Calculadora
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Una calculadora científica convencional de Casio.
Una calculadora es un dispositivo que se utiliza para realizar cálculos aritméticos. Aunque las
calculadoras modernas incorporan a menudo un ordenador de propósito general, se diseñan para
realizar ciertas operaciones más que para ser flexibles. Por ejemplo, existen calculadoras
gráficas especializadas en campos matemáticos gráficos como la trigonometría y la estadística.
También suelen ser más portátiles que la mayoría de los computadores, si bien
algunas PDAs tienen tamaños similares a los modelos típicos de calculadora.
En el pasado, se utilizaban como apoyo al trabajo numérico ábacos, comptómetros, ábacos
neperianos, tablas matemáticas, reglas de cálculo y máquinas de sumar. El término «calculador» se
usaba para aludir a la persona que ejercía este trabajo, ayudándose también de papel y lápiz. Este
proceso de cálculo semimanual era tedioso y proclive a errores. Actualmente, las calculadoras son
electrónicas y son fabricadas por numerosas empresas en tamaños y formas variados. Se pueden
encontrar desde modelos muy baratos del tamaño de una tarjeta de crédito hasta otros más
costosos con una impresora incorporada.
Una de las primeras calculadoras mecánicas es el mecanismo de Anticitera.
Índice
1Calculadoras electrónicas
o 1.1Configuración básica
o 1.2Calculadoras científicas
o 1.3Preocupaciones sobre su uso
1.3.1En la educación
1.3.2Otras
2Calculadoras y aplicaciones de cálculo de ordenador
3Calculadoras frente a computadoras
4Características distintivas
o 4.1La precisión numérica
5Historia
o 5.1Origen: el ábaco
o 5.2Siglo XVII
o 5.3Siglo XIX
o 5.41900 a 1960
5.4.1Las calculadoras mecánicas alcanzan su cenit
5.4.2El desarrollo de las calculadoras electrónicas
o 5.51970 a mediados de los 1980
5.5.1Calculadoras de bolsillo
5.5.2Mejoras técnicas
5.5.3Calculadoras de bolsillo para todo el mundo
o 5.6De mediados de los años 1980 a la actualidad
6Notas
7Véase también
8Enlaces externos
Calculadoras electrónicas[editar]
Configuración básica[editar]
La complejidad de las calculadoras cambia según su finalidad. Una calculadora moderna consiste
de las siguientes partes:
Una fuente de energía, como una pila, un panel solar o ambos.
Una pantalla, normalmente LED o LCD, capaz de mostrar cierto número de dígitos
(habitualmente 8 o 10).
La circuitería electrónica.
Un teclado formado por:
o Los diez dígitos, del 0 al 9;
o El punto decimal;
o El signo igual o un botón con algo escrito (por ejemplo "EXE") (más común en calculadoras
científicas), para obtener el resultado;
o Las cuatro operaciones aritméticas (suma, resta, multiplicación y división);
o Un botón «cancelar» para eliminar el cálculo en curso;
o Botones de encendido y apagado;
o Otras funciones básicas, como la raíz cuadrada y el porcentaje (%).
Los modelos más avanzados pueden contar con memoria para un solo número, que puede
recuperarse cuando se necesita. Los botones de control de estas son M+ (sumar a la memoria),
M- (restar a la memoria) y MRC (Memory Recall, recupera la memoria). Habitualmente la
pulsación de MRC durante 2 segundos elimina la memoria.
Desde finales de los años 1980, las calculadoras simples han sido incorporadas a otros dispositivos
de mano, como teléfonos móviles, buscapersonas y relojes de pulsera. Estos últimos fueron
popularizados por el Dr. James Buccanon, presidente de la Universidad de Pensilvania.
Calculadoras científicas[editar]
Los modelos más complejos, habitualmente llamados «científicos», permiten calcular
funciones trigonométricas, estadísticas y de otros tipos. Las más avanzadas pueden
mostrar gráficos e incorporan características de los sistemas algebraicos computacionales, siendo
también programables para aplicaciones tales como resolver ecuaciones algebraicas, modelos
financieros e incluso juegos. La mayoría de estas calculadoras puede mostrar números de hasta
diez dígitos enteros o decimales completos en la pantalla. Se usa la notación científica para mostrar
números por hasta un límite dispuesto por el diseñador del modelo, como 9,999999999 × 10 99. Si se
introduce un número mayor o una expresión matemática que lo arroje (como un factorial), entonces
la calculadora puede limitarse a mostrar un «error». Porque solo puede mostrar 99 dígitos, o sea,
una cifra de 10.000 hexadecallones.
Hexadecallón es igual a un millón elevado a 16.
Este mensaje de «error» también puede mostrarse si una función u operación no está
matemáticamente definida, como es el caso de la división entre cero o las raíces enésimas pares de
números negativos (la mayoría de las calculadoras científicas no permiten números complejos, si
bien algunas cuentan con una función especial para trabajar con ellos). Algunas calculadoras
pueden distinguir entre ambos tipos de error, lo que no siempre resulta evidente para el usuario.
Solo unas pocas compañías desarrollan y construyen nuevos modelos profesionales de ingeniería y
finanzas; las más conocidas son Casio, Sharp, Hewlett-Packard (HP) y Texas Instruments (TI).
Tales calculadoras son buenos ejemplos de sistemas embebidos.
Preocupaciones sobre su uso[editar]
En la educación[editar]
En la mayoría de los países estudiantes usan calculadoras en sus tareas escolares. Hubo cierta
resistencia inicial a la idea por el temor de que las habilidades aritméticas básicas se resentirían.
Permanece cierto desacuerdo sobre la importancia de la habilidad para realizar cálculos a mano o
mentalmente, con algunos planes de estudios restringiendo el uso de la calculadora hasta que se
logra cierto nivel de destreza matemática, mientras que otros se centran más en enseñar técnicas
de estimación y resolución de problemas.
Hay otras preocupaciones, como que un alumno use la calculadora erróneamente pero crea que la
respuesta es correcta porque fue el resultado dado por la calculadora. Los profesores intentan
combatir esto animando a los estudiantes a realizar manualmente una estimación del resultado y
asegurar que se acerca al resultado calculado. También es posible que un niño teclee −1 × −1 y
obtenga la respuesta correcta «1» sin advertir el principio implicado (que multiplicar un número
negativo por otro número negativo da como resultado un número positivo). En este sentido, la
calculadora pasa a ser una muleta más que una herramienta didáctica, pudiendo frenar a los
estudiantes durante un examen si estos se dedican a comprobar incluso los cálculos más triviales
en la calculadora.
Otras[editar]
Los errores no se restringen solo a los estudiantes. Cualquier usuario puede confiar
descuidadamente en la salida de una calculadora sin comprobar la magnitud del resultado, es decir,
el lugar donde la coma decimal aparece. Este problema también se daba en la época de las reglas
de cálculo y los cálculos con lápiz y papel, cuando la tarea de establecer las magnitudes del
resultado tenía que ser hecha por el usuario.
Algunas fracciones como son incómodas de mostrar en una calculadora, pues suelen
redondearse a 0,66666667 o similar. Además, algunas fracciones como 0,14285714... pueden ser
difíciles de reconocer en su forma decimal (de hecho, el anterior número es ). Algunas de las
calculadoras científicas más avanzadas son capaces de trabajar con fracciones comunes, si bien en
la práctica su manejo es bastante pesado.
Calculadoras y aplicaciones de cálculo de ordenador [editar]
Las computadoras personales y las PDAs pueden realizar cálculos generales de varias formas. Así
existen muchos programas que realizan cálculos:
Calculadoras simples o científicas como la Microsoft Calculator.
Emuladoras de calculadoras electrónicas: su aspecto es idéntico a la calculadora electrónica
correspondiente.
Calculadoras más complejas, con funciones de presentación gráfica, y algunas con
programación: ATCalc.
Hojas de cálculo como Microsoft Excel u LibreOffice Calc.
álgebra computacional como Mathematica, Maple y MATLAB pueden realizar cálculos
avanzados.
Calculadoras en un navegador de internet, tanto del lado del cliente (es decir, escribiendo el
emulador en Javascript) como del lado del servidor (como es el caso de la calculadora que
ofrece Google entre sus productos), exigiendo esto último acceso a Internet.
Calculadoras frente a computadoras[editar]
El mercado de las calculadoras es extremadamente sensible al precio: el usuario típico desea el
modelo más barato que cuente con un conjunto de características concreto, pero no se preocupa
demasiado por la velocidad (dado que ésta viene limitada por la rapidez con la que el usuario es
capaz de pulsar los botones). Por esto, los diseñadores de calculadoras se esfuerzan en minimizar
el número de elementos lógicos de los circuitos integrados en lugar del número de ciclos
de reloj necesarios para efectuar un cálculo.
Por ejemplo, en lugar de un multiplicador hardware, una calculadora puede implementar las
operaciones en coma flotante con código en ROM y calcular las funciones trigonométricas con el
algoritmo CORDIC porque no exige cálculos en coma flotante. Los diseños lógicos serie son mucho
más comunes en las calculadoras que los paralelos, mientras que éstos dominan en los
ordenadores de propósito general, debido a que el primero minimiza la complejidad del circuito
integrado a cambio de necesitar muchos más ciclos de reloj.
Características distintivas[editar]
La precisión numérica[editar]
A pesar de que las calculadoras de bolsillo de hoy en día suelen ser muy precisas en los cálculos
simples, pueden existir diferencias de precisión y resolución entre los diferentes modelos de
calculadoras en los cálculos numéricos. Las razones se encuentran en los métodos de
aproximación numérica (por ejemplo, el método de Horner y CORDIC ). Estas diferencias pueden
ser detectadas en las funciones trascendentes como en la función seno(sin()). Más precisamente,
depende de los coeficientes básicos almacenados para el cálculo por aproximación, que ocupan
cierto espacio de memoria y que era especialmente en sus primeros momentos la causa de un
cuello de botella tecnológico.
Por ejemplo, en la tabla siguiente se ofrece el cálculo numérico de sin(22) en radianes en varias
calculadoras:
Máquina Valor para sin(22)
Valor con 40 dígitos significativos: −0,008851309290403875921690256815772332463289…
Casio FX-3900Pv −0,0088513094194
Casio FX-991D, Casio FX-82SX, Casio FX-
−0,008851309219
702P, Casio FX-603P
Casio FX-992S −0,008851309290957
Casio ALGEBRA FX 2.0 PLUS, Casio FX-
−0,00885130929035655
85ES, Casio CFX-9850G
Casio ClassPad 330 (Ver. 3.03) −0,00885130929035651226567489…
Casio FX-991ES −0,00885130929021092
HP-10s −0,008851309290389
HP 11C, HP 34C, Casio FX-85MS, Casio FX-
−0,008851309289
115MS, Casio FX-991WA
HP-25, HP 45, HP-65 −0,008851306326
HP-48S/X, HP 48D/X, HP 49G, HP 49G+, HP
−0,0088513092904
50, HP-33s, HP-35s, HP-71B
Logitech LC-605 −0,008851304
Sharp EL-506 P, Sharp EL-5020, Sharp EL-
−0,008851309
5120, TI-35x, TI-52, Sharp PC-1401
Sharp EL-W506, EL-W531 −0,0088513092902112
Sharp EL-520R −0,00885130915412
Sharp EL-9900 −0,0088513092902122
Sharp PC-E500S (Después de cambiar a
−0,0088513092904038759217
DEFDBL)
Simvalley Instruments GRC-1000 −0,008851309288957
Texas Instruments TI-25, TI-30|TI-30-SLX −0,0088487
Texas Instruments TI-30 (LEDs rojos), TI-45,
−0,008851307832
CASIO fx-3600P
Texas Instruments TI-30 eco RS −0,0088513093286
Texas Instruments TI-30X IIS, TI-36X II −0,008851309288956
Texas Instruments TI-35 II −0,0088513
Texas Instruments SR-51-II −0,00885130929151
Texas Instruments TI-51-III −0,0088513097488
Texas Instruments TI-59 −0,008851309285516
Texas Instruments TI-66 −0,008851309290408
Texas Instruments TI-83 Plus −0,0088513092903565
Texas Instruments TI-89 −0,0088513092904
Texas Instruments TI-200, TI-89 Titanium −0,0088513092903565
Texas Instruments TI-Nspire CAS (primera
−0,0088513092901566
versión)
Texas Instruments TI-Nspire CAS (versión
−0,00885130929 (interna: −0,885130929016⋅10⁻²)
actual)
Historia[editar]
Origen: el ábaco[editar]
Artículo principal: Ábaco
Ábaco chino.
Las primeras calculadoras fueron ábacos, construidos a menudo como un marco de madera con
cuentas deslizantes sobre alambres. Los ábacos fueron usados durante siglos antes de la adopción
del sistema escrito de numerales árabes, y aún siguen siendo empleados por mercaderes y
oficinistas de China y otras partes del mundo.
Siglo XVII[editar]
Pascalina en el Museo de Artes y Oficios de París.
William Oughtred inventó la regla de cálculo en 1622, siendo revelada por su alumno Richard
Delamain en 1630.1 Wilhelm Schickard construyó la primera calculadora automática, llamada (Reloj
Calculador) en 1623.2 Unos veinte años después, en 1642, el filósofo y científico francés Pascal
inventó la primera calculadora mecánica. El aparato, llamado Pascalina, se asemejaba a una
calculadora mecánica de los años cuarenta, que fue usado para el cálculo de impuestos en Francia
hasta 1799. El filósofo alemán Gottfried Leibniz también construyó una máquina calculadora.
Siglo XIX[editar]
Charles Babbage desarrolló el concepto aún más, abriendo el camino hacia los computadores
programables, si bien la máquina que construyó era demasiado pesada como para ser operable.
En el último cuarto del siglo XIX se presenciaron importantes avances en las calculadoras
mecánicas:
En 1872 Frank Stephen Baldwin inventó la calculadora de rueda dentada, que también fue
desarrollada independientemente dos años después por W. T. Odhner. El modelo de Odhner y
otros similares de otras compañías vendieron varios miles de unidades.
En 1878 fue patentada en Nueva York la Verea Direct Multiplier, por el inventor español Ramón
Verea. Su máquina fue la primera en realizar multiplicaciones de forma directa, llegando a
resolver 698.543.721 x 807.689 en veinte segundos.
Dorr E. Felt inventó en los Estados Unidos el comptómetro en 1884, la primera máquina que
operada por teclas que permitía sumar y calcular (a diferencia de los diseños anteriores, que
exigía operar palancas separadas). En 1886 se unió a Robert Tarrant para constituir la Felt &
Tarrant Manufacturing Company, que fabricó miles de comptómetros.
En 1891 William S. Burroughs empezó a comercializar su calculadora sumadora impresora.
La Burroughs Corporation se convirtió en una de las principales compañías en el mercado de
máquinas de contabilidad y computadoras.
La calculadora Millionaire se presentó en 1893. Permitía la multiplicación directa por cualquier
dígito.
1900 a 1960[editar]
Las calculadoras mecánicas alcanzan su cenit[editar]
La primera mitad del siglo XX asistió al desarrollo gradual de las calculadoras mecánicas que ya
habían sido inventadas, sin embargo se hicieron algunas innovaciones importantes.
Calculadora mecánica de 1914.
La máquina sumadora-listadora de Dalton presentada en 1914 fue la primera de su tipo en usar solo
diez teclas, convirtiéndose en el primero de muchos modelos diferentes de «sumadoras-listadoras
de 10 teclas» fabricadas por diversas compañías.
En 1948 la calculadora miniatura Curta, que se sujeta en una mano para usarse, fue presentada
tras su desarrollo por Curt Herzstark en un campo de concentración nazi, suponiendo un desarrollo
extremo del mecanismo calculador de ruedas dentadas escalonadas.
Una Curta de tipo II, conocida también como “la moledora de pimienta”.
Desde principios de los años 1900 hasta la década de 1960, las calculadoras mecánicas dominaron
el mercado de computación de escritorio (véase Historia del hardware de computador). Los
principales fabricantes estadounidenses fueron Friden, Monroe y SCM/Marchant. Estos dispositivos
funcionaban con la ayuda de un motor y disponían de carros móviles donde los resultados de los
cálculos eran mostrados mediante diales. Casi todos los teclados eran «completos»: cada dígito
que podía introducirse tenía su propia columna de nueve teclas (del 1 al 9) más una columna para
limpiar, permitiendo la introducción de varios dígitos a la vez. Podría decirse que esto era una
entrada paralela, frente a la entrada serie de diez teclas que era común en las sumadoras
mecánicas y actualmente es universal en las calculadoras electrónicas. (Casi todas las calculadoras
Friden tenían un teclado auxiliar de diez teclas para introducir el multiplicador cuando se realizaba
esta operación.) Los teclados completos tenían generalmente diez columnas, si bien algunos
modelos de bajo coste tenían sólo ocho. La mayoría de las máquinas fabricadas por estas tres
compañías no imprimían sus resultados, aunque otras compañías como Olivetti fabricaron
calculadoras impresoras.
En esta máquina, las sumas y restas eran realizadas en una sola operación, como en una
sumadora convencional, pero la multiplicación y la división se lograban mediante repetidas sumas y
restas mecánicas. Friden fabricó una calculadora que también extraía raíces cuadradas,
básicamente realizando divisiones, pero con un mecanismo añadido que automáticamente
incrementaba el número en el teclado de forma sistemática. Marchant también fabricó un modelo (el
SKA) que calculaba raíces cuadradas. Las calculadoras mecánicas de mano, como la ya
mencionada Curta de 1945, siguieron usándose hasta que fueron definitivamente desplazadas por
las electrónicas a principios de los años 1970. Para 1970 una calculadora podía fabricarse usando
sólo unos pocos chips de bajo consumo, permitiendo que los modelos portátiles fuesen alimentados
con baterías. Las primeras calculadoras electrónicas portátiles aparecieron en Japón en 1970 y
pronto fueron comercializadas por todo el mundo. Entre estas estaban la Sanyo ICC-0081 Mini
Calculator y la Canon Pocketronic. El avance y aprovechamiento de la calculadora fue en
incremento ya que al poder fabricar calculadoras usando unos cuantos chips con un bajo consumo,
pudieron surguir las primeras calculadoras portátiles. Sin duda un gran avance para la evolución de
la calculadora. En lo que respecta desde 1980-1990 surgió la primera calculadora capaz de realizar
cálculos simbólicos que fue la HP-28, lanzada en 1987. Era capaz, por ejemplo, de resolver
simbólicamente ecuaciones cuadráticas. La primera calculadora gráfica fue la Casio fx7000G,
lanzada en 1985.
Facit NTK (1954).
Olivetti Divisumma 24 (1964).
En Europa fueron comunes modelos como los fabricados por Facit, Triumphator y Walther.
Máquinas de aspecto parecidos fueron las Odhner y Brunsviga, entre otras. Aunque éstas
funcionaban a manivela, hubo también versiones impulsadas por motor. La mayoría de estas
máquinas usaban el mecanismo Odhner o variantes del mismo. La Olivetti Divisumma realizaba las
cuatro operaciones aritméticas básicas y contaba con una impresora. Las máquinas de teclado
completo, incluyendo las movidas a motor, también fueron usadas en Europa durante varias
décadas. Algunas máquinas más raras contaban hasta con 20 columnas en sus teclados
completos.
El desarrollo de las calculadoras electrónicas [editar]
Las primeras computadoras mainframe, usando inicialmente válvulas de vacío y
luego transistores en sus circuitos lógicos, aparecieron a finales de los años 1940 y 1950. Esta
tecnología supondría un obstáculo en el desarrollo de las calculadoras electrónicas.
El desarrollo de los transistores, así como el trabajo del profesor Maximino Rodríguez Vidal en la
Universidad de Cambridge, en su estudio “Diseño lógico de una máquina de calcular electrónica" 34
fueron capitales para la aparición de las primeras máquinas de calcular manejables.
En 1954 IBM presentó en los Estados Unidos una gran calculadora fabricada con transistores y, en
1957, la compañía lanzó la primera calculadora «comercial» de este tipo, la IBM 608, que ocupaba
varios armarios y costaba unos 80 000$.5
La Casio Computer Co., Ltd. de Japón lanzó el Modelo 14-A en 1957, considerada la primera
calculadora «compacta» totalmente eléctrica del mundo. No usaba lógica electrónica, sino que se
basaba en relés y era construida dentro de un escritorio.
En octubre de 1961 se anunció la primera calculadora de escritorio totalmente electrónica del
mundo, la Bell Punch/Sumlock Comptometer ANITA (A New Inspiration To Arithmetic/Accounting,
‘una nueva inspiración para la aritmética/contabilidad’).67 Esta máquina diseñada y construida en
Gran Bretaña usaba tubos de vacío, tubos de cátodo frío y decatrones en su circuitería, y tenía doce
tubos de cátodo frío de tipo Nixie para mostrar los resultados. Se presentaron dos modelos: el Mk
VII para la Europa continental y el Mk VIII para Gran Bretaña y el resto del mundo, comercializados
ambos a principios de 1962. El Mk VII era un diseño ligeramente anterior con un modo de
multiplicación más complicado y pronto fue abandonado en favor de la versión más simple Mk VIII.
La ANITA tenía un teclado completo, parecido a los comptómetros mecánicos de la época, una
característica presente entre las calculadoras electrónicas sólo en este modelo y en el Sharp CS-
10A posterior. Bell Punch había fabricado calculadoras mecánicas del tipo comptómetro bajo los
nombres Plus y Sumlock, y se había dado cuenta a mediados de los años 1950 de que el futuro de
las calculadoras estaba en la electrónica. Contrataron al joven graduado Norbert Kitz, que había
trabajado en el pionero proyecto británico de computador Pilot ACE, para dirigir el desarrollo.
La ANITA se vendió bien al ser la única calculadora de escritorio electrónica disponible, siendo
además silenciosa y rápida.
Friden Modelo 132 calculadora en la colección permanente del Museo de los Niños de Indianápolis
La tecnología de tubos de la ANITA fue superada en junio de 1963 por el Friden EC-130
estadounidense, que tenía un diseño basado en transistores, capacidad para mostrar 13 dígitos en
una pantalla CRT de 5 pulgadas e introdujo la notación polaca inversa en el mercado de las
calculadoras por un precio de 2.200$, aproximadamente el triple del coste de una calculadora
electromecánica de la época. Como Bell Punch, Friden era un fabricante de calculadoras mecánicas
que había decidido que el futuro estaba en la electrónica. En 1964 se presentaron más calculadoras
totalmente electrónicas: Sharp presentó la CS-10A, que pesaba 25 kg y costaba 500 000 yenes
(unos 2500$ de la época), y la italiana Industria Macchine Elettroniche presentó la IME 84, a la que
podían conectársele varios teclados y pantallas extras, de forma que pudieran usarla varias
personas (pero aparentemente no a la vez).
A los anteriores siguió una serie de modelos de calculadoras electrónicas de estos y otros
fabricantes, incluyendo Canon, Mathatronics, Olivetti, SCM (Smith-Corona-Marchant), Sony,
Toshiba. y en enero de 1965 se lanzó al mercado la Loci-2 la primera calculadora programable de
los laboratorios Wang. Las primeras calculadoras usaban cientos de transistores de germanio,
debido a que eran más baratos que los de silicio, en múltiples placas de circuitos. Los tipos de
pantallas usados eran CRT, tubos Nixie de cátodo frío y lámparas incandescentes. Para el
almacenamiento solía emplearse la memoria de línea de retardo o la memoria de toros, si bien la
Toshiba Toscal BC-1411 parece haber usado una forma primitiva de RAM dinámica construida a
partir de componentes discretos. Ya entonces existía demanda de máquinas más pequeñas y de
menor consumo eléctrico.
La calculadora programable Monroe Epic salió al mercado en 1967. Compuesta por una unidad
grande de escritorio con impresora y una torre lógica de suelo conectada a ésta, era capaz de ser
programada para realizar muchas funciones típicas de una computadora. Sin embargo, la única
instrucción de flujo que tenía era un salto incondicional implícito (GOTO) al final de una pila de
operación, devolviendo el programa a su instrucción inicial. Por ello, no era posible incluir ninguna
lógica de salto condicional. En esta época, la ausencia de salto condicional se usaba a veces para
distinguir una calculadora programable de un ordenador.
1970 a mediados de los 1980[editar]
Las calculadoras electrónicas de mediados de los años 1960 eran grandes y pesadas máquinas de
escritorio debido al uso de cientos de transistores en varias placas de circuitos, con un elevado
consumo eléctrico que exigía el uso de una alimentación alterna. Se hicieron grandes esfuerzos
para reducir la lógica necesaria para una calculadora en cada vez menos circuitos integrados,
siendo la electrónica de las calculadoras una de las líneas punteras en el desarrollo de
los semiconductores. Los fabricantes estadounidenses de semiconductores lideraron el desarrollo
mundial de ltos LSI, comprimiendo más y más funciones en un solo circuito integrado. Esto llevó a
alianzas entre fabricantes de calculadoras japoneses y empresas de semiconductores
estadounidenses: Canon Inc. con Texas Instruments, Sharp Corporation (llamada entonces
Hayakawa Electric) con North-American Rockwell Microelectronics, Busicom con Mostek e Intel,
y General Instrument con Sanyo.
Calculadoras de bolsillo[editar]
Para 1970 una calculadora podía fabricarse usando sólo unos pocos chips de mínimo consumo,
permitiendo que los modelos portátiles fuesen alimentados con baterías. Las primeras calculadoras
electrónicas portátiles aparecieron en Japón en 1970 y pronto fueron comercializadas por todo el
mundo. Entre estas estaban la Sanyo ICC-0081 Mini Calculator, la Canon Pocketronic y la Sharp
QT-8B micro Compet. La Canon Pocketronic fue un desarrollo del proyecto Cal-Tech que había sido
iniciado en Texas Instruments en 1965 como proyecto de investigación para fabricar una
calculadora portátil. La Pocketronic no tenía una pantalla tradicional, sino que imprimía los
resultados en un rollo de papel térmico. Como resultado del proyecto Cal-Tech Texas Instruments
obtuvo patentes clave sobre las calculadoras portátiles.
Sharp hizo grandes esfuerzos para reducir el tamaño y consumo, y en enero de 1971 presentó
la Sharp EL-8, también comercializada como Facit 1111, que estaba muy cerca de ser una
calculadora de bolsillo. Pesaba algo menos de medio kilo, tenía una pantalla fluorescente de vacío,
baterías recargables de níquel cadmio y su precio de partida fue 395$.
Sin embargo, los esfuerzos en el desarrollo de los circuitos integrados culminaron con la
introducción a principios de 1971 de la primera «calculadora en un chip», la MK6010 de Mostek,8
seguida por Texas Instruments más tarde ese mismo año. Aunque estas primeras calculadoras de
bolsillo eran muy caras, estos avances en la electrónica junto con los desarrollos en la tecnología
de visualizadores (como el visualizador fluorescente de vacío, LED y LCD) llevaron a que en unos
pocos años las calculadoras de bolsillo baratas fueran comercialmente viables.
La primera calculadora electrónica auténticamente de bolsillo fue la Busicom LE-120A HANDY,
comercializada a principios de 1971. Fabricada en Japón, fue también la primera en usar una
pantalla LED, la primera en usar un único circuito integrado, el ya mencionado Mostek, y la primera
en alimentarse con pilas desechables. Usando cuatro pilas de tamaño AA, la LE-120A medía
124×72×24 mm.
Una de las primeras calculadoras de bajo coste fue la Sinclair Cambridge, lanzada en agosto de
1973. Salió a la venta por 29,95£ y 5£ menos en formato kit. Las calculadoras Sinclair tuvieron
mucho éxito por ser mucho más baratas que las de la competencia, si bien su diseño tenía fallos y
la precisión de algunas de sus funciones era cuestionable. Los modelos científicos programables
eran particularmente pobres en este aspecto.
Mientras todos los desarrollos que llevaron a las calculadoras de bolsillo se sucedían, Hewlett
Packard había estado desarrollando su propio modelo. Lanzado a principios de 1972 fue, a
diferencia de otras calculadoras de bolsillo con las cuatro funciones aritméticas entonces
disponibles, la primera en contar con funciones «científicas» que podía reemplazar a la regla de
cálculo. La HP-35 de 395$, junto con los posteriores modelos de HP orientados a la ingeniería,
usaba la notación polaca inversa o postfija. Un cálculo como «8 más 5» se realizaba pulsando «8»,
«Enter↑», «5» y «+», en lugar de, con la notación infija algebraica «8», «+», «5» y «=».
La primera calculadora de bolsillo programable fue la HP-65, lanzada en 1974. Tenía capacidad
para 100 instrucciones, pudiendo escribir y leer programas con un lector de tarjetas magnéticas
incorporado. Un año después la HP-25C introdujo la «memoria continua», es decir, una
memoria CMOS que retenía los programas y datos cuando la calculadora se apagaba. En 1979 HP
lanzó la primera calculadora «alfanumérica» programable y ampliable, la HP-41C. Podía ampliarse
con módulos RAM (memoria) y ROM (software), así como con periféricos como lectores de códigos
de barras, microcasetes y unidades de disco flexible, impresora térmica de rollo y diversas
interfaces de comunicación (RS-232, HP-IL, HP-IB).
Las calculadoras mecánicas siguieron vendiéndose, si bien sus ventas decrecieron rápidamente,
durante los primeros años 1970, y muchos de los famosos fabricantes cerraron o fueron adquiridos.
Las calculadoras de tipo comptómetro fueron conservadas a menudo durante mucho tiempo por su
conveniencia al sumar y listar, especialmente en la contabilidad, debido a que un operador
debidamente experimentado podría introducir todos los dígitos de un número de un solo
movimiento, más rápidamente que una calculadora «serie». Los comptómetros fueron sustituidos
por la introducción de ordenadores más que de mejores calculadoras. En esta misma época
también decayó el uso de las reglas de cálculo en favor de las calculadoras.
Mejoras técnicas[editar]
Durante los años 1970 la calculadora de bolsillo electrónica sufrió un rápido desarrollo. Las
pantallas de LED rojos y de vacío fluorescente azul o verde consumían demasiada electricidad,
haciendo que la calculadora tuviese poca autonomía (del orden de horas, siendo pues comunes las
baterías recargables) o fuese lo suficientemente grandes como para aceptar baterías de gran
tamaño y capacidad. A principios de la década las pantallas de cristal líquido (LCDs) estaban en su
infancia y era objeto de mucha preocupación que tuvieran una vida operativa corta. Busicom fue
una compañía muy innovadora, que cuando presentó el modelo LE-120A HANDY, la primera
calculadora de bolsillo y la primera con pantalla LED, también anunció el modelo LC, con pantalla
LCD. Sin embargo, hubo problemas con esta pantalla y la calculadora nunca salió a la venta. La
primera calculadora con LCD viable fue fabricada por Rockwell International y comercializada desde
1972 por otras compañías bajo nombres como Dataking LC-800, Harden DT/12, Ibico 086,
Lloyds 40, Lloyds 100, Prismatic 500 (o P500) y Rapid Data Rapidman 1208LC. Los primitivos LCDs
de la época mostraban los números de color plateado contra un fondo oscuro. Para lograr un
contraste alto estos modelos iluminaban la pantalla de cristal usando una lámpara incandescente o
similar, lo que eliminaba los beneficios del bajo consumo del LCD. Estos modelos sólo fueron
vendidos durante uno o dos años.
Una serie de calculadoras de mucho mayor éxito usando pantallas LCD reflexivas fue lanzada en
1972 por Sharp Corporation con su modelo EL-805, que era una calculadora de bolsillo delgada.
Este y otros modelos similares usaban la tecnología COS (Crystal on Substrate) de Sharp, que
empleaba una placa de circuito similar a un cristal que era también una parte integral del LCD. Al
operar el usuario veía los números mostrados a través de esta placa. La tecnología COS debió
resultar demasiado cara y sólo fue usada en unos pocos modelos antes de que Sharp volviese a los
circuitos convencionales, si bien todos los modelos con pantallas LCD reflexivas se denominan a
menudo «COS».
A mediados de los años 1970 aparecieron las primeras calculadoras con las actuales
pantallas LCD «normales», con dígitos oscuros contra un fondo gris, si bien las primeras tenían a
menudo un filtro amarillo sobre ellas para eliminar los dañinos rayos ultravioletas. La gran ventaja
del LCD es que es pasivo y refleja la luz, lo que requiere mucha menos energía que generarla. Esto
abrió el camino para las primera calculadoras del tamaño de una tarjeta de crédito, como la
Casio Mini Card LC-78 de 1978, que podía funcionar meses con un par de pilas de botón.
También hubo un constante progreso en la electrónica interior de las calculadoras. Todas las
funciones lógicas de una calculadora habían sido incluidas en un solo circuito integrado ya en 1971,
pero entonces era tecnología punta, resultando los costes prohibitivos. Muchas calculadoras
siguieron usando dos o más circuitos integrados, especialmente las científicas y programables,
hasta finales de la década.
El consumo energético de los circuitos integrados también fue reducido, especialmente con la
introducción de la tecnología CMOS. Debutando en la Sharp "EL-801" de 1972, los transistores de
las celdas lógicas de los chips CMOS sólo consumían una energía apreciable cuando cambiaban
de estado. Las pantallas LED y VFD había exigido a menudo transistores o circuitos adicionales,
pero las pantallas LCD eran más fáciles de usar directamente desde los circuitos de la propia
calculadora.
Con este consumo de energía reducido se hizo posible el usar células solares como fuente de
electricidad, lo que se logró sobre 1978 por calculadoras tales como la Royal Solar 1, Sharp EL-
8026 y Teal Photon.
Calculadoras de bolsillo para todo el mundo[editar]
La Casio CM-602 Mini Electronic Calculator de los años 1970 realizaba las funciones básicas.
Al principio de los años 1970 las calculadoras electrónicas de mano eran muy caras respecto al
sueldo medio, resultando artículos de lujo. Este alto precio era debido a que su construcción
necesitaba de varios componentes mecánicos y electrónicos caros de producir y relativamente
escasos. Muchas compañías grandes y pequeñas previeron buenos beneficios en el negocio de las
calculadoras, donde los márgenes eran altos. Sin embargo, el coste de las calculadoras cayó
inexorablemente a medida que se abarataban sus componentes y las técnicas de producción
involucradas, y el efecto de las economías de escalas se sintieron.
Para 1976 el coste de las calculadoras de bolsillo más simples había caído a unos pocos dólares,
una vigésima parte del de 5 años antes. Las consecuencias de esta caída fueron primero que las
calculadoras de bolsillos eran asequibles para casi cualquiera, y luego que resultaba difícil para los
fabricantes lograr beneficios, lo que llevó a que muchas compañías abandonaran el mercado o
cerrasen. Las que sobrevivieron tendieron a ser las que lograban mayores ventas de calculadoras
de mayor calidad o las que producían modelos científicos y programables de gama alta.
De mediados de los años 1980 a la actualidad [editar]
Calculadora programable HP49g+ de Hewlett-Packard.
La primera calculadora capaz de realizar cálculos simbólicos fue la HP-28, lanzada en 1987. Era
capaz, por ejemplo, de resolver simbólicamente ecuaciones cuadráticas. La primera calculadora
gráfica fue la Casio fx7000G lanzada en 1985.
Los dos principales fabricantes, HP y TI, lanzaron modelos con cada vez más características
durante los años 1980 y 1990. A finales de siglo, la línea entre una calculadora gráfica y una PDA
u ordenador portátil no estaba clara, pues muchas calculadoras avanzadas como la TI-89 y la HP-
49G podían derivar e integrar funciones, correr procesadores de texto y software PIM, y conectar
por cable o IR a otros equipos.
En marzo de 2002 HP anunció que dejaba de fabricar calculadoras, lo que resultó difícil de aceptar
por parte de algunos fanáticos de los productos de la compañía, teniendo en particular la gama HP-
48 una base de clientes extremadamente fiel. HP reinició la producción de calculadoras a finales de
2003, si bien los nuevos modelos no tenían la calidad mecánica y el sobrio diseño de las anteriores
calculadoras que una vez las hicieron famosas, pues la compañía decidió adoptar un estilo más
«joven», como el de los modelos de su competidora TI. En los primeros días de las calculadoras,
los vendedores de HP eran conocidos por empezar las demostraciones de sus productos tirando la
calculadora al suelo, pero los actuales modelos se consideran aparatos baratos y desechables.
Con la revolución de internet los usuarios han creado sus propias calculadoras, permitiendo que
muchos programadores colaboren en todo el mundo para desarrollar completos sistemas de cálculo
utilizando dispositivos de mano como PDA, Pocket PC y Nintendo DS.
Actualmente, existen calculadoras «en línea» diseñadas para funcionar como las normales, pero
que gracias a Internet permiten ciertos cálculos imposibles para las convencionales, como cambios
de moneda, tipos de interés y estadísticas en tiempo real.