Informe Grupal
Integrantes:
Carlos Rivera
Kevin Moya
Michael Sarango
Ricardo Escudero
Jeimy Escudero
Marilin Vasquez
David Lafebre
Tema: La masturbación y la pornografía
Objetivo:
Concientizar a los jóvenes para que no practiquen la masturbación además de evitar
que consuman pornografía por medio del internet u otros medios.
Marco teórico:
¿Qué es la masturbación?
La masturbación es un acto de auto estimulación física y psicológica que tiene como propósito
la experiencia inducida de placer sexual.
La masturbación ha pasado a ser una tendencia muy frecuente en los últimos tiempos por
diversos motivos. Uno de ellos es el incremento y apertura de la información pornográfica que
circula libremente en todos los medios de comunicación como internet, televisión, revistas, etc.
Los cambios sociales, culturales y la aparición de nuevos códigos morales en las sociedades
también han sido determinantes para que muchas personas acepten influencias que antes
rechazaban en base a prejuicios dogmáticos o religiosos. Vivimos una actualidad en la que está
y muchas otras inclinaciones sexuales han pasado a ser comunes y cotidianas. Por esta razón
consideramos importante estudiar a fondo la masturbación para poder descubrir sus efectos y
repercusiones de una forma imparcial y objetiva. Independientemente de los juicios dogmáticos,
de las justificaciones y de las opiniones extremistas.
Los efectos de la masturbación:
Existen diversos efectos derivados del hábito de la masturbación que debemos analizar. Es
importante considerar que la mayoría de estos efectos no son inmediatos, sino que se van
presentando de una forma gradual y progresiva a medida que se repite el hábito. Casi todas las
tendencias nocivas comparten esta característica. Si analizamos por ejemplo el caso de un
fumador podremos ver que las consecuencias del hábito no se presentan inmediatamente, sino
después de mucho tiempo.
Con el avance de la ciencia se ha podido demostrar que muchos de los efectos que en la
antigüedad se le atribuían a la masturbación eran falsos. Muchos mitos fueron difundidos por
autoridades morales y religiosas con la intención de subordinar a las sociedades utilizando el
temor. Es falso que la masturbación produce ceguera o que hace crecer bellos en las manos. Sin
embargo, esto no quiere decir que no existan efectos verdaderos que deban considerarse. Por
esta razón es importante que podamos analizar a fondo esta cuestión desde una perspectiva
actual y realista.
La masturbación y la pornografía:
la masturbación y la pornografía están estrechamente ligados y ambos forman un sólo
fenómeno. La excitación física en la masturbación no puede desarrollarse sin el
acompañamiento y coordinación con un estímulo de la mente. Por esto podemos afirmar que la
masturbación no solo es un acto biológico, sino que también es un acto psicológico. Es decir que
la excitación orgánica depende de la fijación y del convencimiento mental que se tenga sobre
una idea. Conclusión: No puede haber masturbación sin el acompañamiento de la mente. Este
hecho hace que el masturbador se convierta siempre en un consumidor activo de pornografía.
El acto de la masturbación no sería tan nocivo si no compartiera un estrecho vínculo con la
pornografía; sobre todo en la condición actual, dónde el material pornográfico que circula
libremente puede llegar a ser extremadamente crudo, violento, con contenidos muy fuertes y
de alto impacto. Este es uno de los aspectos más importantes que debemos comprender y
considerar al estudiar la masturbación, porque como lo veremos reiteradamente a lo largo de
este análisis, los efectos más notables y profundos de la masturbación se dan en el campo
psicológico como resultado del material que se consume para producir la excitación física.
La masturbación y la morbosidad:
La morbosidad es la proyección de la fantasía sexual utilizando la imagen de las personas con las
que se tiene contacto. El hábito de la masturbación y el consumo de pornografía contribuyen a
desarrollar una percepción morbosa y una tendencia obsesiva de contemplar maliciosamente
las personas y las situaciones.
El masturbador cristaliza valores irreales en su psiquis (conceptos, modelos, prototipos, ideas,
métodos, etc.) Que están inspirados en el material pornográfico o sugestivo que utiliza para
excitarse. En base a esta información tiende a mal interpretar la realidad que lo rodea,
percibiéndola desde sus propias ideas condicionadas; ideas que ha afirmado en su psiquis con
la sensación intensa del orgasmo.
El masturbador pierde progresivamente la capacidad de percibir la realidad y de aceptar a su
pareja tal cual es.
Comienza a confundir la simpatía, la ternura, la amabilidad, la amistad, la bondad, las miradas,
los gestos, la forma de vestir, etc., con seducción, insinuación, incitación sexual, etc.
En la persona que frecuenta la masturbación, el defecto de la morbosidad se convierte en un
gesto inconsciente y automático que se activa solo. El masturbador va perdiendo gradualmente
el control de su mente y constantemente vive sumergido en fantasías sexuales que se proyectan
involuntariamente en su pensamiento al entrar en contacto con cualquier persona o situación.
La masturbación es un desperdicio de potencial biológico:
Las sustancias sexuales que nuestro cuerpo produce contienen un alto potencial biológico. La
simiente contiene hormonas y una gran cantidad de nutrientes que cumplen importantes
funciones en el organismo. Está comprobado que nuestra mente y cuerpo reaccionan a la
influencia de estas sustancias. Los deportistas conocen el valor de las hormonas y cuidan su
simiente antes de una competencia para poder rendir al máximo de sus capacidades. Esta
enorme influencia no solo se da en los seres humanos, sino también en las demás especies del
reino animal. Recordemos como en el campo veterinario son muy conocidas las castraciones
para moderar el ímpetu y hacer más dóciles los animales.
La frecuencia de la masturbación representa una pérdida irregular de estas sustancias que, si
bien el cuerpo las puede recuperar, no quiere esto decir que no implique un desgaste, una
pérdida de potencial biológico y de energía vital. El acto de la masturbación siempre deja un
estado de agotamiento y desgaste que se manifiestan como desánimo hacía las demás
actividades de la vida. Si en vez de desperdiciar este potencial biológico y energético se
canalizará hacía actividades edificantes y productivas, entonces la vitalidad del organismo y toda
su fuerza estarían al servicio del crecimiento y del desarrollo humano. El masturbador por el
contrario no solo desperdicia su potencial, sino que desarrolla la costumbre viciosa de vivir
“descargándose” una vez que su cuerpo se reanima y recupera la vitalidad.
La masturbación para compensar traumas y vacíos:
Muchas personas que han tenido experiencias traumáticas en sus vidas acuden a la
masturbación para compensar sus vacíos psicológicos o para escapar de una realidad con la que
no se sienten conformes. Existen muchos casos de individuos que por diversas razones físicas o
psicológicas no pueden relacionarse o han tenido frustraciones amorosas y optan por
masturbarse para poder alcanzar las experiencias que no han podido cristalizar en la vida real.
Muchas personas acuden a la masturbación y a la pornografía con la intención de acceder y
participar de escenarios sexuales imaginarios sin correr el riesgo del fracaso, del rechazo o de la
frustración.
En estos casos, la masturbación en conjunto con la pornografía puede producir una sensación
parcial de bienestar, brindar una ilusión inverosímil de protagonismo y actuar como anestésico
de un conflicto o carencia psicológica, pero a la larga lo único que hacen es atenuar y fortalecer
los complejos y la baja auto estima que se pretenden superar. El hecho de que la masturbación
sea originada de un conflicto psicológico la convierte desde el principio en la extensión de un
problema.
Con la fantasía y la masturbación se incrementan y agudizan todas las anomalías psicológicas,
traumas y complejos que pudieron haberse desarrollado como resultado de una experiencia. La
fantasía puede servirle al masturbador para evadir las condiciones difíciles de su vida, pero
jamás le ayudarán a trascenderlas.
La masturbación como tendencia egoísta:
El acto de la masturbación no tiene otro propósito que satisfacer al que lo ejecuta. Desde esta
perspectiva, la pareja y el sexo mismo pasan a convertirse en un medio o estimulo que solo
tienen la finalidad de conducir a la auto satisfacción. La persona que se masturba cultiva y
desarrolla una visión egoísta del sexo progresivamente y sin darse cuenta. Muchas personas
prefieren masturbarse a tener una relación real, porque esta última exige desarrollar una serie
de compromisos y valores como: la fidelidad, la comprensión, la responsabilidad, la tolerancia,
etc. El masturbador puede estimularse con impresiones pornográficas que no le exigen
compromiso y que además le ofrecen la perfección inverosímil que jamás encontrará en una
relación real. Por eso prefiere las fantasías a las relaciones reales porque en ellas encuentra una
gran variedad de impresiones con las que puede estimular su propio placer sin tener que aportar
nada de sí mismo. Cuando una persona fortalece esta visión del sexo se distancia de la capacidad
de amar y de ser amado porque sus intenciones al relacionarse están fundamentadas
exclusivamente en la búsqueda de un placer fugaz.
La adicción a la masturbación:
Todos los estimulantes del placer tienden a generar adicción y un nivel de degradación humana,
y la masturbación no es una excepción. La masturbación compulsiva puede compararse con
cualquier adicción, como el alcohol, la droga, el tabaco, el juego de azar etc. Porque produce los
mismos fenómenos psicológicos y conductuales, así como también similares efectos
devastadores.
Muchas personas frecuentan la masturbación para obtener un bienestar inmediato que no
pueden conseguir en otras actividades ni en otras áreas de la vida.
Recordemos que la masturbación al igual que otros estimulantes de placer producen
desequilibrios en la producción de sustancias bioquímicas del cerebro. El cuerpo desarrolla una
dependencia biológica a la liberación de estas sustancias, generando en la persona la necesidad
compulsiva e incontrolable de repetir la tendencia estimulante. En este caso la masturbación.
Existen muchos casos de jóvenes que descubren el orgasmo al desarrollarse y comienzan a
frecuentar obsesivamente la masturbación para repetir una y otra vez la experiencia de placer
en la que encontraron un bienestar temporal. Esta conducta puede convertirse en el principio
de una dependencia muy fuerte que trae repercusiones a largo plazo y conflictos en todas las
áreas de la vida.
Existen muchos síntomas que pueden indicarnos la presencia de la adicción a la masturbación.
Muchas personas tienen la necesidad de masturbarse diariamente. En algunos casos varias
veces en un mismo día. Cuando el individuo siente que no puede dejar de frecuentar el hábito y
que se ha vuelto indispensable para su bienestar físico y emocional, es síntoma de que se ha
vuelto un adicto.
El siguiente video es la primera parte de un documental sobre dos personas adictas a la
masturbación que nos permite apreciar el alcance que puede llegar a tener este hábito en la
vida de cualquier persona.
La doble moral:
Un fenómeno muy marcado en los masturbadores es que tienden a desarrollar una doble
realidad moral porque en la vida pública actúan con unos valores y conductas muy diferentes de
las que frecuentan en su vida sexual íntima y oculta. El acto de la masturbación suele ser una
faceta muy secreta del individuo, así como también las impresiones aberrantes que consume y
utiliza para estimularse. La psicología del masturbador se va volviendo con el tiempo más densa
y bizarra detrás del telón, sin que esto sea perceptible en su vida pública. Solo cuando la
identidad secreta del masturbador se ha robustecido demasiado es que empieza a exteriorizarse
y a querer manifestarse en los actos. Cuando el masturbador compulsivo ya no encuentra
satisfacción con la fantasía es dominado por el impulso de querer vivir y protagonizar en carne
propia las experiencias aberrantes que ha desarrollado en su psicología con el consumo de
pornografía. Este fenómeno es lo que ha llevado a muchas personas a pasar de masturbadores
a delincuentes sexuales, acosadores, violadores, pedófilos, asesinos, etc. Las personas de doble
moral se dan a conocer públicamente como padres, comerciantes, mecánicos, empresarios,
oficinistas, artistas, etc. Pueden representar muy bien su roll en la sociedad, pero en su vida
íntima cargan una visión aberrante del sexo y una ansiedad de satisfacer constantemente sus
apetitos secretos.
Las teorías modernas:
En la actualidad circulan muchas teorías de diferentes comunidades científicas que aprueban y
aconsejan el acto de la masturbación; al extremo de recomendarlo como algo benéfico y
saludable.
Muchas personas con “título y honorarios” afirman que un joven se puede masturbar con
frecuencia sin que esto afecte en lo más mínimo su salud física o psicológica.
Es importante tener en cuenta que los efectos más profundos de la masturbación se dan en el
campo psicológico que es imperceptible. Estos efectos no se presentan inmediatamente y por
esta razón los sexólogos modernos no alcanzan a contemplarlos a través de análisis superficiales
y precipitados.
Los seres humanos que se han vuelto depravados, asesinos, desequilibrados, obsesivos, etc. Son
la prueba que demuestra lo nociva que puede llegar a ser la masturbación.
Las personas que han practicado esta tendencia durante muchos años son las que están más
capacitadas para reconocer los efectos nocivos de la masturbación, porque los han vivido en
carne propia a través de la experiencia. Por lo general son ellas las que intentan concientizar a
otras sobre los riesgos que no pueden calcularse desde una perspectiva superficial.