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Tipografía y Lettering: Lenguaje Visual

La tipografía es un lenguaje omnipresente en la vida cotidiana que transmite mensajes más allá de lo textual a través de sus cualidades formales. Al igual que la voz humana varía el tono según la intención, la tipografía puede comunicar sentimientos diferentes mediante el estilo de letra. Aunque las fuentes digitales son versátiles, a veces se necesita encargar una letra personalizada a un especialista en lettering que dibuje letras a mano para satisfacer necesidades específicas no cubiertas por la tipografía estándar.

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Tipografía y Lettering: Lenguaje Visual

La tipografía es un lenguaje omnipresente en la vida cotidiana que transmite mensajes más allá de lo textual a través de sus cualidades formales. Al igual que la voz humana varía el tono según la intención, la tipografía puede comunicar sentimientos diferentes mediante el estilo de letra. Aunque las fuentes digitales son versátiles, a veces se necesita encargar una letra personalizada a un especialista en lettering que dibuje letras a mano para satisfacer necesidades específicas no cubiertas por la tipografía estándar.

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La tipografía es un lenguaje que siempre nos ha rodeado.

Desde los números del despertador que


nos suena por las mañanas hasta el logotipo de la pasta de dientes que usamos antes de
ir a dormir, nos pasamos todo el día recibiendo centenares de mensajes tipográficos.

Estas unidades de comunicación, más allá del mensaje textual que nos están haciendo llegar,
tienen unas cualidades formales que nos proporcionan información a otros niveles. Hagamos un
símil fácil de entender. Cuando hablamos, tenemos un timbre de voz particular y, además, aplicamos
cierta inflexión sobre las palabras que pronunciamos para dotarlas del carácter apropiado. Por
ejemplo, no empleamos el mismo tono para
dedicarle a alguien unas palabras cariñosas que
para enviarle a hacer puñetas. En cada caso
usaremos un acento, un volumen y una
velocidad diferente, para acompañar la
intención del mensaje que estamos emitiendo.
A la hora de componer un mensaje con
tipografía, ocurre lo mismo: seguro que
podemos imaginar la letra delicada con la que
escribiríamos un susurro cariñoso o la
tipografía gruesa y pesada con la que
componer el más ofensivo de los insultos.

Por tanto, la idea de escoger un estilo de


letra apropiado para que el mensaje sea lo más
efectivo posible parece evidente. En
comunicación visual (diseño gráfico y
publicidad, principalmente) el lenguaje tipográfico se usa de una manera retórica y en ocasiones
hasta poética. Alguien que se dedique al diseño de manera profesional conoce el medio y tiene las
herramientas necesarias para que quien reciba el mensaje tenga unas sensaciones determinadas al
leerlo, y el abanico de tipografías disponibles para ello es infinito. Diariamente las fundiciones
publican nuevas tipografías, que se añaden a sus amplios catálogos.

En ocasiones pasa que, por las limitaciones técnicas de la tipografía (hablaremos de ello
enseguida), quizá no encontremos ningún tipo específico que se ajuste a nuestras necesidades, ya
sea porque tenemos en mente un estilo de letra muy concreto que no somos capaces de
encontrar, o bien porque necesitamos que tenga unas cualidades más cálidas y dinámicas de las que
la tipografía digital nos ofrece. Y de la misma forma que, si no encontramos un traje que nos quede
bien, acudimos a un sastre para encargar uno a medida, en este caso toca encargar el texto, sea un
logotipo, un titular o lo que necesitemos, a un especialista en lettering.

Lettering, caligrafía, sign painting, hand drawn type,


rotulación, rotulismo, letrismo, fuentes, tipografías script,
brush lettering… últimamente vemos muchas veces estos
términos, algunos muy 2.0, usados indiscriminadamente
para hablar de una disciplina que consiste en, resumiendo
mucho, dibujar (o escribir) letras. Creo que, para empezar
a hablar de ello, deberíamos tener más o menos claro qué
quiere decir cada término.

CALIGRAFÍA, LETTERING Y
TIPOGRAFÍA
La forma de la letra se puede abordar desde varios
puntos de vista, en función de la técnica y el proceso que
apliquemos y la intención que tengamos. Aunque como veremos más tarde todo esto se puede
complicar y subdividir todo lo que queramos, comúnmente podemos hablar de las siguientes
disciplinas: caligrafía, lettering y tipografía.

La caligrafía consiste en construir signos alfabéticos usando una herramienta de escritura y


realizando cada parte de la letra con un solo trazo. Generalmente los calígrafos partimos de modelos
de letra establecidos, aunque muchas veces nos los llevamos a nuestro terreno,
reinterpretándolos para crear nuevos estilos más personales. La relación entre el cerebro, la mano,
la herramienta y el papel es muy directa, y da como resultado una mancha caligráfica única y
espontánea. Simplificando mucho, asociamos la caligrafía al acto de escribir.

Cuando hablamos de lettering (o rotulación si no queremos usar un anglicismo), a pesar de que


generalmente también se trabaja de manera manual, el punto de vista es diferente. Trabajaremos la
letra según su contorno y usando una herramienta de dibujo (que puede
ir desde un lápiz a un ordenador), con tantos trazos como necesitemos para conseguir la forma que
tenemos en mente. El enfoque es diferente: si bien la caligrafía se basa en una técnica manual,
podemos decir que el lettering es un proceso más mental. Se trata de tomar decisiones que
aplicaremos a unas formas de letras sobre las que tenemos un control total, tanto en su forma como
en el acabado. Podemos pensar en que estamos dibujando letras, y no escribiéndolas.

A pesar de sus diferencias, un trabajo caligráfico y uno de lettering tienen en común varios
factores; principalmente se llevan a cabo para un cometido concreto y como un conjunto indivisible.
Es decir, si yo escribo una frase en caligrafía para una campaña publicitaria, nadie usará esas
palabras o letras por separado en otro contexto.

En cambio, la tipografía tiene una intención que va más en ese sentido. Una tipografía es un sistema
de símbolos alfabéticos realizada por un diseñador de tipos que otra persona puede usar en un
proyecto gráfico bajo su propio criterio. Aunque actualmente las fuentes digitales son el estándar en
tipografía, históricamente tenemos otros formatos como la tipografía de plomo o madera, que
actualmente se están recuperando, o sistemas más oscuros como la fotocomposición, la monotipia o
la fantástica linotipia. Todos tienen en común que las formas ya están diseñadas cuando llegan a
manos del usuario final.

(https://blog.larousse.es/wp-content/uploads/2018/06/imagen-para-entrada-del-blog.jpg) 
La tipografía es un lenguaje que sie
(https://blog.larousse.es/wp-content/uploads/2018/06/imagen-para-entrada-blog-2-e1528797939263.jpg)leerlo, y el abanico de t
Es decir, si yo escribo una frase en caligrafía para una campaña publicitaria, nadie usará esas 
palabras o letras por separa

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