ALERGENOS
Hacen referencia a unas sustancias generalmente inocuas que resultan dañinas y
que se muestran como una amenaza para nuestro sistema inmunológico,
haciéndole perder su fiabilidad y que no funcione como debería, produciendo
alergias e intolerancias que pueden resultar realmente perjudiciales.
Los alergenos son moléculas que provienen de muy diversas fuentes (animal o
vegetal) y tienen la particularidad de unirse a la inmunoglobulina y provocar
alergias. En su fuente de origen, los alergenos tienen variadas funciones que
incluyen actividad enzimática, de transporte, etc., aunque en muchos casos esta
función biológica se desconoce, dando la falsa impresión de que su única
actividad es la alergenicidad.
Los alérgenos alimentarios se engloban en un número limitado de familias
proteicas, cada una de ellas con propiedades moleculares diferentes, lo que
conlleva la existencia de diversas rutas de sensibilización en función de la familia
de alérgenos de la que se trate. Aquellos alérgenos alimentarios frente a los
cuales la sensibilización tiene lugar a través del tracto gastrointestinal, presentan
características moleculares que tienden a incrementar su estabilidad térmica, así
como su resistencia a la desnaturalización por proteasas.
EN QUE ALIMENTOS SE ENCUENTRAN
Aunque existen más de 160 alimentos que pueden provocar reacciones alérgicas
a las personas con alergias a los alimentos, la ley identifica a los ocho alimentos
alérgenos más comunes. Estos dan cuenta del 90 por ciento de las reacciones
alérgicas y constituyen la fuente de los que se derivan muchos otros ingredientes.
Los ocho alimentos identificados por la ley son:
Leche
Huevos
Pescado (por ejemplo, perca, lenguado, bacalao)
Crustáceos (por ejemplo, cangrejos, langostas, camarones)
Frutos secos (por ejemplo, almendras, nueces, pacanas)
Maní/Cacahuate
Trigo
Soya
Estos ocho alimentos y cualquier ingrediente que contenga proteínas derivadas de
uno o más de ellos, se encuentran designados en la ley FALCPA como los
“principales alérgenos alimentarios”.
Tomado de: [Link]
que-usted-debe-saber
SINTOMAS
Los síntomas inicialmente leves que ocurren después de ingerir un alérgeno
alimentario, no siempre son una indicación de una menor gravedad. De hecho, si
no se tratan rápido, estos síntomas pueden volverse más graves en corto tiempo y
pueden provocar la anafilaxis
Después de ingerir un alérgeno alimentario, una persona con alergia puede
experimentar una reacción alérgica de riesgo vital grave, llamada anafilaxis. Esto
puede llevar a:
• la constricción de las vías respiratorias en los pulmones.
• la disminución grave de la presión arterial y shock (“shock anafiláctico”)
• la asfixia por inflamación de la garganta.