¿Qué animales son kosher? ¿Cómo debe ser preparada la comida kosher?
Y antes que nada, ¿por
qué hay que comer kosher?
Todo el que estuvo en ciudades con comunidades judías importantes, probablemente ha
disfrutado de perros calientes kosher, falafel kosher, o embutidos kosher. Entonces, ¿Qué hay
detrás de esta deliciosa comida?
La palabra hebrea “kosher” significa literalmente “preparado”. Los alimentos que son permitidos
por la Torá y preparados de acuerdo a la ley judía son kosher. En esta lección, daremos un vistazo
general a lo que hace que la comida sea “kosher”, y al final examinaremos algunas de las bases
filosóficas del concepto kosher.
Especies kosher
1. Animales
La Torá (Levítico 11:3) establece las características de los animales permitidos co…
Matanza kosher
1. Shejitá
Además de pertenecer a una especie de animal kosher, la carne kosher requiere que el animal/ave
sea matada de acuerdo a la manera ordenada por la Torá (Shejitá) (Los pescados no tienen este
requerimiento). En este procedimiento, un matador kosher entrenado (shojet) corta la tráquea y
el esófago del animal con un cuchillo especial muy afilado. Esto también corta la vena yugular,
causando una muerte casi instantánea con mínimo dolor para el animal.
2. Bediká
Después de que el animal/ave ha sido matado adecuadamente, sus órganos internos son
inspeccionados por cualquier anomalía fisiológica que pueda convertir al animal en no kosher
(taref). Los pulmones, en particular, deben ser examinados para determinar que no haya
adhesiones (sirjot) que puedan ser indicativas de una perforación en los pulmones.
3. Nikur
Los animales contienen muchas venas (por ejemplo el Guid HaNashé) y grasas (jélev) que están
prohibidas por la Torá y deben ser removidas. El procedimiento de remoción es llamado “Nikur”, y
es bastante complejo. En la práctica, hoy en día, el cuarto trasero de la mayoría de los animales
kosher es simplemente removido y vendido como carne no kosher.
4. Salado
La Torá prohíbe comer la sangre de un animal o de un ave (Levítico 7:26); el pescado no tiene este
requerimiento. Entonces, para extraer la sangre, toda la superficie de la carne debe ser cubierta
con sal gruesa. La carne debe ser kosherizada dentro de las 72 horas posteriores a la matanza para
no permitir que la sangre coagule (Una forma alternativa de remover la sangre es asándola en una
parrilla perforada sobre un fuego directo).
Prohibiciones adicionales
1. Carne y Leche
La Torá prohíbe comer carne y leche combinadamente, y hasta prohíbe el acto de cocinarlas juntas
(al igual que derivar beneficio de esa mezcla). Como protección, los Sabios prohibieron comer
productos de carne y lácteos en la misma comida, o prepararlos con los mismos utensilios. Por lo
tanto, una cocina kosher debe tener dos juegos separados de cacerolas, sartenes, platos y
cubiertos – uno para carne/aves y el otro para lácteos.
Uno debe esperar hasta seis horas después de comer un producto de carne antes de comer
productos lácteos. Sin embargo, la carne puede ser comida a continuación de los productos
lácteos (con la excepción del queso duro, que también requiere un intervalo de seis horas). Antes
de comer carne después de una comida láctea, uno debe ingerir algún tipo de comida sólida y la
boca debe ser enjuagada.
2. El Miembro de un Animal Vivo
La Torá (Deuteronomio 12:23) prohíbe comer un miembro que fue sacado de un animal antes de
ser matado. En hebreo, esto es llamado Ever Min HaJai (este requerimiento es en realidad una de
las Siete Leyes de Noaj que aplican también a los no judíos).
3. Jalav Israel
Una ley rabínica requiere que haya supervisión durante el proceso de extracción para asegurar
que la leche proviene de un animal kosher. En los Estados Unidos, mucha gente confía en que las
regulaciones y en los controles del Departamento de Agricultura son lo suficientemente rigurosos
para satisfacer el requerimiento rabínico de supervisión. Sin embargo, mucha gente no confía en
ésto, y sólo come productos lácteos que son designados como Jalav Israel (literalmente, “leche
judía”).
4. Bishul Akum
Bishul Akum es un término hebreo que significa “cocinado por un no judío”. Como una protección
rabínica en contra de la asimilación, algunas comidas cocinadas por un no judío son consideradas
no kosher. Mientras que esta ley tiene muchos detalles, la regla básica es que cualquier comida
que: 1) no podría haber sido comida cruda, y 2) es lo suficientemente importante como para ser
servida en una mesa lujosa, no puede ser comida si fue cocinada por un no judío.
Si un judío ayuda encendiendo el fuego o cocinado, la comida puede ser comida hasta si fue
cocinada por un no judío (asumiendo que, por supuesto, la comida en sí misma era kosher en
todos los otros aspectos).
Productos kosher
1. Granos
Para cumplir con la cashrut, hay un asunto relacionado a los granos llamado Jadash y Iashán –
literalmente “nuevo” y “viejo”. La Torá (Levítico 23:14) dice que si un grano (como el trigo) fue
cosechado antes de Pesaj, no puede ser comido hasta después de (el segundo día de) Pesaj.
Esto significa que tenemos dos tipos de granos: los granos que no han celebrado su primer Pesaj
están (temporalmente) prohibidos por ser jadash, mientras que los granos que han existido lo
suficiente como para tener un Pesaj en su haber, son iashán, y está permitido comerlos.
Otro asunto relacionado a los granos es Jalá (no hay que confundirse con el pan entrelazado que
comemos en Shabat). Cuando uno amasa una cantidad significativa de masa (más de 1,2 kg) para
hornearla, una pequeña porción de la masa debe ser removida y quemada (en los tiempos del
Templo Sagrado, esta porción era entregada al Cohén). Una vez que la jalá ha sido separada de la
masa más grande, la masa es “kosher” para ser horneada como pan u otros productos.
2. Frutos
Los frutos que crecen durante los tres primeros años a partir de la plantación del árbol son
llamados Orlá y no son kosher para ser ingeridos. Esta ley aplica tanto a árboles de Israel como de
la Diáspora. Si plantas un árbol frutal en tu patio, no puedes comer el fruto por tres años, y hay un
procedimiento especial para hacer que la fruta esté permitida para ser comida en el cuarto año
(consultar con un rabino).
3. Productos Israelíes
Trumá y Maaser son términos para varios diezmos que aplican a los productos de la tierra de
Israel, para ser dados al cohén y al leví. Los alimentos de los que no se ha separado el diezmo son
llamados Tevel y no son kosher para ser ingeridos. Si estás visitando Israel, o si estás comprando
naranjas o tomates israelíes en tu supermercado local, deberías asegurarte que se han separado
de todos los granos, frutas y vegetales los diezmos apropiados.
La Torá (Levítico cap. 25) dice que cada siete años, el trabajo agrícola en la tierra de Israel debe
cesar. Esto es llamado Shemitá – el séptimo, año sabático. Los productos que crecen en la tierra
que fue “cultivada y trabajada” durante el séptimo año no son kosher. Hoy en día, con el regreso
de la industria agrícola judía a Israel, las leyes relacionadas a Shemitá son nuevamente muy
relevantes. Entonces, si estás comprando productos israelíes, asegúrate de que las leyes de
Shemitá fueron observadas correctamente.
¿Por qué comer kosher?
En el mundo moderno en el que vivimos hoy, ¿Por qué deberíamos comer kosher?
Por supuesto, la mejor respuesta a esta pregunta es “porque Dios dijo que lo hagamos”. Sin
embargo, además de esto hay beneficios prácticos y evidentes para comer kosher hoy en día:
1) Espiritualidad: La Torá enseña que la comida no kosher tiene un efecto negativo en el alma
humana. El alma es como la antena que recibe las ondas de energía espiritual. Comer comida no
kosher daña la capacidad del alma para “conectarse espiritualmente”. Este daño puede ser
reparado una vez que la persona comienza nuevamente a comer kosher.
2) Crecimiento Personal: Si una persona puede ser disciplinada en relación a lo que come, significa
que puede ser disciplinada también en otras áreas de la vida. La cashrut requiere que uno deba
esperar entre carne y leche, y que no comamos ciertos animales o combinaciones de comida
(¡Hasta si tienes hambre!) Todo esto inculca auto-disciplina, y nos permite elevar nuestro lado
espiritual al tomar decisiones conscientes en lugar de responder a nuestros impulsos animales.
3) Razones de Salud: Con esta supervisión extra, la comida kosher es percibida como más sana y
más limpia. Después de la matanza, los animales son chequeados por abscesos en sus pulmones u
otros problemas de salud. La sangre – un vehículo para el crecimiento de las bacterias - es
drenada. Los mariscos, los moluscos, las langostas y los cangrejos han difundido tifoidea y son una
fuente para la urticaria (una afección neurótica de la piel). La leche y la carne se digieren en ritmos
diferentes y son dificultosos para el organismo. Y, por supuesto, los cerdos pueden transportar la
triquinosis.
4) Lecciones Morales: Se nos enseña a no ser crueles – incluso con los animales. Una madre y su
hijo tienen prohibido ser matados en el mismo día y, por supuesto, no “hervimos a un cabrito en la
leche de su madre”. No quitamos el miembro de un animal mientras todavía está con vida (una
práctica común, antes de la refrigeración). Cuando matamos un animal, esto debe ser hecho con la
menor cantidad posible de dolor. Y, con la prohibición de comer aves de rapiña, se nos recuerda
no ser cruentos.
5) Tradición: Una de las claves para hacer que un hogar judío sea “judío” es la observancia de la
cashrut. Cuando mantenemos la cashrut en nuestro hogar, nuestro apego al judaísmo y a los
sacrificios que hacemos se arraiga en las mentes de nuestros niños para siempre. Y con la comida
siendo tan a menudo el centro de los eventos sociales, comer kosher nos provee una barrera
interna en contra de la asimilación. Para muchos, el punto de inflexión entre el pasado y el futuro
es el aroma espiritual de la cocina kosher.
Por último, no podemos llegar a comprender toda la profundidad de “por qué comer kosher”.
Porque como dice el dicho: comer kosher es mucho más que deleitar el paladar…
Con agradecimiento al Rabino Kalman Packouz y a la organización OU.