa Tabla”, 2820 m, Castillo, J.E.
cida localmente como Parque Natural, 2526 830; 954; Serranía de Perijá, Cerca a Casa de
m, 13/12/2005, Avendaño-T., K. 211; 212. Vidrio, 1 km hacia la “Casa de Margarita”,
2900 m, Castillo, J.E. 692; 708; Serranía
S. subsecundum Nees in Sturm
de Perijá, páramo hacia el Páramo El Avión,
Cesar: Manaure, Serranía de Perijá, Casa
3100 m, Castillo, J.E. 764; 761.
de Vidrio, 32 km SE de Manaure, 2950 m,
Castillo, J.E. 640; Serranía de Perijá, Cerca T. tomentosum W. P. Schimper in
a Casa de Vidrio, 1 km hacia la “Casa de Bescherelle
Margarita”, 2900 m, Castillo, J.E. 692; Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de
Serranía de Perijá, Páramo El Avión, 3400 Agosto, cuchilla “Macho Solo”, mancha de
m, Castillo, J.E. 571. bosque intervenido, 2000 m, 11/12/2005,
Avendaño-T., K. 115; 151; Vereda Siete de
THUIDIACEAE Agosto, cuchilla “Macho Solo”, subpáramo
azonal, 2542 m, 10/12/2005, Avendaño-T., K.
Cyrto-hypnum Hampe
94; Manaure, El Cinco, finca Vistahermosa,
C. sp1 SE de la carretera, 2200 m, Castillo, J.E.
Cesar: Manaure, El Cinco, finca 1312; 1315; 1336.
Vistahermosa, SE de la carretera, 2200 m,
T. urceolatum Lorentz
Castillo, J.E. 1263; Serranía de Perijá, ½ km
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de
al SE de Casa de Vidrio, 3000 m, Castillo,
Agosto, cuchilla “Macho Solo”, mancha
J.E. 1115; 1118; 1150.
de bosque intervenido, 2000 m, 27/2/2006,
Rauiella Reimers
Avendaño-T., K. 514; 522; 519; 521; Vereda
R. praelonga (W. P. Schimper ex Bescherelle) Siete de Agosto, mancha de selva andina
Wijk & Margadant subiendo al Parque Natural”, 2339-2427
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de m, 13/12/2005, Avendaño-T., K. 203; 185;
Agosto, cuchilla “Macho Solo”, mancha de Vereda Siete de Agosto, mancha de subpára-
bosque intervenido, 2000 m, 12/12/2005, mo azonal, conocida localmente como Parque
Avendaño-T., K. 175. Natural, 2526 m, 28/2/2006, Avendaño-T., K.
544; 549; La Paz, Corregimiento San José
Thuidium Bruch & Schimp. de Oriente, vereda Altos de Perijá, finca “Los
Sauces”, 2865 m, 24/2/2006, Avendaño-T.,
T. delicatulum (Hedwig) W. P. Schimper in K. 281; 283; 290; 295; 298; 311; 3096 m,
B.S.G. 26/2/2006, Avendaño-T., K. 452.
Cesar: Agustín Codazzi, Vereda Siete de
Agosto, mancha de subpáramo azonal, cono-
166
Avendaño & Aguirre
CATÁLOGO DE HEPÁTICAS
ADELANTHACEAE CALYPOGEIACEAE
171
Brioflora de la alta montaña de Perijá
172
Rangel-Ch. & Arellano
Levantamiento 01 02 03 04
Altitud (m) 2950 2900 2820 3000
Área m2 500 500 500 500
Localidad Casa de Vidrio-Páramo El Avión
Número de especies 40 43 46 30
Área basal relativa (%)
Ocotea heterochroma 13,42 2,41 0,001 12,08
Viburnum triphyllum 0,82 4,50 4,26 3,99
Hesperomeles ferruginea 10,05 6,44 0,02 27,47
Podocarpus oleifolius var. macrostachyus 10,03 10,69 14,77 -
Prumnopitys montana 11,72 11,74 9,17 -
Ternstroemia meridionalis 0,07 0,24 20,00 -
Clusia multiflora - 16,59 11,86 -
Weinmannia pinnata - 4,93 8,72 -
Weinmannia rollottii - 2,82 0,17 -
Myrcianthes sp. 01 3,77 4,59 2,35 2,60
Ilex sessiliflora 10,98 5,28 0,06 1,13
Oreopanax fontquerianum 0,91 2,84 4,69 13,31
Symplocos rigidissima 2,45 0,02 0,96 0,22
Vallea stipularis 1,58 0,001 1,73 4,61
Myrsine dependens 0,27 0,34 - 6,78
Cybianthus iteoides 6,95 - 0,94 -
Cybianthus tamanus - 3,84 - 5,11
Maytenus jamesonii 0,66 0,03 - -
Paragynoxys martingrantii 12,37 - - 10,48
Roupala montana - 0,38 1,13 -
Monnina angustata 0,11 0,07 0,04 0,001
Macleania rupestris 0,17 0,46 0,02 -
Asteraceae sp. 01 2,54 - 0,10 0,06
Miconia limitaris 6,97 0,16 - 4,58
Rhamnus goudotiana 0,29 0,03 0,04 -
Solanum mutisii 0,24 - 0,06 0,001
Cestrum buxifolium - - 0,58 4,43
Diplostephium tenuifolium - 0,53 0,60 -
Gaiadendron punctatum 0,86 - 1,12 -
Gaultheria buxifolia 0,18 0,001 - -
Miconia sp. 04 - 2,65 3,86 -
Miconia megalantha - 0,01 0,55 -
Berberis glauca - 0,34 0,04 -
Tournefortia macrostachya - - 0,12 0,11
Begonia cornuta 0,03 0,08 0,04 0,002
Asplenium cuspidatum 0,001 0,01 0,002 0,0001
Asplenium sp. 02 0,003 - 0,0002 0,01
Habracanthus macrochilus - 0,04 1,17 0,04
Pentacalia weinmannifolia 0,001 0,001 - 0,001
Peperomia hartwegiana 0,01 0,002 0,001 -
Polypodium monosorum 0,002 0,0003 0,0002 -
Cuphea ciliata - 0,001 0,0002 -
Elaphoglossum sp. 01 0,004 - 0,002 -
Lycopodium clavatum subsp. contiguum - 0,09 0,001 -
Rubus lechleri 0,01 0,01 - -
Solanum seaphorthianum 0,001 - 0,11 -
Pilea alsinifolia - - 0,002 0,005
Rubus robustus - - 0,02 0,003
Muehlenbeckia tamnifolia 0,001 0,004 0,02 0,001
Elaphoglossum sp. - 0,02 0,002 0,0003
Polypodium angustifolium 0,001 - 0,001 0,0003
Jaramilloa hylibates 0,25 0,43 0,35 -
Cynanchum tenellum - - 0,002 0,0003
Passiflora schlimiana 0,0003 0,0003 - 0,001
Stelis sp. 03 0,02 0,01 0,01 -
Asplenium serra 0,001 0,004 - -
Peperomia trinervula 0,11 - - 0,01
Polypodium funckii 0,01 0,001 - -
177
Vegetación de la alta montaña de Perijá
178
Rangel-Ch. & Arellano
180
Rangel-Ch. & Arellano
cobertura entre 3 y 70% y Orthosanthus Sabana Rubia entre 2800 y 3250 m aproxi-
chimboracensis (1-70%). madamente.
Calamagrostis effusa 2 2 5 60 1 40 60 20 50 30 15 20 60 70 20 25 10 50 15 10 20 50 60 50 50 60 30 3
Carex pigmaea 1 1 1 1 0,5 2 1 1 1 2 2 0,5 1
Stevia lucida 25 0,5 2 0,5 0,5 1 10 1 1 20 1 1
Pernettya prostrata 1 1 0,5 5 2 1 2 1 10
Conyza uliginosa 5 0,5 0,1 5 1 2 5 1 5
Gaultheria erecta 2 5 5 2 1 0,5 1 1
Diplochistes sp. 2 2 10 3 5
Hieracium avilae 0,5 0,1 0,5
Orthrosanthus
2 5 10 2 3 0,5 5 20 90 70 60 60 5 2 2 5 2 1 2 10 2
chimboracensis
Hypericum
20 15 5 1 4 25 50 2 50 2 2 1 15 1 1 2 3
magdalenicum
Senecio albotectus 1 0,5 2 2 1 1 1 1 2 5 0,5
Espeletia perijaensis 2 1 30 40 5 0,5 5 20 20 35 20
Acaena
1 0,5 0,5 5 10 2 1 5 2 5 2
cylindrostachya
Hypericum
30 20 30 10 5 5 30 25 2
baccharoides
Arcytophyllum
60 60 30 1 70 1 2 2 2
nitidum
Gaylusaccia
1 2 4 5 10 20 15 5 1 2 5 1
buxifolia
Calamagrostis recta 5 5 2 15
Excremis coarctata 3 1 10
Bulbostilys asperula 1 0,5 1 0,5
Perissocoelum
2 1
phylloideum
Bejaria nana 5 10 5 4 30 5 10 3 10
Diplostephium
5 0,5 1 1 2 1
tenuifolium
Gaiadendron
15 10 20 2
punctatum
Lycopodium
25 12 1 0,5
complanatum
185
Rangel-Ch. & Arellano
Continuación de la tabla 26.
186
OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR OR
Levantamiento
7 36 23 28 37 11 33 32 20 21 34 22 1 5 38 26 2 31 35 9 8 16 13 14 12 15 18 10
Altitud (m) 2709 2813 3003 3029 2701 3161 2988 2899 2948 2954 3012 3086 2947 2591 2813 3257 3280 2846 3003 3048 3002 3110 3077 3077 3134 2944 3077 3124
Localidad San José de Oriente-Sabana Rubia
Área m2 12 36 36 36 36 16 36 36 36 36 36 36 12 9 16 16 12 36 16 12 12 25 12 12 12 36 36 36
Número de especies 10 15 16 13 12 18 10 17 16 16 17 12 8 7 15 12 8 12 15 7 5 20 9 9 9 13 14 11
Chaetolepis
2 2 2 0,5
perijaensis
Ageratina perijaensis 1 2 1 1 2 1
Bejaria resinosa 10 2 1 1
Lourtegia
1 2 0,5 1 2 10 1 50 35 50 15 50 40 25 2 1
stoechadifolia
Vegetación de la alta montaña de Perijá
Achyrocline
0,5 1 2 2 1 1 1 1 1 2 1 1 0,5 0,5 2
satureoides
Baccharis sp. 1 2 1 1 10 5 15
Sericotheca argentea 5 0,1 8
Puya grantii 1 0,5
Geranium sp. 1 20 20
Comunidad de Muhlenbergia
Baccharis sp. 2 2 30 3 5 10
Calamagrostis
10 15 5 10 15 2 5
intermedia
Achyrocline elata 2 5 0,5 1 2 1 0,1
Especies indiferentes
Campylopus spp. (OR 32/2; OR 5/50; OR 31/5) Berberis glauca (OR 38/5) Cestrum buxifolium (OR 16/2) Satureja discolor (OR 16/5) Plantago sericea (OR 26/15) Rumex acetosella (OR 10/15)
Hesperomeles goudotiana (OR 7/5; OR 16/1) Elleanthus spp. (OR 36/0,1) Galium hypocarpium (OR 16/5) Simplocos rigidisimus (OR 32/2) Blechnum loxense (OR 32/0,5) Hesperomeles ferruginea (OR
( 35/1)
Elaphoglossum mathewsii (OR 16/0,5) Oxalis spp. (OR 16/0,1) Monticalia spp. (OR 7/1; OR 2/1) Echeveria bicolor (OR 2/5) Monticalia vaccinioides (OR 5/5) Myrica pubescens (OR 7/1)
Uncinia hamata (OR 34/0,5; OR 31/0,5) Espeletia argentea (OR 1/25) Geranium holosericeum (OR 18/1) Festuca cf. procera (OR 23/0,5) Dyctionema pavonia (OR 2/1) Myrsine ferruginea (OR 32/1)
Polytrichum juniperinum (OR 31/10) Agrostis sp. 2 (OR 10/2) Cotula coronopiifolia (OR 31/0,1) Pteridium aquilinum (OR 5/5) Chusquea scandens (OR 38/15)
Rangel-Ch. & Arellano
Composición florística: Las especies ca- Composición florística: Las especies ca-
racterísticas dominantes (tabla 27) son racterísticas exclusivas (tabla 28) son Xyris
Libanothamnus occultus, Sericotheca argen- columbiana, Gaultheria erecta, Senecio su-
tea, Gnaphalium antennarioides, Alonsoa bruncinatus, Bulbostilys asperula. Como es-
meridionalis, Berberis glauca, Calamagrostis pecies asociadas figuran Hypericum magda-
recta, Gaultheria erecta, Festuca cf. proce- lenicum, Calamagrostis effusa, Bejaria nana,
ra, Monnina aenstuans, Hieracium avilae y Senecio albotectus, Hypericum baccharoi-
Echeveria bicolor. des, Pernettya prostrata y Gnaphalium an-
Fisionomía: La vegetación es un rose- tennarioides. También se encontraron en los
tal o frailejonal arbustivo dominado por levantamientos, aunque con valores bajos de
Libanothamnus occultus, con cobertura cobertura, a Calamagrostis recta, Clethra
entre 25 y 60%. Como asociadas figuran fimbriata, Simplocos rigidisimus, Espeletia
Calamagrostis effusa, Hypericum baccharoi- perijaensis y Puya grantii.
des, Sericotheca argentea y Carex pigmaea.
Fisionomía: La vegetación es un cojín de
Distribución geográfica: Colombia, departa- plantas vasculares con Xyris columbiana,
mento del Cesar, municipio de La Paz, corregi- que se mezcla con la vegetación de matorral
miento de San José de Oriente, Sabana Rubia dominada por Hypericum magdalenicum y
entre 3125 y 3400 m aproximadamente. con Calamagrostis effusa, ambos con valores
Tabla 27. Composición florística de la ve- de cobertura entre 30 y 50%.
getación dominada por Libanothamnus oc-
Tabla 28. Composición florística de la ve-
cultus, S. Perijá, sector Sabana Rubia (San
getación dominada por Xyris columbiana
José de Oriente, 3125-3359 m)
Levantamiento OR 17 OR 25 OR 4 OR 3
S. Perijá. Sector Sabana Rubia (San José de
Altitud 3125 3172 3357 3359 Oriente, 2961-3044 m).
San José de de Oriente-Sabana
Localidad
Rubia Levantamiento OR 30 OR 29
Área m2 12 12 12 12 Altitud 2961 3044
Número de especies 8 12 11 9 San José de Oriente, Sabana
Localidad
Cobertura (%) Rubia
Libanothamnus occultus 60 30 25 30 Área m2 36 12
Calamagrostis effusa 60 10 30 2 Número de especies 17 14
Hypericum baccharoides 5 0,5 15 Cobertura (%)
Sericotheca argentea 5 10 0,5 Hypericum magdalenicum 50 30
Carex pigmaea 0,5 0,5 0,5 Calamagrostis effusa 30 50
Arcytophyllum nitidum 20 1 Bejaria nana 10 2
Gnaphalium antennarioides 0,1 5 Xyris columbiana 5 10
Alonsoa meridionalis 0,1 5 Gaultheria erecta 5 2
Chusquea tessellata 10 Gaylusaccia buxifolia 2 5
Chaetolepis perijensis 10 Senecio subruncinatus 2 1
Bejaria nana 5 Senecio albotectus 1 2
Berberis glauca 2 Ageratina perijaensis 1 2
Calamagrostis recta 5 Hypericum baccharoides 10
Gaultheria erecta 4 Pernettya prostrata 2
Festuca cf. procera 2 Gnaphalium antennarioides 2
Stevia lucida 1 Diplostephium tenuifolium 2
Achyrocline satureoides 0,5 Bulbostilys asperula 1
Compositae flósculos lilas 0,5 Carex pigmaea 0,5
Monnina aenstuans 5 Arcytophyllum nitidum 0,5
Monticalia sp. 1 Acaena cylindrostachya 0,5
Hieracium avilae 0,5 Calamagrostis recta 10
Acaena cylindrostachya 0,5 Clethra fimbriata 5
Hesperomeles goudotiana 0,5 Simplocos rigidisimus 2
Echeveria bicolor 1 Espeletia perijaensis 1
Muhlenbergia lehmanniana 1 Puya grantii 0,5
187
Vegetación de la alta montaña de Perijá
As. Espeletio perijaensis-Chusquetum tes- con porte arbóreo, desde 3300 hasta 3800 m
sellatae en el límite natural del bosque. Cleef et al.
As. Arcytophyllo nitidae-Calamagrostietum (1983) mencionaron los bosques y selvas
intermediae dominadas por Hesperomeles ferruginea en
Asociación Geranio holosericeae-Plantagi- las partes altas del sector Parque Nacional
netum sericeae Natural Los Nevados, en la cordillera Central.
En la vertiente oriental, que mira hacia el río
Clase Stevio lucidae-Calamagrostetea effu- Magdalena, (volcán de Santa Isabel-Venadillo,
sae Tolima), se establece la vegetación de la alian-
Orden Orthrosantho chimboracensis-Hyperi- za Diplostephio floribundi-bicoloris-Hespe-
cietalia magdalenici romelion lanuginosae (Cleef et al., 1992) que
Alianza Hyperico baccharoidis-Calama- reúne vegetación boscosa alta en la asociación
grostion effusae Hesperomelo-Hedyosmetum bonplandianae y
As. Bejario nanae-Arcytophylletum nitide achaparrada como la asociación Diplostephio
As. Bejario resinosae-Calamagrostietum floribundae-Hesperomeletum lanuginosae, en-
effusae tre 3300 y 3700 m, sobre sitios con inclina-
Com. Espeletia perijaensis y Calamagrostis ción desde ligera hasta pronunciada con suelos
effusa desaturados del tipo Dystrandept, con valores
de temperatura media anual del aire que varía
Alianza Achyroclino satureoides-Lourtegion entre 7 y 9.8ºC y de precipitación entre 1960 y
stoechadifoliae 1700 mm/año.
As. Baccharido-Calamagrostietum interme-
diae En la vertiente Occidental (volcán de Santa
Com. Eryngium humboldtii y Senecio leu- Rosa-Puerto Caldas, Risaralda) se estable-
canthemoides ce la vegetación de la alianza Neurolepido
Com. Muhlenbergia sp. aristatae-Oreopanacion nitidi donde se
encuentran los bosques de la asociación
Vegetación azonal: Gynoxyo-Hesperomeletum lanuginosae
(Cleef et al., 1993) entre 3650 y 3750 m, en
Frailejonal de Libanothamnus occultus sitios rocosos, con valores de precipitación del
Cojines dominados por Xyris columbiana orden de 2070 mm/año. En comparación con
Juncales dominados por Juncus effusus los bosques de H. ferrugineaa del Perijá, las fi-
Chuscales dominados porr Chusquea cf. tocenosis de la cordillera Central son más ricas
spencei en especies y de mayor complejidad estructu-
ral. En el caso de los bosques de la vertiente
Sinecología Occidental, las localidades son más húmedas
que las del Perijá.
Los bosques dominados por Hesperomeles
ferrugineaa son bastante comunes en la cor- En la Serranía de Perijá, se presenta el fenó-
dillera Central y en el macizo Colombiano. meno descrito por Cuatrecasas (1934) y con-
Cuatrecasas (1934) se refirió a comunida- firmado posteriormente por Cleef et al. (1993)
des selváticas con especies de Clethraa y con y Rangel (2000) sobre la sustitución de las
Hesperomeles ferrugineaa en localidades de fitocenosis dominadas por Hesperomeles fe-
la cordillera Central de Colombia, Nevado rruginea y por bosques bajos dominados por
del Tolima y resaltó la singularidad de que Prunus integrigolia, Weinmannia pinnataa y
estos bosques eran los que alcanzaban ma- Brunellia integrifolia, en zonas en las cuales la
yor altitud en la distribución de la vegetación influencia antrópica es alta.
189
Vegetación de la alta montaña de Perijá
Las condiciones reseñadas por diversos auto- especies se relacionan con la variabilidad
res sobre estos bosques de Hesperomeles fe- ambiental asociada con la precipitación, así
rruginea, los ubican como objetos de conser- en las partes más húmedas domina C. inter-
vación urgente. media. Las dos especies de Calamagrostis
son importantes debido a que son especies
En la cordillera Occidental, en el transecto características en diferentes sintaxones
del Tatamá, en los bosques altoandinos do- como Calamagrostietalia effusae (Sierra
minados por Schefflera bejucosa y Miconia Nevada); Hyperico stricti-Chusquion tes-
latifolia aparece como especie asociada H. sellatae del Páramo El Avión y Baccharido-
ferruginea (Cleef et al., 2005). Curiosamente Calamagrostietum intermediae de Sabana
en los bosques altoandinos de la cordillera Rubia.
Oriental, tanto en la vertiente Oriental (hú-
meda) como en la Occidental (relativamente En la Sierra Nevada de Santa Marta, la aso-
seca) no se caracterizaron bosques domina- ciación Spiratho vaginatae- Pernettyetum
dos por Hesperomeles ferruginea. prostratae presenta a Pernettya prostrata
como especie característica, mientras que en
La vegetación paramuna del Páramo El el Perijá el comportamiento se asemeja me-
Avión y de Sabana Rubia presenta simili- jor al patrón global que se presenta en toda
tudes con la vegetación paramuna caracte- la región paramuna de Colombia, es decir, es
rizada en la Sierra Nevada de Santa Marta, una especie característica de unidades sin-
particularmente por compartir especies taxonómicas de nivel superior como orden
como Calamagrostis effusa, C. intermedia, y clase.
Libanothamnus occultus, Stevia lucida,
Lourteigia stochaedifolia, Hypochaeris ses- Especies como Arcythophyllum nitidum,
siliflora, Bidens triplinervia, Castilleja fissi- Castilleja fissifolia, Bidens triplinevia,
folia, Arcytophyllum nitidum y Sericotheca Hypochaeris sessiliflora son caracte-
argentea que son características en unidades rísticas de la asociación Stevio lucidae-
de vegetación de ambas regiones. Calamagrostietum effusae ubicada en el cos-
tado sur de la Sierra Nevada de Santa Marta
La región paramuna ubicada al norte de la y también tipifican unidades de vegetación
Sierra Nevada de Santa Marta presenta ex- en el Páramo El Avión, Hypochaeris sessili-
tensos pajonales de macollas microfílicas flora y Castilleja fissifolia son características
de Calamagrostis effusa (Cleef & Rangel, de la alianza Hyperico stricti-Chusquion tes-
1984), mientras que para el Páramo El Avión sellatae. Arcytophyllum nitidum es especie
la especie dominante es Calamagrostis in- característica de la asociación Arcythophyllo
termedia. Para esta zona también es señala- nitidae-Calamagrostietum intermedia del
da Calamagrostis effusa; sin embargo, sólo Páramo El Avión y de la asociación Bejario
está presente en un levantamiento, que hace nanae-Arcytophylletum nitidae.
pensar en un posible fenómeno de vicarian-
za; C. intermedia cumple papeles ecológi- También se encontraron algunas similitu-
cos similares en el Páramo El Avión a los de des especialmente con matorrales de pára-
C. effusa en los páramos de la Sierra Nevada mos ubicados en la cordillera Oriental entre
de Santa Marta. Como se nota en la descrip- 3000 y 3500 m, entre las cuales figuran las
ción de la vegetación de Sabana Rubia, en siguientes:
este sector nuevamente domina C. effusa,
mientras que C. intermedia adquiere carác- Asociación Plantago sericeae (monticolae)-
ter subdominante. Probablemente las dos Hypericetum ruscoidis, ubicada en el depar-
190
Rangel-Ch. & Arellano
tamento Boyacá cerca al lago de Tota, entre diferencia un estrato de arbustillos donde se
3.050 y 3.125 m (Rangel, 2000), con la co- encuentran: Lachemilla polylepis, Hypericum
munidad de Plantago sericeaa y Geranium stenopetalum y Valeriana karstenii. Se esta-
holosericeum del Páramo El Avión; ambas blece en laderas muy inclinadas entre 3700
comunidades muestran especies del género y 3900 m. Entre las especies más frecuentes
Plantago cuyo establecimiento sobre estos aparecen: Satureja caerulescens, Lachemilla
sitios se relaciona con procesos fuertes de al- polylepis, Hypericum stenopetalum y Acaena
teración física del medio, debido a la erosión cylindristachya.
por la intervención antrópica (ganadería).
En la parte Norte de la Sierra Nevada de Santa
Comunidad de Hypericum strictum, Marta, en el costado húmedo, a 3400 m apa-
Hypericum laricifolium e Hypericum junipe- recen bosquecitos dominados por Chaetolepis
rinum ubicada en el departamento de Boyacá santamartensis, Myrcianthes ternifoliaa y
en el lago de Tota a 3.100 m (Rangel, 2000), Libanothamnus occultus que se agrupan en la
con la vegetación del orden Orthosantho subasociación Chaetolepido-Myrcianthetum
chimboracensis-Hypericitalia magdalenicii; libanothamnetosum (Cleef & Rangel, 1984).
estas comunidades están dominadas por re- Se caracterizan estos bosques por la presencia
presentantes del género Hypericum y a me- de especies leñosas como Berberis nevadensis,
nudo se les asocia con procesos de sucesión Buddleia coriacea, Escallonia myrtilloides,
secundaria luego de algún cultivo (Rangel, Lachemilla polylepis, Libanothamnus glosso-
2000). phyllus, Miconia insueta, Myrsine dependens,
Sericotheca argenteaa y Vallea stipularis; la
Las similitudes florísticas entre la vegetación mayoría ausentes en la vegetación del costado
se asocian con la condición de vertientes cli- Sur de la Sierra Nevada de Santa Marta, pero
máticamente secas de sectores de la Sierra curiosamente presentes en el Perijá.
Nevada de Santa Marta con la de la Serranía
de Perijá y de la cordillera Oriental (Cleef & Por otra parte, la comunidad de Espeletia pe-
Rangel, 1984). Aunque la ubicación geográ- rijaensis y Chusquea tessellata en el Páramo
fica del Páramo El Avión está influenciada El Avión y E. perijaensis y Excremis coarc-
por el ataque de los alisios nororientales, el tata de Sabana Rubia, son al parecer las
régimen climático es menos seco que los de unidades de vegetación que diferencian la
Sabana Rubia y cerro Las Tres Tetas. vegetación paramuna del Perijá, de otras lo-
calidades de la Sierra Nevada de Santa Marta
En Sabana Rubia y en el cerro Las Tres y de la cordillera Oriental.
Tetas, se establece la vegetación dominada
por Libanothamnus occultus, frailejonal ar- También debe resaltarse que en el Páramo
borescente que crece en áreas muy particu- El Avión, el frailejonal de E. perijaensis
lares en su fisiografía, como riscos y áreas está mezclado con el chuscal Chusquea
erodadas por las lenguas glaciares, en donde tessellata, mientras que en Sabana Rubia
prácticamente el suelo es esquelético. En la y cerro Las Tres Tetas, el frailejonal E. pe-
Sierra Nevada de Santa Marta, en el costa- rijaensis está asociado con Calamagrostis
do Sur, climáticamente seco, predomina el effusa. Este comportamiento ecológico de
frailejonal de L. occultus ((L. glossophyllus): las dos comunidades señala claramente la
Valeriano karstenii-Libanothamnetum glos- segregación climática entre los dos secto-
sophylli (Rangel, 1985) sobre sustratos pe- res, Páramo El Avión más húmedo y Sabana
dregosos, muy pobres en nutrientes con una Rubia menos húmedo, como se mencionó
composición florísticamente muy pobre; se anteriormente.
191
Vegetación de la alta montaña de Perijá
192
Moreno-A. & Medina-R.
RESUMEN INTRODUCCIÓN
En la alta montaña del macizo de Perijá Colombia tiene aproximadamente 700 espe-
de registraron cuatro especies y una mor- cies de anfibios que representan el 15% de
foespecie de ranas y dos de serpientes. la diversidad mundial y la región andina es
Eleutherodactylus cuentasi y E. douglasi el área con la mayor riqueza en el país, con
son especies endémicas y adicionalmente cerca del 60% de especies (Acosta, 2005).
fueron las más abundantes. En los bos- En la región andina, la cordillera Oriental,
ques se registraron todas las especies de presenta baja riqueza y alto endemismo con
anfibios y una de reptil; en el subpáramo relación a las otras cordilleras (Lynch et al.,
se encontró a un anfibio y a un reptil y en 1997). Para reptiles, Colombia es el cuarto
el páramo medio solamente a un anfibio. país más rico con 515 especies que represen-
Se hicieron registros adicionales para la tan 6% de la riqueza mundial (Uezt, 2007).
parte media del sistema montañoso de tres Al igual que en anfibios, la riqueza de rep-
anuros, un saurio y una serpiente. Al final tiles, se concentra en la región andina con
se presenta una lista con 10 especies que aproximadamente 270 especies y el 75%
probablemente puedan encontrarse en las de éstas, presentes en la cordillera Oriental
tierras altas del Perijá. (Sanchez et al., 1995; Rangel, 2007).
193
Herpetofauna de la alta montaña de Perijá
194
Moreno-A. & Medina-R.
Tabla 35. Aspectos ecológicos de la fauna anfibia registrada en zonas de alta montaña de la
Serranía de Perijá, Cesar.
Asociado
Estrato Microhábitat Hábitat
al agua
Hojarasca o piso
Especie
intervenidas
Subpáramo
Vegetación
Arbustivo
Bajo roca
Herbaceo
Rasante
Páramo
Bosque
Zonas
Si No
Eleutherodactylus cuentasi X X X X X X X X
E. douglasi X X X X X X X
E. reclusus X X X X X X X X
Eleutherodactylus sp. 1 X X X X
Hyloscirtus platydactylus X X X X X X X
Tabla 36. Aspectos ecológicos de la fauna de reptiles registrada en zonas de alta montaña
de la Serranía de Perijá, Cesar.
Asociado al
Estrato Microhábitat Hábitat
agua
Hojarasca o piso
Especie
Subpáramo
Vegetación
Arbustivo
Herbáceo
Rasante
Bosque
Si No
Liophis epinephelus X X X X X X X
Liophis cf miliaris X X X X
196
Moreno-A. & Medina-R.
Tabla 37. Especies de la herpetofauna que podrían estar presentes en la alta montaña de Perijá.
Clase Familia Especie Localidad
Norte de la Cordillera Oriental.
Eleutherodactylus anolirex
1900-2850m. (AMNH 2007)
Norte de la Cordillera Oriental.
E. prolixodiscus
Brachycephalidae 1810-2490m (AMNH 2007)
Anura Cerro Oroque, Norte de
Phrynopus nanus Santander.3000-3600m (Ruiz et
al., 1996)
Norte de Santander (Ruiz &
Centrolenidae Centrolene andinum
Lynch, 1995).
Norte de Colombia. 2900m (Harris
Gymnophthalmidae Anadia bitaenatia
& Ayala, 1987).
Mesa Turik, Sierra de Perijá,
Anolis euskalerriari Venezuela. 1600-2500m (Barros et
al., 1996).
Sierra de Perijá, Venezuela. Norte
Polychrotidae A. nicefori de Santander, Colombia. 3000 m
(Dunn, 1944).
Reptilia Páramo del Tetarí, Sierra de Perijá,
A. tetarii Zulia, Venezuela. 2790m (Barros
et al., 1996).
Base de Mesa Turik, Sierra de
Atractus turikensis Perijá, Zulia, Venezuela (Barros,
2000).
Colubridae
Jamayau, Sierra de Perijá, Estado
Dipsas perijanensis de Zulia, Venezuela. 2800 m
(Alemán, 1953)
que las tres especies halladas en Agustín Comparada con sitios de alta montaña ale-
Codazzi también están en Manaure, y éste jados de Perijá, la riqueza también es baja:
último sólo tiene una especie más: E. reclu- en el páramo de Chingaza (Cundinamarca),
sus, condición que posiblemente refleje una sólo teniendo en cuenta saurios, se han re-
baja diversidad beta en la serranía, contra- gistrado cuatro especies (Hoyos, 1992).
rio a lo encontrado en otras tierras altas del En sitios cercanos como la Sierra Nevada
país, donde esta diversidad es alta, incluso de Santa Marta, sólo se ha registrado un
entre sitios cercanos (Lynch, 1999). El re- reptil para la franja altoandina y paramuna,
gistro de una taxon (Eleutherodactylus sp (Bernal-Carlo, 1991).
1) únicamente en el municipio de La Paz,
puede atribuirse a falta de muestreos com- Es posible la presencia de saurios en las tierras
plementarios. altas de Perijá, puesto que S. erythrogasterr re-
gistrado en este estudio a 1800m en Agustín
Con relación a estudios en otras tierras altas Codazzi, es un lagarto que fácilmente puede
del país, los resultados obtenidos son equipa- alcanzar altitudes mayores. También es pro-
rables a los de lugares cercanos a la serranía: bable que se encuentren los anolinos A. eus-
tres anfibios en la Sierra Nevada de Santa kalerriari, A. niceforii y A. tetariii registrados
Marta (Bernal-Carlo, 1991) y dos en el pá- por encima de los 2500 m en el Perijá vene-
ramo del Almorzadero, Norte de Santander zolano, en el cerro Pintado y el cerro Tetari
(Péfaur & Duellman, 1980), mientras que al (cerro Las Tres Tetas) (Tabla 37).
comparar con lugares alejado como Vijagual,
Boyacá (Péfaur & Duellman, 1980), el nú- Aspectos ecológicos de la herpetofauna.
mero de especies encontrado en este estudio
es la mitad. La mayor diversidad de anfibios se presentó
en los hábitats de bosque: 25 individuos dis-
Esta condición aunque debe ser comprobada tribuidos en cuatro especies, resultado que es
con más trabajo de campo, puede estar evi- congruente con lo que se encuentra en otros
denciando la tendencia sugerida por Lynch estudios (Navas, 1999; Arroyo et al., 2003;
& Suárez-Mayorga (2002), sobre el hecho Suárez-B. & Ramírez-P., 2004), ya que los
de que los páramos del sur (Cundinamarca bosques presentan estructura más comple-
y Boyacá) son más ricos debido a que po- ja, productividad más alta y condiciones de
seen mayor continuidad que los del norte humedad más estables que los hábitats de
(Norte de Santander y en éste caso Perijá) subpáramo, páramo y cultivos/áreas inter-
ya que éstos últimos podriían catalogarse venidas. En los hábitats menos complejos
como “islas paramunas”, se explicaría así como los que caracterizan al páramo se pre-
la baja riqueza en las tierras altas de Perijá. senta una reducción del número de especies,
Sin embargo no se deben descartar procesos asociado a mayor irradiación solar y a la
de menor escala como la transformación de disminución de la humedad disponible en el
hábitat que sufre la zona producto de que- ambiente (Pought et al., 1998; Navas, 1999;
mas, cultivos ilícitos y fumigaciones que Lomolino, 2001)
también pueden afectar la supervivencia de
la fauna. Debido a la dependencia fisiológica de los
anfibios de los ambientes húmedos y con
En cuanto a los reptiles, la riqueza de las baja irradiación solar, se restringe su distri-
tierras altas de Perijá representa el 13.3% bución. No obstante algunos anfibios de alta
de la fauna reptiliana de alta montaña co- montaña han desarrollado estrategias como
lombiana (Castaño-Mora et al., 2000). permanencia en ambientes con facil acceso
198
Moreno-A. & Medina-R.
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201
Herpetofauna de la alta montaña de Perijá
202
Ardila-R. et al.
RESUMEN ABSTRACT
El inventario de la avifauna de la alta monta- The inventory of the birds of the high moun-
ña (> 2800 m) de la Serranía de Perijá, arro- tain (> 2800 m) of the massif of Perijá, results
jó registros de 152 especies, de 115 géneros in registers of 152 species, 115 genera and 35
y 35 familias de aves. Las familias con el families. The families with the higher num-
mayor número de especies y de géneros fue- ber of species and genera were Tyrannidae
ron Tyrannidae (23-17), Trochilidae (19-15), (23-17), Trochilidae (19-15), Thraupidae
Thraupidae (21-12) y Emberizidae (9-5) y los (21-12) and Emberizidae (9-5) and the riche-
géneros más ricos fueron Turdus, Diglossa, st genera were Turdus, Diglossa, Ochthoeca
Ochthoeca y Tangara. Hay 40 especies de am- andd Tangara. There are 40 species of wide
plia distribución a lo largo de la alta montaña. distribution throughout the high mountain.
En la franja altoandina (2800-3000 m) se pre- In the high Andean zone (2800-3000 m) the-
senta mayor riqueza que en el páramo; hay 106 re are more species than in the paramo and
especies de las cuales 66 están restringidas a also there are 106 species of which 66 show
sus límites altitudinales. La avifauna del pára- restricted geographical distributions. The
mo está representada por 86 especies de 72 gé- birds of the paramo are represented by 86
neros y 30 familias que significa el 55% de ri- species of 72 genera and 30 families, whi-
queza específica del páramo colombiano. Hay ch means 55% of specific richness of birds
46 especies restringidas al páramo. El patrón de in all Colombian paramo regions. There are
riqueza del páramo de Perijá es muy parecido 46 species restricted to the paramo. The pat-
al del páramo global. En el Perijá no se encon- tern of richness of the paramo Perijá is very
traron representantes de 35 géneros menciona- similar to that of the global paramo. In the
dos en la avifauna paramuna de Colombia y paramo region of Perijá 35 genera mentio-
por el contrario, se encontraron registros de 25 ned in the birds of Colombian paramo region
géneros que no habían sido mencionados para were not detected and on the contrary, 25
el páramo colombiano. Entre las especies en- genera that had not been mentioned for the
démicas del páramo se encuentran a Metallura Colombian paramo were found. Among the
iracunda, Conirostrum rufum y Catamenia ho- endemic species figure Metallura iracunda,
mochroa. En la organización trófica dominan Conirostrum rufum and Catamenia homo-
los insectívoros seguidos por los frugívoros; en chroa. The tropic chain is dominated by the
la organización espacial el hábitat que mayor insectivores followed by the frugivores. The
uso presenta es el de los bordes de bosque. En habitat preference is related with the forest
formaciones típicamente paramunas como los edges. In typical plant vegetation like tussoc-
pastizales, los valores de preferencia de hábitat ks, the values of habitat preference are low.
son bajos. La escasa presencia de ambientes The low representation of aquatic and mars-
acuáticos o pantanosos explica la poca repre- hy environments is related with the poor di-
sentatividad de patos y aves que requieren de versity of ducks and birds that require these
este tipo de hábitats. habitat types.
203
Avifauna de la alta montaña de Perijá
Viloria & Calchi (1993) en su revisión bi- Se efectuaron muestreos en varias localida-
bliográfica sobre la avifauna de la Serranía des de los municipios de La Paz y Manaure
de Perijá mencionan que los primeros ejem- Balcón del Cesar entre diciembre de 2005
plares de aves colectados se remontan a hasta febrero de 2007 (tabla 38).
1878 cuando Frederick Simons visitó lo-
calidades en los alrededores de Manaure,
posteriormente Salvin & Godman en 1879 Tabla 38. Municipios y localidades mues-
publicaron una lista anotada de las especies treadas con sus correspondientes coordena-
coleccionadas en Perijá. También coleccio- das geográficas y altitud.
naron en territorio colombiano Carriker y Latitud y Altitud
Municipio Localidad
Phelps. Longitud
g ( )
(m)
San José de 10º14’48’’N
La Paz Oriente, Vda. 3400
72º57’05’’W
La avifauna de los páramos es distinta de Alto del Perijá
San José de 10º14’50’’N
las avifaunas encontradas en formaciones La Paz Oriente, Vda. 3300
72º57’16’’W
vegetales cerradas como la ceja de selva Alto del Perijá
San José de 10º15’10’’N
o la selva nublada, de pisos altitudinales La Paz Oriente, Vda. 2930
72º58’14’’W
más bajos e igualmente de abiertas como Alto del Perijá
San José de 10º15’23’’N
jalcas y punas en límites altitudinales pa- La Paz Oriente, Vda. 2860
72º58’32’’W
recidos a los del páramo (Vuilleumier, Alto del Perijá
San José de 10º15’41’’N
1978). Según Delgado & Rangel (2000) en La Paz Oriente, Vda. 2800
72º58’36’’W
la región de vida paramuna de Colombia Alto del Perijá
Sabana Rubia, 10º20’12,7’’N
el número de aves alcanza 154 especies, Manaure Balcón
Páramo El 3200
del Cesar 72º54’22,3’’W
que pertenecen a 84 géneros y 31 fami- Avión
Sabana Rubia, 10º21’11,1’’N
lias. Considerando solamente los regis- Manaure Balcón
Páramo El 3350
del Cesar 72º54’32,5’’W
tros por encima de 3000 m. Stiles (1998) Avión
10º21’55,4’’N
estimó en 78 el número de aves regulares Manaure Balcón Sabana Rubia,
3250
del Cesar Casa de Vidrio 72º53’58,4’’W
del páramo.
Manaure Balcón Sabana Rubia, 10º22’00,2’’N
3155
del Cesar Casa de Vidrio 72º53’51,3’’W
Entre las actividades antrópicas que afec-
10º21’44,8’’N
tan la avifauna de los páramos figuran los Manaure Balcón
Sabana Rubia 3020
del Cesar 72º54’48,1’’W
embalses, la agricultura, los cultivos ilíci-
10º21’51,9’’N
tos, las quemas, la introducción de espe- Manaure Balcón
Sabana Rubia 2905
del Cesar 72º56’34,9’’W
cies, la cacería, la ganadería y las líneas
10º21’42,5’’N
de transmisión. Los patos, algunas rapaces Manaure Balcón
El Cinco 2860
del Cesar 72º56’35,9’’W
y chorlos se ven afectados por la cacería;
204
Ardila-R. et al.
Las características del clima, del suelo, los a partir del estado del plumaje y la muda, así
tipos de vegetación, la caracterización eco- como su condición reproductiva y otros as-
lógica integrada de la franja altoandina y de pectos fisiológicos. Finalmente, se hizo re-
la zona del páramo se documentan en otros gistro fotográfico de la especie.
capítulos de este libro.
Procesamiento de la información
METODOLOGÍA
La lista de especies obtenida a partir de los
Se visitaron seis localidades a lo largo de muestreos en campo fue complementada con
13 meses entre 2005 y 2007 cubriendo tan- la información existente en la base de datos
to la época seca como la lluviosa; las visitas del programa diagnóstico de la biodiversi-
tuvieron una duración de cinco a diez días. dad de Colombia (Rangel-Ch., 1991; 2000),
Para efectuar el inventario de la avifauna se y artículos relacionados con la avifauna de la
hicieron observaciones en cada sitio a lo lar- Serranía de Perijá (Phelps, 1944 y Viloria &
go del día (05:30 – 17:30) recorriendo el área Calchi, 1993).
en procura de cubrir la mayor cantidad de ti-
pos de vegetación presentes. Se obtuvieron Considerando la alta movilidad de las aves,
registros visuales y auditivos de las especies, se tienen en cuenta en el presente estudio
al igual que el registro de aspectos ecológi- aquellas que se encuentran en la franja alto
cos de éstas como anotaciones de alimenta- andina, comprendida entre los 2800 y 3000
ción, relaciones inter e intraespecíficas, y ac- m, dado que estas aves pueden ocasional-
tividades reproductivas, entre otras. Cuando mente hacer uso de los recursos que ofrece
las condiciones de seguridad permitieron ha- la región paramuna y de manera inversa, las
cer recorridos en la noche (16:00 – 21:00), se aves propias de páramo pueden realizar in-
identificaron especies de hábitos nocturnos o cursiones en zonas más bajas de acuerdo con
crepusculares, principalmente a partir de sus la variación en la disponibilidad de alimento
vocalizaciones. y refugio.
bitats preferidos (Stiles & Bohórquez, 2000) Igualmente, con base en las observaciones en
con algunas adiciones que permiten precisar campo y en la consulta de Phelps & Meyer
hábitats propios del páramo (Rangel 2000): (1994), National Geographic Society (1999)
SB = sotobosque de bosque primario o poco y Hilty & Brown (2001) se clasificaron las
intervenido; DB = dosel de bosque (estratos especies de acuerdo con el tipo o tipos de ali-
superiores); BS = bosque secundario o fuer- mento consumido por las especies para luego
temente intervenido en donde los árboles del ubicarlos en los grupos de dieta definidos por
dosel original constituyen una minoría de Stiles & Rosselli (1998), así: IP = insectos e
los árboles presentes; BB = bordes de bos- invertebrados pequeños; IV = insectos, inver-
que con vegetación densa en la interfase en- tebrados grandes y vertebrados muy peque-
tre bosques cerrados y áreas abiertas como ños; V = vertebrados más grandes; C = carro-
cauces de agua, potrero o rastrojos; RB = ña; F = frutos; S = semillas y N = néctar.
rastrojo bajo, vegetación arbustiva densa
de crecimiento secundario con relativamen- El grado de amenaza en el que se encuentran
te pocos árboles de alturas superiores a los las especies de interés se elaboró con base
6-8 m; PS = potreros abiertos con como en la Lista Roja de la Unión Mundial para la
máximo unos pocos árboles o arbustos es- Naturaleza (UICN 2006).
parcidos; PA = potreros “arbolados” con RESULTADOS Y DISCUSIÓN
un estrato superior de árboles poco denso,
principalmente de especies pioneras pero a Riqueza y diversidad
menudo con algunos individuos remanentes
del bosque original; RQ = ríos y quebradas; Para la avifauna presente en la alta monta-
AP = áreas pantanosas más o menos abier- ña (>2800 m) se obtuvieron registros de 152
tas, incluyendo potreros anegados; AQ = especies distribuidas en 115 géneros 35 fa-
agua abierta y sus bordes (estanques, char- milias, de las cuales las mejor representadas
cos grandes, etc.); AE = espacio aéreo, usa- fueron Tyrannidae (23 especies-17 géneros),
do para aves que más o menos vuelan sobre Thraupidae (21-12) y Trochilidae (19-15)
varios hábitats indiscriminadamente; BA = (tabla 39).
bosque achaparrado o enano, con un estrato
de arbolitos de 8-10 m de altura, dominados Tabla 39. Familias de aves con el mayor
por una o dos especies; PP = pastizales-pa- número de especies y de géneros en la alta
jonales, vegetación herbácea dominada por montaña de Perijá.
gramíneas en macollas; FR R = frailejonales- Familia Especie
p Género
rosetales, vegetación con un estrato arbusti- Tyrannidae 23 17
vo emergente conformado por las rosetas de Thraupidae 21 12
Espeletia y Libanothamnus. Trochilidae 19 15
Emberizidae 9 5
Furnariidae 8 7
Dado que la mayoría de las aves utilizan más Turdidae 8 3
de un hábitat se estimaron los números equi- Parulidae 7 6
valentes. La operación consiste en asignar a Accipitridae 6 4
cada uno de los hábitats, un valor entero de Cathartidae 4 4
Troglodytidae 4 4
uno o una fracción, de acuerdo con el núme- Falconidae 4 3
ro de hábitats que use cada especie. De esta Columbidae 3 3
manera es posible obtener un valor total para Suma de las doce 116 83
cada hábitat, permitiendo comparar la prefe- familias más diversas 76% 72%
rencia en cuanto al uso de los tipos de hábitat Resto de familias 36 32
descritos anteriormente. Total ggeneral 35 F 152 115
206
Ardila-R. et al.
Tabla 41. Familias, géneros y especies de aves Tabla 42. Familias, géneros y especies de
que se encuentran en la franja bajo consideración aves que se encuentran solamente en la
y que pueden estar en otras franjas (presencia). franja bajo consideración (restringidas).
Altoandino Páramo Altoandino Páramo
31 F 30 F 24 F 19 F
Familia Esp. Gén. Esp. Gén. Familia Esp. Gén. Esp. Gén.
Thraupidae 16 8 13 9 Tyrannidae 10 10 10 7
Tyrannidae 13 13 13 9 Trochilidae 10 9 6 6
Trochilidae 13 12 9 8 Thraupidae 8 4 5 5
Parulidae 7 6 3 3 Turdidae 5 3 2 1
Emberizidae 6 3 6 5 Parulidae 4 4
Turdidae 6 3 3 2 Emberizidae 3 2 3 2
Accipitridae 5 4 4 3 Accipitridae 2 2 1 1
Falconidae 4 3 2 2 Cathartidae 2 2 1 1
Troglodytidae 3 3 3 3 Dendrocolaptidae 2 2 1 1
Cathartidae 3 3 2 2 Fringillidae 2 2 1 1
Columbidae 3 3 1 1 Columbidae 2 2
Strigidae 3 3 1 1 Furnariidae 6 5
Suma de las Suma de las doce
82 64 60 48 50 42 36 30
doce familias familias más
77% 73% 70% 66% 75% 72% 78% 76%
más diversas diversas
Resto de familias 24 23 26 24 Resto de familias 16 16 10 9
Total general 106 87 86 72 Total general 66 58 46 39
Existe una dominancia de las especies que ción menor, generalmente son abundantes
dependen de los insectos y de las frutas, re- y tienen una amplia distribución. En la
cursos primarios más abundantes y de mayor categoría de casi amenazado se califica-
accesibilidad; existen otros grupos de aves ron a tres especies, la caica cordillerana
con ciertas adaptaciones evolutivas que les (Gallinago stricklandii), el atrapamoscas
permiten acceder a recursos más específicos boreal (Contopus cooperi) y el cóndor an-
como el néctar aprovechado por colibríes y dino (Vultur gryphus). En estado de vulne-
pinchaflores, o las semillas en el caso de los rabilidad a la extinción se halla la perdiz
gorriones. Aunque es muy reducido en nú- carinegra (Odontophorus atrifrons) y en
mero, también se halla presente un grupo de peligro de extinción se halla el metalura
especies que muestra un espectro de dieta del Perijá (Metallura iracunda).
mucho más amplio como los tucanes y al-
gunas mirlas. Las aves de presa ubicadas en Especies endémicas y casi-endémicas
los niveles superiores de la cadena trófica se
encuentran menor representadas. Stiles (1998) consideró a las tierras altas de
la Serranía de Perijá (por encima de los 2000
Entre las especies que presentan dos grupos m) como una de las regiones de endemismo
de dieta, figuran por ejemplo las tángaras, y casi-endemismo de aves para Colombia.
mirlas, cotingas, gralarias, ictéridos, reini- Bravo & Naranjo (2006) estiman que en
tas y carpinteros que combinan la ingesta de Colombia residen por lo menos 70 especies
insectos e invertebrados pequeños con fru- endémicas y 100 casi-endémicas. Los resul-
tas. El grupo de los nectarívoros está con- tados de este estudio muestran tres especies
formado principalmente por los colibríes y endémicas para la serranía: Metallura ira-
las diglosas que combinan esta dieta con el cunda (metalura del Perijá), Conirostrum
consumo de insectos y frutas en el caso de rufum (conirrostro rufo) y Catamenia homo-
los pinchaflores. Otro grupo representati- chroa (semillero paramuno) y tres especies
vo que combina dos grupos de dietas está casi endémicas como Odontophorus atri-
formado por el guácharo, las palomas, los frons (perdíz carinegra), Schizoeaca perija-
loros y los atlapetes, que consumen frutas na (rastrojero de Perijá) y Atlapetes albofre-
y semillas. natus (atlapetes bigotudo).
Tabla 44. Riqueza de aves según familias Tabla 45. Diferencia de géneros en la fauna
en el Perijá y en el páramo colombiano. de aves presentes en el páramo colombiano
y en la Serranía de Perijá.
Páramo
Perijá
colombiano Géneros presentes en páramo Géneros presentes en la Serranía
30 F colombiano y ausentes en la de Perijá y ausentes en el páramo
31 F Serranía de Perijá colombiano
FAMILIA Esp. Gén. Esp. Gén. Familia Género Familia Género
Trochilidae 23 13 9 8 Accipitridae Circus Accipitridae Accipiter
Anas Cathartidae Cathartes
Emberizidae 17 5 6 5
Anatidae Oxyura Columbidae Patagioenas
Thraupidae 14 9 13 9 Sarkidiornis Corvidae Cyanocorax
Tyrannidae 14 9 13 9 Apodidae Streptoprocne Cracidae Penelope
Caprimulgidae Uropsalis Dendrocolaptidae Dendrocolaptes
Coerebidae 13 4
Charadriidae Vanellus Emberizidae Buarremon
Furnariidae 11 6 8 7 Diglossopis Caracara
Coerebidae Falconidae
Anatidae 9 3 Oreomanes Falco
Columbidae Metropelia Margarornis
Troglodytidae 5 3 3 3 Furnariidae
Emberizidae Sicalis Pseudocolaptes
Scolopacidae 5 1 2 1 Falconidae Phalcoboenus Odonthophoridae Odontophorus
Accipitridae 4 3 4 3 Furnariidae Leptasthenura Parulidae Dendroica
Icteridae Sturnella Ramphastidae Aulacorhynchus
Parulidae 4 2 3 3
Motacillidae Anthus Strigidae Bubo
Rhinocryptidae 4 2 1 1 Bolborhynchus Chlorospingus
Psittacidae Thraupidae
Suma de las Pyrrhura Thraupis
123 60 62 49 Fulica Trochilidae Heliangelus
12 familias (81%) (71%) (72%) (68%) Rallidae
Rallus Troglodytidae Henicorhina
más diversas Rhinocryptidae Acroptenis Trogonidae Trogon
Resto de Asio Turdidae Catharus
29 24 24 23 Strigidae
Otus Cnemarchus
familias
Hemispingus Contopus
Total general 152 84 86 72 Thraupidae Sericossypha
Tyrannidae
Knipolegus
Urothraupis Pyrrhomyias
A nivel genérico (tabla 45) se presenta una dife- Tinamidae Nothocercus
En la organización trófica dominan los insec- AVELEDO-H, R. & PEREZ-C., L.A. 1989.
tívoros seguidos por los frugívoros; en la or- Tres nuevas subespecies de aves (Picidae,
ganización espacial el hábitat que mayor uso Parulidae y Thraupidae) de la Sierra de
presenta es el de los bordes de bosque. Perijá, Venezuela y lista hipotética para la
avifauna Colombiana de Perijá. Boletín de la
En formaciones típicamente paramunas Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales.
como los pastizales, los valores de preferen- 43:7-25.
cia de hábitat son bajos. La escasa represen-
tación de ambientes acuáticos o pantanosos BRAVO, G.A. & L.G. NARANJO. 2006.
explica la poca representatividad de patos y Estado del conocimiento sobre aves terres-
aves que requieren de este tipo de hábitats. tres en Colombia. Tomo II. 130-151 p. En:
212
Ardila-R. et al.
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de las aves de un bosque altoandino: com-
214
Ardila-R. et al.
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
CATHARTIDAE
Cathartes aura
guala PS, AE C X X
ruficollis
Coragyps atratus gallinazo común PS, AE C X
rey de los
Sarcoramphus papa BS, PS, PA, AE C X
gallinazos
Vultur gryphus cóndor AE, BA, PP C X
CINCLIDAE
Cinclus leucocephalus
mirlo acuático RQ IP, IV X
leucanotos
COLUMBIDAE
Geotrygon linearis paloma-perdíz
SB, BS, RB S, F X
linearis lineada
Patagioenas fasciata
paloma collareja DB, BS, AE S, F X X
albilinea
caminera
Leptotila verreauxi BS, RB, PA S, F X
rabiblanca
CORVIDAE
Cyanocorax yncas carriqui de
DB, BS, BB, PA IP, F X X
andicolus montaña
COTINGIDAE
Ampelion rubrocristatus cotinga crestada DB, BS, BB, BA IP, F X
Pipreola aureopectus frutero
DB, BS, BB IP, F X
aureopectus pechidorado
CRACIDAE
Aburria aburri pava negra DB,BS IP, F X
Penelope montagnii
pava andina DB, BS, BB S, F X
montagnii
DENDROCOLAPTIDAE
Dendrocolaptes trepatroncos
BS, BB IP X
picumnus multistriatus rayado
Lepidocolaptes trepatroncos
SB, DB, BB, BA, IP X
lacrymiger lacrymiger montañero
Xiphocolaptes
trepatroncos
promeropirhynchus SB, DB, BS IP X
giante
p
promeropirhynchus
p y
EMBERIZIDAE
atlapetes
l
Atlapetes albofrenatus SB, BS, BB, RB S, F X
bigotudo
Atlapetes schistaceus
atlapetes pizarra SB, BB, RB S, F X X
fumidus
gorrión
Atlapetes latinuchus SB, BB, RB S,F X
cabecirufo
Buarremon atlapetes
SB, BB, RB S, F X
brunneinucha frontalis collarejo
Buarremon torquatus atlapetes listado SB, BS, BB S, F X X
semillero
Catamenia analis PS, PA, BA, PP, FR S X
coliblanco
Catamenia homochroa semillero
BB, BA, PP, FR S X
homocroa paramuno
215
Avifauna de la alta montaña de Perijá
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
gorrión
Phrygilus unicolor RB, RQ, BA, PP, FR S X
paramuno
Zonotrichia capensis
copetón común RB, PS, PA, BA S X X
costaricensis
FALCONIDAE
guaraguaco
Caracara plancus PS, PA, AE IV, V X X
común
Falco deiroleucus halcón colorado BS, BB, PS IV, V X
Falco sparverius
cernícalo PS, PA, AE IV X X
isbellinus
Micrastur ruficollis halcón pajarero SB,DB, BS IV X
FRINGILLIDAE
Carduelis psaltria jilguerillo
RB, PA, PP S X
colombianus aliblanco
Carduelis spinescens jilguero andino BB, PA, PP S X
Euphonia xanthogaster
Eufonia Común DB, BS, BB, RB F X
badissima
FURNARIIDAE
Asthenes wyatti
canastero rayado BA, PP, FR IP X
perijanus
cinclodes
Cinclodes fuscus AP, BA, PP IP X
colirrufo
Hellmayrea gularis rastrojero
SB, BB, BA IP X
brunneidorsalis cejiblanco
Margarornis squamiger corretroncos
DB, BS, BB IP X X
perlatus perlado
Pseudocolaptes corretroncos
SB IP X
boissonneautii meridae cuelliblanco
Schizoeaca fuliginosa
rastrojero andino BS, BB, RB, BA, PP IP X
fuliginosa
rastrojero de
Schizoeaca perijana SB, BB, RB, BA IP X
Perijá
Synallaxis unirufa chamicero de
SB, BS, BB IP X X
muñotztebari antifaz
GRALLARIIDAE
Grallaria rufula
tororoi flautista SB, BB, AP, RQ IP, F X X
saltuensis
Grallaria ruficapilla tororoi
SB, BS, BB IP, F X
perijana comprapán
HIRUNDINIDAE
golondrina
Notiochelidon murina PA, PS, AE IP X X
ahumada
ICTERIDAE
Amblycercus
arrendajo negro SB, BS, BB, RB F, IP X
holosericeus
turpial
Icterus chrysater DB, BB, RB F, IP X
montañero
ODONTHOPHORIDAE
Odontophorus atrifrons
perdiz carinegra SB S, F X X
navai
216
Ardila-R. et al.
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
PARULIDAE
Basileuterus arañero
SB, BB, RB, BA IP, F X X
nigrocristatus cabecinegro
arañero
Basileuterus tristriatus SB, BB, RB S, F X
cabecilistado
Dendroica fusca reinita naranja DB, BS, BB, RB, BA IP X X
abanico
Myioborus miniatus DB, BS, BB IP X X
pechinegro
Oporornis philadelphia reinita enlutada RB, PS F, IP X
Parula pitiayumi reinita tropical SB, BB IP X
Setophaga ruticilla Reinita norteña BB, RB F, IP X
PICIDAE
carpintero
Piculus rivolii suliensis BS, BB, RB, BA IP, F X
carmesí
Piculus rubiginosus carpinteo
SB, DB, BS, BB IP X
meridensis cariblanco
PSITTACIDAE
Amazona mercenaria
lora andina DB, AE S, F X
canipalliata
Aratinga wagleri perico chocolero DB S, F X
RAMPHASTIDAE
Aulacorhynchus
tucán esmeralda SB, DB, BS, BB S, F, IV X X
prasinus albivitta
RHINOCRYPTIDAE
Scytalopus latebricola
tapaculo ratón SB, BS IP X
meridanus
SCOLOPACIDAE
Gallinago paraguaiae caica común AP, AQ IP X
caica
Gallinago stricklandii AP, AQ IP X
cordillerana
STEATORNITHIDAE
Steatornis caripensis guácharo DB F, S X
STRIGIDAE
Bubo virginianus
búho real DB, BS, RB V X X
nacurutu
Glaucidium jardinii buhito andino DB, BS, BB, RB, BA IV X
Megascops choliba buhito
BS, BB IV, V X
crucigerus montañero
THRAUPIDAE
Anisognathus clarinero
DB, BS, BB, RB, BA F X
igniventris lunulatus escarlata
Anisognathus
tangará
lacrymosus DB, BB, BA IP, F X
lacrimosa
p
pallididorsalis
Buthraupis montana
azulejo real DB, BS, BB, PA IP, F X
venezuelana
Chlorospingus montero
SB, DB, BB, RB F, IP X X
ophthalmicus ponsi ojiblanco
217
Avifauna de la alta montaña de Perijá
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
Cnemoscopus montero
DB, BB IP, F X
rubrirostris piquirrojo
Conirostrum rufum conirrostro rufo DB, BB, RB, BA IP X X
Conirostrum sitticolor conirrostro
DB, BB, RB, BA IP X X
pallidus encapuchado
Diglossa albilatera
diglosa albilátera DB, BS, BB N,F X X
albilatera
Diglossa cyanea diglosa de
DB, BB N, F X X
obscura antifaz
Diglossa humeralis
diglosa negra SB, DB, BB, RB, BA N,F X X
nocticolor
Diglossa sittoides
diglosa canela SB, DB, BB, PA, N, F X X
coelestis
Dubusia taeniata
tangará diadema BS, BB, RB IP, F X
taeniata
musguerito
Iridosornis rufivertex DB, BB, RB, BA IP, F X
paramuno
Piranga flava piranga bermeja BS, BB, PA, IP, F X
Piranga leucoptera piranga aliblanca BS, BB, RB, PA IP, F X
Tangara cyanicollis tángara real BS, BB, RB, PA IP, F X
tángara
Tangara heinei BB, RB, PA IP, F X
capirotada
Tangara nigroviridis
tángara berilina DB, BS, BB IP, F X
cyanescens
Tangara xanthocephala tángara coronada DB, BS, BB IP, F X
Thraupis cyanocephala azulejo
DB, BB, RB F, IP X X
auricrissa montañero
Thlypopsis fulviceps zarcerito
DB, BS, BB F X
obscuriceps encapuchado
TROCHILIDAE
colibrí
Adelomyia melanogenys SB, BB N, IP X
pechipunteado
Aglaiocercus kingi
silfo coliverde SB, BS, BB, RB N, IP X
caudatus
Agleactis cupripennis colibrí paramuno BB, RB, BA N, IP X X
Amazilia saucerrotei
amazilia coliazul BB, RB, PA N, IP X
warscewiczi
ala de sable
Campylopterus falcatus SB, DB, BS, BB N, IP X
violeta
zumbador
Chaetocercus heliodor BS, BB, PA N, IP X
diminuto
Coeligena bonapartei
inca dorado BB, RB N, IP X
consita
Coeligena coeligena
inca broncíneo SB, DB, BS, BB N, IP X
zuliana
Coeligena torquata
inca collarejo SB, BS, BB, RB N, IP X
conradii
Colibri coruscans
chillón común BB, RB, PA N, IP X
coruscans
218
Ardila-R. et al.
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
Colibri thalassinus
chillón verde SB, DB, BS, BB, PA N, IP X
cyanotis
paramero
Eriocnemis vestita SB, BB, RB, BA N, IP X
esmeraldino
Heliangelus
angel de perijá SB, BS, BB N, IP X X
amethysticollis violiceps
Heliodoxa leadbeateri heliodoxa
SB, BS, BB N, IP X
parvula coronado
Lafresnaya lafresnayi
colibrí terciopelo SB, BS, BB N, IP X
lafresnayi
metallura de
Metallura iracunda BB, BA, PP N, IP X X
perijá
Metallura tyrianthina metallura
BB, BA, PP N, IP X
districta colirojo
Ocreatus underwoodii
cola de raqueta DB, BS, BB N, IP X
discifer
barbudito
Oxypogon guerinii BA, PP, FR N, IP X
paramuno
TROGLODYTIDAE
Cinnycerthia unirufa
cucarachero rufo SB, BB, BA IP X X
chaquei
Cistothorus platensis cucarachero
AP, BA, PP, FR IP X
alticola platensis
Henicorhina leucophrys cucarachero
SB, BB, RB IP X X
manastarae pechigris
cucarachero
Troglodytes aedon BB, RB, PA, BA IP X
común
TROGONIDAE
Trogon personatus trogón
SB, DB, BS, BB IP, F X
personatus enmascarado
TURDIDAE
Catharus aurantiirostris
zorzal montuno BB, RB, PA IP, F X
aurantiirostris
Catharus ustulatus zorzal de
SB, DB, BS, RB, PA IP, F X X
swainsoni Swainson
Myadestes ralloides
solitario andino SB, DB, BS, RB IP, F X
venezuelensis
Turdus albicollis
mirla collareja SB, DB, BB F X
minusculus
Turdus fulviventris mirla colorada BS, BB, RB F, IP X
Turdus fuscater clarus mirla patinaranja BS, BB, RB, PA, BA IP, IV, F X
Turdus serranus
mirla serrana DB, BS, BB F, IP X
atroseriuceus
mirla
Turdus olivater olivater DB, SB F, IP X
cabecinegra
TYRANNIDAE
Cnemarchus atrapamoscas
BA, PP IP X
erythropygius orinomus canoso
219
Avifauna de la alta montaña de Perijá
Grupo
Especie Nombre común Hábitat Altoandino Páramo
de dieta
atrapamoscas
Contopus cooperi DB, BB, BA IP X
boreal
Contopus fumigatus atrapamoscas
DB, BB, PA IP X
ardosiacus sombrio
Elaenia chiriquensis
elaenia menor BS, RB, PA IP, F X
albiventrix
elaenia
Elaenia frantzii BS, PA IP, F X
montañera
Hemitriccus picochato
SB, BS, BB IP X
granadensis andinus carinegro
Hirundinea ferruginea atrapamosas
BS, BB, AE IP X
sclateri roquero
atrapamoscas
Knipolegus poecilurus BB IP X
renegrido
Lophotriccus pileatus
tiranuelo pileado SB, BS, IP X
santaluciae
Mecocerculus
tiranuelo
leucophrys BB, RB, BA IP X
gorgiblanco
setophagoides
p g
Mecocerculus tiranuelo
BS, RB, PA, BA IP X
stictopterus colilargo
Mionectes olivaceus mionectes
SB, BS, BB F X
meridae oliváceo
Myiobius villosus atrapamoscas
SB, BS IP X
schaeferi leonado
Myiodynastes
atrapamoscas
chrysocephalus Db, BS, BB IP X
lagartero
cinerascens
Myiophobus fasciatus atrapamoscas
BS, RB, PS IP X
fasciatus pechirrayado
Myiotheretes atrapamoscas
RB, PA IP X X
striaticollis striaticollis chiflaperro
Ochthoeca diadema pitajo de
SB, BB, BA IP X
rubellula diadema
Ochthoeca frontalis
pitajo coronado SB, BB, RB, BA IP X
albidiadema
Ochthoeca fumicolor BB, RB, PS, BA, PP,
pitajo ahumado ip X X
fumicolor FR
Ochthoeca
rufipectoralis pitajo pechirufo DB, BB, BA IP X
rubicundulus
pico de pala
Platyrinchus mystaceus SB, BS IP X
crestiamarillo
Pyrrhomyias
atrapamoscas
cinnamomeus DB, BB IP X X
canela
py
pyrrhoptera
p
Sayornis nigricans atrapamoscas
RQ IP X
angustirrostris guardapuentes
VIREONIDAE
verderón
Vireo leucophrys DB, BS, BB IP, F X
montañero
220
Corredor-C. & Muñoz-S.
106). Se ubicaron cuatro sectores, en cada bitats. Se dejaron activas durante seis noches
uno se instaló una cuadrícula de 6 x 6 m. Las desde las 1700 hasta las 0500 horas, para un
trampas Sherman y de golpe se ubicaron de esfuerzo de muestreo de 28,771 horas/red.
forma intercalada, separadas cada una a una
distancia aproximada de un metro. En uno de Medianos y grandes mamíferos
los bordes se colocó una línea de trampas de Con el fin de establecer su presencia se rea-
pegante. Cada cuadrícula quedo conformada lizaron recorridos en las primeras horas de la
por 15 trampas Sherman, 15 trampas de gol- mañana al igual que se buscaron rastros como:
pe y seis trampas de pegante. Las trampas de camaretas, excretas, huellas, madrigueras,
caída se ubicaron en tres sectores, se coloca- osaderos, visualizaciones y vocalizaciones.
ron en línea recta, dos baldes, separados a una Se realizaron entrevistas informales con habi-
distancia de seis metros, se les colocó una lá- tantes de la zona y miembros de la comunidad
mina de aluminio entre ellos. El esfuerzo de indígena Yukpa. Cuando se muestreó la loca-
muestreo fue de 30 trampas/noche. lidad El Becerril se realizó una visita a la pla-
Localidad El Cinco: se utilizaron 55 trampas za de mercado del municipio Agustín Codazzi
Sherman (9 x 8 x 29 cm), doce trampas de (Cesar), en busca de venta de carne de fauna
golpe, ocho trampas de caída, en cuatro no- silvestre o de mascotas. También se registra-
ches. Se ubicaron dos sectores, se colocaron ron piezas de cacería, mascotas y ornamentos.
en cruz cuatro baldes, separados a una dis- En la localidad El Cinco, se realizó un tran-
tancia de cinco metros, en promedio, se les secto de diez metros de largo por cinco metros
colocó un plástico entre ellos, en uno de los de ancho, en los cuales se colocaron trampas
sitios se instalaron cuatro trampas de golpe. de cerca de 40 cm2, donde se colocaron esen-
El esfuerzo de muestreo fue de 22 trampas/ cias de olores de venado y carnívoros y en la
noche. mitad del transecto esencia de olor de oso, du-
rante tres noches. El la localidad Balcones del
El cebo empleado para la captura de peque- Cesar se recolectaron heces y se obtuvieron
ños mamíferos no voladores era una mezcla visualizaciones al azar de algunos animales.
de avena en hojuelas, mantequilla de maní y
esencias de vainilla y coco; en las trampas de A los individuos capturados se les registraron
pegante se empleó maíz. las medidas morfométricas correspondientes
siguiendo a Nagorsen & Peterson (1980), se
Pequeños mamíferos voladores: orden preservaron en seco y/o alcohol al 70%, se to-
Chiroptera maron muestras de tejidos y ectoparásitos. A las
Localidad El Becerril: se colocaron dos re- piezas y/o rastros (excretas, pelos) se les tomó
des de niebla de 6 x 3 m; ubicadas entre el registro fotográfico; todo el material fue debi-
borde y el interior del bosque. Se dejaron ac- damente etiquetado. El material fue depositado
tivas durante una noche desde las 1800 hasta en la Colección de Mamíferos del Instituto de
las 2200 horas, para un esfuerzo de muestreo Ciencias Naturales de la Universidad Nacional
de 144 horas/red. de Colombia, sede Bogotá. Las identificacio-
Localidad San José de Oriente: se colocaron nes se realizaron siguiendo a: Chávez (1985),
cuatro redes de 6 x 3 m; ubicadas en diferen- Musser & Williams (1985), Fernández et
tes puntos a lo largo de la zona. Se dejaron al. (1988), Pérez-Hernández et al. (1994),
activas durante cinco noches desde las 1700 Emmons & Feer (1990; 1997), Musser et al.
hasta las 0500 horas, para un esfuerzo de (1998), Anderson (1999), Alberico et al. (1999),
muestreo de 4,320 horas/red. Contreras (2000), Muñoz-Saba (2000), Pine
Localidad El Cinco: se colocaron seis redes (2001), Ventura et al. (2002), Cuartas-Calle
de 10 x 3 m; ubicadas en seis diferentes há- & Muñoz (2003), Voss et al. (2004), Velazco
223
Mamíferos de la alta montaña de Perijá
224
Corredor-C. & Muñoz-S.
El 41% de las especies corresponde a peque- rituales, como deporte, porque los conside-
ños mamíferos, nueve (9) especies son terres- ran una amenaza para ellos, sus cultivos y/o
tres (órdenes Didelphimorphia, Insectivora, animales, o simplemente por placer.
Rodentia) y siete (7) son voladores (orden
Chiroptera); los medianos y grandes mamí- DISCUSIÓN
feros están representados por 23 especies.
Pequeños mamíferos terrestres: órdenes
Se encontraron nueve especies de pequeños Didelphimorphia, Insectivora, Rodentia.
mamíferos terrestres distribuidas así: orden Estos mamíferos tienen una dieta basada
Rodentia, cinco especies: Sciurus grana- principalmente en granos, hongos, insectos,
tensis, Cavia porcellus, Akodon bogoten- néctar, polen, semillas (Emmons & Feer,
sis, Microryzomys cf. minutus, Oryzomys 1990; 1997). Tienen un área de acción pe-
albigularis. Orden Didelphimorphia, tres: queña lo cual les permite que sean buenos
Didelphis marsupialis, Didelphis pernigra, indicadores de la calidad del hábitat a una
Marmosops impavidus. Orden Insectivora, escala puntual (0 - 500 m2).
una: Cryptotis thomasi.
Se amplía la distribución latitudinal de
En el orden Chiroptera figura la familia Marmosops impavidus Gardner (1990)
Phyllostomidae, con cinco especies y la fa- (Didelphimorphia), que se recolectó en bos-
milia Vespertilionidae con dos especies. De que secundario en la localidad El Becerril, en
las cinco especies que consumen frutos se el suelo, cerca de una pequeña fuente de agua.
destaca la presencia de Dermanura bogo- Se distribuye en Suramérica en las montañas
tensis, Platyrrhinus nigellus y Platyrrhinus del occidente de Panamá, Ecuador y Perú
vittatus. y unas islas aisladas al sur de Venezuela
(Wilson & Reeder, 2005); en Colombia
Se encontraron representantes de siete (7) Alberico et al. (2000) la habían mencionado
órdenes y 23 especies de medianos y gran- para los departamentos de Risaralda y Valle
des mamíferos. Carnivora es el orden más del Cauca entre los 1500 y 3000 m.
diverso con once (11) especies y está re-
presentado por todas las familias presen- Pequeños mamíferos voladores: orden
tes en Colombia: Canidae (1), Felidae (3), Chiroptera. Los murciélagos tienen una dieta
Mustelidae (2), Procyonidae (4), Ursidae basada principalmente en frutos, insectos, in-
(1). En este grupo de mamíferos se encuen- vertebrados, néctar, polen, sangre, semillas,
tran especies generalistas y especialistas ya vertebrados (Kunz, 1982). Tienen un área de
sea en su dieta y/o hábitat. La fauna de me- acción entre pequeña y mediana, y son bue-
dianos y grandes mamíferos que habitan el nos indicadores de la calidad del hábitat a
flanco occidental de la Serranía de Perijá se una escala puntual y local (0 - 5 km2).
encuentra en diferentes grados de amenaza
debido a factores como: la pérdida de há- Se amplía la distribución latitudinal de
bitat (se están fragmentando los corredores Dermanura bogotensis (Solari com.
biológicos) por causa de los asentamientos pers., 2006) y de Platyrrhinus nigellus y
humanos que cada vez se propagan más y Platyrrhinus vittatus (Gardner & Carter,
de forma acelerada, ya se encuentran alcan- 1972; Velazco, 2005). P. nigellus, se distribu-
zando la franja de subpáramo y páramo, y ye a lo largo de los Andes desde el Occidente
con la presencia del hombre se está incre- de Venezuela y el Norte de Colombia hacia
mentando una cacería indiscriminada ya sea el Sur en Ecuador y Perú hasta el Oeste de
para su consumo, para medicamentos, como Bolivia (Velazco & Solari, 2003); desde
225
Mamíferos de la alta montaña de Perijá
los 620 a 2757 m (Velazco, 2005); su dieta dades El Becerril y El Cinco; los tigrillos,
principal son los frutos, pero eventualmen- Leopardos pardalis y Leopardos wieddi
te consume insectos, néctar y polen (Tirira, en El Cinco; el puma, Puma concolorr (El
1999). P. vittatus, se distribuye en Costa Becerril y Páramo El Avión); el prociónido,
Rica, Panamá, parte Occidental y Norte de Bassaricyon gabii, especie restringida a re-
Colombia y parte Norte de Venezuela entre lictos de bosque secundario de la localidad
los 640 y 1400 m (Velazco, 2005); su dieta El Becerril; el oso, Tremarctus ornatos, lo-
principal son los frutos, pero eventualmente calidades El Becerril y Páramo El Avión; el
consume insectos. venado de cola blanca, Odocoileus virgi-
nianus, especie mencionada en el bosques
Los murciélagos de la subfamilia Stenoder- secundarios de la localidad El Becerril y la
matinae presentan migraciones estaciona- región de Páramo de la localidad San José
les, las cuales dependen, principalmente de Oriente y grandes roedores como el bo-
de la oferta de alimento. Las subfamilias rugo, Cuniculus sp.; y el ñeque, Dasyprocta
Stenodermatinae y Sturnirinae tienen una punctata; permiten considerar que en las
dieta basada en frutos (Kunz, 1982). La pre- localidades estudiadas aún se encuentran
sencia de cinco (5) especies dispersoras de hábitats bien conservados, que permiten el
semillas (consumidoras de frutos) permite mantenimiento de estos medianos y grandes
considerar que el bosque se encuentra en mamíferos.
etapa de regeneración (Solari, com. pers.
2006). La presencia de Dermanura bogo- Esta fauna sin embargo, no va a durar mucho
tensis, Platyrrhinus nigellus, P. vittatus (lo- tiempo si no se diseñan planes de conserva-
calidades El Becerril, El Cinco), Sturnira ción y manejo, ya que lamentablemente en la
erythromos (localidad San José de Oriente, actualidad se observan numerosas áreas des-
El Cinco), Sturnira lilium (localidad San provistas de cobertura boscosa en los bos-
José de Oriente) y Sturnira ludovici (locali- ques de la Serranía de Perijá. La destrucción
dad El Cinco), indican la existencia de zo- de estos bosques se ha presentado de forma
nas de refugio y de alimentación que pueden acelerada, particularmente en los últimos 20
mantener un complejo ensamblaje, por lo años, como consecuencia de la ocupación
tanto, algunos de los hábitats estudiados se de tierras de ladera con vocación forestal en
encuentran aún conservados (Muñoz-Saba et las labores agrícolas. Esta fauna también se
al., 1999). encuentra sometida a una sobreexplotación
al ser cazados en forma indiscriminada para
Medianos y grandes mamíferos la subsistencia de la población humana resi-
Tienen un límite de acción de mediano a gran- dente en la región y/o por temor de los habi-
de, son buenos indicadores de la calidad del tantes por sus posibles “ataques”.
hábitat a una escala local y paisajística (5-ca.
10 km2). Su presencia es de suma importan- SÍNTESIS
cia si se tienen en cuenta aspectos como área
de acción; hábitat y la condición de “especie 1. Se registraron 39 especies de mamífe-
indicadora del estado de conservación del há- ros que pueden entrar a la región de alta
bitat” (buen o mal estado de conservación) y montaña del Perijá. El 41% (16 especies)
la condición de especie generalista y/o espe- corresponden a pequeños mamíferos, de
cialista en dieta y/o hábitat. los órdenes Chiroptera, Didelphimorphia,
Insectivora, Rodentia.
La presencia de especies como el armadi- 2. Se amplia la distribución latitudinal (no-
llo, Dassypus novencinctus, en las locali- roriente de Colombia) de la marmosa,
226
Corredor-C. & Muñoz-S.
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229
Mamíferos de la alta montaña de Perijá
233
Mamíferos de la alta montaña de Perijá
234
Pulido-B. & Andrade-C.
porphyria perijaa and Corades chelonis áreas prioritarias para la conservación como
chelonis. The endemic species registered son los endemismos, las distribuciones res-
include to Dangond dangondi, Eretris apuleja tringidas, la rareza de las especies o lo común
altamira, Eretris porphyria perija, Lasiophila que éstas sean.
zapatosa manaurera, Lymanopoda maletera,
Lymanopoda paramera, Manerebia quinterae, ANTECEDENTES
Pedaliodes cesarence, Pedaliodes plotina
perijana, Pedaliodes tyrrehoides, Pedaliodes Las mariposas son ampliamente reconocidas
vallenata andd Pedaliodes zuleta, all belonging como indicadores ecológicos potenciales
to the group of the satirids. The protection of (Gilbert, 1984). La dependencia del estado
the forests and patches of paramo vegetation larval de una planta hospedera específica (o
must be improved. The conservation programs un número limitado de plantas hospederas),
that will be implemented in Perijá massif, combinado con el papel de los adultos como
must to be directed to protect the zones with polinizadores de otras plantas, relacionan las
relictual forests. mariposas con la diversidad y el estado de
conservación de un hábitat, reflejando mu-
INTRODUCCIÓN chas veces la presencia de las plantas de las
cuales se alimentan (Brown, 1991). La histo-
El entendimiento del impacto de la fragmen- ria de vida holometábola de las mariposas y
tación sobre la biota y las condiciones ori- sus características fisiológicas, las exponen
ginales del hábitat es un precursor necesario a una amplia variación de influencias am-
hacia el desarrollo de programas de moni- bientales, ya que son altamente sensibles a
toreo y de planes de conservación (Grehan, los cambios en la temperatura, la humedad
1993; Wettstein & Schmid, 1999). En este y los niveles de luz, parámetros que son tí-
sentido, el análisis completo de la lepidopte- picamente afectados por la destrucción del
rofauna de las partes altas de la Serranía de hábitat (Ehrlich et al., 1972).
Perijá es el principio para la selección, el di-
seño y el manejo de áreas prioritarias para la La mayoría de los grupos de mariposas de la
conservación de estas zonas, importantes por parte alta de la Serranía de Perijá son desco-
sus características ecológicas y por prestar nocidos a todo nivel. Del siglo antepasado
servicios ambientales al hombre como lo es existe una sola mención (Godman & Salvin,
el mantenimiento de los recursos hídricos. Al 1880) que parece ser la primera en citar ma-
igual que otras regiones en Colombia, tam- riposas para esta región, y más recientemente
bién se encuentran en peligro crítico por la se publicaron listas y referencias de capturas
constante amenaza de la deforestación (véa- realizadas en varias localidades de esta cor-
se el capítulo de zonificación ambiental en dillera (Brown, 1977; Viloria, 1989; 1990).
este volumen). Un aporte importante al conocimiento de la
Los estudios en gradientes altitudinales o lati- taxonomía y la biología de Satíridos lo hace
tudinales para conocer los patrones espaciales Viloria (1990) para varias localidades en la
de las especies o complejo de especies per- Serranía de Perijá, tanto en Venezuela como
miten entender los mecanismos que controlan en Colombia en varios límites altitudinales,
su distribución. Se recomienda esta acción lo que permite hacer una comparación de los
en cualquier trabajo que trate sobre la con- datos obtenidos en este estudio con los da-
servación de los ecosistemas (Stevens, 1989; tos de estudios pasados, pero solamente para
Pearson & Carroll, 1998; Willing et al., 2003; esta subfamilia de mariposas. Otro importan-
Brehm & Fiedler, 2004). A través de estos te aporte al conocimiento de las mariposas
análisis es posible observar características de de la tribu Pronophilini (Satyridae) lo hicie-
236
Pulido-B. & Andrade-C.
ron Adams & Bernard (1979), quienes men- Tabla 47. Ubicación de las localidades de
cionan 31 especies encontradas en la parte muestreo.
más Norte de la Serranía, entre Colombia y Altitud
Municipio Localidad Latitud
Venezuela, además de datos sobre comporta- (m)
miento y hábitat. Andrade (1997) caracterizó 9º57’05’’N
1600
la fauna de mariposas en la región de vida 73º02’41’’W
andina, subandina y tropical de la Serranía Codazzi La Estación
9º57’03’’N
de Perijá. 1800
73º02’04’’W
9º57’00’’N
El presente trabajo tiene como objetivo pre- Becerril 7 de agosto
73º02’00’’W
1900
sentar el inventario de las mariposas diurnas
10º15’23’’N
de las partes altas de la Serranía de Perijá, 72º58’32’’W
2860
complementado con un análisis de diversi-
10º15’10’’N
dad y distribución de estos organismos en 72º58’14’’W
2930
este tipo de ambientes. San José
del Oriente, 10º14’50’’N
La Paz 3300
Vda. Alto del 72º57’16’’W
MÉTODOS Perijá
10º14’48’’N
3400
72º57’05’’W
Área de estudio
10º15’41’’N
2800
72º58’36’’W
Los muestreos se realizaron en la región de
10º21’44,8’’N
vida paramuna, en la franja altoandina y en 72º54’48,1’’W
3020
Sabana
el páramo. Excepcionalmente se incluyeron Rubia
registros localizados a menor altitud. De ma- 10º21’51,9’’N
2905
72º56’34,9’’W
nera general, formaciones vegetales típicas
de bosque andino y del páramo. Se realiza- 10º21’55,4’’N
3250
Sabana 72º53’58,4’’W
ron en zonas aledañas al Cerro Tetarí entre Rubia, Casa
los municipios de Codazzi y Becerril: el pá- de Vidrio 10º22’00,2’’N
3155
ramo de Sabana Rubia, el Páramo El Avión y 72º53’51,3’’W
En cada localidad se estandarizó la misma Bernard, 1977, 1979; Pyrcz & Viloria, 1999;
metodología, usando dos tipos de recolec- Viloria & Pyrcz, 1999; Pyrcz, 2000; Le Crom
ción: trampas Van Someren-Rydon y red le- et al., 2002; Willmott, 2003; Peña & Lamas,
pidopterológica. 2004; 2005, 2006).
Además del uso de trampas, se recolectó todo La dominancia, la cual es la medida de pre-
ejemplar visto en campo con la ayuda de una valencia de especies abundantes, siendo ma-
red lepidopterológica; para tal fin, se ubicaron yor entre más especies abundantes haya, se
30 transectos de 100m en la zona de estudio calculó usando el índice de Berger-Parker
y en el terreno aledaño a cinco metros a cada (Magurran 1988), basado en la importancia
lado del eje del transecto (parcela equivalente proporcional de las especies más abundan-
de 100 x 10m) durante un recorrido de 1h para tes: D = Nmax/N, donde Nmax es la mayor
cada transecto. Los muestreos se efectuaron abundancia en la muestra y N es la abundan-
desde las 7:00 hasta las 17:00 con igual núme- cia total (Tablas 50 y 51)
ro de recorridos, para un tiempo efectivo de
muestreo que equivale a 10h/persona/día. Tanto para la diversidad como para la domi-
nancia, se tuvo en cuenta el número total de
Los ejemplares capturados se guardaron en individuos y especies recolectadas para cada
sobres de papel milano y se transportaron municipio y para cada franja altitudinal,
en cajas plásticas con sílicagel para evitar como la sumatoria de los transectos en los
su descomposición, en el laboratorio fueron dos métodos de recolección utilizados.
montados según la metodología descrita en
Borror et al. (1989), mediante el uso de alfi- La abundancia relativa de cada especie fue
leres entomológicos. El material fue incluido hallada sobre la sumatoria de los individuos
en la Colección Entomológica del Instituto colectados en cada municipio y en cada
de Ciencias Naturales de la Universidad gradiente altitudinal y no sobre la sumato-
Nacional de Colombia, Bogotá (ICN-MHN- ria total de individuos de todo el estudio.
L) con los códigos de colección ICN MHN L De esta manera, la tabla 48 y 49 muestran
19800 – ICN MHN L 20568. La determina- la abundancia relativa de cada especie por
ción taxonómica se realizó inicialmente por cada localidad de muestreo y por variación
comparación con la colección de referencia altitudinal respectivamente. En estas tablas,
del Instituto de Ciencias Naturales de la las especies comunes son aquellas que pre-
Universidad Nacional de Colombia (ICN) y sentan más del 4% de la abundancia relativa
se confirmó con el uso de claves, ilustracio- en cada localidad, mientras que las especies
nes y descripciones originales de las especies raras son aquellas cuya abundancia relativa
colectadas (Adams, 1985a, 1985b; Adams & es menos del 4% para cada localidad.
238
Pulido-B. & Andrade-C.
Tabla 48. Abundancia relativa (# de individuos de cada especie/# de individuos total reco-
lectados para cada municipio) de mariposas diurnas recolectadas en cuatro sitios de mues-
treo en las partes altas de la Serranía de Perijá.
Familia Subfamilia Especie Becerril Codazzi La Paz Manaure
Papilionidae Papilionini Heraclides thoas nealces 2.6
Riodinidae Riodininae Rhetus arcius 2.1 1.7
Heteropterinae Dalla caicus 0.5
Epargyreus sp.1 3.1 2.6
Pyrginae
Pyrgus oileus 2.1
Hesperidae
Mnestheus ittona 0.5
Hesperiinae Parphorus sapala 0.2
Vettius coryna 0.2
Rhamma sp. 0.2
Lycaenidae Theclinae
Theclopsis aurina aurorina 1.7
Apaturinae Doxocopa cyane cyane 0.5
Biblis hyperia 0.2
Callicore pitheas* 2.6
Biblidinae
Epiphile orea 3.1 2.6
Pyrrhogyra neaerea 2.6
Charaxinae Memphis cleomestra 3.1
Actinote anteas* 9.4 15.8
Actinote equatoria 2.6
Actinote guatemalena 4.2 2.6
Actinote parapheles 3.1 5.3
Heliconiinae
Dione butleri 5.2 1.7
Dione glycera* 13.2 8.3 4.7
Heliconius charithonius* 2.6
Heliconius erato* 2.6
Adelpha alala completa* 4.2 2.6
Limenitidinae Adelpha corcyra salazari 0.7
Nymphalidae
Adelpha seriphia pione 0.2
Morphiinae Morpho peleides* 1.0
Melitaeninae Tegosa anieta* 5.2
Nymphalinae Vanessa virginiensis* 8.3 5.3 7.0
Corades chelonis chelonis* 3.1 0.2
Corades enyo almo 5.3
Corades ulema 0.2
Corades medeba 0.2
Dangond dangondi 7.5
Dinamine gisella 1.0 2.6
Satyrinae
Eretris apuleja altamira 2.6 0.5
Eretris porphyria perija 7.7
Euptychia eusebia 5.2
Euptychoides sp.1 0.7
Forsterinaria punctata 1.7 1.7
Lasiophila zapatoza manaurera 1.7 1.2
239
Mariposas de las partes altas de Perijá
241
Mariposas de las partes altas de Perijá
242
Pulido-B. & Andrade-C.
243
Mariposas de las partes altas de Perijá
tica está asociada a la presencia de importan- gía de su ambiente para poder sobrevivir, se
tes parches de vegetación altoandina y a que desarrollan en mayor número en ambientes de
el páramo en la Sabana Rubia y en el Páramo menor altitud (Pyrcz, 2004). El segundo pico
El Avión no ha sufrido fuerte intervención se asocia con el nivel de intervención que pre-
antrópica, a diferencia de las demás locali- sentaron los bosques en la franja altoandina
dades visitadas, las cuales presentan pocas especialmente en el municipio de Manaure,
especies que resultan ser dominantes, factor ya que su cobertura boscosa ha sido menos
importante en ambientes caracterizados por afectada que en otros municipios (Rangel &
la alteración del ecosistema. Arellano, en este volumen).
245
Mariposas de las partes altas de Perijá
Los valores más bajos en diversidad y en ri- ADAMS, M. J. 1985a. Speciation in the
queza de especies se encontraron entre 2100 Pronophiline Butterflies (Satyridae) of the
y 2400 m, quizá como una respuesta de la Northern Andes. Journ. Res. Lepidoptera,
comunidad de mariposas a la fragmentación Suplemment No. 1: 33-49.
del hábitat, ocasionada por los cultivos y la
ganadería que se han implementado en esta ADAMS, M.J. 1985b. Pronophiline butterflies
franja altitudinal, además, es muy notoria la (Satyridae) of the three Andean Cordilleras
deforestación que ocasiona el desplazamien- of Colombia. Zoological Journal of the
to de las especies de mariposas diurnas hacia Linnean Society 87:235-320.
altitudes mayores donde persisten parches
boscosos. En esta franja es común encon- ADAMS, M.J. & G.I. BERNARD. 1977.
trar especies típicas de áreas intervenidas Pronophiline butterflies (Satyridae) of the
como Tegosa anieta y especies del género Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia.
Actinote. Systematic Entomology 2: 263-281.
La presencia de Dangond dangondi, Eretris ADAMS, M.J. & G.I. BERNARD. 1979.
apuleja altamira, Eretris porphyria pe- Pronophiline butterflies (Satyridae) of the
rija, Lasiophila zapatoza manaurera, Serranía de Valledupar, Colombia-Venezuela
Lymanopoda maletera, Lymanopoda pa- border. Systematic Entomology 4:95-118.
ramera, Manerebia quinterae, Pedaliodes
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pp. Maracaibo.
248
Guerra et al.
desintegración social y a depreciar las condi- also responsible for actions that degrade the
ciones de pertenencia a la región. Si se desea natural heritage (biodiversity) of the massif,
impulsar campañas para la conservación y re- especially the deforestation, in key areas for
cuperación del capital natural degradado, es the water store catching. Their attitude of
fundamental planear acciones que permitan la acceptance to the proliferation of illegal crops
motivación de las poblaciones asentadas en la is an issue that must be analysed by different
jurisdicción de la serranía (parte alta) a la vez experts takinf into account social, behavioral
que se planteen estrategias que mejoren las and health aspects. There are several
condiciones de vida (vías, salud, educación, economic “booms” that have unfavorably
saneamiento ambiental). affected the environmental conditions of the
massif of Perijá, even before the epochs of the
ABSTRACT arrival of the Spanish. These pressures meant
migrations towards other zones, especially
Perijá massif has a great importance in to the high areas where a new environmental
Colombia; the ecological history is very natural offer suffers the pressures of the
old, whereas the socioeconomic change of indigenous people, specially the populations
the human populations who have used and of birds and small and medium mammals.
use its environmental offer, it is relatively The economic prosperity related to the
recent. The social problems that affect the plantations of marijuana (Cannabis sativa)
high mountain areas are complex due to the up to the middle of the seventies, was the
presence of multiple actors with different main cause for the slash of considerable
interests, making it very difficult for the extensions of subandean forest. It followed
environmental maintenance to be achieved in the prosperity of the cotton crop, especially in
the region. The indigenous people with their Agustín Codazzi and Becerril, and that of the
traditional agriculture system were forced to illegal crops of coca and poppy (Papaver
( r sp.).
adapt to a new habitat, or at least strange to In localities under Manaure’s jurisdiction,
their traditions and knowledge too. For these La Paz, Agustín Codazzi, Becerril and Jagua
reasons they have provoked and still provoke de Ibirico these “booms” meant economic
a considerable environmental degradation; improvements for the colonists and for some
deforestation has increased which together with peasants, but as the previous “booms”, they
the constant slash and burning are affecting meant losses in the social and cultural values.
and in some cases exterminating populations The natural environment suffered strong
of fauna and of flora. Besides the affectation impacts; high deforestation of subandean
to the ecosystems, there is a decrease in the and Andean forests (high Andean forest and
livelihood of the Yukpa communities, given subparamo). The occasional earnings have
by the influence of different actors, the loss direct relation with the increase in the levels
of their indigenous identity and their oral of alcoholism, proliferation of random games
tradition. These factors will influence in their and other activities that finalley it entails to
declination (diminishing?) as an important a social disintegration and diminishes the
aborigin group, that must be protected by conditions of property (identity with?) to the
the Colombian Government. It is necessary region. In order to stimulate the conservation
to strengthen actions that facilitate the and recovery of the natural degraded capital,
governmental assistance to this indigenous it is essential to plan actions that motivate the
group, as established in the 1991 Political population seattled in the area of the massif,
Constitution of Colombia. The peasants and and at the same time, improve the livelihoods
colonists, who exert influence on the biota of the communities involved (routes, health,
and the ecosystems of the high mountain, are education, environmental reparation).
250
Guerra et al.
Zona #6
Altos del Perijá –parte alta de Zona agropecuaria de productividad
vereda Hondo del Río
Al este de la cabecera municipal, son suelos superficiales a moderadamente
Localización
profundos; pradera de pastos y en bosque natural.
Agricultura tradicional en cultivos transitorios como cebolla y frutales; en
Sistema
rotación con pastos no mejorados y cultivos ilegales (amapola).
Unidad productiva
p
Tamaño promedio: Pequeñas y medianas
Tenencia: Propietarios
Actividades
Composición: a. cebolla- tomate de árbol b. Pastos no mejorados
Productos: a. cebollas por kg.
Rendimientos: Medios.
Tecnologgía a. Tipo tradicional con uso agroquímicos
Asistencia técnica: UMATA.
Instalaciones: Insuficientes e inadecuadas
Labranzas: Tradicional
Prácticas culturales: Conservación fuentes de agua
Infraestructura fí
f sica
Localización y accesibilidad:
Distante y aislada
Transporte:
Particular - público esporádico
Servicios:
Inexistentes
Aspectos
p económicos
Administración: Tipo familiar
Costos Medio - Altos
Capital de trabajo: Propio/crédito
Rentabilidad: Media
Amenazas y riesgos
g
Amenazas culturales: Aumento en movimientos en masa ocasionado por la poca cobertura vegetal,
erosión laminar, malas practicas en siembra.
Riesgos de pérdida: Sequías, heladas, precios
Impacto
p
Ambiental: Contaminación de las fuentes hídricas – Deforestación para siembra de
cultivos ilegales.
Social: Baja oferta de empleo
Económico: Bajo ingresos
Zona #10
Entre Altos de Perijá y Hondo Zona agropecuaria de productividad
del Río
En el sureste de municipio, en cercanías a la vereda Altos del Perijá y vereda
Localización Hondo del Río.
Existen algunos cultivos transitorios y pastos naturales
Sistema Protección y conservación del ecosistema de páramo.
Unidad productiva
p
Tamaño promedio: Medianas y grandes
Tenencia: Propietarios
Actividades
i id d
Composición: a. Vegetación natural de páramo
Productos: a. Cultivos de cebolla y algunos ilícitos.
Rendimientos:
e d e tos: vegetación
vegetac ó natural
atu a - cebo
cebollaa po
por kg.
g.
257
Socioeconómico Perijá
Zona #10
Entre Altos de Perijá y Hondo Zona agropecuaria de productividad
del Río
Tecnologgía a. Tipo tradicional
Asistencia técnica: UMATA.
Instalaciones: Insuficientes e inadecuados
Labranzas: Tradicional
Prácticas culturales: Protección fuentes de agua
Infraestructura fí
f sica
Localización y accesibilidad:
Distantes y difícil acceso
Transporte:
Particular - público esporádico
Servicios:
Inexistentes
Aspectos
p económicos
Administración: Tipo familiar
Costos: Altos
Capital de trabajo: Propio
Rentabilidad: Baja
Amenazas y riesgos
g
Amenazas culturales: Deforestación, erosión
Riesgos de pérdida: heladas, precios
Impacto
p
Ambiental: Contaminación de agua - Desprotección cuenca hidrográfica
Social: Rehabilitación ambiental
Económico: Costos altos
258
Guerra et al.
En las zonas de influencia del municipio tam- rio. Actividades que cuentan con la asisten-
bién se encuentran otras áreas (Nicaragua- cia técnica agropecuaria de la UMATA, la
pie del cielo, vereda Hondo del Río) que se cual cuenta con un Ingeniero Agrónomo, un
dedican a cultivos como el café, frutales, Medico Veterinario y un técnico agropecua-
aguacate. Están situados en altitudes medias rio para darles apoyo a los diferentes campe-
(1800-2000 m) por debajo de las cotas que se sinos de la zona.
consideran de alta montaña.
Hay aproximadamente 3500 productores que
Los principales usos del suelo en la parte baja se dedican en un 90% a las actividades agrí-
(<2600 m) se relaciona con la agricultura, el colas y el resto a las actividades ganaderas de
cultivo del café, la ganadería para producción especie bovina y menores que se localizan en
de carne y leche, y los cultivos transitorios, los corregimientos de San José de Oriente,
como el tomate, yuca y algunas legumbres. los Encantos, Guaymaral, La Laguna de los
Entre 2600 y 3000 m, cultivos de ajo; gana- Indios y Varas Blancas. Estas zonas satisfa-
dería y cultivos ilícitos. En el corregimiento cen la demanda del municipio y del depar-
“El Cinco”, cuya población ejerce influencia tamento.
sobre el área del páramo en los sectores Casa
de Vidrio y Páramo El Avión, se encuentran Uno de los impedimentos que tienen los
unas 12 casas cuya construcción básica es de campesinos para negociar los productos es
madera. No cuentan con servicios sociales, el mal estado de las vías, ya que muchas ve-
menos aún públicos (matadero, acueducto, ces sus productos se deterioran, originándole
alcantarillado, puesto de salud). Se dispone grandes pérdidas.
de una escuela y su territorio frecuentemente
es escenario del conflicto armado entre gue- Actividad agrícola
rrilleros y paramilitares y fuerzas guberna- Hay 110.882 hectáreas aptas para la produc-
mentales (anexo 6). ción agropecuaria, de las cuales 65.000 son
destinadas para diferentes actividades agrí-
Municipio
p de La Paz colas. En la zona plana del municipio se dan
los cultivos de yuca, maíz, patilla y melón.
Población. Según el censo de 1993, posee En la zona alta se genera una actividad agrí-
una población de 26.465 habitantes con un cola importante (cebolla).
50.9% en la zona urbana y un 49.1% en la
zona rural. En el corregimiento San José de Oriente, con
unos 3000 habitantes está la mayor parte de
Uso de la tierra. La base de la economía la población con influencia en los páramos
está ubicada en el sector primario. Las fami- de Sabana Rubia que se comunican con el
lias generan el 100% de sus ingresos de los cerro Las Tres Tetas (Agustín Codazzi) y
sectores agrícolas y pecuarios. páramo El Avión (Manaure). El corregimien-
to se ha desarrollado notablemente y dispone
Sector agropecuario de servicios sociales de manera intermitente,
agua, alumbrado público. La atención en sa-
Es la base de la economía del municipio, en lud cuenta con afiliación de la mayoría de la
la zona urbana el 11.5% de la población se gente al SISBEN. Hay un acueducto rural cu-
dedica a esta actividad; un 8.3% a la agri- yos recaudos más tarde se utilizan para pagar
cultura y el 3.2% a la ganadería extensiva. los costos del manejo de basuras. Problemas
En la zona rural del municipio, un 70% de serios lo constituyen el matadero y las aguas
la población se dedica al sector agropecua- residuales que son vertidas al río Chiriamo.
259
Socioeconómico Perijá
En el área rural Altos del Riecito que inclu- desplazados de Santander, Huila y Tolima
ye asentamientos en partes como la frontera, principalmente. Por este mismo tiempo la
Filo Machete, Altos del Perijá, se manifies- política de sustitución de importaciones le
tan los procesos migratorios del período de abrió las puertas a la producción nacional
violencia partidista de 1948 que significó la de algodón, el cual se convirtió en protago-
llegada de colonos del Norte de Santander, nista de desarrollo local. Se dieron enton-
principalmente de las zonas de Ocaña. No ces cambios en la tenencia de la tierra y la
hay servicios públicos, hay una escuela en región se fue involucrando en la economía
el sitio Brisas. La actividad primordial es la nacional. Fenómeno que se acentúo con
agricultura con cultivos de cebolla y de fríjol. el auge algodonero en los años sesenta,
Estas zonas están muy influenciadas por la cuando se llegaron a necesitar 60.000 tra-
irrupción de los cultivos ilícitos (amapola); bajadores y la población del recientemen-
las fumigaciones han significado pérdidas te creado municipio de Agustín Codazzi
considerables para los cultivos de pancoger. tenía alrededor de la mitad. A finales de
El uso de la oferta ambiental natural en ren- los setenta comienza la declinación de la
glones como la caza, agotó las reservas natu- producción algodonera por un complejo de
rales; la deforestación, especialmente en lo factores.
relativo a cultivos ilegales, ha incrementado
la superficie desprovista de cobertura vegetal La situación descrita anteriormente fue terre-
(Anexos 5 y 6). no abonado para el cultivo y la comercializa-
ción de la marihuana, producto que llega a
Agustín
g Codazzi la región a finales de la década de los seten-
tas y produce otra vez cambios radicales en
Agustín Codazzi pertenece a una región re- Agustín Codazzi. Muchos de los dueños de
cientemente ocupada por la sociedad colom- los patrimonios consolidados durante el pro-
biana. Hace poco más de cien años emigran- ceso de formación del municipio migraron y
tes de varias regiones del país, especialmen- humildes campesinos se instalaron con más
te Santander y el actual departamento del poder adquisitivo que nunca, conformando
Magdalena, se instalaron en el valle medio una clase emergente sin ninguna identidad.
del Cesar, que en ese entonces eran tierras Los cultivos de marihuana se llevaron a cabo
habitadas y usufructuadas por los indígenas en los pisos medios de la Serranía de Perijá,
Yukpas. Después de varias décadas de ten- y significaron la deforestación de las fuentes
siones interétnicas por la tierra y los recursos de agua de los valles fértiles y forzaron el
naturales, a mediados de 1920 los indígenas desplazamiento hacia arriba de los indígenas
fueron desplazados a las estribaciones altas Yukos, quienes actualmente habitan tierras
de la Serranía de Perijá, por el conocido pro- de alta fragilidad ambiental y de bajísima
ceso de “reducción”. Los colonos subsistían productividad agrícola.
de la ganadería extensiva y la agricultura en Hacia mediados de los ochenta decae el pre-
pequeña escala, organizados en la tradicional cio internacional de la marihuana y, como la
forma de producción denominada hacienda. presencia del Estado era bastante débil, lle-
Muchas de estas tierras son conservadas hoy gan a la Serranía de Perijá los guerrilleros,
en día por sus descendientes, quienes en su que desplazan a los malhechores que las his-
mayoría viven en otros municipios, como tóricas rutas del contrabando y los cultivos
Valledupar, Santa Marta y Barranquilla. ilícitos habían aclimatado.
Durante la violencia de finales de los cua- En la actual década regresan los cultivos ilí-
renta se produjo otra ola de inmigrantes, citos a la Serranía de Perijá, ahora de ama-
260
Guerra et al.
pola y en los pisos más altos, completando la histórica ausencia del estado colom-
la tala de bosques en la reserva hídrica del biano y el desarraigo de la población de
municipio, además de favorecer la llegada Codazzi, por lo que en sus tierras han
de grupos paramilitares. En la actualidad la florecido las distintas fuerzas del país en
población de Agustín Codazzi, al igual que conflicto armado. Se ha facilitado el auge
otras regiones del país, está en mitad del con- de la delincuencia común, que azota las
flicto armado, entre el fuego de las fuerzas áreas rurales, y la falta de agilidad y trans-
del Estado, la guerrilla y los paramilitares, parencia en el manejo administrativo, que
situación que ha permitido el florecimiento campea en las oficinas públicas.
de la delincuencia común, cuyas actuaciones
son la mayor amenaza que hoy enfrenta la Dado el anterior análisis, la recuperación de
población inerme, la mayoría. la identidad cultural es una acción estratégica,
es necesario realizarla para hacer posibles los
La anterior situación es agravada por la con- demás enfoques del desarrollo territorial: la
dición jurídica de importantes áreas de la ju- reactivación del campo y la consolidación del
risdicción municipal. Extensas montañas de municipio como centro multipolar agroindus-
clima medio húmedo se encuentran dentro trial y de servicios, en un entorno seguro.
de la Reserva Forestal de la Ley 2 de 1959, Las condiciones de que un 40% de las tie-
pero están densamente pobladas y fraccio- rras del municipio se puedan clasificar como
nadas en multitud de pequeños predios con aptas para el desarrollo socioeconómico
extensiones menores a 10 hectáreas, en áreas con restricciones menores, y que un 75% de
zonificadas para producción forestal y agro- ellas sean aptas para la producción, bien sea
forestería. agrícola, pecuaria o forestal, es una ventaja
comparativa muy grande, ya que en la ma-
Este recuento histórico permite entender la yor parte de los municipios colombianos las
acumulación de conflictos que caracteriza a anteriores cifras son menores (POT Alcaldía
las poblaciones humanas asentadas o rela- Municipal de Codazzi).
cionadas con el municipio, principalmente
los relacionados con: El municipio de Agustín Codazzi cuenta ac-
tualmente con 122 establecimientos educa-
• El desarraigo de la población, ya que ésta tivos, 103 de carácter oficial y 18 privados.
conformada por personas de muy dife- El área rural cuenta con 87 establecimientos.
rentes regiones del país, que llegaron a Cerca del 40% de los establecimientos tie-
Codazzi con un sólo objetivo, sobrevivir. nen problemas críticos de mantenimiento o
Permanecen en el municipio sin mayores adecuación de su infraestructura, en especial
compromisos con su entorno inmediato, en el área rural donde un gran porcentaje no
socioeconómico y biofísico, y tan pronto tiene espacios adecuados para su funciona-
como superan la precariedad de su situa- miento y debe funcionar a la intemperie o en
ción, abandonan el lugar. algunos casos en las casas de los profesores;
• La falta de identidad cultural, consecuen- las escuelas indígenas son las que presentan
cia del desarraigo y principal responsa- un estado más crítico. Solamente un 18%
ble del débil tejido social del municipio, de los establecimientos cuenta con baños
una de sus mayores fragilidades para la en buen estado, en el área rural, más de la
consolidación de una sociedad local que mitad no tiene ningún tipo de instalación sa-
reactive su economía y la haga capaz de nitaria o si lo tiene esta en muy mal estado.
enfrentar un mundo globalizado. En cuanto a zonas verdes y recreativas al
• Violencia y corrupción, consecuencia de interior de los establecimientos, el 66% no
261
Socioeconómico Perijá
cuenta con estos espacios y la mayoría tiene Salud. El número de afiliados al régimen
menos de una hectárea de lote, que imposibi- contributivo es del 31.0, entre ellos al ISS el
lita la construcción de zonas verdes, canchas 17.4%; afiliados SISBEN 48.93%. La infra-
deportivas y nuevas aulas. estructura en salud, cuenta con un hospital
con servicios del primero y segundo nivel y
Población. La población, según proyección 52 camas; 14 puestos de salud, tres urbanos y
DANE (1999) era de 72.979 personas que se doce rurales. Hay un centro materno infantil
repartía entre urbana 61%, 44.754 personas ubicado en Casacará.
y rural 39% 28.225 personas. La población
desplazada en 1998 era de 2802 habitantes En la tabla 59 se muestra el estado de la in-
blancos y 3.216 indígena. El indicio de ocu- fraestructura en salud en el municipio.
pación es de 17% y de desocupados 15%
(Fuente básica: POT Alcaldía Municipal Tabla 59. Estado de la infraestructura muni-
Agustín Codazzi, 2004). cipal en salud.
Fuente: POT Alcaldía municipal A. Codazzi.
Servicios sociales. La infraestructura edu-
cativa es de cuatro (4) universidades con Bueno Regular Malo S.I. Total
núcleos en el municipio y el número de es- Rural 1 9 0 2 12
tablecimientos educativos urbanos en 34
(Información tomada de la ficha procesada Urbano 0 3 3
por el POT, en septiembre de 1999). Total 1 9 0 5 15
ción llevado a cabo con este grupo armado veniente impulsar acciones que faciliten la
se visibilizó su participación en la economía asistencia gubernamental a esta etnia, alcan-
legal, fluctuando así desde labores como el ces contemplados en la Constitución Política
contrabando de gasolina y vehículos, juegos de Colombia de 1991.
de azar (chance y casinos), y prostíbulos, a
ramas como el transporte público (colectivos Los campesinos y colonos que ejercen in-
y mototaxis), la construcción, la producción fluencia sobre la biota y los ecosistemas de
de arroz, negocios de confecciones y textiles. la alta montaña, también son responsables
Se observan entonces dos dinámicas: por un por acciones que deterioran el patrimonio
lado, el interés de seguir haciendo uso de la natural (biodiversidad) de la Serranía, espe-
economía ilegal para lavar dinero y para fi- cialmente en lo relativo al incremento de la
nanciar la guerra y la política y por otro lado deforestación, particularmente en áreas cla-
la apertura y transición a escenarios de la ves para la captación de aguas. Su actitud
economía legal ( Fundación Ideas para la paz. de aceptación a la proliferación de cultivos
Conflicto armado Serranía de Perijá. /www. ilegales es un punto que requiere de cui-
ideaspaz). dadoso tratamiento por parte de diferentes
especialistas en aspectos sociales, de com-
CONSIDERACIONES FINALES portamiento y de salud.
ción de áreas naturales contiguas que en la cabezas de familia. Existen programas que
actualidad presentan buen estado de conser- podrían ayudar en este sentido como el pro-
vación. Esta situación hipotética debería ser grama de guardabosques, mujeres campesi-
tomada en cuenta por autoridades políticas y nas, protectores del páramo.
ambientales y desde ya planear mecanismos
de control a estos procesos transformadores Se deben impulsar programas de educación
de las condiciones naturales del entorno. ambiental a todo nivel, primario, secundario
y comunidad en general.
Bajo esta perspectiva dramática en cuanto
a nivel de calidad de vida de las poblacio- Es conveniente diseñar programas de divul-
nes humanas que inciden directamente en el gación de la importancia del capital natural
mantenimiento de condiciones mínimas de (biodiversidad) de la serranía, especialmente
representatividad de la biota de la alta mon- de la zona de alta montaña.
taña de Perijá, es difícil imaginar y plantear
un escenario donde solamente figure la parte Es necesario enfatizar en la protección a las
impositiva o de control. Se requiere generar fuentes básicas de suministro hídrico que na-
estrategias que apunten al mejoramiento de cen en la parte alta.
las condiciones de vida de las poblaciones en
la zona de influencia de la alta montaña. LITERATURA CITADA
268
Guerra et al.
> Antecedentes
Servicios sociales y públicos (acueducto, luz eléctrica, alcantarillado, gas, puesto de salud,
manejo de basuras, campañas de salud, escuelas):
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
269
Socioeconómico Perijá
270
Guerra et al.
Usos: ____________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Nivel de pertenencia (Qué es, Para qué sirve?): __________________________________
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Invasión: ________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Prevención: ______________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Observaciones: ____________________________________________________________
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
271
Socioeconómico Perijá
Alumbrado público,
Ausencia, algunas casas
Luz Eléctrica racionamiento eléctrico
tienen planta
continuo
Instalado en la población.
Alcantarillado Ausencia Matadero sobre el río
Chiriamo
Gas Ausencia Ausencia
Capacidad grande, SISBEN
la mayoría de la población
Puesto de Salud San José de Oriente
nivel 1. Médico y odontólogo
permanentemente
Los recursos del acueducto
se usan para pagar la
recolección de basuras
Manejo de Basuras No hay
que se depositan en un
relleno sanitario fuera de la
población
272
Guerra et al.
Vacunación, campañas
educativas y de prevención
Campañas de Salud Vacunación esporádica
con participación de la
comunidad rural
273
Socioeconómico Perijá
274
López
impacto que estas comunidades tienen sobre Desplazamiento Forzado. La viabilidad teó-
el entorno paisajístico. Y en efecto, los datos rica que permite señalar la tendencia hacia un
puntuales que reposan en fuentes primarias de equilibrio primario entre naturaleza y cultura,
los siglos XVI y XVII, así como eventuales tiene apoyo en la tesis de Luhmann (1998) en
registros arqueológicos e historiográficos, lo que corresponde a sistemas autorreferen-
permiten superar imprecisiones teóricas que ciales donde la función básica, sería reducir
lastimosamente, han reducido nuestra com- la complejidad a través de relaciones intrín-
prensión de los fenómenos culturales ligados a secas que refuerzan su diferenciación con
esta problemática ambientalista. Proponemos procesos externos. Sistema y entorno pueden
aquí un enfoque diferente que surge de la re- existir de manera separada, pero, mantendrán
visión crítica de textos antiguos, y que nos invariablemente una estrecha relación: “La
permitió analizar la complejidad de unos dimensión objetiva, la dimensión temporal y
eventos históricos que sin duda alguna, fue- la dimensión social no pueden aparecer ais-
ron determinantes para la configuración de los ladas; se encuentran bajo coacción de combi-
ecosistemas en esta parte del territorio colom- nación; pueden analizarse por separado, pero
biano. En lo referente a la identificación del en cualquier sentido real aparecen aunadas”.
ancestro yuko, se discute el valor de hipótesis Sin embargo, la ruptura de este principio, que
formuladas hace más de cinco décadas para Gligo & Moreno (1980) interpretan como “ar-
sugerir una alternativa que, deseamos poner tificialización” del entorno natural facilitada
al margen de representaciones etnocéntricas y por aprehensiones cognoscitivas, está riguro-
homogeneizantes. samente ligada a la expropiación de la tierra:
los antepasados de los yuko, que seguramente
MATERIALES Y MÉTODOS disputaban con los chimila el acceso a varia-
dos recursos de la llanura aluvial desde mu-
Esta aproximación etnohistórica a las áreas cho antes del arribo de los europeos, se vieron
de ocupación yuko-yukpa en la Serranía de desplazados y reducidos a las encomiendas a
Perijá, tuvo desarrollo a partir de la implemen- finales del siglo XVI; algo a lo que opusieron
tación de un método que integra fuentes de notoria resistencia pese a que, la Serranía de
carácter archivístico con información arqueo- Perijá no ha sido exactamente una zona des-
lógica y registros etnográficos. La expectativa tacable en calidad de suelos para fines agrí-
era obtener esencialmente, una mayor com- colas (Jaramillo, 1993). Aquí, bajo presión de
prensión de los fenómenos sociales involucra- formas tradicionales de subsistencia, y quizá
dos con el aprovechamiento, transformación por motivos cosmogónicos y religiosos (ex-
y conservación del entorno natural, es decir, plicación del mundo a través de los mitos,
que al hacer un seguimiento de los procesos ceremonias y lugares sagrados), el Sistema
migratorios, las cosmovisiones y las formas culturall parecería estar en firme oposición al
de ocupación por parte de grupos indígenas, desplazamiento, obviamente, pero también a
colonos y terratenientes en los últimos siglos, estrategias de aprovechamiento ligadas a la
se comprendiese mejor el impacto que todo agricultura intensiva en el Valle de Upar.
esto comenzó a ejercer, y ejerce, sobre los
ecosistemas. El modelo de análisis que pueda De esta forma, el análisis segmentado pierde
surgir de estos resultados busca finalmente, su anterior dominio hasta convertirse en la
medir la intensidad de una correlación entre materia prima de lo que necesariamente, ha-
las variables Ocupación y Aprovechamiento brá de conducirnos a una visión integral de
a nivel intensivo y extensivo, históricamen- cualquier tipo de fenómeno, en este caso, la
te condicionada por tres factores esenciales: movilidad espacial y temporal de las ocupa-
Fluctuación Climática, Sistema Culturall y ciones yuko en la serranía. Como se ha seña-
277
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
nas tupe (De Orozco, /1578/1983). Lo que en corresponde al Valle de Upar, donde los testi-
términos de objetividad clásica es asimilado monios de la época aluden a: “(...) cabello de la
como una paradoja consumista que, supone la cabeza trasquilado”, “orejones” o “coronados”
irreductible y mutua absorción (como la figu- para describir a los grupos de las tierras bajas
ra de la serpiente que devora su propia cola) (chimila, tupe y guanao) y no a los habitantes
entre ocupación y aprovechamiento de los de la sierra de Perijá (tupe e itoto) (De Orozco,
recursos naturales, podría interpretarse como /1578/1983; De la Rosa, /1742/1975; Reichel-
consecuencia del proceso regulativo que sobre D., 1951); aunque es factible percibir una difu-
estas acciones, ejercen la fluctuación climática sión de este término desde el SW del lago de
y el sistema cultural mientras no se dispare la Maracaibo hacia el actual Departamento de
ruptura generada por el Desplazamiento forza- Norte de Santander, debido a que hacia 1626,
do, el cual, desde nuestra perspectiva, no sólo Fray Pedro Simón (/1626/1981) ya se refiere
contempla las presiones de orden político y a los “(...) Motilones, gente belicosa, en la cu-
militar, sino también, los efectos causados por lata de la laguna de Maracaibo, a la boca del
fenómenos naturales más impredecibles o de río Zulia, que hoy están sin conquistar”. Así,
bajo control como inundaciones, erupciones o la leyenda de tiempos de la Colonia que atri-
avalanchas en todo el panorama histórico. buye el origen de esta designación (“motilón”
= cabello corto) a la obra de un misionero in-
CONSIDERACIONES TEÓRICAS teresado en frenar el impacto de una epidemia
de viruela en “las serranías de Ocaña” (De la
El uso de la palabra “motilón” como un gené- Rosa, /1742/1975), no goza de mucho respaldo
rico que hace referencia a todos los grupos in- histórico (De Alcácer, 1962). Según Reichel-D.
dígenas que han ocupado la Serranía de Perijá: (1945), quien ocasionalmente llama “motilo-
yuko de la vertiente Occidental (Departamento nes” a los yuko: “La depilación es característica
del Cesar) y barí (kunaguasaya mapé y do- de muchas tribus karib en todo el continente”.
bokubí) de la hoya del río Catatumbo (Norte
de Santander) y Suroccidental del Estado de El peso de la información archivística e histo-
Zulia (Venezuela), es discutible a partir de los riográfica deja en claro que originalmente, la
comentarios hechos por Meléndez (1982) en el palabra “motilón” fue usada con exclusividad
sentido de un “origen múltiple” de las pobla- para distinguir al patrón ancestral barí, y que
ciones cobijadas bajo aquel término, las cuales, más tarde, posiblemente a finales del siglo XIX,
en medio de variadas situaciones de ocupación, fue transformada en un genérico que incluyó
exterminio o desplazamiento, remiten al uso a grupos de distinto origen mediante un rasgo
de dos categorías que pueden tener relevancia cultural compartido (depilarse). Para entonces,
etnohistórica: “motilones originales” y “motilo- los yuko aparecían cada vez más desplazados
d Con todo, ha sido per-
nes asimilados” (ibid.). hacia las partes altas de la región; panorama
ceptible en nuestra investigación archivística confuso al que Isaacs (/1884/1951) intentaba
que el uso de este vocablo parece generalizarse darle sentido: “(...) es de suponer que hay di-
en la segunda mitad del siglo XVIII y, coinci- ferencias notables de origen e idioma entre la
dir con el fortalecimiento de las arremetidas del tribu de los motilones que habita territorio de
patrón ancestral barí contra los intereses de co- Venezuela [yukpa o barí kunaguasaya doboku-
lonos y comerciantes sobre rutas que, buscaban bí?], y la que tiene el mismo nombre entre no-
conectar el Occidente de Maracaibo y el valle sotros [yuko o barí kunaguasaya mapé?], muy
de Cúcuta con la bahía de Santa Marta y el va- temible desde 1846 en el Valle Dupar”. La
lle del río Magdalena, pues, no es fácil hallar clasificación entre “Motilones bravos” (barí) y
mención alguna de la palabra “motilón” entre “Motilones mansos” (yuko) (Jaramillo, 1987),
los siglos XVI y XVII, mucho menos en lo que es sólo consecuencia de los discursos impues-
279
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
tos por nuevas formas de representación social, ción con el tronco macro-caribe (Durbin, 1977;
tal como sostiene la perspectiva teórica defen- Oquendo, 1994; Fabre, 2005), donde la estruc-
dida por Abric (/1994/2001): “Plantearemos tura de los morfemas tiende a que prevalezca el
que a priorii no existe realidad objetiva, pero uso de prefijos como /yu/, /ko/, /ka/ y de algunas
que toda realidad es representada, apropiada desinencias como /ey/ o /ay/. En otro sentido,
por el individuo o el grupo y reconstruida en su la partícula /gua/ tiende a distinguir en la ma-
sistema cognitivo, integrada en su sistema de yoría de los casos el componente macro-chib-
valores que depende de su historia y del con- cha (Fabre, 2005); las palabras “Guatapurí”,
texto social e ideológico que le circunda”. “Kunaguasaya” o “Guanao”, identificables en
la zona de estudio, podrían constituir un buen
Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario ejemplo.
especificar otro aspecto nocivo para el análisis
arqueológico y etnohistórico de esta temática: Aún así, el panorama etnohistórico que ofrecen
el uso también generalizado de la palabra “ca- las ocupaciones en el valle del río Cesar y los
ribe” para designar a todos los grupos indíge- cerros orientales (Perijá), es bastante comple-
nas de la serranía de acuerdo con rasgos cul- jo si se advierte la conjunción de tradiciones
turales que hasta hace poco, se consideraban culturales desde la perspectiva arqueológica
exclusivos de las sociedades pertenecientes a y lingüística. Reichel-D. (1960), basado en
esa filiación lingüística, tales como la práctica la presencia de los nombres tribales “Opone”
de la antropofagia, una exaltada belicosidad, y “Carare” en una lista de indígenas tupe del
ocupaciones concentradas en las zonas bajas, Valle de Upar (1588), supone una dispersión
depilación y uso de pintura corporal, talla de reciente de estos grupos hacia el curso medio
huesos humanos para instrumentos rituales, del río Magdalena por toda la cuenca del Cesar.
etc., pues, de acuerdo a consideraciones de El mismo término con el que según el gober-
orden semántico y morfológico que se afian- nador De Orozco (/1578/1983), designaban los
zan a partir del redescubrimiento en 1947 del indígenas al río Cesar a finales del siglo XVI:
Vocabulario de algunas voces de la lengua “Opompotao” (“Señor de todos los ríos”), pa-
de los indios motilones, publicado por el mi- recería ratificar esta observación, aparte de su-
sionero Francisco de Cartarroya en 1738, ha gerir una presencia más destacable del patrón
quedado clara la vinculación de los actuales ancestral caribe sobre la llanura; estrategia de
barí (kunaguasaya mapé y dobokubí) con el ocupación y aprovechamiento que cambiaría
tronco lingüístico macro-chibcha de amplia sustancialmente con el auge de las encomien-
difusión en el área intermedia del continente das y la reducción acentuada de estos grupos
americano (De Alcácer, 1962; Fabre, 2005); indígenas durante el siglo XVII:
mientras que, los actuales yuko de la vertiente
Occidental, distribuidos entre las comunidades La vertiente Oriental de la Sierra de Perijá
de Manaure, Susa, Tukushmo, Iroka, Sokarpa, y las hoyas de los grandes ríos parecen
Maraka, Sokomba y Curumaní, así como las formar una zona de refugio donde, a través
parcialidades yukpa (yup´ka?), Irapa, Ovavre, de los siglos, quedaron arrinconadas va-
Shahparu, Pariri, Wahana, Aatapshi, Makoa y rias pequeñas etnias, algunas remanentes
Yanshitok, relacionados por la etnohistoria ve- de pueblos conquistados, otras de pueblos
nezolana con los “chaque” “macoaes” y “sa- conquistadores o aún de fugitivos margina-
briles” de los siglos XVI y XVII que habitaron dos. Sería de suponer que los Yuko-Chaké
las cuencas de los ríos Negro, Apón, Palmar, [yuko-yukpa] constituyen un estrato rela-
Socuy y Guasare; no sólo están emparentados tivamente reciente que se extendió aún en
cultural y genealógicamente, sino que desde el siglo XVI sobre una buena parte de las
el punto de visto lingüístico es notoria su filia- tierras bajas del río Cesar y grupos de los
280
López
cuales penetraron por el río Magdalena con el morfema /ki/ (“varón”) y el sufijo /pa/
hacia el surr (Reichel-D. 1960). (algo de carácter humano), para significar “gen-
te”; mientras que Reichel-D. (1945), identifica
De esa manera, el proceso histórico desenca- la raíz /yu/ o /yo/ (de la palabra /yoba/ que sig-
denado en la región, nunca ajeno a los condi- nifica “monte” en asocio con la partícula /ko/
cionamientos de orden político, económico e (surgida de la palabra /koto/ o “gente”, es decir:
intercultural; produjo transformaciones suce- “gente del monte”). Desde esta perspectiva et-
sivas en torno al concepto de las identidades nográfica, y revisando la periodización sugeri-
étnicas, y sólo, al ganar vigencia la investiga- da por De Alcácer (1962) en torno a las ocu-
ción etnográfica a comienzos del siglo XX, paciones “motilonas” en la Serranía de Perijá,
surge la posibilidad de comprender a estos es factible distinguir un proceso etnohistórico
grupos sobre la base de encontrar elementos regional teniendo en cuenta la información de
de análisis que explicados por los mismos in- archivo y las demás fuentes estudiadas.
dígenas, ayudaran a dilucidar todo aquello que
por razones etnocéntricas, estuvo fuera del al- RESULTADOS Y DISCUSIÓN
cance de los cronistas en el siglo XVI con re-
lación a la diversidad cultural inherente a las La Serranía de Perijá, constituye el ramal con
ocupaciones en la serranía. Aún así, como una que se extingue la cordillera de las Andes en
muestra de que la configuración de represen- la parte norte del país. Dando paso a un siste-
taciones a nivel histórico no exime al trabajo ma independiente como es la Sierra Nevada de
científico, están las investigaciones de terre- Santa Marta, ubicada al Noroccidental de la re-
no efectuadas por antropólogos como Alfred gión (Departamento del Magdalena), se viene a
Jahn, Reichel-Dolmatoff y Rivet Armellada, definir una llanura o valle fértil donde la cuenca
que recurriendo a calificativos suministrados del río Cesar y sus afluentes permite hacer re-
por los yuko, identifican de manera indirec- ferencia a dos segmentos territoriales en el pa-
ta a los barí con el vocablo: “kunaguasaya” norama etnohistórico: la margen izquierda que
(“gente del agua”), que ya hemos citado arri- delimita con el extremo meridional de la sie-
ba (Jaramillo, 1993). Poco después, el mismo rra y, el costado derecho que se extiende hasta
Reichel-D. (1960) subdivide este nuevo gené- las estribaciones de la vertiente Occidental de
rico en dos grupos: “Occidental” (Oriental?) Perijá. Desde el sur, donde esta última recibe el
Dobokubí (en Venezuela), y, “Oriental” nombre de Serranía de los Motilones, comien-
(Occidental?) Mapé (en Colombia); denomi- za a ser generada la frontera colombo-venezo-
naciones estas que de todas formas, aparecen lana mediante un eje constituido por los depar-
ligadas al paradigma “Motilón”, pues no reco- tamentos de Norte de Santander, Cesar y La
nocen de forma directa a los yuko como etnia Guajira. Con alturas máximas que oscilan entre
distintiva de la sierra de Perijá. los 2500 y 3300 m.s.n.m., la serranía conforma
un relieve muy quebrado definido en su mayor
Fue Johannes Wilbert (1974) quien utilizó acer- parte por rocas sedimentarias que cubren depó-
tadamente las palabras “barí” y “yukpa” para sitos ígneos y metamórficos (filitas, cuarcitas
discriminar a los dos grupos étnicos (Jaramillo, y andesitas diabásicas) cuyo origen, se remon-
1993), y de paso, generar la ruptura de un dis- ta al Triásico-Jurásico y Cambro-Ordovícico
curso hegemónico de cuatro siglos que ahora respectivamente (Arias & Morales, 1999). En
se enfrentaba a la recopilación de textos orales medio de una topografía caracterizada por te-
sobre cosmogonía local. El término “yuko”, rrenos muy inclinados que dan lugar a suelos
“yukpa”, “yupka” o “yikpa”, es atribuido por erosionados, deficientes y pedregosos, des-
Carriage (1979) a la articulación del prefijo /yi/ taca la presencia de algunos aterrazamientos
(que alude a las diferentes partes del cuerpo) ribereños que han condicionado la demanda
281
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
productiva de los yuko mediante el desarrollo Jaramillo (1993), las condiciones secas son
ancestral de una agricultura que, siendo com- dominantes tanto en el sector Norte como en
plemento de un modo de subsistencia basado las partes altas, haciendo de las llanuras alu-
en la caza, la pesca y la recolección, dependía viales que se forman desde las estribaciones
originalmente del aprovechamiento rotativo de de Perijá, áreas extensas y fértiles con amplia
berbechos mediante prácticas de tala y quema oferta agrícola y pesquera.
efectuadas sobre casi toda la vertiente occiden-
tal de la serranía, entre los 0 y 1000 m.s.n.m. Los antecedentes de los grupos indígenas que
(bs-T: bosque seco tropical) y, los 900 y 2300 habitaban la región durante el siglo XVI, se ha-
metros aproximadamente (bh-ST: bosque hú- llan firmemente ligados a la dispersión de los
medo subtropical) (Jaramillo, 1993). troncos lingüísticos Macro-Chibcha y Macro-
Caribe en el ámbito sudamericano. El problema
El moderno deterioro de la cobertura bosco- antropológico ha dado lugar a distintas hipótesis
sa, sometida también a variaciones generadas sobre el origen, las rutas y la antigüedad de estas
por los cambios climáticos en el panorama corrientes migratorias que de acuerdo a varios
histórico, debe ser atribuido esencialmente a autores, se remontaría a ± 2500 a.C. cuando
la ruptura que las presiones territoriales de grupos de tradición chibcha incursionaron (si-
conquistadores, empresarios, colonos y polí- gueron incursionando?) desde las zonas bajas
ticos causaron a la integración del sistema de del litoral atlántico hasta los valles interandinos
aprovechamiento (rotativo) con ocupaciones por toda la cuenca del río Cesar (Meneses &
que al parecer, durante la Conquista, y aún en Gordones, 2003) (figura 36). Dicha actividad
tiempos de la Colonia, no tendían a concen- migratoria habría de corresponder a la última
trarse más allá de los 1500 metros de altitud fase de un período caracterizado por el ascenso
en ambas vertientes de la sierra, que en el ve- notorio de la temperatura a escala global, don-
cino país, se extiende por todo el Estado de de los altos índices pluviométricos, y el domi-
Zulia para luego descender hasta la llanura nio de la cobertura boscosa al W de la sierra
del Golfo de Maracaibo; mientras al Norte, de Perijá, dieron paso a interludios secos que
donde las cotas altitudinales son menos ele- en el Bajo Magdalena han sido datados entre
vadas, se facilita el paso entre las cuencas de 4100-3800 A.P. (2150-1850 a.C.) y 2600-2000
los ríos Guasare y Palmar y la península de A.P. (650-50 a.C.) (Van der Hammen, 1992), y
La Guajira. Desde allí, es posible acceder al en los cuales, debe inscribirse el desarrollo de
valle del río Cesar estableciendo una ruta que un sistema agrícola incipiente que a escala re-
seguramente fue aprovechada por antiguos gional, y de acuerdo con las investigaciones de
oleadas migratorias, y según parece, por los los esposos Reichel-Dolmatoff, se basaba en el
mismos conquistadores europeos en el siglo cultivo de tubérculos, la recolección de molus-
XVI; pues la incursión de Ambrosio Alfinger cos y la caza menor en fechas que se remontan
desde Coro (Venezuela) “atravesando” la a tres mil años antes de Cristo en yacimientos
serranía, hasta su llegada al Valle de Upar como Puerto Hormiga y Monsú-Bolívar prin-
por la zona de los ríos Badillo, Guatapurí y cipalmente (Groot, 1987); los cuales remiten a
Garupal para luego acceder a territorio de los entornos paleoecológicos:
pacabuy (malibú?) en las inmediaciones de la
ciénaga de Zapatosa (sur del Departamento), (...) no por completo cubiertos de selva en
indica que su itinerario tuvo lugar en senti- ese entonces, por diferencias con el clima
do Norte-Sur (Reichel-D., 1951). Con todo, actual; predominaban allí las sabanas
el clima de la región varía según el contexto que luego se cubrirían en gran parte con
altitudinal y longitudinal: mientras en el Sur bosques secos, alternadas con comple-
prevalecen las condiciones húmedas, afirma jos de humedales asociados a las plani-
282
López
cies inundables de los grandes ríos que de “Acequias, de que tenían uso los vecinos
descienden de los Andes, en especial el [colonos españoles]” en años posteriores a
Magdalena- Cauca- San Jorge y el Sinú. la Conquista, eso si, “(...) donde comienzan
La abundancia de recursos de caza, pes- las llanadas del gran valle de Upar [SE de la
ca y vegetales permitía la subsistencia de Sierra Nevada]”. Parte de esta tecnología fue
grupos nómadas. Luego se desarrollarán importada de Europa para fortalecer trapiches
notables adaptaciones que aprovechan la y cultivos de trigo en las grandes haciendas
oferta natural de los complejos ecosisté- coloniales; aunque esto no descarta la posible
micos regionales (Márquez, 2001). adecuación y uso de canales prehispánicos para
dichos fines. Un buen ejemplo lo constituyen
Curiosamente, y más allá de creer que el uso de las zanjas para cultivos en el Estado de Mérida-
sistemas hidráulicos es propio de la Depresión Venezuela (Ramírez Méndez, 2006), algunas
Momposina, con un área aproximada de de las cuales han sido registradas arqueológi-
500.000 ha destinadas al control y manejo de camente en el sitio Los Cardones (Meneses &
las inundaciones periódicas entre los siglos Gordones, 2003), y quizá, el canal que hemos
IX a.C. y X d.C., la presencia de este tipo de señalado en la contextualización etnohistórica
tecnologías en el área intermedia (norte de del humedal de Jaboque (López e Izquierdo,
Sudamérica) ha sido mencionada desde los lla- 2005).
nos de Barinas en Venezuela hasta el delta del
río Guayas (Ecuador) (Plazas et al., 1993), lo Por otro lado, la posible filiación de aquellos
cual denota efectivamente, no sólo el impacto grupos “coronados” (guanao) con el patrón an-
cultural de ocupaciones tempranas sino tam- cestral chimila, cuya facción tomoco habitaba
bién, de presiones climáticas que obligaron a en aquellos tiempos el SE de la Sierra Nevada
generar respuestas adaptativas conducentes al (Uribe, 1993); permite defender la hipótesis en
desarrollo de formas de subsistencia y aprove- torno a una mayor antigüedad de las ocupacio-
chamiento de recursos naturales, en los secto- nes macro-chibcha en la región (Durbin, 1977,
res del valle del río Cesar y la Serranía de Perijá Tarble, 1985) teniendo en cuenta además, que
(Meggers, 1995). Apoyándose en los textos de su control e influjo demográfico es muy desta-
los cronistas españoles del siglo XVI, Reichel- cable en toda la cuenca del río Cesar, incluida la
D. (1951) plantea una relación entre “(...) la presencia de los ya citados tomoco (Tocaimo?)
tribu de los coronados [guanao?, chimila?]”, al N del río Sicarare y, de los pacabuy-aca-
el valle aluvial y estructuras para el manejo y nayute en cercanías a la ciénaga de Zapatosa
conducción de aguas: un indicio que requiere (SW de Perijá) y las actuales poblaciones de
ser explorado arqueológicamente siendo clara Becerril del Campo y la Jagua de Ibirico; pues
la asociación geográfica de esos emplazamien- aquellas crónicas destacan el hecho de que en
tos con la zona de estudio: “En esta región la región “(...) hervía la tierra de estos natura-
entre la Sierra Nevada [de Santa Marta] y la les” (Simón, /1626/1981), siendo notoriamente
Cordillera Oriental [Serranía de Perijá] en- “(...) pobladísima” al arribo de los europeos
contró Alonso de Lugo en 1540 la tribu de los (De Castellanos, /1589-1601/1997). Así, una
coronados, quienes cultivaban sus tierras por mayor ocupación territorial, el supuesto desa-
medio de irrigación artificial con zanjas”. No rrollo de complejas tecnologías y un alto ín-
obstante, lo que Reichel-Dolmatoff interpreta dice demográfico, sólo puede respaldar dicha
como remanentes prehispánicos, en el contex- hipótesis sin que sea factible por ahora, atribuir
to discursivo que refleja la lectura de la fuen- una fecha exacta al origen de un proceso cuyo
te original: las Elegías de varones ilustres de resultado, fue el control de los recursos de la
Indias (De Castellanos, /1589-1601/1997), el llanura y de la vertiente E de la Sierra Nevada
cronista parece describir realmente un sistema por parte de los chimila.
283
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
na), habrá de ser perceptible la simultanei- inconveniente: los grupos ancestrales chi-
dad del actual período cálido-húmedo que se mila, pertenecientes al tronco macro-chi-
inicia a finales del siglo XIX con los eventos bcha, controlaban la llanura aluvial desde
registrados en Europa, aparte de sugerir una tiempos milenarios; lo cual generaba con-
estrecha relación entre la presencia de pul- flictos ocasionalmente atenuados por rela-
sos fríos con los denominados mínimos de ciones de intercambio con los grupos tanto
Wolf (1282-1342 d.C.) y Maunder (1645- de la parte baja de Perijá como de la Sierra
1715 d.C.) relacionados con bajas o ausen- Nevada de Santa Marta (también de filia-
cias en la actividad de las manchas solares ción chibcha), donde por cierto, las prime-
(Velásquez, 2005). ras ocupaciones han sido datadas entre los
siglos VI y VII d.C. (Período Nahuange)
Con este respaldo, y ante la escasez de in- en asocio con una cerámica distinta a la del
vestigaciones paleoecológicas más foca- complejo Tairona (Groot, 1987). En cierta
lizadas (Serranía de Perijá), procedimos forma, esto podría ratificar el alcance del
a confrontar experimentalmente la infor- modelo que defiende una mayor antigüe-
mación de Frontino con los datos arqueo- dad de las incursiones proto-chibchas a
lógicos y etnohistóricos de la zona, de tal través de los valles geográficos. La pre-
forma que pudiésemos entender la manera sencia de un período cálido-seco alrededor
como se integran cuatro de las variables del siglo XI d.C., implicaría un repliegue
mencionadas: (OC: Ocupación altitudinal: de la cobertura boscosa en dirección a las
partes bajas, medias y altas de la sierra; altitudes medias de Perijá con eventuales
AP: Aprovechamiento de recursos; FC: desplazamientos desde las zonas bajas. La
Fluctuación climática; DF: Desplazamiento correlación entre Desplazamiento (DF) y
forzado) en una secuencia cronológica que Ocupación (OC) para el ancestro yuko, no
se extiende desde el año 1000 d.C (fecha hi- sólo ofrece un valor negativo sino que re-
potética para el ingreso de los grupos cari- duce el Aprovechamiento (AP) de recursos
be) hasta el presente año de 2006 (tabla 60). naturales al piedemonte de la serranía.
Esta manera de señalar nuestros resultados
no busca promover una visión fragmentada Por su parte, las evidencias arqueológi-
de los procesos históricos y paleoecológi- cas de la cueva funeraria de La Paz, ubi-
cos, es sólo el reflejo de nuestras limita- cada sobre las estribaciones de la sierra
ciones científicas y el interés didáctico por de Manaure y la banda derecha del río
hacer más perceptibles las transiciones que Chiriaimo, pueden ser reflejo de una diná-
dan lugar a cambios y adaptaciones socio- mica social que Reichel-D. (1947) consi-
culturales en la zona de estudio. dera anterior a la Fase Loma del valle de
Ranchería (s. VI a.C.): “Carecemos en ab-
SIGLOS IX-XII d.C. soluto de datos adicionales. Durante el si-
glo XVI y las épocas posteriores, la región
El análisis muestra que durante la primera del encuentro estuvo habitada por la tribu
fase (siglos IX-XIII d.C.), el patrón ances- de los tupe, que posiblemente podríamos
tral yuko (tupe-itoto) incursiona en la re- identificar con los actuales yuko y airoka
gión con el interés de aprovechar la calidad de la sierra de Perijá; pero nuestros ha-
y abundancia de recursos que ofrece la par- llazgos forman muy probablemente parte
te baja (cuenca del río Cesar), en contraste de un horizonte cultural muy anterior”. Al
con los suelos pobres y la abrupta composi- momento del hallazgo, el ajuar se compo-
ción geológica de la vertiente W de Perijá. nía de recipientes con forma globular y si-
Sin embargo, ese proyecto se topa con un lueta compuesta: ollas y botellones de base
286
López
plana, así como también, de copas manu- (/1578/1983), describe a los tupe de la épo-
facturadas con técnica de espiral. Destacan ca de la Conquista como “(..) caribes que
especialmente tres objetos colocados a la comen carne humana e son valientes gue-
derecha de un individuo en posición supi- rreros, dispuestos e pelean con macanas y
na (horizontal) y con punto de mira hacia flechas”.
el E (hacia el Perijá venezolano?). Se trata
de una especie de boomerangg de madera y Así, la revisión de fuentes muestra una co-
un artefacto con forma de propulsor ela- rrelación más significativa entre la práctica
borado del mismo material, acompañados de la antropofagia, el uso de pintura cor-
de un fragmento de totumo (Crecentia poral, el corte del cabello y una destacable
cujete) decorado con motivos incisos que resistencia bélica, con los grupos indígenas
parecen corresponder a figuras naturalistas de la llanura ubicados entre la margen de-
(ibid.). Es destacable que la materia prima recha (E) del río Cesar y la Sierra Nevada
de la cual fueron hechos, podría constituir de Santa Marta, es decir, tupes y chimilas.
un indicador paleoecológico relativo a la Como la información de archivo y los tex-
presencia y caracterización de los bosques tos historiográficos tienden a ubicar a los
hasta dicha altitud (figura 37). tupe sobre la franja izquierda (Occidental),
pues desde allí se desplaza el cacique Coro
Desde nuestro punto de vista, el material Ponaimo hacia el río Guatapurí en compa-
arqueológico de La Paz comparte rasgos ñía de sus aliados (De Castellanos, /1589-
comunes a sociedades pertenecientes a las 1601/1997) de la vertiente W de la Serranía
dos tradiciones lingüísticas: sepultura en de Perijá, se podría sugerir la hipótesis de
cuevas que también ha sido mencionado que los tupe correspondieron a grupos de
en contextos prehispánicos y coloniales filiación caribe que ingresaron a la llanu-
de la vertiente E de la Serranía de Perijá ra en una primera oleada migratoria; quizá
(Zulia-Venezuela), entre las cuencas de los mucho tiempo antes que los itotos (patrón
ríos Guasare y Palmar (Urbani et al., 2003) ancestral yuko?) y cariachiles, si tenemos
y en zonas que como el sitio mencionado, en cuenta su relativo prestigio al momento
corresponden a la dispersión de comunida- de la Conquista. Los efectos de esta expe-
des de filiación caribe emparentadas con riencia histórica pueden estar reflejados en
los actuales yuko-yukpa; lo cual incluye una aparente y ocasional asimilación étni-
a los pocos cariachiles que han sobrevivi- ca entre tupes y chimilas por parte de los
do en el municipio de El Molino (SE de la cronistas. Mientras De Orozco describe a
Guajira) (Codhes, 2006). Simultáneamente, los “guaianao” (guanao de filiación macro-
la diversificación cerámica de La Paz, tí- chibcha) como individuos: “(...) que traen
pica de grupos con notable perfil agro-al- cubierta la natura con un calabazo de la
farero, asociada a la utilización de armas misma hechura, y el cabello de la cabe-
arrojadizas (propulsores), evoca el uso de za trasquilado como fraile hasta la oreja”
objetos similares entre los muiscas duran- (de ahí el apelativo de “orejones” o “coro-
te el siglo XVI: “Estaban todas estas casas nados”), los tupe corresponden a personas
llenas de varias municiones y pertrechos; que asimismo: “(...) no traen cosa ninguna
macanas, dardos, hondas, tiraderas (...) más que un hilo por cintura (...) traen el
y otros preparamentos para la guerra” (De cabello de la cabeza trasquilado, la mo-
Castellanos, /1589-1601/1997). Por su llera y lo demás crecido, porque la mayor
parte, la Relación de los Reyes del Valle parte de ellos son crespos como negros”
de Upar del gobernador Lope de Orozco (/1578/1983/).
287
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
289
López
AÑO CONTEXTO DESCRIPCIÓN Ó REFERENCIAS
290
SIGLOS XVI-XVII
Pulso Frío-Húmedo. Luego de la violenta incursión al Valle de Upar efectuada por el
Gobernador de Santa Marta: Pedro de Vadillo (1526), se destaca la del conquistador ale-
mán Ambrosio Alfinger, quien halla una fuerte resistencia indígena en medio de conflictos
internos y una notoria diversidad cultural que se consolida desde tiempos prehispánicos. DE ALCÁCER, Fr.,
Accede a la región bordeando la costa desde la ciudad de Coro (Venezuela) hasta el Cabo de 1962.
la Vela y el puerto de La Ramada, para dirigirse a la sierra de Herrera (Marocaso, sur de la
Guajira), atravesándola seguramente por el cañón “Xaguey hediondo” sobre la ruta que más DE CASTELLAN.
tarde sería denominada Paso o Camino del “Adelantado” (por el Adelantado Alonso Luis “Recorrió toda esta comarca sembrando el estrago y la devastación /1589-1601/1997
de Lugo, quien incursionó a la zona en 1542). Es decir, no es la Serranía de Perijá la que por doquier. Quemó pueblos, asesinó en masa a los indios y los pocos
1530
atraviesa, como señala De Alcácer, (1962). Comienza otro desplazamiento indígena hacia sobrevivientes se dispersaron, unos a la Sierra Nevada y otros, en MEGGERS, B.
las partes altas de la región. El territorio original de estos grupos caribe, pudo corresponder mayor número, a la de Perijá” (De Alcácer, 1962). 1995
a un área extendida desde el NW del Cesar hasta la cuenca del río Tucuy (S). Al otro lado
de la serranía (Estado de Zulia): entre las vertientes de los ríos Guasare al Norte, hasta el MELÉNDEZ, 1982.
Araguaisá: afluente del río Santa Ana (De Alcácer, 1962; Meggers, 1995; Meléndez, 1982),
donde actualmente se localizan los pocos asentamientos yuko-yukpa. Esta relación incluye OQUENDO, 1994.
a la etnia japreria (Oquendo, 1994), etnohistórica y lingüísticamente emparentada con los
grupos chaques (ancestro yukpa?), macoaes y sabriles de los siglos XVI y XVII en territo-
rio venezolano (cuencas de los ríos Negro, Apón, Palmar y Socuy).
Regreso de Iñigo de Vasconia a Coro (Venezuela) con el botín de Tamalameque (De
Descripción de José de Oviedo y Baños (1723) : “(...) enviado por su
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
291
López
292
“ población indígena parece haber sido muy densa. En la región
“La
al sur y este de Santa Marta se mencionan en las fuentes históricas
Lope de Orozco, gobernador de Santa Marta, comisiona al capitán Alonso Rodríguez de
centenares de sitios habitados como poblaciones y ciudades, y las in-
Calleja para llevar a cabo el sometimiento de los tupe liderados por los caciques “Coro DE CASTELLAN.
vestigaciones arqueológicas atestiguan así mismo que esta región debe
Ponaimo”, “Curunaímo” y “Quiria Imo” (De Castellanos, /1589-1601/1997) [la partícula /1589-1601/1997
haber sido muy densamente poblada (...) Todos estos datos sobre la
1583 “ay” denota alguna relación con lo macro-caribe]. Esto a propósito de la controversia sobre
cultura de las tribus del río Cesar se refieren a las condiciones que
la antigüedad relativa de esas corrientes culturales (Durbin, 1977, Tarble, 1985; Meneses & REICHEL-D., G.,
encontraron los españoles durante la segunda mitad del siglo XVI.
Gordones, 2003). También se advierte algún tipo de alianza con itotos (yukos?) y cariachi- 1951.
En épocas posteriores sin embargo, observamos algunos cambios en
les (SE de la Guajira) (en: Reichel-D., 1951).
los nombres tribales y disponemos de algunos datos culturales más”
(Reichel-D., 1951)
“(..) os abeis obligado a pacificar los indios y provincias de los indios
que están de la otra banda del río Cesar nombrados tupes y totos [oni-
menyauterace?] y los de Ocanayute, Susuyute, Valle Hermoso, Sicarara,
El capitán Azuero Fernández de Acevedo, adelanta una campaña contra agrupaciones de
Valle de la Yuca [Maziraimo?], río de Toro, Valle del Capirirsa (..) y
supuestos “tupe” que según lo descrito, habitaban la zona de confluencia de la quebrada AGN, Caciques e
San Lázaro y los demás situados y poblados [en] las cordilleras de
Anime, que desciende desde la sierra en cercanías a Chiriguaná, con la ciénaga de Zapatosa. Indios, 1609.
frente al dho río de [Cosme?] (...) los gualeces [guainaos?] alçados y
1588 Teniendo en cuenta el contexto geográfico (valle del río Cesar), se debe advertir que en este
rebelados contra el real servicio respeto de aver quebrantado la paz
caso, bien podría tratarse de grupos chimila-pacabuy antes que de un patrón ancestral yuko. REICHEL-D., G.,
que tenían dada al Capitán [Bartolomé?] de Aníbal Paleólogo (...) per-
En cambio, se mencionan términos más afines como “Cayare”, “Usipano” y “Cocane Yuta” 1951.
sona que los avía reducido y allanado y poblado la ciudad de Becerril
(Reichel-D., 1951., retomando a Fray Pedro Simón. 1626).
de Campo, la qual ellos despoblaron y a los continuos asaltos se dieron
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
293
López
AÑO CONTEXTO DESCRIPCIÓN Ó REFERENCIAS
294
Diversidad cultural evidente por el lado venezolano. “Todos estos
Aparentemente, no hay mucho acoplamiento social entre tupes y “tocaimos” (chimila-to- indios, exceptuados los Aliles [NW del lago de Maracaibo. Tronco
moco) (no pertenecen a la misma familia lingüística). Desde un asentamiento anterior, son lingüístico arawak], eran conocidos con el nombre de “Serranos” o
DE ALCÁCER, Fr.,
1748 reducidos nuevamente al pueblo de Nuestra Sra. del Socorro del Tucuy, Los indígenas con- habitantes de la Sierra. Poco indica esto, es cierto; pero ya es una nota
1962.
tinuarán su avance progresivo hacia la sierra de Perijá: un nuevo retorno que en esta parte común, que hacía a los misioneros y españoles agruparlos bajo un todo
de la zona, habrá de consumarse en 1760 con la desaparición del Tucuy. genérico. ¿Existía alguna diferencia real?. No hay duda que si, aunque
no muy considerable” (De Alcácer, 1962).
El conflicto es de orden regional y no involucraba sólo a los tupe. Del
año 1747, por ejemplo, se tiene noticia de ataques a vecinos en el cami-
no San Sebastián-Atanquez al E de la Sierra Nevada de Santa Marta. En
Pulso Frío Seco. Venezuela. Las presiones de terratenientes como Juan Chourio, interesa- principio, se trata de responsabilizar a los chimila de estos agresiones:
dos en reforzar las rutas comerciales (cacao y ganadería), recrudece las hostilidades de los “[Basilio Izquierdo](...)
o salió a recorrer pr las muertes que acaecie-
indígenas en las provincias de Maracaibo y Santa Marta. Según Chourio, aquellos grupos ron executadas por indios (...) vecino de esta ciudad que recide en las DE ALCÁCER, Fr.,
“(...) ocupan más de doscientas leguas de tierra” (en: De Alcácer, 1962). Con el gran impac- orillas del Sesar, siguieron su camino dro al Garuparr [SE de la Sierra 1962.
1755
to de la resistencia indígena, el término “motilón” comenzará a ser inicialmente atribuido Nevada] cuio monte se especuló y registró y lo mismo en las cabeseras
a los grupos barí que ocupaban las vertientes de los ríos Zulia y Catatumbo, Las presiones de su río (...) no pudieron encontrar huella ni bestiario [alguna fiera] RAMOS, 2005.
de los colonos del sur de Maracaibo, estaban provocando que los ataques se extendieran al que les diese anuncio de haver transitado por aquellos parajes los in-
Norte y Oeste de la región. dios que cometieron las muertes (...) le acompañaban (...) dos indios
rastreros sicarares [Tupe-Dubey] (...) que sólo indios del pueblo de Sn
Sebastián [sanká?] pudieron ser los revestidos [disfrazados] de chimi-
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
295
López
AÑO CONTEXTO DESCRIPCIÓN
Ó REFERENCIAS
Guerra dde Independencia.
d d i Muchos h iindígenas
d son reclutados
l d dde manera forzada.d Es posible
ibl
296
que desde esta época comenzara el repliegue definitivo de los tupes hacia las partes más Venezuela. Indígenas del Cantón de Perijá (Norte de Zulia): “Los
“ pri-
altas de la serranía, dada la ausencia de misioneros, las enfermedades, las presiones del meros se conocen con el nombre de sabriles [los actuales japrería] y
ejército republicano y los conflictos internos entre estos grupos: “(...) dies y seis de ellos chaguas: aquellos en el camino que va al Valle Dupar [por el sur de la AGN, República,
1820
en las montañas huyendo de la recluta que se intentó hacer de ellos el año de 23 [1823]” Guajira], y son el inconveniente de su trafico por su carácter antropó- Indios., 1825
(AGN, República, Indios). Es difícil medir el impacto sobre el ecosistema en razón del fago, pues arruinan a quantos transitan por esa vía si son inferiores en
influjo que ejercen las condiciones climáticas a nivel global, la escasa población indígena y número y fuerza” (AGN, Indios, 1825).
laa amplitud
a p tud de tierras
t e as disponibles
d spo b es en
e toda laa serranía.
se a a.
“(...) en este territorio existen dos naciones de indios incultos; la pri-
mera en el camino del Valle Duparr [que? (...)] asciende a mui pocos, y
se nombran sabriles, ignorándose cuales sean sus vicios y costumbres
AGN, República,
[obsérvese cómo el otro reporte asevera la práctica de la antropofagia;
Informe de Ramón Charón (Venezuela) describe notoria baja de la población indígena. El Indios., 1825.
contradicción que denota aislamiento de esos grupos y poco contacto
1825 Decreto del 30 de julio de 1824 había autorizado al poder ejecutivo para propagar la “civili-
con los republicanos]. La segunda en Río Negro que se nombran cha-
zación” y “religión cristiana” entre los “indios gentiles” (AGN, República, Indios). CARRIAGE, P.
gualos, que estos tratan continuamente con los españoles [?] (..) en la
1979.
actualidad en guerra civill ” (AGN, Indios, 1825). Carriage (1979),
atribuye los conflictos internos de estos grupos a la disputa por mujeres
entre parientes consanguíneos.
“[Los motilones] (...) kunasiade [término macro-chibcha. Chimila?] es
el nombre que dan al agua; y tratando de un vocablo de muy difícil
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
“A comienzos del siglo XX, uno de los recursos naturales más busca-
Concesión Barco. El gobierno concede la explotación de los recursos petrolíferos del do por los exploradores era el caucho, materia prima en auge en el REICHEL-D., G.
Catatumbo entre las coordenadas 8º 8´ N y 9º 12´ S (límite Colombia-Venezuela) hasta el mercado mundial de ese entonces. Ramón Leandro Peñado entró en 1946.
1905
meridiano 73º W de Greenwich (Reichel-D., 1946). El desarrollo de estas actividades dará las selvas del Catatumbo en búsqueda caucho, pero se encontró con
inicio a un nuevo recrudecimiento de la violencia entre indígenas y trabajadores. manantiales de petróleo, de los que tomó muestras para examinar. De ROA, T., 2002.
su descubrimiento se apoderó Virgilio Barco Ramírez “.
297
López
298
AÑO CONTEXTO DESCRIPCIÓN
Ó REFERENCIAS
“Sin embargo, esta pacificación no menguó totalmente la hostilidad
de los Yukos, aunque en la parte colombiana se mantiene desde enton-
ces el proceso evangelizador; algunos grupos continúan su aislamien-
to y su guerreo intergrupal (...). La fundación de la misión de Tukuko
La incursión de Monseñor Atanasio Soler a los asentamientos yuko desde la población JARAMILLO,
por los capuchinos, en Venezuela, en 1945, y los contactos establecidos
de Codazzi-Cesar, señala el reinicio de otra etapa de evangelización y contacto con estos 1993.
1913 con los indígenas, favorecieron el apaciguamiento de la región, y men-
grupos, más reacios y hostiles en el marco de un conflicto también interno que comprometía
guaron las hostilidades entre estos y los “blancos”; entonces, algunos
sus avanzadas a territorio barí : sur de la serranía (Reichel-D., 1945; Jaramillo, 1993). REICHEL-D., 1945.
grupos Yukos establecieron relaciones amistosas entre sí, conviviendo
conjuntamente; por ejemplo, un sector de los Irapas lo hizo con los
Mocoares y otro de los Pishekakao con los Maracá; proceso que se
generalizó y aún sobrevive” (Jaramillo, 1993).
299
López
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
1977). Este período frío-seco coincide pues, mento en que Reichel-D. (1951), basado en
con mayores presiones demográficas a raíz el texto de Fray Pedro Simón (/1626/1981),
de la incursión de nuevos grupos, lo cual sugiere que el denominado camino o “Paso
genera e intensifica procesos intercultura- del Adelantado” por el cual se accedía al va-
les que habrán de transformar el panorama lle, corresponde a un sitio que se localiza en
de la región haciendo más frecuentes los la confluencia de los ríos Cesar y Ariguaní,
Desplazamientos (DF) en un afán por definir norte de la ciénaga de Zapatosa.
territorialidades y Ocupaciones (OC). Esto,
al igual que el Aprovechamiento de recursos Nuestro análisis muestra que esto tiene poco
(AP), parecería ser bastante significativo so- sentido en el itinerario, pues al examinar las
bre las cotas medias altitudinales de la serra- Elegías de varones ilustres de Indias (De
nía por parte de los ancestros tupe-itoto. Castellanos, /1589-1601/1997), como una
fuente merecedora de algún crédito por ha-
SIGLOS XVI-XVII ber sido su autor uno de los participantes de
la campaña con De Lugo, es posible iden-
Todo el proceso de conquista del Valle de tificar el mencionado sitio como una depre-
Upar por parte de los europeos, y el primer sión ubicada sobre el ramal de Marocaso
siglo de las instituciones coloniales que de- que se extiende desde la Sierra Nevada de
termina la fundación de la Real Audiencia de Santa Marta hasta el sur de la Guajira (“sie-
Santafé (1550), sucedió durante un período rras de la Herrera”), en un cañón o “Xaguey
frío-húmedo; con excepción de un pulso cá- hediondo” por el que desciende el curso del
lido-seco hacia ± 1583 (Velásquez, 2005). río Ranchería y el de una quebrada que en el
El gobernador Pedro de Vadillo ingresa a la texto De Castellanos ([Link].), recibe el nom-
región por la vertiente E de la Sierra Nevada bre de “Agua blanca”; la cual, bien podría
de Santa Marta (1526), cometiendo masacres corresponder a la hoy denominada quebrada
y despojos en el área comprendida entre los Agua Fría (IGAC, 2003; Global Glazetteer
ríos Vadillo (por su nombre) y Guatapurí. 2.1. 1996-2006). El testimonio es coherente
La descripción De Castellanos (/1589- al señalar que la ruta iniciada por De Lugo
1601/1997) resulta explícita al momento de desde el Cabo de la Vela en dirección sur,
corroborar nuestras apreciaciones en torno a prosigue con el acceso a este “remate bajo”
la riqueza del territorio y, a las condiciones (depresión) desde el cual, efectivamente, se
paleoclimáticas que podrían inferirse des- puede ingresar a la zona de estudio (el valle
de los diagramas palinológicos de Frontino de Upar):
(Velásquez, 2005), relativas a temperaturas
medias y vegetación de sabana: “Reposaron (...) en continuación de su viaje [desde
las gentes castellanas, por hallar abundantes el Cabo de la Vela], fue caminando por
las comidas, campos muy estendidos y za- aquellos llanos al Sur hacia la sierra de
vanas de venados y puercos proveidas, y ríos Herrera [Marocaso: sur de la Guajira],
de las sierras comarcanas, con aguas en color la cual atravesó por el remate bajo [de-
esclarecidas, y todos estos ríos. Tierra no de presión del terreno: cañón], do llaman el
calores ni de frío que con esceso no podais Xaguey hediondo [por aguas represadas?],
sufrillo”. La ruta seguida por los conquista- y quebrada que dicen de Agua blanca
dores, tanto por Ambrosio Alfinger (1530), [Agua Fria?], cuya derrota hasta nues-
como por el Adelantado Alonso Luis de Lugo tros días llaman camino del Adelantado,
(1542); no sólo define campañas de exter- por do fueron a dar a los dos ojos de cris-
minio y terror sobre la población indígena, talinas aguas [río Cesar?], aunque grue-
sino que suscita controversia desde el mo- sas, desde donde se ve la serranía fron-
302
López
tera de los indios Coronados [Guanaos: forzado (DF) es tan intenso y permanente,
costado NE de la Sierra Nevada de Santa que reduce la Ocupación (OC) a las par-
Marta] (...) confines al inhiesto y empina- tes altas neutralizando el Aprovechamiento
do cerrejón de los negros fugitivos, que (AP) de recursos sobre la llanura. A partir
un tiempo les sirvió de fortaleza; desde de 1550, año de fundación de la ciudad de
donde comienzan las llanadas del gran los Santos Reyes del Valle de Upar, ganan
valle de Upar, diversas veces en mis me- vigencia las instituciones coloniales. Una de
moriales repetido [porque fue testigo di- estas, la Encomienda, comenzará a dar un
d
recto] (ibid.) giro a las ocupaciones y las formas de apro-
vechamiento mediante treguas pactadas con
Desde allí, el “Adelantado” enfrentó con los indígenas, quienes repueblan las altitudes
violencia (terrorismo?) a los grupos indíge- medias de la serranía buscando acceder a los
nas de la región. No hay en las crónicas re- recursos de la zona baja mediante nuevas y,
ferencia explícita a la Serranía de Perijá; sin desventajosas formas de intercambio. Este
embargo podemos inferir de manera tácita, proceso actuará de manera simultánea con al-
su lugar en la cosmovisión de los conquis- gunos conflictos locales y, la inmediata resis-
tadores analizando los enunciados. Así por tencia de las poblaciones autóctonas contra
ejemplo, el cronista señala que luego de ac- la figura del encomendero, tal como aparece
ceder al valle: “(...) va corriendo Don Alonso reportado en un manuscrito de la jurisdicción
ambas sus cordilleras”; es decir, si una de de Valledupar que data del año 1663 (AGN,
estas es la sierra nevada de Santa Marta al Colonia, Caciques e Indios, rollo 11/32, f.
NW de la región, y es claro que transita por 304-883). Desde Maracaibo-Venezuela, se
un valle aluvial, luego entonces, la otra de exploran nuevas rutas comerciales que co-
las citadas cordilleras no puede ser más que necten a Mérida con el puerto de Cartagena
Perijá, en su vertiente W. Aquí se desprende a través del río Catatumbo, lo cual formali-
otro aspecto de suma importancia: la ubica- zará el intenso conflicto con los “motilones”
ción de los grupos indígenas que habitaban o patrón ancestral barí (kunaguasaya mapé y
la zona a mediados del siglo XVI de acuer- dobokubí) (Meléndez, 1982).
do a dos franjas culturales delimitadas por el
curso del río Cesar: chimila, de tradición ma- Aquellas redes de intercambio y aprove-
cro-chibcha y, tupe-itoto, relacionados con el chamiento entre la serranía, el valle del río
tronco lingüístico macro-caribe. Cesar y la Sierra Nevada de Santa Marta
que dominaban en el mundo prehispánico,
Es interesante ver que el narrador tiende a estaban vigentes a principios de la Colonia
destacar las ocupaciones ubicadas sobre las y dependían de fronteras culturales bien
laderas de ambos ejes cordilleranos, y esto delimitadas, según se deduce a partir de la
puede atribuirse en gran parte al temor de Relación de los Reyes del Valle de Uparr (De
los indígenas frente a los despojos, masacres Orozco (/1578/1983): “(...) en esta provin-
y secuestros a los que se ven sometidos por cia se hablan cuatro lenguas que son aruacos
parte de los europeos. Para el autor, la “ban- [arhuaco], itotos [yuko?], tupes [otro ances-
da” de los “Aruacos” (arhuacos) se distingue tro caribe] y guainaos [sanká?] y el traje de
de aquella donde habitaban los “Itotos y los estos guainaos es diferente, por ser conoci-
Tupes, Bubures y Guanaos”: el piedemonte y dos que traen cubierta la natura en un cala-
la vertiente W de la Serranía de Perijá (cos- bazo de la misma hechura, y el cabello de
tado opuesto de la región), que como afirma- la cabeza cortado como fraile hasta la oreja
mos, no es señalada de forma directa en las y los aruacos traen mantas blancas de algo-
Elegías. En otras palabras, el Desplazamiento dón colgando detrás y el cabello largo hasta
303
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
abajo, y los itotos traen las mismas mantas moscas [muiscas]. Son diestrísimos en el
blancas e pintadas, e los tupes no traen cosa manejo del carcaj, arco y flechas, de que
ninguna”. El contexto que genera la con- usan, pero traidores, pues no salen al des-
frontación de las descripciones, la similitud cubierto, sino en emboscadas (...) Andan
de los términos y las fuentes etnográficas, en carnes, con sólo un calabacillo, en que
indica que los “guainaos” corresponden al son introducidas las partes de la genera-
patrón ancestral sanká de la vertiente NE de ción, las ocultan. El cuerpo todo untado
la Sierra Nevada de Santa Marta, que entre de una resina llamada vija, para preser-
otras cosas: “También se hace referencia vase de la plaga de mosquitos, y con los
a ellos como los Wiwa (caliente), por ha- adornos del turbante vestido de plumas,
ber sido habitantes de las tierras bajas” pelo largo y suelto sobre el rostro [¿?],
(Botero, 1987), lo cual, aparte de constituir se hacen feroces, ayudando la guazábara
un posible remanente de la tradición basa- de voces que, después de hecho el insulto,
do en antiguas interacciones con grupos del forman (De la Rosa, /1742/1975).
valle de Upar, señala un aprovechamiento
vertical de los recursos de la sierra desde Dicho perfil, tampoco se aparta mucho de la
ocupaciones que se distribuyen en las par- caracterización que De Orozco (/1578/1983)
tes altas con acceso frecuente a la llanura hace de los ocupantes de la franja derecha
(Márquez, 2001): área donde seguramente del río Cesar (tupe); lo que permite creer en
obtenían pescado y otros productos a través la formación de un prototipo “caribe” que
de los chimila; con quienes, al igual que con discursivamente integra rasgos de varias
los tupe, parecen ser asimilados de manera sociedades indígenas o patrones ancestrales
ocasional cuando sus fronteras culturales (tupe, guanao y chimila):
y territoriales no son bien diferenciadas en
las crónicas. Incluso hacia 1747, se reportan (...) se llaman tupes porque los comen a
algunos asaltos cometidos por indígenas de los otros indios convecinos y de paz que
San Sebastián de Rábago (costado NE de la sirven a los españoles [los aruaco de la
Sierra Nevada), los cuales suplantaban a los Sierra Nevada], y por causa que tenían
chimila vistiendo sus atuendos, embijándose causa con los españoles, tenían con ellos
y “(....) rebistiéndose de sus figuras, gastan- guerra, y tupes es una generación de
do sus propios adornos con la capa falza de indios que tiene el miembro del cuerpo
la proximidad de pueblos de ellos. Uno de tuerto a una banda [aplicación de pintu-
los testigos en el proceso, afirmó que “(....) ra en un costado del cuerpo] y estos son
así mismo a oído decir siempre que dichos tupes caribes que comen carne humana
indios tratan y comercian con los chimi- e son valientes guerreros, dispuestos e
las” (AGN, Colonia, Miscelánea, rollo 001, pelean con macanas y flechas y andan
f. 285r-287r). Esta descripción remite a los desnudos y que los indios en general no
“indios Pintados” que incursionaban al va- tienen forma de pueblo ni costumbre po-
lle del Magdalena durante la primera mitad lítica [behetría: una organización social
del siglo XVIII: y territorial muy dispersa sin aparente
liderazgo] e son muy brutos, sin entendi-
(...) teniendo su habitación en las incultas miento y muy crueles, e no hablan lengua
y dilatadas montañas de Río Frío [costa- particularr [que no fuese comprendida en
do NW de la Sierra Nevada], desde don- la región].
de hacen sus correrías a la costa del mar
y a la del Río Grande de la Magdalena La información anterior también puede ser
(..) fueron tantos que aún excedían a los contrastada con el texto De Castellanos
304
López
(/1589-1601/1997): “Hay dentro del Upar alrededores si parecen haber sido escena-
muchas naciones, en las lenguas y ritos di- rio de episodios antropofágicos: “Quedó
ferentes, pero todas de fieras condiciones, Vasconia pues con seis o siete [perdidos en
y destas son los tupes más valientes, altos la Cordillera Oriental: territorio chitarero],
y de fornidas proporciones y a los cristia- y no se cuantos indios en cadena, los cuales
nos no muy obedientes”. Esto parecería degolló cruel machete para manjar infa-
corroborar lo relevante que fue para los es- me de su cena (...). Volvieron ocho indios
pañoles el movimiento de resistencia de los al momento (...) y los caribes nuevos que
tupe, así como un somatotipo que destaca la os enseño concibieron un torpe pensamien-
corpulencia de los sujetos que componían to, y fue tomar la gente comedida para que
este patrón ancestral. Es controvertido sin les sirviese de comida” (De Castellanos,
embargo, medir la veracidad de la prácti- (/1589-1601/1997).
ca de la antropofagia, que siendo evidente
en De Orozco (/1578/1983) con relación a El temor que generaba la presencia de ja-
los “tupes-caribes que comen carne huma- guares (Panthera onca) sobre la vertiente
na”, no es muy notoria en De Castellanos Occidental de la sierra de Perijá hacia la épo-
(/1589-1601/1997), donde se comprueba ca de la Conquista: “(...) los tigres han des-
que la palabra “caribe” es un genérico que poblado algunos pueblos y otras provincias
terminó incorporando dos culturas especí- despobladas de otros indios” (De Orozco,
ficas: “Demás de ser la tierra no bien sana /1578/1983), indica que el bosque seco
[propensa a agentes patógenos], antes de tropical (bs-T): remanente de condiciones
tal calor que los abraza, más al fin fueron climáticas más húmedas en 500 A.P. (1450
a provincia llana [valle del río Magdalena, d.C.) que se infieren del análisis de núcleos
SW de la Sierra Nevada], que llamaron de sedimentación en el Bajo Magdalena,
Caribes, tierra rasa, no porque allí comie- fluctuaba de acuerdo a niveles de humedad
sen carne humana, más porque defendían relativos (Van der Hammen, 1992); ofre-
bien su casa [oponiendo fuerte resistencia ciendo un panorama muy distinto al actual,
armada]”. Esta fusión de identidades se con áreas boscosas descendiendo desde la
percibe también en el hecho de atribuir a sierra hasta la llanura. Así, estas condicio-
los chimila-tomoco del SE de la Sierra de nes ecológicas que son contemporáneas de
Santa Marta (llamados “Orejones” duran- la pequeña edad de hielo (± 1300-1880 d.C)
te el siglo XVIII), el mantenimiento de un (Christy et al., 2001; Velásquez, 2005), apa-
caney grande o santuario para sus ceremo- recen etnohistóricamente asociadas a fenó-
nias religiosas denominado “el Tupe”, al menos demográficos específicos. Márquez
cual acudían incluso los chimila-pacabuy (2001) interpreta los efectos ecológicos del
de los alrededores de la laguna de Zapatosa proceso de Conquista de acuerdo a dos si-
(De la Rosa, /1742/1975). Por su parte, los tuaciones: una que conlleva la apropiación
grupos “burede” o “bubure” que Reichel- de áreas antiguamente destinadas al cultivo
D.(1951) ubica al norte de la Serranía de de especies nativas por parte de los invaso-
Perijá, y son citados a propósito de la frus- res europeos, quienes concentran la pobla-
trada expedición de Iñigo de Vasconia hacia ción e introducen especies foráneas (trigo,
Coro-Venezuela por la vía de “Cucuata”, ganado, etc); y otra en la cual el abandono
llevando consigo el botín de Tamalameque de sitios otrora explotados por los indíge-
que Alfinger obtuvo entre los indígenas; pa- nas, produce la regeneración natural de
recen corresponder al grupo ancestral barí o los bosques. De esa forma, la incursión de
“motilón” de las cuencas de los ríos Zulia los grupos caribe en la Serranía de Perijá
y Catatumbo (Norte de Santander), cuyos y el valle del río Cesar, sin duda implicó
305
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
un reajuste de los sistemas calendáricos a confían a las mujeres y a veces a sus hi-
los procesos adaptativos que consolidarían jos (...) la mayoría de estas comparten el
aquellas identidades culturales: “Un factor tiempo, además de las actividades econó-
importante en el poblamiento tardío fue el micas, con otras especiales como la cons-
predominio de ecosistemas boscosos de trucción de nuevas viviendas, los ritos de
difícil transformación y aprovechamiento, la pubertad, los de las cosechas abun-
aunque con gran diversidad biótica y de dantes y la muerte de los individuos, en
recursos potencialmente aprovechables. El particular la de los shamanes. (Sánchez,
aprovechamiento de la producción de diver- 2000)
sos pisos térmicos y ecosistemas será una
respuesta cultural adapatativa para benefi- Entre los yuko de la cabecera del río Maraca
ciarse de esta característica del país, la cual (Becerril-Cesar), con quienes trabajó
explica la ubicación geográfica de muchas Reichel-D. en 1945, el advenimiento y la po-
culturas indígenas” (ibid.). sición del plenilunio determina los momen-
tos de siembra, los rituales de género y las
La manera de calcular el tiempo y los cam- ceremonias fúnebres que implican el trasla-
bios estacionales con fines de una subsisten- do del muerto hacia “(...) una cueva solitaria
cia basada en el aprovechamiento rotatorio arriba, en un cerro alto de la Sierra Tocore,
de berbechos, recolección, pesca y caza donde centenares de momias reposan entre
montuna en la vertiente W de la Serranía de sus antepasados”. Dicha expresión cultural
Perijá, según el modelo que ofrece la etno- relaciona a los yuko con el descubrimiento
grafía yuko (Jaramillo, 1987; 1993), pudo de osamentas y cuerpos momificados en el
guardar cierta similitud con las cosmovisio- costado E de la Serranía de Perijá (Correal,
nes de los grupos étnicos caribe, los cuales, 1977, 1986; Sotomayor & Correal, 2003),
destacan la importancia de dos soles origi- permitiendo inferir que tan antiguas son las
nales que se alternan el día y la noche; uno ocupaciones en la zona de estudio.
de estos se transformó en luna al caer bajo la
seducción de una mujer-rana mítica llamada A la modificación de estos valores contribu-
Kopeko (Jaramillo, 1993; Sánchez, 2000). A yeron de forma impactante las misiones ca-
la vez que el sol domina el firmamento, se puchinas que ganaron mayor fuerza a finales
constituye como la unidad básica de un ca- del siglo XVII, y se debe reconocer que antes
lendario que asocia la aparición de algunas de ese proceso el valle del río Cesar también
estrellas con, el inicio de ciclos anuales que era escenario de un conflicto pluri-étnico
pueden subdividirse en estaciones de lluvia, donde los indígenas, como se ha insistido,
sequía o vientos: se vieron replegados a las zonas altas de la
sierra mientras huían de nuevos abusos, des-
Las actividades económicas de la etnia, pojos y actos terroristas a los que nos tiene
dirigidas a la subsistencia, dependen en tan acostumbrados la historia colombiana.
el caso de los Caribe, del clima que reina En dichas masacres, no sólo participaron los
en cada uno de los hábitats que ocuparon europeos sino también algunos cimarrones;
u ocupan, sean las sabanas de las Mesas, pues un documento del año 1571 que reposa
las orillas de los ríos grandes o pequeños, en el Archivo General de la Nación, recoge
los llanos inundables, las montañas y las testimonios acerca de un grupo de “espa-
selvas, las islas y las costas. La caza y la ñoles” y “negros” que, habían incursionado
pesca se hallan reservadas, generalmen- a la región desde el “Río de la Hacha” (río
te, a los hombres Caribe. En cambio la Ranchería) para cometer secuestros y asesi-
incipiente agricultura y la recolección se natos entre los indígenas (posiblemente tu-
306
López
pes). El testigo: “Pedro yndio ladino (...) que ción Sur, hacia las cuencas de los ríos Badillo,
sabía la lengua de los dichos yndios y la es- Guatapurí y Garapure “(...) destruyendo y
pañola”, denunció que cinco días atrás: (...) asolando con furia de rigor sanguinolento:
negros del Río de la Hacha (...) llebaron su ansimismo caciques abrazando, aunque re-
mujer (...) y al yndio que no quería caminar cuentros tuvo no muy flacos de guanaos,
le cortaron la cabeça y después acá este ha itotos y aruacos. Potentes escuadrones y
visto las poblaziones despobladas sin gente ordenanzas de pedregosas sierras abajaban”
(...) y las labranças [cultivos] sin cogellas (De Castellanos, (/1589-1601/1997). El
(...) negros y algunos españoles robando los mapa anexo a la Relación de Lope de Orozco
yndios y salteándolos , matándolos y lleván- (/1578/1983), muestra la concepción geográ-
dolos amarrados al río de la hacha (...) y vido fica de los españoles en torno a la recién fun-
cabeças y huesos de yndios muertos (AGN, dada ciudad de Valledupar, con su iglesia en
Colonia, Caciques e Indios, rollo 30/78, f. la esquina NE de la plaza (figura 38). Que
934-978) (Documento 1). espacialmente correspondería a la ciénaga de
Zapatosa aparece bajo el rótulo: “lagunas de
Pujagua”; siendo llamativo que este mismo
término (“Pujagua”), de origen macro-chi-
bcha, sea utilizado en Centroamérica para
distinguir una variedad de maíz (Zea mays)
(Pacheco, 2004); lo cual permite corroborar
la filiación lingüística de los pacabuy como
subgrupo del patrón ancestral chimila. El sec-
tor que concuerda con la Serranía de Perijá,
es denominado como “sierras de la banda del
Documento 1. Testimonio que hace refe- sur” sin que se destaquen o localicen asenta-
rencia a masacres y secuestros entre la po- mientos indígenas. Daría la impresión de que
blación indígena del valle de Upar (1571): nuestra zona de estudio no hubiese sido muy
“(..) negros y algunos españoles robando relevante en la cosmovisión hispánica; ni si-
los yndios (...) y llevándolos amarrados al quiera los documentos cartográficos del siglo
río de el hacha” (AGN, Colonia, Caciques XVIII como el de Buenaventura de Flotas y
e Indios, rollo 30/78, f. 937). Sepúlveda (Meléndez, 1982), que en cam-
bio si indica las ocupaciones de la vertiente
Nuestra hipótesis define la localización de E de Perijá-Venezuela y, el mapa que señala
los grupos ancestrales del valle del río Cesar las rutas desde Riohacha hasta Maracaibo
y la Serranía de Perijá, en cuanto a que, los (1753) (AGN, Mapoteca 6, Ref. 93), seña-
“aruacos” evidentemente corresponden a los lan la presencia de agrupaciones humanas en
ancestros de los actuales ika que habitan la esa parte de la región. El hallazgo de restos
vertiente meridional de la Sierra Nevada de óseos en la cueva Tshkapa de Mesa Turik
Santa Marta, y que opusieron escasa resis- (Estado de Zulia-Venezuela), los cuales apa-
tencia bélica durante la avanzada conquis- recen asociados a una fecha de C14 que los
tadora: “(...) otros indios convecinos y de ubica en ± 1660 d.C., fundamentan arqueo-
paz que sirven a los españoles” (De Orozco, lógicamente unas ocupaciones que parecen
/1578/1983); y que los “guanao”, incursiona- estar relacionadas con coyamos y macoaes,
ban sobre el mismo territorio de los actuales al tiempo que otros vestigios localizados en
sanká del costado NE, pudiendo haber entre Santa Cresta (río Socuy) harían pensar en los
estos una conexión genealógica: Ambrosio sabriles o patrón ancestral japreria (Urbani
Alfinger se dirige al valle de Upar en direc- et al., 2003).
307
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
vesado” al menos tres veces; afirmando que retornar a la libertad omnímoda que antes
para aquella época: “(...) muchos indios en tenían”, afirma De Alcácer (ibid.). Uno de
este valle [de Upar] se han levantado, hu- estos, Jaime Baz, sostiene una disputa con
yendo de las encomiendas y han ido a parar indígenas del Tucuy a raíz de los perjui-
a los coyamos [tocaimos o chimila-tomo- cios que su ganado hacía en las sementeras
co], los cuales residen allí con este título”. (AGN, Colonia, Caciques e Indios, rollo
Como efecto de la incursión de los capuchi- 44/78, f. 390-508). Esta dinámica tuvo efec-
nos hacia las zonas altas, se fueron creando tos más contundentes en la llanura con la
rutas alternas que conectaban la llanura de fusión de grupos chimila y su paulatino re-
Maracaibo con nuevas poblaciones tales pliegue en dirección NW. El mejor ejemplo
como Sicarare de Tocaimos (1738), Santa lo constituye el colapso de la identidad pa-
Ana de los Tupes y Nuestra Señora del cabuy (de la ciénaga de Zapatosa); luego de
Socorro del Tucuy (1748-1760). En aquel que discursos institucionales condenaran la
mismo año (1738), el padre Francisco de asistencia de estos indígenas al santuario de
Cartarroya publicó su Vocabulario de algu- El Tupe, en zona ocupada por los tomoco:
nas voces de la lengua de los indios motilo- “(...) y por remediar esta superstición, en
nes, que sólo fue redescubierto hasta 1947 los ya reducidos, se demolió aquel pueblo,
en la Biblioteca de la Academia Nacional agregándose los pocos indios que ya había
de Historia de Caracas, para luego transfor- en él al del Peñón, para que el religioso cura
marse en la obra referencial que permitió que allí reside, los tuviese sujetos” (De la
distinguir la filiación lingüística de los gru- Rosa, /1742/1975). Desde el año de 1705, el
pos yuko y barí (De Alcácer, 1962; Reichel- Obispado de Santa Marta venía manifestán-
D., 1960), que como dijimos, fueron ho- dose con relación a la necesidad de reducir
mogeneizados etnohistóricamente bajo la y, conquistar “espiritualmente” a estos gru-
categoría “Motilón”. pos (AGN, Colonia, Miscelánea, tomo 85,
f. 45-49).
Los acontecimientos históricos ligados a
la efímera existencia de esos pueblos tiene Este período está caracterizado por
que ver mucho con la poca afinidad cultural Desplazamientos (DF) más frecuentes que
entre los grupos indígenas que fueron con- de todas maneras, permitieron estabilizar
centrados, pues en 1740, las rencillas entre las Ocupaciones sobre las altitudes medias
tocaimos (chimila-tomoco de filiación ma- de la vertiente W de la serranía (OC): “(...)
cro-chibcha) y tupes (de filiación macro-ca- los indígenas encontraron de nuevo refugio
ribe) de Sicarare, propiciaron la muerte del en la Serranía de Perijá cuando el peso de
padre Antonio de Todolella en un ritual an- la explotación colonial ejercida a través de
tropofágico: “(...) asaltaron la residencia del los encomenderos se hacía insostenible”
padre; lo asesinaron y luego se lo comieron” (Ramos, 2005). El nuevo modelo econó-
(De Alcácer, [Link]). El proyecto del Tucuy mico en el que se destaca una intensiva ex-
contó con la ventaja del buen entendimien- plotación del palo de tinte (Haematoxylum
to entre acanayutes y pampanillas (antiguos brasileto) (AGN, Impuestos Varios-Cartas,
itoto?); aunque en este caso permaneció vi- tomo 9, f. 489.498), redujo una buena par-
gente un impulso incontenible por retornar te del ancestro yuko a “pueblos de indios”
a la sierra de Perijá como un espacio posi- fundados en el piedemonte. Mientras el
blemente ligado a, concepciones míticas y Aprovechamiento de recursos en la sierra
a formas tradicionales de subsistencia que tiende a disminuir de manera notoria (AP),
se resistían a desaparecer bajo las presiones condiciones climáticas frías-húmedas que
de los nuevos hacendados: “(...) quisieron habían dominado toda la fase anterior (si-
310
López
Una faceta distinta del proceso de célebre autor de María, y quien hizo explo-
Independencia que no ha sido suficiente- raciones en el antiguo Estado del Magdalena
mente explorada, permite descubrir el reclu- a finales del siglo XIX, consideraba que los
tamiento forzado al que estuvo sometido el “motilones” de la “cordillera oriental del
patrón ancestral yuko, y su consecuente refu- Valle Dupar” (Perijá) habían surgido de la
gio en las montañas de Perijá: “(...) huyendo “mezcla” de los antiguos tupes, itotos y aca-
de la recluta que se intentó hacer de ellos el nayutes citados por De la Rosa (/1742/1975),
año 23 [1823]”, se comenta por el lado ve- y que lingüísticamente, presentaban diferen-
nezolano con relación al pueblo de Santa cias con los grupos indígenas venezolanos.
Bárbara (AGN, República, Indios, legajo Tanto él, como Felipe Pérez, nos ofrecen un
1, f. 1028-1031). Un debilitamiento notorio panorama más afín con la etnografía actual,
de la actividad misional va ligado a la des- pues se descubre que el genérico “motilón”
integración de poblaciones extendidas sobre impuesto por la lucha contra los barí en la
la vertiente E de la sierra, donde los sabri- última mitad del siglo XVIII, había enmas-
les o patrón ancestral japreria, comenzaban carado un conjunto de variantes dialectales
a ser identificados “(...) por su carácter an- y territoriales que estos pioneros designan
tropófago, pues arruinan a quantos transitan como: “sacaraes”, “sicarares” y “yukures”.
por esa vía [la de Sinamaica-Valle Dupar]” Se recordará que el grupo “Sicarara” apa-
d Es difícil precisar lo que entonces
(ibid.). rece nombrado en un manuscrito de 1609
ocurría en el lado contrario (vertiente W), que hace referencia a los pueblos “(...) si-
pero es seguro que también allí, los nuevos tuados y poblados en las cordilleras” (AGN,
gobernantes buscaron imponer su política Colonia, Caciques e Indios, rollo 66/78, f.
etnocéntrica sobre los “indios incultos” a 809r), mientras que la palabra “yukure”, nos
quienes se refiere un documento fechado el ha conducido nominalmente a los “yuko” de
30 de enero de 1825: “(...) autorizando al po- la Serranía de Perijá, o al menos a una de
der executivo de la República para promover sus parcialidades (figura 40). Isaacs vincula
la civilización y propagación de la Religión el repliegue definitivo de estos indígenas ha-
Cristiana entre los indios gentiles” (AGN, cia las zonas altas de la sierra, con abusos y
República, Indios, legajo 1, f. 1016-1018). actos terroristas que se remontan a la primera
Paradójicamente, la resistencia cultural indí- mitad del siglo XIX. Su preocupación en tor-
gena halló un escenario en medio de la crisis no a los efectos sociales de estas injusticias
demográfica y territorial, aunque Márquez lo convierte en un visionario:
(2001) no distingue transformaciones signi-
ficativas en el ecosistema que sean atribui- (...) un absurdo y caro sistema de admi-
bles al proceso independista. nistración, socaliñas fiscales, torpes abu-
sos, vicios que los mercaderes importan
Al generarse la ruptura con las zonas bajas y estimulan, los irritan, los embrutecen y
de la región debido al incremento de las los envenenan. Si no se acude muy pronto
apropiaciones por parte de colonos y terra- a combatir el mal, trascurridos cuarenta
tenientes, no sólo continúa lo que Meléndez o cincuenta años, casi toda la antigua
(1982) y Viloria Petit (2002) denominan en Provincia de Santamarta será desierto te-
sus propios términos: la “tragedia motilona”, mible, dominio de indígenas ya implaca-
sino que al haberse suscitado ocupaciones bles y feroces (...) desde 18466 [la Serranía
más prolongadas en la serranía, comenzará de Perijá] es refugio del resto de los ito-
a ser perceptible la diversidad grupal del an- tos, tupes y yukures reunidos, y su posi-
cestro yuko a través de los primeros registros ción terrible, todo a causa de las cruel-
etnográficos. Jorge Isaacs (/1884/1951), el dades hórridas cometidas entonces por
315
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
Desde la perspectiva estatal, el territorio “mo- nunca imaginaron los antiguos habitantes de la
tilón” estaba comprendido entre los distritos de cuenca del río Cesar y la Serranía de Perijá, ya
Jobo, Palmira, Espíritu Santo y Becerril; pero que, pese a los conflictos sociales, la movili-
desde 1871, el Estado del Magdalena había ce- dad, la reestructuración de identidades y demás
dido la Serranía de Perijá y la Sierra Nevada de aspectos que pudieron condicionar los sucesos
Santa Marta al gobierno de los Estados Unidos históricos de los últimos mil años, la oferta na-
de Colombia, debido al “fracaso” que tuvo su tural mantuvo durante todo ese tiempo mayor
programa de “civilización” de los naturales. representación frente a las acciones políticas:
Entonces la política estatal cedió terreno al de-
sarrollo de una nueva etapa de la actividad mi- La experiencia y el conocimiento de la
sionera por parte de los capuchinos, así como naturaleza de los habitantes prehispáni-
también, al arribo de exploradores, naturalistas cos del continente se había traducido en
y empresarios. Estos proyectos se verán obs- formas de control y adopción con relación
taculizados durante la Guerra de los Mil Días al ambiente, las que se perdieron en parte
d pero ya desde antes, era
(1898-1901) (ibid.), por la destrucción de estas civilizaciones
claro que el paradigma “motilón” se resistía a y por la aculturación sufrida (...). Ello no
desaparecer. Con la apertura de una vía comer- quiere decir que no hayan afectado el me-
cial que uniese al Catatumbo con el Valle del dio ambiente. Algunas civilizaciones de-
Magdalena, se desencadenó un nuevo y duro cayeron e incluso desaparecieron por el
conflicto con los barí kunaguasaya o “moti- agotamiento de los recursos de la tierra.
lones bravos”, que dejó huella en la memoria Factores naturales y particularmente de
a raíz de los frecuentes ataques de que eran relaciones sociales condicionaron estos
víctimas los trabajadores (Reichel-D., 1960). hechos, pero en términos generales se
Y reduciendo al olvido las observaciones de puede afirmar que las relaciones hombre-
los primeros etnógrafos, aquel genérico vol- naturaleza fueron mucho más armónicas
vió a incorporar a los “yukure” otorgándoles (Gligo & Morello, 1980).
el apelativo de “motilones mansos”; expresión
que según Jaramillo (1993), no es acorde con El siglo XX nace al tenor de una economía in-
la gran resistencia cultural que estos grupos ternacional soportada tecnológicamente y con
mantuvieron a lo largo de su historia. La ca- amplia demanda de recursos no renovables en
racterización de la fase siguiente, constituye el América Latina. El 16 de octubre de 1905 el
epílogo de nuestros resultados. estado colombiano protocoliza la Concesión
Barco, mediante la cual, se permite la explo-
SIGLO XX HASTA LA ÉPOCA ACTUAL tación de recursos petrolíferos entre las coor-
denadas 8º 8´ N y 9º 12´ S (límite Colombia-
En Europa, el Óptimo Climático Medieval Venezuela) hasta el meridiano 73º W de
(Medieval Warm Period) d y la Pequeña Edad Greenwich (Reichel-D., 1946; Roa, 2002). Al
del Hielo ((Little Ice Age) son cosa del pasado favorecer intereses particulares, dicha inicia-
en la medida que las temperaturas globales tiva acentuaba el conflicto con los territorios
van presentando un notorio incremento; ho- barí-kunaguasaya en ambas fronteras. En el
rizonte que indudablemente se acentúa con el mismo año que tenía lugar la caducidad de la
auge de las industrias masivas, la contamina- Concesión y su hábil traspaso a socios inter-
ción, la explosión demográfica y sobre todo, nacionales (1918) (Roa, [Link].), el explorador
el aprovechamiento indiscriminado de los re- Theodor de Booy de la American Geographical
cursos naturales (lo cual preferimos denomi- Society, realizaba una aproximación científica a
nar: Explotación). Nos ha correspondido vivir Perijá siguiendo la ruta que delimitaba los dos
en un período cálido-húmedo que de pronto, vertientes de la serranía. (Hitchcock, 1954). En
318
López
el primer Departamento del Magdalena, que No obstante, igual que en los siglos prece-
entonces incorporaba la antigua Provincia de dentes el discurso científico obró de manera
Valle de Upar (que sería Departamento sólo subordinada a la semiótica del poder, ya que
hasta 1967), se había presentado un repunte de paradójicamente, la representación “motilona”
las actividades misioneras entre 1910 y 1913, sobrevivía en los textos etnográficos: “El nom-
cuando Monseñor Atanasio Soler logró entrar bre “motilón”, es decir, “los de pelo corto”, se
en contacto con los “yukure” desde la pobla- podría aplicar al grupo yuko puesto que prac-
ción de Codazzi. Se afirma que para entonces, tica verdaderamente esta costumbre. El grupo
estos grupos venían manifestando alguna hos- yuko es puro karib, y es este el conocido desde
tilidad contra los occidentales, e incluso con los la época de la Conquista por su belicosidad
barí-kunaguasaya dado su progresivo avance [¿?]” (Reichel.-D, 1946.). De esa forma, la no-
hacia el Sur de la Sierra; lo cual implicó trans- ción de conflicto con los barí también se hizo
formaciones en las formas de organización so- extensiva a los yuko, atribuyéndoles muchas
cial mediante la existencia de normas de paren- acciones violentas en las cuales no estaban
tesco y matrimonio donde la escasez de sujetos comprometidos; tal como sucedió con un grupo
femeninos, por lo menos hacia la primera mi- barí kunaguasaya mapé asentado en cercanías
tad del siglo XX (Reichel-D., 1945; Carriage, al río Ariguaisa (Estado de Zulia-Venezuela),
1979; Jaramillo, 1993), devenía en “guerras” que aparentemente remontó la sierra de Perijá
locales entre hombres consanguíneos y raptos siguiendo la misma ruta de los misioneros ca-
d Como
de mujeres sobre territorios barí (ibid.). puchinos, para descender a una hacienda del
advertimos, el término yuko (“gente del mon- Tocuy (área yuko entre Becerril y la Jagua de
te”?) emanó desde su mismo contexto social Ibirico) donde sus miembros asesinaron a un
a través de la etnografía. Entre 1943 y 1946, trabajador y, procedieron a descuartizarlo. La
los esposos Richel-Dolmatoff efectuaron labo- inculpación a los yuko no prosperó luego de
res de terreno con estas poblaciones y dieron a examinarse las flechas utilizadas y las descrip-
conocer varios aspectos de una tradición cultu- ciones de los atacantes (Reichel-D., 1960). Así,
ral, escondida entre los valles interiores de la la obra Fray Antonio De Alcácer (1962), que
sierra: en realidad versa sobre los “motilones autén-
ticos” (barí), responde a una situación crítica
Cosecha y sembrado son siempre dirigidas en el panorama social colombiano: “La causa
por la posición de la luna, y la primera cons- de esta reducción del área motilona hay que
tituye además un rito especial de los hom- buscarla en el despiadado modo de proceder
bres del cual las mujeres están excluidas de muchos colonos que por la fuerza, han ido
(...) Instrumentos de agricultura son com- desalojando a los legítimos dueños de aque-
pletamente desconocidos y para sembrar se llas tierras; y no antes, en épocas más o menos
sirven únicamente de un corto palo agudo oscuras, o así catalogadas, sino recientemente
para colocar la semilla en el suelo (...). Las y, por desgracia, aún hoy día”. Este autor con-
mujeres usan únicamente un pequeñísimo sidera que la intensidad del Desplazamiento
guayuco o taparrabos del mismo material (DF) y la expropiación de los indígenas, venía
pendiendo de una tela de fiquee [pampani- siendo más alta a mediados del siglo XX que
lla?] y una pieza rectangular de tela como como lo fue durante la Colonia. Bajo estas cir-
capa que cuelga a sus espaldas amarrada cunstancias, los yuko finalmente intensificaron
al cuello (...). [luego de los funerales] Sobre las Ocupaciones (OC) sobre cotas que tienden
la tumba se colocan durante tres días el a superar los 2300 m.s.n.m., haciendo difícil el
arco y las flechas del muerto, la piedra de Aprovechamiento (AP) de los recursos en la
moler, su mochila y si se trata de una mujer, medida que el ecosistema, se pone bajo ame-
el collar de semillas (Reichel-D., 1945). naza con el deterioro de la cobertura boscosa
319
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
y los procesos de aculturación a los que se ven la cordillera de la otra banda del río Cesar du-
expuestos los indígenas en su contacto con el rante los siglos XVI y XVII, han estado incur-
blanco: sionando violentamente en la llanura; según
afirma la prensa:
La modernización de las pautas alimenti-
cias cada día se presenta como un hecho, Para no morir de hambre, los aboríge-
con la incidencia que trae en la conser- nes de la etnia Yukpa, asentados en la
vación del ciclo anual. Además, la dieta Serranía de Perijá, en el Cesar, están
tradicional resulta afectada por la asimi- robando y asesinando a los colonos de
lación de los gustos del “blanco” y por la región, ante el abandono de que están
la introducción de la cría de animales siendo víctimas por porte del Estado, de-
domésticos, o del cultivo comercial que nunció la asesora de paz del departamen-
permite la compra de alimentos en las to, María Victoria Barreneche (...) En lo
tiendas. Esta modificación ha obligado a corrido de este año los indígenas han ase-
los Yuko a emplearse como obreros en las sinado a siete colonos porque opusieron
haciendas vecinas o en las misiones. Los resistencia para que no les robaran sus
indígenas que viven aún en sitios alejados bienes. La asesora de paz afirma que esta
a estos centros de cambio, han ido acep- comunidad está muriendo de hambre y
tando en mayor o menor medida las téc- por eso se ha visto obligada a irrumpir
nicas y la vida campesina de los colonos en las fincas de los colonos para buscar
vecinos (Jaramillo, 1993). alimentos (Caracol Noticias, 2006).
Sólo hasta el año de 1977 termina de oficia- El año anterior, la política de Seguridad
lizarse la creación de las reservas de Iroka y Democrática había destinado otro contingente
Sokorpa en el municipio de Codazzi-Cesar, y militar para que iniciase un nuevo proceso de
en su momento, Jaramillo (1987; 1993) esti- pacificación al W de la sierra. Si la “tragedia
ma una población yuko compuesta de 1172 motilona” alude indirectamente a los yuko, es
indígenas distribuidos entre los asentamientos claro que se trata de una historia de larga du-
de San José de Oriente, Sicarare, Casacara y ración, pues el comunicado de la Presidencia
Maraka, que prácticamente, son los mismos de la República expedido el 3 de septiembre
que cita el compromiso de pacificación de las afirma que: “Con una inversión de 35 mil mi-
“tribus” de Becerril del Campo (1609) (AGN, llones de pesos el Gobierno Nacional activará
Colonia, Caciques e Indios, rollo 66/78, f. un Batallón de Alta Montaña en la Serranía de
807-845). De Alcácer (1962) había calcula- Perijá (Cesar), el cual tendrá como objetivo
do una población de 1500 individuos, lo cual neutralizar el accionar de los grupos terroris-
denota cierta estabilidad demográfica a pesar tas que operan en la región. (...). «Que esos
de que Reichel-D. (1960), señala procesos de bandidos no sueñen que van a seguir refugia-
escisión y fusión étnica; es decir, mientras dos en el Perijá, bajando en los planos de La
los sokorpa parecían haberse segregado de Guajira y del Cesar a secuestrar a la gente”,
los maraka, era evidente que los tukushmo señaló el mandatario»” (Presidencia, 2005).
se habían agregado a los iroka movilizándo-
se desde la quebraba Candela, al norte del río CONCLUSIONES
Casacara. Así, con el recrudecimiento del fe-
nómeno del narcotráfico, las acciones arma- El análisis de estas descripciones en función
das de grupos ilegales y la consecuente expro- de los daños ecológicos que en la Serranía
piación de territorios indígenas y campesinos, de Perijá, han reducido la vegetación nati-
los descendientes de los itoto que habitaban va a pocos enclaves que se concentran al
320
López
oriente de Manaure (Cesar) y Cerro Pintado obliga a discutir la tesis de Reichel-D. (1947)
(La Guajira), entre los 0 y 2000 m.s.n.m. y Carriage (1979), en el sentido de proponer
(Anónimo, 2006, Jaramillo, 1993), permi- a los “tupe” como antepasados directos de
te distinguir de forma reiterativa la impor- aquellas comunidades. Tanto su ubicación
tancia del componente etnohistórico en los geográfica (“situados y poblados [en] las cor-
estudios de impacto ambiental (EIA) y la dilleras”), pertenencia al tronco lingüístico
formulación de los respectivos planes de macro-caribe, expresiones culturales (sepul-
manejo (PMA). Es necesario pensar en el tura en cuevas, atuendo, etc.) e indicadores
desarrollo de una línea base que ofrezca un craneométricos (dolicocefalia característica),
perfil bidimensional de la problemática, que hace más factible una correlación genealógi-
no se fundamente de manera exclusiva en ca con los itoto, al tiempo que se infiere un
criterios analógicos, unidireccionales y sin- parentesco cultural entre estos y los tupe de
crónicos. Desde el campo epistemológico, acuerdo a sus alianzas en momentos de con-
se ha venido insistiendo mucho para que flicto: “(...) vendrán itotos y los cariachiles [a
el concepto de “reversibilidad”, el proceso combatir al lado del cacique Coro Ponaimo]”
objetivador del sujeto deja huella en el ob- (De Castellanos, /1589-1601/1997). No obs-
jeto, supere la idea clásica de una relación tante, el relativo control que los tupe habían
unívoca y escindida entre las dos instancias: alcanzado sobre la margen derecha (E) del río
el sujeto (en este caso, quien se aproxima y Cesar en tiempos de la Conquista, puede atri-
reelabora culturalmente el entorno natural) buirse a una incursión más temprana de estos
y el objeto (el entorno natural y el reflejo de grupos al valle (anterior al siglo VI a.C?), a la
sus relaciones implícitas): “(...) los sistemas cual habría seguido la del patrón ancestral ito-
puramente vivientes [naturales] pueden mo- to (entre los siglos XII-XIII d.C.) (figuras 36,
delar el organismo o sistema, pero no tanto 37 y 38). Posiblemente, esto tenga que ver con
el medio o el ecosistema. En cambio, los el uso de un término que desde la perspectiva
sistemas hablantes [culturales] pueden con- europea, denota la condición de “esclavo” o
trolar, pueden modelar también el medio” “enemigo” entre los caribe (“itoto”); pudien-
(Ibáñez, 1994). La causa del actual deterio- do haber constituido un genérico que incorpo-
ro ecológico en Perijá, no debe atribuirse rara diferentes grupos de la sierra (sicarares,
exclusivamente al sistema de tala y quema casacaraes, etc.). La región fue escenario de
practicado por los yuko, sino más bien, a interacciones culturales y comerciales con los
la crisis de un modelo de verticalidad que chimila (filiación lingüística macro-chibcha),
implica el aprovechamiento e intercambio quienes a la llegada de los ancestros tupe-ito-
de recursos naturales entre los pisos térmi- to controlaban el acceso a los recursos de la
cos (Langebaek, 1987), tal como sucedía llanura: razón de eventuales conflictos. Entre
en épocas prehispánicas entre el valle del finales del siglo XVII y la primera mitad del
río Cesar (el río Opompotao de los tupe) y XVIII, aquel denotativo pierde vigencia y
la vertiente W de la serranía. Desde estos se dice que la zona meridional de Perijá está
parámetros se pueden esbozar las siguientes ocupada por los “Pampanilla” (De la Rosa,
conclusiones: /1742/1975): “Estos indios son tan mansos y
tan joviales, que pasan a alarbes, pues si se
1. El patrón ancestral de los actuales yuko que les manda una cosa, hacen otra contraria”.
habitan la Serranía de Perijá, corresponde con Aunque una relación genealógica con los ito-
los grupos “itoto” que aparecen citados en las to es muy probable, algunos datos etnohistóri-
crónicas de los siglos XVI y XVII y en va- cos y bioantropológicos apuntan a cierto nexo
rios documentos de archivo (AGN: Archivo macro-chibcha que por ahora no estamos en
General de la Nación). Esta argumentación capacidad de entender. En cambio, nuestras
321
Etnohistoria y ocupaciones de la Serranía de Perijá
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Rangel-Ch. & Arellano-P
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Ecosistemas de Perijá
are growing out of their geographical lim- expuso Rangel (2004a), el fundamento
its. Among these patches appears: variant of conceptual de la aproximación para defi-
scrubs dominated by Hypericum strictum, nir los ecosistemas, es la caracterización
and Hypericum baccharoides variant with jerárquica de la vegetación (sintaxono-
terrestrial herbs dominated by Lourtergia mía) que guarda estrecha similitud con
stoechadifolia, variant of the high stem-ro- los enunciados teóricos de Mann (1964),
settes with Libanothamnus occultus and the por cuanto las unidades básicas, ya sean
variant dominated by the low stem-rosettes asociaciones o alianzas, poseen: compo-
of Espeletia perijaensis. In the lower para- sición característica de especies, ocupan
mo region (subparamo) the ecosystems are un espacio vital definido (corología), pre-
dominated by bamboo-species mixed with sentan equilibrio poblacional dinámico
scrubs, alliance Hyperico stricti-Chusquion (relaciones de abundancia, dominancia),
tessellatae, by the terrestrial herbs domi- independencia energética y muestran per-
nated by Lourtergia stoechadifolia (allian- manencia en el tiempo.
ce Achyroclino satureoides-Lourtegion
stoechadifoliae) and by low stem-rosettes En síntesis, el enfoque que se le da a la
of Espeletia perijaensis. Ecosystems aproximación se basa en la variabilidad
dominated by the high stem-rosettes with topográfica de la alta montaña, y sobre
Libanothamnus occultus and by the low esta plataforma se ensamblan los compo-
stem-rosettes of Espeletia perijaensis are nentes básicos como el esqueleto vege-
established in the middle paramo region. tal con los tipos de vegetación, varios de
estos pueden reunirse en una formación
INTRODUCCIÓN y también en la flora asociada se hace
referencia a los grandes grupos (angios-
El enfoque metodológico que se sigue en permas, criptógamas). En el componente
este capítulo se basa en las contribuciones animal igualmente se hicieron aproxima-
de Van der Hammen (1977, 1984, 2005), ciones sobre riqueza de mamíferos, aves,
que se fundamentan en la caracterización reptiles, anfibios y mariposas. Las con-
de unidades ecológicas según el compo- diciones del sustrato se relacionaron con
nente vegetal, las unidades de terreno, la geología, el tipo de rocas y los suelos,
geomorfología, geología, suelo, aspectos y las consideraciones sobre el clima se
climáticos e historia natural o dinámica efectuaron con base en el análisis de la
de la vegetación en el tiempo. Rangel temperatura y la precipitación (monto
(1990) con base en los lineamientos teóri- anual, medias, balance hídrico), como
cos de Mann (1964) extendió la propuesta lo realizó para el Chocó biogeográfico
de Van der Hammen incluyendo aspectos (Rangel, 2004a).
sobre el componente animal (riqueza y
función trófica), y la riqueza de la flora. METODOLOGÍA
En los últimos años, el autor aplicó esta
aproximación metodológica para definir El parámetro básico de división de la fran-
los ecosistemas del Chocó biogeográfi- ja de alta montaña es la altitud; se con-
co (Rangel, 1990; 2004a) y para plantear sideran entonces la región andina con su
programas de zonificación y manejo am- franja alta entre 2600-3000 m y la región
biental en áreas de páramo de la cordi- paramuna con las franjas del subpáramo
llera Oriental (Rangel, 2004b). Como lo o páramo bajo (3000-3500 m) y páramo
330
Rangel-Ch. & Arellano-P
medio (>3500 m). En la franja altoandina Con base en el esquema anterior es factible
el esqueleto vegetal básico son los bos- encontrar varias situaciones actualmente,
ques con al menos un estrato arbóreo, un como:
dosel con más del 50% de cubrimiento
sobre el área y un sotobosque y estratos a. Ecosistemas con esqueleto vegetal con
bajos vigorosos y con elementos típicos buen estado de conservación arraigando
de la zona. En la vegetación abierta del en localidades situadas en sus límites al-
páramo el esqueleto básico lo representan titudinales naturales de distribución; por
las alianzas fitosociológicas que pueden ejemplo, ecosistema de los bosques de
tener varias asociaciones o tipos de ve- Hesperomeles ferruginea en áreas entre
getación. En casos muy particulares de- 2800 y 3000 m.
bido a las condiciones ecológicas se toma b. Ecosistemas con esqueleto vegetal in-
como esqueleto básico una asociación tervenido o transformado y con otros
como en el caso de los frailejonales do- tipos de vegetación que cubren más del
minados por Espeletia perijaensis y por 25% del área de muestreo. Esta condi-
Libanothamnus occultus. ción se presenta en límites altitudinales
naturales, para el caso de los bosques de
En la figura 42 se muestran las relaciones en- Hesperomeles entre 2800 y 3000 m.
tre los componentes bióticos y las unidades c. Ecosistemas con esqueleto vegetal con
de terreno (suelo, clima, geología). buen estado de conservación arraigando
en localidades situadas en límites altitu-
dinales de su distribución no naturales;
por ejemplo, ecosistema de los bosques
de Hesperomeles ferruginea en áreas en-
tre 3200 y 3300 m. En este caso no nos
referimos a un ecosistema sino a una va-
riante.
Sturnira lilium, Sturnira ludovici y Uroderma aurulenta, Tangara heinei, Tangara xantho-
bilobatum (Phyllostomidae), Aotus lemurinus cephala, Tangara cyanicephala, Piranga leu-
griseimembra, Alouatta seniculus seniculus, copteraa y Chloros pingus opthalmicus ponsi.
Ateles hybridus hybridus y Cebus albifrons En Emberizidae, figuran Athlapetes rufinucha
(Cebidae), Cerdocyon thous y Speothos ve- nigrofrons, Athlapetes torquatus, Pheucticus
naticus (Canidae), Herpailurus yagouaron- chrysopeplus y Tiaris obscura, en Ciconidae
di, Leopardus pardales y Leopardus wie- conn Mycteria americana, de Cuculidae con
dii (Felidae), Eira barbara (Mustelidae), Crotophaga ani, Corvidae con Cyanocorax
Nasuella olivacea, Potos flavus y Procyon affinis y Cyanocorax yncas. En Cotingidae
cancrivorus (Procyonidae), Tremarctos orna- aparece Tytira semifasciata; en Formicaridae
tus (Ursidae), Mazama americana (Cervidae), Formicarius rufipectus; en Ramphastidae
Tayassu pecari (Tayassuidae), Sciurus gra- Aulacorhynchus prasinus y Aulacorhynchus
natensis (Sciuridae), Heteromys anomalus calorhynchus y en Trogonidae a Trogon per-
(Heteromyidae), Mus musculus y Rattus rattus sonatu. En Turdidae aparece Myadestes ralloi-
(Muridae), Oryzomys albigularis y Oryzomys des venezuelensis y en Icteridae Psarocolius
talamancae (Sigmodontidae), Coendou bi- angustifrons, Falconidae con Micrastur rufi-
color bicolor (Erethizontidae), Dasyprocta collis de Ramphastidae con Aulacorhynchus
punctata (Dasyproctidae), Cuniculus paca prasinus y Aulacorhynchus calorhynchus
y Cuniculus taczanowskii (Cuniculidae), (Rangel, 1997)
Hydrochaeris hydrochaeris (Hydrochaeridae) Riesgos-Erosión: Erosión de moderada a
y Sylvilagus floridanus (Leporidae). Aves: muy ligera.
se encontraron 53 especies, entre las cua- Superficie representativa (área) (ha) y
les aparecen Geotrigon montana, represen- porcentaje: 575,066 \ 1,97%.
tantes de Trochilidae como Phaeothornis
longirostris susurrus, Dryfera ludoviciae, En el área de distribución de los ecosistemas
Campylopterus falcatus, Colibri thalassi- de los bosques altoandinos conservados es
nus cyanotis, Klais guimeti, Chlorostilbon factible encontrar representantes de facies
russatus, Thalurania colombica colombica, ecológicas relacionadas con el período de
Amazilia saucerrotei warscewiczi, Adelomya sucesión secundaria resultado de la acción
melanogenys melanogenys, Heliodoxa lea- antrópica sobre la vegetación original. A es-
dbeateri parvula, Coeligena coeligena zulia- tas variantes ecológicas es difícil asignarle
na, Ocreatus underwoodii discifer, Metallura otros componentes bióticos por la dificultad
iracunda, Asglaiocercus kingii y Acestrura en la obtención de la información en campo.
heliodor. En Trogonidae, Trogon personatus; Tienen representación por el área que ocu-
en Ramphastidae, Aulacorhynchus prasinus pan las siguientes:
y Aulacorhynchus sulcatus calorhynchus. En
Picidae, se encuentra Piculus rubiginosus. En Facie de bosque alto andino con
Dendrocolaptidae, aparecen Sittasomus gri- Gaiadendron punctatum (unidades ecoló-
seicapillus levis y Campylorhamphus trochi- gicas del 2 al 9)
lirostris en Cotigidae Tytira semifasciata, en
Tyranidae a Mionectes olivaceus galbinus y Símbolo: 3_Ma-Hz-P_B-C-D-E-E1-E2/
a Miarchus venezuelensis. En Troglodytidae B2-B3-B4-A-A1_J-K/1234/ept/ent/M-
a Henicorhina leucophrys y Microcerculus ML-S
marginatus; en Turdidae aparece Catharus
aurantiropstris sierra; en Parulidae Myoborus Clima: Áreas con precipitaciones anuales
miniatus y Dendroica fusca; en Thraupidae se entre >800 y 2000 mm. Climas de moderada-
encuentran Diglossa sittoides, Tangara arthus mente húmedos a excesivamente húmedos
335
Ecosistemas de Perijá
límites 1400 y 1800 mm. Climas superhúme- zclas con Calamagrostis effusa (Vp-Rfb-
dos y excesivamente húmedos. P/Epe-Cef), Lourtergia stoechadifolia y
Geología: Formaciones de los períodos Calamagrostis intermedia (Vp-Rfb-Mb-P/
Paleozoico, Cretácico y Jurásico. Epe-Lst-Cef-Cin) y Lourtergia stoechadifo-
Pendientes: Pendientes entre los 0 y 45 gra- lia y Weinmannia pinnata (Vp-Rfb-Ma/Epe-
dos. Dominan sitios planos con pendientes Lst-Wpi). Otros tipos de vegetación presente
entre 0º y 30º. son; Vp-Rfb/Epe-Ale; Vp-Rfa-P/Epe-Ldi-
Suelos: Entisoles e Inceptisoles en diferentes Cef; Vp-Mb-P/Lst-Cin-Cef; Vp-Rfb-P-Mb-
proporciones (véase el mapa 5, suelos). Baa1/Epe-Lst-Wpi; Baa1/Wpi-Bin; Baa2-
Tipo de cobertura: Vegetación paramuna Hz/Hfe-Pmo-Och; Ma-Hz-P/Gpu-Och-Cef;
con dominio rosetales-frailejonales altos do- Vp-Mb-P/Gbu-Hph-Cef; Vp-Hz/Och-Vve;
minando sobre herbazales y pajonales. Vp-P-Mb/Cef-Hba; Vp-P-Mb-Ma/Cef-Hph-
Unidades de vegetación presentes: Vp- Wpi; Baa1/Hfe-Mli; Baa1/Wpi-Rro; Baa2/
Rfa/Ldi; Vp-Rfa-Hz/Ldi-Epe-Och; Vp-Rfa- Hfe-Pmo-Msp; Baa2-Hz-P/Tme-Cmu-Och-
P/Epe-Ldi-Cef. Cef; Baa2-Ma/Tme-Cmu-Gpu; Vp-Hz-P/
Riesgos-erosión: Erosión de moderada a Lst-Cef-Och; Vp-Hz-P/Och-Cef; Vp-Mb/
muy ligera. Lst-Bae; Vp-Mb-P/Ani-Gbu-Cef; Vp-Mb-
Superficie representativa (área) (ha) y P/Hba-Cef; Vp-P-Mb-Baa1/Cef-Lst-Wpi;
porcentaje: 91,191 \ 0,31%. Baa1-Hz-P/Tme-Cmu-Och-Cef; Baa2-Ma/
Wpi-Hba-Bae; Vp-Mb/Ani-Hba; Vp-Mb/
Variante del ecosistema de rosetales-frai- Hju-Pph; Baa1-Hz-P/Wpi-Cef-Och; Baa1-
lejonales de Espeletia perijaensis (comuni- Ma/Wpi-Hba-Bae y Baa2/Wpi-Bco.
dad de páramo) (unidad ecológica del 94 Riesgos-erosión: Erosión de moderada a se-
al 109) vera.
Superficie representativa (área) (ha) y
Símbolo: 3_Vp-Rfb-Ma-Mb-P-Baa1_B-C- porcentaje: 9420,52 \ 28,9%.
D-E-E1-E2/B3-B4-A-A1_J-K-P/1234/ept/
ent/M-ML-S Áreas no definidas
Símbolo: 3_SI_D-E-E1-E2/B2-B3-B4-A-A1_
Clima: Precipitaciones entre 1400 y 2000 J-K/123456/ept/ent/M-ML-S
mm anuales. Climas de moderadamente hú-
medos a excesivamente húmedos. Clima: Precipitaciones entre 1200 y 1800
Geología: Formaciones del Paleozoico, mm anuales. Climas de moderadamente hú-
Jurásico y Cretácico. medos a excesivamente húmedos.
Pendientes: Pendientes entre los 0 y 75 gra- Geología: Formaciones del Jurásico y
dos. Se presentan mezclas de sitios planos Cretácico.
con ondulados y escarpados. Pendientes: Pendientes entre los 0 y 75 gra-
Suelos: Entisoles e Inceptisoles en diferentes dos. Dominan pendientes entre 45 y 75 gra-
proporciones (véase el mapa 5, suelos). dos.
Tipo de cobertura: Vegetación paramuna Suelos: Entisoles e Inceptisoles en diferentes
con rosetales-frailejonales bajos, matorrales proporciones (véase el mapa 5, suelos).
altos, bajos y pajonales. Existen relictos de Tipo de cobertura: Zonas sin información.
bosque andino alto no intervenido. Se presume coberturas de bosque andino alto
Unidades de vegetación presentes: En poco intervenido.
este ecosistema los rosetales-frailejonales Unidades de vegetación presentes: SI.
de Espeletia perijaensis se presenta en di- Riesgos-erosión: Erosión de moderada a se-
ferentes arreglos como lo son las entreme- vera.
339
Ecosistemas de Perijá
sea la explicación más satisfactoria para este y sintaxonómicas que se presentan entre los
desfase en cuanto de variación en la distri- ecosistemas del Perijá y los de la parte Norte
bución altitudinal de los matorrales con G. de la Sierra Nevada de Santa Marta donde
punctatum. las condiciones de mejor humedad facilitan
la integración del frailejonal con la vegeta-
Por otra parte, el ecosistema de Lourtergia ción leñosa de la región andina.
stoechadifolia: Achyroclino satureoides-
Lourtegion stoechadifoliae, es la unidad Este hecho se confirma al comparar las con-
ecológica novedosa para la región del pá- diciones del suelo y del clima con las de la
ramo colombiano, el matorral dominado parte Sur de S .N .S. Marta (San Sebastian,
por L. stoechadifolia es común en pequeños vía los Nevados) que son más parecidas
parches a manera de vegetación ruderal (ar- a las de Perijá al igual que la manera de dis-
vense) en varias localidades de la cordillera tribución del frailejonal alto sobre filos y
Oriental, como en los alrededores del lago crestas, en sitios con suelos muy incipientes,
de Tota (Boyacá), pero creciendo de manera y con bajaos valores de riqueza en la flora
continua como en los páramos de Perijá no asociada.
había sido hasta ahora mencionado. La tona-
lidad grisácea del follaje, se confunde con la El ecosistema de Espeletia perijaensis por
de los frailejonales de Espeletia Perijáensis la condición de endemicidad de la espe-
y de Libanothamnus occultus. cie dominante, es una novedad singenética
y sincorológica para Colombia. En otras
En la franja media del páramo se establecen localidades paramunas se han diferencia-
el ecosistema con rosetales-frailejonales de do ecosistemas dominados por especies de
Espeletia Perijáenssi y el de los rosetales- Espeletia, como en el caso del ecosistema de
frailejonales altos con Libanothamnus oc- Espeletio-Calamagrostietalia effuso-rectae
cultus. Van der Hammen (1984) se refirió al de los páramos del parque los Nevados (Van
ecosistema del Myrcyantho-Weinmannion, der Hammen, 2003).
que en el costado Norte e la Sierra Nevada
de Santa Marta, incluía en una franja supe- Esta comparación muy general, nos mues-
rior a los matorrales altos dominados por tra que a nivel de ecosistemas es factible
Libanothamnus occultus (glossophyllus
( ) detectar afinidades y detectar condiciones
acompañado por especies comunes en las de continuidad ecogeográfica especialmen-
áreas del páramo como Berberis nevadensis, te en la región del páramo, con lo cual se
Escallonia myrtilloides, Myrsine dependens, puede tener información valiosa sobre as-
Sericotheca argentea y Vallea stipularis. En pectos de la zonificación y el manejo con
Perijá, los frailejonales con Libanothamnus fines de protección y conservación. Con la
occultus tienen distribución restringida al caracterización del Perijá, se comprueba la
páramo medio, no se encontraron en la fran- existencia de representantes de ecosistemas
ja altoandina; no se sabe si la discontinuidad diferenciados para la cercana Sierra Nevada
de su areal de distribución sea natural o haya de Santa Marta y se establecen evidencias de
sido producto de la intervención antrópica, al relaciones sincorológicas con ecosistemas
igual que se menciono para el caso del mato- definidos en localidades remotas al Perijá,
rral con G. punctatum. como los ecosistemas húmedos del macizo
del Tatamá dominados por el bambú para-
Indudablemente las condiciones de humedad muno Chusquea tessellata y por especies de
son decisivas en las diferencias corológicas Hypericum.
344
Rangel-Ch. & Arellano-P
Figura 46. Estado de los ecosistemas en la región de alta montaña de la Serranía de Perijá.
345
Ecosistemas de Perijá
346
Arellano-P. & Rangel-Ch.
capital natural del páramo. Se trata de que las identificación de los conflictos ambientales,
propuestas académicas tengan aceptación de o incompatibilidades en la utilización de
las poblaciones directamente involucradas los recursos, entre poseedores de la tierra y
en las tareas objeto del trabajo, en este caso las agencias gubernamentales encargadas
las regiones del páramo de Colombia. Para de la protección y el uso sostenible de los
conservar, preservar y utilizar de manera recursos.
sostenible un recurso natural es necesario
conocerlo y relacionar este conocimiento La estrategia metodológica permitió generar
con la demanda que hace el hombre , por la información (resultados) necesaria para
esta razón en nuestra propuesta de trabajo se adelantar la caracterización biofísica de la
parte de la generación de una línea base de zona a través del análisis de los aspectos
conocimiento sobre el componente biótico y físicos del territorio como son el clima,
el medio físico para después relacionarla con la fisiografía, los suelos, la geología, la
el interés del hombre en la región y entrar capacidad de uso de la tierra, las cuencas
a definir procesos de zonificación ambiental hidrográficas y las amenazas ambientales.
que conduzcan a una serie de reuniones de A estos procederes se les sumaron los
concertación con los interesados locales. tratamientos sobre los aspectos bióticos
Esta interacción debe manifestarse en la como la flora local, la vegetación potencial,
utilización de la oferta ambiental de tal manera los ecosistemas locales y la cobertura vegetal
que persistan condiciones representativas de actual, con lo cual se logró definir los límites
la situación original de los sistemas bióticos naturales de la zona y la caracterización de
en la zona. unidades ecológicas, o unidades homogéneas
en cuanto a sus condiciones biofísicas. El
Acciones encaminadas a la definición de una propósito final del ejercicio planteado fue
zonificación ambiental habían sido propuestas entender el territorio en término de unidades
con anterioridad por Torres-M-(1998) y por de manejo, parte básica y concluyente de una
el Proyecto Somos SINA-GTZ(2003). El Zonificación Ambiental para los páramos en
Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda cuestión y su área de influencia.
y Desarrollo Territorial (MAVDT) produjo
en el año 2004 un documento básico para la La parte logística se basó en la
elaboración de los procesos de zonificación conceptualización de modelos cartográficos
y manejo ambiental de áreas de Páramo en y lógicos de la información generada,
Colombia. Sobre la plataforma citada por ejercicios que requirieron de la discusión
el MAVDT, se comenzaron a ensamblar las en un grupo interdisciplinario de temáticos
acciones para programas de zonificación en expertos en aspectos físicos y bióticos,
páramos de Colombia, mediante alianzas de junto con un cuerpo técnico que permitió
cooperación con corporaciones regionales definir cuáles ayudas en cuanto a software
como CAR y CORPOGUAVIO (Rangel, y hardware eran las más adecuadas para
2004). Con los procedimientos efectuados se cada una de las operaciones espaciales
definió la oferta ambiental, es decir los bienes realizadas. También se tomó en cuenta la
y servicios ambientales, que se expresan homogenización de formatos de las coberturas
en los resultados de la caracterización digitales y análogas para sistematizar
ecológica. La demanda ambiental, involucra los datos y la información y el diseño de
los usos que en la actualidad se le dan un aplicativo al alcance de los usuarios
al recurso de manera directa. Una parte directos de este proyecto. Se establecieron
importante del proceso de evaluación las bases para la implementación de planes
ecológica y zonificación ambiental es la de manejo municipal y regional para áreas
349
Caracterización ecológica, Oferta ambiental
350
Arellano-P. & Rangel-Ch.
351
Caracterización ecológica, Oferta ambiental
352
Arellano-P. & Rangel-Ch.
actual y los patrones de uso actual de la tie- En las unidades ecológicas 2 al 9, se presen-
rra. La integración de estos elementos y su ta el siguiente tipo de cobertura: Áreas cu-
análisis, permitió caracterizar las unidades biertas con matorrales altos, entremezclados
ecológicas, entidades que mejor reflejan la con herbazales y pajonales.
realidad del territorio en cuanto a su capaci-
dad actual y potencial para producir bienes 2. Símbolo 3_Ma-Hz-P_E-E1-E2/A-A1_
y servicios ambientales, por ello puede in- +J-K/+1+2-3/ept/ent/M-ML
terpretarse como la oferta ambiental del área Unidades de vegetación presentes: Baa1-
de interés. Hz-P/Wpi-Cef-Och; Baa2-Mb/Dga-Pol-Ani;
Ma-Hz-P/Gpu-Och-Cef; Vp-Ch/Ani-Cte; Vp-
El proceso de definir áreas homogéneas, en Hz-P/Lst-Cef-Och; Vp-Mb-P/Ani-Gbu-Cef;
los cuales se encuentre un mismo tipo de Vp-Mb-P/Gbu-Hph-Cef; Vp-Rfb-Ma/Epe-
ensamble biológico asociado con un tipo de Lst-Wpi; Vp-Rfb-Mb-P/Epe-Lst-Cef-Cin.
unidad de terreno, conduce a la definición Área (ha) y porcentaje: 1017,393\ 3,49%.
de una unidad ecológica. Esta definición
se constituye en una síntesis de diferentes 3. 3_Ma-Hz-P_E-E1+E2/B2-B3+A+A1_J-
aproximaciones como las variaciones cli- K/2/ept/ent/S
máticas y topográficas o altitudinales (mapa Unidades de vegetación presentes: Ma-Hz-
3, topoclimático); las unidades de terreno P/Gpu-Och-Cef; Vp-Mb-P/Lst-Cin-Cef.
–que a su vez son la conjunción de la geo- Área (ha) y porcentaje: 440,704\ 1,51%.
logía, los suelos, las pendientes (mapa de
terreno)- y el esqueleto vegetal (mapa de 4. 3_Ma-Hz-P_D/B2-B3_+J-P/+1+2-3/ept/
vegetación actual). ent/M-ML
Unidades de vegetación presentes: Ma-Hz-
En una sencilla operación matemática, se P/Gpu-Och-Cef.
puede dimensionar el número elevado de Área (ha) y porcentaje: 37,000\ 0,13%.
combinaciones que se generan, razón por la
cual fue necesario revisar cuidadosamente 5. 3_Ma-Hz-P_D/A-A1_J/+1+2-3-4/ept/ent/
los resultados iniciales, ir agrupando unida- M-ML
des de superficie muy reducida y al final, tra- Unidades de vegetación presentes: Baa2/
tar de obtener una clasificación que se pueda Hfe-Pmo-Msp; Ma/Gpu-Bgl; Ma-Hz-P/Gpu-
utilizar de manera fácil. Och-Cef; Vp-P-Mb-Ma/Cef-Hph-Wpi.
Área (ha) y porcentaje: 43,103\ 0,15%.
En la presentación de las unidades resul-
tantes (mapa 13) se sigue el criterio alti- 6. 3_Ma-Hz-P_D/A-A1_P/1-2-3-4/ept/ent/
tudinal: M-ML
Unidades de vegetación presentes: Ma-Hz-
REGIÓN DE VIDA ANDINA-FRANJA P/Gpu-Och-Cef; Vp-P-Mb-Ma/Cef-Hph-
ALTA Wpi; Vp-Rfb-Ma/Epe-Lst-Wpi.
Área (ha) y porcentaje: 60,551\ 0,21%.
1. Símbolo 3_Ma_D/A-A1_J+P/+1+2-3-4/
ept/ent/M-ML 7. 3_Ma-Hz-P_E-E1/B3-B4-A-A1_K-P+J/+1+2-
Tipo de cobertura: Áreas cubiertas con ma- 3-4/ept/ent/M-ML
torrales altos. Unidades de vegetación presentes: Baa1-
Unidades de vegetación presentes: Ma/ Hz/Hfe-Pmo-Och; Ma-Hz-P/Gpu-Och-Cef;
Gpu-Bgl. Vp-Mb-P/Lst-Cin-Cef.
Área (ha) y porcentaje: 11,677\ 0,04%. Área (ha) y porcentaje: 393,288\ 1,35%.
354
Arellano-P. & Rangel-Ch.
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Caracterización ecológica, Oferta ambiental
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Arellano-P. & Rangel-Ch.
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Arellano-P. & Rangel-Ch.
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Arellano-P. & Rangel-Ch.
365
Caracterización ecológica, Oferta ambiental
actual de los ecosistemas conservados para siones sin ser detectadas, debido a que las
la región está alrededor de 9402 hectáreas plantas se siembran en pequeños grupos
mientras que el mismo tipo de uso (con- al interior del bosque; igualmente figura
servación) en la evaluación de utilización en este renglón, el pastoreo ocasional en
sólo alcanza 3785,50 hectáreas (12,99%); áreas de páramo.
en otras palabras, alrededor de 5600 hec-
táreas de alta montaña que figuran como Otros tipos de uso encontrado en las áreas
conservadas están siendo utilizadas con más conservadas son: zonas con pasto-
algún fin, esta afirmación se explica por- reo frecuente entremezclado con zonas
que numerosos sistemas agrícolas (legales de conservación de bosque, las cuales se
o ilícitos) utilizan áreas conservadas que extienden en 3699,13 ha (12,69%); áreas
luego son abandonadas y debido a la rela- con bosques conservados de la franja alto
tivamente baja complejidad son fácilmen- andina (3059,77 ha/10,50%); áreas con
te restauradas a condiciones similares a bosques conservados de la franja alto an-
las no intervenidas, acción que se asimila dina pero entremezcladas con cultivos
a un uso sin rastros evidentes (figura 47). de cebolla o ilícitos (1014,18 ha/3,48%);
Otros ejemplos de la afirmación anterior áreas conservadas con vegetación de pára-
es la utilización del bosque conservado mo pero con cultivos de cebolla o ilícitos
o medianamente conservado para plantar (64,72 ha/0,22%) y áreas con bosques con-
cultivos ilícitos (especialmente de ama- servados de la franja alto andina con zonas
pola) con el método de intercalado, con de pastoreo ocasional (37,87 ha/0,13%)
el cual se pueden utilizar grandes exten- (figura 47).
Figura 47. Usos del recurso suelo en la región de alta montaña en la Serranía de Perijá.
366
Arellano-P. & Rangel-Ch.
367
Caracterización ecológica, Oferta ambiental
El grado de pendiente es un valor que influye A los grados de erosión también se adicionan
en las potenciales amenazas, reviste un es- factores importantes como lo son las áreas
pecial tratamiento debido a que una misma fracturadas con fallas, con relieves escarpa-
clase de pendiente puede ocasionar, depen- dos o con pendientes pronunciadas. Factores
diendo del piso altitudinal, eventos de gran determinantes que aceleran los procesos de
370
Arellano-P. & Rangel-Ch.
para generar arquitecturas o arreglos com- bosques dominados por Weinmannia pinnata,
plejos (para el caso de los bosques) o únicos Podocarpus oelifolius y Brunellia integrifolia
(como los rosetales frailejonales de Espeletia que tienen valores altos de similitud florística
perijaensis y Libanothamnus occultus). con los bosques de Hesperomeles ferruginea.
En el páramo sectores representativos de es-
En la franja alto andina se encuentran los bos- tas áreas están ocupados por los prados del
ques de Hesperomeles ferruginea (Asociación Geranio holosericeae-Plantaginetum sericeae,
Ilici sessiliflorae- Hesperomeletum ferruginae) la asociación de matorrales Bejario resinosae-
en áreas conservadas y con bastante proba- Calamagrostietum effusae (matorral-pajonal)
bilidad es el tipo de bosque que presentaba e igualmente otros tipos de comunidades
mayor extensión en toda la región andina del como los rosetales-herbazales de Eryngium
Perijá. En el páramo la vegetación se incluye humboldtiii y Senecio leucanthemoiodes y
en la alianza Hyperico stricti-Chusquion tes- el herbazal-matorral de Muhlenbergiaa sp. y
sellatae que comprende a su vez la asociación Lourteigia stoechadifolia. En esta clase de
tipo Espeletio perijaensis-Chusqueetum tesse- área de aptitud ambiental consideramos opor-
llatae (chuscales-frailejonales) y Arcytophyllo tuno incluir también las áreas ocupadas por
nitidae-Calamagrostietum intermediae (ma- la vegetación de tipo azonal como los cojines
torrales-pajonales). También se puede consi- dominados por Xyris columbiana, los jun-
derar en este grupo a la vegetación del orden cales con Juncus effusus muy escasos en la
Orthrosantho chimboracensis-Hypericetalia zona y directamente asociadas con sustratos
magdalenici que incluye la vegetación de la pantanosos y los chuscales que crecen sobre
alianza Hyperico baccharoidis-Calamagrostion roquedales en los alrededores de la única la-
effusae con las asociaciones Bejario nanae- gunita que se observó en Sabana Rubia con
Arcytophylletum nitidae (matorrales) y la ve- Chusqueaa cf. spencei.
getación de la alianza Achyroclino satureoides-
Lourtegion stoechadifoliae con la asociación Aptitud agropecuaria. Son áreas fuerte-
Baccharido-Calamagrostietum intermediae mente intervenidas principalmente ubicadas
hacia la región alto andina o en los límites
Cabe recalcar que dentro de este estado, se del bosque y las zonas agrícolas por debajo
acepta un grado de intervención moderado o de 2600 m. Debido a la lejanía y a la carencia
ligero, debido a que en la escala trabajada es de relictos grandes de bosque o de páramo
imposible detectarlo con métodos indirectos no son viables para la restauración, ni para
(interpretación). un uso ambiental en la actualidad. Se deben
planear acciones de educación ambiental y
Aptitud ambiental hacia la restauración. trabajo social con los habitantes.
Son áreas con grado de intervención mediano
o alto que por su cercanía o por encontrarse Áreas en deterioro ambiental. Debido al
mezclada con áreas conservadas son propicias uso excesivo del suelo y de las fuentes hídri-
para implementar acciones de restauración. cas, los grados de sostenibilidad son incier-
Es de gran importancia definir que el material tos, los pocos sistemas naturales existentes
biológico allí presente presenta cierta conec- son de áreas muy pequeñas o relictuales.
tividad sumado a áreas fragmentadas pero de
tamaños considerables para su viabilidad. En La figura 49 muestra el criterio general de
la actualidad, son parte de procesos sucesio- separación de coberturas dependiendo del
nales debido a la suspensión de la interven- grado de la intervención y de la dominancia
ción por abandono principalmente de cultivos en los atributos florísticos y estructurales
ilícitos. La vegetación característica son los (mapa 17).
372
Arellano-P. & Rangel-Ch.
En síntesis, las regiones de vida alto andina ser la restauración ecológica y recuperación
y paramuna de la Serranía de Perijá repre- del capital natural, hay 4901,34 ha, es decir
sentan una de las zonas conservadas más el 16,82% del territorio.
grandes del país con respecto a su tamaño. Las áreas en deterioro ambiental y que re-
El 72,82 % de la región, es decir 21218,61 quieren de medidas urgentes para su rein-
hectáreas está conservada o levemente in- corporación en la cadena de restauración
tervenida; no obstante, debido a la presión natural cubren una superficie de 2076,3
de los actores armados y del narcotráfico hectáreas (7,13%).
existen zonas intervenidas y otras abando-
nadas después de haber sido transformadas LITERATURA CITADA
o intervenidas. En las primeras (interveni-
das) hay presencia de sistemas agropecua- CUATRECASAS, J. 1958. Aspectos de la
rios en 942,96 ha (3,24% del territorio) y vegetación natural de Colombia. Rev. Acad.
en las abandonadas cuya mejor opción debe Col. Cs. Ex. Fis. Nat., 10(40):221-268.
373
Caracterización ecológica, Oferta ambiental
374
Rangel-Ch. & Garay
El objetivo del programa es garantizar la per- Tiene por objetivo establecer unos linea-
petuidad de los ecosistemas naturales presen- mientos claros para el desarrollo de proyec-
375
Plan de acción para manejo integral
Objetivos
- Establecer con claridad los derechos de propiedad que existen actualmente sobre los
terrenos del área de páramo de la Serranía de Perijá.
- Promover la adquisición de predios de propiedad privada que se extiendan sobre las
Áreas de Preservación y Protección Ambiental en el páramo.
376
Rangel-Ch. & Garay
Resultados esperados
- Esclarecer la situación real sobre la propiedad en las áreas de páramo de la Serranía
de Perijá.
- Delimitación precisa de las Áreas de Preservación y Protección Ambiental del páramo
en terrenos cuya propiedad esté claramente definida.
Presupuesto
VALOR
ACTIVIDAD CANTIDAD TOTAL
UNITARIO
UN O
Hectáreas del páramo a
1.500 aprox. $ 220.000 $ 330.000.000
adquirir
Trámites legales GLOBAL $ 50.000.000
Estudios y avalúos prediales GLOBAL $ 100.000.000
TOTAL $ 480.000.000
377
Plan de acción para manejo integral
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
1. Costos directos
1.1. Mano de obra
Levantamiento topográfico
1 Unidad $ 200.000 $ 200.000
(GPS, Planchas, planos)
Preparación mecanizada del
8 Horas $ 40.000 $ 320.000
terreno
Trazado y marcación 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Siembra (plateo, ahoyado
1120 Arbolitos $ 300 $ 336.000
20x30 cm, encalado)
Aplicación de fertilizante 1120 Arbolitos $ 50 $ 56.000
Control fitosanitario 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Replante (10%) 112 Arbolitos $ 400 $ 44.800
Limpias (Plateo 0,5 m.
1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
guadaña)
Limpia mecanizada - - - -
Control de incendios 1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
Subtotal mano de obra $ 1.052.800
1.2. Insumos **
Miconia squamulosa *** 320 Bolsa $ 1.100 $ 387.200
Diplostephium
640 Bolsa $ 1.100 $ 774.400
rosmarinifolium ***
Vallea stipularis *** 160 Bolsa $ 1.100 -
Cal dolomita 207 Kilogramos $ 200 $ 41.400
Dap 140 Kilogramos $ 1.000 $ 140.000
Sulpomag 140 Kilogramos $ 800 $ 112.000
Borax 11 Kilogramos $ 1.500 $ 16.500
Insecticida 2 Litro $ 31.000 $ 62.000
379
Plan de acción para manejo integral
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
Subtotal insumos $ 1.533.500
TOTAL DIRECTOS $ 2.586.300
2. Costos indirectos
Herramientas (5% de la mano
$ 52.640
de obra)
Transporte de Insumos (15%
$ 230.025
de los Insumos)
TOTAL INDIRECTOS $ 282.665
COSTO TOTAL
$ 2.868.965
ESTABLECIMIENTO 1 Ha.
Área muy
degradada por
quemas provocadas
Esta propuesta se basa en dos estrategias, el uso de herramientas de restauración ecológica
dirigida con especies nativas y un fuerte componente de participación comunitaria, con el
fin de reducir los impactos negativos del factor de disturbio, permitir la recuperación los
atributos estructurales, de composición y función de este importante ecosistema e involu-
crar a las comunidades locales en el uso y el manejo sostenible de sus recursos naturales.
Actividades principales
- Eliminación de material vegetal afectado (en zonas de bosque altoandino).
- Establecimiento de perchas artificiales.
- Selección adecuada de especies para el proceso de restauración.
- Diseño del modelo de distribución espacial de las especies.
- Implementación de los modelos de restauración.
- Mantenimiento de las áreas revegetalizadas.
Resultados esperados
- Recuperación de los componentes ambientales afectados.
- Aumento de la cobertura vegetal.
- Mejoramiento de la composición y densidad de las especies asociadas a los bosques
altoandinos y/o páramos.
Presupuesto
382
Rangel-Ch. & Garay
Rellenos sanitarios
Municipios de Manaure (vereda El Cinco), La Paz;
Localización:
corregimiento de San José de Oriente.
Prioridad: Mediano
Gobernación del Cesar, Alcaldías Municipales de Manaure,
Instituciones: San José de Oriente y Agustín Codazzi, Universidad
Nacional de Colombia.
Tiempo: Dos (2) años
Justificación
El manejo de los residuos sólidos en las áreas de amortiguación de la alta montaña no
tiene un tratamiento técnico; si se implementan acciones básicas con este fin, se evitaría
la contaminación de los ecosistemas acuáticos y/o terrestres y se reducirían los índices
de morbilidad en los habitantes de la región. La población más afectada corresponde a
niños y ancianos que frecuentemente padecen de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA),
parasitismo, colitis amebiana y enfermedades de la piel que son producidas, en gran
medida, por el mal manejo de residuos.
383
Plan de acción para manejo integral
Objetivos
- Establecer un método apropiado para la eliminación de los desechos sólidos.
- Reducir los índices de morbilidad de la población objeto.
- Evita los problemas de cenizas y de materiales que no se descomponen.
- Reducir la contaminación a los cuerpos de agua por elementos lixiviados.
- Generar empleo para mano de obra no calificada.
Actividades principales
- Cálculo y proyección de población objeto y volumen de residuos.
- Determinación del área y la vida útil del relleno.
- Compra del predio adecuado a las necesidades locales.
- Campañas de educación ambiental
- Compra de equipos, herramientas y capacitación del personal.
- Impermeabilización y diseño de drenajes adecuados.
- Operación y mantenimiento del relleno.
- Implementación del uso final proyectado.
Resultados esperados
- Disminución de los índices de morbilidad de la población objeto.
- Disminución de la contaminación a los cuerpos de agua por elementos lixiviados.
- Disponer de un lugar técnicamente planeado y diseñado para la disposición final de
los residuos.
- Mejorar el aspecto visual de los ecosistemas y el entorno en general.
Presupuesto
Los costos del proyecto en cada localidad estarán a cargo de las oficinas nacionales,
directamente relacionadas con salubridad, Ministerio de Protección Social, Ministerio
de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Viceministerio de Agua (MAVDT). Se
requiere la participación de CORPOCESAR en el acompañamiento de las peticiones ante
las instancias mencionadas. Es conveniente que entre el rubro de transferencias nacionales
se asigne una parte representativa para este fin.
384
Rangel-Ch. & Garay
Quebrada en la
localidad de Siete
de Agosto (Agustín
Codazzi).
385
Plan de acción para manejo integral
Se propone dotar de infraestructura física a tres puestos de salud en las áreas rurales de los
Municipios de Manaure (vereda El Cinco), La Paz, corregimiento de San José de Oriente
y Agustín Codazzi, que contarán con dotación de instrumentos, equipos, medicinas y
personal capacitado (médico general y enfermera) para su funcionamiento al menos dos
días a la semana. Adicionalmente se debe fortalecer la infraestructura física y profesional
de los centros de salud ubicados en el área rural de área rural de Becerril y La Jagua de
Ibirico.
Actividades principales
- Identificación de los sitios apropiados para la construcción de los centros de salud.
- Construcción de la infraestructura física.
- Adquisición de equipos e instrumentos médicos.
- Dotación de personal capacitado y competente para la prestación de un óptimo
servicio.
Resultados esperados
- Dotar del servio de salud a la población rural del área de páramo.
- Reducir los índices de morbilidad y mortalidad de la población rural.
- General empleos permanentes que garanticen el correcto funcionamiento de los
centros de salud.
Presupuesto
No se estima. Se sugiere la participación de CORPOCESAR como vocera de los pobladores
en las reuniones gubernamentales (Departamento) y convencer sobre la necesidad de estos
requerimientos a los representantes políticos del departamento para que intervengan ante
las instancias centrales (Bogotá) en la conveniencia de incluir estos renglones en planes de
desarrollo que tienen apoyo del tesoro nacional.
387
Plan de acción para manejo integral
Objetivos
- Restaurar áreas degradadas por procesos de ganadería.
- Generar ingresos adicionales provenientes del manejo silvícola.
- Obtener mayores rendimientos económicos en la actividad pecuaria.
- Disminuir la necesidad de ampliar las zonas de pastoreo, por la mejora en el nivel y
tipo de alimentación al ganado.
388
Rangel-Ch. & Garay
Actividades principales
- Estudios preoperativos (estudio de suelos, levantamiento topográfico, revisión de
información secundaria).
- Instalación del sistema (adecuación del terreno, trazado y marcación, ahoyado,
encalado, siembra).
- Operación (resiembra, fertilización, control de incendios, control fitosanitario, deshije,
podas, raleo, vacunación de ganado, ordeño).
Resultados esperados
- Mejorar el microclima debajo de la copa de los árboles para disminuir la perdida de
agua en pastos y suelos, mejorar la digestibilidad de los pastos y aumentar la capaci-
dad productiva.
- Aumentar el consumo de alimentos y disminuir los requerimientos de agua por parte
de los animales.
- Incrementar la eficiencia de conversión energética, lo cual se refleja en la ganancia de
peso y la producción de leche.
- Disminuir la necesidad de ampliar las zonas de pastoreo, por la mejora en el nivel y
tipo de alimentación al ganado.
- Disminuir el efecto adverso de los factores ambientales (viento, luz, temperatura),
para facilitar la creación de micrositios y el avance de la sucesión ecológica.
- Aportar materia orgánica al suelo a partir de la necromasa, permitiendo el mejora-
miento de las condiciones edáficas.
- Favorecer la actividad de la micro y macrofauna del suelo, lo cual se traduce en una
mayor mineralización de los nutrientes.
- Evitar la erosión del suelo al interceptar con la cobertura arbórea las gotas de lluvia.
- Creación de perchas para animales dispersores o trampas de semillas, favoreciendo un
incremento en la lluvia de semillas y en el banco de semillas bajo la cobertura.
- Favorecer el proceso de sucesión ecológica, ya que el ganado puede actuar como es-
pecie dispersora de semillas.
- Disminuir paulatinamente la necesidad de incorporar insumos externos como fertili-
zantes, herbicidas e insecticidas.
- Disminuir la presión de tala del bosque aledaño para extracción de leña.
Presupuesto
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
1. Costos directos
1.1. Mano de obra
Levantamiento topográfico
1 Unidad $ 200.000 $ 200.000
(GPS, planchas, planos)
Preparación mecanizada del
- - - -
terreno
Trazado y marcación 3 Jornales $ 16.000 $ 48.000
Siembra (plateo, ahoyado
400 Arbolito $ 1.000 $ 400.000
1x1m, encalado)
389
Plan de acción para manejo integral
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
Aplicación fertilizante 400 Arbolito $ 50 $ 20.000
Control fitosanitario 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Replante (10%) 40 Arbolito $ 400 $ 16.000
Limpias (Plateo 1 m.
1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
guadaña)
Limpia mecanizada - - - -
Control de incendios - - - -
Subtotal mano de obra $ 732.000
1.2. Insumos **
Alnus acuminata 100 Arbolito $ 275 $ 27.500
Hesperomeles ferruginea 100 Arbolito $ 275 $ 27.500
Cedrela montana 100 Arbolito $ 275 $ 27.500
Juglans neotropica 100 Arbolito $ 880 $ 88.000
Cal dolomita 5 Kilogramos $ 200 $ 1.000
Dap 10 Kilogramos $ 1.000 $ 10.000
Sulpomag 10 Kilogramos $ 800 $ 8.000
Borax 0,5 Kilogramos $ 1.500 $ 750
Insecticida 1 Litro $ 31.000 $ 31.000
Subtotal insumos $ 221.250
TOTAL DIRECTOS $ 953.250
2. Costos indirectos
Herramientas (5% de la
$ 36.600
mano de obra)
Transporte de Insumos
$ 33.188
(15% de los Insumos)
TOTAL INDIRECTOS $ 69.788
COSTO TOTAL
ESTABLECIMIENTO 1 $ 1.023.038
Ha.
390
Rangel-Ch. & Garay
Justificación
Durante la instalación de los diferentes sistemas encaminados a la producción sostenible
o a la restauración ecológica de los relictos boscosos de la franja altoandina, existe un
período crítico de adaptabilidad de los individuos a las condiciones medioambientales
que abarca el primer año climático, razón por la cual cualquier perturbación por actividad
ganadera (pisoteo, ramoneo) sería catastrófica para el desarrollo del proyecto. Para evitar
el acceso a las zonas en restauración, se trazarán barreras antiganado inicialmente con
medios externos (alambre de púas) y luego se puede sustituir con especies de baja palata-
bilidad y con sistemas de defensa menos agresivos.
Objetivos
- Evitar el acceso del ganado a los relictos boscosos en procesos de restauración o al
interior de parcelas de experimentación en los sistemas propuestos.
- Reducir las tasas de mortalidad y replante de los individuos establecidos en los
diferentes sistemas.
Inicialmente trazado de barreras con alambre; a una distancia prudente natural se puede
instalar una barrera biológica que tendrá como función evitar la entrada del ganado al
interior de los fragmentos boscosos y de las primeras etapas de crecimiento de los árboles
recién plantados. Se propone la siembra a tres bolillos con una distancia de 0.5 a 1 metro
entre individuos.
Actividades principales
- Estudios preoperativos (estudio de suelos, levantamiento topográfico, revisión de
información secundaria).
- Instalación del sistema (adecuación del terreno, trazado y marcación, ahoyado,
encalado, siembra).
- Operación (resiembra, fertilización, control de Incendios, control fitosanitario).
Resultados esperados
- Generar una barrera física (con base en elementos propios de la zona) que impida el
paso de ganado a los diferentes sistemas propuestos.
- Disminuir el efecto adverso de los factores ambientales (viento, luz, temperatura),
para facilitar el desarrollo de los sistemas.
- Aportar materia orgánica al suelo a partir de la necromasa de sectores vecinos, lo cual
permitirá el mejoramiento de las condiciones edáficas.
- Favorecer la actividad de la micro y macrofauna del suelo, lo cual se traduce en una
mayor mineralización de los nutrientes.
- Creación de perchas para animales dispersores o trampas de semillas, favoreciendo un
incremento en la lluvia de semillas y en el banco de semillas bajo la cobertura.
391
Plan de acción para manejo integral
Presupuesto
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
1. Costos directos
1.1. Mano de obra
Levantamiento topográfico
1 Unidad $ 200.000 $ 200.000
(GPS, Planchas, planos)
Preparación mecanizada del
8 Horas $ 40.000 $ 320.000
terreno
Trazado y marcación 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Siembra (plateo, ahoyado
532 Arbolitos $ 600 $ 319.200
20x30 cm, encalado)
Aplicación fertilizante 532 Arbolitos $ 50 $ 26.600
Control fitosanitario 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Replante (10%) 53,2 Arbolitos $ 400 $ 21.280
Limpias (Plateo 1 m.
1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
guadaña)
Limpia mecanizada - - -
Control de incendios 1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
Subtotal mano de obra $ 983.080
1.2. Insumos **
Baccharis sp.*** 266 Arbolitos $ 1.100 $ 292.600
Clusia multiflora 266 Arbolitos $ 308 $ 81.928
Cal dolomita 100 Kilogramos $ 200 $ 20.000
Dap 10 Kilogramos $ 1.000 $ 10.000
Sulpomag 10 Kilogramos $ 800 $ 8.000
Borax 3 Kilogramos $ 1.500 $ 4.500
Insecticida 3 Litro $ 31.000 $ 93.000
Subtotal insumos $ 510.028
TOTAL DIRECTOS $ 1.493.108
2. Costos indirectos
Herramientas (5% de la
$ 49.154
mano de obra)
Transporte de Insumos
$ 76.504
(15% de los Insumos)
TOTAL INDIRECTOS $ 125.658
COSTO TOTAL
ESTABLECIMIENTO 1 $ 1.618.766
Ha.
392
Rangel-Ch. & Garay
Objetivos
- Restaurar áreas degradadas por procesos de ganadería extensiva, cultivos ilícitos (tala
y quema).
- Generar ingresos adicionales provenientes del manejo silvícola y agrícola.
- Disminuir la necesidad de ampliar las zonas agrícolas.
Descripción del proyecto
393
Plan de acción para manejo integral
Actividades principales
- Estudios preoperativos (estudio de suelos, levantamiento topográfico, revisión de
información secundaria).
- Instalación del sistema (adecuación del terreno, trazado y marcación, ahoyado,
encalado, siembra del cultivo o forraje elegido).
- Operación (resiembra, fertilización, control de incendios, control fitosanitario, deshije,
podas, raleo).
Resultados esperados
De la producción agrícola
- Incrementar la producción agrícola.
- Rotación e integración de cultivos.
- Aumentar la humedad del suelo y favorecer la resistencia de la plantación a épocas de
sequía.
- Incrementar el aporte de materia orgánica por eliminación de la práctica de quema
tradicional.
- Incrementar los turnos para cada cosecha.
A nivel ecológico
- Incorporación de nitrógeno y otros nutrientes al suelo.
- Conseguir la conservación de los suelos, evitando la aparición de procesos erosivos.
- Disminuir la presión de la tala y de la quema de los fragmentos boscosos aledaños.
- Conservar la diversidad de los fragmentos boscosos.
A nivel pecuario
- Mejorar la oferta alimentaria.
- Aumentar el consumo de alimentos y disminuir los requerimientos de agua por parte
de los animales.
- Incremento en la eficiencia de conversión energética, lo cual se refleja en la ganancia
de peso y la producción de leche.
394
Rangel-Ch. & Garay
Presupuesto
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
1. Costos directos
1.1. Mano de obra
Levantamiento topográfico
1 Unidad $ 200.000 $ 200.000
(GPS, Planchas, planos)
Preparación mecanizada del
8 Horas $ 40.000 $ 320.000
terreno
Trazado y marcación 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Siembra (plateo, ahoyado
1111 Arbolito $ 600 $ 666.600
20x30 cm, encalado)
Aplicación fertilizante 1111 Arbolito $ 50 $ 55.550
Control fitosanitario 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Replante (10%) 111,1 Arbolito $ 400 $ 44.440
Limpias (Plateo 1 m.
2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
guadaña)
Limpia mecanizada - - - -
Control de incendios 1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
Subtotal mano de obra $ 1.398.590
1.2. Insumos **
Componente forestal **
Alnus acuminata 139 Arbolito $ 275 $ 42.048
Cedrela montana 139 Arbolito $ 275 $ 42.048
Juglans neotropica 139 Arbolito $ 880 $ 134.552
Compoente agricola
Hortalizas 2 Kg Semillas $ 60.000 $ 120.000
Curuba 2 Kg Semillas $ 70.000 $ 140.000
Lulo 2 Kg Semillas $ 60.000 $ 120.000
Fresa 2 Kg Semillas $ 80.000 $ 160.000
Mora 2 Kg Semillas $ 150.000 $ 300.000
Uchuva
Componente frutícola
Feujoa sellowiana 1 Kg Semillas $ 100.000 $ 110.000
Cyphomandra betacea 1 Kg Semillas $ 180.000 $ 198.000
Prunus persica 1 Kg Semillas $ 60.000 $ 66.000
Carica gouditiana 1 Kg Semillas $ 140.000 $ 154.000
Componente de pasturas
Pasturas (Aubade o azul
4 Kilogramos $ 30.000 $ 132.000
Orchoro)
Componente energético
Erythrina sp. 139 Arbolito $ 450 $ 68.805
Componente animal
Ganado estabulado *** 5 Unidad -
Biodigestor 1 Unidad $ 200.000 $ 220.000
395
Plan de acción para manejo integral
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
Fertilizantes
Cal dolomita 100 Kilogramos $ 200 $ 20.000
Dap 70 Kilogramos $ 1.000 $ 70.000
Sulpomag 70 Kilogramos $ 800 $ 56.000
Borax 6 Kilogramos $ 1.500 $ 9.000
Insecticida 2 Litro $ 31.000 $ 62.000
Componente edáfico $ 217.000
Zanjas de infilitración 400 Metro lineal $ 700 $ 280.000
Subtotal insumos $ 2.721.452
TOTAL DIRECTOS $ 4.120.042
2. Costos indirectos
Herramientas (5% de la
$ 69.930
mano de obra)
Transporte de Insumos
$ 408.218
(15% de los Insumos)
TOTAL INDIRECTOS $ 478.147
COSTO TOTAL
ESTABLECIMIENTO 1 $ 4.598.189
Ha.
* Los precios no incluyen IVA.
** Los precios de los arbolitos incluyen el 10% de replante.
*** El costo de los animales los asumirá el propietario del predio.
PROGRAMA DE PRODUCCIÓN SOSTENIBLE
Investigación aplicada en sistema dendroenergético
Municipios de Manaure (vereda El Cinco), La Paz,
Localización:
corregimiento de San José de Oriente y Agustín Codazzi.
Prioridad: Corto plazo
CORPOCESAR, Gobernación del Cesar, Alcaldías
Instituciones: Municipales de Manaure, San José de Oriente y Agustín
Codazzi, Universidad Nacional de Colombia.
Tiempo: Seis (6) años
Justificación
En las localidades rurales de los municipios visitados, se evidencia una demanda de leña
como fuente energética, que proviene de los relictos boscosos, de bosques secundarios y de
los árboles aislados en potreros. El continuo proceso de entresaca, ha aclarado buena parte
de los bosques, disminuyendo las ofertas de hábitat para la fauna asociada. Con el fin de
contrarrestar este efecto es importante la plantación de árboles de rotación corta en pequeñas
áreas para crear un “bosque de leña” o la conformación de bosques doble propósito den-
droenergéticos y productor protector. Las especies aptas para constituir un bosque de leña
deben poseer las siguientes características: Gran capacidad de rebrote, crecimiento rápido,
facilidad de secado, madera de fácil ignición, buen poder calorífico, brasa de excelente cali-
dad, resistencia a plagas y enfermedades. Cuando se trata de leña para utilización doméstica,
se recomienda ubicar la plantación cerca de la casa para disminuir el gasto energético en el
transporte (Parent, 1989).
396
Rangel-Ch. & Garay
Objetivos
- Disminuir la presión sobre los relictos boscosos para la obtención de leña.
- Establecer coberturas boscosas que protejan y brinden beneficios a las comunidades.
Descripción del proyecto
Bosque
B
dendroenergético
Bosque
productor-
protector
Actividades principales
- Estudios preoperativos (estudio de suelos, revisión de información secundaria).
- Instalación del sistema (adecuación del terreno, ahoyado, encalado, siembra de
especies forestales).
- Operación (resiembra, fertilización, control de incendios, control fitosanitario).
Resultados esperados
- Disminuir la presión de tala del bosque para extracción de leña.
- Aumentar la cobertura vegetal en áreas degradadas.
- Mejorar las condiciones del suelo.
- Reducir la erosión.
397
Plan de acción para manejo integral
Presupuesto
V/R V/R
ACTIVIDAD CANTIDAD UNIDAD
UNITARIO* TOTAL
1. Costos directos
1.1. Mano de obra
Levantamiento topográfico
1 Unidad $ 200.000 $ 200.000
(GPS, Planchas, planos)
Preparación mecanizada del
8 Horas $ 40.000 $ 320.000
terreno
Trazado y marcación 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Siembra (plateo, ahoyado
2500 Plantin $ 300 $ 750.000
20x30 cm, encalado)
Aplicación fertilizante 2500 Plantin $ 50 $ 125.000
Control fitosanitario 2 Jornales $ 16.000 $ 32.000
Replante (10%) 250 Plantin $ 400 $ 100.000
Limpias (Plateo 1 m.
1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
guadaña)
Limpia mecanizada - - - -
Control de incendios 1 Jornales $ 16.000 $ 16.000
Subtotal mano de obra $ 1.591.000
1.2. Insumos **
Acacia decurrens ++ 1250 Arbolito $ 275 $ 378.125
Acacia melanoxylon ++ 1250 Arbolito $ 275 $ 378.125
Cal dolomita 5 Kilogramos $ 200 $ 1.000
Dap 10 Kilogramos $ 1.000 $ 10.000
Sulpomag 10 Kilogramos $ 800 $ 8.000
Borax 0,5 Kilogramos $ 1.500 $ 750
Insecticida 1 Litro $ 31.000 $ 31.000
Subtotal insumos $ 807.000
TOTAL DIRECTOS $ 2.398.000
2. Costos indirectos
Herramientas (5% de la
$ 79.550
mano de obra)
Transporte de Insumos
$ 121.050
(15% de los Insumos)
TOTAL INDIRECTOS $ 200.600
COSTO TOTAL
ESTABLECIMIENTO 1 $ 2.598.600
Ha.
398
Rangel-Ch. & Garay
Reunión de socialización,
proyecto páramo
CORPOCESAR-U.
NACIONAL, 2006
399
Plan de acción para manejo integral
Objetivos
- Mantenimiento, cría, fomento y/o aprovechamiento de especies de la fauna de uso
tradicional entre las comunidades.
- Disminución de la presión sobre los componentes locales de la fauna.
- Incrementar los ingresos provenientes de actividades desarrolladas en los
zoocriaderos.
- Mejoramiento de la calidad de vida de la población objeto.
Descripción del proyecto
401
Plan de acción para manejo integral
Educación ambiental
Municipios de Manaure (vereda El Cinco), La Paz,
Localización:
corregimiento de San José de Oriente y Agustín Codazzi.
Prioridad: Corto plazo
CORPOCESAR, INCODER, Gobernación del Cesar,
Instituciones: Alcaldías Municipales de Manaure, San José de Oriente y
Agustín Codazzi, Universidad Nacional de Colombia.
Tiempo: Dos (2) años
Justificación
- Concientizar a los grupos sociales asentados en la franja altoandina del Perijá, sobre la
importancia de la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales renovables
que aporta la alta montaña de la Serranía de Perijá.
- Promover la autogestión comunitaria de los diferentes grupos sociales.
- Contribuir a la sensibilización de la población en la sostenibilidad de los proyectos,
uso adecuado de los productos y servicios que generan los proyectos.
- Estimular paulatinamente cambios de conducta, actitudes y comportamientos frente
al manejo de los recursos naturales.
Descripción del proyecto
402
Rangel-Ch. & Garay
403
Plan de acción para manejo integral
404
Rangel-Ch. & Garay
Actividades principales
- Realizar estudios de zonificación ecoturística y capacidad de carga.
- Concertar la ejecución del proyecto con las agrupaciones comunales de área y la
población que habita las áreas del altoandino y del páramo.
- Adecuar casas y hostales con la infraestructura física adecuada para la recepción y
estadía de los visitantes.
- Conformar grupos de trabajo con los habitantes locales para el desarrollo de las
actividades ecoturísticas y la prestación de servicios a los visitantes.
- Elaborar paquetes ecoturísticos para la promoción de la zona.
- Diseñar e implementar una programa de promoción y mercadeo.
- Suscribir acuerdos de cooperación interinstitucional para la ejecución y sostenimiento
del proyecto.
Resultados esperados
- Posicionar a las áreas de alta montaña (especialmente el páramo) de la Serranía de
Perijá como unos de los lugares turísticos ideales.
- Incremento de los ingresos de los habitantes locales gracias a las actividades de
ecoturismo.
- Contar con una infraestructura adecuada y dotada para la recepción y estadía de los
visitantes.
- Cambio en la conducta, actitudes y comportamientos de los visitantes y los pobladores
frente al manejo y la conservación de los recursos naturales.
Presupuesto
405
Plan de acción para manejo integral
PROGRAMA DE ADMINISTRACIÓN
Integración y cooperación institucional
Municipios de Manaure (vereda El Cinco), La Paz,
Localización:
corregimiento de San José de Oriente y Agustín Codazzi.
Prioridad: Corto plazo
CORPOCESAR, INCODER, Gobernación del Cesar,
Instituciones: Alcaldías Municipales de Manaure, San José de Oriente y
Agustín Codazzi, Universidad Nacional de Colombia.
Tiempo: Un (1) año
Justificación
Los programas y proyectos que se presentan en este plan, demandan para su ejecución
una estructura administrativa y operativa que permita realizar de manera apropiada las
acciones o actividades necesarias para su correcta gestión. Se trata de involucrar a las
instituciones públicas y privadas que directa o indirectamente tienen relación con el área o se
benefician de los servicios ambientales. Se deben establecer las estrategias de cooperación
institucional para el manejo de las áreas de los ambientes altoandinos y del páramo con el
fin de unificar criterios y desarrollar en forma conjunta estrategias y proyectos se deben
aunar esfuerzos humanos, físicos y financieros que contribuyen al cumplimiento de los
objetivos de conservación y desarrollo sostenible de las áreas del altoandino y del páramo
de la Serranía de Perijá.
Objetivos
- Garantizar la protección y el desarrollo sostenible de las áreas de los ambientes
altoandinos y del páramo de la Serranía de Perijá.
- Establecer alianzas estratégicas con entes comunitarios, públicos y privados para el
seguimiento del plan de manejo de las áreas de páramos de la Serranía de Perijá.
- Optimizar la gestión realizada por CORPOCESAR mediante el acompañamiento
interinstitucional de los diferentes actores presentes en las áreas de páramos de la
Serranía de Perijá.
Descripción del proyecto
El proyecto consistirá en la instalación de mesas de trabajo coordinadas por CORPOCESAR
y dirigidas hacia el establecimiento de alianzas estratégicas con grupos comunitarios,
entidades públicas o privadas que hagan presencia en la zona y propietarios que desean
apoyar el plan de manejo de las áreas del altonadino y del páramo de la Serranía de Perijá,
mediante el uso racional del capital natural presente en al área. Las alianzas que de estas
mesas se generen, serán de vital importancia para la ejecución y el sostenimiento de los
proyectos establecidos en la formulación del plan de manejo.
Actividades principales
- Identificación de las organizaciones sociales, públicas o privadas con intereses en la
zona.
- Instalación de mesas de trabajo con las organizaciones identificadas, con el fin de
establecer su nivel de participación, competencias y contribuciones.
- Establecer las funciones y los aportes financieros, físicos y humanos de cada una de
las organizaciones para la administración y el manejo del área y en la ejecución de los
proyectos establecidos en el plan de manejo.
- Realizar los convenios de cooperación interinstitucional con obligaciones establecidas
en las mesas de trabajo.
406
Rangel-Ch. & Garay
Resultados esperados
- Protección y desarrollo sostenible de las áreas de los páramos de la Serranía de
Perijá.
- Establecimiento de convenios de cooperación interinstitucional para la administración
de las áreas de los páramos de la Serranía de Perijá.
- Optimización de la gestión realizada por la CORPOCESAR.
- Participación activa de organizaciones sociales, públicas o privadas en la conservación
y desarrollo sostenible de las áreas de los páramos de la Serranía de Perijá.
Presupuesto
ACTIVIDAD V/R TOTAL
Planeación de actividades a desarrollar, un
$ 12.000.000
comunicador social durante seis meses
Celebración de reuniones, dos talleres al año $ 10.000.000
Arrendamientos (equipos, salas comunales) $ 6.000.000
Coordinación de talleres $ 8.000.000
Material didáctico y divulgativo $ 4.000.000
TOTAL $ 40.000.000
PROGRAMA DE ADMINISTRACIÓN
Objetivo
- Asegurar la disponibilidad de recursos financieros para la implementación de los
proyectos establecidos en el plan de manejo.
407
Plan de acción para manejo integral
408
Rangel-Ch. & Garay
Justificación
El programa de investigación busca complementar las bases científicas de este plan de
manejo, permitiendo así un completo diagnóstico en aspectos ambientales que redundarán
en beneficios para el desarrollo sustentable de las áreas de alta montaña de la Serranía de
Perijá. La información obtenida en la fase de diagnóstico describe, de manera general,
las especies de fauna y flora existentes y trata solamente asuntos relacionados con las
amenazas para su permanencia. Es conveniente seleccionar especies “piloto” o de marcada
importancia ecológica para profundizar en el conocimiento del estado de conservación
de las poblaciones, aspectos biológicos y ecológicos de las mismas indispensables para
la gestión de recursos financieros ante entidades internacionales encaminadas hacia la
conservación de los ecosistemas, especies igualmente de sus hábitat y por extensión de los
ecosistemas en que se distribuyen.
Objetivo
Actividades principales
409
Plan de acción para manejo integral
Resultados esperados
- Caracterización de las condiciones actuales en las poblaciones, aproximarse al estudio
de la dinámica de las especies de flora y fauna amenazadas.
- Determinar aspectos biológicos y ecológicos de las especies amenazadas.
- Establecimiento de patrones de distribución espacial de especies.
- Caracterización de la estructura de las comunidades bióticas.
Presupuesto
410
Rangel-Ch. & Garay
Objetivos
- Evaluar el grado de fragmentación de la vegetación natural en áreas seleccionadas del
páramo.
- Estimar los tamaños de unidades de bloque representativos de condiciones mínimas
de la diversidad original en sectores sometidos a transformación.
- Realizar aproximaciones iniciales sobre disminución de la riqueza vegetal por efecto
de quema.
- Evaluar etapas iniciales del proceso de sucesión (fauna del suelo y vegetación) sobre
áreas quemadas y/o sometidas a pastoreo intensivo.
Descripción del proyecto
Resultados esperados
- Bioestatigrafía de la columna de sedimentos.
- Caracterización de las unidades ecológicas detectadas a lo largo del sedimento.
- Complementación a la caracterización de la estructura de las comunidades bióticas.
- Descripción de la historia natural de los cambios en la vegetación y en el clima en la
altamontaña del Perijá.
Presupuesto
Actividad V/R TOTAL
Trabajo de campo, Biólogo experto (12 meses) $ 36.00.000
Auxiliares de campo (2) por tres meses $ 9.000.000
Movilidad en la zona $ 3.000.000
Alquiler de equipos $ 8.000.000
Comunicaciones $ 2.000.000
Dataciones radiocarbónicas $ 12.000.000
Materiales $ 6.000.000
Viáticos y subsidios trabajo de campo $ 10.000.000
Elaboración de documento $ 5.000.000
TOTAL $ 91.000.000
413
Plan de acción para manejo integral
Se incluyen los proyectos que se plantea ejecutar anualmente con los costos totales.
414
Rangel-Ch. & Garay
415
Plan de acción para manejo integral
416
Rangel-Ch.
J. Orlando Rangel-Ch.
mountain and that of the massif of Perijá alto- biofísica de la zona a través del análisis de
gether. Precipitation is the most important abi- los aspectos físicos del territorio como son el
otic characteristic and it exerts influence on all clima, la fisiografía, los suelos, la geología, la
ecological process, by example it is related to capacidad de uso de la tierra, las cuencas hi-
the low decomposition rate of the rock which drográficas y las amenazas ambientales. A es-
originates a poor nutrient content of the sub- tos procederes se les sumaron los tratamientos
strate and a very low content of organic materi- sobre los aspectos bióticos como la flora local,
als. All characteristics associated with the land la vegetación potencial, los ecosistemas y la
such as geology, soils, climate (specially the cobertura vegetal actual, con lo cual se logró
precipitation) and the physiognomic vegetation definir los límites naturales de la zona y la
types, allow to classify the paramo region of caracterización de unidades ecológicas, o uni-
Perijá as semi-humid with a biota growing on dades homogéneas en cuanto a sus condicio-
a poor substrate and a reduced environmental nes biofísicas. El propósito final del ejercicio
offer. The human settlements in the massif of planteado es entender el territorio en término
Perijá comes from precolumbian periods when de unidades de manejo, parte básica y concluy-
there were indigenous groups fighting the land ente de una zonificación ambiental para los
control specially in the lower lands. Currently páramos en cuestión y su área de influencia. En
the Yukpa ethnia lives in protected zones under este capitulo se presentan las consideraciones
frequent pressure from colonist and farmers. mas importantes obtenidas en cada tratamiento
These actions produced the lost of lands and y al final se elabora una síntesis global sobre el
the disappearance of folklore. In comparison significado local, regional y global de la biota y
with other Colombian paramo regions the ag- los ecosistemas de alta montaña de Perijá y se
ricultural influence (potatoes crop) in Perijá is puntualizan acciones urgentes que permitan su
very low, while the main threat to the conserva- conservación.
tion is related with the illegal plantations. The
high ecological conditions founded in the high RESULTADOS
mountain of Perijá must be taken in account to
declare this area as a protected zone. According Cuencas hidrográficas. En el sector de estudio
with these conditions an ecologycal zonation de alta montaña de Perijá, se encuentran repre-
and one mannagement plan were proposed. sentadas 16 cuencas de segundo orden y 84 de
tercer orden en el sistema del río Cesar. La sub-
INTRODUCCIÓN cuenca del río Candela con 961 hectáreas es la de
menor área en la región y cuenta con dos cuen-
El área de alta montaña de la Serranía de cas de tercer orden; la cuenca con mayor área es
Perijá en un gradiente topográfico entre 2600 la del río Espíritu Santo con una extensión de
y 3450 m representa 29139,4 hectáreas, que se 40.095 hectáreas y en su interior se encuentran
reparten entre la región de vida andina, franja 21 cuencas de tercer orden. Entre las subcuencas
alta con 27218,37 ha (93,45%) y el páramo con más importantes por ser fuente de suministro hí-
la franja del subpáramo que se extiende por drico básica para las poblaciones asentadas en
1905,1 (6,5%) y el páramo medio con 15,91 zona de influencia de la alta montaña, figuran las
ha (0,05%). La elevación mayor se encuen- de río Casacara y el río Sicarare.
tra en el cerro Las Tres Tetas, con 3435,5 m
aproximadamente. Con la finalidad de elaborar Suelos. En la textura de los suelos predomi-
la evaluación ecológica y proponer el plan de na la condición Franco-Arenosa, aunque
manejo, se trazó una estrategia metodológica también se encuentran las texturas Franca y
que permitiera generar la información (resulta- Arenoso-Franca; son suelos con valores muy
dos) necesaria para adelantar la caracterización bajos en la capacidad de intercambio catóni-
418
Rangel-Ch.
co (CIC), sus valores se acercan al patrón la región central es la más húmeda con locali-
que exhiben los suelos esqueléticos del pára- dades que incluyen al Cerro Tetari y a la ve-
mo alto en la Sierra Nevada de Santa Marta reda Siete de Agosto en el municipio Agustín
y están en las escalas que se registraron para Codazzi. Las áreas alto andinas de la parte
suelos Typic Dystrudepts, especialmente Norte presentan montos de lluvia cercanos a
en zonas paramunas con precipitación baja los del centro.
(Malagón & Pulido, 2000).
La saturación de aluminio (%) es extrema- En el subpáramo hay centros con valores altos
damente baja y se asocia con la escasa influ- de lluvias en el Sur y aunque hacia el centro
encia de las cenizas volcánicas y con el bajo los montos comparativamente son menores,
contenido de agua en el suelo, condición que la zona puede calificarse como húmeda. En la
caracteriza de manera muy especial a los sue- parte Norte se presenta una división, ya que
los del páramo de Perijá. Las variaciones en el hay localidades como el Páramo El Avión y
contenido de carbón orgánico en los diferentes las áreas colindantes con Sabana Rubia cuyos
sitios señalan contenidos entre 3.21 y 9.03% montos de precipitación deben ser mayores
que están por encima del nivel de comparación que los del núcleo paramuno típico de Sabana
con suelos típicamente minerales. Los conteni- Rubia (La Paz, corregimiento de San José de
dos de las bases de intercambio son bajos y Oriente), debido a que son más frecuentes las
variaron entre 2.5 meq por 100 gramos y 0.4, áreas cubiertas con chuscales e igualmente
situación que debe relacionarse con la aridez de hay mayor proporción de suelos húmedos.
la zona, los tipos de suelos más frecuentes son
Inceptisoles desaturados, distróficos y en ca- Los páramos de Perijá tienen ensambles fí-
sos especiales Entisoles. Los valores de Calcio sicos y bióticos y una apariencia paisajística
(meq/100 g) y de Magnesio son muy bajos y que permite calificarlos como semihúmedos
los de Potasio son de grado medio. Los valores (precipitación mayor a 1197 mm pero menor
de cobre (CU), Hierro (Fe), Manganeso (Mn), a 1797 mm de acuerdo con Rangel, 2000).
Zinc (Zn) y Boro (B) en miligramos por kilo- Según el mapa topoclimático (mapa 3) es de
gramo de suelo, son muy bajos, a excepción esperar áreas con valores mayores de hume-
del Fe, con valores por encima de 100 meq/100 dad ambiental. Esta calificación encaja de
g (Rangel et al., en este volumen). buena manera con el bajo valor de la super-
La pobreza del sustrato en la mayoría de las ficie con vegetación azonal (pantano, turbe-
localidades de la alta montaña de Perijá es ra) y la ausencia generalizada de lagunetas
marcada, de tal manera que solamente en- y lagunas, condiciones bastante frecuentes
sambles simples y de escasa demanda de en páramos húmedos y superhúmedos de
nutrientes pueden establecerse sobre estas Colombia (Rangel, 2006).
áreas, como es el caso de las comunidades
naturales vegetales que incluyen a los pajo- Geología. Desde tiempos devónicos, la re-
nales, frailejonales y matorrales. gión ha experimentado períodos de sedimen-
tación y de orogenia, con tendencias -hasta
Clima. Las unidades topoclimáticas con valo- el terciario medio- al hundimiento de una
res más bajos preferentemente están represen- faja central que conserva grandes masas de
tadas en el sector Norte, mientras que los va- estratos del paleozoico y del mesozoico,
lores más altos son más frecuentes en el sector las cuales conforman en su mayor parte la
Sur; las unidades con valores intermedios de geología de la alta montaña (Lazala, en este
precipitación (1000-1800 mm) tienen mayor volumen). Son sedimentos clásticos y carbo-
representación en el sector central (Rangel et natos de origen marino de edad devoniana y
al., en este volumen). En la franja alto andina, permo-carbonífera y rocas volcánicas, con-
419
La alta montaña de Perijá: consideraciones finales
bosques bajos dominados por Prunus integri- por especies de Hypericum ((H. baccharoides
golia, Weinmannia pinnataa y Brunellia inte- y H. magdalenicum) y Lourteigia stoechadi-
grifoliaa en zonas en las cuales la influencia folia. La vegetación azonal propia de charcas
antrópica es alta. y pantanos está muy reducida, solamente se
Las condiciones reseñadas por diversos au- encontró una lagunita de páramo en el sector
tores sobre estos bosques de Hesperomeles de Sabana Rubia y todas las comunidades de
ferruginea, los ubican como objetos de con- pantano y de turbera muy comunes en otros
servación urgente. páramos de las cordilleras Oriental, Central
Páramo: En la parte Norte, jurisdicción de y Occidental, por el contrario en el Perijá no
los páramos El Avión, Cerro Pintao, Casa se presentan. En Sabana Rubia y en el cerro
de Vidrio se establece la vegetación de la Las Tres Tetas, se establece la vegetación
Alianza Hyperico stricti-Chusquion tes- dominada por Libanothamnus occultus, frai-
sellatae (Clase y orden no definidas) con lejonal arborescente que crece en áreas muy
las asociaciones Espeletio perijaensis- particulares en su fisiografía, como riscos y
Chusquetum tessellatae; Arcytophyllo niti- áreas erodadas por las lenguas glaciares, en
dae-Calamagrostietum intermediae y la aso- donde prácticamente el suelo es esquelético.
ciación Geranio holosericeae-Plantaginetum En el Páramo El Avión, el frailejonal de E.
sericeae. En la parte central y hacia el Sur, perijaensis está mezclado con el chuscal de
arraiga la vegetación de la clase Clase Stevio Ch. tessellata, mientras que en Sabana Rubia
lucidae-Calamagrostetea effusae, del Orden y cerro Las Tres Tetas, el frailejonal de E.
Orthrosantho chimboracensis-Hypericietalia perijaensis está asociado con Calamagrostis
magdalenici, que incluye a la vegetación effusa. Este comportamiento ecológico de
de la Alianza Hyperico baccharoidis- las dos comunidades señala claramente la
Calamagrostion effusae con las asociacio- segregación climática entre los dos secto-
nes Bejario nanae-Arcytophylletum nitidae; res, Páramo El Avión más húmedo y Sabana
Bejario resinosae-Calamagrostietum effusae Rubia menos húmedo.
y a la comunidad de Espeletia perijaensis y
Calamagrostis efusa. También involucra la FAUNA
vegetación de la alianza Achyroclino satu-
reoides-Lourtegion stoechadifoliae con las Herpetofauna: Se registraron únicamente
asociaciones Baccharido-Calamagrostietum a taxones del orden Anura que estuvo re-
intermediae y con las comunidades de presentado por dos familias, dos géneros y
Eryngium humboldtii y Senecio leucanthe- cinco especies. El género con más especies
moides y de Muhlenbergia sp. fue Eleuterodactylus: E. cuentasi, E. do-
uglasi (endémicas), E. reclusus y una mor-
La vegetación azonal esta representada por foespecie. La otra especie fue Hyloscirtus
el frailejonal de Libanothamnus occultus y platydactylus. Las especies más abundantes
los cojines dominados por Xyris colombiana. fueron E. reclusus con 60% y E. cuentasi
De forma esporádica se observan juncales con 23.6% de los individuos registrados. En
dominados por Juncus effusus y los chusca- Reptiles se registraron representantes del
les dominados porr Chusquea cf. spencei. orden Squamata de la familia Colubridae,
La vegetación paramuna del Perijá se ca- el género mejor representado fue Liophis:
racteriza por su singular riqueza florística L. epinephelus y L. cf. miliaris, registradas
-no esperada acorde con las condiciones únicamente en Manaure- Balcón del Cesar.
del terreno- y el predominio de pajonales Los saurios estuvieron representados por una
y matorrales-herbazales con especies de sola especie, Stenocercus erythrogaster.
Calamagrostis (C. intermedia y C. effusa) y La riqueza de anfibios a nivel global es mo-
421
La alta montaña de Perijá: consideraciones finales
Los campesinos y colonos que ejercen in- ganancias ocasionales ha incidido en los
fluencia sobre la biota y los ecosistemas de incrementos de alcoholismo, prolifera-
la alta montaña, también son responsables ción de juegos de azar y otras actividades
por acciones que deterioran el patrimonio que al final conducen a la desintegración
natural (biodiversidad) de la Serranía, espe- social y a disminuir las condiciones de
cialmente en lo relativo al incremento de la pertenencia a la región.
deforestación, particularmente en áreas cla-
ves para la captación de aguas. Su actitud Si se desea impulsar campañas para la
de aceptación a la proliferación de cultivos conservación y recuperación del capital
ilegales, es un punto que requiere de cui- natural degradado, es fundamental planear
dadoso tratamiento por parte de diferentes acciones que permitan la motivación de las
especialistas en aspectos sociales, de com- poblaciones asentadas en la jurisdicción de
portamiento y de salud. la serranía, a la vez que se plantean estra-
tegias que mejoren las condiciones de vida
Hay otras etapas que han repercutido desfa- (vías, salud, educación, saneamiento am-
vorablemente en las condiciones ambientales biental).
de la serranía, además de la temprana o afec-
tación ligada a las etnias indígenas yukpa OFERTA AMBIENTAL, USO DEL
que sufrieron el acoso y sometimiento de la SUELO, AMENAZAS, TRANSFORMA-
colonización, aún antes desde las épocas de CIÓN Y ZONIFICACIÓN AMBIENTAL
la llegada de los españoles. Bajo este contex-
to, también podemos considerar las bonan- Unidades ecológicas. El proceso de definir
zas económicas por las cuales ha atravesado áreas homogéneas, es una síntesis de dife-
el macizo y que han afectado la permanencia rentes aproximaciones como las variacio-
de condiciones originales en algunos de sus nes climáticas y topográficas o altitudina-
ecosistemas. les (mapa topo climático), las unidades de
La bonanza ligada a los cultivos de ma- terreno que a su vez son la conjunción de
rihuana hasta mediados de la década del la geología, los suelos, las pendientes y el
setenta, significó que considerables ex- esqueleto vegetal.
tensiones de bosque subandino fueron
arrasadas para la siembra de marihuana Bajo este marco conceptual, en la región de
(Cannabis sativa).Siguió la bonanza del vida andina, franja alta, se diferenciaron 62
cultivo de algodón, especialmente en unidades ecológicas, donde predomina la ve-
Agustín Codazzi y Becerril, y la del cul- getación boscosa, sin embargo, se presentan
tivo ilegal de la coca y de la amapola, a varias combinaciones por ejemplo: áreas cu-
partir de 1980, en localidades bajo la ju- biertas con matorrales altos, matorrales altos
risdicción de Manaure, La Paz, Agustín entremezclados con herbazales y pajonales;
Codazzi, Becerril y La Jagua. Estos fe- bosques andinos intervenidos dominantes so-
nómenos significaron mejora de ingresos bre los matorrales bajos, bosque andino alto
para los colonos y para algunos campesi- conservado en mezcla con bosque altamente
nos, pero al igual que la anterior, al final intervenido entre otros; combinaciones que
significó pérdidas en los valores sociales representan el 48%, es decir 14118 hectáreas
y culturales. El entorno natural sufrió im- del territorio.
pactos fuertes, por el desmonte de porcio- En la misma franja alto andina, se presen-
nes significativas de bosques subandinos tan fenómenos de trasgresión altitudinal de
y andinos y en las franjas altas (altoan- vegetación típicamente paramuna que se es-
dino y páramo bajo). El aumento de las tableció en estos sitios por varias causas, al-
424
Rangel-Ch.
426
Rangel-Ch.
Región
g de vida ppáramo-franja
j media Las zonas medianamente conservadas, al-
teradas o transformadas de la franja alto-
Ecosistema con rosetales-frailejonales de andina en la actualidad presentan los si-
Espeletia perijanesis guientes usos: áreas de pastoreo y cultivo
Rosetales-frailejonales bajos, matorrales ba- de cebolla e ilícitos (8905,88 ha / 30,56%);
jos y pajonales dominados por Espeletia pe- áreas de extracción maderera y cultivos ilí-
rijanesis y Calamagrostis effussa. citos (2705,57 ha / 9,28%); áreas de extrac-
Superficie representativa (área, ha) y porcen- ción maderera, cultivos ilícitos y pastoreo
taje: 15,919 \ 0,05%. (2067,24 ha / 7,09%); áreas de pastoreo y
cultivos de cebolla (1856,61 ha / 6,37%);
Uso del suelo. La superficie para conserva- áreas de pastoreo, extracción maderera y
ción de los ecosistemas en la región de la alta cultivo de cebolla e ilícitos (1460,85 ha /
montaña es cerca de 9402 hectáreas, aunque 5,01%) y áreas de pastoreo exclusivamente
alrededor de 5600 hectáreas están siendo uti- (31,34 ha / 0,11%) (Arellano & Rangel, en
lizadas con algún fin netamente económico este volumen).
(Arellano & Rangel, en este volumen).
Otros tipos de uso encontrado en las áreas Transformación. En la región de estudio
más conservadas son: zonas con pastoreo sobre una superficie de 29.139,4 hectáreas,
frecuente entremezclado con zonas de con- el 40.02% presenta buen estado de conser-
servación de bosque, las cuales se extienden vación; 0.07 del área presenta procesos de
en 3699,13 ha (12,69%); áreas con bosques regeneración; 37.16% son áreas en parami-
conservados de la franja alto andina (3059,77 zación y aunque transformadas tiene cober-
ha / 10,50%); áreas con bosques conservados tura vegetal no exótica. La superficie con
de la franja alto andina entremezcladas con procesos de alteración y transformación
cultivos de cebolla o ilícitos (1014,18 ha / representan 22.78%. Estos valores mues-
3,48%); áreas conservadas con vegetación de tran que la conservación de las condiciones
páramo pero con cultivos de cebolla o ilícitos originales en la alta montaña de Perijá son
(64,72ha / 0,22%) y áreas con bosques con- mejores comparativamente que en otras
servados de la franja alto andina con zonas de áreas de similar elevación en Colombia
pastoreo ocasional (37,87ha / 0,13%). (tabla 63) (Rangel, 2002; 2006).
Tabla 63. Procesos de cambio de las condiciones originales y conservación en áreas del
páramo en Colombia.
Alteración Transformación Conservación
Páramo Total
(ha) (ha) (ha)
Merchán 265 3760 350
4669
(Boyacá) (6%) (81%) (8%)
Telecom 560 2021 937
3638
(Boyacá) (15%) (56%) (26%)
Santuario 2473 10485 10581
23866
(Boyacá) (10.3%) (44%) (44%)
Tablazo 1755 7271 2880
12511
(Cundinamarca) (14%) (58%) (23%)
Sumapaz 5034 5986 11175
26458
(Cundinamarca) (19%) (23%) (42%)
Perijá 3900 3000 A 12000 (40%)
30000
(Cesar) (13%) (10%) B 11100 (37%)
Fuente: Rangel, 2004 (ed.).
A: Vegetación natural original; B: Vegetación natural no original
427
La alta montaña de Perijá: consideraciones finales
En Perijá, los valores de transformación son áreas intervenidas y sustituidas por páramo
significativamente menores que los de los cubren 1043 ha (3,58%) y los entremezcla-
páramos en los alrededores de Bogotá y el dos con las zonas intervenidas o degradadas
estado de conservación (global) se acerca suman 901,37 ha, aproximadamente 4%.
al mencionado para áreas como Sumapaz Las zonas de cultivos o extracción made-
(Cundinamarca) y Santuario (Boyacá). rera y alto deterioro ambiental con relictos
de bosque se extienden en 942 ha (3,24%) y
Amenazas. El grado de amenazas de orden na- los ecosistemas intervenidos y degradados
tural que afectan la alta montaña de la Serranía se encuentran en 2076,31 hectáreas, aproxi-
de Perijá se manifiesta en el 48,94% de su te- madamente 7,13 % (Arellano & Rangel, en
rritorio, aproximadamente 14261,36 hectáreas. este volumen).
Los efectos se diferencian en grado medio
43,22 % cerca de 12593 hectáreas y 7,84 % Zonificación y manejo. La franja alto an-
(2264,65 hectáreas) en alto riesgo de amenaza dina y la región paramuna de la Serranía de
(Arellano & Rangel, en este volumen). Perijá representan una de las zonas con me-
jor estado de conservación del país con res-
Estado de los ecosistemas. El balance ge- pecto a su tamaño. El 72,82 % de la región,
neral del estado actual de los ecosistemas en es decir 21218,61 hectáreas está conservada
la región de la Serranía de Perijá (conserva- o levemente intervenida; no obstante, debido
ción, transformación, degradación y altera- a la presión de los actores armados y del nar-
ción) es favorable cuando se le compara con cotráfico existen zonas intervenidas y otras
zonas paramunas de la cordillera Oriental, abandonadas después de haber sido transfor-
cercanías de Boyacá y Cundinamarca madas o intervenidas. En las áreas interveni-
(Arellano & Rangel, 2004); tabla 63. Las das hay presencia de sistemas agropecuarios
áreas en conservación con ecosistemas de la en 942,96 ha (3,24% del territorio) y en las
franja altoandina y del páramo son las más abandonadas cuya mejor opción debe ser la
extensas con 9402,5 hectáreas (32,27%), restauración ecológica y recuperación del
seguidas de las áreas en conservación con capital natural, hay 4901,34 ha, es decir el
ecosistemas de bosques entremezcladas con 16,82% del territorio.
áreas de páramo con algún grado de inter- Las áreas en deterioro ambiental y que re-
vención con 3591 ha, aproximadamente el quieren de medidas urgentes para su rein-
12,32 %. Las áreas de páramo en estado de corporación en la cadena de restauración
conservación entremezcladas con áreas mo- natural cubren una superficie de 2076,3 hec-
deradamente intervenidas y en otros casos táreas (7,13%) (Arellano & Rangel, en este
entremezcladas con bosques conservados volumen).
suman 3494,27 hectáreas (11,99%) y las
que presentan pequeños relictos de bosques Plan de acción. El plan de manejo y las ac-
11,58 ha (0,04%). Las áreas de páramo que ciones a ejecutar de tienen como directriz
en la actualidad están siendo sometidas a metodológica la resolución 0839 del 1 de
una fuerte presión ocupan una superficie de agosto de 2003 emanada del Ministerio del
1986,32 ha (6,82%). Para los bosques (fran- Ambiente Vivienda y Desarrollo Territorial
ja altoandina), las áreas totalmente conser- (MAVDT. Su implementación –en nuestro
vadas cubren 2994,37 ha (10,28%) y las zo- concepto- facilitará la operación eficiente y
nas conservadas con grados de intervención coherente de las diferentes áreas propuestas
de moderados a medios suman 2695,03 hec- en la zonificación ambiental, garantizando
táreas, aproximadamente 9%. Los ecosiste- la recuperación del capital natural y su in-
mas de bosque conservados que presentan corporación de tal manera que se mejore el
428
Rangel-Ch.
en una de las escalas del sistema, repercuten la diversidad vegetal del páramo de Perijá a
sobre las otras, de manera tal que la perpe- nivel alfa (especies) es alta, mientras que los
tuación del sistema como tal, depende de la resultados a nivel beta (tipos de vegetación)
permanencia de condiciones mínimas de re- están muy alejados de los encontrados para
presentatividad en cada una de las escalas. la cordillera Oriental.
A manera de síntesis se resume la situación Tabla 65. Tipos de vegetación en el patrón
así: lo que acontece en la cima, genera una global del páramo colombiano, en la c.
reacción en las otras partes, al igual que el Oriental y en la Serranía de Perijá.
funcionamiento en el basamento, incide en
Tipos de C.
la dinámica de la parte superior del sistema. Páramo Perijá
vegetación Oriental
Por esta razón al considerar la situación de la
Bosques bajos 19 6 2
alta montaña conviene empezar por el nivel
mayor hasta llegar al mínimo o local. Matorrales 104 28 6
Frailejonales 35 16 2
En la tabla 64 se consignan los resultados Pajonales 45 13 2
del inventario biológico en los diferentes Rosetales 6 6 1
grupos y a manera de comparación se inclu- Chuscales 18 6 1
yen los datos del páramo colombiano, los
valores más altos en riqueza están represen- Otros tipos
(pastizales-
tados en las aves, mamíferos, mariposas y 100 77 3
turbera-acuática-
musgos; valores bajos se presentan en anfi- cojines-prados)
bios y reptiles.
TOTAL 327 152 17
Tabla 64. Capital natural en el páramo co-
lombiano y en el páramo de Perijá. Fuente: Rangel, 2000b
Páramo Páramo
Grupo El significado biológico regional del maci-
colombiano Perijá
zo: la riqueza en plantas vasculares
Anfibios 90 5 (5%)
Aves 154 86 (56%)
Tomando como referencia la riqueza florís-
Mamíferos 70 13 (18%)
tica a lo largo de todo el macizo montañoso
Reptiles 16 3 (19%)
(desde la parte tropical o tierra caliente, hasta
Mariposas 131 68 (52%)
el páramo), en la tabla 66 se muestran los va-
Musgos 459 91 (20%)
lores de riqueza a nivel de especies en las fa-
Hepáticas 423 11 (3%)
milias de las plantas con flores provenientes
Helechos* 345 41 (12%)
de exploraciones biológicas realizadas con
Plantas con flores* 3173 346 (11%)
metodología similar en diferentes regiones
Tipos de vegetación 327 17 (5%)
de Colombia y el área de cubrimiento. No
Fuentes: Moreno & Medina, 2007; Ardila et obstante que aun no tenemos con precisión
al., 2007; Corredor & Muñoz, 2007; Pulido & un estimativo confiable de la extensión del
Andrade, 2007; Avendaño & Aguirre, 2007;
macizo de Perijá, al comparar los resultados
Rivera, 2007; Rangel & Arellano, 2007.
* Incluyen registros de la franja altoandina. con los valores obtenidos en otras explora-
ciones biológicas en macizos similares en
En tipos de vegetación (tabla 65) la condi- otras zonas del país, se nota claramente la
ción de riqueza es muy baja, especialmente condición de excepcional riqueza vegetal.
en lo relativo a variedades de chuscales, bos- Por tanto la condición de riqueza de la parte
ques bajos y pajonales. En general, los resul- alta (páramo) nuevamente se repite al consi-
tados un tanto sorprendentes muestran que derar el sistema total.
430
Rangel-Ch.
Tabla 66. Familias de plantas con mayor número de especies en sistemas montañosos de
Colombia (con base en transectos altitudinales desde la región tropical hasta el páramo).
431
La alta montaña de Perijá: consideraciones finales
Tabla 67. Familias de plantas con mayor número de especies en diferentes localidades pa-
ramunas de Colombia.
C.C [Link]
Familia [Link] Perijá Mons. Rusia Sum Cocuy
(P. Nev.) (Tat)
Asteraceae 355 61 52 65 126 136 109 21
Orchidaceae 330 26 21 13 42 60 4 17
Poaceae 79 28 22 35 49 52 25 7
Melastomataceae 45 6 8 13 23 8 10 12
Scrophulariaceae 53 10 11 11 26 27 22 5
Bromeliaceae 45 13 6 5 15 10 5 6
Rubiaceae 30 10 5 6 8 8 8 6
Ericaceae 37 11 11 12 20 19 11 22
Cyperaceae 27 6 5 17 19 12 10 9
Apiaceae 31 5 4 8 21 12 4 6
Patrón de riqueza 10
97% 51% 53% 62% 56% 57% 44% 44%
familias
Total general 1067 346 272 297 619 601 471 250
Fuentes: [Link], Cocuy (Rangel, inédito); Perijá (Rivera-Díaz, en este volumen); Monserrate
(Garzón, 1993); Rusia (Hernández & Rangel, 2002); Sum (Rangel et al., en imprenta); C.C.
(Rangel et al., 1995); C. Oc (Rangel et al., 2005).
433
La alta montaña de Perijá: consideraciones finales
Figura 50. La alta montaña de Perijá, estado actual (derecho) y estado ideal (izquierdo)
AVENDAÑO, K. & J. AGUIRRE. 2007. La brio- CLEEF, A.M., J.O. RANGEL-CH. & S.
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CALDAS, F.J. 1951 (reimpresión de 1813). Hammen, A. Pérez-P. y P. Pinto-E., (eds). La
Memorias sobre la nivelación de las plantas Cordillera Central Colombiana. Transecto
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Rev. Acad. Colomb. Ci. Exact. 8: 168-172. iniciales. Estudios de ecosistemas tropandi-
nos. 1: 150-173. J. Cramer, Vaduz.
434
Rangel-Ch.
RANGEL-CH., J.O. 2006. The biodiversity of RANGEL-CH, J.O. & H. ARELLANO. 2007.
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CRC Press. Taylor & Francis Group. Boca Los ecosistemas de la alta montaña de Perijá.
Raton, Fl. En: Este volumen.
436
Foto 1: Panorámica del cerro Las Tres Tetas visto desde Sabana Rubia (San Foto 2: Panorámica del páramo de Sabana Rubia, visto desde el cerro Las
José de Oriente), máximas alturas registradas para la Serranía en Colombia. Tres Tetas, se observan quemas, muy comunes en la Serranía. Foto O.
(3600 m), relieve fuertemente escarpado. Foto O. Rangel. Rivera-Díaz.
Foto 3: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, Frailejonal con Foto 4: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, Frailejonal-arbustal
Espeletia perijaensis, Calamagrostis efusa e Hypericum magdelanicum, con Espeletia perijaensis, Calamagrostis effusa, Hypericum magdelanicum,
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 5: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, Frailejonal con Foto 6: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, matorral-chuscal
Espeletia perijaensis y Calamagrostis effusa. Foto O. Rangel. de páramo con Chusquea tessellata, Senecio albotectus, Arcythophyllum
nitidum, Orthoxanthus chimboracensis y Bejaria aestuans. Foto O. Rangel.
Foto 7: Laguna en el páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, Foto 8: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, vegetación
vegetación pantanosa, se observa Calamagrostis planifolia (Poaceae) y pantanosa, se observan manchas de Juncus effusus y Chusquea sp 01. Foto
Juncus effusus (Juncaceae). Foto O. Rangel. O. Rangel.
Foto 9: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, matorral bajo con Hype- Foto 10: Páramo de Sabana Rubia, San José de Oriente, matorral con
ricum baccharoidess (Hypericaceae), Espeletia perijaensis (Asteraceae), Gaylu- Arcythophyllum nitidum, Bejaria aestuanas, Achyrocline satureoides e
ssacia buxifolia (Ericaceae) y Calamagrostis efusa (Poaceae). Foto O. Rangel. Hypericum magdalenicum. Foto O. Rangel.
Foto 11: Panorámica general del cerro Sabana Rubia, al fondo Sierra Foto 12: Panorámica del páramo Sabana Rubia, frailejonales y matorrales
Nevada de Santa Marta. Foto O. Rangel. bajos (tono grisáceo). Foto O. Rangel.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 13: Bosque altoandino con H. Ferruginea, clareos originados por Foto 14: Cerro Las Tres Tetas, 2900 m, área escarpada, comunidades de
cultivos ilegales. Foto O. Rangel. Calamagrostis ligulata, Hypericum baccharoides, Chusquea sp. Foto: J.
Contreras.
Foto 15: Parte alta del cerro Las Tres Tetas. Se observa las fuertes pendientes Foto 16: Sector del cerro Las Tres Tetas, 2650 m, área rocosa con dominio
y material rocoso expuesto. Foto J. Contreras. de arbustos de Hypericum baccharoides, Bejaria aestuans y Bejaria nana.
Foto J. Contreras.
Foto 17: Cerro Las Tres Tetas, 2750 m, área plana con suelos profundos, Foto 18: Cerro Las Tres Tetas, 2250-2500 m, área bastante pendiente, con
comunidades de Calamagrostis effusa, C. ligulata y C. pittieri, Foto: J. dominio de vegetación herbácea y arbustiva, suelos rocosos desnudos con
Contreras. dominio de cuarcitas. Foto O. Rivera-Díaz.
Foto 19: Cerro Las Tres Tetas, 2500 m, panorámica general parte media se Foto 20: Cerro Las Tres Tetas, 3350 m, elementos epifitos (Tillandsia
observa Ceroxylum sp, creciendo en áreas de fuerte pendiente, bosquetes de romeroi), sobre Clethra fimbriata, se encuentra además Chusquea sp 01 y
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Brunellia integrifolia y Weinmannia pinnata. Foto O. Rivera-Díaz. Monnina aestuanas. Foto: J. Contreras.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 21: Cerro Las Tres Tetas, 3300 m, matorral-chuscal con Chusquea sp, Foto 22: Cerro Las Tres Tetas, 3300 m, suelos con abundante material rocoso,
Perissocoeleum phylloideum, Senecio albotectus e Hypericum juniperinum. arbustal con Chusqueaa sp, Perissocoeleum phylloideum, Aragoa romeroi,
Foto: O. Rivera Díaz. Symploccos rigidissima y Hesperomeles goudotiana. Foto: O. Rivera-Díaz.
Foto 23: Cerro Las Tres Tetas, 3250 m; vegetación arbustiva dominada Foto 24: Cerro Las Tres Tetas, Panorámica general de los tres cerros que lo
por Symploccos rigidissima, Chaetolepis perijaensis y Ericaceae, al fondo conforman, municipio Agustín Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz.
territorio de la Republica Bolivariana de Venezuela. Foto O. Rivera-Díaz.
Foto 25: Sector del “Parque Natural”, aviso colocado por la comunidad de Foto 26: Cuchilla Macho Solo, 2000 m, camino al cerro Las Tres Tetas,
la vereda Siete de Agosto, que protege el área con ayuda de los estudiantes área de bosque subandino recientemente quemada Foto O. Rivera-Díaz.
de colegios y escuelas, Foto O. Rivera-Díaz.
Foto 27: Cuchilla Macho Solo, 2100 m, se muestra el efecto de las quemas Foto 28: Cuchilla Macho Solo, panorámica general del área de ascenso al
en áreas antes dominadas por Pteridium aquilinum y Melinis minutiflora. cerro Las Tres Tetas, Foto O. Rivera-Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto: J. Contreras.
Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 29: Panorámica general selva alto-andina Foto 30: Selva alto-andina, área del “Parque
bordeando el subpáramo azonal del “Parque Natural”, Agustín Codazzi, abundantes
Natural”, Agustín Codazzi, área dominada por epífitas, sobre Podocarpus oleifolius y Drimys
Podocarpus oleifolius y Neurolepis elata. Foto granadensis. Foto O. Rivera Díaz.
O. Rivera Díaz.
Foto 31: “Parque Natural”, Agustín Codazzi, Foto 32: “Parque Natural”, Agustín Codazzi,
suelo con briofitos (Sphagnum sp), arbustos: sector dominado por Blechum auratum, arbustos
Hypericum juniperinum, Jaramilloa hylibates y de Hesperomeles ferruginea, Clusia multiflora.
Clethra fimbriata. Foto O. Rivera Díaz. Foto O. Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 33: “Parque Natural”, Agustín Codazzi, Foto 34: Cerro Las Tres Tetas, 3400 m, matorral
matorral bajo con Clethra fimbriata, Hesperomeles con Monnina aestuans, Diplostephium grantii y
ferruginea y Epidendrum frutex. Foto O. Rivera Hesperomeles ferruginea, Foto J. Contreras.
Díaz.
Foto 35: Cerro Las Tres Tetas, 3500 m, fuertes Foto 36: Cerro Las Tres Tetas, 3500 m, en primer
pendientes y roca expuesta. Foto O. Rivera Díaz. plano Roupala pseudocordata e Hypericum
baccharoides. Foto J. Contreras.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 37: Usnea sp. Parte baja del cerro Las Tres Foto 38: Hypotrachina sp. Parte baja del cerro
Tetas, municipio Codazzi. Foto O. Rivera Díaz. Las Tres Tetas, municipio Codazzi. Foto O.
Rivera Díaz.
Foto 39: Sphagnum sp. sector del Parque Natural, Foto 40: Thuidium sp. sector del Parque Natural,
municipio Codazzi. Foto O. Rivera Díaz. municipio Codazzi. Foto O. Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 41: Stereocaulon ramulosum. Sector del Foto 42: Cladonia rappii. Sector del Parque
Parque Natural, municipio Codazzi. Foto J. Natural, municipio Codazzi. Foto O. Rivera-
Contreras. Díaz.
Foto 43: Área anexa al subpáramo del Parque Foto 44: Lycopodium thyoides (Lycopodiaceae)
Natural, en A. Codazzi, amplia cobertura Foto O. Rivera Díaz.
de briofitos sobre tronco de Clusia mltiflora
(Clusiaceae). Foto O. Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 45: Huperzia reflexa (Lycopodiaceae), Foto 46: Perissoceleum phylloideum (Apiaceae),
sector del Parque Natural, municipio Codazzi. endémica de la Serranía, frecuente en áreas de
Foto O. Rivera Díaz. páramo abiertas. Foto O. Rivera Díaz.
Foto 47: Perissoceleum phylloideum (Apiaceae), Foto 48: Symploccos rigidissima (Symplo-
endémica de la Serranía, frecuente en áreas de ccaceae). Foto O. Rivera Díaz.
páramo abiertas. Foto O. Rivera Díaz.
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Foto 49: Cladonia didyma. sector del Parque Natural, municipio Codazzi. Foto 50: Blechum auratum (Pteridofito), común en áreas del subpáramo
Foto J. Contreras. del Parque Natural, en A. Codazzi, Foto O. Rivera Díaz.
Foto 51: Eryngium humboldtii (Apiaceae). Cerro Las Tres Tetas (3500 m), Foto 52: Diplostephium tenuifolium (Asteraceae), San José de Oriente,
Municipio de A. Codazzi. Foto J. Contreras. páramo de Sabana Rubia. Foto O. Rangel.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 53: Espeletia perijaensis, especie endémica presente en los páramos Foto 54: Libanothamnus glosophyllus (Asteraceae), San José de Oriente,
del norte de la Serranía Foto O. Rangel. 3400 m. Foto O. Rangel.
Foto 55: A la izquierda Senecio albotectus, a la derecha Achyrocline Foto 56: Senecio albotectus (Asteraceae), endémica de la Serranía. Foto
satureioides (Asteraceae), San José de Oriente, páramo de Sabana Rubia. O. Rangel.
Foto O. Rangel.
Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 57: Cabreriella perijaensis (Asteraceae), Foto 58: Diplostephium grantii (Asteraceae).
especie endémica, en franja altoandina y páramo. Sector del Parque Natural, A. Codazzi. Foto O.
Foto O. Rivera-Díaz. Rivera-Díaz.
Foto 59: Conyza sp. (Asteraceae). Sector “Parque Foto 60: Jaramilloa hylibates (Asteraceae).
Natural”, Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz. Especie muy común. Parque Natural, municipio
de A. Codazzi.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 61: Munnozia senecionidis (Asteraceae). Foto 62: Pentacalia perijaensis (Asteraceae),
Sector del Parque Natural, A. Codazzi. Foto O. especie endémica. Cerro Las Tres Tetas, A.
Rivera-Díaz. Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz.
Foto 63: Tillandsia romeroi, detalle general de Foto 64: Tillandsia confinis, detalle general de
la planta. Parque Natural, municipio de Codazzi. la planta, sector Parque Natural, municipio de
Foto J. Contreras. Codazzi. Foto J. Contreras.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 65: Clethra fimbriata (Clethraceae), Foto 66: Echeverria sp (Crassulaceae), Foto O.
subpáramo, Sabana Rubia, 3200 m. Foto O. Rivera-Díaz.
Rangel.
Foto 67: Dioscorea glandulosa (Dioscoreaceae), Foto 68: Bejaria aestuans (Ericaceae), detalle
detalle general de la planta. Foto O. Rivera-Díaz. general de la flor, cerro Las Tres Tetas, A. Codazzi.
Foto O. Rivera-Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 69: Bejaria nana (Ericaceae), detalle general Foto 70: Hypericum baccharoides, especie
de la planta, especie endémica, cerro Las Tres endémica de la Serranía, sector cerro Las Tres
Tetas, A. Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz. Tetas, Agustín Codazzi. Foto O. Rivera Díaz.
Foto 71: Hypericum juniperinum, cerro Las Tres Foto 72: Satureja discolorr var manaurensis
Tetas, Agustín Codazzi. Foto O. Rivera Díaz. (Labiatae), especie endémica, cerro Las Tres
Tetas. Detalle general de la plantas. Foto O.
Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 73: Epidendrum frutex. (Orchidaceae). Vista Foto 74: Epidendrum frutex. (Orchidaceae).
de la planta. Parque Natural, A. Codazzi Foto O. Detalle de la flor. Subpáramo, Parque Natural, A.
Rivera-Díaz. Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz.
Foto 75: Epidendrum paniculatum (Orchidaceae). Foto 76: Maxillaria nubigena (Orchidaceae).
Detalle de la flor. Parque Natural, A. Codazzi. Detalle de la flor. Parque Natural, A. Codazzi
Foto J. Contreras. Foto O. Rivera-Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 77: Chusquea cf. spencei (Poaceae), San Foto 78: Neurolepis elata (Poaceae). Parque
José de Oriente, páramo de Sabana Rubia, bosque Natural, A. Codazzi. Foto O. Rivera-Díaz.
altoandino, 2900 m. Foto O. Rangel.
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Foto 81: Gaylusaccia buxifolia (Ericaceae), especie frecuente en áreas de Foto 82: Geranium sp. (Geraniaceae) Foto O. Rangel.
subpáramo de la serranía Foto J. Contreras.
Foto 83: Excremis coarctata (Liliaceae), subpáramo, cerro Las Tres Tetas, Foto 84: Chaetolepis perijaensis (Melastomataceae), cerro Las Tres Tetas.
3000 m. Foto J. Contreras. Foto O. Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 85: Ugni myricoides (Myrtaceae), cerro Las Tres Tetas. Foto O. Foto 86: Stellis sp. (Orchidaceae). Área de subpáramo, Parque Natural,
Rivera Díaz. municipio de A. Codazzi (ejemplar ORD-3254) Foto J. Contreras.
Foto 87: Scaphosepalum sp. (Orchidaceae), Área de subpáramo, Parque Foto 88: Pleurothallis sp. (Orchidaceae). Área de subpáramo, Parque
Natural, municipio de A. Codazzi. Foto J. Contreras. Natural, A. Codazzi (ejemplar ORD-3236) Foto J. Contreras.
Foto 89: Stelis sp. (Orchidaceae). Parque Natural, município de Codazzi. Foto 90: Hesperomeles ferruginea (Rosaceae), cerro Las Tres Tetas. Foto
Foto J. Contreras. J. Contreras.
Foto 91: Sabana Rubia, al fondo cerro Pintao, bosque con Hesperomeles Foto 92: Páramo El Avión, matorral-pastizal de Hypericum baccharoides y
ferruginea. Foto M. Ardila. Calamagrostis effusa. Foto M. Ardila.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 93: Al fondo cerro Pintao, en primer plano chuscal con Chusquea Foto 94: Hacia el Páramo El Avión, pastizal con Festuca sp. y roca desnuda.
tessellata. Foto M. Ardila. Foto M. Ardila.
Foto 95: Páramo El Avión, matorral bajo de Hypericum juniperinum, Foto 96: Pajonal de Calamagrostis sp. y Bejaria resinosa. Foto M. Ardila.
restos de Orthrosanthus chimboracensis y Pteridium aquilinum y al fondo
manchas del bosque de Hesperomeles ferruginea. Foto M. Ardila.
Foto 97: Micrurus mipartitus, Municipio Agustín Codazzi, camino al cerro Foto 98: Hypsiboas crepitans: Municipio Agustín Codazzi, Foto O. Rivera
Las Tres Tetas. Foto J. Contreras. Díaz.
Foto 99: Eleutherodactylus douglasi: Municipio Agustín Codazzi Foto O. Foto 100: Hyloscirtus platydactylus: Municipio Agustín Codazzi Foto O.
Rivera Díaz. Rivera Díaz.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 101: Eleutherodactylus cuentas: Municipio Agustín Codazzi, Foto 102: Eleutherodactylus reclusus: Municipio Agustín Codazzi. Foto
subpáramo del “Parque Natural”. Foto J. Contreras. O. Rivera Díaz.
Foto 103: Trampa Sherman, empleada para la captura de pequeños Foto 104: Trampa de golpe, empleada para la captura de pequeños
mamíferos terrestres. Serranía de Perijá (Cesar, Colombia). Foto D. mamíferos terrestres. Serranía de Perijá (Cesar, Colombia). Foto D.
Corredor. Corredor.
Foto 105: Trampa de caída, balde de 30 cm de profundidad por 15 cm Foto 106: Trampa de pegante, cartón de 15x15 cm, con pegante en el interior
de ancho, empleada para la captura de pequeños mamíferos terrestres. y el cebo sobre este, empleada para la captura de pequeños mamíferos
Serranía de Perijá (Cesar, Colombia). Foto D. Corredor. terrestres. Serranía de Perijá (Cesar, Colombia). Foto D. Corredor.
Foto 107: Descansadero de armadillo, Dasypus novemcinctus (Cingulata: Foto 108: Excretas de curí, Cavia porcellus (Rodentia: Caviidae). Serranía
Dasypodidae). Serranía de Perijá, Municipio Agustín Codazzi, Vereda Siete de Perijá, Municipio La Paz, Corregimiento San José de Oriente. Foto D.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 109: Akodon bogotensis (Rodentia: Sigmodontidae). Serranía de Foto 110: Puma concolor (Carnívora:
( Felidae), cola (llavero). Serranía de
Perijá, Municipio La Paz, Corregimiento San José de Oriente. Foto D. Perijá, Municipio Agustín Codazzi, Vereda Siete de Agosto, localidad El
Corredor. Becerril, sitio Cerro Macho Solo. Foto D. Corredor.
Foto 115: Colibri thalassinus (Trochilidae). Foto M. Ardila. Foto 116: Diglossa humeralis (Thraupidae). Foto M. Ardila.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 117: Gallinago paraguaiae (Scolopacidae). Foto M. Ardila. Foto 118: Mecocerculus leucophrys (Tyrannidae). Foto M. Ardila.
Foto 119: Metallura iracunda (Trochilidae), macho. Foto M. Ardila. Foto 120: Metallura sp. (Trochilidae), hembra. Foto M. Ardila.
Foto 121: Metallura tyrianthina (Trochilidae), macho. Foto M. Ardila. Foto 122: Ochthoeca rufipectoralis (Tyrannidae). Foto M. Ardila.
Foto 123: Vermivora peregrina (OJO PREGUNTAR MAGALY). Foto M. Foto 124: Zonotrichia capensis (Emberizidae). Foto M. Ardila.
Ardila.
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
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Foto 125:Dalla caicus (Hesperidae), Foto 126: Dalla caicus (Hesperidae), Foto 127: Parphorus sapala Foto 128: Parphorus sapala
vista dorsal. Foto H. Pulido. vista ventral. Foto H. Pulido. (Hesperidae), vista dorsal. Foto H. (Hesperidae), vista ventral. Foto H.
Pulido. Pulido.
Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 129: Rhamma sp. (Lycaenidae), Foto 130: Rhamma sp. (Lycaenidae), Foto 131: Catasticta philothea Foto 132: Catasticta philothea
vista dorsal. Foto H. Pulido. vista ventral. Foto H. Pulido. (Pieridae), vista dorsal. Foto H. (Pieridae), vista ventral. Foto H.
Pulido. Pulido.
Foto 133: Catasticta tricolor flava Foto 134: Catasticta tricolor flava Foto 135: Eurema phiale columbia Foto 136: Eurema phiale columbia
(Pieridae), vista dorsal, macho. Foto (Pieridae), vista ventral, macho. (Pieridae), vista dorsal. Foto H. (Pieridae), vista ventral. Foto H.
H. Pulido. Foto H. Pulido. Pulido. Pulido.
Foto 137: Eurema salome salome Foto 138: Eurema salome salome Foto 139: Hesperocharis marchalii Foto 140: Hesperocharis marchalii
(Pieridae), vista dorsal. Foto H. (Pieridae), vista ventral. Foto H. marchalii (Pieridae), vista dorsal, marchalii (Pieridae), vista ventral,
Pulido. Pulido. macho. Foto H. Pulido. macho. Foto H. Pulido.
Foto 141: Leptophobia eleone eleone Foto 142: Leptophobia eleone Foto 143: Leptophobia eleusis Foto 144: Leptophobia eleusis
(Pieridae), vista dorsal, macho. Foto eleone (Pieridae), vista ventral, (Pieridae), vista dorsal. Foto H. (Pieridae), vista ventral. Foto H.
H. Pulido. macho. Foto H. Pulido. Pulido. Pulido.
Foto 145: Nathalis iole (Pieridae), Foto 146: Nathalis iole (Pieridae), Foto 147: Tatochila xanthodice Foto 148: Tatochila xanthodice
vista dorsal. Foto H. Pulido. vista ventral. Foto H. Pulido. nigrisulphurata (Pieridae), vista nigrisulphurata (Pieridae), vista
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Fotografías de diversos aspectos de Perijá
Foto 153: Doxocopa cyane cyane Foto 154: Doxocopa cyane cyane Foto 155: Epiphile orea Foto 156: Epiphile orea
(Nymphalidae: Apaturinae), vista (Nymphalidae: Apaturinae), vista (Nymphalidae: Biblidinae), vista (Nymphalidae: Biblidinae), vista
dorsal. Foto H. Pulido. ventral. Foto H. Pulido. dorsal. Foto H. Pulido. ventral. Foto H. Pulido.
Foto 157: Memphis cleomestra Foto 158: Memphis cleomestra Foto 159: Dione butleri Foto 160: Dione butleri
(Nymphalidae: Charaxinae), vista (Nymphalidae: Charaxinae), vista (Nymphalidae: Heliconiinae), vista (Nymphalidae: Heliconiinae), vista
dorsal. Foto H. Pulido. ventral. Foto H. Pulido. dorsal. Foto H. Pulido. ventral. Foto H. Pulido.
Índice de familias y géneros
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Índice de familias y géneros
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