LOS COMETAS
1. ¿Qué son los cometas?
En astronomía, se conoce como cometas a cierto tipo de objetos
astronómicos móviles, integrantes del Sistema Solar, que recorren órbitas de
distinta trayectoria y duración alrededor del Sol. En su mayoría, los cometas
son objetos trasneptunianos provenientes de conglomerados de objetos helados
conocidos como el Cinturón de Kuiper o, más lejos aún, la Nube de Oort.
Los cometas trazan en su recorrido órbitas sumamente concéntricas
alrededor del Sol, muchos de ellos regresando después de cientos e incluso
miles de años. Su imagen típica es la de un cuerpo brillante y ovalado, que deja
detrás una estela o coma compuestas de gases brillantes.
El único que puede mirarse regularmente desde la superficie de nuestro planeta
es el célebre Cometa Halley. Sin embargo, el estudio de los cometas,
especialmente luego de la invención del telescopio, ha sido una preocupación
de los astrónomos desde tiempos antiguos.
En algunos casos, la aparición recurrente se ha interpretado como síntoma de
presagios, fuente de revelaciones o signo del fin de una época y el inicio de
otra. Mitos como el de la Estrella de Belén en la Biblia pueden haber sido
interpretaciones místicas de estos viajeros astrales.
2. Tipos de cometas
Los cometas pueden clasificarse en base a dos criterios, siendo el primero la
distancia recorrida en sus órbitas y el tipo de órbita que presentan. Así,
podemos hablar de:
Cometas de período corto o de período medio: Aquellos
generalmente provenientes del Cinturón de Kuiper, ubicado a 50
Unidades Astronómicas (UA) del Sol
Cometas de período largo: Aquellos que provienen de la Nube de
Oort, casi cien veces más lejos, en los límites mismos del Sistema solar.
Similarmente, podemos distinguir entre cometas periódicos y no
periódicos, siendo los primeros aquellos cuya órbita toma 200 años o menos
en completarse; y los segundos aquellos cuya órbita toma de 200 años en
adelante. Del mismo modo, sus órbitas pueden ser elípticas, parabólicas
o hiperbólicas.
Por último, los cometas se clasifican de acuerdo a su tamaño, en las siguientes
categorías:
Cometas enanos, entre 0 y 1,5 kilómetros de diámetro.
Cometas pequeños, entre 1,5 y 3 kilómetros de diámetro.
Cometas medianos, entre 3 y 6 kilómetros de diámetro.
Cometas grandes, entre 6 y 10 kilómetros de diámetro.
Cometas gigantes, entre 10 y 50 kilómetros de diámetro.
Cometas “Goliat”, por encima de los 50 kilómetros de diámetro.
Partes de un cometa
Los cometas se componen de dos partes claramente reconocibles:
Un núcleo, compuesto por la masa sólida del cometa, en donde se encuentran
sus materiales que lo componen (usualmente hielo y compuestos inorgánicos,
aunque con trazas usuales de hidrocarburos), y que suele ser básicamente una
roca en movimiento.
Una coma, también llamada cabellera, que es una estela de varios kilómetros
de largo, compuesta por gases eyectados del cometa durante su calentamiento
por acción del Sol, o bien de polvo estelar y fragmentos que deja atrás en su
camino. En muchos casos pueden observarse dos comas distintas:
La coma gaseosa, compuesta por vapor de agua que es eyectada del
cometa y que sostiene la dirección contraria a los rayos del Sol.
La coma de polvo, compuesta por restos sólidos del cometa que van
quedando en suspensión en el espacio, y que al ingresar en
la atmósfera terrestre, cuando nuestro planeta atraviesa alguna órbita de
un cometa, desencadena lluvias de meteoritos.
4. Características de un cometa
Los cometas tienen formas diversas, generalmente irregulares, que
pueden ir de los pocos kilómetros a las varias decenas de diámetro. Su
composición es uno de los enigmas más usuales de la astronomía, parcialmente
resuelto por la observación de cerca del Cometa Halley en su última pasada en
1986.
Se sabe hoy en día que los cometas contienen una importante presencia
de agua congelada, hielo seco, amoníaco, metano, hierro, magnesio,
sodio y silicatos. Semejante composición sugiere que los cometas podrían
haber sido parte de los aportantes de la materia orgánica que permitió el
surgimiento de la vida en la Tierra.
Del mismo modo, se piensa que podrían ser testigos materiales de la formación
misma del Sistema solar, y tener en su interior secretos físicos sobre el origen
de los planetas y del Sol mismo.
5. Ejemplos de cometas
Algunos de los cometas más conocidos son:
El Cometa Halley, con un período de 76 años aproximadamente, el
único visible desde la superficie de la Tierra.
El Cometa Hale-Bop, uno de los más observados del siglo XX, desató
numerosos rumores en su paso cerca de la Tierra durante 1997, dada su
enorme brillantez.
El Cometa Borrelly, nombrado por su descubridor, el francés Alphonse
Borrelly, fue visitado en 2001 por la sonda espacial norteamericana Deep
Space 1.
El Cometa Coggia, un ejemplar gigante no periódico que pudo
observarse a simple vista desde la Tierra en 1874. Visitó nuestro planeta
en dos ocasiones más antes de desintegrarse en 1882.
El Cometa Shoemaker-Levy 9, célebre por haberse estrellado contra
Júpiter en 1994, permitiéndonos presenciar el primer impacto
extraterrestre documentado de la historia.
El Cometa Hyakutake, descubierto en enero de 1996, año en que
pasó muy cerca de la Tierra: a la distancia más próxima que había
pasado un cometa en 200 años. Se le pudo ver desde todo el mundo y
emitió importantes cantidades de rayos X. Su período aproximado es de
72.000 años.
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