EMPRENDIMIENTO | 7/28/2016 10:30:00 AM
Rappi: La aplicación colombiana de
domicilios y favores brilla en Silicon
Valley
Con la premisa de “darle gusto al usuario en todo”, un grupo de emprendedores
colombianos desarrolló una aplicación móvil en la que las personas pueden pedir
domicilios, favores y hasta dinero en efectivo.
Foto: Rappi Foto: Rappi
Rappi se fundó en agosto del año pasado y ya es catalogada como un caso de éxito en Silicon
Valley ([Link]), al ser seleccionada por la aceleradora de ‘startups’ o empresas
jóvenes Y Combinator para uno de sus programas entre más de 15.000 empresas.
Tras participar en el evento global de emprendimiento e innovación Demo Day, los
empresarios colombianos lograron captar el interés de unos 160 fondos de inversión de la
talla de Andreessen Horowitz y Foundation Capital.
Es preciso señalar, que han sido estas mismas organizaciones las que en su momento
facilitaron los recursos económicos para que empresas del sector tecnológico como Airbnb,
Netflix y Facebook se pusieran en marcha.
Lea también: El millonario negocio de mercar por internet
Así lo explicó en una entrevista concedida a Dinero el director ejecutivo de Rappi, Simón
Borrero, quien describe a la compañía como “un centro comercial virtual que reúne todo
lo que está en tu zona y te lo lleva en minutos”.
“En Rappi ayudamos a las personas a ahorrar tiempo y dedicarlo en actividades que le
generen mayor valor en un mundo cada vez más evolucionado”, apuntó.
El directivo relató con orgullo que Rappi empezó como un experimento en el norte de la
capital colombiana y rápidamente escaló hasta llegar a las ciudades de Barranquilla, Medellín
y próximamente en Cali.
Borrero destaca como una de las claves el hecho de que fueron una de las primeras empresas
digitales que permitieron realizar pagos con dinero en efectivo, lo cual les dio “acceso a
cientos de miles de personas que no habían podido participar del comercio electrónico”.
La popularidad de esta herramienta aumentó al punto de que ahora se ha expandido a Ciudad
de México y próximamente sus encargados esperan incursionar en el mercado
brasileño, en donde cuentan con el apoyo de varios fondos de inversión.
Lea también: El comercio electrónico atraviesa su mejor momento en Colombia
Parte del éxito de está ‘app’, disponible en sistemas operativos iOS y Android, se debe a que
integra una diversa oferta comercial compuesta por más de 25.000 productos que son
entregados en un tiempo record de entre 12 (en tiendas de barrio) a 30 minutos (en
restaurantes).
Desde restaurantes, cadenas de supermercados, farmacias y hasta tiendas de barrio, son
solo algunos de los establecimientos cubiertos por Rappi a través de su sistema de domicilios.
Lo curioso es que son los mismos empleados (o rappitenderos como se les conoce) quienes
se encargan de realizar las compras según las indicaciones de los usuarios para luego
transportarlas en medios tradicionales como la bicicleta.
Una de las ventajas de la aplicación es que no existe una tarifa mínima del encargo, pues se
puede pedir hasta un chicle desde $1.900, que es el costo inicial de cualquier domicilio.
Lo mejor es que el usuario puede ver desde su teléfono en cuánto tiempo va a llegar el
domicilio, quién lo va a traer, entre otros detalles relevantes de la operación gracias al sistema
de GPS incorporado.
A pesar de que esta compañía se dio a conocer en el mercado colombiano con los domicilios,
Rappi ha ampliado su gama de servicios y ahora sus empleados también realizan ‘favores’
como sacar a pasear a una mascota, pagar los servicios públicos e incluso hasta jugar Play
Station con algún solitario (una hora vale $7.500).
Aunque uno de los servicios que ha empezado a ganar protagonismo en los últimos meses es
el Rappicash, una modalidad con la cual las personas pueden solicitar que les llegue
dinero en efectivo y de manera inmediata a su casa luego de cancelar con la tarjeta de
crédito.
Es tal la importancia de esta modalidad que Simón Borrero reconoce que incluso venden más
este servicio que productos de consumo masivo como una botella de Coca-Cola.
Sin embargo, los empresarios prevén ir más allá en materia de servicios pues además
prevén integrar próximamente a su plataforma la oferta comercial de cientos de
emprendedores que carecen de visibilidad en el mercado.
Con el impulso de estos nuevos productos esperan aumentar el número de usuarios que, en
la actualidad, se calcula en 400.000 (entre Colombia y México). Adicionalmente, esperan
jalonar su facturación hasta llegar a los US$10 millones mensuales para noviembre de este
año.
“Actualmente en Rappi estamos entregando por mes 130.000 pedidos. En 2015, hemos
llegado a superar los más de 300,000 pedidos, algo jamás logrado por emprendimientos
similares a Rappi en Estados Unidos y Europa”, concluyó Simón Borrero.
DESPUÉS DE TRES AÑOS HABER COMENZADO
¿Por qué Rappi vale US$1.000 millones si
genera pérdidas?
Economía
9 Sep 2018 - 9:00 PM
Diego Ojeda /@diegoojeda95.
Tres jóvenes colombianos quieren convertir su empresa en la tecnológica número
uno de la región. Aseguran que por el momento no les interesa reportar
utilidades, sino consolidar su modelo de negocio.
Sebastián Mejía (izquierda) y Simón Borrero (derecha).Getty Images-Diseño por Stefany
Jaramillo.
Hace tres años, dos caleños y un bogotano emprendieron una travesía en la que
invirtieron prácticamente todo su tiempo y ahorros. Hoy, esa idea de negocio está
valorada en más de US$1.000 millones y proyecta alcanzar los US$6.000
millones en diciembre de 2019. Simplemente, su ritmo de crecimiento parece
imparable. (Lea Rappi ya valdría más de $3 billones para los inversionistas)
El caso Rappi ha sido tan sorprendente que, según el criterio del presidente Iván
Duque, tal acontecimiento debió ocupar los primeros lugares en los medios de
comunicación. “No entiendo por qué no hemos valorado lo que ocurrió esta
semana. Una empresa creada por millennials, en tan sólo unos años, alcanzó una
valoración que supera los US$1.000 millones. ¿Se ha preguntado, señor Bruce —
Mac Master, refiriéndose al presidente de la Andi—, cuánto le toma a una
compañía en Colombia llegar a ese punto?”, dijo el mandatario en su discurso en
el Congreso Nacional de Exportadores.
Esta startup, como empresa tecnológica que rebasó dicha valoración, entra a ser
parte del club de los “unicornios”, un grupo de más de 270 compañías en el que
también tienen su lugar Uber, Airbnb y Reddit. Junto con Lifemiles, son la únicas
dos del listado que tienen su origen en Colombia.
Sin embargo, la otra cara de este denominado unicornio empresarial muestra una
compañía que no genera utilidades. Al contrario, sus estados financieros dicen
que para diciembre de 2017 las pérdidas superaron los $56.000 millones.
En diálogo con El Espectador, Simón Borrero y Sebastián Mejía, cofundadores
de Rappi, explicaron lo que para ellos significa el momento por el que atraviesa
su empresa.
¿Les quitan el sueño estos números que reporta Rappi?
Varias cosas —dice Sebastián Mejía, mientras prepara su respuesta desde una
sala de conferencias ubicada en las instalaciones de su startup en Ciudad de
México—. Primero, ese hito de unicornio es algo que miramos con muchísima
humildad y responsabilidad. Queremos seguir creciendo, y creo que este
reconocimiento tiene algo de vanidad. Realmente, vamos por cosas más grandes
que esta. Queremos construir el emprendimiento tecnológico más importante que
Latinoamérica ha visto.
Ahora, siguiendo con su pregunta sobre nuestros estados financieros —continúa
el joven empresario que viste unos jeans, tenis y camiseta—, Rappi es una
empresa que no genera utilidades. Utilizamos todos los recursos para seguir
nuestra expansión territorial, mejorar nuestra tecnología y alcanzar nuevo talento;
inversiones fuertes con las que queremos atraer usuarios para que utilicen nuestro
producto —precisa para dejar claro que, como compañía, su afán no está en
generar ganancias—.
Entonces, ¿qué ven en ustedes los inversionistas para decir que este negocio
colombiano vale más de US$1.000 millones?
Lo que ven es la posibilidad de crear un emprendimiento de muchísimo impacto
—continúa Mejía—. Lo que caracteriza a los inversores de Silicon Valley, y
otros, es que son muy buenos en encontrar ciertos indicadores y patrones en
empresas de tecnología, características que hacen que las compañías crezcan a
este ritmo. Es una apuesta a futuro por crear un Rappi de mucha escala e
impacto, no una inversión que busque retornos inmediatos a corto plazo.
***
En resumidas palabras, lo que explica Mejía es que a los inversionistas no les
preocupa si Rappi actualmente genera ganancias. Lo que llama su atención y
hace que inyecten grandes cantidades de dinero para su crecimiento es, por
ejemplo, su modelo de negocio, la forma como han mantenido su operación y la
apuesta en el mercado que los hace tan únicos bajo la categoría que
denominan on demand delivery, es decir, el mercado que se dedica a llevar los
productos que los usuarios demandan.
Según Leonardo Wehe, el nuevo tiburón inversionista que hace parte del
programa de televisión Shark Tank, empresas exitosas como Uber, Airbnb y
Spotify, entre otras, están en una constante pérdida de dinero. “Uno se pregunta,
¿cómo pueden ser un negocio? Bueno, lo son porque Uber acaba de vender su
operación china en miles de millones de dólares, es decir, si alguien entró al
negocio de esta compañía hace 10 años, hoy puede ver cómo su dinero se
multiplicó”, explica el empresario argentino en entrevista con El Espectador.
***
Actualmente, la bandera de Rappi en América Latina ondea en Colombia,
México, Argentina, Chile y Uruguay, países en los que opera en casi 30 ciudades.
Tanto Borrero como Mejía concluyen que parte significativa de este crecimiento
ha sido posible gracias al talento humano que hace a esta startup lo que es,
siendo los “rappitenderos”, las personas que llevan los pedidos, lo más
importante para ellos.
Sin embargo, la buena relación que han buscado cosechar con sus repartidores ha
tenido momentos de protestas, donde las discusiones han alcanzado el punto de
generar comentarios en redes sociales y medios de comunicación.
¿Cómo han reaccionado a las diferentes protestas que han hecho los
rappitenderos?
Hemos tenido casos aislados —responde nuevamente Mejía—, donde, por
ajustes tecnológicos, se han generado conflictos con los repartidores.
Consideramos que la mejor forma de solucionar estos problemas es por medio
del diálogo y no con protestas, razón por la que tenemos canales abiertos para
que ellos expresen su inconformidad.
En este punto de la conversación aparece Simón Borrero, quien desde Bogotá se
une a la teleconferencia para decir “aquí quiero meter la cucharada”: Parte de lo
bonito que está haciendo Rappi es que, mientras Venezuela, con ese sistema
asistencialista tiene afectada la economía, en Colombia estamos recibiendo a
muchos venezolanos como emprendedores y rappitenderos.
Desafortunadamente —continúa Borrero— nuestra última protesta fue iniciada
por un venezolano que tenía esta actitud asistencialista, muy chavista, pero lo
bonito fue que los mismos rappitenderos colombianos le decían: vea, acá estamos
contentos trabajando y ganamos buena plata, no haga las cosas más difíciles.
Un salario mínimo te estará dando $5.000 la hora; un rappitendero gana en
promedio $12.000 la hora, entonces, mientras en Europa es entendible que este
tema está molestando a la sociedad, porque se están aprovechando de gente
queriendo pagar menos del mínimo, en Colombia las cosas son diferentes, ya
que, por ejemplo muchos estudiantes o personas cuyos ingresos no son
suficientes, pueden ganar plata con Rappi —afirma Borrero, explicando el
enfoque de economía colaborativa que tiene Rappi—.
***
Por lo menos en los próximos seis meses, en los planes de Rappi no está el de
pisar un nuevo continente. Sus fundadores afirman que, como compañía, su
mayor deseo es convertirse en la empresa tecnológica más importante de
América Latina, proyección que los obliga a destronar a Mercado Libre y seguir
abriendo cobertura en nuevas ciudades y países.
¿Cómo sobresale Rappi ante competidores como Uber Eats y Domicilios?
El modelo de Rappi es único. Creemos que Rappi es una superapp, es decir, un
lugar donde tienes una secuencia de uso —señala Mejía—. Nuestra solución se
convierte casi en la extensión de las personas en su cotidianidad. Les ayuda a
hacer sus compras de supermercado o restaurantes, a hacer diligencias y llevarles
dinero a su casa, entre otras verticales. Ese concepto es muy Rappi.
Luego tenemos dos tipos de competidores en diferentes verticales, uno en
restaurantes, otro en supermercados. Rappi es hoy el líder indiscutible, casi dos
veces más grande que el segundo, a nivel de on demand delivery en todo el
continente. Tomamos la competencia con mucho respeto, pero sabiendo que
somos punta de lanza y vamos a seguir trabajando en esa línea.
Falso o verdadero: ¿tienen pensada una eventual compra de Domicilios?
Falso —responde Mejía—. Estamos muy enfocados en el crecimiento orgánico.
Rappi es una empresa que crece por encima del 25 % cada mes. No vemos
ninguna necesidad de realizar crecimientos inorgánicos.