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Introducción a los Hongos: Clasificación y Ecología

Los hongos son organismos eucariotas heterótrofos que se reproducen mediante esporas y se clasifican en un reino separado de plantas y animales. Pueden ser filamentosos o levaduriformes, y cumplen funciones ecológicas como la descomposición de materia orgánica. Incluyen especies con importancia económica, medicinal o como patógenos.

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Introducción a los Hongos: Clasificación y Ecología

Los hongos son organismos eucariotas heterótrofos que se reproducen mediante esporas y se clasifican en un reino separado de plantas y animales. Pueden ser filamentosos o levaduriformes, y cumplen funciones ecológicas como la descomposición de materia orgánica. Incluyen especies con importancia económica, medicinal o como patógenos.

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En biología, el término Fungi (plural latino de fungus, lit.

«hongos»)5 designa a un taxón o grupo


de organismos eucariotas entre los que se encuentran los mohos, las levaduras y los organismos
productores de setas. Se clasifican en un reino distinto al de las plantas, animales y protistas. Se
distinguen de las plantas en que son heterótrofos; y de los animales en que poseen paredes
celulares, como las plantas, compuestas por quitina, en vez de celulosa. Los hongos en cuanto a
filogenia están más estrechamente emparentados con los animales que con las plantas, sin
embargo en la antigüedad se pensaba que los hongos estaban relacionados con las plantas.6

Se ha descubierto que organismos que parecían hongos en realidad no lo eran, y que organismos
que no lo parecían en realidad sí lo eran, si llamamos "hongo" a todos los organismos derivados
del que ancestralmente adquirió la capacidad de formar una pared celular de quitina. Debido a
ello, si bien este taxón está bien delimitado desde el punto de vista evolutivo, aún se están
estudiando las relaciones filogenéticas de los grupos menos conocidos, y su lista de subtaxones
ha cambiado mucho con el tiempo en lo que respecta a grupos muy derivados o muy basales.

Los hongos se encuentran en hábitats muy diversos: pueden ser pirófilos (Pholiota carbonaria) o
coprófilos (Psilocybe coprophila). Según su ecología, se pueden clasificar en cuatro grupos:
saprofitos, liquenizados, micorrizógenos y parásitos. Los hongos saprofitos pueden ser sustrato
específicos: Marasmius buxi o no específicos: Mycena pura. Los simbiontes pueden ser: hongos
liquenizados basidiolichenes: Omphalina ericetorum y ascolichenes: Cladonia coccifera y
hongos micorrízicos: específicos: Lactarius torminosus (solo micorriza con abedules) y no
específicos: Hebeloma mesophaeum. En la mayoría de los casos, sus representantes son poco
conspicuos debido a su diminuto tamaño; suelen vivir en suelos y juntos a materiales en
descomposición y como simbiontes de plantas, animales u otros hongos. Cuando fructifican, no
obstante, producen esporocarpos llamativos (las setas son un ejemplo de ello). Realizan una
digestión externa de sus alimentos, secretando enzimas, y que absorben luego las moléculas
disueltas resultantes de la digestión. A esta forma de alimentación se le llama osmotrofia, la cual
es similar a la que se da en las plantas, pero, a diferencia de aquellas, los nutrientes que toman
son orgánicos. Los hongos son los descomponedores primarios de la materia muerta de plantas y
de animales en muchos ecosistemas, y como tales poseen un papel ecológico muy relevante en
los ciclos biogeoquímicos.

Los hongos tienen una gran importancia económica: las levaduras son las responsables de la
fermentación de la cerveza y el pan, y se da la recolección y el cultivo de setas como las trufas.
Desde 1940 se han empleado para producir industrialmente antibióticos, así como enzimas
(especialmente proteasas). Algunas especies son agentes de biocontrol de plagas. Otras producen
micotoxinas, compuestos bioactivos (como los alcaloides) que son tóxicos para humanos y otros
animales. Las enfermedades fúngicas afectan a humanos, otros animales y plantas; en estas
últimas, afecta a la seguridad alimentaria y al rendimiento de los cultivos.

Los hongos se presentan bajo dos formas principales: hongos filamentosos (antiguamente
llamados "mohos") y hongos levaduriformes. El cuerpo de un hongo filamentoso tiene dos
porciones, una reproductiva y otra vegetativa.7 La parte vegetativa, que es haploide y
generalmente no presenta coloración, está compuesta por filamentos llamados hifas (usualmente
microscópicas); un conjunto de hifas conforma el micelio8 (usualmente visible). A menudo las
hifas están divididas por tabiques llamados septos.
Los hongos levaduriformes —o simplemente levaduras— son siempre unicelulares, de forma
casi esférica. No existe en ellos una distinción entre cuerpo vegetativo y reproductivo.

Dentro del esquema de los cinco reinos de Wittaker y Margulis, los hongos pertenecen en parte
al reino protista (los hongos ameboides y los hongos con zoosporas) y al reino Fungi (el resto).
En el esquema de ocho reinos de Cavalier-Smith pertenecen en parte al reino Protozoa (los
hongos ameboides), al reino Chromista (los Pseudofungi) y al reino Fungi todos los demás. La
diversidad de taxones englobada en el grupo está poco estudiada; se estima que existen unas 1,5
millones de especies, de las cuales apenas el 5 % han sido clasificadas. Durante los siglos XVIII
y XIX, Carlos Linneo, Christiaan Hendrik Persoon, y Elias Magnus Fries clasificaron a los
hongos de acuerdo a su morfología o fisiología. Actualmente, las técnicas de biología molecular
han permitido el establecimiento de una taxonomía molecular basada en secuencias de ácido
desoxirribonucleico (ADN) y ácido ribonucleico (ARN) que divide al reino en un determinado
número de divisiones.

La especialidad de la biología que se ocupa de los hongos se llama micología, donde se emplea
el sufijo -mycota para las divisiones y -mycetes para las clases.

Índice
 1 Etimología
 2 Características
 3 Reproducción
 4 Diversidad
 5 Orden de caracteres para la identificación en hongos
 6 Evolución
o 6.1 Registro fósil
o 6.2 Evolución y relación con otros eucariotas
 7 Clasificación
o 7.1 Clasificación clásica de los hongos
o 7.2 Clasificaciones actuales de los hongos
 7.2.1 Clasificación monofilética
 8 Filogenia
o 8.1 Opisthosporidia
o 8.2 Eumycota
 9 Uso
o 9.1 Hongos ornamentales
o 9.2 Hongos alimenticios
o 9.3 Hongos enteógenos (hongos alucinógenos)
o 9.4 Hongos medicinales
o 9.5 Hongos contaminantes
o 9.6 Hongos venenosos
 10 Los hongos como parásitos
 11 Micocultura
 12 Véase también
 13 Referencias
 14 Bibliografía
 15 Enlaces externos

Etimología
El término «Fungi» es el plural de la palabra latina fungus, empleado ya por el poeta Horacio y el
naturalista Plinio el Viejo para nombrar a sus cuerpos fructíferos, que en español dio origen a la
palabra «hongo» así como a la palabra fungus en inglés.9 En cambio, en otros idiomas la raíz es
el vocablo de griego antiguo σφογγος (esponja), que hace referencia a las estructuras
macroscópicas de mohos y setas; de esta han derivado los términos alemanes Schwamm
(esponja), Schimmel (moho), el francés champignon y a través de este último el español
«champiñón».10 La disciplina que estudia los hongos, la micología, deriva del griego
mykes/μύκης (hongo) y logos/λόγος (tratado, estudio, ciencia);11 se cree que fue creada por el
naturalista inglés Miles Joseph Berkeley en su publicación de 1836 The English Flora of Sir
James Edward Smith, Vol. 5.10

Características

Vista de un hongo Coniophora también conocido como "hongo oreja" pudriendo un tronco de
madera.

Antes del desarrollo de los análisis moleculares de ARN y su aplicación en la dilucidación de la


filogenia del grupo, los taxónomos clasificaban a los hongos en el grupo de las plantas debido a
la semejanza entre sus formas de vida (fundamentalmente, la ausencia de locomoción y una
morfología semejante). Como ellas, los hongos crecen en el suelo y, en el caso de las setas,
forman cuerpos fructíferos que en algunos casos guardan parecido con ejemplares de plantas,
como los musgos. No obstante, los estudios filogenéticos indicaron que forman parte de un reino
separado del de los animales y plantas, de los cuales se separó hace aproximadamente mil
millones de años.1213

Algunas de las características morfológicas, bioquímicas y genéticas de los hongos son comunes
a otros organismos; no obstante, otras son exclusivas, lo que permite su separación de otros seres
vivos.

Como otros eucariotas, los hongos poseen células delimitadas por una membrana plasmática rica
en esteroles y que contienen un núcleo que alberga el material genético en forma de
cromosomas. Este material genético contiene genes y otros elementos codificantes así como
elementos no codificantes, como los intrones. Poseen orgánulos celulares, como las mitocondrias
y los ribosomas de tipo 80S. Como compuestos de reserva y glúcidos solubles poseen
polialcoholes (p.e. el manitol), disacáridos (como la trehalosa) y polisacáridos (como el
glucógeno, que, además, se encuentra presente en animales). Al igual que los animales, los
hongos carecen de cloroplastos. Esto se debe a su carácter heterotrófico, que exige que obtengan
como fuente de carbono, energía y poder reductor compuestos orgánicos.

A semejanza de las plantas, los hongos poseen pared celular14 y vacuolas.15 Se reproducen de
forma sexual y asexual, y, como los helechos y musgos, producen esporas. Debido a su ciclo
vital, poseen núcleos haploides habitualmente, al igual que los musgos y las algas.16

Los hongos guardan parecido con euglenoides y bacterias. Todos ellos producen el aminoácido
L-lisina mediante la vía de biosíntesis del ácido alfa-aminoadípico.1718

Las células de los hongos suelen poseer un aspecto filamentoso, siendo tubulares y alargadas. En
su interior, es común que se encuentren varios núcleos; en sus extremos, zonas de crecimiento, se
da una agregación de vesículas que contienen proteínas, lípidos y moléculas orgánicas llamadas
Spitzenkörper.19 Hongos y oomicetos poseen un tipo de crecimiento basado en hifas.20 Este
hecho es distintivo porque otros organismos filamentosos, las algas verdes, forman cadenas de
células uninucleadas mediante procesos de división celular continuados.21

Al igual que otras especies de bacterias, animales y plantas, más de sesenta especies de hongos
son bioluminiscentes (es decir, que producen luz).22
Omphalotus nidiformis, un hongo bioluminiscente.
Características diferenciales

 Las levaduras, un grupo de hongos, presentan al menos una fase de su ciclo vital en
forma unicelular; durante esta, se reproducen por gemación o bipartición. Se denominan
hongos dimórficos a las especies que alternan una fase unicelular (de levadura) con otra
miceliar (con hifas)23
 La pared celular de los hongos se compone de glucanos y quitina; los primeros se
presentan también en plantas, y los segundos, en el exoesqueleto de artrópodos;2425 esta
combinación es única. Además, y a diferencia de las plantas y oomicetos, las paredes
celulares de los hongos carecen de celulosa.26
 La mayoría de los hongos carecen de un sistema eficiente de transporte a distancia de
sustancias (estructuras que en plantas conforman el xilema y floema). Algunas especies,
como Armillaria, desarrollan rizomorfos,27 estructuras que guardan una relación
funcional con las raíces de las plantas.
 En cuanto a rutas metabólicas, los hongos poseen algunas vías biosintéticas comunes a
las plantas, como la ruta de síntesis de terpenos a través del ácido mevalónico y el
pirofosfato.28 No obstante, las plantas poseen una segunda vía metabólica para la
producción de estos isoprenoides que no se presenta en los hongos.29 Los metabolitos
secundarios de los hongos son idénticos o muy semejantes a los vegetales.28 La secuencia
de aminoácidos de los péptidos que conforman las enzimas involucradas en estas rutas
biosintéticas difieren no obstante de las de las plantas, sugiriendo un origen y evolución
distintos.2830
 Carecen de fases móviles, tales como formas flageladas, con la excepción de los gametos
masculinos y las esporas de algunas formas filogenéticamente “primitivas” (los
Chytridiomycota).
 No poseen plasmodesmos.
 La mayoría de los hongos crecen como hifas, estructuras cilíndricas y filiformes de 2 a 10
micrómetros de diámetro y hasta varios centímetros de longitud. Las hifas crecen en sus
ápices; las hifas nuevas se forman típicamente por la aparición de nuevos ápices a lo
largo de hifas preexistentes por un proceso llamado de ramificación, o —en ocasiones—
el extremo apical de las hifas se bifurca, dando lugar a dos hifas con crecimiento
paralelo.31
Reproducción

Partes de un hongo: (1) Hifa, (2) Conidióforo, (3) Fiálide, (4) Conidia, y (5) Septos.

Los hongos se reproducen sobre todo por medio de esporas, las cuales se dispersan en un estado
latente, que se interrumpe solo cuando se hallan condiciones favorables para su germinación.
Cuando estas condiciones se dan, la espora germina, surgiendo de ella una primera hifa, por cuya
extensión y ramificación se va constituyendo un micelio. La velocidad de crecimiento de las
hifas de un hongo es verdaderamente espectacular: en un hongo tropical llega hasta los 5 mm por
minuto. Se puede decir, sin exagerar, que incluso es posible ver crecer a algunos hongos en
tiempo real.

Las esporas de los hongos se producen en esporangios, ya sea asexualmente o como resultado de
un proceso de reproducción sexual. En este último caso la producción de esporas es precedida
por la meiosis de las células, de la cual se originan las esporas mismas. Las esporas producidas a
continuación de la meiosis se denominan meiosporas. Como la misma especie del hongo es
capaz de reproducirse tanto asexual como sexualmente, las meiosporas tienen una capacidad de
resistencia que les permite sobrevivir en las condiciones más adversas, mientras que las esporas
producidas asexualmente cumplen sobre todo con el objetivo de propagar el hongo con la
máxima rapidez y extensión posible.

El micelio vegetativo de los hongos, o sea el que no cumple con las funciones reproductivas,
tiene un aspecto muy simple, porque no es más que un conjunto de hifas dispuestas sin orden. La
fantasía creativa de los hongos se manifiesta solo en la construcción de cuerpos fructíferos, los
cuales, como indica el nombre, sirven para portar los esporangios que producen las esporas.

Diversidad
Los hongos poseen una distribución cosmopolita y poseen un amplio rango de hábitats, que
incluyen ambientes extremos como los desiertos, áreas de extremada salinidad. 32 expuestas a
radiación ionizante, o en los sedimentos de los fondos marinos.33 Algunos líquenes son
resistentes a la radiación UV y cósmica presente en los viajes espaciales.34 La mayoría son
terrestres, aunque algunos, como Batrachochytrium dendrobatidis son estrictamente acuáticos.
Este quítrido es responsable del declive en las poblaciones de anfibios; una de sus fases vitales,
la zoóspora, le permite dispersarse en el agua y acceder a los anfibios, a los que parasita.35
Existen especies acuáticas propias de las áreas hidrotermales del océano.36
Se han descrito unas 100 000 especies de hongos,37 aunque la diversidad global no ha sido
totalmente catalogada por los taxónomos.38 Empleando como herramienta de análisis el ratio
entre el número de especies de hongos respecto al de plantas en hábitats seleccionados, se ha
realizado una estima de una diversidad total de 1.5 millones de especies.39 La micología ha
empleado diversas características para configurar el concepto de especie. La clasificación
morfológica, basada en aspectos como el tamaño y forma de las estructuras de fructificación y
las esporas, ha sido predominante en la taxonomía tradicional.40 También se han empleado
caracteres bioquímicos y fisiológicos, como la reacción ante determinados metabolitos. Se ha
empleado la compatibilidad para la reproducción sexual mediante isogamia. Los métodos de
taxonomía molecular, como el uso de marcadores moleculares y los análisis filogenéticos han
permitido aumentar la discriminación entre variantes genéticas; esto ha aumentado la resolución
a la hora de separar especies.41

Orden de caracteres para la identificación en hongos

Morchella esculenta.

 Aspecto macroscópico de la colonia


 Tipo de hifa
 Colocación del o los esporóforos
 Presencia de esterigmatas o conidióforo y el orden que presentan
 Forma tamaño y distribución de las esporas
 Presencia o no de rizoides. Solo se presentan en hongos de hifa no septada. Por ejemplo:
Rihizopus, Rhizomucor, Absidia
 Practicar pruebas de identificación bioquímica.

A los hongos se les trata desde la antigüedad como vegetales, por la inmovilidad y la presencia
de pared celular, a pesar de que son heterótrofos. Esto significa que son incapaces de fijar
carbono a través de la fotosíntesis, pero usan el carbono fijado por otros organismos para su
metabolismo. Actualmente se sabe que los hongos son más cercanos al reino animal (Animalia)
que al reino vegetal (Plantae), y se sitúan junto con los primeros en un taxón monofilético, dentro
del grupo de los opistocontos.

Durante la mayor parte de la era paleozoica, los hongos al parecer fueron acuáticos. El primer
hongo terrestre apareció, probablemente, en el período silúrico, justo después de la aparición de
las primeras plantas terrestres, aunque sus fósiles son fragmentarios. Los hongos de mayor altura
que se conocen se desarrollaron hace 350 millones de años, es decir, en el período devónico y
correspondían a los llamados protaxites, que alcanzaban los 6 m de altura. Quizás la aparición,
poco tiempo después, de los primeros árboles provocó por competencia evolutiva la desaparición
de los hongos altos.

A diferencia de los animales, que ingieren el alimento, los hongos lo absorben, y sus células
tienen pared celular. Debido a estas razones, estos organismos están situados en su propio reino
biológico, llamado Fungi.

Los hongos forman un grupo monofilético, lo que significa que todas las variedades de hongos
provienen de un ancestro común. El origen monofilético de los hongos se ha confirmado
mediante múltiples experimentos de filogenética molecular; los rasgos ancestrales que comparten
incluyen la pared celular quitinosa y la heterotrofia por absorción, así como otras características
compartidas.

La taxonomía de los hongos está en un estado de rápida modificación, especialmente debido a


artículos recientes basados en comparaciones de ADN y ARN, que a menudo traslocan las
asunciones de los antiguos sistemas de clasificación.42 No hay un sistema único plenamente
aceptado en los niveles taxonómicos más elevados y hay cambios de nombres constantes en cada
nivel, desde el nivel de especie hacia arriba y, según el grupo, también a nivel de especie y
niveles inferiores. Hay sitios en Internet como Index Fungorum, ITIS y Wikispecies que
registran los nombres preferidos actualizados (con referencias cruzadas a sinónimos antiguos),
pero no siempre concuerdan entre sí o con los nombres en la Wikipedia o en cada variante
idiomática.

Pese al carácter monofilético o de un ancestro común, los hongos presentan una sorprendente
variabilidad morfológica, dada no solo por el aspecto sino por las dimensiones y características.
Así, son hongos los prototaxites de 6 m de altura, también lo son los mohos y levaduras, las setas
(nombre que se da con precisión a los hongos macroscópicos comestibles que crecen sobre el
suelo), las subterráneas trufas o los casi microscópicos, como el oidio o los de la tiña u otras
micosis (ptiriasis), la roya, etcétera.
La asociación simbiótica de hongos con algas da lugar a los líquenes.

Evolución
Registro fósil
Levaduras de Saccharomyces cerevisiae.

A diferencia de los animales y las plantas el registro fósil temprano de los hongos es escaso o
misterioso.43 Los hongos fósiles son difíciles de distinguir de otros microorganismos y se
identifican más fácilmente cuando se parecen a los hongos existentes. A menudo se recuperan de
un huésped vegetal o animal permineralizado, estas muestras generalmente se estudian haciendo
preparaciones de sección delgada que se pueden examinar con microscopía óptica o microscopía
electrónica de transmisión.44

Relojes moleculares estiman la aparición de los hongos en el Mesoproterozoico hace (1198–1223


Ma) y la separación de las divisiones se produjo en un periodo de (1185 a 635 Ma).4546 Durante
gran parte de la Era Paleozoica (542–251 Ma), los hongos parecen haber sido acuáticos y con
características que recuerdan a los quitridios al tener esporas portadoras de flagelos. La
adaptación evolutiva de un estilo de vida acuático a uno terrestre requirió una diversificación de
estrategias ecológicas para obtener nutrientes, incluidos el parasitismo, el saprobismo, el
desarrollo de relaciones mutualistas como la micorriza y la liquenización.47

Se han encontrado fósiles de hongos en la Biota del periodo Ediacárico y tienen una antigüedad
de (620–580 Ma), algunos fósiles de animales primitivos de este periodo fueron confundidos
accidentalmente con hongos.

En mayo de 2019, paleontólogos informaron el descubrimiento de un hongo fosilizado, llamado


Ourasphaira, en el Ártico canadiense con una antigüedad de (1000 Ma) lo que supone que los
hongos formen un reino antiguo junto con las plantas y algas. Anteriormente, se había supuesto
que los hongos colonizaron la tierra durante el Ediacárico.48 Las hifas y esporas fosilizadas de
Tortotubus recuperadas del Ordovícico (440 Ma) se asemejan a los glomerales de hoy en día.49

Durante el Silúrico y el Devónico (420-370 Ma) existieron los Prototaxites, los cuales eran los
organismos terrestres más altos de ese tiempo y los únicos hongos más altos de los que se tiene
constancia ya que medían alrededor de 8 metros, las plantas durante ese tiempo solo podían
llegar a medir 30 centímetros.50 Prototaxites probablemente era un ascomiceto. Esto proporciona
la evidencia de que las setas y otros hongos con cuerpos fructíferos ya existían desde el Silúrico
posiblemente siendo más altos y más numerosos.51

También se han encontrado fósiles parecidos a líquenes en la Formación Doushantuo en el sur de


China que datan del Ediacárico (635–551 Ma). Los líquenes formaron un componente de los
ecosistemas terrestres tempranos y la edad estimada del liquen fósil terrestre más antiguo es de
(400 Ma).52
Los hongos fósiles se vuelven abundantes y no controvertidos desde principios del Devónico
(416–360 Ma) especialmente en el yacimiento Rhynie Chert donde se hallaron fósiles de
quitridios y zigomicetos.53 Otro espécimen encontrado en este yacimiento Paleopyrenomycites
corresponde a un ascomiceto con esporocarpo, el cual pertenecería a la subdivisión
Pezizomycotina.

El fósil más antiguo con características microscópicas que se asemeja a los basidiomicetos
modernos es Palaeoancistrus que se encuentra permineralizado junto con un helecho que datan
del Carbonífero.

En el registro fósil son raros los agaricomicetos. Dos especímenes conservados en ámbar de un
género extinto Archaeomarasmius da entender que las setas modernas ya habrían estado
presentes al menos durante el Cretácico.54

Algún tiempo antes de la extinción masiva del Pérmico-Triásico (252 Ma), se formó una espiga
fúngica (originalmente pensada como una extraordinaria abundancia de esporas fúngicas en los
sedimentos), lo que sugiere que los hongos eran la forma de vida dominante en ese momento,
representando casi el 100% del registro fósil disponible en este período.55

Hace 65 millones de años, después de la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno que acabó
con los dinosaurios. Hubo un aumento en hallar hongos fósiles hasta la actualidad.

Evolución y relación con otros eucariotas

Imagen de un microsporidio donde se nota la presencia de un flagelo opistoconto. Esta


construcción especial del flagelo implica una ascendencia evolutiva compartida entre los hongos
y animales a partir de los protozoos actualmente respaldada por los analísis moleculares.

Los hongos evolucionaron a partir de un grupo de protozoos uniflagelados, siendo a su vez


parásitos obligados con tendencias ameboides y con capacidad de formar esporas flageladas
(zoosporas). Se supone que el parasitismo de estos ancestros habrían favorecido la pérdida de la
alimentación fagótrofa (ingestión) remplazándola por la osmótrofa (absorción) y la posterior
formación de las paredes celulares de quitina. Los hongos pluricelulares macroscópicos como los
mohos, las setas y otros con cuerpos fructíferos evolucionaron de una compleja colonia de otros
hongos unicelulares saprótrofos, a diferencia de los animales y las plantas los hongos
pluricelulares no poseen tejido celular y en su lugar tienen una red filamentosa celular llamada
hifas.56 El grupo actual más cercano a los hongos es Cristidiscoidea los cuales son amebas de
cuerpo redondeado a partir del cual se extienden los filopodios. Estudios moleculares los sitúan
en el supergrupo de los opistocontos, que también incluye a los animales y a pequeños protistas
parasitarios emparentados con estos últimos. El nombre viene de la localización trasera del
flagelo en las células móviles, que es similar a la de los espermatozoides animales, mientras que
otros eucariontes tienen flagelos delanteros (acrocontos). El origen fungoide a partir de
protozoos uniflagelados, así como su relación con los animales, se puede esquematizar de la
siguiente manera, cuando las teorías antiguas podían haber colocado a los hongos como cercanos
a las plantas y algas:

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