IMPERO MONGOL
La historia de los mongoles oscila entre esos períodos de concentración y otros de
dispersión tribal. Los hsiung-nu o hunos fueron los primeros habitantes de los valles
del Selenga, que unen Siberia al corazón de Asia. Se calcula que llegaron a la región por
lo menos cuatro siglos a.C.
Los hunos crearon un gran imperio tribal en Mongolia cuando China estaba siendo
unificada como Estado imperial bajo las dinastías Ch’in y Han (221 a.C.- 220 d.C.). El
imperio de los hunos guerreó durante siglos con China y, tal vez por sus luchas
internas, se desintegró en el siglo IV.
Organización social del Imperio Mongol
Como los mongoles eran pueblos nómadas, su principal fuente económica era el
comercio, el pastoreo y la caza. Además, la vida de los mongoles era la guerra y cada
uno de ellos recibía entrenamiento para la batalla, a fin de llegar a ser guerreros
fuertes y capacitados, sobre todo como jinetes y arqueros, que era la especialidad de
los mongoles. Estos se agrupaban en tribus, donde un khan dominada o lideraba, con
total autoridad y quien recibía todo el respeto y lealtad.}
Economía del Imperio Mongol
La actividad económica principal de los mongoles era la caza, a través de la cual
conseguían el alimento y también abrigo para los climas más gélidos. Como su objetivo
era la guerra, estos trabajaban elaborando armas y flechas para las batallas. Por otro
lado, se valieron de la ganadería para alimentarse, pero principalmente para
transportarse y comerciar. Este mismo comercio les daba acceso a productos agrícolas
como cereales y trigo, además de té, tejidos y metales. Los mongoles siempre dieron
importancia al comercio, de hecho mantuvieron abierta la comunicación con pueblos y
civilizaciones vecinas incluso después de su expansión.
Imperio azteca
El Estado Azteca era de carácter teocrático ya que el emperador era considerado de
origen divino, y los sacerdotes tenían a su cargo numerosas funciones de gobierno.
El Estado azteca tuvo una importante fuerza militar con la que logró una gran
expansión territorial. La máxima extensión de los dominios aztecas se produjo en los
tiempos del emperador Moctezuma II. Los aztecaspracticaban la guerra de conquista,
ya que de esta forma conseguían nuevos territorios y poblaciones que les rendían
tributo.
Para la administración del imperio, los aztecas implementaron un rígido sistema
basado en el poder personal de la nobleza. A la cabeza de la estructura de mando
estaba el soberano o huey tlatoani con amplios poderes militares, civiles y religiosos. El
huey tlatoani presidía el consejo supremo o tlatocán, donde participaban los jefes o
tlatoani de las ciudades más importantes, las máximas autoridades militares y los
delegados de algunos calpullis.
El consejo supremo tomaba las decisiones políticas, militares y administrativas y
designaba al nuevo huey tlatoani cuando se producía la muerte del soberano.
La civilización azteca se basó desde el punto de vista económico, en la agricultura y el
comercio. Uno de los sistemas de explotación agrícola más interesante fue la
construcción de huertos flotantes, las “chinampas”, hechas con cañas, ramas, barro y
limo. Además, conocían las técnicas del barbecho y la irrigación mediante diques y
acequias y utilizaban abonos vegetales y animales.
IMPERIO DEL TAHUANTINSUYO
A raíz de las descripciones de los cronistas del siglo XVI, se pensó que los logros
económicos de los incas fueron resultado de una distribución equitativa de los
recursos y una abundante producción agraria y ganadera. Se habría logrado así la
erradicación de la pobreza y la hambruna. Sin embargo, hoy sabemos que la economía
inca solo puede ser entendida en el marco de las relaciones de parentesco, que
vinculaban a los miembros de una familia extensa a través de obligaciones ritualmente
establecidas. La economía inca estuvo basada en un sistema de múltiples
reciprocidades. Este permitió un intercambio sustentado en las prestaciones de trabajo
que se organizaba mediante relaciones de parentesco. En el Tahuantinsuyo no
existieron la moneda, el mercado, el comercio ni el tributo, como los conocemos
actualmente. Así, la riqueza y la pobreza dependían de la mano de obra al alcance de
una comunidad y no de la cantidad de bienes que acumulaba un individuo. En termino
andinos, una persona pobre o huaccha – que en lengua quechua significa ”huérfano” –
era aquella que no tenía parientes.