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Shintoo DANIEL SANTILLANA* Shintoo es el nombre que alude al conjunto de tradiciones religiosas japonesas. Shintoo es la lectura china de los caracteres, #iii, a los que en japonés se agrega la silaba D, es decir: #08 y se lee: Kami no michi (“camino del Kami”). En japo- és, también se escribe #7828508, Kan-nagara-no michi (“la senda del Karz). Los antiguos japoneses no dieron nombre a sus creencias, pero cuando en el siglo sexto el budismo se introdujo oficialmente al pafs, la palabra Shintoo fue usada para distinguir las creencias autéctonas y diferenciarlas de la doctrina de Buda (Burusudoo, “camino de Buda”) (Sansom, 1962:56]. El primer uso lirerario de la palabra Shintoo se encuentra en el Nijonshoki (720 d.C.) (Aston, 1975av]. Sin embargo, el nombre no designaba, todavia, un conjunto de creencias espect- ficas. Hasta el final del siglo x, el término Shinsoo empezé a utilizarse en relacion con un cuerpo ideolégico més 0 menos definido [id]. ‘Allo largo del tiempo, el seguidor de estas docttinas ha deseado recorrer en su vida el Kan-nagara-no-michi (camino sagrado) y amoldar su vida a las exigen- cias del Kami. ‘Aunque, en la definicién clésica de Motori Norinaga (1730-1801), Kami significa “cualquier cosa que sale de lo ordinario, que posee un poder superior 0 * Maestro y Doctor en Estudios de Asia y Aftica por el Colegio de México; Profesor de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Dawret SawTiLLasa inspira temor” (Chamberlain, 1993:vitl], no existe una definicién exacta de lo que debe entenderse por Kami. Esto se debe a que, como sucede en muchas creen- cias orientales, Shintoo carece de credo y dogma definido. Algunas tradiciones afirman que Kami es aquella entidad sagrada y misteriosa escondida en un objeto, © en el espacio-temporalidad. También existen algunas clasificaciones. La més aceptada por los’cieyences establece que hay Kami celestiales y terrenales, A los primeros se les denomina Ama- su-kami (Ten-dyin), los otros son los Chigui (Graves, 1981:405]. Cada uno de estos grupos puede a su vez estar subdividido; en el primer caso, hay seres sagrados que aunca han tenido un cuerpo material, y en el segundo a entidades fisicas con dife- entes grados de maldad [ibid]. Este criterio ético-moral, por supuesto, no es per- manente. A veces los Kami de la tierra envfan bendiciones y abundancia a sus ficles, de manera similar a los Kami del cielo. Segiin algunas historias, los Kamis del cielo y los de la tierra son hermanos (Aston, 1975:xtti]. No existe, en las creencias Shinzo, elequivalence del diablo occidental, ningtin Kamies la personificacién tinica y esen- cial del mal, pues todos tienen, igual que el hombre, distintos grados de maldad aunque el més peligroso de todos es Magatsuji-no-harni, Kami de la contaminacién yllos desastres. Sin embargo, Magatsuji-no-kami no existe irtemediablemente, pues apenas nacido, le sucedid, inmediatamente, el nacimiento de Naobi-no-kami, el Kami que putifica todo, y limpia el aire de la contaminacién, para devolverlo a su estado anterior. La diferencia més significativa entre los Kami de la tierra y los del ciclo estribaria, quizé, en que los Chigui cratan de proteger nuestro planeta de cual- quier fenémeno hostil o influencia externa asi consticuya ésta, a labor de alguna de las entidades celestes [ibid]; mientras que, para los Ten-dyin la defensa de nuestro mundo no ¢s prioritaria. Otra divisién establece tres categorfas de Ka ) los de la naturaleza, por ejemplo, una piedra de forma singulat, o una tormenta; 2) los antropomérficos, por ejemplo, seres acuditicos con acritudes humanizadas; y 3) los conceptuales, el bien, la sinceridad {Chamberlain, op. cit.:tX). Lo que el Kami prescribe, lo que el Kami, finalmente es, no esté en ningtin libro, pero desde nifios los japoneses adquieren practicamente la nocidn de lo que €s bueno y lo que es malo. Esta actitud se denomina 3» (magokoro) es decir, “pureza de mente” o “sinceridad” [Bellah, 1957:24]. 284 Suvroo ACERCA DE LA MUERTE Shintoo sostiene que las misteriosas entidades que crearon a los Kami, los mismos Kami, el hombre y la naturaleza nacieron de los mismos padres, por tanto, todo posee una naturaleza Kamika (Hearn, 1966:19]; naturaleza que evoluciona, sobre todo después de la muerte [Lowell, 1990:1 1]. Sin embargo, la visién evolucio- nisca de lo creado no alivia, el terror que provoca el fin de la vida; la extincién es 2h. (kegare); suciedad; contaminacién que se contagia y que hace obligatorios una serie de ritos de purificacién cuando por alguna raza se ha tenido contacto con un cadaver, ya sea de persona o animal [ibid.:13]. En etapas tempranas del Japén prehistérico, debido al kegare, existia la cos- tumbre de abandonar los cuerpos en cualquier sitio [Iwasaka, 1994:20], es decir, en las primeras etapas del Japén prehistérico no existian licurgias funerarias; pero si ideas acerca de lo impuro. Més tarde, pero todavia en el Japén prehistdrico, se impuso la costumbre de mudarse de la casa donde habia sucedido algtin deceso, dejando dentro de ella el cadaver, La casa se abandonaba al finalizar los dias de duelo, Durante esos dias se mantenian encendidas limparas dentro y fuera de la casa, y se oftecian alimentos y bebidas al familiar que habia iniciado su evolucién. Las casas tomadas por los muertos quizé fueron los primeros Dyindya (santuarios) (Lowell, op. cit:14]. Con el transcurso de los siglos, la costumbre de ceder la casa al muerto fue abandonada, Entonces, se empezaron a construir cementerios. Pero debido al Aegare, las necrépolis fueron construidas de una manera singular: la gente edifica- ba, por cada uno de sus muertos, dos tumbas separadas, una servia para colocar, realmente, ef cuerpo del deudo; este sepulcro jams se volvia a visitar después del funeral. La otra cumba, la que nunca era ocupada, servia para realizar ante ella el ceremonial y los ritos en memoria del difunto [Iwasaka, 1994:21]. La muerte, segiin Shintoo, no constituye el fin. Es, por el contrario, el ini- cio de un lento proceso de evolucién. La evoluciéa de la naturaleza Kamila de todos los seres vivos, implica que los muertos permanecen en nuestro mundo, Konoyo, por un tiempo indeterminado; si bien habiran otra dimensién Anoyo (el més alld), que no tiene fronteras definidas. No obstante, los que ya no habitan en el Konoyo pueden vivir entre nosotros, a veces sin hacerse notar {Yasumaru, 1979:49]. 285 "Dawret Savtictana Después de muerto, la naturaleza Kamika o espiritu evoluciona. Mediante este proceso evolutivo alcanza después de un tiempo incierto, primero, la nacura- leza de Sorei y luego la de Kami [Iwasaka, op. cit.:15]. Durante este tiempo man- © tiene su interés en el bienestar de su familia y en su identidad; conserva, ademés, sus habitos alimenticios; y trata de finiquitar —para bien 0 para mal— todo lo que queds inconcluso durante su vida. Si el difanto era o habja sido maltratado, asesinado o insultado, reclamarfa venganza contra el que habfa cometido todo ese mal. La venganza: podrfa ser ejercida también sobre los familiares, el clan o los pueblos de la regién a las que pertenecia el culpable; ademés esta venganza no tenia un limite temporal determinado; como tampoco lo tenfa la evolucién del espiticu del difunto [éid.:20]. El espiritu, segun la creencia Shintoo, no forma una entidad orginica y necesafiamente unida al cuerpo. Bajo determinadas circunstancias y mediante el cumplimiento de prescripciones rituales, un hombre vivo puede dirigir su espiri- tua otros lugares, entrar en un cuerpo diferente y desplacar —momentineamen- te— el espiricu que usualmente habita en otro ser vivo. Tal ¢s la posesién (Lowell, 1990:56]. La posesién, en Shintoo, carece de las connotaciones diabélicas que tiene entre los cristianos. En Japén, sélo los honibres santos pueden desprender a voluntad su espiritu de su cuerpo, pata realizar la posesién [ibid.:58]. Existen, entonces, dos clases de espfritus: los de los vivos y los espiritus en evolucién. Los primeros se denominan seiryo 0 shooryoo; los espicitus en evolucién reciben el nombre de shiryvo (Iwasaka, [Link].:18]. ‘Ademds del terror ante el fin de la vida, el japonés posee un sentimiento de melancélica resignacién ante lo inevitable de la muerte, La frase que resume esta melancolia es 42 Et. (mono no aware) [Bellah, 1975:33], es decir, “conciencia del transito que todo ser debe cumplir”, incluso los Kam# primordiales. Muchos Kami primordiales han muerto ya en los eones pasados (Graves; 405]. Sus tumbas las concen los fieles, quienes rezan ante ellas pidiendo sus bendiciones (Lowell, op. cit.29}. No obstante, el universo como tal es eterno; como eterna es la casa reinante del Japén [Holtom, 1963:24]. 286 Suiroo LA UNIDAD DEL TODO Shincoo, como se ha dicho, sostiene que todo posce una naturaleza Kamika, debi- 219]. La conviccidn de la unidad del todo a partir de la similar naturaleza Kamika, ha dotado a los japoneses de la capacidad de sentir una profunda empatia consan- do a que todo fue engendrado por los mismos Padres (Hearn, op. « guinea con plantas, minerales y animales [Bellah, op. ciz:18). Esta creencia ha moldeado el cardcter de los japoneses, pues si todo es sa- grado, entotices todo merece ser respetado como tal. Esto supone la conciencia de la continuidad de tiempo y espacio, y un alto sentido del deber [ibid.:17]. En su relacién con la deidad, el hombre es psicolégicamente, un hijo del Kami, es decis, un Kami no ko (Bunce, 1985:56], aunque este nombre lo adquie- re hasta después de ser presentado oficialmente al Kami del santuario local, a los treinta dias de nacido [Holtom, ap. cit:41]. Como consecuencia de la relacidn filial con el Kami, se concede un cardcter supra terreno a los antecesores. A ellos no se les inde culto en un sentido cristia- no, pero si se les muestra respeto, se les teme y se les alimenta (Lowell, op. ci:22]. Los ancestros, decfamos, abandonan muy lentamente el Konoyo. Los que ya no estan aqui viven entre nosotros [Yasumaru, 1979:49]. Por ello, un ser vivo se define como aquel ser que tiene la obligacién (On) de cuidar, venerar y alimentar a los shizyoo. Cumplir el On dentro de la familia requiere el mds alco compromiso ys ala vea, tiene las mds profundas implicaciones, pues se relaciona con las ramas ascendentes y descendentes no sélo del érbol familiar, sino también con los shiryo0 del clan, del pafs y-a veces con los Kami primordiales; tal es el caso de los ancestros del %& (Tenno; sustantivo sin traduccién, que alude al rey-sacerdoce-hijo de los Kami superiores-intercesor y salvador de la humanidad, que rige el Japén). Al respecto, Iwasaka [op. ci:19] afirma, que para los japoneses: [..] some kinds of On debs, called giri, can be repaid in kind, or with work, money or gifts which ave in some way equal to the original favor. But the most difficule and (far-reaching debts inhere in family relationships: within the immediate family, in terms of filial piety to one’s own parents; in the “vertical” family of ancestors and descendants; in the social systems (village, occupational) which are modeled on the 287 Dawtet SANTILLANA framework of che family; in the relationship to the Tenno, father of she culture [...] No one is exempt, and this familial On, in which the debs is called gimu, can never be fully repaid [...].! Para complacer a los shiryoo de la familia, al clan, la villa, la regién y al pais se organizan Matsuri (festivales) (Lowell, op. cit.:24]. Los Matsuri son parte del guimu. Los Matsuri se realizan en un ambiente pleno de regocijo, y en muchos sentidos, festejan e imploran Ia fertilidad de la naturaleza. Antes de la llegada del budismo, existfa la costumbre, en Japén, de invitar a su antigua casa, dos veces al afio —una vez en primavera y otra en otofio—, a los shiryoo de los ancestros; siempre en conexién con la luna lena. Este festival en honor a los ancestros, que fue adoptado y guardan hasta hoy los budistas japoneses, era también un antiguo género de Matsuri [Iwasaka, op. cét.:28]. ESCRITURAS El budismo, decfamos, se introdujo al Japén (a través de China y Corea), alrededor del afio 538 d.C. y con €l llegé la escritura al archipidlago. Las mujeres de la corte japonesa aprendieron a escribir utilizando el sistema chino, mientras hacian la lec- tura conservando la forma sildbica del japonés. En los siglos previos al arribo del budismo, las tradiciones e historias del origen fueron preservadas oralmente gracias a los Kataribe —corporacién de bardos cuya funcién era recitar los ciclos sobre el origen durante los festivales Shintoo (Graves, 1981:403]. Aquellas historias estaban relacionadas con el desarrollo de la familia del Tenno (emperador), con las tradiciones de las familias principales en cada regién 1 [..] algunos tipos de deuda On llamados guiri, pueden ser pagados en especie, 0 con trabajo, dinero 0 regalos los cuales, en cierto sentido, son de igual valor que el favor origi- nal, Pero las deudas més dificiles de satisfacer son aquellas que se crean en el seno familiar: dentro de la familia mas cercana, en términos de piedad filial hacia los propios padres; en la familia vertical de ascendientes y descendientes; en el sistema social (la aldea y el centto de trabajo), los cuales han sido modelados segiin el marco familiar; en relacién con el Tenno, padre de la cultura {...]. Nadie esta exento, y este On familiar, en el cual la deuda es llamada guému, nunca puede ser totalmente saldada [...}” [Iwasaka, 1994:19] 288 Suivroo y con las vidas de los jefes de los clanes —que generalmente eran mujeres; este hecho impacté a los chinos desde que entraron en contacto, por primera vez, con los japoneses probablemente al comienzo de nuestra era— [ibid]. La influencia de las costumbres — y sobre todo la escritura— chinas, transformaron las creen- cias japonesas, Al respecto, Graves [ibid.] afirma: It is natural to assume that the scholars who had to compose the history of Japan and the scribes who had to write it in Chinese must, under the influence of their Chinese education, have modified and embellished the ancient traditions in accordance with Chinese ideas? El canon Shintoo no posee un carécter sagrado, Por ello se afirma que sélo la Gema, el Espejo y la Espada los tres simbolos sagrados— que poseen el Tenno son las tinicas, las indubitables Verdades Sagradas del Shintoo [Bunce, 1985:35]. De hecho, la actitud de muchos fieles de Shintoo hacia sus creencias es totalmente antiintelectual (“Shintoo no se entiende, se cree”). La fuerza de Shintoo es mds que nada su sentido de responsabilidad y deber, as{ como el de respetuoso amor hacia la creacién entera (Bellah, op. cit:171. Las recopilaciones escritas de las creencias Shinto, que de ninguna manera tienen el cardcter de Sagradas Escrituras, se conocen con el nombre genérico de Shinten (Aston, op. cit.:xxt). No existe claridad acerca de lo que propiamente per- cenece 0 no al Shinten, pero el nombre se aplica casi siempre a los siguientes libros, Kodyiki, Nijongui, Kogoshuui y Engui-shiki. Swinten Kopyixr - El Tenno Temmu (627-686) observ que las principales familias aprovechaban la oralidad de las creencias, para alterarlas a favor de su propio poder y en menos- 2 Es natural asumir que los intelectuales que redactaron la historia de Japén y los esctibas que la escribieron en chino debieron, bajo la influencia de los ideales de su educacién estilo china, modificar y embellecer las antiguas tradiciones de acuerdo con la forma de pensamiento chino [Graves, 1981:403]. 289 Banter Sanrieeana cabo de la casa reinante. Por ello, creé un comité encargado de escribir la versién definitiva de aquellas historias en el afio 681. Temmu ordeié a Jieda-no-Are que memorizara los relatos Graves, op."cit.:404]. La muerte del Teno cancelé, mo- menténeamente, el proyecto. La Tenno Guemmyo (707-715) pidis a O-no-Yasumaro que compilara, seleccionara y redactara las narraciones de Jieda-no-Are [ibid.]. El Kodyiki se con- cluyé en el 712. El libro se abre con los seres primordiales que viven en Tzkamagajara (“el gran cielo”), y que en algiin eon indeterminado, hacen surgir varias generaciones de deidades, incluyendo a Amaterasu-o0-mi-kami. El Kodjiki explica, posteriormente, el descenso del Hijo del Cielo, la funda- cidén del Japén y su unificacién gracias a la virtud de los primeros Tenno. Nuoncui 0 Nuonsioxt LaTenno Guemmyo también ordené una historia nacional. Cinco afios més tar- de, durante el reinado del Tenno Guensho (715-726) el principe Toneri y O-no- Yasumaro compilaron en chino la historia oficial del Japén, el Nijonshoki, que fue presentado al Tenno en el 720 [ibid]. La primera parte del Nijonsboki llamada “Dyindaiki” contiene diversas versiones sobre los Kami primordiales. Muchas de estas historias no guardan relacién de continuidad con los episodios sucesivos ni con los antecedentes del mismo capitulo; mucho menos con lo que estd asentado en el Kodyiki; lo cual sélo es un problema para la légica discursiva (occidental y aristovélica); no para la fe Shistoo. a) Genealogia de las divinidades (segtin el Néjongué) [Aston, op. cit:18-79]. Era de los Dioses. Padre celestial: Ame-dyudeuru ji ame no sa-guiri Kuni. 1 generacién Kami celestes Ame-no mi-naka-nushi no Mikoto; y Umashi-ashi-kabi jikoyi no Mikoto. 290 Sunroo 28 generacién Kami celestes Kuni-no-toko-tachi no Mikoto; y Toyo Kuni-nushi no Mikoto. 32 generacién Perejas celestes Teuno-gui no Mikoto ¢ Iku-gui no Mikoto —esposa—. 48 generacién Parejas celestes Ujtyi-ni no Mikoto y Shujiyi-ni no Mikoto —esposa—. 5 generacién Parejas celestes Ojo-toma-jiko no Mikoto y Ojo-toma-je no Mikoto —esposa—. 6* generacién Parejas celestes Auwo-kashiki-ne no Mikoto y Aya-kashiki-ne no Mikoto —esposa—. 78 generacién Parejas celestes Izanagui no Mikoto e Izanami no Mikoto —esposa—. Izanagui e Izanami habitaron en la isla Ono-goro, que era el pilar del cen- tro de la tierra. Después procrearon a Ojo-yamato no Toyo aki-tsu-shima y a sus hermanas: siete islas mds, Mis tarde produjeron el mar, los rfos y las montafias. Luego a Ku-ku-no-chi antepasato de los arboles y a Kaya no jime (Nudzuchi), antecesor de las hierbas. “Después de esto Izanagui no Mikoto e Izanami no Mikoto se consultaron, diciendo: ;Por qué no producimos a alguien que pueda ser sefior del universo2” 291 Dante SANTILLANA [Aston, op. cit:79]. Y crearon a Amaterasu-o-no mi Kami, “cuyo brillo lend los seis rumbos del universo” [ibid.]; después crearon a su esposo, el Karai de la luna: ‘Tsuki-dyumi no-Mikoto [ibid.]. Procrearon después al Kami sanguijuela al cual abandonaron a los vientos. El siguiente hijo de Izanagui e Izanami fue Susano-o- wo-no Mikoto [#6éd.:80]. Amaterasu-o-no mi Kami tuvo dos nietos, el mayor se llamaba Jo-no-susori no Mikoto, el pescadors y Jiko-jo-jo-demi, el montafiés. Este dltimo se casé con la hija del rey del mar, Todyo-tama-jime. Jiko-jo-jo-demi-y Todyo-tama-jime en- gendraron a Jiko-naguisa-take-u-gaya-fuki-abezu no Mikoto, quien procred, de su tfa Tama-dyori-jime, cuatro hijos. El iiltimo de los cuales fue el legendario Tenno Dyimmu [:bid.:92], Tenno fundador de la casa reinante del Japén. Kocosxut En 807, Imbe no Jironari publicé el Kogoshui, que es un alegato en contra de la familia Nakatomi, por supuestas irregularidades en el ritual Shintoo. Imbe relata una serie de tradiciones de su familia, que estuvo a cargo de los asuntos religiosos en la corte de Yamato (siglos 1V a vn). (Los Imbe crecieron en importancia a medida que la institucién Tennoista era revestida de mayores pode- res sacerdotales. Después del siglo vit los Imbe fueron eclipsados por la familia Fudyiwara (Sansom, 1962:61]). Imbe no Jironari da cuenta de varias historias sobre los Kami, para demostrar que el orden cilltico adecuado era el que los Imbe habfan guardado por generaciones [Graves, op. cit:404]. El Kogoshui presenta material omitido en las anteriores compilaciones de creencias. ENGUISHIKI Provee detalles especificos acerca de la manera de realizar los rituales nacionales y las obligaciones de los sacerdotes Shintoo, también incluye oraciones antiguas (Norito). 292 Stiwroo ACERCA DEL SHINTOO COMO RELIGION DE ESTADO. El objetivo del guiri es el cuidado de los ancestros. Los ancestros tienen diferentes jerarquias. Sobre los shiryco de la familia nuclear se encuentran, por ejemplo, los shiryoo del clan (Udyigami); cuya labor consistirfa en salvaguardar la vida y fon- cién social del clan, No siempre el Udyigami era un ente ancestral, sino mas bien, una deidad intimamente relacionada al modo de subsistencia o la situacién poli- tica o social del clan (Sansom, op. cit.:30]. Desde el inicio de la unificacién de la nacién (siglo vt de nuestra era), el nexo entre los Udyigami y el Konoyo es la cabeza de la Casa del Tenno, pues ales el hijo mayor del Kami y él ha dado vida a la realidad humana actual [Holtom; 1963:30]. Al lograrse la unidad del Japén, Amaterasu-o-mi-kami, que habia sido la deidad tutora de la casa del Tenno, empezé a ser adorada fuera de palacio, como la deidad protectora de la Nacién y su gente, Al mismo tiempo, las deidades de los clanes de mayor importancia, empezaron a ser vistas como subordinadas de Amaterasu-o-mi-kami; y el gobierno central asumié la funcidn intercesora mas im- portante del pais, al comenzar a presentar oftendas anuales a las deidades de los clanes [ibid]. La coincidencia de objetivos del estado y la religién, conforms ef sistema llamado Saised itchi [Sansom, op. cit:95]. La sistematizacién del ritual nacional, probablemente, coincidié con la importacién del sistema politico administrative de China (Sistema Ritsuryoo), bajo las reformas Tiika (siglo vit de nuestra era). A nivel del poder central, el Ministerio de Cuestiones concernientes al Kami (Dyinguikan) se hizo responsable de la ortodoxia en la observancia de los ritos, mientras que en el interior del pais, los gobiernos locales tuvieron tal responsabilidad. El ritual Shinéoo Nacional fue completado a comienzos de la era Jeian (del siglo vu al x11 de nuestra era). Ya para el siglo décimo, habia cerca de tres mil Dyindyas que recibian subsidios del gobierno. A fines de Jeian este sistema se debilité, como todo el sistema Ritsuryoo, pero el padrinazgo estatal continud du- rante varios siglos. Desde el Saisei itchi, el estado monolitico reali2é (por épocas) la persecucién contra el budismo y el cristianismo. Fue decisién del comando norteamericano de ocupacién (1945), incluir en la constitucién japonesa el con- 293 Dawset. SAvTineava cepto de libertad de culto; incluso para Shinto que, de 1930 a 1945, habia sido uno de los sostenes ideoldgicos de la tendencia bélica del Estado japonés (Supreme Commander for the Allied Powers, 1955:28]. ACTUALIDAD En nuestra €poca, el Shintoo ha adquirido tres variantes profiundamente inter- relacionadas, ellas son el de los Dyindya, el de las sectas y el folklérico (Holtom, op. cis: 122). 1. Dyindya. Consiste en la adoracién a los Kami de los templos locales, data del comienzo de estas creencias y constituye la corriente principal de la tradicién Shintoo, Ha jugado un importante papel en la unificacién y soli- daridad de las éreas rurales del Japén (Hori, 1969:15]. 2. Lassectas, También es conocido como Shieyia Shintoo. Se centra en las creen- cias de trece grupos que se formaron en el siglo x1x, en el “revival” del shogunato Tokugawa, Esté basado en la experiencia personal de los fundadores. El cen- tro de su actividad religiosa son los sancuarios [ibid.:15]. 3. Folklorico. Su origen son las tradiciones més antiguas, como el chama- nismo, la medicina tradicional y otras. Creen en la necesidad de la absti- nencia, el autocontrol y Ja purificacién —mediante el bafio ritual—;_y ademés, han integrado ideas del taotsmo, el budismo y el catolicismo del sigho xvt (ibid.:16]. RR toe Afio 12 de Sei-jei 294 Swivroo BIBLIOGRAFIA Aston, William George (trad.) 1975 Nihongi, 2+ ed., incroduccién de Terence Barrow, Rutland, VT, Ch. E. Tutle. Batchelor, John 1892 The Ainu of Japan; the Religion, Superstitions, and General History of the Hairy Aborigines of Japan, Londres, Religious Tract Society (Western books on Asia, Japan). Bellah, Robert Nelly 1957 Tokugawa Religion; che Values of Preindustrial Japan, Glencoe, Ill, The Free Press. Bunce, William K. 1985 Religions in Japan: Buddhism, Shinto, Christianity. Rutland, Vt., Ch. E Tate. Chamberlain, Basil Hall (crad.) 1993 The Kajiki: Records of Ancient Matters, Rutland, Vt., Ch. E. Tutle. 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