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Desigualdad y Estratificación Social según Crompton

En este documento se analiza la explicación de la desigualdad en diferentes tipos de sociedades y a través del tiempo. Explica que en las sociedades preindustriales la desigualdad era justificada por creencias religiosas, mientras que con la modernidad se desarrollaron análisis sociológicos sobre este tema. También discute teorías funcionalistas y de conflicto sobre la estratificación social y el debate en torno al concepto de clases sociales.

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Desigualdad y Estratificación Social según Crompton

En este documento se analiza la explicación de la desigualdad en diferentes tipos de sociedades y a través del tiempo. Explica que en las sociedades preindustriales la desigualdad era justificada por creencias religiosas, mientras que con la modernidad se desarrollaron análisis sociológicos sobre este tema. También discute teorías funcionalistas y de conflicto sobre la estratificación social y el debate en torno al concepto de clases sociales.

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CROMPTON - Clase y estratificació n

La explicació n de la desigualdad

En toda sociedad compleja existe una desigual distribució n de bienes materiales y


simbó licos. Este hecho coexiste con un sistema de significados que lo explica y lo justifica.

En las sociedades preindustriales/tradicionales la desigualdad es naturalizada por una


cosmología que explica la sociedad y es explicada como una consecuencia de la divinidad.
Esto impide el desarrollo de un aná lisis socioló gico sobre la desigualdad.

Entre los siglos IX y XII Europa constituía una sociedad tradicional. En ella la condició n de
un individuo estaba determinada por el acceso a la tierra, la cual era controlada por un
grupo pequeñ o de propietarios laicos y eclesiá sticos. Entonces, los siervos estaban
sometidos a la Iglesia, que poseía poder moral y econó mico. Ella proclamaba que Dios
había concedido tierras al hombre para que este lograra la salvació n eterna y no para
hacerse rico (esto habría implicado caer en el pecado de la avaricia). La Iglesia sostenía
que la pobreza era de origen divino. Esta rigidez social de los sistemas de estratificació n
impidió el desarrollo econó mico. Pero durante los [Link], XIII y XIX se desarrolló el
industrialismo capitalista y se criticaron los sistemas tradicionales de creencias que
habían justificado la desigualdad en las sociedades anteriores.

A partir del siglo XVII se desarrolló la idea de que los hombres nacían iguales y en ese
momento nacen los aná lisis socioló gicos de la desigualdad, porque se comienza a estudiar
por qué existe este fenó meno. Los primeros que intentaron responder este problema
fueron los teó ricos del Contrato (Hobbes, Locke, Rousseau).

Con el industrialismo capitalista las costumbres fueron reemplazadas por la racionalidad,


con lo cual aquel fenó meno pudo expandirse y desarrollarse. Con el surgimiento del
individuo formalmente libre el trabajador sin tierra comenzó a ser libre también, de
vender lo ú nico que poseía: su capacidad de trabajar, que se transformó en una mercancía.

Las libertades conseguidas por los burgueses en este proceso fueron criticadas por Marx,
quien sostenía que la historia de la sociedad humana era una historia de luchas de clases y
resultado de conflictos econó micos ademá s de políticos.

Segú n Marx, el individuo libre y “soberano” constituía una necesidad para el surgimiento y
desarrollo del capitalismo, porque este modo de producció n se caracteriza por una
combinació n entre: una igualdad política y una desigualdad material (esta fó rmula se
diferencia del Feudalismo, en donde el siervo es inferior econó mica y políticamente). Esta
desigualdad material era legitimada en base a la suposició n burguesa de que eran “no
políticas”. El proletariado que surgió como consecuencia de este proceso era, para Marx, la
clase que transformaría la sociedad capitalista.

La modernidad surgida a partir del desarrollo del industrialismo generó un mundo


diná mico.
Clase: fenó meno distintivamente moderno, característica muy importante para
comprender los sistemas modernos de estratificació n de las sociedades industriales. Esto
no significa que las clases no hayan existido antes de la modernidad ni que con la
importancia adquirida en la modernidad por las desigualdades relacionadas con las
estructuras de producció n, distribució n e intercambio del industrialismo hayan
desaparecido las desigualdades consuetudinarias.

Orden social y teorías de la diferenciació n social

Existe una corriente neoliberal que considera a la desigualdad de las sociedades


capitalistas como un elemento que permite el dinamismo social. Este enfoque considera
que los individuos, persiguiendo su propio interés, benefician a la sociedad con sus
descubrimientos e invenciones. En consecuencia, esta perspectiva considera que el
desarrollo de la igualdad anularía el dinamismo.

 Teoría socioló gica funcionalista de la estratificació n (predominante entre 1950 y 1960)


y Teoría del conflicto:

En las sociedades anteriores al industrialismo existía un consenso sobre la igualdad que se


basaba en las costumbres y en las ideas religiosas sobre el valor (riqueza). En las
sociedades industriales, ese consenso se basa en la racionalidad. En estas sociedades, los
grupos que las constituyen no son considerados antagó nicos y como clases sino como
estratos econó micos (esto anula el estudio de los individuos y acentú a el de las
estructuras). Entonces, aquel mecanismo racional asegura que las posiciones má s
importantes de la sociedad sean ocupadas por las personas má s cualificadas. Algunos
pensadores criticaron esta idea sosteniendo que naturalizaba la desigualdad, porque se
basa en la suposició n de que existe una igualdad de oportunidades.

Pero ademá s de este argumento, la teoría intenta explicar y justificar las desigualdades
materiales sosteniendo que la desigualdad de estas sociedades se legitima por un conjunto
de valores consensuados sobre la importancia social de determinadas funciones sociales.
(Justificació n moral de la desigualdad econó mica).

Esta teoría se encuentra influida por Durkheim, ya que considera que la % del w genera
una interdependencia, pero que también puede provocar consecuencias negativas (p.e.:
pobreza).

Mientras que esta teoría considera que la desigualdad permite la armonía y la


cooperació n, Marx subrayó los conflictos y la inestabilidad que produce la desigualdad
material y que terminarían transformando el industrialismo capitalista. Sin embargo, otros
opinan que estas crisis señ aladas por Marx son aplacadas por ciertas instituciones que
equilibran la desigualdad existente.

La Teoría del conflicto considera a las clases sociales como los actores principales de los
sistemas de estratificació n de las sociedades industriales. Sin embargo no existe un
consenso sobre la definició n de clase.

La estratificació n y el debate sobre las clases sociales


Significados de clase:

Grupos que se sitú an dentro de un orden jerá rquico. En él los distintos derechos legales y
las desigualdades formales se relacionan con determinadas clases. Ej.: el sistema de
ordenació n feudal (señ ores, hombres libres, siervos…).

Indica la desigualdad material que resulta de la competencia por los recursos.

Pero “clase” no fue só lo usada para describir desigualdades (materiales, legales, etc.) sino
que también se ha comprendido por ella fuerzas sociales con capacidad de transformar la
sociedad. Esta idea se refleja en el pensamiento de Marx. É l pensaba que la lucha de clases
era el principal motor de la historia humana. Esta noció n de clase tiene un cará cter
político.

 Las influencias recibidas por la teoría de la clase y la estratificació n: ademá s de la


existencia de una gran diversidad de significados del término “clase”, los debates en torno
a la estratificació n fueron favorecidos por dos variables má s: los debates dentro de la
teoría social y la rapidez de los cambios sociales y econó micos que estas teorías intentan
explicar.

El “consenso ortodoxo” que se originó entre las décadas de 1950 y 1960 tuvo una gran
influencia sobre los aná lisis socioló gicos de “clase”. Aquel consenso presentaba un enfoque
positivista (consideraba a los hechos sociales como cosas) y funcionalista y se encontraba
influido por el pensamiento de la “sociedad industrial”, que suponía que la tecnología del
industrialismo con las características sociales derivadas de ella habrían sido el principal
motor de transformació n del mundo contemporá neo. Esta perspectiva recibió críticas de
las teorías del conflicto.

La teoría de la clase y la estratificació n fue influida también por las ideas de Marx sobre la
clase “en sí” (clase como realidad histó rica) y clase “para sí” (clase que ha adquirido
conciencia de su identidad y capacidad para actuar). Pero sobre la acció n de clase se
elaboraron críticas y se produjo una divisió n entre empiristas, que consideraban só lo la
estructura de clase, y analistas, que concebían la conciencia y la estructura como dos
facetas del mismo fenó meno.

 En la actualidad la noció n de clase es frecuentemente utilizada para hacer alusió n a la


desigualdad antes que a la conciencia y la acció n de clase. Estas investigaciones tienen el
objetivo de elaborar clasificaciones. Sin embargo, no existe consenso sobre estas
clasificaciones. Se pueden reconocer 3 grandes categorías de índices de clase:

- Los índices de “sentido comú n”, que no tienen pretensiones teó ricas y que, entonces,
ordenan las ocupaciones en un orden jerá rquico aproximado. (es importante reconocer
que las clases han sido diferenciadas principalmente por la ocupació n, dada la gran
cantidad de trabajadores asalariados). (explicació n descriptiva)

- Los índices de prestigio o status ocupacional, que miden el rango o valor social de las
ocupaciones para la totalidad de la sociedad. (explicació n descriptiva)
- Esquemas de clase teó ricos o relacionales: se basan en las ideas de Marx y Weber. No
pretenden describir estructuras de desigualdad o prestigio, sino reconocer y explicar la
diná mica de las relaciones de clase.

La crítica creciente al “aná lisis de clase”

La acció n de clase en Marx y Weber: Marx concibe el conflicto de clase como el motor
principal de cabio histó rico. Por el contrario, Weber considera el conflicto de clase como
algo contingente, probable, pero no inevitable. Ademá s, segú n Weber, el conflicto de clase
no la principal fuerza de transformació n social.

Durante la segunda mitad del [Link] la clase ha perdido importancia. Esto se debió
principalmente a la disminució n de empleados en la industria pesada provocada por la
automatizació n, la nueva % del w y las crisis mundiales (que generaron desempleo).
Ademá s, las personas dejaron de depender exclusivamente de los salarios para subsistir,
ya que no só lo aumentó el desempleo, sino que ademá s aumentaron los servicios estatales.
Como consecuencia, la ocupació n dejó de ser usada como base para clasificar las
diferentes clases y aquel pará metro fue reemplazado por el consumo (si las necesidades
eran satisfechas por el mercado o por los servicios estatales). Entonces, la estructura de
desigualdad continú a existiendo en las sociedades contemporá neas aunque la importancia
del trabajo como empleo haya decaído.

Con la derrota de la URSS y la disminució n de trabajadores en la industria pesada la clase


obrera dejó de tener la importancia política que tenía anteriormente y surgió la clase
media (productores de símbolo, comerciantes). También surgieron nuevos movimientos
sociales (como el feminismo) frente a la política. É stos promulgaban la paz, los derechos,
etc., trascendiendo, de este modo, los límites de las clases. Esto debilitó los fundamentos
de la antigua política de clase y la acció n p El análisis de clase: la herencia clásica y su
desarrollo

“Clase” como término abstracto y no clasificatorio hace referencia a una fuerza social con
capacidad transformadora. Este pensamiento se opone a los enfoques descriptivos de la
estructura de clase.
Marx y Weber realizaron importantes aportes al aná lisis o teoría de clase que, en la
actualidad, presenta una gran diversidad de corrientes.
Los teó ricos del conflicto se oponen al positivismo, el cual considera a los hechos sociales
como objetivos, porque éstos serían construidos socialmente. Ademá s aquellos teó ricos
realizan un especial hincapié en la acció n humana frente a la estructuració n de la sociedad.
Por ú ltimo, ellos analizan principalmente el conflicto y la dominació n, en oposició n al
interés por el orden, el consenso y la integració n que presenta el funcionalismo.

Marx
Trabajó con Engels.
Objetivo: analizar la sociedad capitalista y su transformació n.
Activista político. También tenía interés por la teoría social.
Marco teó rico: materialismo histó rico (importancia de clase en la evolució n
histó rica)  Historia humana como lucha de clases. Pero no define “clase”.
Concibe las relaciones de clases dentro de las pautas de propiedad y control de las
relaciones de producció n. Entonces, reconoce 2 importantes clases en el capitalismo; la
burguesía (propietarios de medios materiales de producció n) y proletariado (fuerza de
trabajo vendida para sobrevivir). Sin embargo, advierte que en la sociedad capitalista
existe una gran diversidad de clases (ver Luchas de clases en…)
Marx usa la noció n de “clase” desde 2 perspectivas diferentes:
Como un concepto analítico: reconoce la existencia de un antagonismo de clase que se
basa en la propiedad o no de las fuerzas materiales de producció n. Esta idea la explica
refiriéndose al capitalismo. En este sistema de producció n el w constituye una mercancía
má s pero ú nica porque crea nuevos valores al usar materias primas. El salario recibido por
el obrero es mínimo, es un salario que permite la reproducció n de la fuerza de trabajo, y
menor al tiempo invertido (el sobrante, que conforma lo que Marx denomina plusvalía, es
retenido por el capitalista). Por lo tanto, los hombres se relacionan en la producció n social
independientemente de su voluntad individual. Pero aquellas relaciones tienen una forma
peculiar que se corresponde con la etapa de desarrollo en la que se encuentran las fuerzas
productivas materiales. Entonces, en la sociedad existe una estructura econó mica (base
real) que determina una superestructura jurídica, política e ideoló gica (formas sociales de
conciencia). Este vínculo entre base y superestructura lo explica desde la historia:

Feudalismo Capitalismo
Un subdesarrollo tecnoló gico, una La burguesía consolida sus derechos de
justificació n divina del orden social y la propiedad sobre los medios de
existencia de obligaciones producció n y anula las restricciones
consuetudinarias promovían la está tica feudales. Pero crea su clase antagó nica: el
y obstaculizaban el desarrollo. proletariado, la clase revolucionaria del
capitalismo.

Esta asociació n entre estructura econó mica y superestructura fue criticada


posteriormente por su reduccionismo econó mico y por su enfoque simplista sobre la
complejidad de la conducta humana. Pero es preciso reconocer que Marx, al final de su
vida, aclaró que lo econó mico es determinante en ú ltima instancia, pudiendo intervenir
otros factores en la transformació n de la superestructura.
 Como concepto histó rico-descriptivo: concibe a las clases como fuerzas sociales,
como actores sociales que transforman la sociedad, pero no de modo determinante, sino
en conjunció n con circunstancias que no dependen de la voluntad individual.
Realiza una diferenciació n entre:
- Clase en sí: representa las condiciones objetivas de desarrollo de las clases.
- Clase para sí: representa la conciencia subjetiva. Elabora dos concepciones que se
oponen: cada clase desarrolla su propia conciencia (comprensió n de su condició n de
explotació n, en el caso de los obreros); la clase dominante es capaz de generar una
ideología dominante (a partir de esto los pensadores posteriores a Marx sostuvieron que
una clase subordinada a otra puede desarrollar una “falsa conciencia” cuando sus
intereses se contradicen con los propios intereses objetivos).
El proletariado es una masa opuesta al capital, pero no una clase para sí.

Durante el S. XX surgieron 2 corrientes marxista:


 Humanista (ej. Gramsci): mantiene la metá fora sobre la relació n entre base y
superestructura y posee una perspectiva socioló gica (considera la acció n)
 Científica (ej. Althusser): piensa que lo econó mico es determinante en ú ltima
instancia y tiene una visió n mecanicista. Presenta una perspectiva funcionalista o
estructural (cae en los ’80) que pretende identificar las clases y su funció n en el
capitalismo.
En la actualidad, una revisió n de las ideas políticas de Marx permite reconocer:
- que los obreros carecen de políticas revolucionarias  la idea de que la base econó mica
determina la estructura política no puede mantenerse.
- el socialismo se independizó de la clase obrera desbordando sus límites y reflejando una
lucha por la democracia en contra de la opresió n y la dominació n.

problemas actuales:
- importancia de la economía o fuerzas de clase frente a otras fuentes de dominació n social
en la configuració n de las actividades humanas.
- conciencia  ¿necesidad en identificació n de clase?

Weber
Se opone al materialismo histó rico, pero no por ello desarrolla una postura idealista.
 Clase: un conjunto de personas que tienen iguales oportunidades de vida. É stas se basan
en intereses econó micos, en la posesió n de bienes y en las oportunidades de ingresos. Pero
como las condiciones de mercados de productos son muy variables, es muy difícil
identificar una clase. Weber reconocer 4 importantes clases sociales: la clase obrera; la
pequeñ a burguesía; los técnicos, especialistas y administradores; las clases privilegiadas
con respecto a la propiedad y la educació n. Entonces, mientras que Marx considera que la
estructuració n de las clases se basa en las relaciones de producció n (en la explotació n y
dominació n), Weber sostiene que la estructuració n se funda en las relaciones de mercado.
Las clases no serían comunidades (fuerzas sociales) como afirma Marx, sino bases posibles
para la acció n comunal. La diferenciació n entre sí no provocaría necesariamente luchas de
clases. Esta idea se diferencia de Marx, quien considera la acció n de clase como un hecho
inevitable.
Realiza una distinció n entre “clase” y grupos de status. É stos ú ltimos son fenó menos de la
distribució n del poder en una comunidad y pueden oponer a las demandas del mercado.
Un ejemplo de grupo de status lo constituyen los señ ores feudales.

Weber se opone a la explicació n de Marx sobre el origen del capitalismo y señ ala que las
relaciones de producció n capitalistas no se producen en cualquier parte, sino en Europa y
como consecuencia de la Reforma Protestante, particularmente por el Calvinismo. É ste, a
través de determinadas ideas (como la entrega a Dios y al trabajo y al ahorro) favoreció el
desarrollo de los bancos y del capitalismo.
Weber también se opone a otras ideas de Marx, como: la inevitabilidad de la acció n, la
lucha de clases y la noció n de clase como fuente principal de diferenciació n en las
sociedades complejas.
Sociología y clases después de la II Guerra Mundial
Surgieron dos importantes enfoque en el aná lisis de la estructura de clase:
- El enfoque analítico, que estudiaba la estructura. Intentaba identificar estructura de
clases dentro de la estructura del empleo.
- El enfoque empírico que se preocupaba por estudiar la conciencia de clase. Se pensaba
que esta estaba determinada por la experiencia.

Cultura, clase e historia


Paralelamente a los enfoques estructuralistas se desarrolló una perspectiva influida por: el
marxismo humanista y una metodología basada en la historia y la antropología. Uno de
lpos pensadores que integró esta corriente fue Thompson.
Thompson se oponía a la relació n determinista entre base econó mica y superestructura
ideoló gica, porque esto niega la acció n humana. É l sostenía que la clase era una fuerza
abstracta que provocaba consecuencias reales. La considera como un fenó meno histó rico
que unifica diferentes eventos. Al sostener esto, Thompson se opone a considerara la
“clase” como una estructura, pero no niega que existen clases (sin embargo, advierte que
estas clases existen al margen del individuo). Thompson se asemeja a Marx al sostener que
las clases está n estrechamente vinculadas con las relaciones de producció n. Pero se
diferencia de él cuando asegura que las clases no son independientes de la conciencia de
clase (modo en que las experiencias en las relaciones productivas son manejadas
culturalmente).
Thompson fue criticado por su perspectiva culturista, que descuida la dimensió n
econó mica.

Gramsci
Se opone a la dicotomía establecida por algunos entre base y superestructura.
Destaca la importancia de la cultura y la ideología para la reproducció n de las estructuras
de dominació n de clase.
Hegemonía (concepto central): modo en que se logra el consentimiento activo de las clases
subordinadas respecto a su dominació n. Entonces, la lucha de clases es una lucha entre
modalidades culturales ademá s de una lucha econó mica y política.

Conclusiones
MARX WEBER
“Clases”: grupos estructurados en base a relaciones econó micas.
“Clases”: “actores” sociales significativos en el industrialismo capitalista.
Lucha de clases: central en la Conflicto de clases como fenó meno importante en
transformació n del capitalismo. sociedad capitalista pero no inevitable.
Niega la inevitabilidad del desarrollo de la conciencia
de clase y, por lo tanto, de la acció n de clase.
Sociología
estructura Acció n
Aná lisis de clase
Clase en sí Clase para sí
Objetiva Subjetiva
Formació n de
Acció n de clase
clase
Agregativo Relacional
olítica basada en la clase.

ANTHONY GIDDENS - EL CAPITALISMO Y LA MODERNA TEORÍA SOCIAL

El capitalismo moderno presenta características bá sicas que lo distinguen de las


especies anteriores de actividades capitalistas. Todas las demá s formas de
capitalismo que Weber distingue, se encuentran en sociedades caracterizadas por el
tradicionalismo econó mico.
El trabajador tradicionalista no piensa en aumentar al má ximo su jornal diario, sino que
má s bien realiza el trabajo que considera necesario para satisfacer sus necesidades
habituales. Sin embargo, el tradicionalismo no es incompatible con la avidez de riquezas, la
avaricia se encuentra en todas las sociedades. Así, por ejemplo, el capitalismo aventurero
ha existido en todos los períodos de la historia. Pero el capitalismo moderno no se funda
en una bú squeda amoral de las ganancias personales, sin en la obligació n disciplinada de
trabajo como un deber.
Muchos pequeñ os negocios se han dirigido segú n el modo de proceder fijado
tradicionalmente
pero llegó un momento en que esta vida moderna se vio perturbada sin haberse producido
ningú n cambio tecnoló gico dentro de la empresa. Lo que había ocurrido era una
reorganizació n racional de la producció n dirigida a obtener el má ximo de
rendimiento productivo. Este cambio es consecuencia de la introducció n de un
nuevo espíritu empresarial: el espíritu capitalista. La racionalizació n es un fenó meno
complejo que se desarrolla variablemente en distintas esferas de la vida social.
La idea de “profesió n – vocació n” sirve para colocar los asuntos mundanos de la vida
cotidiana dentro de la influencia religiosa que todo lo abarca. La vocació n profesional del
individuo consiste en cumplir con su deber para con Dios por medio de la ges"ó n moral de
su cada de cada día. La Reforma desempeñ ó un papel esencial en la introducció n del
concepto de profesió n-vocació n. Sin embargo, la concepció n que tuvo Lutero del concepto
siguió siendo en varios puntos bastante tradicionalista. La siguiente elaboració n fue
obra de las posteriores sectas protestantes, que construyeron varias ramas de lo que
Weber denomina “protestantismo asentico”.
Weber dis"ngue cuatro corrientes principales de protestan"smo ascé"co: calvinismo,
pie"smo, y
La má s parte má s importante del aná lisis se concentra en el Calvinismo cuyos tres
principales principios son:
1. La doctrina de que el universo ha sido creado para aumentar la gloria de Dios, y de que
Solamente n sentido de relació n a los propó sitos divinos.
2. El principio de que los motivos del Todopoderoso está n má s allá de la
comprensió n humana. Los hombres solo pueden ver los pequeñ os fragmentos de la
verdad divina que
Dios quiere revelarles.
3. La creencia de la presentació n: solo un nú mero reducido de hombres son escogidos para
conseguir la gracia eterna. Se trata de algo dado, y no lo afectan las acciones humanas.
Desde este punto de vista cada hombre estaba solo y nadie podía interceder ante Dios para
conseguir su salvació n. Esta eliminació n de la posibilidad de salvació n era lo que má s
diferenciaba al calvinismo del luteranismo y del catolicismo.

Todo individuo debía considerar obligatorio creerse uno de los escogidos ya que cualquier
duda sobre la certeza de la elecció n es una prueba de fe imperfecta y, por lo tanto, de
carencia de gracia. A su vez debía considerar a “la intensa actvidad en el mundo”
como el medio má s apropiado para desarrollar y mantener esta necesaria con4anza en sí
mismo. Así, la realizació n de buenas obras llegó a considerarse signo de elecció n. El
trabajo en el mundo material goza para el calvinista de la má s alta valoració n ética positiva
y cuando las ganancias materiales se adquieren por medio del cumplimiento escéptico del
deber profesional, no solamente son toleradas, sino recomendadas de hecho
moralmente. Por tanto, los orígenes del espíritu capitalista deben buscarse en
aquella ética religiosa que se desarrolló de la forma má s precisa en el calvinismo.

ANTHONY GIDDENS- SOCIOLOGIA

La sociología es el estudio de la vida social humana, de los grupos y sociedades. Tiene


como objeto el comportamiento humano.

Guiddens plantéa 3 paradigmas.

Amor y matrimonio : En la Edad Media las personas se casaban para perpetuar la posesió n
de un título o de una propiedad familiar. Tanto entre los pobres como entre los ricos, la
parentela era quien tomaba la decisió n del matrimonio.

La idea de amor romá ntico se extendió como consecuencia de aventuras sexuales


extramaritales entre los miembros aristocá ticos.
Salud y enfermedad: En Occidente consideramos la salud y la enfermedad como cuestiones
relacionadas ú nicamente con la condició n física del cuerpo. Otras sociedades, como las
Orientales, piensan que la enfermedad, e incluso la muerte, está n producidas por hechizos,
no por causas físicas susceptibles de tratamiento.

La esperanza de vida está influida por características sociales. Cuanto mayor posició n
econó mica tengan las personas, menores son las probabilidades de que sufran
enfermedades graves.

Crimen y castigo: En la Edad Media, los castigos que se dictaban eran crueles y violentos,
ademá s, se llevaban a cabo frente a extensas audiencias a modo de que los espectadores
tuvieran presente lo que les podría pasar en caso de que actuaran igual que aquellos a los
que se castigaba. Con la industrializació n y urbanizació n, los antiguos métodos de
reprensió n fueron cambiando progresivamente.

EL CAMBIO EN EL MUNDO MODERNO

Cuando la gente se trasladó a las á reas urbanas y comenzó a trabajar en la producció n


industrial, el matrimonio dejó de estar motivado por razones econó micas. Los
matrimonios "arreglados" se hicieron cada vez menso comunes. Cada vez má s individuos
fueron iniciando las relaciones matrimoniales sobre la base de la atracció n emocional y
con la finalidad de buscar una satisfacció n personal.

El surgimiento de la medicina moderna, los métodos de diagnó stico y tratamiento, datan


desde comienzos del Siglo XIX. Nuestras opiniones sobre la salud y la enfermedad
surgieron formando parte de trasformaciones sociales que influyeron en aspectos de las
creencias acerca de la biología y la naturaleza.

La sociología tiene sus comienzos en los intentos de ciertos pensadores de entender el


impacto inicial de las transformaciones que acompañ aron a la industrializació n en
Occidente y sigue siendo la disciplina bá sica que se ocupa del aná lisis de su naturaleza

. SOCIOLOGÍA Y SENTIDO COMÚ N


La sociología altera y a la vez contribuye a nuevas creencis de sentido comú n acerca de
nosotros mismos y de otros.
EJ: El amor romá ntico es parte natural de la experiencia humana, y por tanto se encuentra
en todas las sociedades, en estrecha conexió n con el matrimonio.

En realidad, el amor romá ntico es casi desconocido en la mayoría de las sociedades.


Los hallazgos socioló gicos no siempre contradicen las concepciones de sentido comú n. Las
ideas de sentido comú n muchas veces suministran intuiciones sobre el comportamiento
social.

PREGUNTAS SOCIÓ LOGICAS

Fácticas : Basadas en hechos y no teoría. Se ocupan de có mo suceden las cosas. Por


ejemplo: ¿Qué formas de delincuencia son má s comunes?

Comparativas : Relacionan un contexto social con otro. Por ejemplo: ¿En qué medida
varían las pautas de conducta delictiva y actividad policial entre Estados Unidos y Gran
Bretañ a?
De desarrollo : Comparan el presente y el pasado entre sí. Para comprender la naturalezza
del mundo moderno tenemosque considerar formasde sociedad preexistentes, y estudiar
la direcció n principal que han tomado los procesos de cambio.

Teóricas : Responden al por qué de cada suceso. Las preguntas Teó ricas ayudan a
interpretar correctamente los hechos descubriendo las causas de los mismos.

CONSECUENCIAS PREVISTAS E IMPREVISTAS DE LA ACCIÓ N HUMANA


Los propó sitos por los que hacemos las cosas pueden ser diferentes a las consecuencias
producidas.
La continuidad y el cambio en la vida social han de entenderse como una mezcñ a de
consecuencias previstas e imprevistas de las acciones de las personas. La reproducció n de
la sociedad tiene lugar porque hay una continuidad en lo que las personas hacen y en las
prá cticas sociales que siguen. Los cambios se producen en parte porque las personas
pretenden que ocurran, y en parte por las consecuencias imprevistas.

¿QUÉ NOS PUEDE ENSEÑ AR LA SOCIOLOGÍA DE NUESTRAS PROPIAS ACCIONES?


La investigació n socioló gica ayuda a definir las limitaciones del conocimiento de nosotros
mismos y al msimo tempo retroalimenta el conocimiento de nosotros mismos y de nuestro
entorno social.
Otra contribució n de la sociología reside en mostrarnos que aquello que realizamos a
menudo, tiene consecuencias. Las consecuencias no pretendidas y no previstas afecan a
todos los aspectos y contextos de la vida social.

ESTRUCTURA Y ACCIÓ N
Los entornos sociales en los que existimos está n estructurados.
Los sistemas sociales se constituyen de acciones y relaciones humanas, lo que le confiere a
éstas su pauta es su repetició n a través de períodos de tiempo y distancias en el espacio.
Las acciones de todos nsootors está n influidas por las características estructurales de las
sociedades en las que crecemos y vivimos, al mismo tiempo recreamos esas características
estructurales en nuestras acciones.

DESARROLLO DE UNA PERSPECTIVA SOCIOLÓ GICA


Un soció logo es alguien capaz de liberarse de la inmediatez de las circunstancias
personales.
Wright Mills: "La imaginació n socioló gica precisa, sobre todo, el poder pensar tomando
distancia frente a las rutinas familiares de nuestras vidas cotidianas para poder verlas
como si fueran algo nuevo".
Desarrollar la imaginació n socioló gica significa usar materiales de la antropología y de la
historia, ademá s de los de la sociología.
Existe otro aspecto de la imaginació n socioló gica referido a nuestras posibilidades para el
futuro. La sociología nos ayuda no só lo a analizar las pautas existentes de vida social, sino
a ver algunos de los futuros posibles abiertos para nosotros.

¿ES LA SOCIOLOGÍA UNA CIENCIA?


La sociología es una disciplina científica en el sentido de que implica metodos de
investigació n sistemá ticos, el aná lisis de datos y el examen de teorías a la luz de la
evidencia y de la discusió n ló gica.
OBJETIVIDAD
Los soció logos aspiran al distanciamiento en su investigació n y pensamiento teó rico,
intentando estudiar el mundo social sin prejuicios. La objetividad no depende de la
perspectiva de los investigadores concretos. Tiene que ver con métodos de observació n y
discució n.
La objetividad en la sociología se alcanza sustancialmente mediante los efectos de la crítica
mutua entre los miembros de la comunidad socioló gica.

LA IMPORTANCIA PRÁ CTICA DE LA SOCIOLOGÍA


Comprensión de las situaciones sociales : El pensamiento y la investigació n socioló gicos
contribuyen en la prá ctica a la elaboració n de políticas y a la reforma social de muchas
maneras evidentes. La má s directa es haciendo comprender de forma clara o adecuada
una situació n social.

Conciencia de las diferencias culturales : Ayuda a fomentar una mayor conciencia cultural.
La investigació n socioló gica proporciona un medio de ver el mundo social desde una
diversidad de perspectivas culturales, ayudando a acabar con los prejuicios que los grupos
tienen los unos sobre los otros.

Valoración de los efectos de las políticas : En tercer lugar, la investigació n socioló gica tiene
implicaciones prá cticas por lo que se refiere a la evaluació n de las iniciativas políticas.

El aumento del autoconocimiento : La sociología puede enseñ arles a los grupos sociales
cosas sobre ellos mismos. Cuanto má s sepan las personas sobre las condiciones de su
propia acció n, y sobre el funcionamientod e su sociedad en general, es probable que
puedan influir en las circuntancias de su propia vida.

El papel del sociólogo en la sociedad : Nadie que tenga conocimientos socioló gicos puede
ser inconsciente de las desigualdades que existen hoy en el mundo. Los soció logos
deberá n tomar posició n sobre las cuestiones prá cticas recurriendo a su conocimiento.

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