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DINOSAURIOS

Los dinosaurios dominaron los ecosistemas terrestres durante unos 160 millones de años, alcanzando gran diversidad y tamaños gigantescos. Se caracterizaban por ser de piel dura y escamosa y tener patas situadas debajo del cuerpo en posición vertical. Los dinosaurios se clasifican en saurisquios y ornitisquios dependiendo de la estructura de su pelvis.

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DINOSAURIOS

Los dinosaurios dominaron los ecosistemas terrestres durante unos 160 millones de años, alcanzando gran diversidad y tamaños gigantescos. Se caracterizaban por ser de piel dura y escamosa y tener patas situadas debajo del cuerpo en posición vertical. Los dinosaurios se clasifican en saurisquios y ornitisquios dependiendo de la estructura de su pelvis.

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Dinosauria 1

Dinosauria
Dinosaurios

[1] [2]
Rango temporal: 228,7 Ma- 66 Ma (excluyendo
a las aves)

Fósiles de esqueletos de varios dinosaurios


Clasificación científica

Reino: Animalia

Filo: Chordata

Subfilo: Vertebrata

Superclase: Tetrapoda

Clase: Sauropsida

Subclase: Diapsida

Infraclase: Archosauromorpha

(sin clasif.): Archosauria

Superorden: Dinosauria
Owen, 1842

Órdenes

• Saurischia
• Ornithischia

Los dinosaurios (Dinosauria, del griego δεινός σαῦρος, deinos sauros, 'lagarto terrible') son un superorden de
vertebrados saurópsidos que dominaron los ecosistemas terrestres del Mesozoico durante unos 160 millones de años,
alcanzando una gran diversidad y, algunos, tamaños gigantescos. Una de las principales características de los
dinosaurios es la propiedad de tener las patas situadas en posición vertical por debajo del cuerpo, como los
mamíferos, y no hacia los costados, como la mayor parte de los reptiles. Los dinosaurios eran reptiles
originariamente bípedos, aunque el cuadrupedismo resurgió en varios grupos distintos. Durante los últimos años se
han acumulado pruebas científicas muy contundentes de que pequeños dinosaurios carnívoros dieron origen a las
aves durante el periodo Jurásico. De ahí que, actualmente, las aves estén clasificadas dentro del taxón Dinosauria. Se
confunde frecuentemente a los dinosaurios con otros tipos de reptiles antiguos, como los alados pterosaurios, los
terápsidos pelicosaurios y los acuáticos ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios, aunque ninguno de estos era
realmente un dinosaurio.
Se considera que Dinosauria forma un taxón monofilético, debido a que presenta una serie de claras sinapomorfias
que los une, como el fémur articulado con la pelvis por medio de un cóndilo dispuesto en ángulo respecto de aquél, y
Dinosauria 2

un hueco en la pelvis. Se trata de la misma disposición que se presenta en los mamíferos, y que permite que las patas
traseras sostengan al cuerpo actuando como pilares, lo que repercute decisivamente en la habilidad motriz.
Los dinosaurios se clasifican tradicionalmente en dos grupos según la estructura de su cadera, los saurisquios y los
ornitisquios.

Introducción

Etimología
El término dinosaurio fue propuesto por Sir Richard Owen en 1842 para nombrar a
los enormes y extintos reptiles que se habían hallado por primera vez en Gran
Bretaña. Esta palabra deriva del griego: δεινός (deinos, "terrible") y σαύρος
(sauros, "lagarto" o "reptil"). Aunque el nombre taxonómico frecuentemente se ha
interpretado como una referencia a las garras y dientes de los dinosaurios, así como
otras características temibles, Owen intentaba solamente evocar su tamaño y
majestad.

Nomenclatura
Sir Richard Owen.
Un aspecto que provoca curiosidad en el neófito es el de los complicados nombres
que identifican a la mayoría de los dinosaurios. Como todos los seres vivos, actuales
o desaparecidos, estas criaturas se han denominado siguiendo los principios de la nomenclatura binomial
establecidos por el sueco Carlos Linneo en el siglo XVIII. Normalmente estos nombres se crean a partir de raíces
griegas o latinas y suelen referirse a una particularidad del animal o de las condiciones de su hallazgo. Así, el
nombre del primer dinosaurio descrito científicamente (en 1824), Megalosaurus, proviene de las palabras griegas
μεγάλο- (megalo = "grande") y σαύρος (sauros = "lagarto"). Existen algunas escasas excepciones al origen griego o
latino en la nomenclatura, como en el caso del ornitópodo Drinker o los terópodos Unenlagia, Dilong paradoxus,
Mei long y Mapusaurus.

Definición
Los dinosaurios fueron extremadamente diversos y dominaron
los ecosistemas terrestres durante 160 millones de años
aproximadamente. Se caracterizaban principalmente por ser
ovíparos y de piel dura y escamosa (aunque se ha descubierto
que muchos poseían plumas). Muchos tenían defensas físicas
adicionales que fueron desarrollando con el paso de la era
Mesozoica, como cuernos, garras, picos córneos, armaduras, etc.
La diversidad de tamaños es típica del grupo. Algunos géneros
fueron bípedos, otros cuadrúpedos y algunos, como
Ammosaurus e Iguanodon, podían adoptar ambos tipos de
locomoción. Se presume que las poblaciones de herbívoros,
carnívoros, omnívoros e insectívoros seguían las proporciones
de la fauna actual.[cita requerida]
Esqueleto de un Triceratops, expuesto en el Museo
Smithsoniano.

Definición taxonómica
Dinosauria 3

En la taxonomía filogenética, los dinosaurios quedan definidos como "todos los descendientes del más reciente
ancestro común de Triceratops y las aves modernas". Están divididos en dos grupos, Ornithischia ("cadera de ave")
y Saurischia ("cadera de reptil"), dependiendo de la estructura de la pelvis. En los ornitisquios, el hueso pélvico está
dirigido en forma caudal (hacia atrás), mientras que en los saurisquios está orientado cranealmente (hacia adelante).
Los ornitisquios pueden ser definidos como "todos los taxones que comparten un común ancestro más cercano al
Triceratops que a los saurisquios". Éstos últimos se enuncian como "todos los taxones que comparten un ancestro
común más cercano a las aves modernas que a los ornitisquios" . Se sugiere asimismo que el grupo Dinosauria sea
caracterizado como "todos los descendientes del más reciente ancestro común de Megalosaurus e Iguanodon.

Definición anatómica

Morfológicamente, los dinosaurios se definen como el


único grupo descendiente del arcosaurio en el que la
cadera ha evolucionado hasta permitir una postura
completamente erguida[3] (aquí el término "erguida"
significa que las patas se articulan por debajo de la
cadera en vez de por los laterales).

Precisamente es la cadera la que les distingue de los


otros dos grupos descendientes del arcosaurio Tres tipos de caderas con sus articulaciones del fémur.

(pterosaurios y cocodrilidos) sus caderas solo permiten


posturas semierguidas. También esto les distingue de los reptiles marinos, ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios,
los cuales tampoco se consideran dinosaurios.
La evolución de la cadera también es la que permite clasificar los dinosaurios en las dos subgrupos principales
anteriormente citados.

Sinapomorfias
Todos los dinosaurios que se conocen hasta la fecha comparten ciertas modificaciones del esqueleto ancestral de los
arcosaurios. A pesar de que algunos géneros desarrollaron consecuentes adaptaciones que pronunciaron aún más las
diferencias estructurales, esos rasgos básicos son considerados como típicos del superorden Dinosauria; dichas
cualidades comunes a los miembros de un taxón (grupo taxonómico) reciben el nombre de sinapomorfias.
Las sinapomorfias del grupo incluyen:
• Reducción del cuarto y quinto dígitos de las extremidades superiores.
• Número de dedos en las patas reducido de cuatro a tres.
• Presencia de un sacro (región de la columna vertebral compuesta por dos o tres vértebras soldadas sobre la que se
inserta la pelvis).
• Acetábulo perforado con un hueco en el centro, disposición única entre todos los tetrápodos.
• Singular y revolucionaria configuración en la articulación de la cadera.
• Miembros superiores generalmente menos desarrollados que los inferiores.
• Inusual paladar secundario que les permitía tragar y respirar simultáneamente.
• Fémur relativamente recto con la cabeza femoral centralmente alineada.
• Cráneo diápsido (esto es, con dos pares de orificios en la región temporal de la cabeza).
• Codos orientados hacia atrás en los miembros delanteros.
• Rodillas orientadas hacia adelante en los miembros traseros.
• Hábitat terrestre.
La conformación de la articulación de la cadera descrita más arriba permitía una posición erecta, en la que los
miembros posteriores se situaban directamente por debajo del cuerpo (underslung). Esta postura la tienen la mayoría
de los mamíferos de hoy, que la consiguieron por otra vía evolutiva, pero no está presente en los reptiles actuales
Dinosauria 4

(que son de origen más primitivo), salvo en las aves, que derivan de los dinosaurios. Esta especial disposición ósea
permite una mucho mayor eficiencia locomotriz, lo que derivó en que varias líneas adoptaran una actitud bípeda
permanente.

Fisiología y comportamiento

Tamaño
Aunque no se dispone de todos los datos al completo, está claro
que los dinosaurios no avianos, en general, eran muy grandes.
Incluso dentro de sus propios estándares, los saurópodos
alcanzaban el estatus de gigantescos: durante buena parte de su
reinado, hasta los más pequeños de este subgrupo eran
considerablemente mayores que cualquier otro animal de su
hábitat, y los más grandes eran por lo menos un orden de magnitud
mayores que cualquier otro vertebrado que caminara sobre la faz
del planeta. Ésta es, posiblemente, una de las razones principales
del interés que estas bestias han despertado en el público en
Esqueleto de un Stegosaurus.
general a través de los años. Pero la evolución también hizo
aparecer dinosaurios pequeños, algunos del tamaño de una gallina,
como Compsognathus, y más diminutos aún. El material fósil recuperado de estos "dinosaurios enanos" no suele ser
tan completo, ya que sus huesos eran mucho más frágiles, lo que dificultó su preservación.

La mayoría de los saurópodos no podía desplazarse velozmente, debido a que tenían que soportar su colosal tamaño
y peso. Existen límites prácticos al crecimiento: si estas criaturas se hubieran hecho más grandes hubieran quedado
casi inmovilizadas y disfuncionales, lo que habría imposibilitado su supervivencia a largo plazo. Sin embargo, el
hecho de que estas conformaciones gigantescas hayan sido viables durante millones de años, mucho más tiempo que
el que han existido otras especies que consideramos exitosas, como el hombre, indica que estaban muy bien
adaptadas a sus ambientes.
Por otro lado, existieron dinosaurios que fueron ágiles,
delgados y pequeños. Particularmente, se considera a
los tetanuros como los dinosaurios más rápidos;
Tyrannosaurus, a pesar de ser uno de los tetanuros
carnívoros más grandes, se desplazaba con cierta
velocidad debido en parte a que su cráneo presentaba
grandes órbitas en donde se situaban los ojos y nariz,
con lo que su peso resultaba notablemente aligerado.

Una breve comparación con la fauna actual ilustra el


dramático contraste de escalas: el mayor elefante
registrado pesó 12 toneladas, mientras que la jirafa más
alta alcanzó los 6 metros de altura. Incluso mamíferos
Esqueleto de Giraffatitan.
prehistóricos gigantes como Paraceratherium
orgosence o Mammuthus columbi quedan
empequeñecidos por los saurópodos gigantes. Sólo unos pocos animales acuáticos modernos se les aproxima en
tamaño, siendo el más notable la ballena azul, con un récord en el espécimen más grande registrado de 190 toneladas
de peso y 33.6 metros de largo. Sin embargo, los dinosaurios no avianos más pequeños eran del tamaño de palomas:
Dinosauria 5

Epidexipteryx hui, Eosinopteryx brevipenna, "Ornithomimus" minutus y Anchiornis huxleyi no superaban los 35
centímetros de longitud.

Extremos
El más alto de los dinosaurios de los cuales se recuperó el esqueleto completo fue Giraffatitan brancai cuyo
espécimen fue descubierto en Tanzania entre 1907 y 1912. Se encuentra expuesto en el Museo Humboldt de Berlín,
y tiene 12 metros de alto. El más grande de todos, conocido por muy buenos restos, es Mamenchisaurus
sinocanadorum, cuyo esqueleto casi completo fue hallado en la formación Shishogou en China. Medía 35 metros de
largo y pesaba 75 toneladas. Además poseía el cuello más largo de todos los vertebrados, pues medía casi 17 metros
de largo.

Tamaño medio

La distribución geográfica de los dinosaurios comenzó a finales


del Triásico, produciéndose drásticas variaciones en forma,
comportamiento y tamaño.
No obstante, el significado de "tamaño promedio" no es tan
sencillo de precisar. Las observaciones actuales sugieren
diferentes valores para cada uno de los períodos geológicos
involucrados.[4] Tamaño de un humano en comparación con el de
De acuerdo con Bill Erickson: Tyrannosaurus rex.

"Los estimados de dinosaurios medianos oscilan


entre 500 kg y 5 toneladas [...] Ochenta por ciento de la biomasa de la Formación de Morrison del oeste
de los Estados Unidos consistía en Stegosaurus y saurópodos; este último promediaba las 20 toneladas
[...]. El típico gran porte de los dinosaurios y el comparativamente pequeño tamaño de los mamíferos
modernos ha sido cuantificado por Nicholas Hotton. Basándose en 63 géneros de dinosaurios, los datos
de Hotton muestran una masa promedio que excede los 395.9 kg (el peso de un oso grizzly mediano), y
una masa genérica mediana de cerca de dos toneladas (comparable a una jirafa). Esto contrasta
marcadamente con mamíferos extintos (788 géneros) cuya masa promedio es de 631 gramos (la de un
roedor pequeño). El dinosaurio no aviano más pequeño hallado hasta hoy era mayor que dos tercios de
todos los mamíferos actuales; la mayoría de los dinosaurios eran mayores que todos los mamíferos
vivientes con excepción de un 2% de los individuos".

Comportamiento
Las interpretaciones sobre el comportamiento de los dinosaurios son inferencias generalmente basadas en la posición
de los restos fósiles, en su hábitat, en simulaciones por computadora de la biomecánica de sus organismos, y en
comparaciones con animales actuales de similares nichos ecológicos. Como resultado del carácter especulativo de
estas fuentes, el entendimiento actual del comportamiento recae principalmente en la deducción científica y es a
menudo controvertido. Sin embargo los científicos consideran que las actitudes propias de cocodrilos y aves, los
seres vivos más cercanos a los dinosaurios, pueden ser extrapoladas en cierta medida con el fin de presentar un
esquema de comportamiento posible para caracterizar al grupo.
Dinosauria 6

Naturaleza gregaria
La primera prueba directa de comportamiento gregario la aportó en 1878 el descubrimiento en el yacimiento de
Bernissart (Bélgica) de un yacimiento con 31 iguanodontes que habrían perecido juntos por ahogamiento al caer en
una brecha profunda e inundada. El hallazgo de otros sitios que documentan muertes masivas y de pistas
conteniendo abundantes huellas fosilizadas sugieren que el comportamiento de manada era común en varias especies
de dinosaurios. Dichas huellas, a veces contadas de a miles, demuestran que géneros como Hadrosaurus, por
ejemplo, podrían haberse movilizado en grandes grupos, tal como hoy lo hacen el bisonte americano o la gacela
Springbok africana. Pisadas de saurópodos halladas en Oxford, Inglaterra, muestran que estos animales viajaban en
grupos compuestos por diferentes especies.[5] Un hallazgo realizado en Davenport Ranch, Texas, sugiere que
algunos dinosaurios mantenían en el centro de la manada a los miembros juveniles para mayor defensa, posiblemente
durante largas migraciones. [cita requerida]
Se ha especulado que el colosal tamaño de algunos saurópodos, sus formidables armas naturales, unidas a la
protección adicional de la manada les podría haber conferido cierta invulnerabilidad, incluso frente a los terópodos
más grandes. Sólo los individuos juveniles habrían sido presas potenciales de estos carnívoros. Por otro lado se cree
que el desarrollo de estrategias cooperativas de caza podría haber facilitado a los atacantes el aislar a los adultos de
las crías, lo que habría restaurado el equilibro poblacional.[cita requerida]

Patrones de anidación

El descubrimiento de Jack Horner en 1978 de un nido de


Maiasaura ('atenta madre lagarto') en Montana, Estados Unidos,
demostró que entre ornitópodos el cuidado paternal continuaba
hasta mucho después del nacimiento.[6][7]
Existen asimismo pruebas de que otros dinosaurios del
Cretácico, como el saurópodo patagónico Saltasaurus, tenían un
comportamiento similar para el anidamiento, y que los
individuos se agrupaban en inmensas colonias tal como hoy lo
hacen los pingüinos.
El maniraptor Oviraptor que vivió en la actual Mongolia hace
El nido fosilizado de un Maiasaura con sus crías,
descubierto en 1978. 65-70 millones de años, fue descubierto en 1993 en una posición
similar a la de una gallina en acto de empollar, lo que puede
implicar que estaba cubierto de alguna capa aislante de plumas (o tejido afín) que mantenía al huevo caliente.[8] En
su momento, se pensó que este singular terópodo de característicos cresta y pico habría tenido una alimentación
basada en huevos.

Las marcas de pisadas también han confirmado un comportamiento paternal entre saurópodos y ornitópodos en la
Isla de Skye, en el noroeste de Escocia.[9]
Se han descubierto nidos y huevos de los principales grupos de dinosaurios, y es muy probable que los adultos
hubieran tenido algún tipo de comunicación con sus crías, de forma similar a las aves actuales. [cita requerida]

Cortejo y apareamiento
Los adornos craneales de algunos dinosaurios, tales como crestas sagitales, cuernos, y demás protuberancias
comunes en grupos como Marginocephalia, podrían haber sido demasiado frágiles como para haber desempeñado
algún rol activo en la defensa, por lo que los investigadores consideran que tenían un uso meramente demostrativo,
especialmente relacionado con actividades de tipo sexual. Se conoce muy poco sobre el apareamiento o el
territorialismo de estos animales. La naturaleza de la comunicación social entre dinosaurios también permanece en
las sombras, a pesar de que ambas son activas áreas de la investigación actual. Por ejemplo investigaciones recientes
Dinosauria 7

sugieren que las crestas huecas de los lambeosáuridos podrían haber funcionado como una cámara de resonancia con
funciones de vocalización. [cita requerida]
Sin embargo, algunos dinosaurios herbívoros efectivamente presentaban a veces formidables y efectivas defensas
corporales, tales como las grandes placas óseas de los estegosaurios, los cuernos de los ceratopsianos, o las corazas
de espinas de los anquilosaurios. Algunas de estas características —desarrolladas durante el Mesozoico— quizá
desempeñaron funciones secundarias, como la de regulación térmica y de lucimiento para el apareamiento: se
considera que todos los ceratopsianos, entre ellos Triceratops, usaban sus cuernos para defenderse o pelear entre
ellos durante el cortejo.

Depredación

Desde el punto de vista del comportamiento, uno de los fósiles


más valiosos fue desenterrado en el Desierto de Gobi en 1971.
Incluía un Velociraptor atacando a un Protoceratops,[10] lo
que demostró la forma en que los dinosaurios se atacaban y
defendían mutuamente. Mientras que actitudes canibalísticas
entre terópodos no resultan sorprendentes,[11] éstas también
fueron confirmadas por marcas de dientes obtenidas en fósiles
de Madagascar en 2003.[12]

Se presume que algunos terópodos cazaban en manada, como


Un Allosaurus devorando carroña de un saurópodo.
Velociraptor, mientras que carnívoros más grandes como
Tyrannosaurus lo hacían en solitario (otros investigadores
sostienen que este último grupo pudo haber sido principalmente carroñero) [cita requerida].
Una de las razones por las cuales se piensa que los dinosaurios fueron endotérmicos es que los fósiles en su conjunto
parecen indicar que al menos los carnívoros fueron muy activos, desplegando mucha energía para perseguir y matar
a sus presas. Las hipotéticas estrategias de caza de estos animales implican cierto desarrollo de la inteligencia,
agilidad y fuerza, que hacen necesaria una fisiología más avanzada.[cita requerida]

Biomecánica
Existen pruebas de especies que trepaban árboles como Microraptor y también se tiene constancia de algunas que
cavaron madrigueras como el hipsilofodóntido Oryctodromeus. Esto es bastante sorprendente si se tiene en cuenta
que estas actividades eran comunes en los mamíferos del Cenozoico. Acerca de la fenomenología del movimiento, la
biomecánica ha producido avances significativos. Por ejemplo, el estudio de las fuerzas ejercidas por los músculos y
la gravedad en el esqueleto de estos animales mostraron cuan velozmente podían desplazarse.[13][14]
Existen sospechas de que algunos diplodócidos podrían haber creado estampidos sónicos mediante la ondulación de
sus colas en forma de látigo.[15] Sin embargo, esta afirmación está siendo investigada ya que los huesos de la cola
serían demasiado frágiles para aguantar el gran impacto que supondría que actuasen como un látigo, y las vértebras
se quebrarían, por lo que no resulta un comportamiento muy efectivo.
Finalmente, se ha investigado si los terópodos gigantes tenían que controlar su velocidad al arremeter contra sus
presas para evitarse heridas fatales,[16] y si los saurópodos podían flotar en agua.[17]
Dinosauria 8

Fisiología
Los reptiles como los lagartos y serpientes son ectotérmicos
(también llamados "de sangre fría"), es decir, obtienen la
mayor parte de su calor corporal del Sol. Este tipo de
fisiología requiere en general menos alimentos, agua y
oxígeno para mantener al individuo activo. Estos animales son
capaces de respuestas enérgicas aunque breves, caracterizadas
por reacciones de súbita velocidad seguidas por períodos
prolongados de reposo; es decir no pueden mantener una
actividad vigorosa durante lapsos extensos. El consenso entre
los estudiosos, inicialmente inclinado hacia la naturaleza
ectotérmica, fue modificado tras los trabajos que Robert T.
Bakker publicó en 1968. Hoy el punto de vista predominante
favorece la versión endotérmica, o de "sangre caliente",
Esqueletos de dinosaurios expuestos en el Museo Real de basándose en pruebas recientes:
Ontario, Canadá.
• Las extremidades
debajo del cuerpo de los dinosaurios sugieren un estilo de vida activo,
particularmente en el caso de los terópodos.
• Las crías de dinosaurios podían crecer rápidamente (esto se sabe gracias a
estudios de desarrollo comparado en diversos géneros), como las de los
mamíferos y las aves.
• Hubo géneros cuya piel se hallaba cubierta por formaciones filamentosas muy
similares a plumas, que podrían haber desempeñado un papel de aislamiento
térmico. Útil para un animal endotermo pero que dificultaría el asoleamiento
de un ectotermo.
• La estructura física de los terópodos era semejante a la de las aves.
• Hubo dinosaurios que habitaron en regiones semipolares, donde ningún
animal ectotermo podría haber existido.
• La conformación de los canales venosos presentes en el ánima ósea es muy
similar a la de los mamíferos y aves actuales.
La complejidad del problema radica en el hecho que la endotermia puede desarrollarse por medio de más de un
mecanismo. La mayoría de las discusiones sobre el tema tienden a comparar a los dinosaurios con los pájaros o los
mamíferos, que gastan energía para elevar la temperatura del cuerpo. Aves y mamíferos pequeños añaden otro
recurso: el aislamiento térmico, compuesto por tejidos como grasa, dermis gruesa, o plumas, que retrasan la pérdida
de calor. Sin embargo, los mamíferos grandes, tales como los elefantes, hacen frente a otro problema debido a su
cociente relativamente pequeño entre superficie y volumen (principio de Haldane). Este cociente relaciona el
volumen de un animal con el área de su piel: al duplicarse las dimensiones de una criatura, su área superficial se
cuadruplica mientras que el volumen se octuplica. En cierto punto, la cantidad de calor irradiado a través de la piel es
superada por la cantidad de calor producida dentro del cuerpo por el metabolismo, forzando a estos grandes animales
a utilizar métodos adicionales para evitar el recalentamiento. En el caso particular de los elefantes, han desarrollado
diversas tácticas evolutivas como pérdida del pelo, extensos pabellones auriculares que aumentan el área superficial
sin incrementar significativamente el volumen, y adaptaciones del comportamiento, como por ejemplo el rociar agua
sobre sus propios cuerpos y practicar baños de fango refrescantes en forma periódica.
Los dinosaurios de grandes dimensiones deberían haber enfrentado una problemática similar. Muchos investigadores
creen que son justamente estas grandes proporciones las que les habrían permitido conseguir propiedades
endotérmicas al mantener templado el interior de sus cuerpos por simple acumulación pasiva de calor y sin contar
Dinosauria 9

con los mecanismos activos propios de criaturas más evolucionadas. Esta hipótesis, sin embargo, no puede explicar
cómo los dinosaurios más pequeños —que formaban la mayoría del ecosistema— podían mantener los niveles de
actividad que sus características físicas parecen insinuar, por lo que el debate continúa.[18]

Dinosaurios con plumas y la conexión con las aves


Se ha probado sólidamente que existió una transición
evolutiva desde ciertos dinosaurios hacia las aves. Las
aves son claramente monofiléticas y sus primeros
representantes se encuentran en el Jurásico (Protoavis,
del Triásico, fue propuesto como ave pero se trata de un
fósil de interpretación muy dudosa).

Plumas

Archaeopteryx, la primera ave, fue descubierta en 1861.


El espécimen original fue encontrado en las calizas de
Solnhofen en Alemania meridional, una destacable y
poco común formación geológica conocida por sus
Archaeopteryx lithographica, un ave del Jurásico.
extraordinariamente bien conservados fósiles.
Archaeopteryx es un fósil transicional con
características claramente atribuibles a modernos reptiles y a aves por igual. Hallado dos años después de la
publicación de El origen de las especies de Charles Darwin, su descubrimiento y probable rol de "eslabón perdido"
catapultó el debate entre biólogos evolutivos y creacionistas. Esta ave primitiva es tan similar a un dinosaurio que,
cuando las plumas no estaban preservadas en improntas fósiles, sus ejemplares fueron confundidos con individuos
del género Compsognathus.

Desde los años 1990 se ha encontrado un número creciente de dinosaurios no avianos con plumas, lo cual proveyó
nuevas pruebas adicionales sobre la relación directa existente entre dinosaurios y pájaros. Los fósiles involucrados
presentan rasgos de aves, incluyendo plumas que no son exactamente como las de las aves actuales, sino que reúnen
algunas características intermedias entre el pelo y el plumón, útiles para cubrirse del frío. Este tipo de pluma, más
conocida como "protopluma", es aparentemente la precursora del tipo que las aves modernas poseen. Entre los
dinosaurios con plumas descubiertos hasta ahora están Beipiaosaurus, Caudipteryx, Dilong, Microraptor,
Protarchaeopteryx, Shuvuuia, Sinornithosaurus, Sinosauropteryx y Jinfengopteryx. También se han encontrado
huellas de dinosaurios terópodos, las cuales se asemejan llamativamente a improntas de aves. Entre los
dromeosáuridos, los dinosaurios más próximos a las aves, se encuentra al menos un género alado y dotado de plumas
asimétricas (aerodinámicas): el Microraptor. Otros dromeosáuridos posteriores, como el Velociraptor, podrían haber
evolucionado a partir de formas con alas.
La mayoría de estos especímenes han sido exhumados en la provincia de Liaoning en el noreste de China, que fue
parte de un continente aislado durante el Cretáceo. A pesar de que rastros de plumas han sido encontrados sólo en la
formación Yixian y otros pocos sitios, es probable que dinosaurios similares en otras partes del mundo también
hayan estado cubiertos por plumas. La falta de restos fósiles de plumaje a escala planetaria puede deberse al hecho
de que las estructuras delicadas como piel, pelo y plumas no son preservadas por las usuales condiciones de
fosilización, lo que dificulta su presencia en el registro fósil.
Dinosauria 10

Esqueleto
Los dinosaurios y las aves comparten muchas características: se han identificado más de cien rasgos anatómicos
aviares —especialmente esqueléticos— en común con los terópodos maniraptores, aceptados generalmente como sus
parientes más cercanos. Algunos de estos rasgos en común se presentan en el cuello, pubis, muñeca, extremidades
superiores, clavícula, omóplato, cerco y huesos pectorales. [19] Todo esto afirma la idea de que ciertos dinosaurios
fueron efectivamente los antepasados de las aves, a cuya forma convergieron en un largo proceso de adaptaciones
anatómicas y fisiológicas.

Similitudes reproductivas

Un reciente descubrimiento efectuado en un esqueleto de


Tyrannosaurus rex suministró pruebas adicionales del
origen dinosauriano de las aves y, por primera vez, permitió
a los paleontólogos establecer el sexo de un dinosaurio.
Cuando depositan sus huevos, las aves hembras desarrollan
un tipo especial de tejido óseo en sus extremidades, llamado
hueso medular, rico en calcio, que forma una capa dentro
del hueso duro exterior, y que sirve para formar la cáscara
del huevo. La presencia de esta clase de tejido óseo en el
tuétano de porciones de los restos de las patas traseras de
Tyrannosaurus sugiere que este animal usó estrategias Cráneo de Tyrannosaurus rex en el Museo de Historia Natural
de Carnegie.
reproductivas similares.

Pulmones

Los grandes dinosaurios carnívoros tuvieron un sistema de sacos de aire similar al que se encuentra en las aves
modernas, de acuerdo a una investigación dirigida por Patrick O'Connor, de la Universidad de Ohio. Los pulmones
de los terópodos probablemente empujaban aire hacia sacos vacíos en sus esqueletos, como en el caso de las aves.
"Lo que una vez fue formalmente considerado exclusivo de las aves estuvo presente de alguna forma en sus
ancestros", declaró O'Connor. El estudio fue parcialmente financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia
estadounidense.[20]

El corazón y la postura durante el sueño


Análisis de cavidades pectorales de dinosaurios hechas con tomografía computarizada en 2000 revelaron aparentes
remanentes de complejos corazones de cuatro cavidades, parecidos a los que hoy tienen los mamíferos y las aves. Un
fósil de Troodon recientemente descubierto demuestra que estos dinosaurios durmieron como ciertas aves actuales,
con sus cabezas escondidas bajo los brazos, postura que ayuda a conservar el calor craneal.[21] Este comportamiento
pudo haber ayudado a mantener la cabeza caliente.

Gastrolitos
Otra prueba de que los dinosaurios y las aves están estrechamente relacionados es la ingestión de piedras con fines
digestivos, las que son tragadas por estos animales y ayudan a triturar las fibras resistentes de la comida cuando
entran al estómago. Encontradas en asociación con fósiles, estas rocas son denominadas gastrolitos. Debido a que
piedras identificables como pertenecientes a cierta formación geológica pueden haber sido engullidas en un lugar y
trasladadas dentro del animal en sus desplazamientos, los paleontólogos a veces las usan para establecer posibles
rutas de migración.
Dinosauria 11

Tejido blando en fósiles de dinosaurios


Uno de los mejores ejemplos de impresiones fósiles de tejido blando de dinosaurio se descubrió en Petraroia, Italia.
El hallazgo fue informado en 1998, y la huella se describió como "dejada por un espécimen pequeño", un muy joven
coelurosáurido, Scipionyx samniticus. El fósil incluye porciones de intestinos, colon, hígado, músculos y tráquea de
este dinosaurio inmaduro.[22]
En el número de marzo de 2005 de la revista Science, la Dra. Mary Higby Schweitzer y su equipo anunciaron el
descubrimiento de una materia flexible que parece ser tejido suave de la pierna de un Tyrannosaurus rex de 68
millones de años de antigüedad en la formación del Riachuelo del Infierno, en Montana, Estados Unidos. Después de
la recuperación, el tejido fue rehidratado por el equipo científico.
Cuando el hueso fosilizado fue tratado durante varias semanas para separar el contenido mineral de la cavidad del
tuétano (un proceso llamado desmineralización), Schweitzer encontró pruebas de estructuras intactas como vasos
sanguíneos, matriz ósea y tejido conectivo (fibras óseas). Analizado bajo el microscopio, el tejido reveló contener
microestructuras intactas incluso hasta el nivel celular. La naturaleza y composición exactas del material no están
todavía claras, aunque muchas notas de prensa exageradamente relacionaron el hallazgo con el tema de la novela
Parque Jurásico. La interpretación del descubrimiento, así como su importancia relativa, todavía están siendo
discutidas.[23]

Origen y evolución
Los dinosaurios surgieron hace aproximadamente 230 millones de
años, en el período Triásico, unos 20 millones después de que la
extinción masiva del Pérmico-Triásico hiciera desaparecer un 95 por
ciento de toda la vida en la Tierra.[24][25] Dataciones radiométricas de
fósiles de la especie temprana de dinosaurio Eoraptor revelan su
existencia en este momento. La mayoría de los paleontólogos cree que
Herrerasaurus ischigualastensis fue el primer
Eoraptor se parece al ancestro común de todos los dinosaurios.[26] De
Dinosaurio del Triásico medio.
ser esto cierto, los primeros de estos animales habrían sido pequeños
predadores bípedos.[27]

Aun así, Herrerasaurus fue sin duda un dinosaurio más antiguo y muestra rasgos similares con Saltoposuchus y
otros de su grupo de tecodontos.
Las primeras pocas líneas de dinosaurios primitivos se diversificaron velozmente durante el resto del Triásico, y
estos seres desarrollaron prestamente características y variedad de tamaños adaptados a la vida en casi todos los
nichos ecológicos terrestres. Se debió a la gran adaptabilidad que poseían para su dieta, agilidad e inteligencia de
algunos seres como Coelophysis al compararse con otros tipos de reptiles.
Durante la era de su predominancia, la Mesozoica, casi todos los animales terrestres de más de un metro de largo
eran dinosaurios. Con la nueva reforestación durante el Jurásico y el predominio de las grandes coníferas y praderas
de pteridófitos muchos grupos (y se establecían los dos órdenes y sus respectivos y principales subórdenes). Tanto
herbívoro como carnívoros crecieron a un gran ritmo adaptándose al follaje. Los más conocidos son los saurópodos
que habitaron todo el mundo. Poseían dientes estrechos y largos para masticar estas plantas e incluso tragaban rocas
para su digestión, llamados gastrolitos. Los demás consumían un follaje más bajo como Stegosaurus y
Camptosaurus . Los carnívoros desarrollados en este orden fueron los carnosaurios, mientras los celurosaurios
preferían carroña, huevos o insectos.
Durante el cretácico los dinosaurios invadieron todo el planeta, desde el Sahara por Ouranosaurus hasta la Antártida
por Cryolophosaurus. Con la diversificación de las angiospermas aparecieron nuevos herbívoros como Saurolophus.
Respecto a éstos, a diferencia de la primera teoría, se sabe que no desterraron del todo al ecosistema jurásico. Es
demostrado en Sudamérica y África cuando los saurópodos como Argentinosaurus alcanzaron sus tamaños límites al
Dinosauria 12

igual que los carnívoros como Giganotosaurus.


También se desarrolló el tipo de adaptación defensiva presente en tireóforos y marginocéfalos.
La gran extinción del Cretáceo acabó con todos los dinosaurios no avianos (o quizás casi todos, véase sobre esto más
abajo).

Clasificación
Los dinosaurios (incluyendo las aves) son arcosaurios, como los modernos cocodrilos. Los cráneos diápsidos de los
arcosaurios tienen dos agujeros localizados donde los músculos de mandíbula atan, llamado fenestra temporal. La
mayor parte de reptiles (incluyendo a las aves) son diápsidos; mamíferos, con sólo una fenestra temporal, son
llamados sinápsidos; y las tortugas, sin fenestra temporal, son anápsidos. Anatómicamente, los dinosaurios
comparten muchas otras características de arcosaurio, incluyendo los dientes que nacen de alveolos más bien que
como las extensiones directas de las mandíbulas. Dentro del grupo Archosauria, los dinosaurios son diferenciados el
más perceptiblemente por su paso. Las piernas de dinosaurio se extienden directamente bajo el cuerpo y son rectas,
mientras que las piernas de lagartos y cocodrilos se extienden hacia fuera, sobresaliendo. Todos los dinosaurios eran
animales terrestres.
Muchas otras clases de reptiles vivieron en la era Mesozoica, con los dinosaurios. Algunos de éstos son
comúnmente, pero incorrectamente, considerados como dinosaurios, incluyendo a los plesiosaurios (que no están
relacionados estrechamente con los dinosaurios) y los pterosaurios, que se desarrollaron separadamente de
antepasados reptiles de finales del Triásico.
Los dinosaurios están divididos en dos órdenes, Saurischia y Ornithischia, los cuales se basan en la estructura de la
cadera. Los saurisquios (del griego para Pelvis de lagarto) son dinosaurios que al principio conservaron la estructura
de la cadera de sus antepasados. Ellos incluyen todo los terópodos (carnívoros bípedos) y saurópodos (herbívoros de
cuello largo). Los ornitisquios (del griego para Pelvis de ave) son el otro orden de dinosaurios, la mayoría de éstos
eran cuadrúpedos herbívoros.

Estructura pélvica en Pelvis saurisquia de Estructura pélvica en Pelvis ornitisquia de


Saurischia (lateral Tyrannosaurus Ornithischia (lateral Edmontosaurus (lateral
izquierdo). (lateral izquierdo). izquierdo). izquierdo).
Dinosauria 13

Árbol filogenético

Neornithischia †
Ornithischia
Thyreophora †

Prosauropoda †
Sauropodomorpha
Sauropoda †
Dinosauria

Ceratosauria †
Saurischia
Carnosauria †
Theropoda
Dromaeosauridae †
Aves

Clasificación de las aves


Existe consenso casi universal entre los paleontólogos de que las aves descienden de alguna línea del grupo de los
terópodos.[28] En efecto, ambos taxones comparten una serie de características muy afines, entre las que destacan
como especificaciones clasificatorias:
• Único cóndilo occipital (articulación del cráneo con la primera vértebra).
• Única apófisis uncinada en las costillas.
• Presencia de cuatro dedos en los miembros posteriores.
Es entonces posible aplicar la definición cladística estricta que sostiene que todos los descendientes de un único
ancestro común forman un clado, con lo que las aves actuales resultan ser dinosaurios, de lo que se deduce que éstos
no están extintos.
Hay también consenso en que las aves se clasifican como pertenecientes al subgrupo Maniraptora, incluido en los
celurosaurios, que son a su vez terópodos, saurisquios y dinosaurios.
Los paleontólogos de vertebrados usan frecuentemente la nomenclatura filogenética, que clasifica a las aves como
dinosaurios. Por motivos prácticos, en la literatura científica actual sobre dinosaurios suele denominarse "dinosaurios
no avianos" a todos los miembros de Dinosauria excepto las aves.

La vida de los dinosaurios


Los dinosaurios proliferaron desde mediados del período Triásico hasta el final del Cretácico (210-225 a 65 millones
de años atrás), momento en que la mayoría de ellos, con excepción de las aves, se extinguieron repentinamente.
Estos grandes reptiles dominaron la Tierra durante la era Mesozoica (o Secundaria). Los herrerasaurios y los
prosaurópodos fueron unos de los primeros grupos de dinosaurios en dar lugar a formas más evolucionadas. Los
saurópodos y terópodos crecieron en tamaño y se dispersaron por todos los actuales continentes. En este período
también aparecieron los primeros ornitisquios como Stegosaurus. Ya en el Cretácico la variedad anatómica y la
distribución geográfica del grupo alcanzaron su apogeo. Pero finalmente colapsaron ante un fenómeno de
proporciones globales aún no enteramente explicado en lo que fue la última extinción masiva a escala planetaria
Dinosauria 14

hasta nuestros días.


A pesar de su desaparición, los dinosaurios han cautivado la imaginación humana desde que se empezaron a hallar
sus restos a comienzos del siglo XIX. Suelen ser protagonistas centrales en variados elementos de la cultura popular
reciente: novelas, películas cinematográficas, historietas y videojuegos.

La vida antes de los dinosaurios

Hace 3.000 millones de años la vida animal estaba


circunscrita al agua. Los primeros seres vivos de la Tierra
fueron organismos unicelulares muy simples. Había bacterias,
protozoos, esporozoos, algas cianofíceas, etc. Luego
aparecieron animales pluricelulares simples a los cuales se
llama vendozoos; estos seres ediacáricos evolucionaron a las
raras formas de vida del período Cámbrico, ya completamente
pluricelulares. Millones de años después el oxígeno disuelto
en el agua alcanzó una concentración suficiente como para
que formas más avanzadas como trilobites, ammonites, peces
Pintura representando al ambiente del Devónico. y euriptéridos se hicieran muy abundantes. A mediados del
Silúrico ya había plantas vasculares pero sin hojas ni flores
como Cooksonia. También hubo insectos y miriápodos, los cuales fueron los primeros animales en adaptarse a la
tierra. Ya en el Devónico, se diversificaron los peces placodermos, y otros como Eusthenopteron evolucionaron a los
primeros anfibios. Unos millones de años después de la extinción del Devónico ya existían bosques espesos en los
que habitaban arañas y libélulas gigantes; fue en este escenario donde los primeros reptiles hicieron su aparición.
Después del período Carbonífero éstos se expandieron ampliamente y evolucionaron muchos nuevos grupos, entre
los que estaban los ornitodiros y los anteriormente llamados tecodontos, que después de la gran extinción del
Pérmico dieron origen a los dinosaurios.

La vida después de los dinosaurios


Cuando muchas especies de dinosaurios se extinguieron, los mamíferos se hicieron con sus nichos ecológicos y
conquistaron rápidamente todos los continentes. Entre los más notables estaban los marsupiales, creodontos,
roedores, cetáceos, proboscídeos, artiodáctilos y perisodáctilos. En el Terciario vivieron los ancestros de muchos
mamíferos actuales. Evolucionaron también aves cazadoras gigantes como Gastornis, y los continentes fueron
tomando la forma actual. A finales del Terciario aparecieron los primeros homínidos. Ya en el Cuaternario se
produjo la última de las glaciaciones ("eras del hielo"), en la que los mamíferos gigantes como el mamut, el
rinoceronte lanudo y el megaloceros proliferaron. Estas grandes bestias eran cazadas por Homo erectus y H.
neanderthalensis, los cuales fueron reemplazados en el Holoceno por el actual H. sapiens.
Dinosauria 15

Extinción
Esta extinción fue la causante de la desaparición definitiva de los dinosaurios no avianos, los ammonites, y algunas
aves y mamíferos primitivos. Existen multitud de hipótesis para explicar este singular fenómeno:

Colisión de un asteroide
La teoría de la colisión de un asteroide con la Tierra, la más
ampliamente aceptada actualmente, fue propuesta por el físico
estadounidense Luis Walter Álvarez y su hijo, el geólogo Walter
Álvarez a finales de los años 1970. Explica que la gran extinción de
finales del período Cretácico comenzó con la caída de un bólido a la
Tierra. Esta clase de meteorito habría hecho impacto en Chicxulub
(Península de Yucatán, México) hace aproximadamente 65,5 millones
de años. Álvarez notó un aumento repentino de los niveles registrados
de iridio (elemento abundante en cierta clase de meteoroides), a escala
global en el estrato de rocas correspondientes al período Cretácico,
sugiriendo la existencia de una catástrofe de proporciones mundiales.
La mayor parte de las pruebas actuales parece confirmar en efecto que
un planetesimal de 10 kilómetros de diámetro impactó en los
El cráter de Chicxulub en la península de
alrededores de la península de Yucatán, creando el cráter de Chicxulub
Yucatán, lugar de impacto del meteorito que
de 170 kilómetros de diámetro y provocando una cadena de habría causado la extinción de los dinosaurios.
extinciones en masa. A principios de 2010, un equipo científico
internacional compuesto por 41 investigadores reafirmó esta teoría aportando pruebas geológicas recabadas en
distintas partes del mundo. Recientemente, se ha descubierto en el lecho del Océano Índico un cráter cuyo tamaño es
cincuenta veces mayor al de Yucatán, lo que ha causado nuevas especulaciones acerca del lugar donde cayó el
asteroide. Los científicos no están todavía seguros de si las poblaciones de dinosaurios prosperaban o disminuían
inmediatamente antes del acontecimiento del cataclismo, aunque algunos grupos consideran que podrían haber
existido dinosaurios aún a principios del Cenozoico.[29]

Aunque la velocidad de la extinción no pueda ser deducida del registro fósil, varios sugieren que el proceso fue
sumamente rápido. El acuerdo general entre los científicos que apoyan esta teoría consiste en que el impacto causó
una debacle que se desarrolló de dos formas: directamente (por la energía disipada durante el impacto de meteorito)
y también indirectamente (a través de un enfriamiento mundial de la temperatura ambiente, causada por la materia
expulsada del cráter de impacto, que reflejó la radiación termal del Sol hacia el espacio exterior).

Múltiples colisiones o La Nube de Oort


Esta teoría es similar a la de Álvarez en el sentido que hace participar a eventos originados en la mecánica celeste.
Propone que una corriente de cometas fue desalojada de la nube de Oort debido posiblemente a la influencia
gravitacional causada por una estrella en órbita extraordinariamente cercana. Uno o varios de estos hipotéticos
objetos colisionaron con la Tierra en una seguidilla de muy alta frecuencia, causando profundos cambios ecológicos
que precipitaron el final. Al igual que con el impacto de un único asteroide, el resultado de este bombardeo de
cometas habría sido un descenso repentino y acusado en las temperaturas globales, cambio al que buena parte de las
especies vivientes no pudieron adaptarse.[30]
Dinosauria 16

Cambios climáticos
A finales del período Cretácico no existían los casquetes polares, estimándose que los niveles del mar eran de 100 a
250 metros más altos que los actuales. La temperatura del planeta era también mucho más uniforme, con sólo 25
grados Celsius de diferencia entre los registros polares promedio y los del Ecuador. Por regla general, la temperatura
atmosférica promedio era también mucho más elevada; los polos, por ejemplo, eran 50 °C más calientes que hoy en
día.[31][32]
La composición química de la atmósfera durante la era de los dinosaurios era asimismo muy diferente a la actual.
Los niveles de dióxido de carbono presentaban una concentración 12 veces mayor, y el oxígeno formaba del 32 al
35% de la atmósfera, comparado con el 21% actual. Sin embargo durante el Cretácico tardío, el ambiente
experimentó un cambio radical. La actividad volcánica disminuyó gradualmente, lo que condujo a un ciclo de
enfriamiento e hizo que los niveles de dióxido de carbono atmosférico comenzaran a caer. Al mismo tiempo, la
concentración de oxígeno en la atmósfera también comenzó a fluctuar con tendencia netamente descendente.
Algunos científicos suponen que el cambio del clima, combinado con niveles de oxígeno inferiores a los presentes,
podría haber conducido directamente a la desaparición de muchas especies. Si los dinosaurios tuvieron sistemas
respiratorios similares a aquellos comúnmente encontrados en las aves modernas, puede haberles sido
particularmente difícil el desenvolverse con niveles de oxidante rápidamente decrecientes, considerando las enormes
demandas de sus voluminosos cuerpos. [cita requerida]

Presencia de dinosaurios en el Cenozoico


En el 2002, los paleontólogos James E. Fassett y Robert A. Zielinski reportaron el hallazgo de un hueso de la pata de
un hadrosáurido en El Ojo, Nuevo México (Estados Unidos). Los restos datan de principios del Paleoceno,
aproximadamente hace 64,5 millones de años. El descubrimiento es de excepcional significación científica, pues
sugiere que algunos —quizá unos pocos— dinosaurios existieron aún en la Tierra por lo menos hasta medio millón
de años después de la gran extinción. A estos sobrevivientes se los llama "Dinosaurios del Cenozoico".[33]

Reviviendo dinosaurios
En años recientes ha habido creciente especulación sobre el
empleo de biotecnología con el fin de devolver dinosaurios a la
vida. En la novela de Michael Crichton Parque Jurásico se
describe un método idealmente posible. En esa obra, la sangre de
dinosaurio del tracto digestivo de un mosquito mesozoico
fosilizado (suspendido en ámbar, es decir, resina solidificada de
árboles) es usada por un grupo de científicos para recuperar ADN
(ácido desoxirribonucleico) de dinosaurio, llenando las lagunas
cromosómicas, principalmente de ADN no codificante con
material genético procedente de una especie moderna de rana para
luego crear un embrión a partir del material genético resultante
que es fecundado en un avestruz.

Con la tecnología actual resulta, sin embargo, casi imposible


resucitar dinosaurios de esta manera. Un problema con el método
de extracción en ámbar es que el ADN se degrada con el tiempo
por la exposición al aire, el agua y la radiación natural, haciendo
improbable que tal operación recupere una cantidad suficiente de
Insecto atrapado en resina.
material genético útil (la corrupción del ADN puede medirse por
una prueba de racemización de la muestra).
Dinosauria 17

Extracciones exitosas de ADN antiguo de fósiles de dinosaurios han sido reportadas en dos ocasiones
independientes, pero tras ser sometidas a posterior inspección y revisión por pares, ninguna de las afirmaciones pudo
ser confirmada. Además resulta muy improbable la devolución de estas criaturas a la vida puesto que no resulta
viable la mayoría del ADN encontrado. Aún así se sigue investigando.[34]
No obstante, un modelo teórico de secuencias de péptidos de un dinosaurio ha sido deducido usando métodos
analíticos de reconstrucción filogenética a partir de secuencias de genes de especies vivas de reptiles y aves.[35]
Incluso si el ADN de un dinosaurio pudiera ser reconstruido, sería sumamente difícil cultivar dinosaurios usando la
tecnología disponible ya que no existen especies vivas suficientemente relacionadas como para proporcionar cigotos
o un ambiente apropiado para el desarrollo embrionario.

Estudio
El conocimiento sobre los dinosaurios ha sido obtenido a través de
una variedad de registros fósiles, óseos y no óseos, como huesos
fosilizados, huellas de pisadas (icnitas), heces (coprolitos), piedras
usadas para ayudar en la digestión (gastrolitos), plumas,
impresiones de piel, órganos internos y tejido blando.[36][37]
Varios campos de estudio contribuyen a nuestro conocimiento
paleontológico de estas bestias, incluyendo, además de la biología,
la física y la química.

Descubrimiento Icnitas de un carnívoro en el yacimiento de Los Cayos


de Cornago, La Rioja.
Los fósiles de dinosaurio son conocidos desde hace milenios,
aunque su naturaleza verdadera no fuera entendida; los chinos
pensaron que tales huesos eran de dragones, mientras los europeos creyeron que eran los restos de gigantes y otras
criaturas muertas durante el Diluvio Universal.
La primera especie de dinosaurio identificada y nombrada fue Iguanodon, descubierto en 1822 por el geólogo inglés
Gideon Mantell, quien reconoció semejanzas entre sus fósiles y los huesos de las actuales iguanas. Dos años más
tarde, el reverendo William Buckland, un profesor de geología de la Universidad de Oxford, desenterró los huesos
fosilizados de Megalosaurus bucklandii en una cantera de Stonesfield, al norte de Oxford. Buckland fue la primera
persona en describir su hallazgo en un diario científico.
El estudio de estos «grandes lagartos fósiles» pasó a ser de sumo interés para científicos europeos y americanos. En
1842 el paleontólogo inglés Richard Owen creó el término «dinosaurio». Reconoció que los restos que habían sido
encontrados hasta ese momento, Iguanodon, Megalosaurus e Hylaeosaurus, compartían un número de rasgos
distintivos, y decidió presentarlos como un grupo taxonómico distinto. Con el apoyo del príncipe Alberto de
Sajonia-Coburgo-Gotha, marido de la Reina Victoria, Owen estableció el Museo de Historia Natural en Kensington
Sur, Londres, para mostrar la colección nacional de fósiles de dinosaurios y otros objetos de interés biológico y
geológico.
Dinosauria 18

En 1858 se descubrió el primer dinosaurio en territorio estadounidense en


unos pozos de marga en el pequeño pueblo de Haddonfield, Nueva Jersey
(aunque los fósiles hubieran sido hallados antes, su naturaleza no había sido
correctamente establecida). La criatura fue llamada Hadrosaurus foulkii, por
el autor del hallazgo, William Parker Foulke. Fue un descubrimiento
sumamente importante: el primer esqueleto de dinosaurio encontrado casi
completo, en el cual se demostraba una postura claramente bípeda.

Se trataba de una revelación revolucionaria, ya que hasta aquel momento la


mayor parte de los científicos creía que los dinosaurios caminaban en cuatro
patas como los lagartos de hoy en día. Los descubrimientos de Foulke
provocaron una verdadera "manía de dinosaurios" en los Estados Unidos.
Othniel Charles Marsh (fotografía del
Esta "manía de dinosaurios" fue ejemplificada por la rivalidad feroz entre
siglo XIX).
Edward Drinker Cope y Othniel Charles Marsh. Ambos entablaron una
salvaje competencia para ver quién descubría más dinosaurios,
enfrentamiento que posteriormente fue conocido como la Guerra de los
Huesos. La contienda probablemente se originó cuando Marsh públicamente
indicó que la reconstrucción de Cope del esqueleto de Elasmosaurus era
errónea: Cope sin querer había colocado la cabeza de un plesiosaurio en
donde debieron haber ido las vértebras finales de la cola.

La lucha entre los dos científicos cavadores duró más de 30 años, finalizando
en 1897 cuando Cope murió tras haber gastado toda su fortuna en la
búsqueda. Marsh ganó la competición principalmente porque estaba mejor
financiado debido a su relación con la United States Geological Survey.
Lamentablemente, muchos especímenes valiosos fueron destruidos debido a
los toscos métodos del dúo; por ejemplo, sus excavadores a menudo usaban
Edward Drinker Cope (fotografía del dinamita para desenterrar huesos (un método que horrorizaría a los
siglo XIX).
paleontólogos modernos). A pesar de este bárbaro modus operandi, las
contribuciones de ambos a la paleontología fueron notables; Marsh desenterró
86 nuevas especies de dinosaurios y Cope descubrió 56, un total de 142. La colección de Cope puede contemplarse
hoy en día en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, mientras que la de Marsh fue expuesta en el
Museo Peabody de Historia Natural, en la Universidad de Yale.[38]

En 1897, la búsqueda de fósiles de dinosaurios se había extendido a todos los continentes, incluyendo la Antártida.
El primer dinosaurio hallado en el continente helado fue Antarctopelta, encontrado en la Isla de Ross en 1986. Unos
años después, en 1994, fue descubierta otra especie antártica, Cryolophosaurus ellioti.
Se han hallado restos de dinosaurios en los cinco continentes. La ubicación transoceánica de varias especies idénticas
corrobora la teoría generalmente aceptada de que todas las masas terrestres estuvieron unidas en un único
supercontinente llamado Pangea, que comenzó a desintegrarse en el Triásico, hace unos 230 millones de años, en el
mismo momento de la aparición de los primeros dinosaurios.[39]
Los más productivos puntos de hallazgo de dinosaurios actualmente incluyen el sur de Sudamérica (especialmente la
Argentina) y China. Este último país en particular ha producido muchos excepcionales especímenes de dinosaurios
emplumados debido a la geología única de sus yacimientos, así como un clima árido que favorece la fosilización.
Dinosauria 19

El reciente «renacimiento» de los dinosaurios


El campo de investigación de los dinosaurios ha disfrutado de una oleada en la actividad que comenzó en los años
1970 y sigue en curso. Esto fue provocado, en parte, por el descubrimiento de John Ostrom de Deinonychus, un
depredador activo que pudo haber sido de sangre caliente (endotermia), en contraste marcado con la imagen
predominante de los dinosaurios como inactivos y de sangre fría (ectotermia). Nuevos e importantes descubrimientos
de dinosaurios han sido hechos por paleontólogos que trabajan en regiones antes inexplotadas, incluyendo India,
Sudamérica, Madagascar, la Antártida, y la más considerable, China . El uso extendido de la cladística, que analiza
rigurosamente las relaciones entre organismos biológicos, también ha demostrado ser tremendamente útil en la
clasificación de dinosaurios. El análisis cladístico, entre otras técnicas modernas, ayuda a compensar un registro de
fósil a menudo incompleto y fragmentario.

En la cultura popular
Desde el punto de vista de los seres humanos, los dinosaurios
son criaturas que llaman la atención porque la mayoría fueron
de gran tamaño y tenían aspecto fantástico. Por este motivo
han cautivado la imaginación de la gente y se han hecho
famosos en la cultura popular desde finales del siglo XIX. Las
exposiciones, parques temáticos y museos dedicados al tema
en todo el mundo satisfacen y refuerzan el interés del público.
El interés popular por los dinosaurios se refleja también en
una larga serie de obras de ficción y documentales a ellos
dedicados.
Modelo animatrónico de un Tyrannosaurus rex.
En la literatura y las películas antiguas, estos animales suelen
mostrarse como similares a lagartos, carentes de inteligencia y de lento deambular. Ejemplos notables de antiguas
obras de ciencia ficción en las que los dinosaurios son protagonistas son la novela El mundo perdido, de Arthur
Conan Doyle; la película de 1933 King Kong; y la serie japonesa Godzilla.
La convivencia (que jamás se dio) entre dinosaurios y seres humanos es un tema que se repite en la ficción. El dibujo
animado Los Picapiedra mostraba a una familia de la Edad de Piedra que convivía con dinosaurios (aunque en
realidad los humanos aparecieron 62 millones de años después de que los dinosaurios se hubieran extinguido). Entre
las películas que plasman esta idea están El valle de Gwangi (1969) y Hace un millón de años (1966). Mediante el
empleo de técnicas de animación de stop-motion y modelos a escala, Ray Harryhausen desarrolló para ambos filmes
notables escenas de dinosaurios de inédito realismo.
Como los dinosaurios fueron un grupo de criaturas altamente exitoso que se extinguió abrupta y totalmente, a
menudo son evocados en forma metafórica: la gente, estilos e ideas que son percibidos como anticuados y en
decadencia son llamados "dinosaurios". Por ejemplo, los miembros del movimiento punk ridiculizaron las cintas de
rock progresivo que los precedieron, caracterizando a esas bandas como "grupos de dinosaurios".
Los dinosaurios son a menudo antropomorfizados en la ficción. En producciones destinadas a niños, son
caracterizados amistosamente e imbuidos de diversas personalidades. Los ejemplos de esta tendencia incluyen el
espectáculo de los años '70 La tierra de lo perdido; la de los '80, Dino-Jinetes y Dinoplatívolos; y las de los '90,
Dinosaurios. La tira cómica titulada Dinosaurios para alquiler retrataba dinosaurios antropomorfos de un modo
muy insólito: un trío cómico de dinosaurios armados, de gatillo fácil, famosos por su frase "¿quién está extinto?"
(que solía imprimirse en remeras) y su pasión por la serie Kojak.
Existen series animadas con dinosaurios como "Harry y su cubeta de dinosaurios", como Taury, el tiranosaurio,
Trike, el triceratops, Sid, el scelidosaurio, Patsy, la apatosaurio, Pterence, el pterodáctilo (aunque no sea un
dinosaurio, sino más bien un reptil volador) y Stteggy, el estegosaurio. Otra serie animada sería Dino Rey, en la que
Dinosauria 20

tres niños tienen que rescatar a unos dinosaurios, que salen de unas cartas, de las manos del Doctor Z, donde Gabu es
un triceratops, As es un carnotauro y Páris es un Parasaurolophus. También de parte del Doctor Z estarían Terry, que
es un tiranosaurio; Spiny, que es un espinosaurio y Tanque es un Saichania.
Más recientemente, la representación de los dinosaurios en obras dirigidas al consumo popular ha tendido a reflejar
mejor el moderno entendimiento científico en la materia. En particular, el desarrollo y refinamiento de imágenes
generadas por computadora ha producido una revolución en la imagen fílmica de estos animales. Quizá el ejemplo
más prominente de CGI aplicado al tema es la película Parque Jurásico, dirigida por Steven Spielberg, con
destacados efectos especiales realizados por ILM. El éxito del film y sus dos secuelas, El mundo perdido: Parque
Jurásico II y Parque Jurásico III, demuestra la vigencia del tema en la conciencia popular. La caída de los costos en
CGI ha permitido recientemente la producción de sofisticados documentales para la televisión: la serie premiada de
la BBC de 1999, Paseando con dinosaurios es uno de los ejemplos más notables de ello.
Las historietas como Calvin y Hobbes y The far side frecuentemente contaban con contenido relacionado con el
tema. Hubo también un único cómic protagonizado exclusivamente por dinosaurios, titulado Edad de los reptiles. Y
que decir de la mítica saga de Parque Jurásico idea y fuente literaria para otras muchas historias
Muchos juegos de consola también han tenido dinosaurios como personajes destacados. Las películas de la serie
Parque Jurásico inspiraron múltiples juegos de computadora. Dino Crisis, Ape Escape, Cadillacs and Dinosaurs, las
diferentes versiones de Turok, Super Mario (con Yoshi), y hasta Zoo Tycoon han implicado dinosaurios en sus
tramas.

Referencias

Notas
[1] http:/ / toolserver. org/ ~verisimilus/ Timeline/ Timeline. php?Ma=228. 7
[2] http:/ / toolserver. org/ ~verisimilus/ Timeline/ Timeline. php?Ma=66
[3] Dinosaurios: Características y evolución. (http:/ / www. asturnatura. com/ articulos/ fosiles/ dinos. php)
[4] El tamaño de los dinosaurios varió en distintos períodos (http:/ / dml. cmnh. org/ 1998May/ msg00048. html) Hipótesis de trabajo sobre
tamaño corporal.
[5] Day, J.J. y Upchurch, P. Sauropod Trackways, Evolution, and Behavior. Science 296:1659. (2002). Véase comentario (http:/ / news.
nationalgeographic. com/ news/ 2002/ 05/ 0529_020529_sauropods. html)
[6] Lessem, D. y Glut, D.F. The Dinosaur Society's Dinosaur Encyclopedia. Random House Inc. ISBN 0679417702. (1993). Véase comentario
en el artículo (http:/ / www. isgs. uiuc. edu/ faq/ dino-faqs/ pdq76. html)
[7] Ejemplar juvenil de Tyrannosaurus (http:/ / www. browningmontana. com/ dinosaurs. html) Ejemplar juvenil de Tyrannosaurus
recientemente hallado.
[8] Nidos de Oviraptor (http:/ / search. eb. com/ dinosaurs/ dinosaurs/ BRa. html) ¿Nidos de Oviraptor o de Protoceratops?
[9] Huellas de una familia de dinosaurios. (http:/ / news. bbc. co. uk/ 1/ hi/ scotland/ 3255494. stm) Huellas de pisadas insinúan la posible
existencia de instinto maternal inmediatamente después de que las crías dejaran el nido.
[10] Unidos para siempre en la muerte. (http:/ / www. amnh. org/ exhibitions/ fightingdinos/ ex-fd. html) El descubrimiento de dos fósiles
sepultados juntos confirma varias teorías.
[11] Dinosaurio caníbal. (http:/ / news. nationalgeographic. com/ news/ 2002/ 12/ 1219_021219_dinocannibal. html) El misterio del canibalismo
entre dinosaurios.
[12] Rogers, R.R., Krause, D.W. y Rogers, K.C. Cannibalism in the Madagascan dinosaur are very crazy and go to the extintion of he in a crash
with a submarine Majungatholus atopus. Nature 422:515-518. (2003). Véase comentario (http:/ / www. nsf. gov/ od/ lpa/ news/ 03/ pr0336.
htm).
[13] Gait y la velocidad de los dinosaurios. (http:/ / palaeo. gly. bris. ac. uk/ Palaeofiles/ Tracks/ Report7/ Speed. html) Gait y su fórmula para
estimar la velocidad de un dinosaurio.
[14] Cálculo de la velocidad de los dinosaurios. (http:/ / www. shef. ac. uk/ ~es/ DINOC01/ dinocal1. html) Más sobre Gait y sus cómputos de
velocidad.
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Enlaces externos
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