FOTOCELDAS
Las fotoceldas son pequeñ os dispositivos que producen una variació n eléctrica en
respuesta a un cambio en la intensidad de la luz. Las fotoceldas pueden clasificarse
como fotovoltaicas o fotoconductivas.
Una celda fotovoltaica es una fuente de energía cuyo voltaje de salida varía en
relació n con la intensidad de la luz en su superficie. Una celda fotoconductiva va es
un dispositivo pasivo, incapaz de producir energía. Su resistencia varía en relació n
con la intensidad de la luz en su superficie.
Industrialmente, las aplicaciones de las fotoceldas caen en dos categorías
generales:
1.-Detecció n de la presencia de un objeto opaco.
a) La detecció n puede hacerse en una base de todo o nada, en la que el circuito de
la folocelda tiene solo dos estados de salida que representan la presencia o la
ausencia de un objeto. Este es el tipo de detecció n usada para contar las parles que
viajan por una banda transportadora, o para evitar la operació n de un mecanismo
si las manos del operador no está n fuera de la luz de trabajo.
b).- La detecció n puede hacerse en una base continua, teniendo en el circuito de la
fotocelda una salida continuamente variable que representa la posició n variable
del objeto. Este es el tipo de detecció n usada para “observar’’ la orilla de una tira de
material en movimiento para evitar que se desvíe demasiado de su posició n
adecuada.
La ventaja principal de las fotoceldas sobre otros dispositivos de detecció n es que
no se requieren contacto físico con el objeto de detecció n.
2.- Detecció n del grado de translucides (capacidad de pasar luz) o el grado de
luminiscencia (capacidad de genera luz) de un liquido o un só lido. En estas
aplicaciones, proceso ha sido dispuesto de manera que la translucidez o
luminiscencia representen una variable de proceso importante. Algunos ejemplos
de variables que pueden ser medidas de esta manera son densidad, temperatura y
concentració n de algú n compuesto químico específico.
Celdas fotoconductivas
Como se mencionó antes, las celdas fotoconductivas cambian de resistencia como
respuesta a los cambios en la intensidad de la luz (el termino formal es
iluminació n). A medida que aumenta la iluminació n, la resistencia disminuye. Los
símbolos esquemá ticos usados con frecuencia para las celdas fotoconductivas se
muestran en la figura 10—20(a). En la figura 10—20(b) se muestra una grá fica de
resistencia contra iluminació n para una celda fotoconductiva típica. Note que
ambas escalas son logarítmicas, para cubrir los grandes rangos de resistencia e
iluminació n que son posibles.
La virtud principal de las celdas fotoconductivas modernas es su sensibilidad.
Como se ilustra en la figura 10—20(b), la resistencia de las celdas puede cambiar
de má s de 1 milló n de ohms a menos de 1000 ohms a medida que cambia la
intensidad de la luz de oscuridad (iluminació n de menos de 0.01 fc) a la brillantez
promedio de un cuarto (10 a 100 fc).
Las celdas fotoconductivas pueden usarse para muchos de los mismos propó sitos
que las celdas fotovoltaicas, excepto, por supuesto, que no pueden actuar como
fuentes de energía. Las celdas fotoconductivas son preferidas sobre las celdas
fotovoltaicas cuando se requiere una respuesta muy sensible a las condiciones
cambiantes de luz.
Cuando se requiere de una respuesta rá pida, las celdas fotovoltaicas son
preferibles a las celdas fotoconductivas. De la misma manera, si una fotocelda debe
conmutarse rá pidamente entre encendido y apagado, como se sugiere en la secció n
10-7- 1, se prefieren las celdas fotovoltaicas porque pueden conmutarse a mayores
frecuencias que las celdas fotoconductivas. Como regla general, las celdas
fotoconductivas no pueden conmutarse satisfactoriamente a frecuencias mayores
de 1 kHz, en tanto que las celdas fotovoltaicas pueden conmutarse con éxito a
frecuencias de hasta unos 100 kHz, y a veces má s.
Cortadores perió dicos fotorresistivos.
Una aplicació n interesante de las celdas fotoconductivas es en el cortado perió dico
de una señ al de voltaje de CD para su inserció n en un amplificador de ca. El
cortarlo perió dico de señ ales se usará en la Secció n 11-11-2, en conjunto con
servoamplificadores. La celda fotoconductiva es una buena alternativa al método
de interruptor mecá nico vibrador usado en ese amplificador.
El voltaje de manejo de onda cuadrada es aplicado a dos combinaciones de foco de
neó n y diodo rectificador. Cuando Vexitacion es positivo, el diodo rectificador A
está polarizado en directa, y el diodo rectificador B está polarizado en inversa. Por
tanto, el foco de neó n A se enciende y el foco de neó n B se apaga. Un foco de neó n
es capaz de encenderse y apagarse con rapidez al aplicarle y retirarle un voltaje.
Un foco incandescente normal no puede encenderse y apagarse con rapidez, pues
depende del calentamiento de su filamento para emitir luz.
Al volverse negativo Vexitacion., el diodo rectificador B se polariza en directa y el
diodo rectificador A se polariza en inversa. Por tanto, el foco de neó n B se enciende
y el loco de neó n A se apaga. El resistor R se introduce para limitar la corriente a
través de los focos de neó n.
Las celdas fotoconductivas PCA y PCB está n expuestas a los focos de neó n A y B,
respectivamente, en gabinetes sellados a la luz. En tales gabinetes, la luz externa no
puede entrar para afectar las fotoceldas. Las fotoceldas son escogidas
especialmente para tener un gran cambio de resistencia entre condiciones de luz, y
oscuridad. En este caso, supongamos que la resistencia cambia de unos 10 Mohms
a menos de 1 kohm. La relació n de resistencias es por tanto de unos 10,000 a 1 (10
Mohm/1kohm = 10,000). Se dice que las celdas tienen una relació n de luz a
oscuridad de 10,000.
La celda fotoconductiva A es colocada en serie con la Terminal de entrada del
amplificador, y la celda fotoconductiva B es colocada en paralelo con el
amplificador, como se muestra en la figura 10—21(b). Por tanto, cuando el foco de
neó n A es encendido, el amplificador ve una resistencia baja en serie con su
entrada y una resistencia muy alta en paralelo. Estas resistencias baja
y alta pueden considerarse como interruptores cerrados y abiertos, como se
muestra en la figura. Entonces, en el instante mostrado, el voltaje de CD de entrada
pasa a través del capacitor de acoplamiento casi sin atenuació n (si la impedancia
del amplificador es mucho mayor de 1 kohm).
Cuando Vexitacion se vuelve negativo, el foco de neó n B se enciende y la situació n
en el amplificador es como se muestra. El amplificador ve un interruptor abierto en
serie y un interruptor cerrado en paralelo. La señ al de CD de entrada no puede
pasar a través del capacitor de acoplamiento en este momento. El voltaje de CD de
entrada, por tanto, está siendo cortado como se muestra en la secció n 11-11-2.
Este método de cortado perió dico tiene la ventaja de la confiabilidad electró nica
(no hay partes mó viles), y podría ser menos costoso que un interruptor mecá nico
vibrador.
Fotoceldas para el balanceo automá tico de puentes. En la figura 10—22 se muestra
otro uso comú n de las celdas fotoconductivas. El circuito puente balancea el
potenció metro de medició n contra el potenció metro de posició n de la vá lvula para
conseguir control proporcional. El arreglo de galvanó metro y fotocelda presentado
en esta figura es un método barato y confiable de conseguir el balance automá tico
del puente. A continuació n se indica su funcionamiento.
El galvanó metro es un medidor centrado en cero. Esto es, si no hay flujo de
corriente a través de él, la aguja regresa al centro de la escala. Si hay un flujo de
comente de izquierda a derecha, la aguja se mueve a la derecha del centro. Si hay
un flujo de corriente de derecha a izquierda, la aguja se mueve a la izquierda del
centro. Conectada a la aguja está una aleta ligera que es opaca. Dos celdas
fotoconductivas está n montadas a una ligera distancia de la aleta por un lado, y dos
fuentes de luz está n montadas a una ligera distancia de la aleta del otro lado. Haga
referencia. Si la aguja del galvanó metro está centrada, la aleta cubre ambas
fotoceldas, elevando la resistencia de ambas. Si la aguja se aleja del centro, la
fotocelda 1 o la fotocelda 2 se descubrirá , dependiendo de la direcció n del
movimiento de la aguja. Al descubrir una fotocelda, su resistencia cae
drá sticamente debido a la luz que incide en su superficie. La resistencia reducida
enciende uno de los interruptores transistor, actuando uno de los relevadores. Los
contactos del relevador entonces operan el motor de la vá lvula, ya sea para abrirla
o cerrarla, moviendo el potenció metro de posició n de la vá lvula hasta que el
puente vuelve a balancearse. Cuando el puente es balanceado de nuevo, la
corriente del galvanó metro cae a cero, y la aguja regresa al centro de la escala.
Ambas fotoceldas nuevamente se oscurecen, apagando cualquiera de los
transistores que estuviera encendido. El relevador que ha sido actuado se
desactiva, y la vá lvula se congela en esa posició n en particular.
Aislador/acoplador óptico de foco incandescente y celda fotoconductiva.
El aislador ó ptico tiene un foco incandescente conectado en serie con un resistor
de protecció n. Esta combinació n en serie está conectada a través de un dispositivo
piloto a una señ al de 115 V. Sí el dispositivo piloto está abierto, no habrá aplicació n
de potencia al foco incandescente, por lo que se extinguirá . La celda
fotoconductiva, aislada de la luz exterior, se irá a una resistencia muy alta,
permitiendo la elevació n de la señ al de la base del transistor. El interruptor
transistorizado se enciende, bajando a Vsalida al voltaje de la tierra, es decir un 0
ló gico.
Si se cierra el dispositivo piloto, se aplica potencia al foco, haciendo que brille. La
resistencia de la celda fotoconductiva disminuye, llevando el voltaje de la base por
debajo de 0.6 V. El transistor se apaga y permite que el colector se eleve a + Vcc, un
1 ló gico. Por tanto, si hay una señ al de entrada de 115 V. el circuito presentara un
HI ló gico. Si no hay una señ al de 115 V presente. El circuito presentará un LO
ló gico.
EI método de acoplamiento ó ptico es superior en muchas aplicaciones, pues
elimina algunas de las características menos deseables de los relevadores y los
transformadores. Los relevadores y los transformadores tienen ciertas imitaciones
como acopladores y aisladores, principalmente:
1. Son bastante caros.
2. Son má s voluminosos y pesados que los dispositivos ó pticos.
3. Crean campos magnéticos y señ ales transitorias de conmutació n que pueden ser
la fuente de ruidos eléctricos problemá ticos.
4. Los contactos de los relevadores pueden provocar chispas, que son muy
indeseables en ciertas situaciones industriales.
EI acoplador ló gico funciona bien tanto con señ ales de alto voltaje de ca como de
CD. Por esta razó n, a los convertidores de señ al que usan acoplamiento ó ptico se
les llama a veces convertidores universales de señ al.