UNIVERSIDAD AUTONOMA DEL BENI
"JOSE BALLIVIAN"
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
CARRERA DE MEDICINA
CURSO PROPEDÉUTICO 2019
DOSSIER MÉDICO
DOCENTE : MSC. Lic. ROLANDO NUÑEZ T.
POSTULANTE : BERTHA MARIA FRIAS ABULARACH.
ASIGNATURA : TÉCNICAS DE ESTUDIO.
GESTIÓN : 2019
“EL BUEN MÉDICO TRATA LA ENFERMEDAD; EL GRAN
MÉDICO TRATA AL PACIENTE QUE TIENE LA
ENFERMEDAD. (WILLIAM OSLER)”
TRINIDAD BENI- BOLIVIA
2019
ÍNDICE
HISTORIA DE LA MEDICINA
1. MEDICINA EN LA PREHISTORIA Y LA PROTOHISTORIA
1.1. Fuentes
1.1.1. Paleopatología
1.1.2. Etnología
1.1.3. La trepanación
1.2. Medicina, religión y folclore
1.2.1. Meteoritos
1.3. Estimaciones de la esperanza de vida de los hombres prehistóricos
1.4. Noción de cuidados médicos y nacimiento de la medicina
1.5. Cirugía
1.5.1. Trepanaciones
1.5.2. Amputaciones de los dedos
2. ORÍGENES DE LA MEDICINA
2.1. Mesopotamia
2.2. Antiguo Egipto
2.3. Medicina hebrea
2.4. India
2.5. China
2.6. América precolombina
3. LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA
3.1. Greçia
3.2. Roma
3.3. Bizancio
4. EDAD MEDIA
4.1. Medicina árabe
4.2. Europa
5. MEDICINA RENACENTISTA
6. EL SIGLO XVII Y LA ILUSTRACION
7. EL SIGLO XIX
8. EL SIGLO XX
RESUMEN
La medicina actual es esa ciencia aplicada mediante la cual intervenimos, directa o
Indirectamente, sobre los procesos que se desarrollan en el cuerpo humano. Es un saber
transformado en poder. Si bien es evidente que las técnicas del diagnóstico y de la
terapéutica se han modificado con el correr de los siglos, podría pensarse que la relación
personal del médico y del paciente se ha establecido siempre conforme a los
presupuestos inmutables de la psicología humana. De hecho, las condiciones de este
diálogo están sujetas a una serie de transformaciones que son las mismas de la cultura
y de las sociedades.
Nuestros conocimientos, basados en la observación y la experiencia, tienden a un
máximo de exactitud compatible con las fluctuaciones de los fenómenos de la vida. No
siempre ha sido así; el hombre ha experimentado el asalto de la enfermedad y del temor
a la muerte aún antes de haber podido hacerse una imagen racional de ellas; la
intervención terapéutica, en lugar de estar basada en la ciencia, se hallaba inmersa en
un sistema de creencias, de mitos y de ritos.
La actitud mágica ante la enfermedad no ha cambiado mucho en el curso de los siglos.
No hay diferencia fundamental entre un hombre civilizado de nuestra época que pide
consejo a la vidente, un papú que acude al hechicero y el egipcio del segundo milenio
que consulta a un sacerdote. Por variadas que sean las prácticas mágicas, se reducen a
unos rasgos generales fáciles de precisar.
INTRODUCCIÓN
La historia de la medicina es la rama de la historia dedicada al estudio de los
conocimientos y prácticas médicas a lo largo del tiempo.
Desde sus orígenes, el ser humano ha tratado de explicarse la realidad y los
acontecimientos trascendentales que en ella tienen lugar como la vida, la muerte o la
enfermedad. Las primeras civilizaciones y culturas humanas basaron su práctica médica
en dos pilares aparentemente opuestos: un empirismo primitivo y de carácter pragmático
(aplicado fundamentalmente al uso de hierbas o remedios obtenidos de la naturaleza) y
una medicina mágico-religiosa, que recurrió a los dioses para intentar comprender lo
inexplicable. Con Alcmeón de Crotona, en el año 500 a. C., se dio inicio a una etapa
basada en la tekhné ('técnica'), definida por la convicción de que la enfermedad se
originaba por una serie de fenómenos naturales susceptibles de ser modificados o
revertidos. Ese fue el germen de la medicina moderna, aunque a lo largo de los siguientes
dos milenios surgirán otras muchas corrientes (mecanicismo, vitalismo...) y se
incorporarán modelos médicos procedentes de otras culturas con una larga tradición
médica, como la china.
A finales del siglo XIX, los médicos franceses Bérard y Gubler resumían el papel de la
medicina hasta ese momento: «Curar pocas veces, aliviar a menudo, consolar siempre».
La medicina del siglo XX, impulsada por el desarrollo científico y técnico, se fue
consolidando como una disciplina más resolutiva, aunque sin dejar de ser el fruto
sinérgico de las prácticas médicas experimentadas hasta ese momento: la medicina
científica, basada en la evidencia, se apoya en un paradigma fundamentalmente
biologicista, pero admite y propone un modelo de salud-enfermedad determinado por
factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
CUERPO CENTRAL
Medicina en la prehistoria y la protohistoria
Cráneo de mujer joven trepanado con sílex, Neolítico (3500 a. C.); la cicatrización de los huesos indica que
la paciente sobrevivió a la operación.
Fuentes
Hay dos disciplinas científicas que permiten recopilar datos sobre la medicina
prehistórica:
La paleopatología, que estudia los síntomas presentados por los restos mortales.
La etnología, que estudia las civilizaciones; todavía existen en nuestros días
civilizaciones prehistóricas o protohistóricas que pueden servir de sujeto de
estudio.
Paleopatología
Los huesos fósiles son la principal fuente de información a disposición de los
investigadores. El análisis de los huesos permite conocer las enfermedades que
aquejaban a los hombres prehistóricos. Por ejemplo, las metástasis óseas son fácilmente
observables; la tuberculosis y la sífilis dejan también efectos característicos en los
huesos. También es posible detectar una reducción de fractura por la forma de su callo
óseo de consolidación: el callo no se forma și el movimiento no está limitado; su ausencia
puede interpretarse como una ausencia de acto médico. Una dificultad proviene del
hecho de que ciertas fracturas pueden curarse definitivamente sin tener que recurrir a
ningún sistema de inmovilización.
Las intervenciones quirúrgicas, como la trepanación o las amputaciones, también
permiten extraer conclusiones sobre las prácticas médicas.
Etnología
Es posible estudiar ciertos grupos étnicos, en particular en el oeste de África, y estar
tentado de sacar conclusiones sobre las prácticas médicas prehistóricas. Esta
aproximación presenta muchas dificultades, como la diferencia de clima, y las grandes
diferencias de prácticas entre etnias. De Laet previene:
"Una similitud tecnológica no implica necesariamente instituciones sociales o religiosas
idénticas".
En fin, ciertas pervivencias del folclore permiten remontarse a los orígenes prehistóricos.
La Trepanación
Trepanación es la perforación de un hueso, se usa comúnmente para los orificios hecho
en el cráneo. La trepanación es una escisión mediante cirugía de un fragmento de hueso
del cráneo en forma de disco, para llegar al interior de la cavidad craneal.
Las indicaciones más comunes son los traumatismos craneales, en los cuales se produce
una hemorragia interna que pone en peligro el cerebro y la extirpación de tumores
cerebrales. Se supone que en la antigüedad se empleaba la trepanación para tratamiento
de dolores de cabeza y de la epilepsia. Los instrumentos usados más frecuentes son de
corte: cuchillos, sierras, tumis, de percusión: escoplos y martillos o perforadores.
No es difícil comprender atendiendo a la importancia de la parte de nuestra anatomía
donde se produce la escisión, la delicadeza y la precisión con la que debe llevarse a cabo
dicha operación. Podríamos suponer que, a estas alturas de la medicina, con tantos y tan
destacados avances en cirugía de los que estamos siendo testigos, la trepanación no
produjese más problemas que otro tipo de intervención más o menos delicada.
Sin embargo, lo que seguro nos sorprendería es saber que es concretamente la
trepanación la intervención quirúrgica más antigua de la que se tiene constancia.
Para descubrir la primera trepanación de la que se tiene constancia, deberíamos
remontarnos mucho antes de lo que la lógica puede hacernos creer. Los cráneos
trepanados más antiguos que se conocen de la época Mesolítica fueron hallados por
Gorhman en Ucrania (1966). Las excavaciones de Vasilyevica Il tienen una antigüedad
de 8.020 a 7.620 años En la época neolítica el cráneo de Ensin en Alsacía con dos
defectos parcialmente cicatrizados tienen una cronografía de 5.100 +/-155 años.
Es difícil de creer pero es cierto. Hasta nosotros han llegado vestigios del pasado, en
forma de fósiles de cráneos del neolítico con evidencias claras de haber sufrido una
trepanación. Ya el hombre en aquellos tiempos oscuros demostraba su osadía,
atreviéndose a abrir una de las cavidades más importantes del ser humano, la que
protege el cerebro.
Imaginarnos como se llevaría a cabo esta escalofriante operación en un poblado
neolítico, sin medidas higiénicas, sin las anestesias actuales, sin la maquinaria de un
quirófano, es capaz de erizarle la piel al más osado. Y así a todo, había pacientes que se
ponían en manos de primitivos médicos para que les libraran, posiblemente de terribles
dolores de cabeza.
Aunque para recrear las escenas sucedidas en el neolítico tenemos obligatoriamente que
echar mano de toda nuestra fantasía, para hacernos una idea de las llevadas a cabo en
el antiguo Egipto disponemos de más datos que los investigadores han conseguido
arrancarle al pasado.
Aún se conservan algunos trépanos de entonces. Eran estos los instrumentos que se
utilizaban para cortar el hueso craneal. En la actualidad el fragmento óseo que se extrae
vuelve a ocupar su lugar una vez terminada la intervención, aunque se puede sustituir
con otros materiales como metales o cementos especiales. Evidentemente esto era
impensable en el antiguo Egipto. Los fragmentos extraídos eran conservados como
amuletos religiosos y alguno de esos discos de hueso colgaban de los cuellos de los
egipcios.
Sin duda presenciar una trepanación faraónica debía resultar estremecedor. Durante un
tiempo era costumbre entre los faraones, ser trepanados antes de morir. Era la misión
del médico de la corte. En él recaía tan importante tarea. Cuando el hálito de vida del
Dios de carne y hueso que era el faraón, llegaba a su ocaso, era el momento de llevar a
cabo la intervención quirúrgica.
Hoy en día los orificios son tapados, pero inicialmente no era así.
El faraón ya estaba listo para pasar a la otra vida, solo esperaba que le abrieran una
brecha en su cavidad craneana. Hay teorías que explican esta costumbre diciendo que
se pensaba que su alma abandonaría mejor el cuerpo.
Por fortuna el paciente se hallaba ya inconsciente. El trépano y el médico estaban
preparados. Solo faltaba el hemostático. Tendría que apresurarse sino quería que la ira
de la familia del faraón le obligara a pasar a la otra vida al tiempo que su amo.
Y es que al contrario de lo que podamos pensar el hemostático era un ser humano. Hoy
día cuando tenemos problemas de coagulación sanguínea Y por ejemplo, nos
disponemos a ir al dentista, es normal que nos receten algún medicamento que responde
al mismo nombre, hemostático, hemo de sangre y estático de detener. Exactamente ese
es el efecto que se busca con la administración de este medicamento: detener el flujo
sanguíneo.
En la operación en el antiguo Egipto que estamos presenciando, la cuantiosa pérdida de
sangre que una trepanación debía producir, estaba solucionada a la llegada del curioso
hemostático. Posiblemente sus rasgos físicos correspondieran al de cualquier
compatriota de la época, aunque su dignidad y su distinción, eran heredadas de padres
a hijos.
Según las creencias de la época su sola presencia en el gabinete preparado para la
operación, era suficiente para detener la hemorragia. El puesto de hemostático del faraón
se heredada pues en aquel tiempo se consideraba que la virtud de detener el flujo de la
sangre se perpetuaba de una generación a otra dentro de la misma familia.
Aunque se tiene constancia de la existencia de los antiguos hemostáticos, hasta el
momento no existe ninguna evidencia científica, ni explicación sensata, a este curioso
fenómeno.
Una vez este importante personaje estaba presente, podía comenzar la operación. Si la
trepanación tenía como fin extirpar un tumor cerebral, el primer paso era localizarlo lo
más exactamente posible. Para ello el médico se valía de un modernísimo mazo, muy
parecido a los que hoy día se utilizan en la cocina. Golpeaba lentamente y con precisión
el cráneo del paciente. Cuando este emitía un alarido de dolor, ya no cabía duda, acababa
de localizar el tumor. Solo le restaba utilizar el trépano para cortar el hueso y alcanzar el
cerebro. Una vez el tumor estuviese a la vista, sencillamente se cortaba y se sacaba.
Después se limpiaba la herida y se encomendaba el éxito de la intervención a los dioses
egipcios.
Así terminaba la trepanación. A veces con un cadáver en la mesa de operaciones, pero
otras muchas el paciente se recuperaba y volvía a su vida normal.
Las trepanaciones que salvaron la vida del paciente se pueden reconocer por la evidencia
de regeneración ósea, que indicaba la supervivencia del sujeto después de la
intervención. Con el microscopio electrónico se puede identificar el tipo de instrumento
usado: madera, piedra o metal por los residuos que dejan los instrumentos en el hueso.
Medicina, religión y folclore
Probablemente la medicina precede a la religión, puesto que la necesidad de sobrevivir
es más imperiosa, más primaria que la necesidad de explicarse el mundo. La relación de
la medicina con la religión, definida como un sistema de creencias, es estrecha, y
solamente la medicina moderna se ha liberado de esta relación, aunque no totalmente,
Por otra parte, las prácticas mágicas se definen como la tentativa del hombre de influir
en la naturaleza, ¡que también es una definición de la medicina! A título de ejemplo, el
chamán o sanador de una tribu puede administrar quina, fuente de quinina, a una persona
aquejada de malaria, y nosotros juzgaríamos este acto como médico porque sabemos
que la quinina es un medicamento que mata el Plasmodium, el agente de esta
enfermedad. Por el contrario, en el momento que realiza una danza de exorcismo para
cazar los «malos espíritus», tenderíamos a rechazar este acto como no médico. Sin
embargo, para esta tribu, ambos son actos indisociables. Es necesario, pues, considerar
que la danza chamánica, en este caso, es un acto médico porque es percibido como tal
por la tribu en cuestión. Por otra parte, el efecto psicosomático de la danza es real,
medible, y este efecto no ha desaparecido con el advenimiento de la medicina científica
(véase efecto placebo). Por ejemplo, los niños de la región de Calabria llevan alrededor
del cuello collares con dientes de animales para «prevenir las complicaciones» del
crecimiento de los dientes. Se han encontrado collares similares en excavaciones del
Paleolítico, suponiéndoseles un uso médico-religioso. Las reminiscencias de prácticas
mágicas pueden aparecer mucho más tarde en la historia. El siguiente ejemplo es
ilustrativo de este aspecto.
Meteoritos
Los útiles en piedra tallada fueron sustituidos por los útiles en metal, pero no
desaparecieron totalmente, convirtiéndose a menudo en útiles “rituales», Las «piedras
caídas del cielo» (Thunderstones (en inglés)) son a menudo hachas de piedra pulida
investidas de propiedades mágicas, una de ellas la de sanación. Sujeto a los riñones, se
consideraba al meteorito como un remedio contra los cálculos renales: en 1600, al Conde
de Lorraine, aquejado de esta enfermedad, se le prescribió este remedio. No sólo el útil
sino también quien lo maneja está investido de poderes sanadores. En Bélgica, se han
encontrado piedras venidas del cielo empotradas en el cemento de una construcción
reciente. En Inglaterra, hasta principios del siglo XX, un moribundo podía pedir que su
cráneo fuera hecho pedazos con un hacha de piedra, llamada para la ocasión martillo
bendito; uno de estos ejemplares está expuesto en el museo de Miln. Paul A. Janssens
vio en esto una relación con la costumbre católica de dar tres golpes en la cabeza a un
papa fallecido con un martillo de plata.[5] Un roble, en el municipio belga de Herchies
(Henao) se usa para recibir clavos clavados con un hacha pequeña con objeto de hacer
desaparecer un forúnculo (los valones usan el término clavo para forúnculo). Herchies
está situado cerca de Spiennes, conocido por sus minas de sílex neolíticas.
Estimaciones de la esperanza de vida media de los hombres prehistóricos
Es extremadamente difícil responder de forma satisfactoria a esta cuestión: tenemos un
conocimiento muy parcial de las poblaciones prehistóricas y protohistóricas, basado en
las condiciones de conservación, así como en los ritos funerarios que variaban a lo largo
del tiempo (sepultura, cremación, etc.) o de la eventual recopilación de datos (variación
de los tratamientos post-mortem en función del sexo, de la edad, de la clase social, etc.).
Muchos estudios usan el análisis de esqueletos encontrados en un lugar y establecen
estadísticas sobre la edad de la muerte y, por extrapolación, dan una esperanza de vida.
La mayoría de estos estudios muestra que los esqueletos más representados son de
personas de unos 15 años, y las mujeres se encuentran más representadas que los
hombres.
A título de comparación, el 70% de los Sinantropos moría a los 15 años.
El aumento de la mortalidad en el Mesolítico se explica probablemente por la
gregarización de la sociedad humana, que se sedentariza y ve aparecer la agricultura,
asociada a un recalentamiento climático. Hay que comentar que la población creció
considerablemente en este período. Por otra parte, se acepta que las epidemias hicieron
desaparecer totalmente grupos humanos enteros. Muchos investigadores dan
estimaciones de la densidad de población en el curso de la Prehistoria. El prehistoriador
André Leroi-Gourhan, basándose en la cantidad de alimento disponible, estima este
número en 30 personas por km2 durante las fases glaciares. Al inicio del recalentamiento
climático, este número aumenta considerablemente. Noción de cuidados médicos y
nacimiento de la medicina La cuestión de la definición del acto médico es crucial. ¿Debe
considerarse que el corte del cordón umbilical es un acto médico, y en tal caso la medicina
sería tan antigua como el hombre, y en cierta medida, común a los animales? La noción
de cuidados «médicos» conlleva necesariamente una parte de arbitrariedad. Un acto
médico puede definirse como la operación orientada a aliviar el sufrimiento o la
enfermedad: que se consiga por la vía rápida de un acto chamánico o gracias a un
conocimiento adquirido por la observación, es esta voluntad de aliviar lo que importa.
Incluso en caso de fallecimiento, la existencia de una ceremonia funeraria de
enterramiento o cremación implica una voluntad de ayudar al prójimo en su paso al más
allá como cuando estaba vivo. Una ceremonia así es la prueba de un vínculo mental entre
los vivos y los muertos. Se puede entonces aventurar que la medicina aparece en el
momento en que el hombre honra a sus muertos, en vez de abandonar los cadáveres de
sus semejantes a los carroñeros.
El Homo heidelbergensis de Atapuerca parece ser el primer homínido que practicó
ceremonias mortuorias, en el Pleistoceno. Las primeras sepulturas verdaderas son las
realizadas por el Hombre de Neanderthal, hace unos 100.000 años (Shanidar, La
Chapelle-aux-Saints, Le Moustier). La existencia de un «culto a los cráneos» por los
neanderthales, incluso entre sus predecesores, ya se había planteado antiguamente
incluso antes de volver a ser cuestionada. Un caso menos sujeto a interpretación es el
de dos pozos neolíticos llenos de cráneos (27 en el primero, 6 en el segundo, 9 mujeres,
20 niños y sólo 4 hombres) de las grutas de Ofnet, enNördlingen (Baviera). Estos pozos
están ricamente decorados y contienen ofrendas y herramientas. El hecho de que todos
los cráneos estén orientados hacia el oeste elimina cualquier duda sobre el significado
de este lugar. La baja proporción de cráneos masculinos ha permitido avanzar la hipótesis
de una masacre por una tribu rival cuando los hombres estaban probablemente en una
partida de caza.
Cirugía
Los actos quirúrgicos son más fáciles de estudiar, ya que los huesos conservan a veces
señales de estas operaciones.
Trepanaciones
Craneo trepanado, Nordisk familjebok.
Las más antiguas trazas de trepanación, operación que consiste en perforar el cráneo,
se remontan a finales del Neolítico, incluso al Mesolítico. El primer cráneo trepanado fue
descubierto en 1685 por Montfaucon, en Cocherel, pero no fue hasta 1816 que Jean-
Denis Barbié du Bocage presentó un cráneo encontrado en Nogent-les-Vierges
presentando un traumatismo que había provocado la pérdida de parte del cráneo, lo que
no impidió a su poseedor vivir aún varios años (12 años según los cálculos de Frédéric
Cuvier). En 1873, M. Prunières encontró un pedazo de parietal en un dolmen de Lozère,
que probablemente fue usado como amuleto. Prunières fue el primero en usar el término
de «trepanación», término enseguida fijado y mejor definido por Paul Broca. En 1878,
Just Lucas-Championnière fue el primero en considerar que la trepanación no se usaba
simplemente como un ritual, sino más bien era una medida quirúrgica destinada a hacer
disminuir la presión intracraneal. Análisis ulteriores han mostrado que no todos los
cráneos fósiles agujereados fueron necesariamente trepanados, dado que muchas
afecciones (cáncer, enfermedades infecciosas...) o heridas de guerra erosionadas por el
tiempo pueden crear una perforación similar. Algunas pruebas llevadas a cabo por
paleontólogos, como por ejemplo Paul Broca, han demostrado que es posible realizar
una trepanación a perros con ayuda de útiles tallados en sílex sin matar al animal ni dañar
la duramadre. El polvo de hueso obtenido se recogía posiblemente por sus propiedades
mágicas y como remedio. La forma regular de ciertas trepanaciones ha permitido afirmar
que se utilizaban compases.
Debe distinguirse entre dos tipos de trepanaciones: las realizadas en individuos vivos y
las hechas tras su muerte, no solamente por razones no médicas sino sobre todo para
obtener una «rodaja», como la encontrada por M. Prunières. Esta distinción es fácil
cuando ha habido el tiempo necesario para un inicio de cicatrización. De otra manera,
una trepanación que comporta la muerte del Individuo es difícil de distinguir de la
realizada post-mortem. En general se practicaban en el hueso parietal izquierdo o el
occipital, y más raramente en el hueso temporal o el frontal. A menudo tienen la forma de
un óvalo de 3 a 4 cm x 4 a 5 cm, aunque existen diferentes medidas, y algunas
trepanaciones son cuadradas. Se ha informado de una trepanación tan grande como 14
cm x 11 cm, con supervivencia del paciente. La presencia de suturas testimonia habilidad
técnica, ya que una ruptura del sinus venosus sería fatal. Por otra parte, sobre un cráneo
precolombino con cinco trepanaciones, McCurdy describe la ausencia de signos de
infección después de la operación cuatro veces de cinco, concluyendo que existían
métodos para combatir las infecciones. En la medida en que las técnicas de momificación
precolombinas han mostrado el uso de bálsamo de Perú, mentol, sales, taninos,
alcaloides, saponinas, así como de cierto número de resinas no identificadas, substancias
muchas de ellas ricas en ácido cinámico, un excelente antiséptico, no se excluye que los
cráneos trepanados hayan sido impregnados de estas substancias para favorecer la
sanación. McCurdy reporta que de 45 cráneos estudiados, 26 sobrevivieron a la
operación, 11 muestran signos de curación parcial, y solamente 8 murieron durante la
operación; estas cifras se traducen en resultados asombrosamente buenos. Este tipo de
estudios permite también concluir que debla existir una importante vida social, donde de
los débiles y los heridos se hacía cargo el resto del grupo.
¿Por qué razones el hombre prehistórico realizaba trepanaciones, sea pre- o post-
mortem? En lo que concierne a las trepanaciones post-mortem, es posible que fuera por
una razón práctica, para colgar el cráneo, como se observa en los Dayak de Borneo, que
practican un culto al cráneo. También es posible que el cráneo pudiera servir de vaso,
probablemente para un uso ritual: «beber del cráneo de un enemigo es la voluptuosidad
suprema del bárbaro», escribe Broca, de un texto de Tito Livio (Libro XXIII, capítulo xxiv).
La trepanación puede también, según Lehmann-Nietsche, permitir la extirpación del
cerebro para acto seguido verter una resina conservante. De hecho, se ha encontrado un
cráneo así, que se encuentra en el museo de la Plata.
Los Ainusdel Japón parece ser que efectuaban una trepanación para curar la sífilis.
Finalmente, la trepanación simplemente podría haber tenido por objeto recuperar un
fragmento de cráneo que serviría como remedio. Esta hipótesis descansa sobre el hecho
de que los químicos del siglo XIX se procuraban la «Ossawormiana», unas piezas
triangulares recortadas de un cráneo que se usaban como remedio contra la epilepsia.
En cuanto a las trepanaciones hechas en vivo, Le Double propone dos tipos: las
trepanaciones con fines quirúrgicos y las trepanaciones con fines médicos. El primer caso
concierne a los casos de osteítis y de necrosis de los huesos del cráneo, de hernias del
encéfalo, en los casos de concusión del cráneo (para quitar los fragmentos de huesos) e
hidrocefalia. Las trepanaciones con fines médicos abarcan los casos de epilepsia,
histeria, delirios, convulsiones y locura, en particular sobre los niños, precisa Broca. Más
todavía, la trepanación permite «a los malos espíritus» escaparse por el agujero
practicado. Las convulsiones son un síntoma frecuente de las avitaminosis D, una
afección frecuente en el Neolítico, pero también en los casos de hipertermia, supuesto
en el cual la trepanación conduce a la desaparición de los síntomas.
Más allá del Neolítico las trepanaciones son más raras, aunque se encuentran aún entre
los galos, los francos y los merovingios, así como en el siglo V en la Alemania central.
Otro tipo de operación quirúrgica practicada en el cráneo, más raro, es la denominada
«marca sincipital en T». Los motivos de esta operación, no fatal, no se conocen con
certeza. Se encuentra exclusivamente en cráneos de niños y de mujeres. Podría tratarse
de alguna forma de castigo, de una práctica mágica o una iniciación, incluso de una forma
de tatuaje.
Amputaciones de los dedos
Muchas representaciones en positivo o negativo de manos a las que les faltan dedos
están presentes en las pinturas parietales gravetienses (especiałmente en las grutas de
Gargas, de Pech Merle o de Cosquer). El significado de estas amputaciones no está
consensuado y, en la actualidad, la mayoría de investigadores privilegia un significado
simbólico, ya que diversas imágenes se obtuvieron doblando uno o más dedos. Hay que
señalar por tanto que podría tratarse de amputaciones de carácter médico, para tratar un
panadizo u otra infección digital, por ejemplo. Esta posibilidad de acto médico se ve
apoyada por el hecho de que el pulgar está estadísticamente tan amputado como los
otros dedos, y que ninguna mutilación ritual Implica el pulgar (piénsese en las
amputaciones observadas entre los yakuzas, mafiosos japoneses, por ejemplo). No
obstante, la pérdida de estos dedos podría ser espontánea y debida a la gangrena o a la
mordedura del frío en periodo glacial.
HISTORIA DE LA MEDICINA
Cráneo datado en el Neolítico, con gran orificio de trépano, descublerto en Nogent-les-Vlerges (Selne-et-
ise, Franda ). Conservado en el Musée de l'Homme (Paris).
La historia de la medicina es la rama de la historia dedicada al estudio de los
conocimientos y prácticas médicas a lo largo del tiempo.
Desde sus orígenes, el ser humano ha tratado de explicarse la realidad y los
acontecimientos trascendentales que en ella tienen tugar como la vida, la muerte o la
enfermedad. Las primeras civilizaciones y culturas humanas basaron su práctica médica
en dos pilares aparentemente opuestos: un empirismo primitivo y de carácter pragmático
(aplicado fundamentalmente al uso de hierbas o remedios obtenidos de la naturaleza) y
una medicina mágico-religiosa, que recurrió a los dioses para intentar comprender lo
inexplicable. Con Alcmeón de Crotona, en el año 500 a. C., se dio inicio a una etapa
basada en la tekhné ('técnica'), definida por la convicción de que la enfermedad s
originaba por una serie de fenómenos naturales susceptibles de ser modificados o
revertidos. Ese fue el germen de la medicina moderna, aunque a lo largo de los siguientes
dos milenios surgirán otras muchas corrientes (mecanicismo, vitalismo...) y se
incorporarán modelos médicos procedentes de otras culturas con una larga tradición
médica, como la china.
A finales del siglo XIX, los médicos franceses Bérard y Gubler resumían el papel de la
medicina hasta ese momento; «Curar pocas veces, aliviar a menudo, consolar siempre».
La medicina del siglo XX, impulsada por el desarrollo científico y técnico, se fue
consolidando como una disciplina más resolutiva, aunque sin dejar de ser el fruto
sinérgico de las prácticas médicas experimentadas hasta ese momento: la medicina
científica, basada en la evidencia, se apoya en un paradigma fundamentalmente
biologicista, pero admite y propone un modelo de salud-enfermedad determinado por
factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
Lección de anatomía del Dr. Willem van der Meer, por el pintor holandés Michiel Jansz. van Mierevelt
(1617).
Orígenes de la medicina
Para hablar de los orígenes de la medicina, es preciso hacerlo antes de los rastros
dejados por la enfermedad en tos restos humanos más antiguos corocidos y, en la medida
en que eso es posible, de las huellas que la actividad médica haya podido dejar en ellos.
Marc Armand Ruffer (1859 - 1917), médico y arqueólogo británico, definió la
paleopatología como la ciencia de las enfermedades que pueden ser demostradas en
restos humanos de gran antigüedad.
Dentro de las patologías diagnosticadas en restos de seres humanos datados en el
Neolítico se incluyen anomalías congénitas como la acondroplasia, enfermedades
endocrinas (gigantismo, enanismo, acromegalia, gota), enfermedades degenerativas
(artritis, espondilosis) e incluso algunos tumores (osteosarcomas), principalmente
identificados sobre restos óseos. Entre los vestigios arqueológicos de los primeros.
Homo sapiens es raro encontrar individuos por encima de los cincuenta años por lo que
son escasas tas evidencias de enfermedades degenerativas o relacionadas con la edad.
Abundan, en cambio, los hallazgos relacionados con enfermedades o procesos
traumáticos, fruto de una vida al aire libre y en un entorno poco domesticado.
Una de las hipótesis más aceptadas sobre el surgimiento del Mycobacterium (el germen
causante de esta enfermedad) propone que el antepasado común denominado
Marchaicum, " bacteria libre", habría dado origen a los modernos Mycobacterium, incluido
el M. tuberculosis. La mutación se habría producido durante el Neolítico, en relación con
la domesticación de bóvidos salvajes en África. Las primeras evidencias de tuberculosis
en humanos se han encontrado en restos óseos del Neolítico, en un cementerio próximo
a Heidelberg, supuestamente pertenecientes a un adulto joven, y datados en torno a 5000
años antes de nuestra era. También se han encontrado datos sugestivos de tuberculosis
en momias egipcias datadas entre los años 3000 y 2400 a. C.
Chamán esquimal fotograflado en Nushagak, Alaska en 1890 por Frank G. Carpenter.
En cuanto a los primeros tratamientos médicos de los que se tiene constancia hay que
hacer mención a la práctica de la trepanación (perforación de los huesos de la cabeza
para acceder al encéfalo). Existen hallazgos arqueológicos de cráneos con signos
evidentes de trepanación datados del período Neolítico, hace entre 4.000 y 2.400 años,
por razones que se supone pueden ser diversas. Restos óseos trepanados excelente
nivel de conservación, obtenidos por excavaciones arqueológicas realizas en Ensisheim
(Alsacia), permiten suponer que ya se practicaban intervenciones quirúrgicas craneales
más de 7000 años atrás. Existen además otras evidencias de cirugías craneales antiguas
obtenidas de excavaciones en la cuenca del Danubio, Dinamarca, Polonia, Francia,
Reino Unido, Suecia, España o Perú.
La etnología, por otra parte, extrapola los descubrimientos realizados en culturas
civilizaciones preindustriales que han conseguido sobrevivir hasta nuestros días
comprender o deducir los modelos culturales y conductuales de las primeras sociedades
humanas.
En las sociedades sedentarias neolíticas, habla un personaje que tenía la función líder
espiritual, es decir, curaba a los heridos de caza apoyada por la influencia ayudaba a la
comunidad a manipular el ánima para la caza. Estos sanadores suelen ocupar una
posición social privilegiada y en muchos casos se subespecialidad para tratar diferentes
enfermedades, como se evidenció entre los mexicas, entre tos podía encontrarse el
médico chamán (ticitl) más versado en procedimientos mágicos, ei teomiquetzan, experto
sobre todo en heridas y traumatismos producidos en combate, o la tlamatlquiticiti,
comadrona encargada del seguimiento de los embarazos. Por el contrario, las
sociedades nómadas, recolectoras y cazadoras, poseen la figura especializada de
sanador y cualquier miembro del grupo puede ejercer esta función, de manera
principalmente empírica. Solían considerar al enfermo como un «impuro», especialmente
ante procesos patológicos incomprensibles, acudiendo a la explicación divina, como
causa de los mismos.
El enfermo lo es porque ha transgredido algún tabú que ha irritado a alguna deidad
sufriendo por ello el «castigo» correspondiente, en forma de enfermedad.
La evolución de la medicina en estas sociedades arcaicas encuentra su máxima
expresión en las primeras civilizaciones humanas: Mesopotamia, Egipto, América
precolombina, India y China. En ellas se expresaba esa doble vertiente, empírica mágica,
característica de la medicina primitiva.
Mesopotamia
Código de Hammurabi, impresión cuneiforme donde se recogen por escrito los principales aspectos legales
de la civilzadón Sumerla.
La «tierra entre ríos» albergó desde el Neolítico a algunas de las primeras y más
importantes civilizaciones humanas (sumeria, acadia, asiria y babilónica).
En torno al 4000 a. C. se establecieron en este territorio las primeras ciudades sumerias
y durante más de tres mil años florecieron estas cuatro culturas, caracterizadas por el
empleo de un lenguaje escrito (cuneiforme) que se ha conservado hasta nuestros días
en numerosas tablillas y grabados.
Es precisamente esa capacidad de transmisión de la información, científica, social y
administrativa, à través de un sistema perdurable lo que determinó el desarrollo cultural
de los primeros asentamientos sumerios, y lo que permitió a los historiadores posteriores
reconstruir su legado.
El principal testimonio de la forma de vida de las civilizacione5 mesopotámicas se
encuentra en el código de Hammurabi, una recopilación de leyes y normas
administrativas recogidas por el rey babilónico Hammurabi, tallado en un bloque de diorita
de unos 2,50 m de altura por 1,90 m de base y colocado en el templo de Sippar. En él se
determinan a lo largo de trece artículos, las responsabilidades en que incurren los
médicos en el ejercicio de su profesión, así como los castigos dispuestos en caso de mala
praxis.
Gracias a este texto y a un conjunto de unas 30a000 tablillas recopiladas por Asurbanipal
(669-626 a. C.), procedentes de la biblioteca descubierta en Nínive por Henry Layarde en
1841 ha podido intuirse la concepción de la salud y la enfermedad en este periodo, así
como tas técnicas médicas empleadas por sus profesionales sanadores.
De todas esas tablillas unas 800 están específicamente dedicadas a la medicina, y entre
ellas se cuenta la descripción de la primera receta conocida. Lo más llamativo es la
intrincada organización social en torno a tabúes y obligaciones religiosas y morales, que
determinaban el destino del individuo. Primaba una concepción sobrenatural de la
enfermedad: esta era un castigo divino impuesto por diferentes demonios tras la ruptura
de algún tabú.
De este modo, lo primero que debía hacer el médico era identificar cuál de los
aproximadamente 6000 posibles demonios era et causante del problema.
Para ello empleaban técnicas adivinatorias basadas en el estudio del vuelo de las aves,
de la posición de los astros o del hígado de algunos animales. A la enfermedad se la
denominaba shêrtu. Pero esta palabra asiria significaba, también, pecado, impureza
moral, ira divina y castigo.
Cualquier dios podía provocar la enfermedad mediante la intervención directa, el
abandono del hombre a su suerte, o a través de encantamientos realizados por
hechiceros.
Durante la curación todos estos dioses podían ser invocados y requeridos a través de
oraciones y sacrificios para que retirasen su nociva influencia y permitiesen la curación
del hombre enfermo. De entre todo el panteón de dioses Ninazu era conocido como «el
señor de la medicina» por su especial relación con la salud.
El diagnóstico incluía, entonces, una serie de preguntas rituales para determinar el origen
del mal:
"¿has enemistado al padre contra el hijo? ¿o al hijo contra el padre? ¿has mentido? ¿has
engañado con el peso de la balanza?".
Y los tratamientos no escapaban a este patrón cultural: exorcismos, plegarias y ofrendas
son rituales de curación frecuentes que buscan congraciar al paciente con la divinidad o
librarlo del demonio que le acecha.
No obstante, también es de destacar un importante arsenal herborístico recogido en
varias tablillas: unas doscientas cincuenta plantas curativas se recogen en ellas, así
Gumü el üso de algunos minerales y de varias sustancias de origen animal.
El nombre genérico para el médico era asû, pero pueden encontrarse algunas variantes
como el bârů, o adivinador encargado del interrogatorio ritual; elâshipu, especializado en
exorcismos; o el gallubu, cirujano-barbero de casta inferior que anticipa la figura del
barbero medieval europeo, y que encuentra homólogo en otras culturas (como el Tepatl
azteca). Este sajador se encargaba de sencillas operaciones quirúrgicas (extracción de
dientes, drenaje de abscesos, flebotomías...).
En el Museo del Louvre puede contemplarse un sello babilónico de alabastro de más de
cuatro mil años de antigüedad con una leyenda en la que se menciona el primer nombre
conocido de un médico: ¡Oh, Edinmungi, servidor del dios Girra, protector de las
parturientas, Ur-Lugal-edin-na, el médico, ¡es tu servidor! Este sello, empleado para
firmar documentos y recetas, representa dos cuchillos rodeados de plantas medicinales.
La invasión persa del año 539 a. C. marcó el final del imperio babilónico, pero hay que
retroceder de nuevo unos tres mil años para hacer mención a la otra gran civilización del
Próximo Oriente antiguo poseedora de un lenguaje escrito y de una cultura médica
notablemente avanzada: la egipcia.
Antiguo Egipto
Tratamiento de la migraña recogido en un papiro egipcio, a base de un emplasto de hierbas y un cocodrilo
de arcilla.
Durante los tres mil años largos de historia del Antiguo Egipto se desarrolló una larga,
variada y fructífera tradición médica.
Heródoto llegó a llamar a los egipcios el pueblo de los sanísimos, debido al notable
sistema sanitario público que poseía, y a la existencia de «un médico para cada
enfermedad» (primera referencia a la especialización en campos médicos.
En la Odisea de Homero se dice de Egipto que es un país «cuya fértil tierra produce
muchísimos fármacos» y donde «cada hombre es un médico». La medicina egipcia
mantiene en buena medida una concepción mágica de la enfermedad, pero comienza a
desarrollar un interés práctico por campos como la anatomía, la salud pública o el
diagnostico clínico que suponen un avance importante en la forma de comprender el
modo de enfermar.
El clima de Egipto ha favorecido la conservación de numerosos papiros con referencias
1medicas redactados con escritura jeroglífica (del griego hierós: 'sagrado', y glypho:
'grabar) o hierática:
- Los papiros de Ramesseum (1900 a. C.), en los que se describen recetas y
fórmulas mágicas.
- Los papiros de Lahun (1850 a. C.), que tratan de materias tan dispares como
obstetricia, veterinaria o aritmética.
- El papiro Ebers (1550 a. C.), uno de los más importantes y de los más largos
documentos escritos encontrados del antiguo Egipto: mide más de veinte metros
de longitud y unos treinta centímetros de alto y contiene 877 apartados que
describen numerosas enfermedades en varios campos de la medicina como:
oftalmología ginecología, gastroenterología... y sus correspondientes
prescripciones.
Este papiro incluye la primera referencia escrita acerca de los tumores.
- El papiro Edwin Smith (1650 a. C.), de contenido fundamentalmente quirúrgico.
La información médica contenida en el papiro Edwin Smith incluye el examen, el
diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico de numerosas patologías, con especial
dedicación a diversas técnicas quirúrgicas y descripciones anatómicas, obtenidas en
curso de los procesos de embalsamamiento y momificación de los cadáveres.
En este papiro se establecen por primera vez tres grados de pronóstico, de modo similar
al de la medicina moderna: favorable, dudoso y desfavorable.
- El papiro Hearst (1550 a. C.) que contiene descripciones médicas, quirúrgicas y
algunas fórmulas magistrales.
- El papiro de Londres (1350 a. C.) donde se entremezclan recetas y rituales
mágicos.
- El papiro de Berlín (el Libro del corazón) (1300 a. C.) que detallan con bastante
Esthud algunas patologías cardiacas.
- El papiro médico Chester Beatty (1300 a. C.) recetario variado.
- El papiro Carlsberg (1200 a. C.) de temática obstétrica y oftalmológica.
Dentro de las numerosas descripciones anatómicas ofrecidas por los textos egipcios hay
que destacar las relativas al corazón y al aparato circulatorio, recogidas en el tratado «El
secreto del médico: conocimiento del corazón», incorporado en el papiro Edwin Smith:
"El corazón es una masa de carne, origen de la vida y centro del sistema vascular a través
del pulso el corazón habla por los vasos a todos los miembros del cuerpo"
Papiro Ebers.
Las primeras referencias pertenecen a la temprana época monárquica (2700 a. C.).
Según Manetón, sacerdote e historiador egipcio, Atotis o Aha, faraón de la primera
dinastía, practicó el arte de la medicina, escribiendo tratados sobre la técnica de abrir los
cuerpos.
De esa época datan también los escritos de Imhotep, visir del faraón Necherjet Diesher,
sacerdote, astrónomo, médico y primer arquitecto del que se tiene noticia. Tal fue su fama
como sanador que acabó deificado, considerándose el dios egipcio de la medicina.
Otros médicos notorios del Imperio Antiguo (del 2500 al 2100 a. C.) fueron Sachmet
(médico del faraón Sahura) o Nesmenau, director de una de las casas de la vida, templos
dedicados a la protección espiritual del faraón, pero también protohospitales en los que
se enseñaba a los alumnos de medicina mientras se prestaba atención a los enfermos.
Varios dioses velan por el ejercicio de la medicina: Thot, dios de la sabiduría, Sejmet,
diosa de la misericordia y la salud, Duau y Horus, protectores de los especiallstas en
medicina ocular, Tueris, Heget y Neit, protectores de las embarazadas en el momento del
parto, o el mismo Imhotep tras ser divinizado.
El papiro Ebers describe a tres tipos de médicos en la sociedad egipcia: los sacerdotes
de Sejmet, mediadores con la divinidad y conocedores de un amplio surtido de drogas,
los médicos civiles (sun-nu), y los magos, capaces de realizar curaciones mágicas.
Una clase de ayudantes, denominados ut, que no se consideran sanadores, asistían en
gran número a la casta médica, adelantando el cuerpo de enfermería.
Existe constancia de instituciones médicas en el antiguo Egipto como mínimo a partir de
la primera dinastía.
En estas instituciones, ya en la decimonovena dinastía, sus empleados disponían de
ciertas ventajas (seguro médico, pensiones y licencia por enfermedad), siendo su horario
laboral de ocho horas.
También fue egipcia la primera médica conocida, Peseshet, quien ejerció su actividad
durante la cuarta dinastía; además de su rol de supervisión, Peseshet evaluaba a parteras
en una escuela médica en Sais.
Medicina hebrea
La mayor parte del conocimiento que se tiene de la medicina hebrea durante el I milenio
a. C. proviene del Antiguo Testamento de la Biblia. En él se citan varias leyes y rituales
relacionados con la salud, tales como el aislamiento de personas infectadas (Levítico
13:45-46), lavarse tras manipular cuerpos difuntos ( Números 19:11-19) y el entierro de
los excrementos lejos de las viviendas ( Deuteronomio 23:12-13).
Los mandatos incluyen profilaxis y supresión de epidemias, supresión de enfermedades
venéreas y prostitución, cuidado de la piel, baños, alimentación, vivienda y ropas,
regulación del trabajo, sexualidad, disciplina, etc.
Muchos de estos mandatos tienen una base más o menos irracional, tales como la
circuncisión, la supuesta impureza de las parturientas, impureza de la mujer durante la
menstruación, las leyes relativas a la alimentación (prohibición de la sangre y del cerdo),
el descanso del Sabbat, el aislamiento de los enfermos de gonorrea y de lepra, y la
higiene del hogar.
El monoteísmo hebreo hizo que la medicina fuera teúrgica: Yahvé era el responsable
tanto de la salud como de fa enfermedad. El monoteísmo en general significa un avance:
facilitó el desarrollo de la ciencia al concentrarse el hombre en una sola idea. Terminó
con la noción de un dios para cada fenómeno de la naturaleza y cada circunstancia de la
vida como lo postulaba el politeísmo. Esto permitió el estudio y la indagación del origen
de cada cosa.
La enfermedad puede ser también una prueba divina como en el caso de Job: «Entonces
salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la
planta del pie hasta la coronilla de la cabeza» (Job 2:7). Los hebreos adoptaron preceptos
médicos de los pueblos con los cuales tuvieron contacto:
Mesopotamia, Egipto y Grecia. En el Talmud se habla del número total de los huesos del
hombre. Los hebreos notaron que en el hombre faltaba el báculo (el hueso interne del
pene) típico en todos los anímalos machos.
El médico era llamado rophe, y el circuncidador era el uma.
India
Dhanuantari, dios de la medicina, con cuatro brazos y atributos que lo Igualan al dlos Visnú.
Hacia el año 2000 a. C. en la ciudad de Mojensho-Daro (en la actual Pakistán), todas las
casas disponían de cuarto de baño y muchas de ellas también poseían letrinas. Esta
ciudad es considerada la más avanzada de la Antigüedad en lo que a higiene se refiere.
Esa cultura del valle del Indo (Pakistán) desapareció sin dejar herencia en las culturas
posteriores de la India.
El periodo védico (entre el siglo XVI y el [[siglo VII a. C.|VIIl a. C.) fue una era de
migraciones y guerras, que dejó textos como el Rig-veda (el texto más antiguo de la India,
de mediados del l1l milenio a. C.), pero demuestra la ausencia completa de conocimiento
médico.
En el período brahmánico (siglo VI a. C. a X d. C.) se formularon las bases de un sistema
médico. Las enfermedades eran entendidas por los hinduistas como karma, un castigo
de los dioses por las actividades de la persona. Pero, a pesar de su componente mágico-
religioso, la medicina hinduista aiurveda realizó algunos aportes a la medicina en general,
como, por ejemplo, el descubrimiento de que la orina de los pacientes diabéticos es más
dulce que la de los pacientes que no padecen esta patología.
Para poder diagnosticar una enfermedad, los médicos aiurvedas realizaban una
exploración minuciosa a los pacientes, en la que se incluía la palpación y la auscultación.
Una vez emitido el diagnóstico, el médico daba una serie de indicaciones dietéticas.
Los dos textos más famosos de la medicina tradicional india (aiurveda) son el Cháraka-
samjita (siglo Il a. C.) y el Súsruta-samjita (siglo IIl d. C.).
La primera escuela, Charaka, se basa en la mitología, pues dice que una divinidad bajó
a la tierra y al encontrarse con tantas enfermedades dejó un escrito sobre cómo
prevenirlas y tratarlas. Más adelante esta escuela se basaría en la creencia de que ni la
salud ni la enfermedad son parte de lo que las personas deben vivir y que con esfuerzo
la vida se puede alargar. Esta escuela es parecida a la medicina moderna en el ámbito
de tratar las enfermedades crónicas. Uno de los mayores esfuerzos de esta escuela era
mantener la salud del cuerpo y la mente ya que, según sus creencias, se encontraban en
constantes comunicación.
Según Cháraka, ni la salud ni la enfermedad están predeterminadas (lo cual contradecía
la doctrina del karma predominante en el hinduismo de la época), y la vida puede ser
alargada con algo de esfuerzo.
La segunda escuela, Súshruta, basó sus conocimientos en especialidades, técnicas
conformadas para curar, mejorar y alargar la vida de las personas.
China
Retrato de Huang DI, el Emperador Amarillo, autor del Nel Jing.
La medicina tradicional china surge como una forma fundamentalmente taoísta de
entender la medicina y el cuerpo humano, El tao es el origen del universo, que se sostiene
en un equilibrio inestable fruto de dos fuerzas primordiales: el yin (la tierra, el frío, lo
femenino) y el yang (el cielo, el calor, lo masculino), capaces de modificar a los cinco
elementos de que está hecho el universo: agua, tierra, fuego, madera y metal.
Esta concepción cosmológica determina un modelo de enfermedad basado en la ruptura
del equilibrio, y del tratamiento de la misma en una recuperación de ese equilibrio
fundamental.
Uno de los primeros vestiglos de esta medicina lo constituye el Nel jing, que es un
compendio de escritos médicos datados alrededor del año 2600 a. C. y que representará
uno de los pilares de la medicina tradicional china en los cuatro milenios siguientes.
Una de las primeras y más importantes revisiones se atribuyen al emperador amarillo,
Huang DI. En este compendio se encuentran algunos conceptos médicos interesantes
para la época, especialmente de índole quirúrgica, aunque la reticencia en estudiar
cadáveres humanos parece haber restado eficacia a sus métodos.
La medicina china desarrolló una disciplina a caballo entre la medicina y la cirugía
denominada acupuntura: Según esta disciplina la aplicación de agujas sobre alguno de
los 365 puntos de inserción (o hasta 600 según las escuelas) restauraría el equilibrio
perdido entre el yin y el yang.
Otro aporte de la medicina china fue la pulsología que, pese a desconocer la circulación
encontraron 11 pulsos diferentes y con tres presiones distintas (un total de 33 pulsos
conocidos).
Varios historiadores de la medicina se han cuestionado el motivo por el que la medicina
china quedó anclada en esta visión cosmológica sin alcanzar el nivel de ciencia técnica
a pesar de su larga tradición y su amplio cuerpo de conocimientos, frente al modelo
grecorromano clásico.
El motivo, según estos autores, se encontraría en el desarrollo del concepto de logos por
parte de la cultura griega, como una explicación natural desligada de todo modelo
cosmológico (mythos).
Con la llegada de la dinastía Han (220-206 d. C.), y con el apogeo del taoísmo (siglo Il a
VII d. C.), se empieza a enfatizar los remedios vegetales y minerales, los venenos, la
dietética, así como las técnicas respiratorias y el ejercicio físico.
De esta dinastía, y hasta la dinastla Sui (siglo VI) destacaron los siguientes sabios:
-Chun Yuyi: De sus observaciones se desprende que ya sabían diagnosticar y
tratar enfermedades tales como la cirrosis, las hernias y la hemoptisis.
-Zhang Zhongjing: Fue probablemente el primero en diferenciar la sintomatología
de la terapéutica.
-Hua Tuo: Un gran cirujano multidisciplinar a quien se le atribuye las técnicas de
narcosis (Ma Jue Fa) y de aberturas abdominales (Kai Fu Shu), así como de la
sutura. También se centró en la obstetricia, en la hidroterapia y en ejercicios de
gimnasia (Wu Qin Xi).
-Huang Fumi: Autor de Zhen Jiu Yi Jing, un clásico sobre acupuntura.
-Wang Shu He: Autor de Mai Jing, un clásico sobre la toma del pulso.
-Ge Hong: alquimista, taoísta y fitoterapeuta que desarrolló métodos de longevidad
basados en ejercicios respiratorios, dietéticos y farmacológicos.
-Tao Hongjing: experto en remedios farmacológicos.
La acupuntura, una técnica milenaria que la medicina china actual emplea todavía.
Durante las dinastías Šui (581-618) y Tang (618-907) la medicina tradicional china vive
grandes momentos.
En el año 624 fue creado el Gran Servicio Médico, desde donde se organizaban los
estudios y las Investigaciones médicas.
De esta época nos han llegado descripciones muy precisas de multitud de enfermedades,
tanto infecciosas como carenciales, tanto agudas como crónicas.
Y determinadas referencias dejan entrever un gran desarrollo en especialidades como la
cirugía, la ortopedia o la odontología.
El médico más destacable de este periodo fue Sun Simiao (581-682).
Durante la dinastía Song (960-1270) aparecen sabios multidisciplinares como Chen Kua
pediatras como Qian Yi, especialistas en medicina legal como Song Ci, o acupuntores
como Wang Wei Yi.
Poco después, antes de la llegada de la dinastía Ming, cabe destacar a Hu Zheng Qi Huei
(especialista en dietética), y a Hua Shuou (o Bowen, autor de una relevante revisión del
clásico Nan Jing).
Durante la Ming (1368-1644) aumentaron las influencias de otras latitudes, médicos
chinos exploraron nuevos territorios, y médicos occidentales llevaron sus conocimientos
a la China.
Una de las grandes obras médicas de la época fue el Gran Tratado de Meterla Médica
de Li Shizhen.
También cabe citar al acupuntor Yang Jizou.
A partir del siglo XVII y XVIII, las influencias recíprocas con Occidente y sus avances
técnicos, y con las diferentes filosofías imperantes (por ejemplo el comunismo), acaban
de conformar la actual medicina china.
América precolombina
Nesjaja Hatali, sanador navajo, fotografiado por Edward S. Curtis en 1904.
El vasto territorio del continente americano acogió durante todo el período histórico previo
a su descubrimiento por Europa a todo tipo de sociedades, culturas y civilizaciones, por
lo que pueden encontrarse ejemplos de la medicina neolítica más primitiva, de
chamanismo, y de una medicina casi técnica alcanzada por los mayas, los incas y los
aztecas durante sus épocas de máximo esplendor.
Existen, sin embargo, algunas similitudes, como una concepción mágico-teúrgica de la
enfermedad como castigo divino, y la existencia de individuos especialmente vinculados
a los dioses, capaces de ejercer las funciones de sanador.
Entre los incas se encontraban médicos del Inca (hampi camayoc) y médicos del pueblo
ccamasmas), con ciertas habilidades quirúrgicas fruto del ejercicio de sacrificios rituales,
asl como con un vasto conocimiento herboristico. Entre las plantas medicinales más
usadas se encontraban la coca (Erytroxilon coca), el yagé (Banisterlopsis caapl), el yopo
(Piptadenía peregrina), el pericá (Virola colophila) el tabaco (Nicotiana tabacum), el yoco
(Paulinia yoco) o el curare y algunas daturas como agentes anestésicos.
El médico maya (ah-men) era propiamente un sacerdote especializado que heredaba el
cargo por linaje familiar, aunque también cabe destacar el desarrollo farmacológico,
reflejado en las más de cuatrocientas recetas compiladas por R. L. Roys.
La civilización azteca desarrolló un cuerpo de conocimientos médicos extenso y
complejo, del que quedan noticias en dos códices: el Códice Sahagún y el Códice
Badiano.
Este último, de Juan Badiano, compila buena parte de las técnicas conocidas por el
indígena Martín de la Cruz (1552), que incluye un curioso listado de síntomas que
presentan los individuos que van a morir.
Cabe destacar el hallazgo de la primera escuela de medicina en Monte Albán, próximo a
Oaxaca, datada en torno al año 250 de nuestra era, donde se han encontrado unos
grabados anatómicos entre los que parece encontrase una intervención de cesárea así
como la descripción de diferentes intervenciones menores, como la extracción de piezas
dentarias, la reducción de fracturas o el drenaje de abscesos.
Entre los aztecas se establecía una diferencia entre el médico empírico (de nuevo el
equivalente del «barbero» tardomedieval europeo) o tepatl y el médico chamán (ticitl) ,
más versado en procedimientos mágicos.
Incluso algunos sanadores: podían especializar en áreas concretas encontrándose
ejemplos en el códice Magliabecchi de fisioterapeutas, comadronas o cirujanos.
El traumatólogo o» componedor de huesos» era conocido como teomiquetzan, experto
sobre todo en heridas y traumatismos producidos en combate.
La tlamatlquiticitl o comadrona hacía seguimientos del embarazo, pero podía realizar
embriotomías en caso de aborto.
Es de destacar el uso de oxitócicos (estimulantes de la contracción uterina) presentes en
una planta, el cihuapatl.
Francisco López de Gómara, en su Historia de Indias, relata también las diferentes
prácticas médicas con las que se encontraron los conquistadores españoles.
La antigüedad clásica
De nuevo 3000 años antes de nuestra era, en la isla de Creta surge una civilización que
supera el Neolítico, empleando los metales, construyendo palacios y desarrollando una
cultura que culminará con el desarrollo de las civilizaciones minoica y micénica.
Estas dos culturas son la base de la Grecia Clásica, de influencia capital en el desarrollo
de la ciencia moderna en general y de la medicina en particular.
El desarrollo de los conceptos de la physis (naturaleza) y del logos (razonamiento,
ciencia) suponen el punto de partida de una concepción de la enfermedad como una
alteración de mecanismos naturales, susceptible, por tanto, de ser investigada,
diagnosticada y tratada, a diferencia del modelo mágico-teológico determinista
predominante hasta ese momento.
Surge el germen del método científico, a través de la autopsia ('visión por uno mismo') y
de la hermenéutica (interpretación).
Grecia
Asclepio.
El término clásico acuñado por los griegos para definir la medicina, tekhne iatriké (la
técnica o el arte de curar), o los empleados para nombrar al «médico de las
enfermedades» (ietèr kakôn) y al cirujano (kheirourgein, 'trabajador de las manos')
sintetizan ese concepto de la medicina como ciencia.
El ser humano comienza a dominar la naturaleza y se permite (incluso a través de sus
propios mitos) retar a los dioses (Anquises, Peleo, Licaón u Odiseo).
La obra griega escrita más antigua que incluye conocimientos sobre medicina son los
poemas homéricos: la lfada y la Odisea.
En la primera se describe, por ejemplo, cómo Fereclo es lanceado por Meriones en la
nalga, «cerca de la vejiga y bajo el hueso del pubis», o el tratamiento que recibe el rey
Menelao tras ser alcanzado por una flecha en la muñeca durante el asedio a Troya : el
cirujano resulta ser el médico Macaón , hijo de Asclepio, dios de la medicina griega,
educado en la ciencia médica por el centauro Quirón.
De su nombre deriva esculapio, un antiguo sinónimo de médico, y el nombre de Hygea,
su hija, sirvió de inspiración para la actual rama de la medicina preventiva denominada
higiene.
A Asclepio se atribuye también el origen de la Vara de Esculapio, símbolo médico
universal en la actualidad.
En el siglo VI a. C. Alcmeón de Crotona, filósofo pitagórico dedicado a la medicina,
desarrolló una teoría de la salud que comenzaba a dejar atrás los rituales sanadores
pretécnicos que hasta ese momento cimentaban la medicina griega: la plegaria (eukhé)
a los dioses de la salud (Asclepio, Arternisa, Apolo , Palas Atenea , Hygea,...), las danzas
o ritos sanadores ( Dionisos ) y el conocimiento empírico de remedios básicos.
En Crotona, Cos o Cnido comenzaron a florecer escuelas médicas seguidoras del
concepto de Alcmeón, basado en la ciencia natural, o fisiología.
Grabado de Hipócrates realizado pro Pedro Pablo Rubens en 1638.
Pero la figura médica por excelencia de la cultura griega clásica es Hipócrates, De este
médico se conoce, gracias a la biografla escrita por Sorano de Éfeso unos 500 años
después de su muerte, que nació en Cos en torno al año 460 a. C. y su vida coincide con
la edad de oro de la civilización helena y su novedosa cosmovisión de la razón frente al
mito. Galeno y posteriormente la escuela alejandrina lo consideraron «el médico
perfecto», por lo que ha sido aclamado clásicamente como el Padre de la Medicina
Moderna.
En realidad, la obra atribuida a Hipócrates es una compilación de unos cincuenta tratados
(Corpus Hippocraticum), elaborados a lo largo de varios siglos (la mayor parte entre los
siglos V y IV a. C.), por lo que es más adecuado hablar de una «escuela hipocrática»,
fundada sobre los principios del denominado juramento hipocrático. Los campos médicos
abarcados por Hipócrates en sus tratados incluyen la anatomía, la medicina interna, la
higiene, la ética médica o la dietética.
En su teoría de los cuatro humores, Hipócrates despliega un concepto, próximo a la
medicina oriental, de salud como equilibrio entre los cuatro humores del cuerpo, y de
enfermedad (nosas) como alteración (exceso o defecto) de alguno de ellos. Sobre esta
base teórica desarrolla entonces un cuerpo teórico de fisiopatología (cómo se enferma)
y terapéutica (cómo se cura) basado en el ambiente, el aire, o la alimentación (la
dietética).
Los siguientes dos siglos (IV y III) supusieron el despegue de los movimientos filosóficos
griegos.
Aristóteles aprendió medicina de su padre, pero no consta un ejercicio asiduo de esta
disciplina. En cambio, su escuela peripatética fue la cuna de varios médicos importantes
de la época: Diocles de Caristo, Praxágoras de Cos o Teofrasto de Ereso, entre otros.
En torno al año 300 a. C. Alejandro Magno funda Alejandría, la ciudad que en poco tiempo
se convertiría en el referente cultural del Mediterráneo y Oriente Próximo. La escuela
alejandrina compiló y desarrolló todos los conacimientos sobre medicina (como de
muchas otras disciplinas) conocidos de la época, contribuyendo a formar algunos
destacados médicos. Algunas fuentes apuntan la posibilidad de que los Ptolomeos
pusieran a su disposición reos condenados a muerte para practicar vivisecciones.
Uno de los médicos más notables de la escuela alejandrina fue Erasístrato de Ceos,
descubridor del colédoco (conducto de desembocadura de la bilis en el intestino delgado),
y del sistema de circulación portal (un sistema venoso que atraviesa el hígado con sangre
procedente del tracto digestivo).
Herófilo de Calcedonia fue otro de los grandes médicos de esta escuela: describió con
acierto las estructuras denominadas meninges, los plexos coroideos y el cuarto ventrículo
cerebral.
Paralelamente se desarrolla la escuela empirista, cuyo principal exponente médico fue
Glauco de Tarentio (siglo I a. C.). Podría considerarse a Glauco el precursor de la
medicina basada en la evidencia, ya que para él sólo existía una base fiable: los
resultados fundados en la experiencia propla, en la de otros médicos o en la analogía
lógica, cuando no existlan datos previos para comparar.
A partir de la incorporación de Egipto como provincia romana (30 a. C.), finaliza el periodo
alejandrino y da inicio la época de esplendor de la medicina de Roma.
Roma
Hlpócrates (Izquierda) y Galeno. Las dos figuras médicas más Importantes de la antig0edad clásica, en un
fresco perteneciente a una capilla benedictina deAnagni, Lazio, al sur de Roma. Siglo XII.
La medicina en la Antigua Roma fue una prolongación del saber médico griego.
La civilización etrusca, antes de importar los conocimientos de la cultura griega, apenas
había desarrollado un corpus médico de interés, si se exceptúa una destacable habilidad
en el campo de la odontología.
Pero la importancia creciente de la metrópoli durante las primeras épocas de expansión
va atrayendo a importantes figuras médicas griegas y alejandrinas que acaban por
conformar en Roma el principal centro de saber médico, clínico y docente, del área
mediterránea.
Las figuras médicas más importantes de la Antigua Roma fueron Asclepíades de Bitinia
(124 o 129 a. C. - 40 a. C.), Celso y Galeno. El primero, abiertamente opuesto a la teoría
hipocrática de los humores, desarrolló una nueva escuela de pensamiento médico, la
Escuela metódica, basada en los trabajos de Demócrito, y que explica la enfermedad a
través de la influencia de los átomos que atraviesan los poros del cuerpo, en un anticipo
de la teoría microbiana.
Algunos médicos adscritos a esta escuela fueron Temisón de Laodicea, Tésalo de Trales
o Sorano de Éfeso, el redactor de la primera biografía conocida de Hipócrates.
Entre los años 25 a. C. y 50 de nuestra era vivió otra figura médica de importancia: Aulo
Cornelio Celso. En realidad no hay constancia de que ejerciera la medicina, pero se
conserva un tratado de medicina (De re medica libriocto) incluido en una obra mayor, de
carácter enciclopédico, llamada De artibus(Sobre las artes). En este tratado de medicina
se incluye la definición clínica de la inflamación que ha perdurado hasta nuestros días:
«Calor, dolor, tumor y rubor» (a veces también expresada como: «Tumor, rubor, ardor,
dolor»).
Con el comienzo de la era cristiana se desarrolló otra escuela médica en Roma:
laEscuelaPneumática. Si los hipocráticos se referían a los humores líquidos como la
causa de la enfermedad y los atomistas acentuaban la influencia de las partículas sólidas
denominadas átomos, los pneumáticos verían en el pneuma (gas) que penetra en el
organismo a través de los pulmones, la causa de los trastornos patológicos padecidos
por el ser humano. Fueron seguidores de esta corriente de pensamiento Ateneo de Atalia
o Areteo de Capadocia.
En Roma la casta médica se organizaba ya (de un modo que recuerda a la actual división
por especialidades) en médicos generales(medici), cirujanos (medicivulnerum, chirurgi),
oculistas (medici ab oculis), dentistas y los especialistas en enfermedades del oído. No
existía una regulación oficial para ser considerado médico, pero a partir de los privilegios
concedidos a los médicos por Julio César se estableció un cupo máximo por ciudad. Por
otra parte, las legiones romanas disponían de un cirujano de campaña y un equipo capaz
de instalar un hospital (valetudinaria en pleno campo de batalla para atender a los heridos
durante el combate.
Uno de estos médicos legionarios, alistado en los ejércitos de Nerón, fue Pedanio
Dioscórides de Anazarba (Cilicia), el autor del manual farmacológico más empleado y
conocido hasta el siglo XV. Sus viajes con el ejército romano le permitieron recopilar un
gran muestrario de hierbas (unas seiscientas) y sustancias medicinales para redactar su
magna obra: De materia médica (Hyllka, conocido popularmente cormo «el
Dloscórides»).
Galeno de Pérgamo, figura romana excluyente en la Historia de la Medidna.
Pero la figura médica romana por excelencia fue Claudio Galeno, cuya influencia (y
errores anatómicos y fisiológicos) perduraron hasta el siglo XVI (el primero en corregirlo
fueVesalio). Galeno do Pérgamo nació en el año130 de nuestra era, bajo Influencia griega
y al amparo de uno de los mayores templos dedicados a Esculapio (Asclepios). Estudió
medicina con dos seguidores de Hipócrates: Estraconio y Sátiro, y aún después visitó las
escuelas de medicina de Esmirna, Corinto y Alejandría. Finalmente viajó a Roma donde
su fama como médico de gladiadores le llevó a ser elegido médico del emperador (Marco
Aurelio). Sin embargo, en Roma las autopsias estaban prohibidas, por lo que sus
conocimientos de anatomía se fundaban en disecciones de animales lo que le llevó a
cometer algunos errores. Pero también realizó aportaciones notables: corrigió el error de
Erasístrato, quien creía que las arterias llevaban aire, y es considerado uno de los
primeros experimentalistas de la medicina:
"Corto y hábil es el sendero de la especulación, pero no conduce a ninguna parte; largo
y penoso es el camino del experimento, pero nos lleva conocer la verdad".
Fue el principal exponente de la escuela hipocrática, pero su obra es una síntesis de todo
el saber médico de la época. Sus tratados se copiaron, tradujeron y estudiaron durante
los siguientes trece siglos, por lo que es considerado uno de los médicos más importantes
e influyentes en la medicina occidental.
Areteo de Capadocia no obtuvo la fama y el reconocimiento público de Galeno, pero el
escaso material escrito que se ha conservado de él demuestra un gran conocimiento y
un aún mayor sentido común. No se conocen muchos datos de este modesto médico
romano, salvo su procedencia de la actual provincia turca de Capadocia y que vivió
durante el primer siglo después de Cristo. Debió formarse en Alejandría (donde se
permitían las autopsias) ya que sus conocimientos de anatomía visceral son muy
completos. Es el primer médico en describir el cuadro clínico del tétanos, y a él se deben
los nombres actuales de la epilepsia o la diabetes.
Hay que destacar una aportación capital de la medicina pública romana: Entre los
principales arquitectos romanos (Columella, Marco Vitruvio o Marco Vipsanio Agripa)
existía la convicción de que la malaria se propagaba a través de insectos o aguas
pantanosas. Bajo este principio acometieron obras públicas como acueductos,
alcantarillas y baños públicos encaminadas a asegurar un suministro de agua potable de
calidad y un adecuado sistema de evacuación de excretas. La medicina moderna les dará
la razón casi veinte siglos después, cuando se demuestre que el suministro de agua
potable y el sistema de eliminación de aguas residuales son dos de los principales
indicadores del nivel de salud de una población.
Fabiola de Roma, fundadora a orillas del Tiber del primer noscomium organizado de Occidente,
antecedente documentado de la moderna medicina social.
Según Henry Chadwick, emeritus regius professor en la Universidad de Cambridge e
historiador del cristianismo primitivo, la práctica de la caridad expresada de forma
eminente a través del cuidado de los enfermos fue probablemente una de las causas más
poderosas de la expansión del cristianismo. Ya en el año 251, la Iglesia de Roma apoyaba
a más de 1 500 personas en situación de necesidad. A pesar de la existencia de los
protohospitales de campaña romanos, el Imperio careció de conciencia hospitalaria social
hasta la fundación de los primeros grandes hospitales cristianos. En Oriente se fundó el
hospital Basiliade cerca de Capadocia (inspirado por Basilio de Cesarea),38 y otro
hospital en Edesa por parte de Efrén el Sirio, con trescientas camas para apestados.
En Occidente, el nosocomium fundado por Fabiola de Roma constituye el primer
antecedente documentado de la «medicina social» e hizo de ella una de las mujeres más
famosas en la historia de la medicina organizada.
En ese hospital, los pobres eran atendidos gratuitamente. Las excavaciones
arqueológicas revelaron el plano y el arreglo de ese edificio único en su tipo en el cual
las habitaciones y los pasillos para los enfermos y los pobres se agrupaban
ordenadamente en torno al cuerpo edilicio principal, organizado en repartos, según las
diferentes clases de enfermos. Según el historiador Camille Jullian, la fundación de este
hospital constituye uno de los acontecimientos soberanos de la historia de la civilización
occidental.
Bizancio
Cosme y Damián, médicos y hermanos, ejercieron la medicina en Cilicia en el siglo III. Fueron ajusticiados
por Diocleciano y declarados santos y protectores de los médicos por la iglesia católica.
El Imperio Romano Oriental heredó, tras la división por la muerte de Teodosio, la cultura
y la medicina griegas. En su afán por recuperar, o no perder los conocimientos clásicos
la cultura bizantina ejerció una función fundamental recopilando y catalogando lo mejor
de las tradiciones griega y romana, realizando, en cambio, pocas aportaciones
novedosas.
médico personal de Juliano el Apóstata,Oribasio de Pérgamo (325-403 d. C.) recogió en
70 volúmenes (Las Sinagogas médicas)todo el saber médico hasta esa fecha.144] Con
el consejo de Oribasio, Juliano estableció la obligatoriedad de obtener a través de un
examen una licencia (symblon) oficial para ejercer la medicina.
Siguiendo con ese espíritu compilador, pero poco innovador, encontramos a Alejandro
de Trales (hermano del arquitecto de la basílica de Santa Sofía), o a Aetius de Amida, en
el siglo VII.
El médico más notable de este período fue Pablo de Egina, autor de Epitome,
Hypomnemao Memorandum, siete volúmenes que recogen los conocimientos de
medicina, cirugía y obstetricia. Entre sus aportaciones, destacan la descripción de los
pólipos nasales o de líquido sinovia de las articulaciones, y describió algunas técnicas
quirúrgicas novedosas, como una técnica para extirpar costillas.
Se fundaron varias escuelas médicas, como la StoaBasilike (Escuela de Artes Liberales,
en Constantinopla), o la escuela de Nibisis, en Siria, cuna de médicos como Zenón de
Chipre, Asclepiodoto o Jacobo Psicresto, y en el siglo V Teodosio |l funda un centro de
formación intelectual y destina varios edificios públicos a la curación de enfermos.
Se conserva constancia de la existencia de algunos otros médicos y cirujanos de cierto
relieve: Meletio, del siglo VII, autor de Sobre la constitución del hombre; TeófanesNonno
(siglo X); Miguel Psellos y Simeón Seth en el siglo XI; o, entre los siglos XII y XIII, Sinesio,
Teodoro Pródromo o Nicolás Myrepso. La razón del estancamiento de nuevos avances
en medicina a partir de este período y durante la Edad Media responde a la importancia
creciente del cristianismo en la vida política y social, reacio al concepto helénico de
ciencia natural y más proclive a una visión determinista (teocentrista) de la enfermedad.
Edad Media
Monjes infectados por alguna enfermedad exantemática son bendecidos por un sacerdote. Ilustración de
letra C capital del manuscrito inglés del siglo XIII Omne Bonum de James le Palmer.
A medida que las sociedades se desarrollaban en Europa y Asia, los sistemas de
creencias iban siendo desplazados por un sistema natural diferente.
Todas las ideas desarrolladas desde la antigua Grecia hasta el Renacimiento, pasando
por las de Galeno, se basaron en el mantenimiento de la salud a través del control de la
dieta y de la higiene.
Los conocimientos anatómicos estaban limitados y había pocos tratamientos curativos o
quirúrgicos.
Los médicos fundamentaban su trabajo en una buena relación con los pacientes,
combatiendo las pequeñas dolencias y calmando las crónicas, y poco podían hacer
contra las enfermedades epidémicas que acabaron expandiéndose por medio mundo.
La medicina medieval fue una mezcla dinámica de ciencia y misticismo. En la temprana
Edad Media, justo tras la caída del Imperio Romano, el conocimiento médico se basaba
básicamente en los textos griegos y romanos supervivientes que quedaron preservados
en monasterios y otros lugares.
Las ideas sobre el origen y sobre la cura de las enfermedades no eran puramente
seculares, sino que también tenían una importante base espiritual. Factores tales como
el destino, el pecado, y las influencias astrales tenían tanto peso como los factores más
físicos. Esto se explica porque desde los últimos años del imperio romano, la iglesia
católica va adquiriendo un papel cada vez más protagonista en la cultura y la sociedad
europeas. Su estructura jerárquica ejecuta un papel de funcionariado global, capaz de
ejercer como depositario y administrador de la cultura y de amparar y adoctrinar a una
población a la que ya no llegan las leyes del imperio.
Simultáneamente, el movimiento monacal, procedente de Oriente, comenzó en el siglo V
a extenderse por Europa.
En los monasterios se acogía a peregrinos, enfermos y desahuciados, comenzando a
formarse el germen de los hospicios u hospitales, aunque la medicina practicada por
monjes y sacerdotes carecía, en general, de base racional, siendo más de índole
caritativa que técnica.
En el Concilio de Clermont, en 1130, llegó a prohibirse a todo clérigo el estudio de
cualquier forma de medicina, y en 1215 Inocencio III publica la encíclica Ecclesia abhorret
a sanguine ("La Iglesia aborrece la sangre"): En ella, la Iglesia católica se reafirma en su
firme oposición a todo derramamiento de sangre, incluido el derivado de la actividad
quirúrgica.
Existen antecedentes de estructuras hospitalarias en Egipto, la India o en Roma, pero su
extensión y concepción actual se debe al modelo monástico iniciado por San Benito en
Montecasino, y a sus variantes posteriores denominadas leproserías olazaretos, en honor
a su fundador, san Lázaro.
Pero el mayor hospital conocido de la época se encontraba en El Cairo; Al-Mansur,
recinto hospitalario fundado en 1283 se encontraba ya dividido en salas de
especialidades médicas, al modo actual, contaba con una sección de dietética coordinada
con la cocina del hospital, una sala para pacientes externos, sala de conferencias y
biblioteca.
Medicina árabe
Tras la muerte de Mahoma en el año 632 comienza el período de expansión musulmana.
En apenas cien años los árabes ocupan Siria, Egipto, Palestina, Persia, la península
Ibérica y parte de la India. Durante esa expansión se van incorporando, por mandato del
profeta, los elementos culturales más relevantes de cada territorio, pasando en poco
tiempo de practicar una medicina primitiva a dominar la medicina técnica helénica de
clara influencia hipocrática.
La primera generación de médicos persas de excelente reputación surgió de la Academia
Hipocrática de Gundishapur, donde los nestorianos, cristianos herejes exiliados, se
empleaban en la tarea de traducir las principales obras clásicas del griego al árabe. Allí
se formó la primera hornada de médicos árabes, bajo las enseñanzas de Hunayn ibn
Ishaq, quien llegaría a ser médico personal del califa Al-Qasim al-Mamun.
También fue allí donde el persa Al-Razi empezó a utilizar el alcohol de forma sistemática
en su práctica médica. De este médico, director fundador del hospital de Bagdad, se
cuenta que para decidir su ubicación colgó cadáveres de animales en los cuatro puntos
cardinales de la ciudad, optando por la localización en la que tardó más en producirse la
descomposición.
Las tres obras principales de Al-Razi son Kitab-el-Mansuri, Al-Hawi. En ella registró los
casos clínicos que trató, lo cual hizo del libro una fuente muy valiosa de información
médica; y la obra monográfica titulada Kitab fi al-jadari wa-al-hasbah, que contiene una
introducción al sarampión y a la viruela de gran influencia sobre la Europa
contemporánea.
Otras de las figuras representativas de la medicina islámica medieval fue Avicena (Ali
ibrSina). La obra de este filósofo persa, titulada Canon de medicina, se considera la obra
medica medieval más importante en la tradición Islámica hasta su renovación con
conceptos de medicina científica. Tuvo también gran influencia en toda Europa hasta la
llegada de la liustración. Si Rhazes era el clínico interesado en diagnosticar al paciente,
Avicena fue el teórico aristotélico dedicado a comprender las generalidades de la
medicina.
Hay que destacar varias figuras médicas de interés originarias de Al-Ándalus,
comoAvempace (h. 1080- 1138) y su discípuloAbentofail, Averroes (1126-1198)
oMaimonides, que aunque judío, contribuyó de forma importante a la Medicina Árabe
durante el siglo XII.[50] A finales del siglo XII y principios del XIV, también en Al- Andalus,
Al-5afra, médico personal del séquito deMuhammadibnNasr (sultán de Granada), en su
libro Kitab al-istiqsa, aporta diversos avances acerca de los tumores y medicamentos.
También es de destacar la influencia de MesuéHunaynibnishaq conocido
abreviadamente con su nombre latino como Johannitius o Mesué el Viejo, que fue un
destacado traductor de obras de medicina en Persia debido a su gran capacidad o 'don
de idiomas', y que escribió varios estudios de oftalmología.
IbnNafis (Ala-al-dinabu Al-Hassan Ali ibnAbi-Hazm al-Qarshi al-Dimashqi), médico sirio
del siglo XII, contribuyó a la descripción del sistema cardiovascular. Su descubrimiento
serla retomado en 1628 por William Harvey, a quien suele atribuirse dicho hallazgo. De
la misma forma, muchas otras aportaciones médicas y astronómicas atribuidas a
europeos tomaron como punto de partida los descubrimientos originales de autores
árabes o persas. [cita requerida].
Abulcasis (AbuIQasim Al Zaharawi) es el primer «especialista» cirujano conocido del
mundo islámico. Nació en Medina Azaharaen el año 936 y vivió en la corte de
Abderramán I. Su principal obra compilatoria es Kitab al-Tasrif ("la práctica", "el método"
o "la disposición"). En realidad, se trata de una traducción ampliada de la de Pablo de
Egina, a la que añadió una prolija descripción del instrumental quirúrgico de la época, y
fue posteriormente traducida al latín) por Gerardo de Cremona. En esta obra describe
cómo quitar piedras del páncreas, operaciones oculares, del tracto digestivo, etc. así
como el material quirúrgico necesario.
Otra cita atribuida al profeta Mahoma dice que sólo hay dos ciencias: la teología, para
salvar el alma, y la medicina, para salvar el cuerpo. Entre los musulmanes AI Hakim (El
Médico) era sinónimo de "sabio maestro". Los médicos árabes tenían la obligación de
especializarse en algún campo de la medicina, y existían clases dentro de la profesión:
De mayor a menor categoría encontramos al Hakim (el médico delmaristán, hospital). el
Tahib, el Mutabbib (médico en prácticas) y el Mudawi (médico cuyo conocimiento es
meramente empírico). Muchas de las figuras médicas y obras del islam influyeron de
manera importante en la Europa medieval, especialmente gracias a las traducciones, de
vuelta al latín, de la Escuela de Traductores de Toledo, o las de Constantino el Africano,
que están en el origen de la primera escuela médica medieval europea de importancia:
la Escuela de Salerno.
Europa
Miniatura que representa la Scuola Medica Salernitana.
Entre los siglos XI y XIII se desarrolló al sur de Nápoles una escuela médica de especial
interés: la Escuela Médica Salernitana. La situación geográfica privilegiada de la
Campania, en el sur de Italia, nunca del todo abandonada por la cultura tras la caída del
imperio, ya que fue refugio de bizantinos y árabes, permitió el surgimiento de esta proto
universidad, fundada según una leyenda, por un griego (Ponto), un hebrec (Helino), un
musulmán (Adela) y un cristiano (Magister Salernus), dándose originalmente el nombre
de Collegium Hippocraticum.
En ella, para la obtención del título de médico y, por tanto, el derecho de ejercicio de esta
práctica, Roger li de Sicilia estableció un examen de graduación.
Algunos años después (en 1224) Federico Ilreformó el examen para que este fuese
realizado de forma pública por el equipo de maestros de Salerno, y regulando para la
práctica de la medicina un periodo de formación teórico (que incluía cinco años de
medicina y cirugía) y un periodo práctico de un año.
Un grupo de pacientes muestra su orina a Constantino el Africano.
Una figura de relevancia de esta escuela fue el monje Constantino el Africano (1010-
1087), médico cartaginés que recogió numerosas obras médicas a lo largo de sus viajes
y contribuyó a la medicina europea con la traducción del árabe de varios textos clásicos.
Esta labor le valió el título de Magisterorientis et occidentis.
Algunas de las obras traducidas por Constantino son el LiberRegius, de Alí Abas; el
Viáticum, o 'medicina de los viajes', de Ibn Al-Gazzar; los Libriuniversalium et
particulariumdiaetarum o el Liber de urinis, de gran influencia en la escuela salernitana,
hasta el punto de que el vaso de orina se convirtió en el signo distintivo del médico.
La orientación de la Escuela de Salerno es fundamentalmente experimental y descriptiva,
y su obra más importante es el Regimen Sanitatis Salernitanum (1480), un compendio de
normas higlénicas, de nutrición, de hierbas y de otras indicaciones terapéuticas, que liegó
a alcanzar la cifra de 1500 ediciones.
En la Escuela, aparte de las enseñanzas médicas (donde las mujeres eran admitidas
como profesoras y como alumnas), había además cursos de filosofía, teología y derecho.
Su declive comienza a principios del siglo XIII, debido a la proliferación de Universidades
por todo el continente (Bolonia, París, Oxford, Salamanca..).
Una de las secuelas más fructiferas de Salerno se encuentra en la Escuela Capitular de
Chartres, de donde surgieron médicos como Guillermo de Conches, precursor de la
escolástica, Junto con Juan de Salisbury.
Enrique IV de Francia toca a numerosos enfermos durante la ceremonia del toque real, La leyenda del
grabado original roza: Des mirablill struma ssanandi vi solis Galllae regibu schristlanlssimis divinitus
concessa Iber unus.
Entre las más destacadas figuras de la medicina europea medieval se encuentra el
español Arnau de Vilanova (1238-1311). Formado en Montpelier y posiblemente también
en Salerno, su fama lo llevó a ser médico de la corte de los reyes de Aragón,Pedro el
Grande, Alfonso lIl y Jaime l. Además de algunas traducciones de Galeno y Avicena,
desarrolla un cuerpo propio de investigación médica en torno a la tisis (una forma de
presentación de la tuberculosis). A él se atribuye una recopilación de aforismos en versos
leoninos del siglo XIII conocido como Flosmedicinae (o Flossanitatis).
Dentro de la concepción tea centrista propia de este periodo se van introduciendo terapias
alternativas de carácter sobrenatural. A partir de los siglos Vil y VIII, con la extensión del
cristlanismo se incorporan a las ceremonias de coronación los ritos de unción real, que
otorgan un carácter sagrado a la monarquía.
A estos reyes ungidos se les atribuyen propiedades mágico-curativas. La más popular es
el "Toque del Rey": Felipe el Hermoso, Roberto Il el Piadoso, San Luis de Francia o
Enrique IV de Francia tocaban las úlceras (escrófulas, o lesiones tuberculosas cutáneas)
de los enfermos pronunciando las palabras rituales "El rey te toca, Dios te cura"(Le Roy
te touche, et Dieu te guérit). Los reyes franceses solían peregrinar a Soissonspara
celebrar la ceremonia y se cuenta queFelipe de Valois (1328-1350) llego a tocar a 1500
personas en un día.
La popularización de este tipo de ritos sanadores acabó por rebautizar a la escrófula-
tuberculosis como «mal du roi» en Francia, o «King'sEvil» en Inglaterra. Tal fue la
profusión de este tipo de ritos que llegaron a establecerse «especlalidades» por
monarquías; la «especialidad» del rey de Hungría era la Ictericia, la del rey de España la
locura, la de Olaf de Noruega el bocio y las de Inglaterra y Francia la escrófula y la
epilepsia.
En el siglo XIII Roger Bacon (1214-1294) anticipó en Inglaterra las bases de la
experimentación empírica frente a la especulación. Su máxima fue algo así como «duda
de todo lo que no puedas demostrar», lo que incluía a las principales fuentes médicas
clásicas de información, En el Tractatus de erroribusmedicorum describe hasta 36 errores
fundamentales de las fuentes médicas clásicas. Pero tendrían que pasar doscientos
años, hasta la llegada del Renacimiento, para que sus ideas se pusieran en práctica.
Medicina renacentista
Varias plagas asolaron la población europea hasta el final de la Edad Media y bien entrado el Renacimiento:
la peste, la lepra o la tuberculosis son los ejemplos más conocidas, pero hubo muchas otras epidemias:
sífilis, sarna, carbunco, tifus... Durante la epidemia de peste de 1656, en Roma, las médicas crafan que
esta vestimenta protegía del contagio: un mantel encerado, máscara Y guantes. En el pico se colocaban
sustancias aromáticas.
Dos hechos históricos marcaron el modo de ejercer la medicina, e incluso de enfermar, a
partir del Renacimiento.
Por un lado, las grandes plagas que asolaron y protagonizaron el final de la Edad Media.
Durante el siglo XIV hace su aparición en Europa la Peste Negra, causa de la muerte,
por sí sola, de unos 20 o 25 millones de europeos.[59] Por otro, los siglos XV (Il
Quattrocento Y XVI (il Cinquecento tuvieron en Italia el origen de unas filosofias de la
ciencia y de la sociedad basadas en la tradición romana del humanismo. El florecimiento
de Universidades en Italia al amparo de las nuevas clases mercantiles supuso el motor
intelectual del que se derivó el progreso científico que caracterizó a este periodo. Esta
"nueva era" recaló con especial Intensidad en las ciencias naturales y la medicina, bajo
el principio general del "revisionismo crítico". El universo comenzaba a contemplarse bajo
una óptica mecanicista.
Es la época de los grandes anatomistas: la evidencia experimental acaba con los errores
anatómicos y fisiológicos de Galeno y las propuestas adelantadas de Roger Bacon
alcanzan a todas las disciplinas científicas: Copérnico publica su teoría heliocéntrica el
mismo año en el que Andrés Vesalio, el principal anatomista de este periodo, publica
Dehumani corporis fabrica, su obra más relevante y manual imprescindible para los
estudiantes de medicina de los siguientes cuatro siglos.
Vesalio se doctora en la universidad de Padua, tras formarse en Paris, y es nombrado
"explicatorchirurgiae" (profesor de cirugía) de esta universidad italiana. Durante sus años
como profesor redactará su gran obra, acabando su carrera profesional como médico
personal de Carlos I y, posteriormente, de Felipe II. Peregrinó alerusalén, según se revela
en una carta de1563, tras serle conmutada por el rey la pena de muerte por la penitencia
de la peregrinación, El motivo de la condena es la disección que realizó a un joven noble
español tras su muerte y el descubrimiento, al abrirle. pecho, de que el corazón aún latía.
Mondino, Anathomia, 1541
Pero Vesalio es el resultado de un proceso que se desarrolló lentamente desde bien
entrado el siglo XIV. En 1316 Mondino de Luzzi, medieval por nacimiento, pero
renacentista por derecho, publicó en la Escuela de Bolonia su Anathomia, ei primero en
hacer una descripción anatómica sobre una disección pública, dando paso a una
sucesión de tratados anatómicos y quirúrgicos en los que la medicina debe reinventarse
como disciplina empírica y proto científica. El mismo Leonardo da Vincipublicó un
innumerable catálogo de ilustraciones, a caballo entre la anatomía y el arte, basados en
disecciones de, al menos, veinte cadáveres, y se publica la primera clasificación de las
enfermedades mentales.
De humani corporis fabrica, xilografía 164, Edición de 1543.
La obra de Vesalio vio dos ediciones en vida del autor, y supuso una concepción de la
anatomía radicalmente diferente a las anteriores: se trata de una anatomía funcional, más
que topográfica, vislumbrando, en la descripción de las cavidades del corazón, lo que
será el gran descubrimiento anatómico y fisiológico de la época: la circulación pulmonar
o menor, que formularán de modo más completo dos grandes médicos renacentistas:
Miguel Servet (en Christianismirestitutio de 1553) y Mateo Realdo Colombo (en De re
anatomica,1559), y cuya paternidad se ha atribuido clásicamente al médico inglés del
siglo XVIIWilliam Harvey.[60]
Debido a su enorme influencia han quedado con el nombre de Vesalio algunos epónimos
en estructuras anatómicas del cuerpo humano, como el "agujero de Vesalio" (orificio del
hueso esfenoides), la "vena de Vesalio" (emisaria que pasa por el agujero de Vesalio), o
el "ligamento de Vesalio" o de Poupart (en el borde inferior de la aponeurosis del músculo
oblicuo mayor). También se convirtieron en epónimos anatómicos los nombres de
algunos de sus discípulos o contemporáneos, como Gabriel Falopio (1523-1562) o
Bartolomeo Eustachio(1524-1574).
Además de anatomistas en el Renacimiento, también surgieron algunas figuras médicas
de interés, como Ambroise Paré, padre de la cirugía moderna, Girolamo Fracastoro y
Paracelso.
Paré representa a la perfección el modelo renacentista de médico hecho a sí mismo y
reinventor del papel de la medicina. Era de familia humilde, pero alcanzó tal fama que
acabó siendo el médico de corte de cinco reyes. Su formación se inició en el gremio de
los barberos y sacamuelas, pero compaginó su trabajo con la asistencia al Hôtel-Dieu de
París. Sufrló un cierto rechazo de la comunidad médica, ya que su extracción humilde y
su desconocimiento del latín y el griego le llevaron a escribir toda su obra en francés.
Desde sus inicios fue considerado un "renovador", lo que no siempre le benefició, aunque
su reputación fue hasta el final su principal aval. Buena parte de su obra es un compendio
de análisis y refutación de costumbres, tradiciones o supersticiones médicas, sin
fundamento científico ni utilidad real.
Estudio anatómico de Leonardo da Vinci: Los órganos principales y los sistemas vasculares y urogenitales
de una mujer, 1507.
Del segundo habría poco que destacar, de no ser por una obra menor escrita en 1546
que no alcanzaría repercusión hasta varios siglos más tarde: De contagian et
contagiosismorbis. En ella Fracastoro introdujo el concepto de "Seminariamorbis" (semilla
de enfermedad), un anticipo rudimentario de la teoría microbiana.
Y, en cuanto a Paracelso (TheophrastusPhilippusSAureolusBombastus von Hohenheim),
su controvertida personalidad (el sobrenombre autoproclamado de Paracelso lo tomó por
considerarse "superior a Celso", el médico romano) lo ha colocado en un lugar tal vez
inmerecido de la historia: más próximo a la alquimia y a la magia que a la medicina, Hay
que destacar, sin embargo, su estudio crítico de la teoría hipocrática de los humores, sus
estudios sobre el líquido sinovial, o su oposición a la influencia de la escolástica y su
predilección por la experimentación frente a la especulación. En1527 proclama en
Basilea:
"No vamos a seguir las enseñanzas de los viejos maestros, sino la observación de la
naturaleza, confirmada por una larga práctica y experiencia. ¿Quién ignora que la mayor
parte de los médicos dan falsos pasos en perjuicio de sus enfermos? Y esto sólo por
atenerse a las palabras de Hipócrates, Galeno, Avicena y otros. Lo que el médico
necesita es el conocimiento de la naturaleza y de sus secretos".
Esta posición abiertamente enfrentada con la medicina más ortodoxa, así como sus
estudios herborísticos, le valieron el rechazo de los médicos alemanes y, en general, de
la historiografía médica oficial.
También destacaron algunos clínicos, como el francés Jean François Fernel, autor de
Universa Medicina, 1554, al que se debe el término venéreo: A finales del siglo XV se
produjo en Europa una pandemia de sífilis. La máxima extensión de esta epidemia
(en1495) se dio durante el sitio de Nápoles, defendido por italianos y españoles y
asediado por el ejército francés al servicio de Carlos VIII. Durante el asedio las prostitutas
francesas propagaron la enfermedad entre los ejércitos mercenarios y los soldados
españoles, bautizándose a la misteriosa plaga con el nombre de
morbogallico(enfermedad de los franceses), y más tarde como "enfermedad del amor",
El Renacimiento también es la época de despegue de la psicología, con Juan Luis Vives,
de la bioquímica con JanBaptist van Helmont, o de la anatomía
patológica:AntonioBenivieni recopiló en su obra De abditismorborumcausis (De las
causas ocultas de las enfermedades, 1507) los resultados de las autopsias de muchos
de sus pacientes, cotejándolos con los síntomas previos al fallecimiento, al modo del
empirismo científico moderno, La gran figura de la anatomía patológica, sin embargo,
pertenece al siguiente siglo: Giovanni Battista Morgagni.
El siglo XVII y la ilustración
En los comienzos del siglo XVIl la profesión médica no gozaba todavía de excesivo
prestigio entre la población. Francisco de Quevedo se explaya contra su incompetencia
y su avaricia en numerosos versos:
Edward Jenner, descubridor de la vacuna do la viruela. En 1980 la OMS declaró erradicada a esta
enfermedad.
"Sangrar ayer, purgar hoy.
Mañana ventosas secas
y es otro Kirieleyson.
Dar dineros al concejo,
presentes al que sanó
por milagro o por ventura,
barbar bien, comer mejor.
Contradecir opiniones.
Culpar siempre al que murió
de que era desordenado
y ordenar su talegón.
Que con esto y buena mula,
matar cada año un lechón
y veinte amigos enfermos;
no hay Sócrates como yo".
-Francisco de Quevedo.
Pero Isaac Newton, Leibniz y Galileo darán paso en este siglo al método científico.
Mientras aún se catalogan enfermedades como la diabetes en función del sabor más o
menos dulce de la orina, o mientras la viruela se convierte en la nueva plaga de Europa,
los avances técnicos y científicos están a punto de inaugurar una época mas eficaz y
resolutiva. Edward Jenner, médico británico, observa que los ganaderos que han
padecido una enfermedad leve procedente de sus vacas, en forma de pequeñas ampollas
rellenas de líquido, no contraen la temible viruela, y decide realizar un experimento para
contrastar su hipótesis: Con una lanceta inocula parte del líquido de una ampolla de una
joven infectada por la viruela vacuna (variolaevaccine) a un niño llamado James Phipps,
voluntario para el experimento. Tras unos días presenta los síntomas habituales: febrícula
y algunas ampollas. A las seis semanas inocula al niño una muestra procedente de un
enfermo de viruela humana y espera. James Phipps no contraerá la enfermedad y, desde
entonces, a este tipo de inmunización se la conoce como "vacuna",
William Harvey, médico inglés, es el gran fisiólogo de este siglo, descubridor oficial de la
circulación sanguínea, prolijamente descrita en su Exercitatio anatomica motu cordis et
sanguinis in animalibus (1628). En los últimos años de su vida también escribió algunos
tratados embriológicos de interés. La teoría más extendida sobre la sangre antes de la
publicación de la obra de Harvey es que esta se fabrica en el hígado constantemente a
partir del alimento. Pero sus observaciones le demuestran que esto no es posible:
"la cantidad de sangre que pasa de la vena cava al corazón y de este a las arterias es
abrumadoramente superior a la del alimento ingerido: El ventrículo izquierdo, cuya
capacidad mínima es de onza y media de sangre envía a la aorta en cada contracción no
menos de la octava parte de la sangre que contiene; por lo tanto cada media hora salen
del corazón unos 3000 dracmas de sangre (unos 12 kg), cantidad infinitamente mayor
que la que pueda formarse en el hígado: luego es necesario que vuelva a pasar por el
corazón".
William Harvey, padre de la fisiología y la embriología modernas. Considerado por algunos autores como
una de las máximas figuras de la historia universal del saber médico.
Harvey adopta una visión más vitalista frente al mecanicismo renacentista: los seres vi
vos están animados por una serie de fuerzas determinantes, que están en el origen de
su actividad fisiológica, susceptibles de su estudio bajo una óptica científica, pero todas
ellas supeditadas a una vis (fuerza) superior, origen de la vida, aunque no
necesariamente de naturaleza divina.
Durante este siglo la experimentación avanzaba a un ritmo tal que la clínica era incapaz
de absorber. Comienzan a fundarse las Academias de expertos para la transmisión de la
información obtenida de los continuos hallazgos: la Academia del Linceien Roma, la
Royal Society en Londres, o la Académie des Sciences en París. A consecuencia de las
múltiples e innovadoras propuestas terapéuticas surge la iatroquímica como una
disciplina con entidad propia, cuyo principal exponente es Franciscus Sylvius, heredero
de la perspectiva química de la medicina anticipada por Helmont.
Portada de Cerebri anatoml, de Thomas Wills.
importantes médicos adscritos a esta escuela iatroquímica fueron Santorio Sanctorius o
Thomas Willis. Santorio fue el autor de un estudio que le colocó al inicio de una larga lista
de endocrinólogos, al ser el primero en definir los procesos metabólicos: El primer
experimento controlado sobre el metabolismo humano fue publicado en 1614en su libro
Ars de staticamedecina. Santorio describía como se pesó a si mismo antes y después de
dormir, comer, trabajar, tener relaciones sexuales, beber y excretar, Encontró que la
mayor parte de la comida que ingería se perdía en lo que él llamaba "transpiración
Insensible". Igual que Harvey, Santorio achacaba estos procesos a una "fuerza vital" que
animaba al tejido vivo. El vitalismo se desarrollaba como planteamiento filosófico y
encontraba adeptos entre los médicos y naturalistas, alcanzando su máximo apogeo en
pleno siglo XVII, de la mano de Xavier Bichat (1771- 1802), Jahn Hunter (1728 - 1799),
François Magendie (1783-1855) o Hans Driesch (1867-1941).
Thomas Willis, en su obra Cerebri anatomi(1664), describió varias estructuras
anatómicas cerebrales, entre ellas el polígono vascular de Willis, así llamado en su honor;
pero las mejoras técnicas, como el microscopio, iban ampliando el nivel de detalle de las
descripciones anatómicas y pronto proliferan las estructuras epónimas bautizadas por
sus descubridores o por los historiadores posteriores: Johann Georg Wirsung (que da
nombre al conducto excretor del páncreas), Thomas Wharton (el conducto de Wharton
es el de excreción de la glándula salival submandibular), Nicolás Stenon(conducto de
Stenon: excretor de la glándula parótida), Caspar Bartholin, De Graaf y un largo etcétera.
Microscopio compuesto fabricado hacia 1751 en Magnv.
Otro médico destacable de este período es Thomas Sydenham, apodado como el
Hipócrates inglés. Un clínico nato más interesado en la semiología (la descripción de los
síntomas como método diagnóstico) que, en la experimentación, y que también dejó su
nombre asociado al de enfermedades como la Corea de Sydenham. En sus tratados se
plantea el concepto de entidad morbosa, un concepto muy actual de enfermedad,
entendida como un procese originado por las mismas causas, con un cuadro clínico y
evolutivo similar y con un tratamiento específico. Este concepto de enfermedad lo
completará, gracias a sus descripciones anatómicas microscópicas Giovanni Battista
Morgagni. Morgagni, discípulo de Antonio María Vaisaiva destacó desde joven por sus
inquietudes médicas. Su obra más importante es "De sedibus et causismorborum per
anatomen indicatis" publicada en 1761 y en ella describe más de 700 historias clínicas
con sus protocolos de autopsias. En su haber se cuenta la novedosa (y acertada)
propuesta de que la tuberculosis era una enfermedad infecciosa, susceptible por tanto de
ser contraída al contacto con enfermos, Esa tepría tardará en ser demostrada por Robert
Koch, pero origina los primeros movimientos sociales de "cuarentena" en instituciones
específicas para enfermos de este mal.
Marcello Malpighi también supo aprovechar las mejoras desarrolladas por Anton van
Leeuwenhoek en el microscopio. Sus descripciones de tejidos observados bajo aumento
le han valido el título de padre de la histología. En su honor han quedado bautizadas unas
estructuras renales denominadas pirámides de Malpighl.
El despotismo ilustrado inspiró un humanismo vertical que está en el origen de la
medicina social (antecedente de la salud pública), cuyo primer gran éxito es la
implantación de la vacuna de la viruela tras el descubrimiento de Jenner. Ese mismo
humanismo será el inspirador de los primeros trabajos en ética médica (Thomas Percival)
y de los primeros estudios sobre historia de la medicina. Entre los cirujanos notables de
esta época están Pierre Dessault o Dominique-Jean Larrey (cirujano de Napoleón) en
Francia y John Hunter en Inglaterra.
Con la revolución industrial se dieron una serie de circunstancias sociales y económicas
que impulsaron de nuevo a las ciencias médicas: por un lado, se inauguran los
fenómenos migratorios de grandes masas poblacionales que se hacinan en las ciudades,
con las consecuencias insalubres correspondientes: mala alimentación y desarrollo de
enfermedades relacionadas con la misma (pelagra, raquitismo, escorbuto...) y
proliferación de enfermedades infecciosas (especialmente la tuberculosis). Pero también
se dan las condiciones técnicas para que los descubrimientos apuntados durante la
ilustración vean cumplido y mejorado su desarrollo técnico: El siglo XIX va a ser el siglo
de la salud pública, de la asepsia, de la anestesia y de la victoria definitiva de la cirugía.
El siglo XIX
Luis Pasteur en su laboratorio, por Albert Edellelt. El siglo XIX revoluciona la medicina: la asepsia, la
medicina preventiva y el diagnóstico por imagen suponen un salto cualitativo en los resultados que la
ciencia médica puede ofrecer.
La medicina del siglo XIX todavía contiene muchos elementos de arte (ars medica),
especialmente en el campo de la cirugía, pero empieza a vislumbrarse, merced a la
imparable consecución de conocimientos y técnicas, un modo de ejercerla más científico
y, por tanto, más independiente de la "habilidad" o la experiencia de quienes la practican.
Este siglo verá nacer la teoría de la evolución, expresión antropológica del positivismo
científico que le es propio. La realidad puede medirse, comprenderse y predecirse
mediante leyes, que a su vez van siendo corroboradas por los sucesivos experimentos.
Por ese camino avanzan la astronomía (Laplace, Foucault), la física (Poincaré, Lorentz),
la química (Dalton, Gay-Lussac, Mendeleiev) y la propia medicina.
La figura médica por excelencia de este período fue Rudolf Virchow. Desarrolló las
disciplinas de higiene y medicina social, en los orígenes de la medicina preventiva actual.
Es el mismo Virchow el que postuló la teoría de "Omnia cellula a cellula" (toda célula
proviene de otra célula) y explicó a los organismos vivos como estructuras formadas por
células. Poco antes de su muerte, en 1902, será candidato al Premio Nobel de Medicina
y Fisiología, junto al español Santiago Ramón y Cajal, quien obtendrá finalmente el
galardón en 1906.
Las últimas décadas del siglo XIX fueron de gran trascendencia para el desarrollo de la
medicina contemporánea. Joseph Skoda y Carl von Rokitansky fundaron la Escuela
Moderna de Medicina de Viena (Neue Wiener Schule), cuna de la nueva hornada de
figuras médicas de este siglo. Skoda es considerado el principal exponente del “nihilismo
terapéutico”, corriente médica que propugnaba abstenerse de cualquier intervención
terapéutica, dejando al cuerpo recuperarse sólo o a través de dietas apropiadas, como
tratamiento de elección frente a muchas enfermedades. Fue un notable dermatólogo y
clínico, alcanzando fama por sus diagnósticos brillantes, certeros e inmediatos. A él se
debe la recuperación y expansión de las técnicas diagnósticas a través de la percusión
(adelantadas por Leopold Auenbrugger un siglo antes), y crea en 1841 el primer
departamento dermatológico junto a Ferdinand von Hebra, el maestro de la dermatología
del siglo XIX.
Rokitansky es considerado por Rudolf Virchow «el Linneo de la anatomía patológica»
debido a su meticulosidad descriptiva, lo que acabó dando nombre a varias
enfermedades descritas por él (tumor de Rokitansky, úlcera de Rokitansky, síndrome de
Rokitansky...).
En el interior del Hospicio General de Viena puede verse la estatua de un hombre sobre un pedestal que
representa al profesor Ignaz Semmelweis. Bajo la efigie se ha colocado una placa con la inscripción: «El
salvador de las madres».
En 1848 Claude Bernard, el gran fisiólogo de este siglo y "fundador" oficial de la medicina
experimental, descubre la primera enzima (lipasa pancreática). En ese año comienza a
emplearse el éter para sedar a los pacientes antes de la cirugía y a finales de este siglo
Luis Pasteur, Robert Koch y Joseph Lister demostrarán inequívocamente la naturaleza
etiológica de los procesos infecciosos mediante la teoría microbiana. En Francia y
Alemania se desarrolla la bioquímica, rama de la biología y de la medicina que estudia
las reacciones químicas implicadas en los procesos vitales. De aquí surgirán los estudios
sobre vitaminas y se pondrán los cimientos de la nutrición y dietética modernas.
Ignaz Semmelweis (1818-1865) fue un médico húngaro que representa el paradigma de
la ruptura definitiva de la medicina contemporánea, de índole empírica y sometida al
método científico, con la medicina "artesanal" ejercida hasta ese momento: De origen
humilde, se formó en Pest y posteriormente en el Hospital General de Viena, donde entró
en contacto con Skoda, Virchow, Hebra y Rokitansky, estudiando junto a este último los
procesos infecciosos en relación con las intervenciones quirúrgicas. De ahí nacerá la
obsesión que le acompañará toda su vida, y que le llevará, durante su trabajo en una de
las Maternidades del Hospicio General de Viena, a establecer la fuerte sospecha de que
la mortalidad materna por una infección contraída durante el parto se debía a que los
estudiantes no se lavaban las manos antes de asistir a las parturientas.
Obtuvo sus evidencias mediante un rudimentario pero correcto estudio epidemiológico:
comparando las salas donde las mujeres eran asistidas sólo por matronas, con las salas
en las que los estudiantes ayudaban al parto, y en las que la mortalidad era muy superior
(hasta un 40% de las mujeres que daban a luz en ellas morían por dicha infección).71
En realidad, y así lo postulo Semmelweis, el origen de la infección se encontraba en que
los estudiantes acudían a los partos después de asistir a las sesiones de disección de
cadáveres, portando en sus manos un agente infeccioso procedente del material
putrefacto de los mismos. Y la solución, propuesta y corroborada con un nuevo estudio
por él mismo, se basaba en el lavado de manos previo al parto con una solución de
cloruro cálcico. Sin embargo, y salvo contadas excepciones, el estamento médico oficial
rechazó sus evidencias, tildándolo de farsante.
Radiografía del tórax de un ser humano. Mediante el empleo de los rayos x pueden visualizarse estructuras
como huesos, corazón o pulmones.
Los avances en el conocimiento de los diferentes órganos y tejidos se multiplican durante
todo el siglo. Theodor Schwann, Purkinje, la ley de Frank-Starling, François Magendie, el
conducto de Volkmann, la angina de Ludwig, la enfermedad de Graves Basedow, la
enfermedad de Addison, Santiago Ramón y Cajal,... la lista de médicos insignes se hace
interminable, cada uno especializado en un órgano o territorio específico. Fuera de este
grupo, aun sin ser médico, pero de gran trascendencia para la ciencia médica, hay que
destacar a Gregor Mendel, padre de la genética.
Louis Pasteur tampoco estudió medicina, pero puede considerarse uno de los
investigadores más influyentes en la historia de la medicina del siglo XIX. Su formación
como químico le llevó a diseñar un método de observación de sustancias químicas
mediante luz polarizada, lo que le abrió las puertas para el estudio de los
microorganismos (inicialmente levaduras), demostrando que en los procesos de
fermentación no se producían fenómenos de "generación espontánea" sino de
proliferación de microorganismos previamente presentes. Joseph Lister aplicaría
posteriormente este conocimiento desarrollando mediante calor la práctica quirúrgica de
la asepsia y la antisepsia, y consiguiendo así disminuir drásticamente las tasas de
mortalidad tras las operaciones, principal obstáculo para el definitivo despegue de la
cirugía. El golpe definitivo a las enfermedades infecciosas (tras las vacunas y la asepsia)
lo dará Alexander Fleming a comienzos del siglo XX con el descubrimiento de la
penicilina, el primer antibiótico.
El 8 de noviembre de 1895 Wilhelm Röntgen, un físico alemán, consiguió producir un
nuevo tipo de radiación electromagnética en las longitudes de onda correspondientes a
los actualmente llamados Rayos X. Por ese descubrimiento recibiría el Premio Nobel de
Física en 1901. Es la primera de las técnicas de diagnóstico por imagen que permitirán
observar el interior del cuerpo humano en vivo. En 1896 los físicos Henri Becquerel,
Pierre Curie y Marie Curie descubrieron la radioactividad, que originaría la medicina
nuclear.
El siglo XX
Entre los siglos XIX y XX se desarrollan tres concepciones o paradigmas médicos: el
anatomoclínico (el origen de la enfermedad está en la "lesión"), el fisiopatológico (se
busca el origen en los "procesos" alterados) y el etiológico (o de las causas externas),
todos ellos herederos del modelo científico, principalmente biologicista y
fundamentaciones filosóficas en el positivismo. Cada vez despuntan menos genios
individuales con repercusión general y la investigación se basa en equipos
interdisciplinarios o dedicados a búsquedas muy específicas. En este siglo se articula la
relación entre investigación e industria farmacéutica y se asienta la estadística como
procedimiento principal para dotar a la medicina de base científica. De hecho, hacia
finales del siglo se acuña el término de medicina basada en la evidencia: los protocolos
estandarizados de actuación, avalados por los estudios científicos, van sustituyendo a
las opiniones y experiencias personales de cada facultativo, y consiguen otorgar al
cuerpo de conocimientos teóricos médicos una validez global en un mundo cada vez más
interconectado. Entre los más destacados médicos de este siglo cabe destacar a
Sigmund Freud, el gran revolucionario de la psiquiatría, Robert Koch, descubridor del
bacilo causante de la tuberculosis, Paul Ehrlich, padre de la inmunología, Harvey Williams
Cushing, padre de la neurocirugía, o Alexander Fleming, descubridor de la penicilina, con
la que da comienzo la «era antibiótica» de la medicina.
En términos sociales, el conocimiento médico se consolida como un saber "experto" que
permite definir lo normal y lo patológico y no sólo en un sentido corporal sino, también,
en un sentido social y cultural y resolver así sin aparentes ambivalencias realidades
culturales y sociales más complejas. Así se define la normalidad de las mujeres a las que
la medicina atribuye, hasta bien entrado el siglo, un exclusivo papel como esposas y
madres, en franca (y científicamente productiva) connivencia con las ideas sociales
imperantes. Pero, además, la medicina contribuye a medicalizar comportamientos que
habían sido manejados con destrezas culturales muy diversas. Desde la homosexualidad
a la hiperactividad (comportamiento infantil travieso) van ocupándose territorios de la vida
y generándose etiquetas médicas y tratamientos farmacéuticos que proclaman resolver
complejas problemáticas sociales con la sistemática administración de ciertas píldoras.
Pero la medicalización también ha contribuido a generar respuestas sociales muy
diversas de carácter individual o colectivo y a tomar conciencia sobre la importancia de
otros saberes culturales en la vida cotidiana que hoy en día se encuentran amenazados
por el monopolio médico.
En 1948 se funda la OMS bajo el amparo de la ONU, primer organismo médico internacional especializado en gestionar
políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial.
Y en ese denso entramado de equipos investigadores y superespecializaciones va
desarrollándose también una nueva forma de entender la enfermedad, o más bien, al
enfermo, al hilo de una sociedad que despierta al ecologismo (entendido como
movimiento social que pretende integrar de nuevo al individuo en el ambiente). Los siglos
XVII al XIX, profundamente racionalistas, se esforzaron en clasificar los órganos, tejidos
y enfermedades y en establecer las leyes de funcionamiento de los procesos fisiológicos
y patológicos. Pero la evidencia de la complejidad de los seres humanos lleva a la
conclusión de que no hay enfermedades, sino personas enfermas. En este contexto se
desarrollan los modelos de salud y enfermedad propuestos por la Organización Mundial
de la Salud, y que incorporan las esferas psicológica y social a la biológica, como
determinantes de la salud de las personas. En 1978 se celebra la Conferencia
Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata, donde se pone de
manifiesto esa declaración de principios, así como la importancia crucial de las medidas
sociales (suministro adecuado de agua potable y alimentos, vacunaciones...) y de la
atención primaria de salud para la mejora del nivel sanitario de las poblaciones. El lema
(finalmente no cumplido) de esta conferencia fue Salud para todos en el año 2000.
La medicina técnica, capaz de desentrañar los secretos del cuerpo humano mediante dispositivos como
la resonancia magnética, ha generado una corriente social "medicalizadora", en la que problemas y
conductas se convierten en enfermedades. De este modo se consiguen dos objetivos: transferir la
responsabilidad del individuo a la "enfermedad", y dejar su solución en manos de la técnica
Sin embargo, paralelamente a esa evidencia, el desarrollo de la farmacología a nivel
industrial y económico ha convertido a la medicina del siglo XX en tributaria del
medicamento como icono de salud. La Aspirina, sintetizada por Félix Hoffmann en 1897
se ha convertido en uno de los símbolos de la cultura de ese siglo. Estos rasgos
contradictorios (una medicina deshumanizada y mercantilizada, pero que ha conseguido
erradicar enfermedades como la viruela o la poliomielitis y que ha conseguido aumentar
la esperanza de vida media por encima de los 70 años en la mayoría de los países
desarrollados)74 son la síntesis de la medicina moderna.
A partir de Emil Kraepelin y Eugen Bleuler, y posteriormente de Sigmund Freud, despega
una de las ramas más tardías de la medicina moderna: la psiquiatría. El primero es el
pionero en proponer que las enfermedades psiquiátricas son causadas principalmente
por trastornos biológicos o genéticos. Bleuler realiza algunos aportes fundamentales en
psiquiatría clínica (a él se deben los términos de esquizofrenia y autismo), y de Freud
cabe decir que es el fundador del movimiento psicoanalítico. La escuela psicoanalítica,
renovada por sus discípulos, ha seguido en mayor o menor grado vigente tras la muerte
de su fundador y las ideas centrales han trascendido a la psiquiatría alcanzando
disciplinas tan dispares como el arte, la religión, o la antropología pasando a formar parte
de la cultura general. Posteriormente la psiquiatría recogerá, a través de Karl Jaspers,
las influencias de la fenomenología y el existencialismo y a través de John Broadus
Watson, del conductismo.
En las últimas décadas del siglo XX la psiquiatría desarrolló una escuela
psicofarmacológica basada en la premisa de que el mecanismo de acción de los
psicofármacos revelaba a su vez el mecanismo fisiopatológico secundario al trastorno
psíquico acercándose de este modo a la neurofisiología.
Más logros técnicos que deben destacarse son la transfusión sanguínea, llevada a cabo
por primera vez con éxito en este siglo gracias a los trabajos sobre grupos sanguíneos
desarrollados por Karl Landsteiner, o el trasplante de órganos, abanderado, no por el
primero, pero sí por el más mediático y exitoso de sus desarrolladores: Christiaan
Barnard, primer cirujano en realizar con éxito un trasplante de corazón.
Nace la genética molecular, y se desarrollan las aplicaciones de la física en diferentes
áreas de la medicina: el empleo de radioisótopos, la electroforesis, la cromatografía, la
espectrofotometría, el uso del láser, el microscopio electrónico, las técnicas de
ultrasonidos en ecografía, la tomografía axial computarizada o la resonancia magnética.
La automatización del cálculo mediante sistemas informatizados ha transformado la
sociedad del siglo XX. Esa herramienta ha supuesto un gran impulso para muchas
ciencias aplicadas como la medicina. Posiblemente el mayor logro médico del siglo XX
sea la secuenciación del genoma humano y aunque todavía se tardarán algunas décadas
en comprender y aprovechar ese enorme caudal de información, no cabe duda que
supondrá una nueva revolución en el modo de abordar muchas enfermedades e, incluso,
en el modo de comprender y definir al ser humano.
CONCLUSIONES
Desde sus orígenes, el ser humano ha tratado de explicarse la realidad y los
acontecimientos trascendentales que en ella tienen lugar como la vida, la muerte o la
enfermedad, Las primeras civilizaciones y culturas humanas basaron su práctica médica
en dos pilares aparentemente opuestos: un empirismo primitivo y de carácter pragmático
(aplicado fundamentalmente al uso de hierbas o remedios obtenidos de la naturaleza) y
una medicina mágico-religiosa, que recurrió a los dioses para intentar comprender lo
inexplicable. Con Alcmeón de Crotona, en el afio 500 a. C., se dio inicio a una etapa
basada en la tekhné ('técnica'), definida por la convicción de que la enfermedad se
originaba por una serie de fenómenos naturales susceptibles de ser modificados o
revertidos. Ese fue el germen de la medicina moderna, aunque a lo largo de los siguientes
dos milenios surgirán otras muchas corrientes (mecanicismo, vitalismo...) y se
Incorporarán modelos médicos procedentes de otras culturas con una larga tradición
médica, como la china.
A finales del siglo XIX, los médicos franceses Bérard y Gubler resumían el papel de la
medicina hasta ese momento: «Curar pocas veces, aliviar a menudo, consolar siempre».
La medicina del siglo XX, impulsada por el desarrollo científico y técnico, se fue
consolidando como una disciplina más resolutiva, aunque sin dejar de ser el fruto
sinérgico de las prácticas médicas experimentadas hasta ese momento: la medicina
científica, basada en la evidencia, se apoya en un paradigma fundamentalmente
biologicista, pero admite y propone un modelo de salud-enfermedad determinado por
factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
Para hablar de los orígenes de la medicina, es preciso hacerlo antes de los rastros
dejados por la enfermedad en los restos humanos más antiguos conocidos y, en la
medida en que eso es posible, de las huellas que la actividad médica haya podido dejar
en ellos.
Marc Armand Ruffer (1859 - 1917), médico y arqueólogo británico, definió la
paleopatología como la ciencia de las enfermedades que pueden ser demostradas en
restos humanos de gran antigüedad.
Dentro de las patologías diagnosticadas en restos de seres humanos datados en el
Neolítico se Incluyen anomalías congénitas como la acondroplasia, enfermedades
endocrinas (gigantismo, enanismo, acromegalia, gota), enfermedades degenerativas
(artritis, espondilosis) e incluso algunos tumores (osteosarcomas), principalmente
Identificados sobre restos óseos. Entre los vestigios arqueológicos de los primeros Homo
sapiens es raro encontrar individuos por encima de los cincuenta años por lo que son
escasas las evidencias de enfermedades degenerativas o relacionadas con la edad.
Abundan, en cambio, los hallazgos relacionados con enfermedades o procesos
traumáticos, fruto de una vida al aire libre y en un entorno poco domesticado.
En cuanto a los primeros tratamientos médicos de los que se tiene constancia hay que
hacer mención a la práctica de la trepanación (perforación de los huesos de la cabeza
para acceder al encéfalo). Existen hallazgos arqueológicos de cráneos con signos
evidentes de trepanación datados del período Neolítico, hace entre 4.000 y 2.400 años,
por razones que se supone pueden ser diversas.
En este trabajo final hemos podido ver que la medicina existió incluso antes que la
religión, porque preocupaba más aliviar las dolencias y los malestares, que tratar de
explicarse el origen de las cosas. Hemos visto que desde las civilizaciones más antiguas
como las de Mesopotamia y el antiguo Egipto han desarrollado su propia medicina, con
sus propias características, aunque con cierta similitud en un principio por ser la mayoría
una medicina mágico-religiosa.
Actualmente la medicina se encuentra en una etapa de grandes avances y
descubrimientos gracias a la globalización y el avance acelerado de la ciencia. Cada día
surgen nuevas hipótesis sobre algún tema determinado. Lo que hoy puede ser
considerado como una verdad mañana simplemente puede ser una simple teoría más.
Ante tal avance de la ciencia nos preguntamos en qué medida afectará dicho avance a
la medicina, ¿Qué pasará después? Solo el tiempo aclarará nuestras dudas.
GLOSARIO MEDICO
GLOSARIO LETRA A
Abdomen: vientre
Aberrante: anormal
Abocamiento: anastomosis
Aborto: aborto, interrupción del embarazo
Abrasión: erosión de origen químico-físico; raspado; dentaria: desgaste
Abrupto: repentino, brusco
Absorción: penetración a través de la piel o de las mucosas
Abstinencia: privación voluntaria
Abulia: Falta de voluntad, o disminución notable de su energía
Acatisia: intranquilidad motora; incapacidad de permanecer sentado con tranquilidad
Accidental: al azar, sin importancia, casual, involuntario
Acianopsia: Variedad de acromatopsia que consiste en la imposibilidad de distinguir el color azul
Acidosis: aumento de la acidez en líquidos y tejidos del cuerpo
Acinesia: ausencia de movimiento
Aclaramiento: eliminación de determinadas sustancias de la sangre
Acmé: Período de mayor intensidad de una enfermedad
Acné: Enfermedad de la piel caracterizada por una inflamación crónica de las glándulas sebáceas, especialmente en
la cara y en la espalda
Acompañante: concomitante
Acoplamiento: coordinación, unión, asociación
Acores: erupción semejante a la tiña mucosa, especialmente en la cabeza y la cara de los niños
Acostumbrado: habitual
Acrocianosis: coloración rojiazulada de los extremos corporales
Acroestesia: Dolor en las extremidades
Acrofobia: horror a las alturas; vértigo que producen las alturas
Acromania: Manía extrema o violenta
Acromatopsia: Ceguera para los colores
Acromegalia: Enfermedad crónica debida a la lesión de la glándula pituitaria, y que se caracteriza principalmente por
un desarrollo extraordinario de las extremidades
Acromion: Apófisis del omóplato, con la que se articula la extremidad externa de la clavícula
Activar: estimular o acelerar; (patol) reactivar
Activo: eficaz, en actividad
Acuidad: agudeza
Acuoso: que contiene agua
Adecuado: apropiado, propio
Adenitis: inflamación de las glándulas
Adenoma: tumor benigno de estructura glandular
Adhesión: fijación de sustancias químicas o microbios en tejidos; unión anormal de tejidos u órganos
Adicción: dependencia de drogas
Adicional: añadido , complementario
Aditivo: sustancia añadida a alimentos
Adolescente: joven
Adrenérgico: activado por la adrenalina
Adrenolítico: sustancia que inhibe la respuesta a la adrenalina
Adsorción: fijación a una superficie; cf absorción: penetración a través de la piel o de las mucosas
Adverso: contrario, desfavorable
Adyuvante: sustancia que contribuye a la acción de otra; sustancia añadida a una vacuna que refuerza su efecto
Aerobio: que necesita la presencia de oxígeno
Aerofagia: acción de tragar aire; deglución inconsciente de aire
Aerosol: solución de un producto destinado a ser inhalado
Afasia: imposibilidad o dificultad para hablar
Afinidad: analogía, semejanza; (farm) interacción entre un medicamento y el receptor de membrana
Agalactia: falta o disminución de la secreción de leche
Agammaglobulinemia: déficit de gammaglobulina en la sangre
Agente: sustancia activa
Agitación: inquietud y actividad aumentada
Agonista: músculo que participa con otro en un mismo movimiento; medicamento que estimula células de manera
natural
Agranulocitosis: disminución o ausencia de leucocitos granulados en la sangre
Agravamiento: empeoramiento
Agregación: concentración
Agudeza: acuidad
Agudo: súbito y breve
Ajuste, adaptación: acomodación
Albúmina: proteína principal en la sangre
Alcalino: que posee las reacciones de un álcali
Alcaloide: sustancia vegetal básica
Alcalosis: disminución de la acidez de sangre y tejidos
Alérgeno: sustancia que provoca reacciones alérgicas
Alergia cruzada: alergia a sustancias emparentadas
Alergia: Fenómenos respiratorios, nerviosos o eruptivos, por la absorción de sustancias que provocan una sensibilidad
especial ante una nueva acción de tales sustancias
Almorranas: hemorroides
Alopecia: caída general o parcial de cabellos o pelos
Alternar: sucederse dos o más acciones o administraciones de medicamentos
Alveolitis: inflamación de los alvéolos del pulmón
Ambliopía: visión reducida
Amenorrea: ausencia de la menstruación
Amina: compuesto químico relacionado con el amoniaco
Amnesia: pérdida total o parcial de la memoria
Amnios: bolsa que contiene al feto y al líquido que lo rodea envoltura del feto
Ampolla: envase de vidrio o plástico; ampolla (betekenis = blaar)
Anabólico: que promueve la transformación de sustancias alimentarias en sustancia corporal
Anaerobio: que no necesita oxígeno
Anafiláctico: relativo a una reacción alérgica general violenta
Anal: relativo o perteneciente al ano
Analéptico: medicamento de efecto estimulante en la psique
Analgésico: medicamento aliviando o haciendo desaparecer el dolor
Analogía, semejanza: interacción entre un medicamento y el receptor de membrana: afinidad
Análogo: de acción parecida
Anamnesis: historia previa de las enfermedades de un paciente
Anastomosis: comunicación natural o artificial entre dos vasos o nervios
Anatómico: anatómico
Andrógeno: que produce caracteres masculinos
Anemia: aplástica , formación insuficiente de células de la sangre
Anergia: carencia de actividad; falta de reacción
Aneurisma: dilatación de una arteria o del corazón
Anexitis: inflamación de los anexos femeninos
Angitis: inflamación de un vaso sanguíneo o linfático
Angina: de pecho , angina de pecho
Anginoso: relativo a la angina
Anhidro: que no tiene agua
Aniónico: con carga negativa
Anisocoria: desigualdad del diámetro de las pupilas
Ano: orificio de salida del intestino
Anogenital: perteneciente a la región del ano y los genitales
Anomalía: desviación de la norma; irregularidad
Anorexia: falta de apetito o ansia de adelgazar; pérdida de apetito
Anormal: aberrante
Anorrectal: referente al ano y al último trozo del intestino grueso
Anosmia: pérdida o disminución del sentido del olfato
Anovular: que no va acompañado por el desprendimiento de un óvulo
Anoxia: insuficiencia de oxígeno en los tejidos
Ansiolítico: tranquilizante ; medicamento contra la ansiedad
Antagonista: músculo que produce movimiento contrario al de otro músculo; sustancia que anula la acción de otra
Antecedente: circunstancia anterior en la historia del enfermo
Anterógrado: dirigido hacia adelante
Antiácido: sustancia que fija los ácidos gástricos
Antiarrítmico: medicamento para el tratamiento de la irregularidad del pulso cardíaco
Antiasmático: medicamento para el tratamiento del asma
Antibacteriano: que destruye las bacterias
Antibiograma: estudio de la sensibilidad de un microbio frente a diversos antibióticos
Antibioterapia: tratamiento con antibióticos
Anticoagulante: sustancia que impide la coagulación
Anticolinérgico: sustancia que bloquea los nervios parasimpáticos
Anticonvulsivo: sustancia que evita o reduce convulsiones
Antidepresivo: sustancia que alivia la depresión
Antidiabético: sustancia que reduce la concentración de azúcar en la sangre
Antidiurético: sustancia que disminuye la cantidad de orina
Antídoto: contraveneno
Antiemético: medicamento contra los vómitos
Antiepiléptico: medicamento contra la epilepsia
Antiestrogénico: que impide o contrarresta el efecto de las hormonas estrogénicas
Antiflogístico: sustancia que combate la inflamación
Antifúngico: que destruye los hongos
Antígeno: sustancia considerada como extraña por el organismo
Antihelmíntico: sustancia que destruye los gusanos intestinales
Antihipertensivo: sustancia que disminuye la presión sanguínea
Antihistamínico: sustancia que combate la acción de la histamina
Antiinfeccioso: que combate la infección
Antiinflamatorio: que impide o detiene la inflamación
Antimicótico: sustancia que destruye los hongos
Antimicrobiano: que impide el desarrollo de los microbios
Antimitótico: sustancia que impide la división y crecimiento de células
Antineoplásico: que impide el crecimiento de tumores
Antioxidante: sustancia que previene el deterioro de un producto por oxidación
Antipirético: sustancia que reduce la fiebre
Antiproliferativo: que actúa en contra del crecimiento y la división de células
Antipruriginoso: que impide el escozor o picor
Antipsicótico: tranquilizante mayor
Antiséptico: desinfectante
Antiespasmódico: medicamento que combate contracturas, calambres y
convulsiones
Antitoxina: anticuerpo que actúa como contraveneno
Antitrombótico: que impide la formación de tapones de sangre y los disuelve
Antitumorígeno: que contrarresta la formación de tumores
Antitusivo: medicamento que calma o suprime la tos
Antiviral: que destruye o impide el desarrollo de los virus
Ántrax: inflamación purulenta de la piel, furúnculo
Anuria: ausencia de eliminación de orina
Añadido, complementario: adicional
Apatía: falta de sentimiento o emoción; indiferencia
Aplasia: desarrollo incompleto o defectuoso de un órgano o tejido
Aplicación: administración de un medicamento o empleo de una medida física
Apnea: suspensión de la respiración
Aromático: de buen olor
Arritmia: falta de ritmo regular; pulso irregular
Arritmogénico: que produce pulso irregular
Arteria: cada uno de los vasos que llevan la sangre desde el corazón a las demás partes del cuerpo
Arterioesclerosis: endurecimiento de las arterias
Arteriografía: radiografía de algunas arterias
Arteriolar: relativo a las ramificaciones de las arterias
Arteriovenoso: relativo a una arteria y una vena
Articular: relativo a una articulación
Artificial: no natural, sintético
Artralgia: dolor de las articulaciones
Artritis: inflamación de una o más articulaciones
Artropatía: enfermedad de las articulaciones
Artrosis: anomalía en una articulación por desgaste
Ascitis: acumulación de cierto líquido en el vientre
Asepsia: ausencia de gérmenes infecciosos; prevención de infección
Aséptico: libre de gérmenes, estéril
Asintomático: que no presenta síntomas
Asistolia: paro cardíaco
Aspiración: acción de inhalar; extracción de líquidos o gases
Astenia: cansancio físico intenso; debilidad corporal general; falta de fuerza
Astringente: que produce sequedad en la piel
Ataxia: falta de coordinación de los movimientos voluntarios
Ateromatosis: depósito de placas de grasa en las arterias
Atetosis: movimiento involuntario e incordinado en los miembros y la cara
Atípico: irregular , que difiere de lo normal, anormal
Atonía: ausencia o deficiencia de la tensión de un tejido o un órgano
Atópico: alérgico
Atóxico: no venenoso, no nocivo
Atrial: relativo a una cámara superior del corazón
Atrio: cada una de las dos cámaras superiores del corazón
Atrioventricular: relativo a una cámara superior y un ventrículo del corazón
Atrofia: disminución del tamaño de una célula, tejido, órgano o parte del cuerpo
Auditivo: relativo al oído y a la audición
Aura: sensación que precede un ataque como el epiléptico
Aural: percibido por el oído
Auricular: relativo a la oreja; relativo a una de las dos cámaras superiores del corazón
Auscultación: acción de escuchar (los ruidos producidos en el interior de un
organismo) con estetoscopio
Ausencia: pérdida momentánea del conocimiento
Autoduplicación: replicación
Autoinmune: relacionado con fenómenos inmunológicos frente a elementos del
propio cuerpo
Autónomo: independiente
Azoospermia: falta de espermatozoos en el semen
Azotemia: exceso de cuerpos nitrogenados en la sangre
GLOSARIO LETRA B
Bacilo: bacteria en forma de bastoncillo
Bacteria: se consideran bacterias todos los procariotes (es decir, células sin núcleo y con pared celular, de tamaño
pequeño), que a su vez se dividen en Eubacterias y Arquebacterias
Bactericida: sustancia que destruye las bacterias
Bacteriemia: presencia de bacterias en la sangre
Bacteriológico: relativo al estudio de las bacterias
Bacteriostático: sustancia que reduce la reproducción de bacterias
Balanitis: inflamación del miembro viril
Barrera: obstrucción
Basal: situado cerca de una base; normal
Base: sustancia que al combinarse con un ácido forma una sal; vehículo neutro de un medicamento; superficie o parte
inferior de un órgano
Benigno: de poca gravedad, de curso favorable, carente de agresividad
Betamimético: sustancia que imita la acción de los receptores adrenérgicos B
Bilateral: que tiene dos lados, relativo a dos lados
Biliar: relativo a la vesícula biliar y a la hiel
Biodegradación: procedimiento que transforma sistemas vivientes en sustancias químicas no nocivas
Biodisponibilidad: medida de actividad de un medicamento ingerido
Bioequivalente: sustancia farmacológica con potencia y efecto similares a otra
Biopsia: extirpación en el individuo vivo de un fragmento de órgano o de tumor para examinarlo con microscopio
Biorritmo: Ciclo periódico de fenómenos fisiológicos que en las personas puede traducirse en sentimientos, actitudes
o estados de ánimo repetidos cada cierto tiempo
Bioquímico: relativo a la química de los procesos vitales y organismos vivos
Biosíntesis: elaboración de un producto por un organismo vivo
Biotransformación: trasformación química de un compuesto en el organismo
Blefaritis: inflamación del borde libre de los párpados
Blíster: envase con X comprimidos recubiertos de plástico
Borborigmo: gorgoteo en el vientre
Bradicardia: lentitud anormal del ritmo cardíaco
Bradipnea: respiración lenta
Bradiquinesia: lentitud anormal de los movimientos
Broncoconstricción: contracción de los bronquios
Broncodilatación: dilatación de los bronquios
Broncoespasmo: espasmo de los bronquios
Bronconeumonía: inflamación pulmonar difusa; inflamación de la mucosa bronquial y del parénquima pulmonar
Broncopulmonar: relativo a los bronquios y a los pulmones
Bronquiectasia: dilatación de los bronquios
Bronquio: Cada uno de los dos conductos fibrocartilaginosos en que se bifurca la tráquea y que entran en los
pulmones
Bronquitis: catarro de pecho; Inflamación aguda o crónica de la membrana mucosa de los bronquios
Bucal: relativo a la boca o a la mejilla
Bucofaríngeo: relativo a la boca y a la garganta
Bullar: con bullas o ampollas
Bulimia: enfermedad que consiste en tener uno tanta gana de comer, que con nada se ve satisfecho
GLOSARIO LETRA C
Calcemia: tasa de calcio en la sangre
Calcificación: calcificación
Calciuria: presencia de calcio en la orina
Cálculo: piedra
Cálculo dental: sarro dental
Candidiasis: infección por un hongo del género Cándida
Cánula: tubo que se introduce en el organismo
Capacidad: capacidad
Capacidad vital: volumen de gas que puede expulsarse de los pulmones
Capilar: perteneciente a un cabello o parecido a él
Caquexia: adelgazamiento extremo, debilitación general
Carcinogénico: que provoca o produce cáncer
Carcinoma: tumor nocivo, cáncer
Cardenal: equimosis
Cardiaco: relativo al corazón
Cardiogénico: que es consecuencia de una deficiencia del corazón
Cardiografía: Estudio y descripción del corazón
Cardiomegalia: aumento del tamaño del corazón
Cardiomiopatía: trastorno crónico que afecta al músculo cardíaco
Cardiopatía: dolencia o afección cardíaca
Cardiopulmonar: relativo al corazón y pulmones
Cardiorrespiratorio: relativo al corazón y a la respiración
Cardioselectivo: que actúa selectivamente sobre el corazón
Cardiotónico: que tiene efecto tónico en el corazón
Cardiotóxico: tóxico para el corazón
Cardiovascular: relativo al corazón y a los vasos
Caries: deterioro localizado del diente
Castración: extirpación de los órganos sexuales
Catabolismo: degradación de las sustancias alimentarias en el organismo
Catalizar: acelerar una reacción química
Catarata: enturbiamiento de la lente transparente del ojo, el cristalino
Catéter: tubo, sonda
Cateterismo: introducción de una sonda en una cavidad hueca
Caudal: relativo o en dirección hacia la cola
Cáustico: quemante, corrosivo
Cavidad: espacio hueco
Cefalalgia: dolor de cabeza, migraña
Cefalea: Cefalalgia violenta y tenaz, alguna vez intermitente y grave, que afecta ordinariamente a uno de los lados de
la cabeza; como la jaqueca
Celíaca: Diarrea blanquecina. Enfermedad abdominal
Celulitis: inflamación del tejido bajo la piel
Cenestesia: Sensación general de la existencia y del estado del propio cuerpo, independiente de los sentidos externos,
y resultante de la síntesis de las sensaciones
Cerebeloso: relacionado con el cerebelo
Cerebral: relativo al cerebro
Cerebroespinal: relativo al cerebro y a la médula espinal
Cerebrovascular: que afecta a los vasos cerebrales
Cerumen: secreción grasa que se forma en el interior de los oídos
Cervical: que afecta al cuello o al cuello de un órgano
Cérvix uterino: cuello uterino
Cetoacidosis: exceso de ácidos y cuerpos cetónicos en la sangre
Cianosis: coloración azulada de la piel y de las mucosas
Ciática: dolor que se irradia de la espalda a las extremidades inferiores
Cicatrización: cicatrización
Cíclico: relativo a un ciclo, que pasa por sucesivas etapas; compuestos químicos en forma de anillo
Cicloplejía: parálisis del músculo ciliar (acomodación del ojo)
Cinético: perteneciente al movimiento o que lo produce
Cirrosis: enfermedad caracterizada por una degeneración del hí[Link] caracterizada por una lesión que
se desenvuelve en las vísceras especialmente en el hígado y consiste en la induración de los elementos conjuntivos
y atrofia de los demás
Cistitis: inflamación de la vejiga urinaria
Cistoscopia: observación del interior de la vejiga mediante un aparato adecuado (el cistoscopio)
Citoplasma: parte de la célula no ocupada por el núcleo
Citostático: sustancia que detiene la multiplicación de las células
Citotóxico: lesivo para la célula
Clásico: típico, característico
Claudicación: cojera
Clínico: relativo a la clínica; basado en la observación y el tratamiento
Cloaca: parte posterior de los intestinos del embrión
Cloasma: manchas irregulares que aparecen generalmente en la cara
Clónico: relativo a la convulsión, que provoca convulsiones
Coagulación: formación de tapones de sangre
Coclear: perteneciente al caracol óseo del oído interno
Cognitivo: relativo al conocimiento (percepción, pensamiento, etc.)
Coiloniquia: uña en cuchara
Coito: cópula carnal
Colágeno: Principal constituyente del tejido conjuntivo y de la sustancia
orgánica de los huesos y cartílagos
Colangiografía: radiografía de contraste de los conductos biliares
Colangitis: inflamación de las vías biliares
Colapso: caída rápida de la tensión sanguínea; fracaso de un órgano
Colelitiasis: presencia de uno o más piedras en los conductos biliares
Colerético: sustancia que favorece la producción de hiel
Colecistitis: inflamación de la vesícula biliar
Colestasis: retención de hiel en los conductos
Colesterol: Alcohol esteroídico, blanco e insoluble en agua. Participa en la
estructura de algunas lipoproteínas plasmáticas y a su presencia en exceso
se atribuye la génesis de la aterosclerosis
Colinérgico: que actúa por intermedio de la acetilcolina
Colirio: medicamento para el cuidado de los ojos
Colitis: inflamación del intestino grueso
Colopatía: enfermedad o trastorno del intestino grueso
Colorrectal: referente al intestino grueso y su parte final
Comatoso: en coma, que se acompaña de coma
Comedón: espinilla
Comensal: ser vivo que convive con otro organismo huésped
Compatible: que puede ser administrado con otro medicamento
Complejo: grupo, conjunto
Complejo QRS: manifestación eléctrica de la contracción cardíaca
Concepción: fecundación
Concomitante: acompañante
Condición: estado general, capacidad física de un individuo
Condiloma: excrecencia parecida a la verruga
Conducción: transmisión
Congénito: innato, connatural
Congestión: acumulación excesiva de sangre en una parte del cuerpo
Conjugado: simultáneo
Conjuntivitis: inflamación de la mucosa que cubre el interior de los párpados
Conmoción: sacudida violenta, golpe violento, presión violenta
Conservador: sin intervención quirúrgica
Constipación: estreñimiento
Constitucional: propio de la constitución de un individuo
Contacto: individuo que ha estado en relación con un enfermo portador de una enfermedad contagiosa
Continuo: prolongado , mantenido
Contracepción: prevención del embarazo
Contraceptivo: sustancia o medio que impide el embarazo
Contractilidad: capacidad de contraerse
Contractura: contracción persistente e involuntaria de uno o más músculos
Contusión: lesión interna por golpe, compresión o choque
Convalecencia: etapa de recuperación
Conversión: (psiquiatr.) transformación de las emociones en manifestaciones corporales
Corazón pulmonar: enfermedad del corazón causada por trastornos pulmonares
Corea: exceso de movimientos voluntarios
Coronario: relativo a arterias y venas del corazón
Correctivo: sustancia que corrige la acción o el sabor de un medicamento
Correlación: relación recíproca o mutua
Cortical: relativo a la corteza
Corticoide: hormona de la corteza suprarrenal o medicamento con la misma acción
Cosmético: preparación para higiene y belleza
Coxalgia: dolor en la articulación de la cadera
Craneano: relativo al cráneo
Creatinemia: presencia de creatina en la sangre
Crisis: empeoramiento repentino, ataque
Cristalización: formación de cristales
Cristaluria: presencia de cristales en la orina
Criterio: regla
Cromosómico: relativo al cromosoma
Crónico: de desarrollo lento, de larga duración; habitual
Cronotropo: que concierne a la regularidad y frecuencia de un ritmo cardíaco
Cualitativo: relativo a la calidad; no cuantitativo
Cuantitativo: que denota o expresa cantidad
Cuaternario: que contiene cuatro elementos
Cuerda: Cuerdas vocales: Ligamentos que van de delante atrás en la laringe, capaces de adquirir más o menos
tensión y de producir vibraciones
Cuerpo lúteo: cuerpo que se forma en el ovario después de la ovulación
Cumulativo: cumulativo , acumulativo
Curarizar: colocar al organismo bajo la acción del curare, una sustancia que afloja los músculos
Curativo: que cura
GLOSARIO LETRA D
Dacriocistitis: Inflamación del saco lagrimal, que puede dar lugar a la rija
Dacriorrea: Exceso de flujo lagrimal
Decoro: respeto
Decúbito: posición estirada; formación de úlceras y necrosis en la piel o las
mucosas por permanencia prolongada en el lecho
Defecación: expulsión de los excrementos
Deficiencia: falta; defecto
Déficit: falta
Degenerativo: que produce degeneración
Degradación: degradación
Demulcente: que ablanda y relaja las zonas inflamadas
Dendrítico: ramificado; relativo a las dendritas (fibras nerviosas)
Dentición: dentición
Dependiente: dependiente
Depleción: consumo anormal de sustancias del propio cuerpo
Depresión: derrumbamiento o disminución; depresión
Derivado: derivado
Dermatitis: inflamación de la piel
Dermatofitosis: enfermedad de la piel causada por hongos del grupo de los dermatófitos
Dermatológico: dermatológico
Dermatomicosis: enfermedad de la piel causada por hongos
Dermatosis: enfermedad de la piel que se manifiesta por costras, manchas, granos u otra forma de erupción
Dermografía: dibujo en la piel; reacción local de la piel a una irritación mecánica o efecto de presión
Descamación: formación exagerada de escamas en la piel
Descompensación: fallo
Descongestivo: sustancia que alivia la congestión nasal
Desensibilización: terapia que tiende a reducir una alergia
Desfibrilación: restablecimiento del ritmo normal del corazón mediante
medicamentos o electroshock
Deshidratación: carencia de agua en el cuerpo
Despersonalización: sensación de extrañeza frente al propio yo
Despigmentación: escasez o carencia total de pigmentación de la piel
Destoxificación: reducción de las propiedades nocivas de un veneno
Detección: investigación, descubrimiento: detección
Diabetes: diabetes (enfermedad caracterizada por la presencia de azúcar
en la orina)
Diaforesis: sudoración abundante
Diagnosis: determinación de la naturaleza de una enfermedad
Diarrea: síntoma o fenómeno morboso que consiste en evacuaciones de vientre líquidas y frecuentes
Diastólico: relativo a la diástole, estadio de relajación del corazón
Diatermia: calentamiento profundo del cuerpo mediante radiaciones
Diátesis: predisposición a contraer ciertas enfermedades
Dieta: Régimen que se manda observar a los enfermos o convalecientes en el comer y beber; y por ext., esta
comida y bebida
Difásico: que ocurre en dos fases
Diferenciación: variación, desviación, modificación; desarrollo de células y tejidos en diversos sentidos
Difteria: enfermedad específica, infecciosa y contagiosa, caracterizada por la formación de falsas membranas en
las mucosas de la garganta, en la piel desnuda de epidermis
Difusión: dispersión
Difuso: difundido, disperso, extendido, de límites poco precisos
Digestivo: relativo a la digestión
Digitalización: tratamiento de enfermos cardíacos con preparados de digital
Dilatación: ensanchamiento, agrandamiento o expansión de un órgano hueco
Diplopía: visión doble
Disartria: tartamudez
Discinesia: dificultad de los movimientos
Discoide: en forma de un disco
Discrasia: composición alterada de los líquidos corporales
Diseminación: siembra, dispersión de la infección
Disentería: enfermedad intestinal que causa diarrea grave
Disfagia: dificultad o imposibilidad de ingerir
Disforia: malestar general vago e indeterminado
Disfunción: perturbación del funcionamiento de un órgano
Disgenesia: desarrollo defectuoso
Disgeusia: perversión del gusto
Dislocación: desplazamiento, en particular de un hueso
Dismenorrea: trastorno de la menstruación
Disnea: dificultad de la respiración
Disociación: separación de una cosa de otra; descomposición de una molécula; ruptura de la unidad psíquica
Dispareunia: dolor experimentado durante la relación sexual
Dispepsia: trastorno de la digestión
Dispersión: difusión
Displasia: anomalía en el desarrollo de un órgano o tejido
Distal: alejado, distante del tronco
Distención: estiramiento excesivo de un músculo
Distonía: falta de tensión normal
Distorsión: encubrimiento de ideas inaceptables; oftalm., imagen deformada; ortoped.: torsión o esguince
Distrofia: falta de crecimiento de un organismo o tejido
Disuria: emisión dolorosa de la orina
Diuresis: formación y excreción de la orina
Diurético: sustancia que estimula la formación de orina
Diurno: que se produce durante el día
Diverticulitis: inflamación de un divertículo del intestino
Dominancia: predominio de un gen o de un carácter
Dorsal: relativo a la espalda o al dorso; que denota una posición próxima a la espalda
Dosis de cebamiento: dosis inicial
Ductus: conducto
Duodeno: porción inicial del intestino delgado
Duramadre: membrana envolvente del sistema nervioso central
GLOSARIO LETRA E
Eclampsia: convulsiones y caída de la tensión en mujeres embarazadas
Ectópico: que se encuentra o se produce fuera del lugar habitual
Edema: angioneurótico: forma de edema violento y breve
Edema: líquido excesivo en el tejido debajo de la piel
Efecto: resultado
Efecto colateral: efecto no deseado de una medida terapéutica o medicina
Efusión: derrame
Elástico: elástico
Electivo: selectivo
Electrocardiografía: electrocardiografía
Embrión: feto
Emesis: vómito
Emético: sustancia que provoca el vómito
Emoliente: que ablanda la piel
Empiema: colección de pus en una cavidad natural
Empírico: que se basa en la experiencia
Emulsionar: disolver una sustancia en otra
Enantema: manchas rojas en las mucosas
Encefalitis: inflamación del cerebro
Encefalopatía: enfermedad que afecta al funcionamiento del cerebro
Endémico: que se presenta como propio de una población
Endocarditis: inflamación de la membrana de revestimiento interior del
corazón
Endocrino: que secreta hormonas
Endógeno: que se desarrolla u origina dentro del organismo
Endometriosis: proliferación de la mucosa uterina fuera de su lugar habitual
Endoscopia: inspección de una cavidad del cuerpo por medio del endoscopio
Endotelio: capa interna que reviste las cavidades cardíacas y los vasos sanguíneos y linfáticos
Endotóxico: relativo a las endotoxinas
Enema: lavativa
Energético: relativo a la energía
Enfisema: presencia excesiva de aire en pulmones o tejidos corporales
Ensayo: prueba, procedimiento de diagnóstico, detección o análisis
Enteritis: inflamación del intestino delgado
Enterocolitis: inflamación de los intestinos delgado y grueso
Enterohepático: que se refiere al intestino y al hígado
Enuresis: emisión involuntaria de la orina
Eosinofilia: aumentación de células eosinófilas en la sangre
Epicondilitis: inflamación del epicóndilo
Epidemiólogo: relativo al estudio de la distribución de enfermedades
Epidérmico: relativo a la piel
Epidural: sobre o por fuera de la duramadre
Epifisario: relativo a la cabeza de un hueso largo
Epigastralgia: dolor alrededor del estómago
Epigástrico: relativo a la porción superior del vientre
Epilepsia: Enfermedad caracterizada por ataques bruscos que sobrecogen con
convulsiones
Epilepsia menor: epilepsia con ataques poco intensos
Episiotomía: corte vaginal
Epistaxis: sangrar por la nariz
Epitelio: la piel y las mucosas
Epitelioma: tumor de la piel o de la mucosa
Equimosis: cardenal
Equivalente: de igual valor
Ergotismo: intoxicación producida por el cornezuelo del centeno
Eritema: enrojecimiento en la piel
Eritrasma: enfermedad de la piel en la que aparece, sobre todo en las caras internas de los muslos, las ingles y las
axilas, una placa amarilla pardusca
Eritropoyesis: formación de los glóbulos rojos
Erosión: desgaste; destrucción o ulceración de un tejido
Erupción: brote de un diente; sarpullido
Escabiosis: sarna
Escamoso: que tiene escamas
Esclerosis: induración o dureza
Esclerótica: blanco de los ojos
Escotoma: pérdida de la facultad visual en zonas bien circunscritas del campo visual
Esfínter: músculo de cierre
Esofagitis: inflamación del esófago, una parte del tubo digestivo
Espasmo: Contracción involuntaria de los músculos, producida generalmente por mecanismo reflejo
Espasmódico: perteneciente o relativo al espasmo o de su naturaleza
Espasmolítico: medicamento que sirve para resolver los espasmos
Espasticidad: aumento de la resistencia muscular frente a los movimientos pasivos
Espástico: que hace referencia a la espasticidad o a los espasmos
Especie: preparado terapéutico, mezcla de hierbas, semillas o cortezas desecadas
Específico: propio y característico de una especie o de una enfermedad
Espectro: zona de actividad de un antibiótico; rango completo de manifestaciones de una enfermedad
Espermatogénesis: proceso de formación de los espermatozoides
Espermatozoide: Gameto masculino, destinado a la fecundación del óvulo y a la constitución, junto con este, de un
nuevo ser
Espermicida: producto que extermina los espermatozoides
Espinal: relativo a la columna vertebral
Esplenomegalia: agrandamiento del bazo
Espondilitis: inflamación de las vértebras
Esporádico: no epidémico o no ampliamente difundido; que ocurre ocasionalmente de una forma aislada o al azar
Esputo: secreción de los bronquios expulsada por la boca
Esquelético: perteneciente o relativo al esqueleto
Esquizofrenia: locura de desdoblamiento
Estabilización: creación de un estado estable
Estado: condición, situación; crisis o punto culminante
Estado de equilibrio: situación en que una variable no cambia
Estandarizar: comparar con un estándar; establecer patrones o
estándares
Estasis: estancamiento de sangre u otro líquido en una parte del
organismo; estado de equilibrio entre fuerzas opuestas
Esteatorrea: cantidad excesiva de grasas en las heces
Esteatosis: acumulación excesiva de glóbulos grasos en los tejidos
Estenosis: estrechamiento de un conducto
Esterilidad: incapacidad para fecundar o concebir; estado de asepsia
Esterilización: procedimiento que hace incapaz a un individuo para reproducción; eliminación completa de
microorganismos
Esteroide: tipo de compuesto químico
Estimulante: agente que produce estimulación
Estomatitis: inflamación de la mucosa oral
Estomatológico: perteneciente o relativo a la rama de la medicina que se ocupa de la boca y sus enfermedades
Estrabismo: desviación de un ojo de su dirección normal
Estría: raya, línea, surco fino; fibras nerviosas cerebrales
Estrógeno: hormona sexual femenina
Estruma: bocio, engrosamiento del tiroides
Estupor: pérdida parcial o casi completa de la conciencia
Etiología: causa de una enfermedad
Euforia: sensación anormal de bienestar
Evacuación: vaciado de un órgano hueco o un absceso
Exacerbación: empeoramiento
Exantema: erupción en la piel
Excesivo: desmesurado
Excipiente: sustancia inerte en un preparado farmacéutico
Excitación: irritación (nf), estimulación
Exclusivo: que excluye; único, solo; absoluto, total
Excreción: eliminación por el propio organismo; eliminación de un medicamento sin
cambio
Exfoliación: desprendimiento en escamas o capas
Exocrino: que secreta hacia afuera
Exoftalmía: propulsión del globo del ojo
Exógeno: por causas externas; introducido en el cuerpo desde fuera
Expansor plasmático: sustancia que se inyecta para aumentar el volumen sanguíneo
Expectorante: medicamento que favorece la eliminación de moco de las vías respiratorias y los pulmones
Experimental: que se basa en experimentos
Extensión: despliegue
Externo: situado fuera, de fuera, extraño
Extracción: extirpación quirúrgica
Extracelular: situado fuera de las células
Extracorporal: situado fuera del cuerpo; desviado fuera del cuerpo
Extracto: preparación concentrada de una droga
Extrapiramidal: situado fuera de la vía piramidal
Extrarrenal: situado fuera del riñón
Extrasístole: latido prematuro del corazón
Extravasación: derrame de sangre
Extravascular: situado fuera de un vaso
Extremidades: miembros superior e inferior
Extremo: que está alejado
GLOSARIO LETRA F
Facial: relativo a la cara
Factor: causa
Fagocitosis: incorporación y digestión de partículas en el interior de una célula
Fálico: referente al pene
Fallo: descompensación
Faringitis: inflamación de la garganta
Farmacéutico: relativo a la farmacia
Fármaco: medicamento
Farmacocinética: ciencia que se ocupa del efecto que ejerce el organismo sobre el medicamento
Farmacodinamia: estudio del efecto de un medicamento sobre el organismo
Farmacológico: relativo a la ciencia que investiga los medicamentos
Fasciculación: contracción espontánea y desordenada de varias fibras musculares
Fase: período dentro de una evolución constante
Fatal: que produce muerte
Febril: relativo a la fiebre, con fiebre
Fecal: relativo a los excrementos
Femoral: perteneciente al hueso del muslo
Fenómeno de Raynaud: distinta coloración al sumergir las manos en agua fría o caliente
Fenómeno: manifestación, signo, síntoma
Fermentación: transformación de sustancias orgánicas en otras sustancias orgánicas
Ferriprivo: que carece de hierro
Fetal: relativo al feto
Fetoplacentario: relativo a los intercambios entre feto y placenta
Fibrilación: contracciones desordenadas e ineficaces del corazón
Fibrinolítico: que disuelve la fibrina
Fibrosis quística: fibrosis quística
Fibrosis: aumento anormal de tejido conjuntivo
Fijación: detención del desarrollo de la personalidad en determinada etapa;
apego sofocante a otra persona: fijación
Físico: corporal; que se percibe por los sentidos
Fisicoquímico: perteneciente o relativo a la física y a la química
Fisiológico: normal, no debido a una enfermedad; perteneciente a la ciencia
que estudia las funciones de los organismos vivos
Fístula: comunicación anormal entre dos órganos entre sí o con el exterior
Fisura: hendedura , cisura , surco
Fláccido: laxo, flojo, blando, débil
Flatulencia: presencia abundante de aire en el estómago o el intestino
Flebitis: inflamación de las paredes de una vena
Flebografía: radiografía de una o más venas
Flemón: inflamación difusa
Flora intestinal: conjunto de bacterias que suelen vivir en el intestino grueso
Flúor albus: flujo blanco; pérdidas blancas
Flúter: aleteo del corazón
Fobia: miedo persistente e irracional
Foliculitis: inflamación de uno o más folículos pilosos
Fontanela: espacio no osificado del cráneo en el recién nacido
Fotofobia: aversión a la luz
Fotosensibilidad: respuesta anormal de la piel a la luz
Fotosensibilización: reacción anormal de la piel a la luz
Fracción de eyección: fracción de eyección
Fracción: parte de un todo; cociente entre dos cantidades
Frigidez: insensibilidad sexual
Fungicida: sustancia que destruye los hongos
Fungistático: que inhibe el crecimiento de los hongos
Fungus: hongo; tumor en forma de hongo
GLOSARIO LETRA G
Galactorrea: eliminación espontánea de leche por el pezón
Galénico: preparado a partir de drogas vegetales en vez de sustancias químicas
Ganglio: engrosamiento localizado en un nervio o vaso linfático
Gastralgia: dolor de estómago
Gastritis: inflamación del estómago
Gastroduodenal: relativo al estómago y al intestino delgado simultáneamente
Gastroenteritis: inflamación del estómago y del intestino delgado
Gastroesofágico: relativo al estómago y al esófago
Gastrointestinal: relativo al estómago y a los intestinos
Genético: relativo a los genes o a la herencia
Genital: relativo a los órganos sexuales
Genitourinario: relativo a los órganos genitales y urinarios
Geriátrico: relativo a la medicina que trata de las enfermedades de la vejez
Germicida: sustancia que destruye gérmenes
Gestación: embarazo
Ginecológico: ginecológico
Ginecomastia: desarrollo anormal de la glándula mamaria masculina
Gingivitis: inflamación superficial de la encía
Glaucoma: enfermedad de los ojos con aumento de la presión
Glomerular: relativo a la parte filtrante del riñón
Glomerulonefritis: enfermedad renal con inflamación de los glomérulos, filtros del riñón
Glositis: inflamación de la lengua
Glosodinia: dolor en la lengua
Glucosuria: presencia de la glucosa en la orina
Gluten: proteína procedente de la harina de cereales
Gonadal: relativo a las glándulas sexuales
Gonadotropo: que estimula las glándulas sexuales
Gonioscopia: examen del ángulo de la cámara anterior del ojo
Gonorrea: infección de la mucosa urinaria y genital
Gramnegativo: negativo en la coloración de Gram
Grampositivo: positivo en la coloración de Gram
Gran mal: epilepsia generalizada
Granulado: preparación farmacéutica en forma de gránulos
Granulocitopenia: desaparición o disminución de granulocitos de la sangre
GLOSARIO LETRA H
Habitual: acostumbrado
Heces: excrementos, deposiciones
Hematemesis: vómitos de sangre
Hematológico: relativo a la hematología
Hematoma: acumulación de sangre extravasada
Hematuria: orina sanguinolenta
Hemeralopía: ceguera diurna
Hemiplejía: parálisis total o parcial de un lado del cuerpo
Hemodiálisis:Técnica de depuración sanguínea extrarrenal con
circulación extracorpórea
Hemofilia: Hemopatía hereditaria, caracterizada por la dificultad de
coagulación de la sangre, lo que motiva que las hemorragias provocadas
o espontáneas Sean copiosas y hasta incoercibles
Hemólisis: Desintegración o disolución de los corpúsculos sanguíneos,
especialmente de los hematíes, con liberación consiguiente de la hemoglobina
Hemopatía: enfermedad de la sangre
Hemopoyético: que forma sangre
Hemoptisis: expulsión de sangre de los pulmones
Hemorragia: Flujo de sangre de cualquier parte del cuerpo
Hemorroides: almorranas
Hemostasia: detención de una hemorragia
Hepático: relativo al hígado
Hepatitis: inflamación del hígado
Hepatobiliar: relativo al hígado y a los conductos biliares
Hepatocelular: relativo a las células del hígado
Hepatomegalia: aumento del tamaño del hígado
Hepatotóxico: nocivo para las células del hígado
Herencia: herencia
Hermético: impenetrable
Hernia: protusión de un órgano o tejido fuera de la cavidad
Herpes: Erupción que aparece en puntos aislados del cutis, por lo común crónica y de muy distintas formas,
acompañada de comezón o escozor
Heterosexual: Se dice del individuo que tiene inclinación sexual hacia el otro sexo
Hidroalcohólico: preparado con alcoholes diluidos
Hidrocefalia: aumento de líquido en el cerebro
Hidrofílico: tendencia a captar agua
Hidrófobo: que tiene miedo ante cualquier líquido
Hiperaldosteronismo: producción excesiva de aldosterona por la glándula suprarrenal
Hiperalgia: sensibilidad exagerada al dolor
Hiperbaro: relativo a una presión elevada
Hipercalemia: exceso de potasio en la sangre
Hipercapnia: aumento del CO2 disuelto en el plasma sanguíneo
Hiperemesis: vómitos excesivos y persistentes
Hiperemia: exceso de sangre en los vasos de un órgano
Hiperestesia: sensibilidad exagerada
Hiperglucemia: tasa exagerada de glucosa en la sangre
Hiperhidrosis: sudación exagerada
Hiperlipidemia: aumento de la cantidad de lípidos en la sangre
Hiperostosis: engrosamiento de un hueso
Hiperpirexia: fiebre extremadamente elevada
Hiperplasia: aumento del tamaño de un órgano o de un tejido
Hiperqueratosis: aumento del grosor de la capa córnea de la piel
Hiperquinesia: actividad motora exagerada
Hiperreflexia: exageración de los reflejos
Hipersecreción: secreción exagerada de un órgano glandular
Hipersensibilidad: reacción exagerada ante estímulos
Hipertensión: aumento de la tensión
Hipertermia: elevación de la temperatura del cuerpo diferente de la fiebre
Hipertonía: tensión aumentada
Hipertricosis: aumento del espesor del vello corporal
Hipertrofia: aumento del tamaño de un órgano o tejido
Hiperuricemia: exceso de ácido úrico en la sangre
Hiperventilación: respiración anormalmente duradera, rápida y profunda; aumento en el volumen de aire que entra en
los pulmones
Hipervitaminosis: estado causado por ingestión excesiva de vitaminas
Hipervolemia: aumento anormal de volumen de sangre circulante
Hipnótico: que induce sueño
Hipoacusia: disminución de la audición
Hipocaliemia: nivel bajo de potasio en la sangre
Hipocondría: preocupación exagerada por la salud
Hipodérmico: que está o se pone debajo de la piel
Hipofisario: relativo a la hipófisis
Hipoglucemia: descenso del nivel de glucosa en la sangre
Hipogonadismo: desarrollo sexual insuficiente
Hipomanía: forma leve de la manía
Hipoplasia: desarrollo insuficiente de un órgano o tejido
Hipotalámico: situado en la mitad inferior del cerebro; relativo al hipotálamo
Hipotensión: presión sanguínea anormalmente baja
Hipotensivo: caracterizado por tensión o presión baja
Hipotermia: temperatura corporal baja
Hipótesis: suposición
Hipotiroidismo: actividad insuficiente de la glándula tiroides
Hipotonía: tono muscular disminuido; tensión disminuida
Hipotrofia: disminución del tamaño de un tejido o de un órgano
Hipouricemia: deficiencia de ácido úrico en la sangre
Hipoventilación: disminución del volumen de aire que entra en los pulmones; respiración lenta y superficial
Hipovitaminosis: carencia de una o más vitaminas esenciales
Hipovolemia: disminución de la cantidad de sangre circulante
Hipoxemia: contenido bajo de oxígeno en sangre
Hipoxia: disminución en el suministro de oxígeno a los tejidos
Hirsutismo: vellosidad exagerada en la mujer
Histerectomía: extirpación quirúrgica del útero
Histológico: relativo a la histología, ciencia que estudia los tejidos orgánicos
Homeostasis: autorregulación de un sistema biológico en equilibrio
Homogéneo: de la misma clase, de la misma especie, de estructura totalmente igual;
que posee las mismas funciones parciales o las mismas partes
Homólogo: igual: adecuado
Hormonal: relativo a las hormonas
Hospitalización: ingreso en un centro médico
Humeral: relativo al húmero, hueso del brazo superior
Humor: líquido o fluido corporal
Humoral: relativo a los líquidos corporales
GLOSARIO LETRA I
Ictiosis: trastorno de la piel que la hace seca y escamosa
Idéntico: completamente igual, coincidente
Identificación: psiq, asimilación inconsciente con otra persona
Idiopático: de causa desconocida; primario, espontáneo
Idiosincrasia: alergia o sensibilidad exagerada a un medicamento, disposición del cuerpo o de la mente peculiar a
un individuo
Ileítis: inflamación del íleon, última parte del intestino delgado
Íleo: obstrucción o parálisis intestinal
Impétigo: infección purulenta de la piel con vesículas y costras
Implantación: nidación del óvulo fecundado; inserción de un órgano o tejido en un nuevo sitio; inserción de
materiales biológicos vivos inertes o radioactivos en el cuerpo
Impotencia: falta del poder de copulación en el hombre
Impregnación: fecundación del óvulo; impregnación, imbibición
In vivo: que está situado u ocurre en el cuerpo vivo
Inactivo: en reposo
Inadecuado: no apropiado
Incidencia: número de casos nuevos; llegada de energía radiante en una superficie
Incisión: corte
Incisivo: penetrante
Incompatible: no adecuado para administración simultánea; que se repele mutuamente
Incompetencia: incapacidad física o mental
Incontinencia: incapacidad de control de los excrementos; exceso
Incorporación: unión de una sustancia al interior del organismo
Incubación: período entre contagio y manifestación de la enfermedad
Indicación: circunstancia que incita a utilizar una terapéutica
Indirecto: indirecto; que actúa a través de un agente intermediario
Individual: referido al individuo
Inducción: provocación de un proceso
Induración: endurecimiento, callosidad; punto o lugar anormalmente duros
Inercia: inactividad, incapacidad de moverse espontáneamente
Inervación: irrigación nerviosa de un área u órgano
Inespecífico: no característico
Inestabilidad: falta de solidez, desequilibrio; falta de voluntad firme
Infantil: perteneciente al niño o a la infancia
Infausto: desfavorable, que evoluciona hacia la muerte
Influenza: gripe
Ingestión: toma
Inguinal: relativo a la ingle
Inhalación: aspiración de gases o vapores
Inherente: implantado por naturaleza, innato
Inhibición: atenuación, supresión o bloqueo de una función o reacción
Inicial: que comienza, al principio
Inmadurez: estado de no haber alcanzado su desarrollo pleno
Inmovilización: colocar en reposo el cuerpo o alguna de sus partes
Inmune: relativo al sistema inmunitario; insensible, protegido contra una infección
Inmunidad: protección contra las enfermedades infecciosas
Inmunización: obtención de inmunidad en el organismo
Inmunógeno: agente que induce una respuesta inmunitaria
Inmunológico: relativo al sistema inmunitario
Inmunosupresor: agente que impide que se produzca la respuesta inmunitaria
Inoperable: no curable mediante operación
Inorgánico: carente de vida, inanimado
Inotrópico: que afecta la fuerza de las contracciones musculares
Inserción: implantación; punto de unión de un músculo a un hueso
Insomnio: incapacidad para dormir; vigilia anormal
Instilación: administración de un líquido gota a gota
Instrucción: indicaciones
Insuficiencia: función inadecuada de un órgano o sistema
Insulto: ataque, acceso
Integridad: conservación inalterada
Integumentario: que sirve de cubierta, como la piel
Intensidad: grado de fuerza o tensión
Interacción: relación existente entre dos elementos
Intercostal: situado entre dos costillas
Interferencia: estorbo
Interindividual: de individuos entre sí
Intermediario: que se efectúa u ocurre en una etapa media
Intermitente: que se interrumpe o cesa y prosigue o se repite; que ocurre a intervalos separados
Intersticial: situado en los interespacios de un tejido
Intertrigo: acción inflamatoria de los pliegues cutáneos
Intervalo: porción de espacio o de tiempo entre dos cosas
Intervención: operación
Intervertebral: situado entre dos vértebras contiguas
Intestinal: relativo al intestino
Intolerancia: incapacidad para soportar un medicamento
Intoxicación: envenenamiento
Intraindividual: dentro del individuo
Intramuscular: que está situado u ocurre dentro de un músculo
Intraocular: que está situado o se produce dentro del ojo
Intratecal: que ocurre dentro de una túnica
Intravascular: situado dentro de un vaso
Intravenoso: situado dentro de una vena
Intrínseco: situado dentro de una parte o perteneciente exclusivamente a ella
Intubación: introducción de un tubo en un órgano hueco
Invalidar: debilitar
Invasivo: que penetra, que invade
Involución: degradación y pérdida funcional de los órganos con el paso de la edad; retorno del útero a su tamaño
natural después del parto
Iridociclitis: inflamación del iris y del cuerpo ciliar
Iritis: inflamación del iris
Irreversible: sin retorno
Irrigación: riego o aporte sanguíneo
Irritación: estimulación; sobreexcitación, sensibilidad exagerada
GLOSARIO LETRA J
Jaqueca: migraña
GLOSARIO LETRA K
Kruger, morfología de: Sistema estricto de evaluación de la morfología de los espermatozoides. Su valor normal
Debe ser mayor de 14 % de formas normales
GLOSARIO LETRA L
Laberinto: Parte del oído interno (con forma laberíntica)
Lábil: inestable, fácilmente modificable o alterable, inconstante
Laceración: desgarro, herida desgarrada
Lactación: secreción de leche; período de secreción de leche;
amamantamiento
Lagrimal: referido a las glándulas que secretan las lágrimas
Laringitis: inflamación de la laringe
Lasitud: debilidad, cansancio, agotamiento
Lateral: alejado del centro o de la línea media
Laxante: medicamento contra el estreñimiento
Lenticular: con forma de lente
Lesión: daño: desperfecto
Letal: mortal
Letargo: somnolencia o indiferencia
Leucemia: Enfermedad caracterizada por el exceso permanente del número
de leucocitos en la sangre y la Hipertrofia y proliferación de uno o varios
tejidos linfoides
Leucocítico: perteneciente o relativo a los glóbulos blancos de la sangre
Leucocitosis: incremento del número de glóbulos blancos en la sangre
Leucopenia: reducción del número de glóbulos blancos en la sangre
Leucoplasia: formación de manchas blancas en las mucosas
Leucorrea: exceso de secreción de flujo blanco de la vagina
Libido: deseo sexual
Ligamento: ligamento
Límbico: relativo a un borde o margen
Linear: relativo a una línea o parecido a ella
Linfadenopatía: tumefacción de uno o más ganglios linfáticos
Linfangitis: inflamación de los vasos linfáticos
Linfocitario: que concierne a los linfocitos, células con núcleo redondo
Linfoma: tumor maligno originado en el tejido linfoide
Lípido: grasas y sustancias similares
Lipodistrofia: alteración en el metabolismo de las grasas
Lipófilo: soluble en grasa; capaz de disolver las grasas; que tiene predisposición a la obesidad
Lipoproteína: combinación de una grasa y una proteína
Liquenificación: engrosamiento de ciertas capas en la piel
Lítico: que concierne o influye en la destrucción de la célula
Livedo: punto o mancha de alteración de color sobre la piel
Local: restringido, no general: local
Localización: determinación del sitio o lugar de un proceso; restricción a un área limitada
Locorregional: local y regional
Loquios: pérdidas vaginales tras el parto
Luético: sifilítico
Lumbago: dolor en la parte inferior de la columna vertebral
Lumbar: relacionado con la parte inferior de la columna vertebral
Lumen: cavidad o canal dentro de un órgano en forma de tubo
Luxación: desplazamiento de los huesos de una articulación
GLOSARIO LETRA M
Maceración: hinchazón o ablandamiento por contacto con líquidos; extracción de drogas mediante humedecimiento,
Extracción en frío
Mácula: mancha en la retina; mancha
Maculopapular: consistente en manchas y pápulas
Malabsorción: trastorno de la absorción intestinal de nutrientes
Maligno: pernicioso, de evolución fatal
Mamario: relativo a la mama
Manifestación: exteriorización de una enfermedad
Manifiesto: ostensible
Masivo: grande, amplio
Masticatorio: que afecta a los músculos de la masticación; que debe masticarse
Mastitis: inflamación de la glándula mamaria
Mastocito: célula de Mast
Mastodinia: dolor de la mama
Mastoiditis: inflamación de la apófisis mastoides, en el oído
Maxilar: realativo a los huesos de la cara donde se encuentran fijados los dientes
Máximo: acmé de un proceso o una enfermedad
Mediador: sustancia química que transmite algo
Medial: situado hacia el centro; psiquiatr.: referente a un medium
Medicación: prescripción o aplicación de medicamentos
Medicinal: que tiene cualidades curativas; relativo a una medicina o a la curación
Medular: relativo a la médula de cualquier tipo
Megacolon: colon anormalmente grande o dilatado
Melanoma: tumor, generalmente maligno, de la piel o las mucosas
Melanosis: coloración oscura superficial de la piel o las mucosas
Melena: excremento oscuro conteniendo sangre; vómitos negros
Menarquía: fecha de la primera menstruación
Meningitis: inflamación de las meninges
Menopausia: cesación de la menstruación en la mujer
Menorragia: menstruación anormalmente prolongada y aumentada
Menstruación: regla
Mental: relacionado con la mente; relacionado con el mentón
Mesentérico: relativo al mesenterio
Metabolismo: conjunto de reacciones bioquímicas dentro del organismo
Metabolito: sustancia derivada de un medicamento dentro del organismo
Metabolización: transformación de una sustancia en otra durante el transcurso del metabolismo
Metahemoglobinemia: presencia de metahemoglobina en la sangre que da por resultado cianosis
Metaplasia: proceso de transformación de células o tejidos en otros distintos
Metástasis: aparición de un cáncer a distancia
Meteorismo: presencia de gas en el vientre o intestino
Metrorragia: pérdida sanguínea uterina que no sea menstrual
Mialgia: dolor en un músculo o músculos
Miastenia: debilidad o fatiga musculares anormales
Micción: acción de orinar
Micela: pequeños fragmentos presentes en una dispersión coloidal
Micosis: enfermedad causada por hongos
Micótico: producido por hongos, relativo a las enfermedades causadas por hongos
Microbio: microorganismo
Microbiológico: relativo a la ciencia de los microorganismos
Microcirculación: flujo de sangre en todo el sistema de vasos minúsculos
Micrografía: fotografía como a través del microscopio; examen con el microscopio
Microgramo: la millonésima parte de un gramo
Micronizar: reducir a polvo fino
Microscópico: de tamaño extremadamente pequeño; perteneciente a la microscopía
Microsomal: procedente de los microsomas
Microsporum: Espora
Microvellosidad: forma de vellosidad sobre la superficie de una célula
Midriático: droga que dilata la pupila
Mieloma: tumor maligno de la médula ósea
Mielomatosis: cáncer de la médula ósea
Mielosupresión: supresión de la actividad de la médula ósea
Mielotóxico: que es nocivo para la médula ósea
Migraña: jaqueca
Mímica: expresión por medio de gestos, de ideas o pensamientos
Mineralización: incorporación de sustancias minerales por los tejidos del organismo
Mínimo: la cantidad más pequeña o el límite más pequeño
Miocarditis: inflamación del miocardio
Miopatía: enfermedad muscular
Miopía: vista corta
Miorrelajante: relajante muscular
Miositis: inflamación de un músculo voluntario
Miótico: agente que produce contracción pupilar
Miscible: que es capaz de ser mezclado
Mitosis: división de una célula
Modulador: sustancia reguladora
Molecular: relativo a las moléculas o compuesto por ellas
Monitorización: control o supervisión con ayuda de un monitor
Morbididad: tasa de enfermos en una población
Morfinomimético: productos que tienen un efecto parecido al de la morfina
Mortal: letal
Mortalidad: tasa de muertes en una población
Motilidad: facultad de moverse espontáneamente
Mucocutáneo: relativo a las mucosas y a la piel o que las afecta
Mucolítico: agente que destruye o disuelve la mucina
Mucopurulento: que contiene moco y pus
Mucus: moco
Multidosis: dosis múltiple
Multípara: que ha parído como mínimo dos hijos
Muscular: relativo al músculo; que presenta una musculatura bien desarrollada
Musculatura: aparato muscular del cuerpo o de cualquier parte de él
Mutación: cambio; cambio en el material genético
Mutágeno: que induce o aumenta las mutaciones genéticas al
causar cambios en el DNA
GLOSARIO LETRA N
Nadir: el punto más bajo
Narcótico: agente que produce insensibilidad, estupor o anestesia
Nasal: relativo a la nariz
Nasolacrimal: relativo a la nariz y al aparato lagrimal
Natriuresis: excreción de cantidades anormales de sodio en la orina
Náusea: Ganas de vomitar
Necrólisis: separación y exfoliación del tejido a causa de muerte celular
Necrosis: muerte celular en un organismo vivo
Nefritis: inflamación del riñón
Nefrolito: piedra del riñón
Nefropatía: enfermedad del riñón
Nefrótico: relativo a una enfermedad del riñón o causado por ella
Nefrotóxico: que es tóxico para el riñón
Negativo: sin resultado, no positivo, bajo la línea cero
Neonatal: relativo al primer mes de vida
Neoplásico: relativo a un cáncer
Nerviosismo: excitabilidad e irritabilidad excesivas
Neumonía: inflamación de los pulmones
Neumopatía: enfermedad del pulmón
Neural: relativo a los nervios; situado en la región de la columna vertebral
Neuralgia: dolor en el trayecto de los nervios
Neuritis: inflamación de un nervio
Neurodermatitis: enfermedad de la piel producida por causas emocionales
Neuroléptico: calmante del sistema nervioso
Neuroleptoanalgesia: anestesia mediante administración de un neuroléptico y un analgésico
Neurológico: relativo al sistema nervioso o a la neurología
Neuromuscular: relativo a la conexión entre los nervios y los músculos
Neuronal: relativo a las neuronas
Neuropatía: enfermedad nerviosa
Neurótico: relativo a la neurosis o afectado por ella
Neurotóxico: tóxico o destructor del tejido nervioso
Neurovegetativo: perteneciente o relativo al sistema nervioso vegetativo
Neutralización: proceso por el que una cosa pierde eficacia
Neutrófilo: que tiene afinidad por los colorantes neutros
Neutropenia: disminución del número de leucocitos neutrófilos en la sangre
Nicturia: emisión de orina más abundante durante la noche que durante el día
Nidación: implantación del embrión maduro
Nistagmo: movimiento rápido e involuntario del globo ocular
Nocturno: relativo a la noche o que ocurre o es activo durante ella
Nodular: caracterizado por pequeños nudos sólidos
Normotenso: que tiene tensión o presión normal
Nosocomial: relacionado con la hospitalización o con un hospital
Nulípara: que no ha dado a luz a un lactante viable
Numular: en forma de moneda
Nutrimento: alimentación, alimento
GLOSARIO LETRA O
Obesidad: exceso de peso corporal por acumulación de grasa
Objetivo: perceptible por los sentidos externos; meta
Observación: estudio de un fenómeno
Obsesión: idea fija
Obstétrico: relativo a la rama de la medicina que se ocupa del embarazo, del parto y del puerperio
Obstrucción: acción y efecto de bloquear o taponar
Ocasional: de vez en cuando
Oclusión: cierre
Ocular: perteneciente o relativo al ojo
Oculógiro: relativo al giro de los ojos; caracterizado por ello o que lo origina
Oculto: escondido
Oftálmico: referente o perteneciente al ojo
Oftalmológico: perteneciente o relativo a la rama de la medicina que estudia los ojos
Oligoelemento: elemento traza
Oligomenorrea: menstruación poco frecuente
Oliguria: secreción deficiente de orina
Oncolítico: perteneciente o relativo a la destrucción de células tumorales; caracterizado por ella o que la causa
Oncótico: relativo a una hinchazón
Oforectomía: extirpación o extracción de ambos ovarios
Opalescente: que parece de ópalo o que exhibe diversos colores como él
Opiata: preparado derivado del opio
Opistótonos: espasmo en el que la cabeza y los talones se doblan hacia atrás y el cuerpo se arquea hacia adelante
Oportunista: dícese del microorganismo que produce enfermedad en determinadas circunstancias solamente
Óptico: perteneciente a la vista o al nervio óptico
Óptimo: más propicio o favorable
Oral: perteneciente o relativo a la boca; a través de la boca
Orbital: relativo a la cavidad ósea que contiene el globo ocular
Organismo: cualquier cosa viviente individual
Orgasmo: punto más alto de la excitación sexual
Orquitis: inflamación de un testículo
Ortostático: relativo a la posición del pie o causado por ella
Osículo: huesecillo
Osificación: formación del hueso o de sustancia ósea
Osmolalidad: concentración de partículas osmóticamente activas en solución
Osmolaridad: concentración de partículas osmóticamente activas en solución
Osmótico: perteneciente o relativo a la difusión de un líquido a través de una membrana
Ostensible: manifiesto
Osteoartritis: inflamación articular que interesa también al hueso
Osteodistrofia: distrofia de los huesos
Osteólisis: destrucción o muerte del hueso
Osteomalacia: ablandamiento de los huesos
Osteomielitis: inflamación de la médula ósea
Osteoporosis: desmineralización esquelética
Osteotomía: sección quirúrgica de parte de un hueso
Otitis: inflamación del oído
Otorrea: derrame que tiene lugar por la oreja
Otorrinolaringología: estudio de las enfermedades del oído, la nariz y la
garganta
Otosclerosis: enfermedad del laberinto óseo del oído
Ototóxico: tóxico para el órgano auditivo
Ovárico: perteneciente y/o referente al ovario
Ovulación: desprendimiento natural del óvulo
Óvulo: huevo pequeño
Oxigenación: transporte y saturación de oxígeno
GLOSARIO LETRA P
Paleocórtex: Parte de la corteza cerebral que corresponde a las áreas de terminación de las vías olfatorias y que
filogenéticamente ocupa una posición INtermedia entre el arquicórtex y el neocórtex
Paleoencéfalo: Encéfalo primitivo que comprende todo el cerebro menos la corteza y sus dependencias
Paliativo (a): que proporciona alivio pero no cura
Palpitación: sensación de latidos cardiacos rápidos e irregulares
Pancitopenia: deficiencia de cualquier tipo de células sanguíneas
Pancreatitis: inflamación del páncreas
Paniculitis: reacción inflamatoria de la grasa debajo de la piel
Papilar: en forma de papila o verruga
Papiledema: hinchazón de la papila óptica
Papilitis: inflamación de una papila
Pápula: pequeña elevación sólida y circunscrita de la piel
Paracentesis: drenaje
Paradójico: contradictorio, inhabitual
Parámetro: criterio: parámetro
Paranoia: delirio
Paraplejía: parálisis de las piernas y parte inferior del cuerpo
Parasimpaticomimético: sustancia que estimula directamente el sistema colinérgico o parasimpático
Parasitario: referente a los organismos que viven a expensas de otro organismo
Paratiroideo: perteneciente o relativo a la glándula parotiroides; situado al lado de la glándula tiroides
Paravenoso: cercano a una vena
Parénquima: parte funcional de un órgano
Parenteral: administrado por una vía que no sea la oral
Paresia: forma leve de parálisis
Parestesia: sensación de hormigueo, de pinchazos
Parietal: relativo a la pared de una cavidad; relativo al hueso frontal
Paroniquia: inflamación de la uña
Parotiditis: inflamación de la glándula salivar
Paroxístico: a modo de ataques o crisis de aparición brusca
Partícula: corpúsculo, parte elemental
Paso: conducto; evacuación intestinal; introducción de un catéter, una sonda o una bujía a través de un conducto
natural
Patógeno: que causa enfermedad
Patológico: morboso; relacionado con una enfermedad
Pediátrico: perteneciente o relativo a la rama de la medicina que trata de los niños
Pediculosis: infestación humana por piojos
Pélvico: relativo a la parte inferior del tronco del cuerpo
Pene: Organo genital masculino preparado para el coito y la reproducción del ser humano. Experimenta erección y
eyaculación del semen (a través de la uretra)
Pénfigo: enfermedad de la piel grave caracterizada por vesículas, ampollas y erosiones
Péptico: relativo a la digestión, principalmente al jugo gástrico
Percutáneo: a través de la piel intacta
Perenne: perpetuo
Perforación: acción de atravesar una parte; agujero, orificio, apertura
Perianal: situado alrededor del ano
Periartritis: inflamación de los tejidos que rodean una articulación
Pericarditis: inflamación de la envoltura del corazón
Peridural: situado alrededor de la envoltura del Sistema Nervioso; Central o externo con respecto a ella
Periférico: alejado del centro; situado por fuera del Sistema nervioso Central, del corazón y de la circulación menor
Perinatal: que ocurre inmediatamente antes o después del nacimiento
Perineal: relativo a la región limitada por el escroto y el ano en el hombre o por la vulva y el ano en la mujer
Periódico: cíclico, habitual, regular, repetido
Perioperativo: relativo al período entre la fecha de hospitalización para cirujía hasta la fecha en que el paciente es
dado de alta
Perioral: situado alrededor de la boca
Periorbitario: situado alrededor de la órbita
Peristalsis: contracción por la cual órganos tubulares impulsan su contenido
Peritonitis: inflamación de la envoltura abdominal
Perivascular: situado alrededor de un vaso
Permanente: que continúa existiendo; que queda en su sitio
Permeabilidad: propiedad de una membrana de dejar pasar las sustancias
Pernicioso: peligroso, aniquilante, grave, maligno
Peroral: por boca
Persistente: perseverante
Pertussis (lat): tos ferina
Perversión: desviación sexual
Pesario: instrumento que se coloca en la vagina como dispositivo
contraceptivo; supositorio vaginal
Petequia: puntos rojopurpúreos
Pielitis: inflamación de pelvis renal
Pielonefritis: inflamación conjunta del riñón y de la pelvis renal
Pigmentación: depósito de materia colorante, coloración
Piloerección: erección del pelo
Píloro: salida del estómago
Piodermia: cualquier enfermedad de la piel purulenta
Piógeno: productor de pus
Pirexia: fiebre
Pirógeno: que produce fiebre
Pirosis: ardor de estómago
Pitiriasis: descamación de la piel en pequeñas laminillas
Placa dental: sarro
Placebo: medicamento vacío o aparente
Plasmaproteína: proteína del plasma
Plasminógeno: precursor inactivo de la plasmina
Pleuritis: inflamación de la membrana que reviste los pulmones y la cavidad torácica
Plexo: redecilla o maraña de vasos linfáticos, nervios o venas
Poliartritis: inflamación de varias articulaciones simultáneamente
Polidipsia: sed excesiva persistente sensación anormal de sed aumentada
Polimórfico: que presenta diversas formas
Polineuritis: inflamación de muchos nervios a la vez
Poliomielitis: enfermedad inflamatoria de la sustancia gris de la médula espinal
Polipéptido: elemento de una proteína
Poliuria: eliminación de grandes cantidades de orina por día
Porfiria: trastorno del metabolismo de las porfirinas
Positivo: que indica presencia de un trastorno
Posmenopáusico: que ocurre después de la menopausia
Posnatal: después del nacimiento
Posología: esquema de administración del medicamento
Posparto: después del parto
Posprandial: que se presenta después de una comida
Posterior: situado detrás
Postoperatorio: después de una operación
Postraumático: que ocurre después de un traumatismo
Postural: relativo a la postura o posición
Potencia: poder; capacidad sexual; poder de un medicamento para producir los efectos
deseados; capacidad del embrión para desarrollarse
Potenciación: activación de una droga por otra
Potencial: existente pero aún no activo
Potencializción: activación de una droga por otra
Preclínico: que ocurre antes de que la enfermedad sea clínicamente reconocible
Precordial: situado delante del corazón
Precursor: que precede
Preeclampsia: síntomas que preceden a las convulsiones eclámpticas
Preliminar: que antecede a lo principal, que lo prepara
Prematuro: que se produce antes de tiempo
Premedicación: administración de medicamentos antes de una intervención quirúrgica
Premenstrual: que ocurre antes de la menstruación
Prenatal: que existe o se presenta antes del nacimiento
Preoperatorio: que precede a una operación
Preparado: medicamento confeccionado
Prepucio: pliegue que cubre el pene o el clítoris
Prescripción: receta
Presentación: presentación; presentación del feto respecto al cuello uterino
Presináptico: que se encuentra por delante de la zona de contacto entre dos neuronas
Prevención: medidas destinadas a evitar enfermedades o accidentes
Priapismo: erección anormal y persistente
Primario: principal, primero ; al principio, originario
Primovacunación: vacunación que se efectúa por primera vez
Privación: falta o carencia
Procreación: reproducción
Proctitis: inflamación del recto
Productivo: que produce tejido nuevo (dícese de una inflamación); que produce esputo o moco (dícese de la tos)
Profilaxis: prevención
Progestógeno: hormona que prepara al útero para la recepción y desarrollo del óvulo fecundado
Prognosis: pronóstico
Progresivo: continuado, que avanza lentamente
Prolapso: caída, acción de colgar de una parte
Proliferación: reproducción, multiplicación
Proptosis: protrusión anormal del globo ocular
Prostatismo: compresión y obstrucción de la uretra por la próstata
Prostatitis: inflamación de la próstata
Proteasa: enzima que destruye proteínas
Proteolítico: que digiere o hidroliza las proteínas
Prótesis: sustituto artificial de una parte u órganos
Protrombina: factor II de la coagulación sanguínea
Protrusión: avance anormal de una parte u órgano
Proximal: situado más cerca del centro del tronco
Prurítico: relativo al prurito o caracterizado por él
Prurito: escozor o picor ; picazón; enfermedad de la piel caracterizada por
picazón
Psicógeno: que tiene un origen emocional o psicológico
Psicoléptico: fármaco con efecto sedante
Psicológico: psicológico
Psicomotor: relativo a los efectos motores de la actividad cerebral o psíquica
Psicosis: trastorno mental grave caracterizado por una ruptura de contacto con
la realidad
Psicosomático: que tiene síntomas corporales de origen psíquico, emocional o
mental
Psicotrópico: que afecta al estado mental
Psiquiátrico: psiquiátrico
Psíquico: mental
Psoriasis: enfermedad de la piel caracterizada por descamación
Ptosis: caída de un órgano
Pubertad: período de madurez sexual
Puerperio: período o estado de confinamiento después del parto
Pulmonar: relativo al pulmón
Pulsación: latido rítmico
Punción: introducción de un instrumento puntiagudo
Purgativo: que produce evacuación del intestino
Púrpura: hemorragia capilar espontánea en forma de pequeñas manchas
Purulento: que contiene o produce pus
Pustuloso: relativo a las pústulas; con formación de pústulas
GLOSARIO LETRA Q
Queloide: cicatriz claramente elevada
Queratinizado: recubierto por una sustancia resistente a la secreción gástrica
Queratitis: inflamación de la córnea del ojo
Queratoconjuntivitis: inflamación de la córnea y la conjuntiva del ojo
Queratolítico: agente que disuelve la capa córnea de la piel
Quimiorreceptor: célula de un órgano capaz de reaccionar a sustancias químicas
Quimioterapia: tratamiento de un cáncer por sustancias químicas
Quimioterápico: medicamento capaz de atacar a los microbios parasitarios o a las células de un cáncer
Quiste: tumor de contenido líquido
GLOSARIO LETRA R
Radiografía: Procedimiento para hacer fotografías por medio de los rayos X. Fotografía obtenida por este
procedimiento
Radiología: Parte de la medicina que estudia las radiaciones, especialmente los rayos X, en sus aplicaciones al
diagnóstico y tratamiento de enfermedades
Radioterapia: tratamiento mediante radiaciones
Rágade: fisura, grieta o escara lineal de la piel
Reabsorción: reabsorción cutánea, reabsorción dental
Reactivación: restauración de la actividad en un cuerpo inactivo
Reactividad: capacidad para mostrar reacciones
Reactivo: sustancia utilizada para producir una reacción química
Receptor: persona que recibe algo de un donante
Recidivista: persona que repite los actos delictivos después de recibir tratamiento
Recombinante: célula con una nueva combinación genética, que no se da junta en
sus padres
Reconstitución: añadir un solvente a un medicamento en polvo; tipo de
regeneración de una superficie lesionada; Retorno a la forma líquida del suero o
plasma sanguíneo previamente desecado
Rectal: perteneciente o relativo al recto
Recuperación: recuperación
Recurrente: que vuelve, que retorna
Reducción: retorno a la forma inicial o normal
Reflujo: flujo de retorno
Refractario: que no cede fácilmente con el tratamiento, rebelde
Regeneración: renovación o reparación de tejido o de partes desaparecidas
Región: parte del cuerpo
Regional: local
Regresión: retorno a un estado o etapa anterior; desaparición de los síntomas o de un proceso anormal
Regurgitación: reflujo del contenido de un órgano hueco
Rehidratación: restauración del agua o del contenido líquido en un organismo
Reinfección: nueva infección con el mismo agente, tras haber curado la primera
Relajante: agente que reduce la tensión
Relevante: sobresaliente, importante
Remisión: disminución temporal de los síntomas de una enfermedad
Renal: perteneciente o relativo al riñón
Renina: enzima elaborada por el riñón
Replicación: autoduplicación
Resección: extirpación quirúrgica parcial o total de un órgano
Reservorio: cavidad que sirve como almacén
Residual: que resta o queda
Resistente: que no da respuesta a determinados medicamentos
Resorción: absorción de agua y de solutos por células vivas
Respiratorio: perteneciente o relativo a la respiración
Respuesta: reacción ante un estímulo
Resucitación: restablecimiento de la vida de un sujeto aparentemente muerto
Retardo: retraso; impedimento; desarrollo retrasado
Retención: conservación, dentro del cuerpo, de materiales o líquidos que se excretan normalmente
Retinopatía: enfermedad no inflamatoria de la retina
Retracción: encogimiento o reducción de un órgano o tejido
Retrobulbar: detrás del bulbo raquídeo; detrás del globo ocular
Retrógrado: que va hacia atrás; que degenera, deteriora
Retrosternal: detrás del esternón
Reumatoide: que se asemeja al reumatismo
Reversible: que puede desaparecer totalmente al suprimirse la causa
Revulsivo: contrairritante, que provoca una irritación que tiene el propósito de aliviar alguna otra
RInitis: inflamación de la mucosa nasal
RInofaringitis: inflamación de la mucosa nasal y de la faringe
RInorrea: secreción intensa de moco nasal
Roncus: ronquido
Rotura: desgarro de tejidos o de un órgano
Rubéola: sarampión alemán; sarampión de los tres días
GLOSARIO LETRA S
Salicismo: abuso crónico de medicamentos que contienen salicilatos
Salino: salado; de la naturaleza de las sales; que contiene sales
Salivación: secreción de saliva
Salpingitis: inflamación de la trompa uterina; inflamación de la trompa auditiva
Salurético: que induce la eliminación de sal por la urina
Saprofito: microorganismo que vive a expensas de materias orgánicas en descomposición; parásito que no causa
Enfermedad
Sarcoma: tumor maligno
Seborrea: excreción excesiva de sustancia grasa
Secuela: complicación más o menos tardías y duraderas de una enfermedad
Secuestro: fragmento de tejido muerto separado del tejido sano
Secundario: siguiente, dependiente, de 2 orden, en una 2a fase, acompañante;
consecuencial, colateral
Sedante: calmante
Sedentario: que se sienta habitualmente; de hábitos inactivos; relativo a la
posición sentada
Sedimentación: asentamiento de partículas sólidas de una solución en el fondo
del envase
Sedimento: precipitación de un sólido en un sistema líquido
Segmento: parte de un organismo u órgano
Selectivo: que se realiza por o tras elección; muy exigente en cuanto a la indicación
Semisintético: producido por manipulación química de sustancias naturales
Senilidad: ancianidad; vejez
Sensibilización: administración de un antígeno para inducir una respuesta inmunitaria; exposición a un alérgeno que
da lugar a una reacción exagerada
Sensorial: perteneciente o relativo a las sensaciones
Septicemia: intoxicación de la sangre por microorganismos
Séptico: contaminado por gérmenes
Septum (lat): tabique de separación
Seroconversión: cambio de una prueba serológica de negativa a positiva
Serológico: perteneciente o relativo al estudio de la inmunidad a través del suero
Seudotumor: tumor fantasma
Shock: colapso, fallo
Significativo: que tiene importancia
Simpático: simpático
Simpaticomimético: sustancia que estimula el sistema nervioso simpático
Simultáneo: que se hace o ocurre al mismo tiempo
Sináptico: que pertenece o afecta a la zona de contacto entre dos neuronas
Síncope: desmayo, desvanecimiento
Síndrome: conjunto de síntomas
Sinergético: que trabaja simultáneamente con otra cosa
Singulto: hipo
Sinovial: perteneciente o relativo al líquido secretado por la membrana sinovial o que lo secreta
Sinovitis: inflamación de una membrana sinovial
Síntesis: combinación; formación de sustancias in vitro por medios artificiales
Síntoma: signo
Sintomático : perteneciente a los síntomas
Sintomatología: síntomas combinadas de una enfermedad
Sinusal: relativo o perteneciente a una bolsa o una cavidad, en particular a la cámara superior del corazón
Sinusitis: inflamación de una bolsa o una cavidad
Sistemático: que sigue un sistema
Sistémico: que afecta al cuerpo de una forma total
Sistólico: que se relaciona con la contracción del músculo cardíaco
Sobredosis: dosis excesiva
Solución: preparado líquido que contiene una o varias sustancias químicas solubles; relajación o preparación
Solvente: líquido que es capaz de disolver; componente de una solución que se encuentra en mayor cantidad
Somático: corporal
Somatotropina: hormona del crecimiento
Somnolencia: somnolencia
Sonambulismo: andar en sueños
Soplo: vibración audible por auscultación
Soporífico: que causa o induce al sueño o sopor
Sordera: sordera
Subagudo: un poco agudo
Subaracnoideo: que está situado o que se produce debajo de la aracnoides
Subcapsular: que está situado o que ocurre debajo de una cápsula
Subclínico: que transcurre sin manifestar síntomas
Subconjuntival: que está situado o que ocurre debajo de la conjuntiva
Subcutáneo: que está situado o que sucede por debajo de la piel
Sublingual: referido o situado debajo de la lengua
Superinfección: nueva infección que ocurre como complicación de otra ya existente
Supino: que descansa sobre el dorso
Supraventricular: por encima o en la parte superior de una pequeña cavidad
Supuración: formación de pus
Suspensión: preparado finamente dividido para incorporarlo en un líquido o que ya se encuentra incorporado en un
líquido
GLOSARIO LETRA T
Tacografia: Registro de la velocidad de la corriente sanguínea
Tálamo: masa importante de núcleos grises
Taquiarritmia: forma rápida e irregular del ritmo cardíaco
Taquicardia: aceleración de la frecuencia cardíaca
Taquifilaxia: efecto decreciente de un medicamento
Telangiectasia: dilatación de vasos terminales sobre todo en la cara
Tendinitis: inflamación de un tendón
Tenesmo: deseo doloroso e ineficaz de orinar o defecar
Tenosinovitis: inflamación de un tendón y de su vaina
Tensioactivo: que ejerce efecto sobre la tensión superficial
Tensión: tono; potencial eléctrico; presión
Terapéutico: que sirve para la curación
Terapia: tratamiento
Teratogénico: que genera malformaciones
Teratológico: perteneciente o relativo a la ciencia que se ocupa del desarrollo anormal y de las malformaciones
congénitas
Térmico: que hace referencia al calor o a la temperatura
Terminal: final, último, postrero
Termorregulación: regulación del calor o de la temperatura
Testicular: perteneciente o relativo a los testículos
Tetania: estado caracterizado por calambres y convulsiones musculares
Tétanos: tétanos
Tic: movimiento involuntario que se produce repetidamente
Tímpano: membrana del oído medio; cavidad del oído medio
Tirostático: sustancia que inhiben la biosíntesis y/o la secreción de hormonas tiroideas
Tirotoxicosis: conjunto de síntomas debido a un exceso de hormonas tiroideas
Título: valor, grado, proporción
Tofo: depósito de urato que se produce en caso de gota
Tolerancia: capacidad de soportar dosis elevadas de una droga tóxica
Tomografía: radiografía de una sección del cuerpo o de un órgano
Tónico: que produce y restablece el tono normal; que se caracteriza por tensión continua
Tono: tensión
Tonsilitis: inflamación de una amígdala
Tópico: local
Torácico: perteneciente o relativo al tórax o que lo afecta
Torsión: torcedura, giro de un órgano en torno a su eje; rotación
Tortícolis: cuello torcido
Toxemia: intoxicación de la sangre
Toxicidad: efecto nocivo que tiene una sustancia química
Tóxico: venenoso
Toxicológico: perteneciente o relativo a la ciencia que estudia los venenos
Toxicomanía: dependencia de una droga
Toxina: veneno
Toxoplasmosis: enfermedad infecciosa causada por Toxoplasma gondii
Tracoma: enfermedad infecciosa de la conjuntiva y de la córnea del ojo
Tracto: haz de fibras, cordón, vía
Tranquilizante: medicamento que sirve para tranquilizar
Transaminasa: tipo de enzima
Transcutáneo: a través de la piel intacta
Transdérmico: que pasa a través de la piel
Transferencia: paso de un síntoma o una enfermedad de una parte hacia otra; psiquiatr: cambio del afecto de una
Persona hacia otra, desde una idea hacia otra
Transformación: cambio de forma o estructura
Transfusión: transfusión
Tránsito: paso
Transitorio: pasajero
Transmisión: conducción
Transpiración: sudación
Transuretral: que conduce a través de la uretra o la atraviesa
Traqueítis: inflamación de la tráquea
Traumático: perteneciente o relativo a un trauma o traumatismo, o causado por él
Tremor: temblor
Tricíclico: constituido por tres anillos enlazados entre sí
Trismo: imposibilidad de apertura total de la boca
Trivalente: que se une con tres átomos de hidrógeno o los sustituye
Trófico: nutritivo
Trombo: tapón de sangre en el sistema circulatorio
Trombocitopenia: disminución del número de plaquetas en la sangre
Trombocitosis: aumento exagerado de las plaquetas en la sangre
Tromboembolismo: obstrucción de un vaso sanguíneo con material trombótico
Tromboflebitis: inflamación de una vena con acompañada por formación de trombo
Trombolítico: que disuelve o desintegra un trombo
Trombosis: formación, desarrollo o presencia de un trombo
Tuberculostático: medicamento que inhibe el crecimiento del bacilo de la tuberculosis
Tubular: que tiene forma de tubo
GLOSARIO LETRA U
Ulceración: proceso de formación de una úlcera
Ulcerógeno: que produce úlceras
Ulcus: úlcera
Unilateral: situado en un solo lado o que afecta un solo lado
Uremia: acumulación de urea en la sangre
Uretra: Masculina o femenina. Parte distal del aparato urinario (y reproductor en el caso del varón)
Uretritis: inflamación del uréter
Uricosúrico: agente que promueve la secreción urinaria de ácido úrico
Urogenital: referente a los órganos urinarios y sexuales
Urografía: radiografía del aparato urinario
Urticaria: urticaria
Útero: Organo genital femenino en donde se desarrolla normalmente el embarazo
GLOSARIO LETRA V
Vagal: perteneciente o relativo al nervio vago, décimo nervio cráneal
Vaginal: que afecta a la vagina
Vagina: Organo genital femenino preparado para el coito y para el pasaje del feto y alumbramiento durante el parto
Vagolítico: que disminuye los efectos del nervio vago
Vagotonía: excitabilidad aumentada del nervio vago
Validez: fiabilidad de un proceso de prueba
Variación: modificación de propiedades
Varicela: viruela
Vascular: referido a los vasos sanguíneos
Vasculitis: inflamación de los vasos sanguíneos
Vasoactivo: que ejerce un efecto sobre el calibre de los vasos sanguíneos
Vasoconstricción: estrechamiento de los vasos sanguíneos
Vasodilatación: dilatación de los vasos sanguíneos
Vasomotor: que afecta al calibre de los vasos
Vasopresor: agente que estimula la contracción del tejido muscular de los capilares y las arterias
Vegetativo: relativo o perteneciente al crecimiento y la nutrición; que funciona de manera involuntaria o inconsciente;
en reposo; relativo a las plantas; relativo a la reproducción asexual
Vehículo: transportador; (farm) excipiente
Venéreo: perteneciente o relativo al contacto sexual o transmitido por él
Venoso: perteneciente o relativo a las venas; que está provisto de venas
Ventilación: aireación por la respiración
Ventral: relativo al vientre; delante de un punto de referencia
Ventricular: perteneciente o relativo a una pequeña cavidad
Vertebral: perteneciente o relativo a las vértebras
Vesicular: en forma de vesícula o ampolla; con formación de vesículas o ampollas
Vestibular: perteneciente o relativo a un vestíbulo o que se dirige a él
Vial: pequeña ampolla o frasco de vidrio
Vigilia: acción de estar despierto o en vela; estado de alerta o de observación
Viral: perteneciente o relativo a los virus; causado por ellos
Virilización: masculinización
Viruela: viruela
Virus: El organismo de estructura más sencilla que se conoce
Visceral: perteneciente o relativo a una víscera
Viscosidad: grado de fluidez de las sustancias en estado líquido o gaseoso
Visual: relativo a la visión
Vitamina: Cada una de ciertas sustancias orgánicas que existen en los alimentos y que, en cantidades
pequeñísimas, son necesarias para el perfecto equilibrio de las diferentes funciones vitales
Vítreo: cristalino
Voluntario: voluntario
Vulvar: perteneciente o relativo a los órganos sexuales externos de la mujer
Vulvovaginitis: inflamación de los genitales externos femininos incluyendo la vagina
GLOSARIO LETRA X
Xantoma: Afección cutánea caracterizada por la formación de placas o nódulos amarillos
Xantopsia: Visión amarilla de los objetos, fenómeno que se observa a veces en la ictericia
Xantosis: Degeneración con pigmentación amarilla
Xeroderma: Afección cutánea caracterizada por el estado rugoso, seco y descolorido de la piel
Xeroftalmía: Enfermedad de los ojos caracterizada por la sequedad de la conjuntiva y opacidad de la córnea. Se
produce por la falta de determinadas vitaminas en la alimentación
Xeromicteria: Sequedad de la membrana mucosa nasal
Xerosis: Estado morboso caracterizado por la sequedad
Xerostomía: sequedad de la boca
Xifoides: Dícese del cartílago o apéndice cartilaginoso y de figura algo parecida a la punta de una espada, en que
termina el esternón del hombre
GLOSARIO LETRA Y
Yatrogénico: provocado por la intervención médica (diagnóstica, terapéutica)
Yeyuno: porción del intestino delgado comprendida entre el duodeno y el ileón
Yodo: Metaloide de textura laminosa, de color gris negruzco y brillo metálico, que se volatiliza a una temperatura
poco elevada, desprendiendo vapores de color azul violeta y de olor parecido al del cloro
GLOSARIO LETRA Z
Zona: Enfermedad vírica, eruptiva e infecciosa, caracterizada por la inflamación de ciertos ganglios nerviosos, y que
se manifiesta por una serie de vesículas a lo largo del nervio afectado, con fiebre y dolor intenso
Zóster: Erupción a lo largo de un nervio, zona. (La zona afectada semeja un cinturón que ciñe)
Zona pellucida: Región que rodea a la membrana citoplasmática del ovocito
Juramento Hipocrático
Alrededor del año 400 A.C, Hipócrates, médico griego
conocido como el padre de la medicina, redactó el juramento
hipocrático, un noble código ético que en la actualidad sigue
guiando a la profesión médica. ¿Es eso rigurosamente
cierto? Los hechos dan a entender que probablemente no fue
Hipócrates quien formuló el juramento que lleva su nombre.
Lo que es más, la comunidad médica actual no siempre está
de acuerdo con el texto original.
Sin importar quien haya sido el verdadero autor, lo que no
puede cuestionarse es el tremendo impacto que ese
juramento ha tenido en la medicina occidental y, sobre todo
en el campo de la ética. Se lo ha llamado "la cúspide en el
desarrollo de los precisos conceptos éticos de la medicina",
"el asiento de la relación médico-paciente en el mundo
civilizado" y "el pináculo de la ética profesional".
Por veinticinco siglos ha sido "el credo" de la profesión, y en muchas universidades continúa siendo el
enunciado con el que se comprometen los hombres al obtener su doctorado. Es comprensible que solo unas
cuantas facultades médicas utilicen el juramento hipocrático en su forma original.
No obstante, el juramento pasó por un período de disfavor a principios del siglo XX, tal vez debido a los
adelantos científicos del momento. En un creciente clima de racionalismo puede que el juramento haya
parecido anticuado e irrelevante. Pero los adelantos científicos no eliminan la necesidad de seguir normas
éticas, y quizás a eso se deba que el juramento haya vuelto a ganar aceptación en las últimas décadas.
A pesar de los muchos cambios efectuados al juramento hipocrático, prestar juramento suele considerarse
de suma importancia para una profesión comprometida a seguir ideales fundamentalmente nobles y morales.
Tal declaración realza los encomiables preceptos morales sobre los que descansa la profesión médica.
"Quizás, para muchos, hoy el juramento médico no sea más que un pedazo de una vieja imagen
resquebrajada. Pero de esa imagen queda lo suficiente en la conciencia profesional como para recordarnos
que olvidarla por completo convertiría a la medicina en una empresa comercial, industrial o asalariada".
Es posible que la trascendencia actual del juramento hipocrático y de las declaraciones derivadas de él siga
siendo un punto de debate entre eruditos. Pero sea cual sea la conclusión a la que se llegue, el compromiso
médico de cuidar del enfermo es, y seguirá siendo, digno de reconocimiento
Versión del juramento hipocrático de la Convención de Ginebra
Ha habido varios intentos de adaptación del juramento hipocrático a lo largo de la historia. En 1945, se redactó
un juramento hipocrático en la convención de Ginebra, con el texto siguiente:
En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a
consagrar mi vida al servicio de la humanidad.
Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores.
Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis
preocupaciones.
Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí.
Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis
colegas serán mis hermanos.
No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de
nacionalidad, de raza, partido o clase.
Tendré absoluto respeto por la vida humana.
Aún bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.
Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.
Versión del Juramento Hipocrático de Louis Lasagna
Una versión del juramento muy utilizada actualmente, sobre todo en países anglosajones, es la versión redactada en
1964 por el Doctor Louis Lasagna, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts. El texto, en su
traducción al castellano, dice así:
Prometo cumplir, en la medida de mis capacidades y de mi juicio, este pacto.
Respetaré los logros científicos que con tanto esfuerzo han conseguido los médicos sobre cuyos pasos
camino, y compartiré gustoso ese conocimiento con aquellos que vengan detrás.
Aplicaré todas las medidas necesarias para el beneficio del enfermo, buscando el equilibrio entre las trampas
del sobretratamiento y del nihilismo terapéutico.
Recordaré que la medicina no sólo es ciencia, sino también arte, y que la calidez humana, la compasión y la
comprensión pueden ser más valiosas que el bisturí del cirujano o el medicamento del químico.
No me avergonzaré de decir «no lo sé», ni dudaré en consultar a mis colegas de profesión cuando sean
necesarias las habilidades de otro para la recuperación del paciente.
Respetaré la privacidad de mis pacientes, pues no me confían sus problemas para que yo los desvele. Debo
tener especial cuidado en los asuntos sobre la vida y la muerte. Si tengo la oportunidad de salvar una vida,
me sentiré agradecido. Pero es también posible que esté en mi mano asistir a una vida que termina; debo
enfrentarme a esta enorme responsabilidad con gran humildad y conciencia de mi propia fragilidad. Por
encima de todo, no debo jugar a ser Dios.
Recordaré que no trato una gráfica de fiebre o un crecimiento canceroso, sino a un ser humano enfermo cuya
enfermedad puede afectar a su familia y a su estabilidad económica. Si voy a cuidar de manera adecuada a
los enfermos, mi responsabilidad incluye estos problemas relacionados.
Intentaré prevenir la enfermedad siempre que pueda, pues la prevención es preferible a la curación.
Recordaré que soy un miembro de la sociedad con obligaciones especiales hacia mis congéneres, los sanos
de cuerpo y mente, así como los enfermos.
Si no violo este juramento, pueda yo disfrutar de la vida y del arte, ser respetado mientras viva y recordado
con afecto después. Actúe yo siempre para conservar las mejores tradiciones de mi profesión, y ojalá pueda
experimentar la dicha de curar a aquellos que busquen mi ayuda.
COMENTARIOS
Los motivos para ser médico son más que simplemente saber medicina, es un
compromiso con la comunidad, las personas, y las familias en sus entornos, y con los
valores humanos y profesionales de la medicina.
Crecer como persona y como futuro profesional médico. Eso es lo que me está aportando
esta carrera.
Todo se remonta a mi infancia. Recuerdo que por diversos motivos de salud era muy
asiduo a las consultas médicas. Quizás por eso me interesaba más en esta profesión que
por cualquier otra cosa, ya que cada vez que iba al médico mi salud mejoraba, pero no
mejoraba la de algunas personas. Por lo que me surgió la gran pregunta: ¿Por qué unos
se curan y otros no? ¿Por qué a algunos le basta con dos visitas al médico y otros están
continuamente ante un médico y no mejoran? Ese fue el motivo por el que comenzó a
gustarme esta profesión, para ayudar a aquellas personas a las que mejorar su salud
fuese realmente complicado.
Fui creciendo y conforme pasaban los años me sentía más atraído por las asignaturas
relacionadas con el cuerpo humano. Me parecía fascinante el hecho de conocer parte de
la anatomía y fisiología humana. Me atraían muchísimo más que las matemáticas, la
historia y cualquier otra asignatura.
La carrera no es un camino fácil y bonito, pero las ganas y la ilusión pueden contrarrestar
todo eso.
Seis años dan para muchas cosas. En seis años vas a esforzarte mucho, pero las cosas
te pueden ir mejor o peor, puedes ver como no consigues recompensas a muchos de tus
esfuerzos, años en los que desearás estar más cerca de tu familia y amigos, temporadas
en las que tu motivación está por las nubes y otras en las que te cuesta encontrarlas,
momentos muy buenos y otros en los que te sientes estancado porque no ves el final.
pero todas esas experiencias se resumen en una sola palabra: CRECER. Crecer como
persona y como futuro profesional médico. Eso es lo que me está aportando esta carrera.
Saber que no todas tus actuaciones van a tener recompensa, saber que siempre vas a
tener que luchar, saber Que van a ver momentos difíciles cuando nos enfrentamos a los
pacientes, que no siempre vamos a poder solucionar pero que siempre vamos hacer todo
lo que, en nuestras manos para problema, ayudarles.
Decía Jhon Lennon que: "La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas
en hacer otras cosas".
Quizás sea la frase que mejor resuma estos seis años. Entre exámenes, escaso tiempo
libre, agobios, asignaturas con mayor o menor utilidad, practicas.
En definitiva, que la medicina no es solo el conocimiento, si no que más bien es saber
adaptar esos conocimientos a la individualidad de cada paciente, con el único objetivo de
ayudarle.
BIBLIOGRAFIA
-LAIN ENTRALGO, PEDRO (1978, REIMPRESION 2006). Historia de la medicina.
Barcelona: Elseiver Masson.
-Porter, R. (1997). The greatest benefit to makind: A medical history f humanity from
antiquity to the present. Harper Collins.
Traducción:
El mayor beneficio para la humanidad: una historia médica de la humanidad desde la
antigüedad hasta el presente, Harper Collins.
-Haeger, knut (1993). Historia ilustrada de la cirugía. Ed. Raices.
-Díaz Gonzales, Joaquín. (1994). Historia de la medicina de la antigüedad. Mérida: ULA.
Elecciones del rectorado.
-LAIN ENTRALGO, Pedro (1963). Historia de la medicina moderna y contemporánea. 2°
ed. Madrid: Editorial científico-técnica.
-Arana Amurrio, José Ignacio (1994) Historias curiosas de la medicina. Madrid: Espasa
Calpe.
-Alfredo Buzzi y Arnaldo Rodolfo Doisenbant (2008). Evolución histórica de la medicina.
Editorial Medica Panamericana.