Biblia Latinoamericana (Editorial San Pablo)
Gen 1,1 – 2, 4a
Génesis
Dios ordena el universo
1
:B:1 En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, 2 todo era confusión y no había nada en la
tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las
aguas.
3Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz. 4 Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. 5
Dios llamó a la luz «Día» y a las tinieblas «Noche». Atardeció y amaneció: fue el día Primero.
6 Dijo Dios: «Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe unas aguas de las otras.» 7 Hizo
Dios entonces como una bóveda y separó unas aguas de las otras: las que estaban por encima del
firmamento, de las que estaban por debajo de él. Y así sucedió. 8 Dios llamó a esta bóveda «Cielo». Y
atardeció y amaneció: fue el día Segundo.
9 Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo de los cielos en un solo depósito, y aparezca el suelo seco.»
Y así fue. 10 Dios llamó al suelo seco «Tierra» y al depósito de las aguas «Mares». Y vio Dios que esto
era bueno.
11 Dijo Dios: «Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla, y árboles frutales que por toda la
tierra den fruto con su semilla dentro, cada uno según su especie.» Y así fue. 12 La tierra produjo
hierba, plantas que dan semillas y árboles frutales que dan fruto con su semilla dentro, cada uno según
su especie. Dios vio que esto era bueno. 13 Y atardeció y amaneció: fue el día Tercero.
14 Dijo Dios: «Haya luceros en el cielo que separen el día de la noche, que sirvan para señalar las
fiestas, los días y los años, 15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra.» Y así sucedió. 16 E
hizo Dios los dos grandes luceros: el lucero mayor para regir el día, el lucero menor para regir la
noche, e hizo también las estrellas. 17 Dios los colocó en lo alto de los cielos para iluminar la tierra, 18
para regir el día y la noche y separar la luz de las tinieblas; y vio Dios que esto era bueno. 19 Y
atardeció y amaneció: fue el día Cuarto.
20 Dijo Dios: «Llénense las aguas de seres vivientes y revoloteen aves sobre la tierra y bajo el
firmamento.» 21 Dios creó entonces los grandes monstruos marinos y todos los seres que viven en el
agua según su especie, y todas las aves, según su especie. Y vio Dios que todo ello era bueno. 22 Los
bendijo Dios, diciendo: «Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar, y multiplíquense asimismo
las aves sobre la tierra.» 23 Y atardeció y amaneció: fue el día Quinto.
24 Dijo Dios: «Produzca la tierra vivientes según sus especies, animales del campo, reptiles y fieras.» Y
así fue.
25Dios hizo las distintas clases de animales salvajes según su especie, los animales del campo según sus
especies, y todos los reptiles de la tierra según sus especies. Y vio Dios que todo esto era bueno.
26Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces
del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se
arrastran por el suelo.»
27 Y creó Dios al hombre a su imagen.
27 A imagen de Dios lo creó.
27 Varón y mujer los creó.
28 Dios los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Tengan
autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre
la tierra.»
29 Dijo Dios: «Hoy les entrego para que se alimenten toda clase de plantas con semillas que hay sobre
la tierra, y toda clase de árboles frutales. 30 A los animales salvajes, a las aves del cielo y a todos los
seres vivientes que se mueven sobre la tierra, les doy pasto verde para que coman.» Y así fue.
31 Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno. Y atardeció y amaneció: fue el día Sexto.
2
1 Así estuvieron terminados el cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos. 2 El día séptimo Dios tuvo
terminado su trabajo, y descansó en ese día de todo lo que había hecho. 3 Bendijo Dios el Séptimo día y
lo hizo santo, porque ese día descansó de sus trabajos después de toda esta creación que había hecho.
4a Aquí viene la continuación, después de creados el cielo y la tierra.