RELACIÓN ENTRE PLATÓN Y SÓCRATES
Sócrates fue un filósofo que destacó en la denominada “Ilustración ateniense” en el s. V a.C,
época del esplendor en Atenas. Dedicó su vida a la búsqueda de la verdad, diciendo que el
punto de partida de toda indagación filosófica debía ser el reconocimiento de la propia
ignorancia, por eso se interrogaba acerca del bien humano, la justicia, la felicidad y la virtud.
Tras la revuelta popular y la reinstauración de la Democracia ateniense, fue juzgado y
condenado a ingerir cicuta, bajo la falsa acusación de corromper a la juventud.
Según Platón, Sócrates era el más justo de los hombres. Su trágica muerte le influyó
poderosamente en su vida y sus pensamientos.
La filosofía de Sócrates estaba dividida en cuatro aspectos diferentes, los cuales ejercieron
gran influencia en las decisiones platónicas.
Por una parte está la defensa de una concepción absolutista de la verdad y de los valores
morales. Tanto Sócrates como Platón estuvieron toda la vida en contra de los sofistas y de sus
teorías. Esta teoría que apoyan es contraria al relativismo, y defiende que la verdad, a
diferencia de la opinión, no es relativa. Hay ciertas verdades que sí que pueden ser absolutas,
objetivas y universales.
Respecto a la educación y la dialéctica socrática, la cual tiene dos fases; la de la ironía y la de la
mayéutica, Platón acepta la manera que tiene Sócrates de entender la educación, y cuestiona
algunos de los planteamientos socráticos en la base de la teoría platónica de la reminiscencia.
Sin embargo, la dialéctica socrática no coincide con la manera en que Platón entiende la
dialéctica, y no deben confundirse.
En cuanto a la búsqueda de definiciones esenciales de la cual Sócrates, quien pensaba que
había una característica que era común a todos los valores y que nos debía de servir como
criterio para distinguir una cosa de otra, extrajo conceptos, Platón lo convirtió en realidades
inmateriales, a las cuales llamó Ideas.
Por último, está el intelectualismo moral, donde se dice que la virtud consiste en el
conocimiento, basándose en tres principios: La virtud es conocimiento, el vicio es ignorancia y
nadie obra mal a sabiendas. Platón aplicó este aspecto defendido por Sócrates al terreno
político, del cual extrajo como resultado una propuesta platónica de un gobierno de filósofos,
ya que pensó que todos los Estados habían estado mal gobernados, y solo así se podría
conseguir un gobierno justo. Por eso fundó La Academia, para formarlos y que la filosofía
actúe de medicina política.
Sócrates ( 470-399 a.C).Dedicó su vida a la búsqueda de la verdad, haciendo preguntas a los
demás y a sí mismo acerca del bien humano, la justicía, la felicidad y la virtud. Fue el maestro
de Platón, de lo que él aprendio muchas enseñanzas y por eso mismo hay mucha relacion
entre ellos, por tanto, influyó directamente en su filosofía. Éste aceptará de él una concepción
absolutista de la verdad y de los valores morales (contra el relativismo de los sofistas), el
concepto de educación, la dialéctica como método educativo, la búsqueda de las definiciones
esenciales y el intelectualismo moral.
Platón aplicó el intelectualismo moral al terreno de la política. De ahí la importancia
fundamental de esta teoría ética para comprender el pensamiento ético y político de él.
Por otra parte, la búsqueda de Sócrates de las definiciones esenciales será una fuente de
inspiración para Platón ya que lo convertirá en realidades en sí, dándoles el nombre de ideas y
formulando así la teoría de las Ideas. En lo que respecta a la educación, ámbos pensaban que
el ser humano posee en su interior la verdad y que la función de un maestro es guiarle y
orientarle para que la descubra. Sócrates usaba como método educativo la dialéctica, que basa
en el diálogo la investigación de la verdad, la cual consta de dos fases: la ironía y la mayéutica.
La manera de entender la dialéctica que tenía Platón no coincide con la de Sócrates, ya que el
pensaba que el alma antes de encarnarse en un cuerpo había preexistido en el mundo de
inteligible y había contemplado allí las Ideas. Por esa razón cree que la verdad habita ya en
nuestro interior y que aprender es recordar. Toda esta teoría la basó en los planteamientos
socráticos sobre la educación y la dialéctica socrática.
Como conclusión podemos decir que Sócrates influyó mucho en la vida de platón, sobre todo
después de su injusta muerte, hasta el punto de que este acabara condenado a prisión como
su maestro para más tarde ser vendido como esclavo en Egina.
SÓCRATES FUE UN SABIO DE LA ANTIGUA GRECIA, NUNCA UN LOCO!
Nació en Atenas, donde vivió los dos últimos tercios del siglo V a.C, la época más espléndida en
la historia de su ciudad natal, y de toda la antigua Grecia.
Fue un filósofo griego, hijo de Sofronisco por esto en su juventud se le llamaba "Skrátis is
Sofroniskos" (Sócrates hijo de Sofronisco) , de profesión cantero, y de Fainarate, comadrona.
Emparentados con Arístides el justo. Cuando Sócrates nació, su padre recibió del oráculo el
consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin reprimirle sus impulsos.
Desde muy joven llamó la atención de los que lo rodeaban por la agudeza de sus
razonamientos y su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba sus
tertulias con los ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a los que les preguntaba sobre
su confianza en opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna
enseñanza. Su inconformismo lo impulsó a oponerse a la ignorancia popular y al conocimiento
de los que se decían sabios.
Él no se consideraba a sí mismo sabio, aun cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le
preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó
que no había ningún griego más sabio que Sócrates (Apología 21a).
Comenzó así su búsqueda, preguntando y conversando con aquellas personas a quienes la
gente consideraba sabia, pero se dio cuenta de que en realidad creían saber más de lo que
realmente sabían, filósofos, poetas, y artistas, todos creían tener un gran conocimiento, pero
Sócrates era consciente de la ignorancia que lo rodeaba y de su propia ignorancia, este
conocimiento lo llevó a tratar de hacer pensar a la gente y hacerles ver el conocimiento real
que tenían sobre lo que los rodeaba.
Fingiendo saber menos conversaba con la gente y luego les hacía notar sus errores, a esto se le
denominó la ironía socrática, que queda expresada con su célebre frase Sólo sé que no sé
nada. Su más grande mérito fue crear la mayéutica, método inductivo que le permitía llevar a
sus alumnos a la resolución de los problemas que se planteaban, por medio de hábiles
preguntas cuya lógica iluminaba el entendimiento. El conocimiento y el autodominio habrían
de permitir restaurar la relación entre el ser humano y la naturaleza, era lo que pensaba.
Murió a los 70 años de edad, en el año 399 adC aceptando serenamente la condena e
ingiriendo la cicuta, como método elegido de entre los que el tribunal, que lo juzgó, le ofrecía
para morir, por no reconocer a los dioses atenienses y por, según ellos, corromper a la
juventud. Realmente lo juzgaron porque dos de sus discípulos fueron tiranos que atentaron
contra Atenas. A su muerte surgen las escuelas socráticas, la Academia Platónica, las menores,
dos de moral y dos de dialéctica, que tuvieron en común la búsqueda de la virtud a través del
conocimiento de lo bueno.
La sabiduría de Sócrates no consiste en la simple acumulación de conocimientos, sino el poder
afirmar, con plena conciencia, "sólo sé que no sé nada".
Esto lo hace una de las figuras más extraordinarias y decisivas de toda la historia, representa la
reacción contra el relativismo y subjetivismo sofísticos, siendo un singular ejemplo de unidad
entre teoría y conducta, entre pensamiento y acción. Fue a la vez capaz de llevar tal unidad al
plano del conocimiento, al sostener que la virtud es conocimiento y el vicio ignorancia.
El poder de su oratoria y la facultad de expresarse públicamente eran su fuerte para así poder
conseguir la atención de las personas.
El problema de las fuentes [editar] No dejó nada escrito. Las cuatro fuentes de que
disponemos para acercarnos a la persona de Sócrates son:
Los diálogos de Platón como material más importante.
Los escritos de Jenofonte en los que habla de Sócrates, los cuales, no obstante, contienen
errores históricos.
La comedia de Aristófanes Las nubes, que fue escrita cuando Sócrates tenía solamente 41
años, ridiculizándolo y colocándolo en el lugar de los sofistas.
Y finalmente, las menciones de Aristoteles a lo largo de todas sus obras; no lo conoció
directamente pero tradicionalmente se considera que su recuento es el más objetivo.[1]
Descripción [editar] Sócrates nació en Atenas el año 470 adC y murió en el 399 adC. Hijo de un
escultor y una comadrona, recibió una educación tradicional: literatura, música y gimnasia.
Más tarde se familiarizó con la dialéctica y la retórica de los sofistas. Al principio, Sócrates
siguió el trabajo de su padre; realizó un conjunto de estatuas de las tres Gracias, que
estuvieron en la entrada de la Acrópolis hasta el siglo II adC.
Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como hoplita con gran valor en las
batallas de Potidea en el 432-430 adC, Delio en el 424 adC, y Anfípolis en el 422 adC.
Era de pequeña estatura, vientre prominente, ojos saltones y nariz exageradamente
respingona. Su figura era motivo de chanza.
Alcibíades lo comparó con los silenos, los seguidores ebrios y lascivos de Dioniso. Platón
consideraba digno de ser rememorado el día que le lavó los pies y le puso sandalias (a
Sócrates), y Antifón, el sofista, decía que ningún esclavo querría ser tratado como él se trataba
a sí mismo. Llevaba siempre la misma capa, y era tremendamente austero en cuanto a comida
y bebida.
Fue el verdadero iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su objetivo primordial de ser la
ciencia que busca en el interior del ser humano.
El método de Sócrates era dialéctico: después de plantear una proposición analizaba las
preguntas y respuestas suscitadas por la misma. Sócrates describió el alma como aquello en
virtud de lo cual se nos califica de sabios o de locos, buenos o malos, una combinación de
inteligencia y carácter.
Tuvo gran influencia en el pensamiento occidental, a través de la obra de su discípulo Platón.
Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la mayor parte
de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y
discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante
preguntas. Privilegió un método al cual denominó (probablemente evocando a su madre
partera) mayéutica, es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades.
Fue obediente con las leyes de Atenas, pero evitaba la política. Creía que podría servir mejor a
su país dedicándose a la filosofía. No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela
regular de filosofía.
Todo lo que se sabe con certeza sobre sus enseñanzas se extrae de la obra de Platón, que
atribuyó sus propias ideas a su maestro. Platón describió a Sócrates escondiéndose detrás de
una irónica profesión de ignorancia, conocida como ironía socrática, con gran ingenio y
agudeza mental.
La base de sus enseñanzas y lo que inculcó, fue la creencia en una comprensión objetiva de los
conceptos de justicia, amor y virtud y el conocimiento de uno mismo.
Creía que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal; a su
vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien, actuarán de manera justa. Su
lógica hizo hincapié en la discusión racional y la búsqueda de definiciones generales. En este
sentido influyó en sus discípulos Platón y, a través de él, en Aristóteles.
Otro pensador y amigo influenciado por Sócrates fue Antístenes, el fundador de la escuela
cínica de filosofía. Sócrates también fue maestro de Aristipo, que fundó la filosofía cirenaica de
la experiencia y el placer, de la que surgió la filosofía más elevada de Epicuro.
Tanto para los estoicos como el filósofo griego Epicteto, para el filósofo romano Séneca el
Viejo y para el emperador romano Marco Aurelio, Sócrates representó la personificación y la
guía para alcanzar una vida superior.
MUERTE Y PENSAMIENTO
La muerte de Sócrates por Jacques-Louis DavidAunque fue un patriota y un hombre de
profundas convicciones religiosas, Sócrates sufrió sin embargo la desconfianza de muchos de
sus contemporáneos, a los que les disgustaba su actitud hacia el Estado ateniense y la religión
establecida. Fue acusado en el 399 a.C. de despreciar a los dioses y corromper la moral de la
juventud, alejándola de los principios de la democracia.
La Apología de Platón recoge lo esencial de la defensa de Sócrates en su propio juicio; una
valiente reivindicación de toda su vida. Fue condenado a muerte, aunque la sentencia sólo
logró una escasa mayoría.
Cuando, de acuerdo con la práctica legal de Atenas, Sócrates hizo una réplica irónica a la
sentencia de muerte del tribunal proponiendo pagar tan sólo una pequeña multa dado el
escaso valor que tenía para el Estado un hombre dotado de una misión filosófica, enfadó tanto
al jurado que éste volvió a votar a favor de la pena de muerte por una abultada mayoría.
Los amigos de Sócrates planearon su huida de la prisión pero prefirió acatar la ley y murió por
ello. Pasó sus últimos días con sus amigos y seguidores, como queda recogido en la obra Fedón
de Platón, y durante la noche cumplió su sentencia bebiendo una copa de tósigo preparado
con cicuta siguiendo el procedimiento habitual de ejecución "suicida". Según la tradición sus
últimas palabras fueron irónicas o acaso más bien sarcásticas: acuerdate de comprar un gallo
para Asklepios. Sócrates no escribió nada y, a pesar de haber tenido numerosos seguidores,
nunca creó una escuela filosófica. Las llamadas escuelas socráticas fueron iniciativa de sus
seguidores. Acerca de su actividad filosófica nos han llegado diversos testimonios,
contradictorios entre ellos, como los de Jenofonte, Aristófanes o Platón, que suscitan el
llamado problema socrático, es decir la fijación de la auténtica personalidad de Sócrates y del
contenido de sus enseñanzas. Si creemos a Jenofonte, a Sócrates le interesaba
fundamentalmente la formación de hombres de bien, con lo que su actividad filosófica
quedaría reducida a la de un moralista práctico: el interés por las cuestiones lógicas ó
metafísicas sería algo completamente ajeno a Sócrates.
Poco riguroso se considera el retrato que hace Aristófanes de Sócrates en "Las nubes", donde
aparece como un sofista jocoso y burlesco, y que no merece mayor consideración.
El Sócrates platónico [editar]. Más problemas plantea la interpretación del Sócrates platónico:
¿Responden las teorías puestas en boca de Sócrates en los diálogos platónicos al personaje
histórico, o al pensamiento de Platón? La posición tradicional es que Platón puso en boca de
Sócrates sus propias teorías en buena parte de los diálogos llamados de transición y en los de
madurez, aceptándose que los diálogos de juventud reproducen el pensamiento socrático.
Esta posición se vería apoyada por los comentarios de Aristóteles sobre la relación entre
Sócrates y Platón, quien afirma claramente que Sócrates no "separó" las Formas, lo que nos
ofrece bastante credibilidad, dado que Aristóteles permaneció veinte años en la Academia.
Doctrina El rechazo al relativismo de los sofistas llevó a Sócrates a la búsqueda de la definición
universal, que pretendía alcanzar mediante un método inductivo; probablemente la búsqueda
de dicha definición universal no tenía una intención puramente teórica, sino más bien práctica.
Tenemos aquí los elementos fundamentales del pensamiento socrático.
Los sofistas habían afirmado el relativismo gnoseológico y moral. Sócrates criticará ese
relativismo, convencido de que los ejemplos concretos encierran un elemento común respecto
al cual esos ejemplos tienen un significado.
Si decimos de un acto que es "bueno" será porque tenemos alguna noción de "lo que es"
bueno; si no tuviéramos esa noción, ni siquiera podríamos decir que es bueno para nosotros
pues, ¿cómo lo sabríamos? Lo mismo ocurre en el caso de la virtud, de la justicia o de cualquier
otro concepto moral.
Para el relativismo estos conceptos no son susceptibles de una definición universal: son el
resultado de una convención, lo que hace que lo justo en una ciudad pueda no serlo en otra.
Sócrates, por el contrario, está convencido de que lo justo ha de ser lo mismo en todas las
ciudades, y que su definición ha de valer universalmente. La búsqueda de la definición
universal se presenta, pues, como la solución del problema moral y la superación del
relativismo.
¿Cómo proceder a esa búsqueda? Sócrates desarrolla un método práctico basado en el
diálogo, en la conversación, la "dialéctica", en el que a través del razonamiento inductivo se
podría esperar alcanzar la definición universal de los términos objeto de investigación.
Dicho método constaba de dos fases: la ironía y la mayéutica. En la primera fase el objetivo
fundamental es, a través del análisis práctico de definiciones concretas, reconocer nuestra
ignorancia, nuestro desconocimiento de la definición que estamos buscando. Sólo reconocida
nuestra ignorancia estamos en condiciones de buscar la verdad.
La segunda fase consistiría propiamente en la búsqueda de esa verdad, de esa definición
universal, ese modelo de referencia para todos nuestros juicios morales incluso a través de la
aporía.
La dialéctica socrática irá progresando desde definiciones más incompletas o menos
adecuadas a definiciones más completas o más adecuadas, hasta alcanzar la definición
universal.
Lo cierto es que en los diálogos socráticos de Platón no se llega nunca a alcanzar esa definición
universal, por lo que es posible que la dialéctica socrática hubiera podido ser vista por algunos
como algo irritante, desconcertante o incluso humillante para aquellos cuya ignorancia
quedaba de manifiesto, sin llegar realmente a alcanzar esa presunta definición universal que
se buscaba.
Esa verdad que se buscaba ¿Era de carácter teórico, pura especulación o era de carácter
práctico? Todo parece indicar que la intencionalidad de Sócrates era práctica: descubrir aquel
conocimiento que sirviera para vivir, es decir, determinar los verdaderos valores a realizar.
En este sentido es llamada la ética socrática "intelectualista": el conocimiento se busca
estrictamente como un medio para la acción. De modo que si conociéramos lo "Bueno", no
podríamos dejar de actuar conforme a él; la falta de virtud en nuestras acciones será
identificada pues con la ignorancia, y la virtud con el saber.
La influencia de Sócrates [editar]Sócrates ejercerá una influencia directa en el pensamiento de
Platón, pero también en otros filósofos que, en mayor o menor medida, habían sido discípulos
suyos, y que continuarán su pensamiento en direcciones distintas, y aún contrapuestas.
Algunos de ellos fundaron escuelas filosóficas conocidas como las "escuelas socráticas
menores", como Euclides de Megara (fundador de la Escuela de Megara), Fedón de Elis
(Escuela de Elis), el ateniense Antístenes (escuela cínica, a la que perteneció el conocido
Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (Escuela cirenaica).
FRASES DE SÓCRATES
Preocúpate menos por Sócrates y más por la verdad.
Yo sólo sé que no sé nada; pero procuro saber un poco más.
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.
Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la
enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.
Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le
faltan el respeto a sus maestros.
La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás
filósofos, que creen saberlo todo.
La mejor salsa es el hambre.
Habla para que yo te conozca.
Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como
norma para su conducta.
Prefiero morir habiéndome defendido dignamente, a vivir habiéndolo hecho indignamente.
Yo he sido condenado por falta no ciertamente de palabras, sino de temeridad y
desvergüenza....
¿No te parece vergonzoso cómo te preocupas por las riquezas, los honores, y, en cambio, no te
preocupas ni interesas por la inteligencia, por la verdad y por cómo mejorar tu alma?
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
Cuatro características corresponden al juez: escuchar cortésmente, responder sabiamente,
ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.
Después de la tormenta, viene la lluvia. (Dicha a sus discípulos después de que su mujer le
tirara un cubo de agua, tras una fuerte discusión).
Crito, le debo una gallina a Asclepio; recordarías pagarle la deuda. (Literalmente, recuerda
comprar un gallo para Asclepio. Últimas palabras, antes de morir)
El filósofo griego Sócrates, que vivió cinco siglos antes de Cristo, es una figura fascinante y casi
mítica. Existen diversas interpretaciones de su persona y de su doctrina. De sus discípulos nos
han llegado diversas anécdotas; he aquí tres de ellas:
Cuando estaba en la cárcel, ya condenado a muerte, su mujer Xantipa fue a visitarle. Y
a pesar de la forma poco afectuosa en que le había tratado siempre se echó a llorar. Y
Sócrates le dijo: "No llores, todos estamos condenados a muerte por la naturaleza". -
"Pero a ti te han condenado injustamente". -"¿Es que te parece menos lamentable que
me hubiesen condenado justamente?".
lSe sabe que Xantipa, su mujer, tenía mal carácter y era insoportable. Le preguntaban
a Sócrates si se había dado cuenta de del mal carácter de Xantipa antes de casarse con
ella. -"Sí, si me casé con ella fue por su mal carácter". -"¿Te gusta vivir con una mujer
así?". -"Lo que que me gustaba era aprender todos los días de una persona con un
carácter tan malo. No hay escuela mejor que el trato con los demás".
Un día. un rico ateniense encargó a Sócrates la educación de su hijo. Éste le pidió por
aquel trabajo quinientos dracmas. Al rico le pareció mucho dinero.
-"Por ese dinero puedo comprarme un asno".
- "Tienes razón. Te aconsejo que lo compres, y tendrás dos".
Paseaba Sócrates junto a uno de sus discípulos por un mercado de Atenas,
contemplaba y disfrutaba del gran despliegue de joyas, telas, perfumes, cerámicas y
otros objetos de otros tipos que se exponían en los diferentes puestos. Se detuvo un
momento y comentó a su compañero. «Ciertamente, no sabía que existieran tantas
cosas que no necesito para nada».
En la antigua Grecia, Sócrates fue muy famoso por la práctica de su conocimiento. Un
día, un conocido se encontró con el gran filósofo, y hablaron:
- ¿Sabes, maestro, lo que escuché acerca de tu amigo?
- Espera un minuto. Antes de decirme cualquier cosa quisiera que pasaras un pequeño
examen. Es llamado el examen del triple filtro.
- ¿Triple filtro?
- Correcto. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomarnos un
momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El
primer filtro es la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que me vas a decir es cierto?
- No. En realidad sólo escuché sobre eso, y...
- Bien. ¿Entonces realmente no sabes si es cierto o no?. Ahora permíteme aplicar el segundo
filtro, el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que me vas a decir de mi amigo?
- No. Por el contrario...
- Entonces, tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. --- Tú
puedes aún pasar el examen, queda un filtro, el de la utilidad: ¿Será útil para mí lo que vas a
decirme de mi amigo?
- No. Realmente no...
- Bueno. Si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil, ¿para qué me lo
vas a decir?