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1- La Pedagogía:
1.1 Antecedentes Históricos:
La historia de la educación se origina en las comunidades primitivas, cuando el ser
humano pasa del nomadismo al sedentarismo y se establece en lugares estratégicos que
les provea de alimentos. A partir de entonces la transmisión de saberes pasa de una
generación a otra –padres a hijos- al enseñar a cazar y recolectar alimentos. Es decir, las
primeras ideas pedagógicas surgen con la aplicación de técnicas y métodos para hacerse
de provisiones y evolucionan al aparecer la comunicación.
Algunas civilizaciones que muestran similitud en sus métodos de enseñanza son el
Antiguo Oriente (India, China, Persia, Egipto), así como en la Grecia Antigua, donde la
enseñanza se basaba en la religión y la conserva de tradiciones. Egipto fue la sede
principal de los primeros conocimientos científicos escritura, ciencias, matemáticas y
arquitectura. La educación en la antigua China se centraba en la filosofía, la poesía y la
religión, de acuerdo con las enseñanzas de Confucio y Lao - Tse. El sistema chino de un
examen civil, iniciado en ese país hace más de 2.000 años, se ha mantenido hasta el
presente siglo, pues, en teoría, permite la selección de los mejores estudiantes para los
puestos importantes del gobierno.
En Persia se prioriza el entrenamiento físico e influyó a Grecia, pues el objetivo griego
era alcanzar la perfección con la enseñanza de disciplinas como la Música, Estética,
Poesía, Literatura, Gimnasia y Filosofía. En Roma los métodos en los que se basaba la
educación eran los conocidos Trivium (retórica, gramática y dialéctica) y Quadrivium. En
esta época es donde se establece el papel de maestro-alumno, con Marco Fabio
Quintiliano como el principal pedagogo romano. Quintiliano asignaba un alto valor a las
aptitudes naturales de los niños.
Para el siglo VIII los árabes conquistaron la península Ibérica y surgieron las escuelas
musulmanas, siendo la de mayor apertura e inclusión al mundo occidental la primera
escuela con carácter de universidad la de Córdoba, España. Los únicos que podían
acceder a una educación formal y sistemática eran los reyes e hijos de nobles, los que
podían transmitir y fungir como maestros los sacerdotes (clérigo). Los esclavos eran
sometidos a largas jornadas laborales y sin acceso al conocimiento.
En los siglos XII y XIII surge la escolástica pensamiento que tenía como función
reconciliar la creencia y la razón, la religión y la ciencia, dando paso a la creación de
Universidades. Las principales Universidades Medievales se encontraban en Italia,
Francia, Inglaterra, Praga y Polonia. Tenían cuatro facultades: la preparatoria o artística
(facultad de Artes) se enseñaban las siete artes liberales. Esta facultad tenía el carácter
de escuela media y en ella la enseñanza tenía una duración de 6 ó 7 años. Al terminar
los estudios, los egresados recibían el título de maestro en artes. Después se podía
continuar los estudios en una de las otras tres facultades, que eran las fundamentales:
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Teología, Medicina Jurisprudencia. Estos estudios duraban 5 ó 6 años y en ellas se
recibía el título de doctor. El tipo principal de actividad docente en las universidades era
la lectura de conferencias: el profesor leía por un libro de texto y lo comentaba.
También se organizaban debates sobre la base de las tesis de ponencias que se
asignaban para ser examinadas. Los hijos de campesinos y artesanos quedaban
relegados de este tipo de instrucción, por lo que crearon sus propias escuelas,
instruyendo a sus hijos en sus propias casas o talleres, enseñándoles a escribir, cálculo y
hablar en su idioma natal. Durante los siglos XIV al XVI surge el movimiento del
renacimiento, etapa en la cual surgen nuevas formas de concebir el mundo y el lugar del
humano en éste. Además, es el período en el que hay más avances científicos y
tecnológicos (Invención de la imprenta, descubrimiento de América, trazo de vías
marítimas hacía la India). Los movimientos populares heréticos habían promovido la
difusión de la instrucción, a fin de que cada uno pudiera leer e interpretar la Biblia, sin la
mediación del clero y surge la corriente humanista, en donde la educación se opone a la
severidad de la disciplina eclesiástica, situándose ya un pensamiento pedagógico,
teniendo varios precursores en distintos puntos de Occidente: en Italia Vittorino de
Feltre (1378-1446) fundo su Casa Gioiosa (Casa de la Alegría); en Francia con Francisco
Rabelais (1494 – l553). En su conocida obra Gargantúa y Pantagruel; Juan Luís Vives con
el tratado de la enseñanza. En Inglaterra Tomás Moro (1478-1535), quien planteó la
idea de la unión del trabajo con la enseñanza teórica y esto quedó reflejado en su
máxima obra Utopía; y el eslavo Juan Amos, Comenius (1592-1670), quién fue el
primero en plantear el termino didáctica, en su libro “Didáctica Magna”. Libro en que
sientan las bases del proceso de enseñanza aprendizaje por el que tienen que atravesar
los infantes para adquirir los conocimientos del momento dentro un contexto particular.
Durante el siglo de la Ilustración (XVII) florecieron grandes escritores y científicos que
ejercieron poderosa influencia sobre la pedagogía. Galileo Galilei, Rene Descartes, Isaac
Newton y Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) con sus principales obras Emilio y El
Contrato Social escritos que influyeron en la Revolución francesa y siendo el principal
precursor de la época del romanticismo, al igual que Diderot y D´Alembert precursores
del Enciclopedismo y estimulando al cambio escolar desde la indumentaria hasta el
método educativo.
La pedagogía como movimiento histórico, nace en la segunda mitad del siglo XIX.
Reconoce serios antecedentes hasta el siglo XVIII, pero se afirma y cobra fuerza en el
siglo XX, particularmente después de la primera Guerra Mundial (1914 – 1918). Sin
embargo, la pedagogía general, combinada con la historia, tiene entre sus misiones la de
intentar un esquema que haga las veces de brújula para orientar a los educadores en el
laberinto de los sistemas y técnicas pedagógicas que surcan nuestra época. Con el
acontecimiento de la Revolución Industrial la pedagogía mantiene su estado de
evolución con autores como Juan Enrique Pestalozzi (1746-l827) Zurich, Suiza; Juan
Federico Herbart (1776–1841), Alemania, Federico Guillermo Adolfo Diesterweg (1790–
l866) Alemania; Roberto Owen (1771-1858) Inglaterra-Escocia. Otros pedagogos:
Celestin Freinet (1896-1966) Francés. Hellen Keller. En el entorno del fascismo la
pedagoga Italiana María Montessori (1870-1952) funda en Roma la primer Casa de los
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niños, su método aspira a un desarrollo espontáneo y libre de la personalidad del niño.
Mientras que con el capitalismo surge el filósofo y pedagogo estadounidense John
Dewey (l859–l952). Ivan Ilich (1926-2002) pedagogo estadounidense. En 1860 Berta Von
Marenholtz Bülow inicio una activa obra mediante la difusión y expansión de los
Kindergarden en todos los países, la norteamericana Emily Bliss Gould, pensaba en una
educación del pueblo dirigida a contrastar la influencia ejercida por las familias
populares; Elena Raffalovich Comparetti es la fundadora de un Jardín Froebeliano en
Venecia. La pedagogía experimental fue representada por el alemán Ernesto Meumann
(1862-1915); el autor de Conferencias para la introducción de la pedagogía
experimental, con el objetivo de estudiar al niño en todos sus aspectos, acopió datos de
pedagogía, psicología, psicopatología, anatomía y fisiología. En el continente americano
surgen las primeras ideas el pragmatismo y el funcionalismo con John Dewey (1859-
1952), de la corriente pragmática y el funcional, afirmando que la validez del
pensamiento se verifica en la acción, considerando la mente en función de las
necesidades del organismo para la sobrevivencia y apelando por ello a la interacción
hombre – ambiente. Con estos fundamentos da paso a la creación de la Escuela Nueva o
Activa. Ovidio Decroly, pedagogo y educador belga, fundó en 1907 L’Ecole de L’Ermitage
en Bruselas. El contacto permanente que Decroly sostuvo con niños de escuelas
ordinarias y de instituciones especializadas, lo llevó a obtener logros perdurables en el
campo de la pedagogía, que se manifiestan en el método global de lectura y en la
globalización de la enseñanza. Del siglo XIX XX, comenzando por los conductistas A.
Pavlov, J. Watson, E. Thorndike. Y su máximo representante, así como también de la
Tecnología Educativa Skinner. Mientras que países como Suiza y Rusia, generaron a los
grandes percusores del constructivismo y cognitivismo, Jean Piaget y Vygotsky. Otros
autores relevantes son Bruner que aporta el aprendizaje por descubrimiento y el
aprendizaje por recepción verbal significativa de Ausubel.
Este recorrido histórico por las diferentes épocas y etapas por las que transcurrió la
educación nos permite abordar el segundo concepto clave en esta unidad, que es
Pedagogía y, para entenderla de primera mano se exhorta su conceptualización para
una mejor comprensión de la diferencia entre ambos conceptos.
1.2 Concepto de Pedagogía: Pedagogía como ciencia, arte o conjunto de teorías:
1.2.1 Origen etimológico y critica a éste:
Paidos, concepto del griego cuya traducción es “niño”, y que unido al sufijo aggos =
conducción, se conforma, etimológicamente, la palabra Pedagogía”: conducción del
niño; en sus orígenes el pedagogo (paidagogos) fue el esclavo que cuidaba de los niños y
los acompañaba a la escuela Mucho más tarde, en los siglos XVII y XVIII, todavía se
empleaba ese nombre para los preceptores de los hijos de familias acomodadas. El
tiempo, sin embargo, modificó el sentido primitivo. Pedagogía no designa ya el acto de
conducción, sino, en forma mucho más amplia, el estudio y la regulación del proceso de
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la educación; no es más la actividad misma o el oficio correspondiente, sino el afán por
captar su esencia y su dirección. Pero, si gracias a la historia viva de las palabras,
pedagogía no tiene en su significado conceptual contemporáneo nada que ver con la
raíz etimológica, no puede desprenderse totalmente de ella. En el encuentro de las dos
acepciones, la primitiva y la que ganó a lo largo de la historia, se presiente el conflicto
de la teoría con la práctica, de la ley que traduce el modo de ser propio de un hecho, de
un fenómeno o de un proceso, con la norma que señala la manera de cumplir una
acción.
No han faltado intentos de suplir el término pedagogía por otro más adecuado. Por
ejemplo, Hernández Ruiz y Tirado Benedí prefieren agología (del griego agogía =
conducción, y de logos = tratado o ciencia). Un criterio semejante fue empleado por los
alemanes Ernst Krieck y Peter Petersen, quienes no sustituyen la palabra pero restringen
el contenido a su valor de agogía (conducción), para hacer de la pedagogía una mera
"tecnología" (Krieck) o -lo cual es muy similar- "la ciencia de la conducción, de la
educación consciente y sistemática de niños y adolescentes" (Petersert).
Los cuatro autores citados han querido superar, cada cual a su manera, la insuficiencia
propia de la etimología que reduce la posibilidad de la conducción a la época de la niñez.
Retornan a la significación primitiva modificándola en parte, pero dejan fuera el alcance
actual que también exige a la pedagogía el estudio y él planteo de los problemas
educativos. Ese estudio objetivo y científico queda reservado para Krieck y Petersen a lo
que denominan "ciencia de la educación" que trabaja desinteresadamente (ciencia
pura) con los factores y el hecho educativos.
Se da también la actitud opuesta, es decir la que excluye de la pedagogía el aspecto
tecnológico y afirma exclusivamente el teórico-científico. En esa actitud se encuentran
los que hablan de teoría de la educación o de teoría de la formación. Estos también
superan, de modo completo, la reducida idea de conducción que hay en la etimología,
para referirse a la educación en sentido más amplio. Pero lo hacen a costa de uno de los
rasgos esenciales de esa misma educación. Desde esta perspectiva, se opta por
conservar el término clásico (pedagogía) aunque sin su estricto significado etimológico,
no por simple respeto a la tradición, sino porque en la amplitud que el tiempo le ha
prestado pueden convivir las dos exigencias igualmente fundamentales de la teoría y de
la práctica.
La pedagogía no puede definirse solamente como la ciencia de la conducción de los
niños y de los adolescentes, porque aún entendida como conducción, la educación
afecta a la totalidad de la vida humana, nace con el hombre y muere con él.
La pedagogía no puede definirse únicamente como la ciencia de la conducción o de la
educación consciente y sistemática, porque la educación también adopta la forma de
una influencia intencional Y de una realidad social y cultural- histórica.
La pedagogía no puede definirse más que como teoría de la formación o de la
educación, porque ésta es también una actividad concreta que necesita ser regulada
mediante un conjunto de normas.
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Según nuestro criterio la palabra pedagogía debe referirse siempre a la educación en
todas sus formas y aspectos, y comprender tanto la reflexión como el conjunto de reglas
que permitan, respectivamente, explicarla como hecho y encauzarla como actividad
consciente. No se trata de negar la importancia y el valor de cada uno de los aspectos
que coexisten dentro de la pedagogía, pero como nos es imprescindible lograr una base
más o menos firme, el término pedagogía estará dotado, para nosotros de la mayor
generalidad que puede dársele: teoría y práctica científica de la educación.
1.2.2 Concepto de Pedagogía: Pedagogía como arte, ciencia, o disciplina:
Algunos autores la definen como ciencia, arte, saber o disciplina, pero todos están de
acuerdo en que se encarga de la educación, es decir, tiene por objeto el planteo, estudio
y solución del problema educativo; o también puede decirse que la pedagogía es un
conjunto de normas, leyes o principios que se encargan de regular el proceso educativo.
El término "pedagogía" se origina en la antigua Grecia, al igual que todas las ciencias
primero se realizó la acción educativa y después nació la pedagogía para tratar de
recopilar datos sobre el hecho educativo, clasificarlos, estudiarlos, sistematizarlos y
concluir una serie de principios normativos.
Ricardo Nassif habla de dos aspectos en los que la pedagogía busca ocuparse del
proceso educativo; el primero es como un cuerpo de doctrinas o de normas capaces de
explicar el fenómeno de la educación en tanto realidad y el segundo busca conducir el
proceso educativo en tanto actividad.
Otros autores como Ortega y Gasset, ven la pedagogía como una corriente filosófica que
llega a ser la aplicación de los problemas referidos a la educación, de una manera de
sentir y pensar sobre el mundo. La Pedagogía como ciencia no puede consistir
únicamente en un amontonamiento arbitrario de reivindicaciones, convicciones y
experiencia relativas a la educación. La pedagogía en su total sentido ha de abarcar la
totalidad de los conocimientos educativos y adquirirlos en fuentes examinada con rigor
crítico y exponerlos del modo más perfecto posible, fundándolos en bases objetiva e
infiriéndolos, siempre que se pueda en un orden lógico.
Se presenta un conflicto al momento de definir Pedagogía: ¿Es una ciencia, un arte, una
técnica, o qué? Algunos, para evitar problemas hablan de un "saber" que se ocupa de la
educación, otros como Luis Arturo lemus (Pedagogía. Temas Fundamentales), en
búsqueda de esa respuesta exploran varias posibilidades:
1) La pedagogía como arte: este autor niega que la pedagogía sea un arte, pero
confirma que la educación si lo es. Arte: "modo en que se hace o debe hacerse
una cosa. Actividad mediante la cual el hombre expresa estéticamente algo,
valiéndose, por ejemplo, de la materia, de la imagen o todo. Cada una de las
ramas en que se divide una actividad". Lemus dice "la pedagogía tiene por objeto
el estudio de la educación, esta si puede tener las características de una obra de
arte...la educación es eminentemente activa y práctica, se ajusta a normas y
reglas que constituyen los métodos y procedimientos, y por parte de una imagen
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o comprensión del mundo, de la vida y del hombre para crear o modelar una
criatura humana bella... cuando la educación es bien concebida y practicada
también constituye un arte complicado y elevado, pues se trata de una obra
creadora donde el artista, esto es, el maestro, debe hacer uso de su amor,
inspiración, sabiduría y habilidad".
2) La pedagogía como técnica: por técnica, según el diccionario Kapelusz de la
lengua española entendemos, un conjunto de procedimientos y recursos de que
se sirve una ciencia o arte. La pedagogía puede, perfectamente y sin ningún
problema ser considerada una técnica, pues son los parámetros y normas que
delimitan el arte de educar.
3) La pedagogía como ciencia: la pedagogía cumple con las características principales
de la ciencia, es decir, tiene un objeto propio de investigación, se ciñe a un
conjunto de principios reguladores, constituye un sistema y usa métodos
científicos como la observación y experimentación.
(Pedagogía General-Claudia Bravo) La pedagogía se halla en una posición peculiar
respecto a las demás ciencias. Mientras que éstas parten de una definición concretas y
poseen un carácter definido, la pedagogía es discutida tanto respecto a su carácter
como a su valor científico. La pedagogía como tal comienza por ser un problema.
Se ha dicho de ella que es un arte, una técnica, una ciencia o hasta una filosofía, e
incluso es posible que sea todas ellas. Unas veces se le ha dado un carácter descriptivo,
limitándola al estudio del fenómeno de la educación, de la realidad educativa, y otras se
le ha asignado un valor normativo, debiendo determinar, no lo que la educación es, sino
lo que debe ser. Finalmente, cada corriente filosófica tiene también su interpretación
pedagógica, y así existe una pedagogía idealista y otra realista, una pedagogía
naturalista y una pedagogía espiritualista, una pedagogía vitalista y otra culturalista. No
hay que excluir tampoco a las tendencias políticas y las confesiones religiosas, cada una
de las cuales tiene su concepto educativo propio, y así hay una pedagogía liberal,
conservadora, democrática, marxista, católica, protestante, etc.
Ante esta multitud de interpretaciones, ¿cabe hablar de una sola y única pedagogía? En
realidad, las diversas direcciones de la pedagogía no son más que aspectos o visiones
parciales de un solo objeto: la educación considerada desde distintos puntos de vista. La
pedagogía sería así como la integración de las diversas interpretaciones de la educación,
las cuales no constituirían más que partes o capítulos de la misma. No hay, en efecto,
más que una sola pedagogía, la que tiene por objeto el estudio de la educación. Lo que
ocurre es que aun siendo la educación una realidad única esencial, inconfundible y
permanente de la vida humana, está condicionada por factores diversos: situación
histórica, concepciones filosóficas, visión de la vida y el mundo, progreso científico,
actitudes sociales y políticas, y de aquí surgen las diversas interpretaciones que se dan a
la pedagogía.
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La Pedagogía como Arte:
Originalmente, la educación ha sido, sobre todo, un arte. La educación se ha realizado al
comienzo como un hacer personal del maestro, sin reglas ni formas fijas. Lo decisivo era
si capacidad, si habilidad para transmitir conocimientos y destrezas. El aspirante a
educador realizaba su aprendizaje en relación directa con un maestro. Después
surgieron ciertas reglas que se podían trasmitir de unos a otros. Nacieron las
Hermandades o Cofradías de maestros y se habló del “arte de enseñar”. De ese modo la
educación tuvo, y aún tiene, el carácter de una acción personal y directa, en suma,
artística.
Pero también cabe interpretar la educación como formación, modelación o
configuración, al modo que la obra de arte y la acción del artista. El educador trata aquí
de formar o modelar una personalidad. Trata de convertir un material informe en un ser
formado, humano, lo mismo que el artista quiere plasmar o crear una obra de arte
convirtiendo un material inerte, indiferente, en una estatua o un cuadro. Uno y otro,
educador y artista, están movidos por un objetivo o ideal de formación y disponen de
una serie de medios o instrumentos para realizarlo. También tienen en común el poseer
ciertas condiciones personales, que dan estilo a su acción y a su obra.
Pero entre una y otra existen también profundas, el artista trabaja, como se ha dicho,
con un material inerte (la arcilla, el mármol, los colores, etc), el educador lo hace con un
ser vivo (el niño, el adolecente, el joven). El artista disfruta de libertad absoluta para
realizar como quiera su obra, el docente está sometido a la estructura del ser vivo. El
artista puede prever toda contingencia en su obra, y, en circunstancias normales,
llevarla totalmente a cabo; el educador, aunque tenga un plan fijo, no puede estar
seguro del resultado de su labor por las contingencias de la vida, y nunca verá acabada
su obra. Finalmente, la obra de arte está destinada a ser contemplada, y la educación a
ser vivida, aquella es casi totalmente pasiva, mientras que ésta es esencialmente activa.
Aparte de estas semejanzas y diferencias, el educador debe poseer ciertas condiciones
de artista. La educación no es una obra automática, sino que descansa en gran parte en
la capacidad, gracia y destreza del educador. El educador además de su conocimiento
científico y teórico debe poseer ciertos dotes artísticos como: capacidad de
improvisación, ser capaz de responder a situaciones nuevas, de interpretar la realidad,
debe ser una presencia agradable y ser capaz de provocar interés y entusiasmo, atraer
la atención del auditorio.
Si la educación e un arte, debe haber también una estética pedagógica, como la hay
respecto al arte. Y en efecto existe, pero muy limitada. Pero la educación es algo más
que arte, y la pedagogía más que teoría del arte de la educación.
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La Pedagogía como Técnica:
Aunque la educación consista primariamente es ser una actividad personal, y en este
sentido, un arte, es también algo que no depende exclusivamente de las condiciones o
aptitudes individuales, sino que es una función que necesita de una serie de
conocimientos y recursos objetivos, que pueden comunicarse de una persona a otra.
Estos conocimientos y recursos los ha obtenido la educación primero empíricamente,
por la práctica y la experiencia, y se han y transmitido por tradición de una generación a
otra. Así ocurrió con los ejercicios y prácticas de los pueblos primitivos, como la caza, la
preparación para la guerra, los cantos y danzas sagradas, etc. Más tarde las prácticas
educativas fueron ampliadas y puestas al servicio de ideales puramente humanos,
individuales y colectivos. Finalmente, se inventaron una serie de métodos y
procedimientos escolares para la enseñanza de la lectura, la escritura y el cálculo, y
luego de las demás materias, hasta llegar a los métodos de la educación moderna, cada
vez más perfeccionados.
Todo esto constituye la técnica de la educación, y en este sentido, la pedagogía es
también una técnica o, mejor una tecnología. Así algunos han considerado a la
pedagogía sólo como una técnica derivada de la filosofía y la psicología u otras
disciplinas, lo mismo, por ejemplo, que los son la medicina respecto a la biología o la
ingeniería respecto de la física.
Pero, aunque la pedagogía acuda a otras ciencias para utilizar sus conocimientos, como
lo hace con la psicología, la biología o la sociología, no por ello es pura tecnología, pues
de ese modo proceden también las demás ciencias: la física utiliza los conocimientos de
las matemáticas, la biología los de la química, la psicología los de la biología, etc., sin
que por ello sean consideradas como técnicas.
La diferencia entre la técnica y la pedagogía nace de la misma naturaleza de la
educación. Mientras que aquella, la técnica, emplea un material sin alma, la educación
se dirige particularmente a éste. Por otra parte, la técnica es algo mecánico, automático,
que se aplica indistintamente a cualquier material, en tanto que la educación tiene que
resolver problemas individuales. La técnica se refiere ante todo a la práctica, y la
pedagogía, además de éste, es una teoría. Aquélla se preocupa sólo por lo que hay que
hacer, está también por lo que es, por el ser de la educación. La técnica es ante todo
aplicada, mientras que la educación es sobre todo creación, formación y construcción.
La Pedagogía como Teoría:
La educación es ante todo acción, pero una acción para ser eficiente tiene que ser
reflexiva, si no, es puro mecanismo, mero impulso o imitación ciega. Si la educación se
aplica sin pensamiento, sin reflexión previa de lo que se va a hacer o se está haciendo se
convierte en puro automatismo o rutina. Aun lo actos más simples de la educación
como, por ejemplo, el enseñar a leer, necesita de una meditación, una teoría.
Por otra parte, la educación es una función unitaria, todas sus partes o actividades
tienen que estar relacionadas entre sí; no hay actos educativos aislados. En el ejemplo
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anterior, al enseñar a leer, no basta con hacer aprender las letras, sino que tiene que
ponerse, en relación con lo que se lee, es decir, con lo que se quiere hacer en la
educación del niño con la lectura. Ello supone que todo acto debe referirse a una unidad
superior, a un sistema, del que el acto es sólo una parte.
Se ha discutido el valor de la teoría de la educación para la práctica, y algunos, lo han
negado diciendo que el maestro nace y no se hace. Pero, aunque hay un fondo de
verdad en esto, pues el maestro necesita tener vocación y aptitud, no es menos cierto
que el educador, sin reflexión, sin teoría, sería un puro autómata o un simple artesano.
El educador necesita tanto de la experiencia y la práctica, como de la reflexión y las
ideas.
La teoría de la educación es anterior a la ciencia de la educación. Comenzó tan pronto
como el hombre no se satisfizo con realizarla como una actividad empírica y empezó a
reflexionar teórica y filosóficamente sobre las cosas, es decir, en Grecia. Platón y
Aristóteles escribieron sendas teorías sobre educación, el primero en su República y el
segundo en su Política. Desde entonces casi todos los pensadores y filósofos
importantes han escrito sobre la educación.
En los tiempos modernos, se tiende a convertir la teoría de la educación en ciencia, es
decir, en sistema. Pero aún existe grandes escritores y pesadores, que sin ser
estrictamente pedagogos han expuesto ideas muy valiosas sobre la educación.
En suma, si bien la práctica, el arte y la técnica de la educación son importantes, no lo
son menos, la reflexión y la teoría, siempre que esta no se quede en pura especulación o
utopía, así como aquellas en pura empírica o rutina.
La Pedagogía como Ciencia:
A medida que, en el desarrollo de la cultura, la educación se ha ido haciendo cada vez
más completa, no han bastado para resolver sus problemas la actividad individual, la
práctica empírica, ni las teorías de los grandes pensadores. Ha sido necesario que se
forme un sistema de la educación, es decir, la pedagogía se convertirá en ciencia.
Que la pedagogía es una ciencia lo demuestra su propia constitución. Toda ciencia está
formada por un objeto propio, por un trozo de la realidad que no pertenece al campo de
las otras ciencias, la educación. Toda ciencia debe de disponer de una serie de métodos
para resolver sus problemas, y así lo tiene la pedagogía con su método de la
observación, experimentación, comprensión, interpretación, etc., de la realidad
educativa. Finalmente, toda ciencia organiza el resultado de sus estudios en un conjunto
unitario de conocimientos en sistema, y la pedagogía dispone también de unidad y
sistema.
No obstante, algunos pensadores han negado el carácter científico de la pedagogía,
diciendo que no puede tener validez general para todos los tiempos y lugares, como
debe de tenerlo la ciencia, porque la educación es un hecho histórico que varía según
las circunstancias de lugar y el momento. Pero se confunde aquí la realidad de la
educación, que es en efecto variable, como la pedagogía, que estudia esa realidad y que
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es permanente. Así ocurre también con todas las ciencias del espíritu: la filología, la
sociología o el derecho, que estudian el lenguaje, la sociedad y la justicia,
respectivamente, y que se consideran como ciencia, a pesar de que estos fenómenos
carían según las circunstancias históricas.
También se ha discutido el valor científico de la pedagogía al decir que es una ciencia
práctica o aplicada; pero en realidad aquí también se comete un error, al considerar solo
una parte de ella. La pedagogía, como todas las ciencias, es puramente teórica, estudia
la realidad educativa, individual o social, de un modo desinteresado, especulativo.
Después viene las aplicaciones, como ocurre en otras ciencias: la física tiene su
tecnología en la mecánica aplicada, así como la biología en la medicina y la higiene.
Ahora bien, ¿qué clase de ciencia es la pedagogía?, en la división ordinaria de las
ciencias en ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu, la pedagogía pertenece
evidentemente a estas últimas. Es una ciencia del espíritu, como lo son la historia, la
psicología, la sociología, el derecho, etc. En este mismo sentido se la puede considerar
también, según lo hace Spranger, como una ciencia cultural.
Se ha preguntado asimismo si la pedagogía es una ciencia normativa, es decir, la que
señala los fines de la educación, o una ciencia descriptiva, que investiga la realidad
educativa, tanto en su aspecto individual como en el social. En verdad, es ambas cosas:
la pedagogía es a la vez normativa y descriptiva o, mejor, tiene una parte normativa y
otra descriptiva.
La discusión sobre el valor de la pedagogía como ciencia no es ociosa, pues de ella
depende la justificación de la acción educativa autónoma. Si la educación se realiza en
vista o sobre el fundamento de la pedagogía como ciencia se eliminará de aquellas
intervenciones de elementos o factores interesados de fines particulares o parciales
como los partidos políticos, las confesiones religiosas o las clases sociales. Si, por el
contrario, la educación no tiene una fundamentación científica, estará expuesta a los
vientos de todas las ideologías.
En suma, la pedagogía es una ciencia, una ciencia del espíritu o de la cultura, con
carácter autónomo, aunque tenga relación con las demás ciencias y con la filosofía.
La Pedagogía como Filosofía:
La filosofía estudia las ideas esenciales en que se apoya la educación, como son las que
se refieren a la verdad, la belleza, a la libertad, a la vida humana, a sus objetivos y
aspiraciones. La pedagogía en cuanto filosofía de la educación toma de la filosofía
general estas ideas, que constituyen sus fundamentos, y trata de realizarlas en la
práctica educativa.
Ya hemos dicho que los primeros que se ocuparon de la pedagogía fueron los filósofos
Platón y Aristóteles, y que desde entonces casi todos los grandes pensadores se han
preocupado de ella (Locke, Rousseau, Kant, Fichte, Herbart), hasta llegar a nuestro
tiempo, en el que sique siendo objeto de interés para la mayoría de ellos (James,
Dilthey, Simmel, Scheles, Dewey, Spranger, Jaspers, etc.).
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La relación de la pedagogía con la filosofía es tan íntima que algunos la han considerado
como una parte integrante y subordinada de ésta. Así lo dice el filósofo Jonas Cohn: “La
pedagogía depende esencialmente de la filosofía... Toda su estructura ha de basarse en
la filosofía y en esta estructura ha de encuadrarse, a título de complemento, todo lo que
no sea filosófico”.
Otros, en cambio, consideran a la pedagogía como una parte necesaria de la filosofía, y
a su vez ésta como un complemento de aquélla. Así dice Ficher: “Sin la actividad
pedagógica, la filosofía no encontraría nunca una extensa comprensión y menos aún
aplicación en la vida, como por otra parte sin filosofía nunca llegará a alcanzar completa
claridad sobre sí mismo el arte de la educación... Serían incompletos e inútiles la una sin
el otro”.
Finalmente, hay otros que van más allá, como Dilthey, al considerar a la pedagogía
como la culminación o terminación de la filosofía: “La última palabra del filósofo, dice,
es la pedagogía, pues todo especular se realiza por el obrar... La flor y el fin de toda
verdadera filosofía es la pedagogía en su más amplio sentido, como teoría de la
formación del hombre”.
Clases de pedagogía:
I) Pedagogía normativa: "establece normas, reflexiona, teoriza y orienta el hecho
educativo... es eminentemente teórica y se apoya en la filosofía... Dentro de la
pedagogía normativa se dan dos grandes ramas:
I.I) La pedagogía filosófica o filosofía de la educación estudia problemas como
los siguientes:
a) El objeto de la educación
b) Los ideales y valores que constituye la axiología pedagógica
c) Los fines educativos
[Link]) La pedagogía tecnológica estudia aspectos como los siguientes:
a) La metodología que da origen a la pedagogía didáctica
b) La estructura que constituye el sistema educativo
c) El control dando origen a la organización y administración escolar
II) Pedagogía descriptiva: estudia el hecho educativo tal como ocurre en la
realidad, narración de acontecimientos culturales o a la indicación de
elementos y factores que pueden intervenir en la realización de la práctica
educativa. Es empírica y se apoya en la historia. Estudia factores educativos:
históricos, biológicos, psicológicos y sociales.
III) Pedagogía psicológica: se sitúa en el terreno educativo y se vale de las
herramientas psicológicas para la transmisión de los conocimientos.
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IV) Pedagogía teológica: es la que se apoya en la verdad revelada inspirándose en
la concepción del mundo.
Fuentes y ciencias auxiliares de la pedagogía:
I) Pedagogía experimental: no es totalmente experimental, pero se le llama así
porque busca la observación directa y exacta de los procesos psíquicos-
educativos y psíquico-instructivos y de desarrollar datos estadísticos.
II) Psicología y antropología: porque se encarga del estudio del comportamiento
de los educandos
III) la lógica como teoría general de investigación científica, la estética, didáctica
especial, asignaturas escolares (ciencias de la naturaleza, del lenguaje,
geografía, historia, matemáticas, conocimientos artísticos y técnicas)