0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas1 página

Vanitas

Articulo de Wikipedia de "Vanitas".
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas1 página

Vanitas

Articulo de Wikipedia de "Vanitas".
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

No has accedido Discusión Contribuciones Crear una cuenta Acceder

Artículo Discusión Leer Editar Ver historial Buscar en Wikipedia

Vanitas
La vanitas es un género artístico que resalta la vacuidad de la vida y la relevancia de la muerte como fin de los placeres

Portada mundanos. Se considera un subgénero del bodegón o naturaleza muerta, por lo general de alto valor simbólico y
Portal de la comunidad alegórico. Es un término latino (vanĭtas) que significa vanidad (de vanus, «vacío»), entendida no como soberbia u orgullo
Actualidad sino en el sentido de futilidad, insignificancia, fragilidad de la vida, brevedad de la existencia.1
Cambios recientes
Este tipo de representaciones se encuentran prácticamente en toda la historia del arte: cráneos y esqueletos aparecen
Páginas nuevas
Página aleatoria
en los frescos pompeyanos y en la Edad Media eran frecuentes las llamadas danzas de la muerte. Sin embargo, su
Ayuda mayor auge se dio durante el Barroco, época en que pasó a considerarse un género independiente.1 En dicho período
Donaciones cabe establecer su inicio en los Países Bajos en torno a 1620, desde donde se extendió por Francia y Flandes y,
Notificar un error posteriormente, Alemania, Italia, España y otros países.2

En otros proyectos Su nombre y su concepción se relacionan con un pasaje del Eclesiastés (Ec 1, 2): Vanitas vanitatum et omnia vanitas
Wikimedia Commons («vanidad de vanidades, todo es vanidad»).3 El mensaje que pretende transmitir es la futilidad de los placeres
Vanitas (1636), de Antonio de Pereda, Museo de
mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un estoico punto de vista sobre la vida. Historia del Arte de Viena
Imprimir/exportar
Crear un libro Índice [ocultar]
Descargar como PDF 1 Definición
Versión para imprimir
2 Historia

Herramientas
2.1 Antecedentes
2.2 Barroco
Lo que enlaza aquí
Cambios en enlazadas
2.2.1 Países Bajos
Subir archivo 2.2.2 Flandes
Páginas especiales 2.2.3 Francia
Enlace permanente 2.2.4 Alemania
Información de la
página 2.2.5 Italia
Elemento de Wikidata 2.2.6 España
Citar esta página 2.3 Siglo XVIII
2.4 Siglo XIX
En otros idiomas
2.5 Siglo XX
Deutsch
2.6 Siglo XXI
English
Français 3 Véase también
⽇本語 4 Referencias
한국어 5 Bibliografía
Português 6 Enlaces externos
Русский
Tiếng Việt
中文 Definición [ editar ]
19 más
La vanitas se suele considerar un subgénero de la naturaleza muerta, aunque tiene también una estrecha relación con la alegoría.
Editar enlaces
Tiene fuertes connotaciones simbólicas y filosóficas, a menudo relacionadas con la religión cristiana, ya sea católica o protestante.
Este género pretendía transmitir tres mensajes fundamentales: un concepto de la vida como algo pasajero, transitorio, incluso
extremadadamente fugaz; la idea de que cualquier bien que pueda adquirir el ser humano, ya sea material o inmaterial, es vacuo,
irrelevante, carente de sentido; y una finalidad de redención, de preparar el alma para la salvación y la vida eterna.4

Se caracteriza principalmente por el carácter simbólico de los objetos representados, alusivos en general a la fragilidad y la brevedad
de la vida, al tiempo que pasa, a la inevitabilidad de la muerte. Por lo general, se contraponen diversos objetos relativos a los dones
de la naturaleza o de la actividad humana con otros alegóricos de la muerte y la vacuidad de la vida.2 Entre ellos destaca el cráneo o
el esqueleto humano, símbolo por excelencia de la muerte. Otros objetos aluden a cualidades humanas efímeras como el saber, la
Vanitas con libros, manuscritos y
riqueza, el placer o la belleza, de las que se muestra su caducidad y su vana persecución. Otros símbolos que suelen encontrarse en una calavera (1663), de Edwaert
las vanidades son fruta podrida, flores marchitadas, insectos, conchas, velas consumidas, relojes (mecánicos o de arena), burbujas, Collier, Museo Nacional de Arte
Occidental, Tokio
polvo, humo, vasos vacíos o volcados, pipas vacías o arquitectura en ruinas, todos ellos símbolos de la brevedad y la naturaleza
efímera de la vida. También se encuentran alusiones alegóricas a conceptos como las ciencias, las letras y las artes, el conocimiento
(libros, instrumentos científicos), la riqueza (dinero, joyas) y el poder (coronas, armas), o bien actividades humanas (instrumentos musicales, juegos de naipes o dados), así
como en ocasiones un globo terráqueo como símbolo del poder terrenal. Los objetos que evocan la riqueza o el placer figuran en contraposición a los que representan la
muerte y denotan la insignificancia que tienen en relación al tránsito de la vida.1 En ocasiones pueden aparecer espinas de trigo o coronas de laurel como símbolo de
resurrección.5 En otras ocasiones se añaden frases —generalmente latinas— como memento mori («recuerda que morirás»), tempus fugit («el tiempo huye»), ubi sunt
(«¿dónde están?») o sic transit gloria mundi («así pasa la gloria del mundo»).2

Los bodegones de animales muertos pueden ser también considerados una forma de vanitas, por cuanto la contemplación de unos
restos de carne evocan el final de la vida. Esta línea de obras tiene una larga tradición que va desde El buey desollado de Rembrandt
hasta versiones modernas del mismo tema realizadas por Chaïm Soutine, Marc Chagall y Francis Bacon.6

El historiador Jan Białostocki diferenció tres grupos de símbolos en las vanitas: los de la existencia terrena, los de la mortalidad de la
vida humana y los de la resurrección a la vida eterna. Los dos primeros se refieren a la actividad humana, dividida a su vez, según
Hadrianus Junius, en tres conceptos: vita contemplativa (libros, objetos relacionados con las artes y las ciencias), vita practica (joyas,
armas, coronas, cetros) y vita voluptuaria (copas, vasijas, instrumentos musicales, naipes y dados).7
Naturaleza muerta con libros y un
reloj de arena (c. 1630-1640), artista Un tema derivado de la vanitas es la futilidad del conocimiento, ejemplificado generalmente por libros, contrapuestos a los símbolos
español anónimo, Gemäldegalerie de
habituales de la vanidad: un exponente es Naturaleza muerta con libros y un reloj de arena (c. 1630-1640, Gemäldegalerie de Berlín),
Berlín
obra de un artista barroco español anónimo, en que aparecen tres libros sobre una mesa y un reloj de arena invertido en el que justo
empieza a caer la arena, simbolizando el paso del conocimiento escrito de una generación a otra, aunque el conocimiento individual
sea limitado.8

Existen también varios subgéneros de la vanitas, como el Nascendo morimur («así como nacemos, morimos»), en el que
generalmente se representa a un bebé o un niño pequeño junto a una calavera o algún otro recordatorio de la muerte, en el sentido
de que la muerte es tan natural como el nacer;9 o el homo bulla («hombre burbuja»), en el que suele aparecer un niño haciendo
pompas de jabón, como símbolo de la fragilidad de la vida, un tema procedente de la frase latina Homo bulla est («el ser humano es
como una pompa de jabón»).10

Aunque se desarrolló sobre todo en la pintura, existen también algunos ejemplos de vanitas en el
grabado, la escultura e incluso en la arquitectura, como en la capilla Magdalenenklause, en los jardines
del palacio de Nymphenburg en Múnich.11 También se dio incluso en la orfebrería y joyería: entre los
Vanitas con putto (c. 1600), de
siglos XVI y XVIII fueron corrientes un tipo de colgantes llamados Memento mori, unos estuches con forma Bartholomäus Spranger, castillo de
de ataúd que al abrirlos aparecía un esqueleto, realizados generalmente en oro, plata o marfil. También Wawel, Cracovia, ejemplo de
se produjeron estatuillas con forma de esqueleto o bien anillos, que además de imágenes de esqueletos Nascendo morimur

o cráneos solían llevar algún mensaje de tipo religioso.12

Conviene recordar que, como subgénero del bodegón, la vanitas por antonomasia basa su composición en la exposición en una imagen de
diversos objetos inertes, con la presencia o no de la figura humana, en todo caso secundaria. Sin embargo, en ocasiones puede entremezclarse
con otros géneros artísticos en composiciones que combinen diversos géneros, como puede ocurrir con la pintura religiosa (como, por ejemplo,
Colgante Memento Tentaciones de san Jerónimo de Francisco de Zurbarán), la pintura de género (La tasadora de perlas de Johannes Vermeer) o el retrato (Niña
mori, siglo XVIII haciendo pompas de jabón (Luisa María Ana de Borbón) de Pierre Mignard).13

Cabe reseñar por último la relación entre la vanitas y el género artístico-literario de la emblemática, especialmente en el Barroco. Este tipo de
obras aportaron buena parte del repertorio iconográfico a las vanitas, ya que cada objeto adquiría un significado simbólico que podía ser reconocido por todo aquel iniciado en
la materia. El emblema barroco aglutinaba imagen, poesía y retórica, con un alto contenido simbólico y alegórico. Por lo general, se componían de un dibujo (pictura), un lema
(inscriptio) y un epigrama (subscriptio), normalmente en latín.14 El inicio de la vanitas en los Países Bajos estuvo fuertemente relacionado con libros de emblemas como
Sinnepoppen de Roemer Visscher (Ámsterdam, 1614), Emblemata of zinne-werck de Johan de Brune (Ámsterdam, 1624), Emblemata de Zacharias Heyns (Rótterdam, 1625)
y Sinne- en minnebeelden de Jacob Cats (Ámsterdam, 1627).15 Por lo general, este tipo de emblemas tenían un objetivo moralizante, como combatir las adicciones al juego,
la bebida o el tabaco, o incluso el coleccionismo de conchas marinas y el cultivo de los tulipanes —cuya euforia especulativa dio lugar a la llamada Crisis de los tulipanes—.
Muchos de estos motivos pasaron a la vanitas.16

Historia [ editar ]

Antecedentes [ editar ]

Los principales antecedentes de la vanitas se encuentran en las diversas representaciones relativas a la muerte, generalmente
ejemplificadas con esqueletos o cráneos, de las cuales existen múltiples manifestaciones desde la prehistoria. Sin embargo, en
relación con el género estudiado, conviene atender más que las simples representaciones alusivas a la muerte las que añaden un
componente filosófico o moral, las que señalan a la brevedad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Estas manifestaciones
aparecieron sobre todo en el arte romano, relacionadas con el memento mori, la frase que los siervos repetían a los generales
romanos en sus triunfos para recordarles que las glorias eran efímeras. Imágenes de ese tipo se encuentran en los frescos
pompeyanos del siglo I a. C. que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, generalmente con esqueletos en
diferentes actitudes, a veces sujetando vasos o jarras u otro tipo de utensilios relacionados con los banquetes romanos.12

Uno de estos mosaicos conservados en Nápoles, titulado Memento mori (Pompeya I, 5, 2) representa la Rueda de la Fortuna, que
puede hacer que los ricos, simbolizados por la tela morada a la izquierda, sean pobres, mientras los pobres, simbolizados por la piel
de cabra a la derecha, sean ricos, todo ello vigilado por la muerte en forma de cráneo sobre la rueda y la vida colgando de un hilo: Memento mori, mosaico
pompeyano (siglo I a. C.), Museo
cuando se rompe, el alma, simbolizada por la mariposa, vuela.17 Otro es el llamado Carpe diem («aprovecha el día») o Esqueleto Arqueológico Nacional de Nápoles
copero, que muestra un esqueleto con copas en las manos. Otro mosaico famoso de la antigüedad es el titulado Gnōthi seautón
(γνῶθι σεαυτόν, «conócete a ti mismo» en griego), conservado en el Museo delle Terme di Diocleziano (Roma), en que se ve un
esqueleto recostado sobre su guadaña. Cabe reseñar también un mosaico del siglo III a. C. conservado en el Museo Arqueológico de Hatay en Antioquía, que muestra un
esqueleto con una jarra de vino y una hogaza de pan y la inscripción «sed alegres, vivid vuestra vida».12

Otras muestras de este tipo de representaciones fueron las larva convivialis, figurillas en forma de esqueleto, ya sea exentas o realizadas en relieve en jarras y otros objetos.
Cabe destacar en este terreno las copas talladas de Boscoreale.12

Gnōthi seautón, mosaico Carpe diem, Copa con larva Memento


romano, Museo delle Terme mosaico convivialis (c. mori romano
di Diocleziano, Roma pompeyano siglo I a. C.-siglo (c. 200-500
(siglo I a. C.), I d.C.), Museos d.C.)
Museo Estatales de
Arqueológico Berlín
Nacional de
Nápoles

Durante el románico se emplearon imágenes de memento mori en los muros de las iglesias como mensajes moralizantes para la feligresía, como recordatorio de la fugacidad
de la vida y la necesidad de la penitencia y la redención. En numerosas ocasiones se trataba de calaveras, con una iconografía heredera de las imágenes romanas, como en
el caso de la calavera pintada por el Maestro de Sorpe para la nave central de la iglesia de Sant Pere de Sorpe (mediados del siglo XII, actualmente en el Museo Nacional de
Arte de Cataluña) o la esculpida en uno de los canetes del ábside de la iglesia de San Martino de Villallana (siglo XIII).6

En la Edad Media hay que valorar el impacto de la peste negra en la sociedad de la época, que conllevó un sentimiento de
familiaridad con la muerte y de consideración de la vida como algo frágil y efímero. Ello se tradujo en representaciones como las
«danzas de la muerte», un tipo de escenas donde figuraban cortejos de esqueletos bailando y tocando música, que acompañaban a
personas de los tres estamentos sociales (nobleza, clero y plebe), a los que guiaban a su trágico final. Estas imágenes se solían
acompañar de versos que ilustraban el tema y en época medieval incluso se recreaban en vivo, de forma teatralizada, una tradición
que aún perdura en diversos lugares, como en la procesión de Verges (provincia de Gerona) celebrada los jueves santos.6

En relación con esta temática cabe citar una interesante obra del gótico italiano, El triunfo de la muerte o La leyenda de los tres vivos
y los tres muertos (c. 1355, Camposanto de Pisa), atribuida tanto a Francesco Traini como a Buonamico Buffalmacco. En ella aparece
un grupo de caballeros y damas a caballo que se encuentra en su camino con tres ataúdes abiertos; en un lateral, un ermitaño
sostiene un rollo de papel con el mensaje «la muerte vence al orgullo y a la vanidad».18 La Danza de la Muerte (1493), de
Michael Wolgemut
En el siglo XV se fueron desarrollando un tipo de imágenes que apuntaban ya al género de la
vanitas: uno de los primeros antecedentes fue el Tríptico Braque de Rogier van der Weyden
(1450, Museo del Louvre, París), un retablo de contenido religioso que muestra en su parte frontal varios personajes del Nuevo
Testamento, mientras que por su lado posterior, con los paneles cerrados, muestra un cráneo y una cruz. Otro exponente fue el
Retrato de Hieronymus Tschekkenbülin del Maestro de Basilea (c. 1487), formado por dos paneles donde se representan el retratado
y un esqueleto, enfrentados uno al otro.6

En relación con esta temática, una de las representaciones más emblemáticas durante toda la historia del arte fue la calavera,
Tríptico Braque (1450), de Rogier presente ya en los frescos pompeyanos y que se encuentra en la Edad Media y el Renacimiento en obras como el mencionado
van der Weyden, Museo del Louvre, Tríptico Braque de Rogier van der Weyden, el frontispicio del Retrato de Girolamo Casio de Giovanni Antonio Boltraffio (c. 1510), el
París
Retrato de Jane-Loyse von Nettesheim de Bartholomäus Bruyn el Viejo (1524, Museo Kröller-Müller, Otterlo), las Vanidades de
Jacopo Ligozzi (1604, colección Aberconway, Bodnant) y la Vanitas de Jacob de Gheyn (1603, Museo Metropolitano de Arte, Nueva
York).2 Durante los siglos XV y XVI este tipo de representaciones solían realizarse a menudo en la parte posterior de los retablos, como en el Díptico de san Juan Bautista y
santa Verónica de Hans Memling (c. 1475): en la puerta izquierda (Pinacoteca Antigua de Múnich) representó una calavera situada en un nicho, con la inscripción latina
morieris («moriréis»), mientras que en la puerta derecha (National Gallery de Washington D.C.) pintó también dentro de un nicho un cáliz con una serpiente.19 Otro ejemplo
es la Naturaleza muerta con cráneo de Jan Gossaert (1517, Museo del Louvre, París), situado en la parte posterior del Díptico de Jean II Carondelet, que contiene una
inscripción en latín que dice «aquel que piense siempre en la muerte puede despreciar siempre todas las cosas», una frase de san Jerónimo.20

Otro de los orígenes iconográficos de la vanitas se encuentra en las representaciones medievales de san Jerónimo en su celda, en
las que solían aparecer un libro y una vela como símbolos de la reflexión intelectual y un cráneo y un reloj de arena como alusiones a
la inevitabilidad de la muerte. Una representación de ese tipo sería un San Jerónimo actualmente perdido de Jan Van Eyck —se
conserva una copia en el Detroit Institute of Arts—, en el que se inspiraría un lienzo del mismo tema de Colantonio (Museo de
Capodimonte, Nápoles) y que daría origen a varias réplicas, como las de Vittore Carpaccio y Antonello da Messina. De aquí pasó a
representaciones similares de otros santos, como el San Eloy de Petrus Christus (Metropolitan Museum, Nueva York), o incluso temas
profanos, como en Banqueros de Quentin Metsys (1510, Museo del Louvre, París), Calaveras, báculos y libros de Fra Vincenzo da
Verona (1520-1523, Museo del Louvre, París) o El cambista y su mujer de Marinus van Reymerswaele (1539, Museo del Prado, Díptico de san Juan Bautista y
2 santa Verónica (c. 1475), de Hans
Madrid). Otros artistas que trataron el tema fueron: Antonio Allegri da Correggio (San Jerónimo, 1515-1518, Real Academia de
Memling, Pinacoteca Antigua de
Bellas Artes de San Fernando, Madrid), Alberto Durero (San Jerónimo, 1521, Museo Nacional de Arte Antiguo, Lisboa),21 Joos van
Múnich y National Gallery de
Cleve (San Jerónimo en su estudio, c. 1525, Musée des Beaux-Arts et d'Archéologie de Châlons-en-Champagne),22 Jan Cornelisz. Washington D.C.
Vermeyen (San Jerónimo meditando, 1525, Museo del Louvre, París)23 y Tiziano (San Jerónimo, 1560, Pinacoteca de Brera).24

La calavera también se asocia corrientemente con las figuras de san Francisco de Asís y santa María Magdalena —suele ser un atributo habitual de los penitentes—, así
como a la crucifixión de Cristo, que se produjo en el Gólgota, «el lugar del cráneo»,20 donde según la tradición se hallaba la tumba de Adán.25

Un primer artista que realizó obras cercanas a lo que sería una vanitas plena fue Vincenzo dalle Vacche, autor en 1520 de dos taraceas para la iglesia de San Benedetto
Novello de Padua: Vanidad del poder terrenal de la Iglesia y los legos, donde presenta entre otros objetos una cruz pectoral, una corona, un reloj de arena y una calavera; y
Vanidad de la ciencia, con un globo celeste, un sextante, un libro de matemáticas, una partitura y una viola con una cuerda rota.26

En las primeras décadas del siglo XVI cabe destacar también las diversas imágenes de Hans Baldung Grien en las que mostraba jóvenes doncellas acosadas por el esqueleto
de la Muerte, como en El caballero, la doncella y la Muerte (c. 1505, Museo del Louvre, París), La Muerte y la doncella (1517, Museo de Arte de Basilea), La Muerte y la
doncella (1518-1520, Museo de Arte de Basilea) y Las Edades y la Muerte (1541-1544, Museo del Prado, Madrid).6 En Las tres edades y la Muerte (1509-1510, Museo de
Historia del Arte de Viena) compuso una alegoría de la vida formada por tres distintas edades (un niño, una joven desnuda y una anciana) enfrentadas al esqueleto de la
Muerte, que sostiene un reloj de arena.27

Una obra excepcional cercana ya a la vanitas barroca es Los embajadores de Hans Holbein el Joven
(1533, The National Gallery, Londres). Se trata de un doble retrato: Jean de Dinteville (izquierda),
embajador de Francia en Inglaterra, y Georges de Selve (derecha), obispo de Lavaur que actuó de
embajador ante el Sacro Imperio Romano Germánico, la república de Venecia y la Santa Sede. Ambos
personajes se apoyan con el brazo sobre un aparador dispuesto a modo de bodegón, con múltiples
objetos relacionados con el quadrivium, las cuatro ciencias matemáticas pertenecientes a las siete artes
liberales: aritmética, geometría, música y astronomía. Pero lo más curioso es un objeto situado a los
pies de los embajadores no perceptible a simple vista —de hecho, no fue descifrado hasta el siglo XX—:
una calavera en anamorfosis, una imagen deformada que solo se puede percibir con una lente (o con el
dorso de una cuchara) situada de forma perpendicular a la imagen.26
Imagen principal Calavera en anamorfosis
Como símbolo de la muerte, la calavera era un objeto corriente en las celdas de los monjes católicos,
Los embajadores (1533), de Hans Holbein el Joven, The National
Gallery, Londres especialmente durante la Contrarreforma, como objeto de meditación sobre el sentido de la vida y lo
efímero de la existencia.28 Así, era un objeto corriente en la representación de los santos, como se
aprecia en la obra de El Greco: San Francisco en éxtasis (1577-1580, Museo Lázaro Galdiano, Madrid),
La Magdalena penitente (1585-1590, Museo Cau Ferrat, Sitges), Santo Domingo en oración en su celda (c. 1590-1600, colección J. Nicholas Brown, Newport, Rhode Island),
San Francisco arrodillado en meditación (1595-1600, M. H. de Young Memorial Museum, San Francisco), San Jerónimo penitente (1595-1600, National Gallery of Scotland,
Edimburgo), San Francisco y fray León meditando sobre la muerte (1600-1606, veinticuatro versiones en museos de todo el mundo).29

Una obra bastante sobrecogedora es In omnibus operibus de Juan de Juanes (primera mitad del siglo XVI, Museo de Bellas Artes de
Valencia), en que aparece únicamente una calavera con una cartela con el mensaje In omnibus operibus tuis memorare novissima tua
et in aeternum non peccabis («en tus acciones ten presente tu final, y así jamás cometerás pecado», Eclesiastés 7, 36). Esta obra
denota la influencia flamenca, especialmente por el dibujo y el tratamiento de la luz.30

Una pintura que se acerca a la vanitas barroca es la Vanidad del flamenco Jan Sanders van
Hemessen (c. 1535-1540, Palais des Beaux-Arts de Lille), en el que aparece un ángel con
alas de mariposa que sostiene un espejo en cuyo reflejo aparece un cráneo. Alrededor del
espejo figura el mensaje Ecce rapinam rerum omnium («la muerte saquea todas las cosas») y
en la cinta que rodea el brazo del ángel «mira el final de la fuerza, la belleza y la riqueza». La
obra fue probablemente el panel izquierdo de un díptico, del que seguramente el derecho
Amorcillo durmiente con calavera sería un retrato, cuyo personaje sería el reflejado en el espejo y al que el ángel advierte de lo
(c. 1600), talla en marfil, efímero de la existencia.31
probablemente neerlandesa, Museum
Schnütgen, Colonia Otra obra de interés con la presencia de la calavera es el Retrato de familia de Adriaen Vanitas (c. 1535-1540), de Jan
Thomasz. Key (1583, Museo del Prado, Madrid), en la que aparece un padre rodeado de sus Sanders van Hemessen, Palais des
seis hijos, con la mano apoyada en una calavera situada sobre una mesita, junto a la que Beaux-Arts de Lille

aparece también un reloj de arena, ambos símbolos de la fugacidad de la vida, en este caso probablemente por la pérdida de la
madre, que no aparece en la imagen.32

En el terreno del grabado hay que destacar la obra del alemán Alberto Durero, autor de una célebre estampa, San Jerónimo en su gabinete (1514), donde aparece el santo
en su estudio, con una calavera en el alféizar de una ventana y un perro y un león dormidos a sus pies.33 Otra obra suya fue El caballero, la Muerte y el Diablo (1513, Galería
Nacional de Arte, Washington D.C.), donde un jinete con armadura montado a caballo se encuentra en su camino con la Muerte y el Diablo, en forma de figuras monstruosas;
la Muerte lleva un reloj de arena, mientras que en la esquina inferior izquierda figura una calavera.18 Formado en el taller de Durero, Barthel Beham fue un notable retratista,
aunque fue en el grabado donde obtuvo un gran éxito, especialmente con escenas populares de pequeño tamaño. Realizó varias obras de memento mori, como Niño con tres
calaveras (1529, Galería Nacional de Arte, Washington D. C.).34 Otro exponente fue Heinrich Aldegrever, igualmente alemán, pintor, grabador y orfebre influido por la pintura
flamenca y por Durero, autor de temas religiosos, mitológicos y retratos.35 Hacia 1530 realizó Respice Finem («piensa en el final»), donde aparece una mujer desnuda con
un reloj de arena en la mano y un sepulcro abierto a sus pies, con una calavera en el suelo.36

In omnibus Naturaleza San Jerónimo Reverso del San Jerónimo en su Niño con tres calaveras Respice Retrato de familia (1583),
operibus muerta con (1521), de Retrato de Jane- estudio (c. 1525), de Joos (1529), de Barthel Beham, Finem (c. de Adriaen Thomasz. Key,
(primera mitad cráneo Alberto Durero, Loyse von van Cleve, Musée des Galería Nacional de Arte, 1530), de Museo del Prado, Madrid
del siglo XVI), de (1517), de Museo Nacional Nettesheim Beaux-Arts et Washington D. C. Heinrich
Juan de Jan de Arte Antiguo, (1524), de d'Archéologie de Châlons- Aldegrever,
Juanes, Museo Gossaert, Lisboa Bartholomäus en-Champagne British
de Bellas Artes Museo del Bruyn, Museo Museum,
de Valencia Louvre, Kröller-Müller, Londres
París Otterlo

Barroco [ editar ]

Países Bajos [ editar ]

El inicio de la vanitas plena se dio en el Barroco en los Países Bajos. En este país los bodegones, junto a los paisajes, gozaron de
mucho éxito, así como las vanitas, ya que su carácter moralizante se adecuaba con la rígida religión calvinista profesada en la época,
al tiempo que su detallismo y precisión visual concordaban con el interés científico mostrado por la sociedad neerlandesa de
entonces.37

Su desarrollo se produjo especialmente en la Escuela de Leiden, un bastión calvinista donde se fraguó una atmósfera intelectual y
religiosa que favoreció la plasmación de escenas en que se rechazaban los placeres y riquezas mundanos, tal como defendía el
teólogo reformista francés André Rivet, profesor en Leiden de 1620 a 1632.2 Autorretrato con naturaleza muerta
(1651), de David Bailly, Stedelijk
Uno de sus primeros exponentes fue David Bailly, retratista y bodegonista influido por Museum De Lakenhal, Leiden
Rembrandt y Frans Hals.38 Su obra más emblemática en este género fue Autorretrato con
naturaleza muerta (1651, Stedelijk Museum De Lakenhal, Leiden): en el lado izquierdo
aparece retratado el artista cuando era joven, que sostiene un retrato de sí mismo en el momento de la realización del cuadro, más
envejecido; a su lado, sobre una mesa, se apilan una serie de objetos entre los que encontramos muchos relacionados con este
género, como la calavera, la vela, el vaso volcado, la pipa vacía, las flores marchitadas, una flauta, dinero, joyas, libros, un espejo, un
reloj de arena, objetos de arte y, flotando en el aire, pompas de jabón. Además, en la esquina inferior derecha, un pergamino contiene
Vanitas de David Bailly en el Album los versos del Eclesiastés que dieron nombre al género: vanitas vanitatum et omnia vanitas.39
amicorum de Cornelis de Glarges
Un dibujo a la pluma de David Bailly inscrito en el Album amicorum de Cornelis de Glarges (1624, Biblioteca Real Neerlandesa, La
(1624), Biblioteca Real Neerlandesa,
La Haya Haya) está considerado el incunable de la vanitas: presenta una calavera, un reloj de arena, una pipa humeante y un rollo de papel
con la inscripción quis evadet («¿quién escapa?»).2 40

En esta escuela destacaron especialmente los hermanos Harmen y Pieter Steenwijck, sobrinos y alumnos de Bailly, introductores de
algunos de los rasgos característicos de la vanitas neerlandesa: tendencia a la monocromía, iluminación lateral, composición en
diagonal, desorden aparente de los objetos representados.41 Harmen desarrolló un estilo caracterizado por el predominio cromático
del gris y el amarillo, en imágenes simples, de carácter íntimo, donde cobra un especial protagonismo la luz, que suele ser indirecta,
con unos efectos de luz a través de pequeñas gotas granuladas en forma de perla.42 Entre sus obras destaca Vanidades (1640-
1645, The National Gallery, Londres), en la que todos los objetos representados tienen un significado simbólico: una concha vacía,
que simboliza a la vez la riqueza y la mortalidad humana; una espada japonesa, símbolo del poder terreno que sin embargo no es
capaz de vencer a la muerte; un reloj, símbolo de la fugacidad del tiempo y de lo limitado de la vida; una flauta y una chirimía, que
representan lo efímero del placer sensual; una calavera, que simboliza la muerte, el memento mori; una lámpara apagada, nuevo Vanidades (1640-1645), de Harmen
43
símbolo de la caducidad de la vida, que se apaga como una vela; y varios libros, que simbolizan la vanidad del saber. Por su parte, Steenwijck, The National Gallery,
Pieter fue autor de varias vanitas —como las conservadas en los museos de Leiden, Belfort, Lund y el Prado—, similares a las de su Londres

hermano, en tonos amarillos y grises.42 Cabe destacar la del Prado, Emblema de la Muerte (1635-1640), en que dispuso sobre una
mesa los habituales símbolos de la vanitas iluminados por un rayo de luz en diagonal, siendo de remarcar la presencia de una bolsa de viaje como símbolo de la vida
entendida como un viaje sin retorno, además de un laúd y una flauta dulce, esta última ensartada en la boca del cráneo que centra la escena.44

A esta escuela perteneció también Pieter Potter, que recibió la influencia de Bailly y de Rembrandt, como en su Vanitas del
Rijksmuseum de Ámsterdam (1646).45 Posteriormente, Jan Davidsz. de Heem llevó la vanitas de Leiden a Amberes (Flandes).2
Discípulo de Bailly, de Heem tuvo una primera etapa de estilo monocromo y austero, pero tras su traslado a Amberes se contagió del
estilo opulento del bodegón flamenco, con influencia de Frans Snyders y Jan Fyt. Entre sus obras se encuentran: Vanitas con libros,
un globo, una calavera, un violín y un abanico (c. 1623, colección privada), Vanitas (1628, Musée des Beaux-Arts de Caen), Vanitas
(1629, Galería Regional de Liberec) y Vanitas con calavera, libro y rosas (c. 1630, Museo Nacional de Estocolmo).46

Alumna de Heem fue Maria van Oosterwijck, especializada en bodegones florales. Fue autora de Vanitas con una calavera, libros,
Vanitas con calavera, libro y rosas flores en un jarrón y un globo celeste (1668, Museo de Historia del Arte de Viena) y Vanitas y naturaleza muerta con girasol (c. 1670-
(c. 1630), de Jan Davidsz. de Heem, 1680, colección privada).47
Museo Nacional de Estocolmo
Dos de los mejores pintores de bodegones neerlandeses, Pieter Claesz y Willem Heda,
practicaron también la vanitas. El primero, activo en Haarlem, pintó bodegones de comidas y
banquetes, así como algunas vanitas, en un estilo monocromo como el iniciado en Leiden, entre las que destaca la Vanitas del museo
Mauritshuis de La Haya (1630).48 El segundo, también natural de Haarlem, pintó retratos y cuadros religiosos, pero destacó
especialmente en el bodegón, con una composición sobria y armonía de colores, entre los que predominan el amarillo y el plateado,
en consonancia con la corriente monocromista. Entre sus obras de este género destaca una Vanitas del Museo Bredius de La Haya
(1621).46

En Haarlem trabajó también Vincent Laurensz. van der Vinne, discípulo de Frans Hals. Fue autor de algunas vanitas en las que solía Vanitas (1630), de Pieter Claesz,
autorretratarse, como Vanitas (c. 1660, Museo Frans Hals, Haarlem), en un papel que cuelga de la mesa, o Vanitas (Museo Pushkin, Mauritshuis, La Haya
Moscú), en la que aparece reflejado en una bola de cristal. En Vanitas con corona real (c. 1650, Museo del Louvre, París) alude al fin
de la monarquía.49

Procedente del manierismo, el pintor y grabador Hendrick Goltzius mostró al final de su carrera la influencia de Rubens.50 Problemas
de vista y una mano paralizada le impidieron desde 1600 realizar grabados, por lo que se dedicó a efectuar una serie de dibujos que
simulaban grabados. Entre ellos está Joven sosteniendo una calavera y un tulipán (1614, The Morgan Library & Museum, Nueva
York), un dibujo a pluma y tinta marrón sobre papel, en el que un joven con sombrero de plumas sotiene una calavera y un tulipán,
mientras al fondo aparece un reloj de arena y la inscripción QVIS EVADET / NEMO («¿Quién escapa? Nadie»).51

Igual origen manierista tuvo Abraham Bloemaert, pintor y aguafortista que practicó casi todos los géneros de la pintura. Fue autor de
Vanitas con libros, una calavera, un crucifijo y un reloj de arena, San Jerónimo en el fondo (c. 1620, colección privada).52

Entre los grandes nombres de la pintura neerlandesa que trataron el tema se encuentra Frans Hals, un eminente retratista activo en
Haarlem. Formado en la escuela manierista de su ciudad, pronto se desmarcó del estilo italianizante de ese círculo y se dedicó a la
búsqueda de un mayor realismo, de una visión objetiva de la sociedad de su tiempo, con un estilo libre, de matizados valores y un
intenso tratamiento de la luz.53 Fue autor de Joven sosteniendo una calavera (1626, The National Gallery, Londres), donde un joven
con capa y gorro con pluma sostiene un cráneo en su mano izquierda, como símbolo de la brevedad de la existencia.54
Joven sosteniendo una calavera
(1626), de Frans Hals, The National Uno de los pintores más influyentes de su época, Rembrandt, trató el tema en El buey
Gallery, Londres
desollado (dos versiones: 1643, Museo y Galería de Arte de Glasgow; y 1655, Museo del
Louvre, París). Artista original de fuerte sello personal, desarrolló un estilo cercano al
tenebrismo, pero más difuminado, sin los marcados contrastes entre luz y sombra propios de los caravaggistas, sino una penumbra
más sutil y difusa. Cultivó todo tipo de géneros, desde el religioso y mitológico hasta el paisaje, el retrato y el bodegón.55 En esta
obra mostró los restos de un buey desollado colgado de una barra cerca del techo, con un crudo realismo que, más allá del
componente físico, evoca con crudeza el fin de la existencia. La ejecución se basa en pinceladas gruesas y violentas, gestuales,
antecediendo a estilos modernos como el expresionismo.56

Otro de los grandes referentes del Barroco neerlandés fue Johannes Vermeer, especializado
en paisajes y escenas de género, a los que otorgó un gran sentido poético, algo melancólico,
donde destaca especialmente el uso de la luz y los colores claros, con una técnica casi
puntillista.57 En una de sus obras, etiquetable en principio como escena de género, se
perciben elementos propios de la vanitas: La tasadora de perlas (1664, Galería Nacional de
Arte, Washington D.C.), donde una joven —probablemente Catharina Vermeer, esposa del
pintor— sostiene una balanza, mientras que sobre la mesa se ven perlas y monedas. Situada El buey desollado (1655), de
justo en el centro del cuadro y destino del rayo de luz que entra diagonalmente por la Rembrandt, Museo del Louvre, París
ventana, la balanza, vacía, permanece en posición horizontal, como posible mensaje a
«pesar nuestras decisiones», tal como aconsejaba Ignacio de Loyola en sus Ejercicios
espirituales. Frente a la mujer, en la pared, un espejo simboliza la templanza, actitud necesaria frente a la riqueza esparcida en la
mesa.58 En la pared del fondo hay un cuadro del Juicio Final, que se contrapone al hecho de que la mujer se encuentra encinta, en
La tasadora de perlas (1664), de una clara alusión al ciclo de la vida (nacimiento-muerte).59
Johannes Vermeer, Galería Nacional
de Arte, Washington D.C. Otra obra que mezcló el género de la vanitas con la pintura costumbrista fue La última gota (El alegre caballero) de Judith Leyster
(1639, Museo de Arte de Filadelfia), en la que se ve a dos borrachos a los que se aparece la muerte en forma de esqueleto con un
cráneo y una vela encendida en una mano y un reloj de arena en la otra, como recordatorio de que la vida se les acaba.60 Su marido,
Jan Miense Molenaer, fue discípulo de Frans Hals y recibió también la influencia de Rembrandt. Realizó preferentemente escenas de género. En su Alegoría de la vanidad
(1633, Toledo Museum of Art, Toledo, Ohio), retrató a una joven dama mirándose al espejo mientras la peina un peluquero, apoyando un pie sobre una calavera en el suelo; a
su lado, un niño hace pompas de jabón.61 Realizó también un Autorretrato (c. 1640, Pinacoteca Antigua de Múnich) en que apoya su mano derecha sobre una calavera
situada en una mesa.62

El género fue tratado también por los pintores de la Escuela caravaggista de Utrecht, un grupo de artistas influidos por el tenebrismo de Caravaggio, entre los que destacaron
Hendrik Terbrugghen, Dirck van Baburen y Gerard van Honthorst, activos entre 1615 y 1635, aproximadamente. Como en el caravaggismo, la obra de estos artistas destaca
por la profusa utilización del claroscuro, del fuerte contraste entre luces y sombras, así como una visión realista de los temas artísticos, principalmente religiosos, retratos y
escenas de género. Trataron también la vanitas, como el San Jerónimo (1621, Museo de Arte de Cleveland) o la Melancolía (1627, Galería de Arte de Ontario, Toronto) de
Hendrick ter Brugghen, el San Jerónimo (1625-1630, Centraal Museum, Utrecht) de Gerard van Honthorst o el San Francisco (1618, Museo de Historia del Arte de Viena) de
Dirck van Baburen.63

En un estilo de influencia rembrandtiana, Willem de Poorter, activo en Haarlem, realizó cuadros históricos y mitológicos, así como
naturalezas muertas, de las que destacan sus vanitas especializadas en armas de guerra, corazas y banderas, con uso del claroscuro
y una delicada tonalidad. Fue autor de dos Alegoría de la vanidad (1635-1640, National Gallery, Londres; y 1645-1650, colección
privada, Múnich).64

Otro discípulo de Rembrandt fue Jan Lievens. Tras unos años en Inglaterra y Amberes se instaló en Ámsterdam. Desarrolló un estilo
influido en sus inicios por Rembrandt, y más tarde por Rubens y Van Dyck. Fue autor preferentemente de cuadros religiosos, retratos
y paisajes.65 Entre sus obras se encuentra una Vanitas (1627, Museum de Fundatie, Zwolle), en la que sobre una mesa aparece una
calavera junto a un reloj de arena, libros, un candelabro con una vela apagada y un violín. Otra obra suya fue Niño soplando pompas
de jabón: Homo Bulla (Musée des Beaux-Arts et d'Archéologie de Besançon), en la que aparece un niño haciendo pompas de jabón
con un cráneo y varios huesos a sus pies, y un reloj de arena en un costado.66

Igual influencia rembrandtiana mostró Gerard Dou, discípulo de Rembrandt en su taller de


Leiden. Se dedicó sobre todo a la pintura de género, con un estilo minucioso y perfeccionista,
que gozó de gran popularidad. En su etapa madura se alejó de su maestro, con un colorido
más vistoso y una factura más clara y lisa, con preferencia por composiciones enmarcadas en
hornacinas, en falsa perspectiva, y gusto por los claroscuros formados por luces de velas. Niño soplando pompas de jabón:
Homo Bulla, de Jan Lievens, Musée
Realizó algunas vanitas, como Bodegón con un niño soplando pompas de jabón (1645, des Beaux-Arts et d'Archéologie de
Museo Nacional de Arte Occidental, Tokio), Naturaleza muerta con calavera (c. 1650, Besançon
Muzeum Narodowe, Gdańsk) o su propio Autorretrato (1658, Galería Uffizi, Florencia).67

Fue discípulo suyo Godfried Schalcken, que trabajó además de en su país natal en Inglaterra y Alemania. Excelente retratista, en
muchas de sus obras empleó una luz artificial de velas o bujías, de influencia rembrandtiana.68 Fue autor de Alegoría de la vanidad:
niña con una concha, una burbuja y una antorcha (c. 1680-1685, colección privada).69

Discípulo de Frans Hals, Pieter Gerritsz. van Roestraeten fue autor de escenas de género y de bodegones especializados en piezas
de orfebrería y porcelanas: Vanitas (Frans Hals Museum, Haarlem), Vanitas (Royal Collection).70
Naturaleza muerta con calavera (c.
Un prolífico autor de vanitas fue Edwaert Collier, activo en Leiden, con una obra influida por
1650), de Gerard Dou, Muzeum
Narodowe, Gdańsk Pieter Claesz y Vincent Laurensz. van der Vinne. Fue autor, entre otras, de Vanitas con libros,
manuscritos y una calavera (1663, Museo Nacional de Arte Occidental, Tokio), Vanitas (1675,
Museo de Bellas Artes de Budapest), Vanitas (1675, Mauritshuis, La Haya), Autorretrato con
vanitas (1684, Museo de Arte de Honolulu) y Vanitas con calavera coronada (1689, colección privada).71

Jacques de Claeuw, yerno de Jan van Goyen y cuñado de Jan Steen, realizó bodegones coloristas en los que solía disponer objetos
preciosos y extraños, descritos de forma minuciosa, con una cierta influencia de David Bailly. Entre sus obras destacan: Vanitas con
calavera, bola de cristal y estandarte (1642, Rijksdienst voor het Cultureel Erfgoed, Rijswijk), Vanitas (1650, Rijksmuseum,
Ámsterdam) y Vanitas (1677, Cummer Museum of Art and Gardens, Jacksonville).48

De una familia de artistas, Ambrosius Bosschaert II se especializó en bodegones de flores.


Fue autor de Vanitas con calavera, globo, jarrón con flores, rosa, libros y vajilla sobre una
alfombra azul (c. 1640-1645, colección privada).72

Willem Bartsius fue paisajista y retratista. Elaboró una Alegoría de la Vanidad (c. 1640, Museo
de Arte e Historia de Ginebra) en forma de joven elegantemente vestida, sentada con una Vanitas con calavera coronada
(1689), de Edwaert Collier, colección
calavera en el regazo; en una mesita a su lado se encuentran una taza, libros, joyas y un privada
nautilo, mientras que a sus pies hay varios objetos apilados, entre los que se encuentran un
globo terráqueo, un laúd, un violín, una flauta y varios libros.73
Vanitas (1650), de Jacques de
Claeuw, Rijksmuseum, Ámsterdam Juriaen van Streeck, activo en Ámsterdam, realizó preferentemente naturalezas muertas en las que denotó la influencia de Willem
Kalf. Mostró predilección por objetos metálicos, porcelana y orfebrería, así como moluscos y conchas. Destaca su Vanitas del Museo
Pushkin de Moscú.74

Simon Luttichuys recibió la influencia de Jan Davidsz. de Heem, con un estilo suntuoso, como se denota en Vanitas del busto
(colección privada, La Haya).75

Aelbert Jansz. van der Schoor fue autor de Vanitas (c. 1640-1660, Rijksmuseum, Ámsterdam), un sobrecogedor conjunto de seis
calaveras junto a varios huesos más, además de rosas, un reloj de arena y una vela encendida; sobre un estante al fondo hay varios
documentos con sellos y libros.76

Cabe mencionar también a Adriaen Coorte, pintor del que se desconocen sus datos biográficos, tan solo que estuvo activo en
Middelburg de 1683 a 1707, centrado en el género de la naturaleza muerta. Fue autor de Vanitas en un nicho (1688, Zeeuws
Museum, Middelburg) y Vanitas con calavera y reloj de arena (1686, colección privada).77

En un estilo pomposo cercano ya al rococó dieciochesco se encuentra la obra de Matthias Withoos, autor de varias vanitas inmersas
Vanitas (c. 1640-1660), de Aelbert
en paisajes donde situaba esqueletos y cráneos tanto humanos como animales junto a otros objetos, así como en ocasiones Jansz. van der Schoor, Rijksmuseum,
pirámides conmemorativas: Vanitas (Museo Pushkin, Moscú), Símbolos de vanitas en un paisaje (1658, Museum Flehite, Amersfoort), Ámsterdam

Vanitas en un paisaje (c. 1660, Galería Nacional de Dinamarca, Copenhague), Mors omnia vincit (1660-1670, Musée Jeanne-
d'Aboville, La Fère).2

A caballo entre los siglos XVII y XVIII, Herman Henstenburgh es conocido por sus bodegones de frutas y flores, con especialidad en insectos y pájaros. Fue autor también de
varias obras del género: Vanitas con calavera sobre una lámina de mármol (1698, Westfries Museum, Hoorn), Vanitas (Museo Metropolitano de Arte, Nueva York).78

En el arte del grabado hay que mencionar a Hendrik Hondius II, miembro de una familia de grabadores, que realizó grabados inspirados en obras de Bruegel, especialmente
retratos y paisajes.79 Fue autor de Finis coronat opus («el fin corona la obra»), un grabado en cobre de 1626, en que aparece una mesa con libros sobre los que se
encuentra una calavera coronada de laurel, así como diversos objetos más, como un candelabro, un reloj de arena, un jarrón con flores, una paleta con pinceles e
instrumentos científicos.80

Joven San Francisco Vanitas con libros, una El trabajo está coronado Melancolía Naturaleza muerta Alegoría de la vanidad
sosteniendo una (1618), de calavera, un crucifijo y un (1626), grabado de Hendrik (1627), de vanitas con el Spinario (1633), de Jan Miense
calavera y un Dirck van reloj de arena, San Jerónimo Hondius II, colección privada Hendrick ter (1628), de Pieter Claesz, Molenaer, Toledo Museum
tulipán (1614), Baburen, en el fondo (c. 1620), de Brugghen, Rijksmuseum, of Art, Toledo (Ohio)
de Hendrick Museo de Abraham Bloemaert, Galería de Arte Ámsterdam
Goltzius, The Historia del colección privada de Ontario,
Morgan Library Arte de Viena Toronto
& Museum,
Nueva York

Emblema de la muerte (c. La última gota Vanidad (c. Vanitas con calavera, Vanitas (c. Vanitas en un Vanitas con una Alegoría de la
1635-1640), de Pieter (El alegre 1640), de Willem globo, jarrón con flores, 1660), de paisaje (c. calavera, libros, flores vanidad: niña
Steenwijck, Museo del caballero) Bartsius, Museo rosa, libros y vajilla sobre Vincent 1660), de en un jarrón y un globo con una
Prado, Madrid (1639), de de Arte e Historia una alfombra azul (c. Laurensz. van Matthias celeste (1668), de Maria concha, una
Judith Leyster, de Ginebra 1640-1645), de Ambrosius der Vinne, Withoos, van Oosterwijck, Museo burbuja y una
Museo de Arte Bosschaert II, colección Museo Frans Galería de Historia del Arte de antorcha (c.
de Filadelfia privada Hals, Haarlem Nacional de Viena 1680-1685), de
Dinamarca, Godfried
Copenhague Schalcken,
colección
privada

Vanitas con
calavera sobre
una lámina de
mármol (1698),
de Herman
Henstenburgh,
Westfries
Museum,
Hoorn

Flandes [ editar ]

En Flandes, como se ha visto, artistas neerlandesde como Jan Davidsz. de Heem llevaron la vanitas a esa región, por lo que
inicialmente tuvo una acusada influencia neerlandesa, aunque con el tiempo adoptó también los rasgos de la escuela flamenca,
marcada en esos años por la figura de Rubens. Discípulos de Heem fueron Alexander Coosemans, Carstian Luyckx y Joris van Son.
El primero fue autor de alegorías religiosas y de todo tipo de bodegones, desde flores y caza hasta vanitas, como en Vanitas con
bouquet (Museo de Bellas Artes de Gante) o Vanitas con cráneo, reloj de arena, vela, libro, carta y un crucifijo en un zócalo de piedra
(Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas).81

Carstian Luyckx, activo en Amberes en los años 1640-1670, fue un prolífico autor de vanitas. Entre sus obras destacan: Memento
mori con instrumentos musicales, libros, partituras, esqueleto, cráneo y armadura (c. 1670), Alegoría de Carlos I de Inglaterra y Vanitas con cráneo, reloj de arena,
Enriqueta de Francia en Vanitas (c. 1670, Museo de Arte de Birmingham), Vanitas con globo celeste (c. 1660-1670, Castillo Real de vela, libro, carta y un crucifijo en un
Varsovia), Vanitas con calavera, libro de música, violín y conchas (Musée des Beaux-Arts, Marsella).82 zócalo de piedra, de Alexander
Coosemans, Museos Reales de Bellas
Joris van Son mostró la influencia de Daniel Seghers, además de la de Heem. Se especializó en Artes de Bélgica, Bruselas
guirnaldas de flores, pero también hizo alguna vanitas, como Vanitas con una calavera, una
pistola, un laúd con cuerdas rotas, una flauta, conchas, duraznos, higos, pan y una urna en una
repisa parcialmente cubierta (1651, colección privada). En Alegoría de la vida humana (c. 1658-1660, Walters Art Museum, Baltimore)
mostró una calavera, un reloj de arena y una vela encendida rodeados de una guirnalda de flores y frutas, además de una mazorca de
maíz, mariposas y un escarabajo.83 Fue autor también de Tres Putti con símbolos de vanitas dentro de un cartucho decorado (1643-
1667, colección privada), en que aparecen tres amorcillos, uno con una calavera y otro haciendo pompas de jabón, en un medallón
rodeado de una guirnalda de flores y frutas.84

Un buen exponente del género fue Pieter Boel, autor de Vanitas (1663, Palais des Beaux-Arts de
Lille), donde el artista consignó en el lienzo un gran número de objetos alusivos a la vanidad,
apilados desordenadamente, como en un trastero, y situados en el interior de una iglesia en
ruinas. Así, y en consonancia con la típica opulencia barroca, estos objetos —relacionados tanto
con el poder terrenal como con el espiritual, y entre los que destacan una corona, una mitra, un
Alegoría de la vida humana (c.
1658-1660), de Joris van Son, báculo y un globo terráqueo— son un ejemplo de ostentación, de riqueza estéril y vacía. Como
Walters Art Museum, Baltimore única referencia al memento mori se encuentra una calavera situada en la parte superior de la
pirámide visual que forman los objetos, así como un sarcófago situado en segundo plano, que
contiene la inscripción VANITATI S(ACRIFICIUM) («sacrificio de la vanidad»).85
Vanitas (1663), de Pieter Boel,
Otro gran intérprete del género fue Adriaen van Utrecht, especialista en bodegones y cuadros Palais des Beaux-Arts de Lille
de caza. Viajó por Francia, Italia y Alemania absorbiendo diversas influencias, que reflejó en
sus cuadros. Junto a Frans Snyders se le considera el inventor del Pronkstilleven («bodegón
suntuoso»). Fue autor, entre otras, de Naturaleza muerta con bouquet y calavera (1642, colección privada) y Vanitas o alegoría de la
fugacidad de la felicidad (1640-1645, Pinacoteca Antigua de Múnich).86

Con el anterior colaboró en ocasiones Nicolaes van Verendael, especialista en bodegones de flores, autor también de las flores de
una vanitas de Jan Davidsz de Heem. Entre sus obras cabe citar Vanitas (c. 1680, Musée des Beaux-Arts de Caen) y Vanitas con un
ramo de flores, una vela, implementos para fumar y una calavera (Galería de la Academia de Venecia).87
Naturaleza muerta con bouquet y Cornelis Norbertus Gysbrechts realizó bodegones de falsa perspectiva en los que aglutinaba
calavera (1642), de Adriaen van
Utrecht, colección privada objetos de la más diversa procedencia.88 Cabe destacar su Vanitas (1664, Ferens Art
Gallery, Kingston upon Hull), un interesante ejercicio de trampantojo en el que dispuso una
vanitas tradicional en un lienzo situado en la pared, con la esquina superior derecha doblada
y con una paleta y pinceles en la parte inferior, cuyos pigmentos gotean al estar colocada la paleta en posición vertical; en la esquina
superior derecha hay un medallón con un autorretrato suyo.89 Una composición similar se encuentra en otra Vanitas (1668)
conservada en la Galería Nacional de Dinamarca.90 Siguió sus pasos su hijo Franciscus Gysbrechts, autor de Vanidad con cráneo
(Museo de Bellas Artes de Rennes), Vanitas con una calavera, un globo terráqueo, una trompeta e instrumentos para fumar (c. 1660-
1675, Museo Real de Bellas Artes de Amberes), Naturaleza muerta con calavera (c. 1675, Muzeum Narodowe, Gdańsk).88

Jean-François de Le Motte fue junto a Gysbrechts uno de los mejores pintores de perspectivas ilusionistas, generalmente en
composiciones centradas en tabiques en los que colocaba objetos como libros, cartas, yesos, grabados, pinceles y paletas, como en
Vanidad y trompe-l'œil (Museo de Bellas Artes de Dijon).91

Hendrick Andriessen se especializó en vanitas, de las que se conocen unas diez en varios Vanitas (1664), de Cornelis
museos. Entre ellas cabe citar: Vanitas con una calavera, un 'Roemer' roto, una rosa, un reloj Norbertus Gysbrechts, Ferens Art
de arena, una concha de nautilus, un reloj de bolsillo y otros objetos, todo sobre una mesa Gallery, Kingston upon Hull

cubierta (c. 1630-1640, colección privada), Naturaleza muerta con cráneo humano, globo,
libros, corona, inglete, burbujas, concha de mejillón con pipa de burbuja, corona de acebo en el cráneo, reloj en la mesa, candelabro
(con reflejo del retrato del artista) (c. 1650, Mount Holyoke College Art Museum, South Hadley, Massachusetts), Vanitas con una
calavera y un niño moro sosteniendo un retrato del pintor (c. 1650, Herbert F. Johnson Museum of Art, Ithaca, Nueva York), Vanitas (c.
1650, Museo de Bellas Artes de Gante), Naturaleza muerta con máscara, calavera, globo y pompas de jabón (c. 1650-1655,
Ashmolean Museum, Oxford) y Vanitas (Galería de Arte de Ontario, Toronto).92
Naturaleza muerta con cráneo Roelant Savery se formó en Ámsterdam y pasó unos años en Praga al servicio del emperador Rodolfo II. Realizó paisajes, escenas
humano, globo, libros, corona, inglete, de género, cuadros de animales y bodegones, especialmente de flores, con un estilo preciso de evocación poética.93 Fue autor de
burbujas, concha de mejillón con pipa
de burbuja, corona de acebo en el Memento mori (c. 1600-1609, Museo Nacional de Estocolmo), donde diversos animales e insectos vivos se entremezclan con cráneos
cráneo, reloj en la mesa, candelabro y huesos de animales muertos, como recordatorio del destino final de todo ser vivo.94
(con reflejo del retrato del artista) (c.
1650), de Hendrick Andriessen, Mount Joannes de Cordua, activo en Viena y Praga, fue autor de pintura religiosa, escenas de género, retratos y bodegones. Cabe destacar
Holyoke College Art Museum, South su Vanitas con busto (1665, Museo de Bellas Artes de Pau), donde expuso sobre una mesa una calavera coronada de espigas, un
Hadley (Massachusetts) busto, una pipa, una caracola, un dibujo y varios objetos más.95

Catarina Ykens I, de una familia de pintores, es conocida por sus guirnaldas florales. Fue autora de Bodegón de un jarrón de flores,
una calavera y un crucifijo (c. 1650, colección privada).96 Su homónima, Catarina Ykens II, se especializó en naturalezas muertas y guirnaldas de flores y frutos. Fue autora
de Vanitas con busto de una dama con una corona de flores en una repisa (1688, colección privada), en la que aparece un busto de mujer cuya cabeza es una calavera,
tocada con un ramo de flores y un pájaro en su hombro.97

En cuanto al grabado, cabe citar a Cornelis Galle el Viejo, autor de Bodegón con calavera, reloj de bolsillo y rosas (segundo cuarto del siglo XVII, Biblioteca de la Academia
Polaca de Artes y Ciencias y de la Academia Polaca de Ciencias), donde aparece una calavera con un reloj de bolsillo, un jarrón con rosas y la inscripción MEMORARE
NOVISSIMA, / ET IN AETERNVM NON PECCABIS («recuerda las últimas cosas, y nunca pecarás»).98

Memento mori (c. Bodegón de un jarrón de Vanitas con una Vanitas con Vanitas con una Memento mori con Vanitas (c. 1680), de
1600-1609), de flores, una calavera y un calavera, una pistola, busto (1665), calavera, un globo instrumentos musicales, Nicolaes van Verendael,
Roelant Savery, crucifijo (c. 1650), de un laúd con cuerdas de Joannes de terráqueo, una libros, partituras, Musée des Beaux-Arts de
Museo Nacional de Catarina Ykens I, rotas, una flauta, Cordua, Museo trompeta e esqueleto, cráneo y Caen
Estocolmo colección privada conchas, duraznos, de Bellas Artes instrumentos para armadura (c. 1670), de
higos, pan y una urna de Pau fumar (c. 1660-1675), Carstian Luyckx
en una repisa de Franciscus
parcialmente cubierta Gysbrechts, Museo
(1651), de Joris van Real de Bellas Artes de
Son, colección privada Amberes

Vanitas con busto


de una dama con
una corona de
flores en una
repisa (1688), de
Catarina Ykens II,
colección privada

Francia [ editar ]

En Francia, el género fue introducido por la comunidad de pintores flamencos de Saint-Germain-des-Prés, entre los que destacan
N.L. Peschier y Sébastien Bonnecroy, así como Sebastian Stoskopff, alsaciano de origen, pero miembro de este grupo. El primero
realizó vanitas influidas por Vincent van der Vinne y Edwaert Collier, como Vanitas con violín, libro, calavera y pluma (1660,
Rijksmuseum, Ámsterdam), Vanitas (1660, Museo de Bellas Artes de Montreal) y Calavera, bolsas de dinero y documentos (1661,
Institut Néerlandais, París).99 De Bonnecroy se tienen escasos datos. Fue autor de Vanitas (1641, Museo de Bellas Artes de
Estrasburgo) y Vanitas: una calavera, un violín, una taza volcada, libros, cartas del tarot, un reloj de bolsillo, una pipa de arcilla, un
cono y una bolsa de tabaco en un plato de peltre, en una mesa de madera cubierta con una alfombra (colección privada).100
Stoskopff se formó con Daniel Soreau, un artista valón especializado en bodegones, que había sido discípulo de Georg Flegel. En
Vanitas (1641), de Sebastian
1621, a causa de la Guerra de los Treinta Años, se trasladó a París. Aunó influencias francesas, alemanas y flamencas, y se
Stoskopff, Musée de l'Œuvre Notre-
especializó en bodegones.101 Fue autor de Vanitas (1641, Musée de l'Œuvre Notre-Dame, Estrasburgo), donde presenta una Dame, Estrasburgo
composición centrada en la calavera y rodeada de diversos elementos propios de las vanidades: un laúd, libros, un grabado, copas de
orfebrería, una armadura y una espada, un globo terráqueo y un reloj de arena.102

En este país fue frecuente una variedad de vanitas centrada en los cinco sentidos: por lo general, se representaba la vista con espejos,
el oído con instrumentos musicales, el tacto con dinero o juegos de mesa, el olfato con flores y el gusto con comida. Entre estos casos se
encuentran El verano o los cinco sentidos de Sebastian Stoskopff (1633, Musée de l'Œuvre Notre-Dame, Estrasburgo), el Damero de
Lubin Baugin (Museo del Louvre, París) o los Cinco sentidos de Jacques Linard (Museo del Louvre, París).103

Otro artista de origen flamenco fue Philippe de Champaigne, nombrado a los veinticinco años pintor de cámara del rey Luis XIII.
Desarrolló un estilo bastante ecléctico, en el que mezcló su formación flamenca con el clasicismo francés, además de cierto manierismo
y un influjo del caravaggismo italiano. Realizó principalmente cuadros religiosos y retratos, así como paisajes.104 Fue autor de una de
las obras más paradigmáticas del género, Naturaleza muerta con calavera o Alegoría de la vida humana (1671, Museo de Tessé, Le
Mans), sobrecogedora pese a su extrema sobriedad: sobre una placa de piedra caliza se ve una calavera de frente, flanqueada de un
reloj de arena y un jarrón con un tulipán, con un fondo oscuro de estilo tenebrista.105

Vanitas: una calavera, un violín, Algunos de los mejores artistas franceses de la centuria también trataron el género, como
una taza volcada, libros, cartas del Georges de La Tour, el mejor representante en su país del naturalismo de tradición caravaggista.
tarot, un reloj de bolsillo, una pipa En su obra se distinguen dos fases, una centrada en la representación de tipos populares y
de arcilla, un cono y una bolsa de
escenas jocosas, y otra donde predomina la temática religiosa, con un radical tenebrismo donde
tabaco en un plato de peltre, en
una mesa de madera cubierta con las figuras se vislumbran con tenues luces de velas o lámparas de bujía.106 Entre estas últimas
una alfombra, de Sébastien se encuentra Magdalena penitente (c. 1625-1650, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York), en
Bonnecroy, colección privada
que se representa la santa por algunos de sus atributos iconográficos habituales, como el pelo
largo y el vestido rojo, mientras que sostiene en su regazo un cráneo y dirige su mirada hacia un
espejo, en el que se refleja una vela situada delante. El espejo es un habitual símbolo de la vanidad, como las joyas situadas junto a Naturaleza muerta con calavera
107
la vela, cuya llama simboliza de nuevo el paso del tiempo y el fin de la vida. (1671), de Philippe de Champaigne,
Museo de Tessé, Le Mans
Otro gran exponente fue Nicolas Poussin, representante en este caso de la línea clasicista, el
estilo adoptado como «arte oficial» por la monarquía y la aristocracia, que le dieron unas señas
de identidad propias con la acuñación del término «clasicismo francés». Recibió la influencia de la pintura rafaelesca y de la escuela
boloñesa, y creó un tipo de representación de escenas —de temática generalmente mitológica— donde evoca el esplendoroso pasado
de la antigüedad grecorromana como un paraíso idealizado de perfección, una edad dorada de la humanidad.108 Entre ellas se
encuentra una cuya temática se acerca al género de la vanitas: La danza de la vida humana (c. 1638-1640, Colección Wallace, Londres),
una escena alegórica donde cuatro figuras danzantes representan el Placer, el Trabajo, la Riqueza y la Pobreza, en una rueda de la
fortuna por la cual cualquier persona puede fluctuar a lo largo de la vida; a su lado, la figura alada es el Padre Tiempo tocando una lira.
Otros elementos son alusivos igualmente a la fugacidad de la vida: un amorcillo con un reloj de arena, un niño haciendo burbujas de
jabón y unas guirnaldas de flores.109

Simon Vouet vivió durante su juventud en Italia, para instalarse posteriormente en París, donde
fue el artista preferido de Luis XIII. Su obra inicial denotó la influencia tanto del caravaggismo
como del clasicismo boloñés, aunque posteriormente evolucionó a un estilo más colorista y
decorativo.110 Fue autor de La pareja mal emparejada (1621, Museo Nacional de Varsovia), en
Magdalena penitente (1625-
1650), de Georges de La Tour, la que aparece un hombre mayor que intenta seducir a un chica joven, la cual señala con el dedo
Museo Metropolitano de Arte, una calavera situada sobre una mesa.111
Nueva York
Discípulo suyo fue Pierre Mignard, quien tras su formación inicial pasó una estancia de veinte
años en Italia, donde recibió la influencia de la Escuela de Bolonia. Fue autor principalmente de
obras religiosas y retratos, en los que aunaba realismo y cierto sentimentalismo.112 Fue autor de Niña haciendo pompas de jabón La danza de la vida humana (c.
(1674, Palacio de Versalles), retrato de Luisa María Ana de Borbón —llamada Mademoiselle de Tours—, hija de Luis XIV y de 1638-1640), de Nicolas Poussin,
Colección Wallace, Londres
Madame de Montespan. Ejemplo de homo bulla, en su mano izquierda sostiene una concha con el agua jabonosa, mientras que con
la derecha sostiene una pajita de la que pende una burbuja a punto de explotar. Sobre la mesita hay un reloj de bolsillo, símbolo del
paso del tiempo. A los pies de la niña, un loro simboliza la pureza y la inocencia de la niñez.113

Trophime Bigot fue representante del naturalismo caravaggista, apodado Maître à la chandelle («maestro de la vela») por sus
escenas de luz artificial, en las que mostró una gran pericia en la técnica del claroscuro.114 Fue autor de Alegoría de la vanidad de
las cosas terrenales (c. 1630, Galería Nacional de Arte Antiguo, Roma), donde aparece una joven con turbante que señala una
calavera con la mano derecha, mientras que con la otra sujeta un espejo en que se refleja una lámpara de aceite que tiene al lado,
situada sobre un reloj de arena. Existen dudas sobre la atribución de esta obra a Bigot o a un maestro anónimo.115

Jacques Linard fue autor de cuadros alegóricos —como los Cinco sentidos o los Cuatro elementos— y naturalezas muertas, pobladas
de detalles anecdóticos de evocación poética, lo que lo aleja del naturalismo del bodegón flamenco y neerlandés.116 Fue autor de la
Alegoría de la vanidad de las cosas Vanitas del Museo del Prado (1640-1645), en que colocó un cráneo sobre un libro y un jarrón con un clavel al lado, una composición
terrenales (c. 1630), de Trophime sencilla, pero evocadora.117
Bigot, Galería Nacional de Arte
Antiguo, Roma Simon Renard de Saint-André fue pintor y grabador, un insigne retratista muy apreciado en su tiempo. Fue autor de varias vanidades,
como las del Museo Garinet de Châlons-en-Champagne, el Museo de Bellas Artes de Marsella y el Museo de Bellas Artes de
Estrasburgo. Destaca Vanitas (c. 1650, Museo de Bellas Artes de Lyon), donde una calavera coronada de laurel evoca la fama
póstuma de un poeta, quizá Balthazar Cozon, cuyos versos manuscritos aparecen bajo el cráneo. Otros elementos de la imagen son medallas, partituras, flautas, una concha
vacía, un vaso roto, una botella de vino y pompas de jabón.118

Cabe mencionar también a la pintora Madeleine Boullogne, perteneciente a una familia de pintores caracterizados por aunar el clasicismo francés con el caravaggismo
italiano. Se especializó en naturalezas muertas, especialmente obras en las que se amontonaban trofeos, armaduras e instrumentos musicales, de las que se conservan
cuatro en el palacio de Versalles. En su Vanitas del Museo de Bellas Artes de Mulhouse dispuso encima de una mesa con un tapete rojo varios libros, dos calaveras, un
espejo, un candelabro y un reloj de arena.119

La pareja mal Vanitas (1640-1645), de Vanitas (1641), de Damien Vanitas (c. Vanitas (c. 1650), anónimo, Vanitas con violín, libro, Niña haciendo
emparejada Jacques Linard, Museo del Lhomme, Musée Saint Loup, 1650), de Museo del Louvre, París calavera y pluma (1660), pompas de
(1621), de Prado, Madrid Troyes Simon Renard de N.L. Peschier, jabón (1674),
Simon Vouet, de Saint- Rijksmuseum, Ámsterdam de Pierre
Museo Nacional André, Museo Mignard,
de Varsovia de Bellas Artes palacio de
de Lyon Versalles

Vanitas, de Madeleine
Boullogne, Museo de
Bellas Artes de Mulhouse

Alemania [ editar ]

En Alemania, este género estuvo bastante vinculado al tema del «sentimiento de la muerte», intrínseco a la cultura de ese país.120
Georg Flegel fue el introductor del bodegón como género autónomo en Alemania, siguiendo los pasos iniciados en los Países Bajos.
Su especialidad fue la del «almuerzo», mesas servidas con alimentos de todo tipo, en ocasiones con flores u otras plantas e, incluso,
insectos, con un estilo austero y minucioso. En los últimos años de su carrera (1635-1638) este tipo de representaciones
evolucionaron hacia un tono más marronáceo e iluminado por la luz de una vela que se consume, evocando como en las vanitas el
carácter efímero de las cosas terrenales.121

Cabe destacar a Johann Georg Hainz, un pintor casi desconocido en lo que respecta a su biografía. Se le conoce activo en Leipzig y,
posteriormente, Hamburgo, donde realizó especialmente bodegones de influencia neerlandesa, con un gusto preferente por los
objetos preciosos, tratados con una extrema precisión, destinados a coleccionistas, como en Alacena de orfebrería y calavera (1666,
Kunsthalle de Hamburgo).122

Johann Heinrich Schönfeld, de formación manierista, pasó una estancia de unos diez años en
Italia, primero en Roma, donde recibió la influencia de Adam Elsheimer, y después en Nápoles,
Vanitas (1637), de Jacob Marrel,
donde evidenció el influjo de Aniello Falcone y Salvator Rosa. Desarrolló un estilo poético e
Kunsthalle, Karlsruhe
intimista, de sutil colorido y pequeño formato. En su obra diversificó paisajes idílicos y escenas
religiosas y mitológicas de aire bucólico con el género de las vanidades, en obras donde objetos
como velas que se apagan, pompas de jabón, animales muertos, sepulcros y sarcófagos, paisajes desolados o arquitecturas en ruinas
expresan la precariedad de las cosas y lo efímero de la vida.123 Entre sus obras destaca El Tiempo (Cronos) (c. 1645, Deutsche
Barockgalerie im Schaezlerpalais, Augsburgo), en la que un Cronos alado en actitud melancólica se apoya en un zócalo con la
inscripción Il Tempo, sobre el que se encuentran una vela y un reloj de arena; al lado, un amorcillo hace pompas de jabón.124

Un artista a caballo entre Alemania y Países Bajos fue Jacob Marrel. Fue discípulo de Georg Flegel en Fráncfort de 1627 a 1632, año en
que se trasladó a Utrecht, donde fue discípulo de Jan Davidsz. de Heem. Residió en esa ciudad hasta 1650, y de nuevo entre 1659 y
1669. Se especializó en bodegones de guirnaldas y jarrones de flores. Entre sus obras se encuentra una Vanitas (1637, Kunsthalle de
Karlsruhe), donde sitúa un jarrón de flores, una calavera, un violín, un libro, un tintero, una pipa y diversos objetos más, así como un
ratón y varios insectos, enmarcados en un nicho con figuras de angelotes en los flancos superiores, uno de ellos haciendo pompas de
Niño dormido con calavera, de jabón.125
Leonhard Kern, Museo Louvre-
Lens Discípulo suyo fue Abraham Mignon, que se trasladó con su maestro a Utrecht y trabajó igualmente en el taller de Heem, cuyo estilo
imitó inicialmente, aunque posteriormente evolucionó hacia un tipo de obras más finas y precisas, de gran virtuosismo. Elaboró
principalmente cuadros de flores, acompañadas generalmente de gatos, pájaros o insectos.112 Entre sus obras se encuentra Bodegón
de flores con naranja, reloj de arena y calavera (c. 1670, colección privada), un exuberante jarrón de flores con insectos volando situado sobre una mesa en cuyo lado
derecho se aprecia una calavera y un reloj de arena.126

Otro discípulo de Marrel fue Johann Andreas Graff, pintor y grabador, autor con su esposa Maria Sibylla Merian de ilustraciones botánicas, así como vistas de ciudades y
edificios. Fue autor de una Vanitas (c. 1680-1690, colección privada) en que aparece una calavera con un pergamino con la inscripción memento mori, junto a una estatuilla,
una vasija, unas medallas y una paleta y pinceles de pintor.127

Cabe mencionar en el campo de la escultura a Leonhard Kern, autor de Niño dormido con calavera (segunda mitad del siglo XVII, Museo Louvre-Lens), una obra de marfil que
representa a un niño dormido, desnudo y tocado con una corona de laurel, que se apoya sobre una calavera situada encima de un reloj de arena, dos símbolos arquetípicos
de la vanitas. Sujeta con una mano una antorcha invertida, otro símbolo de la vida que se apaga.11

En el terreno del grabado hay que mencionar al suizo Matthäus Merian, activo en Basilea y posteriormente en Fráncfort, especializado en planos y vistas de ciudades.128
Fue autor de varias «danzas de la muerte» y alguna vanitas, como Memento mori (Finis coronat opus) (1649), inspirada en el grabado de Hondius de 1626: sobre un libro
flanqueado por un candelabro y un jarrón de flores se sitúa un cráneo coronado de laurel con un reloj de arena encima que tiene dos alas, una de ángel y otra de demonio,
como símbolo de los dos posibles destinos tras la muerte.129

Cena a la El Tiempo Memento Alacena de Bodegón de Vanitas (c. 1680-


luz de las (Cronos) (c. mori (Finis orfebrería y flores con 1690), de Johann
velas (c. 1645), de coronat calavera naranja, reloj Andreas Graff,
1635-1638), Johann opus) (1666), de de arena y colección privada
de Georg Heinrich (1649), de Johann Georg calavera (c.
Flegel, Schönfeld, Matthäus Hainz, 1670), de
colección Deutsche Merian Kunsthalle de Abraham
privada Barockgalerie Hamburgo Mignon,
im colección
Schaezlerpala privada
is, Augsburgo

Italia [ editar ]

La pintura barroca italiana estuvo marcada por dos tendencias contrapuestas: el naturalismo, caracterizado por una
representación realista de la naturaleza y la sociedad, que tuvo su máximo exponente en Caravaggio; y el clasicismo,
que buscaba una representación idealizada de la naturaleza, surgido en torno a la denominada escuela boloñesa.130

Caravaggio fue un artista original y de vida azarosa que, pese a su prematura muerte, dejó numerosas obras maestras
en las que se sintetizan la descripción minuciosa de la realidad y el tratamiento casi vulgar de los personajes con una
visión no exenta de reflexión intelectual. Fue introductor del tenebrismo, donde los personajes destacan sobre un fondo
oscuro, con una iluminación artificial y dirigida, de efecto teatral, que hace resaltar los objetos y los gestos y actitudes de
los personajes.131 Su Cesto con frutas (c. 1596, Pinacoteca Ambrosiana, Milán), sin ser propiamente una vanitas en
sentido estricto, se acerca al género por cuanto la representación de la fruta podrida hace evocar la caducidad de las
cosas.132 Fue autor también de un San Jerónimo escribiente (1605, Galería Borghese, Roma), en el que muestra una
calavera encima de un libro, como era habitual en la iconografía de este santo.133 San Jerónimo escribiente (1605), de Caravaggio,
Galería Borghese, Roma
Uno de sus discípulos fue Cecco del Caravaggio, un artista posiblemente de
origen francés o flamenco del que no se tienen prácticamente datos
biográficos, ni siquiera su nombre exacto. Activo en el primer tercio del siglo XVII, realizó obras de una iluminación violenta y
expresiva, con personajes de expresión inquieta. Fue autor de Magdalena penitente (c. 1610-1620, Städtische
Kunstsammlungen, Augsburgo), en el que la santa contempla un crucifijo mientras apoya su brazo derecho sobre una calavera
situada encima de un libro.134

En el seno del clasicismo, de corte idealista y por tanto alejado del dramatismo de este tipo de escenas, se encuentran pocos
ejemplos, pero cabe resaltar, sin embargo, una obra de Guercino, Et in Arcadia ego (1618-1622, Galería Nacional de Arte
Antiguo, Roma), una escena pastoril, pero con mensaje relativo al memento mori: frente a un paisaje boscoso, dos pastores
contemplan una calavera, situada sobre un pedestal con la inscripción Et in Arcadia ego («yo también estoy en Arcadia»), en
Et in Arcadia ego (1618-1622), de alusión a la Muerte, que también se halla en el paraíso. El cráneo está en fase de descomposición, roído por un ratón y varios
Guercino, Galería Nacional de Arte Antiguo,
insectos.135
Roma
Un artista original fue Salvator Rosa, un pintor excéntrico, de fuerte temperamento, un
romántico avant-la lettre, autor de cuadros en los que mostró un sentimentalismo
melancólico y una gran fantasía creadora. Estuvo influido por el caravaggismo y el populismo de los bamboccianti, aunque hacia la
mitad de su carrera se decantó hacia el clasicismo, para evolucionar más tarde a un estilo anticlásico que se podría considerar
prerromántico.136 Fue autor de Humana fragilitas (1657, Fitzwilliam Museum, Cambridge), una alegoría donde aparece una mujer
que sostiene un niño en su regazo, el cual escribe sobre un pergamino que le tiende la Muerte —en forma de esqueleto alado— una
frase de Adán de San Víctor: Conceptio culpa, Nasci pena, Labor vita, Necesse mori («la concepción es un pecado, el nacimiento es
dolor, la vida es un trabajo, la muerte es una necesidad»). En la esquina inferior izquierda aparecen otros dos niños, uno que
enciende una antorcha, símbolo de lo efímero, y otro que hace pompas de jabón, símbolo de la fragilidad humana. En la esquina
inferior derecha figura una lechuza, considerada generalmente un ave de mal augurio y muerte.137 Detrás de la mujer hay un busto
de Término, el dios de los límites e hitos fronterizos.138

Giuseppe Recco, miembro de una familia napolitana de bodegonistas, se formó con el


lombardo Evaristo Baschenis, por lo que aglutinó el estilo de ambas escuelas, al que añadió
cierta influencia de Caravaggio y de la pintura española. Se especializó en bodegones de
peces, situados en escaparates o, en ocasiones, en paisajes o cuevas marinas, con un
colorido de gran lirismo. Fue autor de Vanitas con una calavera descansando sobre un libro Humana fragilitas (1657), de
con otros objetos de peltre sobre una mesa cubierta de alfombras (colección privada).139 Salvator Rosa, Fitzwilliam Museum,
Cambridge
Domenico Fetti fue un pintor de corta carrera —murió a los treinta y cuatro años—, que
recibió la influencia de Caravaggio y de la pintura veneciana, con un estilo de rico cromatismo
y pincelada ligera, de tono poético y algo romántico, con gusto por lo anecdótico.140 Fue autor de La Melancolía (c. 1620, Museo del
Louvre, París), donde una mujer contempla una calavera en actitud melancólica; a sus pies se encuentran diversos objetos alusivos a
las artes (cepillo, paleta, pincel, modelo de torso) y las ciencias (astrolabio, libro, manual de geometría), como metáfora de que estos
conocimientos no son sino más que problemas irresolubles que generan melancolía.141

Pietro Negri fue un artista a caballo entre el tardomanierismo y el naturalismo tenebrista. Fue
autor de Vanitas (1662, Museo del Prado, Madrid), llamada anteriormente Magdalena
La Melancolía (c. 1620), de
Domenico Fetti, Museo del Louvre, penitente, pero más tarde reinterpretada como una alegoría de la vanidad, ya que su vestido
París lujoso —pese a tener el torso desnudo—, sus joyas, la cinta que le cruza el pecho y su
cabello arreglado no cuadraban bien con la iconografía habitual de la Magdalena. Se
acompaña además de los elementos habituales que expresan la fugacidad de la vida: la
calavera, la vela que se apaga y el reloj de arena.142

De tendencia naturalista, Guido Cagnacci fue autor preferentemente de cuadros religiosos, aunque al final de su carrera trató también
temas profanos y algunos desnudos. Entre sus obras se encuentra una Alegoría de la Vanitas y de la Penitencia (Museo de Picardía,
Amiens) y una Alegoría de la vida humana (c. 1650, Fondazione Cavallini Sgarbi, Ro).143

Giovanna Garzoni se especializó en miniaturas y pinturas de pequeñas dimensiones, a


menudo sobre pergamino, destinadas por lo general a clientes aristocráticos. Con un estilo
aparentemente frágil, sus obras destacan, sin embargo, por su virtuosismo, con un grafismo
Alegoría de la vida humana (c.
nítido y un colorido de cierta transparencia y aire sugestivo. Por lo general, sus imágenes se 1650), de Guido Cagnacci, Fondazione
centraban en uno o pocos objetos, mostrados en primer término y con fondos planos, Cavallini Sgarbi, Ro
generalmente de color claro.144 Realizó varias obras del género: Calavera, libros y una
medalla con el retrato de Francesco dei Medici, Calavera y reloj, Bodegón con frutas,
calavera y botella y Bodegón con frutas, calavera y un tulipán.145

De origen flamenco, Nicolas Régnier se estableció en Italia en 1615, primero en Roma y luego en Venecia, donde desarrolló su
carrera, en un estilo inicialmente caravaggista, influido por la obra de Bartolomeo Manfredi, y más adelante marcado por la escuela
veneciana, con obras decorativas y suntuosas, generalmente escenas históricas, mitológicas o alegorías.146 Fue autor de Alegoría
de la vanidad (Pandora) (1626, Galería Estatal de Stuttgart), en que aparece una joven elegantemente vestida junto a una mesita con
una vasija, una máscara de teatro y diversas joyas, mientras con el pie pisa una calavera.147
Alegoría de la vanidad (Pandora)
(1626), de Nicolas Régnier, Galería Giovanni Martinelli fue un pintor florentino cercano al naturalismo, pero con un espíritu poético y melancólico, de sencillez narrativa y
Estatal de Stuttgart
estilo luminoso, algo arcaizante.148 En La muerte llega a la mesa del banquete (Memento Mori) (1635, Museo de Arte de Nueva
Orleans) representó la llegada de la Muerte en forma de esqueleto con un reloj de arena en la mano a un banquete, cuyos
comensales la miran horrorizados.149

Apodado il Genovesino, Luigi Miradori denota una formación entre Lombardía y Génova, con influencia de Adam Elsheimer y de la pintura española. Autor en su mayoría de
obras religiosas, cabe destacar en el género estudiado su Cupido dormido (c. 1650, Museo civico Ala Ponzone, Cremona), en que aparece Cupido, el dios del deseo
amoroso, dormido con la cabeza apoyada en una calavera, con un jarrón de flores a su lado.150

Otro destacado bodegonista fue Pier Francesco Cittadini, formado con Guido Reni, representante de un tipo de bodegones opulentos de influencia flamenco-neerlandesa,
poblados de objetos preciosos, vajillas y alfombras orientales. Fue autor de Vanitas con violín, libro de música, florero y calavera (1681, colección privada).151

Cabe destacar por último, en el arte de la escultura, una obra de Gianlorenzo Bernini, arquitecto y escultor, uno de los principales artífices de la Roma papal de su tiempo,
autor del baldaquino de San Pedro y de la columnata de la plaza de San Pedro. Entre sus obras se encuentra la tumba de Alejandro VII (1671, basílica de San Pedro del
Vaticano), un conjunto escultórico en mármol y bronce presidido por una estatua del pontífice arrodillado en actitud de oración, bajo cuya figura aparece el esqueleto de la
Muerte con un reloj de arena, flanqueado a la izquierda por la Caridad y la Prudencia y a la derecha por la Verdad y la Justicia. El sentido alegórico de estas figuras significa
el triunfo del Tiempo sobre la Vida y de la Verdad sobre el Tiempo.152

La muerte llega a la mesa del Cupido dormido Vanitas (1662), Detalle de la tumba de Vanitas con violín, libro de música, Vanitas con una calavera
banquete (Memento Mori) (c. 1650), de de Pietro Negri, Alejandro VII (1671), de florero y calavera (1681), de descansando sobre un libro con
(1635), de Giovanni Martinelli, Luigi Miradori, Museo del Prado, Gianlorenzo Bernini, basílica de Pierfrancesco Cittadini, colección otros objetos de peltre sobre
Museo de Arte de Nueva Museo civico Ala Madrid San Pedro del Vaticano privada una mesa cubierta de
Orleans Ponzone, alfombras, de Giuseppe Recco,
Cremona colección privada

Bodegón con frutas,


calavera y un tulipán, de
Giovanna Garzoni

España [ editar ]

En España, la vanitas llegó bajo la influencia neerlandesa y flamenca, aunque pronto


adquirió características propias, ya que si bien en estos países el género tenía un
carácter de una moralidad más laica, que evocaba la inmortalidad de una manera más
positiva, incluso con cierto factor estético en la imagen, en la España contrarreformista
el género adquirió un sentido fuertemente religioso, encaminado a la reflexión y la
penitencia, con un componente más pesimista, aunque abierto igualmente al sentido de
redención. Por otro lado, en este país la vanitas tuvo un fuerte sustrato procedente de la
literatura, que durante esta época se prodigó en la reflexión sobre la muerte, en obras
como: El arte de bien morir (h. 1500), de Rodrigo Fernández de Santaella; los Ejercicios
espirituales (1522), de san Ignacio de Loyola; el Tratado de la vanidad del mundo
(1552), de fray Diego de Estella; el Libro de la oración y meditación (1554), de fray Luis
de Granada; o las Meditaciones espirituales (1605), de Luis de la Puente.4

En la España del siglo XVII la vanitas era denominada «desengaño», un término que In ictu oculi (izquierda) y Finis Gloriae Mundi (derecha), de Juan de Valdés Leal, Iglesia y
Hospital de la Caridad (Sevilla) (1670-1672)
reflejaba el pesimismo y la decepción que imperaban en la sociedad de entonces,
marcado por la filosofía estoica de signo senequista que predominaba entre los
intelectuales de la época. El vocablo tuvo su origen en la literatura, ejemplificado por una frase de Sebastián de Covarrubias: «desengaño es la mesma verdad que nos
desengaña». En una época de desilusión, la certeza más evidente es la muerte.153

El género de la vanitas dio en España dos nombres excepcionales: Juan de Valdés Leal y Antonio de Pereda. Valdés se formó en
Córdoba, donde recibió la influencia de Antonio del Castillo y de Francisco de Herrera el Viejo. Instalado después en Sevilla, trabajó
para varias instituciones religiosas, en un estilo expresionista de corte dramático en que le interesaba más el dinamismo y la tensión
que la armonía o el equilibrio, el realismo concreto más que la belleza ideal.154

Realizó dos de las más emblemáticas representaciones de vanitas que existen para la iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla: In
ictu oculi y Finis Gloriae Mundi (1670-1672). En relación con su destino, los llamados Jeroglíficos de las postrimerías simbolizan el
poder de la caridad como instrumento de salvación frente a la perdición eterna. In ictu oculi («en un abrir y cerrar de ojos») presenta a
la Muerte en forma de esqueleto portando un ataúd y una guadaña en el brazo izquierdo, mientras que con la mano derecha apaga la
llama de una vela que simboliza la vida humana; a sus pies, un globo terráqueo, una tiara papal, una corona imperial, una armadura
de caballero, diversos libros y varios objetos más representan la futilidad de las vanidades humanas frente a la certeza de la muerte.
Finis Gloriae Mundi («fin de la gloria terrenal») muestra una cripta con varios cadáveres en diversos estadios de descomposición,
entre los que destacan un obispo y un caballero de la Orden de Calatrava, mientras que en la parte superior la mano de Jesucristo
sostiene una balanza: a un lado se muestran varios objetos que simbolizan los siete pecados capitales y al otro los símbolos de la fe
cristiana (caridad, oración y penitencia).155 Ambas obras se inspiraron en el Discurso de la verdad (1672), de Miguel Mañara, el
Alegoría de la vanidad (1660), de
Juan de Valdés Leal, Wadsworth mecenas del hospital sevillano, donde señalaba las obras de misericordia como único instrumento para la salvación del alma, y cómo
Atheneum, Hartford, Connecticut las glorias terrenales desaparecen con la muerte.156

Valdés fue autor también de Alegoría de la vanidad (1660, Wadsworth Atheneum, Hartford, Connecticut): sobre una mesa repleta de
los objetos típicos de la vanitas (libros, flores, monedas, joyas, coronas, cetros, una vela, una calavera y una esfera celeste), un amorcillo hace pompas de jabón, mientras
que un ángel levanta una cortina y señala un cuadro del Juicio Final.157

Por su parte, Pereda desarrolló un estilo heredero en cierta forma del tenebrismo de Ribera combinado con el intenso
cromatismo de la escuela veneciana. Realizó obras religiosas y naturalezas muertas. En estas últimas mostró
preferencia por objetos de cocina, frutos y flores, joyas y tejidos preciosos, con una luz cálida y mate.158

Fue autor de dos obras maestras del género: Vanitas (1636, Museo de Historia del Arte de Viena) y El sueño del
caballero (c. 1655, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid). En la primera, también conocida como
Alegoría de la caducidad, un ángel muestra distintos objetos alegóricos apoyados en calaveras situadas en varias
posturas: son los emblemas de la ciencia, de las armas, del boato, del juego y de la sensualidad, destinados a
desaparecer por el tiempo marcado por los relojes, uno mecánico y otro de arena.159 El ángel sostiene un camafeo con
la efigie de Carlos I, y señala con el dedo el imperio del monarca español en un globo terráqueo. Una inscripción junto a
la clepsidra señala en latín nil omne («todo es nada»).160
El sueño del caballero (c. 1655), de Antonio de
El sueño del caballero es una obra atribuida tradicionalmente a Pereda, aunque según el historiador Alfonso Pérez Pereda, Real Academia de Bellas Artes de San
Sánchez sería obra de Francisco Palacios; la institución que la alberga, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid
Fernando, la sigue atribuyendo a Pereda.161 Conocida también como Desengaño del Mundo, en esta escena un
caballero duerme mientras un ángel a su lado sostiene una filacteria con el mensaje Aeterna pungit, cito volat et occidit
(«eternamente hiere, vuela veloz y mata»); sobre la mesa aparecen diversos objetos alusivos nuevamente a las vanidades de la vida en contraposición a la calavera de la
muerte que se sitúa sobre ellos, además de la vela que se extingue como la vida y el reloj que marca el paso del tiempo,159 así como una máscara de teatro que simboliza la
hipocresía.11 El caballero dormido es seguramente una alusión a La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca.162

Otra relevante obra del género realizada por este artista fue la Vanitas de la Galería Uffizi de Florencia (c. 1670), similar
a la de Viena, donde un ángel señala con la mano una mesa con cinco calaveras y diversos objetos relacionados
habitualmente con la simbología de la vanidad, flanqueado por un cuadro del Juicio Final y un globo terráqueo sobre el
que figura un retrato de Carlos I.163

Pereda fue autor también de Vanitas con libros (1665, colección privada, Madrid), donde aparece una calavera sobre un
libro, que se refleja en un espejo, junto a un reloj, una lámpara, un joyero, un perfume, cartas, monedas y el retrato de
una dama;164 y una Vanitas conservada en el Museo de Zaragoza (c. 1660), en la que aparecen tres calaveras, un reloj
de bolsillo y una llave. Sobre la calavera del primer plano incide una fuerte iluminación que imprime un mayor realismo y
crudeza a la detallada descripción anatómica de la misma.165

Entre los grandes nombres de la época hubo diversos artistas que trataron ocasionalmente el tema, como José de
Ribera, Bartolomé Esteban Murillo y Francisco de Zurbarán. Ribera, de la escuela valenciana, trabajó durante muchos
Vanitas (c. 1670), de Antonio de Pereda, Galería años en Italia, donde era conocido como Lo Spagnoletto. En su obra aunó el tenebrismo caravaggista con el cromatismo
Uffizi, Florencia
veneciano, en un estilo personal de fuerte realismo.166 Fue autor de San Pablo ermitaño (1635-1640, Museo del Prado,
Madrid), donde el santo aparece rezando frente a un libro con un cráneo encima, con un trozo de pan en primer término
que lo identifica como ermitaño, frente a un fondo oscuro de estilo tenebrista;167 y Magdalena penitente (1635-1640, Museo del Prado, Madrid), en que la santa aparece con
la cabeza recostada en las manos apoyadas en una calavera, en actitud melancólica, con un bote de ungüentos en primer término, uno de sus atributos iconográficos
habituales.168

En Sevilla destacó la obra de Bartolomé Esteban Murillo, centrado en la representación sobre todo de
Inmaculadas y Niños Jesús —aunque también realizó retratos, paisajes y escenas de género—, con un
tono delicado y sentimentalista, de gran capacidad técnica y virtuosismo cromático.169 Murillo se acercó a
la vanitas en su Retrato de Nicolás de Omazur (1672, Museo del Prado, Madrid), un comerciante de sedas,
amigo del artista y coleccionista de sus obras, que aparece sosteniendo una calavera entre las manos.
Realizó también el retrato de su esposa, Isabel del Malcampo (1674, se conserva una copia en Pollok
House, Glasgow), que aparece con una rosa en las manos, por lo que ambos retratos se relacionan, ya
que ambos personajes se presentan con símbolos de lo perecedero de las cosas terrenales.170 La
presencia de la calavera se encuentra también en su Magdalena penitente, de la que se conserva una
copia en el Museo del Prado.171

Francisco de Zurbarán, extremeño de nacimiento, suele englobarse en la escuela andaluza. Centrado en la


Retrato de Nicolás de Omazur Retrato de Isabel del Malcampo
pintura religiosa, fue el pintor de la vida monástica, con un estilo realista, sin artificio, con gusto por
(1672), de Bartolomé Esteban (1674), de Bartolomé Esteban
composiciones sencillas y volúmenes simples, y empleo del tenebrismo.172 En algunas de sus obras de Murillo, Museo del Prado, Madrid Murillo, copia en Pollok House,
santos y religiosos es habitual la presencia de la calavera, como en Fray Gonzalo de Illescas (1639, Real Glasgow
Monasterio de Santa María de Guadalupe), donde muestra al monje en su estudio frente a una mesa con
una calavera, libros y un reloj de arena;173 o Tentaciones de san Jerónimo (1639, monasterio de
Guadalupe), donde en el centro de la escena dispuso una mesa con libros como símbolo del conocimiento y una calavera como recordatorio de la muerte.174

Un buen ejemplo de vanitas del ámbito hispánico es la Vanitas con ángel admonitorio de Francisco Velázquez Vaca
(1639, monasterio de San Quirce, Valladolid), no tanto por su calidad técnica pero sí por su riqueza iconográfica. En esta
obra, un ángel admonitorio señala con las manos dos velas situadas en dos mesas contrapuestas: una con joyas,
monedas, flores, dados, cartas de naipes y un globo terráqueo con una cartela donde pone Causa superbis vanitatis et
falacie, además de un reloj de arena y una vela encendida con la inscripción «Breve es la vida del hombre»; y otra con
cinco cráneos y diversos huesos, además de libros viejos, armas, plumas, tiaras, una corona de oro y otra de laurel, una
vara de mando y una vela apagada con el mensaje «Estinguimur uno momento», mientras que al fondo aparece un
ataúd con el cadáver de un religioso amortajado con la inscripción Optimun non nasci, proximo cito mori («mejor no
nacer llegando tan rápida la muerte»). También hay varias cartelas con distintos mensajes, como «A todo el género
humano esperamos como estamos, que con esto pasará cuanto en el mundo corre y correrá. Dios os guarde» y «Letras

Vanitas con ángel admonitorio (1639), de y armas, corona y ermosura, que destrozado ves de aquesta suerte, todo lo acaba el soplo de la muerte». Al fondo, en la
Francisco Velázquez Vaca, monasterio de San pared, hay un reloj de pesas con la frase Diminui vitam quelibet hora tuam. Son los objetos asociados a los placeres y la
Quirce, Valladolid riqueza frente al destino inexorable de la muerte, simbolizados por la vela encendida y la apagada que señala el ángel.
Cabe señalar también el distinto tratamiento lumínico, la luminosidad del lado derecho, donde se sitúa el ángel y la mesa
de la vida, frente a la oscuridad de la mesa dedicada a la muerte. Del mismo autor, año y destinación es el cuadro Vanitas (Morirás bella Isabela), alusivo a Isabel de Portugal,
en el que también contrapone dos mesas, una con un cráneo con corona y otra con una bola de cristal, e igualmente dos velas, una encendida y otra pagada, y dos manos de
ángel señalando.4

Ignacio Raeth fue un pintor flamenco afincado en Madrid, miembro de la Orden Jesuita. Discípulo de Daniel Seghers, aportó la visión
flamenca del género de la vanitas al arte barroco español. Fue autor de Alegoría de las Artes y las Ciencias (1649, Museo del Prado,
Madrid), donde representó las artes simbolizadas por una paleta con pinceles para la pintura, un busto clásico para la escultura, una
partitura para la música y un tintero y varios libros para la literatura, así como las ciencias, representadas por un globo terráqueo.
Pese a ser en apariencia una alegoría, la presencia de un cráneo coronado de laurel convierte la obra en una vanitas, un recordatorio
de que incluso el conocimiento es fútil ante la muerte.175

También de probable origen flamenco fue Ignacio de Ries, activo en Sevilla. Fue autor de El Árbol de la Vida (1653, Catedral de
Segovia), en la que aparecen Cristo con un martillo presto a tañir una campana y la Muerte en forma de esqueleto con una guadaña
junto a un árbol a medio talar. Junto al esqueleto se encuentra el Diablo, que intena tumbar el árbol hacia su lado con una cuerda. En
la copa del árbol se escenifica una fiesta, como alegoría de los pecados capitales. En los costados de la parte superior del árbol
aparecen unos versos: en el ángulo superior izquierdo «MIRA QUE TE AS DE MORIR/ MIRA QUE NO SABES QUANDO» y en el
derecho «MIRA QUE TE MIRA DIOS/ MIRA QUE TE ESTA MIRANDO». El simbolismo es claro: el árbol es la vida humana, tras cuyo
fin se puede decantar hacia el cielo o el infierno. Cristo intenta dar la alarma con la campana a los personajes del banquete superior,
que están inmersos en el vicio.176
El Árbol de la Vida (1653), de
Andrés Deleito fue un pintor activo en Madrid y Segovia, del que se tienen pocos
Ignacio de Ries, Catedral de Segovia
datos. Fue autor de cuadros religiosos y bodegones, que fueron elogiados por
Antonio Palomino, con un estilo impreciso, fogoso, más interesado en los efectos
de luz que en la precisión táctil de los objetos.177 Realizó, entre otros, un Bodegón de vanitas (c. 1650-1663, Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid), en el que se disponen sobre una mesa dos calaveras —una de
ellas entre dos libros—, una guitarra, un violín, un reloj mecánico, joyas, monedas, naipes y el retrato de una dama, con
una ventana abierta a un paisaje al fondo.178
Bodegón de vanitas (c. 1650-1663), de Andrés
Deleito, Real Academia de Bellas Artes de San Una obra interesante fruto de la colaboración de dos pintores es la Guirnalda de flores con motivo de vanitas de
Fernando, Madrid Francisco Camilo y Juan de Arellano (c. 1650, Museo de Bellas Artes de Valencia). La obra se compone de dos
elementos: un medallón central y una guirnalda de flores que lo envuelve. La guirnalda, realizada por Arellano, incluye
flores como lirios, rosas, claveles, margaritas, tulipanes, hortensias, jazmines, narcisos, jacintos, anémonas, dalias,
crisantemos, azucenas, espigas y azafranes, así como pájaros, mariposas, libélulas, abejas, orugas y caracoles. Por su parte, el medallón, obra de Camilo, presenta a cuatro
angelotes en un escenario natural, uno de ellos haciendo pompas de jabón, junto al que se sitúa una calavera, mientras que sobre un pedestal se ven un reloj de arena y una
vela apagada. Uno de los angelotes de segundo plano sostiene un molinillo de viento, otro símbolo de la fugacidad de la existencia. El otro señala con la mano una cartela en
la pared del pedestal, donde se ve una piel de carnero, en referencia al vellocino de oro, como representación de la riqueza terrenal.179

Pedro de Camprobín se formó inicialmente en Toledo con los discípulos de El Greco,


para pasar después a Sevilla, donde fue discípulo de Zurbarán. Se especializó en
naturalezas muertas, sobre todo de flores, con una composición simétrica de estilo
sobrio.180 Fue autor de El caballero y la muerte (Hospital de la Caridad, Sevilla), donde
un caballero se quita el sombrero ante la llegada de una dama cubierta por un velo,
bajo el que se distingue un esqueleto: la dama es la Muerte que visita al caballero,
quien no la espera. En una mesa se disponen algunos objetos típicos del género, como
libros, naipes, monedas, un laúd, una espada y una pistola.181

Juan Francisco Carrión fue un bodegonista activo en Madrid, del que se conocen dos
obras del género: Vanitas con libros (1672, Indiana University Art Museum, Vana Est Pulchritudo, vanidad con espejo y reloj de arena (izquierda) y Haec Sola Virtus,
vanidad con cráneo y mapamundi (derecha), del Maestro de las Vanitas Escritas, colección
Bloomington), donde presenta una mesa y una estantería repletas de libros, objetos de privada (c. 1650)
escritorio, un reloj de arena y una calavera con una cartela con versos escritos; y
Vanitas con calavera, libro, clepsidra, filacteria y candelero (colección privada), donde
se disponen sobre una mesa una calavera y una mandíbula junto a un libro, flanqueados de una vela y un reloj de arena, y con una filacteria por encima con la inscripción hic
est liber generationis Adam («he aquí la lista de los descendientes de Adán», Génesis 1, 5), en el sentido de que todo ser humano (descendiente de Adán) tiene su final en la
muerte.182

Tomás Yepes fue un bodegonista valenciano, especializado en flores. Entre sus obras se encuentra una Vanitas (colección Naseiro, Madrid) en la que dispuso una calavera y
un fémur con un libro, un reloj de arena, un ramo de flores y un crucifijo, sobre un plinto con la inscripción Et sicut in Adam omnes moriuntur ita et in Christo omnes
vivificabuntur («y como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo», Corintios I 15, 22).183

Cabe mencionar a un maestro anónimo español conocido como Maestro de las Vanitas Escritas, autor de varias vanitas entre las que destaca la pareja Vana Est Pulchritudo,
vanidad con espejo y reloj de arena y Haec Sola Virtus, vanidad con cráneo y mapamundi (c. 1650, colección privada). En la primera se muestra sobre una mesa un
abigarrado amontonamiento de objetos, como libros, un estuche, unos binóculos, un reloj de arena, un jarrón con flores y un candelabro con una vela apagada que se refleja
en su espejo, mientras que en una hoja de papel arrugada está inscrito VANA EST / PVLCHRITVDO («la belleza es vana»). La segunda, de composición similar, presenta
igualmente sobre una mesa varios libros, una calavera, un esctuche, un jarrón de flores, un reloj de arena y un globo terráqueo, y un papel con la inscripción HAEC SOLA
VIRTVS («esta es la única virtud»).184 El Museo Nacional de Arte de Cataluña conserva otra Vanitas del mismo autor, de composición similar, también con la inscripción
HAEC SOLA VIRTVS.185

En último lugar es de remarcar un tapiz conservado en el Museo de Bellas Artes de La Coruña titulado Speculum Humanae Vitae («espejo de la vida humana»), de principios
del siglo XVII. En el centro aparece una Rueda de la Fortuna —representada en este caso como Rueda de las Vanidades—, bajo la cual se ve un sepulcro abierto. La rueda
está dentro de un monumento sepulcral, en cuyos laterales está representada una Danza de la Muerte. En los radios de la rueda se sitúan las jerarquías eclesiásticas y las
dignidades seglares, mientras que en torno a la rueda aparecen escenas cristianas (Adán y Eva, el cielo y el infierno) y mitológicas (las tres Parcas). El tema central está
inspirado en el grabado Alegoría de la muerte, de Andrea Andreani.186

Speculum San Pablo Tentaciones de san Alegoría de las Artes y las Guirnalda de Vanitas con calavera, libro, El caballero y la muerte, de
Humanae ermitaño (1635- Jerónimo (1639), de Ciencias (1649), de Ignacio flores con clepsidra, filacteria y Pedro de Camprobín, Hospital de
Vitae (c. 1640), de José Francisco de Zurbarán, Raeth, Museo del Prado, motivo de candelero, de Juan la Caridad, Sevilla
1590-c. de Ribera, Real Monasterio de Santa Madrid vanitas (c. Francisco Carrión
1630), tapiz, Museo del María de Guadalupe, 1650), de
anónimo, Prado, Madrid Guadalupe (Cáceres) Francisco
Museo de Camilo y Juan
Bellas Artes de Arellano,
de La Coruña Museo de Bellas
Artes de
Valencia

Vanitas, de
Tomás Yepes,
colección
Naseiro,
Madrid

Siglo XVIII [ editar ]

Tras el Barroco, una época de fuerte moralidad marcada por la Reforma y la Contrarreforma, en el siglo XVIII el género de la vanitas
sufrió un claro descenso en la preferencia de artistas y clientes. En esta centuria son pocos los ejemplos, ya que el cambio del gusto
con el estilo rococó, más mundano y optimista, relegó este tipo de representaciones, igual que ocurrió en la segunda mitad del siglo
con el Neoclasicismo, un estilo sobrio y austero surgido como contraposición a los excesos ornamentales del Barroco y rococó.120

Una buena prueba del declive del género en este siglo son los Países Bajos, el país con mayor producción de este tipo de obras en la
centuria anterior. Cabe mencionar a Jacob de Wit, formado en Amberes, donde recibió la influencia de Rubens. Establecido en
Ámsterdam, realizó preferentemente obras religiosas, así como históricas y mitológicas, con un estilo decorativo plenamente rococó,
de inspiración italiana, de colores vivos y ligeros.187 Fue autor de Dos putti soplando burbujas en un paisaje, con símbolos de vanitas
(1748, colección privada), donde aparecen dos putti haciendo pompas de jabón, con un globo terráqueo, un busto, un libro, una
corona, una paleta de pintor y un laúd.188

En Alemania efectuaron obras del género diversos autores: Johann Georg Dieffenbrunner fue
sobre todo pintor de retablos en diversas iglesias de Baviera. Fue autor de Tu fui, ego eris
(Geigenbaumuseum Mittenwald), una imagen de una calavera con la inscripción que indica el Vanitas con calavera, globo, vela
apagada, flores y frutas (1744), de
título, que quiere decir «como eres, yo era; como yo soy, tú también serás».189
Philipp Sauerland, colección privada
Philipp Sauerland estuvo activo en Polonia, donde pintó bodegones y retratos. Fue autor de
Vanitas (1709, Muzeum Narodowe, Gdańsk) y Vanitas con calavera, globo, vela apagada,
flores y frutas (1744, colección privada).190

Johann Elias Ridinger, pintor y grabador, fue autor de Memento mori (c. 1760, Museo de las Artes Decorativas de París), un grabado a
media tinta con una composición típica de vanitas: una calavera sobre un libro, flanqueada a cada lado de un jarrón de flores y una
vela apagada, con un reloj de arena y unas cortinas detrás.191

Johann Zoffany fue un pintor alemán afincado en Inglaterra, donde gozó del favor de Jorge III.
Tu fui, ego eris, de Johann Georg Fue sobre todo retratista y autor de conversation pieces, así como escenas de género,
Dieffenbrunner, Geigenbaumuseum especialmente de inspiración teatral.192 Realizó un Autorretrato (1776, Galería Uffizi,
Mittenwald
Florencia) en el que se retrató con un reloj de arena en la mano izquierda y una calavera en
la derecha, mientras que en una mesa al fondo se ven una estatuilla, una paleta de pintor y
un libro con la inscripción ars longa, vita brevis («el arte es largo, pero la vida es breve»), una frase de Hipócrates.193

En el ámbito por entonces del Imperio austrohúngaro cabe citar a dos pintores checos: Johann Adalbert Angermayer y Johann Caspar
Hirschely. El primero se dedicó al bodegón de tradición flamenca, con preferencia por imágenes de flores, animales e insectos, así
como alguna vanitas, como la del Bayerische Staatsgemäldesammlungen de Múnich (1731), donde se ve una calavera en un nicho
con un libro, una lámpara, un plato de porcelana y pompas de jabón.194 Hirschely se dedicó también preferentemente a bodegones
de flores y alimentos. Fue autor de Vanitas en un paisaje (1727, Galería Regional de Arte, Liberec), donde sobre una lápida situada
en un paisaje campestre se ve una calavera, un jarrón de flores, una vela apagada y una cartela con la inscripción non remaneris.195
Autorretrato (1776), de Johann
En Suecia, Andreas von Behn fue un insigne miniaturista, autor de retratos, escenas bíblicas y alegorías en aceite sobre cobre, así Zoffany, Galería Uffizi, Florencia
como miniaturas en esmalte.196 Fue autor de Alegoría de la vanidad de la vida (1700, Museo Nacional de Estocolmo), una joven que
señala con una mano una calavera situada en una mesa junto a diversos objetos preciosos, mientras que con un pie pisa un busto de
estilo clásico, que se encuentra en el suelo junto a un globo terráqueo y diversos libros.197

En Italia cabe destacar una obra de Giovanni Battista Tiepolo, uno de los grandes pintores de la centuria en su país: Edad y muerte (c. 1715, Galería de la Academia de
Venecia), una pequeña obra al óleo sobre cobre, de forma ovalada, donde aparece una muchacha joven sosteniendo en sus brazos a una mujer mayor, mientras que de un
sepulcro en la tierra surge un esqueleto mostrando en su mano un reloj de arena.198

Por último, en España cabe citar a Bernardo Lorente Germán, seguidor de Murillo activo en Sevilla, que trató diversos géneros, con gusto por los trampantojos. Fue autor de
Vanitas con calavera, libros, florero, candelero y objetos del arte de la pintura (colección particular, Francia), donde se disponen sobre una mesa una calavera colocada
encima de un libro, un jarrón de flores, una vela apagada, una paleta y pinceles de pintor y un pequeño lienzo de un paisaje.199

Alegoría de la Edad y muerte Vanitas en un paisaje (1727), Vanitas (1731), Dos putti Memento mori (c. Vanitas con calavera, libros, Escultura de
vanidad de la (c. 1715), de de Johann Caspar Hirschely, de Johann soplando 1760), de Johann florero, candelero y objetos vanitas en cera,
vida (1700), de Giovanni Battista Galería Regional de Arte, Adalbert burbujas en un Elias Ridinger, del arte de la pintura, de artista anónimo,
Andreas von Tiepolo, Galería Liberec Angermayer, paisaje, con Museo de las Bernardo Lorente Germán, siglo XVIII
Behn, Museo de la Academia Bayerische símbolos de Artes Decorativas colección particular, Francia
Nacional de de Venecia Staatsgemäldesa vanitas (1748), de París
Estocolmo mmlungen, de Jacob de
Múnich Wit, colección
privada

Siglo XIX [ editar ]

Como en la centuria anterior, en el siglo XIX los diversos estilos que se fueron sucediendo no fueron susceptibles al género de la
vanitas: continuó el Neoclasicismo iniciado el siglo anterior, al que siguieron el Romanticismo, el realismo y el impresionismo, cuyas
temáticas estaban alejadas del componente moralizante de la vanitas, excepto en contados casos. Tan solo hacia finales del siglo
algunos movimientos como el postimpresionismo y el simbolismo se ocuparon algo más del género. Los escasos ejemplos presentan
ya una evolución del tema por parte del artista, que reinterpreta el género de forma más personal: así, por ejemplo, conviene
consignar los estudios anatómicos que Théodore Géricault efectuó para su cuadro La balsa de la Medusa (1819, Museo del Louvre,
París), en muchos de los cuales dispuso varias partes del cuerpo como si fuesen una naturaleza muerta, aunque indudablemente con
un componente más crudo y realista que las obras barrocas, que no dejaban de tener un cierto componente estético.20

Géricault fue autor también de un Retrato de un artista en su estudio (c. 1820, Museo del Louvre, París), en que aparece un artista
Calavera y reloj de arena (1814),
sentado en actitud meditativa, frente a una pared donde hay colgada una paleta de pintor y, sobre una repisa, una calavera. Frente a
de Christian Albrecht Jensen, Galería
las tradicionales vanitas compuestas de objetos, esta obra inauguró una nueva forma de concebir la angustia existencial, en la que Nacional de Dinamarca, Copenhague
permanece el símbolo de la calavera pero que se centra más en el retrato psicológico de la figura humana, en su preocupación por el
paso del tiempo, por la fugacidad de la vida.6

Otro romántico francés, Eugène Delacroix, ejemplificó la preocupación por la transitoriedad de la vida con una ilustración del Hamlet
de William Shakespeare, Hamlet y Horacio en el cementerio (1839, Museo del Louvre, París), en la que un sepulturero le ofrece al
príncipe el cráneo de Yorick, el bufón de la corte.200

Francisco de Goya, uno de los grandes genios de la historia de la pintura, que inició su andadura en el rococó hasta desembocar en
un estilo personal de corte expresionista, realizó algunos bodegones de animales muertos que por su crudeza y realismo, por su
patente representación de la muerte, se acercan a la vanitas y prefiguran una nueva forma de entender el género, que influiría
poderosamente en las vanguardias de finales del siglo XIX y principios del XX. Un claro exponente es su Cabeza de cordero y
costillares (c. 1806-1812, Museo del Louvre, París), donde los ojos abiertos de la cabeza del cordero parecen contemplar al
Cabeza de cordero y costillares (c.
1806-1812), de Francisco de Goya, espectador y recordarle lo efímero de la vida.6
Museo del Louvre, París
De principios de siglo cabe citar también al danés Christian Albrecht Jensen, un eminente retratista que trabajó un tiempo en
Inglaterra y Rusia, antes de establecerse en Copenhague.201 Fue autor de Calavera y reloj de arena (1814, Galería Nacional de
Dinamarca, Copenhague), una composición sencilla donde aparecen los dos objetos del título sobre una mesa, con un fondo oscuro.202

El español Dionisio Fierros fue autor de cuadros de historia y de escenas costumbristas, de corte romántico.203 Entre sus obras se
encuentra una Vanitas (1849, Museo de Zaragoza) de sencilla composición, formada únicamente por un cráneo sobre un tapete.204

En los Países Bajos, Maria Margaretha van Os fue una pintora de bodegones, sobre todo florales, miembro de una familia de pintores.
Elaboró una Vanitas con bouquet floral, calavera, reloj de bolsillo y vela apagada (1862, colección privada), con un colorido suave donde
predominan los tonos pastel.205

El alemán Wilhelm Trübner evolucionó del realismo al impresionismo, estilos en los que ejecutó
paisajes, retratos, cuadros de historia, escenas de género y naturalezas muertas.206 Entre estas
últimas se halla una Calavera en un libro (1869, Kunstmuseum im Ehrenhof, Düsseldorf), donde
se muestra, tal como indica el título, una calavera colocada encima de un libro; como detalle
especial, sobre la calavera se sitúa un halo de santo.207

William Michael Harnett fue un pintor estadounidense de origen irlandés, autor de naturalezas
muertas con cierta influencia del bodegón neerlandés del siglo XVII, con un estilo austero y Vanitas (1849), de Dionisio
Fierros, Museo de Zaragoza
meticuloso, de técnica lisa y sutil colorido.208 Realizó un Memento mori (1879, Museo de Arte de
Memento mori (1879), de William
Cleveland) en el que dispuso sobre una mesa una calavera con varios libros, una vela apagada y
Michael Harnett, Museo de Arte de
Cleveland un reloj de arena, como en las más arquetípicas representaciones de la vanitas, aunque incluye como detalle especial una tarjeta con
una cita del Hamlet de Shakespeare, del pasaje en que Hamlet descubre el cráneo de Yorick.209

Un artista francés considerado precursor del impresionismo, Édouard Manet, se dedicó entre
otros géneros al bodegón, con preferencia por los floreros. En 1864 realizó varios bodegones de animales muertos —especialmente
pescados—, en la línea de ese tipo de vanitas que tiene como principal referente los cuerpos de animales en diverso estado de
descomposición y que son, por tanto, una reflexión sobre la muerte. Entre los más conocidos se encuentran: Bodegón con pescado,
ostras y recipiente de cobre (1864, Instituto de Arte de Chicago) y Bodegón con salmonete y anguila (1864, Museo de Orsay, París).
En ambos casos cabe destacar la presencia de un cuchillo, otro recordatorio de la muerte.6

En el postimpresionismo hubo dos artistas que trataron el tema, dos grandes genios que
contribuyeron a la gestación de la pintura moderna: Paul Cézanne y Vincent van Gogh.
Cézanne abrió una nueva vía de descripción de la realidad en términos geométricos (cubo, Naturaleza muerta con calavera,
cilindro y pirámide), en un proceso de síntesis analítica que más tarde influiría en el cubismo. candelabro y libro (1866), de Paul
Cézanne, colección privada, Zúrich
Se dedicó especialmente a grandes series temáticas, como las de paisajes, bañistas,
jugadores de cartas o bodegones.210 Trató el género de la vanitas esporádicamente, como
en Naturaleza muerta con calavera, candelabro y libro (1866, colección privada, Zúrich), donde recogió varios de los símbolos
Taller de Paul Cézanne. habituales del género: la calavera, la vela, el libro y las flores marchitas.118 Pero fue sobre todo tras la muerte de su madre en 1897
Obsérvense los tres cráneos en la que se dedicó a la realización de este tipo de obras, inmersas en una luminosidad espectral, con un aspecto entre mórbido y
mesita que le servían de modelo para sensual:211 Naturaleza muerta con calavera (1895-1900, Barnes Foundation, Filadelfia), Hombre joven con calavera (1896-1898,
sus composiciones de vanitas
Barnes Foundation, Filadelfia), Pirámide de cráneos (1898-1900, colección privada), Naturaleza muerta con calavera (1900, Casa
Blanca, Washington D.C.), Tres calaveras sobre un tapiz de Oriente (1904, Kunstmuseum, Solothurn). En una carta a Ambroise
Vollard de 1905 declaró que «una calavera es algo maravilloso para pintar».211

Van Gogh fue un pintor original, de fuerte temperamento, con tendencia a la depresión, lo que le llevó al suicidio. Desarrolló un estilo
de tendencia expresionista, de fuerte dramatismo y prospección interior, con pinceladas sinuosas y densas, de intenso colorido y
estridente luminosidad, con obras en las que deforma la realidad, a la que otorgó un aire onírico.212 Entre 1886 y 1887 realizó tres
cuadros sobre calaveras: Calavera con cigarrillo encendido (1886, Museo Van Gogh, Ámsterdam),213 Calavera (1887, Museo Van
Gogh, Ámsterdam) y Calavera (1887, Museo Van Gogh, Ámsterdam).214 En la primera, como su título indica, aparece la parte
superior de un esqueleto sobre fondo negro, con la calavera fumando un cigarrillo. Realizado en Amberes mientras estudiaba en la
academia de esa ciudad, suele tomarse como una broma de estudiante.215 En las otras dos obras solo aparece un cráneo, uno de
frente y otro de perfil, sobre un fondo vacío donde predomina el color dorado.216

Entre el último tercio del siglo XIX y la primera década del siglo XX se desarrolló el simbolismo, un estilo de
corte fantástico y onírico que surgió como reacción al naturalismo de la corriente realista e impresionista,
frente a cuya objetividad y descripción detallada de la realidad opusieron la subjetividad y la plasmación
de lo oculto y lo irracional, con cierta tendencia a lo macabro y lo perverso, por lo que fueron recurrentes
las referencias a la enfermedad y la muerte, a lo efímero de la existencia.217 La cuna del simbolismo
pictórico se produjo en Francia y Bélgica. En este último país tuvo como precursor a Antoine Wiertz, un
Calavera con cigarrillo encendido
artista de formación romántica y factura academicista, que fue autor de La bella Rosine (1847, Museo (1886), de Vincent van Gogh, Museo
Wiertz, Bruselas), donde una joven desnuda contempla un esqueleto en cuya calavera se aprecia una Van Gogh, Ámsterdam
inscripción con el título de la obra, con lo que resulta que la «bella» no era la joven, sino el esqueleto.218
La misma nacionalidad tuvieron Félicien Rops, Xavier Mellery y James Ensor. El primero fue un pintor y
artista gráfico de gran imaginación, con predilección por una temática centrada en la perversidad y el erotismo.219 Se inspiró en el mundo de lo
Inmortalidad (c. 1890),
fantástico y lo sobrenatural, con inclinación hacia lo satánico y las referencias a la muerte, como en La muerte en el baile (1865-1875, Museo
de Xavier Mellery, Museos
Reales de Bellas Artes de Kröller-Müller, Otterlo).220
Bélgica, Bruselas
Mellery tuvo una formación clasicista que complementó en Italia. Su estilo era severo e intimista, en
ocasiones cercano al expresionismo, con temáticas que evocan el misterio y la poesía. Fue autor de
Inmortalidad (c. 1890, Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas), en que un hombre adulto (la Inmortalidad) contempla un
esqueleto con guadaña y un reloj de arena (la Muerte), mientras que un niño a su lado le da la espalda y se tapa los oídos (la infancia,
la inocencia).221

Ensor fue un artista de marcada personalidad, vinculado con posterioridad al expresionismo,


con una visión caricaturizada y grotesca de la sociedad de su tiempo, en la que recreaba
imágenes fantásticas pobladas por esqueletos, máscaras, marionetas, juguetes y objetos de Joven con calavera (1893), de
222
diversa índole, en escenas enigmáticas e irreverentes, de carácter absurdo y burlesco. Un Magnus Enckell, Ateneumin
ejemplo es La muerte que persigue al rebaño humano (1896, colección privada), en que un Taidemuseo, Helsinki

esqueleto con guadaña acecha a una multitud desde un balcón.6 EL mismo artista se
autorretrató en su taller con un cráneo por cabeza, Pintor esqueletizado en su taller (1895-1896, Museo Real de Bellas Artes de
Amberes), en que aparece con una paleta y un pincel en la mano pintando un cuadro sobre un caballete coronado por otro cráneo, en
un taller con cuadros expuestos y otros dos cráneos en las esquinas.223
Pintor esqueletizado en su taller
En Suiza destacó la obra de Arnold Böcklin, heredero directo del Romanticismo alemán. Sus temas exaltan la soledad, la tristeza, la
(1895-1896), de James Ensor, Museo
Real de Bellas Artes de Amberes melancolía, la muerte como liberación.224 Fue autor de Autorretrato con la muerte tocando el violín (1872, Antigua Galería Nacional
de Berlín), en que aparece el pintor con una paleta y unos pinceles mientras, a su espalda, un esqueleto toca el violín —al que solo le
queda una cuerda—, como recordatorio de la presencia siempre inevitable de la muerte detrás de cualquier actividad humana.225

En los países escandinavos conviene mencionar a Hugo Simberg y Magnus Enckell. El primero desarrolló una obra centrada en la muerte, poblada de animales extraños y
espíritus malignos. En algunos de sus cuadros representó a la muerte realizando tareas cotidianas como cuidar un jardín: El jardín de la muerte (1896, Ateneumin
Taidemuseo, Helsinki).226 Enckell recibió durante una estancia en París la influencia de Édouard Manet, Eugène Carrière y Pierre Puvis de Chavannes. Posteriormente viajó
por Italia, Alemania y Suiza, donde recibió el influjo de Böcklin.227 Fue autor de Joven con calavera (1893, Ateneumin Taidemuseo, Helsinki), en carboncillo y acuarela, donde
un niño arrodillado contempla una calavera entre sus manos, como preguntándose «¿quién soy yo?».228

Cabe citar en último lugar a Lovis Corinth, un pintor que evolucionó del impresionismo al expresionismo, autor de un Autorretrato con esqueleto (1896, Lenbachhaus, Múnich).
En este caso, el esqueleto no es una representación de la muerte, ya que era uno de los objetos que figuraban en su taller de pintor, pero el hecho de retratarse junto a él
denota la preocupación del artista por el paso del tiempo.6

Las cabezas cortadas La bella Vanitas con bouquet Calavera en un libro Autorretrato con El jardín de la muerte Autorretrato con esqueleto
(1818), de Théodore Rosine floral, calavera, reloj de (1869), de Wilhelm la muerte (1896), de Hugo Simberg, (1896), de Lovis Corinth,
Géricault, Museo Nacional (1847), de bolsillo y vela apagada Trübner, Kunstmuseum tocando el violín Ateneumin Taidemuseo, Lenbachhaus, Múnich
de Estocolmo Antoine (1862), de Maria im Ehrenhof, Düsseldorf (1872), de Arnold Helsinki
Wiertz, Margaretha van Os Böcklin, Antigua
Museo Galería Nacional
Wiertz, de Berlín
Bruselas

Pirámide de cráneos
(1898-1900), de Paul
Cézanne, colección
privada

Siglo XX [ editar ]

En el siglo XX surgieron los movimientos de vanguardia, con una rápida sucesión de estilos en que cada vez fue cobrando mayor
protagonismo la individualidad del artista. Pese a la decadencia del género, se dieron todavía ciertos ejemplos incluso en la obra
de grandes artistas como Pablo Picasso o Georges Braque, siempre reinterpretados en clave moderna y personal.20 Las
vanguardias históricas tuvieron su fin en la Segunda Guerra Mundial, tras la cual el arte evolucionó hacia diversos estilos
antimatéricos que destacaban el origen intelectual del arte sobre su realización material, como el arte de acción y el arte
conceptual. En reacción a ello, otros artistas retornaron a las formas clásicas del arte, aceptando su componente material y
estético, con lo que surgió el arte posmoderno.229

En la primera década del siglo todavía estaban vigentes movimientos como el modernismo o el simbolismo. Uno de los artistas
más relevantes en la transición de siglo fue el austríaco Gustav Klimt. Tuvo una formación académica, para desembocar en un
estilo personal que sintetizaba impresionismo, modernismo y simbolismo.230 En su obra recreó un mundo de fantasía de fuerte
componente erótico, con una composición clasicista de estilo ornamental, donde se entrelazan el sexo y la muerte.231 En Vida y Muerte (1908-1911), de Gustav
consonancia con el tema aquí tratado cabe citar su obra Vida y Muerte (1908-1911, Museo Leopold, Viena), donde contrapuso la Klimt, Museo Leopold, Viena

figura de la muerte, en forma de una calavera con un vestido oscuro y un garrote rojo en las manos, frente a un grupo más
colorido de personas desnudas, tanto jóvenes como ancianos y niños, que representan la vida.232

Corrie Pabst fue una pintora, acuarelista y aguafuertista neerlandesa, autora de retratos, bodegones y paisajes. Fue autora de Vanitas con una calavera, un reloj de arena y
un libro (1908, colección privada), una obra que reúne varios de los elementos más clásicos de la vanitas sobre un tapete en una mesa, con un fondo azulado.233

El italiano Luigi Russolo tuvo también una formación simbolista, para decantarse poco después por el futurismo. Fue autor de
Autorretrato con cráneos (1910, Galleria Civica d'Arte Moderna, Milán), donde aparece rodeado de siete cráneos en diversas
posturas.234

El alemán Otto Dix se inició en el realismo tradicional, con influencia de Durero, Lucas Cranach y Ferdinand Hodler, antes de
enmarcarse en la Nueva Objetividad en los años 1920.235 Entre sus primeras obras se encuentra Florecer y marchitarse (1911), en la
que colocó una calavera sobre una peana y un jarrón de flores, frente a una ventana.236

Una de las primeras vanguardias del siglo fue el cubismo (1907-1914), un movimiento que se basó en la deformación de la realidad
mediante la destrucción de la perspectiva espacial de origen renacentista, organizando el espacio sobre la base de una trama
Vanitas con una calavera, un reloj
geométrica, con visión simultánea de los objetos, una gama de colores fríos y apagados, y una nueva concepción de la obra de arte,
de arena y un libro (1908), de Corrie
Pabst, colección privada con la introducción del collage.237 Su principal referente fue Pablo Picasso, quien tras una formación académica y un primer contacto
con el arte moderno durante su estancia en Barcelona, donde se integró en el círculo modernista, entre 1901 y 1907 se decantó por
un estilo cercano al simbolismo, que se tradujo en los denominados períodos azul (1901-1904) y rosa (1904-1907).238 En 1907
realizó Las señoritas de Avignon, que inauguró su período cubista. Ese mismo año, marcado seguramente por la muerte de Cézanne, realizó Naturaleza muerta con calavera
(Museo del Hermitage, San Petersburgo), donde aparece una calavera en un estudio de artista, mientras en un espejo se refleja un cuadro de desnudo pintado en rosa y
azul, relacionando el placer sexual con la muerte, seguramente en alusión a las enfermedades venéreas. Otro hecho luctuoso, la muerte de su padre en 1913, le llevó a pintar
Guitarra, calavera y periódico (1914, Musée d'art moderne Lille Métropole, Villeneuve-d'Ascq), donde dispuso sobre una mesa dos guitarras, un periódico de Le Journal y una
calavera.239

Picasso realizó una serie de vanitas entre 1939 y los primeros años 1940, fechas en que concurrieron la muerte de su madre y varios
conflictos bélicos, como el fin de la Guerra Civil Española y el inicio de la Segunda Guerra Mundial.20 En varias de ellas aparecían
cabezas de toro, quizá como epílogo al Guernica, cuyo toro fiero y vigoroso transmutaba aquí en un cráneo vacío e inerte.240 En
Cráneo de toro, fruta y jarrón (1939, Museo de Arte de Cleveland), el artista malagueño contrapuso el cráneo, de connotaciones
tétricas, con un jarrón y unas frutas de intenso colorido, en alusión a las atrocidades de la guerra que serían superadas en tiempos de
paz.20 En Tres cabezas de cordero (1939, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid) se inspiró seguramente en la Cabeza
de cordero y costillares de Goya, en este caso con tres cabezas en distintas posiciones sobre una mesa, una cruda imagen que
denota el vacío existencial que se siente ante la presencia de la muerte.6 Otra defunción, la del escultor Julio González, le inspiró
Cráneo de buey ante una ventana (1942, Nordrhein-Westfalen Kunstsammlung, Düsseldorf), donde mostró un cráneo de buey frente
a una ventana cruciforme, de tonos verdes y violáceos.241 Al año siguiente elaboró Calavera, erizos y lámpara sobre una mesa
(Museo Picasso de París).242 Otro exponente fue Naturaleza muerta con calavera y puerros (1945, Museo de Bellas Artes de San
Francisco), donde figuran sobre una mesa una jarra, una calavera y un manojo de puerros.239 Al año siguiente pintó Naturaleza
muerta con cráneo, libro y lámpara de queroseno (Museo Picasso de París).243 En el mismo sentido, realizó una escultura formada
por un sillín y un manillar de bicicleta formando una figura semejante al cráneo de un toro (Cabeza de toro, 1942, cuero y metal,
Museo Picasso de París).244 Autorretrato con cráneos (1910), de
Luigi Russolo, Galleria Civica d'Arte
El otro gran exponente del cubismo fue Georges Braque, amigo de Picasso, cuya evolución compartió en paralelo, hasta el punto de Moderna, Milán
que hubo un momento que las obras de ambos eran casi indistinguibles.245 Tras la Primera Guerra Mundial, en la que fue
gravemente herido, introdujo en sus temáticas la naturaleza muerta, en una fórmula cubista de recomposición de planos y ritmos
plásticos, en espacios cerrados, casi táctiles.246 Entre los años 1930 y 1940 realizó varias vanitas, como Balaustre y cráneo (1938, colección privada),247 Calavera, collar y
crucifijo (1939, colección privada)248 y Naturaleza muerta con calavera (1943).249

Cabe citar en último lugar dentro del cubismo al checo Bohumil Kubišta, influido en sus inicios por Van Gogh y Cézanne, pasó en breves períodos por el fauvismo y el
expresionismo hasta llegar al cubismo, que combinó con el dinamismo futurista. Fue autor de Naturaleza muerta con calavera (1912, Museo Nacional de Praga), que revela
su drama existencial y que le acerca a un cierto «cubismo expresionista».250

El género experimentó un cierto crecimiento tras la Primera Guerra Mundial, ya que los horrores de la guerra provocaron un clima de
crisis existencial y de decepción en los valores tradicionales de la modernidad basados en el positivismo, en el progreso de la ciencia
y la técnica. Frente a ello, los artistas cuestionaron el sentido de la vida y el arte, y les condujo a nuevas experimentaciones y nuevos
medios de expresión, o bien a la recuperación de antiguas tipologías como la vanitas, así como un mayor simbolismo en las temáticas
de las obras de arte.251

Georges Rouault pasó del simbolismo al fauvismo y expresionismo. Desarrolló un imaginario parecido al de James Ensor, poblado por
esqueletos y máscaras. En su obra es frecuente la presencia de personajes de aspecto grotesco, generalmente jueces, payasos y
prostitutas.252 Un exponente es su Miserere elaborado entre 1917 y 1927, inspirado en las danzas de la muerte medievales.6

Felix Esterl fue un pintor austríaco vinculado al realismo expresionista, autor de retratos, paisajes y bodegones, entre los que se
encuentran algunas vanitas, como Bodegón con claveles y calavera (1924, Galerie Slama, Klagenfurt), Bodegón con calavera y
peonías (1928, colección privada) y Bodegón con calavera y lucio (1928, Galería Belvedere, Viena).253

Estadounidense de origen armenio, Arshile Gorky recibió la influencia inicial de Picasso, con
Naturaleza muerta con calavera un estilo de contornos duros y lineales, con imágenes ambiguas que aluden con frecuencia a
(1912), de Bohumil Kubišta formas orgánicas. Fue autor de Naturaleza muerta con calavera (1927, colección privada),
donde se aprecia una calavera y dos huesos sobre un tapete en una silla. Más adelante
evolucionó a un surrealismo de corte abstracto y al expresionismo abstracto.254

Dos artistas vinculados a la llamada Escuela de París, un grupo heterodoxo de artistas de procedencia diversa instalados en la capital
francesa que se movieron entre el expresionismo, el cubismo y el surrealismo, coincidieron en hacer una reinterpretación del famoso
buey desollado de Rembrandt. Chaïm Soutine, ruso de familia judía, desarrolló un estilo violento y apasionado, de temática
angustiosa y desolada. Entre 1925 y 1929 realizó diversos bodegones de animales muertos, unas imágenes crudas y descarnadas
ejecutadas con violentas pinceladas. Algunos ejemplos son: Aves muertas sobre un mantel blanco (1924), Faisán (1926-1927) y El
buey desollado (dos versiones, 1925 y 1926).6 Marc Chagall, igualmente de origen ruso, realizó obras de carácter onírico, cercanas a
un cierto surrealismo, con una gama de color exaltada, en temas populares y religiosos, con desproporción y falta de interés por la
jerarquización en la narración de los hechos. Realizó su versión de El buey desollado en 1947.56

En Alemania surgió en la posguerra el grupo Neue Sachlichkeit (Nueva Objetividad), un movimiento de reacción frente al Bodegón con claveles y calavera
expresionismo que retornó a la figuración realista y a la plasmación objetiva de la realidad circundante, con un marcado componente (1924), de Felix Esterl, Galerie Slama,
Klagenfurt
social y reivindicativo.255 Alguno de sus componentes trató el género de la vanitas, como George Grosz y Max Beckmann. El primero
evolucionó del expresionismo al dadaísmo y la Nueva Objetividad, con una temática social, sarcástica, dura y descarnada, de dibujo
preciso y composición cercana al cubofuturismo.256 Fue autor de Entierro de Oskar Panizza (1917-1918, Galería Estatal de Stuttgart), una densa composición donde una
multitud de gente transita por una calle entre altos edificios, mientras en el centro un esqueleto bebe alcohol de una botella, con una gama cromática donde predomina el rojo
sangre.257 Beckmann, de formación académica e inicios cercanos al impresionismo, evolucionó tras la guerra a un estilo dramático y violento, con influencia de antiguos
maestros como Matthias Grünewald, El Bosco y Pieter Brueghel el Viejo, al tiempo que tomó del cubismo su concepto de espacio, que se volvió en su obra un espacio
agobiante, casi claustrofóbico, donde las figuras tienen un aspecto de solidez escultórica, con contornos muy delimitados.258 Fue autor de Naturaleza muerta con vela
volcada (1930, Staatliche Kunsthalle, Karlsruhe), en la que dispuso sobre una mesa tres velas, dos de pie encendidas y una volcada y apagada, frente a un gran espejo
horizontal.251

Entre los años 1920 y 1940 se desarrolló el surrealismo, un movimiento que puso un especial énfasis en la imaginación, la fantasía y
el mundo de los sueños, con una fuerte influencia del psicoanálisis, con una tendencia figurativa y otra abstracta.259 Uno de sus
máximos exponentes fue Salvador Dalí, que evolucionó desde una fase de formación en que probó diversos estilos (impresionismo,
puntillismo, futurismo, cubismo, fauvismo) hasta un surrealismo figurativo fuertemente influido por la psicología freudiana.260 En
varias de sus obras aparece la calavera como habitual referencia del memento mori: Bailarina-calavera (1939, colección Merz, Pal),
Rostro de la guerra (1940-1941, Museo Boijmans Van Beuningen, Róterdam), La tentación de san Antonio (1946, Museos Reales de
Bellas Artes de Bélgica, Bruselas), El cráneo de Zurbarán (1956, The Hirshhorn Museum and Sculpture Garden, Washington
D.C.).261 En el terreno de la fotografía, Dalí diseñó una calavera compuesta por siete cuerpos femeninos desnudos con la que se
retrató vestido con esmoquin y sombrero de copa, titulada In Voluptas Mors (1951, fotografía de Philippe Halsman). La obra recoge el
género tradicional de la vanitas combinado con la voluptuosidad del desnudo, fundiendo los conceptos de sexo y muerte.262

Dentro igualmente del surrealismo figurativo, el belga Paul Delvaux desarrolló una temática de paisajes urbanos semidesiertos,
generalmente nocturnos, poblados por mujeres desnudas y hombres vestidos de traje o levita, con la presencia frecuente de
esqueletos que evocan la muerte. Son obras de ambientes oníricos y poéticos, de fuerte simbolismo, así como de un erotismo
Naturaleza muerta con calavera latente.263 En sus cuadros, los esqueletos suplen a los vivos, aparecen andando, bailando, bebiendo, charlando entre ellos, pese a
(1927), de Arshile Gorky, colección
su evidente mortalidad tienen vida propia. Algunos exponentes son: La venus dormida (1944, Tate Gallery, Londres), Los esqueletos
privada
(1944, colección Ghêne), Conversación (1944, colección Demaerel), Esperando la liberación (esqueletos en un despacho) (1944,
Museo de Israel, Jerusalén), Esqueleto con concha (1944, colección privada), Ecce Homo (1949, colección Vanthournot), El entierro
(1951, Musée des Beaux-Arts, Mons) y Crucifixión (1951-1952, Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas).264

El español José Gutiérrez Solana, vinculado al expresionismo, aunó el arte tradicional con el contemporáneo, con un estilo áspero y dramático, centrado en temas sórdidos y
lúgubres inspirados en la España profunda (personajes populares, procesiones, corridas de toros). Entre sus obras se encuentran La baraja de la muerte (1927, colección
Mapfre), El espejo de la muerte (1929, colección privada), La procesión de la muerte (1930, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid) y El osario (1931, colección
Mapfre).265

En la misma línea se encuentra Carlos González Ragel, conocido como Skeletoff, quien pobló sus obras de esqueletos en diversas
actitudes (bailando, toreando, haciendo deporte), en una suerte de danza macabra mezclada en ocasiones con tópicos españoles.
Creador de la «esqueletomanía», afirmaba que «mis esqueletos son estáticos, dinámicos y rumberos». Algunas de sus obras son: El
Fandanguillo de Almería, Consulta del dentista y Paso del Estrecho, donde aparece Francisco Franco esqueletizado con el brazo en
alto haciendo el saludo fascista.266

Otro español que cultivó el género fue Luis Fernández López, que pasó por el purismo, el neoplasticismo y el surrealismo antes de
encontrar un estilo personal, hermético y analítico. Marcado por la Guerra Civil Española, elaboró una serie de obras de calaveras
humanas, cabezas de toros u otros animales, como Cabeza de cordero y jamón (1940), inspirada en la obra del mismo tema de
Goya.6

El italiano Renato Guttuso practicó un realismo influido por Picasso, Van Gogh y los realistas franceses del siglo XIX.267 Entre sus
obras se encuentran: Cráneo de carnero (1939, Archivo Guttuso, Roma), una impactante imagen de un cráneo con las cuencas
vacías que, sin embargo, parece mirar al espectador, inspirada seguramente en la de Goya del mismo tema;6 y Naturaleza muerta
con lámpara (1940, colección privada), en la que dispuso sobre una mesa varios objetos entre los que destaca un cráneo de animal,
mientras en la parte superior cuelga una lámpara del techo, con un fondo de color rojo.268
El buey desollado (1925), de Chaïm
La estadounidense Georgia O'Keeffe fue exponente del precisionismo, un estilo que aglutinaba la composición cubista con la estética Soutine, Albright-Knox Art Gallery,
Búfalo (Nueva York)
futurista. Se dedicó especialmente a la pintura de flores, rascacielos de Nueva York y paisajes de Nuevo México.269 Fue autora de
Cabeza con olla rota (1942), donde aparece una calavera entre los restos de una olla rota, semejando un polluelo que sale de su
cascarón.270

Tras la Segunda Guerra Mundial, las vanguardias históricas dieron paso a una nueva serie de movimientos que iban desde el arte figurativo hasta el abstracto, desde el arte
más tradicional hasta el arte de acción o conceptual. Uno de los primeros, en la inmediata posguerra, fue el informalismo (1945-1960), un conjunto de tendencias basadas en
la expresividad del artista y en la renuncia a cualquier aspecto racional del arte (estructura, composición, aplicación preconcebida del color). Era un estilo eminentemente
abstracto, donde cobró relevancia el soporte material de la obra, que asumió el protagonismo por encima de cualquier temática o composición.271 En esta tendencia se sitúa
Antoni Tàpies, quien creó un estilo propio en el que se combinaban la tradición y la innovación dentro de un estilo abstracto pero lleno de simbolismo, dando gran relevancia
al sustrato material de la obra. En su obra, Tàpies reflejó una gran preocupación por los problemas del ser humano: la enfermedad, la muerte, la soledad, el dolor o el sexo.
En Cráneo blanco (1981) evocó las vanitas del Barroco español, el recordatorio de la caducidad de la vida.272

Como reacción a la abstracción informalista surgió la llamada Nueva figuración (1945-1960), un movimiento que recuperó el arte figurativo, con cierta influencia expresionista
y con total libertad de composición. Aunque se basaban en la figuración no quiere decir que esta fuese realista, sino que podía ser deformada o esquematizada a gusto del
artista.273 Entre sus figuras destaca Francis Bacon, un artista de un realismo personal y subjetivo influido por Grünewald, Rembrandt, Velázquez, Van Gogh y Picasso, con
un estilo austero de espacios claustrofóbicos y personajes angustiados, aislados, de formas torsionadas.274 En Figura con carne (1954, Instituto de Arte de Chicago) realizó
una composición basada en dos cuadros de maestros barrocos: El buey desollado de Rembrandt y el Retrato de Inocencio X de Velázquez. En su peculiar estilo de
deformación subjetiva de la realidad plasmó en una habitación la figura sedente del pontífice flanqueado a los lados por dos piezas de buey abierto en canal, una obra que
expresa el tormento y la angustia existencial que sentía el artista.56

En la misma línea, el español Eduardo Arroyo desarrolló un estilo figurativo con cierto componente onírico, enigmático, en que experimentó con diversas soluciones plásticas
(mosaicos, collages) y materiales (caucho, cerámica).275 Interesado por el género de la vanitas, realizó numerosas obras de esta temática en diversos formatos: pintura,
grabado, escultura y collage. En 1991, el Museo del Prado le invitó a participar en una serie de grabados de doce artistas contemporáneos, para lo cual eligió versionar la
Vanitas de Jacques Linard que alberga el museo madrileño.276 277

Otro movimiento figurativo fue el pop art (1955-1970), un estilo con un marcado componente de inspiración popular que tomó imágenes del mundo de la publicidad, la
fotografía, el cómic y los medios de comunicación de masas.278 Uno de sus principales exponentes fue Andy Warhol. Solía trabajar mediante serigrafía, en series que iban
desde los retratos de personajes famosos como Elvis Presley, Marilyn Monroe o Mao Tse-tung hasta todo tipo de objetos, como su serie de latas de sopa Campbell,
elaborados con un colorismo chillón y estridente y una técnica pura, impersonal.279 Pese a la apariencia frívola y desenfadada de sus cuadros, uno de los temas recurrentes
en su obra fue la muerte. Así, entre sus famosas series de cuadros repetidos en distintas combinaciones de colores figura su serie de Calaveras (1976), en las que aparece
una calavera que proyecta la sombra de un niño, con distintos fondos cromáticos, en los que predomina el verde, el amarillo, el rosa, el azul y el morado.280 Fue también
autor de una serie de Autorretrato con calavera (1978), en la que aparece su busto con una calavera en el hombro o encima de la cabeza, realizadas a partir de diversas
fotografías y con fondos en rojo, naranja, gris o amarillo.281

En los años 1960 surgió el hiperrealismo, un estilo caracterizado por su visión superlativa y exagerada de la realidad, que era plasmada con gran exactitud en todos sus
detalles, con un aspecto casi fotográfico.282 Entre sus filas se encuentra Audrey Flack, una representante del fotorrealismo, una vertiente del hiperrealismo consistente en la
elaboración de lienzos tomando fotografías como modelo. Fue autora de una serie de obras inspiradas en el género de la vanitas, caracterizadas por su realismo e intenso
colorido, con alusiones simbólicas tomadas del bagaje histórico de este género. Entre ellas se encuentra Marilyn (Vanitas) (1977, University of Arizona Museum of Art,
Tucson), en la que aparece un libro abierto con una fotografía de Marilyn Monroe, junto a una serie de objetos como una rosa, frutas, una vela, un calendario, un espejo, un
reloj de arena, un reloj de bolsillo, un vaso, una fotografía, perlas, botes de pintura, cosméticos y un paño arrugado. Los relojes y el calendario aluden al paso del tiempo, así
como la descolorida fotografía, que se percibe anterior en el tiempo a la escena representada.283

Desde 1975 se desarrolló el arte posmoderno, el arte propio de la posmodernidad, por oposición al denominado arte moderno. Estos artistas asumían el fracaso de los
movimientos de vanguardia como el fracaso del proyecto moderno: las vanguardias pretendían eliminar la distancia entre el arte y la vida, universalizar el arte; el artista
posmoderno, en cambio, era autorreferencial, el arte habla del arte, no pretendían hacer una labor social.284 Algunos artistas como Jean-Michel Basquiat y Keith Haring se
inspiraron en el arte de culturas primitivas, concretamente en ritos mágicos ligados a la muerte, que reflejaron en sus obras.285 Entre las obras de Basquiat se encuentra
Calavera roja (1982, colección privada), una calavera esbozada en rasgos primitivos con un fondo abstracto de los diversos signos y colores que caracterizaban su estilo,
influido por el grafiti urbano.286 Haring también realizó diversas obras de calaveras, como su Calavera ardiente de 1987, una escultura de esmalte sobre aluminio, con unos
rasgos que evocan el arte primitivo.287

En Alemania se dio el neoexpresionismo, un movimiento igualmente preocupado por el fenómeno de la muerte, especialmente por la plaga del sida, con autores como
Gerhard Richter, Markus Lüpertz, Georg Baselitz o A.R. Penck.285 Richter realizó en 1983 una serie de obras de calaveras, solas o con una vela, con un fondo neutro.288
Lüpertz elaboró en 1992 una serie de grabados de vanitas con calaveras como protagonistas, acompañadas a menudo de flores.289

Miquel Barceló, influido por el action painting, el arte conceptual y el art brut, se inspiró igualmente en el barroco español y la pintura de Goya.290 Desde 1986 se interesó por
las naturalezas muertas, incluido el género de la vanitas, tanto en pintura como escultura: en la primera cabe mencionar Cráneo (1986, colección privada), un cráneo de
animal sobre fondo oscuro, en tonos terrosos, como es habitual en muchas de sus obras; en bulto redondo, Cráneo grande (1998, Galerie Bruno Bischofberger, Zúrich), una
jarra de bronce deformada para que asemeje un cráneo de animal; y Pinocho muerto (1998), un cráneo humano de bronce con nariz larga como la del personaje Pinocho.291

La fotógrafa estadounidense Cindy Sherman reflexionó con sus obras sobre los roles sociales de la mujer o del artista, con imágenes estereotipadas que parodian la cultura
que representan. Desde los años 1980 recreó un mundo en descomposición, con imágenes de un cromatismo ácido.292 En Untitled No. 272 (1992) retrató una calavera
engalanada de flores y joyas, una barroca composición que reflexiona sobre la belleza, la vida y la muerte.293

Siglo XXI [ editar ]

Entre los últimos exponentes cabe citar a Jan Fabre, un artista multidisciplinar en el que era habitual la referencia al cuerpo humano y
sus fluidos, así como la utilización de insectos y animales muertos, en esculturas o instalaciones artísticas. Realizó numerosas obras
con calaveras, cubiertas por escarabajos, con animales muertos en las mandíbulas (en cadáver o esqueleto) o en diversas
composiciones, empleando materiales como el cristal y el hueso. Entre ellas se encuentra su serie de calaveras de cristal de Murano
de color azul que sostienen en su boca esqueletos de animales como ardillas, topos, pájaros carpinteros, guacamayos y ratones.294

La serbia Marina Abramović se dedicó principalmente a la performance, que registraba en fotos y vídeos, con acciones de carácter
simbólico que exploraban las capacidades del cuerpo y la mente.295 Entre ellas se encuentra Desnudo con esqueleto (2002-2005),
en que aparece la artista desnuda con un esqueleto encima, mostrando la intensa relación entre la vida y la muerte.296

El francés Philippe Pasqua mostró en su obra interés por los temas marginales, como la transexualidad, el síndrome de Down y la Memento mori, de Matthias
Laurenz Gräff (2017)
ceguera, cuestionando los valores morales de nuestro tiempo. Entre sus preferencias se encuentra la vanitas, que trató en pintura y
escultura, como sus cráneos tatuados o cubiertos de mariposas, insectos que evocan la fragilidad y que al levantar sus alas del
cráneo evocan la vida que se escapa.297 298

El austríaco Matthias Laurenz Gräff aunó en su obra un cierto expresionismo con influencia del pop art, con expresión en múltiples géneros: obras históricas, políticas,
religiosas, paisajes urbanos o rurales, desnudos, retratos y bodegones, incluidas vanitas como El hombre muerto no cuenta cuentos, La última vela, ¡Recuerda que eres
mortal!, Memento mori, Laureles de fugacidad o Vanitas (la muerte de un ángel).299

El británico Damien Hirst escandalizó con varias de sus obras, como las de animales conservados en formaldehído. Su obra Por el amor de Dios (2007), un cráneo de platino
cubierto de 8601 diamantes, se vendió por cincuenta millones de libras, el precio más alto pagado por la obra de un artista vivo.300 301

Por último, cabe citar al español Mario Monforte, quien trató la vanitas en su obra Memento Mori, con una serie de fotografías en perspectiva que creaban una ilusión frontal
para asimilarse a la vanitas clásica. Dentro de dicha serie, destacó la obra Skull with Butterflies, una fotografía de un cráneo rodeado de mariposas. El statement de Memento
Mori trataba sobre la fugacidad del tiempo de la sociedad moderna, atrapada entre el consumismo y las redes sociales.302

Véase también [ editar ]

Ars moriendi
El triunfo de la Muerte
Danza de la Muerte

Referencias [ editar ]

1. ↑ a b c de la Plaza Escudero y Morales Gómez, 2015, 98. ↑ «Tempus fugit. O czasie i przemijaniu» (en polaco). 199. ↑ «Bernardo Lorente Germán (Sevilla, 1680 – 1759)
p. 472. Consultado el 8 de noviembre de 2019. Vanitas con calavera, libros, florero, candelero y objetos
2. ↑ a b c d e f g h i Diccionario Larousse de la Pintura, 99. ↑ «N.L. Peschier» (en neerlandés). Consultado el 10 del arte de la pintura» . Consultado el 24 de
p. 2027. de noviembre de 2019. noviembre de 2019.

3. ↑ Revilla, 2016, p. 768. 100. ↑ «Vanitas: A skull, a violin, an upturned tazza, books, 200. ↑ «Hamlet and Horatio in the Graveyard» (en inglés).

4. ↑ a b c «Vánitas con ángel admonitorio, una advertencia tarot cards, a fob watch, a clay pipe, a taper, and a Consultado el 28 de noviembre de 2019.

existencial e implacable» . Consultado el 1 de pouch of tobacco on a pewter plate, on a wooden table 201. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1034.
noviembre de 2019. draped with a rug» (en inglés). Consultado el 10 de 202. ↑ «Still life with skull and hourglass» (en inglés).
noviembre de 2019. Consultado el 26 de noviembre de 2019.
5. ↑ Summa Pictorica. La fastuosidad de lo barroco,
p. 304. 101. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1898. 203. ↑ «Fierros Álvarez, Dionisio» . Consultado el 26 de
6. ↑ a b c d e f g h i j k l m n ñ Concha Lomba Serrano. 102. ↑ «Grande vanité» (en francés). Consultado el 10 de noviembre de 2019.
«Vanitas en vanguardia: meditación y violencia» . noviembre de 2019. 204. ↑ «Dionisio Fierros, Vanitas, 1849» . Consultado el 26
Consultado el 27 de noviembre de 2019. 103. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 2027-2028. de noviembre de 2019.
7. ↑ Triadó y Subirana, 1994, p. 114. 104. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 448-449. 205. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1478.
8. ↑ Sturgis y Clayson, 2002, p. 229. 105. ↑ «Allégorie de la vie humaine de Philippe de 206. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1997.
9. ↑ «Nascendo Morimur» . Consultado el 14 de octubre Champaigne» (en francés). Consultado el 10 de 207. ↑ «Trübner, Heinrich Wilhelm: Vanitas Stillleben.
de 2019. noviembre de 2019. Totenkopf auf einem Buch» (en alemán). Consultado
10. ↑ «Homo bulla est» . Consultado el 14 de octubre de 106. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez el 26 de noviembre de 2019.
2019. Domínguez, 1983, p. 511. 208. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 894.
11. ↑ a b c «Vanitas Vanitatis, la vanidad ante la muerte en 107. ↑ Giorgi, 2007, p. 59. 209. ↑ «Memento Mori, "To This Favour" » (en inglés).
el arte occidental» . Consultado el 13 de octubre de 108. ↑ Toman, 2007, pp. 386-389. Consultado el 26 de noviembre de 2019.
2019. 109. ↑ Cumming, 1997, pp. 106-107. 210. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez
12. ↑ a b c d «De vánitas, memento mori, carpe diem y 110. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 2081. Domínguez, 1983, pp. 768-770.
otros» . 11 de octubre de 2016. Consultado el 16 de 111. ↑ «The Ill-Matched Couple» (en inglés). Consultado 211. ↑ a b Düchting, 2003, p. 191.
octubre de 2019. el 12 de noviembre de 2019. 212. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez
13. ↑ Giorgi, 2007, pp. 61-63. 112. ↑ a b Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1341. Domínguez, 1983, p. 768.
14. ↑ Toman, 2007, p. 428. 113. ↑ Giorgi, 2007, p. 63. 213. ↑ Walther y Metzger, 2006, p. 138.
15. ↑ Turner, 1996, p. 881. 114. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 211. 214. ↑ Walther y Metzger, 2006, p. 294.
16. ↑ Summa Pictorica. La fastuosidad de lo barroco, 115. ↑ «Vanitas with woman wearing a turban» (en inglés). 215. ↑ «Kop van een skelet met brandende sigaret» (en
p. 306. Consultado el 18 de noviembre de 2019. neerlandés). Consultado el 3 de noviembre de 2019.
17. ↑ «Memento mori» (en italiano). Museo Archeologico 116. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1168. 216. ↑ «Schedel» (en neerlandés). Consultado el 3 de
Nazionale di Napoli. Archivado desde el original el 9 117. ↑ «Vánitas» . Consultado el 2 de noviembre de 2019. noviembre de 2019.
de enero de 2016. Consultado el 16 de octubre de 118. ↑ a b Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 251. 217. ↑ Chilvers, 2007, p. 888.
2019. 119. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 258. 218. ↑ Gibson, 2006, p. 87.
18. ↑ a b Sturgis y Clayson, 2002, p. 101. 120. ↑ a b Diccionario Larousse de la Pintura, p. 2028. 219. ↑ Chilvers, 2007, p. 826.
19. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 245. 121. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 654. 220. ↑ Gibson, 2006, p. 99.
20. ↑ a b c d e f Sturgis y Clayson, 2002, p. 228. 122. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 886. 221. ↑ «L'immortalité explorée dans l'art» (en francés).
21. ↑ «St Jerome» (en inglés). Consultado el 20 de 123. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1819. Consultado el 7 de noviembre de 2019.
noviembre de 2019. 124. ↑ Summa Pictorica. La fastuosidad de lo barroco, p. 59. 222. ↑ Fernández Polanco, 1989, pp. 50-52.
22. ↑ «Saint Jérôme» (en francés). Consultado el 21 de 125. ↑ «Jacob Marrel» (en inglés). Consultado el 16 de 223. ↑ Villaverde, 2007, pp. 123-125.
noviembre de 2019. noviembre de 2019. 224. ↑ Chilvers, 2007, p. 123.
23. ↑ «Saint Jérôme méditant» (en francés). Consultado 126. ↑ «Flower still life with orange, hourglass and skull» 225. ↑ «Selbstbildnis mit fiedelndem Tod» . Consultado el 7
el 21 de noviembre de 2019. (en inglés). Consultado el 18 de noviembre de 2019. de noviembre de 2019.
24. ↑ «St Jerome» (en inglés). Consultado el 21 de 127. ↑ «Vanitas-Darstellung» (en inglés). Consultado el 19 226. ↑ Gibson, 2006, pp. 152-153.
noviembre de 2019. de noviembre de 2019. 227. ↑ Gibson, 2006, p. 231.
25. ↑ «¿Qué es la Vanitas vanitatis?» . Consultado el 13 128. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1325. 228. ↑ «Boy with Skull» (en inglés). Consultado el 7 de
de octubre de 2019. 129. ↑ «Memento Mori» . Consultado el 28 de octubre de noviembre de 2019.
26. ↑ ab Hagen, 2005, p. 241. 2019. 229. ↑ González, 1991, pp. 3-5.
27. ↑ Sturgis y Clayson, 2002, pp. 100-101. 130. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez 230. ↑ Chilvers, 2007, p. 516.
28. ↑ Revilla, 2016, pp. 126-127. Domínguez, 1983, pp. 502-508. 231. ↑ Gibson, 2006, p. 234.
29. ↑ Salas y Frati, 1970, pp. 97-117. 131. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 318-320. 232. ↑ «Gustav Klimt, Death and Life» (en inglés).
30. ↑ «Calavera (memento mori)» . Consultado el 9 de 132. ↑ «Cesta con frutas» . Consultado el 19 de noviembre Consultado el 7 de noviembre de 2019.
noviembre de 2019. de 2019. 233. ↑ «Vanitas stilleven met schedel, zandloper en boek»
31. ↑ «Vanité» (en francés). Consultado el 9 de 133. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, pp. 245-246. (en neerlandés). Consultado el 4 de diciembre de 2019.
noviembre de 2019. 134. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 350. 234. ↑ Durozoi, 2007, p. 563.
32. ↑ «Retrato de familia» . Consultado el 3 de noviembre 135. ↑ Giorgi, 2007, p. 58. 235. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 517.
de 2019. 136. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1752. 236. ↑ «Fiorire e morire» . Consultado el 4 de diciembre de
33. ↑ «Saint Jérôme dans sa cellule» (en francés). 137. ↑ Giorgi, 2007, p. 60. 2019.
Consultado el 20 de noviembre de 2019. 138. ↑ Sturgis y Clayson, 2002, p. 100. 237. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez
34. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 179. 139. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1672. Domínguez, 1983, pp. 776-777.
35. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 43. 140. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 632. 238. ↑ Gibson, 2006, p. 239.
36. ↑ «Respice Finem» . Consultado el 9 de noviembre
141. ↑ Prater y Bauer, 1997, p. 37. 239. ↑ a b Jonathan Brown. «Picasso y la tradición
de 2019. española» .
142. ↑ «Vanitas» . Consultado el 2 de noviembre de 2019.
37. ↑ Cumming, 1997, p. 112. 240. ↑ Jaffé, 1970, p. 35.
143. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 299-300.
38. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 138. 241. ↑ Mas Marqués, 2000, pp. 74-76.
144. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 160.
39. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 249. 242. ↑ «Skull, urchins and lamp on a table» (en inglés).
145. ↑ «Giovanna Garzoni 1600-1670» . Consultado el 21
40. ↑ «Album amicorum van Cornelis de Glarges» (en Consultado el 1 de diciembre de 2019.
de noviembre de 2019.
neerlandés). Consultado el 23 de noviembre de 2019. 243. ↑ «Piedad y terror en Picasso» . Consultado el 1 de
146. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1675.
41. ↑ Martínez Ripoll, 1989, pp. 128-129. diciembre de 2019.
147. ↑ «Nicolas Régnier (1591-1667) Vanitas-Pandora, vor
42. ↑ a b Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1890. 1626» (en alemán). Consultado el 21 de noviembre 244. ↑ Eduard Vallés. «Transformando la materia» .
43. ↑ Cumming, 1997, pp. 112-113. de 2019. Consultado el 18 de octubre de 2019.
44. ↑ «Emblema de la Muerte» . Consultado el 2 de 148. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 1294-1295. 245. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez
noviembre de 2019. Domínguez, 1983, p. 780.
149. ↑ «Death Comes to the Banquet Table (Memento
45. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1623. Mori)» (en inglés). Consultado el 21 de noviembre de 246. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 266.
46. ↑ a b Diccionario Larousse de la Pintura, p. 901. 2019. 247. ↑ «Balustre et Crane» . Consultado el 1 de diciembre
47. ↑ «Maria van Oosterwijck» (en neerlandés). 150. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 787. de 2019.
Consultado el 15 de noviembre de 2019. 151. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 89. 248. ↑ «Vanitas» . Consultado el 1 de diciembre de 2019.
48. ↑ a b Diccionario Larousse de la Pintura, p. 368. 152. ↑ Marías, 1993, p. 145. 249. ↑ «Still life with skull» . Consultado el 1 de diciembre
49. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 2075. de 2019.
153. ↑ Victoria Soto Caba, Palma Martínez-Burgos García,
50. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 823. Amparo Serrano de Haro Soriano, Antonio Perlas de 250. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1088.
51. ↑ «Hendrick Goltzius» . Consultado el 29 de octubre las Parras, Javier Portús Pérez (2016). Los Realismos 251. ↑ a b Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 185.
de 2019. en el Arte Barroco . Madrid: Editorial Universitaria 252. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1763.
52. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 227. Ramón Areces. p. 323. ISBN 978-84-9961-213-3. 253. ↑ «Felix Esterl» (en alemán). Consultado el 1 de
53. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 887. Consultado el 24 de noviembre de 2019. diciembre de 2019.
54. ↑ «Young Man holding a Skull» . Consultado el 1 de 154. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 2017. 254. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 827.
noviembre de 2019. 155. ↑ Toman, 2007, p. 417. 255. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1431.
55. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez 156. ↑ Cámara, 2005, p. 104. 256. ↑ Durozoi, 2007, pp. 278-279.
Domínguez, 1983, pp. 524-531. 157. ↑ Eduardo Montagut Contreras. «La Vanitas Barroca en 257. ↑ «El entierro del poeta Oscar Panizza de George
56. ↑ abc «El buey desollado, de Rembrant a Soutine, Grosz» . Consultado el 4 de diciembre de 2019.
el ámbito católico» . Consultado el 13 de octubre de
Chagall y Bacon» . Consultado el 30 de noviembre de 2019. 258. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 177.
2019. 158. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1550. 259. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez
57. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez 159. ↑ a b Navarro, 1999, pp. 98-99. Domínguez, 1983, pp. 830-831.
Domínguez, 1983, pp. 527-528. 160. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, pp. 246-247. 260. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 478.
58. ↑ Giorgi, 2007, p. 61. 161. ↑ «Colección permanente» . Consultado el 22 de 261. ↑ Néret, 2000.
59. ↑ Summa Pictorica. La fastuosidad de lo barroco, noviembre de 2019. 262. ↑ «La voluptuosa muerte de Dalí: Fotografías del
p. 138. 162. ↑ Giorgi, 2007, p. 62. proceso artístico» . Consultado el 2 de diciembre de
60. ↑ «The Last Drop (The Gay Cavalier)» (en inglés). 163. ↑ «Vanitas» (en inglés). Consultado el 22 de 2019.
Consultado el 12 de noviembre de 2019. noviembre de 2019. 263. ↑ Durozoi, 2007, p. 175.
61. ↑ «Vanitas» (en neerlandés). Consultado el 26 de 164. ↑ Ana Iglesias Benedicto. «La idea del desengaño y la 264. ↑ Villaverde, 2007, pp. 115-129.
noviembre de 2019. pintura de vanitas de Antonio de Pereda» . 265. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 880-881.
62. ↑ «Self portrait» (en inglés). Consultado el 26 de Consultado el 22 de noviembre de 2019. 266. ↑ Villaverde, 2007, pp. 116-120.
noviembre de 2019. 165. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 247. 267. ↑ Durozoi, 2007, p. 287.
63. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 321. 166. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez 268. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 184.
64. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1614. Domínguez, 1983, pp. 579-580. 269. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1462.
65. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 1164-1165. 167. ↑ «San Pablo ermitaño» . Consultado el de noviembre 270. ↑ «Head with Broken Pot» (en inglés). Consultado el
66. ↑ «Boy blowing soap bubbles: Homo Bulla» (en de 2019. 1 de diciembre de 2019.
inglés). Consultado el 16 de noviembre de 2019. 168. ↑ «Magdalena penitente» . Consultado el de 271. ↑ Cirlot, 1990, pp. 5-7.
67. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 526-527. noviembre de 2019. 272. ↑ «Tàpies i Puig, Antoni» . Consultado el 4 de
68. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1811. 169. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez diciembre de 2019.
69. ↑ «Allegory of Vanity: girl with a shell, a bubble and a Domínguez, 1983, pp. 594-595. 273. ↑ González, 1991, pp. 17-20.
torch» (en inglés). Consultado el 16 de noviembre de 170. ↑ Cámara, 2005, p. 117. 274. ↑ Durozoi, 2007, p. 46.
2019. 171. ↑ «Magdalena penitente» . Consultado el de 275. ↑ Durozoi, 2007, p. 28.
70. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1720. noviembre de 2019. 276. ↑ Miguel Zugaza (15 de octubre de 2018). « 'Vanitas' a
71. ↑ «Edward Collier» (en inglés). Consultado el 9 de 172. ↑ Azcárate Ristori, Pérez Sánchez y Ramírez Eduardo Arroyo, escritor de imágenes» . El Mundo.
noviembre de 2019. Domínguez, 1983, pp. 581-582. Consultado el 5 de diciembre de 2019.
72. ↑ «Vanitasstilleven met schedel, globe, vaas met 173. ↑ «Fray Gonzalo de Illescas» . Consultado el 23 de 277. ↑ «Eduardo Arroyo - Vanitas» . Consultado el 5 de
bloemen, roos, boeken en vaatwerk op een blauw noviembre de 2019. diciembre de 2019.
kleed» (en neerlandés). Consultado el 16 de 174. ↑ «Tentación de San Jerónimo» . Consultado el 23 de 278. ↑ Cirlot, 1990, pp. 10-15.
noviembre de 2019. noviembre de 2019. 279. ↑ Cirlot, 1990, pp. 10-17.
73. ↑ «Vanity» (en inglés). Consultado el 16 de 175. ↑ «Alegoría de las Artes y las Ciencias» . Consultado 280. ↑ «Andy Warhol, y el arte que sonríe a la muerte» .
noviembre de 2019. el 2 de noviembre de 2019. Consultado el 12 de noviembre de 2019.
74. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1899. 176. ↑ Laia Anguix Vilches. «Alegoría del Árbol de la 281. ↑ «Self-Portrait with Skull» (en inglés). Consultado el
75. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1203. Vida» . Consultado el 8 de noviembre de 2019. 12 de noviembre de 2019.
76. ↑ «Vanitas stilleven» (en neerlandés). Consultado el 177. ↑ «Deleito, Andrés» . Consultado el 22 de noviembre 282. ↑ Cirlot, 1990, pp. 30-32.
9 de noviembre de 2019. de 2019. 283. ↑ «Audrey Flack's Marilyn: Still Life, Vanitas, Trompe
77. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 397. 178. ↑ «Vanitas» . Consultado el 22 de noviembre de 2019. l'Oeil - The University of Arizona Museum of Art and
78. ↑ «Herman Henstenburgh» . Consultado el 17 de 179. ↑ Enrique Valdivieso. «Unas vanitas de Arellano y Archive of Visual Arts» (en inglés). Consultado el 12
noviembre de 2019. Camilo» . Consultado el 8 de noviembre de 2019. de noviembre de 2019.
79. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 941. 180. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 310. 284. ↑ Cirlot, 1990, pp. 33-41.
80. ↑ «Memento Mori - Hendrik Hondius» . Consultado el 181. ↑ «De lo efimero de la vida: La Muerte y el Caballero de 285. ↑ a b «C´ est la vie. El Musée Maillol muestra las
28 de octubre de 2019. Pedro de Camprobín» . Consultado el 22 de mejores vanitas desde Caravaggio a Damien Hirst» .
81. ↑ «Alexander Coosemans» (en neerlandés). noviembre de 2019. Consultado el 5 de diciembre de 2019.
Consultado el 10 de noviembre de 2019. 182. ↑ «Juan Francisco Carrión» . Consultado el 24 de 286. ↑ «From the inside out — Basquiat’s Red Skull
82. ↑ «Carstian Luyckx» (en neerlandés). Consultado el noviembre de 2019. (1982)» (en inglés). Consultado el 5 de diciembre de
10 de noviembre de 2019. 183. ↑ María José López Terrada. «La pintura de bodegones 2019.
83. ↑ «Allegory on Human Life» (en inglés). Consultado de Tomás Yepes (ca. 1600-1674)» . Consultado el 28 287. ↑ «Burning Skull, 1987» (en inglés). Consultado el 5
el 10 de noviembre de 2019. de noviembre de 2019. de diciembre de 2019.
84. ↑ «Joris van Son, attributed to, Three Putti with Vanitas 184. ↑ «Le Maître de la Vanité, Vanité au crâne et à la 288. ↑ «Skulls» (en inglés). Consultado el 5 de diciembre
Symbols within a Decorated Cartouche» (en inglés). mappemonde & Vanité au miroir et au sablier» (en de 2019.
Consultado el 10 de noviembre de 2019. francés). Consultado el 24 de noviembre de 2019. 289. ↑ «Vanitas 6, 1992» . Consultado el 6 de diciembre de
85. ↑ Battistini, Impelluso y Zuffi, 1999, p. 248. 185. ↑ «Vanitas» . Consultado el 24 de noviembre de 2019. 2019.
86. ↑ «Adriaen van Utrecht» (en neerlandés). Consultado 186. ↑ «Speculum Humanae Vitae» . Consultado el 8 de 290. ↑ Cirlot, 1990, p. 43.
el 10 de noviembre de 2019. noviembre de 2019. 291. ↑ Lampert, 2010, pp. 130-133.
87. ↑ «Nicolaes van Verendael» (en neerlandés). 187. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, pp. 2103-2104. 292. ↑ Durozoi, 2007, p. 590.
Consultado el 10 de noviembre de 2019. 188. ↑ «Two putti blowing bubbles in a landscape, with 293. ↑ «Cindy Sherman» (en inglés). Consultado el 6 de
88. ↑ ab Diccionario Larousse de la Pintura, p. 881. vanitas symbols» (en inglés). Consultado el 16 de diciembre de 2019.
89. ↑ «Trompe l'Oeil of a studio wall with a Vanitas still noviembre de 2019.
294. ↑ Paco Barragán. «Jan Fabre o la insoportable levedad
life» (en inglés). Consultado el 12 de noviembre de 189. ↑ «Johann Georg Dieffenbrunner» (en alemán). del ser» . Consultado el 6 de diciembre de 2019.
2019. Consultado el 24 de noviembre de 2019. 295. ↑ Durozoi, 2007, p. 3.
90. ↑ «Trompe l'oeil with Studio Wall and Vanitas Still 190. ↑ «Vanitas still life with skull, globe, candle 296. ↑ «Marina Abramovic Nude with Skeleton» .
Life» (en inglés). Consultado el 12 de noviembre de extinguished, flowers and fruits» (en inglés). Consultado el 6 de diciembre de 2019.
2019. Consultado el 24 de noviembre de 2019.
297. ↑ «Pasqua Philippe» (en inglés). Consultado el 6 de
91. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1142. 191. ↑ «Johann Elias Ridinger» (en inglés). Consultado el diciembre de 2019.
92. ↑ «Hendrick Andriessen» (en neerlandés). 24 de noviembre de 2019.
298. ↑ «Philippe Pasqua» (en inglés). Consultado el 6 de
Consultado el 10 de noviembre de 2019. 192. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 2124.
diciembre de 2019.
93. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 1806. 193. ↑ «Zelfportret» (en inglés). Consultado el 24 de 299. ↑ «Stillleben» (en alemán). Consultado el 6 de
94. ↑ «Memento mori» (en inglés). Consultado el 16 de noviembre de 2019. diciembre de 2019.
noviembre de 2019. 194. ↑ Diccionario Larousse de la Pintura, p. 79. 300. ↑ «Hirst unveils £50m diamond skull» (en inglés).
95. ↑ «Joannes de Cordua» (en neerlandés). Consultado 195. ↑ «Vanitas still life in a landscape» (en inglés). Consultado el 6 de diciembre de 2019.
el 10 de noviembre de 2019. Consultado el 25 de noviembre de 2019. 301. ↑ «Damien Hirst. Por el amor de Dios» . Consultado el
96. ↑ «Catarina Ykens (I)» (en inglés). Consultado el 17 196. ↑ «Andreas von Behn» (en sueco). Consultado el 24 6 de diciembre de 2019.
de noviembre de 2019. de noviembre de 2019.
302. ↑ «The Comtemporary Vanitas, by Mario Monforte»
97. ↑ «Catarina Ykens (II)» (en neerlandés). Consultado 197. ↑ «Allegory on the Vanity of Life» (en inglés). (en inglés). Consultado el 30 de abril de 2020.
el 15 de noviembre de 2019. Consultado el 24 de noviembre de 2019.
198. ↑ «Memento mori: Age and Death by Giovanni Battista
Tiepolo» . Consultado el 13 de noviembre de 2019.

Bibliografía [ editar ]

AZCÁRATE RISTORI, José María de; PÉREZ SÁNCHEZ, Alfonso Emilio; RAMÍREZ DOMÍNGUEZ, Juan LAMPERT, Catherine (2010). Miquel Barceló. La solitude organisative. Barcelona: Fundación
Antonio (1983). Historia del Arte. Madrid: Anaya. ISBN 84-207-1408-9. La Caixa. ISBN 978-84-9900-026-8.
BATTISTINI, Matilde; IMPELLUSO, Lucia; ZUFFI, Stefano (1999). La naturaleza muerta. Milán: MARÍAS, Fernando (1993). Gianlorenzo Bernini. Madrid: Historia 16.
Electa. ISBN 87-8156-233-5. MARTÍNEZ RIPOLL, Antonio (1989). El Barroco en Europa. Madrid: Historia 16.
CÁMARA, Alicia (2005). Murillo. Madrid: Arlanza. ISBN 84-95503-48-4. MAS MARQUÉS, María José (2000). Picasso. Madrid: Susaeta. ISBN 978-84-677-4077-6.
CHILVERS, Ian (2007). Diccionario de arte. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 978-84-206-6170-4. NAVARRO, Mariano (1999). La luz y las sombras en la pintura española. Madrid: Espasa.
CIRLOT, Lourdes (1990). Las últimas tendencias pictóricas. Barcelona: Vicens-Vives. ISBN 84-239-8599-7.

ISBN 84-316-2726-3. NÉRET, Gilles (2000). Dalí. Colonia (Alemania): Taschen. ISBN 3-8228-6550-8.
CUMMING, Robert (1997). Guía visual de pintura y arquitectura. Madrid: Ediciones El PRATER, Andreas; BAUER, Hermann (1997). La pintura del Barroco. Köln: Taschen. ISBN 3-
País/Santillana. 8228-8539-8.

DE LA PLAZA ESCUDERO, Lorenzo; MORALES GÓMEZ, Adoración (2015). Diccionario visual de REVILLA, Federico (2016). Diccionario de iconografía y simbología. Madrid: Cátedra.
términos de arte. Madrid: Cátedra. ISBN 978-84-376-3441-8. ISBN 978-84-376-3016-8.

Diccionario Larousse de la Pintura. Barcelona: Planeta-Agostini. 1988. ISBN 84-395-0976-6. SALAS, Xavier de; FRATI, Tiziana (1970). La obra pictórica completa de El Greco. Barcelona:
DÜCHTING, Hajo (2003). Cézanne. Köln: Taschen. ISBN 3-8228-2926-9. Noguer.
DUROZOI, Gérard (2007). Diccionario Akal de arte del siglo XX. Madrid: Akal. ISBN 978-84-460- STURGIS, Alexander; CLAYSON, Hollis (2002). Entender la pintura. Barcelona: Blume. ISBN 84-
0630-5. 8076-410-4.

FERNÁNDEZ POLANCO, Aurora (1989). Fin de siglo: Simbolismo y Art Nouveau. Madrid: Summa Pictorica. La fastuosidad de lo barroco. Barcelona: Planeta. 2004. ISBN 84-08-36134-
Historia 16. 1.

GIBSON, Michael (2006). El simbolismo. Colonia: Taschen. ISBN 978-3-8228-5030-5. TOMAN, Rolf (2007). El Barroco. Colonia: Ullmann. ISBN 978-3-8331-4659-6.
GIORGI, Rosa (2007). El siglo XVII. Barcelona: Electa. ISBN 978-84-8156-420-4. TRIADÓ, Juan Ramón; SUBIRANA, Rosa (1994). La claves de la pintura. Barcelona: Planeta.
GONZÁLEZ, Antonio Manuel (1991). Las claves del arte. Últimas tendencias. Barcelona: ISBN 84-08-01198-7.

Planeta. ISBN 84-320-9702-0. TURNER, Jane (1996). The Dictionary of Art. 31 Tinoco to Varna (en inglés). Grove. ISBN 1-
HAGEN, Rose-Marie & Rainer (2005). Los secretos de las obras de arte. Köln: Taschen. 884446-00-0.

ISBN 978-3-8228-4788-6. VILLAVERDE, Ángela (2007). Paul Delvaux. Fundación Carlos de Amberes. ISBN 978-84-87369-
JAFFÉ, Hans L. (1970). Picasso. Barcelona: Nauta. 50-6.
WALTHER, Ingo F.; METZGER, Rainer (2006). Van Gogh. La obra completa: pintura. Colonia:
Benedikt Taschen Verlag. ISBN 978-3-8228-5066-4.

Enlaces externos [ editar ]

Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre Vanitas.


Mirar un cuadro - Vanitas (Jacques Linard)

Proyectos Wikimedia · Datos: Q733095 · Multimedia: Vanitas


Control de autoridades
Identificadores · LCCN: sh00000162 · AAT: 300249151 · Diccionarios y enciclopedias · Britannica: url

Categoría: Vanitas

Esta página se editó por última vez el 30 abr 2020 a las 19:22.

El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse cláusulas adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de
privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.

Política de privacidad Acerca de Wikipedia Limitación de responsabilidad Desarrolladores Estadísticas Declaración de cookies Versión para móviles

También podría gustarte