Colmos
¿Cuál es el colmo de un libro? Que en otoño se le caigan las hojas ¿Cuál es el colmo de un astrónomo? Que se enamore de una estrella ¡de cine!
¿Cuál es el colmo de un astronauta? Que su esposa sea una lunática ¿Cuál es el colmo de un constructor? Que se llame Armando Paredes
¿Cuál es el colmo de una gallina? Que tenga pluma y no pueda escribir
El león y la zorra
Un viejo león tenía los dientes y garras tan gastados que ya no le resultaba fácil conseguir alimentos. Sin más que hacer, fingió estar
enfermo. Luego, se encargó de avisar a todos los animales vecinos acerca de su pobre estado de salud y se acostó en su cueva a
esperar sus visitas. Cuando los animales se presentaban a ofrecerle su simpatía, él
los devoraba de un solo bocado.
La zorra también acudió a visitarlo, pero ella era muy astuta. Estando a una distancia
segura de la cueva, le preguntó cortésmente al león cómo se encontraba de salud. El
león respondió que estaba muy enfermo y le pidió que entrara por un momento. Pero
la zorra se quedó afuera, agradeciendo al león por la amable invitación:
—Me encantaría poder hacer lo que me pides — dijo la zorra—, pero veo que hay
muchas huellas de los que entran a tu cueva y ninguna de los que salen. Por favor,
dime, ¿cómo encuentran tus visitantes la salida?
El león no dijo nada, pero la astuta zorra tampoco se quedó a esperar la respuesta y
así evitó ser devorada.