Sabrosas salsas que puedes cocinar en lugar de
comprarlas preparadas
Con variedades de salsas hasta el platillo más sencillo adquiere un sabor
sofisticado. Incluso típicos alimentos como el pollo y las patatas con estas salsas
se convertirán en un delicioso platillo, si hoy lo acompañas con "bechamel",
mañana puede ser con una salsa de tomate.
[Link] juntó para ti las salsas más sencillas y deliciosas que no requieren
ingredientes demasiado caros, los puedes conseguir en el súper más cercano a tu
casa.
Bechamel
Bechamel es una salsa clásica que combina con casi todo tipo de comida. Esta
delicada salsa se puede añadir a una pasta, usar como aderezo para tus
ensaladas y combinar con pescado, mariscos, verduras y pavo, entre otros
platillos.
En una olla vierte 2 tazas de leche y caliéntala sin llevarla a ebullición. En una
sartén honda derrite 3 cucharadas de mantequilla, añade 2 cucharadas de harina
y mézclala bien con la mantequilla. Con cuidado y en pequeñas porciones
empieza a verter leche, mezclando vigorosamente para evitar que se formen
grumos. Hierve la salsa sin dejar de mezclar, cocina durante 1 a 2 minutos. La
salsa debe espesar. Agrégale sal y una pizca de nuez moscada. Retira del fuego.
Salsa de tomate italiana: ideal para preparar
pastas y pizzas
Calienta una pequeña cantidad de aceite de oliva en el fondo de una olla grande.
Agrega una cebolla finamente picada y 3 dientes de ajo machacado. Fríe durante
7 a 8 minutos. Añade 1 cucharada de orégano, 800 g de tomates enlatados
picados, 2 cucharadas de puré de tomate y una cucharada de azúcar. Cocina a
fuego lento hasta que la salsa espese. Luego agrega 4 tomates frescos picados,
previamente pelados. Sazona con sal y pimienta.
Salsa de ajo
Esta salsa es la campeona en su simplicidad. Pica finamente un manojo de eneldo
sin tallos gruesos y aplástalo ligeramente con la hoja del cuchillo para que resalte
el jugo. Mezcla el eneldo con 250 g de crema de leche, exprime un diente de ajo
(dos o tres, de acuerdo a tu gusto al ajo), mezcla bien la salsa, y agrega sal y
pimienta.
Salsa de mostaza y crema: perfecta para el
pescado
Vierte en una cacerola 200 ml de crema de leche con 20% de grasa, empieza a
cocinar a fuego lento. Añade 1 cucharadita de mostaza antigua (opcional), 1
cucharada de mostaza dijon, 2 cucharaditas de miel, exprime el jugo de un cuarto
de limón y mezcla. En una sartén calienta un poco las semillas de mostaza (1
cdta.) y cilantro (1/2 cdta.), una vez que estén dorados añádelos a la salsa
también. Cuando empiece a espesar, agrega las hierbas picadas de tu preferencia
(eneldo, perejil, etc.), y retira del fuego.
Salsa de queso crema: excelente para pastas y
patatas
En una olla mezcla 200 g de queso Philadelphia (en cubos), 10 ml de aceite
vegetal y 200 ml de crema de leche. Cocina a fuego medio hasta que hierva,
mezcla de vez en cuando. Después de que la salsa empiece a hervir, reduce el
fuego y añádele especias a tu gusto: albahaca y pimienta podrían ser una buena
opción. Sigue mezclando hasta que la salsa no tenga grumos, agrega 50 g de
queso rallado y a disfutar.
Salsa tártara
Otra salsa sencilla y deliciosa que no te quitará mucho tiempo. Necesitarás 6
cucharadas de mayonesa o puedes usar 3 de mayonesa y 3 de crema de leche; si
no te gusta esta salsa, sustitúyela por completo con la crema. Pica finamente 100
g de pepinillo y un pequeño manojo de perejil, agrégale un diente de ajo
machacado y mezcla todo esto con la mayonesa (o crema). Agrega sal y pimienta
y lleva al refrigerador durante una hora. También le puedes añadir el jugo de un
cuarto de limón, 1/2 de cucharadita de mostaza y cebollitas. Esta salsa es perfecta
para pollo, pescado y mariscos.
Salsa de miel y mostaza: la mejor amiga del pollo
Mezcla media taza de mostaza, 1/4 de taza de miel y 1/4 de cucharadita de
jengibre rallado. Guarda la salsa un tiempo en el refrigerador. Es excelente para
acompañar los nuggets de pollo, pollo asado o preparado de cualquier otra
manera.
Salsa de vino tinto para la carne
No creas que la salsa contiene alcohol pues en la cocción se evapora y sólo deja
una reducción agradable. Calienta 1 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva en una
sartén. Agrega una cebolla finamente picada (de preferencia chalote, aunque una
cebolla blanca también estará bien) y fríe a fuego lento mezclando durante 7
minutos hasta que se dore. Añade 2 vasos de vino tinto y 175 ml de agua, déjalo
cocinar durante 10 minutos. Mezcla 40 g de mantequilla derretida y una cucharada
de harina para obtener una pasta. Poco a poco agrégala a la sartén, mezclando
constantemente. Si estás preparando esta salsa para algún platillo de carne,
puedes añadir un poco de jugo de carne, perejil finamente picado, sal y pimienta.
Si la salsa te parece demasiado agria, agrégale un poco de azúcar para
equilibrarla.
Salsa de hongos
Corta finamente 200 g de champiñones y una cebolla, fríelos a fuego lento durante
15 minutos, debes tapar la sartén para que el líquido no se evapore. Agrega 150 g
de crema de leche y sigue cocinando durante otros 5 a 7 minutos, añade hierbas
de tu preferencia y un diente de ajo machacado, retira del fuego. Si quieres que
tenga una consistencia más uniforme, puedes licuarla. La salsa combina bien con
patatas, carne y ravioli.
Salsa barbacoa (BBQ): para los platillos asados
Derrite 50 g de mantequilla a fuego medio, agrégale 1 taza de cebolla finamente
picada, fríe durante 4 a 5 minutos a fuego lento. Agrega 200 ml de kétchup o puré
de tomate, 1/3 de taza de agua, 50 g de miel, 2 cucharadas de jugo de limón y 1/4
de cucharadita de pimienta molida. Lleva la salsa a ebullición y cocina varios
minutos sin tapar para que espese.
Salsa andaluza
Mezcla 200 g de mayonesa, 3 cucharadas de kétchup, 1 cucharadita de coñac,
una cebolla finamente picada, jugo de limón al gusto y chile en polvo. Tapa la
salsa y refrigérala durante una hora.
Salsa española
Licúa 15 tomates cherry, 1 diente de ajo, 1 manojo de eneldo y 1 manojo de
cebollitas. Agrega 1 cucharadita de vinagre balsámico, 1 cucharada de puré de
tomate y 1 cucharada de aceite de oliva. Añade sal y pimienta.
Pesto
Licúa 50 g de albahaca, 2 dientes de ajo, 50 g de parmesano (u otro queso duro),
3 cucharadas de piñones, 100 ml de aceite de oliva y sal. El pesto es genial para
las pastas pero también funciona como aderezo para algunas ensaladas o
simplemente para untar en un pan.
Salsa agridulce: no sólo es para los platillos chinos
Mezcla 1 y 1/2 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de vinagre, 1 cucharada de
puré de tomate, 1 cucharada de salsa de soja y 3 cucharadas de jugo de naranja.
Mezcla en un recipiente aparte 1 cucharadita de harina de maíz con 4 cucharadas
de agua y agrega a la mezcla. Lleva la salsa a ebullición mezclando
constantemente. La salsa se puede usar para acompañar los platillos ya
preparados, o como caldillo para la carne de cerdo o pollo.
Aderezo italiano para ensaladas
Mezclar en un frasco 2 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva, 1 y 1/2 cucharadas de
vinagre balsámico, la mitad de un diente de ajo machacado, 1/4 de cucharadita de
sal y pimienta al gusto. Tapa el frasco y sacúdelo.
Salsa para la Ensalada César
Bate una cucharadita de mostaza con una yema de huevo y 1 cucharadita de sal.
Con cuidado vierte 150 ml de aceite de oliva, bate hasta que obtengas la
consistencia de mayonesa. Añade 1 cucharada de jugo de limón, 1 cucharadita de
pimienta molida, 2 dientes de ajo machacado, 50 g de parmesano rallado y bate
de nuevo. El aderezo sirve no sólo para la Ensalada César sino para cualquier otro
tipo de ensaladas; también se usa como salsa para la carne.
Salsa griega tzatziki
Mezcla 125 ml de yogurt natural, 2 dientes de ajo finamente picado, 1 pepino
rallado, 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharada de jugo de limón, perejil
finamente picado, eneldo y sal a gusto. Refrigérala para que el sabor de cada
ingrediente se incorpore bien.
Salsa de remolacha y rábano picante
Ralla finamente una remolacha mediana cocida, corta finamente un pepinillo y
mézclalos con 100 g de mayonesa y 100 g de crema de leche. Añade 2
cucharadas de rábano picante rallado finamente. Esta salsa combina bien con las
carnes.
Salsa curry
Esta es una salsa apetitosa que acompaña muy bien a cualquier tipo de carne,
pescado y pollo, también se utiliza con el arroz. Se puede servir como salsa o usar
como una especie de caldo para preparar algunos platillos de carne y
vegetarianos. Corta finamente una cebolla y unos dientes de ajo, fríe un poco y
agrégale una cucharada de harina, mezcla bien. Retira la sartén del fuego y vierte
en la mezcla 1 taza de caldo de pollo cuidando que no se formen grumos. Añade 2
cucharadas del polvo curry, hierve la salsa durante 5 minutos. Añade una
cucharadita de jugo de limón y una cucharadita de mostaza, retira del fuego y
agrega 1 cucharada de crema de leche. La salsa se sirve caliente.
Salsa picante turca: para carne y pollo
Esta salsa es muy sencilla y deliciosa. Licúa 2 cebollas, 1 cucharada de puré de
tomate o un tomate grande y 1 pimiento rojo. Agrega a la mezcla 2 cucharadas de
aceite de oliva, sal, pimienta molida, chile en polvo, 1/2 cucharadita de las semillas
de cilantro molidas, cilantro fresco, eneldo, 1 cucharadita de jugo de limón o
vinagre (lo que más te guste), mézclalo bien y deja que repose.