806
Inti Raymi
Probablemente esta sea la tradición más antigua y más conocida de los Andes peruanos: El Inti
Raymi fue establecido oficialmente por el Inca Pachacútec y es la celebración en honor del
Taita Inti (el Padre Sol), que se celebra justamente en el solsticio de invierno (hemisferio sur),
es decir, la noche más larga del año.
Se le implora al Sol que vuelva pronto a traer sus rayos, necesarios para la vida y la agricultura.
Hoy en día, miles de lugareños y visitantes extranjeros se congregan cada año en la Plaza
Mayor de Cusco para acompañar al Inca y a su séquito en la representación de esta colorida
ceremonia de homenaje y presentación de ofrendas al dios Sol.
Las festividades incluyen danzas y la participación del pueblo, y el recorrido abarca cuatro
lugares sagrados de la capital incaica: el templo del Coricancha, la Plaza Mayor y la Casa Real
de la Fortaleza de Sacsayhuamán.
Es una oportunidad impagable de apreciar una representación de estos antiguos rituales, con
una ambientación y producción espectaculares.
La Virgen de la Candelaria
Cada febrero la ciudad de Puno, considerada la capital folklórica de América, celebra a su
Patrona, la “Mamita Candelaria”. Esta es una muestra como pocas del sincretismo de las
religiones y cosmovisión andina y cristiana, en la que el antiguo culto nativo a la Pachamama
(la Madre Tierra) fue asimilado al de la Virgen de la Candelaria.
La Fiesta de Los Negritos de Huánuco
Esta es una de las celebraciones de Adoración al Niño Jesús más prolongadas y
espectaculares del país: actualmente se le está tramitando el estatus de Patrimonio Cultural de
la Nación y las autoridades locales la promueven como “la Navidad más larga del mundo” (dura
desde la Nochebuena hasta la quincena de Enero).
Esta tradición se originó hace siglos, cuando los dueños de las haciendas daban libertad
temporal a sus esclavos negros en Navidad para que pudiesen adorar al Niño Jesús, y para
ello les daban ropa y trajes apropiados.