Control hormonal[editar]
El crecimiento y metamorfosis de los insectos están regulados por hormonas efectoras, que
son controladas por neurohormonas en el cerebro.
Los procesos de muda y metamorfosis están regulados por dos hormonas efectoras: la 20-
hidroxiecdisona (ecdisona) y la hormona juvenil (JH). La 20 hidroxiecdisona inicia y coordina
cada muda y regula cambios en la expresión de genes que ocurren durante la metamorfosis. La
hormona juvenil previene los cambios en expresión génica inducidos por la ecdisona, cambios
que son necesarios para que tenga lugar la metamorfosis, impidiendo de esta manera que la
larva se desarrolle antes de tiempo y permitiendo que ocurran las mudas necesarias para el
crecimiento.
El proceso de muda inicia en el cerebro, donde las células neurosecretoras liberan la hormona
protoracicotrópica (PTTH) en respuesta a señales neuronales, hormonales o ambientales. Esta
hormona estimula la producción de ecdisona en la glándula protorácica, una vez se ha
producido la hormona se deja de liberar PTTH, en este momento la metamorfosis se vuelve
independiente del cerebro. En los tejidos periféricos, esta hormona es modificada para
convertirse en su forma activa, la 20-hidroxiecdisona que es liberada en la hemolinfa. Esta se
encarga de estimular las células epidérmicas para que se sinteticen enzimas que digieren y
reciclan los componentes de la cutícula, la concentración de 20-hidroxiecdisona aumenta
durante la apolisis y alcanza su máximo durante la deposición de la epicutícula, su producción
cesa poco antes de la ecdisis (en insectos hemimetábolos) o eclosión (en insectos
holometábolos). Las concentraciones hormonales necesarias para la muda son diferentes a lo
largo de la epidermis, la última fase donde la concentración empieza a disminuir controla los
eventos tardíos del desarrollo del adulto, si durante esta etapa se aumenta artificialmente los
niveles de la hormona, la eclosión del imago se ve interrumpida. 5
La 20-hidroxiecdisona se une a receptores (EcR) nucleares los cuales forman una molécula
activa al unirse a la proteína ultraespiráculo (Usp), esta proteína se une a
los genes responsables de la ecdisona inhibiendo su transcripción, cuando EcR se une a Usp se
activa la transcripción. Existen tres isoformas de los receptores, cada una juega un rol
importante durante la metamorfosis activando diferentes grupos de genes a partir de la misma
hormona, aun así se sabe que las células que dan origen al imago poseen una mayor
concentración de la isoforma EcR-A. Usp también es un receptor de la hormona juvenil, por lo
cual esta unión puede inhibir la formación de 20-hidroxiecdisona. 4
La hormona juvenil (JH) es secretada por los corpora allata, cuyas células están activas durante
las mudas larvales mas no durante las mudas de las metamorfosis. Cuando la hormona juvenil
está presente, la 20-hidroxiecdisona estimula mudas que generan nuevos estadios larvales. En
el último estadio larval, el nervio medio del cerebro de la corpora allata inhibe la producción
de hormona juvenil, y hay una degradación de la hormona juvenil en los tejidos. El resultado
de esto es la disminución de los niveles de hormona juvenil por debajo de un valor umbral, lo
cual dispara la liberación de hormona protoracicotrópica (PTTH) en el cerebro. Esta respuesta
estimula la síntesis de ecdisona, que en ausencia de niveles altos de hormona juvenil, induce a
las células a desarrollar la pupa.
Los procesos de ecdisis y eclosión y están ligados al ritmo circadiano de cada especie, y son
controlados por la hormona de eclosión (EH) la cual es secretada por células nerviosas y actúa
de forma directa en el sistema nervioso induciendo los comportamientos y movimientos que le
permiten al insecto liberarse del pupario o exuvia según el caso, además de permitir que las
alas se extiendan por completo volviéndose funcionales. La última etapa de la metamorfosis es
la esclerotización (endurecimiento de la cutícula) y al igual que las anteriores es controlada por
una hormona, esta se llama bursicon y tiene efectos fisiológicos que regulan las propiedades
mecánicas de la cutícula. La estructura química de bursicon ha sido estudiada en Drosophila
melanogaster.5
El conocimiento de las hormonas de crecimiento sirve para el control de plagas de insectos. Es
posible usar productos químicos que interfieren con el funcionamiento de estas hormonas y
que impiden el desarrollo normal del insecto. 489
Desarrollo del Imago[editar]
Destino de los discos imaginales en una pata de insecto.(A) Organización de los discos antes de
la eversión. (Ab) Precursor del abdomen. (B) Destino de los discos en la pata, los discos más
internos corresponden a la zona más distal, 1. Coxa 2. Trocanter 3. Fémur 4. Tibia 5. Primer
segmento del tarso 6. Tarso 7. Uñas
La larva posee grupos de células imaginales que permiten la construcción de los órganos del
imago a medida que los órganos larvales se degradan. 5 Las células imaginales presentes en las
larvas se agrupan en discos imaginales que dan origen a estructuras del adulto: alas, patas,
antenas, ojos, cabeza, tórax y genitales, estos discos se caracterizan porque a diferencia del
resto de células en la larva tienen una alta capacidad mitótica, su tasa de proliferación
aumenta a medida que se diferencian.
Cuando se inicia la formación de la pupa las células en el centro del disco se salen de este para
formar la parte más distal de las estructuras (ej. el tarso y la uña de las patas) y las células
periféricas forman la parte proximal. Finalizada la diferenciación de las estructuras
exoesqueléticas, secreciones en las mismas forman la cutícula. El destino celular o estructura
que se genera a partir de cada disco está determinada desde el embrión y es establecida por la
interacción de varios genes.4 El abdomen se forma a partir de agrupaciones celulares
denominadas histoblastos, éstos se generan a partir de la epidermis durante el desarrollo del
embrión y se mantienen indiferenciados debajo de la cutícula durante el estadio larval. El
número de histoblastos puede variar.5