DEFINICIÓN DE PRISMA
Prisma proviene del latín prisma y tiene su antecedente más remoto en un
vocablo griego. En el ámbito de la geometría, se conoce como prisma a
un cuerpo cuyos límites lo establecen un par de polígonos iguales y planos,
dispuestos de forma paralela, y diversos paralelogramos, de acuerdo a la
cantidad de lados que dispongan sus bases. Esto quiere decir que si las bases
son triángulos, estaremos hablando de un prisma triangular.
Se denomina prisma recto a aquél cuyas caras laterales son rectangulares.
Si tenemos un prisma recto y deseamos calcular su volumen, debemos
estimar el producto del área de alguna de sus bases por la altura (es decir,
por la distancia que existe entre ellas).
En el campo de la óptica, un prisma es un medio dotado de transparencia
que se encuentra delimitado por caras planas que no son paralelas. Estos
prismas, que por lo general están hechos de cristal, se utilizan para lograr
que una luz se descomponga, refleje o refracte.
Los prismas reflectivos se limitan a reflejar la luz y son usados en
instrumentos como los monoculares y los prismáticos. Los prismas
polarizantes, en cambio, dividen los haces de luz en fragmentos con
diferente polarización. Los prismas dispersivos, por último, permiten
lograr la descomposición de la luminosidad en el espectro del arco iris.
La noción de prisma, por otra parte, suele utilizarse para referirse a
la perspectiva, el parecer o la opinión. Por ejemplo: “Tienes que mirar la
situación desde otro prisma para comprenderla”.
Prisma, por último, es el nombre del asteroide que A.
Schwassmann descubrió en marzo de 1931.
Historia de los prismáticos
Los prismáticos son telescopios
refractores de menor tamaño y con una capacidad de aumento inferior,
aunque con un campo de visión más amplio. Para clasificarlos, se compone
una multiplicación de su grado de aumento por el diámetro de apertura de la
lente frontal en milímetros. Su utilidad en nuestros tiempos varía, y en las
ciudades suelen usarse en los teatros, para poder visualizar en detalle el
escenario y las expresiones de los actores y cantantes.
No hay datos muy nítidos acerca de su creación, sino que es necesario hilar
una serie de sucesos y descubrimientos para entender cómo llegaron a
existir. La primera persona que inscribió una patente donde detallaba la
construcción de un telescopio fue un fabricante de gafas llamado Hans
Lippershey, habitante de la actual Holanda en el año 1608.
A través de dicho documento, solicitaba derechos exclusivos de fabricación
durante treinta años. Sin embargo, su petición fue denegada alegando que no
se trataba de un producto novedoso y que provocaría los
mismos problemas de fatiga que los monoculares. Justamente, Hans se
había inspirado en dichas molestias para crear un dispositivo que permitiera
usar los dos ojos, para evitar el cansancio.
El nombre de Galileo es el primero en ser mencionado al hablar de los
prismáticos y hay quienes aseguran que en el año 1618 utilizó un casco que
contaba con binoculares al embarcarse en un viaje marítimo, pero no
existe una confirmación. Otras personas a las que se hace referencia, por
distintos aportes, son Ottavio Pinani y Cherubin d’Orleans, autor de un libro
ilustrado con gran cantidad de detalles acerca de los telescopios de este tipo,
y Pietro Patroni, un fabricante cuyos instrumentos son objetos de
colecciones y anticuarios.
Hasta ese momento, las imágenes obtenidas con los telescopios se
mostraban al revés, a causa de utilizar el sistema de Galileo. Dos siglos más
tarde, una innovación importante marcó el comienzo de una nueva era para
los binoculares: se realizaba una última inversión antes de que el cuadro
llegara a los ojos del usuario, de manera que el resultado se viera con
normalidad.