NIIF 9 - Implementación y principales impactos
[Link]
[Link]
Por: Wilson Romero Montañez, Socio KPMG en Colombia
En materia de implementación y adaptación del nuevo marco de las Normas
Internacionales de Información Financiera (NIIF) la prisa no termina. Cada vez
está más cerca la fecha de aplicación, definida para el 1 de enero de 2018, de la
NIIF 9 (Instrumentos financieros). Ya en el segundo semestre de2017, las
entidades de crédito deben contar con avances importantes y resultados
preliminares del proceso de implementación, incluyendo la cuantificación de su
efecto en los estados financieros y cumplimiento regulatorio, así como de los
cambios producto de su impacto en la adecuación de sus procesos, controles y
sistemas.
La NIIF 9 se originó a raíz de todas las crisis económicas en EEUU, cuando el
IASB y el FASB coincidieron en que existían ciertas debilidades en las normas que
de haberse identificado e implementado, habrían permitido prevenir la crisis,
específicamente en el comportamiento de las perdidas incurridas, pues se dan
cuenta que no se puede esperar que hayan indicadores para establecer que hay
un deterioro y concluyen que se hace necesario anticiparse a las posibles
detrimentos que puedan suceder e ir más allá y prevenir que tales perdidas se
materialicen, dándole paso entonces al nuevo modelo de pérdida esperada.
Desde el 2008 se inició el trabajo sobre esta norma para reemplazar la actual NIC
39, y en 2009 se publica la primera NIIF 9, la cual ha evolucionado por fases. La
primera versión en 2009 con la clasificación de los activos financieros,
posteriormente en 2010 se hace un ajuste con la clasificación de los pasivos
financieros, en 2013 se incorpora el capítulo de contabilidad de cobertura y
finalmente, la NIIF 9 nueva, con todos sus etapas, que se publica en julio de 2014,
ya establece todos los apartados de la norma de instrumentos financieros, es decir
la clasificación, medición, contabilidad de cobertura y el deterioro, que fue el que
generó todos estas fases de ajuste de la norma con sus respectivas
actualizaciones. Lo último que quedaría pendiente para darle cubrimiento en la
NIIF 9 son las macrocoberturas, que actualmente se apoyan en la NIC 39 en
cuanto a su tratamiento.
La adopción de la nueva NIIF 9 es permitida anticipadamente y su aplicación es
retrospectiva con ciertas excepciones. Algunos de sus principales impactos son
los siguientes:
Se debe presentar y revelar en forma comparativa con el año 2017 en los
estados financieros y notas, respectivamente, lo que indica que el primer
periodo de esfuerzo para dar cumplimiento y presentación está cada vez
más cerca con el trimestre que culminará el 31 de marzo de 2018, a raíz
de la emisión de los estados financieros de periodos intermedios vigentes
en Colombia, con los cuales se da cumplimiento a la NIC 34.
La NIIF 9 introduce un nuevo enfoque de clasificación basado en dos
conceptos: las características de los flujos de efectivo contractuales e los
activos y el modelo de negocio de la entidad. La NIC 39 tiene 4
categorías para su clasificación, tal cual como se hace actualmente para
los estados financieros separados en Colombia; con las NIIF 9 existen
tres clasificaciones (a valor razonable con cambios en resultados, a valor
razonable con cambios en ORI y a costo amortizado); pese a que las
clasificaciones entre una norma y otra son similares las bases para
hacerla son altamente diferentes.
En cuanto a la determinación de las pérdidas esperadas existen tres
escenarios: 1) perdidas esperadas por 12 meses; 2) perdidas esperadas
por la vida del crédito por condiciones económicas difíciles en un sector
de la economía del país que incrementan el riesgo de crédito; y 3)
perdidas esperadas por la vida del crédito por incumplimiento en los
pagos que incrementan significativamente el riesgo de crédito. Esto
reemplazará el modelo de pérdidas incurridas que se aplicará a los
estados financieros consolidados hasta el 31 de diciembre del 2017.
Aunque los estados financieros separados presentan hasta hoy el deterioro
de la cartera bajo pérdida esperada de acuerdo con los lineamientos
establecidos por la Superintendencia Financiera de Colombia, los
modelos son muy diferentes y más exigente conforme lo requiere las
pérdidas esperadas bajo la NIIF 9.
Las entidades con mayor impacto serían aquellas que tienen su cartera
concentrada en créditos de largo plazo y cartera colocada en sectores y
segmentos de alto riesgo crediticio, debido a que sus estimaciones
pueden ser más complejas y cualquier diferencia en los juicios y
supuestos puede generar un incremento y/o volatilidad importante en las
provisiones.
La evaluación oportuna de los impactos y su efecto en estados
financieros, y de los requerimientos de capital con la entrada en vigencia
de esta NIIF por parte de las entidades crediticias, indudablemente llevará
a diseñar e implementar estrategias y/o modificar sus modelos de
negocio, para asegurar el mantenimiento del nivel de capital y liquidez
que cubra adecuadamente sus riesgos inherentes; esto está alineado a la
entrada en vigencia del esquema de pruebas de resistencia, cuya
finalidad es fortalecer la gestión de riesgos, por ende no se debe
descuidar la alineación a dichos esquemas.
Los impactos adicionales en los estados financieros distintos a aquellos
surgidos de la aplicación técnica y normativa de la NIIF 9 son los
sobrecostos, especialmente en los procesos y tecnología, derivados de la
consecución de la información detallada que será insumo para el cálculo
de las pérdidas esperadas, personal experimentado para hacer los
análisis de los impactos y ajustar los modelos teniendo en cuenta que se
requiere un mayor grado de juicio, y de adquirir o adaptar sistemas de
información robustos para administrar las bases de datos históricas.
El tiempo de implementación es cada vez más corto, ocho meses si tomamos
como referencia los estados financieros trimestrales al 31 de marzo de 2018; y el
campo de reacción es menor ante los impactos de los costos de inversión en
tecnología, procesos y las adecuadas y oportunas decisiones a tomar por la
afectación económica en los estados financieros.