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Éter: El Quinto Elemento Universal

El documento habla sobre el éter, el quinto elemento según la antigua filosofía griega. Se creía que era una sustancia extremadamente ligera que llenaba todo el espacio. La ciencia moderna ha confirmado la existencia de algo similar al éter llamado el Campo de Higgs, del cual el Bosón de Higgs es su cuanto. El éter es la fuente de todos los demás elementos y el depósito de la energía creativa del universo. Algunos cosmólogos llaman a la energía oscura que constituye el 70% del universo como la quintaesen

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Éter: El Quinto Elemento Universal

El documento habla sobre el éter, el quinto elemento según la antigua filosofía griega. Se creía que era una sustancia extremadamente ligera que llenaba todo el espacio. La ciencia moderna ha confirmado la existencia de algo similar al éter llamado el Campo de Higgs, del cual el Bosón de Higgs es su cuanto. El éter es la fuente de todos los demás elementos y el depósito de la energía creativa del universo. Algunos cosmólogos llaman a la energía oscura que constituye el 70% del universo como la quintaesen

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ÉTER, EL QUINTO ELEMENTO

El éter era una hipotética sustancia extremadamente ligera que


se creía que ocupaba todos los espacios como un fluido. En las
Ciencias Ocultas, el éter atrae y favorece el pensamiento mágico y
todo lo relacionado con la espiritualidad y el misticismo. Era la
quinta esencia o quinto nivel de vibración. El Éter era el alma del
mundo y toda la vida emanaba de él.

[Link], uno de los padres de la mecánica cuántica,


decia: «El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía
vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil». Es lo que
los antiguos llamaban Eter.

La Ciencia, a través de los resultados obtenidos en el Acelerador


de Hadrones de Ginebra, ha constatado la existencia de algo tan
remoto como lo que los griegos clásicos llamaban éter, hoy
renombrado el propio de Campo de Higgs, en el que el Bosón de
Higgs es su quanto. Han confirmado científicamente- la existencia
del Quinto Elemento (agua, tierra, aire, fuego y éter -o Campo de
Higgs-), la quintaesencia que trató de comprender Empédocles y
que predefinió Platón, la substancia primordial que defendía
Aristóteles, la naturaleza perfecta que intentó describir Salomón o
el elemento primordial que Hugo de Santalla definió en el s. X en
su “De secretis naturae” como “un elemento primordial en forma
de calor o espíritu ígneo, de sutil consistencia material, que está
presente en todo el universo, dotándolo de movimiento,
comunicando sus partes y que es capaz tanto de formar como de
descomponer cualquier sustancia natural.“

Es la fuente de todos los demás elementos, el depósito de la


energía creativa del universo, pero no interactúa con los demás
elementos. Durante la Edad Media —tras la recuperación de la
filosofía aristotélica, el término aether, justamente por ser el
quinto elemento material reconocido por Aristóteles, comenzó a
ser llamado así (quinto elemento) o también qüinta essentia, de
donde viene la expresión quintaesencia (usada en la cosmología
actual para referirse a la energía oscura).
La energía oscura actualmente constituye un 70 % de toda la
energía presente en el universo, el resto está formado por un 26%
de materia oscura –que no sabemos qué es–, y un 4% de materia
ordinaria de la que están hechos los planetas, las galaxias y todos
los objetos que observamos en el cielo. Algunos cosmólogos han
llamado a esta energía oscura: quintaesencia. 

María del Carmen Gómez Muñoz.

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