Estructura y Tipos de Volcanes
Estructura y Tipos de Volcanes
3. Cono volcánico
Es la acumulación de lava solidificada y piroclastos fuera del volcán, producto de
las erupciones o explosiones suscitadas a lo largo del tiempo. De acuerdo al
historial de actividad del volcán, el cono varía de grosor y tamaño, lo que ayuda a
darle definición al cráter.
Los tipos de conos más comunes son los de escoria, los de salpicadura y los de
toba.
4. Fisuras
Las fisuras volcánicas son unas hendiduras o grietas alargadas de ventilación por
donde se expulsa el magma o gases internos hacia la superficie. En algunos
casos, en lugar de que este magma se libere a través del conducto o chimenea de
forma explosiva, lo hace pacíficamente a través de las fisuras que pueden
extenderse a varias direcciones y cubrir enormes áreas terrestres.
5. Conducto o chimenea
Es el camino que conecta al cráter con la cámara magmática. Por ahí asciende el
magma y los gases que van a liberarse hacia el exterior durante una erupción,
pero numerosas rocas que son arrancadas por la presión también se incorporan y
salen expulsadas.
6. Dique
Los diques son formaciones ígneas o magmáticas de forma tabular que atraviesan
capas de rocas adyacentes y luego se solidifican. Se crean cuando el magma
asciende a una fractura o crea una nueva grieta al seguir su camino sobre la roca.
Estas masas estrechas atraviesan rocas sedimentarias, metamórficas y
plutónicas.
7. Domo
Un domo es una acumulación o montículo circular de lava muy viscosa que no
logró desplazarse lo suficiente. Su solidificación por enfriamiento crea estos
domos naturales que pueden alcanzar diversas alturas o extensiones, o bien,
pueden crecer lentamente con los años como consecuencia de más lava
acumulada. Los domos están situados dentro del volcán, pero no suelen superar
el límite del cráter. Son comunes en estratovolcanes.
8. Cámara magmática
Esta parte se encuentra a grandes profundidades y no es más que el depósito que
almacena la roca fundida, mejor conocida como magma, proveniente del manto de
la Tierra. En una erupción, este magma sube a través de la chimenea impulsado
por la presión y se libera a través del cráter. Una vez fuera, se le denomina lava
volcánica.
Lo que expulsa un volcán
Las partes de la estructura de un volcán no deben confundirse con los materiales
que resultan de las erupciones o explosiones, como magma, lava, gases
volcánicos, fumarolas, solfataras o tefra.
Los científicos han distinguido tres fases de magma: fase fundida, fase
gaseosa y fase sólida.
El magma es una masa de rocas fundidas o parcialmente fundidas que se
encuentran debajo de la superficie terrestre. Este se concentra en una cámara
magmática y se mantiene a una temperatura y presión muy elevadas.
El magma es semifluido como resultado de la fusión de silicatos que co
Cámara magmática
La cámara magmática es la zona donde se almacena el magma (roca fundida)
proveniente del manto, el cual posteriormente es expulsado a la superficie en forma de
erupción volcánica. La cámara magmática se comunica con el cráter del volcán a través
de un conducto conocido como chimenea.
Conducto o chimenea
La chimenea es el conducto por donde asciende el magma hasta llegar al cráter. Durante
su ascenso el magma puede arrancar rocas de las paredes de la chimenea e
incorporarlos, para luego ser expulsados a la superficie. En muchos volcanes el
conducto consiste en un complejo sistema de pequeñas fisuras.
Cráter
El cráter es la abertura por donde son expulsados los materiales volcánicos durante
una erupción. Comúnmente los cráteres se ubican en la cima de los volcanes.
Cono volcánico
El cono volcánico se forma por la acumulación de material volcánico expulsado durante
las erupciones. Este material se emplaza alrededor del cráter del volcán. Dependiendo
del tiempo de vida de un volcán y la intensidad de las erupciones, el cono volcánico
puede crecer considerablemente.
o Domos de lava
o Flujos de lava
o Flujos piroclásticos
o Oleadas piroclásticas
Hawaiana[editar]
Artículo principal: Erupción hawaiana
Estromboliana o mixta[editar]
Artículo principal: Erupción estromboliana
Este tipo de erupción recibe el nombre del Estrómboli, volcán de las islas Eolias (mar Tirreno),
al norte de Sicilia. Se origina cuando hay alternancia de los materiales en erupción,
formándose un cono estratificado en capas de lavas fluidas y materiales sólidos. La lava es
fluida, va desprendiendo gases abundantes y violentos con proyecciones de escorias, bombas
y lapilli. Debido a que los gases pueden desprenderse con facilidad, no se producen
pulverizaciones o cenizas. Cuando la lava rebosa por los bordes del cráter, desciende por las
laderas y barrancos, pero no alcanza grandes extensiones como en las erupciones de tipo
hawaiano.
Vulcaniana[editar]
Vulcano.
Del nombre del volcán Vulcano en las islas Lipari. Esta erupción se caracteriza porque en ella
se desprenden grandes cantidades de gases, la lava liberada es poco fluida y se consolida
con rapidez. En este tipo de erupción, las explosiones son muy fuertes y pulverizan la lava,
produciendo mucha ceniza, la cual es lanzada al aire acompañada de otros materiales
fragmentarios. Cuando el magma sale al exterior en forma de lava, se solidifica rápidamente,
pero los gases que se desprenden rompen y resquebrajan su superficie, volviéndola áspera y
muy irregular y formando lava de tipo Aa. Los conos de estos volcanes son de pendiente muy
inclinada.
Pliniana o vesubiana[editar]
Artículo principal: Erupción pliniana
Nombrada así en honor a Plinio el Joven, difiere de la erupción volcánica en que en esta la
presión de los gases es muy fuerte y produce explosiones muy violentas. Forma nubes
ardientes que, al enfriarse, generan precipitaciones de cenizas, las cuales pueden llegar a
sepultar ciudades, como ocurrió con Pompeya y Herculano por la actividad del
volcán Vesubio.
Se caracteriza por alternar erupciones de piroclasto con erupciones de coladas de lava, dando
lugar a una superposición en estratos, lo que hace que este tipo de volcanes alcance grandes
dimensiones. Otros volcanes son el Teide, el Popocatépetl y el Fujiyama.
Freatomagmática o surtseyana[editar]
Artículos principales: Erupción Surtseyana y Erupción freatomagmática.
Peleana[editar]
De los volcanes de las Antillas es célebre la Montaña Pelada, ubicada en la isla Martinica, que
en la erupción de 1902 destruyó la capital, Saint-Pierre.
La lava en esta erupción es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez,
llegando a tapar por completo el cráter formando un pitón o aguja. La enorme presión de los
gases sin salida provoca una enorme explosión que levanta el pitón, o bien destroza la parte
superior de la ladera. Así ocurrió el 8 de mayo de 1902, cuando las paredes del volcán
cedieron a tan enorme empuje que se abrió un conducto por el que salieron con extraordinaria
fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron
una nube ardiente que ocasionó 28 000 víctimas. [cita requerida]
Erupciones submarinas[editar]
Artículo principal: Erupción submarina
En el fondo oceánico se producen erupciones volcánicas cuyas lavas pueden formar islas
volcánicas si llegan a la superficie. Las erupciones suelen ser de corta duración en la mayoría
de los casos, debido al equilibrio isostático de las lavas al enfriarse cuando entran en contacto
con el agua y también por la erosión marina. Algunas islas como las Cícladas en Grecia o
Las islas Canarias en España tienen este origen.
Armero después de la tragedia (Colombia).
Hay volcanes que generan un número de víctimas elevado, debido a que sus grandes cráteres
están durante el periodo de reposo convertidos en lagos o cubiertos de nieve. Al recobrar su
actividad, el agua mezclada con cenizas y otros restos, es lanzada formando torrentes
y avalanchas de barro que tienen una enorme capacidad destructiva. Un ejemplo de esto fue
la erupción del Nevado de Ruiz en Colombia, el 13 de noviembre de 1985. El Nevado del
Ruiz es un volcán explosivo en el que la cumbre del cráter (5321 msnm) estaba recubierta por
un casquete de hielo; al ascender la lava se recalentaron las capas de hielo y se formaron
unas coladas de barro que invadieron el valle del río Lagunilla, sepultando la ciudad de
Armero, dejando 24 000 muertos y decenas de miles de heridos.[cita requerida]
Erupciones fisurales[editar]
Se originan en una larga dislocación de la corteza terrestre, que puede ser desde apenas
unos metros hasta varios kilómetros. La lava que fluye a lo largo de la rotura es fluida y
recorre grandes extensiones formando amplias mesetas, con 1 o más kilómetros de espesor y
miles de km². Un ejemplo de vulcanismo fisural es la meseta del Decán en la India.
Véase también: Índice de explosividad volcánica
PRODUCTOS VOLCÁNICOS
Los productos volcánicos son aquellos que salen del interior del volcán cuando entra en erupción.
Éstos pueden ser:
Sólidos
Se denominan Piroclastos (piedras ardientes).
Son lanzados con fuerza al exterior por la acción
de los gases que se acumulan en el interior del
volcán. Peden ser pequeños, como las cenizas
volcánicas, medios como el lapilli, o grandes,
como las bombas volcánicas.
Fundidos
Gases
Los gases que libera un volcán suelen ser vapor de
agua y compuestos azufrados.
Sin embargo, en los últimos tiempos mucha gente que vive cerca de volcanes activos ha
presenciado la destrucción que estos pueden causar. Desde el potente estallido del monte
St. Helens en el suroeste del estado de Washington (E.U.A.), el 18 de mayo de 1980, se
ha visto en varios sitios del planeta un aluvión, al parecer interminable, de fatales
erupciones volcánicas. La pérdida de vidas humanas desde esa fecha hasta hoy es
superior a la de los siete decenios anteriores, y la destrucción de propiedad asciende a
centenares de millones de dólares. La ceniza volcánica presente en el aire ha estado a
punto de causar otros desastres cuando al reducir la potencia de algunos aviones ha
provocado aterrizajes de emergencia.
Más destructivas fueron las erupciones y coladas de barro del monte Pinatubo (Filipinas) y
el Nevado del Ruiz (Colombia); la primera arrasó decenas de miles de casas y la segunda
segó la vida de más de veintidós mil personas. Es posible que ocurran más catástrofes
como estas. Los vulcanólogos Robert Tilling y Peter Lipman del U.S. Geological
Survey, afirman que “para el año 2000, la población en peligro de desastres volcánicos
ascenderá a por lo menos 500 millones de personas”.
Por consiguiente, sería oportuno preguntarse: ‘¿Vivo cerca de un volcán activo o que
pudiera entrar en actividad? ¿Qué clase de erupciones son las más peligrosas? ¿Podrían
provocar dificultades incluso más letales que la erupción misma? ¿Qué puedo hacer para
reducir al mínimo el peligro?’.
Vea el mapa (página 17), que señala la ubicación de algunos de los más de quinientos
volcanes activos conocidos. ¿Vive cerca de uno de estos? En algunos lugares, los
géiseres, las fumarolas y las fuentes termales delatan la presencia de volcanes que
podrían entrar en actividad. Más de la mitad de los volcanes activos se encuentran a lo
largo de los litorales del Pacífico, formando lo que se conoce como el Anillo de Fuego.
Algunos son continentales, como las cordilleras de las Cascadas, en Norteamérica, y de
los Andes, en Sudamérica; otros forman cadenas insulares, como las islas Aleutianas,
Japón, Filipinas y el sur de Indonesia. Los volcanes también son comunes en el
Mediterráneo y sus contornos.
Los hombres de ciencia han constatado que los volcanes se forman en los bordes de las
enormes plataformas de la corteza, o placas tectónicas, sobre todo, donde una placa se
hunde bajo otra. A este fenómeno se le llama subducción, y el calor que genera provoca
la filtración del magma (roca fundida) hacia la superficie terrestre. Además, la colisión de
las placas genera fuertes sismos en muchas zonas donde se experimentan erupciones
volcánicas.
También se forman volcanes donde las placas se separan. Muchas de estas erupciones
acontecen en el lecho oceánico, lejos de la vista del hombre. Si usted vive en Islandia, se
encuentra en la región más elevada de la dorsal Reykjanes, que está conectada a la
dorsal centroatlántica. En esta última se separan la placa que sostiene a América del
Norte y a América del Sur y la que sostiene a Europa y a África. Hay, además, unos
cuantos focos térmicos por debajo de las placas tectónicas que dan origen a enormes
volcanes, como en Hawai y en el continente africano.
Comúnmente, las erupciones más peligrosas son las explosiones ocasionadas por el
magma rico en sílice, de consistencia pastosa, que puede taponar temporalmente la
chimenea de un volcán, hasta que la presión de los gases atrapados lo hacen estallar. El
magma rico en sílice se solidifica formando rocas de color claro, que se observan
comúnmente en los volcanes de los márgenes de una placa tectónica. También ocurren
explosiones cuando la columna ascendente de magma se encuentra con un depósito de
agua y lo evapora. La ceniza caliente de una erupción explosiva puede ser fatal; en 1902,
tres volcanes de la región del Caribe y Centroamérica mataron a más de treinta y seis mil
personas en seis meses.
Por otro lado, los volcanes que se originan en un foco térmico oceánico, en la zona de
separación de las placas tectónicas, y muchos otros, están formados principalmente por
basalto negro, pobre en sílice pero rico en hierro y magnesio. El magma basáltico es
fluido, y comúnmente produce erupciones de poca o ninguna violencia; además, sus
coladas lentas de lava son relativamente fáciles de eludir. Sin embargo, estas erupciones
pueden durar mucho tiempo; el volcán Kilauea, de una de las islas de Hawai, ha tenido
erupciones continuas desde enero de 1983. Aunque estas erupciones causan pérdidas
materiales, rara vez dejan heridos o muertos.
Algunas erupciones depositan grandes cantidades de cenizas en una ladera del volcán;
estas pueden causar derrumbes o —mezcladas con nieve, hielo o agua— avalanchas de
derrubios que pueden arrasar con rapidez los valles. Las coladas de barro (llamadas
también lahares, de la voz indonesia para lava), pueden extenderse a muchos kilómetros
del volcán, incluso bastante tiempo después de que hayan cesado las erupciones.
Un fenómeno de gran alcance, aunque raro en la historia, son los tsunamis: olas
gigantescas ocasionadas por una erupción en el océano o por el derrumbe submarino en
la ladera de un volcán emergente. Estas olas de inmensa energía se desplazan a
centenares de kilómetros por hora. En mar abierto son muy bajas y no representan ningún
peligro para los barcos, pero al acercarse a tierra firme se hacen inmensas. Las crestas
de estas olas pueden ser más altas que las casas y que muchos edificios. En 1883,
cuando hizo explosión el Krakatoa, 36.000 personas perdieron la vida por causa de los
tsunamis que arrasaron las costas de Java y Sumatra.
Otros peligros que ponen en riesgo o perturban la vida son: las cenizas y los piroclastos
(fragmentos) que arrojan los volcanes, las ondas de choque atmosféricas causadas por
las explosiones, los gases tóxicos, la lluvia ácida y los movimientos telúricos. Las decenas
de volcanes peligrosos que hay en el mundo, y la gran cantidad de peligros latentes
relacionados con estos, hacen que la tarea de determinar el riesgo de sufrir daños sea
realmente difícil.
Mucho antes de que acaezca una erupción, los geólogos pueden formarse una idea de
los peligros analizando las capas de roca. Las coladas volcánicas así como los efectos
concomitantes a menudo tienen similitudes con otros anteriores, o las erupciones siguen
el patrón de otros volcanes que han sido estudiados. Con esa información como base, se
han elaborado mapas de las zonas de mayor riesgo para muchos volcanes.
Así pues, la clave para salvar vidas de los peligros volcánicos tiene que ver con el
asesoramiento y las observaciones de los vulcanólogos, y con el sistema de alarma
implantado por las autoridades locales. A diferencia de los temblores, que en su mayoría
escapan a todo pronóstico, muchos volcanes pueden observarse con tal precisión que es
posible evacuar a las personas de la zona de peligro antes de la catástrofe. Es crucial
alejarse de la zona de peligro, pues por lo general las construcciones del hombre
no ofrecen protección contra la furia y el calor de las coladas y explosiones volcánicas,
ni contra las fuerzas destructivas de las avalanchas de derrubios, las coladas de barro y
los maremotos.
Aunque el hombre adopta medidas que son encomiables para reducir los daños que
causan las erupciones volcánicas y los fenómenos relacionados con estas, todavía no es
capaz de predecirlas con una exactitud que garantice una seguridad total. Hasta algunos
observadores de volcanes han muerto a consecuencia de una erupción inesperada. Por lo
tanto, si usted vive en una zona de riesgos volcánicos, escuche las advertencias de las
autoridades locales. De este modo será más probable que sobreviva a un desastre de
esta clase.—Contribuido por un astrogeólogo.
[Recuadro de la página 18]
¿Vaticinar erupciones volcánicas desde el espacio?
Imagínese, satélites que pueden medir movimientos volcánicos de tan solo un centímetro
mientras se desplazan a cinco kilómetros por segundo a 20.000 kilómetros de la superficie
terrestre. Este logro se consigue gracias al sistema GPS (Global Positioning
System, sistema de posicionamiento terrestre) que consta de un conjunto de satélites y
de radiorreceptores colocados en lugares estratégicos de la Tierra. En cada medición, se
determina con exactitud la posición de por lo menos cuatro satélites. El tiempo se mide
con relojes atómicos sumamente precisos. Estas mediciones, que pueden realizarse en la
mayoría de las condiciones atmosféricas, tienen varias ventajas sobre los métodos de
observación terrestres. Los sondeos con el GPS pueden mejorar considerablemente los
pronósticos de erupciones volcánicas, que posiblemente van precedidas de una
expansión volcánica de varios años. Esta tecnología está utilizándose en volcanes de
Estados Unidos, Islandia, Italia y Japón.
AGENTES ATMOSFÉRICOS
La Atmósfera actúa sobre las rocas, despedazándolas. Los agentes atmosféricos son los
responsables de la destrucción de las rocas en los procesos de meteorización. Los agentes
atmosféricos más activos son:
Humedad
La humedad hace referencia al contenido de vapor de agua contenido en el aire. En zonas con
mucha humedad las rocas son destruidas rápidamente.
Temperatura
La superficie del planeta se calienta, debido a la radiación solar. Este calentamiento depende del
número de horas de insolación, el ángulo de incidencia de los rayos solares y de
la distribución de tierras y océanos. En los lugares donde la diferencia de temperatura entre el
día y la noche es muy grande se produce una gran meteorización mecánica. Sin embargo, en
zonas donde las diferencias de temperatura son menores la meteorización es casi inexistente.
Seguro que sabes que en el desierto la diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy
grande. Las rocas se calientan y se enfrían rápidamente. Esto provoca su rotura, haciendo un ruido
semejante a un estallido. ¡Dicen que algunas de las batallas del desierto en la Segunda Guerra
Mundial comenzaron por culpa de estos estallidos!
Viento
Es el movimiento del aire desde zonas de alta presión hacia zonas de baja presión.
La temperatura no es igual por toda la Atmósfera, apareciendo en unas zonas aire caliente y
en otras aire frío. Estas diferencias provocan corrientes de aire, a las que llamamos genéricamente
viento.
Precipitaciones
El vapor de agua que contiene una masa de aire cálido se condensa cuando éste se enfría,
produciéndose la precipitación. La precipitación pueden ser en forma líquida, como el rocío o
la lluvia, y en forma sólida, como la nieve, el granizo y la escarcha.
I. CONCEPTO
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Info
II. CLASES O TIPOS
Los cuatro microorganismos que pueden interactuar con los seres humanos
son las bacterias, los hongos, los virus y los protozoos.
IV. CRITERIOS DE VALORACIÓN
Según el riesgo de infección que generan para las personas expuestas, los
agentes biológicos se clasifican en cuatro grandes grupos:
VI. GRADO DE LA EXPOSICIÓN
En este sentido hay que distinguir dos situaciones básicas. Por una parte, se
encuentran las actividades en las que, sin existir intención deliberada de
manipular o utilizar agentes biológicos, éstos pueden encontrarse en el medio
de trabajo, en las personas o animales o en las muestras manipuladas. Entre
ellas se pueden destacar las actividades que implican contacto con animales y
los trabajos de asistencia sanitaria.
Por otra parte encontramos aquellas situaciones en las que sí que existe una
intención deliberada de manipular agentes biológicos. Entre ellas se puede
citar el caso de los laboratorios de diagnóstico microbiológico o los procesos
industriales en los que intervienen agentes biológicos.
Agentes Hid
rológicos:
El agua en
sus diversas
manifestacion
es, es uno
delos
agentes que
produce
mayores
cambios
terrestres.
Puede
producircamb
ios lentos por
su acción
constante o
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rápidos en
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defenómenos
naturales
como
losmaremoto
s o Tsunami.
Aguas de
lluvia:
Tiene un gran
poder
comoagente
de cambio de
lasuperficie t
errestre,
las precipitaci
ones
periódicas
sobre
los continent
es secalculan
en
unos 112.00
0 Km
2
. El agua
presenta
diferentes
acciones
quecontribuy
en a
los cambios
terrestres:
Acción
disolvente:
Esta acción
se ejerce
sobre las
rocas,
especialment
erocas caliza
s donde va di
solviendo el c
arbonato de
calcio de la r
ocadando
como
producto el
bicarbonato
de calcio:Alg
unas rocas
calizas
presentan en
su composici
ón hierro,
magnesio,alu
minio y sílice
entre otros m
inerales. Al e
xperimentar l
a disoluciónp
arcial (leviga
ción), forman
depósitos de
arcillas ferrug
inosas,manga
nesíferas,
aluminosas o
silíceas, las
cuales son
formaciones
de
origenresidua
l.•
Transforma
ción
química:
El agua de
lluvia actúa
comocataliza
dor,activando
los procesos
de transform
ación química
. Por ejemplo
, elfeldespato
ortosa al cont
acto con el a
gua de lluvia
disuelve la p
otasa,desapa
rece
gran parte
del sílice,
se transform
a
en carbonato
de potasio
yda origen a
un material a
rcilloso llama
do caolinita,
según la ecu
aciónsiguient
e:
Agua de llu
viaOrtosaCa
rbonato
depotasio
Caolinita
Las aguas de lluvia que no logran infiltrarse circulan
librementeejerciendo su trabajo mecánico de acción erosiva, mientras que lasaguas de
lluvia que se infiltran forman en el subsuelo los mantos ocapas acuíferas, también de acción
erosiva, formando las cavernas en elsubsuelo.
Aguas fluviales:
Están representadas por los ríos que ejercen su poderosaacción erosiva como disolvente o
químico corrosivo. El agua de los ríosejerce dos acciones:•
Acción hidráulica:
Removiendo y transportando materiales arrancadospor el agua.•
Abrasión:
Desgaste de los materiales por frotamiento y [Link] erosión fluvial puede formar valles,
deltas, terrazas, saltos de agua ytransforma regiones de poco relieve enpenillanuras.
Aguas congeladas:
Comprende todas las aguas congeladas en las altascumbres, principalmente los
glaciares. El agua en estado sólido realizaimportantes cambios por modificación del
relieve a través de procesoscomo:
•
Abrasión:
Donde el glaciar desgasta por limadura durante su movimientode descenso los fondos
y bordes rocosos del valle o garganta que loscontiene.
Ablación:
Se produce durante el deshielo cuando se fusionan los glaciares
Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.
Si tú vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres comenzaré a ser
feliz.
Solo hay que pedir a cada uno lo que cada uno puede dar.
“Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero
esto no ha mejorado mi opinión sobre ellas”. (El principito pág. 7).
Significado de “principito”
Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) “Principito”
proviene del diminutivo príncipe que se refiere al hijo primogénito del rey
heredero de la corona, es una persona que pertenece a la familia real o
imperial de los gobiernos monarcas. También puede referirse a la persona,
animal o cosa que según su cualidad, clase o especie sobre sale de acuerdo
a su excelencia con los demás.
Con el paso del tiempo, se podría decir que los mitos se han ido
modernizando y que cada vez conciernen ámbitos más urbanos y de las
sociedades actuales.
Así que una definición de mito que hoy se ajustaría más a nuestros
tiempos, sería el de aquella historia imaginaria de carácter surrealista,
que puede modificar las verdaderas cualidades y características de una
persona o cosa, y otorgarles más valor del verdadero.
5. El ánima sola
Historia parecida a la anterior, probablemente derivada de ella. Cuenta la
historia de una mujer combatiente en la guerra de la independencia que
murió en una batalla. Es un alma errante y sola que aterroriza a quienes han
actuado mal.
6. María Lionza
Otro de los mitos venezolanos es “María Lionza”. Este mito narra la leyenda
de Yara, hija del jefe de una tribu, que nació con unos ojos color verde agua. El
chamán de la tribu predijo que ella debía ser sacrificada a la gran anaconda o de
la contrario, traería la maldición al pueblo. Su padre la escondió en una cueva,
custodiada por guardianes, de la cual no podía salir.
Ella tenía por prohibición mirarse reflejada en el agua del lago que había fuera de
la cueva. Una noche, una misteriosa fuerza adormeció a los guardianes y la niña
consiguió escapar. Ésta se acercó al lago y vio su reflejo, quedando así
encantada.
8. El carretón de la muerte
Otro de los mitos venezolanos es “El carretón de la muerte”. Este mito habla
de la aparición de una carreta que viaja sin caballos ni jinete que la guíe. Va
dando tumbos en la calle sin ninguna dirección concreta y recogiendo un montón
de restos humanos.
9. La llorona
El mito venezolano de la llorona trata de una mujer joven que solía gritar
desesperada: “Mi hijo, mi hijo”. Se dice que esta mujer ataca a todo aquel que
se encuentra con ella.
Dicen que el origen es que esta mujer mataba a sus hijos cada vez que nacían,
que un día confesó sus pecados a un sacerdote y éste le dijo que, la próxima vez
que diera a luz, antes de matar a su hijo, le diera de mamar. Entonces este acto
hizo que ella sintiera un gran arrepentimiento y desde entonces vaga llorando y
buscando desesperada a sus hijos.
Referencias bibliográficas: