Evolución y tipos de microscopios
Evolución y tipos de microscopios
MICROSCOPIA ELECTRONICA
Y
TIPOS DE MICROSCOPIOS.
Profesora:
Nancy Viera Integrantes:
Ballestero Darwin
C.I 27.945.366
Izaga Rosa
C.I 23.706.027
Mendoza Richar
C.I 17.845.407
Nadal Maira
C.I 25.261.347
Microscopía electronica.
La microscopia electrónica es una técnica que utiliza un haz de electrones acelerados para
iluminar y para producir imágenes de especímenes. Usando microscopia electrónica, niveles y la
resolución mucho mayores del aumento se pueden lograr con un microscopio liviano porque la
longitud de onda de electrones es tanto más corta que la de fotones.
Todos los microscopios electrónicos cuentan con varios elementos básicos. Disponen de un
cañón de electrones que emite los electrones que chocan contra el espécimen, creando una
imagen aumentada. Se utilizan lentes magnéticas para crear campos que dirigen y enfocan el haz
de electrones, ya que las lentes convencionales utilizadas en los microscopios ópticos no
funcionan con los electrones. El sistema de vacío es una parte relevante del microscopio
electrónico.
Los electrones pueden ser desviados por las moléculas del aire, de forma que tiene que hacerse
un vacío casi total en el interior de un microscopio de estas características. Por último, todos los
microscopios electrónicos cuentan con un sistema que registra o muestra la imagen que producen
los electrones.
La luz.
La luz (del latín lux, lucis) es la parte de la radiación electromagnética que puede ser
percibida por el ojo humano.[1] En física, el término luz es considerado como parte del campo de
las radiaciones conocido como espectro electromagnético, mientras que la expresión luz visible
señala específicamente la radiación en el espectro visible. La luz, como todas las radiaciones
electromagnéticas, está formada por partículas elementales desprovistas de masa denominadas
fotones,[2]cuyas propiedades de acuerdo con la dualidad onda-partícula explican las
características de su comportamiento físico. Se trata de una onda esférica.
A principios del siglo XVIII era creencia generalizada que la luz estaba compuesta de
pequeñas partículas. Fenómenos como la reflexión, la refracción y las sombras de los cuerpos, se
podían esperar de torrentes de partículas. Isaac Newton demostró que la refracción estaba
provocada por el cambio de velocidad de la luz al cambiar de medio y trató de explicarlo diciendo
que las partículas aumentaban su velocidad al aumentar la densidad del medio. La comunidad
científica, consciente del prestigio de Newton, aceptó su teoría corpuscular.
Propiedades de la luz.
Propagación: Una de las propiedades de la luz más evidentes a simple vista es que se
propaga en línea recta. Lo podemos ver, por ejemplo, en la propagación de un rayo de luz
a través de ambientes polvorientos o de atmósferas saturadas. La óptica geométrica parte
de esta premisa para predecir la posición de la luz, en un determinado momento, a lo
largo de su transmisión.
Sin embargo, la luz no siempre se propaga en línea recta. Cuando la luz atraviesa un obstáculo
puntiagudo o una abertura estrecha, el rayo se curva ligeramente. Este fenómeno, denominado
difracción, es el responsable de que al mirar a través de un agujero muy pequeño todo se vea
distorsionado o de que los telescopios y microscopios tengan un número de aumentos máximo
limitado.
La luz también se refleja por medio del fenómeno denominado reflexión interna total, que se
produce cuando un rayo de luz, intenta salir de un medio en que su velocidad es más lenta a otro
más rápido, con un determinado ángulo. Se produce una refracción de tal modo que no es capaz
de atravesar la superficie entre ambos medios reflejándose completamente. Esta reflexión es la
responsable de los destellos en un diamante tallado.
En el vacío, la velocidad es la misma para todas las longitudes de onda del espectro visible,
pero cuando atraviesa sustancias materiales la velocidad se reduce y varía para cada una de las
distintas longitudes de onda del espectro, este efecto se denomina dispersión. Gracias a este
fenómeno podemos ver los colores del arcoíris. El color azul del cielo se debe a la luz del sol
dispersada por la atmósfera. El color blanco de las nubes o el de la leche también se debe a la
dispersión de la luz por las gotitas de agua o por las partículas de grasa en suspensión que
contienen respectivamente.
Refracción: La refracción es la variación brusca de dirección que sufre la luz al cambiar
de medio. Este fenómeno se debe al hecho de que la luz se propaga a diferentes
velocidades según el medio por el que viaja. El cambio de dirección es mayor cuanto
mayor es el cambio de velocidad, ya que la luz recorre mayor distancia en su
desplazamiento por el medio en que va más rápido. La ley de Snell relaciona el cambio
de ángulo con el cambio de velocidad por medio de los índices de refracción de los
medios.
Como la refracción depende de la energía de la luz, cuando se hace pasar luz blanca o
policromática a través de un medio con caras no paralelas, como un prisma, se produce la
separación de la luz en sus diferentes componentes (colores) según su energía, en un fenómeno
denominado dispersión refractiva. Si el medio tiene las caras paralelas, la luz se vuelve a
recomponer al salir de él.
Ejemplo de la refracción. La pajita parece partida, por la refracción de la luz al paso desde el líquido al aire.
Descomposición:
Tipos de lentes.
Lentes convergentes.
Observa que la lente (2) tiene menor distancia focal que la (1).
Decimos, entonces, que la lente (2) tiene mayor potencia que la (1).
La potencia de una lente es la inversa de su distancia focal y se
mide en dioptrías si la distancia focal la medimos en metros.
Si las lentes son más gruesas por los bordes que por el centro, hacen diverger (separan) los
rayos de luz que pasan por ellas, por lo que se conocen como lentes divergentes.
Lentes divergentes.
Existen tres tipos de lentes divergentes:
Microscopio compuesto fabricado hacia 1751 por Magny. Proviene del laboratorio del duque
de Chaulnes y pertenece al Museo de Artes y Oficios, París.
El microscopio fue inventado por Zacharias Janssen en 1590. En 1665 aparece en la obra de
William Harvey sobre la circulación sanguínea al mirar al microscopio los capilares sanguíneos, y
Robert Hooke publicó su obra Micrographia.
En 1665 Robert Hooke observó con un lente un delgado corte de corcho y notó que el material
era poroso; contenía cavidades poco profundas a modo de celditas a las que llamó células. Se
trataba de la primera observación de células muertas. Unos años más tarde, Marcello Malpighi,
anatomista y biólogo italiano, observó células vivas. Fue el primero en estudiar tejidos vivos al
microscopio.
A mediados del siglo XVII el neerlandés Anton van Leeuwenhoek, utilizando microscopios
simples de fabricación propia, describió por primera vez protozoos, bacterias, espermatozoides y
glóbulos rojos. El microscopista Leeuwenhoek, sin ninguna preparación científica, puede
considerarse el fundador de la bacteriología. Tallaba él mismo sus lupas, sobre pequeñas esferas
de cristal, cuyos diámetros no alcanzaban el milímetro (su campo de visión era muy limitado, de
décimas de milímetro). Con estas pequeñas distancias focales alcanzaba los 275 aumentos.
Observó los glóbulos de la sangre, las bacterias y los protozoos; examinó por primera vez los
glóbulos rojos y descubrió que el semen contiene espermatozoides. Durante su vida no reveló sus
métodos secretos, y a su muerte, en 1723, 26 de sus aparatos fueron cedidos a la Royal Society de
Londres.
Durante el siglo XVIII el microscopio tuvo diversos adelantos mecánicos que aumentaron su
estabilidad y su facilidad de uso, aunque no se desarrollaron por el momento mejoras ópticas. Las
mejoras más importantes de la óptica surgieron en 1877, cuando Ernst Abbe publicó su teoría del
microscopio y, por encargo de Carl Zeiss, mejoró la microscopía de inmersión sustituyendo el
agua por aceite de cedro, lo que permite obtener aumentos de 2000. A principios de los años 1930
se había alcanzado el límite teórico para los microscopios ópticos, no consiguiendo estos
aumentos superiores a 500X o 1000X. Sin embargo, existía un deseo científico de observar los
detalles de las estructuras celulares (núcleo, mitocondria, etc.).
Microscopio compuesto fabricado hacia 1751 por Magny. Proviene del laboratorio del duque de Chaulnes y
pertenece al Museo de Artes y Oficios, París.
Tipos de microscopios.
Existen distintos tipos de microscopios y también muchos criterios para clasificarlos. En este
artículo te presentamos una clasificación básica para identificar los tipos de microscopía más
relevantes que existen.
A un nivel básico podemos diferenciar los microscopios según el medio utilizado para
iluminar la muestra. El sistema más habitual es iluminar la muestra con luz visible, dando lugar al
microscopio óptico. Sin embargo, existen alternativas.
1) Microscopio óptico.
En el microscopio óptico la muestra es iluminada mediante luz visible. Esto significa que
existe un foco de luz apuntando hacia la muestra. Esa misma luz es conducida a través del
objetivo y del ocular hasta llegar a formar la imagen en el ojo del observador. Este es el tipo de
microscopio más habitual pero su resolución está limitada por la difracción de la luz. El aumento
máximo que se puede obtener con este tipo de microscopio alcanza alrededor de 1500x.
2) Microscopio electrónico.
La ventaja principal de este tipo de microscopio es que puede obtenerse un nivel de aumento
muy superior al del resto de microscopios. Sin embargo, es necesario preparar la muestra y
colocarla en una cámara de vacío de modo que no es posible observar muestras biológicas vivas.
Los dos tipos de microscopio electrónicos principales son el microscopio electrónico de barrido y
el microscopio electrónico de transmisión
Muestra observada en un
microscopio electrónico
Los microscopios de luz ultravioleta iluminan la muestra, como el nombre indica, con luz
ultravioleta. Este tipo de luz tiene una longitud de onda más corta que la luz visible utilizada en
los microscopios ópticos. La ventaja principal de utilizar esta técnica es que puede alcanzarse una
resolución mejor que con luz visible. Además, el contraste obtenido en la muestra es distinto que
en los microscopios ópticos. De este modo, con el microscopio de luz ultravioleta pueden
observar muestras que aparecen transparentes si son observadas con luz visible.
5) Microscopio de fluorescencia.
Los microscopios de fluorescencia son aquellos que utilizan las propiedades de fluorescencia
para generar una imagen de la muestra. Este microscopio permite observar sustancias que emiten
luz propia cuando son iluminadas con una longitud de onda determinada. Para ello la muestra es
habitualmente iluminada con una lámpara xenón o con una lámpara de vapor de mercurio. Estos
microscopios incorporan además filtros de luz para aislar la luz correspondiente a la muestra.
En el caso concreto del microcopio óptico puede hacerse una distinción según el número de
lentes de su sistema óptico.
1) Microscopio simple.
Este tipo de microscopio dispone de una única lente y es más habitualmente conocido como
lupa. Aún así, con un microscopio simple pueden conseguirse grandes aumentos. Hay que
destacar que durante el siglo XVII, Antonie van Leeuwenhoek utilizó este tipo de microscopios
para conseguir el mayor aumento alcanzado hasta el momento. A día de hoy, uno de los conceptos
basados en la misma idea es el Foldscope.
Microscopio monocular
2) Microscopio compuesto.
Este tipo de microscopio es aquél que dispone de por lo menos dos lentes. Este es el caso más
habitual en todos los microscopios modernos. Normalmente los microscopios disponen de
distintas lentes tanto en el objetivo como en el ocular para corregir las aberraciones ópticas y
alcanzar una imagen con buena calidad. La invención del microscopio está asociada con la
invención del microscopio compuesto. Este apareció en los Países Bajos a finales del siglo XVI.
Existen dos tipos básicos de microscopio óptico según el camino seguido por la luz hasta
llegar el objetivo: microscopios de luz transmitida y los microscopios de luz reflejada.
En este tipo de microscopio la luz atraviesa la muestra. Para esta clase de microscopios es
necesario preparar la muestra cortándola en láminas muy finas. La muestra se ilumina desde
debajo la platina. La preparación de la muestra hace que esta sea semitransparente y parte de la
luz pueda atravesarla y llegar al objetivo para ser observada posteriormente a través del ocular. En
general este es el sistema de iluminación más utilizado entre los microscopios ópticos.
En este caso la luz ilumina la muestra y parte de esta es reflejada y dirigida al objetivo. De este
modo es necesario iluminar la muestra desde la parte superior de la platina. Este tipo de
microscopía es utilizada para examinar materiales opacos como pueden ser estructuras metálicas,
materiales cerámicos, etc. Existen microscopios ópticos que permiten los dos tipos de iluminación
de modo que es posible observar tanto muestras semitransparentes como opacas. Los
microscopios estereoscópicos (permiten observar la muestra en tres dimensiones) son siempre de
luz reflejada.
Los microscopios también pueden ser clasificados según el número de oculares. En base a este
criterio puede distinguirse entre microscopios monoculares, binoculares o trinoculares.
1) Microscopio monocular.
Este tipo de microscopio dispone de un solo ocular a través del cual se puede observar la
muestra. Es el tipo más sencillo y es ideal para aficionados a la microscopía o para alguien que se
introduce en este campo. Su desventaja principal es que puede resultar un poco incómodo si tiene
que utilizarse durante largos periodos de tiempo. Por este motivo los microscopios monoculares
no son en general utilizados en ámbitos profesionales.
2) Microscopio binocular.
Los microscopios binoculares disponen, como indica su nombre, de dos oculares. Esto permite
observar la muestra simultáneamente con los dos ojos resultando en una mayor comodidad para el
usuario. Este es el tipo de microscopio más utilizado en los laboratorios de investigación. La
distancia entre los dos oculares puede regularse para adaptarse a las necesidades del usuario. No
hay que confundir el microscopio binocular con el microscopio estereoscópico. El microscopio
estereoscópico siempre es binocular. Sin embargo, no todo microscopio binocular es
estereoscópico.
3) Microscopio trinocular.
El microscopio trinocular está equipado con dos oculares para observar la muestra además de un
tercer ocular para conectar una cámara. En el caso de conectar una cámara digital esta puede
conectarse a un ordenador para ver la imágenes de la muestra en tiempo real. Con este
microscopio es posible observar la muestra y al mismo tiempo tomar fotografías o videos con la
cámara.
Existen también los microscopios invertidos. Esto microscopios tienen una configuración
totalmente opuesta a la del microscopio vertical. La muestra es iluminada desde la parte superior
y los elementos ópticos se encuentran debajo la platina. Con este tipo de microscopio es posible
observar muestras colocadas en el fondo de un recipiente. Esto es muy útil para mantenerlas
hidratadas y poder así observar muestras vivas y procesos biológicos que duran días.
Microscopios digitales.
Los microscopios digitales son aquellos que capturan una imagen digital de la muestra. Esto se
consigue conectando una cámara digital en lugar del ocular. Existen microscopios digitales con
distintas configuraciones. Habitualmente deben conectarse al ordenador para poder transmitir las
imágenes y a continuación visualizarlas. También es cierto que
existen microscopios digitales con una pantalla incorporada.
Estos permiten ver la muestra en la pantalla y almacenar
imágenes que pueden transmitirse a continuación a un
ordenador mediante conexión USB o tarjeta SD.
Microscopio estereoscópico.
1) Microscopio confocal.
Esta técnica de microscopía consiste en iluminar la muestra oblicuamente. De este modo los
rayos de luz que llegan al objetivo no provienen directamente del foco de luz sino que han sido
dispersados primero por la muestra. Esta técnica permite ver muestras que de otro modo no serían
visibles debido a su transparencia. También tiene la ventaja que no requiere teñir la muestra para
aumentar su contraste y poder observarla.
Muestra observada en un microscopio de campo oscuro.
La luz viaja a distintas velocidades dependiendo del medio de propagación. Esta propiedad es
utilizada en el microscopio de contraste de fases ya que la luz atraviesa la muestra con distintas
velocidades en distintas secciones. Este
efecto es amplificado para generar la imagen de
la muestra. Mediante esta técnica no hace falta
utilizar tintes y, por lo tanto, pueden
observarse células vivas. El microscopio de
contraste de fases fue inventado por Frits
Zernike en 1932 y recibió por ello el premio
Nobel de física en 1953.
Conocer los aspectos fundamentales del uso de un microscopio permitirá que el equipo esté
bien protegido y te proporcionará una herramienta de investigación valiosa.
Coloca tu ojo sobre el ocular del microscopio. Verás una luz brillante con objetos
borrosos en su interior.
Gira la perilla de ajuste gruesa, que es la más grande localizada a un lado del
microscopio. Mira a través del ocular mientras giras la perilla. Notarás que el objeto
comenzará a verse más claro a medida que la giras. Una vez que el objeto se vea claro y
enfocado, deja de moverla.
Gira la perilla de ajuste delgada, que es la más pequeña y está localizada a un costado.
Mira a través del ocular mientras giras la perilla. El objeto en el portaobjetos del
microscopio comenzará a verse muy claro y se podrán apreciar sus diminutos detalles.
Una vez que el objeto se vea claro deja de girar la perilla.
Cuándo se finaliza la observación de una muestra, hay que seguir unos pasos sencillos para
dejar el microscopio en las mejores condiciones de almacenamiento y en las mejores condiciones
para su próximo uso.
El microscopio se debe dejar con el objetivo de menor aumento en la posición de trabajo, con
la platina centrada para que no sobresalga y con la funda (normalmente de plástico) cubriéndolo.
Una de las precauciones más obvias en el uso y manejo de estos aparatos, pero a menudo
también de las más olvidadas, es no tocar nunca las lentes con los dedos. En caso de que las
lentes estén sucias, habrá que limpiarlas con papel de filtro o con papel de óptica para no rallar la
lente.
Igualmente, hay que limpiar la lente del objetivo de inmersión cada vez que se termine de usar.
Lo mejor es utilizar papel especial de óptica o, en su defecto, papel de filtro. El papel se pasa por
la lente con cuidado, con movimientos en un sólo sentido y sin frotar. Lo mejor es la limpieza
inmediata con papel sin utilizar ningún.
Ninguno de los tornillos del sistema
mecánico deben forzarse durante su uso. Cada uno tiene un tope que no se debe forzar.
También hay que tener precaución al girar el revólver para cambiar de objetivo. Tampoco hay
que cambiar de objetivo tirando
directamente de él, para eso está la rueda
del revólver. Por último, cabe
mencionar que la platina y el resto del
microscopio han de mantenerse limpios
y secos.
Partes de microscopio.
Dentro del sistema mecánico se incluyen todos los elementos estructurales que dan estabilidad
al microscopio y mantienen los elementos ópticos correctamente alineados.
Base o pie: Es la pieza que se encuentra en la parte inferior del microscopio y sobre la
cual se montan el resto de elementos. Acostumbra a ser la parte más pesante para
proporcionar suficiente equilibrio y estabilidad al microscopio. Es habitual que incluya
algunos topes de goma para evitar que el microscopio se deslice sobre la superficie donde
se encuentra.
Pinzas: Las pinzas tienen la función de mantener fija la preparación una vez esta se ha
colocado sobre la platina.
Revólver: El revólver es una pieza giratoria donde se montan los objetivos. Cada
objetivo tiene proporciona un aumento distinto, el revólver permite seleccionar el más
adecuado a cada aplicación. Habitualmente el revólver permite escoger entre tres o cuatro
objetivos distintos.
Tubo: El tubo es una pieza estructural unida al brazo del telescopio que conecta el ocular
con los objetivos. Es un elemento esencial para mantener una correcta alineación entre
los elementos ópticos.
Sistema óptico.
El sistema óptico incluye todos los elementos necesarios para generar y desviar la luz en las
direcciones necesarias y así acabar generando una imagen aumentada de la muestra.
Foco o fuente de luz: Este es un elemento esencial que genera un haz de luz dirigido
hacia la muestra. En algunos casos el haz de luz es primero dirigido hacia un espejo que a
su vez lo desvía hacia la muestra. La posición del foco en el microscopio depende de si se
trata de un microscopio de luz transmitida o de luz reflejada.
El sistema de iluminación está constituido por las partes del microscopio que producen o
captan, reflejan y regulan la intensidad de la luz que se utiliza para la observación microscópica.
Uno de los aspectos críticos a considerar en la microscopía óptica es la fuente de luz que se
emplea para iluminar el espécimen. Si la muestra es iluminada de manera inadecuada, la calidad
de la imagen que se obtiene se verá afectada, aun cuando se disponga de un excelente sistema
óptico. La iluminación óptima debe ser brillante, sin resplandores y en lo posible debe dispersarse
de manera uniforme en el campo de observación.
Si se emplea luz visible (fotones) es usual que al microscopio se le denomine fotónico. En sus
inicios, la microscopía se practicaba con iluminación por reflexión; se utilizaba un espejo que se
orientaba para recoger la luz solar o en su defecto, luz artificial (la luz de una vela, mechero a gas,
lámparas de aceite o petróleo) y la desviaba hacia la preparación. Este método se mantuvo
durante mucho tiempo, en parte debido al lento perfeccionamiento de las bombillas
incandescentes, que consisten en un globo de cristal en el que se ha hecho el vacío y dentro del
cual va colocado un hilo de metal (platino, carbón, tungsteno, entre otros) que al paso de una
corriente eléctrica se pone incandescente y sirve para alumbrar (50).
Con el uso de la bombilla eléctrica se suprime este espejo y los microscopios pueden utilizarse
en cualquier lugar. Sin embargo, algunos modelos de microscopios actuales, desde los más
sencillos y económicos hasta los más sofisticados, aún poseen un espejo que sirve para desviar la
luz producida por la bombilla, en el caso que ésta no se encuentre alineada con la platina.
El condensador: de luz está formado por un sistema de lentes cuya función es captar
los rayos luminosos y dirigirlos hacia la preparación que se va a enfocar.
El Diafragma: es una abertura que controla la cantidad de luz que debe pasar por el
condensador, que se regula por una palanca lateral.
Como regla general, el sistema de iluminación está colocado debajo de la platina y la finalidad
es de iluminar mediante luz transmitida. En la mayoría de los casos el estudio de las
preparaciones histológicas se hace por transiluminación. En otros casos muy específicos se
emplea el método de luz reflejada, en el cual se ilumina la superficie del espécimen mediante epi-
iluminación (ver capítulo 3). La fuente de luz emite una radiación que es recogida por un
dispositivo denominado condensador, que a su vez forma un cono luminoso necesario para la
visualización con objetivos de mayor aumento.
Formación de imagen.
En esencia consta de un tubo en cuyos extremos están los dos sistemas ópticos: el más
próximo al objeto se denomina objetivo, y
el cercano al ojo del observador, ocular.
Con relación al objeto que se examina, la imagen que forma el microscopio compuesto es
virtual, invertida y muy amplificada.
Si tomas una lente convergente y la mueves acercándola y alejándola de un folio blanco que
sostienes con la otra mano, comprobarás que para una cierta distancia se forma una imagen
invertida y más pequeña de los objetos que se encuentran alejados de la lente. Cuando es posible
proyectar la imagen formada decimos que se trata de una imagen real, y si no la podemos
proyectar la denominamos imagen virtual.
Las lentes convergentes,
para objetos alejados,
forman imágenes reales,
invertidas y de menor tamaño
que los objetos.
En cambio, si miras un
objeto cercano a través de la
lente, observarás
que se forma una imagen derecha y de mayor tamaño que el objeto.
Intenta hacer lo mismo con una lente divergente y observarás que no es posible obtener una
imagen proyectada sobre el papel y que al mirar a su través se ve una imagen derecha y de menor
tamaño que los objetos.
Las imágenes producidas por las lentes divergentes son virtuales, derechas y menores que los objetos.
Caracteristicas e istrucciones para el uso adecuado del microscopio.
Enchunfar/encender el microscopio.
Colocar el preparado sobre la platina con el cubre-objetos hacia arriba y sujetándola con
las pinzas/guías.
Recorra todo el preparado y haga sus observaciones. Elija el sitio donde debe seguir
observando a mayor aumento.
Cambie el objetivo de mediano aumento (20x) y para lograr el enfoque siga moviendo
lentamente el tornillo macrométrico. Al cambiar el objetivo, la imagen debe estar
ligeramente enfocada gracias a que la mayoria de los microscopios son parafocales, es
decir, una vez logrado el primer enfoque, al pasar el objetivo de aumento inmediato
superior la imagen queda en un foco aproximado y solo se debe realizar un ajuste.
Retire la muestra.
Recomendaciones: NUNCA dañar, rayar, dejar caer las lentes u otros componentes ópticos.
NUNCA forzar los controles de foco. NUNCA tocar las superficies ópticas. Durante la clase se
discutirá cuál es el procedimiento para limpiar las lentes objetivos correctamente.