Innovación Educativa en Tecnología e Informática
Innovación Educativa en Tecnología e Informática
1
EDUCACION EN TECNOLOGIA. Propuesta para la Educación Básica. Ministerio de Educación Nacional.
Santafé de Bogotá, Cooperativa Editorial Magisterio, Primera Edición, 2000.
actividades tecnológicas escolares fundamentadas en el proceso de
identificación y solución de problemas concretos que exijan la combinación de la
acción con la reflexión, a través de las cuales todos los estudiantes adquieran
los repertorios claves para enfrentar las realidades cambiantes del entorno”.2
Algunos de los puntos importantes que es conveniente extractar de este libro,
son los siguientes:
- Entre otras, las características del área T&I, más importantes que
menciona el libro, se tienen: “no es sustituto del área de vocacionales, ni
de ningún otra área de las que hasta ahora se vienen trabajando en
primaria y secundaria; es un área ”nueva” en el plan de estudios y por lo
tanto es de responsabilidad institucional, para lo cual debe ser
contemplada en el PEI con el fin de iniciar su construcción e implantación;
los contenidos del área serán definidos por el PEI de acuerdo con las
condiciones regionales y locales; bajo ninguna circunstancia T&I
constituye área de formación para especialización, preparación para el
oficio u otro argumento que fomente la especialización temprana del niño
y niña; T&I necesita insustituiblemente de un espacio físico y unos
elementos mínimos para su ejecución (aulas de tecnología), por ello los
planteles a través de las diferentes instancias buscarán la asesoría,
recursos y demás aspectos necesarios para su desarrollo e implantación;
el área de T&I no es un asunto de solución inmediata, definitivo y de
ejecución apresurada: su construcción estará mediada por las
condiciones del plantel y el esfuerzo que la organización escolar haga
para su planeación, desarrollo e implantación”.3
- Sus objetivos generales son: “Brindar oportunidades al estudiante para
trabajar en la institución y desde ella los problemas de su vida cotidiana
particularmente aquellos susceptibles de una solución tecnológica;
Contribuir al desarrollo de las capacidades creativas, crítica y reflexiva,
principalmente para el manejo creativo de la información (búsqueda,
clasificación, relación, producción y comunicación) y la solución de
problemas; Potenciar y desarrollar estrategias, métodos y actividades
para el fortalecimiento de trabajo en equipo como alternativa fundamental
para las actividades académicas”.4
- “T&I es un área de formación, de carácter básico y general, estructurada
con base en la interdisciplinariedad que caracteriza al conocimiento
tecnológico”5
- “Las actividades desarrolladas en el marco del área de T&I dependen en
gran medida de la competencia del docente para dimensionarlas, en el
sentido de diseñar situaciones y escenarios que propendan por la
construcción de conocimiento tecnológico”.6
- Como el área es nueva, se debe tener un grupo interdisciplinario de
docentes que se interesen por el desarrollo curricular, espacios físicos,
dotaciones y estrategias de evaluación y seguimiento, todo enmarcado en
el PEI institucional.
2
Ibid. p. 8.
3
Ibid. pp 41-42.
4
Ibid. p. 43.
5
Ibid. p. 46.
6
Ibid. p. 46.
- El área tiene dos componentes: tecnología e informática; a la segunda se
le considera como una expresión particular de la primera. A la informática
no se le debe considerar sólo como manejo del computador, ésta incluye
el proceso integral del manejo de la información. La computación es de
carácter instrumental y la informática, de carácter estructural.
- Señala el libro que como “el conocimiento no está constituido únicamente
por las palabras (o signos en general si se quiere) que se encadenan en
una teoría, postulado o definición…es necesario reconocer que el
conocimiento es el resultado de un proceso de construcción realizado por
el propio sujeto mediante el desarrollo de sus estructuras cognitivas y la
interacción con su contorno”.7 Pero además hay que tener en cuenta “los
métodos y las circunstancias” en los cuales se presenta el conocimiento.
- Identifica el texto un elemento fundamental para el buen desarrollo del
área T&I: los Ambientes para el Aprendizaje de la Tecnología (AAT).
Estos comprenden todos los espacios, personas, actividades, propósitos,
relaciones, etcétera, que tienen que ver con el plantel educativo. Pero
especialmente y en forma concreta la relación que el docente pretende
entre sus estudiantes y el conocimiento. Propone el MEN la “recuperación
de la vida escolar como un hecho significativo para el estudiante”. Queda
entonces como tarea para el profesor diseñar e implementar un ambiente
idóneo para que sus estudiantes aprendan y tengan en cuenta teorías,
métodos y circunstancias propias de la Tecnología.
- Los AAT deben reunir unas condiciones mínimas de satisfacción, de tal
manera que se caractericen por ser estructurados, manifiestos y
definidos, como se muestra en el siguiente gráfico:
Estructurado
AAT
Manifiesto Definido
7
Ibid. p. 54.
Para terminar estos apartes extraídos del libro, el MEN hace mención a un
aspecto crucial y definitivo en el trabajo con el área de Tecnología e Informática,
incluso, en el trabajo con cualquier área del conocimiento:
LA PERSPECTIVA CUENTA
8
“Con las manos en la ciencia”. Circuitos Eléctricos. Edit. Vicens Vives. Barcelona 2003. p.15
Libro del programa “Pequeños Científicos”, programa auspiciado en Colombia por la Universidad de los
Andes, Liceo Francés, MEN, Maloka y Empresarios por la Educación.
Otro punto sobre el cual hay que hacer énfasis es que la Escuela Activa es
mucho más que activismo escolar. Aunque se trata de construir, diseñar, armar,
desbaratar, pegar, cortar y mucho más, se debe hacer en forma reflexiva,
racional, inquieta, pensante, creativa, imaginativa. Es tratar de que el niño o la
niña acompañen su manualidad -obviamente necesaria, fructífera- con sentido
reflexivo, con conciencia lógica. Es común encontrar en escuelas de todo el país
exposiciones, por demás muy bellas y muy bien adornadas, de las creaciones
artísticas, artesanales, técnicas, de los estudiantes, donde se percibe el afán de
educadores, familiares y alumnos, por presentar resultados dignos de admirar,
por mostrar productos finales dignos de encomio. Hasta aquí todo bien, legítimo.
Pero donde se propone hacer énfasis es en el proceso de diseño y elaboración
de objetos, artefactos, máquinas, artesanías, etc. Este tipo de creaciones
requiere, además de los rutinarios y repetitivos, de unos pasos inspirados en la
reflexión y análisis, que le dan un sentido tecnológico, tanto al proceso como al
producto. La propuesta es que las aulas no se atiborren, por lo menos en el área
de Tecnología e Informática, de una cantidad desaforada de trabajos copiados,
de internet la mayoría, sino que atiendan a situaciones-problema, planteados por
los mismos niños o por el docente luego de estudios previos del contexto escolar,
cuyo desarrollo y ejecución sean el resultado de elaboraciones concienzudas
individuales y en equipo.
La creatividad e
imaginación del docente del área de
Tecnología e Informática en la
básica primaria, de Es imperativo, ante nuestras seguro,
superará con creces, las carencias existentes, limitantes
que nuestras escuelas y colegios
tienen en su planta física. sobreponernos con audacia Las mesas
grandes propuestas en y practicismo a los algunas
sesiones, los espacios obstáculos de índole abiertos en
otras –por tomar sólo dos ejemplos-
no existentes en muchas locativo que tengamos en de
nuestras instituciones, nuestra clase del área en serán
reemplazadas por tablas recicladas de la biblioteca, por el mesón del restaurante
escolar, por la tarima del aula máxima, por el tablero patas arriba, por el piso del
salón si es necesario. Aunque hay unas mínimas condiciones de seguridad y
bienestar ideales para que niñas y niños, al lado del docente y auxiliares
ocasionales, trabajen con creatividad y empeño, estas ausencias materiales
deben ser superadas con ingenio, paciencia y antelación. De todos modos,
obviando lo anterior, el aula de clase normal es un buen sitio para la gran mayoría
de sesiones propuestas. Eso sí, se debe convertir en nuestro sitio adaptado de
la mejor forma posible, para realizar nuestras creaciones. Con base en las
necesidades de cada propuesta, el docente dispondrá la acomodación y
disposición del mobiliario adaptado al espacio disponible. Deberá haber un
rincón, un estante, un mueble, al menos, para guardar el material propio del área.
Su preservación y cuidado debe estar monitoreado por estudiantes y profesor.
El espacio exterior es igual de importante que el aula-taller. Se debe aprovechar
al máximo, si hay limitantes extremas, por cuestiones de seguridad o
inexistencia, cualquier rincón disponible: un corredor, un jardín, una terraza, un
hall, una buhardilla, un prado, una sala abandonada, etc. La casa del vecino, la
sala de la Junta de Acción Comunal, el parque de enfrente a la escuela, son
factibles de utilizar.
Es importante decir que aunque el área se denomina Tecnología e Informática,
la sala de sistemas de nuestro colegio, no es exactamente el mismo espacio de
nuestra aula-taller propuesto para las prácticas, enunciadas más adelante.
Ocasionalmente la sesión se desarrollará en el computador instalado en la sala
de sistemas, convertida así, en nuestro espacio temporal; pero de lo que se está
hablando en este punto, es de un espacio en el que los estudiantes dedican sus
energías para analizar, crear y estudiar artefactos, sistemas y procesos
tecnológicos. El mismo Ministerio de Educación Nacional hace la diferenciación
entre el aula de computación con el aula de Tecnología: “No debemos confundir
el aula de computación con el aula de tecnología. En La primera se reconoce por
la presencia exclusiva de computadores y artefactos para impresión, entre otros,
de estas tipologías. La segunda, se caracteriza por poseer elementos de diversa
índole, capaces de permitir procesos de transformación de material, manejo de
información, trabajo en equipo, comunicación, almacenamiento de material,
etcétera”.9
Igual que existe un sinnúmero de colegios y escuelas carentes de recursos
económicos y de instalaciones locativas amplias y bien dotadas, hay en el país
instituciones que gozan de excelentes plantas físicas, amplias y ricas en recursos
materiales de todo tipo. Para esta clase de colegios, se sugiere que haya un
aula especial de Tecnología que puede servir tanto en la básica primaria, como
en la básica secundaria. Su existencia contribuye a estimular el interés de niños
y niñas por fomentar la creatividad en el proceso de formación de una cultura
tecnológica arraigada en la escuela. Algunos elementos a considerar como
esenciales en este recinto son: conexiones eléctricas en buen número, mesa
grande para el trabajo de por lo menos veinte estudiantes al tiempo, mesas para
grupos de cuatro o cinco estudiantes, gabinetes o alacenas para guardar equipos
e instrumental diverso, sillas con panel para escribir, video bean, tablero, un
lavamanos, espacios suficientes para desplazamiento de docente y estudiantes.
Su disposición y estructura organizacional se deja para que cada institución lo
haga de acuerdo a su gusto, necesidad o alcance presupuestal. En los anexos,
se ilustra un plano de cómo podría quedar el aula-taller de Tecnología. Ver anexo
TAL.
Una sugerencia para el docente es que bautice su aula-taller con un nombre
llamativo para los niños y las niñas. Cuélguelo encima de la puerta y cada vez
que se dirijan allí, su nombre debe resonar con orgullo y motivación. Nautilus, La
Casa Encantada, Tecnolandia, La Sartén por el Mango, algo así.
9
Educación en tecnología. Propuesta para la educación básica. Ministerio de
Educación Nacional. Santafé de Bogotá. Cooperativa Editorial Magisterio, 2000. Pág.
82
A PONERSE LOS GUAYOS
EL TIEMPO ES ORO
Quizá Albert Einstein hubiera podido decir: "Cuando cortejas a una bella
muchacha, una hora parece un segundo. Pero te sientas sobre carbón al rojo
vivo, un segundo parecerá una hora”; refiriéndose a su teoría de la Relatividad.
Para nosotros, apenas admiradores atónitos de su sabiduría, el tiempo es un
asunto de tener en cuenta en cada sesión. Cuando planeamos nuestras clases,
pronosticamos, lo que cada secuencia va a durar, tentativamente. Se hacen
predicciones basados en nuestros cálculos y nuestra experiencia; en nuestros
alumnos y en el problema mismo a tratar. Algunas veces funciona, otras, tal vez,
la mayoría, no. Son fenómenos imprevisibles, imposibles de pronosticar: la
discusión se alarga más de la cuenta; los materiales no funcionan; los conceptos
tardan en entenderse más de lo previsto; el montaje programado se alargó un
tiempo más; un sinfín de eventos que surgen en las aulas de clase, que, por
demás no sobra decirlo, hace de nuestra profesión una caja de sorpresas
infinitas, deliciosas, enriquecedoras. Es en este tipo de trabajo teórico-práctico-
reflexivo, donde el tiempo se convierte en una dimensión einsteniana, por decirlo
de algún modo inspirador. En el momento menos pensado, se acabó nuestra
hora de clase y el trabajo propuesto quedó en mitad de camino. El trabajo
manual, el intercambio
permanente entre niños y
niñas, la reflexión crítica, el
debate incesante, generan "Cuando cortejas a una bella
en el ambiente un clima de muchacha, una hora parece un
entrega y amor por lo que se segundo. Pero te sientas sobre carbón
hace, tanto, que el tiempo
pasa a un segundo plano, ya
al rojo vivo, un segundo parecerá una
no cuenta como elemento de hora”
la ecuación educativa. Toda
esta descripción precedente
es el resultado de que el
trabajo está funcionando
bien y que los alumnos van en la dirección correcta. Pero el tiempo en nuestras
escuelas debe trabajar para nosotros. El tiempo debe ser un aliado en nuestras
tareas, en nuestras clases. Lo debemos tomar como un recurso que estimule la
concentración y dedicación en los estudiantes; que discipline su creatividad e
imaginación; que contribuya a fortalecer los valores de la puntualidad y
responsabilidad; y que genere en ellos la templanza y el rigor del orden y la
disciplina. “Un cambio elemental pero imprescindible para iniciar el camino de la
innovación y de la renovación que lleve a otras formas de evaluar consiste en
convertir la clase, el tiempo de clase, en tiempo y lugar de aprendizaje, en contra
de la tan asentada costumbre de dar y tomar apuntes. Restar tiempo de clase
para dedicarlo a tareas de control y de examen como algo distinto de la actividad
de enseñar y de aprender conlleva dispersión de esfuerzos, fomenta recelos y
desconfianzas, y distrae la atención de lo que realmente merece la pena:
aprender, descubrir, contrastar, reflexionar, recrear, dialogar, disfrutar,
comprender, enriquecerse con los bienes culturales. El tiempo de clase,
convertido en tiempo de aprendizaje facilitado, estimulado, ayudado, orientado
por la enseñanza, debe convertirse en una oportunidad simultánea de
evaluación. No deben ser actividades distintas si con ellas queremos la
apropiación del saber y la emancipación que da el acceso a la cultura ya la
ciencia. Sólo por esta vía podremos hacer del proceso de enseñanza y de
aprendizaje un único proceso interactivo y solidario de colaboración”10.
MENSAJES EN LA ARENA
11
[Link]
trabajo en el aula de clase. Se debe ir estimulando la autonomía y la capacidad
de expresión de los niños para que, libremente,
consignen sus propios pensamientos. Toca ● ● ●
preguntarnos cuál es la principal función académica y
didáctica del cuaderno en un área específica. Se Es recomendable que
asume que es el recurso de primera mano donde se la programación
consigna el resumen, la síntesis de una explicación,
conductista y
de una actividad, de un tema, de un proceso intelectual
dado. Su función principal es la de servir de mecánica que se
instrumento de recordación, refuerzo o repaso de las ejerce en el momento
ideas principales de dichos temas. Con poca fortuna de dictar de un libro o
para los estudiantes, a veces, tal vez demasiadas, se copiar lo escrito en el
le considera como la estrategia infalible para que la
disciplina de clase marche de la mejor manera: tablero, vaya
mientras los niños y niñas escriben el dictado, el cediendo, poco a
imperio del orden y el silencio domina el salón. En poco, a una opción
otras ocasiones, infortunadas también, el cuaderno se más libre y más
considera como el receptor pasivo de cientos de letras
voluntaria, más
bien organizadas, sin sentido para la mente de niños y
niñas, cuyo fin principal es la transmisión de ideas y creativa y más
conceptos descontextualizados e inoperantes. En imaginativa.
síntesis, a pesar de los usos y abusos del cuaderno de apuntes por parte de
● ● por
algunos docentes, se considera en este texto, que la toma de apuntes ● parte
de los alumnos es necesaria, fructífera y conveniente, si se hace de una forma
guiada, pero al mismo tiempo, autónoma, sugerente, pero respetando la decisión
del niño para escribir lo que a bien tenga y de la forma que mejor le parezca. Es
ir creando en los estudiantes el hábito personal de anotar en un cuaderno o
libreta de apuntes, sus propios conceptos, sus experiencias vividas, su
percepción de los fenómenos estudiados, sus dibujos y diagramas que expresan
la mirada que tienen del mundo exterior. Es ir estimulando el arte de la escritura,
del dibujo, del diseño, pero con la impronta de su personalidad, de su carácter,
de su criterio, de su yo. Cuando se adquiera este ejercicio creativo, nuestra
escritura y la de los niños y niñas de Colombia, ya no será la de “mensajes en la
arena”.
12
[Link]
LUPe85kNUaX7WGg/edit?pli=1. Consultado 1 de julio de 2015.
13
Negrilla, por el autor de este texto.
tiene más adeptos y más especialistas: la “meta-cognición”. Tiene que ver,
esta área del conocimiento, con los procesos cognitivos y su regulación para
resolver tareas determinadas; con la capacidad de evaluar una tarea cognitiva
para definir el mejor modo de llevarla a cabo, teniendo su control. En términos
de Carlos Dorado Parea de la Universidad de Barcelona, la meta-cognición es:
“La capacidad que tenemos de autorregular nuestro propio aprendizaje,
planificando qué estrategias hemos de utilizar en cada situación específica,
aplicarlas, controlar el proceso, evaluarlo para detectar posibles fallos y, tras ello,
transferirlo a una nueva situación” . Flavell, uno de los pioneros en la utilización
de este término, afirma que la meta-cognición, por un lado, se refiere “al
conocimiento que uno tiene acerca de los propios procesos y productos
cognitivos o cualquier otro asunto relacionado con ellos, por ejemplo, las
propiedades de la información relevantes para el aprendizaje” y, por otro, “a la
supervisión activa y consecuente regulación y organización de estos procesos,
en relación con los
objetos o datos
cognitivos sobre los que
El docente del área de T&I debe estar pensando
actúan, normalmente en
siempre en nuevas estrategias que conduzcan a aras de alguna meta u
identificar el modo cómo aprenden mejor sus objetivo concreto”.14 La
importancia de la meta-
alumnos y en novedosas posibilidades para
cognición para la
transmitir sus estrategias didácticas de tal educación radica en que
manera que sus estudiantes aprendan más y “todo niño es un
aprendiz que se halla
mejor.
constantemente ante
nuevas tareas de
aprendizaje. En estas condiciones, lograr que los alumnos “aprendan a
aprender”, que lleguen a ser capaces de aprender de forma autónoma y
autorregulada se convierte en una necesidad. Uno de los objetivos de la escuela
debe ser, por tanto, ayudar a los alumnos a convertirse en aprendices
autónomos. El logro de este objetivo va acompañado de otra nueva necesidad,
la de “enseñar a aprender””15 El docente del área de T&I debe estar pensando
siempre en nuevas estrategias que conduzcan a identificar el modo cómo
aprenden mejor sus alumnos y en novedosas posibilidades para transmitir sus
estrategias didácticas de tal manera que sus estudiantes aprendan más y mejor.
Quizá uno de los tantos elementos que hacen parte de la meta-cognición, más
importantes, sea el de la motivación que deben tener los niños y las niñas,
durante todo el proceso educativo. Sin ésta, poco o ningún resultado positivo se
tendrá al final del año escolar. Es imperativo que el profesor genere un ambiente
de motivación individual y grupal, mediante múltiples estrategias que conlleven
a que sus estudiantes dirijan todos sus intereses y energías, con entusiasmo y
alegría, por el trabajo en el área que nos compete.
14
[Link] Consultado Junio 25 de 2015.
15
Ibíd. Subrayado hecho por el autor de este texto.
JUANITO PREGUNTÓN
16
POSTMAN, Neil y WEINGARTNER, Charles. “La enseñanza como actividad crítica”. Editorial Fontanella,
S.A. Barcelona. 1981. Traducción: Ramón Ribé
17
Ibíd. pp. 49-50
dificultades, pero comprenden que su capacidad permanente por aprender se
sobrepone a cualquier obstáculo.
La segunda característica es que se “acostumbran a disfrutar solucionando
problemas”. Se enamoran del proceso y se incomodan cuando se les anticipa el
resultado de su trabajo, cuando se les da la solución por adelantado. Están
inmersos en el “gozo” intelectual que les genera su dinámica de trabajo.
La tercera característica es “que saben discernir entre lo que es importante para
su supervivencia y lo que no lo es”. Desarrollan la capacidad para identificar los
elementos prioritarios en su quehacer, pero además el momento y el espacio
indicados.
La cuarta característica es que “prefieren confiar en su propio criterio”. Como se
hallan inmersos en un
proceso en el que disfrutan
haciéndolo, desarrollan la
habilidad para identificar, por El temor a equivocarse va
su propia cuenta, la
conveniencia o no de
siendo reemplazado por la
determinado elemento o certeza de las dudas.
material, con base en su
propio trabajo.
La quinta característica es
que “no suelen temer estar
equivocados”. Consideran el error como un elemento que puede suceder en
cualquier momento. Admiten el cambio de opinión si las circunstancias así lo
ameritan, convencidos que es una parte factible, siendo parte inherente a todo
proceso constructivo.
La sexta característica es que “no se precipitan en sus respuestas”. Reciben toda
la información disponible, la analizan, la evalúan y, luego de una síntesis
individual y grupal, emiten juicios de valor. No se afanan por ser los primeros en
opinar, sólo lo hacen cuando están seguros de sus afirmaciones.
La séptima característica es su “flexibilidad”. Saben que un problema, una
situación determinada, un diseño tecnológico, tiene diferentes perspectivas para
analizarlo. Hay diferentes miradas válidas para entender un asunto. Comprenden
la relatividad de los fenómenos. “Lo que es “verdad” dentro de un sistema, puede
no serlo en otro”.
Y la octava característica es que poseen “un gran respeto por los hechos…saben
cómo formular preguntas atinadas; son observadores cuidadosos”. Son
estudiantes que aprenden a valorar el sentido de las palabras. Aprenden a utilizar
el lenguaje de acuerdo a las situaciones y a las necesidades.
Todas estas cualidades que Neil Postman manifiesta, tienen los estudiantes bajo
esta metodología del manejo de la pregunta, se irán generando y afianzando con
el transcurrir de las sesiones. Lenta, pero firmemente, los niños y las niñas se
van adaptando a esta nueva manera de adquirir conocimientos. Aquí las
preguntas se originan de todos lados y las respuestas, si las hay, generan
nuevas preguntas. Nadie es dueño de la verdad. La incertidumbre y el error son
igual de importantes a las evidencias. El temor a equivocarse va siendo
reemplazado por la certeza de las dudas. Las preguntas no sólo deben servir
para encontrar respuestas, sino para identificar carencias. Por ejemplo, no es
únicamente saber para qué sirve la lupa, sino también cómo se hace una lupa,
cómo se dieron cuenta que se podía hacer una lupa, qué relación tiene el tamaño
de la lupa con su capacidad de aumentar el tamaño de los objetos. Es tratar de
que los estudiantes encuentren las diferentes aristas que todos los fenómenos
tienen. Si le cambio esto a aquello, si le agrego tal cosa a tal otra qué pasa, si en
vez de mirarlo de arriba para abajo, lo miro de abajo para arriba, ¿si funciona en
la mañana, también lo hará en la noche? El alumno se irá dando cuenta que la
búsqueda de la verdad es un proceso que se construye en conjunto y con
altibajos. Es tratar que el estudiante vaya interpretando él mismo, con el
acompañamiento obvio del docente, las propiedades intrínsecas del
conocimiento y de la realidad. La linealidad en la construcción del conocimiento
–y más del conocimiento tecnológico- es un distractor que no tiene asidero en la
práctica.
18
Anécdota contada por el Doctor Francisco Cajiao en una visita a Manizales en el Hotel Carretero el día
12 de junio de 2015, invitado por la Cooperativa Editorial Magisterio. Un poco acomodada para este
texto.
19
[Link] Consultado 5
de febrero de 2015
El hilo conductor entre la enseñanza y el aprendizaje está cortado hace algún
tiempo en nuestro sistema educativo. Hay un distanciamiento, cada vez más
hondo, entre ambos procesos. Pareciera, en ocasiones, que tuvieran sentidos
contrarios; su alejamiento es dramático. Los docentes, hacemos ingentes
esfuerzos para que nuestros alumnos “aprendan” lo que el MEN direcciona. Les
dictamos, les explicamos, les hablamos, les calificamos, los estimulamos, les
damos todo hecho para que ellos lo asimilen. Los estudiantes, fastidiados de
escuchar la verborrea incesante, huyen desesperados y se aferran como
sanguijuelas a la incontrolable tecnología. Sumado a lo anterior, se sabe que el
aprendizaje es una actividad que tiene infinidad de factores incidentes en su
adquisición. El MEN, en su periódico virtual Altablero, lo dice claramente: “El
aprendizaje es un proceso completamente individual y cada persona, desde su
infancia, va construyendo estrategias propias para aprender, que dependen de
sus intereses, de sus habilidades y talentos particulares, del entorno en el cual
se vive, de la valoración social que se le dé a ciertos conocimientos en el
ambiente familiar o en el entorno escolar, y de la motivación que experimenten
los estudiantes frente al estudio. A esto hay que añadirle las dificultades que se
presentan en el proceso de aprendizaje por limitaciones biológicas o por
trastornos emocionales. Además, en
cada etapa evolutiva, el aprendizaje
tiene características propias que han
sido muy estudiadas por la
psicología”20. Nunca les El hilo conductor
preguntamos a nuestros estudiantes
qué les gustaría aprender; la
entre la enseñanza y
motivación es contraproducente el aprendizaje está
porque la hacemos desde nuestro
punto de vista, no de la de ellos. La cortado hace algún
pasividad se agiganta en ellos como tiempo en nuestro
en nosotros. Pareciera que se está
llegando a un punto de no retorno.
Pero ante este panorama gris e
incierto, se propone un puente que
restablezca la conexión directa entre la enseñanza y el aprendizaje. O, por lo
menos, que marchen en la misma dirección y en el mismo sentido. Que los dos
momentos sean parte dinámica e interactuante del proceso educativo, de tal
manera que entren a un ciclo donde el enseñante, además de su función lógica,
aprenda, y el aprendiz, además de “aprender”, enseñe. Mediante los recursos y
las estrategias propuestas en este manual, enfocadas en el método activo-
indagante, se pretende que en el área de T&I, tanto docentes como estudiantes,
se conviertan en enseñantes y aprendices. Que entre un nuevo aire que renueve
el entusiasmo por aprender y por enseñar. Que haya una motivación tal, que se
construya una nueva área, basada en un nuevo modelo, donde la enseñanza es
compartida mediante la solución de problemas que afectan la comunidad
educativa. El docente es el líder, el guía, pero al mismo tiempo un aprendiz. Los
niños y las niñas interactúan, compartiendo saberes y ansiedades. Es un trabajo
colaborativo donde se pierde la omnipotencia del enseñante y se rescata el valor
del aprendiz. Hay una transferencia permanente entre saberes que enriquece los
20
[Link] Consultado 2 de febrero 2015
aprendizajes. Juan Manuel Álvarez Méndez en un artículo titulado “Pensar la
evaluación como recurso de aprendizaje”, plantea esta propuesta de la siguiente
manera: “Por esta vía, tanto quien aprende como quien enseña, podrán participar
en la construcción de conocimiento y de identidad (pensar y actuar como
ejercicio de responsabilidad compartida, y pensar y actuar autónomamente). El
diálogo se instaura como condición y como necesidad de comunicación entre
ambos. Se trata de establecer una relación basada en el respeto y en la
confianza que posibilitan la relación dialógica y democrática. El conocimiento se
construye en la interacción, se co-construye, en expresión de Dahlberg, Moss y
Pence (2005)”21.
Otro punto de crucial importancia en el aprendizaje tanto de estudiantes como
de docentes, es la parte de la emoción, de la curiosidad y de la atención y “cómo
estos procesos se encienden y con ellos se abren esas puertas al conocimiento
a través de los mecanismos de aprendizaje y memoria. Y de estos conocimientos
sacar provecho e intentar aplicarlos a los alumnos y los mismos maestros y
profesores, pues está claro que para que un alumno preste atención en clase no
vale exigirle sin más que lo haga. Eso sirve de bien poco, sobre todo si el profesor
es aburrido y aun con un profesor activo y un tema que pudiera ser interesante.
Hay que “encender” primero la emoción”22. Pero una emoción con “Métodos
siempre adaptados a la alegría, al despertar, al placer y nunca al castigo” 23. Por
consiguiente, ponemos en palabras del Doctor Francisco Mora, nuestra
convicción absoluta: “Por eso hoy solo se debe y se puede enseñar a través de
la alegría, porque conocemos bien los sustratos cerebrales de estos procesos”24
En el gráfico que aparece a continuación se muestra el ciclo interactivo entre
docente-alumno y la enseñanza-aprendizaje, en torno a la Educación. Los dos
enseñan y los dos aprenden, alrededor de nuestro sistema educativo.
A
p E
r n
e s
n e
d ñ
e a
r
21 EDUCACIÓN
[Link]
de%[Link]. Consultado junio 30 de 2015
22
MORA, Francisco. “Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama”. Alianza Editorial.
2013. p. 27
23
Ibid. p. 27
24
Ibid. p. 28
Docente Alumno
E
n A
s p
e r
ñ e
a n
d
e
25
[Link]
En esta nueva manera de construir el conocimiento en el área de T&I, el
aprendizaje se debe entender como una búsqueda, duda, incertidumbre,
construcción, cuestionamiento, en donde la ocurrencia del error es factible,
incluso necesaria, para ir enriqueciendo y fortaleciendo la capacidad de enfrentar
los altibajos propios en el proceso de la creación de conocimientos. “Sólo cuando
se actúa con mentalidad dogmática el error es inaceptable”26. La nueva
perspectiva que se recomienda es considerar las equivocaciones de nuestros
alumnos, no sólo como una oportunidad para fortalecer el aprendizaje, sino
además, y especialmente, como un instrumento de primera línea, para generar
en niños y niñas, la tendencia a la conciencia crítica, a la búsqueda incesante de
la verdad, del conocimiento; a la tolerancia, a la flexibilidad. Es entender que el
error es un excelente mecanismo para dilucidar la mecánica compleja, sinuosa,
de la adquisición de los aprendizajes significativos. Neill Postman, nos lo dice en
sus términos: “Me
arriesgaré a contradecir
el aforismo más famoso
La nueva perspectiva que se recomienda es de Jhon Dewey,
considerar las equivocaciones de nuestros afirmando que, si bien
es cierto que
alumnos, no sólo como una oportunidad para aprendemos haciendo,
fortalecer el aprendizaje, sino además, y aún lo es más que
especialmente, como un instrumento de primera aprendemos
equivocándonos: por
línea, para generar en niños y niñas, la tendencia medio del ensayo y del
a la conciencia crítica, a la búsqueda incesante error, cometiendo
de la verdad, del conocimiento; a la tolerancia, a nuevos errores y
corrigiéndolos,
la flexibilidad. cometiendo otros
errores y volviéndolos a
corregir, y así sucesivamente. Todos precisamos constantemente de
enmiendas… ¿podéis imaginaros una escuela, cuya narrativa epistemológica no
estuviera destinada a producir un ejército de fanáticos, sino más bien personas
que aprendan desde la plena conciencia de su propia falibilidad, así como de la
falibilidad de los demás?”27. Complementa su discurso con tres conclusiones a
las que debemos llegar, los docentes, respecto al error: “La primera sería que
todos cometemos errores, incluso quienes escriben sobre el tema. Nadie
consigue librarse de los errores, y es precisamente cuando nos consideramos a
salvo de cometerlos, cuando en más grave peligro estamos. El hecho de que la
reserva de errores –incluyendo los propios- es prácticamente inagotable, debería
proporcionar al profesorado cierto sentido de humildad y, de paso, de confianza
en que nunca se quedará obsoleto”28
26
Ibid.
27
POSTMAN, Neil. “El Fin de la Educación” Una nueva definición del valor de la escuela. EUMO Editorial.
1999. Traducción de David Sempau. pp. 136-137
28
Ibid. p. 138
puestos en práctica. Pero esto no debe llevar a la descalificación en la valoración
que se haga de su rendimiento ni a subir o bajar puntos en la calificación cuando
se corrige. Se trata de dar otros usos a la información recogida porque también
son distintos los referentes de interpretación de aspectos que pasan con
frecuencia desapercibidos. Como atinadamente señala Cardinet (1983: 5) “la
posibilidad de cometer los errores es esencial para el alumno, puesto que él da
sus puntos de recuperación... Utilizar estos errores para juzgarlo constituirá una
perversión de su situación de aprendizaje. Fundamentalmente indicar al alumno
que su respuesta es justa o falsa es darle dos informaciones de valor equivalente
para la construcción de su aprendizaje”. Entendido como parte de un proceso
dinámico, por tanto, no definitivo, el error que surge en el intento no puede
penalizarse bajando puntos en la calificación. Lo que procede, en un proceder
formativo, es corregirlo y asegurarse de que el alumno no lo vuelva a repetir”29.
¿CUÁL ES MI RECOMPENSA?
Es probable que uno de los puntos donde más flaquea nuestro sistema educativo
sea el de la evaluación. Ya sea por su errónea interpretación, por su equívoca
aplicación, por su alocada, indiscriminada y desesperada utilización o por todas
estas razones al mismo tiempo –o por otras tantas no identificadas aquí- la
evaluación ha sido, tal vez, de los múltiples elementos que componen nuestra
educación formal, el que más traumatismo genera en docentes y estudiantes y
el que más se ha desgastado y desaprovechado en las aulas de nuestros
colegios. Y paradójicamente, uno de los fenómenos más estudiados, más
analizados, de todos los que componen el proceso de enseñanza y de
aprendizaje. Aunque no contempla este texto un estudio profundo sobre la
evaluación, sí se van a hacer algunos comentarios pertinentes que tienden a
proponer estrategias y metodologías evaluativas en nuestra área.
La evaluación debe entenderse como “un instrumento para el mejoramiento
que permite obtener información válida y confiable sobre las
consecuencias de acciones específicas, para así optimizar los esfuerzos”.
(MEN). Se debe entender que la evaluación, además de valorar, debe ser un
mecanismo -el más eficiente mecanismo- para convertir nuestra querida
educación, en el instrumento que rectifique nuestro futuro como civilización
creativa, pacifista, integradora y feliz. Que al final de estas reflexiones, podamos
celebrar con alborozo, en compañía de su gestor, Juan Manuel Álvarez Méndez
–Profesor titular de Didáctica en la Universidad Complutense de Madrid. Autor
de libros como: “Evaluar para conocer, examinar para excluir”, “La evaluación a
examen: ensayos críticos”- estas bellas palabras que él bautizó como Pre-texto:
29
[Link]
0. “Pre-texto
Estimado profesor:
Quiero aprender... evalúeme por favor. Y hágalo con rigor, pero sobre
todo, hágalo con honestidad y si es posible, hágalo contando conmigo.
Quiero comprobar que entiendo lo que quiere transmitirme,
que estoy comprendiendo las ideas que usted expone y que yo debo
asimilar,
que estoy entendiendo el texto que debo analizar, el problema que debo
resolver,
que me enfrento apropiadamente a la pregunta a la que debo dar una
respuesta,
que comprendo el hecho histórico que explica los acontecimientos más
destacados de nuestra historia reciente,
que soy capaz de interpretar adecuadamente un texto,
que estoy en el camino correcto para enfrentarme a situaciones en las
que debo poner a prueba mis argumentos, mis ideas, mis conocimientos,
que estoy capacitado para defender mis ideas...
Evalúeme, por favor, que necesito su ayuda, su orientación, su análisis,
su crítica. Evalúeme, profesor, porque necesito seguir aprendiendo, y
porque necesito asegurarme de que estoy bien preparado para hacer
frente a situaciones que no conozco, a contextos sociales, culturales y
científicos complejos, a problemas realmente difíciles.
Evalúeme, profesor, porque no quiero cometer errores injustificados.
Evalúeme, profesor, porque quiero salir de mi no-saber, de mi ignorancia,
de la pobre imagen que tengo de mí mismo.
Evalúeme, profesor, que también yo quiero ser profesor para ayudar a
otros en esta tarea de aprender, de poder compartir y disfrutar los
progresos de la Ciencia y de la Cultura, que nos identifican como seres
de relación.
Evalúeme, profesor, porque al hacerlo, garantiza mi aprendizaje, porque
la evaluación misma es aprendizaje.
Evalúeme, profesor, porque al hacerlo los dos podemos crecer juntos.
Y no se preocupe mucho por la nota, por la calificación: nadie mejor que
yo conoce cuánto sé y nadie mejor que yo sabe cuánto ignoro. Y
probablemente usted no sepa –aunque sí, porque antes de profesor fue
alumno- qué gran habilidad para ocultar ante ‘los otros’ mi ignorancia, para
disimular qué sé o qué aprendo, sin tener idea, me ha obligado a
desarrollar y a ejercitar ese sistema que hoy me examina, pero no me
evalúa, que hoy me califica pero no valora mi trabajo ni mi esfuerzo ni la
consistencia ni la calidad de lo que aprendo. Es muy fácil aparentar y
simular saber detrás del muro de la ignorancia.
Por todo ello, estimado profesor, yo le pido desesperada pero
amablemente: ¡evalúeme, por favor! Sólo así, usted y yo, sabremos con
seguridad y sobre todo, con honestidad, cuánto usted sabe por la ayuda
que me presta y cuánto yo estoy aprendiendo con usted. Ésa será la
huella que deje en mí su trabajo y su dedicación y ése será el motivo de
mi agradecimiento eterno”30.
30
Ibid
31
[Link]
32
[Link]
La evaluación en los niveles de enseñanza básica y media, debe tener única y
exclusivamente propósitos formativos, es decir, de aprendizaje para todos los
sujetos que intervienen en
ella. “En la práctica, por
formativa debe entenderse
La transparencia se refiere a que la aquella evaluación puesta al
evaluación debe ser acordada entre servicio de quien aprende,
estudiantes y docentes, con reglas aquella que ayuda a crecer y a
claras, visible siempre para ambos. desarrollarse intelectual,
No debe ser impuesta afectiva, moral y socialmente
unilateralmente. Debe recoger las al sujeto (Álvarez Méndez,
exigencias institucionales, de un lado, 2010). Esto se traduce, en el
caso de la corrección de un
pero al mismo tiempo, debe reflejar
ejercicio o de un examen, en
las posibilidades y necesidades, del
una actividad interactiva
otro. (dialógica) por medio de la
cual el profesor aporta al
alumno las informaciones
relevantes complementarias por medio de las cuales puede ampliar información
o puede profundizar conocimientos y también por medio de las cuales advierte
de la necesidad de corregir su representación del problema o de aclarar
cuestiones confusas o equivocadas. En este caso, la misma información que
aporta la corrección se convierte ella misma en fuente primaria y en texto de
aprendizaje”33.
33
[Link]
de%[Link] Consultado Noviembre 8 de 2014
ser el mecanismo que le sirva al docente para identificar los avances y las
falencias de múltiples elementos constitutivos del proceso educativo.
Complementando y ampliando el concepto que el MEN tiene sobre la evaluación,
adjuntamos diez principios evaluativos que deben aplicarse a la evaluación
integral y de los aprendizajes, desde la perspectiva de una escuela
transformadora:
1. “La evaluación es parte integral e integradora de los procesos globales de la
educación y del aprendizaje en todos sus niveles”.
2. “La evaluación debe efectuarse de acuerdo con los objetivos propuestos”.
3. “La evaluación se aplica a todos los factores que de algún modo inciden en
los procesos educativo (formativo) y del aprendizaje”.
4. “La evaluación es un medio, no un fin en sí misma; por lo tanto, también debe
evaluarse”.
5. “Dentro de la acción educativa y del aprendizaje, la evaluación constituye un
proceso continuo de retroalimentación para orientar el rediseño”.
6. “En la evaluación integral del aprendizaje deben tenerse en cuenta las
diferencias individuales”.
7. “La evaluación educativa y del aprendizaje carece de técnicas, procedimientos
e instrumentos infalibles”.
8. “La evaluación educativa y del aprendizaje requiere de la participación de
diferentes personas”.
9. “La evaluación educativa y del aprendizaje requiere de una gran variedad de
tipos, formas, técnicas, herramientas e instrumentos para recoger la información”
10. “La evaluación educativa y del aprendizaje no busca recompensar o castigar,
sino investigar cómo mejorar los procesos de formación y de aprendizaje y sus
resultados o validar y sistematizar las experiencias exitosas”34.
Estos diez principios tienen unas implicaciones que es necesario anotar
enseguida:
• “Haber definido claramente los currículos oculto, académico, cognitivo,
contextual, prospectivo y los ejes transversales y haber estructurado las
estrategias pedagógicas, didácticas y administrativas para operacionalizarlos”.
• “Haber formulado claramente los objetivos educativos y haber verificado su
pertinencia y coherencia”.
• “Haber integrado en el proceso formativo, de forma holística, todas las
dimensiones del desarrollo humano relacionadas con el ser, todos los
conocimientos relacionados con el saber y todas las habilidades, destrezas y
34
[Link] Consultado
Noviembre 10 de 2014
competencias relacionadas con el saber hacer que propende desarrollar la
institución”.
• “Haber establecido los fundamentos evaluativos y los criterios e indicadores
para evaluar la evaluación y poder interpretar datos de la información recolectada
desde la misma y analizar procesos y resultados, a la luz de estos criterios e
indicadores meta-evaluativos”.
• “Haber definido los procesos, procedimientos y protocolos necesarios para
poder hacer retroalimentación al sistema educativo de la escuela, a través de la
evaluación de los subsistemas pedagógico y curricular, pero también del
subsistema evaluativo”.
• “Haber definido el tipo de enfoque evaluativo a emplear (por normas o criterios),
dependiendo si la educación brindada en la institución es masificadora o
personalizadora e individualizada”.
• “Haber establecido criterios y estrategias para evaluar las técnicas,
procedimientos e instrumentos evaluativos y poder analizar los resultados de la
evaluación de una forma más objetiva y científica”.
• “Haber definido los roles evaluativos de cada uno de los agentes educativos:
rol evaluativo del educando, rol evaluativo del educador, rol evaluativo de los
directivos docentes, rol evaluativo de los padres de familia, rol evaluativo de los
demás miembros de la comunidad educativa, rol evaluativo del gobierno escolar,
rol evaluativo del Estado y de sus representantes, rol evaluativo de los expertos
asesores o consultores, entre otros”.
• “Haber definido y estructurado los instrumentos de evaluación y la forma técnica
de aplicarlos, como también las unidades de análisis para valorar las
informaciones recolectadas, los datos obtenidos y hacer del proceso evaluativo
un proceso objetivo y no subjetivo”.
• “Haber definido qué hacer con los resultados de la evaluación y asegurarse que
ésta permita el mejoramiento continuo institucional, el de sus educandos y
educadores, el de los procesos y, por ende, el de la comunidad”35.
El MEN ha hecho, con insistencia, recomendaciones para que dentro de las
instituciones educativas de nuestro país se haga énfasis en la relación estrecha
que existe entre la enseñanza y la evaluación. Una muestra de la propuesta que
desde el MEN se tiene, se ilustra en el siguiente texto:
35
Ibid.
cómo se evalúa, refleja la concepción de conocimiento, la importancia de éste y
la concepción o visión que tiene el evaluador tanto de la evaluación como del
papel que ella juega en el proceso de enseñanza- aprendizaje36”.
36
[Link]
Noviembre 10 de 2014
escuchar, mirar, debatir, cuestionar, reflexionar, compartir, dialogar, interpretar,
sentir, convivir, intercambiar, etcétera”37.
En las páginas precedentes, implícita o explícitamente, se ha dado respuesta a
preguntas como ¿por qué evaluar?, ¿qué evaluar?, ¿para qué evaluar?, ¿para
quién evaluar?, ¿cuándo evaluar? Nos queda por resolver la parte
procedimental, práctica, de la evaluación: ¿Cómo la vamos a aplicar dentro del
aula? ¿Qué instrumentos son los más pertinentes para evaluar a nuestros
estudiantes? Esta sección la dedicaremos a proponer alternativas para que el
docente aplique instrumentos acordes a su conveniencia o necesidad.
37
Ibid.