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Betesda: Sanación y Culto a Esculapios

El documento analiza la piscina de Betesda mencionada en Juan 5 y sugiere que en realidad era un centro de curación asociado al dios griego Asclepio. Explica que el estanque tenía cinco pórticos como se describe y que era común que hubiera centros de Asclepio en el imperio romano. También argumenta que el texto de Juan 5:3-4 que menciona un ángel moviendo el agua probablemente fue una adición posterior de un copista cristiano. Finalmente, resume la historia de Jesús sanando al paralí

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Betesda: Sanación y Culto a Esculapios

El documento analiza la piscina de Betesda mencionada en Juan 5 y sugiere que en realidad era un centro de curación asociado al dios griego Asclepio. Explica que el estanque tenía cinco pórticos como se describe y que era común que hubiera centros de Asclepio en el imperio romano. También argumenta que el texto de Juan 5:3-4 que menciona un ángel moviendo el agua probablemente fue una adición posterior de un copista cristiano. Finalmente, resume la historia de Jesús sanando al paralí

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Footnotes:

a. John 5:2 That is, Aramaic


b. John 5:2 Other ancient authorities read Bethesda, others Bethsaida
c. John 5:3 Other ancient authorities add, wholly or in part, waiting for the stirring of the
water;  4  for an angel of the Lord went down at certain seasons into the pool, and stirred
up the water; whoever stepped in first after the stirring of the water was made well from
whatever disease that person had.
d. John 5:13 Or had left because of

La Piscina De Betesda Como Un


Centro De Curación Del Dios Griego
Asclepio
La Piscina De Betesda Como Un
Centro De Curación Del Dios
Griego Asclepio
Por Dr. Eli Lizorkin-Eyzenbergdiciembre 1, 20147
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La piscina de Betesda como un centro de curación del dios griego Asclepios (Juan 5)


Después subió Jesús a Jerusalén. 2  Y había ahí en Jerusalén, cerca de la puerta
de las ovejas, un estanque llamado Betesda, el cual tenía cinco pórticos. 3 En
estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban
el movimiento de las aguas.
Cuando se llega  a determinar el nivel de la credibilidad histórica del Evangelio, la
historia que finalizará con la sanación del paralítico, es una de las unidades textuales
más fascinantes del Evangelio de Juan. Hasta el descubrimiento del estanque con
cinco columnas techadas cerca de la Puerta de las Ovejas (aunque cada cual
buscaba un estanque en forma de pentágono, en un principio) muchos no
consideraron el Evangelio de Juan históricamente creíble. El Evangelio era mostrado
bien alegóricamente (verdadero solo en el sentido similar al de la literatura
apocalíptica) o bien inexacto (escrito por alguien que no fuese de Judea y que
desconocía completamente la geografía y topografía de Jerusalén). Sin embargo,
ambos estanques mencionados en el Evangelio de Juan fueron identificados – el
estanque de Betesda en Juan 5:2 y el de Siloé en Juan 9:7. El estanque que se
menciona en este capítulo resultó ser de cinco columnas (como se describe en el
Evangelio) pero no estructurado en forma de pentágono. Habían cuatro columnas
separadas en el centro por otra, así formaban las cinco columnas tal cual eran
descritas en el Evangelio.

Es posible que el estanque de Betesda fuese para facilitar las purificaciones con agua
en el ceremonial religioso judío, “mikvah”, asociado al Templo de Jerusalén. Pero hay
otras opciones interpretativas, que en mi opinión tienen mucho más sentido.

Hay muy buenos motivos para creer que esta estructura situada a una distancia
peatonal por detrás de los muros de la ciudad de Jerusalén fue una parte del dios
greco-romano de la salud y el bienestar Esculapios, el cual fue bien extendido por los
dominios del Imperio Romano. Habían más de 400 “esclepiones”. Esculapios relata
los beneficios a través de todo el Imperio, funcionando como centros de salud y
dispensadores de la gracia y misericordia del dios hacia los que estaban necesitados.

Esculapios era el dios de la medicina y la salud en la región de la Antigua Grecia. Las


hijas místicas del dios, por ejemplo, incluídas la diosa Higeia y Panacea. Podemos
escuchar sus nombres griegos en el hablar moderno como “higiene” y “panacea”-
conceptos clave asociados hoy en día con la medicina y la salud. Las serpientes
fueron atributo del culto a Esculapios en la salud y la sanidad. Incluso, actualmente,
uno de los principales símbolos de la medicina moderna es una vara con una
serpiente enroscada en ella.

Deténte ahora y piensa por un momento. Si esto es correcto, puede que cambie
nuestra percepción de la historia descrita aquí. Como puedes ver, es posible que los
ciegos, cojos y paralíticos no estuviesen esperando a que el Dios de Israel les sanase,
sino más bien por la gracia sanadora de Esculapios. Antes de empezar a pensar que
la reconstrucción de arriba es descabellada, por favor, tenga en cuenta lo siguiente:

En el siglo II de la era cristiana, el apologista Justiniano Mártir menciona de


obsesiones populares con Esculapios entre sus contemporáneos, diciendo: “Cuando
el Diablo trajo a Esculapios como resucitador de los muertos y sanador de todas las
enfermedades, ¿no debería decir que en este tema igualmente él ha imitado las
profecías sobre Cristo? (Justiniano Mártir, Dialogo con Triphomenes, el Judío, 69). En
una declaración atribuida al siglo II del Sabio Judío Rabbi Akivah, leemos: “Una vez a
Akivah se le pidió que explicara por qué las personas afligidas por enfermedades,
algunas veces regresan sanas después de una peregrinación al santuario de un ídolo,
aunque sea seguro que no tiene poder alguno” (Talmud de Babilonia, Avodah
Zara, 55a)”.
El estanque de Betesda/Esculapios (rama de Jerusalén) era probablemente, una parte
Helenística de Jerusalén junto con varios otros proyectos como el Teatro Romano, el
complejo deportivo romano, los baños romanos y la Fortaleza Romana Antonia (cerca
del estanque). Es probable referirse a tal helenización de Jerusalén que los devotos
Qumranitas fueran autores del comentario del Profeta Nahúm que escribió: “¿Dónde
está el león sin dientes, la cueva de sus cachorros?” (Nahúm 2:12b). La interpretación
de esto se refiere a Jerusalén, que se había transformado en habitáculo de los
gentiles malvados… (4Qp Nah)”.

En este caso, el estanque de Bethesda (Casa de Misericordia, en hebreo) no tiene


nada que ver con el lugar judío, por el contrario, con las instalaciones asociadas al
griego Esculapios. Es muy importante señalar que en esta particular sanación, Jesús
no manda a lavarse en el estanque (estanque de Betesda), mientras que
directamente, envía al ciego a lavarse en el estanque de Siloé (Juan 9:6-7). Parece
por lo tanto, que mientras que el estanque de Betesda fue un lugar pagano
(Esculapios) el estanque de Siloé estaba conectado con el Templo de Jerusalén.
Desde luego, Jerusalén fue el centro religioso judío en los tiempos de Jesús, pero
también fue el cuartel general de las ideas helenísticas en Judea que estaba bajo el
estricto control de Roma con la Fortaleza Antonia dominando la zona noroeste de la
Montaña del Templo.

[… esperaban el movimiento del agua; 4 porque un ángel descendía de tiempo en


tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque
después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que
tuviese.][1]
Mientras que entre este paréntesis, algunas Biblias modernas todavía incluyen el texto
anterior (3b-4) no está incluido en los originales y más fiables manuscritos de que
disponemos hoy en día y por lo tanto no debería ser tratado como auténtico. Parece
ser que el copista cristiano, no familiarizado con el culto a Esculapios y la relación con
el estanque de Betesda, añadió la explicación de que el ángel del Señor removía las
aguas, buscando clarificar las cosas al lector. Al final, realmente, acabó enviando a
toda una generación de lectores en una dirección errónea de interpretación, perdiendo
el verdadero punto de vista.
Contrario a la opinión popular, los antiguos escribas
no siempre eran exactos en la preservación de cada jota y tilde del texto que
copiaban. No embellececían las cosas, pero desde luego no tenían miedo “para
aclarar cuestiones”, cuando pensaban “que algo estaba faltando”. Por lo tanto el
nuevo personaje de esta historia, el ángel del Dios de Israel, se añadió con buena
intención por un error del copista. El copista, distinto al autor del Evangelio de Juan,
no fue consciente de la identidad de la religión griega de Betesda, lo que le pareció
mejor para él solo a partir del texto que tenía delante, sin tener ninguna evidencia del
material cultural contemporáneo, tal como la casa de misericordia del Dios de Israel.
Simplemente fue un error suyo.


Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba
enfermo.6 Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba mucho tiempo así,
le dijo: ¿Quieres se sano? 7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me
meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, el otro
desciende antes que yo. 8 Jesús le dijo:  Toma tu lecho y anda. 9 Y al instante
aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho y anduvo.
Los enfermos que a menudo eran vistos en los porches del estanque de Betesda
formaban dos tipos. Aquellos que iban a probar suerte allí como parte de su búsqueda
en su recorrido de sanación, hacia otra solución como prometida curación y aquellos
que ya habían perdido toda esperanza en cualquier otro medio de sanación. En
respuesta a la pregunta de Jesús acerca de si quería o no ponerse bien, leemos una
respuesta que no fue nada, pero sí alentadora. En las palabras del enfermo “No tengo
quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy otro
desciende antes que yo”(v 7). El remolino del agua parece que fuera producido
cuando el sacerdote de Esculapios, abría las compuertas que conectaban la parte
superior con la parte inferior del estanque de Betesda. El agua del departamento
superior entonces fluía a la parte baja.

El hombre allí recluido parece haber estado durante mucho tiempo, ya que el
Evangelio nos dice en el contexto ser profundamente religioso a pesar del ambiente
religioso griego. Era un hombre con una necesidad personal significativa y toda su
esperanza se había ido. Esculapios, en la metodología griega, era conocido también
no solo por sus poderes sanadores y vivificadores, pero también por su benevolente
actitud hacia la gente, los cuales lo hicieron una de las más populares deidades en el
mundo greco-romano. Más adelante en la historia, Jesús conocería al hombre que
sanó en el Templo de Israel y le avisaría de no continuar en su vida de pecado (algo
que encaja perfectamente con la idea de que la piscina de Betesda fue Asclepion).

Esta es una historia poderosa. La enfermedad, símbolo del caos humano, fue llamada
al orden por la palabra de Jesús. Justo igual que con el caos previo a la creación,
cuando a una voz del Rey Celestial de Israel puso en orden la creación de la misma
forma. Ahora, el Hijo real del Rey de Israel vino a la morada pagana (Esculapios) y
sanó al judío sin ninguna fórmula mágica ni sortilegios. Jesús, simplemente lo hizo
“diciéndole” al hombre que se levantara y caminase. En otras palabras, Jesús curó al
hombre de la misma manera que el Dios de Israel una vez creó el mundo –
simplemente por el poder de Su palabra hablada.

La
superstici
ón del
estanque
de
Betesda –
Juan 5:1-
11
 
 
 
 
 
 
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Las Aguas Termales Como Fuente De Salud

Desde tiempos inmemoriales se sabe que las aguas termales tienen


propiedades terapéuticas . Estas aguas se encuentran en pozos , lagos,
cuevas , fuentes , manantiales etc . Las personas que utilizaban estas
aguas sentían una notable mejoría en sus dolencias crónicas como son : el
reuma , neuroparalisis ,  diabetes , obesidad , problemas
gastrointestinales , circulación , nervios , piel , etc . Al popularizarse los
resultados curativos de estas aguas no tardó en sacarse de contexto las
causas de dichas curaciones y apareció la inevitable ” superstición “ .

Todos estaban de acuerdo y totalmente convencidos , que en el lugar donde


brotaban o posaban esas aguas habitaban las diversas divinidades , las
cuales les concedían sus peticiones de sanidad . Con el transcurrir de los
siglos esas peticiones no se ajustaron solo a la salud , sino que también al
amor , al dinero , a la suerte etc . Y no solo donde el agua era termal , sino
en cualquier lugar donde hubiere agua embalsada podía nacer una
leyenda . En la actualidad son frecuentes las fuentes en la grandes
ciudades donde la gente cree que echando una moneda al agua sus deseos
pueden cumplirse .

La superstición tiene una orientación claramente ocultista ya que su


influencia es espiritual . La mentira es el motor de las supersticiones porque
lleva a la confusión y oscurecen las mentes para que cuando reciban la
verdad no la crean . Las personas supersticiosas acuden a la adivinación ,
astrología , magia , cartomancia , curanderismo y a la idolatría . Todo es un
circulo vicioso alimentado por Satanás .

 
 

El Estanque De Betesda

El estanque de Betesda era uno de esos lugares donde la gente enferma


acudía para ser sanada . Leemos en Juan 5:1-11 que Jesús visita un día el
estanque que estaba lleno de personas enfermas . A pesar que Dios ha
hecho tantos portentos milagrosos y demostrado su fidelidad hacia su
pueblo , los ciudadanos israelitas siempre han tenido la tendencia a la
superstición , la idolatría y el ocultismo . En este caso la superstición en
Betesda era : que un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y
agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del
movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese .

Todo Israel sabía que su Dios , es un Dios de misericordia , de ahí el


nombre que le pusieron al estanque “ Betesda “ que significa  ” Casa De
Misericordia “ .  Creían que Dios sanaba al primero que descendía al agua
cuando esta se movía por la acción de un ángel . ¿ Pero cómo puede ser
que un Dios tan misericordioso y justo deje sin opciones de sanidad a los
paralíticos ? , ya que estos nunca podrían descender al agua por si
mismos .

Como ya hemos comentado , Betesda significa ” casa de misericordia


“ pero la misericordia que los judíos buscaban estaba muy lejos de Dios .
Jesús quien es la misericordia divina encarnada entra al estanque para
demostrar una vez mas que el Dios de Israel es el único que sana de
verdad por su gran poder y misericordia . El Señor se dirige a un hombre
que llevaba mucho tiempo enfermo esperando que cuando el agua se
agitara alguien lo zambullera . El Señor se acerca y sin mas le dice al
enfermo ¿ Quieres ser sano ? . Esta es la pregunta que Jesús le hace a
este hombre , una pregunta sencilla , pero muy directa . El hombre contesta
con una lamentación , a la que Jesús le responde con una
orden ” Levántate , toma tu lecho , y anda ” , y al instante este hombre
fue sanado ” . Súbita y poderosa demostración de poder ejecutado por
Jesús confirmando así  , ser quien dijo que el era ” el Hijo de Dios , Dios
hecho hombre “ . Jesús de esta manera , rompe , destruye y avergüenza a
la superstición .

 
Las Sanidades De La Virgen De Lourdes ” Un Ejemplo De Estanque De
Betesda En La Actualidad “

El origen de esta superstición fue a consecuencia de unas visiones que tuvo


una joven de 14 años llamada Bernardette Soubirous . Desde esas
apariciones comenzó a brotar un arroyo en la caverna , esto dio lugar a que
se disparara las noticias de que esas aguas sanaban a quienes se bañaban
en ellas . La gente llegaban desde el mundo entero en busca de su milagro
porque al parecer ya habían ocurrido algunas sanidades . En la actualidad
se cifra en unos cinco millones de visitantes cada año .

Proceso Para Acreditar Los Milagros

Solo aquellas curaciones que son espontáneas inmediatamente después de


bañarse en el agua de Lourdes y son inexplicables de manera científica ,
tienen oportunidad de ser declaradas milagros .  El paciente que se sanó
debe declararlo. Si se considera que la curación tiene posibilidades de ser
milagrosa, los doctores del Bureau Médico comienzan una investigación
profunda del caso. Por último, le entregan el caso a la las autoridades
eclesiásticas para que le den la aprobación final . Se recibe un promedio de
50 casos anuales, pero de esos solo se investigan cerca de 10 al año.
También se requiere una espera mínima de 10 años para poder declarar
que ocurrió una cura milagrosa .
 

Dos De Los Últimos Milagros Aprobados 

1º  ” El 19 de agosto de 1952 , Anna Santaniello “ se bañó en las aguas del
manantial de Lourdes. Había llegado con una severa enfermedad del
corazón y artritis reumatoide aguda. No podía respirar, lo que le hacía muy
difícil hablar e imposible caminar. Tenía ataques severos de asma, cianosis
en la cara y labios, y edema en las dos piernas. Después de bañarse, pudo
caminar inmediatamente, ir de procesión esa misma noche y regresó a su
país, Italia, para trabajar como enfermera de niños desafortunados. El
milagro se aprobó en septiembre de 2005 . Anna tuvo una larga vida y
falleció a los 93 años.

2º – Lo mismo pasa con el milagro efectuado a ” Sor Luigina Traverso “ que


es el último milagro reconocido oficialmente en Lourdes . Fue una monja
italiana que sufría de ciática paralizante en meningocele . En 1965, Sor
Luigina viajó en camilla a Lourdes, pero volvió a Italia sanada después de
un “fuerte calor” y el deseo de levantarse cuando pasó el celebrante con la
hostia consagrada. El milagro fue aprobado el 12 de octubre de 2012.

Reseña

Cuando un milagro es declarado como tal después de haber transcurrido 53


y 47 años respectivamente suena a tomadura de pelo descarada .
Comparen ustedes los milagros que hizo Jesús y sus
apóstoles , instantáneos , y a la vista de todos , con estos milagros nacidos
de la más profunda superstición cimentada en puras fábulas . Creo que está
mas que claro la poca credibilidad que tienen estos baños en aguas
milagrosas . En todo caso si algún milagro sucediese sepa que Satanás
también tiene sus milagros . ( Vean aquí [Link]/rUdxEV ) .

Deja la superstición , las leyendas , la suerte , la idolatría , y ven a


Jesús . Solo Él es la verdadera casa de misericordia . Ven al Señor y
serás sumergido en los ríos de agua viva que es el Espíritu Santo
morando en ti , para vida eterna .
El ángel de Betesda

“porque un ángel descendía al estanque de vez en cuando, y agitaba el agua; y el


primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de
cualquier enfermedad que tuviera”

¿Leyenda urbana, verdad bíblica, o mala interpretación?

Vayamos a los hechos, al menos lo que conocemos de ellos.

El pasaje bíblico que se refiere al famoso ángel es el siguiente:


“Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
En Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, hay un estanque, llamado en hebreo
Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En ellos yacían muchos enfermos, ciegos, cojos y
paralíticos [que esperaban el movimiento del agua, porque un ángel descendía al
estanque de vez en cuando, y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque
después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera.
 Allí había un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.  Cuando
Jesús lo vio acostado, y se enteró de que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo:
-¿Quieres ser sano?
El enfermo le respondió: -Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque
cuando el agua se agita; y en lo que llego, otro baja antes que yo.-  
Jesús le dijo: -Levántate, toma tu lecho, y vete-.
Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho y se fue.
Juan 5:1-9

Lo que ha perdurado del pasaje es el ángel y las aguas milagrosas, como lo podemos
apreciar en monumentos, obras teatrales, libros, nombres de ciudades  y otros.
Mencionamos algunos:
La fuente de Betesda de Central Park de Nueva York lleva ese nombre. La
descripción dada en el sitio de internet [Link] lo
siguiente: “Elevándose sobre la terraza de Bethesda  está la  fuente de Bethesda, con la
famosa estatua del ángel por encima de las aguas que caen. La estatua hace referencia
al Evangelio de Juan, que describe a un ángel bendice la piscina de Betesda, dándole
poderes curativos. La fuente conmemora el sistema de agua de Croton, que fue el que
primero trajo agua dulce a la ciudad de Nueva York en 1842”
Una obra teatral de Thorton Wilder: “El ángel que agitaba las aguas”, está basada
en la interpretación bíblica de los versículos uno al cuatro del capítulo cinco del
Evangelio de Juan.
Hay muchas otras obras literarias basadas en este pasaje.
También no son pocas las piscinas y fuentes llamadas así, con clara referencia al
pasaje de Juan.

La pregunta es: ¿Cuál es la relevancia del supuesto ángel, y de las aguas con
poderes curativos en el pasaje que se narra? ¿en verdad bajaba y agitaba las aguas?,
¿era cierto que el primero que ingresaba en el estanque sanaba?

Vayamos a la versión original en griego, traducida al español sin alterar el orden de


las palabras: “Después de estas cosas,  había una fiesta de los judíos y fue Jesús arriba
a Jerusalén. Hay, por otra parte, en Jerusalén en la Puerta de la Ovejas, una fuente
llamada en arameo Betesda, cinco pórticos teniendo. En ellos yacía una multitud de
aquellos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando que el agua se moviera. Un
ángel, en efecto, durante ciertos tiempos descendía dentro de la fuente y agitaba las
aguas. Aquel quien entonces primero entraba luego del agitarse de las aguas, sanábase
de cualquier enfermedad que en ese momento tuviera” Juan 5:1-4

Lo primero que observamos, tanto en la versión Reina Valera contemporánea como


en el texto traducido directamente del griego es que no es la fuente, ni el ángel en quien
focaliza su atención el relator, sino en Jesús yendo a Jerusalén a la fiesta de los judíos.
Lo hacía cumpliendo con los requerimientos de la ley establecida en aquel tiempo por
los fariseos y saduceos en cuanto a la concurrencia a las festividades.
 ¿Qué hizo que se detuviera en la fuente? ¿El ángel, las aguas milagrosas o el
paralítico?
Es decir, Jesús no se desvió para ir a la fuente, como lo hizo cuando se detuvo en el
pozo de Jacob, en el capítulo anterior.
No se menciona que expresamente se apartara del camino a encontrarse con el
paralítico. Esta diferencia es importante porque cuando habló con la mujer samaritana
en el pozo de Jacob, la consecuencia fue que aquel pueblo despreciado por los judíos,
los de Samaria, recibieran la buena nueva de su presencia, y de la salvación disponible
para todos los que creyeran.
El paralítico y los enfermos que permanecían alrededor del estanque no se
mencionan como no judíos ya que cuando Jesús sanó a gentiles, los evangelistas se
cuidaron de resaltarlo, pero no en este caso.
Es claro que Jesús fue movido por compasión a acercarse al enfermo, pero si en el
Espíritu el Maestro sabía todas las cosas, ¿no era en contra de la voluntad de Dios, que
era quien había enviado el ángel, con directivas expresas de mover el agua y otorgarle
efímeras propiedades curativas, el sanar a alguien que esperaba por ese mensajero
invisible?

Ahora, si eran judíos, conocían a Dios, la ley y los profetas. Sabían que la forma en
que Dios respondía (y responde) era mostrando arrepentimiento, orando, confesando
sus pecados, clamando. El salmista (Salmo 51, entre otros), el segundo libro de
Crónicas, Nehemías, Daniel, por mencionar algunos, lo dejan bien en claro.
Jesús no hizo referencia en ningún momento al agua, a la fuente, ni al ángel. Se
dirigió directamente al inválido, y habló con él. No le preguntó por el ángel, ni por las
propiedades sanadoras del agua.
Pero tratemos de extraer lo máximo del pasaje.
Separemos los hechos:
        La gente enferma no esperaba por el ángel, esperaba el movimiento del agua.
Es evidente que ellos no veían al ángel, sus miradas estaban pendientes del momento
en que el agua se agitara.
        El evangelista, deducimos, nunca vio al ángel, sino que se limita a decir la causa
por la cual los enfermos esperaban alrededor del agua. Es más, explica
anticipadamente en quién tenía basadas sus esperanzas de sanarse el paralítico.
        El agua sólo adquiría propiedades curativas cuando era tocada por el ángel, y
uno solo de los enfermos, el primero en sumergirse, agotaba el milagro.
        El agua manaba por debajo de la tierra, no era el producto de un torrente a cielo
abierto. Esto se sabe porque no hubiera habido forma de mantener el agua limpia si
llegara por la superficie. Y porque se deduce que esta fue la provisión de agua de
Jerusalén cuando era sitiada, que el rey Exequias canalizara por un túnel.

De lo expuesto podemos fácilmente sacar en conclusión que: 1) nadie vio nunca al


ángel, 2) no había regularidad en la frecuencia de movimiento del agua, 3) las
propiedades curativas del agua era sumamente efímeras. También podemos aventurar
que por lo irregular de las lluvias, el volumen de agua recibido fluctuaba, causando
movimientos al agua.
Sin olvidarnos de que Jesús el personaje principal, no sólo de este pasaje, sino de
todo el Antiguo Testamento, y la causa única por la que se escribiera todo el Nuevo
Testamento, continuemos por unos momentos con el ángel.
Debemos hacer dos puntualizaciones: 1) no hay ningún pasaje bíblico donde un
ángel actúe al azar, sin un objetivo predeterminado. Los ángeles son espíritus
ministradores, como lo expresa este pasaje: “¿Y acaso no son todos ellos espíritus
ministradores, enviados para servir a quienes serán los herederos de la salvación?”
Hebreos 1:14
Los ángeles son enviados, eso significa su nombre en hebreo y en griego.
Ahora, ningún rey manda un mensajero a entregar un mensaje al azar. Los
mensajes tienen un destinatario. Y hablando de rey, el Rey de los Judíos estaba en la
tierra. Jesús paró en el estanque a sanar a uno de los enfermos, quizás el único que se
encontraba allí en ese momento, dado que los ciegos, cojos y demás solían concurrir a
las fiestas, cuando las escalinatas del templo estaban concurridas, para recibir
limosnas. Esto sucedía así, y es referido en el libro de los Hechos: “Un día, Pedro y
Juan subían juntos al templo. Eran las tres de la tarde, es decir, el momento de la
oración,  y vieron allí a un hombre cojo de nacimiento. Todos los días era puesto a la
entrada del templo, en la puerta llamada «la Hermosa», para pedirles limosna a los
que entraban en el templo” Hechos  3:1.

El segundo punto es que los ángeles no se presentaron nunca delante de multitudes


para sanar. Sí lo hicieron muchas veces en el Antiguo Testamento, con apariencia
humana, como mensajeros.
También fueron (y serán, de acuerdo con Apocalipsis) enviados por Dios a ejecutar
el juicio divino, ya sea a destruir o matar, como portadores de pestes u otro tipo de
castigo, siempre predeterminado por la soberanía, voluntad y propósito de Dios.
Acompañaron y acompañan a Dios por millares, desde que fueron creados y hasta
la eternidad.

Otra observación muy a tener en cuenta es la Gracia, Misericordia, Justicia y


Compasión de Dios.
Y por ellos hacemos esta pregunta: ¿Enviaría Dios un ángel a tocar el agua para que
los relegados de la sociedad, enfermos, marginados, compitieran para sumergirse en
ella, para que sólo uno se sanara?
Porque si se toma como verdad absoluta que era un ángel que hacía que se
produjera el fenómeno, también debemos tratar como verdad absoluta que era sólo
uno el que se sanaba. Y esto presenta otro inconveniente. Es acertado deducir que
aquellos desesperados se tiraban al agua en cantidades. ¿y si saltaban o eran arrojados
dos a la vez, iba Dios a dejar que recibiera la sanidad sólo uno?

Y continuando con el plan eterno de Dios, recordemos el pasaje de Lucas 4:17-21:


“Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde
estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar
buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A
pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los
oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al
ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a
decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”
Esto sucedió antes del episodio de Betesda, el que vino a sanar fue Jesús, no un
ángel.
Algo más: en el período inter testamentario, por cuatrocientos años, hubo un
silencio absoluto del Todopoderoso.
¿Habría Dios de mandar un ángel a sanar mediante el movimiento del agua de un
estanque, mientras todo el pueblo estaba esperando la llegada del Mesías?

Al Evangelio de Juan se le llama también el libro de las señales, ¿qué señales? ¿Se
incluye la del ángel?
No de acuerdo al mismo evangelista, que expresa: “Jesús también hizo muchas
otras cosas, las cuales, si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo
cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén” Juan 21:25

Y esto es lo que salta a la vista al leer el pasaje, la falta de propósito del ángel y el
claro propósito de Jesús.
La extraña pregunta del Maestro también nos enseña algo: ¿Quieres ser sano?
La respuesta era obvia y simple. Sí.
Pero no fue eso lo que contestó el enfermo. Tenía los ojos fijos en el agua, no en
Dios, que parado allí le ofrecía la solución por la que esperara treinta y ocho años.
Ni el paralítico ni el resto de los minusválidos buscaban a Dios, esperaban por algo
tangible, que podían ver.
Nos resulta asombroso que cristianos maduros crean y alimenten los poderes de
aquella fuente y la existencia del ángel.
Pablo expresa en 1 Timoteo 1:3-4: “Como te rogué que te quedases en Efeso,
cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente
doctrina,” y en el capítulo 4:7: “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para
la piedad”
 Y en 2 Timoteo 2:16 dice: “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque
conducirán más y más a la impiedad” y en el Capítulo 4:3-4: “Porque vendrá tiempo
cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se
amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la
verdad el oído y se volverán a las fábulas”

Cabe también destacar que algunas versiones dicen: “un ángel del Señor”. Ese “del
Señor” no está en el texto original.

Otras versiones omiten la mención del ángel, y sin considerar si debe estar incluida
o no, sí es conveniente clarificar que el pasaje no pierde su sentido por esta omisión, lo
que pauta que el elemento sobrenatural causante y la causa no contribuyen a la
enseñanza.
Y como conclusión, anotemos que si fue Dios quien envió o enviaba
esporádicamente al ser sobrenatural invisible, no nos parece que fuera el mismo Dios
que amó tanto al mundo que: “ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” Juan 3:16

Dios te bendiga con todas las bendiciones celestiales disponibles para ti.

Tu hermano en Cristo

studio del evangelio de Juan por el autor Javier R. Cinacchi. (Tenga en cuenta
que este texto es una continuación en el Estudio del evangelio de Juan.)

5:1 - Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Jesús subió a
Jerusalén.
5:2 - Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en
hebreo Betesda, que tiene cinco pórticos.
5:3 - En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos,
esperando la agitación del agua.
5:4 - Porque el Ángel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y
agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua,
que daba curado de cualquier mal que tuviera.
5:5 - Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
5:6 - Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres curarte?»
5:7 - Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la
piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.»
5:8 - Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda.»
5:9 - Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a
andar. Pero era sábado aquel día.
(Traducción Biblia de Jerusalén-1976)

5:1 Marca un nuevo acontecimiento, en relación al comentado anterior título.

5:2 Nos orienta en el lugar donde ocurrirá el siguiente hecho que se


comentará.

5:3 Nos orienta en la circunstancia, y del tema principal del relato. Personas
con distintas enfermedades aguardando ¿por tradición? a curarse.

5:4 Nos explica el porqué las personas estaban en ese lugar. Algunas
traducciones no comparten la legitimidad de este versículo y el final del
anterior. Es decir no hay la evidencia seria teológica para afirmar que
Jesucristo "el Ángel de Señor", o un ángel, descendía a tal lugar por algún
motivo y el primero que se metía en el agua era luego sanado. En otras
palabras, lo más probable es que estos versículos no estaban en el original, y
que fueron añadidos mostrando una superstición más que un hecho real de que
el Salvador solo venía a sanar únicamente al primero que se metía en un
estanque de agua (un absurdo).

Por ejemplo, en el comentario Biblico Moody (redactado por Everett F.


Harrison) expresa que el final del versículo 3 y el versículo 4, no pertenecían
al texto original, sino a una tradición de origen temprano. En la traducción "La
Santa Biblia Dios Habla Hoy (1998)", La Santa Biblia ediciones EUNSA", la
"Traducción del nuevo Mundo" (de los Testigos de Jehová), La Biblia
Hispanoamericana, no se presenta dicho texto, que concuerdo, pensando que
es una tradición y no lo que realmente era. Entonces, que un ángel descendía,
agitaba el agua, y el primero que entraba era sano, opino era tradición, es decir
superstición, como tantas de las que hay en el mundo y nada tienen que ver
con la realidad divina.

Para peor, en una traducción muy utilizada en vez de decir "el Ángel del
Señor" dice: "Un ángel" ahora ¡oh coincidencia! muchos de los que utilizan
esa traducción creen popularmente en que los ángeles (y santos) sanan. En mi
caso creo que solo Dios lo decide, y por consecuencia solo a Dios hay que
pedirle por sanidad, y dicho sea de paso, como Dios todo lo puede, puede
sanar el mismo sin necesidad de un ángel, o cualquier intermedio como ser
agua.

"El ángel del Señor" algunos lo interpretan como Jesús mismo. Ya que a lo
largo de la Biblia se hace una diferencia notoria entre "el Ángel del Señor" o
el "Ángel de Jehová" en comparación a "un ángel" por mencionar un ejemplo
tenemos en Jue. 2:1 lo dicho por "El ángel de Jehová" como si fuera Dios
mismo. Pero si supuestamente Jesús era el mismo que sanaba: ¿Hacía más de
30 años que no descendía como "el Ángel del Señor"? ¿Y por ello ahora va,
cuando antes lo hacia de "tiempo en tiempo"? ¿o igualmente si lo hacia, entre
esos más de treinta años? dejo en claro que al plantear estas preguntas, solo
indico que serían preguntas obvias que uno podría hacerse si tomamos como
literalmente válido estos versículos.

5:5 Resalto, menciona que el hombre llevaba 38 años enfermo, pero no afirma
que los 38 años estuviera en ese lugar esperando. Tal vez podría haber ido en
el momento en que suponía se movían las aguas.

5:6 Jesús al ver a este hombre tiene compasión de él. Es la primera vez en el
Evangelio de Juan en que se relata a Jesús acercándose primero él mismo para
hacer un milagro, en los casos anteriores de sanidad, se lo habían pedido
yendo a buscarlo el necesitado. En este caso, la persona no va a Jesús, Jesús se
está dirigiéndose a la persona. Ambos estaban en un mismo sitio, supongo el
enfermo podría haberle gritado, aunque ¿conocía quien era Jesús? Pero Jesús,
a él si lo conocía, y en este caso, se dirige a él preguntándole si quiere ser
sano.

5:7 El hombre responde el porqué el pensaba, que no recibía en ese lugar la


sanidad. Que dicho sea de paso Jesús no lo contradijo, ni tampoco lo afirmó
(¿no tuvo en cuenta lo dicho en el final de 3, y 4? ¿o nunca fueron dichas esas
palabras?). Jesús movido en misericordia fue a preguntarle si quería ser sano,
el hombre le responde contándole su problema.
5:8 Jesús le ordenó que se levante. Indirectamente en estas palabras se
interpreta un "ya estás sano", que obviamente ocurrió. Pues el ¿paralítico?
pudo levantarse, y luego daría testimonio de su sanidad. Haciendo de este
modo Jesucristo otro milagro, simplemente diciendo "levántate, toma tu
camilla y anda" la persona que no podía hacer esto pudo, sanándose.

6:9 Por último y por comienzo a otro tema que será la continuación de éste,
comento: El hombre es sanado, queriendo el mismo serlo, obedeciendo a
Jesús, y en el hacerlo demostrando al menos un pequeño grado de fe en Él.
Luego, Jesús lo sana pese a ser un día de descanso.

Durante siglos, la existencia de un estanque con cinco


pórticos en Jerusalén se consideró algo ficticio. Sin
embargo, un arqueólogo alemán demostró que Juan se
refería a un lugar real al escribir sobre el milagro del
estanque de Betesda en su Evangelio.

Uno de los milagros más famosos descritos en el Evangelio de Juan (5,2-


9) cuenta cómo Jesús curó a un hombre paralítico que estaba sentado
junto a un “estanque” o “piscina” que tenía “cinco pórticos” y que recibía
el nombre hebreo de “Betesda”, que quiere decir “casa de la misericordia”
o “casa de la gracia”.
Durante siglos, los historiadores intentaron localizar dicha piscina.
Algunos de los “candidatos a estanque de Betesda” más notables incluían
el Birket Israel (Estanque de Israel), ubicado cerca de la boca del valle de
Cedrón, en el lado oriental de la Ciudad Vieja de Jerusalén, y la ahora
denominada Fuente de la Virgen, en el valle de Cedrón, no lejos del
estanque de Siloam. Sin embargo, ninguna de estas opciones encaja lo
suficiente con la descripción de los “cinco pórticos” de Juan así que,
durante mucho tiempo, se supuso que la piscina de Juan era más una
creación ficticia que un emplazamiento histórico real.
Sin embargo, en el siglo XIX, el arqueólogo alemán Conrad Schick
descubrió un tanque enorme ubicado a unos 30 metros al noroeste de la
iglesia de Santa Ana, al inicio de la Vía Dolorosa en el barrio musulmán de
la Ciudad Vieja de Jerusalén. Schick es especialista en sistemas de agua en
la antigua Jerusalén y no tardó en descubrir que el estanque coincidía con
la descripción de los “cinco pórticos” de Juan. De hecho, se componía de
dos cavidades separadas por un muro, sumando un total de cinco
“muros”.
Tras un estudio arqueológico más concienzudo, empezó a desvelarse la
función de las dos piletas separadas. La pileta al sur, que presenta una
serie de escalones anchos, servía de mikveh (un baño empleado para
inmersiones rituales en el judaísmo), mientras que la pileta al norte, de
mayor tamaño, servía de reservorio para suplir continuamente de agua a
la piscina menor.

Atendiendo el comentario del Ing. Sergio Gómez de Buzca, revisamos la distribución de los pilotes
inclinados de la ACTUAL PIÑA DE ATRAQUE B y observamos que muy posiblemente si habrá una
interferencia con los pilotes de la nueva piña de atraque que ubicó un poco más al Oeste de la
actual.

Le solicitamos que verifique lo anterior para en caso que efectivamente pueda haber una
superposición entre los pilotes, se determine una ubicación de la nueva piña, que nos permita
realizar el hincado de los pilotes y la construcción en concreto, sin interferencias y que igualmente
se cumpla con la geometría requerida para el amarre – atraque de los barcos con la dimensión
actual y futura.

Sres SPOD

Atendiendo lo requerido en Reunión “visita de obra virtual” se actualiza ubicación


de nueva piña después de verificación posible superposición entre los pilotes, piña
existente y piña nueva.

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