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El Edificio de Dios según Witness Lee

El documento habla sobre el edificio de Dios y cómo a lo largo de las Escrituras se presenta como una línea de pensamiento importante. Explica que la creación de Dios resultó en un huerto natural, mientras que su obra de edificación busca construir algo más, mezclando a Dios mismo con su creación. También analiza cómo el arca de Noé y Cristo representan esta mezcla divina de Dios y el hombre, siendo la edificación conjunta el edificio de Dios.
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El Edificio de Dios según Witness Lee

El documento habla sobre el edificio de Dios y cómo a lo largo de las Escrituras se presenta como una línea de pensamiento importante. Explica que la creación de Dios resultó en un huerto natural, mientras que su obra de edificación busca construir algo más, mezclando a Dios mismo con su creación. También analiza cómo el arca de Noé y Cristo representan esta mezcla divina de Dios y el hombre, siendo la edificación conjunta el edificio de Dios.
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El edificio de Dios

EL
CONTENIDO
EDIFICIO
1. La mezcla de Dios y el hombre DE DIOS
2. La casa de Dios en el sueño de Jacob
3. El principio subyacente a la edificación divina
presentado en el Evangelio de Juan
4. Vida y edificación en el Evangelio de Juan Por Witness Lee
5. La edificación según las enseñanzas contenidas en las
Epístolas

PREFACIO Living Stream Ministry

Este libro se compone de mensajes dados por el hermano


Witness Lee para un entrenamiento celebrado en la ciudad de
Altadena, California, durante el verano de 1963. Los mensajes
no fueron revisados por el orador.

1
CAPÍTULO UNO Como hemos visto, al comienzo de las Escrituras está el huerto
de Edén, mientras que al final de las mismas vemos una ciudad.
LA MEZCLA DE DIOS Y EL HOMBRE Un huerto nos presenta un panorama natural, una escena de la
naturaleza; pero una ciudad es diferente, pues es una
Lectura bíblica: Gn. 2:9-12; 6:14-16; Éx. 25:8-9; 1 R. 6:1; Jn. edificación. Cuando Dios completó la creación, obtuvo un
1:14; 2:19-21; Ap. 21:2, 12, 14, 23; 22:1 huerto, pero no un edificio. Es decir, el resultado final de Su
obra de creación fue un huerto, pero ello no le satisfizo. Por
En las Escrituras se nos presentan diversas vertientes de la tanto, desde ese momento Dios dio inicio a una labor adicional,
verdad con respecto a muchos temas importantes. Por ejemplo, la cual no consistió en crear sino en edificar. Es únicamente
una de las vertientes o líneas que podemos percibir desde el después de haber completado Su obra de edificación a lo largo
inicio mismo de las Escrituras hasta su conclusión, concierne al de todas las generaciones que Dios obtendrá, no sólo un huerto,
tema de la vida divina. También podemos detectar una línea de sino un edificio.
pensamiento que trata sobre la redención, otra que trata sobre
el pecado, e incluso otra que trata sobre el enemigo de Dios, En la creación, la persona de Dios no se forjó en Sus criaturas
Satanás, el diablo. La obra de edificación que Dios lleva a cabo en ninguna medida. Sin embargo, al realizar Su obra de
constituye una línea de suma importancia, la cual se halla edificación, Dios mismo se mezcla con Su creación. En Su obra
presente en toda la Biblia. Sin embargo, hoy en día muchos de creación, Dios creó algo con Sus manos, pero Él mismo no
cristianos no le dan la debida importancia a este tema; es difícil era el material; mientras que en Su obra de edificación, Dios
encontrar un libro o escuchar mensajes que traten sobre el edifica consigo mismo como el material. Así pues, en la obra de
edificio de Dios. edificación que Dios realiza, Él se mezcla con Su creación. Por
tanto, el edificio de Dios consiste en la mezcla divina de Dios
Al inicio mismo de las Escrituras encontramos el pensamiento mismo con Su criatura, el hombre.
relacionado con la vida divina y la edificación, y el concepto de
que dicha vida tiene como finalidad el edificio de Dios. De Nosotros formamos parte tanto de la creación de Dios como de
hecho, los primeros dos capítulos de la Biblia nos proveen un Su edificio. Como meras criaturas que forman parte de la
plano o diseño del plan de Dios. Todos sabemos que un plano creación de Dios, nada de Dios se ha forjado en nuestro ser;
tiene como finalidad la construcción de un edificio. En Génesis pero, como aquellos que forman parte del edificio de Dios,
2 encontramos el árbol de la vida, y junto al árbol de la vida ciertamente algo de Dios se ha forjado en nuestro ser. Si
encontramos las aguas vivas que fluyen (vs. 9-10). En este fluir nuestro ser no poseyera nada de Dios mismo, no formaríamos
de agua de vida encontramos los materiales preciosos parte de Su edificio y solamente seríamos parte de Su creación.
requeridos para el edificio de Dios: oro, bedelio (una especie de Así pues, ¿en qué consiste el edificio de Dios? Consiste en la
perla) y ónice (vs. 11-12). edificación conjunta de Dios y el hombre.

Al comienzo de las Escrituras vemos la vida con los materiales EL ARCA REPRESENTA A CRISTO
para la edificación, y al final, cuando las Escrituras alcanzan su COMO LA EDIFICACIÓN CONJUNTA
conclusión y máxima consumación, vemos un edificio, DE DIOS Y EL HOMBRE
representado por la ciudad santa, la Nueva Jerusalén. Este
edificio, cuyo centro es la vida, está edificado con oro, perlas y En las Escrituras, la primera edificación dispuesta por Dios fue
piedras preciosas. Esto nos muestra que las Escrituras, por un el arca de Noé (Gn. 6:14-16). El arca tipifica a Cristo el
lado, son un libro de vida, y por otro, un relato concerniente al Redentor, quien llega a ser nuestro Salvador. Él trae consigo
edificio de Dios. Así pues, a lo largo de toda la Biblia podemos redención, liberación, salvación, seguridad y protección. ¿Por
encontrar muchas referencias concernientes a esta obra de qué, entonces, el arca debía ser una edificación? Es posible que
edificación; por lo cual podemos afirmar con toda certeza que nos hayamos percatado de que el arca de Noé tipifica a Cristo,
las Escrituras son un relato de la edificación que Dios realiza. pero probablemente no sepamos por qué era necesario que
fuese una edificación. Detrás de ello se encuentra el
LA CREACIÓN DE DIOS Y EL EDIFICIO DE DIOS pensamiento divino que muchos han pasado por alto.

En primer lugar, debemos percatarnos de la diferencia que Erigir un edificio simplemente significa unir diversos
existe entre la obra creadora de Dios y Su obra de edificación. materiales. Cristo, el Redentor y Salvador, es una edificación. Él
En los sesenta y seis libros que componen las Escrituras, no solamente es Dios, sino también un Dios-hombre; Él es Dios
únicamente los dos primeros capítulos de Génesis tratan sobre y el hombre conjuntamente edificados. En el principio, Cristo
la creación. Una vez finalizada Su obra de creación, la labor de era únicamente Dios. Juan 1:1 dice que en el principio era el
Dios consiste en edificar. Así pues, la mayor parte de las Verbo, y el Verbo era Dios. Sin embargo, el versículo 14 dice que
Escrituras, desde el tercer capítulo hasta el último, trata sobre el Verbo se hizo carne. El Verbo, quien es Dios mismo, se
el edificio de Dios. mezcló con la humanidad. Esto constituyó una edificación. El

2
versículo 14 dice que cuando Cristo, el Verbo de Dios, se hizo En el Lugar Santo encontramos tres muebles: la mesa de los
carne, Él fijó tabernáculo entre nosotros. El Señor encarnado panes de la proposición, el candelero y el altar del incienso.
es, pues, un tabernáculo, una edificación en la que el material Asimismo, el arca del testimonio guardaba en su interior tres
divino se mezcla con el material humano. En Cristo está tanto la cosas. Hay muchos otros aspectos relacionados con el
divinidad como la humanidad. Sus dos naturalezas son los tabernáculo en los que vemos los números tres y cinco.
materiales que se han entremezclado a fin de ser edificados Nuevamente, el número tres representa al Dios Triuno,
conjuntamente como una sola entidad. Cristo el Salvador, quien mientras que el número cinco representa la adición de Dios a
es Dios encarnado, es la edificación, la mezcla, de la divinidad y Sus criaturas; por tanto, el edificio de Dios es la mezcla de Dios
la humanidad, es decir, el edificio compuesto de Dios y el con Sus criaturas.
hombre.
En relación con esto, también podemos mencionar diversos
Antes de ser salvos, únicamente formábamos parte de la aspectos en cuanto a la edificación del templo (1Re. 6:1). El
creación de Dios; no formábamos parte de Su edificio. En el templo es un cuadro completo de la mezcla de Dios con Sus
mejor de los casos, sólo formábamos parte de los materiales criaturas. Nuevamente, en el templo vemos el atrio, el Lugar
requeridos para dicha edificación. Sin embargo, ahora que Santo y el Lugar Santísimo. Estos representan los tres “pisos”
somos salvos, Dios se ha mezclado con nosotros. Él ha del Dios Triuno. Cuando Cristo el Señor se encarnó, Él afirmó
mezclado la naturaleza divina con la naturaleza humana, ser el templo. Por un lado, al encarnarse, Él era el tabernáculo;
haciendo de nosotros un edificio divino. pero, por otro, en Juan 2:19 Él dijo: “Destruid este templo, y en
tres días lo levantaré”. El cuerpo del Señor era un templo, la
Los números tres y cinco aparecen con frecuencia en relación casa de Dios, que el pueblo judío derribó, pero el Señor se
con la edificación del arca. El arca tenía trescientos codos de levantó nuevamente después de tres días. Ésta es una prueba
longitud, cincuenta codos de ancho y treinta codos de alto. más de que el Señor mismo es una edificación.
Además, tenía tres pisos, no dos ni cuatro, y tenía una sola
ventana o tragaluz. El número tres hace alusión al Dios Triuno LA IGLESIA ES LA MEZCLA DE DIOS Y EL HOMBRE
—el Padre, el Hijo y el Espíritu—, mientras que cinco es el
número que denota responsabilidad, de la misma manera que El principio según el cual el Señor es una edificación es que
los cinco dedos que tenemos en cada mano asumen la Dios se mezcla con la humanidad, y este mismo principio rige
responsabilidad de hacer muchas cosas. El número cinco está toda obra edificadora que Dios realiza. Por tanto, la iglesia es
compuesto de cuatro más uno. El número uno representa al también la mezcla divina de Dios mismo con la humanidad. La
único Dios, mientras que cuatro es el número que denota a las iglesia no pertenece a la vieja creación. La iglesia es el edificio
criaturas, tal como los cuatro seres vivientes mencionados en de Dios, el cual está compuesto por Dios mismo como el
Apocalipsis 4:6-8. Así pues, cuatro más uno significa el Creador material divino que se ha mezclado con el material humano, el
añadido a las criaturas para llegar a ser una edificación. Cristo hombre. En este sentido, la iglesia puede ser considerada un
es Dios mismo mezclado con la creación, es decir, el “uno” híbrido. Un híbrido es una mezcla de dos vidas y naturalezas
mezclado con el “cuatro”. Cristo es el verdadero “cinco”, y como que llegan a constituir una sola entidad. La mezcla de un ciruelo
tal, Él es el Dios-hombre, Dios mezclado con la humanidad, y un durazno, por ejemplo, es una planta híbrida. La iglesia es
quien se hace responsable por nosotros delante de Dios. un híbrido divino por ser la mezcla de Dios con el hombre.
Además, en este Cristo, el arca, están los “tres pisos”: el Padre,
el Hijo y el Espíritu. Tal vez hablemos mucho sobre la edificación de la iglesia; sin
embargo, tenemos que percatarnos de que tal edificación
EL TABERNÁCULO Y EL TEMPLO REPRESENTAN consiste en mezclar a Dios con el hombre. Cuanto más nos
LA MEZCLA DE DIOS CON SUS CRIATURAS mezclemos con Dios, más seremos edificados juntamente como
una sola entidad. Si Dios no está presente, resulta imposible
Los números tres y cinco aparecen también muchas veces con que seres humanos sean juntamente edificados como una sola
relación a la edificación del tabernáculo relatada en el libro de entidad. Aun si esto fuera posible, tal edificación no sería el
Éxodo 25:8-9). Muchos de los componentes del tabernáculo edificio de Dios, sino una simple edificación o agrupación
medían tres y cinco. Así como el arca tenía tres pisos, el humana. La iglesia, por ser el edificio de Dios, no es una mera
tabernáculo también tenía tres partes: el atrio, el Lugar Santo y combinación o composición humana, sino que es la mezcla de
el Lugar Santísimo. Las tablas del tabernáculo medían un codo Dios y la humanidad.
y medio de ancho, por lo cual, al emparejarse dos tablas,
medían un total de tres codos de ancho. La altura de estas LA NUEVA JERUSALÉN, LA MÁXIMA
tablas era de diez codos, y cada tabla estaba dividida en dos CONSUMACIÓN
mitades de cinco codos de altura cada una, al igual que los Diez DE LA MEZCLA DE LA DIVINIDAD CON LA
Mandamientos también estaban escritos sobre dos tablas con HUMANIDAD
cinco mandamientos en cada una.
3
Después de la iglesia, la siguiente etapa en cuanto al edificio de irán a una mansión celestial, o a ciertas instalaciones en los
Dios es la Nueva Jerusalén (Ap. 21:2). El arca de Noé, el cielos. ¿Acaso deberíamos creer que hoy, mientras Dios edifica
tabernáculo, el templo, Cristo, la iglesia y la Nueva Jerusalén, Su iglesia, Él también está construyendo mansiones en los
todos forman parte de la obra edificadora de Dios. Sin embargo, cielos? Muchas veces se me ha condenado por predicar que no
todas estas entidades constituyen diferentes aspectos de un hay “mansiones celestiales”. Al predicar así, no obstante, mi
mismo edificio, y no diferentes edificios. De hecho, en la Nueva propósito no es predicar en contra de las mansiones celestiales,
Jerusalén podemos hallar elementos relacionados con el arca de sino, más bien, ayudar a los hijos de Dios a conocer en qué
Noé, con el tabernáculo erigido por Moisés y con el templo consiste el verdadero edificio de Dios. El verdadero edificio de
levantado por Salomón en la vieja Jerusalén. Ciertamente Dios no es un palacio en los cielos, sino la mezcla de Sí mismo
podemos ver a Cristo como la casa y el templo de Dios, y con Su criatura, el hombre.
también podemos ver la iglesia. Por tanto, la Nueva Jerusalén
es la suprema expresión del edificio de Dios y su consumación. Algunos himnos contienen el pensamiento de que Dios es un
Dios que está en los cielos y que, un día, nosotros también
En la Nueva Jerusalén se encuentran inscritos los nombres de iremos a los cielos. No piensen que yo no creo que los cielos
las doce tribus de Israel y los nombres de los doce apóstoles del existen. Ciertamente creo que los cielos existen y que hay un
Cordero (vs. 12, 14). Las doce tribus de Israel representan a los Dios en los cielos, pero los cielos, donde está ahora Dios, no son
santos de la era antiguotestamentaria, mientras que los doce la eterna morada de Dios. Podemos demostrar esto con lo que
apóstoles representan a los santos de la era neotestamentaria. Apocalipsis 21:2 dice: “Y vi la santa ciudad, la Nueva Jerusalén,
Esto nos muestra que la Nueva Jerusalén es una entidad descender del cielo, de Dios, dispuesta como una novia ataviada
viviente compuesta por todos los santos que vivieron tanto en la para su marido”. En la eternidad Dios morará en la Nueva
época del Antiguo Testamento como en la época del Nuevo Jerusalén, la cual desciende del cielo. Quizá tengamos el
Testamento. concepto de que iremos a los cielos, pero el hecho es que Dios
descenderá de allí. La morada de Dios en la eternidad es Su
Además, Dios es la luz de la Nueva Jerusalén, y Cristo es la edificio divino, la Nueva Jerusalén, la mezcla de la divinidad
lámpara (v. 23). Dios está en Cristo, y a partir de Dios que está con la humanidad.
en Cristo fluye el Espíritu como el río de agua de vida (Ap.
22:1). Dios el Padre es la luz, Dios el Hijo es la lámpara y Dios el EL PENSAMIENTO CENTRAL DE LAS ESCRITURAS
Espíritu es el río de agua viva. Desde el centro, esto es, desde el
trono de Dios y del Redentor, el Dios Triuno fluye a toda la Debemos cambiar nuestra manera de pensar. Si examinamos
ciudad para que se produzca la mezcla de Dios con Sus dónde se origina el concepto de “las mansiones celestiales”,
criaturas. Éste es el verdadero significado del edificio de Dios. descubriremos que procede de las enseñanzas del catolicismo
Por tanto, la Nueva Jerusalén es una entidad viviente romano y se basa en supersticiones. Ciertamente creemos en un
compuesta por todos los redimidos a lo largo de todas las paraíso preparado por Dios, pero tenemos que comprender y
generaciones, cuyo centro es Dios en Cristo mediante el tener presente que el pensamiento divino, tal como es
Espíritu Santo. Así pues, se trata de un hombre universal y presentado a lo largo de las Escrituras, no da lugar a la idea de
corporativo que se ha mezclado con Dios a fin de llegar a ser el que Dios está buscando una morada física. Una morada física
Cuerpo viviente de Cristo y una ciudad edificada. jamás podría satisfacer a Dios. El pensamiento divino, que
ocupa un lugar central en las Escrituras, es que Dios está
La Nueva Jerusalén es un cuadro completo de la mezcla del buscando obtener un edificio divino, el cual consiste en la
Dios Triuno con Sus criaturas redimidas, es decir, de la mezcla mezcla de Sí mismo con la humanidad. Él está buscando una
de la divinidad con la humanidad. Ahora, Dios ya no es entidad viviente compuesta por personas vivas, las cuales han
meramente un Dios que está fuera del hombre, sino que Él es el sido redimidas por Él y se han mezclado con Él.
Dios que está dentro del hombre.
Después de Su obra de creación, Dios comenzó la obra de
Además de este único edificio, no existe otro edificio de Dios. producir el edificio divino, la cual sigue llevándose a cabo.
Dios únicamente tiene un edificio en el universo. ¿Por qué, Incluso en nuestros días, Dios sigue realizando la obra de
pues, el Señor habló en Juan 14:2 de “muchas moradas”? En Jn. producir el edificio divino, la cual consiste en mezclarse con el
2:16, el Señor claramente indicó que la casa del Padre es el hombre. Predicamos el evangelio no solamente para ganar
templo. Entonces, ¿qué es la casa del Padre mencionada en almas o para salvarlas del infierno, sino para ministrar a Dios al
14:2? Este versículo dice: “En la casa de Mi Padre muchas hombre mediante el Espíritu a fin de que Dios pueda mezclarse
moradas hay; si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho; voy, pues, con el hombre. De esta manera, obtenemos los materiales
a preparar lugar para vosotros”. ¿Cómo podemos hacer necesarios para el edificio divino. Asimismo, ministramos a
concordar este versículo con el edificio de Dios? Cuando Cristo a los santos a fin de que ellos puedan mezclarse con
algunos predican el evangelio, les dicen a las personas que si Cristo y, así, ser edificados juntamente con Él. Éste es el
ellas no creen en Jesús, se irán al infierno, pero que si creen,
4
pensamiento central y fundamental que rige todo cuanto CAPÍTULO DOS
hacemos.
LA CASA DE DIOS EN EL SUEÑO DE JACOB
Si mediante mi ministerio no he sido capaz de ayudar a las
personas a que se mezclen más y más con Cristo, entonces mi Lectura bíblica: Gn. 28:10-22; Jn. 1:51; 14:2-6, 20; 1Pe. 2:5
ministerio habrá sido un completo fracaso. El éxito de un
ministerio estriba en ministrar a Cristo a las personas, En las Escrituras vemos primero la obra de creación de Dios y,
ayudándolas, así, a mezclarse con Cristo. Quizá antes de recibir después, Su obra de edificación. En el capítulo anterior vimos
dicho ministerio hayamos poseído apenas un poco de Cristo, que una vez finalizada la obra de creación, Dios obtuvo un
pero después de recibirlo, obtenemos mucho más de Él. Este huerto, el huerto de Edén, y que una vez concluida Su obra de
ministerio nos ministra a Cristo mismo y hace que crezcamos edificación, Él obtendrá la santa ciudad, la Nueva Jerusalén.
más en Cristo y que nos mezclemos con Él continuamente. Esto Una ciudad es muy diferente de un huerto. En un huerto
lleva a cabo la obra de edificación, la cual consiste en la mezcla podemos contemplar un paisaje natural compuesto por todo
divina de Dios con el hombre. aquello que Dios creó. La ciudad, en cambio, es una obra de
edificación; no es producto de la naturaleza, sino que es algo
Mezclarse con Dios día a día es un asunto profundo, central y que ha sido edificado. Tenemos que tener en mente estos dos
fundamental. Los esposos deben amar a sus esposas, y las cuadros: un huerto y una ciudad.
esposas deben sujetarse a sus esposos; no obstante, el hecho de
que los esposos meramente amen a sus esposas no significa Después que Dios completó Su obra de creación en Génesis 2,
mucho. El auténtico amor, aquel que es verdaderamente valioso vemos el huerto de Edén, en el cual Dios puso al hombre creado
a los ojos de Dios, es el amor que resulta de la mezcla de Cristo por Él. Dios puso al hombre frente al árbol de la vida con el
con los esposos. Si Cristo está mezclado con el amor de una propósito de edificar al hombre consigo mismo, al hacer que el
persona, allí vemos el edificio divino. Algunas personas dicen hombre le experimentará a Él como vida (vs. 8-9). Junto al
que las mujeres japonesas son muy sumisas a sus maridos. Sin árbol de la vida se encuentra un río que fluye, y en la corriente
embargo, la sujeción de una esposa a su marido no tiene mucho de dicho río hallamos materiales preciosos que son aptos para
valor de por sí; más bien, la sujeción de las esposas debería ser el edificio (vs. 10-12). Esto se hace mucho más claro al
producto de la mezcla de Cristo con ellas. Si hay algo de Cristo considerar los últimos dos capítulos de las Escrituras. En los
mezclado con la sumisión de una esposa, allí hay algo del últimos dos capítulos de Apocalipsis vemos una ciudad
edificio divino. Tanto el amor de los esposos como la sumisión edificada con esos materiales preciosos, a saber, una ciudad de
de las esposas deberían ser producto de la mezcla de Dios con el oro, perla y piedras preciosas. Esto nos revela que después de
hombre, es decir, el edificio divino. Su obra de creación, Dios se propuso llevar a cabo una obra de
edificación, la cual consiste en forjarse en el hombre y forjar al
No olviden que después de que Dios terminó Su obra de hombre en Sí mismo.
creación, la obra de edificación que Él está realizando hoy
consiste en mezclarse con el hombre. En todas nuestras Todas las Escrituras nos revelan estas dos obras de Dios: la
experiencias espirituales, Dios tiene que mezclarse con obra de creación, y la obra de edificación, en la que Dios se forja
nosotros, lo cual constituye el edificio divino. No basta con ser en el hombre y el hombre es forjado en Dios. El edificio de Dios
personas humildes, amorosas y sumisas, sino que en todo ello consiste, pues, en la mezcla de la divinidad y la humanidad. Por
tiene que realizarse la obra divina de edificación, la cual tanto, al final de las Escrituras encontramos una ciudad, el
consiste en que Dios se mezcle con nosotros. Por todo lo dicho, edificio de Dios, y dicha ciudad es la mezcla de Dios con todos
ahora podemos comprender qué es el edificio de Dios, la casa Sus redimidos, entre los cuales se incluyen tanto los santos del
de Dios y la morada de Dios. La morada de Dios no es otra cosa Antiguo como del Nuevo Testamento, quienes juntos
que la mezcla de Dios con el hombre. En esto también consiste constituyen un vaso que tiene a Dios mismo como su contenido
la edificación de la iglesia. Que la gracia de Dios nos permita ver y se han mezclado plenamente con Dios y están llenos de Él. En
cada vez más claramente, que la mezcla de Dios con el hombre esto consiste la mezcla de Dios con el hombre, a saber, el
es, de hecho, el verdadero edificio divino. edificio de Dios.

CASA DE DIOS Y PUERTA DEL CIELO

En Génesis 28 Dios revela por primera vez que Él y el hombre


habrían de ser conjuntamente edificados al traer los cielos a la
tierra y llevar la tierra a los cielos, a fin de unir los cielos y la
tierra. La historia de Betel, relatada del versículo 10 al 22, es
maravillosa y está llena de principios divinos relacionados con

5
el edificio de Dios. Es necesario recurrir a la totalidad de las descender sobre el Hijo del Hombre”. Sin duda alguna, ésta es
Escrituras para poder explicar este breve relato acerca de Betel. una referencia a Génesis 28. En Génesis 28 hay una escalera
sobre la cual los ángeles de Dios ascienden y descienden,
Antes de aquel tiempo, el hombre era un viajero errante. mientras que en Juan 1 esta escalera es el Hijo del Hombre,
Cuando Jacob tuvo su sueño en Betel, él era un viajero errante sobre quien los ángeles de Dios ascienden y descienden. Por
que no tenía hogar y que tampoco podía hallar reposo. Él tanto, la escalera es el propio Señor Jesús, el Hijo del Hombre,
incluso tuvo que recostar su cabeza en una piedra lisa y dura, el Cristo encarnado.
que le sirvió de almohada. Sin embargo, si leemos este pasaje de
la Biblia detenidamente nos daremos cuenta de que no Además, en Juan 14:6 el Señor dijo: “Yo soy el camino ... nadie
solamente el hombre era un viajero errante, una persona viene al Padre, sino por Mí”. El Señor Jesús no es un camino
carente de hogar, sino que incluso Dios mismo carecía de hogar horizontal, sino el camino vertical por el cual, y a través del
y de un lugar de reposo. En semejante situación, Dios le dio a cual, venimos a Dios. Cristo es el camino, y como tal, Él es la
Jacob un sueño simple en el que una escalera establecida en la escalera. Es Él quien trae los cielos a la tierra, y es Él quien une
tierra llegaba hasta los cielos. Por aquella escalera ascendían y la tierra a los cielos. Es Él quien introduce a Dios en el hombre e
descendían los ángeles de Dios. Después que Jacob despertó, introduce al hombre en Dios. Él es el camino, el camino
dijo algo maravilloso: “¡Cuan terrible es este lugar! No es otra vertical, que une a Dios con el hombre y hace que los cielos y la
cosa que casa de Dios y puerta del cielo” (v. 17). tierra sean uno.
Verdaderamente, un joven tan travieso como Jacob no pudo
haber dicho por sí mismo algo tan maravilloso. En Juan 1:51 el Señor dijo que los ángeles de Dios ascendían y
descendían, no sobre el Hijo de Dios, sino sobre el Hijo del
Al hablar de la puerta del cielo, él indicó que los cielos estaban Hombre. En el primer versículo de este capítulo vemos que el
abiertos y que las personas podían entrar allí. En otras Señor es, en la eternidad pasada, el Verbo eterno, la expresión
palabras, las personas podían entrar en Dios mismo. Al igual de Dios. Después, según el último versículo de este mismo
que una calle, una escalera es un camino, excepto que es un capítulo, vemos que el Señor es, en la eternidad futura, el Hijo
camino vertical. Aquella escalera era un camino vertical que del Hombre. ¿Cómo ha llegado el Verbo eterno a ser el Hijo del
unía la tierra a los cielos, es decir, que ascendía del hombre a Hombre? Haciéndose carne, tal como lo dice el versículo 14. El
Dios y descendía de Dios al hombre. Además de esta escalera, Verbo eterno se encarnó y fue hecho el Hijo del Hombre. El
este camino vertical, vemos que los cielos, donde está Dios, Hijo del Hombre es Dios mezclado con el hombre, un Dios-
están abiertos. Esto significa que hay una entrada mediante la hombre. Él es un hombre procedente de los cielos que, sin
cual el hombre puede acudir a Dios y tener contacto con Él. embargo, está en la tierra; y, al mismo tiempo, es un hombre en
la tierra que, no obstante, continúa en los cielos y procede de
En lo que se refiere a los cielos abiertos, este lugar es la puerta los cielos. Este maravilloso Hijo del Hombre une a Dios con el
del cielo; mientras que en lo referido al lugar aquí en la tierra, hombre y hace que los cielos y la tierra sean uno. Por tanto, Él
dicho lugar es Betel, la casa de Dios, la morada de Dios y el es la verdadera escalera.
lugar de Su reposo. El lugar del reposo de Dios no se halla en
los cielos, sino que está en la tierra. Quizá nosotros queramos ir No debemos olvidar que Juan 1:51 es una referencia a Génesis
al cielo, pero Dios quiere venir a la tierra. En Mateo 6:10 dice: 28. Junto con la escalera celestial de Génesis 28 tenemos los
“Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así cielos abiertos y Betel, la casa de Dios aquí en la tierra. Esto nos
también en la tierra”. Dios anhela venir a la tierra porque la muestra que, debido a que el Señor Jesús es el camino celestial
tierra ha sido malignamente corrompida, usurpada y ocupada y vertical, tenemos los cielos abiertos y la casa de Dios aquí en
por el enemigo de Dios. Dios desea recobrar la tierra. Hoy en la tierra.
día en el cristianismo circula un concepto errado. Las personas
con frecuencia hablan acerca de un “hogar celestial”, pero no EL ACEITE DERRAMADO SOBRE LA PIEDRA
existe tal cosa en las Escrituras; más bien, el propósito de Dios
es tener una morada, un Betel, aquí en la tierra. Génesis 28:18-19a dice: “Y se levantó Jacob de mañana, y tomó
la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y
LA ESCALERA CELESTIAL derramó aceite encima de ella. Y llamó el nombre de aquel lugar
Bet-el”. Jacob dio el nombre de Betel no solamente a aquel
En este cuadro podemos encontrar todos los principios divinos lugar, sino también a la piedra. Esto es muy significativo.
que rigen la obra de edificación que Dios realiza. El edificio Aquella piedra, la cual era Betel, la casa de Dios, fue el lugar en
divino consiste en la apertura de los cielos a fin de que los cielos el cual ese viajero errante pudo descansar su cabeza. Además,
se unan a la tierra y la tierra se una a los cielos por medio de la este lugar donde el hombre halló reposo, es también la morada
escalera celestial. Si queremos ver qué es esta escalera, misma de Dios. No solamente aquel lugar, sino también aquella
debemos referirnos a Juan 1:51, que dice: “De cierto, de cierto piedra sobre la cual se derramó aceite, la almohada sobre la
os digo: Veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y
6
cual el hombre descansó, es Betel, la casa de Dios. Allí donde el después de un tiempo, en Juan 14:2-6, Él les dijo a Sus
hombre halla reposo, mora Dios. discípulos que los llevaría adonde Él estaba. El lugar en el que
Él estaba no era los cielos, sino Dios mismo. Es como si Él les
Para que haya una casa de Dios aquí en la tierra, tiene que dijera: “Yo estoy en el Padre. El Padre es el lugar donde Yo
haber piedras sobre las cuales el aceite sea derramado. En las estoy. Yo, por medio de Mi encarnación, traje a Dios a ustedes,
Escrituras el aceite representa al Espíritu Santo, el tercero del pero ahora es necesario que Yo muera y resucite. Por Mi muerte
Dios Triuno, que viene a visitar al hombre. Cuando Dios está y resurrección, los introduciré a ustedes en Dios mismo.
escondido en los cielos, Él es el Padre; nadie puede conocer al Entonces, en ese tiempo, ustedes podrán estar donde Yo estoy”.
Padre en Sí mismo y nadie jamás le ha visto. Cuando Dios se
manifiesta abiertamente ante el hombre y entre los hombres, Él Cristo es el camino por medio del cual el hombre puede ir, no al
es el Hijo, Cristo. Cuando Dios viene sobre las personas y entra lugar donde está el Padre, sino al Padre mismo. El versículo 20
en ellas para visitarlas de una manera personal y subjetiva, Él es dice: “En aquel día vosotros conoceréis que Yo estoy en Mi
el Espíritu. Por tanto, el aceite es un símbolo del Dios Triuno, Padre, y vosotros en Mí, y Yo en vosotros”. Estas tres
quien visita a las personas de una manera subjetiva. preposiciones “en”, las cuales son sorprendentes, nos dan a
entender que debido a que Cristo está en el Padre y nosotros
¿Qué es, entonces, la piedra? La piedra es el material requerido estamos en Cristo, ahora nosotros estamos en el Padre. Por
para la obra de edificación. Por eso, en este relato del sueño de tanto, allí donde está Cristo, nosotros también estamos (v. 3).
Jacob se nos habla primero de la piedra como material de Antes de Su muerte y resurrección, sin embargo, Él únicamente
construcción y, luego, de la casa de Dios, el edificio. Después de había introducido a Dios en el hombre; fue por medio de Su
que el aceite fue derramado sobre la piedra, ésta se convirtió en muerte y resurrección que Él introdujo al hombre en Dios.
la casa. Asimismo, cuando acudimos al Señor, somos hechos
piedras vivas que han de ser edificadas como casa espiritual en Leamos nuevamente el Evangelio de Juan. Al leerlo, veremos la
el Espíritu, por el Espíritu y con el Espíritu (1Pe. 2:5). Somos, venida e ida del Señor. En realidad, la venida e ida del Señor
pues, piedras sobre las cuales el Dios Triuno ha derramado el constituyen el proceso mediante el cual se lleva a cabo la
Espíritu Santo como aceite. edificación divina. La venida del Señor hace que Dios entre en
nosotros, y Su ida hace que nosotros entremos en Dios mismo.
El edificio de Dios consiste en que Dios mismo se derrama Por medio de Su venida y Su ida, Él hace que Dios se mezcle
sobre nosotros como Espíritu. Nosotros somos las piedras, y Él con nosotros.
es el aceite. Cuando Él se derrama sobre nosotros, en virtud de
dicho aceite nosotros llegamos a ser Betel, la casa de Dios, el El Señor no habló en vano sobre la escalera celestial en Juan
templo de Dios en donde mora el Espíritu de Dios. 1:51. En realidad, el principio subyacente a la escalera celestial
es hallado a lo largo de todo el libro de Juan. Éste es un cuadro
DIOS ENTRA EN EL HOMBRE, completo de la eternidad venidera. Si hoy en día poseemos
Y EL HOMBRE ENTRA EN DIOS algún grado de perspicacia espiritual, diremos: “Oh Señor, Tú
eres la escalera celestial. Cada día los ángeles ascienden y
El principio fundamental respecto al edificio de Dios consiste descienden sobre Ti. Y cada día Tú traes algo celestial a la tierra
en que Dios entra en nosotros y que nosotros entramos en Dios. y llevas algo de la tierra a los cielos”.
Como hemos visto, el Señor es el Hijo del Hombre quien, como
la escalera celestial, trajo a Dios al hombre y llevó al hombre a Aquel día en que nos arrepentimos y creímos en el Señor, Él,
Dios. Por Su encarnación, Él introdujo a Dios en el hombre. como la escalera celestial, trajo algo celestial a nuestro ser y
Cuando Él se hizo carne, hizo que Dios mismo entrara en el llevó algo desde la tierra hasta el interior de Dios mismo. El
hombre. Antes de que esto sucediera, Dios jamás se había momento mismo en que recibimos al Señor Jesús, Él se
vestido de carne, pero por medio de la encarnación del Señor, convirtió para nosotros en la verdadera escalera celestial. Desde
Dios vino al interior del hombre. Después de esto, ocurre una ese momento se abrieron los cielos para nosotros, y Betel fue
“vuelta en U”. Después de descender con Dios, el Señor subió establecida aquí en la tierra; Betel es la casa de Dios, que a la
con el hombre. Por medio de la encarnación, Él introdujo a Dios vez también es la morada de Dios y el lugar donde el hombre
en el hombre; y después, por medio de Su muerte y halla reposo. Así pues, el Señor, como la escalera celestial,
resurrección, Él introdujo al hombre en Dios. introdujo a Dios en nuestro ser y también nos introdujo en Dios
mismo. Él es la escalera celestial que une los cielos a la tierra y
En el Evangelio de Juan vemos la venida del Señor y la ida del une la tierra a los cielos; es decir, mezcla a Dios con nosotros y a
Señor. Su venida fue Su encarnación, y Su ida fue Su muerte y nosotros con Dios.
resurrección. Al venir el Señor a nosotros, Él introdujo a Dios
en el hombre, y al partir, Él introdujo al hombre en Dios Esta mezcla es la obra divina de edificación, a saber, el edificio
mismo. En Juan 7:33-34, el Señor les dijo a las personas que Él de Dios. A lo largo de las generaciones y hasta el final de esta
iba a un lugar al que ellos, en ese momento, no podían ir; pero era, lo que Dios ha venido haciendo y seguirá realizando es
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llevar a cabo esta obra divina de edificación. Dios, por medio de así en esta tierra? ¡Estoy en un sueño!”. Ellos deberían percibir
Cristo, se imparte continuamente al hombre y hace que el algo diferente, maravilloso y extraño. Finalmente, los “Jacob”
hombre entre en Dios; en esto consiste el edificio de Dios. traviesos despertarán y dirán: “Esto no es otra cosa que la
entrada a los cielos, la escalera que es el camino vertical
Algún tiempo después que el travieso Jacob tuviera aquel mediante el cual las personas tienen contacto con Dios y Betel,
sueño, él se convirtió en padre de una gran familia, de una gran la casa de Dios”. Esto es la iglesia y en esto consiste la vida de
casa. El Antiguo Testamento no habla de la casa de Abraham, ni iglesia.
de la casa de Isaac, sino de la casa de Jacob, la casa de Israel. La
casa de Israel es la casa de Dios. ¿Cómo es posible que la casa La vida de iglesia no consiste simplemente en predicar, cantar
de un joven tan travieso como Jacob llegara a convertirse en la himnos y gritar o dar exclamaciones. Si estamos mezclados con
casa de Dios? Ello ocurrió al venir Dios a las personas de esta Dios, entonces, aun cuando permanezcamos sentados
casa y al ser ellas llevadas a Dios. Ésta es la historia del pueblo silenciosamente, sin orar ni gritar, las personas percibirán la
de Israel. Dios mismo vino al pueblo de Israel, y Dios llevó al presencia de Dios en medio nuestro. Sin embargo, si no
pueblo de Israel a Sí mismo. estamos mezclados con Dios, cuanto más gritemos, más
disgustada se encontrará la gente. Ellos dirán: “¿Qué es esto? Si
En Éxodo, Dios ordenó al pueblo de Israel que construyera un queremos escuchar a la gente dar gritos, es mejor que nos
tabernáculo. En todo el tabernáculo vemos la mezcla de dos vayamos al estadio. Allí se grita mejor. ¿Qué necesidad tenemos
materiales: el oro y la madera de acacia. El oro representa la de venir aquí?”.
naturaleza divina, mientras que la madera de acacia representa
la naturaleza humana. El edificio de Dios consiste en la mezcla Nuestra unión unos con otros depende únicamente de que Dios
de la naturaleza divina con la naturaleza humana. Hacemos se mezcle con nosotros. Día a día tenemos que percatarnos de
hincapié en este hecho debido a que necesitamos percatarnos cuál es el verdadero significado de derramar el aceite sobre la
de que la edificación de la iglesia no es sino la mezcla de estas piedra. Tenemos que experimentar verdaderamente a Dios
dos naturalezas. Es menester que Dios se mezcle con nosotros como Espíritu de vida que se mezcla con nuestro ser. Si nuestra
día a día por medio de la escalera celestial y los cielos abiertos. vida diaria es una en la que, de manera concreta, Dios siempre
Así Betel es producido. se mezcla con nosotros, entonces, siempre que nos reunamos,
todos percibirán que se hallan en un sueño maravilloso. Ellos
LA PRESENCIA DE DIOS, UN CIELO ABIERTO, jamás imaginaron que podría existir un lugar así en la tierra.
BETEL EN LA TIERRA Y LA ESCALERA CELESTIAL Ellos se percatarán de que los cielos están abiertos y verán
EN LAS REUNIONES DE LA IGLESIA Betel, la casa de Dios sobre la tierra, en la cual hay un camino
vertical que trae a Dios al hombre y lleva al hombre a Dios.
Por ser cristianos, nosotros celebramos muchas reuniones, las
cuales forman parte de nuestra vida cotidiana. No reunirnos
Yo he participado en esta clase de reuniones muchas veces. La
sería cometer suicidio espiritual. Cuando nos reunimos, sin
primera vez que visité al hermano Watchman Nee en Shanghai,
embargo, ¿cómo podemos hacer que los demás perciban que los
me quedé por un tiempo allí. Muchas veces, durante aquellas
cielos están abiertos y que hay un camino vertical que va desde
reuniones, sentía que era partícipe de un sueño maravilloso.
nosotros a Dios y de Dios a nosotros? ¿Cómo es posible
Las reuniones eran como un sueño para mí. Jamás había
manifestar Betel, la casa de Dios, al reunirnos juntos?
imaginado que existiera algo tan precioso sobre esta tierra. Si
Logramos esto al permitir que Dios se mezcle con nosotros todo
alguno me hubiera preguntado en aquella ocasión cómo me
el tiempo. Cuanto más Dios se mezcle con nosotros al
sentía, habría respondido: “¡Aquí está la entrada al cielo y la
reunirnos, más haremos que las personas perciban que entre
presencia del Señor!”. Incluso al entrar en el local de reuniones,
nosotros está la presencia de Dios, un cielo abierto, Betel y un
y antes de que comenzara la reunión en sí, ya se podía percibir
camino vertical que, como escalera celestial, trae Dios al
que el Señor estaba allí. Además, en el momento en que
hombre y lleva al hombre a Dios.
comenzaba la reunión, nadie se atrevía a hablar a la ligera, pues
la presencia del Señor inspiraba reverencia a los que allí
Es posible que en nuestras reuniones recibamos la visita de
estaban reunidos. Con frecuencia tales reuniones eran
jóvenes traviesos, tal como Jacob. Quizá tales personas sean
sosegadas, sin mucho bullicio. Comenzaban con suaves
viajeros errantes, pero si nosotros estamos mezclados con Dios,
canciones y oraciones quedas, pero ciertamente podíamos
ellos percibirán un sueño; ellos se percatarán en medio nuestro
percibir que los cielos se abrían. Percibíamos la presencia del
de que los cielos están abiertos y que hay una escalera por la
Señor en Su casa, Betel. Jamás olvidaré lo que experimenté
cual algo asciende desde la tierra y algo desciende desde los
aquellos años.
cielos. Ellos percibirán Betel. Esto es lo que la gente debería
percibir entre nosotros. Los “Jacob” errantes que asisten a
Según lo dispuesto soberanamente por el Señor, yo nací en el
nuestras reuniones deberían percibir tal clase de sueño. Ellos
cristianismo y fui criado en varios entornos cristianos. Por ello,
deberían exclamar: “¿Qué es esto? ¿Es posible que exista algo
pude asistir a diversas clases de reuniones cristianas,
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incluyendo reuniones de grupos “fundamentalistas cristianos”, CAPÍTULO TRES
de grupos presbiterianos y bautistas, de grupos de la Asamblea
de los Hermanos y grupos pentecostales. Después de haber EL PRINCIPIO SUBYACENTE
pasado por estas experiencias, puedo testificar que una reunión A LA EDIFICACIÓN DIVINA
PRESENTADO EN EL EVANGELIO DE JUAN
cristiana apropiada no consiste en esto o aquello, sino en que
los participantes puedan percibir la presencia del Señor, un
Lectura bíblica: Jn. 1:14, 51; 2:16, 19, 21; 14:1-6, 10-11, 16-21,
cielo abierto, Betel sobre la tierra, y una escalera celestial que
23; 15:4-5; 16:16-23; 20:19-23; 14:28; 17:21-24, 26
une los cielos y la tierra y que trae a Dios al hombre y lleva al
hombre a Dios. Ésta es una reunión donde los cristianos son
El principio subyacente a la edificación divina es que Dios se
partícipes de la edificación, una reunión en la cual participan
mezcla con la humanidad. La obra de edificación es diferente de
Dios y el hombre.
la obra de creación. En la obra de creación algo llega a existir a
partir de la nada; sin embargo, la obra de edificación consiste
Esto fue un sueño para Jacob, quien entonces no era más que
en unir cosas que ya existían anteriormente. Cuando el Señor
un joven errante; pero, ¡alabado sea el Señor que este sueño se
Jesús se hizo carne, Él era Dios que se mezclaba con el hombre.
ha hecho realidad! A lo largo de las generaciones que han
Por tanto, en Su condición de Dios en la carne, el Señor Jesús
pasado por esta tierra, este sueño se ha venido cumpliendo y
constituía una edificación. Así pues, en Él vemos el principio
seguirá haciéndose realidad. Si hay seriedad en nuestra relación
subyacente a la edificación divina.
con el Señor, experimentaremos que Dios se mezcla con
nosotros. Entonces, al reunirnos disfrutaremos de Betel, el
Juan 1:14 dice: “Y el Verbo se hizo carne, y fijó tabernáculo
lugar donde se nos abren los cielos, y disfrutaremos de Cristo,
entre nosotros”. En este versículo podemos detectar el principio
quien, como Hijo del Hombre, es la escalera celestial, el camino
subyacente al edificio de Dios. En el texto original en griego
vertical por el cual las personas tienen contacto con Dios y
aparece la forma verbal de la palabra tabernáculo, la cual fue
mediante el cual Él visita a las personas a fin de mezclarse con
traducida “fijó tabernáculo”. El tabernáculo es una edificación.
la humanidad. En esto consiste el edificio de Dios. Si hemos de
Por tanto, el Señor se hizo carne según el principio subyacente
hablar sobre la edificación de la iglesia, tenemos que
al edificio de Dios. También podemos ver este mismo principio
percatarnos de esto. Es menester que tengamos el sueño de
cuando el Señor hace referencia al sueño de Jacob en el
aquel joven errante. Entonces tendremos un lugar de descanso,
versículo 51. En este versículo, el Señor revela que Él mismo es
que es la morada de Dios.
la escalera celestial (Gn. 28:11-22). Él es el camino vertical que
hace posible el edificio de Dios, pues fue en virtud de Él y por
Que el Señor tenga misericordia de nosotros. En estos días
medio de Él que Dios se mezcló con la humanidad, y la
tenemos que volver nuestra mirada hacia el Señor para que Él
edificación divina consiste, precisamente, en mezclar a Dios con
nos libere de diversos conceptos erróneos a fin de que
el hombre.
comprendamos la manera en que Él hará realidad Su verdadera
edificación aquí en la tierra. La verdadera edificación es Betel.
En Juan 2:16, el Señor les dijo a quienes vendían palomas en el
templo: “No hagáis de la casa de Mi Padre casa de mercado”.
Por un lado, Dios hoy tiene una iglesia; pero, por otro, Él
Según este versículo, la casa del Padre era el templo, un edificio
todavía carece de un hogar permanente. Al mismo tiempo,
mucho más sólido y estable que el tabernáculo. Si bien el
muchas personas vagan en el desierto, sin hallar reposo ni
tabernáculo y el templo existieron en épocas diferentes, ambos
encontrar hogar. Ellas necesitan percibir un sueño. Quiera el
cumplían el mismo propósito. Ambas edificaciones eran
Señor que seamos fieles para que entre nosotros se pueda ver la
símbolos que representaban al pueblo de Israel como morada
mezcla de Dios con el hombre a fin de que tales personas
de Dios (Lv. 22:18; Nm. 12:7; cfr. He. 3:5-6). Después, en Juan
puedan ver dicho sueño. Así pues, toda vez que tales personas
2:19, el Señor dijo: “Destruid este templo, y en tres días lo
errantes se reúnan con nosotros, ellas deberán percibir un
levantaré”. En este versículo, al hablar del templo se hace
sueño en el cual vean los cielos abiertos, vean Betel en la tierra,
referencia al cuerpo físico del Señor, tal como nos lo indica el
y vean que uniendo Betel y los cielos está la escalera celestial, el
versículo 21, el cual dice que: “El hablaba del templo de Su
Hijo del Hombre, el Señor Jesús.
cuerpo”. En aquel tiempo, los judíos procuraban destruir el
cuerpo del Señor. Sin embargo, el Señor dijo que si ellos
destruían Su cuerpo, en tres días Él lo levantaría de nuevo, con
lo cual claramente daba a entender que Él habría de resucitar
de los muertos (Mt. 16:21).

Ahora, debemos percatarnos de algo muy importante. Lo que


los judíos destruyeron fue el cuerpo de un hombre, Jesús; sin
embargo, lo que el Señor levantó en resurrección no era

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únicamente Su propio cuerpo, sino también Su Cuerpo místico, manera más segura de hacer un estudio expositivo de la
esto es, la iglesia, el Cuerpo de Cristo. Los judíos destruyeron el Palabra. Si queremos saber a qué se refiere la casa del Padre
cuerpo de Jesús, pero el Señor resucitó un Cuerpo mucho mencionada en Juan 14, debemos remitirnos al capítulo dos de
mayor en Su resurrección. Todos nosotros fuimos resucitados este mismo libro, donde dice que la casa del Padre es el templo
cuando el Señor Jesús fue resucitado (Ef. 2:6). En Su (v. 16). Además, según lo dicho en los versículos del 19 al 21, el
resurrección, el Señor levantó el Cuerpo de Cristo. Por tanto, la templo representa al Cuerpo místico de Cristo, en el cual están
casa del Padre mencionada en Juan 2:16 es el templo, y según el incluidos todos los miembros de Cristo, quienes constituyen la
versículo 19 el templo no solamente representa el cuerpo físico morada de Dios (Ef. 2:21-22). No sería lógico afirmar que la
del Señor sino también el Cuerpo de Cristo, en el cual están casa del Padre mencionada en Juan 14 es diferente de la casa
incluidos todos los santos a quienes el Señor resucitó mediante del Padre mencionada en Juan 2. En Juan 2 vemos claramente
Su resurrección. Este templo es el Cuerpo místico de Cristo, la que la casa del Padre es el templo, el cual, a su vez, representa
casa de Dios (1 Co. 3:16; 1 Ti. 3:15). La casa del Padre es el al Cuerpo místico de Cristo como morada de Dios. Por tanto, al
templo, y el templo es el Cuerpo místico de Cristo, el cual usarse el mismo término en el capítulo 14, también se hace
incluye al propio Cristo además de todos Sus miembros, a los referencia al Cuerpo de Cristo.
cuales Él resucitó mediante Su resurrección de entre los
muertos. Tanto la versión King James como otras versiones de la Biblia
en el idioma inglés traducen Juan 14:2 de la siguiente manera:
JESÚS ES UNO CON DIOS “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay”. Dichas
versiones usan el término “mansiones” para traducir la palabra
Habiendo comprendido esto, abordemos ahora el capítulo griega monai. Pero la palabra griega monai no es más que el
catorce del Evangelio de Juan. En el primer versículo el Señor sustantivo que corresponde al verbo morar o permanecer, el
nos dice: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed cual aparece, por ejemplo, en Juan 15:4-5, en donde se nos
también en Mí”. Este versículo nos da a entender que el hombre habla de permanecer en el Señor y de que el Señor permanezca
Jesús era uno con Dios. Si deseamos creer en Dios, tenemos que en nosotros. Por tanto, este sustantivo griego usado en Juan
creer en Jesús, pues Él y Dios son uno (10:30). Por tanto, 14:2 debería traducirse “moradas”. Ahora bien, si la casa del
tenemos que relacionarnos con Él de la misma manera que lo Padre es el Cuerpo místico de Cristo, y dentro de esta casa hay
haríamos con Dios. En Juan 14:1, el Señor parecía decirles a Sus muchas moradas, ¿en qué consisten tales moradas? Es obvio
discípulos: “Si ustedes supieran que Dios y Yo somos uno, no se que tales moradas son los muchos miembros del Cuerpo. Así
turbarían vuestros corazones. Están turbados simplemente pues, tenemos que darnos cuenta de que, por ser miembros del
debido a que no se dan cuenta de que Yo y Dios somos uno. Cuerpo, todos nosotros somos moradas debido a que Cristo
Ustedes piensan que Yo soy sólo un hombre, y cuando un mora, o permanece, dentro de cada uno de nosotros. Esto se
hombre muere, le ha llegado su fin. Por tanto, se han turbado halla demostrado en Juan 14:23, donde el Señor mismo afirma
vuestros corazones. Sin embargo, quisiera decirles que Yo y que Él y el Padre harán Su morada en aquellos que le aman. Por
Dios somos uno. Aun si Yo muriese, no ha llegado mi fin. Aun si tanto, las muchas moradas son los muchos miembros del
los dejo, seguiré estando presente. Tienen que darse cuenta de Cuerpo místico de Cristo.
que Yo, el Hijo del Hombre, Jesús, soy uno con Dios. Si ustedes
creen en Dios, también tienen que creer en Mí”. LA VENIDA Y LA IDA DEL SEÑOR

Dios no está limitado por el tiempo ni el espacio. Los discípulos En el versículo 3 de este mismo capítulo, el Señor dice: “Y si me
pensaban que cuando el Señor los dejara, Él ya no estaría voy y os preparo lugar, vendré otra vez”. El Señor no dijo que
presente. Ellos no se habían percatado de que, debido a que Él “Él vendría”, sino, más bien: “He aquí, vengo”. Esto quiere decir
es uno con Dios, aun cuando Él los dejaba, seguía estando que la ida del Señor era también Su venida, y que Él venía a los
presente. Así pues, para Él no había diferencia alguna entre ir y discípulos por medio de Su ida. Hay quienes han dicho que la
venir, pues los dos eran lo mismo. Puesto que Jesús era uno con frase: “vendré otra vez”, se refiere a la segunda venida del
Dios, los discípulos no debían turbarse en sus corazones ni Señor, la cual ocurrirá en el futuro. Sin embargo, tenemos que
sentirse afligidos. Ellos deberían haberse dado cuenta de que, afirmar que esta interpretación no es la correcta. La frase
en realidad, Su ida les traería mayores beneficios (16:7). “vendré otra vez”, en este versículo, se refiere al retorno del
Señor en resurrección. El Señor les estaba diciendo a Sus
LA CASA DEL PADRE discípulos que Él habría de morir; debido a esto, los discípulos
se habían turbado en sus corazones, pues ellos pensaban que el
En Juan 14:2 el Señor dijo: “En la casa de Mi Padre muchas Señor iba a dejarlos. Ellos no se daban cuenta de que al ir a Su
moradas hay; si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho; voy, pues, muerte, el Señor hacía posible Su venida en otra forma. En
a preparar lugar para vosotros”. ¿A qué se refiere la casa del aquel momento en que el Señor hablaba con Sus discípulos, Él
Padre mencionada en el capítulo 14 de Juan? Tenemos que había venido a ellos, pero no en toda plenitud. Ciertamente Él
explicar las Escrituras con las propias Escrituras; ésta es la había venido a ellos mediante la encarnación, pero sólo podía
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estar entre Sus discípulos; todavía no podía estar dentro de versículo 6, en el cual el Señor dice: “Yo soy el camino, y la
ellos. Así pues, el Señor había completado el primer paso de Su realidad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí”. Por tanto,
venida, el cual consistió en Su encarnación, pero todavía era nosotros no estamos en camino a algún lugar físico, sino que
necesario que Él diese un segundo paso a fin de poder entrar en nos dirigimos al interior de una persona divina: el Padre, quien
Sus discípulos. Para efectuar este segundo paso, Él tenía que es Dios mismo. Además, el camino mediante el cual entramos
irse, a fin de poder venir otra vez. En este sentido, Su ida era Su en Dios el Padre es también una persona: el Señor Jesús. Por
venida. tanto, es por medio del Señor como el camino que nosotros
podemos estar allí donde Él está, es decir, en el Padre.
Podríamos dar una ilustración de estos dos pasos mediante el
siguiente relato. Supongamos que cierto día unos padres les Los versículos 10 y 11 dicen: “¿No crees que Yo estoy en el
compran una sandía a sus hijos. Al ver la sandía en la mesa, Padre, y el Padre está en Mí? Las palabras que Yo os hablo, no
enseguida los niños sienten un gran aprecio por ella. Luego, los las hablo por Mi propia cuenta, sino que el Padre que
padres les dicen: “Discúlpennos, pero tenemos que llevarnos la permanece en Mí, El hace Sus obras. Creedme que Yo estoy en
sandía”, lo cual entristece mucho a los niños, pues ellos piensan el Padre, y el Padre está en Mí; y si no, creedme por las mismas
que ya no volverán a ver la sandía. No obstante, los padres les obras”. Muchos enseñan que el Señor está en los cielos, y puesto
dicen: “No se aflijan ni se inquieten por ello. Tenemos que que nuestro destino es estar allí donde el Señor está, nosotros
llevarnos la sandía para poder cortarla. Después que la también estaremos en los cielos. Sin embargo, esta
hayamos cortado en pedazos, la volveremos a traer para que interpretación es completamente errónea. El Señor jamás nos
ustedes la puedan comer”. Así pues, el primer paso fue la dice en este capítulo que Él está en los cielos; más bien, nos dice
adquisición de la sandía. Sin embargo, la sandía podía estar una y otra vez que Él está en el Padre y que Él ha de preparar el
sólo entre los niños y no en ellos. Por tanto, se requería de un camino mediante el cual nosotros podremos ser introducidos en
segundo paso. La sandía tenía que ser “matada”. Sólo entonces, Dios mismo. El Señor declaró que el día de resurrección
después de haber sido “resucitada”, podría ser puesta nosotros sabríamos que Él está en el Padre, que nosotros
nuevamente en la mesa, si bien esta vez sería puesta allí en otra estamos en Él, y que Él está en nosotros (v. 20).
forma, una forma en la que los niños podrían ingerirla con
facilidad. Por ende, la ida de la sandía no significaba que ella los Hubo un tiempo en que nosotros estábamos separados de Dios;
dejaría, sino que su ida equivalía a su venida. había una gran distancia entre nosotros y Dios. Este
distanciamiento entre nosotros y Dios se debía al pecado, el
El Señor Jesús había venido a Sus discípulos mediante Su mundo, la carne y el yo. Nosotros estábamos alejados de Dios,
encarnación, pero aun así, Él no podía entrar en ellos. Él tuvo separados de Él por muchos impedimentos y obstáculos. Pero
que ir a la cruz, ser muerto y sepultado, para entonces ser mediante Su muerte y resurrección, el Señor Jesús eliminó esta
resucitado. Después de cumplir con estos pasos, Él regresó a distancia entre nosotros y Dios, con lo cual nos introdujo en
Sus discípulos como el Espíritu (Jn. 20:22; 1Co. 15:45). Por Dios mismo. La muerte del Señor y Su resurrección prepararon
tanto, la ida del Señor era Su venida. el camino para que nosotros pudiésemos entrar en Dios y
pudiésemos tener contacto con Dios. Fue mediante Su muerte y
INTRODUCIDOS EN DIOS resurrección que el Señor nos trajo de regreso a Dios y nos
introdujo en Él.
En Juan 14:3 el Señor dice: “Y si me voy y os preparo lugar,
vendré otra vez, y os tomaré a Mí mismo, para que donde Yo Juan 14 nos revela claramente que el lugar donde el Señor está
estoy, vosotros también estéis”. La expresión “a Mí mismo” es y el lugar al cual nosotros hemos sido traídos, no es un lugar
una expresión enfática. Tal expresión nos indica que la ida del físico, sino una persona divina. Muchos cristianos se apoyan en
Señor tenía como propósito poder recibir a los discípulos al Juan 14 para afirmar que ellos irán al cielo. Sin embargo, éste es
interior de Sí mismo haciendo que ellos estuvieran en Él. Él un concepto ajeno a las Escrituras. El concepto que predomina
también les dijo que ellos estarían allí donde Él estuviese. en la mente divina no es que nosotros iremos al cielo, sino que
¿Dónde estaba el Señor al pronunciar estas palabras? Él estaba Dios mismo se está forjando continuamente en nuestro ser al
en el Padre (vs. 10-11, 20). Además, el lugar adonde el Señor mismo tiempo que nosotros estamos siendo forjados en Dios. El
iba, era en realidad una persona: el Padre (vs. 12, 28). Después, pensamiento predominante en la mente divina es que Él mismo
en el versículo 4, el Señor les dijo a los discípulos que ellos ya se introduzca plenamente en nuestro ser y nosotros seamos
sabían el camino para ir adonde Él iba. Tomás entonces le introducidos plenamente en Él. La morada de Dios no es un
preguntó cómo es que ellos podrían saber el camino; y el Señor lugar físico carente de vida, sino que está compuesta por
respondió: “Yo soy el camino” (v. 6). El lugar adonde el Señor personas vivas; asimismo, nuestra morada es el propio Dios
iba era una persona, y el camino mediante el cual los discípulos vivo. En Salmos 90:1 Moisés oró: “Señor, Tú nos has sido
podían ir allí, era también una persona. Así pues, la meta final morada / De generación en generación”. El Señor es nuestra
era el Padre, y el camino mediante el cual se llegaba a dicha verdadera morada; nosotros permanecemos en Él y hacemos
meta final era el Hijo. Esto resulta evidente cuando leemos el
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morada en Él. Además, nosotros somos la morada y residencia forjando a Dios mismo en nuestro ser y nos está forjando a
del Señor. nosotros en el interior de Dios.

DIOS Y EL HOMBRE SON MORADA En el versículo 21, Él dijo: “El que tiene Mis mandamientos, y
EL UNO PARA EL OTRO los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado
por Mi Padre, y Yo le amaré, y me manifestaré a él”. Reitero, es
Juan 14:16-17 dice: “Yo rogaré al Padre, y os dará otro imprescindible que nos demos cuenta de que en este capítulo
Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el no se habla de nada físico, no se habla de ninguna mansión
Espíritu de realidad, al cual el mundo no puede recibir, porque celestial; más bien, este capítulo nos habla de una persona, el
no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque Señor, que se manifiesta a aquellos que le aman.
permanece con vosotros, y estará en vosotros”. Estos versículos
nos muestran que el Espíritu de realidad, el Espíritu Santo, En el versículo 23, el Señor dice: “El que me ama, Mi palabra
permanece en nosotros. Nosotros somos Su morada. guardará; y Mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos
morada con él”. ¿En qué consiste esta morada? Esta morada no
El versículo 18 dice: “No os dejaré huérfanos; vengo a vosotros”. es una mansión celestial. Nosotros mismos somos las moradas,
Este versículo nos muestra nuevamente que la ida del Señor era las muchas moradas que forman la casa del Padre. La casa del
Su venida. Los discípulos sentían temor porque Él se iba, pero Padre es el Cuerpo místico de Cristo, el templo de Dios, y las
el Señor les dijo que no los dejaría huérfanos; por el contrario, muchas moradas en esta casa son los muchos miembros de
Él venía a ellos, no en forma de carne, sino en forma del Cristo. El Señor está en el Padre, nosotros estamos en el Señor,
Espíritu, en forma del otro Consolador. Por un lado, el y el Señor está en nosotros. Esto nos da a entender que el Padre
Consolador es el Espíritu de realidad, es decir, Aquel es la morada del Señor, que el Señor es nuestra morada, y que
mencionado en el versículo 16; por otro, el Consolador es el nosotros somos la morada del Señor. Por tanto, el Señor y
propio Señor, Aquel que viene a los discípulos según el nosotros somos morada el uno para el otro, debido a que
versículo 18. En otras palabras, el pronombre “Yo” del versículo estamos en Él y Él está en nosotros. Es por esto que en Juan
16 se refiere a la misma persona que viene según el versículo 18. 15:4 el Señor dice: “Permaneced en Mí, y Yo en vosotros”. Aquí
Si éste viene, ello quiere decir que aquél viene; uno es la no se nos habla de ninguna mansión celestial, sino de que
transfiguración del otro. Ambos se refieren a una misma moramos el uno en el otro.
persona, aunque en diferentes formas. Antes de Su muerte, el
Señor estaba en forma de carne; después de Su resurrección, Él EL ESPÍRITU QUE MORA EN NOSOTROS
estaba en forma de Espíritu. Si bien las formas son diferentes,
la persona es una sola y la misma. En Juan 20:21 el Señor le dijo a Sus discípulos: “Como me
envió el Padre, así también Yo os envío”. Cuando el Padre envió
Después, en el versículo 19 el Señor dijo: “Todavía un poco, y el al Hijo, el Padre lo envió y al mismo tiempo vino en Él. Así
mundo no me verá más; pero vosotros me veis; porque Yo vivo, también, el Hijo envió a los discípulos y, al hacerlo, Él mismo
vosotros también viviréis”. El Señor dio a entender en este vino en ellos. Esto es lo que nos muestran los versículos 22 y 23
versículo que Él resucitaría después de “un poco”, es decir, de este mismo capítulo: “Y habiendo dicho esto, sopló en ellos,
después de menos de setenta y dos horas. Era como si Él dijera: y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonáis los
“Ahora voy a morir, pero después de poco, viviré, resucitaré. pecados, les son perdonados; y a quienes se los retenéis, les son
Además, viviré en ustedes, de tal manera que ustedes vivirán retenidos”. El Espíritu, quien es el propio Señor, estaba en los
por Mí. Yo viviré y ustedes también vivirán”. discípulos; como resultado de ello, ellos poseían la autoridad, el
conocimiento y el entendimiento necesarios tanto para
En el versículo 20, Él dijo: “En aquel día vosotros conoceréis perdonar los pecados de las personas como para retenérselos.
que Yo estoy en Mi Padre, y vosotros en Mí, y Yo en vosotros”. Ellos poseían tal autoridad no por sí mismos, sino en virtud del
Aquí, “aquel día” es el día de resurrección. El Señor estaba Espíritu que moraba en ellos.
diciéndoles a Sus discípulos que el día de resurrección Él
regresaría como el Espíritu, y que entonces ellos conocerían que En Juan 14:28 el Señor dijo: “Habéis oído que Yo os he dicho:
Él está en el Padre, que ellos están en Él y que Él está en ellos. Voy, y vengo a vosotros”. Tenemos que darnos cuenta de que la
Por tanto, ellos también estarían en el Padre, pues estarían en el muerte y resurrección del Señor no significó que Él nos dejara,
Hijo, y dondequiera que el Hijo estuviera, ellos también sino que Él diera un paso adicional viniendo a nosotros para
estarían allí. Mediante Su muerte y resurrección, el Hijo entrar en nosotros e introducirnos en Dios. Mediante Su
introduciría a los discípulos en Sí mismo, y puesto que el Hijo resurrección, pudimos conocer que el Señor está en el Padre,
está en el Padre, los discípulos también estarían en el Padre. que nosotros estamos en el Señor y que el Señor está en
Además, el Señor estaría en los discípulos. En esto consiste la nosotros. En esto consiste la obra edificadora que el Señor
edificación. El Señor, mediante Su muerte y resurrección, está realiza. Mediante Su muerte y resurrección, Él forjó a Dios
mismo en nuestro interior y nos forjó a nosotros en el interior
12
de Dios, haciendo que Dios y nosotros nos mezclemos para ser El principio subyacente al edificio de Dios consiste en que Dios
uno. Éste es el edificio divino, la casa del Padre. Así, Dios y Sus se forja en nuestro ser y nosotros somos forjados en Su propio
redimidos moran el uno en el otro. Nosotros moramos en Dios, ser; es decir, Dios y nosotros, la divinidad y la humanidad, nos
y Dios mora en nosotros. Por tanto, Dios y nosotros moramos el mezclamos para conformar un solo edificio. Crear consiste en
uno en el otro (15:5). hacer que, a partir de la nada, algo llegue a existir. En cambio,
edificar consiste en unir, juntar, dos elementos que ya existen.
Dios y el hombre están presentes, pero todavía existe la
necesidad de cierta labor para unir a Dios con el hombre a fin
de que los dos lleguen a ser una sola entidad y para reunir
muchas personas como una sola en Dios y con Dios. En esto
CAPÍTULO CUATRO precisamente consiste la obra de edificación.

VIDA Y EDIFICACIÓN
Ahora ya conocemos cuál es el principio subyacente al edificio
EN EL EVANGELIO DE JUAN
de Dios y también sabemos en qué consiste la obra que Dios
Lectura bíblica: Jn. 1:1, 4; 10:10; 1:14; 2:19; 15:4; 14:2, 20, 23; realiza en nuestros días, los cuales constituyen el período, la
17:21-23 era, de Su edificación. Lo que Dios siempre ha hecho y continúa
realizando, es forjarse a Sí mismo en nuestro ser y forjarnos a
Hemos visto que Dios, en conformidad con Su plan, lleva a cabo nosotros en Él, con lo cual nos une a todos nosotros en Dios, y
Su obra en dos secciones: la obra de creación y la obra de por Dios, como una sola entidad. Podemos ilustrar esto con la
edificación. La creación tiene como finalidad el edificio de Dios. manera en que se elabora el concreto, el hormigón armado.
Dios realizó Su obra de creación en concordancia con Su Dios es el cemento, el Espíritu es el agua y nosotros somos las
propósito, el cual consiste en que se produzca una edificación al piedras. Cuando el cemento es puesto en el agua y las piedras
mezclarse Dios con Sus criaturas. Los primeros dos capítulos de son puestas en el cemento, las piedras son unidas por el
los sesenta y seis libros que conforman las Escrituras tratan cemento y por el agua; como resultado tenemos un edificio de
sobre la creación, mientras que desde el tercer capítulo hasta el concreto.
último, las Escrituras tratan sobre la obra de edificación que
Dios realiza. La obra de creación fue completada en aquellos Dios primero llevó a cabo Su obra de edificación al venir, como
dos primeros capítulos, pero el tiempo que corresponde a la la persona divina, y encarnarse en la humanidad a fin de
obra de edificación comienza en el tercer capítulo de las edificar al hombre con Dios, es decir, a fin de edificar un Dios-
Escrituras, abarca nuestro presente y se extiende hacia el hombre. En los cuatro mil años que abarcan desde los días de
futuro. Adán hasta los días de Cristo existieron millones de personas,
pero ninguna de ellas era una edificación de Dios con el
Una vez terminada la obra de creación, Dios obtuvo el huerto de hombre. Antes de la encarnación, Dios era Dios, y el hombre
Edén, un panorama de la creación, y una vez acabada la obra de era hombre. Dios y el hombre, el hombre y Dios, jamás se
edificación, Dios obtendrá una ciudad, la cual es una señal, un habían mezclado como una sola entidad hasta el día en que
símbolo, que representa al edificio de Dios, la Nueva Jerusalén. Dios mismo se encarnó y nació en un pesebre. Este hombre era
En el huerto habían muchas cosas creadas, pero nada había un hombre único, pues Él era Dios mezclado con el hombre y el
sido edificado. Sin embargo, en el huerto ya estaban presentes hombre mezclado con Dios, es decir, un Dios-hombre. Así pues,
los materiales necesarios para la edificación: oro, bedelio (una lo que Dios hizo para forjarse a Sí mismo en el hombre y para
especie de perla) y ónice, una piedra preciosa. Al final de las que el hombre fuera forjado en Él, constituyó el comienzo del
Escrituras, estos tres elementos —oro, perlas y piedras edificio divino.
preciosas— se hallan conjuntamente edificados como
componentes de una ciudad. Toda la ciudad de la Nueva LA VIDA TIENE COMO FINALIDAD LA EDIFICACIÓN
Jerusalén está compuesta de oro, sus puertas son perlas y los
El Evangelio de Juan trata sobre la vida. Sin embargo, debemos
cimientos del muro son piedras preciosas. Todo lo dicho
percatarnos de que este Evangelio también trata sobre la
anteriormente nos muestra que en el universo entero, conforme
edificación. El apóstol Juan escribió este Evangelio, las
al plan de Dios, la obra divina consta únicamente de dos
Epístolas de Juan y Apocalipsis, el último libro de la Biblia. Al
secciones: la obra de creación y la obra de edificación. Hoy en
final del libro de Apocalipsis encontramos una ciudad en la que
día estamos en el período que corresponde a la obra de
está el árbol de la vida. La ciudad es la edificación, y el árbol es
edificación y somos partícipes del proceso que corresponde a
la vida. Por tanto, en la Nueva Jerusalén están presentes tanto
dicha edificación.
la vida como la edificación. La vida divina tiene como finalidad
la edificación, y la edificación se compone de la vida divina.
EL PRINCIPIO SUBYACENTE AL EDIFICIO DE DIOS

13
En el Evangelio de Juan también vemos que la vida tiene como haciendo, así, que nosotros lleguemos a ser moradas de Dios y
finalidad la edificación. El Señor Jesús vino para que tengamos que Dios sea una morada para nosotros; es decir, hace que Dios
vida, y Él mismo vino a nosotros como vida (10:10). Juan 1:1 y 4 more en nosotros y que nosotros moremos en Él, de tal manera
dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y que Dios y nosotros, nosotros y Dios, lleguemos a ser morada el
el Verbo era Dios ... En El estaba la vida”. Además, el versículo uno para el otro, una morada mutua.
14 nos dice que Él se encarnó para ser un hombre y que este
hombre es un tabernáculo. Puesto que un tabernáculo es una En el primer capítulo de Juan se nos presenta al Señor como el
edificación, ello demuestra que Dios mismo y Su vida tienen Verbo de Dios, Dios mismo, en quien está la vida. El Señor
como objetivo la edificación. mismo se encarnó para ser un hombre y se llamó a Sí mismo el
Hijo del Hombre. Como Hijo del Hombre, Él es la escalera
Al final del primer capítulo de Juan el Señor le dijo a Natanael celestial, la cual tiene como objetivo Betel, la casa de Dios.
que éste vería a los ángeles de Dios subir y descender sobre Él Después, en el capítulo dos se nos muestra que el Señor viene a
mismo en calidad de Hijo del Hombre (v. 51). Hemos visto que nosotros para ser nuestra vida, para obtener vida de la muerte,
esto hace referencia al sueño de Jacob, el cual era un sueño lo cual está representado por el vino y el agua, con el propósito
sobre la edificación. En este sueño vemos la escalera celestial y de edificar Su Cuerpo místico como casa de Dios. Él logra esto
los cielos abiertos. Jacob derramó aceite sobre la piedra que introduciendo a Dios en el hombre e introduciendo al hombre
había usado como almohada y la llamó un edificio: Betel, la casa en Dios.
de Dios. La casa de Dios está formada por el hombre, o sea la
piedra, y por el Espíritu Santo, el aceite que se derrama sobre el CRISTO LLEVA A CABO LA OBRA DE EDIFICACIÓN
hombre. Cuando el Espíritu Santo es derramado sobre POR MEDIO DE SU ENCARNACIÓN,
nosotros, llegamos a ser Betel, la casa de Dios. SU MUERTE Y SU RESURRECCIÓN

En todas las Escrituras, es mayormente en los libros escritos


El Señor vino en la carne en calidad de tabernáculo, y nos dijo
por Juan, su Evangelio y sus Epístolas, en donde se nos dice que
que Él es la escalera celestial, cuya finalidad es Betel, la casa de
nosotros estamos en Dios y Dios está en nosotros, que nosotros
Dios y el templo de Dios. Esto nos muestra que el Señor vino a
moramos en Dios y Dios mora en nosotros. Por ejemplo, Juan
nosotros para ser nuestra vida con el objetivo de hacer realidad
15:4 dice: “Permaneced en Mí, y Yo en vosotros”. Permanecer el
el edificio de Dios, la casa de Dios. El primer capítulo de Juan
uno en el otro mutuamente de esta manera, es llevado a cabo
trata sobre este asunto.
mediante la obra de Cristo. Cristo se encarnó a fin de traer a
Dios al hombre; y Él retornó a Dios junto con el hombre.
CAMBIAR LA MUERTE EN VIDA
PARA EDIFICAR LA CASA DE DIOS Cuando Cristo vino al hombre, Él vino con Dios. Él vino con un
don, un regalo, que es Dios mismo. Después, Él volvió a Dios
En el segundo capítulo de Juan encontramos dos relatos; en el con un regalo, que es el hombre. Él vino con Dios por medio de
primero se nos narra cómo el Señor convirtió el agua en vino, y la encarnación, y Él llevó al hombre consigo por medio de la
en el segundo, cómo el Señor limpió el templo, la casa de Dios. muerte y la resurrección. Al venir, Él introdujo a Dios en el
En el versículo 19, Jesús les dijo a los judíos: “Destruid este hombre; al ir, Él introdujo al hombre en Dios. Por medio de Su
templo, y en tres días lo levantaré”. Los judíos no entendieron venida e ida, Él edifica la casa de Dios forjando a Dios en el
que el Señor se refería a Sí mismo como templo. El Señor hombre y forjando al hombre en Dios. Por medio de Su venida e
mismo era el templo que los judíos intentaban destruir, pero Él ida, Él hace del hombre la morada de Dios y hace de Dios la
levantó el templo en tres días; es decir, mediante Su morada del hombre. De este modo, Dios y el hombre, el hombre
resurrección, Él volvió a edificar aquello que los judíos habían y Dios, se convierten en morada el uno para el otro. Entonces,
derribado. Más aún, en Su resurrección y mediante Su al final y conclusión de los escritos de Juan vemos un edificio, la
resurrección, el Señor levantó y edificó no solamente Su cuerpo Nueva Jerusalén, edificada por la mezcla de Dios con el
físico, sino también a todos los santos en calidad de miembros hombre.
de Su Cuerpo místico, a fin de que ellos sean el templo de Dios,
la iglesia. En los primeros trece capítulos de Juan no encontramos frases
como: “Tú, Padre, estás en Mí, y Yo en Ti” o “Yo estoy en el
El primer relato del capítulo dos de Juan nos revela el principio Padre, y el Padre está en Mí”. Sin embargo, en el versículo 20
según el cual el Señor vino para ser nuestra vida; este principio del capítulo catorce el Señor nos dice: “En aquel día vosotros
consiste en obtener vida de la muerte, así como se obtuvo vino conoceréis que Yo estoy en Mi Padre, y vosotros en Mí, y Yo en
del agua. Después, en el segundo relato, se nos revela el vosotros”. Esto se refiere a la obra de edificación que, en
propósito por el cual el Señor vino para ser nuestra vida; dicho primera instancia, se llevó a cabo mediante la primera venida
propósito es que la casa de Dios sea edificada. La manera en del Señor; en Su encarnación, el Señor introdujo a Dios en el
que el Señor edifica la casa de Dios es que introduce a Dios hombre y, después, al irse, en Su muerte y resurrección,
mismo en nuestro ser y nos introduce a nosotros en Dios, introdujo al hombre en Dios mismo. Si no hubiese sido por la

14
muerte y resurrección de Cristo, nosotros, los seres humanos, podremos descubrir que el verdadero significado de tales
estaríamos muy lejos de Dios. Entre nosotros y Dios habría una escritos estriba en que la vida tiene como finalidad la
gran distancia, una gran separación compuesta por el mundo, edificación.
Satanás, la carne, la concupiscencia y otras cosas. Pero, por Su
muerte y resurrección, Cristo eliminó tal distanciamiento y PERMANECER EN EL DIOS TRIUNO
preparó el camino para llevarnos cerca de Dios e introducirnos Y NEGARNOS A NOSOTROS MISMOS
en Él. Cristo es el camino mediante el cual llegamos a Dios. Él PARA MANTENER LA UNIDAD DE LA EDIFICACIÓN
eliminó la distancia que separaba al hombre de Dios; es decir,
La verdadera edificación de la iglesia jamás podrá hacerse
quitó de en medio el pecado, el mundo, la concupiscencia, la
realidad si carecemos de la experiencia apropiada de la vida
carne e, incluso, al enemigo, Satanás. Él aun eliminó la muerte.
divina. Si permanecemos en Cristo y dejamos que Cristo
Así pues, Él quitó de en medio todo aquello que constituía una
permanezca en nosotros, llegaremos a experimentar lo que es la
barrera o impedimento entre nosotros y Dios, a fin de llevarnos
edificación de la iglesia. La vida tiene como finalidad la
cerca de Dios e introducirnos en Él.
edificación, y la edificación se compone de la vida divina.
Tenemos que declarar: “Hoy, yo estoy en el Señor y Él está en
Ahora bien, después de Su resurrección, Él no solamente puede
mí. Además, yo permanezco en el Señor y Él permanece en mí”.
declarar que está en Dios y que Dios está en Él, sino también
Al decir esto, sin embargo, debemos recordar que Él es la vid y
que nosotros estamos en Él y Él está en nosotros. Es por Cristo,
nosotros los pámpanos; no solamente estamos estrechamente
mediante Cristo y en Cristo que nosotros estamos en Dios. Ésta
vinculados a la vid, sino también a los otros pámpanos. No
es la edificación en la que Dios se mezcla con la humanidad, la
solamente estamos edificados con el Señor, sino con el Señor y
cual Cristo ha realizado mediante Su muerte y resurrección.
con todos los miembros de Su Cuerpo.

LA CASA DEL PADRE Y SUS MUCHAS MORADAS


Una vid tiene muchos pámpanos, sin embargo, todos los
A la luz de todo esto, ahora podemos comprender en qué pámpanos constituyen una sola vid; no están separados.
consiste “la casa de Mi Padre” mencionada en Juan 14:2. Esta Cuando estos pámpanos son separados de la vid, son muchos
casa no es una mansión celestial; más bien, la casa del Padre es pámpanos individuales; pero al permanecer en la vid, todos
el Cuerpo místico de Cristo con Sus muchos miembros, y cada ellos son uno en la vid. Si decimos que permanecemos en el
uno de estos miembros es una morada. El versículo 23 también Señor, tenemos que examinar si somos uno con los otros
nos habla de una morada. Este versículo dice: “Respondió Jesús miembros o no. Si no somos uno con los demás miembros,
y le dijo: El que me ama, Mi palabra guardará; y Mi Padre le dudo mucho que verdaderamente permanezcamos en el Señor.
amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. Todos y Reitero, a fin de permanecer en el Señor, tenemos que ser uno
cada uno de los creyentes, todo aquel que ha sido salvo y con todos los otros miembros. Cuando todos los pámpanos
regenerado, es un miembro del Cuerpo místico de Cristo y es permanecen en el Señor, todos ellos conforman una sola vid. En
una morada en la casa del Padre, el Cuerpo. esto consiste la realidad del edificio de Dios.

A fin de comprender la primera parte del capítulo catorce, En la totalidad del Nuevo Testamento, Juan 17 es el único
tenemos que considerar como contexto la totalidad del libro de capítulo que trata directamente sobre la unidad de la iglesia, el
Juan. No podemos aislar los primeros dos versículos e Cuerpo de Cristo. En este capítulo, el Señor ora varias veces
interpretar que las muchas moradas son unas mansiones en los pidiendo que nosotros seamos uno. Conforme a los versículos
cielos. En lugar de ello, iluminados por el contexto de todo el del 21 al 23, podemos ser uno únicamente en el Dios Triuno.
libro, podemos conocer el verdadero significado de estos Cuando permanecemos en el Dios Triuno, somos uno; pero
versículos. El Señor no está edificando un “salón” celestial. Él cuando no permanecemos en el Dios Triuno, estamos
está edificando el Cuerpo místico, la casa de Dios, en la que Sus separados. De hecho, cuando usted permanece en Dios y yo
muchos miembros son las muchas moradas. permanezco en Dios, usted y yo somos uno; pero si ninguno de
los dos permanece en Dios, estamos separados. Jamás
Nosotros mismos somos unas de estas muchas moradas. El podremos ser uno por nosotros mismos. Podemos ser uno
Señor ha introducido a Dios en nosotros y nos ha introducido únicamente en Dios, en el Señor y en el Espíritu. Ésta es la
en Dios a fin de hacer que Dios y nosotros seamos uno, esto es, única manera en que la edificación se hace realidad.
a fin de forjar a Dios en nosotros y forjarnos a nosotros en Dios.
Es por esto que con frecuencia los escritos del apóstol Juan nos Puedo dar testimonio de estas cosas basado en muchas de mis
hablan de permanecer nosotros en Dios y Dios en nosotros, o de propias experiencias. Tres hermanos —un hermano cantonés,
estar nosotros en Dios y Dios en nosotros. También en estos un hermano mandarín y un hermano estadounidense
escritos Juan nos habla de la ciudad santa, el edificio de Dios, moderno— no siempre pueden ser uno, pues son tres personas
cuyo centro y suministro de vida es el Dios Triuno. Si diferentes. Muchas veces, sin embargo, ellos son uno, no por el
consideramos todos los escritos de Juan en su conjunto, hecho de que ellos sean cantoneses, ni mandarines ni

15
estadounidenses, sino debido a que ellos están en Dios. Otras resurrección que el Señor hace que nosotros y Dios seamos
veces, quizá uno de ellos se obstine en actuar conforme a su conjunta y mutuamente edificados. En esto consiste el edificio
propia mentalidad peculiar; en tal caso, los otros dos hermanos de Dios.
le temerán. Ellos simplemente no podrán lidiar con ese
hermano. Probablemente todos hemos tenido tal clase de Como veremos, los escritores de los libros de los Hechos y las
experiencia con los santos. He conocido hermanos muy Epístolas también nos muestran algo con respecto a esta
queridos pero que eran obstinados, aparentemente sin ningún edificación. En numerosas ocasiones ellos dicen que la
sentido ni lógica alguna. En tales ocasiones, he deseado que tal edificación se lleva a cabo en nuestro espíritu. Es en nuestro
hermano obstinado sea quebrantado, a fin de que podamos ser espíritu y por medio del Espíritu que somos conjuntamente
uno en Cristo. Si alguien está completamente inmerso en sí edificados como una sola entidad en el Señor.
mismo, nadie podrá ser uno con él. Aun si oramos juntos, es
posible que luego discutamos. Quizá uno de los hermanos ore y, La edificación divina es el Cuerpo único, la iglesia única, el
después, otro hermano ore en contra de lo que ha dicho el otro Betel único, el testimonio corporativo único del propio Señor;
en su oración. Si todos estamos inmersos en nosotros mismos y finalmente, la Nueva Jerusalén será la consumación. La Nueva
ninguno está en Cristo al vivir y permanecer en el Señor, no Jerusalén, en realidad, no es un lugar físico sino una
habrá unidad; más bien, habrá separación e individualismo. composición viviente conformada por aquellos que han sido
redimidos y vivificados por el Espíritu, quienes están en Dios y
Cuando nos negamos a nosotros mismos, estamos en el tienen a Cristo como su vida.
Espíritu, y cuando otro hermano se niega a sí mismo, está en el
mismo Espíritu. Entonces, maravillosa y espontáneamente, Que el Señor nos revele más y más acerca de esta edificación;
somos uno en el Señor. Tanto los hermanos mandarines, como mientras tanto, les transmito estas dos palabras: vida y
los cantoneses y los estadounidenses, todos ellos reconocerán edificación. La vida tiene como finalidad la edificación, y la
que han sido puestos en la cruz y que ahora se hallan en la edificación se compone de la vida. La vida es el propio Señor, y
resurrección del Señor. Nosotros estamos en la resurrección, el la edificación es resultado de experimentar al Señor como vida.
Señor resucitado está en nosotros, y le poseemos como nuestra Cuanto más experimentemos al Señor como vida, más se hará
vida. Nos damos cuenta de este hecho y, basados en él, nos realidad entre nosotros la edificación divina.
negamos a nosotros mismos. ¡El resultado es maravilloso!
Somos uno en la vida de resurrección y en el Señor resucitado. En esta ocasión, únicamente puedo darles breves indicaciones
Somos conjuntamente edificados, no mediante las enseñanzas o con respecto a estos asuntos. Si ustedes dedican más tiempo a
las doctrinas, sino por la muerte y resurrección del Señor. En la considerar estos temas, verán claramente que después de
muerte y resurrección del Señor, somos conjuntamente realizar Su obra de creación, el propósito de Dios es forjarse en
edificados como una sola entidad en el Señor. No existe otro el hombre y forjar al hombre en Sí mismo, a fin de que el
modo en que podamos hacer realidad la verdadera edificación hombre llegue a ser Su morada y Él llegue a ser la morada del
de la iglesia. hombre. La manera en que Dios lleva esto a cabo es por medio
de la encarnación, la muerte y la resurrección de Cristo. Por
A esto se debe que dondequiera que nos reunamos como iglesia medio de la encarnación, Él vino a impartirse en el hombre, y
con los santos, es imprescindible no obstinarse ni insistir en por medio de Su muerte y resurrección, Él retornó a Dios para
nada. Esto quiere decir que tenemos que negarnos a nosotros introducir al hombre en Sí mismo. Ahora podemos afirmar que
mismos y ponernos a un lado. Tenemos que olvidarnos de Dios está en nosotros y nosotros estamos en Dios, y que
nosotros mismos. Si todos hacemos esto, el resultado será que nosotros permanecemos en Dios y Dios permanece en nosotros.
todos estaremos en la resurrección del Señor, todos estaremos Ahora somos uno con Dios, y Dios es uno con nosotros. Ahora
en el Espíritu y todos seremos uno en el Señor. Entonces, el nosotros y Dios, Dios y nosotros, somos morada el uno para el
Señor será manifestado, no en conformidad con usted, o otro, una morada mutua. Siempre y cuando experimentemos
conmigo o con ninguna otra persona, sino según Él mismo, tanto la crucifixión como la resurrección del Señor, estaremos
pues el que será expresado será el Señor crucificado y en el espíritu y seremos uno los unos con los otros, en el Señor,
resucitado. Nosotros hemos sido puestos en la cruz y ahora es el como una entidad corporativa única: el Cuerpo de Cristo. En
Señor quien vive en nosotros. Ésta es la única manera en que el esto consiste el edificio de Dios.
Señor edifica la iglesia. No hay otra manera. Esto no se logra
por medio de debates o enseñanzas. Cuanto más enseñanzas
tengamos, más divisiones habrá; y cuanto más debates
tengamos entre nosotros, más opiniones y más divisiones
habrá. La unidad de la edificación divina es posible únicamente
al experimentar nosotros la muerte del Señor y Su resurrección.
Es la cruz y el Cristo resucitado lo que nos introduce en Dios e
introduce a Dios en nuestro ser. Es mediante esta muerte y
16
CAPÍTULO CINCO recíprocamente el uno en el otro. En esto consiste el edificio de
Dios; es misterioso, pero muy real y maravilloso.
LA EDIFICACIÓN SEGÚN LAS ENSEÑANZAS
CONTENIDAS EN LAS EPÍSTOLAS EDIFICAR CON ORO, PLATA Y PIEDRAS PRECIOSAS

Lectura bíblica: 1 Co. 3:12; Ef. 4:13-16; Col. 2:19; 1 P. 2:4-5; El pensamiento central que predomina en todas las Epístolas es
He. 11:10, 16, 40; 12:22-24 el edificio divino, la edificación conjunta de Dios con el hombre.
Lo que el apóstol Pablo hizo no fue sino una labor de
El edificio de Dios es el divino mezclar de Dios con el hombre. edificación. En realidad, Pablo usa muchas veces la palabra
La totalidad de las Escrituras nos permiten comprender que edificación. Lo que el apóstol Pablo hizo fue edificar a las
Dios, después de haber realizado Su obra de creación, se personas con oro, plata y piedras preciosas (1 Co. 3:12).
propuso forjarse en la humanidad y forjar la humanidad en la
divinidad. Así pues, después de Su obra creadora, lo que Dios Edificar a los creyentes con el Dios Triuno
ha hecho siempre es edificarse conjuntamente con el hombre y
edificar al hombre conjuntamente con Él. El oro, la plata y las piedras preciosas no son dos elementos ni
cuatro, sino tres, pues ellos corresponden con los tres del Dios
EL RESULTADO DIVINO DEL EVANGELIO DE JUAN Triuno. El oro representa la naturaleza divina, lo cual se
relaciona con el Padre como fuente y naturaleza. La plata, el
Si examinamos detenidamente lo relatado en el Evangelio de segundo de estos materiales preciosos, se relaciona con la obra
Juan, nos daremos cuenta de que este Evangelio no solamente y la persona del segundo del Dios Triuno; ella representa la
trata sobre la vida divina, sino también sobre la edificación. La obra redentora efectuada por el Hijo de Dios. Debido a que
vida divina tiene como finalidad la edificación, y la edificación éramos personas caídas, necesitábamos de la redención
se compone de la vida divina. Por tanto, en este Evangelio el efectuada por Cristo. El tercer elemento, las piedras preciosas,
resultado divino es que nosotros permanecemos en el Señor y el representan la obra transformadora del Espíritu Santo, el
Señor permanece en nosotros; así, nosotros llegamos a ser la tercero del Dios Triuno. En virtud de la obra redentora
morada del Señor, y el Señor llega a ser nuestra morada. El efectuada por el Hijo, hemos recibido la naturaleza de Dios.
Señor y nosotros, nosotros y el Señor, llegamos a ser morada el Desde ese momento, somos partícipes del proceso de
uno para el otro, la morada de Dios y el hombre. En las transformación realizado por el Espíritu Santo a través de todo
Escrituras podemos encontrar una frase tan maravillosa como: aquello que compone nuestro entorno y conforma nuestras
“Permaneced en Mí, y Yo en vosotros” (15:4). Ésta es una frase circunstancias a fin de que nosotros, pedazos de barro, seamos
muy breve, no obstante, ella posee un significado muy transformados en piedras preciosas. En esto consiste la obra de
profundo. Tales palabras jamás podrían haber sido dichas en el transformación que realiza el Espíritu Santo.
Antiguo Testamento. Estas palabras únicamente podían haber
sido proferidas después que el Señor se encarnó como hombre, Aquí, por tanto, tenemos a Dios el Padre como la fuente, la
fue crucificado en la cruz, resucitó y se transfiguró para llegar a naturaleza, representada por el oro; tenemos a Dios el Hijo con
ser el Espíritu. Por Su encarnación, Cristo introdujo a Dios en el Su obra y Su persona representados por la plata; y tenemos a
hombre, y por Su muerte y resurrección, Él introdujo al hombre Dios el Espíritu, quien realiza la obra de transformarnos de
en Dios mismo. En otras palabras, mediante la encarnación de barro en piedras preciosas. Estos son los tres aspectos de la
Cristo, Dios se forjó en el hombre, y mediante la muerte y obra que realizan los tres del Dios Triuno.
resurrección de Cristo, el hombre fue forjado en Dios.
Todo edificio requiere de materiales de construcción para ser
En Juan 14:20 el Señor dijo: “En aquel día vosotros conoceréis edificado. ¿Con qué clase de material edificamos a los
que Yo estoy en Mi Padre, y vosotros en Mí, y Yo en vosotros”. creyentes? Únicamente con Dios el Padre como el oro, Dios el
Ese día fue el día de resurrección. Después de aquel día, los Hijo como la plata y Dios el Espíritu como las piedras preciosas.
discípulos pudieron permanecer en el Señor, y Él pudo En otras palabras, edificamos a los creyentes con el Dios
permanecer en ellos. Cristo pudo venir a ellos junto con el Triuno.
Padre y hacer morada en ellos; esto es, finalmente, el resultado
de que Cristo sea nuestra vida. El hecho de que el Señor venga a La necesidad de redención y regeneración
nosotros para ser nuestra vida tiene un resultado, pues redunda
en que lleguemos a ser la morada del Señor y que el Señor En 1 Corintios 3:12 se menciona la plata como el segundo de
llegue a ser nuestra morada. Esto significa que el Señor y estos materiales preciosos, pero en Génesis 2:12 y en
nosotros, nosotros y el Señor, somos conjuntamente edificados Apocalipsis 21:21, el segundo de los materiales preciosos no es
como una edificación divina a fin de ser morada el uno para el la plata sino la perla o el bedelio. La perla tipifica la
otro. Así, nosotros y Dios, Dios y nosotros, moramos regeneración. La perla es algo que ha sido producido; no es algo
que haya sido creado, sino algo que ha sido generado. Cuando
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un pequeño grano de arena hiere una ostra y permanece en independientemente de cuán bíblica sea, es un viento de
dicha herida, ello “genera” una perla, por causa de las enseñanza que aleja a las personas de Cristo y Su Cuerpo (Ef.
secreciones procedentes de la ostra. De este modo, un grano de 4:14). La enseñanza que es apropiada para la edificación de la
arena se convierte en una perla. Nosotros somos los granos de iglesia introduce a las personas en el Dios Triuno a fin de que el
arena que hirieron a Cristo y permanecieron en Su herida. La Dios Triuno se forje en ellas. Según Efesios 4:13-16, la manera
secreción continua del jugo vital de la vida divina de Cristo que apropiada de edificar el Cuerpo consiste en tomar a Cristo como
nos va recubriendo, hace que nosotros lleguemos a convertirnos la Cabeza y en llevar la vida que es propia del Cuerpo, es decir,
en verdaderas perlas. la vida de iglesia. De esta manera, todos los miembros son
edificados conjuntamente con el Dios Triuno a fin de
En el caso de las perlas, el concepto de redención está ausente; desempeñar sus respectivas funciones en el Dios Triuno,
solamente se hace alusión al concepto de regeneración, pues mediante el Dios Triuno y con el Dios Triuno. Entonces, la
ello corresponde con el pensamiento original de Dios. El eterno iglesia se convierte en la mezcla, la edificación, del Dios Triuno
pensamiento original de Dios no estaba relacionado con la con aquellos que han sido salvos y redimidos.
redención; más bien, consistía en que nosotros, los seres
creados, seríamos regenerados. Sin embargo, en dicho proceso Deberíamos leer nuevamente todas las epístolas. En principio,
vino el pecado y nosotros caímos. Ahora es necesario que no todas las epístolas, sin excepción alguna, nos hablan sobre la
solamente seamos regenerados, sino también se requiere que edificación de los creyentes como la iglesia, teniendo al propio
seamos redimidos. Era, pues, necesario que el Señor Jesús Dios Triuno como su material. Así pues, edificar a los creyentes
muriera, no solamente para que pudiéramos recibir Su vida en no consiste meramente en traerlos de vuelta al Señor ni
nosotros, sino también para que nos redimiera de nuestros solamente en hacer que sean aceptos ante el Señor. Esto no
pecados. Por tanto, cuando las Epístolas fueron escritas, la basta. Edificar a los creyentes consiste en impartir y ministrar a
redención se había hecho necesaria. A ello se debe que en 1 Cristo en el ser de ellos, es decir, forjar cada vez más a Cristo en
Corintios 3 tengamos la plata en lugar de la perla. Finalmente, ellos.
no solamente somos redimidos, sino también regenerados
mediante la redención; es decir, tenemos la plata, pero a la Vemos esto en Colosenses 2:19. Ciertamente un versículo así no
postre, nos convertimos en perlas. Después que somos procede de la mente humana. Este versículo dice: “Asiéndose de
redimidos, Dios hace realidad Su eterno pensamiento al la Cabeza, en virtud de quien todo el Cuerpo, recibiendo el rico
regenerarnos en Su redención. suministro y siendo entrelazado por medio de las coyunturas y
ligamentos, crece con el crecimiento de Dios”. La Cabeza es
Edificados con el Dios Triuno Cristo, el segundo del Dios Triuno, el Redentor; las coyunturas
para ser llenos de Dios dan lugar al rico suministro; y los ligamentos sirven para
entrelazar a los miembros. Debemos concentrarnos en la frase:
El material con el que edificamos la iglesia y a los creyentes es “crece con el crecimiento de Dios”. Cuando nos asimos de
el Dios Triuno: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu. El Cristo, todo el Cuerpo crece con el crecimiento de Dios. Cada
propósito de Dios es que Él llegue a serlo todo para nosotros, día, continuamente, Dios tiene que crecer en nosotros. El
que Él llegue a ser nuestra misma naturaleza a fin de que elemento mismo de Dios, Su esencia, tiene que crecer en
nosotros seamos hechos la corporificación de Dios. La ciudad nuestro ser.
de la Nueva Jerusalén en su totalidad es oro, lo cual quiere
decir que está llena de Dios. El contenido intrínseco de la EDIFICAMOS AL IMPARTIR
iglesia, de todos los creyentes, no debiera ser otra cosa que Dios Y MINISTRAR A CRISTO A LOS DEMÁS
mismo. Dios, pues, se forja a Sí mismo en cada uno de nosotros
a fin de serlo todo para nosotros. De este modo, nosotros Edificar la iglesia y a los creyentes consiste simplemente en
poseemos la naturaleza divina, que es el oro. Nosotros somos impartirles, ministrarles, a Cristo a ellos. Edificar no es
regenerados en la redención de Cristo y somos transformados meramente enseñar a los creyentes a que se amen los unos a los
por medio de la obra transformadora del Espíritu Santo a fin de otros y a que sean personas humildes. Si el cristianismo
poseer la naturaleza de Dios como el oro, la obra y persona de consistiera en eso nada más, entonces el pueblo chino, por
Cristo como la perla y la obra del Espíritu Santo como las ejemplo, no tendría necesidad de tal doctrina. Las enseñanzas
piedras preciosas. De esta manera somos edificados con el Dios de Confucio eran mejores que las del cristianismo, pues hace
Triuno: con Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu. más de dos mil quinientos años Confucio enseñó a sus
seguidores que ellos debían amarse los unos a los otros y ser
ASIRNOS DE LA CABEZA Y personas humildes. Así pues, no necesitamos del cristianismo
CRECER CON EL CRECIMIENTO DE DIOS como una religión de enseñanzas mediante las cuales se educa a
las personas a ser bondadosas. La realidad del cristianismo es el
Cualquier enseñanza dada en la iglesia que no concuerde con propio Cristo ministrado a las personas e impartido en ellas. La
esta línea de pensamiento ni sirva a este propósito, verdadera enseñanza cristiana no consiste en enseñar a las
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personas a hacer esto o aquello, sino que consiste en después de muchos años, yo no había logrado ser edificado con
ministrarles a Cristo mismo. otros, pues nada de Dios se había forjado en mí. En lugar de
ello, se me dieron enseñanzas, enseñanzas tales como las
Las Epístolas del Nuevo Testamento son libros que rebosan de setenta semanas mencionadas en Daniel 9, las cuales se dividen
tal ministerio de Cristo, pues ellas ministran a Cristo a las en siete semanas, sesenta y dos semanas y la última semana, la
personas. Cuando se nos ministra a Cristo, Él llega a ser nuestro cual, a su vez, se divide en dos mitades de cuarenta y dos meses
amor, nuestra humildad, nuestra paciencia para con toda clase cada una. Calculábamos el número de los años, los meses y los
de persona; Él llega a serlo todo para nosotros. Ya no se trata días. Yo fui enseñado de esta manera. También aprendí mucho
meramente de amor, sino de Cristo como amor. Asimismo, ya sobre la imagen descrita en el sueño de Nabucodonosor, la cual
no es cuestión de tener paciencia, sino de experimentar a tenía la cabeza de oro, el pecho y los brazos de plata, el
Cristo, quien llega a ser nuestra paciencia. Ya no se trata de ser abdomen y los muslos de bronce, las piernas de hierro, los pies
simplemente buenos. El bien no pertenece al árbol de la vida, y los diez dedos de los pies de barro y hierro. Aprendí que esta
sino que pertenece al árbol de la ciencia del bien y del mal. Por imagen representa a los imperios de Babilonia, de Medo-Persia,
tanto, la manera apropiada de edificar la iglesia y a los de Grecia y al Imperio Romano, y que los diez dedos de los pies
creyentes no consiste en hacerlo mediante enseñanzas ni son diez reinos. Realmente llegué a hastiarme de todas estas
ninguna otra cosa, sino por medio del Dios Triuno. Nuestras enseñanzas, pues en ellas no se nos ministraba nada de Dios ni
enseñanzas, ¿ministran a Cristo a los demás? Nuestros dones o de Cristo.
talentos, ¿ministran a Cristo a los demás? He aquí un gran
problema. La manera apropiada de edificar el Cuerpo de Cristo, la cual fue
adoptada por los apóstoles, consiste en edificar el Cuerpo de
El apóstol Pablo habló mucho sobre el edificio de Dios, el cual Cristo con Cristo, por Cristo y en Cristo, teniendo a Cristo como
tiene al propio Dios Triuno como los materiales de nuestro todo. Así pues, la manera de edificar es ministrar a
construcción. El apóstol Pedro hizo lo mismo; él nos dijo que el Cristo a las personas. Entonces estas personas menguarán,
Señor es la piedra viva y que nosotros también somos piedras mientras que Cristo el Señor crecerá en ellas. Él crece hasta
vivas conjuntamente edificadas en el Señor para llegar a ser una llegar a serlo todo, mientras que nosotros somos reducidos a
casa espiritual (1 P. 2:4-5). Asimismo, el apóstol Juan habló de nada. En esto consiste crecer con el crecimiento de Dios. Me
que permanezcamos en el Señor y que el Señor permanezca en gusta mucho la expresión “el crecimiento de Dios”. ¿Cuánto ha
nosotros. El verdadero significado de este permanecer el uno en crecido Dios en nuestro ser? ¿Qué medida de crecimiento de
el otro es la mezcla, la edificación. Dios ha habido entre los que conformamos la iglesia? No es
cuestión de enseñanzas ni de dones, sino de Dios mismo.
Cuando vamos a ayudar a un hermano o hermana, ¿de qué
manera le ayudamos? Debemos darnos cuenta de que ayudar a Tengo en gran estima Himnos, #235, originalmente escrito por
los santos es edificar, y que para edificar se requiere de A. B. Simpson, el fundador de la Alianza Cristiana y Misionera.
materiales. Los materiales necesarios para la edificación divina La primera estrofa de este himno dice: “Antes bendiciones, /
no son otra cosa que el propio Dios Triuno. Por tanto, primero Hoy es el Señor; / Antes sentimientos, / Hoy revelación; / Antes
tenemos que experimentar al Dios Triuno nosotros mismos. eran dones / Hoy tengo al Dador; / Antes sanidades, / Hoy el
Tenemos que experimentar a Dios el Padre, a Dios el Hijo y a Sanador”. El Sanador es distinto de las sanidades mismas. Es
Dios el Espíritu. De este modo obtendremos los materiales en posible que obtengamos sanidades, pero que no ganemos más
términos de nuestra propia experiencia. Entonces, cuando del Sanador. Siempre y cuando tengamos al Sanador, lo
visitemos a los santos con el fin de tener comunión con ellos, tendremos todo. Asimismo, poseer los dones es algo muy
sabremos qué debemos ministrarles y con qué debemos superficial, pero obtener al Dador es algo mucho más profundo
hacerlo. Nos daremos cuenta de que la única manera de y sólido. Siempre y cuando tengamos al Dador, no tendremos
ministrar a otros es por medio del Dios Triuno y con el Dios que preocuparnos por los dones, de la misma manera que
Triuno mismo. Así pues, edificar es ministrar a Cristo como el cuando Rebeca vino a Isaac, ella heredó espontáneamente todo
Espíritu a los demás, a fin de que ellos puedan ser edificados cuanto Isaac había heredado. Tenemos que darnos cuenta de
con Cristo. Tenemos que tener esto bien en claro. que no edificamos la iglesia y a los creyentes con algo distinto al
propio Dios Triuno.
Por casi dos mil años han habido muchas enseñanzas en el
cristianismo. Por la misericordia y soberanía de Dios, he LA NUEVA JERUSALÉN:
conocido muchas diferentes clases de cristianismo. Yo nací en el LA CORPORIFICACIÓN DE TODO LO QUE CRISTO ES
cristianismo, crecí en el cristianismo, fui enseñado en el
cristianismo y llegué al punto en que me hastié del cristianismo. La Nueva Jerusalén es la suprema conclusión de toda la
En el cristianismo vi grupos religiosos que enseñaban herejías; Escritura. En el Evangelio de Juan vemos varios aspectos del
y conocí otras agrupaciones —a las que me uní— que eran Señor Jesús. Por ejemplo, Él fue recomendado por Juan el
grupos religiosos con enseñanzas correctas. Sin embargo, Bautista como el Cordero de Dios y como el Novio; Él es
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también la luz, la vida, el camino y todo para nosotros. Pues ciudad no es un lugar físico que se encuentra fuera de nosotros,
bien, la Nueva Jerusalén es la corporificación todo-inclusiva de los redimidos; más bien, los redimidos mismos componen esta
Cristo como nuestro todo. En la Nueva Jerusalén, Cristo es el santa ciudad, la cual es una entidad compuesta por todos
Cordero, y Él es también el Novio que se casa con la Nueva aquellos que fueron redimidos.
Jerusalén, la cual es Su novia. En la Nueva Jerusalén, Cristo es
también la luz, la vida, el camino, y la verdad, la realidad. La Hebreos 12:22-23 dice: “Sino que os habéis acercado al monte
Nueva Jerusalén, pues, es la corporificación de todo cuanto de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, y a
Cristo es. miríadas de ángeles, a la asamblea universal, a la iglesia de los
primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de
Si leemos el Evangelio de Juan nuevamente, podremos todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos”. La iglesia
encontrar muchos aspectos de Cristo. Entonces al contemplar la de los primogénitos es una entidad compuesta por los santos
Nueva Jerusalén, podremos encontrar allí todos esos del Nuevo Testamento, que han sido inscritos en los cielos. No
elementos. Todo cuanto el Señor es, está en la Nueva Jerusalén. es que ellos estén en los cielos, sino que simplemente ellos están
Todos y cada uno de los elementos que se le atribuyen al Señor inscritos en los cielos. Los justos que aquí se mencionan hacen
en el Evangelio de Juan, también se hallan presentes en la referencia a los santos del Antiguo Testamento. A continuación,
Nueva Jerusalén, por ser ésta la corporificación todo-inclusiva el versículo 24 dice: “A Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la
de lo que el Señor Jesús es. Esto quiere decir que todo cuanto el sangre rociada que habla mejor que la de Abel”.
Señor es, ha sido forjado en Su pueblo redimido y “edificado” en
ellos al mezclarse Él con ellos para constituir una sola entidad. Estos versículos nos hablan de acercarnos a ocho entidades.
Por ello, en el relato contenido en la totalidad de las Sagradas Algunos argüirán que puesto que la Nueva Jerusalén es la
Escrituras, el cuadro supremo es el de una edificación como segunda entidad mencionada, los santos del Nuevo Testamento
corporificación de todo lo que Cristo es. Éste es el edificio de que conforman la iglesia constituyen una cuarta entidad y los
Dios. santos del Antiguo Testamento, los justos, conforman la sexta
entidad, entonces, la Nueva Jerusalén tiene que ser una entidad
Hebreos 11:10, 16 y 12:22 nos habla de la Nueva Jerusalén. Los distinta a los santos mismos. Sin embargo, si leemos estos
santos del Antiguo Testamento, tales como Abraham, Isaac y versículos detenidamente podremos darnos cuenta de que todas
Jacob, abrigaban la firme esperanza de ser partícipes de la estas entidades son los “ladrillos” de un mismo edificio. Por
ciudad celestial, la Nueva Jerusalén, la ciudad que tiene ejemplo, el Señor Jesús es mencionado en séptimo lugar, y la
fundamentos. Esta ciudad celestial que tiene fundamentos no es sangre del Señor Jesús es el octavo elemento mencionado; no
una ciudad física, sino que es una edificación orgánica, una obstante, la sangre del Señor Jesús ciertamente forma parte del
composición viviente, conformada por todos los redimidos que Señor Jesús mismo. Bajo el mismo principio, los santos del
llegan a formar una entidad compuesta en Dios, por Cristo y Nuevo Testamento y los santos del Antiguo Testamento son
con el Espíritu Santo. “ladrillos” de la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, la cual
incluye el monte de Sión.
Hebreos 11:40 dice: “Proveyendo Dios alguna cosa mejor para
nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de Por tanto, la Nueva Jerusalén no es un lugar físico, sino una
nosotros”. ¡Éste es un versículo maravilloso! Si la ciudad persona compuesta por todos los santos que han sido redimidos
celestial fuese un lugar físico, una realidad objetiva para los por Dios, quienes son edificados conjuntamente con Dios y en
redimidos, un lugar externo reservado únicamente para los Dios como morada para la satisfacción y el descanso de Dios. La
redimidos, entonces el Espíritu Santo no habría dicho en este prueba de ello es que en el capítulo 21 de Apocalipsis dice que la
versículo que nosotros, los santos del Nuevo Testamento, Nueva Jerusalén es una entidad que incluye los nombres de las
servimos para que los santos del Antiguo Testamento sean doce tribus de los hijos de Israel y los nombres de los doce
perfeccionados, es decir, hechos completos. Esto equivale a apóstoles del Cordero (vs. 12, 14). Ella es una entidad
afirmar que sin los santos del Nuevo Testamento, los santos del compuesta por todos los redimidos que han sido edificados
Antiguo Testamento jamás podrían ser perfeccionados. conjuntamente en Dios y con Dios para constituir el edificio de
Podemos comparar a los santos del Antiguo Testamento con un Dios. En tal edificación, Dios es la satisfacción de los redimidos
cuerpo que carece de piernas, brazos y manos; dicho cuerpo no y los redimidos son la satisfacción de Dios. Así pues, en esta
puede ser un cuerpo perfecto, un cuerpo completo. La parte edificación tanto Dios como el hombre hallan reposo y
superior del cuerpo requiere, para ser perfecta, de la parte satisfacción el uno en el otro.
inferior del cuerpo. Los santos del Antiguo Testamento son
apenas una parte de la santa ciudad; sin los santos del Nuevo
Testamento, la ciudad santa jamás podría ser perfeccionada. La
parte antiguotestamentaria requiere de la parte
neotestamentaria como su complemento perfeccionador. Este
versículo debe permitirnos darnos cuenta de que la santa
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