Recurso de Casación en Robo Agravado
Recurso de Casación en Robo Agravado
: 01041-2015-94-0201-JR-PE-02
Estando dentro del plazo que franquea la ley, conforme lo establece el artículo 413°, numeral 3),
414°, numeral 1), literal a), 427, numeral 4), del Código Procesal Penal - Aplicación del Acuerdo
Plenario N° 06-2010, siendo el plazo de diez días de notificada la sentencia que me confirma la
sentencia venida en grado, por el cual se me condena como coautor del delito contra el Patrimonio
en la modalidad de Robo Agravado, en agravio de Paula Pelaya Melgarejo Espinoza, a doce años
de pena privativa de libertad y el pago de mil soles por concepto de reparación civil.
Siendo mi pedido que sean elevados los actuados ante la Sala Penal de la Corte Suprema y que
en su debida oportunidad la Corte Suprema de Justicia, declare.
2. SE ORDENE que otro colegiado realice nuevo juicio oral y cumplida las formalidades
correspondientes, dicte una resolución sobre el fondo del asunto.
2. Fijar parámetros objetivos, que establezcan si puede operar una interpretación “in malam
partem” respecto al acuerdo Plenario N° 02-2005-CJ/116, para emitir una sentencia
condenatoria.
3. Fijar parámetros objetivos, que establezcan los alcances del derecho de defensa procesal,
su afectación o vulneración en atención al principio de congruencia procesal.
IV. FUNDAMENTO DE LA CASACION EXCEPCIONAL:
El Nuevo Código Procesal Penal divide a la CASACION EXCEPCIONAL en dos vertientes. Por
un lado, garantizar la debida o correcta interpretación del Derecho Penal y Procesal Penal, Tutela
de Derecho Subjetivo, como base de justicia, y por otro, asegurara la unidad en la interpretación
y aplicación del Derecho Penal y Derecho Procesal, así como es el afirmar la unidad jurídica como
base de la seguridad jurídica.
Ahora bien, es de precisar que en un sistema casatorio al que apunta el Código Procesal Penal de
2004- se empieza a desmitificar las muchas veces regidas exigencias de requisitos para la
procedencia del Recurso de Casación Penal, y a reducirse los controles formales que convirtieron
a la casación más en un rito que en un instrumento para remediar una sentencia legal.
Es por ello, que el presente recurso excepcional, se ampara en la constante preocupación del
Código Procesal Penal de 2004 para hacer de la casación un remedio que apunte a la unidad del
Derecho. El Nuevo Código fija las pautas para ampliar la cobertura prestacional de la Casación
Penal vía Casación Excepcional.
Teniendo en cuenta lo mencionado por el Dr. CESAR SAN MARTIN que el Código Procesal
Penal, sigue el modelo alemán y reconoce solo dos causales de inadmisibilidad:
1. La falta de fundamento: Cuando se adolece de una falta evidente de razón jurídica
de los motivos alegados o una falta de contenido casacional.
El numeral 4), del artículo 427°, del Código Procesal Penal del 2004, establece que
“Excepcionalmente, será procedente el recurso de casación en casos “distintos” de los arriba
mencionados, cuando la Sala Penal de la Corte Suprema, “discrecionalmente” lo considere
necesario para el desarrollo de la doctrina jurisprudencial”.
Es de considerar que el criterio de admisibilidad que fija la norma procesal penal, para la Casación
Excepcional, atiende a criterios distintos a los fijados para el Recurso de Casacion Penal Material,
Procesal Penal y Constitucional. Puesto que el juicio de admisibilidad del recurso de Casacion
Excepcional se monopoliza en virtud de la DISCRECIONALIDAD de la Sala Penal del Tribunal
Suprema.
La doctrina procesal nacional refiere que el procedimiento casatorio está estructurado en tres
grandes fases:
Sobre la estructura del recurso de Casación Excepcional, debemos precisar que la SALA PENAL
DE LA CORTE SUPREMA, ES QUIEN ATIENDE EL JUICIO DE ADMISIBILIDAD
DEL RECURSO DE CASACION EXCEPCIONAL; es decir, en atención a que la casación es
un medio de impugnación extraordinario, que produce los efectos devolutivos no suspensivos y
extensivos en lo favorable, la Sala Penal Superior, sin atender a los criterios de admisibilidad de
la Casación Ordinaria, observara:
Consecuentemente la Sala Superior, elevara los actuados a la Sala Penal Suprema, para que esta,
finalmente determine la viabilidad de la Casación Excepcional.
Al amparo del artículo 427°, inciso 4, del Código Procesal Penal interpongo recurso de casación
penal. El presente recurso se está basando en que la Sala Penal de la Corte Suprema aplicando su
criterio de discrecionalidad y de forma exclusiva y excluyente le concede el artículo mencionado
desarrollo de la jurisprudencia en fijación de los parámetros objetivos para la correcta
delimitación entre la obligatoriedad del conocimiento de las normas y la presunción de inocencia,
fijación de los parámetros objetivos que establecen la aplicación de la prueba indiciaria o prueba
por indicios y la aplicación del Acuerdo Plenario N° 02-2005 /CJ-116, teniendo en cuenta que
vuestro digna Sala Suprema es la única que puede calificar la misma y admitir el Recurso de
Casación.
3. Una vez terminada la audiencia pública de Juicio Oral, el Juzgado Penal Colegiado
Supranacional de Huaraz, emite Sentencia Condenatoria mediante Resolución N° 79, del
25 de enero del 2019, en el cual se me condena como coautor del delito contra el
Patrimonio en la modalidad de Robo Agravado, en agravio de Paula Pelaya Melgarejo
Espinoza, a doce años de pena privativa de la libertad y al pago de mil soles por concepto
de reparación civil.
1.1. Una de las características más importantes de las ciencias penales, es su constante
evolución. La misma se encuentra su fundamento en la eterna discusión sobre las
instituciones que lo componen y, a través de un proceder científico, pretende encontrar el
objeto de conocimiento de las Ciencias Penales, denominado Derecho Penal.
1.2. Ahora bien, para centrar el tema que será objeto a tratar a cargo de la Sala Penal de la Corte
Suprema, con el de dilucidar la correcta aplicación de la norma procesal penal, antes hemos
de desarrollar los fundamentos básicos sobre los cuales descansa nuestra petición.
1.3. Pues bien, debemos precisar, en virtud de los señalados por el doctor POLAINO
NAVARRETE, que todo derecho presenta una dimensión normativa, todo ordenamiento
jurídico es un complejo de normas con determinadas características. Dichas normas son
positivadas por un órgano legítimo de poder y recogidas en leyes
U otras disposiciones.
1.4. Estas normas, vigentes en un Ordenamiento Jurídico determinado, cumplen la función: ser
el parámetro de actuación de los sujetos que pertenecen a la sociedad. Este modelo
referencial de comportamiento – norma – se caracteriza por ser el reflejo del legislador,
quien a través de la misma pretende orientar a las personas a comportarse de determinada
forma.
1.6. Estas zonas de penumbra, de difícil acceso, conlleva a que los destinarios de la norma
procesal, muchas veces apliquen de una manera inadecuada las consecuencias
jurídicas pese a la existencia de parámetros para su aplicación.
1.7. En tal sentido la Ilustre Sala Penal de la Corte Suprema, en atención a los criterios de
unificación de la interpretación normativa y como órgano máximo del Poder Judicial,
deberá fijar y/o crear los criterio normativos a fin de determinar de manera más próxima,
una línea jurisprudencial como precedente para la resolución de conflictos posteriores y
determinar ¿CUAL ES EL METODO DE APLICACIÓN CUANDO SE EMITE
SENTENCIA CONDENATORIA EN BASE A LA PRUEBA INDICIARIA O
PRUEBA POR INDICIOS?.
1.8. Lo anterior se fundamente en la Resolución N° 76, del 08 de noviembre del 2019, emitido
por la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Ancash,
habiendo atendido las consideraciones del Ministerio Publico e incluso irrogándose
funciones que solo corresponden a esta institución pública, emitió una sentencia
condenatoria inaplicando la prueba indiciaria o prueba por indicios, en atención a lo
establecido en el artículo 158°, inciso 3), del Código Procesal Penal
1.9. Además de ello, debemos acotar que, la misma resolución, recoge en sus considerandos,
otros medios de prueba para tal fin:
Declaración del testigo Luis Jácome Jiménez, “(...) en el año 2015, se desempeñaba
como Comisario en la Comisaria PNP de Tacllan, y que participo en la intervención
por un delito de robo agravado a 03 efectivos policiales y a un civil que estaban a
bordo de un auto. Recuerda que una señora fue a denunciar que había sido asaltada
por un auto mediante la modalidad de raqueteo, que recordaba los 03 últimos dígitos
de la placa de rodaje del auto, en base a esos 03 dígitos comenzaron a desarrollar
acciones de búsqueda, en el cual dio un resultado positivo interviniendo a los
ocupantes que se identificaron como policías y se les condujo a la comisaria para
establecer los hechos (...)”.
Declaración del testigo Gerardo Diógenes Ramírez, (…) en el año 2015 trabajaba en
la Comisaria de Tacllan, y el 02 de julio en horas de la noche estando en la comisaria
llego una señora a denunciar que había sido víctima de robo a mano armada
por parte de 04 sujetos, en las inmediaciones de la espalda del terminal de callhua.
Refiriendo dicha denunciante, que dos personas habían descendido de un vehículo
yaris, color negro y uno de los sujetos le había apuntado con arma de fuego y el otro
lo había sustraído la cartera, lo cual contenía documentos personales y 50.00 soles
en efectivo, en atención a ello con otros efectivos policiales realizaron patrullaje con
la finalidad de ubicar a los presuntos autores del hecho, pero posteriormente se ubicó
en prolongación Luzuriaga un vehículo que guardaba relación con las características
que menciono la denunciante (…) siendo que al momento de la intervención se
encontraron 04 personas en el interior del vehículo (…)”.
1.10. Ahora bien, la Primera Sala Penal de Apelaciones ha merituado las instrumentales
antes mencionadas, además teniendo en consideración el Recurso de Nulidad R.N. N°
1912-2005-PIURA, de fecha 06 de setiembre del 2005, ha concluido que se encuentra
probada la responsabilidad del recurrente Eugenio Jorge Milla Brito en calidad de
coautor del delito de Robo Agravado, en agravio de Paula Pelaya Melgarejo Espinoza,
específicamente ha determinado que su participación consistía en conducir el
vehículo, de marca Toyota, modelo yaris, de placa de rodaje N° D5B-O93,
estacionarse para que sus cómplices desciendan del vehículo, materialicen el robo,
aborden nuevamente el vehículo que los esperaban y huyan del lugar.
1.1. , Para arribar a dicha conclusión la Primera Sala Penal de Apelaciones trajo a colación
lo establecido en el Recurso de Nulidad R.N. N°1912-2005-PIURA, sobre la prueba
indiciaria en su fundamento cuarto que señala:
(…) respecto al indicio, (a) este – hecho base- ha de estar plenamente probado- por
los diversos medios de prueba que autoriza la ley- pues de lo contrario sería una mera
sospecha sin sustento real alguno, (b) deben ser plurales, o excepcionalmente únicos
pero de una singular fuerza acreditativa, (c) también concomitantes al hecho que se
trata de probar- los indicios deben ser periféricos respecto al dato factico a probar, y
desde luego no todos lo son- y (d) y deben estar interrelacionados, cuando sean varios,
de modo que se refuercen entre si y que no excluyan el hecho consecuencia- no solo
se trata de suministrar indicios, si no que estén imbricados entre sí (..).
1.12 Empero, resulta que se ha realizado una mala aplicación de lo que establece dicho recurso
de nulidad, por cuanto, la Primera Sala Penal de Apelaciones se ha limitado a realizar una
descripción de los medios de prueba-pruebas indirectas-para acreditar el hecho base, y a
utilizar otros medios de prueba que ha nuestra consideración también sirven para acreditar el
hecho base y no así para ser utilizados para establecer la participación de Eugenio Jorge
Milla Brito a través de una inferencia lógica y/o deductiva, como resulta la declaración de la
agraviada- acredita el hecho materia de imputación, declaración de los efectivos policiales
intervinientes- acreditan los hechos posteriores a la realización del evento delictivo (hecho
posteriores) y actas de registro vehicular, acta de incautación y tomas fotográficas- acreditan
los hechos posteriores
1.13 En ese sentido, la Primera Sala Penal de Apelaciones ha desconocido que la prueba indiciaria,
es aquella que se dirige a demostrar la certeza de unos hechos (indicios) que no son
constitutivos de delito objeto de acusación, pero de los que a través de la lógica y de las reglas
de la experiencia, pueden inferirse los hechos delictivos y la participación del acusado; que
ha de demostrarse en función a un nexo causal y coherente entre los hechos probados-
indicios y el que se trata de probar- delito.
1.15 Y, ello se advierte cuando la Primera Sala de Apelaciones ha mencionado que no existe
ningún contra indicio, fundamento que no se ajusta a la verdad, toda vez que, en primer lugar
no se han valorado que desde la hora que sucedieron los hechos y se realizó la intervención
policial ha mediado un lapso de tiempo de sesenta y cinco minutos, tiempo suficiente para
que otra persona distinta a Eugenio Jorge Milla Brito sea la persona que estuvo conduciendo
el vehículo antes mencionado, incluso efectuando una inferencia lógica se podría decir
que podría ser poco remoto, lo que denota que era posible, por tanto, consideramos que
en el presente caso no ha existido inmediatez en la intervención policial, siendo un argumento
incongruente emitido por el Órgano Jurisdiccional.
1.16 De la misma manera conforme a los argumentos de la resolución recurrida, tenemos que la
Primera Sala Penal, en ningún momento hace mención al cuarto sujeto que se encontraba al
interior del vehículo, incluso el Ministerio Publico ha mención que rol había cumplido en el
evento delictivo, por lo que, la pregunta cae de madura ¿fue la persona que se encontraba
conduciendo el vehículo?, pregunta que debió preguntarse el Ministerio Publico como
persecutor del delito y titular de la acción penal, más aún, si está en la obligación de efectuar
pruebas de cargo y descargo para los fines de la investigación.
En el primer caso, en lo formal, se debe indicar en la sentencia (¡) cuales son los
hechos o indicios plenamente acreditados y que van a servir de fundamento a la
deducción o inferencia; y, (¡¡) el razonamiento a través del cual, partiendo de los
indicios se ha llegado a la convicción del acaecimiento del hecho punible y la
intervención en el mismo del acusado.
1.18 .Es aquí, que resulta necesario generar doctrina jurisprudencial a fin de unificar criterios en
cuanto a la aplicación de la prueba indiciaria, por cuanto se advierte claramente que el recurso
de nulidad mencionado en el párrafo precedente exige otros requisitos – distinto- a lo
establecido en el Recurso de Nulidad R.N. N° 1912-2005-PIURA, para valorar una prueba
indiciaria o prueba por indicios, máxime, si tenemos en cuenta que esta sirve para enervar el
principio de presunción de inocencia y condenar a una persona incluso con una pena
gravísima como la pena privativa de la libertad, como en el presente caso que nos ocupa.
1.2 Los a acuerdos plenarios en materia penal tiene por finalidad de concordar jurisprudencia de
su especialidad, la ley Orgánica del Poder Judicial, precisa en su artículo 22°, que:
Estos principios deben ser invocados por los magistrados de todas las instancias judiciales,
cualquiera que sea su especialidad, como precedente de obligatorio cumplimiento. En caso
que por excepción decidan apartarse de dicho criterio, están obligados a motivar
adecuadamente su resolución dejando constancia del precedente obligatorio que desestiman
y de los fundamentos que invocan (...)”.
2.3 El acuerdo plenario 02-2005/CJ-116, del 30 de setiembre del 2006, señala como
requisitos de la sindicación lo siguiente:
“(..) Tratándose de las declaraciones de un agraviado, aun cuando sea el único testigo de,
al no regir el antiguo principio los hechos testis unus testis nullus, se tiene entidad para
ser considerada prueba válida de cargo y, por ende, virtualidad procesal para enervar la
presunción de inocencia del imputado siempre y cuando no se adviertan razones objetivas
que invaliden sus afirmaciones. Las garantías de certeza serían los siguientes: a) ausencia
de incredibilidad subjetiva. Es decir, que no existan relaciones entre agraviado e imputado
basados en el odio, resentimiento, enemistad u otros que puedan incidir en la parcialidad
de la deposición, que por ende le nieguen actitud para generar certeza, b) verosimilitud,
que no solo inciden en la coherencia y solidez de la propia declaración, sino que debe de
estar rodeada de ciertas corroboraciones periféricas, de carácter objetivo que lo doten de
aptitud probatoria. C) Presistencia en la incriminación (...)”.
2.4 Es interesante lo que establece este plenario y que viene siendo aplicado por los órganos
jurisdiccionales a nivel nacional, porque, da valides a la versión de un testigo – victima,
cuando se trata de la única persona que estuvo ala momento de cometerse el evento
criminal, sin embargo, para ello requiere que se cumplan de manera copulativa las tres
garantías de certeza, si no concurriera una de ellas, evidente la declaración del testigo –
victima, no puede ser tomada en cuenta para enervar el principio de presunción de
inocencia. En la resolución materia del presente recurso, la Primera Sala Penal de
Apelaciones pese a tener conocimiento que la única testigo en ninguna etapa del proceso
ha reconocido a Eugenio Jorge Milla Brito- careciendo de persistencia en la
incriminación, le ha dotado de valor probatorio para confirmar la sentencia condenatoria
de primera instancia, haciendo una interpretación “in malam parten”.
2.5 Lo más grave, resulta que incluso ha sido utilizada como prueba de indicios o prueba
indirecta, sabiendo que para tal concepto se requiere que la prueba (testimonial) tenga
una naturaleza inequívocamente incriminatoria y que posea una singular potencia
acreditativa, vulnerando principios Constitucionales (debido proceso, derecho de
defensa y otros), principios en materia penal y procesal penal.
3.1. La Resolución N° 76, Emitida por la primera Sala de Apelaciones de la Corte Superior
de Justicia de Ancash no da cuenta de las razones mínima que sustentan la decisión o de
que no responden a las alegaciones de las partes del proceso, o porque solo intenta dar
cumplimiento formal al mandato, amparándose en frases o interpretaciones sin ningún
sustento factico y jurídico. Se ve inexistencia de motivación en la resolución casada en
los siguientes considerandos:
3.2 Aquí hay una existencia de motivación, porque, confunde o no aplica correctamente los
presupuestos o las exigencias formales que exige el acuerdo plenario mencionado para
considerar la versión de la agraviada – testigo, prueba válida de carga, por el contrario,
la Primera Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Ancash, se limita al
cumplimiento formal del requisito de verosimilitud – desconociendo que las exigencias
se analizan de manera copulativa-para utilizar la versión de la agraviada y ser sustento
para acreditar sus hechos base – acreditables, participación de Eugenio Jorge Milla Brito
en los hechos y su inferencia lógica, que manifiestamente vulnera derechos que protege
nuestra carta magna.
“Considerando décimo octavo, segundo párrafo, parte in fine: dice (...) que si bien es
cierto no hubo sindicación directa de la intervención del acusado Eugenio Jorge
Milla Brito por parte de la acusada – subrayado y negrito nuestro- de que este
conducía el vehículo donde llegaron sus coacusados, y darse a la fuga a bordo del mismo
vehículo, porque, no lo vio al estar conduciendo el auto, pero la intervención fue
advertida por el ente fiscal, según los hechos atribuidos y las pruebas actuadas (...)”.
3.4 Este fundamento resulta contradictorio y no se ajusta a la realidad de los hechos, por
cuanto, en primer señala que no hubo sindicación directa de la intervención del acusado
Milla Brito de parte de la agraviada, empero, en casi todos los fundamentos de la
resolución recurrida que utilizan la versión de la agraviada – como prueba indirecta –
para acreditar la responsabilidad de Milla Brito, y segundo concluye que la intervención
de Milla Brito fue advertida por el ente fiscal, fundamento que resulta ser falso, por
cuanto, el Representante del Ministerio nunca estuvo presente al momento que
intervienen el vehículo – intervención fue realizada por personal policial, en
consecuencia acreditar un hecho y responsabilidad por la sola participación de un
Representante del Ministerio Publico, sin actuar de más pruebas, sería crear un perjuicio
e incluso lidiar con el abuso de derecho que esta proscrito en nuestra normatividad.
“Considerando décimo octavo, tercer párrafo: dice (...) así también, la agraviada ha narrado
que los sentenciados bajaron de la parte de atrás del vehículo, así como cuando se
retiraron subieron a la parte de atrás; del que se infiere que era otra persona que
conducía el vehículo, y ciertamente en la intervención policial se halló a los
sentenciados, y a otro ocupante como copiloto, y el acusado Eugenio Jorge Milla
Brito, como conductor del vehículo, por lo que, con los argumentos señalados se puede
concluir que el acusado Eugenio Milla Brito como conductor del vehículo, estuvo
presente en todo el iter del acto delictivo (..)”
3.6 Lo que omite la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de
Ancash se circunscribe en que en el presente caso desde la comisión del evento delictivo
y la intervención policial ha existido un lapso de tiempo de 75 minutos, donde cabe la
posibilidad – algo que es posible es probable- que otra persona distinta a Milla Brito
podría haber estado conduciendo el vehículo, por lo que, no aceptamos la posición del
Órgano Jurisdiccional de la existencia de inmediatez en el presente caso, ahora bien, es
de advertirse que ha existido una cuarta persona al interior del vehículo, del cual la Sala
de Apelaciones no se ha manifestado en lo absoluto, en consecuencia nos afirmamos que
la Primera Sala Penal de Apelaciones no ha dado cuenta de las razones mínimas que
sustentan su decisión, vulnerando principios y garantías de carácter constitucional y
supra nacional.
3.7 Invalidez de una inferencia a partir de premisas que establece previamente el Juez en su
decisión; y, por otro lado, cuando existe incoherencia narrativa, que a la postre se
presente como un discurso absolutamente confuso, incapaz de transmitir, de modo
coherente las razones en que se apoya la decisión.
3.8 Esto se puede verificar al momento de dar valor probatorio a la versión de la víctima,
como prueba indirecta, desconociendo o inaplicando los requisitos de validez
establecidos en el acuerdo plenario N° 02-2005/CJ-116, ya desarrollada en fundamentos
anteriores. Aquí hay una falta de motivación interna del razonamiento basado en un error
de interpretación y/o aplicación.
“considerando octavo, tercer párrafo: dice la Primera Sala Penal “(…) puede
concluirse que el acusado Eugenio Jorge Milla Brito como conductor del vehículo,
estuvo presente en todo el iter del acto delictivo, pues fue quien, se cuadra media
cuadra donde se encontraba la agraviada (...)”
3.10 Resulta verificable que la Primera Sala Penal de Apelaciones no tomo en cuenta las
versiones contradictorias de la agraviada, respecto a la ubicación del vehículo, sino por
el contrario realiza conclusiones y determina la distancia a su libre albedrio para
fundamentar su resolución lo cual resulta inconstitucional, por cuanto, debe resolver en
atención a los hechos puesto de conocimiento por las partes, esta incoherencia o
incongruencia narrativa se puede advertir en diversos pasajes de la resolución recurrida
que deben ser subsanados por la Corte Suprema, que asume el conocimiento del presente
recurso.
4.1 La infracción del artículo 150°, inciso d), del Código Procesal Penal, a la observancia del
contenido esencial de los derechos y garantías previstas en la constitución en su vertiente
vulneración del derecho de defensa, en estricto a una defensa eficaz y como consecuencia
la vinculación del derecho a la prueba.
4.2 De otro lado, el inciso 5, del artículo 139°, de la Constitución Política del Perú, garantiza
la pluralidad de instancias, como mecanismos para asegurar que la parte agraviada con una
resolución judicial, puede acudir a una instancia superior de la misma materia, para que la
resolución judicial que le cause agravio sea revisado con el fin de optimizar las decisiones
judiciales y descartar resoluciones arbitrarias e injustas.
4.3 No obstante, la Instancia Superior tiene limitaciones para conocer de una resolución
judicial, en el trámite de un recurso de apelación como en el presente caso, en tanto solo
está facultado para pronunciarse dentro de los límites de la pretensión impugnatoria,
examinar la resolución recurrida tanto en la declaración de los hechos cuanto en la
aplicación del derecho, que tiene directa relación en el aforismo “tantum devolutum,
quantum apellatum”.
4.4 En el presente caso, conforme al recurso de apelación la defensa de Eugenio Jorge Milla
Brito, solicita en su petitorio que se declare la NULIDAD de la sentencia emitida por el
Juzgado Penal Colegiado Supra provincial de Huaraz, sin embargo, cuando sustenta
oralmente sus argumentos ante la Primera Sala Penal de Apelaciones, lo hace solicitando
la absolución de los cargos atribuidos a Milla Brito, conforme se advierte del considerando
séptimo de la Resolución N° 76; esta circunstancia evidentemente vulnera el derecho a una
defensa procesal y propiamente a una defensa eficaz, como al principio de congruencia
procesal, que he devenido en una resolución de sentencia condenatoria en contra del ahora
recurrente.
4.5 No debemos olvidar que la ausencia de una defensa idónea no asegura el pleno ejercicio
del derecho de defensa del sentenciado, asimismo, la doctrina constitucional reconoce que
los derechos fundamentales tienen una doble perspectiva: como derechos subjetivos de la
persona y como garantías del derecho objetivo. Al ser la defensa procesal una garantía, el
estado tiene la exigencia de no solo reconocerla formalmente, sino además le corresponde
procurar que sea real y efectiva en el proceso, lo cual no ha ocurrido en el presente caso,
por el contrario, se advertido desconocimiento por parte del letrado que asesoro a Eugenio
Jorge Milla Brito, sobre principios básicos y reglas procesales que establece el Nuevo
Código Procesal Penal, que deberá ser corregidas por la Sala Penal de la Corte Suprema.
POR LO EXPUESTO:
Solicito a Ud. señor Juez, tramitar conforme corresponda.









