UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA
FACULTAD DE MEDICINA EXT. MAZATLÁN
FISIOLOGÍA MÉDICA
DR. CARLOS RIOS RIOS
ASIGNACIÓN:
“ CAPÍTULO 31 ”
REGULACIÓN ACIDOBÁSICA
EQUIPO 4:
RODRIGUEZ JASSO GRACIELA
UREÑA ZATARAIN ANDREA
GRUPO:
4-18
- RESUMEN -
CAPÍTULO 31
REGULACIÓN ACIDOBÁSICA
Ácidos y bases: su definición y significado
Un ion hidrógeno es un solo protón libre liberado de un átomo de hidrógeno. Las
moléculas que contienen átomos de hidrógeno que pueden liberar iones hidrógeno
en una solución reciben el nombre de ácidos. Una base es un ion o una molécula
que puede aceptar un H+. Las proteínas del organismo también funcionan como
bases ya que algunos de los aminoácidos que las forman tienen cargas negativas
netas que aceptan fácilmente H+. La proteína hemoglobina de los eritrocitos y las
proteínas de otras células se encuentran entre las bases más importantes del
organismo.
Los términos base y álcali suelen usarse como sinónimos. Un álcali es una
molécula formada por la combinación de uno o más metales alcalinos (sodio,
potasio, litio, etc.) con un ion muy básico como el ion hidroxilo (OHߞ). La porción
básica de esta molécula reacciona rápidamente con los H+ extrayéndolos de la
solución; por tanto, son bases típicas. Por razones similares, el término alcalosis
se
refiere a una extracción excesiva de H+ de los líquidos orgánicos, en
contraposición
a su adición excesiva, situación que recibe el nombre de acidosis.
Ácidos y bases fuertes y débiles
Un ácido fuerte es aquel que se disocia rápidamente y libera grandes cantidades
de
H+ a la solución. Un ejemplo es el HCl. Los ácidos débiles tienen menos tendencia
a disociar sus iones y, por tanto, liberan H+ con menos fuerza. Un ejemplo de
estos
últimos es H2CO3. Una base fuerte es la que reacciona de forma rápida y potente
con H+ y, por tanto, lo elimina con rapidez de una solución. Un ejemplo típico es
OHߞ, que reacciona con H+ para formar agua (H2O). Una base débil típica es
HCO3ߞ ya que se une a H+ de forma mucho más débil de lo que lo hace OHߞ. La
mayoría de los ácidos y bases del líquido extracelular que intervienen en la
regulación acidobásica normal son débiles.
Concentración de H+ y pH normales en los líquidos corporales y cambios
que se producen en la acidosis y la alcalosis
La concentración de iones hidrógeno en la sangre se mantiene normalmente
dentro
de unos límites muy estrechos, alrededor de su valor normal de 0,00004 mEq/l (40
nEq/l). Las variaciones normales son solo de unos 3 a 5 nEq/l, pero en
condiciones extremas, la concentración de H+ puede variar desde tan solo 10
nEq/l a cifras tan altas como 160 nEq/l, sin que ello determine la muerte. Como la
concentración de H+ es baja y estos números tan pequeños son incómodos de
manejar, lo habitual es expresar esta concentración en escala logarítmica
utilizando unidades de pH. Como el pH normal de la sangre arterial es de 7,4, se
considera que una persona tiene acidosis cuando el pH es inferior a este valor y
que tiene alcalosis cuando el pH es superior a 7,4. El límite inferior del pH con el
que la vida es posible unas cuantas horas es de alrededor de 6,8, y el límite
superior de alrededor de 8.
El pH intracelular suele ser algo inferior al del plasma porque el metabolismo de
las células produce ácidos, sobre todo H2CO3. Según los tipos de células, el pH
del líquido intracelular oscila entre 6 y 7,4. La hipoxia y la mala irrigación de los
tejidos pueden dar lugar a una acumulación de ácidos y reducir el pH intracelular.
El pH de la orina puede oscilar entre 4,5 y 8 dependiendo del estado acidobásico
del líquido extracelular. Como se verá más adelante, los riñones desempeñan una
función fundamental en la corrección de las anomalías de la concentración de H+
en el líquido extracelular, excretando ácidos o bases en proporciones variables.
Defensas frente a los cambios en la concentración de H+: amortiguadores,
pulmones y riñones
Existen tres sistemas primarios que regulan la concentración de H+ en los líquidos
orgánicos para evitar tanto la acidosis como la alcalosis: 1) los sistemas de
amortiguación acidobásicos químicos de los líquidos orgánicos, que se combinan
de forma inmediata con un ácido o con una base para evitar cambios excesivos en
la concentración de H+; 2) el centro respiratorio, que regula la eliminación de CO2
(y por tanto, de H2CO3) del líquido extracelular, y 3) los riñones, que pueden
excretar una orina tanto ácida como alcalina, lo que permite normalizar la
concentración de H+ en el líquido extracelular en casos de acidosis o alcalosis.
Cuando se produce un cambio en la concentración de H+, los sistemas
amortiguadores de los líquidos orgánicos reaccionan en un lapso de unos
segundos para contrarrestar las desviaciones. Los sistemas amortiguadores no
eliminan ni
añaden iones H+ al organismo, sino que se limitan a atraparlos hasta que puede
restablecerse el equilibrio. La segunda línea de defensa, el aparato respiratorio,
actúa en pocos minutos, eliminando CO2 y, por tanto, el H2CO3 del organismo.
Estas dos primeras líneas de defensa impiden que la concentración de H+ cambie
demasiado hasta que comienza a funcionar la tercera línea de defensa de
respuesta más lenta, es decir, los riñones, que pueden eliminar el exceso de ácido
o de base. Aunque la respuesta renal es relativamente lenta en comparación con
las otras
defensas, ya que requiere un intervalo de horas a varios días, es con diferencia el
sistema regulador acidobásico más potente.
Amortiguación de H+ en los líquidos corporales
Un amortiguador es cualquier sustancia capaz de unirse de manera reversible a
los H+, un H+ libre se combina con el amortiguador para formar un ácido débil (H
amortiguador) que puede permanecer como una molécula no disociada o volver a
disociarse en amortiguador y H+. Cuando aumenta la concentración de H+, la
reacción se desplaza hacia la derecha, y se une más H+ al amortiguador, siempre
que este último esté disponible. Por el contrario, cuando la concentración de H+
disminuye, la reacción se desvía hacia la izquierda y se liberan H+ del
amortiguador. De esta forma se minimizan los cambios de la concentración de H+.
La importancia de los amortiguadores de los líquidos orgánicos salta a la vista si
se considera la baja concentración de H+ presente en los líquidos orgánicos y la
cantidad relativamente grande de ácidos que el organismo produce cada día. Sin
este sistema de amortiguación, la producción y la ingestión diarias de ácidos
provocarían cambios letales en la concentración de H+ en los líquidos orgánicos.
El sistema amortiguador del bicarbonato
El sistema amortiguador del bicarbonato consiste en una solución acuosa con dos
componentes: 1) un ácido débil, H2CO3, y 2) una sal bicarbonato, por ejemplo
bicarbonato de sodio (NaHCO3). Por tanto, el resultado neto es una tendencia a la
disminución de las concentraciones sanguíneas de CO2, pero la disminución del
CO2 en la sangre inhibe la respiración y disminuye la eliminación de CO2. La
elevación del HCO3ߞ en la sangre se compensa aumentando su excreción renal.
El sistema amortiguador del bicarbonato es el amortiguador extracelular
más importante
El sistema de bicarbonato es el amortiguador extracelular más potente del
organismo. Esta paradoja aparente se debe, sobre todo, al hecho de que los dos
elementos del sistema amortiguador, HCO3ߞ y CO2, se encuentran regulados,
respectivamente, por los riñones y los pulmones. A consecuencia de esta
regulación, el pH del líquido extracelular está sometido a un estricto control que
depende de las proporciones relativas de eliminación y adición de HCO3ߞ por los
riñones y de la eliminación de CO2 por los pulmones.
Sistema amortiguador del fosfato
En contraste con su función secundaria como amortiguador extracelular, el
amortiguador del fosfato es especialmente importante en los líquidos tubulares de
los riñones por dos razones: 1) el fosfato suele concentrarse mucho en los túbulos,
donde incrementa la potencia de amortiguación del sistema de fosfato, y 2) el pH
del líquido tubular suele ser considerablemente menor que el líquido extracelular,
lo que aproxima más aún los márgenes de operación del amortiguador a la pK
(6,8) del sistema. El sistema amortiguador del fosfato es también importante para
la amortiguación de los líquidos intracelulares, porque la concentración de fosfato
en estos líquidos es muy superior a la que existe en los líquidos extracelulares.
Además, el pH de los líquidos intracelulares es menor que el del líquido
extracelular y, por tanto, suele estar más próximo a la pK del sistema amortiguador
de fosfato que el del líquido extracelular.
Las proteínas son amortiguadores intracelulares importantes
Las proteínas son uno de los amortiguadores más importantes del organismo
gracias a sus elevadas concentraciones, sobre todo en el interior de las células.
El pH de las células, aunque ligeramente inferior al del líquido extracelular, sufre
cambios aproximadamente en proporción a los cambios del pH del líquido
extracelular. La membrana celular permite una cierta difusión de H+ y HCO3ߞ,
aunque, salvo en el caso del rápido equilibrio que se alcanza en los eritrocitos,
estos
iones necesitan varias horas para equilibrarse con los del líquido extracelular. Pero
el CO2 se difunde rápidamente a través de todas las membranas celulares. Esta
difusión de los elementos del sistema amortiguador del bicarbonato produce
cambios en el pH del líquido intracelular que siguen a los cambios del pH
extracelular. Por esta razón, los sistemas amortiguadores del interior de las células
ayudan a evitar los cambios de pH del líquido extracelular, aunque pueden pasar
varias horas hasta que logran su eficacia máxima.
Alrededor del 60-70% de la amortiguación química total de los líquidos
orgánicos se produce en el interior de las células y en su mayor parte esta
amortiguación depende de las proteínas intracelulares. Sin embargo, salvo en el
caso de los eritrocitos, la lentitud del movimiento de los H+ y de HCO3ߞ a través
de
las membranas celulares suele retrasar varias horas el momento en que las
proteínas intracelulares alcanzan su máxima capacidad de amortiguación de las
anomalías acidobásicas extracelulares. Además de la elevada concentración de
proteínas en las células, otro factor que contribuye a su potencia de amortiguación
es el hecho de que las pK de muchos de los sistemas proteicos son muy cercanas
al pH intracelular.
Regulación respiratoria del equilibrio acidobásico
La segunda línea de defensa frente a los trastornos del equilibrio acidobásico es el
control que ejercen los pulmones sobre el CO2 del líquido extracelular. Un
incremento de la ventilación elimina CO2 del líquido extracelular, lo que, por la
acción de masas, reduce la concentración de iones hidrógeno. Por el contrario, la
disminución de la ventilación aumenta el CO2 y, por tanto, eleva la concentración
de H+ en el líquido extracelular. La espiración pulmonar de CO2 equilibra su
producción metabólica. Los procesos metabólicos intracelulares dan lugar a una
producción continua de CO2. Una vez formado, este se difunde de las células
hacia los líquidos intersticiales y a la sangre, la cual lo transporta hasta los
pulmones donde se difunde a los alvéolos para, por último, pasar a la atmósfera
mediante la ventilación pulmonar.
La cantidad de CO2 disuelto normalmente en los líquidos extracelulares es de
alrededor de 1,2 mol/l, lo que corresponde a una Pco2 de 40 mmHg.
Si la producción metabólica de CO2 aumenta, es probable que también lo haga la
Pco2 del líquido extracelular. Por el contrario, si la producción metabólica
desciende, también lo hará la Pco2. Cuando aumenta la ventilación pulmonar, el
CO2 es expulsado de los pulmones y la Pco2 del líquido extracelular baja. Por
tanto, los cambios tanto de la ventilación pulmonar como de la velocidad de
formación de
CO2 en los tejidos pueden modificar la Pco2 del líquido extracelular.
El aumento de la concentración de H+ estimula la ventilación alveolar
La ventilación alveolar no solo influye en la concentración de H+ a través de los
cambios la Pco2 de los líquidos orgánicos, sino que la concentración de H+ influye
en la ventilación alveolar. El cambio de la magnitud de la ventilación por unidad de
cambio del pH es mucho mayor cuando los valores del pH son bajos (lo que
corresponde a concentraciones altas de H+) que cuando son altos. La razón de
este fenómeno es que cuando la ventilación alveolar disminuye a causa del
aumento del pH (menos concentración de H+), descienden también la cantidad de
oxígeno que se añade a la sangre y la presión parcial de oxígeno (Po2), lo que
estimula la frecuencia respiratoria. Por tanto, la compensación respiratoria al
ascenso del pH no es tan eficaz como su respuesta a una reducción acentuada
del pH.
El deterioro de la función pulmonar puede provocar una acidosis respiratoria
Las alteraciones de la respiración también pueden provocar cambios de la
concentración de H+. Por ejemplo, una alteración de la función pulmonar de tipo
enfisema grave hace que disminuya la capacidad de los pulmones para eliminar
CO2, lo que provoca una acumulación de CO2 en el líquido extracelular y una
tendencia a la acidosis respiratoria. Además se reduce la capacidad para
responder a la acidosis metabólica debido a que se han disminuido las
reducciones
compensatorias de la Pco2 que normalmente se producirían aumentando la
ventilación. En estas circunstancias y una vez que se ha producido la
amortiguación química inicial del líquido extracelular, los riñones constituyen el
único mecanismo fisiológico que queda para normalizar el pH.
Control renal del equilibrio acidobásico
Los riñones controlan el equilibrio acidobásico excretando orina ácida o básica. La
excreción de orina ácida reduce la cantidad de ácido en el líquido extracelular,
mientras que la excreción de orina básica elimina bases de este líquido
extracelular. Cuando disminuye la concentración de H+ en el líquido extracelular
(alcalosis), los riñones secretan menos H+ y dejan de reabsorber todo el HCO3 ߞ
filtrado, lo que aumenta la excreción de este por la orina. Como los HCO3ߞ
amortiguan normalmente a los de H+ en el líquido extracelular, esta pérdida de
HCO3ߞ tiene el mismo efecto que la adición de H+ al líquido extracelular. Por
tanto, en la alcalosis,
la extracción de HCO3ߞ del líquido extracelular eleva la concentración de H+ que
vuelva a la normalidad. En la acidosis, los riñones secretan H+ adicional y no
excretan HCO3ߞ hacia la orina, sino que reabsorben todo el que se ha filtrado y,
además, producen HCO3ߞ nuevo que se envía de vuelta al líquido extracelular.
Esta acción reduce la concentración de H+ en el líquido extracelular,
normalizándola.
De esta forma, los riñones regulan la concentración de H+ en el líquido
extracelular mediante tres mecanismos básicos: 1) secreción de H+; 2)
reabsorción de los HCO3ߞ filtrados, y 3) producción de nuevos HCO3ߞ.
Secreción de H+ y reabsorción de HCO3- por los túbulos renales
La secreción de iones hidrógeno y la reabsorción de HCO3ߞ tienen lugar en casi
todas las porciones de los túbulos, salvo en las ramas finas ascendente y
descendente de las asas de Henle. Alrededor del 80-90% de la reabsorción de
HCO
3ߞ (y de la secreción de H+) se produce en los túbulos proximales, de forma que la
cantidad de HCO3ߞ que fluye hacia los túbulos distales y colectores es pequeña.
En la porción gruesa ascendente del asa de Henle se reabsorbe otro 10% del
HCO3ߞ filtrado y el resto en los túbulos distales y los conductos colectores.
Secreción activa primaria de H+ por las células intercaladas de la porción
final de los túbulos distales y los túbulos colectores
A partir de la porción final de los túbulos distales y continuando por el resto del
sistema tubular, el epitelio tubular secreta iones hidrógeno mediante un transporte
activo primario. Tiene lugar en la membrana luminal de la célula tubular, donde
existe un transporte activo de iones hidrógeno que se produce gracias a proteínas
específicas, una ATPasa transportadora de hidrógeno y un transportador de
hidrógeno-potasio-ATPasa. La energía necesaria para bombear los iones
hidrógeno procede de la degradación del ATP en difosfato de adenosina. La
secreción activa primaria de H+ se debe a tipos especiales de células llamadas
células intercaladas de tipo A, situadas en la porción final de los túbulos distales y
en los túbulos colectores. La secreción de H+ por estas células se hace en dos
pasos:
1) el CO2 disuelto en la célula se combina con H2O para formar H2CO3, y 2) el
H2CO3 se disocia en HCO3ߞ que se reabsorben hacia la sangre y H+ que se
secretan hacia el túbulo gracias al mecanismo de los transportadores hidrógeno-
ATPasa e hidrógeno-potasio-ATPasa. Por cada H+ secretado se reabsorbe un
HCO3ߞ, proceso similar al de los túbulos proximales. La principal diferencia es que
el H+ se mueve a través de la membrana luminal mediante un bombeo activo de
H+ en lugar de hacerlo por un contratransporte, tal como sucede en las porciones
más proximales de la nefrona.
- CUESTIONARIO -
CAPÍTULO 31
REGULACIÓN ACIDOBÁSICA
1. Concentración normal media de hidrógeno es: 0.00004 mEq/L.
2. ¿Qué es un ácido y menciona un ejemplo? Las moléculas que contienen
átomos de hidrógeno que pueden liberar iones hidrógeno en una solución.
Un ejemplo sería el ácido clorhídrico.
3. ¿Qué es una basa y menciona un ejemplo? Es un ion o una molécula
que puede aceptar un H+. Un ejemplo es el ion bicarbonato.
4. ¿Cuál es una de las bases más importantes del organismo? La proteína
de la hemoglobina de los eritrocitos.
5. ¿Cuál es la diferencia entre un ácido fuerte y un ácido débil? Un ácido
fuerte es aquel que se disocia rápidamente y libera grandes cantidades de
H+ a la solución y un ácido débil es aquel que tiene menor tendencia a
disociar sus iones.
6. ¿Cuál es el pH normal arterial del organismo? 7.4.
7. ¿Cuándo se considera que una persona tiene acidosis y alcalosis? Se
considera que una persona tiene acidosis cuando el pH es inferior a 7.4 y
cuando es mayor a este valor se considera alcalosis.
8. ¿Cuál es el pH normal de la orina? Puede oscilar entre 4.5 y 8
dependiendo el estado acidobásico del líquido extracelular.
9. ¿Cuáles son los tres sistemas primarios que regulan la concentración
de H+ en los líquidos orgánicos? Los riñones, el centro respiratorio y los
sistemas de amortiguación acidobásicos químicos de los líquidos orgánicos.
10. ¿Cuáles son los dos componentes del sistema amortiguador del
bicarbonato? Un ácido débil como H2CO3 y una sal bicarbonato.
11. ¿Cuál es el sistema amortiguador del organismo más potente del
organismo? El sistema amortiguador del bicarbonato
12. ¿En qué interviene el sistema amortiguador del fosfato? En la
amortiguación del líquido de los túbulos renales y de los líquidos
intracelulares.
13. ¿Cuáles son los elementos principales del sistema amortiguador del
fosfato? H2PO4 y HPO4.
14. ¿Por qué razones el sistema amortiguador del fosfato es importante
en los líquidos tubulares de los riñones? 1)Porque el fosfato suele
concentrarse mucho en ese lugar por lo que incrementa la potencia de este
sistema y 2) el pH de líquido tubular suele ser considerablemente menor al
del líquido extracelular.
15. ¿Cuándo se produce una acidosis respiratoria? En las alteraciones de
la respiración de tipo enfisema grave hace que disminuya la capacidad de
los pulmones para eliminar el CO2 lo que provoca una acumulación de CO2
en el líquido extracelular y una tendencia a producirse HCO3.
16. ¿Cómo controlan el equilibrio acido-base los riñones? Excretando orina
ácida o alcalina.
17. ¿Cuál es el mecanismo global por el que los riñones excretan orina
acida o básica? En los túbulos renales se filtran grandes cantidades de
HCO3 y si basan a la orina se extraen bases de la sangre. Las células
epiteliales también secretan grandes cantidades de H+ lo que elimina ácido
de la sangre.
18. ¿De qué forma regulan la concentración de H+ los riñones? 1)
secreción de H+, 2) Reabsorción de los HCO3 filtrados y 3) producción de
los nuevos HCO3.
19. ¿Dónde se produce alrededor del 80-90% de la reabsorción de HCO3-?
En los túbulos proximales.