Discusión
La edad en que la se debe iniciar el tratamiento de las maloclusiones ha sido un
tema de controversia desde hace mucho tiempo. Con el paso del tiempo se han
ido sumando defensores a favor del tratamiento temprano, apenas sean
detectadas las anomalías. Hickhan (1991) y Merwin y cols (1997) aconsejan iniciar
el tratamiento antes de los 8 años, con la finalidad de obtener resultados
ortopédicos óptimos y más cambios esqueléticos que movimientos dentarios. 1
Logramos evidenciar cambios dentoesqueleticos en este periodo interceptivo (4-6
años) en nuestro estudio, analizado en las deferentes cefalometrías realizadas .
La modificación de los patrones faciales a pesar de contar con un factor genético
predominante, se hace posible gracias a una intervención meticulosa y pronta de
cada caso.2 Sin embargo, es importante tener un seguimiento individualizado,
tomando cada decisión basándose en la evidencia científica disponible. 3
El manejo temprano de las alteraciones dentolabiales tiene múltiples beneficios
relacionados con el crecimiento y desarrollo del individuo. 4 Quienes no favorecen
la fase inicial apoyan sus ideas basados en la poca estabilidad a largo plazo de
este tipo de tratamiento.5
Álzate J., y col obtuvieron que el tratamiento temprano con fuerzas ortopédicas
para avanzar el maxilar superior pudiera reducir por completo la necesidad de
intervención quirúrgica posterior, obteniendo una estabilidad duradera y una
expectativa razonable de mejora de la autoestima. 6
La corrección temprana de la oclusión en pacientes con maloclusión clase III
puede contribuir a un cambio en el patrón neuromuscular que guiará el crecimiento
restante. Se sabe que el resultado de un tratamiento es producto de la interacción
de determinantes de crecimiento genéticos y cambios producidos directamente a
nivel morfológico e indirectamente a través de cambios en el patrón
neuromuscular.
1
Hernández, J. (1997). Un método de tratamiento para la mordida cruzada anterior a la dentición
primaria. Revista Estomatológica. Numero 7, 48:51.
2
Vaughn GA, Mason B, Moon HB, Turley PK. The effects of maxillary protraction therapy with or without
rapid palatal expansion: a prospective, randomized clinical trial. Am J Orthod Dentofacial Orthop. 2005;
128(3):299-309.
3
. Quintero Y. Relación esquelética clase III con factor genético predominante. Reporte de un caso. Rev CES
Odontología 2007; 20(2): 43-50.
4
Tollaro I, Baccetti T, Franchi L. Mandibular skeletal changes induced by early functional treatment of Class
III malocclusion: a superimposition study. Am J Dentofacial Orthop. 1995; 108: 525-532
5
Chef MT. Soft and hard tissue changes alter bimaxillary surgery in chinese Class III patients. Angle Orthod
2005; 75: 959-963.
6
Pupo Martínez Y, Carracedo Alejandro K, Gumila Jardines M, Fonseca del Rey S. Trauma dental. Relación
con maloclusiones dentarias en la Isla de la Juventud. REMIJ. 2017 Oct 10]; 13(2)
Cambios que se evidenciaron en los resultados de nuestro estudio permitiendo
apoyar esta afirmación encontrada en las diferentes aparatologías ortopédicas que
corrigieron la maloclusión clase III tempranamente.
El plano inclinado es de confección sencilla y de excelente aceptación por los
niños. Este plano redirige las fuerzas en el maxilar superior hacia vestibular
descruzando la mordida en un tiempo muy corto y con un mínimo de incomodidad
para el niño y para el operador. 7 Se realiza en acrílico de autocurado buscando
levantar la mordida y al mismo tiempo cambiar la angulación de los dientes
superiores involucrados en la mordida cruzada anterior. 8
La aparatología ortopédica que permitió observar mayor efectividad en la variable
ANB fue el aparato SN3 seguido de plano inclinado Mostrando cambios
estadísticamente significativos en sus tiempos T0 y T1 (tabla 8)
El dispositivo frankel III restringe fuerzas de los tejidos blandos asociados en el
complejo maxilar mientras transmite estas fuerzas a través del aparato a la
mandíbula. esto se logra principalmente a través de las almohadillas para labios,
que elimina la restricción. La presión del labio superior sobre el maxilar
subdesarrollado, ejerce tensión sobre el tejido y los accesorios periósticos para
estimular el crecimiento óseo, y controla el crecimiento mandibular hacia atrás y
hacia abajo manifestándose esa presión de labio superior al labio inferior
respectivamente. Esta redirección de la mandíbula ha sido ampliamente aceptada
entre varios autores, pero ha habido algunas disputas sobre los efectos de
estimulación del crecimiento en el maxilar superior. 9
La variable diferencia maxilo-mandibular mostro mayores cambios
estadísticamente significativos con tratamientos Frankel lll, en sus tiempos T0 y
T1. (Tabla 5)
En sur america del sur la ortopedia preventiva es considerada como la rama de la
odontología que previene e interrumpe la instalación de una maloclusión. Se
dedica a estudiar la relación de contacto entre los dientes vecinos y con su
antagonista, por esto es la técnica usada para diagnosticar y eliminar posibles
irregularidades y malposiciones en el desarrollo del complejo dentofacial, con el
objetivo de transformarla en oclusiones normales. Evitando las pérdidas
prematuras de dientes temporales o el crecimiento anormal de las arcadas,
mediante un control periódico, dinámico y disciplinado, para mantener la oclusión
dentro de los límites normales en un período determinado.
7
Álvarez OQ. El plano inclinado para el tratamiento de la mordida cruzada anterior. Acta Odontológica
Venezolana 2002; 40 (3).
8
Hernández JA, Villavicencio J. Un método de tratamiento para la mordida cruzada anterior a la dentición
primaria. Rev Estomatol 1997; 7(1):48-51.
9
Graber TM, Rakosi T, Petrovic AG. Dentofacial orthopedics with functional appliances. St Louis: Mosby;
1997.