El capitalismo monopólico en los Estados Unidos
La tendencia a la formación de monopolios y oligopolios (proceso por el cual las grandes
empresas absorbieron a otras y eliminaron a las más débiles de la competencia) se dio en
forma más completa en la economía norteamericana.
En Estados Unidos se desarrollaron los «big business», los grandes negocios o la empresa
en gran escala. Sus protagonistas fueron los magnates Rockefeller, Morgan,
Mellon y Du Pont.
El proceso de concentración se inició en los ferrocarriles –múltiples compañías sumergidas
en una ruinosa competencia–, donde las guerras de tarifas llevaron a los propietarios a
convenir acuerdos o pools para limitar la competencia y compartir ganancias, como
consecuencia de lo cual se conformaron luego grandes monopolios ferroviarios. Las
adquisiciones y fusiones fueron obra de los llamados «magnates ladrones» (como Jay
Gould y Cornelius Vanderbilt), aventureros que quebraban empresas, utilizaban sobornos y
todo tipo de estrategias deshonestas para adquirir los ramales.
Puede considerarse a la Standard Oil –fundada por John D. Rockefeller en 1882– como un
monopolio casi total (controlaba el 84% de la producción nacional del petróleo).
Rockefeller unificó la industria petrolera y abarcó todo el proceso: la extracción de los
pozos petroleros, la fusión de refinerías (donde se procesa el petróleo crudo), el control del
transporte (que les permitía obtener rebajas en las tarifas ferroviarias y oleoductos), la
fabricación de barriles, la comercialización y la autonomía financiera de su industria a
través de la fundación del Chase Manhattan Bank.
Su empresa tuvo origen en el Estado de Ohio, en el centro de los Estados Unidos, pero la
legislación estatal prohibía las fusiones con empresas de otros estados. Como respuesta a
esta restricción, Rockefeller desarrolló un trust, creó una empresa que administraba sus
múltiples negocios en todo el país, ya que la Standard Oil no podía ser dueña de empresas
fuera del Estado. En 1911, la Corte Suprema impuso la disolución del trust (la Ley
Sherman prohibía las prácticas monopólicas que amenazaban el libre comercio) y
Rockefeller se vio obligado formalmente a dividir sus negocios en múltiples compañías (la
más importante sería la Standard, de Nueva Jersey).