TEN
Técnica quirúrgica
Clavo elástico de titanio
Instrumentos e implantes originales de la Asociación para el
Estudio de la Osteosíntesis – AO/ASIF
TEN Clavo elástico de titanio
Índice
Descripción 2
Indicaciones y contraindicaciones 3
Técnica quirúrgica estándar 4
Montaje y modo de empleo del cortador para TEN 11
Otras indicaciones 12
Extracción de los implantes 21
Casos clínicos 22
Bibliografía 25
Control radiológico
Advertencia
Esta descripción de la técnica no es suficiente para su
aplicación clínica inmediata. Se recomienda vivamente el
aprendizaje práctico junto a un cirujano experimentado.
Limpieza del instrumental
Para información detallada véase el capítulo «Limpieza,
mantenimiento y esterilización de los instrumentos» en
Séquin F, Texhammer R (1983) Instrumental AO, Manual de
utilización y mantenimiento Madrid, Editorial AC: 219 y ss. Synthes 1
TEN Clavo elástico de titanio
Descripción
El objetivo de este sistema biológico de osteosíntesis, míni-
mamente invasivo, es conseguir una reducción y una estabiliza-
ción de la fractura apropiadas para la edad del niño.
El principio biomecánico del enclavado intramedular elástico y
estable se basa en la colocación simétrica de dos clavos elásti-
cos de inserción metafisaria, cada uno de ellos con tres puntos
de apoyo en la superficie interna del hueso. El resultado de
este sistema de osteosíntesis son las cuatro siguientes propie-
dades biomecánicas: estabilidad frente a la flexión, estabilidad
axial, estabilidad frente al desplazamiento perpendicular y esta-
bilidad frente a la rotación; todas ellas constituyen requisitos
indispensables para el éxito de la corrección quirúrgica de una
fractura ósea (Dietz y cols., 1997).
Estabilidad frente a la flexión Estabilidad axial
F F
F F
R
S S
C
C
1
2
Estabilidad perpendicular Estabilidad frente a la rotación
F
R R R
R
F
F
F
R R
F = fuerza que actúa sobre el hueso
R = fuerza de reposición del clavo
S = fuerza de cizallamiento
C = fuerza compresiva
2
TEN Clavo elástico de titanio
Indicaciones y contraindicaciones
El enclavado intramedular elástico y estable con clavos TEN
(clavos elásticos de titanio) está indicado básicamente para el
tratamiento de las fracturas diafisarias y metafisarias en los
niños.
Sus indicaciones con-cretas dependen de tres factores
que deben considerarse siempre de forma conjunta: la
edad del paciente, el tipo de fractura y la localización de
la fractura.
Edad
El intervalo de edad para el clavo TEN depende del desarrollo
biológico del niño. La experiencia clínica apunta hacia un límite
inferior en torno a los 3 ó 4 años y un límite superior entre los
13 y los 15 años.
Tipo de fractura
– Fracturas transversas
– Fracturas transversas y oblicuas cortas en mariposa
– Fracturas oblicuas largas con posibilidad de apoyo cortical
– Fracturas espiroideas
– Fracturas multifragmentarias y bifocales
– Fracturas espontáneas en caso de quistes óseos esenciales
Localización de la fractura
– Fracturas diafisarias de fémur
– Fracturas metafisarias distales de fémur
– Fracturas subtrocantéreas de fémur
– Fracturas diafisarias de tibia
(con o sin fractura simultánea de peroné)
– Fracturas metafisarias distales de tibia
(con o sin fractura simultánea de peroné)
– Fracturas diafisarias y subcapitales de húmero
– Fracturas supracondíleas de húmero
– Fracturas diafisarias de radio y cúbito
– Fracturas cervicales de radio
Otras posibles indicaciones:
– Fracturas de húmero, radio o cúbito en los adultos
– Politraumatismos con traumatismos craneoencefálicos,
incluso fuera de los límites de edad mencionados
– Quistes óseos esenciales (estabilización profiláctica)
– Osteogénesis imperfecta
Contraindicaciones
– Fracturas intrarticulares
– Fracturas femorales complejas, sobre todo en conexión con
obesidad (50 a 60 kg) y/o edad (15 a 16 años)
Synthes 3
TEN Clavo elástico de titanio
Técnica quirúrgica estándar
La técnica quirúrgica que se describe a continuación corres-
ponde a una fractura diafisaria de fémur con inserción
ascendente de los clavos TEN. En el apartado «Otras indica-
ciones» (págs. 12 y ss.) se describen otras variantes de
esta técnica quirúrgica estándar.
Una meticulosa planificación preoperatoria, la elección
correcta de los implantes más adecuados y la comprobación
precisa de la rotación con la extremidad sana son requisitos
imprescindibles para el buen éxito de la operación.
1
Colocación del niño
El niño debe colocarse en decúbito supino sobre una mesa
de quirófano radiotransparente. Para los niños mayores puede
utilizarse la mesa de tracción. A los niños más pequeños hay
que fijarlos a la mesa de operaciones. El ayudante coloca
la extremidad lesionada en extensión. La libre colocación del
niño, sin fijarlo a la mesa, facilita el control de la posición
del clavo y de la rotación. El arco del amplificador de imágenes
debe situarse de tal modo que permita obtener imágenes
de buena calidad en toda la longitud del fémur tanto en pro-
yección anteroposterior (AP) como en proyección lateral.
2
Reducción de la fractura
Si se opera en la mesa de tracción, la fractura se reducirá de
forma preoperatoria bajo control radiológico. En caso de
libre colocación del niño, la reducción se lleva a cabo durante
la intervención quirúrgica. Si se trata de una fractura com-
pleja, deben cubrirse ambas extremidades con paños estériles,
para que pueda compararse la rotación de forma intra-
operatoria.
La palanca en F (359.209) puede facilitar la reducción. Esta
palanca debe aplicarse al nivel de la fractura de tal modo
que sus dos varillas paralelas desplacen los fragmentos hasta
la posición deseada.
3
Determinación del diámetro de los clavos
A = 1⁄3 B
Mida en la radiografía el istmo de la cavidad medular. El
diámetro de cada clavo (A) debe corresponder a 30–40% del
B 1
⁄3 B
diámetro total (B) de la cavidad medular. Escoja siempre
dos clavos con idéntico diámetro para evitar las desviaciones en
A = 1⁄3 B
varo o en valgo.
4
4
Determinación del punto de inserción de los clavos
Para la inserción femoral ascendente, los puntos de inserción se 1–2 cm
sitúan a 1 ó 2 cm en sentido proximal con respecto a la placa
epifisaria distal. Esta distancia viene a corresponder en los niños
aproximadamente a un través de dedo en sentido proximal con
respecto al polo rotuliano superior.
Si fuera necesario, confirme bajo control radiológico los
puntos de inserción previstos.
5
Incisión cutánea
Practique dos incisiones cutáneas enfrentadas –medial y
lateral– de 3 ó 4 cm de longitud cada una (según el tamaño del
niño), desde el punto previsto de inserción en dirección distal.
Sobre todo en el lado lateral, la incisión de la fascia debe tener
la misma longitud.
Importante: Los puntos de inserción deben situarse,
por principio, fuera de la cápsula articular; no debe lesionarse
nunca la placa epifisaria.
6
Apertura de la cavidad medular
Para conseguir un óptimo arriostramiento simétrico, es
imprescindible practicar dos orificios idénticos y coincidentes en
la cavidad medular, uno a cada lado.
Seccione y separe a ambos lados la fascia lata hasta la altura
necesaria. En el extremo proximal de la incisión cutánea, intro-
duzca perpendicularmente el punzón (359.213) hasta llegar al 45°
hueso. Con movimientos simultáneos de rotación, haga des-
cender el punzón hasta formar un ángulo de 45º con respecto
al eje longitudinal del fémur. Continúe perforan-do la cortical
en sentido ascendente. El orificio abierto debe ser apenas ma-
yor que el diámetro del clavo escogido.
Compruebe en el intensificador de imágenes la posición y la
profundidad de inserción del punzón.
Repita este proceso para el punto de inserción del lado
opuesto.
Alternativa
Si la cortical fuera demasiado dura, abra la cavidad medular Nota: para desplazar la broca hasta formar un ángulo de 45º,
con la broca del tamaño correspondiente (315.280, 315.290 ó hágalo siempre con el motor en marcha; en caso contrario, la
315.480) y la guía de broca doble 4.5/3.2 (312.460). punta de la broca podría romperse.
Compruebe en el intensificador de imágenes la posición y la
profundidad de inserción de la broca. Synthes 5
7
d
Precurvado de los clavos 3d
Antes de proceder a su inserción, se recomienda curvar la
parte del clavo que habrá de quedar implantada hasta el triple
(3d) del diámetro de la cavidad medular (d). El vértice de la
curvatura debe quedar a la altura de la línea de fractura, y la
punta del clavo debe continuar el arco de la curvatura. Ambos
clavos deben curvarse de forma idéntica.
Nota: Un precurvado más intenso permite potenciar la
compresión interna y desplazar los puntos de entrecruzamiento
de los clavos más hacia la metáfisis, con lo que aumenta la
estabilidad en las fracturas complejas.
8
Fijación del primer clavo en el impactador
Introduzca el primer clavo en el impactador (359.219) y oriente
la marca de láser visible en el extremo posterior del clavo hacia
une de los indicadores de posición del impactador (marcas de 2
laser en la punta; asimétricos bulones transversales en el ex-
tremo posterior). Ello permitirá visualizar la orientación y el giro
de la punta del clavo en el hueso sin necesidad de recurrir al
intensificador de imágenes, y evitar así que los clavos se enros-
quen («efecto sacacorchos»).
Fije el clavo en el impactador con la varilla llave de 4.5 mm
(321.170) o la llave de gancho (321.250), en la posición dese-
ada.
Alternativa
Pueden utilizarse también el impactador largo (359.201)
o el mandril universal con mango en T (393.100). No golpee
nunca sobre este último con el martillo.
6
TEN Clavo elástico de titanio
Técnica quirúrgica estándar
9
Inserción del primer clavo 1
Introduzca el clavo en la cavidad medular con su punta
perpendicular al eje longitudinal del hueso (1). Gire 180º el 2
impactador (2) y oriente la punta del clavo en el eje longitudi- 180°
nal de la cavidad medular (3). Si fuera necesario, compruebe la
3
posición de la punta del clavo con el intensificador de imáge-
nes.
Nota: La marca de láser visible en el extremo posterior del
clavo indica la dirección de la punta del clavo. Ello tiene dos
ventajas: facilita la inserción del clavo y permite reducir el
tiempo total de irradiación.
10
Avance del primer clavo hasta la línea de fractura
Haga avanzar a mano el clavo hasta la línea de fractura, con
movimientos rotatorios o golpeando suavemente con el
martillo combinado (359.221) sobre la superficie de percusión
del impactador. Evite golpear sobre las piezas en forma de T.
Opción
Si fuera necesario aplicar golpes más fuertes o más precisos
para hacer avanzar y retroceder el clavo con vistas a la
reducción, monte la varilla guía (359.218) sobre el impactador,
atornillándola hasta dejarla bien fija (si es necesario, con ayuda
de la varilla llave 321.170). De esta forma puede utilizarse para
golpear el martillo combinado o el martillo deslizante
(357.026).
Synthes 7
11
Inserción del segundo clavo
Repita los pasos 8 a 10 con el segundo clavo en el punto de
inserción del lado opuesto. Al hacerlo, se obtiene ya el primer
entrecruzamiento de los clavos.
12
Paso de los clavos a través de la línea de fractura
En caso necesario, efectúe una reducción indirecta de la
fractura, ya sea mediante rotación de los clavos, tracción longi-
tudinal de la pierna o con ayuda de la palanca en F. Acto
seguido, haga avanzar los clavos –primero uno y después el
otro– a través de la línea de fractura. Controle mediante el
intensificador de imágenes y en ambos planos el pasaje de los
clavos también al otro lado de la línea de fractura.
Nota: Si un clavo TEN se dobla como consecuencia de las -
maniobras de reducción, debe desecharse y sustituirse por otro
nuevo.
8
TEN Clavo elástico de titanio
Técnica quirúrgica estándar
13
Comprobación de la posición de las puntas
Oriente correctamente las puntas hacia los bordes de la cavidad
medular en el plano frontal. Cuando las puntas estén correc-
tamente colocadas, haga avanzar los clavos en sentido proximal A
para fijar bien la fractura, hasta que las puntas apenas lleguen a
la metáfisis femoral proximal (A). Al hacerlo, tenga cuidado de
que los clavos no se crucen por segunda vez hasta después de
haber atravesado la línea de fractura.
Nota: Evítese siempre que los clavos giren más de 180º sobre
su propio eje, así como el llamado «efecto sacacorchos» (entre-
cruzamiento de los clavos en más de dos puntos).
14
Comprobación de rotación
Una vez fijada provisional pero firmemente la fractura, antes de
proceder a la fijación definitiva de los clavos es preciso
comprobar la rotación o situar correctamente las puntas de los
clavos. Si se está utilizando una mesa de tracción, el miembro
inferior debe liberarse de la tracción sin romper las condiciones
de asepsia. De este modo resulta posible también el control
radiológico axial en el fémur proximal.
Synthes 9
B
X
A
15
Corte de los clavos
Los clavos deben acortarse de forma intraoperatoria hasta la
longitud deseada. El punto óptimo de corte se mide en el
extremo distal del clavo, que sobresale del hueso.
En primer lugar es preciso determinar en la zona proximal, con
ayuda del intensificador de imágenes, la distancia (X) entre la
posición actual de las puntas de los clavos (A) y la posición defi-
nitiva de anclaje (B). Si a esa distancia X se le suma 1 cm (Y) que
debe sobresalir cada clavo para facilitar posteriormente su ex-
tracción, nos da la distancia total desde la superficie ósea hasta
el punto de corte.
X
Los clavos pueden acortarse con el cortador para TEN Y
(359.217), cuyo montaje y modo de empleo se describen en la
página 11.
Nota: Los clavos demasiado salientes favorecen la formación de
seudobolsas molestas y estorban al flexionar la rodilla. Además,
pueden perforar la piel y provocar bursitis y otras infecciones.
16
Colocación definitiva y anclaje de los clavos
Con ayuda del impactador biselado (359.206), y golpeando sua-
vemente con el martillo, haga avanzar los clavos hasta la posi-
ción prevista de anclaje. El bisel del impactador debe descansar
sobre la cortical femoral, pues sólo así se garantiza que el ex-
tremo distal del clavo sobresalga 1 cm (Y) para la fácil extración.
Doble ligeramente con el impactador el extremo saliente de
cada clavo para facilitar su posterior extracción.
Opción
Si se desea introducir más profundamente los clavos, puede
conseguirse con el impactador recto (359.205), extremando en
tal caso las precauciones al golpear con el martillo.
10
TEN Clavo elástico de titanio
Montaje y modo de empleo del
cortador para TEN (359.217)
Afloje la tuerca de tope del cortador y gire el perno interno de Mango
359.217.004
corte hasta encajarlo en la posición cero; esto es, con la inscrip-
ción «TOP» orientada hacia arriba. Apriete nuevamente la
tuerca de tope.
A través del orificio adecuado de la vaina de corte, introduzca Tuerca de tope
359.217.003
el extremo del clavo que vaya a cortarse, hasta que la marca
Perno de corte
circular de color negro en la vaina quede a la altura del punto 359.217.001
de corte deseado para el clavo. Aplique el mango con trinquete
sobre el perno de corte y proceda a cortar el clavo.
Una vez efectuado el corte, abra la tuerca de tope y retire el
fragmento de clavo cortado.
Si la superficie de corte del perno hubiera quedado rallada o
mellada, es preciso afilarla de nuevo. Para ello, envíe el cortador Vaina de corte
a su distribuidor de productos de Synthes. 359.217.002
2.5, 2.0 mm
4.0 mm, 3.5 mm
B
X
A 3.0 mm
X
Y
Synthes 11
TEN Clavo elástico de titanio
Otras indicaciones
Fémur: técnica descendente 13
Radio y cúbito 15
Cuello del radio 16
Húmero: técnica ascendente 17
Húmero: técnica descendente 18
Tibia 19
12
TEN Clavo elástico de titanio
Fémur: técnica descendente
Para las fracturas femorales del tercio distal se emplea preferen-
temente la técnica de inserción descendente y unilateral. La
osteosíntesis de fracturas metafisarias con clavos se basa en
principios biomecánicos distintos que la osteosíntesis de fractu-
ras diafisarias. Resulta obligado garantizar un soporte intero
correcto para estabilizar las puntas de los clavos y, con ello, los
fragmentos metafisarios.
Cambios con respecto a la técnica femoral estándar
(págs. 4 –10):
Determinación del punto de inserción de los clavos 0.5 –1 cm
Para la técnica descendente, los puntos de inserción quedan
2 ó 3 cm por debajo del trocánter mayor. Ambos puntos de in-
serción se sitúan en el mismo lado, separados uno del otro por
1 ó 2 cm en dirección longitudinal y 0.5 ó 1 cm en dirección
lateral.
Nota: Si los puntos de inserción están demasiado juntos, puede
partirse el hueso al insertar los clavos. 1–2 cm
Incisión cutánea
La incisión cutánea debe prolongarse 4 ó 5 cm, de tal modo
que pueda exponerse el fémur a través de una corta incisión en
forma de L del M. vastus lateralis.
Precurvado de los clavos
Para conseguir un arriostramiento interno correcto, con 3 pun-
tos de apoyo, uno de los clavos debe curvarse en forma de S, de
tal modo que la tensión de arriostramiento quede a la altura de
la fractura ( ).
Synthes 13
2
180°
Inserción del primer clavo
Introduzca primero el clavo arqueado, reduzca la fractura con él
y consiga una estabilización primaria de la fractura.
Inserción del segundo clavo
Introduzca el clavo curvado en forma de S (1). Al percibir el
primer contacto con la cortical opuesta, gire el clavo 180º (2).
Colocación definitiva y anclaje de los clavos
Haga avanzar los clavos hasta la placa epifisaria y sitúe
la punta de cada clavo en posición mutuamente divergente
(según la proyección AP).
14
TEN Clavo elástico de titanio
Radio y cúbito
En las fracturas del antebrazo se inserta un solo clavo TEN en
cada hueso, pero en sentidos opuestos, pues el radio y el cúbito
forman con la membrana interósea una unidad biomecánica.
Cambios con respecto a la técnica femoral estándar
(págs. 4 –10):
Determinación del diámetro del clavo
El diámetro del clavo debe ser aproximadamente un tercio del
diámetro de la cavidad medular en el istmo.
Determinación del punto de inserción de los clavos
e incisión cutánea
Radio: Las fracturas de radio se fijan de forma ascendente. El
punto de inserción queda unos 2 cm proximal con respecto a la
placa epifisaria distal. En sentido radial con respecto a este
punto, se practica en la piel una incisión de 2 ó 3 cm en direc-
ción distal. Debe exponerse y separarse el ramo superficial del
nervio radial.
Cúbito: Las fracturas de cúbito se fijan de forma descendente.
El punto de inserción queda a unos 2 cm distal con respecto
a la placa epifisaria. La incisión cutánea se practica en la zona
dorsorradial, sin lesionar el olécranon.
Inserción de los clavos
El clavo radial se introduce en sentido distal-proximal y el
clavo cubital en sentido proximal-distal, ambos hasta la línea de
fractura.
Se recomienda comenzar por el hueso de más difícil reducción 180°
(generalmente el radio) para reducir mejor la fractura.
Nota: Si tras varios intentos resultara imposible reducir ni
la fractura de radio ni la fractura de cúbito, es muy posible que
ello se deba a interposición muscular. En la mayoría de los
casos, basta con practicar una pequeña incisión sobre la zona
de fractura en uno de los dos huesos para conseguir la reduc-
ción.
Colocación definitiva y anclaje de los clavos
Los clavos deben orientarse con las puntas enfrentadas. De esta
forma, la membrana interósea del antebrazo se tensa de forma
ovalada y los huesos adoptan su curvatura fisiológica.
El extremo libre de los clavos no debe sobresalir del hueso más
de 6 mm, para evitar que se produzcan irritaciones cutáneas.
Synthes 15
TEN Clavo elástico de titanio
Cuello del radio
Gracias a su flexibilidad, el clavo TEN resulta muy apropiado
para la reducción cerrada y la osteosíntesis de las fracturas
del cuello del radio o la cabeza del radio. Para esta indicación
no debe precurvarse el clavo.
Cambios con respecto a la técnica femoral estándar
(págs. 4 –10):
Determinación del diámetro del clavo
Para reducir una fractura del cuello del radio se utiliza un clavo
TEN de 2.0 ó 2.5 mm de diámetro.
Inserción del clavo
El clavo se inserta en la forma ya descrita para las fracturas
diafisarias de radio en la página anterior.
Avance del clavo hasta la línea de fractura
Golpeando suavemente con el martillo y mediante movimientos
rotatorios, haga avanzar la punta del clavo hasta la línea de
fractura. En caso de luxación importante de la cabeza del radio,
desplace ésta hacia la punta del clavo presionando desde fuera
con el pulgar.
Para reducir la cabeza del radio y aproximarla al clavo, en caso
de luxación importante, puede utilizarse también una aguja de
Kirschner de 1.2 ó 1.6 mm (método de brazo de palanca).
Colocación definitiva y anclaje de los clavos
Descompacte la fractura aplicando una ligera presión sobre
el clavo. Mediante rotación del clavo por 180º, proceda a
la reducción definitiva de la fractura.
Posición definitiva
16
TEN Clavo elástico de titanio
Húmero: técnica ascendente
Para las fracturas diafisarias de húmero y las fracturas del
húmero proximal se utiliza la técnica ascendente unilateral;
para las fracturas del húmero distal, en cambio, la técnica
descendente unilateral.
Cambios con respecto a la técnica femoral estándar
(págs. 4 –10):
Técnica ascendente
La técnica humeral ascendente es muy semejante a la técnica
femoral descendente.
Determinación del punto de inserción de los clavos
Para la técnica humeral ascendente debe escogerse siempre
0.5 –1 cm
el acceso radial; se desaconseja el acceso cubital por el riesgo de
lesionar el nervio cubital.
El punto de inserción distal se sitúa entre 1 y 2 cm por encima 1–2 cm
de la placa epifisaria distal. El segundo punto de inserción se si-
túa entre 1 y 2 cm por encima del primero y desplazado entre 1–2 cm
0.5 y 1 cm en sentido medial.
Incisión cutánea
Practique una incisión lateral de 4 ó 5 cm de longitud por
encima del epicóndilo lateral. Exponga el borde radial del
húmero en sentido ventral con respecto al tabique intermuscu-
lar lateral del brazo.
Apertura de la cavidad medular
Se recomienda utilizar la broca para perforar la durísima
cortical humeral.
Posición definitiva
Synthes 17
TEN Clavo elástico de titanio
Húmero: técnica descendente
Técnica descendente
La técnica humeral descendente es muy semejante a la
técnica humeral ascendente descrita en la página anterior.
Cambios con respecto a la técnica ascendente (pág. 16):
Determinación del punto de inserción de los clavos
Para la técnica humeral descendente, los puntos de inserción de
los clavos se sitúan en la zona lateral del húmero, en la altura
del punto de inserción del músculo deltoides, separados entre
sí unos 1.5–2.5 cm en dirección longitudinal y entre 0.5 y 1 cm
en sentido lateral.
Incisión cutánea
Practique una incisión lateral de 4 ó 5 cm de longitud y
proceda a la presentación subperióstica del húmero en sentido
distal con respecto al punto de inserción.
Posición definitiva
18
TEN Clavo elástico de titanio
Tibia
Indicaciones
Por lo general, las fracturas de tibia (con o sin fractura simul-
tánea del peroné) se tratan preferentemente sin necesidad de
intervención quirúrgica.
Las fracturas de tibia constituyen una indicación especial para
la osteosíntesis con clavos TEN en los siguientes casos:
– Fracturas de tibia cerradas e inestables en niños mayores de
9 años
– Fracturas irreducibles de tibia
– Politraumatismos y traumatismos craneoencefálicos graves
Dado que la tibia se dispone de forma excéntrica con respecto a
la musculatura circundante y su corte tiene forma triangular,
deben extremarse las precauciones a la hora de colocar los cla-
vos.
Para las fracturas de tibia debe utilizarse siempre la técnica
descendente. La técnica ascendente está absolutamente con-
traindicada en la tibia.
Cambios con respecto a la técnica femoral estándar
(págs. 4 –10):
Determinación del punto de inserción de los clavos
Los puntos de inserción se sitúan uno en sentido medial
y otro en sentido lateral con respecto a la tuberosidad de la
tibia.
Synthes 19
Incisión cutánea
A partir de los puntos previstos de inserción, practique sendas
incisiones de 2 ó 3 cm de longitud en dirección proximal.
Nota: Al perforar la cortical, tenga cuidado de no lesionar ni la
placa epifisaria ni la epífisis superior de la tibia.
Comprobación de la posición de las puntas
Debido a la sección triangular de la cavidad intramedular de la
tibia, los dos clavos tienden a desviarse en sentido dorsal, lo
cual podría provocar una recurvatura.
Antes de proceder a la impactación definitiva de los clavos,
deben girarse sus puntas ligeramente en sentido dorsal, con
el fin de conseguir la anterocurvatura fisiológica de la tibia.
Nota: Comprima la fractura para evitar una fijación en
tracción separadora.
Corte de los clavos
Dada la delgadez del recubrimiento de partes blandas, el
extremo proximal de los dos clavos apenas debe sobresalir, y
tampoco debe doblarse.
20
TEN Clavo elástico de titanio
Extracción de los implantes
Extracción de los implantes
El procedimiento que se describe a continuación para la extrac-
ción de los clavos TEN es válido para todas las indicaciones.
Penetre nuevamente a través de la antigua incisión cutánea y
exponga el extremo libre del clavo. Sujete el extremo del clavo
con los alicates de extracción (359.215), dóblelo ligeramente
hacia arriba, y tire del clavo hacia fuera. Si el extremo del clavo
estuviera demasiado cerca del hueso, puede doblarlo con ayuda
del impactador biselado (359.206).
Opción
En caso necesario, atornille bien con la varilla llave de
4.5 mm (321.170) la varilla guía (359.218) sobre la rosca de
conexión situada en la parte posterior de los alicates de
extracción. Acto seguido, proceda a extraer el clavo mediante
fuertes golpes deslizando el martillo combinado (359.221)
sobre la varilla guía.
Repita el mismo procedimiento para el segundo clavo.
Alternativa
Extraiga los clavos con los alicates planos (359.204) y el
martillo combinado o el martillo de 500 g (399.420).
Sujeto a modificaciones. Synthes 21
TEN Clavo elástico de titanio
Casos clínicos
Fémur: técnica estándar (págs. 4 –10)
Antes de la intervención Después de la intervención Consolidación
Fémur: técnica descendente (págs. 13 y 14)
Antes de la intervención Después de la intervención
22
Radio y cúbito (pág. 15)
Antes de la intervención Después de la intervención Consolidación
Cuello de radio (pág. 16)
Antes de la intervención Reducción Consolidación
Húmero: técnica ascendente (pág. 17)
Antes de la intervención Después de la intervención Consolidación
Synthes 23
TEN Clavo elástico de titanio
Casos clínicos
Húmero: técnica descendente (pág. 18)
Antes de la intervención Después de la intervención Consolidación
Tibia (págs. 19 y 20)
Antes de la intervención Después de la intervención Consolidación
Radiografías y asesoramiento científico:
Dr. T. Slongo, Inselspital/Berna, Suiza
24
TEN Clavo elástico de titanio
Bibliografía
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Texhammar R, Colton C (1994) AO-Instrumente und
-Implantate. Springer, Berlin
Synthes 25
Sujeto a modificaciones.
LAG
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