CONSUMIDOR
1. ¿Qué es un consumidor?
En economía, se denomina consumidor a uno
de los agentes económicos que intervienen en la cadena productiva.
Todo consumidor posee una serie de necesidades que satisfacer, y lo
hace gracias al intercambio de dinero por los bienes y servicios ofertados que
desea, y que le brinda un productor o proveedor.
Los consumidores son por lo general el último peldaño de la cadena
productiva. Son quienes compran el producto o el
servicio ya elaborado y quienes le dan uso.
Son, pues, compradores. Al consumidor dedica la publicidad sus esfuerzos
de promoción y motivación al consumo, y el marketing o mercadeo estudia los
patrones de consumo que presenta su comunidad específica.
En los diferentes sistemas jurídicos de los distintos países, se les otorga a
los consumidores una serie de derechos, que se traducen en ser protegidos de
modos fraudulentos de venta o de métodos coercitivos, injustos o falaces de
comercialización.
En algunas teorías económicas se prefiere emplear el
término prosumidor, haciendo referencia a los consumidores que son, al mismo
tiempo, productores.
Pero es importante destacar que el consumidor no es una entidad pasiva que
simplemente compra lo que le ofrecen. Por el contrario: juega un rol muy activo
en la selección de la oferta, es capaz de modelar a las empresas de acuerdo a sus
necesidades y preferencias de gasto.
TIPOS DE CONSUMIDOR
Podemos hablar de dos tipos de consumidor, clasificados conforme a su
pertenencia o no a una organización mayor que ellos mismos:
Consumidor personal. Aquel que compra lo que necesita en su vida
cotidiana y piensa en sí y su núcleo familiar únicamente.
Consumidor organizacional. Aquel que compra para una empresa,
institución u organización entera, o que tiene en cuenta las necesidades de
un negocio que regenta o del que participa.
De igual manera, se puede clasificar a los consumidores conforme a su ubicación
en la cadena de consumo, de la siguiente manera:
Consumidores finales. Aquellos que dan uso a los bienes o
servicios adquiridos y que agotarán su necesidad de los mismos una vez
que lo hayan hecho. Son el peldaño final de la cadena.
Consumidores intermedios. Aquellos
que son un eslabón intermedio de la cadena y no el final, es decir, que
compran para después elaborar un producto nuevo con ello y venderlo,
o que compran para revender mercancía a mayor precio (llamados
normalmente revendedores). Estos consumidores no agotan su necesidad
de consumo, sino que la renuevan constantemente (la invierten).
CARACTERISTICAS DEL CONSUMIDOR
Los consumidores actuales son muy distintos de los que había en el capitalismo
temprano. La revolución tecnológica los cambió tanto como al mercado en el que
se desenvuelven. Así, a grandes rasgos podríamos decir que responden a las
siguientes características:
Está conectado. El consumidor actual maneja la Internet como el lugar
favorito de búsqueda de productos y servicios, a punto tal de que 63% de
mujeres y 77% de hombres adultos no pasan más de una hora sin
conectarse con sus teléfonos celulares.
La opinión es importante. Los consumidores actuales comparten todo:
sus experiencias, sus opiniones, y les gusta sentirse tomados en cuenta.
Las redes sociales y la cultura 2.0 permitieron que la brecha entre empresa
y cliente se hiciera más corta, y los consumidores de hoy no están
dispuestos a renunciar a ello.
Se (des)fidelizan rápido. Los consumidores actuales son rápidos en su
elección de consumo, se identifican rápido con las marcas que se manejen
en su lenguaje y que sepan tomarlo en cuenta, pero con la misma velocidad
pueden renunciar a ella y cambiar a otra si ésta deja de satisfacer sus
expectativas.
Demanda inmediatez. Los largos tiempos de espera y los canales lentos
de comunicación no tienen lugar en el imaginario del consumidor
contemporáneo. Todo debe ser rápido y al instante.
Persigue la autenticidad. Más que productos y bienes, demanda
experiencias originales y busca sentirse a salvo de la publicidad engañosa.
Exige lealtad a sus empresas y a cambio ofrece ser un cliente exclusivo.