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Reparto colonial de África (1880-1914)

El reparto de África se refiere a la colonización y división territorial del continente africano por potencias europeas entre 1880 y 1914, intensificada tras la Conferencia de Berlín. Este proceso fue motivado por intereses económicos, estratégicos y políticos, llevando a una rivalidad entre naciones como el Reino Unido, Francia y Alemania. Las tensiones generadas por estas disputas territoriales contribuyeron a los orígenes de la Primera Guerra Mundial.

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Reparto colonial de África (1880-1914)

El reparto de África se refiere a la colonización y división territorial del continente africano por potencias europeas entre 1880 y 1914, intensificada tras la Conferencia de Berlín. Este proceso fue motivado por intereses económicos, estratégicos y políticos, llevando a una rivalidad entre naciones como el Reino Unido, Francia y Alemania. Las tensiones generadas por estas disputas territoriales contribuyeron a los orígenes de la Primera Guerra Mundial.

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eparto de �frica

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Mapa donde se muestra el reparto de �frica por las potencias europeas (1913).
Alemania
B�lgica
Espa�a
Francia
Italia
Portugal
Reino Unido
Estados independientes

Comparaci�n de Africa entre 1880 y 1913 (en ingl�s). El colonialismo europeo de


�frica se intensific� tras la Conferencia de Berl�n (1884-1885).

Mapa diacr�nico �cubre aproximadamente entre el 500 a. C. y el 1500 d. C.� de las


civilizaciones africanas existentes antes de la colonizaci�n europea.
El reparto o repartici�n de �frica, tambi�n llamado la disputa por �frica o la
carrera por �frica, fue la invasi�n, divisi�n territorial, colonizaci�n y la
anexi�n de territorios africanos durante el periodo del Nuevo Imperialismo, entre
la d�cada de 1880 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que involucr� a
Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Portugal, B�lgica y Espa�a, justificada en
distintos reclamos de estos pa�ses.1?2?

La segunda mitad del siglo XIX, en el a�o 1877, vio la transici�n del imperialismo
"informal" que ejerc�a control a trav�s de la influencia militar y de la dominaci�n
econ�mica a aquel de dominio directo.3? Los intentos para mediar la competencia
imperial, tal como la Conferencia de Berl�n (1884-1885) entre el Imperio brit�nico,
Tercera Rep�blica Francesa e Imperio alem�n no pudieron establecer definitivamente
los reclamos de cada una de las potencias involucradas. Estas disputas sobre �frica
estuvieron entre los principales factores que originaron la Primera Guerra Mundial.

�ndice
1 Apertura del continente
1.1 Era de los descubrimientos
2 Causas de la disputa
2.1 �frica y los mercados globales
2.2 Motivos
2.2.1 La Weltpolitik de Bismarck
2.2.2 El conflicto de los imperialismos rivales
2.2.3 La Sociedad Americana de Colonizaci�n y la fundaci�n de Liberia
3 Sucesi�n de crisis previas a la Primera Guerra Mundial
3.1 La colonizaci�n del Congo
3.2 El Canal de Suez
3.3 La Conferencia de Berl�n
3.4 Ocupaci�n brit�nica de Egipto y Sud�frica
3.5 Incidente de Fachoda
3.6 Crisis marroqu�es
4 Encuentro colonial
4.1 Consciencia y exhibiciones coloniales
4.1.1 El "lobby colonial"
4.1.2 Propaganda colonial y jingo�smo
4.2 La exterminaci�n de los Namaqua y los Herero
5 Conclusiones
6 Colonias africanas listadas por su potencia colonizadora
6.1 Alemania
6.2 B�lgica
6.3 Espa�a
6.4 Francia
6.5 Italia
6.6 Portugal
6.7 Reino Unido
6.8 Estados independientes
7 Referencias
8 V�ase tambi�n
9 Otros sitios donde investigar
Apertura del continente
Era de los descubrimientos

David Livingstone fue uno de los primeros europeos en explorar el interior de


�frica.
V�ase tambi�n: Relaciones internacionales de las Grandes Potencias (1814-1919)
La apertura de �frica a la exploraci�n occidental y su explotaci�n hab�an comenzado
seriamente al final del siglo XVI. Hacia 1835, los europeos hab�an trazado mapas de
la mayor parte del noroeste de �frica. Entre los exploradores europeos m�s famosos
estaban David Livingstone, que traz� planos del vasto interior, y Alexandre de
Serpa Pinto, quien la cruz� en una complicada expedici�n, trazando mapas del
interior del continente. Arduas expediciones en las d�cadas de 1850 y 1860 por
Richard Burton, John Speke y James Grant descubrieron los grandes lagos centrales y
el nacimiento del R�o Nilo. Para el final del siglo, los europeos hab�an
cartografiado el Nilo desde su nacimiento, el recorrido del R�o N�ger, los r�os
Congo y Zambeze hab�an sido trazados, y el mundo hab�a descubierto los grandes
recursos de �frica.

De cualquier modo, en los comienzos de la lucha por la posesi�n de �frica, las


naciones occidentales controlaban �nicamente el 10 por ciento del continente. En
1875 los territorios controlados m�s importantes tanto por su extensi�n como por su
riqueza eran Argelia, bajo el dominio de Francia; la Colonia del Cabo, controlada
por el Reino Unido; y Angola, que estaba dominada por Portugal.

Los adelantos tecnol�gicos, facilitaron la expansi�n a grandes distancias. La


industrializaci�n provoc� r�pidos avances en transporte y comunicaciones,
especialmente en la navegaci�n con vapor, ferrocarriles y tel�grafos. Los avances
m�dicos tambi�n fueron de importancia, en especial las medicinas para enfermedades
tropicales. El desarrollo de la quinina, un efectivo tratamiento contra la malaria,
permiti� que la vasta regi�n de los tr�picos pudiera ser accesible para los
europeos.

Causas de la disputa

El casco colonial es un icono del colonialismo de las �reas tropicales del planeta.
�frica y los mercados globales
El �frica subsahariana, una de las �ltimas regiones del mundo en gran parte sin
afectar por el "imperialismo informal" y la "civilizaci�n", tambi�n resultaba
atractiva para las potencias europeas por razones econ�micas y raciales. Durante
una �poca donde la balanza comercial de Gran Breta�a mostraba un creciente d�ficit,
con los mercados continentales encogi�ndose y cada vez m�s proteccionistas debido a
la Gran Depresi�n entre los a�os 1873 y 1896, �frica ofrec�a al Reino Unido,
Alemania, Francia y otros pa�ses un mercado abierto del que se cosechar�a un gran
excedente: un mercado que comprara m�s de la metr�poli de lo que vend�a en total.3?
El Reino Unido, al igual que la mayor�a de los otros pa�ses industriales, hab�a
empezado a tener un desfavorable balance de comercio (que era contrarrestado, de
todos modos, por el ingreso de las inversiones de sus colonias).

Dibujo del Canal de Suez realizado en 1881. El canal era una de las grandes
ambiciones europeas para ampliar sus mercados a nivel global.
Debido a que el Reino Unido se desarroll� como la m�s importante naci�n
postindustrial del mundo, los servicios se convirtieron en un importante sector de
su econom�a. Las exportaciones financieras, como se mencion�, manten�an a la
econom�a del Reino Unido en pie, especialmente las inversiones capitales fuera de
Europa, particularmente para el desarrollo de mercados abiertos en �frica
(predominantemente asentamientos coloniales), el Medio Oriente, el sur y sureste de
Asia y Ocean�a.

Adem�s, el capital excedente era por lo general m�s rentable al invertirse en el


extranjero, donde la mano de obra barata, la limitada competencia y abundantes
materias primas hac�an una mayor ganancia posible. Otro aliciente para el
imperialismo, desde luego, fue la demanda de recursos no disponibles en Europa,
especialmente cobre, algod�n, caucho, t� y hojalata, recursos a los que los
consumidores europeos se hab�an acostumbrado y de los que la industria del viejo
continente se hab�a vuelto dependiente.

De cualquier manera, en �frica �excluyendo a lo que se convertir�a en la Uni�n


Sudafricana en 1909� la cantidad de capital invertido por los europeos era
relativamente baja, comparada con otros pa�ses, antes y despu�s de la Conferencia
de Berl�n. En consecuencia, las compa��as implicadas en el comercio tropical
africano eran relativamente pocas, aparte de la Compa��a Minera De Beers de Cecil
Rhodes. Estas observaciones pueden restar m�rito de los argumentos pro-
imperialistas de algunos lobbies (grupos de presi�n) coloniales como el
Alldeutscher Verband, o como Francesco Crispi o Jules Ferry, que argumentaban que
algunos mercados protegidos en �frica resolver�an los problemas de precios bajos y
sobreproducci�n causados por los mercados continentales en disminuci�n. No
obstante, de acuerdo con la cl�sica tesis de John A. Hobson, expuesta en su obra
Imperialismo de 1902, que influir�a en autores tales como Lenin, Le�n Trotsky o
Hannah Arendt, esta disminuci�n en los mercados continentales fue un factor clave
en el nuevo periodo neoimperialista a nivel global. Historiadores posteriores han
notado que tales estad�sticas solo opacaron el hecho de que el control formal del
�frica tropical ten�a gran valor estrat�gico en una era de rivalidad imperial,
mientras el Canal de Suez ha permanecido como una localizaci�n estrat�gica. La
Fiebre del oro de Witwatersrand de 1886, que llev� a la fundaci�n de Johannesburgo
y fue un factor importante en la segunda Guerra de los B�er en 1889, cont� para la
"conjunci�n del superfluo dinero y de la superflua mano de obra, que se dieron la
mano entre s� para abandonar juntos el pa�s", que es por s� solo, de acuerdo con
Hannah Arendt, el nuevo elemento de la era imperialista.

Motivos

El Almirante Alfred von Tirpitz.


Mientras el �frica tropical no era una zona de grandes inversiones, otras regiones
s� lo eran. El vasto interior, entre Sud�frica, rica en oro y diamantes, y Egipto,
ten�a, no obstante, un valor estrat�gico importante para asegurar el flujo del
comercio exterior. El Reino Unido de Gran Breta�a e Irlanda estaba de esta manera
bajo intensa presi�n pol�tica, especialmente debido a partidarios del Partido
Conservador, para proteger los mercados lucrativos en el Raj Brit�nico (India), la
Dinast�a Qing (China), y Am�rica Latina de los rivales usurpadores. De esta forma,
proteger la importante v�a mar�tima entre el este y el oeste (el Canal de Suez) era
crucial. La rivalidad entre el Reino Unido, Francia, Imperio Alem�n y las otras
potencias europeas estuvo presente durante gran parte de la colonizaci�n. De este
modo, mientras Alemania, que hab�a sido unificada bajo el dominio de Prusia despu�s
de la Batalla de Sadowa en 1866 y la Guerra Franco-prusiana en 1870, dif�cilmente
era una potencia colonial antes del periodo neoimperialista, y participar�a
ansiosamente en la disputa. Siendo un poder industrial en crecimiento que le pisaba
los talones al Reino Unido, a�n no hab�a tenido la oportunidad de controlar
territorios extracontinentales, principalmente debido a su tard�a unificaci�n, su
fragmentaci�n en varios estados, y su falta de experiencia en navegaci�n moderna.
Esto cambiar�a bajo el liderazgo de Bismarck, quien implement� la Weltpolitik
(pol�tica mundial) y, despu�s de disponer las bases del aislamiento de Francia con
la alianza entre el Imperio Alem�n y el Imperio Austroh�ngaro y m�s tarde con la
Triple Alianza con Italia, exigi� la Conferencia de Berl�n que fij� las reglas para
un control efectivo de los territorios extranjeros. El expansionismo alem�n
conducir�a al Plan Tirpitz, implementado por el Almirante von Tirpitz, quien
tambi�n abogar�a los Decretos de Flota en 1898, atractivo en una lucha armada con
el Reino Unido. Para 1914, los Decretos le hab�an dado al Imperio Alem�n la segunda
fuerza naval en el mundo (aproximadamente 40 % m�s peque�a que la Marina Real
Brit�nica). De acuerdo con von Tirpitz, esta agresiva pol�tica naval estaba
respaldada m�s por el Partido Nacional Liberal de Alemania que por los
conservadores, demostrando que los principales sostenes del imperialismo de las
naciones europeas eran las crecientes clases burguesas.4?

La Weltpolitik de Bismarck

Otto von Bismarck fue un personaje importante en la disputa por �frica.


Alemania inici� su expansi�n mundial en la d�cada de 1880 bajo el liderazgo de
Bismarck, alentado por la burgues�a nacional. Algunos de ellos, diciendo ser del
pensamiento de Friedrich List, defendieron la expansi�n en las Filipinas y en
Timor; otros decidieron establecerse en Formosa (la actual Taiw�n), etc. A fines de
la d�cada de 1870, estas voces aisladas empezaron a ser relevadas por una verdadera
pol�tica imperialista, conocida como la Weltpolitik (pol�tica mundial), que fue
respaldada por la tesis mercantilista. En 1881, H�bbe-Schleiden, un abogado,
public� Deutsche Kolonisation, la cual dec�a que "el fomento de una conciencia
nacional demandaba una pol�tica exterior independiente".5? El pangermanismo fue as�
ligado a las j�venes campa�as imperialistas de la naci�n. Al principio de los a�os
de 1880 se cre� el Deutscher Kolonialverein, y tuvo su propia revista en 1884, la
Kolonialzeitung. Este grupo colonial tambi�n fue relevado por el grupo nacionalista
Alldeutscher Verband.

As�, Alemania se convirti� en la tercera potencia colonial en �frica, adquiriendo


un imperio de 2,6 millones de kil�metros cuadrados en total y 14 millones de
individuos, principalmente en sus posesiones africanas (�frica del Suroeste,
Togolandia, Camer�n y Tanganyika). La disputa por �frica llev� a Bismarck a
proponer la Conferencia de Berl�n, que se realizar�a entre 1884 y 1885. Despu�s del
Entente Cordiale de 1904 entre Francia y el Reino Unido, Alemania trat� de aislar a
Francia en 1905 con la Primera Crisis Marroqu�. Esto llev� a la Conferencia de
Algeciras en 1905, en la que la influencia de Francia sobre Marruecos fue
compensada por el intercambio de otros territorios, y luego a la Crisis de Agadir,
o Segunda Crisis Marroqu�, en 1911. Junto con el Incidente de Fachoda de 1898 entre
Francia y el Reino Unido, esta sucesi�n de crisis internacionales prueba la
amargura de la lucha entre los diferentes imperios, que finalmente llev� a la
Primera Guerra Mundial.

El conflicto de los imperialismos rivales


Mientras Pierre de Brazza estaba explorando el Reino del Congo para Francia, Henry
Stanley tambi�n lo explor� a principios de los a�os de 1880 en nombre de Leopoldo
II de B�lgica, quien obtendr�a su propio Estado Libre del Congo. Al pretender
abogar humanitarismo y denunciar la esclavitud, Leopoldo II us� las t�cticas m�s
inhumanas para explotar sus reci�n adquiridas tierras. Sus cr�menes fueron
revelados en 1905, pero permaneci� al mando hasta 1908, cuando fue obligado a ceder
el control al gobierno belga.

Colonizaci�n del �frica Occidental.


Francia ocup� T�nez en mayo de 1882 (y Guinea en 1884), que en parte convenci� a
Italia para unirse en 1882 a la Alianza Dual entre Alemania y el Imperio
austroh�ngaro, formando as� la Triple Alianza. Ese mismo a�o, el Reino Unido ocup�
el Egipto Otomano, que dominaba a Sud�n y parte de Somalia. En 1870 y 1882, el
Reino de Italia tom� posesi�n de las primeras partes de Eritrea, mientras que
Alemania declar� a Togolandia, Camer�n y �frica del Sudoeste bajo su dominio en
1884. El �frica Occidental Francesa (AOF) fue fundada en 1895, y el �frica
Ecuatorial Francesa (AEF), en 1910.

El Reino de Italia continu� su conquista para ganar su "lugar en el sol". Despu�s


de la derrota en la Primera guerra �talo-et�ope (1895-1896), adquiri� la Somalia
italiana en 1899 y toda Eritrea en ese mismo a�o. En 1911, se envolvi� en una
guerra con el Imperio Otomano, en la que adquirieron Tripolitania y Cirenaica (la
actual Libia). Enrico Corradini, quien financi� la guerra en su totalidad, y m�s
tarde uni� su grupo al joven Partido Nacional Fascista (PNF), desarroll� en 1919 el
concepto de Nacionalismo Proletario, imagin� legitimar el imperialismo del Italia
con una sorprendente mezcla de socialismo con nacionalismo: "Debemos empezar por
reconocer el hecho de que hay tanto naciones proletarias como clases proletarias;
es decir, hay naciones cuyas condiciones de vida est�n sujetas... al modo de vida
de otras naciones, como hay clases. Una vez que esto es comprendido, el
nacionalismo debe insistir firmemente en esta verdad: Italia es, materialmente y
moralmente, una naci�n proletaria".6? La Segunda Guerra �talo-et�ope en 1935 y
1936, ordenada por Mussolini, ser�a en realidad una de las �ltimas guerras
colonizadoras, ocupando Etiop�a durante 5 a�os, que hab�a permanecido como el
�ltimo territorio independiente de �frica. La Guerra Civil Espa�ola, para algunos
el inicio de la Guerra Civil Europea, empezar�a en 1936.

Por otro lado, los brit�nicos abandonaron su aislamiento en 1902 con la Alianza
Anglo-Japonesa, que le permitir�a al Imperio del Jap�n salir victorioso de su
guerra contra Rusia (1904-1905). El Reino Unido firm� entonces el Entente cordiale
con Francia en 1904, y, en 1907, la Triple Entente, que inclu�a a Rusia, as� se
opuso a la Triple Alianza que Bismarck hab�a formado tan pacientemente.

La Sociedad Americana de Colonizaci�n y la fundaci�n de Liberia


Los Estados Unidos tomaron parte, marginalmente, en esta empresa a trav�s de la
Sociedad Americana de Colonizaci�n (ACS), establecida en 1816 por Robert Finley. La
ACS ofrec�a la emigraci�n a Liberia ("Tierra de los libres"), una colonia fundada
en 1820, a algunos esclavos negros liberados; el esclavo emancipado Lott Carry se
convirti� en el primer misionero americano en �frica. Este intento de colonizaci�n
fue resistido por la gente nativa.

James Monroe fue el primer presidente de la Sociedad Americana de Colonizaci�n y


quinto presidente de los Estados Unidos.
Liderados por los sure�os de Estados Unidos, el primer presidente de la Sociedad
Americana de Colonizaci�n fue James Monroe, de Virginia, quien se convirti� en el
quinto presidente de los Estados Unidos de 1817 a 1825. De esta forma, uno de los
principales partidarios de la colonizaci�n estadounidense de �frica fue el mismo
hombre que proclam�, en su Discurso del Estado de la Uni�n de 1823, la opini�n de
que las potencias europeas ya no deb�an colonizar Am�rica o interferir con los
asuntos de las naciones soberanas localizadas en Am�rica. A cambio, Estados Unidos
planeaba permanecer neutral en las guerras entre potencias europeas y en guerras
entre una potencia europea y sus colonias. Sin embargo, si estas guerras
posteriores ocurrieran en Am�rica, los Estados Unidos ver�an tal acci�n como hostil
hacia s� mismos. Este famoso estatuto es conocido como la Doctrina Monroe y fue la
base de la neutralidad de Estados Unidos durante el siglo XIX.

Aunque la colonia de Liberia nunca se volvi� tan grande como fue prevista, tan s�lo
fue el primer paso en la colonizaci�n estadounidense de �frica, seg�n sus primeros
defensores. As�, Jehudi Ashmun, uno de los primeros l�deres de la ACS, visualiz� un
imperio estadounidense en �frica. Entre los a�os de 1825 y 1826, hizo lo posible
por arrendar, anexar o comprar tierras tribales a lo largo de la costa y cerca de
importantes r�os que condujeran tierra adentro. Igual que su predecesor el teniente
Robert Stockton, quien en 1821 estableci� el sitio para Monrovia "persuadiendo" a
un jefe local al que se refer�an como "Rey Peter" para que vendiera Cabo Montserado
(o Mesurado) apuntando con una pistola a su cabeza, Ashmun estaba preparado para
usar la fuerza para extender el territorio de la colonia. En un tratado de mayo de
1825, el "Rey Peter" y otros reyes nativos acordaron vender tierras a cambio de 500
barras de tabaco, tres barriles de ron, cinco barriles de p�lvora, cinco paraguas,
diez postes de acero y diez pares de zapatos, entre otros objetos. En marzo de
1825, la ACS inici� una publicaci�n trimestral, la Revista Colonial del Repositorio
Africano, editada por el Rev. Ralph Randolph Gurley, quien encabez� la Sociedad
hasta 1844. Concebido como el �rgano promocional de la Sociedad, el Repositorio
prometi� tanto la colonizaci�n como a Liberia.

La Sociedad control� la colonia de Liberia hasta 1847 cuando, bajo la percepci�n de


que los brit�nicos se anexaran el asentamiento, Liberia fue proclamado un estado
libre e independiente, convirti�ndose as� en la primera naci�n africana
descolonizada. Para 1867, la Sociedad hab�a mandado m�s de 13 000 emigrantes.
Despu�s de la Guerra Civil Estadounidense (1861-1865), cuando muchas personas de
raza negra quer�an ir a Liberia, el soporte financiero para la colonizaci�n hab�a
disminuido. Durante sus �ltimos a�os la Sociedad se enfoc� en proyectos
educacionales y misioneros en Liberia m�s que en la emigraci�n.

Sucesi�n de crisis previas a la Primera Guerra Mundial


La colonizaci�n del Congo
Art�culo principal: Historia de la Rep�blica Democr�tica del Congo

La exploraci�n de Henry Stanley en el Congo fue muy importante para el rey Leopoldo
II de B�lgica.

Pierre Savorgnan de Brazza reclam� la zona del Congo para Francia.


Las exploraciones de David Livingstone, continuadas por Henry Morton Stanley,
excitaron la imaginaci�n de los europeos. Pero al principio, las ostentosas ideas
de colonizaci�n de Stanley encontraron poco apoyo debido a los problemas y a la
escala de acci�n requerida, excepto por Leopoldo II de B�lgica, quien en 1876 hab�a
organizado la Asociaci�n Internacional Africana. De 1879 a 1884, Stanley era
enviado en secreto por Leopoldo II a la regi�n del Congo, donde hizo acuerdos con
varios jefes africanos a lo largo del R�o Congo y para 1882 ten�a suficiente
territorio para formar las bases del Estado Libre del Congo. Leopoldo II fue due�o
oficial de la colonia desde 1885 y la explot� por su marfil y su caucho.

Mientras Stanley estaba explorando el Congo en nombre de Leopoldo II de B�lgica, el


oficial de la marina francesa Pierre de Brazza viaj� hacia la cuenca del Congo
occidental y levant� la bandera francesa sobre la reci�n fundada Brazzaville en
1881, ocupando as� la actual Rep�blica del Congo. Portugal, que tambi�n reclam� el
�rea debido a viejos tratados con el nativo Reino del Congo, hizo un tratado con el
Reino Unido el 26 de febrero de 1884 para cortar el acceso al Atl�ntico de la
Sociedad del Congo.

Para 1890 el Estado Libre del Congo hab�a consolidado el control de su territorio
entre Leopoldville y Stanleyville y estaba considerando abarcar el sur del R�o
Lualaba en Stanleyville. Al mismo tiempo la Compa��a Brit�nica de Sud�frica de
Cecil Rhodes se estaba expandiendo hacia el norte desde el R�o Limpopo, y la
atenci�n se centraba en la tierra donde sus expansiones se encontrar�an, Katanga,
sitio del Reino de Yeke de Msiri. Adem�s de ser el poder militar m�s fuerte del
�rea, Msiri comercia grandes cantidades de cobre, marfil y esclavos, y rumores de
oro llegaban a los o�dos de los europeos. La disputa por Katanga fue un ejemplo
perfecto del periodo. Rhodes y la Compa��a Brit�nica de Sud�frica (BSAC) mandaron
dos expediciones a Msiri en 1890 bajo el mando de Alfred Sharpe, quien fue
desairado, y Joseph Thomson quien no logr� llegar a Katanga. En 1891 Leopoldo mand�
cuatro expediciones. La expedici�n Le Marinel s�lo pudo conseguir una carta. La
expedici�n Delcommune fue desairada. La bien armada expedici�n Stairs ten�a �rdenes
de tomar Katanga con o sin el consentimiento de Msiri; �l se neg�, fue fusilado, y
la expedici�n le cort� la cabeza y la clavaron en un poste como una "lecci�n
barb�rica" a la gente. La expedici�n Bia culmin� la labor de establecer una
administraci�n y una "presencia policiaca" en Katanga.

El medio mill�n de kil�metros cuadrados de Katanga entraron en la posesi�n de


Leopoldo II y form� parte de su reino africano de m�s de 2 300 000 km�, alrededor
de 75 veces el tama�o de B�lgica. El Estado Libre del Congo impuso tal r�gimen de
terror en la gente colonizada, incluyendo asesinatos masivos con millones de
v�ctimas, y trabajo de esclavitud, que B�lgica, bajo la presi�n de la Asociaci�n de
Reforma de Congo, termin� el mandato de Leopoldo II y lo anex� en 1908 como una
colonia de B�lgica, conocida como el Congo Belga.

El Canal de Suez
Art�culo principal: Canal de Suez
Ferdinand de Lesseps hab�a obtenido concesiones de Isma'il Pasha, el l�der de
Egipto, entre los a�os de 1854 a 1856, para construir el Canal de Suez. Algunas
fuentes estiman la fuerza de trabajo en 30 000 obreros,7? pero otros estiman que
hasta 120 000 trabajadores murieron durante los diez a�os de la construcci�n debido
a la desnutrici�n, fatiga y diferentes enfermedades, especialmente c�lera.8? Poco
despu�s de haber sido terminado en 1869, Isma'il Pasha, el l�der de Egipto, tom�
prestadas grandes sumas de banqueros franceses e ingleses con grandes tasas de
inter�s. Para 1875, estaba enfrentando dificultades financieras y fue obligado a
vender su parte del Canal de Suez. Estas partes fueron repartidas por el Primer
Ministro del Reino Unido, Benjamin Disraeli, quien busc� darle a su pa�s control
pr�ctico en el manejo de esta v�a mar�tima estrat�gica. Cuando Isma'il Pasha se
neg� a reconocer la deuda externa de Egipto en 1879, Francia y el Reino Unido
asumieron control financiero conjunto sobre el pa�s, forzando al mandatario egipcio
a abdicar. Las clases gobernantes egipcias aceptaron con agrado la intervenci�n
extranjera. La Revuelta de Urabi se desat� contra el Jedive y la influencia europea
en 1882, un a�o despu�s de la Revuelta Mahdista. Muhammad Ahmad, quien se hab�a
autoproclamado el Mahdi, redentor del Islam, en 1881, lider� la rebeli�n y fue
derrotado s�lo por Horatio Kitchener en 1898. El Reino Unido luego asumi� la
administraci�n del pa�s.

La Conferencia de Berl�n

Caricatura sobre la Conferencia de Berl�n, 1885.


Art�culo principal: Conferencia de Berl�n
La ocupaci�n de Egipto y la adquisici�n del Congo fueron los primeros
acontecimientos importantes de lo que se convertir�a en una precipitada disputa por
el territorio africano. En 1884, Otto von Bismarck convoc� a la Conferencia de
Berl�n para discutir el problema de �frica. Los diplom�ticos se enmascararon con
una fachada humanitaria condenando el tr�fico de esclavos, prohibiendo la venta de
bebidas alcoh�licas y armas de fuego en ciertas regiones, y expresando su
preocupaci�n por las actividades misioneras. M�s importante, los diplom�ticos en
Berl�n establecieron las reglas de competencia por las que las grandes potencias
deb�an guiarse en su b�squeda de colonias. Tambi�n acordaron que el �rea a lo largo
del R�o Congo ser�a administrada por Leopoldo II de B�lgica como un �rea neutral,
conocida como el Estado Libre del Congo, en la cual el comercio y la navegaci�n
ser�an libres. Ninguna naci�n reclamar�a ning�n territorio africano sin notificar
sus intenciones a los dem�s pa�ses involucrados. Ning�n territorio podr�a ser
formalmente reclamado antes de ser eficazmente ocupado. No obstante, los
competidores ignoraron las reglas cuando les era conveniente y en varias ocasiones
la guerra era evitada por muy poco.
Ocupaci�n brit�nica de Egipto y Sud�frica

Ni�os y mujeres b�er en un campo de concentraci�n durante la Segunda Guerra de los


B�er (1899-1902).
Las ocupaciones de Egipto y la Colonia del Cabo por parte del Reino Unido
contribuyeron a la preocupaci�n de asegurar el nacimiento del r�o Nilo. Egipto fue
ocupado por las fuerzas brit�nicas en 1882 (aunque no fue declarado formalmente un
protectorado hasta 1914, y nunca fue propiamente una colonia); Sud�n, Nigeria,
Kenia y Uganda fueron subyugados en la d�cada de 1890 y principios de la d�cada de
1900; y en el sur, la Colonia del Cabo (adquirida en 1795) provey� la base para la
subyugaci�n de los Estados africanos vecinos y los pobladores holandeses que hab�an
abandonado el Cabo para evitar a los brit�nicos y m�s tarde fundar�an sus propias
rep�blicas. En 1877, Theophilus Shepstone anex� la Rep�blica de Sud�frica (o
Transvaal, independiente de 1857 a 1877) a los dominios brit�nicos. El Reino Unido
consolid� su poder sobre la mayor�a de las colonias de Sud�frica en 1879 despu�s de
la Guerra Anglo-Zul�. Los Boers protestaron y en diciembre de 1880 se sublevaron,
lo que llev� a la Primera Guerra de los Boers (1880-1881). El primer ministro
brit�nico William Gladstone firm� un tratado de paz el 23 de marzo de 1881,
otorg�ndoles un gobierno libre a los Boers en Transvaal. La Segunda Guerra de los
Boers se desarroll� entre 1899 y 1902; las rep�blicas independientes de los Boers
del Estado Libre de Orange y la Rep�blica de Sud�frica (Transvaal) fueron
derrotadas esta vez y absorbidas por el Imperio Brit�nico.

Incidente de Fachoda

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