IDENTIDAD
OBJETIVO: dar a conocer al creyente quien es en Cristo y lo
que Cristo ya hizo por él, para que viva una vida en plenitud
gracias al que lo salvó, de esa manera servir correctamente.
TEMAS:
1. Justificados.
Sin condenación.
Libres del poder del pecado.
Hechos santos en Jesucristo.
2. Con nueva vida.
Vida en la resurrección.
En relación correcta con Dios.
Uno con Cristo y la Iglesia.
3. Efesios.
Somos bendecidos.
Adoptados como hijos.
La herencia de Dios.
Seguro de que le pertenecemos a Él.
Sentados en lugares celestiales.
La obra maestra de Dios.
Somos acercados a Dios.
4. Completos en Él.
5. Gloria eterna.
REQUISITOS:
Traer Biblia.
Asistir a clases y tomar apuntes.
Aprenderse Gálatas 2:20.
Presentar examen
INTRODUCCIÓN:
Cuando conocemos lo que somos en Cristo y que es Él el que
habita en nosotros, podemos tener la tranquilidad de depositarnos
en Él, comprender que es Cristo el que vive y no nosotros, nos
permitirá vivir una vida de santidad no por esfuerzos humanos, si
no por lo que representa Cristo en nosotros, y que solo Él es la
plenitud de todo, disfrutando de su Gracia sin depender de
nuestras obras para la aprobación.
Gálatas 2: 20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no
vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo
vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí.
1. Justificados (declarados justos):
Romanos 3: 23 – 27: 23. Pues todos hemos pecado; nadie
puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. 24. Sin
embargo, Dios nos declara justos gratuita y bondadosamente
por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de
nuestros pecados. 25 Pues Dios ofreció a Jesús como el
sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a
los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al
derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con
justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el
pasado, 26 porque miraba hacia el futuro y de ese modo los
incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios
hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es
justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos
cuando ellos creen en Jesús.
27 ¿Podemos, entonces, jactarnos de haber hecho algo para
que Dios nos acepte? No, porque nuestra libertad de culpa y
cargo no se basa en la obediencia a la ley. Está basada en la fe.
Dios nos declaró justos por medio de Cristo, legalmente, es como
si jamás hubiéramos sido acusados, es posible porque Jesús tomó
el castigo que nosotros merecíamos y pagó el precio, el precio fue
su propia vida.
Efesios 2: 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;
y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Hebreos 9:12 Con su propia sangre —no con la sangre de
cabras ni de becerros— entró en el Lugar Santísimo una sola
vez y para siempre, y aseguró nuestra redención eterna.
Romanos 5: 1. Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a
los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz[a] con Dios
gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por
nosotros. 2 Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en
este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora
permanecemos, y esperamos con confianza y alegría
participar de la gloria de Dios.
1.1. Sin Condenación:
Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los
que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la
carne, sino conforme al Espíritu.
Romanos 8:34. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que
murió; más aún, el que también resucitó, el que además está
a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
Jesús está intercediendo por nosotros, es el único que nos puede
interceder Frente al Padre, por medio de Cristo, nuestro pecados
fueron quitados, nuestra culpa fue quitada, de modo que es
Satanás quien nos acusa, cuando él lo hace, nuestro abogado Jesús
muestra que todo ya fue pagado, El Padre ve a Cristo en nosotros,
porque creímos en Él.
Hebreos 4:14-15 14 Por lo tanto, ya que tenemos un gran
Sumo Sacerdote que entró en el cielo, Jesús el Hijo de Dios,
aferrémonos a lo que creemos. 15 Nuestro Sumo Sacerdote
comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y
cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin
embargo, él nunca pecó. 16 Así que acerquémonos con toda
confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí
recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que
nos ayudará cuando más la necesitemos.
Ya que Cristo nos libró de la condenación, del señalamiento, de la
crítica que ocasionaba el pecado poder vivir confiadamente la
libertad que tenemos en Cristo.
1.2. Libres del poder del pecado:
Efesios 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el
perdón de pecados según las riquezas de su gracia.
Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra
libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados.
Todos nuestros pecados fueron ya perdonados, el ya no se acuerda
de nuestros pecados Hebreos 10:17.
Romanos 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús
me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Cuando recibimos a Cristo el Espíritu Santo pasa a morar en
nosotros el cual nos libra del poder del pecado, y nos permite vivir
una vida sin que el pecado nos gobierne, porque ya no vivimos
nosotros, sino que Cristo vive en nosotros, cuando empezamos a
asumir que nuestra identidad es Cristo, dejamos de centrarnos en
nosotros y empezamos a centrarnos más en Cristo, por eso la
importancia de que cada día sea más Él nosotros, de esa manera
seremos menos nosotros.
Si ya nos libró de la condenación y del poder del pecado,
¿entonces tenemos libertad de pecar?
Romanos 6:12-15. 12 No permitan que el pecado controle la
manera en que viven; [a] no caigan ante los deseos
pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo
se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado.
En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes
estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que
usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que
es correcto para la gloria de Dios. 14 El pecado ya no es más
su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la
ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios.
15 Ahora bien, ¿eso significa que podemos seguir pecando
porque la gracia de Dios nos ha liberado de la ley? ¡Claro que
no!
¿Por qué en nosotros no vive la naturaleza de pecado? Porque en
Colosense 2:11 dice:
Cuando ustedes llegaron a Cristo, fueron «circuncidados»,
pero no mediante un procedimiento corporal. Cristo llevó a
cabo una circuncisión espiritual, es decir, les quitó la
naturaleza pecaminosa.
1.3. Hechos Santos en Jesucristo:
1 Corintios 1:2. a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los
santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos
los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro
Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.
Va dirigida a la iglesia de Dios en Corinto, [a] a ustedes que
han sido llamados por Dios para ser su pueblo santo. Él los
hizo santos por medio de Cristo Jesús, [b] tal como lo hizo
con todos los que en todas partes invocan el nombre de
nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y de nosotros.
Solo por medio de Cristo somos hechos santos, al tomar nuestros
pecados, nos dejó la libertad de la santidad en Él, ya no tenemos
que vivir con la conciencia de pecado, que es la que nos permite
saber que fallas tenemos, ahora también podemos vivir con la
conciencia de justicia, que es la que nos muestra que ya por medio
de Cristo somos ya limpios, somos renovados y se nos ha quitado
el peso del pecado, Cristo nos ha hecho puros.
1 Corintios 1:30 Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús.
Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro
beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y
santos y nos liberó del pecado.
¡Cristo nos hizo puros, santos y nos libró del pecado! Eso no quiere
decir que dejemos de orar, tener comunión con Dios, leer la Biblia
y caminar como es el deseo de Dios, al contrario como ya hemos
sido libres, podemos correr la carrera que nos ha puesto Dios con
libertad, podemos entrar confiadamente ante el trono de la Gracia,
nuestra relación con Dios es limpia y sin condenación, tener la
libertad de tener aun mayor comunión con Dios, aún más libertad
para adorarlo y crecer en comunión con Dios y que Cristo crezca
más en nosotros.
Efesios 1:4 Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos
amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e
intachables a sus ojos.
Desde antes de la fundación del mundo Dios ya nos amaba y nos
había elegido a todos, Dios eligió a todos los seres humanos para
que fueran Santos e intachables ante Él porque Él vino a salvar a
todos, pero solo los que deciden creer reciben el regalo que ya fue
dado a toda la humanidad, por eso si Cristo vino por todos, nos dio
la santidad, nuestro esfuerzo humano por ser santos, queda
anulado ante el regalo de Dios en Cristo por medio de la Gracia,
nosotros al recibir a Cristo por Fe, somos santos por Fe, pero
vamos siendo perfeccionados a medida que decidimos tomar más
y más a Cristo, que es nuestra plenitud, de esa manera lo que
creemos se verá reflejado en que vamos siendo perfeccionados
hasta el día que venga Cristo.
2. Con nueva Vida.
1 Corintios 15: 21 De hecho, ya que la muerte vino por medio
de un hombre, también por medio de un hombre viene la
resurrección de los muertos. 22 Pues así como en Adán
todos mueren, también en Cristo todos volverán a vivir.
Nuestro espíritu ahora tiene la vida de Dios:
Efesios 2: 4
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con
que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados,
nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar
en los lugares celestiales con Cristo Jesús.
1 Pedro 4:6
Porque con este fin fue predicado el evangelio aun a los
muertos, para que aunque sean juzgados en la carne como
hombres, vivan en el espíritu conforme a {la voluntad de}
Dios.
Colosenses 2:13
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la
incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con
El, habiéndonos perdonado todos los delitos
¿En la parte corporal tenemos vida nueva?
1 Corintios 15: 45 45 La Biblia dice que Dios hizo a Adán, y
que Adán fue el primer hombre con vida. Pero Cristo, a quien
podemos llamar el último Adán, es un espíritu que da vida.
46 Así que primero llegó a existir lo físico, y luego lo
espiritual. 47 El primer hombre fue hecho del polvo de la
tierra. El segundo hombre vino del cielo. 48 Todos los que
vivimos en esta tierra tenemos un cuerpo como el de Adán,
que fue hecho de tierra. Todos los que viven en el cielo
tienen un cuerpo como el de Cristo. 49 Y así como nos
parecemos al primer hombre, que fue sacado de la tierra, así
también nos pareceremos a Cristo, que es del cielo.
50 Hermanos míos, lo que es de sangre y carne no tiene
cabida en el reino de Dios, que es eterno. 51 Les voy a contar
algo que Dios tenía en secreto: No todos moriremos, pero
todos seremos transformados. 52 En un abrir y cerrar de
ojos, cuando Cristo vuelva, se oirá el último toque de la
trompeta, y los muertos volverán a vivir para no morir jamás.
Y nosotros seremos transformados. 53 Dios cambiará estos
cuerpos nuestros, que mueren y se destruyen, por cuerpos
que vivirán para siempre y que nunca serán destruidos.
¿En la parte del alma tenemos vida?
Romanos 12:2
Salmos 16:2
Salmos 23:3
Salmos 33:20
Salmos 35:9
Salmos 42:5, 11
Salmos 43:5
Salmos 62:1 – 5
1 Pedro 5:7
Santiago 1:18 – 21
3 juan 1:2