PUERTO ORDAZ
U. E. C. “JESUS OBRERO”
4° GRADO SECCIÓN “B”
ASIGNATURA BIBLIOTECA
EL VALOR DE LA
LEALTAD
PROFESORA:
ALUMNO:
Chuiquinquira Díaz Santiago
Bravo
03 DE ABRIL DE 2020
INTRODUCCIÓN
La lealtad es un valor y virtud personal que consiste en ser fiel y nunca dar la
espalda a quienes creen en nosotros y en lo que creemos, es decir; es el
cumplimiento de honor y gratitud hacia los demás. Ser una persona leal es sin
duda una de las cualidades más respetables de un ser humano, en especial
cuando se trata de una amistad, ya que la lealtad ayuda a mantener un lazo fuerte
y lograr la confianza de los demás hacía nosotros mismos. Las personas leales
cumplen sus promesas, aunque las circunstancias y los intereses cambien, dan el
máximo valor a la confianza que los demás depositan en ellas: actúan de la forma
que esperan a pesar de que les resulte difícil, y cuando se comprometen a algo
con otra persona, están dispuestas a darlo todo para conseguir lo que se prometió.
DESARROLLO
El hada y la sombra
Hace mucho tiempo existía un lugar misterioso custodiado por el hada del
lago. Justa y generosa, todos sus vasallos estaban dispuestos a servirle. Y
cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se
unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a
través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la piedra de cristal la única
salvación para todos.
El hada advirtió de los peligros y dificultades del viaje, pero ninguno se
asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta y aquel mismo
día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún
más terrible y duro que lo que había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias
terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el
hambre y la sed. Ante tantas adversidades, muchos se desanimaron y terminaron
por abandonar el viaje a medio camino, hasta que solo quedo uno llamado
sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o
divertido, pero continuo junto al hada hasta el final. Cuando esta le preguntaba
que por qué no abandonaba como los demás, sombra respondía siempre lo
mismo “os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y eso es lo que
hago”.
Gracias a su leal sombra pudo el hada por fin encontrar la piedra de cristal,
pero el monstruo guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela.
Entonces sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra
quedándose al servicio del guardián por el resto de sus días…
La poderosa magia de la piedra de cristal permitió al hada regresar al lago y
expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel
sombra. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el
compromiso, regalo a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al
llegar la noche, todas las sombras acuden al lago, donde consuelan y acompañan
a su triste hada.
Añadiendo otro fin a la historia
Al llegar el día las sombras abandonaban el lago, pues debían volver al
lugar al que pertenecían, con la salida del sol regresaba la tristeza del hada. Por
tantas noches oscuras la piedra escucho su llanto y sintió celos del sol ya que solo
él hacia aparecer a las sombras con su luz. La piedra decidió subir al cielo y se
convirtió en un enorme satélite al que llamaron luna y brillo intensamente para que
las sombras acompañaran al hada tanto de día como de noche.
RESUMEN
El valor de la lealtad
Un hada protegía de un lago y de todos los que Vivian en él, un día el lugar
se vio amenazado por la presencia de otras criaturas y el hada busco la forma de
defenderlo. Para lograrlo debía buscar una piedra mágica de cristal, pero no podía
ir sola. Pidió la ayuda de 50 vasallos leales los cuales no tuvieron miedo y
aceptaron acompañarla. Al partir enfrentaron muchas dificultades y muchos
monstruos por pantanos y desiertos. Tanto así que poco a poco todos fueron
abandonando al hada. Al final solo quedo uno que no era ni el más fuerte ni el más
listo pero si el más leal. Ella al verlo oe pregunto que por qué no se iba también y
el respondió que había hecho una promesa y no la rompería hasta llegar a su
destino.
Al llegar un monstruo cuidaba la piedra de cristal, así que para poder
tomarla el vasallo se sacrificó y tomo su lugar como sirviente del monstruo para la
eternidad. El hada volvió sola con la roca salvando el lago, así que todas las
noches lloraba por su amigo. Tanto fue la tristeza que con la roca le otorgo una
sombra a todos los seres del mundo y por las noches esas sombras acuden al
lago para consolarla.
CONCLUSIÓN
Ser leal es una virtud que no todos tienen, implica compromiso y valentía
para poder cumplir lo que se ha prometido. Se debe ser leal y honesto porque esto
fortalece los lazos de una relación como de una amistad.
La lealtad demanda sacrificio para poder lograr lo que se propone, haciendo
que se obedezcan las normas de fidelidad, honor, gratitud y respeto por alguna
cosa o por alguien bien sea hacia una persona, animal, gobierno, comunidad,
entre otros.