El descubrimiento de los elementos[editar]
Artículo principal: Descubrimiento de los elementos químicos
Época del descubrimiento de los elementos químicos
H
Li Be
Na Mg
K Ca Sc Ti V Cr Mn Fe
Rb Sr Y Zr Nb Mo Tc R
Cs Ba La Ce Pr Nd Pm Sm Eu Gd Tb Dy Ho Er Tm Yb Lu Hf Ta W Re O
Fr Ra Ac Th Pa U Np Pu Am Cm Bk Cf Es Fm Md No Lr Rf Db Sg Bh H
Clave de colores: Antes del 1500 (13 elementos): Antigüedad y Edad Media. 1500-1800 (+21 elementos): casi
todos en el Siglo de las Luces. 1800-1849 (+24 elementos): revolución científica y revolución industrial. 1850-1899 (+26
elementos): gracias a la espectroscopia. 1900-1949 (+13 elementos): gracias a la teoría cuántica antigua y la mecánica
cuántica. 1950-2000 (+17 elementos): elementos "postnucleares" (del nº at. 98 en adelante) por técnicas de
bombardeo. 2001-presente (+4 elementos): por fusión nuclear.
Metales, no metales y metaloides[editar]
La primera clasificación de elementos conocida fue propuesta por Antoine Lavoisier, quien
propuso que los elementos se clasificaran en metales, no metales y metaloides o metales de
transición. Aunque muy práctico y todavía funcional en la tabla periódica moderna, fue
rechazada debido a que había muchas diferencias en las propiedades físicas como químicas.
Metales[editar]
La mayor parte de los elementos metálicos exhibe el lustre brillante que asociamos a los
metales. Los metales conducen el calor y la electricidad, son maleables (se pueden golpear para
formar láminas delgadas) y dúctiles (se pueden estirar para formar alambres). Todos son sólidos
a temperatura ambiente con excepción del mercurio (punto de fusión =–39&nababs;°C), que es
un líquido. Dos metales se funden ligeramente por encima de la temperatura ambiente: el cesio
a 28.4&nababs;°C y el galio a 29.8&nababs;°C. En el otro extremo, muchos metales se funden a
temperaturas muy altas. Por ejemplo, el cromo se funde a 1900&nababs;°C.
Los metales tienden a tener energías de ionización bajas y por tanto se oxidan (pierden
electrones) cuando sufren reacciones químicas. Los metales comunes tienen una relativa
facilidad de oxidación. Muchos metales se oxidan con diversas sustancias comunes, incluidos
O2 y los ácidos.
Se utilizan con fines estructurales, fabricación de recipientes, conducción del calor y la
electricidad. Muchos de los iones metálicos cumplen funciones biológicas importantes: hierro,
calcio, magnesio, sodio, potasio, cobre, manganeso, zinc, cobalto, molibdeno, cromo, estaño y
vanadio.
Hay muchos metales como:
Hierro (Fe). Llamado también fierro, es uno de los metales más abundantes de la corteza
terrestre, que compone el corazón mismo del planeta, en donde se halla en estado líquido. Su
propiedad más llamativa, aparte de su dureza y fragilidad, es su gran capacidad ferromagnética.
A través de alearlo con carbono es posible obtener el acero. Magnesio (Mg). Tercer elemento
más abundante de la tierra, tanto en su corteza como disuelto en los mares, jamás se presenta
en la naturaleza en estado puro, sino como iones en sales. Es indispensable para la vida,
aprovechable para aleaciones y altamente inflamable. Oro (Au). Un metal precioso de color
amarillo, blando, brillante, que no reacciona con la mayoría de las sustancias químicas excepto
con el cianuro, el mercurio, el cloro y la lejía. A lo largo de la historia jugó un papel vital en la
cultura económica humana, como símbolo de la riqueza y respaldo de las monedas.
Plata (Ag). Otro de los metales preciosos, es blanco, brillante, dúctil y maleable, se halla en la
naturaleza como parte de diversos minerales o como pencas puras del elemento, ya que es muy
común en la corteza terrestre. Es el mejor conductor de calor y electricidad que se conoce.