TEMA. EL REY ESPERADO.
LECTURA. S. LUCAS 19:28-48, ZACARIAS 9:9
INTRODUCCION. Había una emoción en la mente del pueblo judío de que el
Mesías estaba a punto de llegar. Ellos esperaban que fuera un príncipe temporal;
que fuera alguien que combatiría contra los romanos y restauraría a los judíos su
nacionalidad perdida (Hechos 1:6). Había muchos que, aunque no creían en Cristo
con una fe espiritual, esperaban que fuera tal vez para ellos un grandioso
libertador temporal, y leemos que, en un par de ocasiones, habían querido
apoderarse de Él para hacerle rey, pero Él se retiraba (Juan 6:15).
Era necesario que esta profecía se cumpliera: "Alégrate mucho, hija de Sion; da
voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador,
humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna." Zac. 9:9-11
I. UN REY ACLAMADO. V-38.
A.- Por lo que habían visto. Esa proclamación había sido mantenida en gran
medida oculta hasta ese momento; hace un llamado abierto ante los ojos de todos
los hombres para ser llamado rey y ser reconocido como tal. Zacarías 9:9.
Él comienza su recorrido a lo largo de las calles, y las multitudes aplauden.
Algunos calculan que no menos de tres mil personas pudieran haber estado
presentes en aquella ocasión, algunos iban delante, otros iban detrás, y otros
estaban a cada lado de las calles para ver el espectáculo (Flavio Josefo).
La gente decidió en ese momento que lo harían rey, y que debía salir al frente
contra las huestes de Roma. Él, aunque no tenía tales aspiraciones, encauzó el
entusiasmo de la gente para que mediante eso, tuviera la oportunidad de cumplir
lo que estaba escrito acerca de Él en los profetas. No deben concebir que todos
aquellos que tendían ramas en el camino y clamaban: "¡Hosanna!", tenían
interés en Cristo como príncipe espiritual. No, ellos pensaban que Él había
de ser un libertador temporal, y cuando posteriormente descubrieron que
estaban equivocados, le odiaron tanto como le habían amado, y "¡Crucifícale,
crucifícale!", fue un grito tan fuerte y vehemente como: "¡Hosanna, bendito el que
viene en el nombre del Señor!". Para nosotros nos enseña: Porque por fe
andamos, no por vista. 2 Corintios 5:7.
B.- En su palacio, el templo. V.45. Él era un rey espiritual, y por esa razón no
acudió al palacio temporal sino al palacio espiritual. Él cabalga al templo,
Jesucristo hace su entrada triunfal a Jerusalén hacia el templo el lugar de
adoración del pueblo de Israel.
Esto enseña: La Biblia dice 1 Corintios 3:16, 6:19-20, 2 Cor. 6:16. Que somos
templo de Dios, por lo cual nuestro Señor Jesucristo el día que llegó a nuestra vida
fue el triunfo ante el pecado y ocupa el lugar de Rey que debe ser como al
principio. Porque no puede el hombre servir a dos señores o amará a uno y
menospreciará a otro. Apocalipsis 3:20 dice: He aquí, yo estoy a la puerta y
llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él
conmigo Hoy puede ser la entrada triunfal de Jesús en tu vida, El está llamando.
2.- UN REY DIFERENTE. V 38b
A.- Su naturaleza, su persona. Además, Cristo mostró mediante este acto qué
tipo de rey pudo haber sido si le hubiese agradado, y qué tipo de rey sería ahora,
si quisiera. Si hubiese sido la voluntad de nuestro Señor, esas multitudes que le
seguían por las calles le habrían coronado en realidad en ese lugar y en ese
momento. Si su reino hubiera sido de este mundo. Pablo hablando a los
Filipenses dice: 2:5-6. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo
también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser
igual a Dios como cosa a que aferrarse”
B.- Su gabinete, unos discípulos. Unos cuantos pescadores humildes que eran
Sus discípulos. De esto aprendemos que si tú quieres ser un participante en el
reino de Cristo, debes ser un discípulo; que estés sentado a sus pies, es el honor
que Él te concederá. Oír sus palabras, obedecer sus mandamientos, recibir de su
gracia: esto es la verdadera dignidad, esta es la verdadero privilegio. 1 Corintios
1:27-28 (NVI) Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de
ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los
poderosos ni muchos los de noble cuna. Pero Dios escogió lo insensato del
mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para
avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y
despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que nadie
sea orgulloso en su presencia. Que diferencias de nuestros servidores públicos.
D.- Un reino que consuela a todos. “Paz en el cielo y gloria en las alturas”
Una forma única de hacer la entrada triunfal aquel día, pero en esos triunfos
cuántas lágrimas hay que están ocultas! Hay una mujer que oye el repique de las
campanas de victoria, y dice: "¡ah, victoria, en verdad, pero yo soy ahora una
viuda, y mis pequeñitos son huérfanos! Personas que no han triunfado en la vida
debido al pecado que hace que permanezcan muertos" ¡Pero en Tu triunfo, Jesús,
no hubo lágrimas! El hombre más pobre que ame a Cristo, o la mujer más humilde
que esté dispuesta a aceptarlo como su maestro, se convierten de inmediato en
un miembro de la nobleza que acompaña a Cristo Jesús en la entrada triunfal.
3. UN REY CRITICADO. V. 39-40
A.- Por los Fariseos. Todo pensamiento genera una acción, y eso fue uno de los
primeros efectos que la ciudad entera fue conmocionada. ¿Qué significa eso?
Significa que todo mundo tenía algo que decir al respecto, y que todo mundo
sentía algo porque Cristo cabalgó a lo largo de las calles en un burro. Max Lucado
dice: “Había algunos que se inclinaban desde los techos de sus casas, y miraban
hacia abajo a las calles y se decían unos a otros: ¡Allí va Jesús de Nazaret
montando un asno! Ciertamente si tenía el propósito de ser rey podría haber
elegido un caballo. Allí está un pobre pescador que acaba de tender en el suelo su
manto maloliente; ¡me atrevo a decir que tenía peces hace una hora o dos! Y esta
era la opinión de muchísimas personas en Jerusalén”, pero más de un grupo
llamado “FARISEOS” que dijeron “maestro, reprende a tus discípulos”
B.- Nuestra opinión. Tal vez esa sea tu opinión, amigo, hermano. El reino de
Cristo, tú dices, es ridículo; tal vez no creas que haya alguien que sea gobernado
por Él aunque nosotros digamos que le reconocemos como nuestro Rey, y que
sentimos que la ley del amor es una ley que nos constriñe a la dulce obediencia,
tal vez dices, esas son palabras vanas e hipocresía basado en lo que vez, más por
lo que has experimentado en la vida personal. Mateo 10:32-33. Por tanto, todo el
que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi
Padre que está en los cielos. Pero cualquiera que me niegue delante de los
hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
CONCLUSION.
En diferentes partes del mundo este día es celebrado y pasará a la historia, pero
en los corazones donde Jesús ya hizo su entrada triunfal es vivido y practicado,
porque reina de una forma diferente, reflejado en el comportamiento, a pesar de
ser criticados, menospreciados por la fe cristiana mas no dejan de hablar que
Cristo es el Rey del universo y el Señor de sus vidas.