Celulitis
Es una infección común de la piel causada
por bacterias. Afecta la capa intermedia de
la piel (dermis) y los tejidos debajo de esta.
A veces, puede afectar al músculo.
Síntomas
Los síntomas de celulitis incluyen:
Fiebre
Dolor o sensibilidad en la zona afectada
Inflamación o enrojecimiento de la piel que
se hace más grande a medida que la infección se propaga
Lesión de piel o erupción que aparece repentinamente y crece rápidamente en las
primeras 24 horas
Apariencia de la piel tensa, brillante, estirada
Piel caliente en la zona de enrojecimiento
Rigidez articular causada por inflamación del tejido sobre la articulación
Náuseas y vómitos
Los signos de infección incluyen cualquiera de los siguientes:
Escalofrío o estremecimiento
Fatiga
Malestar general
Mialgias y dolores
Piel caliente
Sudoración
Tratamiento
Probablemente le recetarán antibióticos por vía oral. También, le pueden dar
analgésicos, si es necesario.
En casa, eleve el área infectada por encima del nivel del corazón para reducir la
inflamación y acelerar el proceso de sanación. Guarde reposo hasta que los
síntomas mejoren.
Es posible que usted deba permanecer en el hospital si:
Está muy enfermo (por ejemplo, tiene fiebre muy alta, problemas de presión
arterial, o náuseas y vómitos que no desaparecen)
Ha estado tomando antibióticos y la infección está empeorando (propagándose
más allá de la marca de la pluma)
Su sistema inmunitario no está funcionando bien (debido a cáncer o VIH)
Tiene una infección alrededor de los ojos
Requiere antibióticos a través de una vena (IV)
INTRODUCCION
La celulitis es una infección aguda piógena de la piel y los tejidos blandos que
producen gran morbilidad y graves gastos al sistema de salud en todo el mundo.
Su profesional de cuidados de salud puede tomar una muestra o cultivo de la piel
o hacer un análisis de sangre para identificar la bacteria que está causando la
infección, Bajo el término de infecciones de piel y partes blandas se engloban
aquellas que afectan a la piel, anejos cutáneos, tejido celular subcutáneo, fascias
y músculos esqueléticos.
CONCLUSION
En conclusión la celulitis es una condición multifactorial que podrá mejorarse
siempre y cuando se modifiquen patrones de estilo de vida así como terapéuticas
específicas de acuerdo al diagnóstico de médicos especializados en la
enfermedad. La celulitis no es más que una condición de la piel causada por
cambios en la estructura de las células de grasa y los tejidos conectivos que se
encuentran debajo de la piel. La celulitis puede ser aparecer incluso si se intenta
prevenir, afectando mayormente a las mujeres. Si quieres solucionar este
problema puedes optar por alguno de los tratamientos descritos anteriormente; no
obstante, hasta ahora no hay tratamientos que puedan ser efectivos a largo plazo.
Por ello, la mejor alternativa para curar la celulitis por la que puedes optar es tener
una dieta saludable, eliminar los malos hábitos y el sedentarismo, hacer ejercicio
y, por supuesto mantener, un peso adecuado. De esta forma lograrás mantenerte
una buena forma física, una mejora integral de tu salud y, por supuesto, reducir la
celulitis de tu cuerpo.
ABSCESO GLUTEO
Signos y síntomas
Los abscesos cutáneos son dolororosos, sensibles a la
palpación, indurados, y por lo general eritematosos. Tienen
tamaño variable, de aproximadamente 1 a 3 cm, aunque a
veces son mucho más grandes. Al principio, el edema es
firme; más tarde, a medida que se forma una punta, la piel
suprayacente se afina y se palpa más fluctuante. El absceso
puede entonces drenar espontáneamente. El cuadro se acompaña de celulitis
local, linfangitis, linfadenopatías regionales, fiebre y leucocitosis.
Síntomas
Los síntomas pueden incluir:
Fiebre o escalofrío, en algunos casos
Hinchazón local alrededor del punto afectado
Endurecimiento del tejido de la piel
Lesión cutánea que puede ser una úlcera abierta o cerrada, o un bulto
Enrojecimiento, sensibilidad y calor en la zona
Supuración de líquido o pus
Tratamiento
Se puede aplicar calor húmedo (por ejemplo, compresas calientes) para ayudar a
que el absceso se vacíe y sane más rápido. NO comprima ni apriete el absceso.
Su proveedor puede abrir y limpiar el absceso. Si esto sucede:
Se aplica un anestésico en la piel
Se puede dejar una compresa en la herida para ayudarla a sanar
Se pueden necesitar antibióticos por vía oral para controlar la infección.
Si usted tiene una infección por Staphilococcus aureus resistente a la meticilina
(SARM) u otra infección por estafolococo, siga las intrucciones de cuidado
personal en el hogar.
Incisión y drenaje
A veces antibióticos
Algunos abscesos pequeños resuelven sin tratamiento, llegan a ser un punto y
drenan. Las compresas tibias aceleran el proceso. La incisión y el drenaje están
indicados cuando hay mucho dolor, sensibilidad a la palpación y edema; no es
necesario esperar hasta que la lesión se vuelva fluctuante. Se administra
anestesia local, previas medidas de asepsia, con lidocaína inyectable o
aerosoles fríos.
Los pacientes con abscesos grandes y muy dolorosos pueden beneficiarse con
sedación IV y analgesia durante el drenaje. Un solo corte pequeño con la punta
del escalpelo suele ser suficiente para abrir el absceso. Luego de drenar el pus,
debe presionarse en toda la cavidad con el dedo enguantado o una cureta para
eliminar las tabicaciones. La irrigación con solución fisiológica normal es
opcional. Colocación de compresas en la cavidad de manera holgada con un
fragmento de gasa hacia afuera reduce el espacio muerto y evita la formación de
un seroma. El fragmento de gasa generalmente se extrae de 24 a 48 h más
tarde. Sin embargo, los datos recientes no han demostrado la efectividad de la
irrigación o el vendaje de rutina (1,2). El calor local y la elevación pueden
acelerar la resolución de la inflamación.
Los antibióticos se han considerado en forma tradicional como innecesarios (3),
a menos que los pacientes tengan signos de infección sistémica, celulitis,
abscesos múltiples, inmunocompromiso o un absceso facial en el área drenada
por los senos cavernosos. En estos casos, debe comenzarse el tratamiento
empírico con un fármaco activo contra MRSA (p. ej., trimetoprim/sulfametoxazol,
clindamicina; para las infecciones graves, vancomicina), a la espera de los
resultados del cultivo bacteriano. Sin embargo, estudios recientes han sugerido
resultados marginalmente mejores cuando se agregan antibióticos al tratamiento
habitual incluso de abscesos sin complicaciones (3).
INTRODUCCIÓN
Los abscesos cutáneos son dolorosos, sensibles a la palpación, indurados, y por lo
general eritematosos. Tienen tamaño variable, de aproximadamente 1 a 3 cm, aunque a
veces son mucho más grandes para la población en general y para quienes se
administran sustancias intravenosas. Existe cierta controversia respecto de
algunas medidas como el uso de anestesia, la necesidad de tomar cultivos, el
tratamiento empírico con antibióticos y el cierre de la herida quirúrgica por primera
o segunda intención. La aspiración puede ser útil para diferenciar el absceso de
una celulitis y aporta una mejor muestra para cultivo. La evidencia sugiere que la
obtención rutinaria de cultivos no modifica el tratamiento ni los resultados.
CONCLUSIÓN
En conclusión, en un paciente con sistema inmunitario intacto y sin factores de
riesgo importantes, la I&D bajo anestesia local es generalmente suficiente para
tratar un absceso. No existen evidencias que justifiquen el uso de antibióticos que
por otra parte pueden generar resistencia a estos agentes. Es importante señalar,
que el PAE tiene un enfoque holístico, considerando tanto los problemas físicos
como los efectos de los mismos sobre el funcionamiento de la persona como ser
individualizado. El mantenimiento de este enfoque asegura que se cubran las
necesidades únicas y ayuda a la enfermera ha adaptar las intervenciones al
individuo (y familia) en vez deshacerlo a la enfermedad.
ULCERAS SACRAS (DE PRESION)
Signos y Síntomas
Estos son los signos de advertencia de úlceras por
presión:
Cambios inusuales en el color o la textura de la piel
Hinchazón
Drenaje similar al pus
Una región de la piel que se siente más fría o cálida al tacto que otras
Zonas sensibles
Las úlceras de decúbito se clasifican en diversos estadios según su profundidad,
su gravedad y otras características. El grado de daño de la piel y los tejidos varía
desde piel intacta roja hasta lesiones profundas que afectan el músculo y el hueso.
Tratamiento
El tratamiento de las úlceras por presión implica reducir la presión en la zona
afectada de la piel, cuidar las heridas, controlar el dolor, prevenir infecciones y
mantener una buena nutrición.
Equipo de tratamiento
Abordar los diversos aspectos del cuidado de las heridas generalmente requiere
un enfoque multidisciplinario. Algunos miembros de tu equipo de atención pueden
ser:
Un médico de cabecera que supervisa el plan de tratamiento
Un médico o un enfermero especializado en el cuidado de las heridas
Personal de enfermería o asistentes médicos que brindan atención y
educación para tratar las heridas
Un asistente social que te ayuda a ti o a tu familia a tener acceso a recursos y
aborda las inquietudes emocionales relacionadas con la recuperación a largo
plazo
Un fisioterapeuta que ayuda a mejorar la movilidad
Un terapeuta ocupacional que ayuda a garantizar el uso de superficies de
asiento adecuadas
Un dietista que supervisa tus necesidades nutricionales y recomienda una
dieta adecuada
Un médico que se especializa en trastornos de la piel (dermatólogo)
Un neurocirujano, cirujano ortopédico o cirujano plástico