GENERADOR DE OZONO.
¿QUÉ ES EL OZONO?
El ozono (O3) es una molécula triatómica formada por átomos de oxígeno. Es un
alótropo del oxígeno mucho más reactivo que el oxígeno diatómico (O2). Es un
poderoso oxidante que reacciona rápidamente con otros compuestos químicos, es
inestable cuando se encuentra en altas concentraciones. Bajo condiciones
atmosféricas normales, el ozono decae a oxígeno diatómico en un lapso de
aproximadamente 30 minutos. En 1840, el químico alemán Christian Friedrich
Schönbein le dio el nombre de ozono, de la raíz griega ozein (olor), debido a su olor
característico. El ozono es un componente natural de la atmósfera que se encuentra
en bajas concentraciones y es vital para la vida. La mayor parte del ozono se
encuentra en la parte superior de la atmósfera en una región de la estratósfera, a
más de 20 km de la superficie, llamada ozonósfera en donde se concentra más del
90% del ozono atmosférico y forma una capa que limita el ingreso de radiación
ultravioleta proveniente del Sol.
El Ozono es el mayor oxidante y el desinfectante más potente que se conoce, el
único que responde realmente ante los casos difíciles, proporcionando además un
excelente control microbiológico. Debido a la gran capacidad destructora, y por la
rapidez en que se separa su tercer átomo volviéndose oxígeno es empleado con
absoluta seguridad, con óptimos resultados e infinitamente más confiables que los
obtenidos mediante otros productos químicos. La inestabilidad del ozono, que en un
principio podría parecer un inconveniente, ya que lo hace difícil de envasar y que
obliga a su fabricación en un solo lugar, se convierte en una de sus mayores
virtudes debido a que tras su actuación como oxidante se transforma en oxígeno y
desaparece sin dejar residuos. De esta manera se convierte en una herramienta de
valor inestimable para el control higiénico-sanitario de puntos críticos.
ANTECEDENTES
El ozono puede ser considerado como un desinfectante “huérfano” porque, en todo
el mundo, su uso en las plantas de tratamiento de agua es muy bajo. No obstante,
se le conoce desde hace más de cien años y la línea del tiempo que se presenta a
continuación muestra su desarrollo.
1783 – El fabricante de instrumentos, inglés John Cuthbertson, construye el primer
generador electrostático, a petición de experimentalista holandés, Martinus Van
Marum.
1785 – Van Marum describe un olor característico de la máquina electrostática.
1801 – Cruikshank percibe el mismo olor en un ánodo.
1840 – Schoenbein le denomina a la sustancia ozono por la palabra griega “ozein”
que significa “heder, oler”.
1857 – Werner Von siemens diseña un generador de ozono, de tipo dieléctrico,
cilíndrico.
1893 – Oudshoorn, se construye la primera planta en Holanda.
1906 – Niza, Francia, planta Bon Voyage, “lugar de nacimiento de la ozonización en
una planta de tratamiento de agua”.
Martinus Van Marum.
FUNCIONAMIENTO
El ozono se produce en un generador tipo corona (Dieléctrico). El gas de insumo
puede ser aire u oxígeno puro. Se aplica un voltaje elevado alrededor de 6000 a
20000 V a dos electrodos y este voltaje produce una parábola en forma de arco. En
el arco, parte del oxígeno y a través del generador de ozono se transforma en O3. El
ozono interactúa con los contaminantes a tal punto que se vuelve muy inestable y
vuelve a convertirse en O2 en minutos. Por ello, el ozono debe generarse en el lugar
donde se deberá utilizar, ya que no se le puede transportar de ninguna manera.
En otras palabras, el ozono se produce cuando las moléculas de oxígeno existentes
en el gas de alimentación son expuestas a una descarga de corona eléctrica
controlada dentro del generador. Durante la producción de ozono la descarga de
corona produce calor por lo que se requiere un sistema de refrigeración que
mantenga la temperatura dieléctrica constante garantizando de esta forma un flujo
de ozono constante a la salida, para lo cual, el equipo de generación de ozono, lleva
incorporados dos potentes ventiladores que se encargan de mantener dicha
temperatura constante, estabilizando, de esta forma, la producción.
PARÁMETROS
¿Para qué se utilizan los generadores de ozono?
Los generadores de ozono están presentes en muchos más lugares de los que uno
pueda pensar, ya que el ozono tiene una amplia variedad de usos.
Aquí vamos a enumerar algunos de sus usos más comunes:
Desinfección. Numerosos estudios avalan la eficacia del ozono en la desinfección.
Ésta puede ser realizada tanto en aguas, como en ambientes. Se ha probado que
su poder desinfectante es 3.000 veces más poderoso al del cloro y otros químicos.
Así los espacios ozonizados cuentan con hasta un 95% menos de concentración
bacteriológica.
Conservación. El ozono es una gran opción para la conservación de alimentos y es
ampliamente usado con este fin. Su poder microbicida asegura una mayor duración
para todo tipo de productos como los lácteos, la carne, los pescados, las frutas,
verduras y otros tantos alimentos.
Se ha descubierto que el ozono destruye las moléculas de etileno y levaduras, que
son las responsables de la maduración de las frutas y la descomposición de
alimentos.
Desodorización. Con un generador de ozono se consigue la eliminación de olores
en el ambiente. Al contrario que otras formas de desodorización, el ozono destruye
las partículas de los malos olores.
Riego agrícola. Los generadores de ozono especialmente diseñados pueden ser
utilizados junto con un sistema de riego. De este modo se consigue oxigenar el aire
para la planta, prevenir infecciones y destruir las esporas de hongos y los
microorganismos
TRATAMIENTO DEL AGUA MEDIANTE EL GAS OZONO
El consumo de agua potable constituye un vector importante de enfermedades
denominadas hídricas y en determinadas ocasiones un aporte diario y prolongado
en el tiempo de diversos tipos de contaminantes ya sean de origen natural, debidos
principalmente a la climatología y geología del terreno como pueden ser metales
pesados, hierro, manganeso etc., y también podemos encontrar contaminantes
provocados por la acción del hombre como compuestos orgánicos volátiles,
pesticidas, nitritos etc.
El RD 140/2003 establece la obligación de tratar y controlar las aguas destinadas a
consumo humano. Para ello, el cloro es el agente desinfectante más empleado, pero
no el único ni el mejor. El poder desinfectante del ozono es de unas 3.000 veces
superior y más rápido. El tratamiento de agua potable con ozono presenta, por
tanto, una serie de ventajas respecto al tratamiento con cloro.
En primer lugar, debido al fuerte poder oxidante la calidad de la desinfección con
ozono es muy superior a la que se consigue con un tratamiento con cloro. De esta
forma, se consiguen eliminar virus, bacterias y microorganismos en general cloro-
resistentes. Gracias también a este elevado potencial de oxidación conseguimos
precipitar metales pesados que pueden encontrarse en disolución y eliminar
compuestos orgánicos, pesticidas, y todo tipo de olores y sabores extraños que el
agua pudiera contener. Otra de las importantes ventajas del uso del ozono frente al
cloro es la rapidez con la que actúa lo cual nos permite realizar tratamientos muy
efectivos en pocos segundos o minutos cuando para realizar un tratamiento de
desinfección con cloro es necesario un tiempo de contacto muy superior
.
Los efectos principales de ozonización del agua potable
1. Desinfección bacterial e inactivación viral.
2. Oxidación de inorgánicos como hierro, manganeso, metales pesados ligados
orgánicamente, cianuros, sulfuros y nitratos.
3. Oxidación de orgánicos como detergentes, pesticidas, herbicidas, fenoles,
sabor y olor causados por impurezas.
La acción del ozono en cada uno de estos casos es como sigue:
Desinfección e inactivación viral
Las bacterias y la inactivación viral se relacionan con la concentración del ozono en
el agua y su duración de contacto con los microorganismos. Las bacterias son las
que más rápidamente son destruidas. Las bacterias E-Coli son destruidas por
concentraciones de ozono de un poco más de 0,1 mg/litro y una duración de
contacto de 15 segundos a temperaturas de 25 ºC y 30 ºC . Streptococcus tecalis
son destruidos mucho más fácilmente. A concentraciones de ozono de
aproximadamente 0,025 mg/litro, se obtiene un 99,9% de inactivación en 20
segundos o menos a ambas temperaturas. Los virus son más resistentes que las
bacterias. Estudios pioneros por científicos de Salubridad Pública Francesa en los
años 60 han demostrado que el poliovirus tipos I, II y III quedan inactivados por
medio de exposición a concentraciones de ozono disuelto de 0,4 mg/litro por un
período de contacto de cuatro minutos.
Oxidación de inorgánicos
En el caso del hierro, el manganeso, y de varios compuestos arsénicos, la oxidación
ocurre muy rápidamente, dejando compuestos insolubles que se puede quitar
fácilmente por medio de un filtro de carbón activado. Iones de sulfuro son oxidados
a iones sulfatos, una sustancia inocua.
Oxidación de orgánicos
El ozono es un agente muy poderoso en el tratamiento de materiales orgánicos. Los
orgánicos son naturales (ácidos de humectación y fúmicos) o sintéticos
(detergentes, pesticidas) en esencia. Algunos orgánicos reaccionan con ozono muy
rápidamente hasta la destrucción, dentro de minutos o aún segundos (fenol, ácido
fórmico), mientras otros reaccionan más lentamente con ozono (ácidos de
humectación y fúmicos, varios pesticidas, tricloroetano etc.). En algunos casos, los
materiales orgánicos son oxidados solamente parcialmente con ozono. Una ventaja
principal de oxidación parcial de materiales orgánicos es que al oxidarse
parcialmente, los materiales orgánicos se polarizan mucho más que originalmente,
produciendo materiales insolubles complejos que se pueden quitar con filtros de
carbón activado.
Eliminación de turbidez
La turbidez del agua se elimina por ozonización a través de una combinación de
oxidación química y neutralización de carga. Las partículas coloidales que causan
turbidez son mantenidas en suspensión por partículas de carga negativas que son
neutralizadas por el ozono. El ozono además destruye los materiales coloidales por
medio de la oxidación de materias orgánicas.
Eliminación de olores, colores y sabores
La oxidación de la materia orgánica, metales pesados, sulfuros y sustancias
extrañas, produce la supresión de sabores y olores extraños que el agua pudiera
contener, proporcionando una mejora en la calidad y el aspecto del agua,
haciéndola más adecuada para su consumo y disfrute.
El tratamiento de agua con ozono
La técnica se basa, fundamentalmente, en lograr un tiempo de contacto adecuado
del agua, con la cantidad adecuada de ozono. Concentraciones de entre 0.5 y 0.8
mg/l de ozono durante unos tres o cuatro minutos son suficientes para conseguir
una calidad de agua excepcional y desinfectada.
Tras el tratamiento, el ozono se descompone en oxígeno tras varios minutos no
dejando ningún tipo de residual, pero, por consiguiente, tampoco existirá ningún
residual desinfectante que pudiera prevenir el crecimiento bacteriológico. En los
casos en los que sea necesario asegurar que el agua de consumo ha sido recién
tratada con ozono, el sistema de ozonización se realizará en un depósito con un
caudal de recirculación, en donde mediante un inyector vénturi se añadirá la
producción de ozono adecuada, esta cantidad de ozono y por tanto, la
concentración de ozono residual en el depósito depende, en primer lugar, de las
características de producción del equipo, y en segundo lugar, del tiempo de
funcionamiento y parada del mismo. Es decir, mediante el temporizador, es posible
aumentar y disminuir el tiempo de producción y de parada consiguiendo en estado
estacionario una mayor o menor concentración de ozono.
Para sistemas más complejos de regulación y control puede instalarse una sonda de
medición de ozono residual en el agua que actúe directamente sobre la producción
del equipo para alcanzar el valor de consigna preestablecido como el ideal de
concentración de ozono en el agua.
En función del tipo de instalación y la demanda pueden existir otras muchas
posibilidades como puede ser inyectar el ozono directamente en la tubería mediante
un by-pass.
En definitiva, un tratamiento con ozono nos permite disfrutar de un agua de
excelente calidad libre de microorganismos patógenos y en ausencia de cloro y
todos los problemas que este agente biocida conlleva.
PURIFICACIÓN DEL AGUA.
Sin lugar a duda una de las aplicaciones más importantes del ozono es la
purificación del agua, ya que presenta la inmensa ventaja de no producir sustancias
con olor o sabor, porque el ozono se descompone espontáneamente.
El ozono es 12 veces más soluble en el agua que el oxígeno (en condiciones
normales), lo que lo convierte en un poderoso desinfectante en ambientes húmedos.
Los productos químicos actúan por envenenamiento de los centros vitales de los
microorganismos, por lo que es requerido cierto tiempo para que se produzca una
desinfección, por lo que el ozono resulta ser miles de veces más rápido que los
agentes químicos como el cloro. Además, el ozono destruye eficientemente y sin
ningún problema agentes patógenos como virus y hongos.
Otra ventaja es que los agentes químicos dejan rastro en el agua, lo cual es
perjudicial para el consumo humano, mientras que el ozono se recombina y se
transforma en oxígeno después de un tiempo, además este último no es dañino
para la salud.
El uso de ozono para purificación de agua está aprobado por la FDA (U.S Food and
Drug Administration) y la USDA (United States Department of Agriculture).
PARTES QUE CONFORMAN UN GENERADOR DE OZONO.
Un generador de ozono está formado por cuatro elementos básicos.
Gas de alimentación.
El gas de alimentación para un generador depende de varios factores, entre los que
destacan:
● Aplicación del sistema.
● Concentración de ozono.
● Costo.
Los tipos de gas que comúnmente se utilizan son el aire y el oxígeno puro, aunque
en algunas ocasiones se emplea oxígeno reciclado de alta pureza o aire enriquecido
con oxígeno, todo depende de los factores antes mencionados.
Reactor.
Para producir ozono se requiere de una celda que está formada por electrodos y un
material dieléctrico, los cuales deben resistir la acción corrosiva del ozono. Entre
estos dos elementos debe existir un espacio, donde se lleve a cabo la descarga
corona.
Fuente de energía.
Para la generación de ozono es necesario suministrar a los electrodos de la celda
cierta energía proveniente de una fuente. Esta fuente genera una señal alterna con
frecuencias bajas entre 50Hz y 60 Hz, pero el voltaje es elevado, esto se puede
contrarrestar si se trabaja con frecuencias mayores, ya que de esta forma se
requiere un voltaje menor.
Sistema de enfriamiento.
La temperatura del gas no debe ser mayor a 30°C en caso contrario el ozono
empezará a descomponerse, de la misma manera si la temperatura dentro de la
celda se eleva, se perderá la producción de ozono por ello es importante
implementar un sistema de refrigeración.
PRINCIPALES COMPONENTES DE UN GENERADOR DE OZONO.
● Medidor de Flujo del Oxígeno: Indica la cantidad de gas oxígeno.
● Medidor de Presión del Reactor: Indica el nivel de presión existente en el
reactor.
● Válvula del Ajuste de la Presión: Indica la presión existente en las en las
células del generador.
● Medidor de Referencia (0-5 Voltios de C.C.): Indica la demanda de la señal
de control que es enviada al generador.
● Indicador de Salida del Ozono (Luz Roja): Verifica que los módulos del ozono
están trabajando y producen ozono.
● Ajuste de la Salida del Ozono: Controla el ozono producido por la máquina,
de 0% a 100% de la producción máxima certificada impresa en la placa del
número de serie.
● Sensor de Temperatura: Protege los componentes electrónicos contra una
temperatura demasiado elevada