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Superación de la Metafísica en Carnap

El texto analiza la propuesta de Rudolf Carnap para disolver la metafísica a través del análisis lógico del lenguaje. Carnap argumenta que las proposiciones metafísicas carecen de significado porque no cumplen los criterios de significatividad basados en la verificación empírica. Para Carnap, un concepto solo tiene sentido si tiene criterios que permitan deducir en qué contextos es aplicable.

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Superación de la Metafísica en Carnap

El texto analiza la propuesta de Rudolf Carnap para disolver la metafísica a través del análisis lógico del lenguaje. Carnap argumenta que las proposiciones metafísicas carecen de significado porque no cumplen los criterios de significatividad basados en la verificación empírica. Para Carnap, un concepto solo tiene sentido si tiene criterios que permitan deducir en qué contextos es aplicable.

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Resumen: La superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje- Rudolf

Carnap- Álvaro Coscolín Fidalgo

El texto a analizar consiste en la propuesta realizada por Rudolf Carnap para disolver y superar
la metafísica bajo el programa filosófico del positivismo lógico. Los grandes promotores de tal
corriente filosófica los podemos encontrar en el circulo de Viena donde destaca Otto Neurath,
Moritz Schlick o el propio Carnap. A pesar de que fue en este círculo y menor medida la
Sociedad de la Filosofía Empírica berlinesa y la Escuela Leopolis-Varsovia donde se realizó la
mayor parte de aportaciones tras el ascenso del nazismo en Alemania tuvieron que disolverse
y continuar con menor actividad en el exilio por parte de los integrantes que aun continuaban
con vida. No podemos desdeñar el trabajo realizado en el Tractatus lógico-filosoficus que sin
considerarse una obra circunscrita a esta corriente influencio de manera involuntaria, pero sin
lugar a dudas decisiva al positivismo lógico y en especial al círculo de Viena. Wittgenstein era
conocedor de las interpretaciones que se le estaba dando a su propia obra en Viena y de
hecho llegó a reunirse con varios de sus miembros, sin embargo, Wittgenstein terminó
separándose definitivamente de este círculo y específicamente de la interpretación que realiza
Carnap de los últimos pasajes de su obra.

En este texto de Carnap podemos identificar gran parte de los rasgos propios del positivismo
lógico. Por un lado, podemos identificar el análisis lógico-lingüístico como método central por
el cual someter a crítica la metafísica y por otro la necesidad epistemológica de cualquier
conocimiento de tener que verificarse por medio de la experiencia empírica. La tesis central de
Carnap no es tanto que la metafísica sea falsa o estéril, sino que si somos rigurosos con el
lenguaje tal y como lo concibe Carnap estas proposiciones directamente carecen significado.
Esta ausencia de significado imposibilita a juicio de Carnap falsar tales proposiciones, esto se
debe a su construcción errónea a nivel sintáctico y/o léxico. El autor recoge el concepto de
pseudoproposiciones que ofrece Wittgenstein para catalogar tales oraciones.

Ahora bien, cabe preguntarnos para tal juicio que criterio del significado opera en esta división
taxativa entre proposiciones con sentido y pseudoproposiciones u oraciones carentes de
significado. Para ello Carnap diferencia dos requisitos y con ellos, dos criterios diferentes que
debe cumplir una proposición para ser significativa. Por un lado, que todas las palabras
cuenten con un significado determinado y por otro que su estructura sintáctica sea correcta y
permita extraer su significado. Para Carnap la significatividad de un concepto se sostiene por
su criterio de aplicación implícita o explícitamente expuesto, o en otras palabras, que contenga
sobre si criterios, indicaciones o métodos empíricos por los cuales deducir a que objetos
concretos se le puede categorizar con el concepto analizado.

Mientras que el primer criterio lo cierra de forma relativamente solvente, aunque no por ello
sin interrogantes como la procedencia asistemática que tiene los criterios de aplicación de los
conceptos en el lenguaje mundano sin necesidad de hacerse explícitos, el segundo criterio
esconde sobre sí el proyecto titánico de reconstruir la estructura sintáctica del lenguaje
mundano para que se acorde al lenguaje lógico. De esta manera el sin sentido de “Napoleón”

Es decir, en caso de que un concepto carezca de criterios, indicaciones o métodos empíricos


por los cuales deducir en que contextos puede ser pertinente usarlo, este concepto carecería
de significado, sería un pseudoconcepto. Por ejemplo, el concepto metafísico de Dios carece
de significado en el momento que su criterio de aplicación no depende de la realidad empírica,
sino de un presupuesto “más allá” transempírico. Esto no rechaza la concepción del Dios como
un ente más en el mundo que puede ser detectado u observado por métodos como el milagro,
la epifanía u otro fenómeno observable pues sí que contaríamos con un criterio por el cual
aplicar el concepto de Dios y verificar su existencia.

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