Polinomios aritméticos
Los Polinomios Aritméticos pueden ser considerados como aquella
expresión matemática, compuesta por varios números enteros y
potencias enteras, entre los cuales se establecen distintas
operaciones aritméticas. Así mismo, se pueden distinguir
básicamente dos tipos de polinomios aritméticos: Polinomios
Aritméticos sin signos de agrupación y Polinomios Aritméticos con
Signos de Agrupación, cada uno de los cuales tienen sus propias
reglas a la hora de resolverse.
Polinomios aritméticos sin signos de agrupación
Son aquellos Polinomios, en los cuales no existe presencia de
signos de agrupación aritméticos, como paréntesis, corchetes y
llaves, aun cuando cuenta con la presencia de números y potencias
enteras, entre los cuales se establecen operaciones como la suma,
la resta y la multiplicación.
Forma de resolver polinomios sin signos de agrupación
Dado un Polinomio Aritmético x, en donde no exista presencia de
signos de agrupación, se irán resolviendo en un determinado orden
las distintas operaciones, cuyo orden de resolución será el que se
describe a continuación:
Se resolverán en primer término las potencias y raíces, en
caso de que el Polinomio lo presente.
En segundo término, se realizarán las multiplicaciones que se
indiquen
Igualmente, se le dará solución a las divisiones que se hayan
indicado en el Polinomio.
Seguidamente se solucionarán las operaciones de adicción y
sustracción, a fin de hallar el resultado a la operación.
Así mismo, sería pertinente ofrecer un ejemplo, de este tipo de
operación. A continuación, una muestra de cómo resolver
Polinomios Aritméticos sin signos de agrupación:
5 + 36 x 22 – 49 + 5 x 50
Se comienza entonces por resolver la potencia: = 5 + 36 x 4
-49 + 5 x 50 =
En segundo lugar se resolverán las multiplicaciones: = 5 + 144
- 49 + 250 =
Se agruparán los números según los signos que tengan, para
sumarlos: 5 +144 + 250 = 399
En cuanto a los números negativos se tendrá una sola cifra:
- 49
Se restarán ambos números: 399 - 49= 350
El resultado final será entonces: = 350
Polinomios Aritméticos con signos de agrupación
En segundo lugar, resaltan aquellos Polinomios que sí cuentan con
la presencia de signos de agrupación, como paréntesis, corchetes y
llaves, así también como distintas operaciones aritméticas.
Forma de resolver un Polinomio Aritmético con signos de
agrupación
En cuanto a la forma de resolver este tipo de expresiones
matemáticas, sucederá igual que en las operaciones aritméticas en
general. En este sentido, se seguirán los siguientes pasos:
El valor de la Laboriosidad
Ejemplos de cómo calcular el área de la esfera
Ejemplos de locuciones adverbiales de lugar
Se resolverán primero las operaciones que se encuentren
dentro de paréntesis, las cuales también seguirán el orden de
potencias y raíces, multiplicaciones y divisiones, sumas y
restas.
Acto seguido, se resolverán aquellas operaciones que se
encuentren dentro de los corchetes, siguiendo el orden del
primer punto.
Así mismo, se solucionarán aquellas operaciones que se
encuentren dentro de las llaves.
Cuando ya no se cuenten con signos de agrupación, se
procederán a resolver las potencias y raíces.
Se continuará con las multiplicaciones y divisiones.
Se resolverán las restas.
Finalmente, se solucionarán las sumas, a fin de obtener la
solución final.
En este sentido, resulta pertinente ejemplificar la solución de un
Polinomio Aritmético con presencia de signos de agrupación. A
continuación, un ejemplo de ello:
52+ (4-2) – {34+ (2 x 3) - [38+24-(8+22) -8]+ 24}
Se procederá a sacar del paréntesis las operaciones que se
encuentran dentro de ellos, tomando en cuenta las leyes de
signos:
= 52+ 4-2 – {34+ 2 x 3-[38+24-8-22 -8]+ 24}
Seguidamente, se buscará sacar de los corchetes las
operaciones, también aplicando las leyes de signos:
= 52+ 4-2 – {34+ 2 x 3- 38-24+8+22 +8+ 24}
Se procederá de igualmente con las operaciones que se
encuentran dentro de las llaves:
= 52+ 4-2 – 34- 2 x 3+ 38+24-8-22 -8- 24
Se resolverán entonces las potencias y raíces que aparecerán
en la expresión matemática:
= 25 + 4-2 – 34- 2 x 3+ 38+24-8-4 -8- 24
A continuación, se llevarán a cabo las multiplicaciones que
presente la expresión:
= 25 + 4-2 – 34- 6+ 38+24-8-4 -8- 24
Acorde entonces a las reglas de signos, se agruparán los
números positivos para sumarlo, mientras se hace otro tanto
con los números negativos. De esta manera se tendrá
entonces:
25 + 4 + 38 + 24= 91
- 2 - 34 - 6 - 8 - 4 - 8 - 24= - 86
Se procede a la resta de estos dos números, tomándose
como signo dominante el del mayor:
91 – 86 = 5
Eliminar signos de agrupación
El signo de agrupación que se usa con más frecuencia es el
paréntesis, también tenemos los corchetes [ ] y las llaves { }. En
esta lección vamos a trabajar con los paréntesis donde el objetivo
es eliminarlos para poder llevar a cabo las operaciones y resolver
los ejercicios.
El primer paso para eliminar paréntesis es aplicar la ley de signos
de multiplicación y al hacerlo tenemos:
MAYOR
Siguiendo la ley de signos vamos a resolver el siguiente ejemplo:
Ejemplo I
(-2) (-4)
Cuando se tienen dos o más números dentro de un paréntesis,
indica multiplicación y el primer paso es MULTIPLICAR SIGNOS
PASO I
MULTIPLICAR SIGNOS
Menos por menos nos da más.
+
PASO II
MULTIPLICAR NÚMEROS
Dos por cuatro es 8
R=8
Ejemplo II
5 – (6) + 4
PASO I
Los números que no tienen paréntesis pasan igual, y se multiplican
los signos que están junto al paréntesis -(6) (Si un número no tiene
signo, su signo es positivo)
5–6+4
PASO II
Se suman y restan los números de izquierda a derecha.
5 – 6 + 4 Suma los positivos 5 + 4 = 9
9–6
R=3
Ecuaciones con números enteros
Una ecuación es un enunciado matemático que tiene dos
expresiones separadas por un signo igual. La _expresión de la
izquierda del signo igual tiene el mismo valor que la _expresión de
la derecha.
Una o ambas expresiones pueden contener variables. Resolver una
ecuación implica trabajar con las expresiones y encontrar el valor de
las variables.
Un ejemplo podría ser: x = 4 + 8
Esta ecuación se puede resolver sumando 4 y 8 para encontrar que
x = 12.
Igualdad y desigualdad de números enteros
Cuando comparamos dos números enteros a y b, sólo pueden darse estas tres
posibilidades:
1. Que los dos números sean iguales. Simbólicamente a = b.
2. Que el primero sea mayor que el segundo. Simbólicamente a > b
3. Que el primero sea menor que el primero. Simbólicamente. a < b.
Dados dos números enteros positivos, es mayor el que tiene
mayor valor absoluto.
Dados dos números de distinto signo, es mayor el positivo.
Dados dos números enteros negativos, es mayor el que tiene
menor valor absoluto.
El cero es menor que cualquier entero positivo y mayor que
cualquier entero negativo.
Un número es menor que otro, si al ubicarlo en la recta
numérica queda a su izquierda.
Propiedades de la multiplicación de números enteros
Teniendo presente estas definiciones, quizás sea ciertamente
mucho más sencillo avanzar sobre la definición de cada una de
las seis Propiedades matemáticas que pueden encontrarse en
la Multiplicación de números enteros, y que han sido
explicadas de la siguiente forma:
Propiedad interna
En primer lugar, se encontrará entonces la Propiedad interna
de la Multiplicación de números enteros, la cual dicta que toda
vez que se establezca una operación de multiplicación en la
cual participen solo números enteros, el resultado o producto
de esta se encontrará siempre y sin excepción constituido por
un Número entero, de ahí que se diga entonces que la
Multiplicación es una operación interna del conjunto Z. Esta
propiedad puede ser expresada matemáticamente de la
siguiente forma:
Raíz cuadrada entera
Prefijo Fungi-
Prefijo Entre-
a. b ∈ Z
Propiedad asociativa
En segundo lugar, se encontrará también la Propiedad
asociativa de la Multiplicación de números enteros, la cual se
referirá al hecho matemático en donde toda vez que se
produzca una multiplicación en la cual participen tres o más
factores, estos podrán establecer entre ellos diferentes
asociaciones, sin que esto implique una alteración en el
producto obtenido. Por su parte, esta propiedad matemática se
expresará de la siguiente forma:
(a. b). c = a. (b. c)
Propiedad conmutativa
Igualmente, en referencia a la Multiplicación de números
enteros, las Matemáticas han señalado que se puede hablar
también de Propiedad conmutativa como una de las leyes
inherentes a esta operación.
En cuanto a esta propiedad, esta dicta expresamente que toda
vez que se establezca una operación de multiplicación entre
números enteros, estos podrán variar de orden o posición sin
que esto cause una diferencia o alteración en el producto,
puesto que “el orden de los factores no altera el producto”.
Esta propiedad podrá ser expresada de esta manera:
a. b = b. a
Elemento neutro
Así también, dentro de la Multiplicación de números enteros
puede hablarse de la Propiedad del Elemento neutro, ley ésta
que dicta que siempre se un número entero sea multiplicado
por 1, el resultado será el mismo número entero, puesto que el
1 funge entonces como Elemento neutro, es decir que no es
capaz de producir alteración alguna en el número que se
multiplique por él. En cuanto a la expresión matemática de esta
propiedad, corresponderá a la siguiente:
a. 1= a
Propiedad distributiva
Otra ley matemática que podrá observarse en la Multiplicación
de Números enteros será la Propiedad Distributiva, la cual
señala que toda vez se haya establecido una multiplicación de
un número entero por la suma de dos números enteros, se
obtendrá el mismo resultado que si este número multiplicara a
cada uno de los sumandos, para después realizar la suma. Esta
propiedad cuenta con la siguiente expresión matemática:
a. (b + c) = a. b + a. c
Factor común
Finalmente, las Matemáticas señalan que también se puede
hablar de Factor común en la Multiplicación de Números
enteros. En este sentido, se tendrá que toda vez que un
número entero multiplique a otro número entero, y estas
operaciones se sumen, el resultado será igual a que si este
número multiplicara el total de estos dos números, puesto que
este primer elemento numérico sería el factor común de las
multiplicaciones.
Por consiguiente, el Factor común podrá ser entendido
también como una propiedad inversa a la Distributiva. Esta ley
matemática contará con la siguiente expresión:
a. b + a .c = a. (b + c)
Propiedades de la división de números enteros
1 Una de las propiedades más importantes de la división de
números enteros, es que el resultado a veces sale del conjunto
de los enteros , y se generan elementos racionales , a esta
propiedad se le conoce como no cerradura en bajo división.
Por ejemplo, si realizamos la siguiente división de enteros,
observemos que el resultado ya no es un entero
2 Una característica que tiene la división de enteros es que no
es conmutativa, es decir, intercambiar al dividendo y al divisor
entre ellos, se genera un nuevo número. Recordemos que la
propiedad de conmutatividad se refiere a que no importa el
orden en que se pongan los números el resultado es siempre el
mismo.
Por ejemplo, si intercambiamos al dividendo con el divisor, no
queda el mismo resultado
es decir
3 Cuando uno de los enteros es el cero debemos tener cuidado
ya que se puede generar alguna indeterminación, veamos los
tres casos.
Si el numerador vale cero y el denominador es distinto de
cero, entonces el resultado es cero
Si el numerador es distinto de cero y el denominador es
cero, entonces la fracción no está definida, no existe
Si tanto el numerador como el denominador son cero,
entonces la fracción está indeterminada
4 Cuando la división de dos enteros resulta otro entero, es decir
que la división es exacta, significa que el numerador es igual al
denominador por el cociente.
Si , y la división no es exacta entonces
5 Cuando la división de dos enteros no es exacta significa que
el numerador es igual a el cociente por el denominador más el
residuo.
Si y entonces
Proceso para resolver una raíz cuadrada (clásico)
Lo más importante para resolver una raíz cuadrada es el concepto, saber lo que
significa.
El proceso para averiguar una raíz concreta puede ser variado:
- Técnicas de aproximaciones sucesivas
- Calculadora
- El proceso que vamos a explicar a continuación
Raíz cuadrada de un número de 2 cifras
Para empezar, vamos a ver cómo calcular la raíz cuadrada de un número de
una o dos cifras. Por ejemplo, calculemos la raíz cuadrada de 71:
Esto es fácil: simplemente tenemos que hallar el número más alto, del 0 al 9,
que multiplicado por sí mismo nos dé 71 o menos. En este caso, el número que
buscamos es 8, ya que 8x8=64, que es inferior a 71, y 9x9=81, que es superior
a 71. Además, la operación tiene un “resto” que vale 7, ya que 71-8x8=7. Todo
esto lo escribimos de esta manera:
Lo más importante para resolver una raíz cuadrada es el concepto, saber lo que significa.
El proceso para averiguar una raíz concreta puede ser variado:
- Técnicas de aproximaciones sucesivas
- Calculadora
- El proceso que vamos a explicar a continuación
Raíz cuadrada de un número de tres o cuatro cifras.
1.- Separamos las cifras del número en grupos de dos empezando por las unidades.
En este caso: 74.32
El número se ha quedado dividido en dos grupos. Esto quiere decir que la
solución entera va a tener dos cifras.
2.- Ahora se empieza por la izquierda, buscando una cifra que al elevarla al cuadrado
de 74 o lo más cerca posible: En este caso es 8.
3.- El 8 se eleva al cuadrado y se resta del grupo 74.
4.- Bajamos el grupo siguiente separando la última cifra.
5.- El número obtenido como cifra de la solución lo multiplicamos por dos. Se puede
hacer de cabeza pero mejor lo escribimos así:
6.- El número que ha quedado después de restar y bajar el siguiente grupo
sin la última cifra se divide por el que acabamos de obtener al multiplicar
por 2 y se escribe la cifra entera del resultado (si el resultado fuese 10 o mayor
de diez escribiríamos 9 que es lo máximo que se puede poner).
7.- Se ha obtenido 6 por aproximación por defecto. Esta cifra obtenida
se sube al resultado de arriba colocándola detrás. En este caso se forma el número 16 6.
8.- Ahora se multiplica la cifra obtenida al dividir por el número de arriba:
9.- Se comprueba si el número que acabamos de obtener se puede restar del número
que ha quedado a la izquierda (en este caso el 1032). Como se puede restar, la cifra
obtenida se sube al espacio de la solución. Si no se pudiese restar, se escribiría
una unidad menos y se repetirían los pasos 7 y 8.
10.- Finalmente hacemos la resta:
11.- La solución no ha salido exacta. Podríamos obtener una cifra
decimal. De momento, escribimos la solución:
El significado del resto es que si multiplicamos 86 por sí
mismo obtenemos un número al que le faltan 36 unidades para ser el número propuesto.
Efectivamente:
862 = 7396
7396 + 36 = 7432
Recordad que aunque en este proceso el resultado obtenido es 86,
al no ser exacto, podemos escribir también la aproximación por exceso:
Raíz cuadrada de un número de cinco o seis cifras.
En este caso la solución entera será un número de tres cifras.
1.- Empezamos igual separando, desde las unidades en grupos de dos cifras:
2.- Buscamos un número que al elevarlo al cuadrado salga
el resultado de la izquierda. En este caso, como es 2, obtenemos 1.
3.- Elevamos al cuadrado la cifra obtenida y restamos.
4.- Bajamos el grupo siguiente separando la última cifra.
5.- El número obtenido como cifra de la solución lo multiplicamos por dos:
6.- El número que ha quedado después de restar y bajar el siguiente grupo
sin la última cifra se divide por el que acabamos de obtener al multiplicar
por dos y se escribe la cifra entera del resultado:
7.- Subimos la cifra que acabamos de obtener detrás del doble anterior obteniendo 2 8.
8.- Se multiplica el 8 por el 28.
9.- Comprobamos si el número obtenido se puede restar del de la izquierda.
En este caso no. Así repetimos el proceso desde el paso 6.- cambiando el resultado
de la división, que era ocho, por una unidad menos, es decir, 7.
10.- Vemos si se puede restar ya: todavía no. Lo intentamos con una unidad menos.
11.- Ahora ya se puede restar. Entonces subimos el 6 a la solución.
12.- Restamos:
13.- Bajamos el siguiente grupo separando la última cifra:
14.- Lanzamos un segmento en el lado derecho indicando que iniciamos
el proceso de búsqueda de una nueva cifra. Multiplicamos lo que llevamos de solución por dos.
15.- Dividimos lo que se quedó en la izquierda sin la última cifra por lo que acabamos de obtener.
16.- Subimos la cifra obtenida al lado del doble anterior formando el 32 3 y multiplicamos
el 3 por el 32 3.
17.- Comprobamos si se puede restar con el número de la izquierda. Se puede. Luego
la cifra 3 se sube a la solución.
18.- Se resta.
19.- Indicamos el resultado:
Si hacemos una aproximación por exceso:
Raíz cubica
La raíz cúbica es la operación inversa de elevar un número al
cubo, (que es la multiplicación de un número por sí mismo tres
veces). O sea que la raíz cúbica sirve para encontrar el número
que multiplicado por sí mismo tres veces, dé como resultado el
número del que estamos sacando la raíz.
Cuando un número lo multiplicamos por sí mismo en tres
ocasiones, decimos que ese número lo elevamos al cubo.
Por ejemplo, al elevar al cubo el número 4, hacemos la
siguiente operación:
43 = 4 X 4 X 4 = 64
La raíz cúbica sirve para encontrar el número que elevado al
cubo nos da como resultado el número del que estamos
extrayendo la raíz. Esta operación podemos entenderla como la
operación con la que conociendo el volumen de un cubo,
podemos calcular cuánto mide uno de sus lados.
El símbolo de la raíz cúbica se forma con el símbolo de radical
y el indicador de la raíz, que es el número 3:
3
√
La raíz cúbica de los números menores a 1000, está
comprendida en los números que abarcan las unidades:
13 = 1
23 = 8
33 = 27
43 = 64
53 = 125
63 = 216
73 = 343
83 = 512
93 = 729
13 = 1000
Para los números superiores a 1000, debemos tomar en
consideración que el cubo de un número de dos cifras, es
decir, con decenas y unidades, producirá números en miles.
Esta característica es importante tenerla en cuenta, ya que,
para calcular la raíz cúbica de números grandes o decimales,
los periodos en que se divide el número serán de tres cifras.
Otro detalle importante que debemos tener en cuenta para poder
calcular la raíz cúbica, es que para calcular cada periodo (es decir,
cada división en millares) el número a elevar al cubo se puede
expresar como la suma de las dos cifras, es decir como un binomio
de la forma d+u, donde la letra d son las decenas, y la u las
unidades. Esto lo podemos entender desarrollando el polinomio, y
paralelamente sustituyendo los valores:
(d+u)3 = d3 + 3d2u + 3du2 + d3
123 = 103 + (3)102(2) + (3) (10)22 + 23 = 1000 + 600 + 120 + 8 = 1728
123 = 12 x 12 x 12 = 1728.
Para terminar estas ideas previas, queda por explicar que al
momento de calcular la raíz cúbica, no usaremos el término d3, ya
que es el primer término que calculamos, y al bajar cada periodo,
sólo usaremos los términos 3d2u, 3du2 y u3, de los cuales
sumaremos sus valores y los restaremos de cada término. Al
resolver, el resultado de 3d2u lo multiplicaremos por 100, el
de 3du2 lo multiplicaremos por 10 y el resultado de u3, lo dejaremos
así. Esta es la explicación paso a paso de cómo calcular la raíz
cúbica:
Procedimiento para extraer la raíz cúbica de un número
¿Cómo sacar la raíz cúbica de un número?
PRIMER PASO. (Color negro) Comenzamos por dividir el número en
periodos. Cada periodo estará formado por tres números. En los
números enteros se contarán a partir del punto decimal, hacia la
izquierda en los números enteros, y hacia la derecha en los
números decimales. Calcularemos la raíz cúbica de 12326391.
Dividimos el número en periodos y lo colocamos dentro del símbolo
de radical.
SEGUNDO PASO. (color azul) Calculamos la raíz cúbica del primer
periodo (que es el que está más a la izquierda), buscando el número
que elevado al cubo sea igual o se acerque más al número que
buscamos, sin pasarse y lo restamos.
TERCER PASO. (color morado) Bajamos el siguiente periodo y lo
colocamos junto al resultado de la resta. Separamos los dos últimos
números de la derecha. elevamos al cuadrado el número que
tenemos como raíz, y lo multiplicamos por tres. Dividimos el
número que quedó separado hacia la izquierda en el resultado entre
el número que acabamos de obtener, y el resultado entero de la
división es el siguiente número de la raíz.
CUARTO PASO. (color verde) Del número que tenemos como raíz,
separamos las unidades (que serán el valor u de nuestra ecuación)
y los números restantes serán las decenas. A continuación,
determinamos los valores de 3d2u, 3du2 y u3, los sumamos y
restamos el resultado.
QUINTO PASO. (color marrón). Bajamos el siguiente periodo junto al
resultado de la resta y separamos las dos últimas cifras. Elevamos
al cuadrado la raíz y multiplicamos por tres. Dividimos el número
que quedó entre el resultado de la multiplicación que acabamos de
hacer y el resultado entero es el siguiente número de la raíz.
SEXTO PASO. (color rojo). Volvemos a separar las unidades y las
decenas. Si la raíz tiene tres o más cifras, al separar las unidades, el
valor de d (las decenas) pueden contener dos o más cifras.
Determinamos los valores de 3d2u, 3du2 y u3, sumamos sus
resultados y restamos.
Los pasos quinto y sexto se repiten hasta que el resultado sea
cero si la raíz es exacta o se llegue al residuo si es inexacta. Se
sigue el mismo procedimiento cuando el número al que se
extrae la raíz tiene números decimales.
Ejemplos de raíces cúbicas:
√ 232608375 = 615
3
√ 614125 = 85
3
√ 74088 = 42
3
√ 82312,875 = 43,5
3
√ 1953125 = 125
3
√ 160103007 = 8543
3
√ 485587,656 = 78,6
3
√ 946966,168 = 98,2
3
√ 860085351 = 951
3
√ 9993948264 = 2154
3
√ 183250432 = 568
3
√ 274625 = 65
3
√ 363994344 = 714
3
√ 15625000 = 250
3
√ 627222016 = 856
3
√ 1838,26563 = 12,25
3
√ 2863288 = 142
3
√ 418508992 = 748
3
√ 465484375 = 775
3
√ 6028568 = 182
3
√ 14348907 = 243
3