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Religión y comercio de los fenicios

Este documento resume la expansión comercial y colonial fenicia en el Mediterráneo y más allá. Describe las áreas geográficas donde establecieron colonias los fenicios, incluyendo Chipre, el Mediterráneo central, la Península Ibérica y el Atlántico. También resume varios textos antiguos que detallan colonias y asentamientos fenicios específicos en lugares como Sicilia, el norte de África y la Península Ibérica.
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Religión y comercio de los fenicios

Este documento resume la expansión comercial y colonial fenicia en el Mediterráneo y más allá. Describe las áreas geográficas donde establecieron colonias los fenicios, incluyendo Chipre, el Mediterráneo central, la Península Ibérica y el Atlántico. También resume varios textos antiguos que detallan colonias y asentamientos fenicios específicos en lugares como Sicilia, el norte de África y la Península Ibérica.
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TEMA 2.

- DESARROLLO URBANO Y EXPANSIÓN COMERCIAL Y COLONIAL


FENICIAS.
Comercio y colonización fenicios.
- Procedimientos y mecanismos.
- Áreas geográficas:
- Chipre y Egeo
- Mediterráneo central: Tirreno y Norte de África.
- Península Ibérica y el Atlántico.

SELECCIÓN DE TEXTOS

Los fenicios comerciantes. La visión griega.


“Hay en la isla dos ciudades, que se han repartido todo el territorio, y en ambas
reinaba mi padre, Ctesio Orménida, semejante a los inmortales. Allí vinieron unos
fenicios, hombres ilustres en la navegación, pero falaces, que traían innúmeros
joyeles en su negra nave. Había entonces en casa de mi padre una mujer fenicia,
hermosa, alta y diestra en espléndidas labores, y los astutos fenicios la sedujeron.
Uno, que la encontró lavando, unióse con ella, junto a la cóncava nave, en amor y
concúbito, lo cual les turba la razón a las débiles mujeres, aunque sean laboriosas.
Preguntóle luego quién era y de dónde había venido, y la mujer, señalándole al
punto la alta casa de mi padre, le respondió de esta guisa: ‘Me jacto de haber
nacido en Sidón, que abunda en bronce, y soy hija del opulento Aribante.
Robáronme unos piratas tafios un día que volvía del campo y, habiéndome traído
aquí, me vendieron al amo de esta morada, quien les entregó un buen precio’. Díjole
a su vez el hombre que con ella se había unido secretamente: ‘¿Querrías volver a tu
patria con nosotros, para ver la alta casa de tu padre y de tu madre y a ellos
mismos? Pues aún viven y gozan de fama de ricos’. La mujer le respondió con estas
palabras: ‘Así lo hiciera si vosotros, ¡oh navegantes! os obligaseis de buen grado y
con juramento a conducirme sana y salva a mi patria’. Así les habló, y todos juraron
como se lo mandaba. Tan pronto como hubieron acabado de prestar el juramento, la
mujer les dirigió nuevamente el habla y les dijo: ‘Silencio ahora, y ninguno de
vuestros compañeros me hable si me encuentra en la calle o en la fuente: no sea
que vayan a decírselo al viejo allá en su morada, y éste, poniéndose receloso, me
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ate con duras cadenas y maquine cómo exterminaros a vosotros. Guardad en
vuestra mente lo convenido y apresurad la compra de las provisiones para el viaje.
Y así que el bajel esté lleno de vituallas, penetre alguien en el palacio para
anunciármelo y traeré cuanto oro me venga a las manos. Encima de esto quisiera
daros otra recompensa por mi pasaje: en la casa cuídome de un hijo de ese noble
señor, y es tan despierto que ya corre conmigo fuera del palacio; lo traeré a vuestra
nave y os granjeará una suma inmensa dondequiera que en país de otras gentes lo
vendiereis’. Cuando así hubo dicho, fuese al hermoso palacio. Quedáronse los
fenicios un año entero con nosotros y compraron muchas vituallas para la cóncava
nave; mas así que estuvo cargada y en disposición de partir, enviaron un propio
para decírselo a la mujer. Presentóse en casa de mi padre un hombre muy sagaz,
que traía un collar de oro engastado con ámbar, y mientras las esclavas de mi
veneranda madre lo tomaban en las manos, lo contemplaban con sus ojos y
ofrecían precio, aquél hizo a la mujer silenciosa señal y se volvió acto continuo a la
cóncava nave. La fenicia, tomándome por la mano, me sacó del palacio, y como
hallara en el vestíbulo las copas y las mesas de los convidados que frecuentaban la
casa de mi padre y que entonces habían ido a sentarse en la reunión y junta del
pueblo, llevóse tres copas, que escondió en su seno; y yo la fui siguiendo
simplemente”. (Homero, Odisea, XV, 413 ss.)

La expansión de Tiro.
“Fundada por Agénor, Tiro fue durante largo tiempo señora del mar, no sólo
del próximo sino de todos los que sus navíos surcaban. Y si hemos de creer a la
fama, este pueblo fue el primero que enseñó o aprendió las letras del alfabeto. Lo
cierto es que sus colonias estaban esparcidas casi por todo el mundo: Cartago en
África, Tebas en Beocia, Gades cerca del Océano. Creo que en sus incursiones por
mar libre y en sus continuos viajes a tierras desconocidas por otros pueblos, los
tirios escogieron, o lugares en donde colocar su juventud, abundante en exceso en
aquel entonces, o quizá, porque cansados de los continuos terremotos, los
cultivadores de la tierra se vieron obligados, arma al brazo, a buscar nuevos
domicilios lejos de la patria” (Quinto Curcio, IV, 4, 19-20).

Los fenicios en Chipre y Citera.

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“Pero en su retirada, cuando se encontraban en la ciudad siria de Ascalón,
mientras el grueso de los escitas seguía adelante sin causar daños, unos pocos
rezagados saquearon el santuario de Afrodita Urania (por cierto que este santuario,
según he podido saber por mis averiguaciones, es el más antiguo de todos los
santuarios consagrados a esa diosa, pues incluso el de Chipre, al decir de los
propios chipriotas, tuvo en él su origen y fueron unos fenicios procedentes de esa
parte de Siria quienes fundaron el de Citera)” (Heródoto, I, 105).

Los fenicios y Tasos.


“Los de Tasos, que eran originariamente fenicios y navegaron desde Tiro y de otras
partes de Fenicia juntamente con Taso, hijo de Agénor, en busca de Europa,
ofrendaron un Heracles en Olimpia ... He oído en Tasos que ellos veneraban al
mismo Heracles que los tirios, pero después, cuando pasaron a formar parte de
Grecia, adoptaron la costumbre de dar honores a Heracles, hijo de Anfitrión”.
(Pausanias, V, 25, 12).

Los fenicios en Sicilia.


“También los fenicios habían fundado colonias en torno a toda Sicilia,
fortificando los promontorios que dominan el mar y ocupando las pequeñas islas
próximas a la costa, con el fin de comerciar con los sículos; pero cuando los griegos
llegaron en gran número por vía marítima, abandonaron la mayoría de sus dominios
y, agrupándose cerca de los élimos, continuaron ocupando Motia, Solunto y
Panormo, confiados en su alianza con éstos y en razón de que es desde allí desde
donde Cartago está a menor distancia de Sicilia”. (Tucídides, VI, 2).

La estela de Nora.
“A Tršš (Tarshish) ha sido empujado, en Cerdeña ha encontrado la salvación.
A salvo está la tropa del rey. Monumento que (su?) comandante ha construido en
honor a Pmy”.

Establecimientos fenicios en el Norte de África.


“Más tarde, los fenicios, unos para descargar su país de un exceso de
población, otros por espíritu de conquista, atrayendo a su causa a la plebe y a las
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gentes ávidas de aventuras, acabaron fundando sobre la costa Hipona, Hadrumeto,
Leptis, y muchas otras ciudades, y todas ellas, muy pronto prósperas, se
convirtieron en el apoyo o en la gloria de sus metrópolis. Por lo que se refiere a
Cartago, prefiero no decir nada a decir demasiado poco, porque mi tema me lleva a
otros lugares”. (Salustio, Yugurta, XIX, 1-2).

Las fundaciones de Tiro en África.


“ [Tiro] ... ilustre en tiempos por su descendencia, ella que engendra a Leptis,
Útica y a esta famosa rival, Cartago, ávida de conquistas, y que funda además
Gades más allá del mundo habitado”. (Plinio, NH, V, 19).

La fundación de Útica.
“En la parte de Libia llamada Útica ... que fue fundada, según se dice, por los
fenicios, doscientos ochenta y siete años antes de la propia Cartago, como está
escrito en las Historias Fenicias, ...” (Ps-Aristóteles, De mir. ausc., 134).

La ciudad de Útica.
“Memorable es también el templo de Apolo en Útica, donde se conservan aún
los postes de cedro de Numidia tal y como se colocaron durante la fundación de la
ciudad, hace 1178 años”. (Plinio, NH, XVI, 40).

Época de la fundación de Gadir


“Ochenta años después de la captura de Troya ... la flota de Tiro, que era
extremadamente poderosa en el mar, funda Gades en la región más alejada de
Hispania, en el término extremo de nuestro mundo, en una isla rodeada por el
océano, separada del continente por un canal muy estrecho”. (Veleyo Patérculo,
Historia Romana, I, 2, 3).

La fundación de Gadir.
“Acerca de la fundación de Gádira recuerdan los gaditanos cierto oráculo que
según ellos les fue dado a los tirios ordenándoes enviar una colonia a las columnas
de Heracles; los que fueron enviados para inspeccionar, cuando estuvieron en las
proximidades del Estrecho de Calpe, creyendo que los promontorios que forman el
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Estrecho eran los límites de la tierra habitada y de la expedición de Heracles y que
constituían lo que el oráculo había designado con el nombre de Columnas, se
detuvieron en un lugar del lado de acá del Estrecho, donde se encuentra ahora la
ciudad de los saxitanos; y como quiera que, realizando un sacrificio allí no les
resultaran favorables las víctimas, se volvieron. Un tiempo después, los enviados
avanzaron unos mil quinientos estadios más allá del estrecho hasta una isla
consagrada a Heracles situada junto a la ciudad de Onoba de Iberia, y creyendo que
estaban allí las Columnas hicieron un sacrificio al dios, pero como las víctimas
volvieron a resultar desfavorables, regresaron a la patria. Los que llegaron en la
tercera expedición fundaron Gádira, y levantaron el templo en la parte oriental de la
isla y la ciudad en la parte occidental. por estocreen unos que las Columnas son los
promontorios del Estrecho, otros que Gádira, y otros que están situadas aún más
allá de Gádira”. (Estrabón, III, 5, 5).

Ciudades fenicias del sur de Iberia.


“Comenzando parte por parte desde Calpe, hay primero una cordillera
montañosa que pertenece a Bastetania y a los oretanos, con un bosque frondoso y
de altos árboles, que separa la costa del interior. También allí se dan con profusión
minas de oro y de otros minerales. La ciudad más importante de esta costa es
Málaca, distante de Calpe lo mismo que Gádira; es un emporio para los nómadas de
la costa de enfrente y tiene grandes saladeros. Algunos piensan que esta ciudad es
la misma que Menace, de la que sabemos por tradición que es la última de las
ciudades foceas hacia Poniente, pero no lo es. Pues Menace, más alejada de
Calpe, fue destruida hasta los cimientos, aunque conserva vestigios de una ciudad
griega, en tanto que Málaca, más cercana, es de configuración fenicia. A
continuación está la ciudad de los saxitanos, con cuyo nombre se designan también
sus salazones. Tras ella se encuentra Ábdera, también ella fundación fenicia”.
(Estrabón, III, 4, 2-3).

Cerne.
“Más allá de la isla de Cerne no es posible la navegación debido a la poca
profundidad del mar, al fango y a las algas ... Los comerciantes son fenicios.
Cuando llegan a la isla de Cerne fondean sus barcos de carga y levantan sus
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tiendas en Cerne. Pero el cargamento, tras haberlo descargado de sus naves, lo
transportan en barcas pequeñas hasta tierra firme. Los etíopes se encuentran en
tierra firme. Con estos mismos etíopes es con los que se comercia. Los fenicios
venden sus mercancías a cambio de pieles de gacelas, leones y leopardos, así
como de pieles y colmillos de elefante y de animales domésticos ... Los
comerciantes fenicios les traen ungüentos, piedra egipcia ... vajilla ática y coes. En
efecto, estas formas son las que pueden adquirirse durante la fiesta de las Coes.
Estos etíopes se alimentan de carne, beben leche y el vino lo hacen en abundancia
con sus propias viñas, aunque también se lo traen los fenicios. Los etíopes tienen
también una gran ciudad, hasta la que también navegan los comerciantes fenicios”.
(Periplo del Pseudo-Escílax).

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SELECCIÓN DE IMÁGENES.

El ámbito fenicio metropolitano y territorios limítrofes

7
Los viajes fenicios por el Mediterráneo

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Kition

Kommos (Creta). Templo B, fase 2 (ca. 760-


650 a.C.)

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Estela de Nora

Motia

10
Reconstrucción de la topografía antigua de la bahía gaditana.

11
El yacimiento fenicio del Castillo de Doña Blanca

12
El tramo sepentrional de la costa atlántica marroquí

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