Página
1
Taking What’s
HIS
ALEXA RILEY
2
Página
La presente traducción ha sido llevada a cabo sin ánimos de lucro, con
el único fin de propiciar la lectura de aquellas obras cuya lengua madre
es el inglés, y no son traducidos de manera oficial al español.
El Staff apoya a los escritores en su trabajo, incentivando la compra de
libros originales si estos llegan a tu país.
Todos los personajes y situaciones recreados pertenecen al autor.
Queda totalmente prohibida la comercialización del presente documento.
¡Disfruta de la lectura!
3
Página
Staff
•••
Traducción: Flor & ZombieQueen
Corrección y lectura final: Lelu
Diseño: ZombieQueen
•••
4
Página
Sinopsis:
Conducir un camión y transportar carga de costa a costa puede
ser solitario. Sly ha estado buscando una mascota para hacerle
compañía, y una noche, al final de la carretera, la encuentra.
Cameron tiene miedo de que le pase algo malo, pero luego él
aparece y se siente aliviada. No es hasta que la puerta de su camión se
cierra que el miedo real emana.
Sly tiene un juguete nuevo, y está teniendo dificultades para
mantener sus manos para sí mismo. ¿Cuánto tiempo puede esperar
para tomar la inocencia de Cameron? Porque una vez que lo haga, ella
es suya para siempre.
Advertencia: este libro contiene sumisión forzada y consentimiento
dudoso. Si bien estos temas son desencadenantes para algunos, pueden
ser dulces para otros. Si estás dispuesto a retrasar el juicio hasta la
última página, prometo que valdrá la pena.
5
Página
1
Traducido por Flor //Corregido por Lelu
Sly
N
unca me interesaron las mujeres fáciles. La mayoría de
los hombres que conducen camiones y que no están
atados, generalmente, quieren cosas sencillas y sin
ataduras. Yo no. He estado buscando a la persona correcta, y no voy a
ensuciarme en el camino para encontrarla. Como la mayoría de las
cosas en la vida, tomo lo que quiero, y supe que ella era la indicada
cuando entré en este comedor desvencijado de la carretera interestatal
72.
Ella se destaca en un agujero como este. El suelo de vinilo esta
agrietado y gastado, las encimeras están teñidas con marcas
permanentes y el olor a grasa flota en el aire. Podrán tener las mejores
hamburguesas en cuatrocientos kilómetros, pero no parece que ella
pertenezca aquí, mucho menos a las dos de la mañana, cuando las
personas que salen a esta hora solo están buscando una cosa.
Está completamente inconsciente del peligro en el que se
encuentra. No es solo inocente, es ingenua. Otros cuatro camioneros
ocupan el restaurante, pero la diferencia entre ellos y yo es que aunque
se ven ásperos en los bordes, ella podría decirles que se mantengan
alejados. Soy mucho más peligroso porque me veo como alguien en
quien podrías confiar. Alguien que la ayudaría si lo necesitara porque
así es como mi madre me crío.
6
Página
Mientras me dirijo hacia ella, finalmente levanta la vista. Sus ojos
verdes se encuentran con los míos y se abren de par en par,
sonrojándose. Malditamente perfecto. Me encantará ver ese rubor por el
resto de mi vida. Me pregunto si su cuerpo se sonrojará en otras áreas.
Podría desnudarla, hablarle sucio y ver qué tan lejos se extiende.
—¿Puedo? —pregunto, asintiendo hacia el lado vacío de la cabina.
Nerviosamente mira a su alrededor, se muerde los labios, dibujando mis
ojos allí antes de que ella asienta hacia mí.
Está en la punta de mi lengua preguntarle qué está haciendo en
un lugar como este, pero eso no importa. Ella está aquí, la he visto, y
eso selló su destino. Ahora solo es cuestión de cuán duro ella peleará.
—¿Cuál es tu nombre, cariño? —pregunto, dejando que mi voz
sureña se desvanezca. La gente parece sentirse consolada por eso. Les
da una falsa sensación de tranquilidad de que solo soy el buen chico de
al lado. Incluso le doy uno en mis hoyuelos para aumentar el efecto.
—Cameron. —Apenas me mira, jugueteando con los paquetes de
azúcar vacíos que yacen sobre la mesa desportillada.
—Soy Sly, Cameron. Es un placer conocerte. —Extiendo la mano,
y le toma unos latidos, pero ella toma mi mano en la de ella. Deslizo
lentamente mi dedo índice por su muñeca, sintiendo lo suave que está
allí. Ella trata de retirar su mano, pero solo la agarro un poco más
fuerte, sin soltarla. Sus grandes ojos verdes se disparan hacia los míos,
finalmente se cierran sobre mí. Siento que el pulso en su muñeca se
levanta.
***
—Aquí tienes, cariño. No es necesario tener miedo. Vine porque
parecías... —Miro alrededor del restaurante— ...fuera de lugar. —Pero
7
Página
ella se verá perfecta en la parte trasera de mi cabina mientras aporree
contra ella. Mi polla se masturba ante la idea. Joder, tengo que sacarla
de aquí. He estado esperando demasiado por ella y finalmente está aquí,
literalmente en mi poder.
Es lo mejor, realmente. No puedo dejar que una pequeñita como
ella corra por su cuenta, apareciendo en los comedores a las 2 a.m. con
hombres hambrientos y solitarios en el camino buscando algo como
ella. La diferencia entre ellos y yo es que no la usaría y la arrojaría a un
lado. No, ella será mía para siempre, y la protegeré de sí misma.
—Estoy bien, solo... ah... esperando a alguien —miente, pero yo
juego. Exponiendo mí trabajo.
—¿Alguien te dejó ir a un restaurante en el medio de la nada a las
dos de la madrugada sola? Eso no parece muy seguro.
—Estoy realmente bien. De hecho, debería ponerme en marcha.
—Ella retira su mano de la mía, haciendo su camino para ponerse de
pie, pero la agarro mientras intenta pasar.
—Dulzura, no es seguro, y no deberías estar sola. —Miro por la
ventana y le devuelvo la mirada—. Está empezando a llover. —Ella me
mira, como si estuviera buscando algo en mis ojos, y los hago tan
suaves como sea posible, dejando que la preocupación se manifieste
porque realmente está ahí. No dejaré que nadie más la ponga en sus
manos. No, ella será toda mía.
—Buenas noches, Sly. ¿Quieres lo de siempre? —pregunta Betty,
saliendo de la cocina. Siento a Cameron relajarse en mi agarre,
probablemente consolada por el hecho de que la mesera me conoce.
—Café. —Mantengo los ojos trabados con los de Cameron—. Para
llevar.
8
—Ya viene.
Página
—Pasará un tiempo hasta la próxima parada. ¿Quieres algo para
el camino? —Le miento a Cameron, soltando su brazo y poniéndome de
pie para sacar mi billetera. Dejo un billete de cinco dólares por el café
en el mostrador.
—Ni siquiera sabes si vamos por el mismo camino. —Su
resolución se resbala mientras se acerca un poco más a mi trampa.
Quiero decirle que no importa. A partir de este momento, irá a
donde la llevo. Ella hará que mis largos viajes sean mucho menos
solitarios. Ella será mía para hacer con ella lo que quiera. Seré todo.
Voy a consumir cada parte de ella hasta que sea lo único que tenga.
Pero no le digo esto. En su lugar le doy palabras que la ayudarán a
calmar sus dudas sobre venir conmigo.
—Mi madre me quitaría la piel si descubriera que dejé a una
mujer joven varada en algún lugar. Donde sea que necesites ir, cariño,
te llevaré.
—¿Dallas? —Ella tiene una mirada esperanzada en sus ojos,
como si esto pudiera funcionar.
—Podría venirme bien un buen bistec. Suena como un plan.
Una sonrisa ilumina su rostro y veo que el alivio la inunda.
—Gracias.
—El café está listo, Sly. —Betty irrumpe en nuestra conversación
y le doy las gracias mientras tomo el café.
—El camión está por este camino. —Le abro la puerta y señalo mi
camión. Dirigiéndonos hacia el lado del pasajero, la ayudo a entrar,
cerrando la puerta detrás de ella. Una puerta que solo se puede
9
desbloquear desde el exterior. Está tan cerca que puedo saborearla, y la
Página
probaré pronto.
Me dirijo a mi lado, trepo, enciendo el motor y salgo a la carretera.
Necesito hacer espacio entre nosotros y todo lo demás.
—¿Quieres hablar de eso?
Ella lame sus labios regordetes, dibujando mis ojos allí. Se está
estancando, dejando en claro que no quiere hablar de eso.
—Realmente no. Es una larga historia que contar.
—Tenemos mucho tiempo —le digo, extendiendo la mano y
poniéndola sobre su rodilla desnuda. ¿Por qué diablos estaría corriendo
con un pequeño vestido como ese? Ella se tensa al tocarla, pero no hago
ningún movimiento para quitarle la mano. ¿Por qué lo haría? Ella me
pertenece ahora. Cuanto antes se dé cuenta de eso y se reconcilie,
mejor.
—Solo necesitaba alejarme, así que me fui sin pensarlo. Me perdí
un poco. Gracias de nuevo por llevarme a Dallas. Es una gran ayuda.
—¿Cuan agradecida estás? —La miro, apartando la mirada del
camino por solo un segundo. Ella se queda completamente quieta bajo
mi mano. Su respiración se levanta, empujando sus pechos contra el
corpiño de su vestido de verano.
—Por favor —dice, su voz crujiendo con la palabra. Su rostro se
ha vuelto blanco, y comprende la realidad de la situación en la que se
metió.
—Cameron, podemos hacer esto de la manera difícil o de la
manera fácil. Eso depende de ti, cariño. Pero, de cualquier forma, me
darás lo que quiero. —Deslizo mi mano por su pierna, debajo de su
vestido. Ella aprieta sus piernas tratando de detenerme—. Por la difícil.
—Saco mi mano de entre sus piernas, agarro un puñado por su pelo
10
negro y sedoso en mi mano, usándolo para atraerla hacia mí, y tomo su
Página
boca en un duro beso. Termina rápido, y desearía haber podido tomar
sus labios por un tiempo más, pero eso tendrá que esperar hasta que
encuentre un lugar apartado. Hasta entonces voy a disfrutar un poco de
lo que he estado esperando toda mi vida.
No quiero lastimarla, pero necesito que ella me obedezca.
Soltando su cabello, estiro el brazo para sacar el cuchillo que he
envuelto alrededor de mi pantorrilla. Lo arrojo al tablero y el ruido
metálico resuena en el camión.
—¡Lo siento! ¡Por favor, haré lo que quieras! ¡Por favor, no me
hagas daño!
—Nunca dudé de qué harías lo que yo quiero. Sabía que serías
mía en el momento en que tus ojos se fijaron en los míos. —Miro hacia
arriba y la veo congelada en su lugar—. Ahora, ¿dónde estaba? —Lamo
mis labios, miro sus piernas, aún cerradas con fuerza—. Dame tu ropa
interior.
—Por favor no hagas esto. Solo déjame ir. No le diré a nadie.
Nunca me volverás a ver.
Sus palabras despiertan mi enojo. ¿Nunca la volveré a ver? Sobre
mi maldito cadáver.
—Cameron, dame tu maldita ropa interior. —Agarrando el volante
con fuerza, trato de controlarme—. Habla sobre dejarme de nuevo y no
te gustarán las consecuencias.
Alcanzando debajo de su vestido lo mejor que puede sin
mostrarme nada, ella torpemente baja sus bragas por sus piernas. Su
mano temblorosa me las tiende y las agarro como un premio. Los llevo a
mi nariz e inhalo profundamente, el olor de su dulce coño me hace doler
las bolas.
11
—Quiero verlo. Extiende tus piernas, sube el vestido y
Página
muéstramelo. —No la espero esta vez, mi paciencia ya está al límite,
estiro las piernas y levanto su vestido. Sé que verla a ella, a su coño, me
tranquilizará. Tal vez la haga jugar consigo misma, el olor de su coño
llenaría la cabina del camión y tal vez actuaría como un bálsamo para
mi enojo. Ella hace un movimiento para cubrirse, pero le aprieto el
muslo.
—Voy a liberar mi agarre sobre ti. Ni siquiera te muevas a menos
que te lo diga. ¿Lo tienes?
—Sí —dice, tan suavemente que casi no la escucho.
Soltando su pierna, enciendo una luz cenital.
—Sepáralas aún más. Quiero verte. —La necesidad es tan fuerte
que no estoy seguro de cómo no me estoy desmoronando. Necesito
marcar cada parte de ella para que sepa que es mía.
Ella extiende más sus piernas lentamente, y tengo mi primer
vistazo a su coño desnudo. Eso me enoja. Esperaba ver el mismo pelo
negro cubriendo su coño como lo hay en su cabeza.
—Estás afeitada.
Odio pensar en el otro hombre por quien hizo esto. Parecía tan
inocente sentada en el restaurante sola. Como si ella me necesitara
para salvarla. Su cabello oscuro cayendo en cascada a su alrededor, en
contraste con su piel cremosa. Grandes ojos verdes que la hacían ver
como si nunca hubiera sido tocada por nada ni por nadie.
Ella no responde a mi declaración, sus respiraciones salen en
pequeños jadeos rápidos.
Bajando, trazo su coño, pasando mi dedo índice entre sus
pliegues. Me llevo el dedo a la boca para probar su dulzura. Necesito
12
saber si ella es tan inocente como sabe.
Página
—¿Tienes una cereza allí?
13
Página
2
Traducido por ZombieQueen //Corregido por Lelu
Cameron
S
us palabras hacen que me pique la piel. ¿Qué he hecho?
¿cómo pude estar de acuerdo? Verlo en esa cafetería fue
como un faro en la noche. Era tan increible y encantador,
y pense que lucía como un tipo decente. Alguien a quien presentarías a
tu mamá y papá.
Ahora estamos corriendo por la autopista y no tengo esperanzas
de salirme de esta situacion. Solo necesito hacer lo que dice y
mantenerlo calmado, pero estoy aterrorizada por decir algo equivocado y
que enloquezca.
—¡Respondeme! —grita.
—S… sí.
Mi rostro se pone rojo brillante por la mortificación. No sé por qué
me avergüenza admitirlo. No es como si aliviara a la situación de
ninguna manera, aunque parece que está enojado pensando en mí
afeitándome por alguien. Simplemente me gusta cómo se siente no
tener nada allí. No tengo mucho pelo de todos modos, pero de esta
manera es agradable y suave.
—Oh, mierda. —Casi lo dice como un gemido.
14
Página
Siento que comienza a frenar y tengo esperanzas. Tal vez si se
detiene, pueda huir. No me importa si estoy en el medio de la nada, al
menos tengo que intentarlo, ¿verdad?
—No puedo esperar. Quería darte más tiempo, pero no puedo. Oír
que dices que tu pequeño coño está depilado me hace necesitarlo ahora.
—¡No! ¡Por favor no! Prometo que te mostraré lo que quieras.
Obedeceré. Por favor. —Por un segundo, pienso en agarrar el volante,
pero es un gran camión de dieciocho ruedas, y quién sabe si
sobreviviré. Tal vez debería ofrecerle una mamada o algo para
mantenerlo calmado. Nunca he dado una, pero haría mi mejor esfuerzo
para evitar que me lastime.
—Demasiado tarde.
Veo un cartel que anuncia una parada de descanso un poco más
adelante y comienzo a pensar. Habrá gente allí. Entonces me doy cunta
que son casi las tres de la madrugada. De ninguna manera habrá
nadie.
—Veo lo que sucede en esa bonita cabeza tuya, Cameron. Nadie
estará ahí para detenernos. No te preocupes, eres toda mia.
El escalofrío que baja por mi espalda es uno de miedo y
anticipacion. Saber lo que se acerca no lo hace mas sencillo.
Sly se detiene en la parada de descanso y estaciona en la parte
posterior, a lo largo de la línea de árboles. Hay otros dos vehículos de
dieciocho ruedas aquí, pero están estacionados en la rampa de salida,
muy lejos. Si salgo del camion y grito, no creo que puedan oírme, y
mucho menos si grito mientras estoy dentro.
Tan pronto como el motor se detiene, él esta encima de mi.
15
Página
—¡Por favor! ¡Por favor!
Él apresa mis muñecas con sus manos y me arrastra al fondo de
la cabina. Advierto una puerta detrás de nosotros. Me arroja a través de
ella y enciende una suave luz. La cabina es pequeña, amueblada con un
colchón y un vestidor adherido a la pared. Está completamente
desprovisto de nada más, y cuando observo el colchón, noto la cuerda
en el piso.
—No, no, no, no, no —ruego y lo empujo.
—No te pedí permiso, Cameron. No tengo que hacerlo. Ahora me
perteneces.
Me empuja sobre la cama y empiezo a forcejear, patear y empujar
contra él tanto como mi pequeño cuerpo puede. Él es dos veces mi
tamaño y está hecho de músculo sólido. Mis esfuerzos son inútiles y me
canso rápidamente, pero sigo luchando.
—¡No lo hagas! Por favor basta. Por favor, Sly.
Recuerdo que una vez me dijeron que si usas el nombre de tu
captor, puedes humanizarlos y ayudarte a formar una conexión que los
haga detenerse.
Él se inclina y me lame el cuello.
—Oh mierda, dulzura, di mi nombre de nuevo. Quiero escucharlo
mientras follo ese suave coño. ¿Eres legal o me estoy metiendo en el
coño de una menor de edad? No me importa. Serás mía para siempre,
por lo que serás legal en algún momento.
—Tengo veinticinco. —Siempre me enojo cuando la gente me dice
lo joven que me veo, así que mi instinto natural es corregirlo. Mierda,
debería haber mantenido la boca cerrada.
16
Él se sienta sobre mi estómago, fijando mis brazos contra la
Página
cama, mis piernas pateando detrás de él inútilmente.
—¿Veinticinco y nunca follaron ese coño? Jesús, Cameron, es
como si me hubieras estado esperando todo el tiempo que estuve
esperándote a ti.
Intento luchar, pero estoy agotada. Cuando él pone la cuerda
alrededor de una de mis muñecas, siento una sacudida de adrenalina
correr a través de mí. Extiendo mi otra mano, abofeteándolo en la cara.
Por una fracción de segundo se sorprende, pero su sorpresa es
seguida por una sonrisa malvada.
—Oh, ya veo, dulzura. Lo quieres duro. —No tengo tiempo para
decirle que no antes de que él se incline hacia abajo, mordiendo mi
pezón con fuerza a través de mi vestido.
—¡Ahhhh! —grito de dolor, pero luego una pequeña parte
vergonzosa de mí siente placer. Es por eso que soy una virgen de
veinticinco años. Nunca he entendido mi cuerpo lo suficiente como para
decirle a otra persona que me dé lo que quiero. Tuve un novio en la
escuela secundaria a quien pedí que me azotara una vez, y se lo contó a
todos. Nunca cometí el error de preguntarle a alguien nunca más.
Sintiendo la humedad entre mis piernas por el tratamiento de Sly me
hace odiar mi cuerpo y sus deseos.
Él termina de atar mis manos y luego se mueve hacia mis
piernas. Yazgo tendida sobre el colchón, y él está pronto entre mis
piernas, mirándome. Levantando mi vestido, expone mis partes más
íntimas, haciéndome arder de vergüenza. Se estira y baja la parte
superior de mi vestido para liberar mis senos.
Después de un segundo, se mueve al frente y toma su cuchillo. El
miedo me atraviesa y empiezo a protestar, pero cuando regresa,
simplemente agarra mi vestido y me lo corta. Después de que sacude el
17
material, estoy tendida sin nada encima. No puedo mirarlo, no puedo
Página
mirar sus ojos. Solo dejo que me vea así y rezo para que esto sea todo lo
que necesita por ahora. Solo mirar.
—Veamos si estabas diciendo la verdad acerca de ser virgen.
Pasa la punta de su dedo lentamente alrededor de mi ombligo,
sobre mi montículo desnudo, entre mis pliegues, y sobre mi clítoris.
Escucho los sonidos pegajosos de mi humedad cuando rompe mi
abertura, y la vergüenza me inunda.
—¿Ya estás tan mojada? Oh, Cameron, estás hambrienta,
¿verdad, dulzura?
Sly empuja dentro de mí, y siento un pequeño pellizco mientras
trata de estirar mi abertura. Él empuja su dedo dentro y fuera, jugando
con mi estrecha barrera, viendo si estaba diciendo la verdad.
—Ahí está —susurra, inclinándose entre mis piernas. Siento que
separa mi abertura con los dedos, y luego su lengua se desliza entre
ellos, lamiendo mi himen—. Mierda, tu coño virgen sabe tan dulce.
Intento protestar, pero las palabras permanecen en el borde de
mis labios mientras chupa mi clítoris. El placer que se dispara a través
de mis brazos y piernas atados es intenso y aterrador.
—Nooo —gimo, tratando de hacer algo para detenerlo. No me
debería gustar, no debería disfrutarlo. Cierro los ojos con fuerza y trato
de luchar contra la sensación, pero todo lo que hace es enviarme a un
placer maravilloso.
—Dame lo que quiero.
Gruñe contra mi tierna carne, y sé lo que está pidiendo. Quiere
un orgasmo. No puedo derrumbarme así, se supone que no debo. Esto
18
está mal, y si me derrumbo entonces le estaré diciendo que me gusta.
Página
Sly lame largamente arriba y abajo de mi clítoris antes de
chuparlo, morderlo. Mi cuerpo traiciona mi voluntad y le doy lo que
quiere. Me corro duro y largo, y aunque lucho por callarme, un gemido
escapa de mi boca.
—Esa es la cosa más bonita que he escuchado, dulzura. Los
sonidos de mi amor al correrse. Vamos a ver si este coño virgen tuyo
canta con mi polla como lo hizo en mi cara.
Se sienta, desabrochando su cinturón y deshaciendose de sus
jeans. Oh Dios, esto realmente está sucediendo.
19
Página
3
Traducido por Flor //Corregido por Lelu
Sly
J
oder, ella es perfecta. Mis ojos recorren su cuerpo,
dispuestos a tomarla. Sé que tengo que meterme dentro
de ella para enfriar el aluvión de emociones por las que
estoy siendo agredido. He estado esperando toda mi vida por este
momento y ahora está extendida ante mí. Puede que no me esté
rogando que la llene, pero su coño hinchado sí lo está. Los jugos de su
orgasmo la cubren, tentándome a probarla de nuevo.
Me acerco a mis jeans abiertos y rápidamente libero mi dolorida
polla.
—Esto es todo tuyo, niña. Será tu responsabilidad cuidarla ahora.
—Me acaricio, el líquido pre seminal deslizándose por la cabeza de mi
pene, una gota escapando y golpeando su coño desnudo—. Cuando se
ponga dura la atenderás, en cualquier momento y en cualquier lugar. Y
contigo desnuda en mi cabina, tengo la sensación de que va a ser
jodidamente mucho.
Dejándome caer sobre su pequeño cuerpo y enjaulándola, froto
mi nariz a lo largo de su cuello, inhalando su inocencia. Voy a
convertirla en mi pequeña mascota y entrenar su cuerpo para
responder al mío. Voy a hacer que me anhele como yo la anhelo. Ella no
conocerá nada más que yo.
20
—Dime que me quieres. —Niega, y sonrío contra su piel. Le hundo
Página
los dientes en la carne, saboreando que me obligó a hacerlo. Ella me
desafió, así que tuve que marcarla. Ella se mueve contra mí, pero no
aflojo mi agarre. Ella grita y se retuerce, pero finalmente me da lo que
quiero
—Te quiero.
Sus palabras me inundan, y son la cosa más dulce que he
escuchado, casi mejor que ver su acabada por mí hace unos momentos.
Me pregunto si puedo hacer que se corra en mi polla para que me
chupe en el interior de su cuerpo virgen.
No podía creerlo cuando me dijo que todavía era pura para mí.
Pero cuando lo vi por mí mismo, supe en ese momento que realmente
estaba destinada a ser mía. Ella me esperó como yo he estado
esperándola. Me pone la polla tan dura que me duele. Necesito estar
muy dentro de ella, y sentir las secuelas del orgasmo que acabo de
darle, empaparme la polla solo hace que lo necesite aún más.
Bajando mis caderas, cepillo mi polla contra su coño.
—Te daré lo que quieras, mascota. Nunca tendrás que suplicar
por lo que es tuyo. —Por mucho que quiera empujar dentro de ella,
necesito asegurarme de que esté lista, he suavizado su cereza con un
orgasmo, pero quiero que esté más húmeda antes de pasar por todo el
camino a su cuello uterino.
Alineo mi pene con la apertura de su coño y levanto la cabeza. Se
necesita toda la fuerza de voluntad que tengo para no envainarme
completamente dentro de su pequeño y perfecto cuerpo. Lentamente,
balanceo mis caderas, solo moviéndome un poco. Cada vez que
retrocedo, su coño aprieta mi cabeza, rogándome que tome lo que es
mío. Pero ella es mi responsabilidad, y no importa cuánto quiera su
coño, tengo que hacerlo bien para nuestra primera vez juntos. Este es
21
un momento especial para nosotros. Ella verá cuánto significa para mí
Página
si hago esto bien.
—Lo quieres, ¿no? —No me responde. Sabía que no lo haría. Pero
no tiene que hacerlo. No me engaña—. ¿Sientes eso? Tu coño está
tratando de agarrarse a mí, rogándome que te lleve. Puedes decir que no
todo lo que quieras, pero sé la verdad. —Me balanceo hacia adelante y
hacia atrás un poco más. Mis embestidas son superficiales, pero mis
bolas se están preparando—. ¿Estás lista para tomar lo que tu coño me
está rogando? Porque cada gota te pertenece, desde ahora hasta que
tome mi último aliento. —El recordatorio de que la tengo para siempre
me envía al límite. Me corro dentro de ella, cubriendo su cereza con mi
semen. El orgasmo es tan poderoso que es casi doloroso, pero no alivia
el dolor en mis bolas en absoluto.
Es el final, y no puedo contenerme. Mi resolución se resquebraja.
Nada fuera de tenerla calmará mi dolor. Hasta que no cubra su coño
completamente con mi semen, no sentiré alivio. Hasta que sepa que la
he marcado en lo más profundo de mi ser, tan profundo que goteara, no
seré capaz de detenerme.
Empujando dentro de ella, tomo su boca para tragar su dolor
cuando comienza a gritar. Ella trata de sacudirse contra mí, pero
mantengo mis caderas bloqueadas, completamente enfundadas dentro
de ella, y espero a que su cuerpo se relaje. Soltando su boca, le rocío
besos en la cara, atrapando una lágrima que escapó. Diciéndole sobre lo
perfecta que es para mí, cómo vamos a estar juntos para siempre, que a
donde vaya iré, nada la alejará de mí.
Cuando su cuerpo finalmente comienza a relajarse, empiezo a
menearme en movimientos largos y lentos. Tengo que vigilarla, así que
me apoyo y me pongo de rodillas. La miro, su cabello oscuro se extiende
por todo el colchón, sus grandes tetas rebotando suavemente mientras
trabajo dentro y fuera de ella, sus pezones rosados oscuros suplican ser
chupados.
22
Página
Ella tiene la cabeza vuelta hacia un lado, haciéndome anhelar
tener sus ojos verdes sobre mí, pero no quiero decirle que lo haga;
quiero que lo haga por su cuenta. Soltando mi agarre en uno de sus
muslos, pongo mi pulgar sobre su clítoris y suavemente comienzo a
rasguear. Siento su coño apretarse, pidiéndome más.
—Dios, eres tan perfecta, mascota. Voy a pasar el resto de mi vida
haciéndote acabar, una y otra vez, incluso si peleas todo el camino.
Pero no tienes que pelear. Puedes simplemente aceptar tu destino.
Ella gira la cabeza, encontrando mis ojos. Tomo velocidad y
empujo un poco más rápido, ejerciendo más presión sobre su
endurecido clítoris. Sus ojos viajan por mi cuerpo hasta que aterrizan
donde estoy empujando dentro y fuera de ella, nuestros cuerpos se
unen como deberían. Se necesita todo lo que tengo para seguir sus ojos.
Sé que, si lo hago, si me veo desaparecer dentro de ella, me correré.
No puedo mirar mi polla empujando dentro y fuera de ella, sus
jugos y su sangre virginal me cubren. No, no hasta que la haga acabar,
y no me detendré hasta que lo haga. Ajustando mi ángulo, hago que
mis empujes coincidan con el ritmo de mi pulgar.
—¿Te gusta eso, mascota? ¿El ver que me perteneces? ¿Que tu
cuerpo sigue mi orden? ¿Que eres mía para hacer lo que me plazca?
—No —gime la palabra, su boca se abre mientras trata de luchar
contra el inevitable orgasmo. Su coño se aferra fuertemente a mi polla
cada vez que la llamo mi ‘mascota’, haciéndome sonreír interiormente.
—Sé una buena mascota y ven a buscarme. Mira mi pene entrar y
salir de ti mientras te hago mía. —Mis palabras la envían al borde, sus
ojos se cierran con fuerza mientras su cuerpo se siente cautivado por el
placer que le he dado.
23
Página
Mirando hacia abajo, veo como su coño se aprieta a mi alrededor
mientras bombeo dentro y fuera de ella, finalmente llegando a ver su
virginidad cubriéndome la polla. Me corro al instante ante la vista. El
semen caliente se dispara profundamente en su cuerpo mientras mi
polla pulsa contra las paredes de su coño. Es casi como el ritmo de mi
corazón y hace que mi cuerpo tiemble de placer.
24
Página
4
Traducido por ZombieQueen //Corregido por Lelu
Cameron
Y
azgo recostada en silencio mientras él respira
pesadamente sobre mí. Aun esta duro dentro de mi
cuerpo, y siento un pequeño dolor mientras su pene se
mueve para salir. Me folló y me hizo acabar, y nunca le dije que se
detuviera. Creí que él quería que me quedara allí en silencio y sin
mirarlo, pero no. Quería que le dijera cuánto me gustaba. Quería que
participara en lo que estaba haciendo.
Estoy tan avergonzada por la respuesta de mi cuerpo. Estar atada
a un colchón y ser violada se supone que es lo peor que una mujer
puede imaginar, sin embargo cedí a ello. Quiero llorar, gritar… diablos,
incluso tal vez reír. Estoy desbordada con las emociones, pero de lo
único que soy capaz es de yacer aquí y tomarlo.
Sly se inclina y besa mi clavícula mientras sale de mi cuerpo.
Siento su semen escurrirse hacia el colchón, dejando un punto húmedo
entre mis piernas.
—Eso debería calmarme por un rato. Quiero llegar a la próxima
cuidad antes del amanecer. Debo hacer una entrega, y luego de eso,
podemos tener algo de diversión. Solo quédate aquí y descansa.
Se pone de pie y toma un paquete de toallitas para bebé.
Entonces se inclina y las usa para limpiarme. Se encarga muy bien de
25
limpiarme suavemente. Es un completo contraste con el animal en celo
Página
que estaba sobre mi hace unos minutos.
Luego de limpiarme completamente, se inclina y besa suavemente
mi desnudo montículo. Entonces se limpia a sí mismo y mi pecho arde
mientras lo veo limpiarse la evidencia de mi virginidad. Tengo que mirar
hacia otra parte, porque la vergüenza es dolorosa.
Sly se sientas en el borde de la cama, tomándome del mentón y
haciéndome mirarlo.
—No tengas vergüenza ahora, mascota. Solo hemos empezado. —
Besa mis labios y se pone de pie, yendo hacia la cabina del camión.
—¿Podrías desatarme, por favor?
Se da vuelta y me mira de arriba abajo mientras se humedece los
labios.
—Todavía no, mascota. Me gusta tener fácil acceso a tu coño. —
No pensé que lo haría, pero tenía que intentarlo.
Su pene aún sobresale de su jean, tan duro como antes. Veo una
perla cremosa aparecer en la punta, y mi coño vergonzosamente se
aprieta en respuesta. En unas pocas horas me estoy condicionando a
su necesidad. ¿Qué está mal conmigo? ¿Por qué mi cuerpo me traiciona
así?
Alzando la mano, la acaricia un par de veces y luego va a sentarse
en el asiento del conductor. Sly inclina un espejo que tiene en el tablero
para poder verme y que yo pueda verlo a él, y comienza a acariciarse.
No hace ningún movimiento para guardar su polla mientras pone el
camión en marcha y sale a la carretera.
Lo miro mientras maneja y acaricia su pene de vez en cuando,
apretando la punta y lamiéndose los labios. Él mira mi cuerpo atado a
su cama, sin duda pensando en lo que acaba de hacerme y en lo que va
26
a hacer a continuación.
Página
Mientras conduce, las líneas en su rostro se endurecen. Parece
frustrado, y lo veo agarrar su pene con más fuerza. La cabeza de su
polla se está volviendo más oscura y gotea rápidamente ahora. No
puedo dejar de mirarlo en el espejo.
—Mierda. —Su gruñido suena a través de la cabina, y siento que
el camión se detiene.
No sé qué hacer, pero no hay mucho que pueda inventar. Una vez
que nos detenemos por completo, apaga el camión, volviendo a la cama
conmigo.
No hay juegos previos esta vez. Solo abre mis piernas y encaja su
pene dentro de mí. Dejo salir un grito porque aún me duele, pero
haberlo visto jugar consigo mismo por tanto tiempo, me ha puesto
humillantemente húmeda.
—Maldita sea tu dulce coño, mascota. No tengo tiempo para esto.
—Embiste fuerte y lanza la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados—.
No tengo tiempo para necesitarte de esta manera. No puedo pensar en
jodidamente nada cuando te veo aquí, lista para ser tomada.
Me mira a los ojos y escucho los resbaladizos sonidos de mi
necesidad mientras embiste dentro y fuera. Odio no poder controlar mi
cuerpo y el dolor entre mis piernas aumenta mientras Sly embiste más
duro.
—Vi que te humedecías al mirarme. Tenía que darte lo que
necesitabas. —Sus duros embistes me arrancan un gemido—. Escucha
cuánto lo amas.
Me muerdo el labio para no darle los sonidos que quiere, pero es
inútil. Me está follando duro y tomando lo que necesita, y soy esclava
27
del placer.
Página
—No puedo hacer nada más contigo aquí así, con el coño abierto
y goteando por ello.
Sus repugnantes palabras me excitan y aprieto los dientes para
detener el orgasmo que se aproxima. Viene y trato de luchar contra eso.
—Nooo —gimo cuando el orgasmo me lleva y la oscura
indulgencia inunda mis venas.
—Ahí está, mascota. Esa dulce liberación. —Entierra su cara en
mi cuello, empujando con fuerza una última vez, asentándose
completamente dentro de mí, y acabando.
Una vez que ha terminado, él sale y sube por mi cuerpo, a
horcajadas sobre mi pecho y pone su polla en mi boca.
—Límpiame, mascota. Quiero que pruebes lo que hizo tu coño,
mira lo dulce que es para mí.
Aprieto mis labios fuertemente, girándome y negándome a hacer
lo que me pide.
Se inclina más, untando nuestra mezcla en mis labios y mejillas.
—Dije, chúpalo, mascota.
Escuchar su profunda voz me hace girar la cabeza. Sus palabras
son duras y exigentes y no se puede jugar con ellas. Tengo que elegir
mis batallas, y este no es el momento. Él usó mi cuerpo y tomó lo que
quiso. Darle esto se siente más íntimo, y sé que hacerlo significa
cumplir plenamente. Haré lo que sea necesario para superarlo.
Abro mi boca lentamente y lamo mis labios. Él no espera una
invitación. Me agarra del pelo y se empuja dentro. Nuestros sabores
28
combinados golpean mi lengua, y mi instinto natural es tragar, lo que
Página
me hace lamerlo.
—Eso es todo, mascota. Solo así. —Lo miro y él empuja más,
haciéndome tragar y lamer de nuevo. Después de solo unos momentos,
debe estar satisfecho, porque se retira y se baja de mi pecho.
—Vas a mantener mi semen entre tus piernas esta vez —dice,
mirando hacia abajo, donde acaba de correrse. Aleja su dura polla, esta
vez se sube el jean y se abrocha el cinturón—. No más distracciones.
Necesitas dormir, y tengo algo de tiempo para compensar. Esa dulce
boca tuya está tratando de interferir con mi entrega.
Él se inclina y besa mis labios. Cuando no los abro en respuesta,
pone su mano alrededor de mi cuello. No aprieta, pero me deja saber lo
que quiere.
Abro la boca, y cuando su lengua entra, no puedo evitar el gemido
que se me escapa. Es como si mi cuerpo ya no fuera mío, sino un
juguete para él.
29
Página
5
Traducido por Flor //Corregido por Lelu
Sly
O
bservo su forma dormida en el espejo que he instalado
en mi tablero, el cansancio finalmente la reclamó.
Pienso en cubrirla para que no se enfríe. Volteando
sobre el calor, alejo la idea. Si no puedo tenerla ahora mismo, al menos
puedo disfrutar de verla desnuda en la parte trasera de mi cabina. Ver
su cuerpo usado, desgastado de nuestra follada me tiene ansiando
hacerlo todo de nuevo.
Fuerzo mi mirada hacia el camino. La lluvia golpea las ventanas
mientras trato de llegar a mi entrega final. Después de eso, puedo
llevarla a casa conmigo, a donde pertenece. No tendré que volver a salir
a la carretera por unas semanas, así que tendré todo el tiempo que
necesito para eliminar estos sentimientos enloquecidos de mi sistema.
Dejo escapar una risa burlona ante la idea. No, mis sentimientos solo
parecen crecer. Necesito tener cuidado. No quiero lastimarla. Ella
significa todo para mí, y quiero que lo sepa. Haría cualquier cosa por
ella. Excepto dejarla ir.
Las cosas serán tan diferentes ahora que la tengo unida a mi
lado. Los días serán menos solitarios, o tal vez finalmente dejaré de
estar en el camino sin parar. Mi pequeña mascota probablemente se
quedará embarazada con todo el semen que planeo vaciar dentro de su
cuerpo. Mi polla medio dura vuelve a la vida con la imagen de ella llena
30
con mi hijo.
Página
Tendré que asegurarme de que cada vez que me corro dentro de
ella, su propio orgasmo absorba el semen de mi pene. Simplemente le
demostrará que quiere a mi bebé dentro de ella tanto como yo. Su coño
perfecto se correrá, rogándome que lo llene.
No tengo que estar en la carretera todo el tiempo, solo elijo
hacerlo. Dirigir un negocio de camiones no requiere mucho de mi parte.
Dejo que las damas en la oficina manejen todos los detalles. Solo hago
carreras para llenar mis días. ¿Qué más iba a hacer? Había construido
una casa mientras esperaba encontrar a mi chica, y sentarme solo me
comía. Ya no. Ahora tengo algo para comer. Lamiendo mis labios, trato
de ver si todavía tengo algo de ella, pero todo se fue. Tendré que
conseguirlo otra vez. Y pronto.
Tomando mi próxima salida, me desvío de la carretera,
dirigiéndome hacia el distrito de empaque de Omaha, Nebraska. Si
tengo suerte, puedo hacer que esto suceda antes de que se despierte y
no tener que preocuparme por nada que se interponga entre nosotros.
Si alguien la mirara, intentarían alejarla de mí, algo que nunca dejaría
que pase.
No podría culpar a alguien por intentarlo si lo hicieran; no puedo
creer que alguien no la haya reclamado. Pero el destino la mantuvo
disponible para mí, esperando que la encontrara y la hiciera mía. El
mundo ya no sería tan cruel como para alejarla de mí, ¿o sí? No importa
de ninguna manera porque no dejaré que eso suceda.
Busco el cuchillo en el tablero y lo amarro a mi pantorrilla.
Acercándome al almacén, miro el reloj y veo que dispongo de diez
minutos para que abran el envío. Avanzo y vuelvo al muelle, así que
solo tendré que abrir las puertas para descargar las cajas.
Dejando el camión en el parque, saco la llave y me vuelvo para
31
mirar lo que ahora es mío. Nunca antes había sentido esta posesividad.
Página
Sabía que quería encontrarla, pero nunca pensé que sería así. Es como
si no tuviera control. Es curioso cómo ella es la que está atada a la
cama, pero yo soy el único que se siente atado. Solo espero que todo lo
que me hace sentir por ella, pueda sentirlo por mí algún día.
Levantándome de mi asiento, me arrastro a su lado, queriendo
disfrutar de unos minutos de ella en mis brazos. Me tumbo de costado y
la acerco lo más que me permiten las cuerdas, enterrando mi cara en su
cabello negro medianoche, el olor de las fresas y el sexo llenando mis
pulmones.
—Voy a hacerte tan feliz, mascota. Nadie te tratará como yo lo
haré.
—¿Te refieres a violarme y mantenerme atada a tu cama? —
Aparentemente ella ya hizo el trabajo de fingir estar dormida.
—La nuestra —le digo, tirando de mí para poder mirarla hacia
abajo. Debería haber encendido la luz de la cabina antes de arrastrarme
aquí atrás. Quiero mirar sus grandes ojos verdes, pero no quiero que
nadie vea a mi cautiva desnuda. No, eso no serviría. La sola idea me
llena de ira ciega. Su cuerpo es solo para que yo lo vea. Tendría que
cortarles los ojos si la vieran.
—¿La nuestra?
—La cama, mascota. Es nuestra. —Pongo un delicado beso en
sus suaves labios—. Y quise decir que nadie te tratará como yo: adorar
tu cuerpo, cuidar todas tus necesidades. Te daré todo y más.
—¿Qué pasa si lo que quiero es irme? ¿Qué pasa si no quiero
estar contigo?
Bajo mi cara para que estemos simplemente separados, dejo que
la suavidad caiga de mi cara. Ella necesita saber que, si bien le daré lo
32
que quiera, viene con la condición de que esté a mi lado. Siempre.
Página
—Nunca te dejaré ir. —Deslizo una mano por su cuerpo, trazo sus
curvas hasta llegar a su cuello, envolviendo mi mano alrededor de su
garganta, solo descansando allí—. Seré bueno contigo, pero si alguna
vez tratas de dejarme, o permitir que otro hombre te toque... —Aprieto
mi agarre en su garganta un poco— ...los mataré a los dos. Si no puedo
tenerte, nadie puede.
Dejo que las palabras cuelguen en el aire. Son la verdad absoluta.
No puedo vivir sin ella; me consumiría lentamente a la nada.
Soltando su cuello, rocío besos alrededor de su garganta, donde
simplemente la sostengo. Cuando termino, me siento, pasando mis
manos por su suave piel.
—Tengo que salir y dejar este envío. No te amordazaré porque si
me necesitas, quiero que puedas llamarme. Siempre iré por ti,
Cameron. Dicho esto, presta atención a mi advertencia. Si gritas y te
arriesgas que alguien te quite de mí, o que alguien te vea desnuda
porque gritaste tratando de dejarme, no te gustarán las consecuencias.
Me parece que carezco de control en lo que a ti respecta. No pruebes mi
resolución.
33
Página
6
Traducido por ZombieQueen //Corregido por Lelu
Cameron
S
ly me besa la punta de mi nariz antes de retroceder y
hacer contacto visual conmigo una vez más. No sé cómo
responder a eso, así que asiento. Una vez que ve lo que
necesita, sale del camión y cierra la puerta detrás de él.
Tiro de las cuerdas de mis brazos y piernas, sin darme por
vencida. Afortunadamente, son lo suficientemente suaves para que no
crea que he causado demasiado daño a mi cuerpo desde que lo intenté.
Siento la pegajosidad entre mis piernas y es un recordatorio de todo lo
que me ha hecho, lo que me ha quitado y lo que permití que sucediera.
Estirando mi cuello, trato de mirar hacia afuera, pero no puedo
ver nada. ¿Cómo podría siquiera comenzar a escapar? No tengo armas,
y no soy una experta en nudos secretos. Ni siquiera sé dónde estoy. Si
fuera capaz de liberarme de alguna manera, ¿entonces qué? El viejo
dicho que dice “más vale malo conocido, que bueno por conocer” sigue
corriendo por mi mente. Estoy aterrorizada por lo que hay por ahí, y no
estoy segura de estar en una situación mejor que la que estoy ahora.
Estoy recostada aquí, pensando en cómo reaccionaría una
persona normal y qué haría ahora mismo una persona mentalmente
sana. Pienso en cada escenario posible y aun así todo lo que hago es
yacer aquí. También pienso en todas las horribles cosas que podrían
34
salir mal ahora, como alguien irrumpiendo aquí, encontrándome y
Página
ambos siendo asesinados. A pesar de que mi miedo es creciente, no me
muevo ni siquiera un centímetro de donde Sly me dejó.
Luego de que pase un poco de tiempo, oigo la puerta del camión
abrirse y me tenso. Estoy dura como una roca y aterrorizada por lo que
sucederá. Tomo aliento, lista para gritar.
—Soy yo, mascota.
Oír su voz no debería relajarme, pero lo hace. Cierro los ojos y
dejo escapar el aliento que estaba conteniendo. He estado pensando en
tantas cosas horribles, que oírlo entrar es casi un alivio. Saber que
pertenezco a Sly me hace sentir bien en ese momento.
Él llega a la parte trasera de la cabina y se para sobre la cama.
Nuestra cama.
—Todo salió muy bien. —Se sienta en el borde de la cama y me
toca la mejilla—. Ahora vamos a hacer una última parada rápida y
luego estaremos en casa. —Se inclina, besando mis labios, y me
encuentro besándolo, casi de una manera agradecida.
Él se sube al asiento del conductor, y una vez que el camión
arranca, siento que comenzamos a movernos. Conducimos por lo que se
siente solo unos minutos antes de que se detenga nuevamente.
Una vez que estaciona, vuelve a la parte de atrás y se deshace de
sus pantalones, metiéndose entre mis piernas.
—Tuve que esperar todo ese tiempo para follarte, y ahora tengo
que tomarte otra vez antes de llegar a casa.
Desliza la cabeza de su pene en mi entrada, lubricándola y
empujando un poquito. Aún estoy cubierta por la última vez que me
35
tuvo, así que cuando embiste, entra suavemente.
Página
—Oh, sí, mierda. Amo tener una puta en mi camión durante
viajes como este.
Cierro los ojos con fuerza ante sus sucias palabras. ¿Quién
querría ser llamado cosas tan terribles?
—Tu coño se pone tan apretado cuando te hablo así. Te encanta,
¿verdad? Te encanta que te llamen puta, puedo sentirlo.
Vergonzosamente, siento que mi cuerpo responde. ¿Qué le ocurre
a mi cuerpo que su horrible tratamiento me empapa y me lastima con la
necesidad? Me siento tan adolorida entre mis piernas, y no es por su
sexo agresivo. Necesito acabar y lo odio.
Sly se inclina y chupa mi pezón justo al borde del dolor, pero todo
lo que hace es ponerme más húmeda. Grito en respuesta y él sonríe
alrededor de mi pezón.
—Estás tan caliente, mascota. No podías esperar para follar hasta
que llegamos a casa tampoco. Dios, cuanto nos vamos a divertir. Voy a
mantenerte sentada en mi polla todo el día para poder tirar semen en ti
cada vez que lo desee.
Me muerdo el labio, tratando de no correrme, reteniéndome tan
fuerte como puedo. Justo cuando creo que lo tengo bajo control, Sly se
estira y pellizca mi otro pezón mientras chupa con fuerza otra vez. La
sensación en mis sensibles pezones combinados con la follada dura que
está dando a mi coño me empuja al límite.
No puedo contener mi grito, y cuando mi orgasmo alcanza su
punto máximo, mis brazos y piernas se cierran, tomando el placer que
me está dando.
Cuando bajo, siento que Sly se sacude rápidamente de mi cuerpo
36
y se mueve hacia mi pecho. Su polla es enorme y casi morada con la
Página
necesidad. La presiona contra mi pecho entre mis tetas. Está cubierto
de crema, así que cuando empuja mis tetas, puede deslizarse entre ellas
sin dificultad. Las sostiene bruscamente, creando un sello hermético
para que su pene penetre.
—Abre tu puta boca.
Hago lo que dice, viendo la cabeza de su verga salir entre mis
tetas, escondiéndose luego de embestir.
—Saca la lengua.
Está cerca del borde, demandante y enojado. No quiero empujarlo
hasta el límite, así que hago lo que me dice. Cuando saco la lengua, la
cabeza de su polla la toca con cada embestida. Puedo saborear su
semen y algo de mí al final, e intento no gemir ante el sabor. Lo que me
está haciendo ahora es degradante. Debería odiarlo por follarme de esta
manera y convertirme en un animal. Pero mi cuerpo, que ha estado
haciéndolo desde el momento en que lo conocí, me engaña y disfruta.
Saco más la lengua, deseando saborear otro poco. Sly gime y
embiste entre mis tetas una última vez, eyaculando en mi cara y boca.
Nuestros ojos están trabados, y mientras acaba sobre mí, veo a su
bestia interior amando su marca de posesión.
Una vez que termina, se relaja y me observa, sonriendo. Aun lo
miro a los ojos, saco la lengua y lamo el semen en mis labios,
tragándolo.
Sly me da una sonrisa retorcida y baja su cuerpo hasta que
estamos cara a cara nuevamente. Se inclina, y antes de besarme en los
labios, susurra:
—Mía.
37
Página
7
Traducido por Flor //Corregido por Lelu
Sly
L
íneas de excitación recorren todo mi cuerpo. No creo que
Cameron sepa lo largo que fue este día. Para finalmente traer a
casa a la mujer con la que pasaría el resto de mi vida. Todos los
pequeños detalles y planificación. Ella entenderá la realidad de lo que
realmente está sucediendo aquí; que todo lo que hago es por nosotros
Conduzco por el largo camino de entrada que conduce a mi casa y me
detengo a un lado. Apagando el camión, me dirijo a mi pequeña mascota.
—Estamos en casa.
Ella me mira con preocupación, pero trato de consolarla. Quiero que
disfrute viendo su nuevo hogar por primera vez. Espero que ella lo ame tanto
como yo. Puse tanto trabajo en construirla, haciéndolo solo para ella y para la
familia que ella me va a dar.
—Creo que te encantará —le aseguro, llegando a desatar sus manos y
pies. Froto donde las cuerdas se clavaron en ella, pero la cuerda era suave y
veo que no hay daño—. Pero si hay algo que no te gusta, podemos cambiarlo.
Solo házmelo saber y lo tendré listo. —Pensando en ello por un segundo,
cambio de opinión—. Quiero decir, lo arreglaré por ti. —No iba a permitir que
alguien más entrara a nuestra casa y construyera o cambiara algo para ella.
Yo lo haría. Probablemente verían lo perfecta que es y tratarían de robarla de
38
mí.
Página
Me acerco al final de la cama, agarro la sábana doblada y la sacudo,
envolviéndola. Ella no pelea conmigo ni hace ni la más mínima protesta.
Quizás parte de su resolución finalmente se está deslizando. Está empezando
a entender que esta es su vida ahora y que no hay razón para luchar contra
ella. ¿Por qué debería? Nadie en este puto mundo la tratará mejor que yo.
—Voy a llevarte, mascota. Esta es la parte de la entrada donde
estaciono mi camión. Es grava, y no quiero herir tus pequeños pies.
Levantándola, mi corazón se calienta cuando me rodea con sus brazos
sin que yo tenga que pedirle que lo haga. La acerco más, me muevo hacia la
puerta y salgo del camión.
Sus ojos dan vueltas, mirando por todas partes.
—Es…
Ella parece cambiar de opinión sobre querer decir lo que sea, pero tengo
que saberlo.
—¿Es qué? —le ánimo.
—Hermosa.
La casa es perfecta. Se asienta en más de treinta acres rodeados de
tierras boscosas. La casa es un edificio de dos pisos con un porche envolvente
en cada piso.
—Entonces encajarás bien, ¿no es así, mascota?
—Nunca he encajado en ningún lado.
Por la expresión de su cara puedo decir que no quiso decir esa parte en
voz alta. No entiendo cómo eso podría ser posible. Cuando la vi por primera
vez, tuve que acercarme, tocarla y escuchar su voz. ¿Cómo podría alguien
hacerla sentir como una extraña?
39
—Siempre encajarás conmigo.
Página
Mientras camino hacia el porche delantero, ella apoya su cabeza en mi
hombro. Cuando llegamos a la entrada de la puerta doble, la coloco en el suelo
mientras saco la llave de mi bolsillo y la deslizo dentro de la cerradura.
Levantándola en mis brazos, la llevo adentro. Debería detenerme y
mostrarle todo, pero todo lo que puedo pensar es en verla tendida en nuestra
cama por primera vez.
Subo las escaleras de dos en dos, acortando la distancia hasta nuestra
habitación. Cuando llego al pie de la cama, simplemente la arrojo sobre ella y
comienzo a quitarme mi propia ropa, deseando estar piel con piel con ella.
—Fuera de la sábana, mascota.
Mi cinturón cae y golpea el piso de madera, el sonido hace eco en la
habitación. Cuando ella no se mueve, le dedico una mirada dura que la obliga
a desenredarse.
Me quito el resto de la ropa y la agarro antes de que ella pueda
reaccionar, mis hombros separan sus muslos y entierro mi cara entre sus
piernas. El olor de ella y yo mezclado llena mis pulmones, haciendo que el
semen de mi polla dura se filtre en la cama.
—Tendrás el primer orgasmo en nuestra casa juntos. Te mostraré lo
bueno que será para que nunca me dejes. Nunca. Te mantendré tan exhausta
de placer que no podrás gatear lejos de mí —gruño contra su delicada piel,
dejando caer mi boca en su coño.
Su mano se dirige a mi cabeza, y creo que intentará sacarme. En
cambio, me agarra, no me aleja, pero tampoco me empuja hacia ella. Solo me
abraza.
Le doy lo que ella no pedirá. Sin juegos ni burlas. Me concentro en su
clítoris, succionándolo en mi boca, saboreando la mezcla de nuestro placer de
nuestro último encuentro sexual. Su espalda se arquea fuera de la cama y sus
caderas chocan contra mi cara.
40
Página
Sosteniéndole los muslos, la abro más, por completo. Lamo y chupo, y
luego ella me lo da. Grita mi nombre, y el sonido me pone tan duro y excitado,
no puedo controlar mi propio orgasmo y empiezo a correrme sobre mí mismo.
Debería ser embarazoso, pero no me importa una mierda. Ella sabe tan dulce,
y oírla decir mi nombre me llevó al límite.
Sigo chupando su clítoris, ayudándola a soportar el último momento de
su orgasmo hasta que su cuerpo se suelta y se relaja en la cama. Ella se ve
agotada físicamente mientras yace floja en la cama.
Arrastrándome por su cuerpo, entierro mi cara en su cuello y solo nos
inhalo. Sentirla debajo de mí y saber que ella está aquí me ha calmado por
dentro. Después de unos momentos, siento que comienzo a desviarme, y de
repente estoy completamente despierto.
—¿Esa es una foto mía?
41
Página
8
Traducido por ZombieQueen //Corregido por Lelu
Cameron
S
entándome, observo y veo una foto de mí misma en la mesita de
luz. En la foto estoy inclinada y sonriendo, la suave luz
iluminando mi rostro. Siento un sonrojo apoderarse de mí y me
estiro para tomar la imagen.
La sostengo c erca, observándola cuidadosamente y trazo mi rostro con
un dedo.
—Esta es de la primera noche en que videochateamos.
—Lo es —murmura Sly contra mi piel, besándola suavemente—. Tomé
una captura de pantalla mientras reías. Recuerdo pensar cuan bella eras y
quise capturar el momento.
Dejo la foto en la mesita y me acurruco a su lado en la cama.
Sly besa el costado de mi pecho, acariciándome con la nariz.
—¿Todo salió como querías, mascota?
—Fue aterrador, verte por primera vez en persona, y finalmente hacer
todas las cosas de las que hablamos por tanto tiempo.
—Estoy de acuerdo. También estaba nervioso por conocerte en la vida
real, pero fue más sorprendente de lo que esperaba. Nunca pensé que
encontraría un amor como este en internet.
42
Página
Se sienta y me mira a los ojos, y siento un nudo en la garganta. He
esperado para decírselo hasta que estuviéramos cara a cara, por lo que es
ahora o nunca.
—Te amo, Sly.
—Yo también te amo, Cameron.
Se sube encima de mí y empuja dentro, haciéndome gemir. Él agarra
mis muñecas y las sostiene sobre mi cabeza, besándome en el cuello y
reclamándome.
El año pasado me gustó una publicación en un sitio de BDSM de la que
Sly era miembro. Estaba realmente nerviosa por las conversaciones grupales y
se me ponían los pelos de punta, por lo que fui cautelosa durante mucho
tiempo. Seguí la página de Sly, y sentí que todo lo que publicaba decía las
mismas cosas que yo quería y necesitaba. Me tomó un tiempo, pero finalmente
lo saludé y él me respondió. No tuvimos ninguna conversación sexual durante
meses. Hablamos sobre nuestro amor por los libros y las películas, y fue una
tontería, pero me pareció que había encontrado a alguien como yo.
Después de un tiempo, hablamos por teléfono y charlamos sobre
nuestras vidas y lo que hacíamos, y nos reímos, compartiendo nuestras
historias. Después de eso, decidimos hacer videollamadas, y me di cuenta de
que me estaba enamorando de él. Sly lo supo antes que yo, pero dijo que
esperó para asegurarse de que estuviera lista. Y cuando finalmente expresó lo
mismo, aproveché la oportunidad de decir más. Comenzamos a compartir
fantasías, y después de un tiempo me di cuenta de que quería hacerlas
realidad. Con él.
Le dije todo lo que quería, sin dejar nada fuera. Estaba avergonzada
pero sabía que para tener la relación que ambos necesitábamos, teníamos que
comunicarnos. Al verlo en esa cafetería la primera vez, quise llorar y correr
hacia él, pero los dos teníamos que seguir el guión. En cierto modo, actuarlo
me mantuvo tranquila porque sabía qué esperar. Había hecho todos los planes
43
necesarios para rehacer mi vida ahora, y después de esta experiencia, sé que
Página
tomé la decisión correcta.
—Nunca me dejarás, mascota. Ahora que te tengo, nunca te dejaré ir.
—Nunca—susurro contra su cuello. Sentir su peso encima de mí
mientras se empuja en mi interior me hace sentir tan segura y a salvo. Todo lo
que siempre quise fue pertenecerle y ahora que lo hago, la vida no podría ser
más perfecta.
Sly me aprieta más fuerte, bombeando dentro de mí cada vez más
intensamente. Inclina sus caderas para que cada golpe directo choque contra
mi clítoris, y lo aprieto más fuerte en respuesta.
—Voy a hacerte mi puta personal. Te acostarás en la cama y tomarás
mi pene cada vez que esté duro. Cuando pase cerca de ti y esté caliente no me
cuestionarás. Te inclinarás sobre la superficie más cercana, separarás las
piernas y me darás lo que es mío.
Gimo ante sus palabras deliciosamente sucias, amando cómo me habla.
—Me dejarás entrar muy rápido para que no me duela. ¿Me entiendes,
mascota?
—Sí, Sly. Entiendo.
Muerde mi cuello en respuesta y me aprieto a su alrededor. Su peso
encima de mí y la presión sobre mi clítoris son demasiado y no puedo contener
mi orgasmo por más tiempo.
Me corro duro, tensándome por todas partes y gritando su nombre. Es
áspero y crudo y absolutamente perfecto.
Sly me sigue en el éxtasis, sosteniéndose dentro de mí con fuerza
mientras su polla pulsa con semen. Siento que el calor intenso me llena y
cierro los ojos, sonriendo ante la intimidad.
—He esperado toda mi vida por ti, mascota.
—Y ahora tenemos el resto de nuestras vidas para disfrutar
44
encontrándonos el uno al otro.
Página
—Hasta el final de los tiempos, mi amor.
Fin
45
Página
Alexa Riley
Alexa Riley son dos atrevidas
amigas que se unieron y
escribieron algunos libros
sucios. Ambas son madres de
dos hijos que aman el fútbol, las
rosquillas, y son obsesivos de
los héroes de libros. Se
especializan en amores
instantáneos, exagerados,
dulces, y en cursis historias de
amor que no te toman todo un
año para leer.
Si quieres algo SEGURO, corto, y siempre con un ‘felices para
siempre’, ¡entonces Alexa Riley es para ti!
46
Página
Proximo libro:
Taking what’s wicked
Forced submission #5
En Halloween se supone que
debes vestirte bien y divertirte un
poco, pero el disfraz de Sabrina ha
invitado más maldad de lo que
esperaba.
El tipo en el bar parecía tan
agradable, hasta que la arrastró al
callejón detrás del bar y su amigo se
les unió. Fue entonces cuando supo
que no había escapatoria.
Dante y Porter han estado
mirando a la pequeña bruja en el bar durante toda la noche. Han
decidido hacer de ella su juguete, pero ella no tiene idea. Han estado
esperando este momento, y ahora es su oportunidad.
Este ménage de Halloween está lleno de sucias
buenas intenciones y oscuro deseo. ¡Agárrate a tu escoba y disfruta el
viaje!
47
Página
Página
48