Unidad primera - tema segundo - 1
TEMA SEGUNDO
Magisterio eclesiástico
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Unidad primera - tema segundo - 2
UNIDAD PRIMERA
ESQUEMA DEL TEMA SEGUNDO
[Link] Pontífices
-1 Pío X
-2 Benedicto xv
-3 Pío XI
-4 Pío XII
-5 Juan XXIII
-6 Pablo VI
-7 Juan Pablo II [Link] Vaticano II
III.Sínodos de obispos (1971 y 1990)
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1. Romanos Pontífices
"El movimiento que busca dar a los sacerdotes, militantes del clero secular, un conocimiento
mayor de la sublimidad y santidad de su vocaciÓn, no es algo nuevo en la Iglesia; todavía la literatura
espiritual ha tratado con particular fervor. El principal impulso parte del Romano Pontífice,
particularmente del beato Pio X, que en su programa de restauración cristiana de la sociedad, intuyó y
fijó el primado de responsabilidad que tenía el clero y con todas sus fuerzas incitó a éstos a una vida
digna de su vocación. Los sucesores continuaron en la misma línea". Así, en 1952, escribía La civilta
cattolica, 103 (1952), p. 130.
Sería una grave laguna que en este estudio sobre el sacerdocio no presentásemos una lista,
aunque breve y solo indicativa, de los principales documentos que los Romanos Pontífices de nuestro
siglo han escrito sobre la vida sacerdotal. Existe buenos y competentes comentarios. Los escritos de
los Papas pertenecen al patrimonio doctrinal de la Iglesia. Sobre todo, en este siglo los Romanos
Pontífices han dedicado una atención y un cuidado particular a la vida, a la santidad, a la
problemática del sacerdocio, ya su formación espiritual, intelectual y pastoral.
- S. Pío X (1903-1914): he aquí los principales documentos sobre la vida y las virtudes
sacerdotales:
1. Alocución en el cincuentenario del Seminario francés de Roma (24 septiembre 1903):
bondad, disciplina, ciencia.
2. Encíclica " Jucundu sane ", en el decimotercer centenario de la muerte de S. Gregorio
Magno (12 marzo 1904): misión, celo y caridad del sacerdote.
3. Carta " Experiendo " al Card. Vicario de Roma, sobre los ejercicios espirituales del
clero (27 diciembre 1904).
4. Encíclica "Acerbo nimis" sobre la enseñanza de la doctrina cristiana (15 abril 1905):
predicación y catecismo.
5. Exhortación " Haerent animo " al clero católico sobre la santidad sacerdotal (4 agosto
1908): es el documento más importante.
6. Motu propio "Sacrorum Antistitum" (1 septiembre 1910): formación sacerdotal y
predicación.
- Benedicto XV (1914-1922): documentos principales:
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7. Código de Derecho Canónico (27 mayo 1917): obligación es del clero y calidad del
pastor de almas.
8. Encíclica "Humani Generis" (15 julio 1917): naturaleza, fin y ejercicio de la
predicación.
9. Discurso a los párrocos de Roma (11 febrero 1918): anunciar todo y sólo el Evangelio.
10. Discurso a los párrocos de Roma (3 marzo 1919): el predicador, hombre de Dios.
11. Encíclica "Spiritus Paraclitus" en ocasión del XV Centenario de la muerte de S.
Jerónimo (15 septiembre 1920): el sacerdote y la Biblia.
12. Pío XI (1922-1939): principales documentos:
13. Carta apostólica "Officiorum omnium" (1 agosto 1922): reclutamiento y formación del
clero.
14. Carta apostólica "Unigenitum Dei Filius" (19 marzo 1924): vida espiritual e intelectual
del sacerdote.
15. Encíclica "Rerum Ecclesiae", sobre las misiones (28 febrero 1926): espíritu y deber
misionero de los sacerdotes.
16. Encíclica "Ad Catholici Sacerdotii" (20 diciembre 1935): el documento más importante
sobre la vida sacerdotal.
17. Carta al episcopado filipino (18 enero 1939): sacerdote y acción católica.
- Pío XII (1939-1958): durante su largo pontificado, ha expresado su pensamiento sobre el
sacerdocio, sea en el aspecto dogmático, o ascético y pastoral, muc has veces. Son de notar los
discursos que cada año al inicio de la Cuaresma, tenía con los párrocos y los Cuaresmalistas de
Roma: constituyen una buena mina para la vida pastoral y espiritual del sacerdote. Otros documentos
para recordar son:
18. Discurso a los seminaristas de los Colegios romanos (24 junio 1939): el sacerdote, luz
de verdad y caridad.
19. Carta en el III Centenario de la Compañía de S. Sulpicio (28 febrero 1942): la
importancia del seminario.
20. Encíclica "Mediator Dei", sobre la liturgia (20 noviembre 1947): oficio del sacerdote en
la liturgia - sacerdocio común y jerárquico.
21. Exhortación "Apostólica Menti Nostrae" (23 septiembre 1950): santidad de la vida
sacerdotal. Es el documento más importante.
22. Alocución "Annus sacer" al1er Congreso Internacional de los religiosos (8 diciembre
1950): relación entre la perfección religiosa y la sacerdotal.
23. Alocución a los representantes del Sacro Colegio y del Espiscopado (31 mayo y 2 de
noviembre): deber del magisterio en la Iglesia, y deber del sacerdote.
24. Encíclica "Fidei Donum" (17 abril 1957): espíritu misionero de la Iglesia.
Puntualizaciones sobre el discurso 'Annus sacer' de diciembre 1950. Una atención particular,
para nuestro curso de espiritualidad sacerdotal, merece la intervención de Pio XII sobre algunas
cuestiones de la vida y de la espiritualidad sacerdotal, que surgió entre los autores después del libro
del Card. D. Mercier. Tres puntos, de forma especial, llaman la atención del Pontífice:
1° el puesto del clero regular en relación al clero secular en la constitución de la iglesia;
2° la relación del clérigo y del religioso en lo que se refiere al estado de perfección,
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en cuanto estado de consejos evangélicos;
3° examen de los motivos objetivos para abrazar el estado religioso.
En relación al primer punto, el Papa observaba: "Considerado atentamente el orden
establecido por Cristo, ni la una ni la otra de las dos formas especiales de clero posee la prerrogativa
del derecho divino, por qué el mismo derecho no antepone la una a la otra. Cuál sea la diferencia
entre las dos formas, cuáles las mutuas relaciones (...) todo esto lo confío a la autoridad de la Iglesia".
En relación al segundo punto, es decir "al motivo por lo cual el clérigo y el religioso deben
tender a la perfección", Pio XII notaba: "El clérigo, en fuerza del derecho divino, no está obligado a los
consejos evangálicos de la pobreza, castidad y obediencia; y particularmente no os obliga en el
mismo modo y medida como cuando se emiten los votos públicos de la Iglesia. El clérigo regular, no
en cuanto clérigo, sino en cuanto que es religioso, profesa la condición y el estado de la perfección
evangélica".
Para el tercer punto, el Papa declaraba que el motivo fundamental que empuja a entrar en
religión, asi como a abrazar el estado sacerdotal, debe ser fruto de firme consciencia y de un vivo
deseo de imitación.
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El pensamiento de Pio XII viene estudiado y profundizado, aunque también mal entendido,
tanto que el Papa parece expresar un concepto, al menos negativo sobre el estado de vida del
sacerdote diocesano y su relación con la perfección. Por lo cual, el 3 julio 1952 la Sagrada
Congregación para Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, en nombre de Pio XII, trasmite a los
obispos belgas una Nota ilustrativa del pensamiento del Pontífice, en respuesta a preguntas de
clarificación presentadas a la Santa Sede.
En tal Nota se juzgaba injusta la afirmación según la cual el sacerdote diocesano sea menos
llamado a la perfección que el sacerdote regular; o bien, que la decisión de un joven para la vocación
sacerdotal significa la decisión de una perfección personal menor que la del estado religioso. y
continúa: "La vocación del individuo a la santidad o a la perfección personal (...) no puede ser
confundida con la cuestión del 'estado de perfección', en el sentido jurídico del término ". El que un
religioso llegue, de hecho, a la santidad, "depende del esfuerzo de la persona singular, de la medida
en la cual cooperando a la gracia divina, él actúa los consejos evangélicos en su vida". El
pensamiento del Santo Padre iluminaba asi la cuestión tan importante y delicada de la vida
sacerdotal.
- Juan XXIII (1954-1963): además de en los encuentros anuales con el clero romano, al inicio
de la Cuaresma, Juan XXIII expresó su pensamiento sobre el sacerdocio también en otros
documentos; he aquí los principales:
25. Encíclica "Sacerdotii Nostri primordia" (1 agosto 1959): en ocasión del I Centenario
de la muerte del Cura de Ars.
26. Los varios discursos tenidos al clero de Roma con ocasión del Sínodo de la diócesis
(24-29 de enero 1960): sobre la persona y sobre la formación del sacerdote.
- Pablo VI (1963-1978): fuente obligatoria para el estudio del pensamiento de Pablo VI, son
los discursos al clero romano al inicio de la Cuaresma de cada año, en los cuales tocaba siempre
problemas de actualidad sacerdotal, y aquellos dirigidos a los sacerdotes en varias partes del mundo
con ocasión de sagradas ordenaciones de nuevos obispos o sacerdotes. Otros documentos:
1. Carta Apostólica "Summi Dei Verbum" (4 noviembre 1963): en el IV Centenario de la
institución de los seminarios por obra del Concilio de Trento: formación de
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futuros sacerdotes.
27. Encíclica "Sacerdotalis Caelibatus" (24 junio 1967): actualidad y validez del celibato
en el clero de rito latino.
28. Mensaje a los sacerdotes (30 junio 1968): en el cierre del año de la fe. Carta al
Secretario de estado, Card. Jean Villot (2 febrero 1970): sobre algunas decisiones del
Sínodo holandés sobre el sacerdocio, y en particular sobre el celibato sacerdotal.
29. Exhortación "Evangelii Nutiandi" (8 diciembre 1975): empeño en el anuncio del
Evangelio.
- Juan Pablo II (1978- ... ): además de los numerosos discursos dirigidos a los sacerdotes de
todo el mundo, con ocasión de los viajes apostÓlicos, de sagradas ordenaciones de presbíteros y
obispos, se han de tener en cuenta las cartas a los sacerdotes con ocasión del jueves santo de cada
año, de las que existen diversas colecciones. Aquí recordamos los siguientes documentos:
30. Carta a los sacerdotes "Novo incipiente" (8 abril 1979): es el documento más
completo sobre el sacerdocio.
31. Carta "Dominicae Cenae" (14 febrero 1980): sobre la centralidad de la eucaristía en
la vida del sacerdote.
32. Oración de Juan Pablo II para conservar la identidad sacerdotal: jueves santo 1982.
33. Carta a los sacerdotes para el jueves santo (16 marzo 1986): sobre la actualidad del
ejemplo del Santo Cura de Ars con ocasión del II centenario de su nacimiento.
34. Discurso en la última sesión del Sínodo de los obispos 1990.
35. Exhortación Apostólica postsinodal " pastores dabo vobis " (25 marzo 1992):
recogiendo la sugerencia del Sínodo de 1990, reafirma la doctrina de la Iglesia sobre la
formación de los sacerdotes.
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2. Concilio Vaticano II
La problemática de la vida sacerdotal preconciliar no podía dejar de s entirse en las
discusiones del Vaticano II, en la preparación al decreto Presbyterorum ordinis. El Concilio ha tratado
ampliamente, aunque no ha agotado la problemática, de los sacerdotes, de su deber de santidad (LG
41; PO 12), de su relación con el obispo (LG 28; PO 7; CD 28-35), de su santificación a través del
ministerio (PO 12-14), y de varios subsidios de su vida espiritual (PC 18). Pero -compara todos los
estados de la vida cristiana- no ha buscado la solución teórica a los problemas que subyacen a la
formulación técnica. Así, por ejemplo, en los documentos aprobados, no encontramos la expresión
Espiritualidad sacerdotal: terminología que está ausente cuando se habla de la vida religiosa y
dellaicado católico. Siguiendo la tradición, también el Vaticano II no ha querido dar una interpretación
oficial a opiniones de escuelas. Los mismos estudiosos están en desacuerdo en la determinación del
concepto de espiritualidad y de escuela de espiritualidad.
En los Padres del Concilio estaba bien presente toda la problemática del sacerdocio, sea
dogmática o pastoral y espiritual. En sus intervenciones, encontramos no sólo el concepto sino el
término mismo de espiritualidad sacerdotal, preocupados por ofrecer los fundamentos dogmáticos y
por establecer las ex igencias más profundas y las manifestaciones más genuinas. Algunas de las
intervenciones más signifitivas demuestran, de hecho, la atención con la cual seguían el iter conciliar
del documento sobre los sacerdotes. He aquí algunos.
Mons. P. Latusek, obispo auxiliar de Gniezno (Polonia), criticaba el documento porque no
decía nada sobre la espiritualidad sacerdotal: "En el esquema, desgraciadamente -observaba el
obispo- no está elaborado bien el concepto de espiritualidad del sacerdote diocesano, ni vienen
expuestos los elementos que lo constituyen. No se trata aquí de opon~r los sacerdotes diocesanos a
los religiosos, que también colaboran fructuosamente en la labor pastoral, sino de una mayor
valorización de los sacerdotes diocesanos, para que tomen conciencia de su estado, de la propia
ascesis y de los medios de santificación. Los sacerdotes diocesanos, hasta ahora, parecen olvidados.
Sostienen que para esos vale la ascesis de los religiosos. Muchas veces de hecho los padres
espirituales en los seminarios y predicadores de los ejercicios espirituales son los religiosos, que
enseñan su propia ascesis (...). Para el sacerdote diocesano la primera fuente y el primer medio de
santificación debe ser la propia espiritualidad".
Don T. Falls, en nombre de los párrocos de todo el mundo, afirmaba: "Pensamos que la
descripción de la espiritualidad del presbítero debería ser más precisa; de este modo, se pondría de
relieve la espiritualidad de los laicos y de los religiosos. La espiritualidad de los presbíteros debe
responder a las exigencias de una vida activa en medio de los hombres y estar dirigida de manera
particular a Dios". y añadía "El esquema no indica sufi cientemente como estas labores del ministerio
sacerdotal puedan estimular a edificar la santidad sacerdotal. Las virtudes evangélicas se explican de
modo diverso en el ministerio de los presbíteros y en la vida religiosa. El texto debía, por lo tanto,
evitar las concepciones de la santidad sacerdotal fundadas en la oposición entre vida exterior y vida
interior. La santidad debe responder a las exigencias de una vida activa en medio de los hombres y
estar dirigida, de manera particular, siempre a Dios".
En el curso de nuestra exposición podremos constatar si y cómo el Concilio ha acogido en la
redacción final del Presbyterorum ordinis las instancias sugeridas durante el debate. El hecho de
haberlas tenido presentes, como ecos de largas encuestas doctrinales, constituye ya de por sí un
valor positivo de notable interés y el haberlas sintetizado en pocas expresiones doctrinales, da valor a
lo aportado.
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3. Sínodos de obispos
Después del Vaticano II, la Iglesia atravesó uno de los períodos más críticos de su larga
existencia. Muchas instituciones, hasta entonces pacífi camente adaptadas, fueron puestas bajo
radicales y profundas discusiones. También el sacerdocio, no es que se salvase, sino que fue puesto
particularmente en el punto de mira. Nació una verdadera relectura de toda la realidad sacerdotal en
sus diversos aspectos dogmáticos, pastorales, jurídicos y ascéticos. De este fenómeno, llamado
comúnmente crisis, salió "una literatura un poco redundante" (B. SEVESO, en AA. VV:, Il prete.
ldentita del ministero oggettivita dellafede, Milano 1990, p 159, nota 13), muchas veces corrosiva del
estado sacerdotal, de su identidad y valor y de su función en el mundo contemporáneo.
Desde el centro de la cristiandad, Pablo VI seguía, observador atento, la evolución del
fenómeno: sufrió en su corazón las consecuencias deletéreas; pero no se olvidó de su oficio de
iluminar a los sacerdotes sobre la naturaleza y la actualidad de su sacerdocio y las exigencias
ascéticas de su vida. En su largo período de pontificado, Pablo VI dedicó una atención particular:
reconoció el hecho de la crisis, indagó en las posibles c ausas, ya todos los sacerdotes recomendó
renovar cotidianamente la consciencia del propio sacerdocio y la fe en la actualidad de su misión. No
se mostró jamás pesimista delante de la crisis. Es verdad que la llamo "crisis agresiva y fatal",
"suversiva" (Al clero romano 1971); pero no fue capaz de reconocerla como una crisis "estimulante" y
"providencial bajo ciertos aspectos por que ha obligado a la Iglesia a repensar su sacerdocio en cada
componente: bíblico, teológico, canónico, ascético y operativo" (Al clero romano 1972). Es más en el
discurso al clero romano de 1971, la llamo con términos que parecen contradictorios a primera vista
"crisis providencial, crisis suversiva, crisis fatal".
No se limitó a estudiar solo el complejo tema del sacerdocio, sino que reunió un Sínodo
extraordinario de obispos con el fin de estudiar el fenÓmeno y de sugerir los remedios oportunos.
Es el sínodo de los obispos de 1971, que concluye los trabajos con un documento sobre el
sacerdocio ministerial, " Ultimis temporibus ", de 1971, publicado poco después por encargo del
mismo Papa.
En su larga introducción, encontramos en síntesis descrita la crisis del tiempo postconciliar,
con sus reflejos sobre el sacerdocio: se notan expresiones, eco fiel de la literatura de aquellos años y
del magisterio del mismo Pablo VI.
He aquí algunas ideas sobresalientes del Sínodo de los obispos de 1971:
-8 Ante el hecho del sentimiento de extrañeza en confrontación al mundo sentida por muchos
sacerdotes, el Sínodo se expresa con muchos interrogantes: " ¿Es posible animar a los seglares,
como si dijéramos, desde fuera? ¿Está suficientemente presente la Iglesia en ciertos grupos sin la
presencia activa del sacerdote? . Si la condición propia del sacerdote es la de estar segregado de la
vida del mundo, ¿no es preferible la condición de seglar? En las actuales circunstancias, ¿qué puede
uno pensar del celibato sacerdotal de la Iglesia latina y de la vida espiritual propia del sacerdote que
vive sumergido en el mundo?" (n. 1).
-9 Fenómeno de la secularización: "No pocos sacerdotes, al experimentar dentro de sí mismos
las contestaciones provocadas por la secularización del mundo, sienten la necesidad de santificar las
actividades directamente y de introducir el fermento del Evangelio en el curso de los acontecimientos
(...) Va creciendo el deseo de cooperar con los esfuerzos colectivos de los hombres para la
construcción de una sociedad más justa y fraterna (...). No faltan quienes creen indispensable la
participación en la política, más aún, en la acción revolucionaria" (n. 2).
-10 Despego de la fe de la vida: " ¿ Qué métodos se deben emplear para que la práctica
sacramental sea una expresión de fe que penetre de verdad toda la vida personal y social, y para que
el culto cristiano no quede falsamente reducido a un ritualismo externo?" (n 3).
-11 Los dos sacerdocios, el bautismal y el ministerial: " Afortunadamente, el reciente
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Concilio ha vuelto a recordar la doctrina tradicional y fecunda sobre el sacerdocio com ún de los fieles
( cfr. LG 10). Esto mismo, sin embargo, como por un movimiento pendular, ha dado origen a algunos
problemas que parecen oscurecer la condición del ministerio sacerdotal dentro de la misma Iglesia y
que causan una profunda desazón en el ánimo de algunos sacerdotes y fieles. Muchas actividades
(...) que hasta ayer estaban reservadas a los presbíteros, son ejercidas hoy con mayor frecuencia por
los seglares. Ante este hecho, nacen en algunos estas inquietantes preguntas: ¿Existe o no existe
una razón específica del ministerio sacerdotal? ¿Es o no es necesario este ministerio? ¿Es
permanente el sacerdocio? ¿Qué quiere decir hoy ser sacerdote? ¿No sería suficiente para el servicio
de las comunidades poder contar con unos presidentes, designados para servir al bien común, sin
necesidad de recibir la ordenación sacerdotal, y que ejerciera su cargo temporalmente?" (n. 4).
- Falta de confianza en la Iglesia: " ¿No se habrá alejado demasiado de sus orígenes la
Iglesia actual, para que pueda anunciar de manera creíble el primitivo Evangelio a los hombres de
nuestro tiempo? (...) ¿Conocemos bastante las estructuras esenciales de la Iglesia primitiva, hasta el
punto de que puedan y deban ser consideradas como un esquema invariable para todos los siglos,
incluso el nuestro?" (n. 5).
Algunos puntos relevantes: los obispos del Sínodo se han encontrado una problemática
inmensa que abrazaba la razón misma de la existencia de la Iglesia, su credibilidad, su sistema de
evangelización, su conformidad o no con la Iglesia antigua. El sacerdocio c omún de los fieles, con la
importancia que el laico empezaba a tener en la vida y en la actividad apostólica de la Iglesia.
Particularmente candente era el tema del sacerdocio presbiteral: su actualidad, su existencia, la razón
de ser, su forma concreta de vida y de apostolado en las circunstancias modernas de la Iglesia y del
mundo, el método de apostolado en un mundo secularizado, su celibato visto como una renuncia al
bien extremadamente apreciable de la familia.
La respuesta del Sínodo será serena, segura, aunque limitada a algunos problemas más
urgentes, pero de vital importancia (Introducción, n. 7).
Juan Pablo II, al inicio de su pontificado, hablando de la crisis sacerdotal postconciliar
afirmaba: "Sería una forma de reticencia no hablar de la crisis sobrevenida o negar, por ejemplo, que
alguna vez ciertos interrogantes han sido puestos en forma radical y han tomado un carácter de
contestación, o ignorar que esta, tras el otro, han interesado y casi investido el sacerdocio ministerial,
la vocación sacerdotal, incluso el Seminario como institución (...) A pesar de todo, tantas discusiones
han determinado una oportuna puesta a punto. Reanudo el estudio de estos problemas -basta pensar
en el Sínodo de 1971-examinadas a fondo las objeciones y los nuevos elementos de las diversas
cuestiones, las cosas han tomado su justa colocación y se han derivado significativas confirmaciones"
(4 abril 1979). También el Sínodo de los obispos de 1990, dedicado a la formación de los sacerdotes
en las circunstancias actuales, no podía dejar de interesarse por la crisis de los sacerdotes. Hablan
de ello en los Lineamenta,. en el n.35 vienen afrontadas situaciones particulares, que piden una
atención especial y una ayuda adecuada: jóvenes sacerdotes, sacerdotes en crisis psicológicas y
espirituales, sacerdotes aislados y ancianos. Habla el Instrumentum laboris, cuando describe las
circunstancias actuales de la sociedad en la que vi ve el sacerdote (nn. 1-12). Y hablan los obispos en
las intervenciones en el aula sinodal. Por lo tanto, signo de que la crisis permanece y que interpela,
no sólo a los sacerdotes que son los interesados, sino a toda la Iglesia. En la Exhortación Apostólica
postconciliar "Pastores dabo vobis", Juan Pablo II usa estas expresiones al hablar de la crisis
sacerdotal postconciliar: "Esta crisis ha nacido en los años inmediatamente siguientes al Concilio. Se
fundaba sobre una comprensión errónea, y, tal vez, hasta intencionalmente tendenciosa, de la
doctrina del magisterio conciliar. y aquí está indudablemente una de las causas del gran número de
pérdidas entonces por la Iglesia, pérdidas que han afectado gravemente al servicio pastoral ya las
vocaciones misioneras (n. 11). Poco antes, el Pontífice había dicho que los Últimos años "la atención
ha sido puesta no tanto en el problema de la identidad del sacerdote, cuanto en problemas
relacionados con el itinerario formativo para el sacerdocio y con el estilo de vida de los sacerdotes
(...). Además, los sacerdotes que están ya en el ejercicio de su ministerio, parece que hoy sufren una
excesiva dispersión en las crecientes
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actividades pastorales y (...) se sienten impulsados a replantearse su estilo de vida y las prioridades
de los trabajos pastorales, a la vez que notan, cada vez más, la necesidad de una formación
permanente" (n. 3). La crisis abarca no sólo la identidad sacerdotal, sino que también el proceso
formativo y la permanencia de la vida sacerdotal. De aquí la importancia y la necesidad del Sínodo de
1990, dedicado al tema de la formac ión del sacerdote, tanto inicial, como permanente.
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EJERCICIOS DE AUTOEVALUACION
PREGUNTAS CERRADAS
36. ¿Se ha escrito mucho
sobre el sacerdocio en el siglo XX? SI/NO
37. ¿Son muchos los
autores? SI/NO
38. ¿Los Papas han hecho
sentir su voz? SI/NO
39. ¿Los estudios y el magisterio han profundizado sobre le tema del sacerdocio?
SI/NO
5. Entre los motivos de la crisis ¿está el tema de la
espiritualidad? SI/NO
PREGUNTAS ABIERTAS
40. ¿Por qué motivos ha sido estudiado el tema del sacerdocio?
41. ¿Por qué motivos los diversos Papas han intervenido (motivos doctrinales, pastorales o
espirituales)?
42. ¿Qué autor de los expuestos le ha llamado más la atención? ¿por qué?
43. ¿Qué documentos de los Papas le han llamado la atención? ¿por qué?
44. ¿Se puede hablar de una secularización del sacerdocio?
45. ¿De toda esta problemática, el sacerdocio ha salido más enriquecido o más discutido".
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Unidad primera - tema segundo - 12
PARA TU REFLEXIÓN PERSONAL
Seas quien seas, sacerdote diocesano o religioso, religioso o religiosa, laico empeñado más
o menos, has oído hablar de la crisis sacerdotal. El impacto con tu existencia cristiana o sacerdotal te
ha hecho profundizar en sentido positivo más o menos la vida sacerdotal. Piensa sobre los motivos
que te han empujado a renovar tu fidelidad y tu amor al sacerdocio.
Haz un útil examen de los motivos de las crisis expuestas por el Sínodo de los obispos de
1971 (Introducción nn. 1-7), los Lineamenta del Sínodo de los obispos 1990 (nn. 32-36), y la
Exhortación "Pastores dabo vobis" (nn.3,5-10).
LECTURAS RECOMENDADAS
I. Autores examinados en la Unidad primera
AA. VV:, Maison-Dieu, n. 3 (1945) 71-90.
J. CAPMANY, Espiritualidad del clero diocesano, Ed. Herder, Barcelona 1962.
A. M. CHARUE, El clero diocesano, Vitoria 1961.
D. MERCIER, Card. La vida interior; Ed. Poliglota, Barcelona 1940.
G. THILS, Naturaleza y espiritualidad del clero diocesano, Ed. Sígueme, Salamanca 1961.
2. Crisis del sacerdote
Asamblea conjunta de obispos-sacerdotes, BAC, Madrid 1971.
AA. VV:, Surge: número extraordinario: La espiritualidad del sacerdote: de la crisis a la
esperanza 37 (1977) 370-600. M. BELLER, Crisis del sacerdote, análisis de la situación,
Desclee, Bilbao 1969. E. COLAGIOVANNI, Crisi vere e crisi false nel ruolo del prete oggi, Citta Nuova,
Roma 1973. A. GRUMELLI, Il prete nella citta secolarizzata, AVE, Roma 1971. J. S. LUCAS
HERNÁNDEZ, Crisis de identidad, la problemática sacerdotal de nuestro tiempo,
Ed. Morava, Madrid 1975. U. SÁNCHEZ, La crisis sacerdotal según la Gaudium et
Spes, Caracas 1977.
3. Magisterio
M. CAPRIOLLI, Il sacerdozio nel magistero di Paolo VI, in Ephemerides Carmeliticae 30
(1979) 319-383. J. ESQUERDA BIFET, El sacerdocio hoy. Documentos del magisterio
eclesiástico. BAC
Madrid 1983 (recoge todos los documentos del magisterio sobre el sacerdocio en el
siglo XX desde Pio X a Juan Pablo II). S. GAMARRA, Juan Pablo II ante el sacerdocio, en
Surge 36 (1978) 503-525; postura de
Juan Pablo II ante el sacerdocio antes de su elección al Pontificado y en los primeros
meses del mismo. G. M. GARRONE, Card., La spiritualité sacerdotale dans la pensée de
Paul VI, en
Seminarium (1977) 1056- 1065 . J. GOICOECHEAUNDIA, El pensamiento de SS Juan Pablo
II sobre el sacerdocio, en Surge
38 (1980) 179-189; (1981) 51-62. J. GUITTON, La concezione del sacerdozio s econdo Paolo
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I n s t i t u t o de e s p i r i t u a l i d a d a d i s t a n c i a Burgos