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Biografía y obras de Menandro

1) El documento habla sobre el dramaturgo griego Menandro y su obra teatral. Menandro vivió entre los años 342-292 a.C. y escribió aproximadamente 100 comedias. 2) La obra más completa que se conserva de Menandro es "Dyskolos", que trata sobre un joven enamorado de la hija de un viejo gruñón llamado Cnemón. Luego de varias peripecias, Cnemón cambia su actitud misántropa. 3) Las comedias de Menandro se caracterizaban por presentar tipos est
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Biografía y obras de Menandro

1) El documento habla sobre el dramaturgo griego Menandro y su obra teatral. Menandro vivió entre los años 342-292 a.C. y escribió aproximadamente 100 comedias. 2) La obra más completa que se conserva de Menandro es "Dyskolos", que trata sobre un joven enamorado de la hija de un viejo gruñón llamado Cnemón. Luego de varias peripecias, Cnemón cambia su actitud misántropa. 3) Las comedias de Menandro se caracterizaban por presentar tipos est
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MENANDRO

Biografía:

Nacido en el año 342 a.C., pariente o discípulo del poeta cómico Alexis, presentó, muy
joven, al igual que Aristófanes, su primera obra, Orge (“La cólera”), a la edad de 21
años, en el año 321, cien años después de La paz de Aristófanes. Compañero de armas
de Epicuro y discípulo de Teofrasto (cuyos Caracteres ejercieron, sin duda, una
influencia notable en la composición de los tipos cómicos), fue amigo de Demetrio de
Falero que gobernó Atenas, en nombre del rey Casandro de Macedonia, desde el año
316 hasta la revolución democrática del 307. Se dice que Menandro murió en el año 292
a.C. durante una revolución en el puerto del Pireo.
En esta época desapareció la institución de la coregía, por la cual un ciudadano pudiente
debía hacerse cargo de los gastos de los festivales dramáticos, que fue sustituida por un
colegio de agonotetes que, a cargo del erario público, organizaba los festivales. Otra
institución democrática como el theoretikón (cantidad que se pagaba a los ciudadanos
sin recursos para que pudieran asistir, sin merma de sus ingresos, a los festivales) fue
también abolida.
A Menandro se le atribuyen cerca de un centenar de títulos de los que los papiros de
Egipto nos han devuelto una obra completa, Dyskolos (“El hombre malhumorado”), y
extensos fragmentos de Aspis (“El escudo”), Dis exapaton (“El que engaña dos veces”),
Epitrepontes (“El arbitraje”), Perikeiromene (“La trasquilada”), Samia (“La mujer de
Samos”) y Sicionio (“El hombre de Sición”), así como noticias sobre otras cincuenta
obras, algunas de las cuales fueron adaptadas por Plauto y Terencio. La pérdida de su
obra se debió a su exclusión de la lista de las escuelas griegas del siglo v d.C. y
posteriores, en gran parte porque su lengua no era el griego ático clásico sino más bien
la
koiné.
Lo más nuevo del teatro de Menandro y, en general de la Comedia Nueva, es la
desaparición de las partes líricas y de la danza. Además, la comedia se estructura ahora
en cinco actos, sin que existan las sicigias de la Comedia Antigua en la que alternaban
canto y recitado, ya que el coro no participa en la acción. Cada acto está separado del
siguiente por la indicación de una intervención del coro, notada en los papiros como
chorou, sin que dicha indicación vaya acompañada de ningún texto ni música. El coro se
limitaba a cantar, como hemos dicho, unas canciones que servían de entreacto y
permitía una organización más sólida de la intriga, que es ahora elemento esencial de
la obra. El metro de preferencia es el trímetro yámbico.
Hay rasgos, desde luego, que recuerdan la Comedia Antigua. El final del Dyskolos, con
el doble proyecto de boda y la fiesta que lo acompaña –fiesta a la que el héroe se ve
arrastrado muy a su pesar– recuerda el final de algunas obras de Aristófanes. Algunos
tipos, que ya había hecho su aparición en la Comedia Antigua, conocen ahora un amplio
desarrollo. Entre ellos el esclavo que irrumpe corriendo en escena (el servus currens de
la comedia latina) o sabe tramar mil argucias para ayudar a su dueño. También persiste,
como tipo ya de repertorio, la figura del soldado fanfarrón (el futuro miles gloriosus
latino), apuntado ya en algunas figuras como el Lámaco o el Cleón de Los acarnienses o
Los caballeros.
La paratragedia tiene también un sitio en las obras de Menandro. Los héroes cómicos de
la Comedia Nueva saben echar mano de los trágicos para formular sus quejas o
pronunciar sus máximas. Pero, en general, más que paratragedia habría que hablar de
imitación del
estilo trágico.
Rasgos del teatro de Eurípides, como la importancia concedida a un dios como
responsable de la peripecia, las escenas de anagnórisis o el carácter moralizante de
muchos pasajes, los reencontramos en el de Menandro. Ya Quintiliano llamó la atención
de la imitación consciente de Eurípides por parte de Menandro.13 Y de hecho una obra
como Epitrepontes (“El arbitraje”) depende directamente de la Álope de Eurípides.14
En Menandro el árbitro es también el abuelo del niño y la escena de agón o de debate
recuerda muy de cerca los agones trágicos. Pero el recurso a la divinidad queda
reducido en Menandro a unos pocos dioses (Tique15 o Pan), en un movimiento hacia un
mayor realismo y proximidad a la vida cotidiana. Pero no hay que engañarse con la
etiqueta de “realista”. El realismo de Menandro es un truco para revestir de realidad
unos personajes y unas aventuras nada reales ni cotidianos.

Los personajes, por otra parte, son tipos, con unos rasgos psicológicos estereotipados
(dependientes quizá de los Caracteres de Teofrasto), reconocibles ya desde la entrada en
escena por la máscara y la vestimenta: el joven enamorado, acompañado de su amigo o
parásito y de su esclavo; el viejo, intratable o afable, según se oponga o favorezca la
pasión de los enamorados; el cocinero fanfarrón, medio médico, medio filósofo; la
joven casta y púdica, casi sin papel en la obra; la cortesana seductora, experimentada y
comprensiva; la alcahueta, etc.

El arte de Menandro consiste en situar estos tipos dentro de una intriga y de un ambiente
muy preciso: el de la familia, cuyos problemas son puestos en escena: las relaciones, de
autoridad, afecto, solidaridad, también de rivalidad, competencia, etc.; cuestiones de
herencia y sucesión; males de amor con sus inevitables malentendidos y
reconciliaciones.
Con estos tipos y sus relaciones de debate con posturas enfrentadas Menandro crea unas
intrigas complejas en donde los cambios de fortuna, las violaciones, los nacimientos
imprevistos, las exposiciones de niños, los raptos, los reconocimientos, las muertes
aparentes, las apariciones repentinas, etc. se multiplican. El final, después de tanta
peripecia, es siempre feliz. Hay un triunfo de la Fortuna, diosa que encarna bien la
incertidumbre y desamparo de la sociedad helenística.

El amor es el motor de la intriga, un amor súbito, violento, total, que no acepta la


resistencia. El joven sabe vencer la oposición de los viejos calculadores o redimirse de
una falta de juventud o incluso superar un obstáculo legal como el del epiclerato en
Aspis (“El escudo”). Y ese triunfo es también el triunfo de la virtud. Una virtus hecha
de moderación y de colaboración entre las clases sociales como la que intentó promover
Demetrio de Falero, bajo la inspiración de las ideas aristotélicas. Una comedia, en fin,
con claros ribetes filosóficos, dependiente de la Retórica y las Éticas de Aristóteles y de
los Caracteres de Teofrasto.

Aunque tópica, típica y algo ñoña, la comedia de Menandro nos pone en guardia sobre
los peligros de la avaricia, de los celos, de la misantropía. A pesar de los golpes de la
fortuna, el hombre virtuoso puede ser en gran medida dueño de su vida. Del éxito de
este
teatro hablan elocuentemente las imitaciones latinas de Plauto y de Terencio.
Obra de Menandro:

1.
Dyskolos Durante una partida de caza un joven rico, Sóstrato, ve a una campesina que
está orando a Pan y a las ninfas en un santuario, e inmediatamente se enamora de ella y
decide tomarla en matrimonio (lo que resulta ser la voluntad de Pan, tal y como el
propio dios revela en el prólogo). Desgraciadamente el padre de la chica, Cnemón, es
un misántropo (el dyskolos del título) que vive deliberadamente solo, acompañado
únicamente por su hija y un criado. Su mal carácter hizo que su esposa abandonara el
hogar y se fuera a vivir a la granja de al lado con el hijo de su anterior matrimonio,
Gorgias. Sóstrato le pide su ayuda. Gorgias le dice que el único tipo de yerno que
Cnemón podría tolerar es alguien como él mismo. Sóstrato trata de impresionar a
Cnemón trabajando duramente en la granja, pero Cnemón no lo ve. La madre de
Sóstrato tiene un mal sueño y propone celebrar un sacrificio en el santuario de Pan y las
ninfas. En este momento Cnemón se cae a un pozo, Gorgias lo rescata con la ayuda de
Sóstrato, y Cnemón sale curado en parte de su gusto por la vida solitaria. Recupera a su
esposa y confía sus propiedades y a su hija a Gorgias, quien la otorga a Sóstrato. Éste
convence entonces a su padre de darle a Gorgias como esposa a su hermana, y la obra
termina con bromas dirigidas a Cnemón para que se una a la fiesta.

2.

La obra gira en torno al personaje de Cnemón, viejo gruñón, huraño y desconfiado, un


verdadero misántropo; que se ha apartado de la ciudad para refugiarse en su finca de la
campiña del Ática. Allí mismo, pero en casas separadas, viven su mujer y Gorgias, un
hijo que ésta aportó al matrimonio, y un esclavo; en otra casa, Cnemón con su hija.
Como es habitual en la Comedia Nueva, un dios, en este caso Pan, sitúa al espectador en
los antecedentes de la acción dramática. El joven Sóstrato, hijo del hacendado
Calípides, está enamorado de la hija de Cnemón, y una mañana, acompañado de
Quéreas, el típico parásito, aciertan a pasar por las cercanías de la morada de Cnemón.
Pirrias, esclavo de Sóstrato, aparece en escena perseguido a pedradas por el viejo; su
misión de parlamentar con Cnemón sobre las pretensiones de Sóstrato con la muchacha
ha fracasado. Cnemón va teniendo encontronazos con diferentes personajes, incluso con
Gorgias, su hijastro; éste que se ha ofrecido a ayudar a los jóvenes enamorados,
trabajando como labrador con Cnemón, tampoco consigue nada. Tras diversas
peripecias cómicas, un incidente permite abrir una salida a una situación que parecía
imposible por la cerrazón del viejo. Cnemón, que se ha caído a un pozo, es salvado por
Gorgias. Aquel, que para nada confiaba en los demás, ve que alguien es capaz de
arriesgarse por salvarlo. Se produce una especie de conversión: el antiguo misántropo,
cree ahora en los demás, aunque desde luego tiene que purgar sus antiguas barrabasadas
con el escarmiento que le propinan el esclavo Getas y el cocinero Sicón. Todo acaba
felizmente. El viejo muda de carácter, la joven y Sóstrato se casan e, igualmente,
Gorgias y una hermana de aquél. El banquete nupcial, al que también acaba
incorporándose Cnemón, cierra la -obra con el regocijo de todos.
Algunos elementos son comunes a la Comedia Antigua, como el triunfo del amor y la
fiesta ritual, así como las caracterizaciones de muchos de los tipos cómicos que desfilan
por la obra, mas el fondo del argumento: la posibilidad de transformación moral de
Cnemón, es mi elemento nuevo.

3.
En una casa de File vive Cnemón, un viejo misántropo, con su hija (sin nombre propio).
A pocos metros y en otra casa, vive su esposa con el hijo de su primer matrimonio,
Gorgias, vive allí porque no ha podido soportar vivir más con Cnemón. Sóstrato, un rico
labrador, se enamora de la hija de Cnemón y manda un emisario para que formalice la
relación entre los jóvenes, pero Cnemón recibe a pedradas y a gritos al emisario y logra
espantarlo de la casa. Gorgias habla entonces con Sóstrato y tras comprobar que las
intenciones para con su hermanastra son buenas, decide ayudar a Sóstrato diciéndole
que se haga pasar por un trabajador suyo. Sóstrato aguanta el trabajo de bracero, al que
no está acostumbrado hasta que un día Cnemón cae en un pozo y es rescatado por su
hija, Gorgias y Sóstrato y de esta forma recapacita Cnemón que se cuestiona lo bueno
de la soledad. Decide entonces comenzar a tratar a Gorgias como hijo suyo y le manda
que busque esposo a su hermana. Gorgias lo hace inmediatamente, Sóstrato,
lógicamente, es el fin de su búsqueda. El matrimonio se aprueba.

  Cuando Menandro escribe esta comedia, tiene apenas 26 años, y a lo largo de su


carrera podremos ver cómo las características que aquí asoman, las va desarrollando. En
un ambiente rural, destaca la figura de un viejo misántropo, Cnemón, un viejo solitario
que repele las relaciones y que quiere vivir solo de por vida. En este cuadro se
desarrolla la trama amorosa cuyo objetivo no es otro que hacer ver a Cnemón el error
que conlleva la soledad y el repeler de las relaciones afectivas. Finalmente, Cnemón
comprende lo absurdo de su soledad, que es bueno vivir manteniendo relaciones con los
demás, y la comedia termina con una fiesta de bodas a la que ha de acudir el viejo.
Menandro ataca el vicio de la insociabilidad, pero sin exagerar al viejo Cnemón en su
defecto ya que incluso despierta simpatía. Es una comedia muy alegre y divertida con
tintes rurales muy interesantes.

“El misántropo” es la única obra completa conservada de Menandro, el gran autor de


comedias nuevas. La trama gira alrededor de una complicación o situación que tiene que
ver

Temas

1-con amor,

 2-dinero,
 3-problemas familiares y similares.

Los personajes son

 1-típicos

 2-identificables,

 3-tipos socialmente simples, como el padre miserable o la molesta suegra.

ANALISIS

El teatro de Menandro se caracteriza, como el de toda la comedia nueva, por la


ambientación urbana, el tratamiento de temas cotidianos, el abandono de los temas
heroicos y la desaparición del coro en escena, a la vez que la vivacidad de los diálogos.
Sus comedias, en cinco actos y separadas por intermedios, están escritas en verso, el que
normalmente utiliza es el yámbico. Era muy hábil en la caracterización de los
personajes, que son en su mayoría tipos populares, y muchos de ellos pasaron a ser
arquetipos de vicios (el parásito, el avaro, el misántropo); dominó la trama y su
verosimilitud, que cuidó especialmente a causa de su formación aristotélica (respeta las
unidades de lugar y tiempo). El peripatético Linceo de Samos, contemporáneo del
poeta, dedicó un ensayo a su teatro. Como herencia de la tragedia de Eurípides utilizó la
peripeteia o peripecia (es decir, la inversión de una situación) y la
anagnórisis(reconocimiento). Los argumentos ya no proceden del mito sino de la vida
real: amoríos, conflictos generacionales entre padres e hijos, niños expuestos,
muchachas violadas y un final feliz con una o varias bodas. En la complicación y
resolución de la intriga desempeña el azar un papel fundamental. Escéptico en lo
religioso, posee una concepción optimista de la naturaleza humana (“¡Qué cosa tan
agradable el hombre, cuando es hombre!”), por su fe en la solidaridad con el semejante
("soy hombre y nada de lo humano me es ajeno" esta cita es de Terencio, no de
Menandro) y su creencia de que la virtud, por encima de las diferencias de raza o de
estamento social, es patrimonio común del género humano. Puede tenerse por el más
cabal formulador de los ideales del Humanismo.

OTRAS OBRAS:
- Epitrepontes
- Samia
- Perikeiromene
- Aspis

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